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AuKaChe

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"Ahora Google también sería choripanero"
"Ahora Google también sería choripanero"
InfoporAnónimo1/17/2011

La Unión Europea actualmente investiga si la empresa que gestiona el buscador manipula los resultados de los datos que aparecen en la pantalla. Renaud Chareyre, investigador y autor del libro Google spleen, explica por qué está convencido de que existe tal manipulación. Por Eduardo Febbro Desde París El gran devorador universal de libros e información empieza a tener algunos problemas con la imagen de pertinencia que cifró su éxito. Google es objeto de una investigación abierta por la Unión Europea para establecer si la empresa que gestiona el buscador manipula los resultados de los datos que aparecen en el buscador. La multinacional de las dos “O” procede de una forma que está lejos de coincidir con la honestidad y la transparencia que forjaron su imagen. Los europeos sospechan desde hace mucho que Google manipula los esquemas de su motor de búsqueda no sólo para favorecerse económicamente, sino también para instaurar una situación de monopolio en el mercado. El gigante de la doble “O” no parece honrar la divisa de la empresa, “No hagas el mal”. Google viene haciendo las cosas muy mal desde hace cierto tiempo. En 2006 preparó una versión autocensurada destinada al mercado chino para ahorrarse una confrontación con el poder comunista de Beijing, luego emprendió una poderosa campaña para digitalizar los libros con intenciones no siempre honradas, más tarde apareció espiando las cuentas de los correos y los accesos, Internet con su sistema Street View, y por último Google fue denunciado innumerables veces por espiar a los usuarios de Internet con el objetivo de establecer un perfil personalizado y adaptar la publicidad según cada persona. El Departamento de Competencia de la Comisión Europea, a cargo del vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, investiga si hoy Google no está violando las reglas del Tratado de la Unión. El año pasado, el portal británico de comparación de precios, Founden, el portal de compras online Ciao! y el buscador jurídico francés ejustice.fr incriminaron a Google por la manera en que el buscador los relega en los últimos puestos de los resultados de las búsquedas. Ciao!, a su vez, cuestionó a Google por las condiciones artificialmente elevadas que fija en las tarifas publicitarias. En ambos casos, es el corazón menos noble de Google que queda al desnudo. Las autoridades de la Unión Europea enviaron a empresas y organizaciones unas cien preguntas para determinar si la empresa californiana manipula o no los resultados. Renaud Chareyre no tiene ni la más mínima duda sobre esa manipulación. En un libro de perfil riguroso, Google Spleen, este investigador desmenuzó el lado menos brillante de Google, el famoso sistema AdWords mediante el cual Google asocia la publicidad a los resultados de una búsqueda. Y cuando más se paga, más arriba se aparece. Renaud Chareyre demostró que las respuestas que ofrece el buscador están, de hecho, manipuladas, pasadas por el tamiz del provecho. En esta entrevista con Página/12 en París, el autor de Google Spleen (www.googlespleen.com) expone las prácticas de una empresa que todo lo que hace apunta a un solo objetivo: hacer más y más dinero con el conocimiento humano. –Google siempre gozó de una imagen muy positiva. Para la gente el gigante que domina 90 por ciento del mercado de los motores de búsqueda siempre apareció como al anti Microsoft por excelencia. Sin embargo, poco a poco, quien era como una suerte de antídoto del demonio empezó a perder sus atributos de ángel. –Google es una empresa extremadamente poderosa, tanto en el plano económico como de la imagen. El tema Google es muy complejo, hay muchos parámetros y es extremadamente difícil hacerle ver a la gente la realidad de Google. Con Google tenemos una empresa que supo desarrollar una estrategia de marketing muy eficaz que le sirvió para construirse una imagen casi intocable, que se apoya en gran parte sobre el principio de gratuidad de las soluciones que propone. Pero detrás de esto está el modelo económico que financia las soluciones propuestas por Google. Ese modelo es poco claro. La entidad que financia Google es AdWords. El utilizador no paga cuando lanza una búsqueda. Todo reposa sobre la publicidad de los anunciantes, quienes aportan los presupuestos en el sistema Google. Ahora, se trata de saber cómo se organizan esos anuncios. –Eso se debe al hecho principal de que la respuesta del buscador depende de lo que pagó o no el anunciante. O sea, si hacemos una búsqueda sobre un objeto la respuesta que aparece primero está regulada según lo que abonó el anunciante. Es, en suma, una respuesta organizada según un criterio comercial. –Efectivamente, en la lógica del sistema AdWords. Google asegura a los anunciantes que el que pagó el precio más alto aparecerá mejor ubicado en las respuestas. Google estudia también la tasa de clics y modula su respuesta en función de ella. Los mecanismos que intervienen en este proceso son extremadamente complejos. Pero nos damos cuenta de que, al final, es Google quien decide qué lista aparece en la pantalla de los internautas y ello sin que los anunciantes puedan decidir algo. Google también decide la clasificación de los anuncios. Más aún, las respuestas de Google varían de una pantalla a otra. La aparición o no de determinadas publicidades está determinada por Google en función del perfil de A o de B. Un usuario A verá en su pantalla un determinado tipo de anuncios mientras que el B verá otros. –Ello implica una vigilancia constante. –Google trabaja con un algoritmo permanente que analiza los resultados de las publicidades a fin de modular la aparición o no de los links subvencionados. El objetivo de todo esto consiste en modelizar de manera permanente la gestión de los afiches publicitarios. –Google es como Dios: está en todas partes: lo encontramos como motor de búsqueda, como correo electrónico a través de G-mail, también tiene su propio sistema de explotación con Androide, lo tenemos como devorador de libros, en fin, es una máquina con una filosofía expansionista única. –Google es una empresa que hace dinero con las relaciones cognitivas. Buscará apoderarse de todo lo que puede permitirle a un individuo extender el campo de sus conocimientos para sacar provecho de ello. De allí la lógica que consiste en proponer publicidad según lo que se conoce del internauta, del perfil que se estableció de él, de la tipificación de sus centros de interés. El mismo principio es válido en lo que atañe al proyecto de numerización de los libros. Google quiere ofrecer una apertura a gratuita a la cultura pero, por debajo, este principio le permite a Google seguir a cada internauta según sus intereses. Se pueden saber muchas cosas conociendo los libros que una persona lee. Se pueden conocer sus ideas, sus gustos, etc. El proyecto de digitalización de los libros es un espejo de lo que Google hizo con YouTube. Se ponen libros al alcance de la gente, de allí se establece un perfil de la persona y detrás se sacan beneficios con la publicidad. Google podrá conocer los autores favoritos de cada internauta y, paralelamente, hacer publicidad sobre los libros que vende en su librería en línea. –Muchos analistas se preguntan hoy si acaso Google no se convirtió en algo demasiado grande que representa un peligro para la democracia, para el principio de elección. –En cuanto al principio de elección, a partir del momento en que sabemos que Google está en condiciones de regular la información que ofrece al internauta –y todo esto con una imagen de pertinencia– vemos enseguida que hay una amenaza fuerte sobre la libertad de elección del consumidor. Esto nos lleva a interrogarnos si con este modelo aún estamos en la economía de mercado, es decir, en un modelo de libre circulación de la oferta y la demanda. Nuestra tesis, en el libro, es que Google está en una posición en la que puede aportar una información comercial con la cobertura de la pertinencia –los internautas tienen una confianza ciega– para orientar al internauta hacia preferencias de consumo. En el plano político también hay muchos interrogantes. Cuando contamos con una herramienta útil como Google, que es capaz de prever la evolución de la gripe A en función de las consultas de los internautas al motor de búsqueda, igualmente podemos pensar que Google es capaz de anticipar las tendencias de la opinión, las tendencias electorales. Por consiguiente, Google puede regular el flujo de la información según las ideas o las opiniones. –¿Cuál es el secreto mayor de Google? –Su primer secreto es haber sido capaz de montar un sistema económico que vende algo que no se corresponde con lo que los clientes compran. El segundo, y gracias a una extrema inteligencia, consiste en fabricarse una imagen de extrema pertinencia. Los internautas utilizan Google cuando en realidad no hay mucha pertinencia en ese sistema. El secreto es la imagen que borra toda la realidad y las incoherencias de su sistema económico. http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-160594-2011-01-17.html

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Peligros para la integración latinoamericana
Peligros para la integración latinoamericana
InfoporAnónimo2/10/2011

Eduardo Paz Rada - Rebelión Después de una década de importantes avances en el discurso, las iniciativas políticas y gubernamentales y los proyectos que permiten establecer las bases de la unidad e integración latinoamericana y caribeña en una Patria Grande, para los siguientes años, se advierten peligros de estancamiento debido a las tendencias mundiales, regionales y nacionales marcadas por distintos grados de crisis económica, procesos políticos internos conflictivos, desmovilización social, inciertas elecciones, controversias internacionales y presiones extra regionales. Los hitos de avance fueron, por una parte, la constitución de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), con iniciativas de complementación financiera y comercial a través del Banco del Sur y la creación de una moneda común: el Sucre; de seguridad y defensa regional con la complementación de las Fuerzas Armadas de los países de la región al margen del siniestro Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) apadrinado por Estados Unidos; y de seguridad energética con Petrosur aún en etapa muy preliminar de implementación. Por otra parte, con principios programáticos más avanzados políticamente, se formalizó la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), bajo el timón de Hugo Chavez y la República Bolivariana de Venezuela junto a los gobiernos de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Dominica y Honduras, sin embargo, después del golpe de Estado y la crisis política en este últimos país, el gobierno de Tegucigalpa desistió de su participación. Y, finalmente, los procesos integracionistas del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) mantuvieron, con avances y retrocesos, sus acciones de complementación subregional. El impulso, triunfo electoral y carisma de los liderazgos de Lula Da Silva, Hugo Chavez, Fidel Castro, Néstor Kirchner, Evo Morales, Daniel Ortega y Rafael Correa fueron muy importantes para la realización de varios encuentros y cumbres en los cuales los proyectos de integración se presentaban como prioritarios y a la orden del día, en medio de un debate público y abierto a los medios de comunicación, como nunca antes se había realizado. Los encuentros personales de los mandatarios también mostraron la afinidad e intención de acciones comunes, recuperando un discurso integrador y bolivariano. En muchos casos el discurso antiestadounidense y la crítica al intervencionismo de la potencia del norte en la política interna latinoamericana y caribeña marcó la agenda de los distintos países, llegando inclusive a plantear la superación de la etapa de vigencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), para ser sustituida por un nuevo organismo regional, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que inició sus actividades en la Cumbre de México de febrero de 2010 y deberá realizar próximamente una trascendental Cumbre. Sin embargo, actualmente se presentan algunas señales poco alentadoras para la continuidad del proceso integracionista. Si bien fueron reelectos Chavez, Morales y Correa, las elecciones de nuevos Jefes de Estado en Chile, Brasil y Colombia y las futuras elecciones en Perú y Argentina avizoran una mayor heterogeneidad de conductores políticos, algunos de ellos muy condicionados por el gobierno de Washington o, en su caso, adheridos a corrientes mas conservadoras y tradicionales. La crisis y el desequilibrio entre las economías de los países de la región marcan un indicador negativo para la complementación comercial y económica, sobretodo porque Brasil ha desarrollado, en coordinación con grandes corporaciones transnacionales, un potencial muy superior a los otros países, con elevadas inversiones en Argentina, Uruguay, Ecuador, Perú, Bolivia y Venezuela. Las primeras señales del gobierno de la nueva Presidenta Dilma Roussef parecen orientarse hacia la reducción del ritmo de acercamiento político a los otros países y la priorización de las relaciones económicas desiguales. Por otra parte, se advierte que el Presidente de Venezuela Hugo Chavez ha reducido sus iniciativas regionales en función de priorizar la política interna con miras a profundizar su proyecto del “Socialismo del Siglo XXI” y las elecciones presidenciales que deben realizarse el próximo año. En el caso cubano se están produciendo reformas que tienden a una mayor apertura al libre mercado y en Bolivia y Ecuador los problemas internos han limitado las iniciativas externas de sus mandatarios. Corresponderá a la Segunda Cumbre Presidencial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), a realizarse a mediados de 2011 en Caracas, Venezuela, la adopción de decisiones trascendentales sobre el futuro regional de sus miembros, 32 países, casi 600 millones de habitantes y grandes y estratégicos recursos naturales, muy importantes en la economía y el comercio internacional, en una coyuntura mundial en la cual se posicionan económica y geopolíticamente los grandes bloques económicos y políticos de Asia, como China, Japón y la India, de la Unión Europea, del Mundo Árabe y de los Estados Unidos. Se trata de una oportunidad para retomar las iniciativas colectivas e impulsar la unidad de América Latina y el Caribe, tomando en cuenta que del CELAC participan y han manifestado su compromiso los países mas fuertes de la región, como son Brasil, Argentina, Venezuela y México, con importante peso subregional en lo político y económico. Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=122147

