Ardilla_Mahony
Usuario (Argentina)

Si acabas de tener tu periodo menstrual, lo más probable es que quieras empezar a usar una toalla sanitaria (también conocida como “toalla femenina” o “toalla higiénica”). Son más fáciles de usar que los tampones. El proceso puede ser un poco intimidante, ya que tienes que hacerlo bien o de lo contrario esa idea de usar pantalones blancos en frente de la persona que te gusta será totalmente contraproducente. Evita el caos, el escándalo y la preocupación y empieza leyendo el primer paso de este artículo. Elige una toalla sanitaria que tenga un espesor, una capacidad de absorción, una forma y un estilo adecuados. Con cerca de 3,5 millones de mujeres en este planeta, hay muchas opciones para satisfacer sus diferentes necesidades. Aquí hay un resumen general de tus opciones: Espesor. Mientras más ligero sea tu periodo, más delgada puede ser tu toalla sanitaria. Sin embargo, la absorbencia de las toallas sanitarias ha mejorado notablemente, incluso en los últimos años. Algunas toallas sanitarias delgadas pueden ser bastante absorbentes. Por lo general, son más cómodas al momento de sentarte e incluso puedes olvidar que llevas puesta una. Absorbencia. Échale un vistazo a la calificación (ligera, media o súper) y a la longitud. Asimismo, prueba un par de marcas y estilos diferentes antes de decidirte por una que te guste. Algunas veces, “absorbencia” significa diferentes cosas para las empresas o las personas. Forma. Hay diferentes formas de ropa interior, así que como es de esperarse, también hay diferentes formas de toallas sanitarias. Sin embargo, tus tres formas principales deben ser las que usas para tu ropa interior, tus tangas y tus toallas sanitarias nocturnas. Las toallas sanitarias nocturnas se explican por sí mismas (como su nombre lo dice, son para acostarte), pero… ¿las otras dos? Bueno, usar una toalla sanitaria mientras usas una tanga es una manera de buscar problemas. Puedes intentarlo, pero si recién estás empezando, cíñete a las toallas sanitarias normales. Estilo. De nuevo, hay dos opciones aquí: con alas y sin alas. Las toallas sanitarias “con alas” tienen piezas pequeñas adhesivas que se adhieren a tu ropa interior. Mantienen tu toalla sanitaria en un solo lado y se siente como un pañal. En resumen, a menos que irriten tu piel o algo parecido, ¡son tus amigas! En general, mantente alejada de las toallas sanitarias perfumadas, especialmente si tu piel es sensible. Pueden irritar las áreas que definitivamente no deben irritarse. También hay protectores diarios, pero mayormente se usan en ocasiones diferentes. Solo requiere de ellos cuando pienses que tu periodo está por venir o cuando está terminando; es decir, cuando es realmente ligero. Ponte en posición. La mayoría de chicas cambian sus toallas sanitarias cuando van al baño, pero algunas veces la sensación también viene a ti cuando tienes la vejiga vacía. Sea lo que sea, encuentra el baño más cercano, lávate tus manos y bájate tus pantalones. Por desgracia, la toalla sanitaria no se transportará por arte de magia hacia tu parte baja. La ciencia aún está trabajando en eso. Será más fácil si te sientas y tu ropa interior está a la altura de tus rodillas. Si lo haces parada también está bien, solo debes tener todo al alcance de tu brazo. Quita todas las envolturas o cajas de la toalla sanitaria. Puedes desecharlas, pero es una buena idea usarlas para botar la toalla sanitaria cuando la vas a sustituir. A nadie le gustaría ver una toalla sanitaria en la basura, ¿sabes? Asimismo, ¡jamás la tires en el inodoro! Despliega las alas y quita el protector largo que cubre el centro. Asimismo, quita el adhesivo de las alas y bota todas estas partes en la basura (no las necesitarás para envolver tu toalla sanitaria después). Hoy en día, en algunas marcas de toallas sanitarias la envoltura se dobla haciendo el papel del protector. Es más ecológico y más simple. Si este es el caso, ¡Es un paso menos para ti! Pega la parte adhesiva en tu ropa interior. No querrás que la toalla sanitaria esté directamente debajo de tu vagina ni que tampoco se deslice hacia arriba o se vaya hacia la parte de tu trasero. Si vas a acostarte un poco, es posible que quieras alinearla un poco más atrás, pero seguramente tendrás una mejor idea de dónde podría ser más eficaz. ¡Mejorarás con la práctica y verás que podrás centrar tu toalla sanitaria en poco tiempo! ¿Tiene alas? Asegúrate de que doblarlas en la parte exterior de tu ropa interior para que se peguen. Evitarán que la toalla sanitaria se mueva cuando tú lo hagas, lo cual puede ser mucho más cómodo y se sentirá más natural. Usa tu ropa interior como de costumbre. ¡Listo! Si tu toalla sanitaria te da picazón o irrita tu piel, quítatela y usa una diferente. Usar una toalla sanitaria no debe ser un problema. Cuando vayas al baño, puedes verificar si la toalla sanitaria necesita un cambio o si hay algún problema. Cambia tu toalla sanitaria cada par de horas según sea necesario para evitar olores. Digámoslo una vez más: cambia tu toalla sanitaria cada par de horas. Obviamente, parte de esto depende de cuán abundante sea tu flujo, pero cambiar tu toalla sanitaria con frecuencia no solo le dará paz a tu mente, sino que los olores no empeorarán. ¡Es una situación en la que no hay pierde!