AuKaChe
Usuario (Argentina)
Immanuel Wallerstein - La Jornada Cuando alrededor de 1970 Estados Unidos se percató por vez primera de que su dominación hegemónica era amenazada por la creciente fuerza económica (y por ende geopolítica) de Europa occidental y Japón, cambió su postura, buscando evitar que asumieran una posición demasiado independiente en los asuntos mundiales. Estados Unidos dijo, en efecto, aunque no con palabras: hasta ahora los hemos tratado como satélites, les hemos requerido que nos sigan sin cuestionamiento alguno en la escena mundial. Pero ahora son ustedes más fuertes. Así que los invitamos a ser socios, socios menores, que tomarán parte con nosotros en la toma de decisiones colectiva, siempre y cuando no se alejen demasiado por cuenta propia. Esta nueva política estadunidense se institucionalizó de múltiples maneras –notablemente con la creación del G-7, el establecimiento de la Comisión Trilateral y la invención del Foro Mundial Económico de Davos como espacio de encuentro de la "amigable" elite mundial. El objetivo principal de Estados Unidos era desacelerar la decadencia de su poder geopolítico. La nueva política funcionó tal vez durante 20 años. Finalmente la deshicieron dos eventos sucesivos. El primero fue la desintegración de la Unión Soviética en 1989-1991, que desmanteló el argumento principal que Estados Unidos había usado con sus "socios", de que no debían ser demasiado "independientes" en el escenario mundial. Y el segundo evento fue el militarismo macho unilateral y autoderrotado del régimen de Bush. En vez de restaurar la hegemonía estadunidense, resultó en el devastador fracaso de Estados Unidos en 2003, cuando no pudo conseguir el respaldo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para su invasión de Iraq. Las neoconservadoras políticas de Bush fueron un absoluto tiro por la culata y convirtieron el lento declinar del poder geopolítico estadunidense en una precipitada caída. Hoy, casi todos reconocen que Estados Unidos ya no tiene la influencia que alguna vez tuvo. Uno pensaría que Estados Unidos podría haber aprendido algunas lecciones de los errores del régimen de Bush. Pero parece que hoy está intentando repetir el mismo escenario con Brasil. No pasarán 20 años para que este intento se desmadeje. La principal jugada geopolítica que Obama ha emprendido es convertir la reunión del G-8 en una reunión de un G-20. El grupo crucial que fue añadido a la reunión son los llamados países del BRIC, que otros han llamado los países "emergentes". BRIC son las siglas de Brasil, Rusia (ya incluida en el G-8), India y China. Lo que Estados Unidos le está ofreciendo a Brasil es "asociarse". Esto está muy claro en un informe reciente de un Grupo de Trabajo del Consejo de Relaciones Exteriores titulado US-Latin America Relations: A New Direction for a New Reality ["Las relaciones Estados Unidos-América Latina: una nueva dirección para una nueva realidad"]. El Consejo de Relaciones Exteriores es la voz del establishment centrista, y este informe probablemente refleja el pensamiento de la Casa Blanca. Hay dos frases cruciales en este informe en lo que respecta a Brasil. La primera dice: "el Grupo de Trabajo considera que profundizar las relaciones estratégicas con Brasil y México y reformular los esfuerzos diplomáticos con Venezuela y Cuba, no sólo establecerán una mayor interacción fructífera con estos países, sino que también transformará positivamente las relaciones Estados Unidos-América Latina". Y la segunda frase del documento aborda directamente a Brasil: "El Grupo de Trabajo recomienda que Estados Unidos construya su colaboración existente con Brasil en lo que respecta al etanol para desarrollar una sociedad más consistente, coordinada y amplia que incorpore un amplio rango de asuntos bilaterales, regionales y globales". Este informe se publicó en 2009. En diciembre, el Centro de Relaciones Exteriores organizó con la Fundación Getulio Vargas un seminario sobre el "Brasil emergente". Por coincidencia, el seminario se realizó justo en un momento en que ocurrían la crisis política hondureña y la visita del presidente Mahmud Ahmadineyad a Brasil. Los participantes estadunidenses en el seminario no hablaban el mismo lenguaje que los brasileños. Los estadunidenses consideraban que Brasil debería actuar como una potencia regional, es decir, como un poder subimperial. Los participantes estadunidenses no podían entender la desaprobación de Brasil hacia los nexos militares y económicos de Colombia con Estados Unidos. Pensaban también que Brasil debería asumir algunas responsabilidades en el mantenimiento del "orden mundial", lo que significaba unirse a Estados Unidos en su presión sobre las políticas nucleares de Irán, mientras los brasileños sentían que la posición estadunidense respecto de Irán era "hipócrita". Finalmente, aunque los participantes de Estados Unidos miraban la Venezuela de Chávez como "lejos de ser democrática", los brasileños hacían eco de la caracterización de Venezuela que hace el presidente Lula al decir que sufre de "un exceso de democracia". En enero de 2010, Susan Purcell, una analista estadunidense conservadora, publicó en el Miami Herald una crítica a la política de su país respecto de Brasil, y le llamó "pensamiento ilusorio". Bien puede tener razón. Desde su punto de vista, "Washington necesita repensar sus suposiciones acerca del grado en que puede depender de Brasil para lidiar con problemas políticos y de seguridad en América Latina en modos que sean compatibles con los intereses estadunidenses". También en enero, Valter Pomar, secretario de Relaciones Internacionales del Partido de los Trabajadores, el partido de Lula, dijo que la intención estadunidense de constituir un G-20 era "una tentativa de absorber y controlar los polos alternativos del poder… una tentativa de mantener la multipolaridad bajo control". Él insistió en que, ante el conflicto entre respaldar los intereses capitalistas en el mundo como poder subimperial y respaldar "los intereses democrático-populares", Brasil terminaría asumiendo esta segunda postura. Dada la mayor fuerza de Europa occidental y Japón a principios de los años 70, Estados Unidos les ofreció promoverlos al estatus de socios menores. Francia y Alemania optaron por proseguir más todavía hacia un papel independiente en el mundo en 2003. Y Japón, en sus elecciones nacionales de 2009 y su elección de alcaldes en Okinawa en 2010, parece optar por lo mismo ahora. Dado su incremento en fuerza, a Brasil le ofrecieron ser socio menor apenas en 2009. Parece que insistirá en un papel independiente en el mundo, casi de inmediato. Traducción: Ramón Vera Herrera Fuente