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"Campaña del desierto" y genocidio mapuche
InfoporAnónimo2/3/2011

Un estudio sobre la "Campaña del Desierto" confirma el genocidio de los mapuches Leonardo Herreros - Comunicadores de Pueblos Originarios Un estudio realizado por los investigadores Diana Lenton y Walter Del Río confirma que existió en Puelmapu el objetivo de exterminar al pueblo mapuche en tiempos de la denominada "Campaña del Desierto". Analizando la Carta contra el Genocidio de la ONU y diversos registros históricos, los autores documentan el exterminio de poblaciones civiles, la separación de familias para ser usados como esclavos, campos de concentración y arbitrariedad y corrupción con las tierras. Diana Lenton es antropóloga social, docente e investigadora de la UBA. Se especializó en antropología histórica y política. Su tesis doctoral analiza las políticas indigenistas y el discurso político sobre indígenas en el estado nacional en los últimos 125 años. Escribió “Cartografías argentinas”. Walter del Río es historiador, magister en Etnohistoria de la Universidad de Chile y doctor en antropología . Es becario del Conicet y se desempeña en la sección antropología y etnografía de la facultad de Filosofía y letras de la UBA. Escribió recientemente el libro “Memorias de la expropiación. Sometimiento e incorporación indígena en la Patagonia (1872-1943)”. Ambos investigadores participan actualmente en la “Red de estudios sobre genocidio de la política indígena en Argentina”, que reúne e intercambia información entre grupos de investigadores de Buenos Aires, cinco o seis organizaciones de militancia indígena y otras académicas, como la del Comahue, la de la UBA, pero está planteándose todavía cómo se articula. Hay una articulación nacional con la población indígena. Documentos espantosos, no fueron excesos, sino un proyecto nacional. Cuando se les consulta el porqué hablar de genocidio en esa época, Del Río es enfático en señalar que “primero y principal es hablar y pensar en términos históricos que hoy estaban cerrados. La definición de genocidio permite ver los hechos de un país que se construye sojuzgando a los que entiende como diferentes y cómo se maneja esa diferencia, eliminándola y construyendo una historia nacional de la cual algunos quedan excluidos. Reivindicar la Campaña del Desierto sólo como una epopeya militar y en términos de progreso y conformación del Estado cierra y deja en el olvido muchos temas. Hablar de genocidio genera tanto ruido que es positivo, porque habla y se piensa en la historia de otra manera". A continuación, una entrevista con los autores. ¿Cuál es su enfoque de estudio sobre la Campaña del Desierto? –Walter del Río: Trabajamos como una red que nuclea a gente que trabaja desde distintos sectores en la memoria y documentación sobre determinados hechos históricos ignorados de la Campaña del Desierto y posteriores, sobre el genocidio indígena, incorporando documentación que no era tenida en cuenta para describir hechos además de la memoria oral, de las personas que vivieron los hechos que se transmitieron por generaciones… –¿Qué documentaciones se omitieron? –W.D.R.: Si uno va a los archivos históricos documentales, hay poco pero hay documentación, mucha de ella consultada a veces por gente que dice que no hubo genocidio y sin embargo los datos están ahí. –Diana Lenton: Por ejemplo, trabajamos con copias de publicaciones que hizo el diario “La Nación”, cartas editoriales, es decir la palabra de Mitre. En un artículo de ese diario el 16 y 17 de noviembre de 1878 denuncia la actuación de Rudecindo Roca (hermano de Julio) en San Luis con una matanza de 60 indígenas desarmados y lo califica de “crimen de lesa humanidad” en medio de las campañas. Están los partes militares, que tampoco han sido estudiados a fondo y dicen cosas terribles. De allí sale el secuestro de chicos, la matanza de prisioneros, la violación sistemática como arma de guerra. La prostitución forzada como botín de guerra de los soldados era algo fomentado desde los mandos. –¿Es aplicable en la Campaña del Desierto la noción de genocidio, más allá de reconocerse desigualdad militar y matanzas terribles? Algunos historiadores dicen que es una categoría posterior y no aplicable. –D.L.: Seguimos el modelo de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de Naciones Unidas, de 1948, que se aplica al genocidio nazi que fue anterior. La carta también se aplica al genocidio armenio de 1915… se puede aplicar retroactivamente. No evaluamos los resultados, porque algunos dicen que se no se exterminó a toda la población indígena, pero el genocidio nazi también fracasó en exterminar a todos lo judíos y no por eso es menos genocidio. Porque la definición se da por el proyecto, no por resultados, la intencionalidad de acabar con un pueblo. Hay un proyecto genocida. –¿En dónde se enuncia, en dónde se especifica algo similar a la “solución final” de los nazis? ¿Hay algún discurso, algún documento? –D.L.: Por empezar en el discurso político, en el Legislativo de la época en donde se habla directamente de “exterminar a los indios salvajes y bárbaros de Pampa y Patagonia”; y con las prácticas que se producen, pequeñas algunas, pero que se suman. El art. 11 de la carta de ONU te habla de genocidio primero como “acciones de un Estado contra sociedad civil” y esto se cumple, porque las mayores acciones militares no eran entre grupos de soldados o guerreros de dos bandos, sino que en muchos casos el Ejército atacó a sabiendas tolderías vacías de hombres adultos porque estaban en otras partidas, con mujeres y chicos solos. Eso lo cuenta el propio general Conrado Villegas. En la memoria del Ministerio de Guerra y Marina de 1881 dice “sabemos que el indio es como el tero, que en un lugar grita y en otro tiene el nido. Nosotros sabíamos que los indios de tal cacique estaban apostados en tal lugar entonces fuimos a la toldería e hicimos tanto de botín, de mujeres y ‘chusma’” ( lenguaje que designaba a mujeres y niños). Parece que los objetivos no estaban en los guerreros indígenas sino en la población civil. La otra parte de la definición de genocidio habla de “actos perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo étnico, racial o religiosos como tal”. Y la forma sistemática en que fueron atacando después de finalizada la campaña y la resistencia indígena, con partidas de policía contra la familias que habían quedado, lo ratifican. Los partes de Villegas mencionan casos de “persecuciones de a pie”. ¿A qué clase de población guerrera persigue un soldado a pie? A heridos, viejos, chicos, etc. Otra parte de la definición de ONU habla de “matanza de miembros de grupo, lesión grave a la integridad física y mental”. Gran parte del exterminio no se dio en campos de batalla sino con prácticas de tomarlos prisioneros, haciendo traslados a pie hasta Carmen de Patagones, en donde los embarcaban a Martín García. Ese cruce por la Patagonia a pie exterminó a miles de personas, porque mataban a los que no caminaban, mujeres que tenían a sus hijos en el campo, iban todos encadenados, etc. Había más muertes por esos traslados que en las batallas. Otra parte es “sometimiento intencional del grupo, condiciones de existencia que hallan de acarrear destrucción física total o parcial”. Allí está el tema de los campos de concentración. –¿Campos de concentración en 1879? –W.D.R.: Sí. En Valcheta, por ejemplo, se registran campos de concentración con alambres de púas de tres metros de alto, con gente muriendo de hambre por no tener qué comer. Eso se lee en las memorias de los viajeros galeses, por ejemplo. Esas mismas memorias de los viajeros que se usan por los historiadores oficiales para hablar de lo lindo que fue la inmigración, pero en algunas páginas del libro “John Evans, el Molinero”, se habla de esto y nadie le presta atención. –D.L.: Después de la campaña y la derrota indígena entra en acción la “policía de frontera”, que detecta a una familia indígena y la deporta a otro sitio del territorio. Por Martín García, que funcionó como gigantesco campo de concentración, pasaron miles. Se habla de entre 10 y 20.000. Tuvieron que habilitar dos cementerios especiales en 1879, lo que da una idea de la magnitud de lo que pasó. –¿Qué otras políticas se toman? –D.L.: Otra parte de la definición de ONU es “medidas destinadas a impedir nacimientos en el grupo”. De los partes militares mismos salen las medidas de separar a las mujeres de los varones, el traslado por fuerza de niños de un grupo a otro… Les cambiaban el nombre de tal manera que muchos saben que tienen ascendencia indígena pero no pueden reconstruir su historia familiar porque a su antepasado le pusieron Juan Pérez. –Se centran las críticas en el general Julio A. Roca, pero las campañas contra los aborígenes comenzaron antes, ya con Rivadavia contra los Ranqueles, Juan Manuel de Rosas en La Pampa… –Es verdad. Se sabe que desde el gobierno de Martín Rodríguez en provincia de Buenos Aires, incluso antes de Rivadavia, década de 1820, se hablaba de exterminio. El ya decía “primero exterminaremos a los nómades y luego a los sedentarios”, textual. El proyecto genocida viene de antes de Roca, pero lo que consigue Roca es el consenso nacional de todos los sectores para hacer la Campaña del Desierto. En ese momento se juzgó indispensable. Se consolida el Estado nacional con la derrota de caudillos provinciales, se pacifica el país y se piensa en extender la frontera al Sur y al Norte. Probablemente si la hubieran hecho 20 años antes hubiera sido más o menos lo mismo. Nos centramos en Roca porque precisamente es el símbolo de la historia oficial, el prócer con el que las clases dominantes se exaltan a sí mismas y es por eso que les molesta tanto que se toque a este prócer. También estaba Avellaneda, pero pocos se acuerdan de él. Roca es el símbolo, el que construyó una nación con estos parámetros. –¿En esa época los políticos estaban en condiciones intelectuales de entender la idea de genocidio, con el darwinismo, el positivismo, la idea generalizada de llevar “la civilización” a todo el territorio, de ver a los pueblos originarios como obstáculo a esta civilización? ¿Había intelectuales y políticos que se opusieron? –D.L.: Bueno esa expresión es la ideología hegemónica de la época, está bien conocerlo como contexto. Pero toda idea hegemónica tiene opositores, incluso dentro de la propia elite, que cuestionaba esta política de exterminio. En la época ya se planteaba políticas más integracionistas, de colonización pacífica. Antes de la Campaña del Desierto había una coexistencia conflictiva, el gran problema de la frontera en donde se mataban unos a otros, pero también casos de comercio y convivencia pacífica, que luego fueron negados o minimizados. Aristóbulo del Valle en 1884, cuando la campaña ya había llegado al Río Negro (1879) pero se estaba desarrollando la campaña del Nahuel Huapi, se opone duramente a un intento de Roca por hacer una campaña similar en el Chaco. Allí denuncia: “Al hombre lo hemos esclavizado, a la mujer la hemos prostituido, al niño lo hemos arrancado del seno de la madre. En una palabra, hemos desconocido y violado las acciones que gobiernan las acciones morales del hombre”. Otros políticos que habían apoyado la campaña en la Patagonia se oponen a la del Chaco, porque esto había sido una barbaridad. Le costó un esfuerzo con campaña ideológica y otros medios como el reparto de tierras para acallar las críticas y la oposición. Aristóbulo del Valle representaba a los ganaderos y quería que se expandiera la frontera, pero cuestiona el método. –¿La Iglesia? –D.L.: La Iglesia era un gran aliado del gobierno, pero congregaciones como los salesianos tuvieron grandes conflictos con el sector militar, porque los salesianos querían convertirlos y formar colonias agrícolas, pero se opusieron al traslado masivo de poblaciones. El Ejército separaba a las familias y llevaba a los varones esclavizados a la zafra en el norte tucumano y a las mujeres y niños al servicio doméstico en las ciudades. Eso para la Iglesia era intolerable por su defensa de la familia. –¿Y desde las regiones? –D.L.: También. Olascoaga, por ejemplo asesoraba a Roca en temas militares. Pero cuando fue designado gobernador del Territorio de Neuquén, tenía la idea de retener a la población indígena en el territorio, porque les reconocía un gran potencial productivo y de ocupación del espacio. Consideraba que los mapuches agricultores eran muy trabajadores y que no era necesario llevarlos a todos a Martín García y darle la tierra a los ingleses. Pero esa parte a Olascoaga no se lo escucha, se rechaza su proyecto de colonias indígenas, Roca prefiere hacer otras. Tenían otras posibilidades, no se hizo porque no se quiso. –Siempre se debatió el tema humanitario, las atrocidades, etc. Pero ustedes agregan otro: ¿hubo corrupción en la Campaña del Desierto? –D.L.: Negociados, claro que sí. Por ejemplo, había un empresario que era Ernesto Tornquist. Era el encargado de las provisiones y hubo cantidad de negociados. El mismo transporta los indios prisioneros como esclavos a la zafra tucumana porque él mismo era accionista de ingenios y recibía mano de obra gratis. Los ranqueles fueron mano de obra gratis por años como resultado de la campaña en La Pampa y él se encargó de ese reparto. La mayoría de los ministros de Economía de Roca tenían relación con las empresas de Tornquist. –W.D.R.: El comandante Prado, que participó de la campaña y la apoyó, denuncia en sus memorias que los soldados vivían muertos de hambre, con sumarios a soldados por comerse velas de sebo de los entierros. En los debates en el Congreso se denuncia que un soldado argentino de la época costaba hasta 5 veces más que un soldado alemán equipado en Alemania, pero se moría de hambre. Es decir, fondos que nunca llegaron a destino. –¿Y con el reparto de tierras? –W.D.R.: Se concesionaban enormes extensiones para colonización por poco dinero, luego se levantaba la obligación de colonizar y pasaban a latifundistas que en meses formaban compañías comerciales entre concesionarios vecinos, algo prohibido por ley. Ese caso es por ejemplo el de la Compañía de Tierras del Sur Argentino, hoy adquirida por Benetton. Meses después de nueve concesiones distintas para ser parceladas para colonias, terminaron formando una sola compañía de capitales británicos sobre más de 600.000 hectáreas. Todos en contra de la ley de la misma época. Está todo en la escribanía de la Nación. Se encontraron mecanismos para burlar todos los controles legales. –D.L.: La guerra se hizo con el pretexto de proteger los “pioneros en las fronteras”, pero ellos no entraron en el reparto. No se consideró a los sufridos antiguos pobladores fronterizos ni a los indígenas que quedaban, lo que se hizo fue crear un espacio vacío para grandes propietarios, estancieros bonaerenses o capitales ingleses. –Algunos señalan que el destino de los pueblos originarios estaba sellado desde que el capitalismo descubrió la riqueza de estas tierras. Al mismo tiempo que Roca, el Ejército chileno avanzaba sobre los territorios mapuches del sur del Biobio y había interés de británicos por ocupar estas zonas. Es decir, si no eran Roca y el Estado argentino, iba a ser un extranjero con métodos similares o peores… –D.L.: Esa postura no vale como argumento, porque es cierto que hay un gran ímpetu en esa época en esa dirección y también que si no era Roca era otro, pero eso no justifica lo que se hizo. Hay que tener cuidado con eso de las ideas de contexto. Porque dentro de 100 años quienes nos estudien dirán que en nuestra época se consideraba normal y era la idea dominante que los jubilados murieran de hambre y entonces todos estábamos de acuerdo, lo que primero no es cierto y en ningún caso justifica que se esté haciendo. Coincido con Osvaldo Bayer en la necesidad de una evaluación ética de la Historia. No tenemos por qué evaluar las acciones de Julio A. Roca con la ideología de Roca y tratar de rescatar otras

