AnthraxX
Usuario (Argentina)
Hola, buenas tardes. Vos sabés que anoche me agarré un pedason! Y fue tanto que no me levante con resaca, seguia en pedo. Bue, asique busqué y busqué para curarme la resaca. Terminé tomando agua, una cafia porque no tenía otra, y un baño helado, y me falta comer. Acá les comparto algo interesante, y que comprobé que es tal cual a lo que dice. Ojala les guste! Una de las frases que un adulto de treinta y muchos ha dicho más veces en su vida es: “Esta es la resaca más espantosa de mi vida”. Cada vez que la dices realmente crees que es la más espantosa de tu vida y normalmente siempre va seguida de una gran declaración de intenciones: “No vuelvo a beber”. Dado que al cabo de poco tiempo ambas frases se repiten, podemos llegar a la conclusión de que hay una gran cantidad de desinformación sobre las resacas y como tratarlas. Veamos. 1. La resaca es como las agujetas Si cometes excesos vas a sufrirlas. Igual que si te haces 3000 abdominales al día siguiente te dolerán hasta los pliegues del ombligo, si te atufas 15 cañas, una botella de vino y 4 copas después de de la cena al día siguiente vas a tener una resaca de las buenas. Pensar otra cosa es ciencia ficción. 2. Si vas a tener resaca que sea por una buena razón Si al día siguiente vas a sufrir muchísimo y puede que incluso desees la muerte o como poco una lobotomía que sea por un exceso molón. No bebas guarradas ni bebas en una compañía asquerosa…Que tu sufrimiento futuro sea por una buena causa, bebe cosas chulas y pásalo en grande. 3. La resaca poderosa ES, como diría Yoda Es imposible vencer a una resaca, completamente imposible, al menos para jóvenes Jedis como nosotros. Como no puedes vencerla, lo suyo es hacerse su amigo. Darle lo que quiere, someterse a ella y no intentar luchas inútiles que lo único que van a hacer es agotarte y dejarte aún más débil para soportar los terribles síntomas que la resaca te manda. La resaca va a ganar así que lo mejor es darle lo que quiere, a ver si así se cansa y se marcha más rápido aburrida de tu sumisión. 4. Ibuprofeno Lo primero que quiere tu resaca es un ibuprofeno. Pero lo quiere al llegar a casa. Si se lo das cuando te levantas ya no lo quiere. Es tan cabrona que es capaz de vomitarlo o enviarte un dolor de estómago que se sume al resto de los síntomas espantosos que estás sufriendo. La resaca quiere el ibuprofeno antes de acostarte, justo antes de dormirte pensando “pues yo creo que no he bebido tanto…creo que mañana no voy a tener resaca”…ese es su momento. 5. Hola soy tu resaca Estás durmiendo, feliz en tus efluvios alcohólicos… todo es rosa o del color de la ginebra… da igual. De repente abres un ojo y antes de que puedas pensar en nada… ves sobreimpresionado en el techo de tu cuarto esta frase “Hola soy tu resaca y vengo a reventarte el día”. No intentes ni por un momento hacer como que no la ves, la resaca es como tu madre o tus hijos, es imposible ignorarla. Asúmela y apechuga. 6. La holgura craneal De todos los síntomas de la resaca la holgura craneal es el peor. Despertarte, girarte en la cama y notar como tu cerebro va tarde, se mueve con retardo y lo que es peor, ha encogido, tiene holgura y choca contra tu cráneo provocándote un dolor inhumano y muy perturbador. Es tan perturbador que no te lo crees y vuelves a girarte…comprobando que sí, efecitvamente…tu masa cerebral ha encogido o tu cráneo se ha expandido…siendo ambas opciones muy perturbadoras también. 7. Mocos Una buena resaca provoca mocos duros. Esto no puede parecer una chorrada, pero con holgura craneal, nauseas, ojos inyectados en sangre y ganas de morir es un síntoma leve pero muy desagradable. 8. Alimentar a la resaca La resaca es mala comedora: nada de verduras, nada de cosas que haya que masticar mucho porque le hacen bola, nada de fruta, nada de pescado. Ella quiere guarradas y a poder ser mezcladas de manera asquerosa e ingeridas sin orden ni concierto. Una buena resaca quiere para desayunar un zumo de naranja con un pincho de tortilla, para a las dos horas pedir un plato gigante de spaghettis y luego un sándwich de nocilla y una pulga de jamón y de cena comida china. Todo es apetecible y tu resaca lo quiere, pero tu estómago no está tan por la labor y la lucha que se establece entre tu gula resaquil y las ganas de potar te van a dejar exhausto. De todos modos, no merece la pena comer acelgas y pescado porque vomitarás igual y tu resaca se vengará. 9. Tu cuerpo no es tuyo Cuando la resaca llega, te posee. Tu cuerpo ya no es tuyo. No tienes ningún tipo de control sobre tu temperatura corporal ni tampoco sobre tus posturas. Te encontrarás tumbado en el sofá con los pies en la pared y la cabeza colgando tapado con tu batamanta y de pronto estarás en manga corta sentado con las piernas cruzadas en el suelo porque la resaca ha decidido que no le gusta el sofá. Te tumbaras boca arriba, boca abajo, del lado derecho, del izquierdo…es una olimpiada postural agotadora. Los brazos solo sirven para cambiar de canal…nada de intentar sostener pesos…cualquier cosa más grande que el mando a distancia es mala idea. 10. La resaca es solitaria La resaca es un ser solitario y egoísta. Lo peor que puedes hacer es juntarla, por este orden, con gente dicharachera, gente que no bebe, tus hijos o tu madre. Cualquiera de esas combinaciones es espantosa. Por supuesto también hay que huir de gente que te da consejos como “bebe café con sal”, “come aguacate con zumo de limón” o gente que tiene las narices de decirte: es que no sabes beber. 11. Silencio La resaca afina tu sentido auditivo hasta extremos inconcebibles. Te hace escuchar cualquier ruido en un radio de 3 km a la redonda y lo que es peor, lo convierte en un estruendo que te hace arrugar la nariz, cerrar los ojos y sufrir muchísimo. 12. La resaca progresiva La resaca progresiva llega a tu vida a la vez que la vista cansada, a partir de los 40. Te levantas fresco como una lechuga, agitas la cabeza y compruebas que no tienes holgura craneal y piensas “joder, que bien…no tengo resaca con lo que bebí ayer. Será que he aprendido a beber” y te lanzas a tus actividades tan feliz. Ja. La resaca progresiva llega poco a poco, cuando te crees el rey del mundo, primero un ligero dolor de cabeza, luego temblor en las piernas, sudores fríos, nauseas, espasmos, retortijones y después la holgura craneal a traición. La resaca progresiva es de viejunos…y jode infinito. Así que ya sabéis, si vais a sufrir todo este tormento que por lo menos cuando recordéis la noche anterior, se os ponga una sonrisa y penséis: qué resaca tengo, pero qué bien me lo pasé. Saludos! Comenten porfavorrrr.