El director nacional de Inteligencia de EE.UU. informó al Congreso sobre las amenazas a la seguridad de su país. Y remarcó a Chávez y su “populismo” como centro de un eje antiamericano de varios países. Por David Brooks Q - Desde Nueva York John Dinger, el jefe de la CIA Leon Panetta, Dennis Blair y el director del FBI, Robert Mueller, en el Congreso. El jefe de Inteligencia de EE.UU. informó al Congreso sobre las principales amenazas que enfrenta Estados Unidos, e identificó el “populismo” antiamericano y anticapitalista encabezado por Venezuela como el más serio en América latina. A nivel mundial la lista incluye la guerra cibernética, la crisis económica, Al Qaida, el narcotráfico y el cambio climático. En la evaluación de América latina, Dennis Blair, director de Inteligencia Nacional, asegura que la gobernabilidad “democrática” permanece firme en la región, algo definido como gobiernos comprometidos con la “democracia representativa, liberalización económica y relaciones positivas con Estados Unidos”. Pero advirtió que en algunos países la “democracia y políticas de mercado” permanecen en riesgo por crimen, corrupción y mala gobernabilidad, algo que la crisis económica ha empeorado, y señaló a México y Centroamérica, donde los carteles de droga y la violencia “minan la seguridad básica”. La otra amenaza a la gobernabilidad democrática proviene de “líderes populistas electos que proceden hacia un modelo político y económico más autoritario y estatista”. Mencionó a Venezuela, Bolivia y Nicaragua, y advirtió que estos países se han ligado para “oponerse a la influencia y políticas de Estados Unidos en la región”. Venezuela es identificada como el líder de estas fuerzas: “Hugo Chávez se ha establecido como uno de los detractores internacionales de Estados Unidos más reconocido, por sus denuncias contra la democracia liberal y el capitalismo de mercado, y su oposición a las políticas e intereses de la región”. No sólo ha impuesto un “modelo político populista autoritario” en su país, sino que ha formado una alianza de “líderes radicales en Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y, recientemente, Honduras”, que se oponen a casi toda iniciativa de política norteamericana en el área. Ante esta evaluación, el embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Alvarez, envió una carta al Congreso en la que denuncia los calificativos hacia su país en la evolución de Inteligencia. “Como en años pasados, el informe está lleno de acusaciones políticamente motivadas y cínicas contra mi país... Venezuela es una nación soberana que demanda respeto a su derecho de marcar su propio destino”, afirmó. Agregó que este tipo de informes fueron empleados por el gobierno de George W. Bush para alentar el golpe contra el presidente Hugo Chávez en 2002. Advirtió a los legisladores que “una vez más estamos viendo intentos para criminalizar a nuestro gobierno y alentar a sectores de la oposición venezolana que buscan maneras no democráticas para alcanzar el poder”. En su carta responde punto por punto a las afirmaciones críticas hacia Venezuela. Blair, en referencias breves a otros países de la región, señala que Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador continúan imponiendo cambios para mantenerse en el poder de manera autoritaria, y que las relaciones con Washington han empeorado desde que Morales expulsó al embajador estadounidense y agentes de la DEA y cuando Correa no renovó el contrato de una base militar. Mientras tanto, Brasil es calificado como lo mejor de la región: “Brasil, con una democracia estable y competitiva y una economía robusta, es una de las historias de éxito en la región”. A la vez, advierte que el crimen y corrupción crecientes en el norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) ponen a prueba esos gobiernos, e indica que las tasas de homicidios ubican esa región entre las más violentas del mundo. Afirma que Honduras aún enfrenta “incertidumbre política” y que su nuevo gobierno tendrá que batallar para lograr el reconocimiento internacional a la vez que enfrenta la oposición de los simpatizantes “más radicales” del depuesto ex presidente Manuel Zelaya. Cuba ha “demostrado pocas señales de que desea una relación más cercana con Estados Unidos”, mientras atraviesa dificultades económicas, amortiguadas en parte por el petróleo venezolano. “El presidente Raúl Castro teme que un cambio económico rápido o significativo minaría el control del régimen y debilitaría a la revolución, y su gobierno muestra nula señal de aflojar su represión de disidentes políticos”. A escala mundial, la principal amenaza que enfrenta Estados Unidos identificada por el jefe de Inteligencia se ubica no en algo físico, sino en el ciberespacio. “La seguridad nacional de Estados Unidos, nuestra prosperidad económica, el funcionamiento cotidiano de nuestro gobierno depende de una infraestructura de información pública y privada, la cual incluye telecomunicaciones, redes y sistemas de computación y la información dentro de éstas. Esta infraestructura está severamente amenazada”, afirmó. La expansión exponencial del universo cibernético es vulnerable a aquellos que desean dañar los bienes públicos y privados “vitales a nuestros intereses nacionales”, indica Blair. “Enfrentamos a estados nación, redes terroristas, grupos de crimen organizado, individuos y otros actores cibernéticos con combinaciones diversas de acceso, sofisticación técnica e intención. Muchos tienen la capacidad para atacar elementos de la infraestructura informática de Estados Unidos para la recaudación de inteligencia, el robo de propiedad intelectual o la interrupción”, agregó, al anunciar masivas iniciativas para evaluar la amenaza. Blair hizo referencia a una amplia gama de amenazas y preocupaciones, incluidas la crisis económica internacional, el reto de la energía, la amenaza latente de Al Qaida, la proliferación de armas de destrucción masiva y las dinámicas políticas en Medio Oriente, o países como China, India y Rusia. Recordó que el cambio climático tendrá implicaciones amplias para la seguridad estadounidense durante los próximos 20 años, ya que “agravar problemas mundiales existentes –como la pobreza, las tensiones sociales, la degradación ambiental, el liderazgo inefectivo e instituciones políticas débiles– que amenazan la estabilidad estatal (...) El cambio climático por sí solo probablemente no detonará fracaso en ningún estado hasta 2030, pero podría contribuir potencialmente a conflictos intra, o menos probable, interestatales”. * De La Jornada, de México. Especial para Página/12. Fuente "Quien viva en un palacio de cristal, no debe tirar piedras" (Proverbio escocés)
Radio La Voz de América (VoA) Inés HayesAlai-amlatina La radio: arma del imperialismo e instrumento vital de la resistencia La voz de quién: nacida en la década de 1940 como instrumento de difusión contra el bloque socialista europeo, la Voz de América (VOA) es utilizada hoy para vilipendiar los procesos revolucionarios de los países integrantes del Alba. Hoy como entonces, VOA es la versión brutal, “american style”, de otro instrumento clave para la difusión de la ideología imperialista: la BBC de Londres. Según su propio sitio electrónico, la VOA transmite más de 1.250 horas de noticias por semana y programación informativa, educacional y cultural a una audiencia mundial de más de 134 millones de personas; sus programas son producidos en 45 idiomas. Como contrapartida, en la VIIª Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, los Estados miembros decidieron crear una red de medios con alcance regional para luchar contra la guerra mediática del gran capital. Si durante una etapa anterior VOA pudo aparecer como expresión genuina del pueblo estadounidense y conquistar millones de conciencias confundidas en el bloque del Este, hoy, en medio de la crisis capitalista y frente a una alternativa que reivindica el socialismo del siglo XXI, no tiene chance de cumplir su tarea confusionista y manipulatoria. En medio de la crisis capitalista más feroz de la historia, Estados Unidos vuelve a apuntar a la región desde la radio. Según su propia definición: “La Voz de América es el servicio en español de Voice of America (VOA), una prestación internacional de noticias multimedia que se transmite desde 1942 financiada por el gobierno estadounidense por medio de la Junta de Gobernadores de Radiodifusión”. Las cifras hablan por sí solas: “Cada semana, VOA transmite más de 1.250 horas de noticias y programación informativa, educacional y cultural a una audiencia mundial de más de 134 millones de personas. Sus programas son producidos en 45 idiomas”. Creada a principios de la década de 1940 