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Suramérica en la geopolítica energética mundial
InfoporAnónimo2/16/2011

Litio-petróleo-etanol Joel Sangronis Padrón - Alai-amlatina "La economía norteamericana necesita los minerales de América Latina como los pulmones necesitan el aire". Eduardo Galeano. Las Venas Abiertas de América Latina El modelo civilizatorio en el que vivimos (capitalismo), con sus intrínsecas características de desarrollismo, consumismo y derroche, impuesto a casi toda la humanidad en los últimos 150 años, ha dependido para su existencia de la disponibilidad de fuentes de energía que han sido, a la vez, abundantes y baratas. Las cuatro principales fuentes de energía para este siglo XXI que recién comienza son: A- Combustibles fósiles. B- Biocombustibles. C- Energía nuclear. D- Minerales estratégicos con gran capacidad de almacenamiento y conducción de energía (Litio, Coltán). El formidable desarrollo de las fuerzas productivas durante el siglo XX estuvo ligado a la permanente disponibilidad por parte de los centros del capitalismo mundial, de la energía que el petróleo, obtenido la mayor parte de las veces en forma de saqueo puro y simple o a precios ridículamente bajos, casi simbólicos, le proporcionó. La lógica y leyes del capitalismo no han variado desde entonces. Las nuevas fuentes energéticas serán objeto de intento de apropiación a través de agresiones (caso de Irak) o de transacciones leoninas y usureras con gobiernos cipayos y corruptos (como los que existían en la Venezuela anterior a Chávez). El capitalismo está indisolublemente ligado al imperialismo. Hoy, uno no puede sobrevivir sin el otro. Para un sistema de estructura y concepción neoimperial no basta con tener garantizado el suministro de determinados artículos y bienes; lo que determina el modelo y características de las relaciones imperiales de dominación es poseer la potestad de obtener esos recursos en forma ilimitada y con costos apenas un poco mayores que los gastos de inversión realizados. La división internacional del trabajo bajo el sistema capitalista mundial exige para su existencia elevados porcentajes de plusvalía, porcentajes que sólo pueden ser obtenidos a través del saqueo sistemático de los recursos y el trabajo de las sociedades periféricas y dependientes. Los primeros años del siglo XXI encuentran al sistema capitalista atravesando una de sus cíclicas crisis generada por sus intrínsecas contradicciones: Por un lado vive una etapa de apogeo y expansión mundial denominada por sus panegiristas como globalización, pero por otra parte presenta síntomas inequívocos de estar inmerso en un rompimiento estructural que, en muchos de sus aspectos, parece irreversible y terminal. El capitalismo es, por su propia naturaleza, un sistema profundamente irracional. No albergo dudas de que su final está cerca (tiene que estarlo, el ecosistema terrestre no soportará mucho tiempo más su dinámica depredadora y destructiva), pero también estoy convencido de que morirá matando, e intentará destruir a todo aquello que se interponga en su suicida carrera por obtener los recursos energéticos que le son indispensables para mantener su ritmo incesante de crecimiento y expansión, no porque así lo hayan decidido unas élites malvadas y sin conciencia (si este fuera el caso sólo habría que esperar a que tomaran el poder en los centros imperiales del capitalismo mundial gente “buena”, o por lo menos sensata, con lo de absurdo y fantasioso que esto supondría), sino porque esta es su naturaleza y así lo ordenan las leyes que rigen su existencia, como tan bien lo explicó Marx en su obra maestra, El Capital. En el escenario antes descrito Suramérica va a desempeñar un papel clave y protagónico; veamos porque: Hidrocarburos En Suramérica se encuentran las mayores reservas de hidrocarburos que existen en el planeta. Sólo en la faja del Orinoco, y según cifras del Departamento de Geología de los EEUU, se pueden recuperar con la tecnología actual, más de 513 mil millones de barriles de petróleo, a los que hay que sumar los cerca de 100 mil millones de barriles que Venezuela posee como reservas convencionales, las reservas de gas natural que equivalen a cerca de 30 mil millones de barriles y las reservas de carbón, que equivalen a poco más de 5 mil millones de barriles; a esto habría que sumarle los más de 100 mil millones de barriles que los brasileños han encontrado en sus yacimientos off shore de sus cuencas del Presal y las reservas de petróleo y gas que existen en Colombia, Ecuador y Bolivia, que, sin poseer la magnitud de los dos primeros países, tampoco son despreciables. Como punto especial debo mencionar los recién descubiertos yacimientos de petróleo en las islas Malvinas argentinas, que según las empresas que allí hacen prospecciones con licencias del gobierno inglés, sobrepasan los 18 mil millones de barriles y que involucran a los intereses británicos en forma directa en la geopolítica energética de la región. Lo anterior significa que en Suramérica existen reservas de hidrocarburos mayores que las que existen en las cuencas del medio oriente o las del Mar caspio, con la ventaja agregada de su cercanía a los que, hasta ahora, han sido los grandes centros de consumo energético del capitalismo mundial. Parece obvio que en la lucha que la humanidad presenciará en los próximos años por el control de los hidrocarburos, los EEUU intentarán asegurarse el control de esta zona del planeta como reserva exclusiva y estratégica frente a potencias emergentes como China e India, e incluso frente a sus tradicionales aliados europeos y japoneses. Biocombustibles Suramérica es la principal zona productora de biocombustibles en el mundo. Brasil produce el 45% del bioetanol que se destila en el planeta, Argentina es el primer productor mundial de aceite de soja, así como Colombia es el principal productor de aceite de palma africana en el continente, ambos aceites utilizados para la producción de biodiesel. Hay que hacer la aclaratoria de que cuando se dice que Brasil es el primer productor mundial de etanol o Argentina de aceite de soja, pareciera que es el estado brasileño o argentino quienes producen estos rubros cuando la realidad es que quienes los producen son gigantescas trasnacionales asentadas coyunturalmente en los territorios de esos países. Según el Doctor Miguel Ángel Altieri, profesor de la universidad de Berkeley, “estamos ante el diseño de una nueva estrategia de reproducción por parte del capitalismo, que está tomando el control de los sistemas alimentarios. Se está produciendo la alianza inédita de multinacionales petroleras, biotecnológicas, de autos, los grandes mercaderes de granos y algunas instituciones conservacionistas que van a decidir cuáles van a ser los grandes destinos de los paisajes rurales de América Latina”. El catedrático de origen argentino culmina sus reflexiones con un llamado de alerta a los pueblos del sur del Rio Grande: “para que EEUU produzca todo el etanol que necesita para reemplazar su petróleo, debería cultivar seis veces su superficie. Entonces está claro que lo van a hacer en los países de América Latina y, de hecho, ya están en camino. Se trata de un imperialismo biológico”. Energía nuclear En Suramérica existen cuantiosas reservas de minerales radioactivos. Países como Brasil, Argentina y casi todas las naciones andinas poseen en sus territorios yacimientos de estos materiales. Brasil y Argentina además, dominan todos los ciclos técnicos para la producción de energía nuclear. Hasta ahora, todas las centrales nucleares en el mundo producen energía a partir de la fisión (rompimiento) del núcleo de los átomos de los materiales radioactivos; sin embargo, las centrales nucleares de nueva generación (el prototipo se construye en Francia), van a ser centrales que producirán energía no a partir de la fisión nuclear sino de la fusión de los núcleos de los átomos de los materiales radioactivos en un proceso semejante al que ocurre en el sol. El material que hasta ahora ha demostrado ser más eficiente y adecuado para la producción de energía a partir de la fusión de sus átomos es el Tritio (una combinación de Litio con Hidrógeno). El que en Suramérica exista cerca del 80% de los yacimientos de Litio que se han podido confirmar en el mundo y a la vez existan grandes reservas de uranio y países que controlan las fases técnicas del proceso de producción de energía nuclear abre múltiples variables sobre el papel que podrá jugar esta región en al campo de la producción de energía nuclear en el siglo XXI. Minerales estratégicos para el almacenamiento de energía (Litio y coltán): El litio es un mineral extremadamente liviano, que presenta como característica utilitaria principal una enorme capacidad de almacenamiento de energía eléctrica, lo que convierte a los automóviles movidos por este tipo de energía, que funcionan con acumuladores (baterías) fabricados con este material, en la gran opción ecológica y sustentable frente a los que aun funcionan con combustibles fósiles. Al litio se le asigna el papel de ser el suplidor del petróleo como proveedor de energía para mover al mundo a partir de la tercera y cuarta década de este siglo. En el triángulo formado por los salares de Uyuni en Bolivia, Atacama en Chile y Hombre Muerto en Argentina, se concentra más del 80 % de las reservas de Litio que, hasta ahora, se han confirmado y certificado en el mundo. En el salar de Uyuni, en el suroeste boliviano, se concentra más del 50 % del Litio conocido y certificado hasta ahora en la tierra. Jerome Clayton Glenn, director del proyecto milenium de la ONU, declaró hace dos años atrás que “en un futuro cercano Bolivia podría convertirse en el proveedor de combustible del planeta”, lo que no hace sino confirmar las enormes posibilidades energéticas que hacia futuro posee el país altiplánico. La Dirección Nacional de Recursos Evaporíticos de Bolivia estimó en enero de este año que el total de las reservas de litio ubicadas en el Salar de Uyuni se estiman en cuando menos dieciocho millones de toneladas. Desde Washington y otros centros de poder y propaganda mundial se ha promocionado a Chile como el gran proveedor de Litio para el mundo, destacando su neoliberal legislación minera y la rígida alineación de los sucesivos gobiernos australes con los intereses estadounidenses en la región. Se ensalza a Chile como estrategia para descalificar y torpedear los esfuerzos del estado Boliviano por intentar explotar su riqueza litífera procesándola en su propio territorio; también estos serían los fines tácticos que persigue el anuncio del descubrimiento de gigantescos yacimientos de Litio en el sur de Afganistán, es decir, disminuir la importancia de los yacimientos bolivianos para de esa forma debilitar su capacidad negociadora frente a las empresas y países con los cuales negocia el gobierno de Evo Morales la industrialización del Litio en su propio país. El Coltán por su parte es una combinación de columbita, tantalita y manganeso. El Tantalio (uno de los minerales que lo integran) es un superconductor que soporta elevadas temperaturas, es resistente a la corrosión y tiene, al igual que el Litio, una asombrosa capacidad de almacenamiento de cargas eléctricas. El Coltán es el material fundamental para fabricar condensadores, microchips, microcircuitos para computadoras, celulares, consolas de videojuegos, sistemas de posicionamiento global, satélites, misiles teledirigidos y demás aparatos de microelectrónica, eso sin incluir que también es utilizado para los ahora infaltables implantes mamarios. Hasta ahora se creía que los yacimientos de Coltán sólo se encontraban en cantidades apreciables en países del África centro-oriental, en la zona de los grandes lagos (Congo, Ruanda, Burundi), pero el año pasado Venezuela anunció descubrimientos de Coltán en su sureño estado de Amazonas con reservas que, en un primer momento, se han valorado por encima de los cien mil millones de dólares, lo que viene a aumentar, si acaso ello fuera posible, la importancia estratégica del país bolivariano en el escenario geopolítico de la energía en el mundo contemporaneo. Variables geopolíticas Los hechos antes señalados poseen en sí mismos profundas implicaciones geopolíticas. Dada la magnitud de sus gigantescas reservas de hidrocarburos (Venezuela será el último país sobre la tierra en alcanzar su pico de producción, alrededor del año 2067) la nación bolivariana parece encaminada a ejercer una posición dominante en el mercado petrolero mundial durante este siglo que comienza, situación que también detentará Bolivia con respecto al llamado combustible del siglo XXI, es decir, el Litio. En este punto hay que recordar que los gobiernos de estos dos países son estrechos aliados políticos e ideológicos, cofundadores de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que vista desde esta óptica ya no parece tanto un club de utopistas y soñadores, y propulsores de cambios profundos y estructurales en las formas de organización social, política y económica de sus sociedades. Tanto el Comandante Chávez como el Presidente Evo Morales han enunciando su intención de construir modelos de convivencia humana y planetaria diferentes al capitalismo. Nuestro actual modelo civilizacional se asienta, es pertinente recordarlo, sobre la disponibilidad y consumo (derroche) de ingentes cantidades de energía, por lo que es válido afirmar que quien controle las fuentes de energía tendrá la posibilidad de influir grandemente en los modelos y formas de organización social y convivencia que la humanidad adoptará en las próximas décadas. Bolivia con su Sumak Kawsay o tesis del buen vivir, proveniente de las mejores tradiciones indígenas de los pueblos que conforman su estado plurinacional, y Venezuela, con su búsqueda de un socialismo adaptado y evolucionado hacia las realidades del presente siglo, son de las pocas alternativas que se levantan en el mundo contemporáneo a desafiar, en la teoría y en la práctica, al capitalismo globalizado. A esto tiene que agregársele que Brasil, primer productor mundial de biocombustibles , aun sin que sus élites y clases gobernantes estén propugnando modelos alternativos o heterodoxos de organización social, sí intentan la modificación del orden unipolar vigente actualmente en el mundo y las posibilidades que en ese sentido le otorgaría una alianza con la Venezuela petrolera de Chávez o la Bolivia litífera de Evo tiene que estar siendo considerada seriamente en los despachos de análisis geopolítico de los palacios de Planalto e Itamaraty. Un eje energético Brasilia-Caracas-La Paz (Etanol-Petróleo-Litio) tendría una posición dominante en el mercado de la energía mundial del siglo XXI, y estaría en capacidad de imponer condiciones y reglas dentro de la multipolaridad mundial que su consolidación crearía. Los geoestrategas chinos y rusos, aunque lejos de concepciones marxistas, o incluso progresistas de las relaciones internacionales de sus respectivos países, no pueden haber dejado de percibir las enormes implicaciones de poder que los escenarios antes descritos ofrecen para la construcción de un nuevo escenario mundial y desde ya empresas chinas y rusas, con el apoyo de sus respectivos gobiernos, se están posicionando en la región. A su vez, los analistas estadounidenses han previsto estos escenarios y ello explica el gigantesco y renovado despliegue militar (bases, IV flota, neogolpes de estado) que en los últimos años han realizado en la región. Para los intereses usamericanos controlar Suramérica, especialmente sus movimientos nacionalistas y anticapitalistas, no es sólo una apuesta económica e ideológica, es un imperativo de supervivencia imperial. El control de las reservas energéticas de Suramérica, especialmente las petroleras de Venezuela, es una condición necesaria para garantizar su retaguardia petrolera y tener las manos libres para intentar controlar las zonas petroleras del medio oriente y el Mar caspio, y en caso de no controlarlas, desestabilizarlas al máximo para impedir así el libre acceso a ellas de asiáticos y europeos. El establecimiento de siete bases militares en el país neogranadino han llevado al internacionalista azteca Alfredo Jalife Rame a preguntarse en la página web de La Jornada de México: “¿La instalación de las bases militares estadounidenses en Colombia, al unísono de los intentos de balcanización de países petroleros de la zona (Bolivia, Ecuador, Venezuela) no formarán parte del jaque bélico de Washington a los hidrocarburos y a los metales estratégicos como el Litio, de Sudamérica?”. Los thinks thanks estadounidenses entienden que estallidos, revueltas y convulsiones en el mundo árabe y musulmán en contra del orden económico, social y político impuesto a esas sociedades por regímenes tiránicos y antipopulares, cuya única razón de ser durante décadas ha sido garantizar el saqueo de las riquezas hidrocarburíferas de esos países por parte de las grandes corporaciones transnacionales, son inevitables, tal y como se ha podido observar en las últimas semanas en Túnez, Argelia, Egipto, Yemen y Jordania, por ello, el control de los recursos energéticos de lo que ellos por años han considerado “su patio trasero”, Suramérica, se les presenta como un imperativo absoluto. Una Suramérica unida e integrada es el peor escenario que los círculos de poder imperiales pueden llegar a visualizar para sus intereses en la región, por ello, los gobiernos de los EEUU han maniobrado en los últimos años para, en cumplimiento del viejo adagio romano de divide et impera, impedir o sabotear toda forma de asociación o integración en Latinoamérica y el Caribe; por eso, iniciativas como el Alba, el Sucre, La Comunidad Sudamericana de Naciones, Petrocaribe, Petroandina, Petroamérica, Unasur y Mercosur, que no sólo implican acuerdos en el ámbito económico sino que son el entramado para fijar las bases hacia una mayor y más profunda integración política, son miradas y atacadas con fuerza por un poder imperial que tiene su principal fuerza en la división y aislamiento del resto del mundo. La energía puede ser la herramienta necesaria para ajustar estos procesos de integración suramericana, a la vez que convertirse en su carta de presentación al mundo multipolar que se está comenzando a conformar en este siglo que recién arranca. Joel Sangronis Padrón es profesor de la Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt (UNERMB), Venezuela. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=122503

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Movimientos de cambio en la historia
InfoporAnónimo3/1/2011

