AnacletoRamos
Usuario (Gibraltar)
Laboratorio de ascensores: sube la seguridad, bajan los riesgos El nuevo Laboratorio de Ensayos de Transportes Verticales (ETV) del INTI tiene la función de verificar técnicamente los elementos de elevación, utilizando maquinarias de punta y las últimas normas de seguridad. SEGURIDAD. El flamante laboratorio posee todos los equipos necesarios para poner a prueba los dispositivos de seguridad de los ascensores. Prevención desde el laboratorio Uno de los más importantes de estos mecanismos de prevención es el dispositivo paracaídas, que consiste en dos cuñas metálicas que se insertan en las guías del ascensor si es que éste supera una determinada velocidad de caída. Para eso, una de las herramientas de las que dispone este laboratorio sirve para evaluar esa velocidad. Los ascensores poseen dos puertas: la de cabina, que viaja con el ascensor, mientras que la de piso es la que permanece en el edificio. Estas puertas tienen sus cerraduras, que a su vez poseen mecanismos de seguridad para evitar aperturas si el ascensor no está en el lugar correcto. El laboratorio de ETV posee la maquinaria necesaria para ponerlas a prueba rigiéndose con las Normas IRAM, que tienen los requisitos más avanzados en materia de seguridad. Las evaluaciones que se realizan son dos: la estática, en la que se le aplica una cierta fuerza a la cerradura para ver en qué momento cede, y la dinámica, que simula un golpe sobre la puerta. Otro punto del que se encarga el laboratorio de ETV es la durabilidad mecánica y eléctrica de las cerraduras a lo largo del tiempo. Para ensayar su duración, una de las máquinas realiza un constante accionar de la cerradura para conocer en poco tiempo si es factible que ésta falle. Por otro lado, en lo referente a los contactos eléctricos de los ascensores, se realizan otras dos pruebas que están relacionadas. La primera determina la aislación eléctrica de los polímeros que componen dichos contactos, para prevenir que la humedad del ambiente afecte el funcionamiento normal; mientras que la segunda simula condiciones extremas de corriente y tensión para testear cuán rápido se deterioran. El INTI revisa la seguridad de los ascensores y se presta a la sociedad como un inspector al que los consorcios y encargados pueden recurrir ante un mal funcionamiento o disconformidad con la empresa conservadora. El rol que cumple radica en la elaboración de un informe técnico que sirva como herramienta para evaluar acciones junto con el conservador del ascensor (que es la persona encargada de los arreglos de los coches), mirando a la seguridad y el buen funcionamiento. Consejos para viajar seguros en ascensor Los ascensores con puertas automáticas son más seguras que las manuales, porque aquí es donde se produce uno de los mayores factores de riesgo: la apertura de la puerta de piso cuando el ascensor no está. Para evitar que esto suceda se debe verificar periódicamente la cerradura, mediante una sencilla prueba que consiste en que el usuario -siempre en compañía de un técnico o encargado- intente abrir la puerta cuando el coche no está. Si la puerta no se abre, la cerradura está en condiciones; en caso contrario, se debe dejar fuera de servicio esa puerta y solicitar de forma urgente el reemplazo de la cerradura. Otro punto a considerar es qué hacer en caso de un corte de energía estando dentro del ascensor. Lo correcto es mantener la calma en todo momento y esperar a que el conservador realice la maniobra de rescate, o si éste no aparece, llamar a los bomberos. Bajo ninguna circunstancia debe permitirse que personas sin experiencia intenten sacar a una persona, y mucho menos que los pasajeros abandonen la cabina, ya que ambas situaciones pueden provocar una caída accidental al foso. Como pauta general, el viaje en ascensor debe ser suave y sin sobresaltos o movimientos bruscos, golpes, sacudidas o ruidos. Si algo de esto sucede, se le debe solicitar a la empresa conservadora que realice un análisis para evitar posteriores accidentes. Infografía 1 Infografía 2