por Columbia Broadcasting System (CBS) y la National Broadcasting Company (NBC), la Voz de América fue el gran amplificador utilizado contra el bloque socialista europeo con epicentro en la Unión Soviética. Hoy es el portavoz de la guerra mediática que la Casa Blanca utiliza para desprestigiar a los gobiernos revolucionarios que integran la Alianza Bolivariana de los pueblos de Nuestra América (Alba). “El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, insistió en su programa Aló Presidente, sobre la amenaza que implica para su país el acuerdo militar que permitirá que tropas norteamericanas operen de forma controlada en al menos siete bases colombianas”, se puede leer en su página electrónica en español (www1.voanews.com). Según la Voz de América, si se desatara una guerra en Suramérica, el único responsable sería el mandatario venezolano. Si se confía en los números de audiencia auto adjudicados por la radio, el veneno informativo de la VOA llegaría diariamente a 134 millones de personas en todo el mundo. Proyectos Troy y Camelot en el aire Joan Mower, directora de Relaciones Públicas y Fomento de la VOA, aseguró al Nuevo Herald que la Voz de América cuenta con 319 estaciones radiales afiliadas en Latinoamérica que retransmiten gratuitamente sus programas: 199 en Bolivia, 77 en Colombia y siete en Ecuador y Perú. Mower agregó además que la entidad tiene 95 televisoras afiliadas, de las cuales, 23 están en Colombia. “La división en español cuenta con 21 empleados y un presupuesto para 2009 de 3,1 millones de dólares”, indicó. “Luego de que tres miembros de la Junta Directiva de Transmisiones viajaran por la región de los Andes y Centroamérica, la entidad decidió aumentar el alcance de la estación capacitando a 17 periodistas independientes latinoamericanos”, dijo Mower al diario de Miami. La vocera de Fomento agregó que la VOA está dictando talleres de capacitación para periodistas en Bolivia, Argentina, Panamá y Haití sobre cómo cubrir la epidemia de la gripe porcina. “También está trabajando para ofrecer a los afiliados un mayor acceso en internet a materiales de audio y video de alta calidad para su transmisión”, añadió Mower. “Los sondeos más recientes de la VOA en los cinco países del área andina y Cuba mostraron una audiencia total de 1,9 millones de adultos: 1,4 millones en la radio, 500 mil en la televisión y 200 mil en internet”, aseguró Mower a El Nuevo Herald. Detrás de la supuesta capacitación a periodistas independientes, están los fantasmas de los proyectos Troy y Camelot. El primero de ellos nació con la VOA para difundir la propaganda estadounidense en el mundo. Se lo conoció como propaganda blanda y su objetivo principal –que hoy reedita la Voz de América– fue enaltecer a Estados Unidos como el portador de la democracia y la libertad. James Webb, consejero del Secretario de Estado de la presidencia de Harry Truman fue uno de los creadores de este plan. En la década de 1940, Webb recomendó la utilización de estudiantes universitarios como vía de difusión de la promoción estadounidense en el mundo. Los expertos del proyecto aconsejaron el uso de intercambios universitarios, la publicación de libros y la creación de diarios y radios profesionales para llevar a cabo la llamada Guerra Psicológica. El proyecto Camelot, nacido en los años 1960, consistió en la construcción de operaciones de contrainsurgencia para frenar los procesos de liberación nacional que estaban teniendo lugar en el mundo. En la actualidad sobran los ejemplos de cómo se instrumentan estos dos planes en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. La cooptación de un sector minoritario del estudiantado universitario en Venezuela y la actuación de los grandes medios del capital financiero internacional son muestras claras de cómo operan los actores de la contrarrevolución en el continente. Según la propia embajada de Estados Unidos en Managua, a través de la televisión por cable, la VOA modernizó sus transmisiones en Nicaragua destinando un presupuesto de 190 millones de dólares. En Venezuela, los grandes medios de comunicación lanzan permanentes diatribas infundadas contra el presidente Chávez y el proceso de cambio que conduce. Las más descabelladas son las que plantean que con la profundización de la Revolución Bolivariana se les quitará la patria potestad a los padres. El reclutamiento de estudiantes universitarios y de periodistas mercenarios para difamar a los países del Alba es otra de las características de la reactualización de estos planes imperiales. En octubre de 2007, la VOA otorgó el micrófono al golpista venezolano Manuel Rosales quien exigió una condena de la OEA a Venezuela por supuestas violaciones a los derechos humanos. Los ejemplos sobran: desde la VOA se tildaron de fraudulentas a las elecciones municipales nicaragüenses de 2008 que dieron como resultado un aplastante triunfo del sandinismo. En Ecuador, las emisoras afiliadas a la VOA también operan contra la Revolución Ciudadana que lidera Rafael Correa. Durante las últimas manifestaciones de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), a través de radios, periódicos y programas televisivos desfilaron varias encuestas que señalaban una supuesta caída en la popularidad del Presidente. Para intentar mostrar a un país convulsionado y afectar la imagen del Gobierno, los medios transmitieron como nunca antes en la historia, el levantamiento indígena. Centenares de notas de prensa con información distorsionada circularon por radio, televisión y prensa escrita con el fin de generar tensiones entre el Gobierno y los representantes indígenas. En Argentina, Radio Mitre, perteneciente al multimedio Clarín, figura entre los afiliados de la VOA. En la lista de asociados de su página electrónica, figuran emisoras afiliadas de Chile, Uruguay, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Panamá y Paraguay. La VOA en Bolivia Tal como lo denunció el presidente boliviano Evo Morales, la Usaid (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), acompañada por los grandes medios de comunicación, financió a centenares de organizaciones no gubernamentales de Bolivia para desestabilizar al gobierno del MAS y profundizar los intentos separatistas de la derecha. La radicalización de los procesos populares y antimperialistas como el que actualmente se produce en Bolivia ha exacerbado todos los mecanismos de control de las ideas, del pensamiento, del imaginario social y del campo simbólico, y en este contexto, las radios se han convertido en uno de los terrenos más importantes en la lucha ideológica y política. La respuesta del gobierno y de las organizaciones populares de Bolivia, particularmente las sindicales y comunitarias de campesinos e indígenas frente a la agresiva acción opositora de las radios empresariales y comerciales de gran alcance técnico y, en muchos casos, respaldadas por la Voz de América, ha sido la creación de ochenta radios comunitarias dirigidas a la comunicación, la orientación, el debate y la organización de los sectores mayoritarios. En más de 40 años, la Voz de América, a través de programas enlatados, conexiones directas de sus corresponsales, becas y viajes de capacitación de radialistas bolivianos a Estados Unidos, ha conseguido montar una red de contactos y medios de difusión para lanzar sus postulados de “libertad, anticomunismo y occidentalismo”. Tomando en cuenta que el medio más efectivo de comunicación en Bolivia es la radio por su amplia llegada gratuita a todas las regiones y sectores del país, su importancia estratégica es trascendental. Son más de 400 las radioemisoras legalmente establecidas en el país, sin contar las 200 que funcionan de