Mark Le Vine - Aljazeera Traducido para Rebelión por Jonatan Garrido Durante décadas, incluso siglos, los europeos primero y después los americanos dijeron a los ciudadanos del mundo árabe que se encontraban estancados y retrasados. Según Lord Cromer, autor de la pseudo-historia, El Moderno Egipto, su progreso estaba “arrestado” por el hecho de ser musulmanes; en virtud de lo cual, sus mentes eran tan “ajenas ” a la de un hombre occidental moderno como “las mentes de los habitantes de Saturno” Según las mismas declaraciones del Mandato de la Liga de las Naciones, la única esperanza de reformar sus mentes en base a una disposición un poco más terrenal era que aceptaran la tutela, la supervisión y las normas impuestas; “hasta que llegase el tiempo en que fuesen capaces1 de subsistir por sí mismos”. Tanto si se trataba de Napoleón proclamando fraternité con los egipcios al final del Siglo XVIII o de George Bush proclamando similares relaciones pacíficas con los iraquíes dos décadas después, el mensaje y los medios de ponerlo en práctica han sido consecuentes. Desde que Abd al-Rahman al-Jabarti, el gran cronista egipcio de las invasiones en este país, analizase minuciosa y brillantemente la epístola de Napoleón a los egipcios, los habitantes del Oriente Medio han visto en las quejas occidentales de benevolencia y altruismo el evidente interés subyacente desde siempre en el cuerpo mismo del poder político. Sin embargo, la hipocresía latente en las políticas Occidentales no disuadió nunca a los habitantes de la zona de aspirar y luchar por los ideales de libertad, progreso y democracia que les habían sido prometidos Incluso después del aumento, por una parte, de la arrogancia y beligerancia de la política exterior americana después del 11 de septiembre y, por otra, de la importancia China como alternativa económica viable a la dominación global de los Estados Unidos; el melting pot de la democracia americana con su potencial infinito de renovación y cambio ofrece un modelo para el futuro. Centros de intercambio Algo ha cambiado. Un giro histórico ha ocurrido cuyas consecuencias son todavía difíciles de imaginar y mucho menos de valorar. En el espacio de un mes, el centro de gravedad intelectual, político e ideológico en el mundo se ha trasladado desde el lejano Oeste (América) y el lejano Oriente (China, cuyo crecimiento ilimitado y continua opresión política no son evidentemente un modelo para la región) de nuevo al Centro - a Egipto, la cuna de las civilizaciones, y a otras sociedades más jóvenes a lo amplio del Oriente Medio y el Norte de África). Entre centenares de miles de Egipcios en la Plaza de Tharir que intentaban tomar las riendas de su propio destino, se llegaba súbitamente a una conciencia de que nuestros propios líderes habían llegado a ser, si no faraones, mamelucos más concernidos con la satisfacción de su codicia por la riqueza y el poder que con el intento de unir a sus pueblos en la cosecución de un sistema de progreso y modernidad en el nuevo siglo. Tampoco China con su aporte de un modelo de capitalismo autoritario y controlado por el Estado en concordancia con la liberalización social como alternativa a los países en desrrollo parece una opción deseable a la gente que arriesga sus vidas en las calles de las capitales del mundo árabe y en Irán. En cambio, egipcios, tunecinos y demás habitantes de la zona que luchan por el cambio revolucionario, económico y político han dado un salto, sin haberlo advertido previamente, por encima de China y los EEUU, tomando de esta manera las riendas de la historia. Son los jóvenes activistas de Tahrir quienes repentínamente se han constituido en un ejemplo para el mundo mientras las grandes potencias parecen encallladas en las antiguas formas de pensamiento y en sistemas anticuados. Desde la perspectiva de las plazas “independientes” en toda la zona, los EEUU parecen ideológicamente estancados e incluso retrasados, dirigidos por personas irracionales y élites políticas y económicas incapaces de concebir cambios tan evidentes para el resto del mundo. ¿Fundamentos hudiendose en la arena? Aunque probablemente no lo pretendiese, cuando la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, advirtió a los líderes árabes a principios de enero de que debían acometer reformas por miedo a que sus sistemas “se hundiesen en la arena”, sus palabras eran tan relevantes en Washington como lo eran en Túnez, Trípoli, El Cairo o Sanaa. Sin embargo, los americanos - tanto la gente corriente como sus líderes- están tan ocupados desmantelando los fundamentos sociales, políticos y económicos que sostenían la grandeza de antaño, que son incapaces de ver en qué medida ellos mismos han llegado a ser igual que el estereotipo de la sociedad tradicional de Oriente Medio utilizado durante mucho tiempo para justificar, unas veces de forma intermitente y otras simultánea, el apoyo a los líderes autoritarios o para justificar el dominio extranjero. Un conocido representante laboral egipcio, Kamal Abbas, declaró en un vídeo a los americanos desde Tahrir que “nosotros y toda las personas del mundo estamos de vuestra parte y os ofrecemos nuestro total apoyo”. Esto es algo positivo, ya que es claro que los americanos necesitan todo el apoyo que puedan recibir. “Quiero haceros saber”, continuó, “que ningún poder puede desafiar la voluntad de las personas cuando creen en sus derechos. Cuando alzan sus voces de forma potente y clara, y luchan contra la explotación”. ¿No se supone que tales postulados habrían de ser defendidos por los presidentes de los Estados Unidos en vez de por activistas sindicales egipcios? De forma similar, activistas en Marruecos filmaron un vídeo antes de su propio día de la ira en el que explicaban por qué salían a la calle. Entre otras razones: “porque quiero un Marruecos libre e igual para todos los ciudadanos”, “para que todos los marroquíes sean iguales”, para que la educación y la sanidad “sean accesibles a todos, no solamente a los ricos”, para conseguir que los derechos laborales sean respetados y se acabe con la explotación” y para “hacer rendir cuentas a los que han arruinado este país” ¿Podría siquiera imaginarse a millones de americanos saliendo a la calle en un día de ira para reclamar tales derechos? "Manteneos firmes y no abandoneis... La victoria siempre es para la gente que se mantiene firme y exige con justicia sus derechos”, urgió a los americanos Kamal Abbas. ¿Cuándo olvidaron estos este aspecto básico de la historia? De la base a la élite El problema comienza cláramente en la élite y continua hasta las organizaciones de base. Barack Obama hizo campaña para la presidencia con el eslogan “¡Sí, podemos!”. Pero o bien cediendo ante el presidente de Israel Benjamin Natanyahu en la cuestión de los asentamientos, o bien estableciendo una yihad contra los trabajadores de Wisconsin, el presidente ha renunciado a defender los principios que una vez fueron el fundamento de la democracia americana y su política exterior. Los americanos que no tienen derecho a sanidad ni trabajo ni seguridad laboral son igual de culpables cuando, de forma creciente, intentan culpabilizar a los trabajadores sindicados que todavía conservan estos derechos, en vez de acometer la ardua tarea de reclamar estos derechos para ellos mismos. Al uno por ciento superior en la escala social de americanos que ganan más que todo el 50 por ciento inferior juntos, no le habría salido mejor si se lo hubiera propuesto. Han logrado una proeza que Zine El Abidine Ben Ali, Hosni Mubarak y sus colegas cleptócratas podrían envidiar. (el 20 por ciento más pobre en Túnez y Egipto gana una porción del ingreso nacional más elevada que sus homólogos en los Estados Unidos). La situación es tan desesperada que un conocido cantante y activista contactó conmigo en El Cairo para pedir a los organizadores de Tahrir que enviasen mensajes de apoyo a los sindicalistas y obreros de Wisconsin. Sin embargo, “Madinson es el nuevo Tahrir” no es más que un sueño con pocas esperanzas de convertirse en realidad, incluso en el caso de que los cairotas sintiendose orgullosos dedicaran un tiempo de su revolución para proporcionar ayuda a sus compañeros protestando en Wisconsin. El poder de los jóvenes y de los trabajadores En Egipto los trabajadores continúan en huelga, arriesgandose a sufrir la ira de la junta militar que sin embargo tiene que liberar prisioneros políticos y quitarse de encima las leyes de emergencia. Quizás más que de cualquier otro, fue su esfuerzo elevar la revolución hasta la cúspide en el momento en que la población temía que el régimen de Mubarak pudiese sacudirse a los manifestantes de encima. Por su parte, los americanos no han hecho más que olvidar que los “años dorados” entre 1050 y 1960 fueron dorados para tanta gente únicamente porque los sindicatos tuvieron fuerza para encargarse de que la mayoría de la riqueza del país permaneciese en las manos de las clases medias o fuese invertida en programas para mejorar las infraestructuras públicas en todos los sectores. La juventud en el mundo árabe, considerada hasta ayer mismo una “bomba demográfica” aguardando a explotar en la forma de militancia religiosa e islamofascismo, ha resultado de repente ser un regalo de la demografía, que precisamente provee el vigor y la imaginación de la cual se había dicho durante generaciones que carecían los habitantes de la región. Ellos se han conectado- o mejor dicho, han desenvuelto hoy en día2- con la democracia, creando virtuales y reales esferas públicas en las que todo el espectro político, económico y social se reune con un propósito común. Mientras que en USA la juventud parece estar encadenada a sus iPods, iPhones, a las redes sociales que los han anestesiado y despolitizado en proporción inversa al efecto liberador en sus cohortes al otro lado del océano. Ciertamente, la mayoría de los jóvenes se centra actualmente tanto en satisfacer sus necesidades económicas e intereses que son altamente incapaces de pensar o actuar colectiva o proactivamente. Como si fueran ranas siendo cocidas vivas, dependiendo de cada nuevo contratiempo- una subida de las tasas académicas por aquí, perspectivas más bajas de trabajo por allí- y esperando desesperadamente poder participar en un sistema que cada vez le es más desfavorable. ¿Tendrá razón Ibn Khaldun ? Ahora parece claro que esperar que la administración de Obama apoye a la democracia en Oriente Medio es probablemente pedir demasiado, ya que ni tan siquiera pueden apoyar la democracia ni los derechos económicos y sociales para la mayoría de la gente en su propia casa. Además, los Estados Unidos no se perciben a sí mismos como meramente “irrelevantes” en el escenario mundial, como resulta del hecho de que muchos comentadores describan su posición decreciente en Oriente Medio, sino como un barco enorme dirigiendose hacia un iceberg mientras los pasajeros y la tripulación discuten sobre el orden que han de ocupar las sillas en la cubierta. Afortunadamente la inspiración ha llegado, aunque sea desde lo que a un obsevador “Occidental” le parecería la más improbable de las fuentes. La cuestión es: ¿Pueden los EEUU tener un momento Tahrir? O, como el gran historiador árabe Ibn Kahldum habría pronosticado, ¿han entrado en la espiral descendiente que es el destino de todas las grandes civilizaciones una vez que han perdido los propósitos sociales y solidarios que les permiten situarse grandiosamente en el primer puesto? Es demasiado pronto para asegurarlo, pero por el momento parece que las riendas de la historia se le han ido de las manos a los Estados Unidos. Mark Le Vine es profesor de historia en la UC Irvien e investigador en el Centro de Estudios del Oriente Medio en la Lud University en Suecia. 1Juego de palabras en el original: "until such time as they [we]re able to stand alone” 2Juego de palabras en el original: They have wired - or more precisely today, unwired - themselves for democracy

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La Segunda Guerra Mundial en el tercer mundo
La Segunda Guerra Mundial en el tercer mundo
InfoporAnónimo11/24/2009