manera no oficial en las poblaciones más alejadas. Junto con las cadenas empresariales de televisión y los periódicos tradicionales, las radioemisoras de mayor alcance buscan influir sistemáticamente en la población utilizando mensajes de desprestigio del proceso político que conduce Evo Morales. Durante los últimos años, en la práctica opositora al gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), las radioemisoras de alcance nacional y muchas locales del Oriente del país (Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca y sus provincias) se convirtieron en bastiones de la propaganda contra el Presidente. De manera sostenida, los mensajes editoriales de la Voz de América han estado presentes en la campaña de desestabilización del Gobierno, en correspondencia con las acciones de la oposición oligárquica regional apoyada, según denuncias del propio Evo Morales, por la representación oficial de Washington. A través de su embajada en La Paz, la intervención del gobierno de Estados Unidos en los asuntos internos de la política boliviana ha sido respondida por el gobierno con la decisión, en agosto de 2008, de expulsar al embajador estadounidense, Philip Goldberg, a la Usaid, y a la DEA, la supuesta encargada de la lucha contra el narcotráfico. La actuación de la VOA en la actualidad recuerda su detallado trabajo contrarrevolucionario durante la Revolución Nacional de 1952, conducida por el MNR y durante el período nacionalista de 1969-1970, liderado por Ovando-Torres. A pesar de los intentos de la iglesia católica de instalar radios paralelas en los distritos mineros, las radios mineras y sindicales adquirieron una importancia vital en la lucha de los trabajadores bolivianos para coordinar sus luchas, huelgas y demandas. De esta experiencia surgieron las radios de los sindicatos campesinos en Oruro, Cochabamba y La Paz y se difundieron otras en varias regiones del país. En la última década, las emisoras comunitarias, instaladas en zonas urbanas y rurales, se han posicionado como alternativa a las comerciales creando redes autónomas. Durante el gobierno de Evo Morales su presencia se ha consolidado bajo la coordinación de Radio Patria Nueva, emisora oficial del Estado boliviano. Con el apoyo del gobierno bolivariano de Venezuela y en coordinación con el Alba, Evo Morales ha impulsado la instalación de radios comunitarias de sindicatos y organizaciones populares en todo el país. Emisoras colombianas contra Venezuela Estados Unidos no sólo amenaza a la región desde sus bases militares en el continente. En recientes declaraciones públicas, la directora de Radio Nacional de Venezuela (RNV), Helena Salcedo, denunció que desde territorio colombiano funcionan varias emisoras del Ejército de ese país que diariamente atentan contra Venezuela. “Sostuvimos una reunión en el Ministerio de Comunicación e Información en el que nos proporcionaron un video que muestra todas las frecuencias que tienen varias emisoras del Ejército colombiano contra Venezuela, cuya potencia llega a 50 kilovatios. Esta es una situación sumamente grave”. La directora de RNV dijo además que “la presencia de paramilitares en el Estado Táchira (en la frontera con Colombia) ha generado una situación de perturbación en la población porque obligan que en el transporte colectivo se coloque esta emisora como una forma de ‘pagar vacuna’. Es necesario reiterar esa información para que las personas conozcan la gravedad de la situación y puedan organizarse para ejercer la inteligencia social”. Salcedo hizo un llamado a la población venezolana a estar alerta sobre las actuaciones de estos grupos de paramilitares en la frontera: “su intención es ejercer una provocación contra Venezuela”, afirmó la directora de RNV. Días después, la ministra de Comunicación e Información, Blanca Eekhout denunció que “medios de comunicación internacionales dirigen una campaña contra el presidente Hugo Chávez al tergiversar y mentir sobre cualquier cosa que diga”. La Ministra agregó que los medios buscan instalar la idea de que el gobierno venezolano desea una guerra con Colombia “cuando más bien es desde Estados Unidos que se busca crear un conflicto colombo-venezolano”. En consonancia con las declaraciones de Helena Salcedo, Eekhout denunció que en la frontera entre Colombia y Venezuela, una radio del ejército colombiano suplanta la señal de la estatal Radio Nacional: “Hay una campaña de mentiras mediáticas originadas desde el imperio estadounidense que intenta acusar al gobierno de Venezuela de promover una guerra, cuando son ellos los que quieren imponer una agenda de muerte”. La Ministra dijo que su país ha sido víctima de la penetración de la violencia y del narcotráfico desde Colombia. “La declaración de Chávez fue interpretada como un llamado a una guerra cuando lo que hizo fue convocar a la defensa de la soberanía. Nosotros no tenemos planes guerreristas, el plan de guerra es montar las bases militares en Colombia”, concluyó Eekhout. Radio y TV Martí En declaraciones a El Nuevo Herald, el director de la división en español de la VOA, Alberto Mascaró afirmó: “Estamos dando especial atención a la región andina debido a lo que ocurre allí”. Mascaró anunció además que para alcanzar sus objetivos, la Voz de América utilizará las instalaciones de Radio y TV Martí. Según un artículo del periodista canadiense radicado en Cuba, Jean Guy Allard, Mascaró es sobrino de la esposa de Pedro Roig, director general de Radio y TV Martí; fue además director de la Interamerican Military Academy de Miami. “Roig fue formado en la CIA en Fort Benning junto al terrorista internacional Luis Posada Carriles como sicario de la Operación 40, con vista a la fracasada invasión de Playa Girón”, afirma Allard en una nota publicada en el sitio electrónico Cubadebate. En su artículo, Guy Allard informa que “a pesar de sus intentos descabellados, con 170 empleados y un presupuesto de 34,8 millones de dólares, Radio y TV Martí no llegan a difundir su programación en Cuba”. El 21 de marzo de 1960, unos meses después del triunfo de la Revolución Cubana, la VOA inició sus agresiones radiales contra la isla mediante un programa en español dirigido a fomentar la desestabilización interna y a desinformar al pueblo cubano. Radio Swam, ubicada en un islote en el Golfo de Honduras llamado Isla Swam, comenzó a transmitir el 17 de mayo de ese mismo año. La CIA no tuvo reparo en usar a esta emisora clandestina sin inscribirla ante el Registro Internacional de Frecuencias de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), ni ante el North American Regional Broadcasting Agreement. En esa década, el discurso ideológico de Radio Swam incitaba al terror, al sabotaje, a la desobediencia civil y a la persecución del comunismo. Tras el bochornoso fracaso de la Brigada 2506 en las arenas de Playa Girón y Playa Larga, Radio Swam se transformó en Radio América. El 20 de mayo de 1985 nació Radio Martí como un servicio de la VOA. Con el surgimiento de Radio y TV Martí no desapareció el papel asignado a la VOA, que mantiene su programa Ventana al Caribe como un espacio para difundir las mentiras de la contrarrevolución. - Desde Buenos Aires, Inés Hayes, con informes de Eduardo Paz Rada desde La Paz y Percy Alvarado desde La Habana. Fuente
El gobierno aplicará multas a los canales y las radios que no difundieron un aviso en cadena nacional el pasado 22 de octubre, tres días antes de que se realizara el plebiscito sobre la amnistía a los militares. El presidente Vázquez señaló que se debe aplicar “un mecanismo ejemplificador”. Por Mercedes López San Miguel La sanción llegó tarde, pero aun así sienta un precedente. El gobierno de Tabaré Vázquez decidió sancionar a 36 medios entre radios y canales de televisión que el pasado 22 de octubre, último día antes de que empezara a regir la veda electoral en Uruguay, no transmitieron un mensaje en cadena nacional a favor de la anulación de la Ley de Caducidad. El spot debía salir al aire a las 22 horas de aquel día por todos los medios de comunicación uruguayos. Mirando a cámara, los hijos de desaparecidos Macarena Gelman –nieta del poeta Juan Gelman–, Victoria Julien y Mariana Zaffaroni, entre otros, llamaron a votar por la papeleta rosa en el plebiscito que se realizó junto a las presidenciales del 25 de octubre. El aviso se grabó en el estudio del canal oficial 5, y fue sólo el que lo difundió a la hora pautada. Los canales privados 4, 10 y 12 terminaron transmitiéndolo pasada la medianoche tras la insistencia de Macarena Gelman que los llamó uno por uno, según pudo constatar esta cronista. Los impulsores de la campaña por el “Sí” insistieron en que los ciudadanos tuvieron poca información sobre el plebiscito y que los medios colaboraron con esa desinformación. Adujeron que en parte fue ése el motivo por el que no se logró el 50 más uno de los sufragios necesarios para anular la Ley de Caducidad. La norma, sancionada en 1986 y ratificada en 1989, impide juzgar a policías y militares responsables de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985). Durante una reunión con sus ministros, el presidente Vázquez ayer anunció las sanciones a 36 medios. Señaló que se debe aplicar “un mecanismo ejemplificador”. Su ministro de Industrias, Raúl Sendic, presentó un balance sobre la emisión de la cadena por la anulación de la Ley de Caducidad. Según datos oficiales, de los 363 medios obligados a adherirse a la cadena, 36 no lo hicieron, por lo que quedarán sujetos a multas. Los montos serán fijados en función de la audiencia y los antecedentes de los medios de comunicación involucrados, indicó el ministro. Sendic dijo que las sanciones a los medios de comunicación constituirán una señal clara a futuro. “Cuando se establece una cadena nacional de radio y televisión, los medios deben adherir porque hacen uso de un bien público y deben prestar servicios cuando las necesidades del gobierno y el Estado lo requieren.” De la vereda de enfrente, Gustavo Cersósimo, vicepresidente de la Asociación Nacional de Broadcasters, hizo su descargo. “En muchos casos la situación se dio porque la comunicación del Poder Ejecutivo no llegó a tiempo.” Pero Vázquez enfatizó que a la población no debía quedarle “ninguna duda” de que el gobierno había emitido la orden en tiempo y forma. Consultado por Página/12, Raúl Olivera, integrante de la Comisión de Derechos Humanos de la central sindical Pit-CNt, calificó como positiva la medida de gobierno, pero lamentó que no se haya podido evitar el daño. “Cuando los canales se negaron a trasmitir el aviso recordé que en 1989, durante la (primera) campaña por la anulación de la Ley de Caducidad, los medios no difundieron la alocución de Sara Méndez, madre de un desaparecido. En aquel momento era esperable, porque gobernaba (Julio María) Sanguinetti, un impulsor de la ley. Entonces pensé: volvió a pasar lo mismo con los medios. Por eso creo que está bien que el Estado sancione, para que en el futuro no se repita. El ciudadano tiene que tener la información para votar, si no, falla la democracia.” Olivera se mostró favorable a que en Uruguay se abra un debate como el que sucedió en Argentina. “El gobierno y el Estado tendrían que pensar qué papel cumplen los medios. Tabaré hizo poco por afectar los intereses de los grandes medios, que en su mayoría están en manos de empresarios que han actuado en contra del gobierno y de las organizaciones sociales. Es un debate que nos debemos en Uruguay.” Fuente
Comprueban fuerte proporción de pasajeros vinculados a la defensa US en el vuelo que supuestamente se estrelló contra el Pentágono el 11-S Pino Cabras - Red Voltaire Muchas son las incoherencias vinculadas al vuelo 77 de American Airlines que supuestamente se estrelló contra el Pentágono a las 9h37 del 11 de septiembre de 2001. Por lo tanto, no vamos a repetirlas aquí. Otros artículos de este sitio las enumeran detalladamente. Sin embargo, nuevos elementos han aparecido últimamente como resultado de las investigaciones de periodistas independientes. Les presentamos aquí un fragmento del libro Strategie per una guerra mondiale, de Pino Cabras. Este periodista italiano destaca la extraña proporción de pasajeros vinculados al sector militar estadounidense que viajaban en el vuelo 77, oficialmente dados por muertos en el ataque del 11 de septiembre contra el Pentágono. El artículo de la Red Voltaire sobre la puerta de la cabina de pilotaje del vuelo 77 [1] –que nos revela inquietantes detalles poco o nada investigados de manera oficial, y que deberían ser objeto de profundo análisis en el marco de toda investigación, aunque sea de manera no oficial– llama nuestra atención hacia algunas de las anomalías de aquel terrible día. El comandante Burlingame no es el único en llamar nuestra atención. Entre las 58 personas que viajaban en el vuelo 77 había una gran proporción de pasajeros (entre 16 y 21) que trabajaban secretamente para el sector de la defensa. La mayoría de esas personas eran ingenieros aeroespaciales. Uno de ellos, el señor Yamnicky, era desde hacía mucho agente operativo de la CIA y trabajaba como ingeniero aeroespacial para Veridian. Otro pasajero de esa lista, el señor Caswell, dirigía un equipo de un centenar de científicos de la Marina de Guerra estadounidense. Otros trabajaban para la Boeing y Raytheon en El Segundo (California) en el marco de un proyecto nombrado «Black Hawk». Sobre estos interesantes pasajeros del vuelo 77 presentamos aquí algunas informaciones recogidas a través del estudio de las notas necrológicas publicadas en Internet o en los artículos de la prensa posteriores a los atentados. 1- John D. Yamnicky Sr., 71 años, de Waldorf, en Maryland, viajaba en el vuelo 77 de American Airlines por razones profesionales. Era un ex piloto militar retirado pero trabajó como proveedor de la defensa en Veridian Corp., con base en Virginia, donde –después de retirarse en 1979 con el grado de capitán– trabajaba con programas vinculados a los aviones de intercepción y los misiles aire-aire. Su hijo, John Yamnicky, declaró que su padre había trabajado en el desarrollo del interceptor F/A-18. Después de terminar sus estudios en la US Naval Academy, en 1952, John Yamnicky Sr., se hizo piloto de pruebas de la US Navy, a bordo de un bombardero A-4, y contó sus viajes y misiones con la Marina de Guerra estadounidense en Corea y Vietnam. “Se estrelló 5 veces, pero siempre salió ileso”, explicó Cindy Sharpley, amiga de la familia. “Menos esta vez” (AP, 2001). Yamnicky obtuvo su diploma en la Navy Test Pilot School, situada en Patuxent River, en 1960. También se hizo Master en Relaciones Internacionales en la universidad George Washington, en 1966. El señor Yamnicky, que también trabajaba en aviones de pasajeros, se hizo capitán en 1971, durante su estancia en Patuxent River, y posteriormente se puso al servicio de la secretaría de Defensa. 