Nuestras víctimas no cuentan. La Segunda Guerra Mundial en el tercer mundo Jose Angel Oria - Gaur 8 Con el título La Segunda Guerra Mundial en el tercer mundo se ha inaugurado una exposición en diversas ciudades alemanas. El conflicto iniciado en Europa provocó mucho sufrimiento también en los continentes restantes, pero en la historia escrita por los vencedores esas cuestiones ni siquiera se mencionan. Es una exposición imprescindible para empezar a comprender lo que realmente pasó. “Como a menudo ha ocurrido a lo largo de la historia, la historia de la Segunda Guerra Mundial es la de los vencedores, además de la de los ricos y propietarios. A pesar de que Alemania y el Japón fueron derrotados, desde el punto de vista de quienes escriben la historia, están entre los vencedores. Aunque la historiografía de estos países ha tenido que poner en cuestión una miríada de cosas, trata a alemanes y japoneses como vencedores. Quienes después de la guerra quedaron en el olvido como si no hubieran participado en el conflicto, quienes están obligados a repasar la historia con sus hijos sin encontrar noticia alguna de lo que ellos hicieron, están en la categoría de perdedores. Son perdedores carentes de voz propia. Así viven actualmente cientos millones de personas y su descendencia en África, Asia, América Latina y en los países del Océano Pacífico.” Son palabras de Kuma Ndumbe, profesor de la Universidad de Yaunde (Camerún), que resumen perfectamente la situación de los verdaderos perdedores de la Segunda Guerra Mundial. Primero en Berlín (Alemania) y, después, en otras ciudades del país, existe la oportunidad de visitar una exposición que muestra el lado oculto de la guerra más trágica jamás acontecida. La han titulado La Segunda Guerra Mundial en el tercer mundo y proyectan llevarla las escuelas públicas. El trabajo lo han elaborado miembros del Rheinisiches Journalisten Büro (Oficina Renana de Periodistas), bajo la dirección de Karl Rossel. Perdedores como vencedores, muestra la situación de los verdaderos perdedores. Víctimas no contabilizadas ¿Cuánta gente murió en la Segunda Guerra Mundial? ¿Cuántos eran civiles? ¿Cuántos en los países más ricos de Europa y cuántos en los países empobrecidos del mundo? En la entrada de Wikipedia en euskera se dice que murieron 56 millones de personas [61.820.315, según la entrada en español, http://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_Guerra_Mundial, que sólo las contabiliza a partir de septiembre de 1939 (n. del t.)], pero según la exposición berlinesa, considerando los muertos de todo el mundo, la verdadera cantidad supera los 70 millones. Como dice el profesor Ndumbe, no todas las víctimas son iguales, puesto que a muchas ni siquiera las contabilizan. Puede añadirse, al tiempo, que, según las ideas que han dominado desde entonces, los judíos fueron las víctimas más víctimas, ya que continuamente y en cualquier lugar se realiza una miríada de películas, exposiciones, actos, se escriben libros, etc. sobre ellos. El trabajo de los periodistas de Colonia pone las cosas en su sitio. Oficialmente, la Segunda Guerra Mundial empezó el 1 de septiembre de 1939 y acabó en septiembre de 1945, a pesar de que hacía dos años que había empezado la guerra entre China y Japón cuando el fuego europeo empezó a extenderse a todos los rincones. Además, el país más poblado del mundo no tuvo paz hasta que Mao y sus seguidores tomaron el poder. Época de colonialismo En 1939 el colonialismo dominaba el mundo: los estados europeos tenían dominados territorios en todos los países del mundo, para explotar, o mejor dicho “robar”, sus recursos. Se acercaba el desplome de la fuerza colonial de los británicos, pero hasta entonces ésta era temible, ya que una cuarta parte del mundo estaba a las órdenes de Londres. El Estado francés tenía fuera de Europa cuatro veces más territorio que dentro de ésta y, sumando los habitantes de todas sus colonias, su población llegaba a los cien millones de personas. Los Países Bajos tenían en las colonias tierras de mayor superficie que toda la Europa occidental. Los EEUU tenían bajo su dominio a Filipinas y a una miríada de archipiélagos del Océano Pacífico. El Japón tenía colonizados el norte del Pacífico, Corea, Taiwán y una gran parte del noreste de China. También Italia se apropió de muchas tierras en el este de África: en la época de Mussolini la superficie que tenía en el este de África era cuatro veces mayor que Italia. La propia Alemania había tenido colonias en Asia y África, pero las perdió a consecuencia de su derrota en la Gran Guerra. Las masacres de Abisinia Si para China la Segunda Guerra Mundial había empezado en 1937, para millones de africanos se puso en marcha en 1935, esto es, cuatro años antes que en Europa. Benito Mussolini, después de proclamarse duce, emprendió la campaña para conquistar Abisinia o Etiopía. Su ejército tenía 300.000 soldados, la mitad eritreos y somalíes. Las débiles armas de los abisinios poco podían hacer contra el gas mostaza y los tanques de los italianos. Parece un relato de la Palestina actual. Cuando en 1936 Italia había tomado Addis Abeba habían muerto 150.000 civiles, pero la ulterior ocupación no trajo la paz: se impusieron las torturas y violaciones de toda laya y se calcula que la resistencia de la época tenía 500.000 guerrilleros. Allí se colocó el frente africano oriental cuando empezó la Segunda Guerra Mundial: tropas de 17 países de tres continentes participaron en el conflicto armado, que se alargó hasta abril de 1941. Los británicos también emplearon a muchos soldados de las colonias: de once millones, cinco no eran británicos. Reclutó a un millón de africanos en su ejército, en la mayoría de los casos obligándoles. Sirvieron en todos los territorios que tenían en África las potencias del Eje: en Etiopía contra Italia, en Libia contra Alemania e Italia, en Madagascar contra el régimen de Vichy, también en Birmania contra los japoneses. Salario menor Los soldados de las colonias cobraban menos que los británicos, se les daba menos comida y sus oficiales decían que tenían “formas de pensamiento infantiles”. Había pena de muerte para quienes se mostraran contrarios a esa situación. Si tenían oportunidad para ello, huían: en el este de África desertaron 25.000 africanos entre 1944 y 1945. Los franceses también utilizaron a gente de las colonias. Cuando empezó la guerra, en septiembre de 1939, el gobierno de la época reclutó a 500.000 africanos. Después de que los alemanes vencieran a los franceses, el régimen de Vichy, que estaba a las órdenes de los nazis, empleó a muchas de esas tropas en el norte de África. Muchas otras, en cambio, se unieron a los aliados en las guerras de Siria y África. De Gaulle reclutó a otros 100.000 en 1943 para que participaran en la campaña para recuperar Europa. Eso sí, cuando llegó el momento de celebrarlo, escondieron a los soldados africanos, ya que De Gaulle quería una celebración “más blanca”. Los metieron en lugares que parecían campos de refugiados y muchos no tuvieron oportunidad de volver a África hasta 1947. A ambos lados de la barricada La exposición nos da noticia de un caso significativo: en 1940 el senegalés Yoro Ba fue obligado a ingresar en el ejército del régimen de Vichy. Tuvo que luchar con el Eje. Cuando los aliados tomaron las tierras del oeste de África que estaban en manos de ese régimen, tuvo que empezar a luchar contra el Eje. Tras participar en el desembarco de Provenza, estaba entre las tropas que liberarían Francia. Pero luego le encerraron en un campo alemán que estaba en manos aliadas. En 1947 volvió a casa, a Senegal. Actualmente, el Gobierno francés le paga 13 euros al mes. Si al utilizar a soldados de países empobrecidos tanto franceses como británicos dejaban en evidencia su racismo, aún más claramente lo hacían los nazis. A consecuencia de su derrota en la Gran Guerra, los países vencedores impusieron a Alemania graves sanciones económicas y políticas. Los nazis prepararon un plan para recuperar y extender las colonias que Alemania había tenido en África. Intentaron ponerlo en marcha tras haber tomado todo el este europeo, pero la resistencia de la Unión Soviética puso patas arriba esas intenciones. De todos modos, sobre el papel tenían el plan muy avanzado: habían empezado a contratar a gente para administrar las colonias en que había grandes minas y plantaciones y preparado recomendaciones y leyes para “no mezclar razas”. Según los proyectos de la época, en Madagascar había que reunir a los cuatro millones de judíos de Alemania. Pero estaba en un mar dominado por los aliados y la isla estaba demasiado lejos. Finalmente, llevaron a cabo la masacre sistemática que posteriormente se ha conocido como Holocausto en campos construidos en la propia Europa. “No tomar presos negros” Tras la victoria de los nazis sobre las fuerzas francesas en junio de 1940, 100.000 africanos quedaron en manos de los nazis. De esos mataron inmediatamente a unos 3.000 por no ser blancos, sin más. Karl Holz, la autoridad impuesta por los nazis en Bélgica, dio la orden de no tomar presos negros. En Chasselay, un pueblo cercano a la ciudad de Lyon, masacraron a toda una unidad formada por fusileros africanos, sólo dejaron vivos a los oficiales blancos. El racismo predominó también después de acabada la guerra. En diciembre de 1944, 1.300 fusileros de Senegal volvieron al país, muchos de ellos supervivientes de los campos alemanes. Los reunieron en Thiaroye, un pueblo próximo a Dakar. Estaban esperando cobrar el sueldo, así como la paga prometida por el licenciamiento. A los que habían estado presos en Alemania les correspondían 5.000 francos, al menos en teoría. Los ex fusileros secuestraron a un oficial para hacer respetar sus derechos. Cuando lo liberaron, la madrugada del 1 de diciembre, vehículos blindados rodearon el campo y empezaron a disparar. Hubo 300 muertos. Inspiración de liberadores Treinta “dirigentes” de la revuelta fueron juzgados y encarcelados. De ellos cinco murieron en la cárcel. La amnistía les llegaría en 1947. La masacre de Thiaroye evidenció el verdadero carácter los colonizadores e inspiraría a los movimientos de liberación que después se extenderían por toda África. Sétif está en Argelia. El 8 de mayo de 1945 se celebraba el final de la guerra. Se les prometió que en seguida se les daría la libertad, que pasarían de colonia a estado. Entre las banderas de los EEUU, la Gran Bretaña y el Estado francés se podía ver una de Argelia. Según las declaraciones del testigo Lamri Bouras, cuando el ambiente festivo llegó a la altura del Café de France, “un comisario francés sacó su colt y empezó a disparar a la gente”. “Otros dispararon desde los balcones.” La masacre, que dejó centenares de muertos, provocó muchas protestas. Las acalló el ejército. “Los soldados dispararon contra todo”, dice Haada Mani. Cuando matan a los de casa Las autoridades coloniales dijeron que había habido 1.500 muertos. En Argelia calculan que los franceses mataron a 45.000 personas. Con esa situación en casa se encontraron los miles de soldados argelinos que habían estado liberando Europa. Volvieron a finales de mayo, pero no se les dio oportunidad para estar con los de casa. Así relata Lounes Hanouz lo que le sucedió: “cuando llegué a Kerratta, vi a mucha gente haciendo cola”. “Lloraban y me pareció que me querían decir algo. «¿Dónde están los de casa?», les pregunté. Al final recibí una respuesta: «los vi por última vez en un camión». Se los llevaron al valle de Kerratta. Allí, en el puente, le preguntaron a mi padre lo siguiente: «¿empezamos contigo o con tu hijo?» Él fue el primero que fusilaron. Volver de la guerra y ver que toda nuestra familia había sido asesinada. Eso no se puede olvidar.” Los colonizadores europeos impusieron trabajos forzados a miles de personas de los países empobrecidos. También en el reparto de indemnizaciones por la guerra la gente de estos países recibió menos que la del resto. “A juicio de los franceses, nosotros éramos los soldados negros de siempre, que se conformaban con algunas monedas. Pero en la guerra las balas no distinguían entre blancos y negros y todos morimos del mismo modo”, dice Issa Ongoiba, miembro de la Asociación de Veteranos de Maliba Bamako. Decenas de miles de voluntarios de Puerto Rico y de otras islas caribeñas participaron en la guerra, muchos de ellos en la liberación de Francia y en la conquista de Alemania. Una escuadra aérea mejicana participó en la guerra de Filipinas y 25.000 brasileños en Italia. 500 de ellos murieron en esas luchas de Montecassino. En 1943 la guerra llegó a las islas Salomón. Los estadounidenses estuvieron luchando contra los japoneses en el archipiélago del Océano Pacífico. Biuku Gasa estaba preparado para realizar tareas de inteligencia para los aliados: con su amigo Aaron Kumasi y con aspecto de pescador, analizaba los movimientos de los japoneses, para posteriormente informar de ellos a los estadounidenses. Un día que iban en su pequeña piragua vieron a soldados de los EEUU en una pequeña isla. Les prestaron ayuda y así lograron salvar al capitán John Fitzgerald Kennedy y sus compañeros. “Si no hubiera sido por mí, los EEUU jamás habrían tenido un presidente llamado Kennedy”, dice actualmente Gasa. Los más baratos, los aborígenes En 1940, los aborígenes de Australia, según la legislación, carecían de derechos (no se les reconocieron oficialmente hasta 1967), pero servían para la guerra. Después de que los japoneses bombardearan la ciudad de Darwin, se les dio la responsabilidad de vigilar la costa septentrional australiana, en previsión de que los japoneses desembarcaran allí. Les salieron muy baratos a las autoridades australianas, ya que no necesitaban armas ni alimentos (con sus técnicas tradicionales tenían capacidad para obtener del bosque todo lo que necesitaban). A cambio de su trabajo, les daban cosas como cuerdas, hachas, pipas y tabaco. A las autoridades australianas les costó mucho que los aborígenes comprendieran cuál era el trabajo que tenían que realizar. Unos años antes esas autoridades habían castigado muy duramente a los aborígenes que habían matado a unos pescadores japoneses que habían violado a unas chicas. A los aborígenes les costó mucho comprender que lo que antes estaba prohibido ahora estaba autorizado y premiado. El mayor ejército de las colonias estaba en la India. En aquella época la India tenía 320 millones de habitantes. 2,5 millones formaban el Royal Indian Armya. Los ghurkas nepalíes eran otros 120.000. A estos les dieron mejor trato que a los soldados africanos: si en África todos los oficiales eran blancos, en la India también había nativos: 14.000 indios llegaron a oficiales en la Segunda Guerra Mundial. Al retirarse cobraron pensión, eso sí, menor que la de los de origen británico. La India, campo de batalla La India fue también campo de batalla. Los japoneses bombardearon las ciudades orientales y los submarinos hundieron 23 cargueros aliados. En torno a 60.000 soldados indios murieron y otros 80.000 fueron capturados por los alemanes, japoneses e italianos. Alemania llegó demasiado tarde a Oriente Próximo. Franceses y británicos ya habían tomado posiciones. Los estrategas de Hitler intentaron utilizar a favor de los nazis las posturas anticolonialistas de los árabes. Crearon grupos y movimientos pronazis en Egipto, Siria, Iraq y Palestina. El propio Hitler le regaló en 1938 un Mercedes-Benz de lujo al rey Faruk, de Egipto. Cada vez que los aliados sufrían una derrota en el norte de África crecía la esperanza de los árabes de dejar de ser colonias. Algunos años después Anwar El Sadat, el hombre que llegaría a ser presidente de Egipto, dijo que “creíamos que la derrota de los británicos era el único modo de echar del país al enemigo”. Los británicos le detuvieron en 1942, en el momento en que los espías alemanes le daban dinero. Árabes y judíos En Túnez, quienes no querían ser colonia de Francia hacían cálculos similares. Por orden de Hitler, los nazis formaron “legiones árabes”. En el Cáucaso, los nazis emplearon a oradores islámicos para apartar a Chechenia y otros países maltratados por Stalin de la influencia de la Unión Soviética. Hitler también encontró aliados en Palestina, que, por influjo del sionismo, se estaba llenando de judíos. El muftí de Jerusalén, Amin al-Husayni, recibió ayuda monetaria de los nazis y el propio Hitler lo recibió en su sede principal. En Iraq, los alemanes organizaron un golpe de estado contra los británicos. Cuando éstos volvieron, centenares de judíos fueron muertos en Bagdad y miles, heridos. En aquella época, los árabes de Bagdad escondían en sus casas a los vecinos judíos. Para oponerse a las potencias coloniales, miles de personas se unieron a los nazis y el Eje también en la India y Birmania. El político indio Subhas Chandra Bose soñaba con construir una India que tuviera los rasgos del régimen de los nazis. Reclutó a 3500 indios que los nazis tenían presos en campos de concentración para formar la Legión India. Este ejército se dedicó a capturar militantes de la resistencia francesa. Después se fue a Singapur y allí encontró a 50.000 voluntarios indios para luchar con los japoneses en Birmania. Murió en un accidente de avión, intentando huir de los británicos. Actualmente una miríada de escuelas, universidades, estaciones de tren, etc. de Bengala llevan su nombre. También un partido político y el aeropuerto internacional de Calcuta. Birmania fue uno de los países que más sufrió la colonización de los británicos. Por eso mismo fue uno de los países que más duramente luchó contra ella. Cuando allí los británicos tuvieron que dar marcha atrás, los japoneses fueron acogidos como liberadores en las calles de la capital, Rangún, a pesar de que la ciudad hubiera tenido que sufrir sus bombardeos algunos meses antes. Formaron un ejército que se unió al japonés, hasta que se percataron de que los japoneses eran como los británicos. Por eso, en la fase final de la guerra empezaron a luchar contra aquéllos. En la guerra murieron 150.000 civiles birmanos, el cuádruple que en la Gran Bretaña. La hambruna de Bengala A Bengala, provincia oriental de la India, la guerra llegó como consecuencia de los combates de Birmania. Conseguir arroz era cada vez más difícil y el precio subió. Un alimento que en el Asia oriental es tan básico se encareció terriblemente. La gente se moría de hambre. En la ciudad de Calcuta contabilizaron a 100.000 mendigos en 1944. La hambruna mató a cerca de cuatro millones de personas. La hambruna que Winston Churchill ni siquiera menciona en su historia de la Segunda Guerra Mundial de seis tomos. La guerra también llegó a las Filipinas. Y de qué modo, además. Así explica el historiador Ricardo Trota lo que sucedió entonces: “la Segunda Guerra Mundial dejó en Filipinas más muertos que en cualquier otro país del Asia meridional”. “En ningún otro lugar de la región hubo la destrucción que sufrimos aquí. Según los datos oficiales del Gobierno, la guerra mató a 1,1 millones de filipinos, esto es, teniendo en cuenta la población de todo el archipiélago, una de cada dieciséis personas.” La guerra se acabó en 1945. Alemania se rindió en mayo y el Japón, en septiembre. Antes los EEUU habían arrojado dos bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, lo que causó centenares de miles de muertos y dio noticia al mundo de sus armas. Sin paz Pero en muchos lugares no hubo paz alguna. En China continuó la guerra civil hasta 1949; Malasia, Indonesia y Filipinas siguieron en lucha contra los colonizadores; Corea se dividió en dos estados y, técnicamente, aún no ha terminado la guerra iniciada en 1950, que ya ha provocado tres millones de muertos; Indochina seguiría 30 años en lucha, contra los franceses y los estadounidenses (éstos arrojaron sobre el Vietnam más bombas que sobre Alemania); de la India de antaño surgieron la India actual y el Pakistán, potencias nucleares en combate mutuo continuo; las islas del Océano Pacífico se han convertido en un laboratorio de pruebas atómicas y sede de ejércitos muy lejanos; y África y Oriente Próximo no han conocido hasta la fecha más que guerra. Jose Angel Oria es periodista Traducción para www.sinpermiso.info : Daniel Escribano Fuente También acá