2- William E. Caswell era un físico de 3ª generación cuyas funciones en el seno de la US Navy eran tan secretas que su familia prácticamente no sabía absolutamente nada de su quehacer cotidiano. Ni siquiera sabían con precisión por qué fue enviado a Los Angeles en aquel maldito vuelo de American Airlines el 11 de septiembre de 2001. Su madre, Jean Caswell, explica que William E. Caswell, viajaba frecuentemente a Los Angeles. «Nunca sabíamos qué hacía allá porque no podía decírnoslo. Uno aprende a no preguntar» [2]. En una publicación de la universidad de Princeton, el director de tesis de Caswell declaró que en los años 1980 supo que la US Navy estaba buscando un experto científico que pudiera servir de consejero sobre un proyecto secreto relacionado con una tecnología avanzada y presentó el nombre de Bill Caswell. «Yo no participaba en su trabajo diario pero todo indica que todavía era su proyecto de tesis. Partiendo de cero, subió rápidamente hasta un puesto de responsable científico a la cabeza de un equipo de más de 100 investigadores en uno de los sectores más exigentes de la US Navy.» Sus colegas apreciaban profundamente sus capacidades técnicas y administrativas, que le valieron las más altas recompensas y distinciones de la Marina de Guerra. La ironía del destino quiso que se encontrara como pasajero, precisamente por causa de aquel proyecto, a bordo del vuelo 77 de American Airlines, en el que encontró la muerte. 3- y 4- Wilson Flagg, 63 años, nacido en Millwood, Virginia. Almirante de la US Navy y piloto de American Airlines antes de pasar a retiro. Era uno de los 3 almirantes acusados en 1991 por la US Navy en el escándalo Tailhook, vinculado a casos de violencia sexual. Su esposa Darleen, que tenía la misma edad que él, también se hallaba a bordo del vuelo 77. La carta de advertencia incluida en su expediente [después del escándalo] anulaba toda posibilidad de ascenso, llevándolo a dejar la US Navy. Se convirtió en piloto de American Airlines antes de retirarse. Su sobrino Ray Sellek indicó que Wilson Flagg seguía yendo al Pentágono donde impartía consejos técnicos y que tenía incluso su propia oficina en el Pentágono. 5- Stanley Hall, 68 años, de Rancho Palos Verdes, California. Director de programa en Raytheon Co. «Era nuestro maestro en guerra electrónica», explica un de sus colegas de Raytheon, firma proveedora del Departamento de Defensa estadounidense. Hall había desarrollado y perfeccionado varias tecnologías antirradar. Era un hombre pausado y competente, una especie de figura paternal. «Muchos de nuestros jóvenes ingenieros lo veían como un mentor», declaró el vocero de Raytheon, Rn Colman. 6- Bryan Jack, 48 años, de Alexandria, Virginia, analista de presupuesto y director de la División de Programación y Economía Fiscal del Departamento de Defensa (DOD). Jack, que trabajaba en el Pentágono, había sido enviado a California para impartir un curso en la Escuela de Oficiales de la Navy (Naval Postgraduate School). Según sus colegas, era un brillante matemático. Como jefe de programación y de políticas fiscales de la oficina del secretario de Defensa, era un analista de primera línea en cuestiones de presupuesto. Llevaba 23 años trabajando en el Pentágono. Jack se había casado en junio de 2001 con la artista Barbara Rachko. La señora Rachko trabajaba durante toda la semana en su estudio de Nueva York y ellos se veían solamente los fines de semana, en su casa de Alexandria o en su apartamento de Nueva York. Barbara Rachko posee una licencia de piloto de aviones de pasajeros y había trabajado durante 7 años como oficial naval. La señora Rachko había dejado el servicio activo pero seguía siendo comandante de reserva en la Navy. 7- Keller, Chandler ‘Chad’ Raymond. Chad nació en Manhattan Beach, California, el 8 de octubre de 1971. Era un eminente ingeniero especializado en propulsión y jefe de proyecto en Boeing Satellite Systems [3]. 8- Dong Lee, 48 años, de Leesburg, Virginia. Ingeniero en Boeing Co. 9- Ruben Ornedo, 39 años, de Los Angeles. Era ingeniero en propulsión en Boeing en El Segundo, California. 10- Robert Penninger, 63 años, de Poway, California. Ingeniero electricista en BAE Systems, proveedor del Departamento de Defensa. Trabajaba en San Diego desde 1990. 11- y 12- Robert R. Ploger III, 59 años, de Annandale, Virginia. Arquitecto de programas informáticos en Lockheed Martin Corp., y su esposa Zandra Cooper. 13. John Sammartino, 37 años, de Annandale, Virginia. Responsable técnico en XonTech Inc., en Arlington, Virginia, compañía científica y tecnológica vinculada al sector militar y especializada en misiles de defensa y en tecnología de sensores. Esta compañía fue comprada en 2003 por otra firma que también trabaja para los militares, la Northrop Grumman. Sammartino viajaba asiduamente con su tarjeta Platino de American Airlines. Iba a la sede de su compañía en Van Nuys, California, con su colega Leonard Taylor. Al terminar la universidad, Sammartino había sido contratado como ingeniero en el Naval Research Lab. Llevaba 11 años trabajando para XonTech. 14. Leonard Taylor, 44 años, de Restons, Virginia, responsable técnico en XonTech, había nacido en Pasadera, California. Terminó sus estudios en la Andover High School, en 1975, y en el Worcester Polytechnic Institute, en 1979 [4]. 15. Vicki Yancey, 43 años, de Springfield, viajaba a Reno para una reunión de trabajo pero no había previsto tomar el vuelo 77. Yancey, ex técnica en electrónica naval, trabajaba para la empresa Vredenburg, otro proveedor del Departamento de Defensa. En realidad, tenía que partir para Washington más temprano pero su salida se retrasó por problemas con los pasajes, según explicó su esposo al Washington Post. Llamó a su esposo 10 minutos después de abordar el avión para anunciarle que finalmente había conseguido un asiento en aquel vuelo [5]. 16. Charles F. Burlingame III, 52 años, graduado de la US Naval Academy en 1971. Era el capitán del vuelo 77 de American Airlines. Burlingame era reservista de la Marina de Guerra e incluso había trabajado en el ala del Pentágono contra la que se estrelló su avión [según la versión oficial. Ndt.]. 17. Barbara K. Olson, 45 años, abogada y comentarista conservadora. Los telespectadores la conocían como una periodista política combativa y segura de sí misma que representaba el punto de vista de los conservadores. En el paisaje político de Washington, ella formaba una influyente pareja con su esposo Theodore B. Olson, conocido abogado que había defendido exitosamente ante la Corte Suprema la causa de la elección de George W. Bush en la Florida. El presidente Bush había nombrado al señor Olson fiscal general de Estados Unidos, o sea responsable de la estrategia de la administración ante los tribunales estadounidenses. Resulta curiosa la historia de la llamada telefónica. El señor Olson contó que, estando él en su oficina del Departamento de Justicia, había recibido una llamada telefónica de su esposa, supuestamente realizada desde su teléfono celular, que se hallaba a bordo del vuelo 77 de American Airlines y le decía que el avión había sido secuestrado. Esa versión, muy criticada porque en aquel entonces era imposible utilizar un teléfono celular desde un avión en vuelo, fue modificada posteriormente por otra en la que Barbara Olson utilizaba un teléfono del avión. Sin embargo, como se señala en otro artículo de la Red Voltaire, no existe en el menor rastro de esa llamada en las grabaciones. Los Olson, que llevaban cuatro años casados, se completaban perfectamente en materia de estilo. De los dos, ella era la más sincera en sus comentarios de televisión mientras que él se mostraba más pausado en su papel de abogado constitucional a cargo del establishement republicano. Barbara Olson estuvo entre los más incansables críticos de Bill y Hillary Clinton y realizó implacables investigaciones contra ellos. Escribió, entre otros, un libro titulado Hell to Pay (Regnery 1999), extremadamente crítico contra Hillary Rodham Clinton, seguido de un libro póstumo sobre las ultimas semanas de los Clinton en la Casa Blanca, titulado Final Days (Regnery, 2001) [6]. 