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La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto
La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto
InfoporAnónimo12/28/2009

Agencias Pánico entre agricultores de Estados Unidos. La transnacional de semillas transgénicas no sabe qué hacer con el amaranto (kiwicha) que acabó con sembríos de soja. En Estados Unidos los agricultores han tenido que abandonar cinco mil hectáreas de soja transgénica y otras cincuenta mil están gravemente amenazadas. Este pánico se debe a una “mala hierba”, el amaranto (conocida en el Perú como kiwicha) que decidió oponerse a la transnacional Monsanto, tristemente célebre por su producción y comercialización de semillas transgénicas. En 2004 un agricultor de Atlanta comprobó que algunos brotes de amaranto resistían al poderoso herbicida Roundup. Los campos víctimas de esta invasora “mala hierba” habían sido sembrados con granos Roundup Ready, que contienen una semilla que ha recibido un gen de resistencia al herbicida. Desde entonces la situación ha empeorado y el fenómeno se ha extendido a Carolina del Sur y del Norte, Arkansas, Tennessee y Missouri. Según un grupo de científicos británicos del Centro para la Ecología y la Hidrología, se ha producido una transferencia de genes entre la planta modificada genéticamente y algunas hierbas indeseables como el amaranto. Esta constatación contradice las afirmaciones de los defensores de los organismos modificados genéticamente (OMG): una hibridación entre una planta modificada genéticamente y una planta no modificada es simplemente “imposible”. Según el genetista británico Brian Johnson, “basta con un solo cruce logrado entre varios millones de posibilidades. Una vez creada, la nueva planta posee una enorme ventaja selectiva y se multiplica rápidamente. El potente herbicida que se utiliza aquí, Roundup, a base de glifosato y de amonio, ha ejercido una presión enorme sobre las plantas, las cuales han aumentado aún más la velocidad de la adaptación”. Así, al parecer un gen de resistencia a los herbicidas ha dado nacimiento a una planta híbrida surgida de un salto entre el grano que se supone protege y el humilde amaranto, que se vuelve imposible de eliminar. La única solución es arrancar a mano las malas hierbas, como se hacía antes, pero esto ya no es posible dadas enormes dimensiones de los cultivos. Además, al estar profundamente arraigadas, estas hierbas son muy difíciles de arrancar con lo que, simplemente, las tierras fueron abandonadas. Transgénicos soportan un efecto búmeran El diario inglés The Guardian publicaba un artículo de Paul Brown que revelaba que los genes modificados de cereales habían pasado a plantas salvajes y creado un “supergrano” resistente a los herbicidas, algo “inconcebible” para los defensores de las semillas transgénicas. Resulta divertido constatar que el amaranto o kiwicha, considerada ahora una planta “diabólica” para la agricultura genética, es una planta sagrada para los incas. Pertenece a los alimentos más antiguos del mundo. Cada planta produce una media de 12.000 granos al año y las hojas, más ricas en proteínas que la soya, contienen vitaminas A y C, y sales minerales. Así este bumerán, devuelto por la naturaleza a la transnacional Monsanto, no sólo neutraliza a este predador, sino que instala en sus dominios una planta que podría alimentar a la humanidad en caso de hambre. Soporta la mayoría de los climas, tanto las regiones secas como las zonas de monzón y las tierras altas tropicales, y no tiene problemas ni con los insectos ni con las enfermedades con lo que nunca necesitará productos químicos. Fuente

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Diez estadounidenses detenidos por tráfico de niños
Diez estadounidenses detenidos por tráfico de niños
InfoporAnónimo2/1/2010