18. Karen Kincaid, 40 años, de Washington DC. Nacida en Iowa, tenia la categoría de socio en la firma de abogados Wiley Rein & Fielding de Washington, firma que se especializa en las leyes sobre las comunicaciones. Karen Kincaid iba a Los Angeles para participar en una conferencia sobre la industria del inalámbrico. Estaba entrenándose para correr en el maratón del Cuerpo de Marines, que debía tener lugar el 28 de octubre, con el hombre con quien había contraído matrimonio 5 años antes, Peter Batacan, abogado de otra firma. Wiley Rein & Fielding es una poderosa firma de abogados que trabaja para los republicanos, fue parte del gran equipo de abogados que ayudó a Bush y Cheney durante el controvertido asunto postelectoral que tuvo lugar después de la elección presidencial del año 2000, y constituyó una importante arma de defensa en los escándalos de delitos de cuello blanco. 19. Steven ‘Jake’ Jacoby era el director de operaciones de Metrocall Inc, cuya sede se encuentra en Alexandria, Virginia, y que es una de las mayores firmas nacionales de pagers, dispositivos también conocidos como «beepers» o «buscapersonas». «El hecho que la red operativa de Metrocall haya seguido funcionando y garantizando las comunicaciones vitales durante ese espantoso día se lo debemos a Jake», declaró Vince Nelly, el responsable financiero de la firma. El último trabajo de Jacoby consistió en supervisar el desarrollo de dispositivos «buscapersonas» bidireccionales destinados a los enfermos graves en caso de urgencia, reveló el vocero Timothy Dietz. La firma distribuyó ese tipo de aparatos al personal de auxilio que trabajaba en los lugares de los atentados en Washington y Nueva York. […] Hay que señalar que las listas de pasajeros de los demás vuelos también presentan cierta densidad en el número de personas vinculadas al sector militar y de inteligencia. Tres empleados de Raytheon se encontraban a bordo del vuelo 11 de American Airlines que se estrelló contra la torre norte del World Trade Center. Raytheon es uno de los principales proveedores del Departamento de Defensa y constituye un elemento fundamental para las tecnologías Global Hawk de control a distancia que tanto aprecia el Pentágono. Entre las numerosas hipótesis, imposibles de demostrar pero técnicamente posibles, debido a lo cual debieran ser investigadas, se encuentra el posible uso de aviones teledirigidos [en los atentados del 11 de septiembre]. Hay elementos especialmente inquietantes que tienen que ver con Raytheon. En octubre de 2001, un artículo publicado en USA Today anunciaba que Raytheon había teleguiado en 6 ocasiones un Boeing 727 de Fedex durante un aterrizaje sin piloto perfectamente ejecutado en una base aeronaval de Nuevo México, en agosto de 2001. El sistema utilizaba señales de radio emitidas hacia el avión desde el final de la pista de aterrizaje. Los dispositivos electrónicos situados en tierra coordinaban la localización a través del sistema GPS haciendo innecesaria la intervención de ningún piloto a bordo del aparato. Repetimos: se trataba de una tecnología perfectamente concebida y ya disponible en agosto de 2001, un mes antes de los fatídicos atentados. Ya a principios de 2001 un avión especial del programa Global Hawk había cruzado el océano Pacífico, desde Estados Unidos hasta Australia, sin personas a bordo. Como acabamos de ver, los principales actores de esos programas, al igual que otros expertos del sector aeroespacial, encontraron oficialmente la muerte el 11 de septiembre de 2001. Una de las objeciones que se mencionan en cuanto a la credibilidad de un complot interno en el seno de las instituciones y de la inteligencia estadounidenses es lo difícil, o incluso imposible, que sería mantener el secreto cuando hay demasiados ejecutores y conspiradores implicados. Los organizadores de una tragedia como la del 11 de septiembre son de todas maneras lo suficientemente implacables como para prever incluso el sacrificio de los ejecutores que pudiesen hablar, mezclándolos con los demás víctimas. El manejo de los restos de las víctimas está enteramente en manos de los militares. Resulta por lo tanto extremadamente difícil hoy en día saber cómo y dónde murieron los pasajeros. Por el momento, todo no es más que una hipótesis que debe ser investigada. Pino Cabras. Periodista italiano, director del sitio Megachip. Su última obra publicada es Strategie per una guerra mondiale. Dall’11 settembre al delitto Bhutto (Aisara, 2008). Notas: [1] «11 septiembre: el vuelo AA77 no pudo haber sido secuestrado», Red Voltaire, 29 de noviembre de 2009. [2] Fragmento de un artículo del Chicago Tribune. [3] Los Angeles Times, 21 de septiembre de 2001. [4] Globe Star, 27 de septiembre de 2001. [5] Chicago Tribune. [6] Sección necrológica del New York Times, 13 de septiembre de 2001. Fuente
Alfredo Apilánez - Rebelión dijo:No se debe ser marxista. Lo único que tiene interés es decidir si se mueve uno, o no, dentro de una tradición que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan. Manuel Sacristán Luzón dijo:El problema fundamental es la dependencia irracional de un sistema cuya racionalidad interna conduce únicamente al suicidio. Santiago Alba Rico [1] Cada día que pasa se hace más palmaria la certeza de que los problemas generados por el modo vigente de organización social se vuelven progresivamente insolubles. En palabras de Paul M. Sweezy: “si las tendencias presentes continúan operando, será sólo cosa de tiempo que la especie humana torne completamente asqueroso su propio nido”. El deterioro acelerado del frágil metabolismo milenario que regula las relaciones entre el hombre y su hábitat ha agudizado la necesidad imperiosa de derribar al ídolo cuya adoración hipoteca el destino del planeta y cuyo culto exige en sacrificio la ofrenda de la dignidad humana: el numen pagano de la acumulación de capital. Esta insaciable y perversa deidad impone su férreo dominio sobre los hombres, esclavizándolos y sometiéndolos a sus designios, mientras fagocita todas sus energías en aras de su engrandecimiento ilimitado. El papel histórico progresista del capitalismo periclitó (como afirma el Manifiesto Comunista) cuando “las condiciones sociales burguesas resultaron demasiado angostas para abarcar la riqueza por ellas engendrada”. A partir de ese lejano cenit decimonónico, los procesos destructivos puestos inmediatamente en marcha para tratar de embridar ese desarrollo desbocado de las fuerzas productivas se volvieron hegemónicos. El imperialismo, el militarismo, la miseria generalizada y el ecocidio se convirtieron en las señas de identidad de un organismo hipertrofiado, convertido en un ente autónomo e incontrolado y en un yugo para el progreso humano. Un mutante depredador, que ha devenido un obstáculo formidable para vislumbrar siquiera la posibilidad de transición hacia una forma de organización social que implique un equilibrio entre la satisfacción de las necesidades humanas y la viabilidad ecológica de los medios empleados para subvenirlas. El parasitismo capitalista adopta en esta época crepuscular la forma más aguda de sus dos siglos de hegemonía. La imagen actual de las instituciones supuestamente democráticas trasfundiendo enormes caudales de fondos públicos para sostener a los bancos zombis mientras condenan al planeta a la agonía (“si el clima fuera un banco, ya lo habrían salvado”, decía lapidariamente Hugo Chávez en la última mascarada sobre el cambio climático), ilustra crudamente la evidencia inconcusa de que, para asegurar la viabilidad del sistema, quienes lo nutren tienen que inmolarse. El ser humano y la naturaleza serían, pues, las nodrizas que ceban un alien insaciable que engorda esquilmándolos. En el summum de su deriva degenerativa, la parte del león de los beneficios corporativos ya no se extrae de la producción directa de mercancías, sino del castillo de naipes de cupones financieros levantado en las últimas décadas por las gigantescas corporaciones privadas a expensas de las raquíticas rentas salariales y de una ingente detracción de recursos de las actividades productivas. Todo ello cimentado en la compulsión consumista dopada con endeudamiento masivo, en la explotación imperial del Tercer Mundo y en la destrucción creciente y sistemática del entorno natural. ¡Qué paradoja más iluminadora de la decrepitud del imperio del capital, que su huida de la producción de valores de uso para refugiarse en las nebulosas intangibles de la especulación financiera!