La policía haitiana mantiene a diez ciudadanos estadounidenses miembros de un grupo cristiano detenidos bajo cargos de tráfico de niños, después de haber intentado abandonar el país con 33 menores haitianos sin ningún documento apropiado. La policía fronteriza "vio un bus con muchos niños. No tenían ningún tipo de documento", informó la ministra de Cultura y Comunicaciones de Haití. La ministra de Cultura y Comunicaciones de Haití, Marie-Laurence Jocelyn Lassegue, dijo que los ciudadanos estadounidenses fueron detenidos mientras intentaban el viernes en la noche cruzar a República Dominicana con los niños de entre dos meses hasta 12 y 14 años. La policía fronteriza "vio un bus con muchos niños. Treinta y tres niños. Cuando le pedimos los documentos por estos menores no tenían ningún tipo de documento", explicó la ministra. Los menores se encuentran ahora en un centro de cuidado, pero la autoridades no precisaron dónde, tampoco quisieron adelantar nada sobre una eventual comparecencia ante la corte de los ciudadanos estadounidenses. Una de las detenidas del grupo cristiano de Idaho (noroeste de Estados Unidos) aseguró en medios estadounidenses que se proponían luchar contra el tráfico de niños y que su intención era sólo ayudarlos. "No tenemos estrictamente nada que ver con (el tráfico de niños). Es exactamente contra lo que intentamos luchar", se defendió Laura Silsby, en una entrevista aparecida el domingo en el diario estadounidense Idaho Press-Tribune. "Vista la situación caótica en la que el gobierno (haitiano) se encuentra en este momento, queríamos hacer simplemente lo que nos parecía justo", añadió. "Dios nos da fuerza y consuelo", dijo por su parte Carla Thompson, otra de los miembros de la organización religiosa que se llama "New Life Children"s Refuge" (Refugio para la nueva vida de los niños). "Estamos muy bien. Tenemos nuestras biblias con nosotros". "Esto es un robo, no es una adopción", afirmó el ministro haitiano Christallin el sábado tras precisar que "para abandonar Haití un niño necesita una autorización del Instituto de Bienestar Social, que se ocupa de los casos de adopción". Los ciudadanos estadounidenses han sido remitidos a la justicia y permanecían detenidos en la dirección central de la policía judicial, en Puerto Príncipe, con dos presuntos cómplices haitianos, dijo a la AFP el director general de la policía, Mario Andresol. Numerosos niños han sido adoptados desde el sismo que devastó a Haití el 12 de enero pasado, dejando un saldo de 170.000 muertos y más de un millón de personas sin hogar. Las autoridades estadounidenses exhortaron el miércoles pasado a los futuros padres adoptivos de los niños haitianos a tener paciencia, a la espera de que se pongan en marcha procedimientos "transparentes" para evitar errores y el tráfico de niños. Por su parte, España informó que había ofrecido a las autoridades haitianas un sistema de identificación genética que permitiría luchar con los traficantes de menores, unos de las grandes amenazas que afronta el país hundido en el caos tras el terremoto del 12 de enero. Fuente

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Los condenados de la tierra
Los condenados de la tierra
InfoporAnónimo2/1/2010

Diversas actividades económicas vienen impactando en los territorios indígenas poniendo en jaque su dinámica productiva e incluso forzando su expulsión. Los autores formulan propuestas para intentar ponerle freno a ese proceso. Producción: Tomás Lukin El desalojo como estrategia Por Luis Horacio Santucho * Martín Güemes, héroe de la Revolución de Mayo en nuestra región, dijo en referencia a la justicia que “hay que remover los obstáculos de tan alta empresa y proporcionar todos los recursos para realizarla”. Ingresando en el año del Bicentenario del proceso de formación del Estado nacional, aún sigue pendiente no solamente afianzar la Justicia, conforme dice el preámbulo de nuestra Constitución Nacional, sino también su realización en la realidad concreta de los seres humanos. Pasó el tiempo y los gloriosos infernales volvieron a sus tierras a buscar el reparo de la virtud más bella, pero pronto descubrieron que el poder colonial había modificado solamente su denominación. La Forestal y su efecto expansivo fue la continuidad de un proceso de apropiación de la tierra pública convertida en latifundio y explotación del hachero herido de muerte junto al quebracho. Cuando se fue el obraje, solamente quedaron los campesinos e indígenas que comenzaron a ejecutar el mandato de las voces del lejano tiempo, el sistema productivo mixto que les permitió recuperar el ecosistema dañado por la voracidad del sistema capitalista internacional. Esta realidad de vida es el ejercicio pleno de la soberanía alimentaria, un derecho fundamental de incidencia colectiva porque es la continuidad histórica del ayllu de los primeros autóctonos. A partir del menemismo la soja ha avanzado sobre el derecho a la tierra de los pueblos campesinos e indígenas de la región. Las topadoras dirigidas por los pools de siembra actúan del mismo modo que un ejército de ocupación contra la naturaleza del Gran Chaco Americano materializando masivos delitos de estrago rural, que no pueden concretarse en condena porque los jueces federales o provinciales se niegan a dirigir la imputación hacia los responsables del irreparable daño ambiental. El Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase) explicó ante la CIDH, patrocinados por la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos, cómo se desarrolla la modalidad de la estrategia del desalojo: “Los particulares que se consideran ‘dueños’ (titulares de dominio) presentan denuncia penal en las comisarías de la zona o en los juzgados de instrucción de las ciudades acusando a los campesinos por los delitos de usurpación, hurto de productos forestales, daños, entre otros. Obligados a concurrir a las comisarías o juzgados, los pobladores que deben declarar como testigos o imputados suelen ser inducidos a pronunciarse en contra de sus derechos posesorios. Estas ‘declaraciones’ son utilizadas posteriormente en la jurisdicción civil donde las empresas presentan acciones de reivindicación precedidas de diligencias preliminares, desalojos, conclusión del comodato verbal, entre otras, contando siempre con la función complaciente y activa de la estructura del Poder Judicial y de la Policía.” Los pueblos originarios y campesinos vienen reclamando a través de sus representantes legales que se declare causa federal las relaciones jurídicas indígenas y la tipificación de delitos de lesa humanidad a los hechos descriptos anteriormente porque configuran desalojos forzosos. Un caso emblemático es la familia Quiñones, antiguos poseedores en el Lote 41, Los Juríes, en el sudeste santiagueño. Fueron desalojados mediante una tremenda estafa de jueces, abogados, escribanos y empresarios norteamericanos confabulados con miembros de la Federación Agraria. La estafa ya fue comprobada porque apareció protocolizada la escritura original, que no fue la misma que se presentó en el juicio y ahora parte de los acusados tienen auto de procesamiento, pero el tiempo pasa y los Quiñones siguen desterrados de su propia tierra. La impunidad de la corporación sojera tiene su explicación en la existencia de un poder judicial que rinde culto a las escrituras públicas anotadas en los registros catastrales e inmobiliarios de las provincias, sin tener en cuenta la preexistencia fáctica y jurídica de los pueblos originarios y campesinos. Si a ello se agrega una mirada racista, al estilo de la ex jueza Parrilli, donde se percibe el acervo de formaciones psíquicas heredadas de los arcontes del terrorismo de Estado, el panorama de nuestros compañeros campesinos y hermanos indígenas es gravemente desalentador en los estrados judiciales. El actual juez de nuestro máximo tribunal de Justicia, Eugenio Zaffaroni, en tiempos de su gestión en el Inadi, dijo que una de las características estructurales del discurso racista es una suerte de falso humanitarismo, y que las hipócritas invocaciones a la tutela o piedad de los inferiores dejan el camino expedito para los “visionarios políticos” y sus sicarios. Si la Justicia no se llena de tierra, la humanidad será un desierto. * Frente Nacional Campesino-Santiago del Estero. ---------------------------------------------------------------- Expulsión y reafirmación Por Sebastián Valverde * Para los pueblos indígenas, la tierra no representa solamente el ámbito en el cual residen y del cual obtienen lo necesario para su subsistencia. Por el contrario, es el espacio en el que ha transcurrido la vida colectiva del grupo, de allí que el concepto de “territorio” resulte el más adecuado. Esta reivindicación es, pues, de gran significación en tanto agrupa a un conjunto englobador de otras: los recursos naturales, el autogobierno, el desarrollo de las identidades y la existencia del grupo mismo. Desde hace décadas, una diversidad de actividades económicas (agrícola, ganadera, forestal, minera, petrolera, gasífera, hidroeléctrica, turística, como así también la privatización y extranjerización de tierras, el surgimiento de emprendimientos inmobiliarios, etc.) vienen impactando en los territorios indígenas poniendo en jaque la dinámica productiva de estos pequeños productores. Tal es el caso de la expansión de la frontera agraria y el proceso de concentración económica de las distintas estructuras rurales, responsables en gran medida de los flujos migratorios que se han registrado en las últimas décadas en dirección a las ciudades (donde reside la gran mayoría de la población indígena). Junto a estas transformaciones, a partir de la reafirmación democrática se ha avanzado en el reconocimiento jurídico hacia los pueblos originarios, tal como ha sucedido en otros países de la región. La Constitución Nacional de 1994, con la sanción del artículo 75 inciso 17, ha incorporado el reconocimiento de la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas. Por su parte, la Ley Nº 24.071 ha ratificado el Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes del año 1989, considerado un referente a nivel internacional para las políticas públicas. Las constituciones provinciales y algunos municipios también han adecuado sus normativas. Este avance en las legislaciones es en gran medida consecuencia de una revitalización de las identidades indígenas, con la consiguiente recuperación de lenguas, saberes ancestrales, territorios tradicionales, etcétera. En los hechos, sin embargo, la implementación de estas políticas ha sido escasa, lo que explica la precariedad jurídica de la posesión de los territorios en que se asientan actualmente las poblaciones indígenas –ya sea en calidad de “fiscaleros”, o bien con “permisos precarios de ocupación” o como ocupantes “de hecho”–. Asimismo, son lentos los avances en la “regularización dominial”, y más aún en el reconocimiento de la “propiedad comunitaria”. Esta paradójica combinación de una estructura económica cada vez más expulsiva, la creciente conformación de los pueblos indígenas como sujetos sociales y legislaciones con escaso nivel de efectivización, constituyen factores centrales para explicar los conflictos territoriales que se vienen registrando a lo largo de todo el país. También es necesario considerar las tendencias en las fuentes de ingreso de estos pobladores, que plantean nuevas vinculaciones con los ámbitos territoriales a partir de la complementariedad entre las ciudades y áreas rurales, entre trabajos asalariados y rurales, y residencias estacionales en ambos ámbitos. Un importante avance se ha efectuado a partir de la promulgación, en 2006, de la Ley Nacional Nº 26.160 la cual establece “la emergencia en materia de posesión y propiedad de tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país”, y la suspensión de los desalojos hasta tanto se efectúen los estudios correspondientes. Esta ley, instrumentada por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), implica un relevamiento sociocultural, jurídico y catastral de los territorios indígenas, cuyo resultado será asegurar el reconocimiento y la titulación dominial correspondiente. Se trata de una herramienta legal importante, que permitiría saldar la deuda pendiente en materia de aplicación de las legislaciones vigentes. En algunas provincias, la aplicación de esta normativa, especialmente la conformación del ente mixto que llevaría a cabo el relevamiento, ha generado grandes debates y litigios entre las partes involucradas –organizaciones indígenas, entes nacionales y provinciales, los institutos indígenas (nacional y provinciales) y las universidades nacionales–. Tanto las graves condiciones de pobreza que aquejan a la población indígena (que supera ampliamente a las de la población no indígena), como así también los conflictos territoriales que vienen protagonizando con el Estado y con sectores privados –y que en los últimos meses se han agudizado alarmantemente en algunas regiones– evidencian la necesidad de efectivizar las legislaciones y garantizar su pronta aplicación. * Antropólogo Social, Investigador del Conicet-docente de la Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Fuente

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Réquiem para nuestras Abejas
Réquiem para nuestras Abejas
InfoporAnónimo2/6/2010

Por Dominique Guillet Hoy encontramos que más del 75% de los cultivos que nutren la humanidad y el 35% de la producción de alimento dependen todavía de los polinizadores, es decir, en mayor parte abejas. Pero las abejas estan desapareciendo. El único enemigo verdadero de la abeja, su solo predador a la escala planetaria, es el hombre moderno. Albert Einstein previno a la humanidad: “si la abeja desapareciera de la superficie del globo, el hombre no tendría más que cuatro años a vivir, no más polinización, no más hierba, no más animales, no más hombres”. Gente: el artículo es realmente larguísimo. Para los que quieran leerlo completo, vayan acá Fuente

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