¡Qué decir de un modo de producción que, en lugar de subvenir auténticas necesidades humanas, entierra colosales volúmenes de riqueza social en paraísos fiscales, hedge funds, mercados de futuros y enormes burbujas especulativas, mientras media humanidad queda abocada a la condena de la más absoluta miseria! Estas constataciones, cada vez más perentorias, que conllevarían la apremiante urgencia de contar con organizaciones populares que hagan frente a una deriva social crecientemente nociva, contrastan dolorosamente con el páramo agreste que se contempla en una visión panorámica de la izquierda “ortodoxa” en el mundo occidental. La germinación de atisbos de redes articuladas de acción social (al margen de los esclerotizados aparatos de los partidos y sindicatos tradicionales), que tejan modos de relación entre las personas ajenos a la mercantilización imperante en todos los aspectos de la vida, queda agostada por su insignificancia numérica y el aislamiento de sus participantes. El ethos político-cultural de nuestra época se caracteriza principalmente por la incapacidad de generar una respuesta ciudadana organizada a la supremacía del capitalismo senil. Aquellos vínculos político-antropológicos de resistencia y organización que, catalizados por el partido o el sindicato, anudaban las conciencias de los trabajadores en las fábricas y en las organizaciones sociales, han sido minuciosamente destruidos por un adversario que ya no configura sus sujetos en los lugares de trabajo. El hecho incontrovertible de la derrota histórica del proyecto político revolucionario que arranca en 1848, con la aparición en escena del proletariado como agente social “preñado de futuro", deja sin réplica al faústico protagonista de la etapa actual de la historia humana, sin que entre bambalinas se atisbe la aparición de ningún antagonista. Así pues, la cuestión esencial a resolver sería la siguiente: ¿cómo luchar por construir una alternativa de sociedad y de poder cuando las mayorías sociales han perdido la confianza en que nada distinto de lo existente sea posible? La justificación explícita o tácita del principio pragmático-derrotista, actualmente hegemónico en las aparentemente algodonosas sociedades occidentales, se halla encarnada en la desesperanzada sentencia emitida por el último guerrero apache al final de su vida: “no hay que dar batallas que se saben perdidas”. La percepción social de la enormidad del poder de la estructura de dominación del imperialismo capitalista, amplificada hasta el paroxismo por los mass-media con su apisonadora de embrutecimiento colectivo, ha crecido paralelamente a la disolución progresiva de los vinculos sociales y políticos que articulaban las luchas de los trabajadores. Esta retirada del ciudadano a su privacidad enajenada constituye la gran victoria del modelo cultural vigente. Su ideal sociológico es el consumidor-mónada recluido en su ámbito laboral-familiar, dócil ante la tentación publicitario-consumista. Y ante todo: alejado de cualquier tentativa de construcción de focos de resistencia o de escapatorias al modo de vida alienado que impregna la estructura molecular de la sociedad occidental. A partir de este diagnóstico lúgubre y apresurado del momento histórico presente, inmediatamente se agolpan, ante quienes creen en la necesidad cada día más urgente de superación del capitalismo, preguntas candentes, sin respuesta clara en la coyuntura actual: ¿dónde hallar gérmenes de oposición organizada, que pugnen por levantar diques que contengan el vaciamiento de vida comunitaria que propicia la hegemonía neoliberal? Y, dado el aislamiento y la dispersión de estos atisbos, ¿cómo podrían ampliarse las grietas de la estructura de dominación para apuntalar las resistencias y amalgamar esos núcleos dispersos en el proyecto de reconstrucción de un frente amplio anticapitalista? Quizás no sea superfluo comenzar, en estos tiempos de relativismo y desconcierto, por la afirmación ética basal del propio ideal socialista. La que se fundamenta en la convicción de que los únicos valores positivos para la construcción de una sociedad justa y verdaderamente sostenible en su relación con la naturaleza, siguen estando hoy donde siempre estuvieron: en la tradición emancipadora de la izquierda. La certeza contenida en esta autoafirmación moral ha de servir para vencer la tentación de la inacción resignada y atender al imperativo ético de fundir la máxima de la conducta individual con la deseada ley universal. Planteada la cuestión en estos términos, la necesidad imperiosa de dar la batalla contra la irracional racionalidad del sistema imperante ha de articularse en nuevos tipos de movimientos populares, que sin borrar de su acervo cultural la memoria de la pugna de las clases subalternas por "asaltar los cielos", adapten sus mecanismos organizativos y sus objetivos estratégicos a las nuevas formas de dominio y alienación que la apisonadora cultural uniformizadora del capital ha ido inoculando masivamente en las sociedades occidentales. Y esa izquierda no renegada ha de restañarse y lamerse las heridas de siglo y medio de batallas y divisiones, y reconocer la falta de sentido de plantearse aspiraciones revolucionarias en la situación actual. El reconocimiento de la adaptación resignada y el sometimiento callado e individualizado de la mayoría silenciosa a las reglas del juego vigentes, junto con el realismo necesario para no engañarse con falsos milenarismos revolucionarios, exigen respuestas imaginativas y el abandono de hábitos y mentalidades correspondientes a épocas pretéritas. Ello conlleva la necesidad de renovar radicalmente las formas de lucha tradicionales (huelgas, manifestaciones, parlamentarismo), incidiendo en la creación de nuevos tipos de organizaciones, que puedan crear redes sociales autónomas que ensayen prácticas que vayan construyendo otro tipo de relaciones intersubjetivas. La pedagogía social de esta nueva praxis incidiría directamente sobre los aspectos neurálgicos de la inhóspita vida cotidiana que exigen una mutación radical. El desprestigio de la actividad política y sindical institucional es tan abrumador, que plantear hoy en día la posibilidad de derrotar al bloque neoliberal dominante a través de la participación en los cauces yermos por los que discurre la mascarada parlamentario-electoral, es anacrónico y frustrante. El patetismo que transmite la imagen de desunión y sectarismo de los minúsculos grupúsculos de la llamada izquierda anticapitalista, entrampados en disputas intestinas y en inanes pantomimas electorales con resultados insignificantes, resulta grotesco. Sería infinitamente más eficaz aprovechar el creciente desapego de la población hacia esa oligarquía llamada clase política, creando amplias plataformas que promuevan activamente la abstención, para denunciar la estafa de la susodicha farsa parlamentaria, desvelando paralelamente quién mueve los hilos que manejan a las marionetas que se sientan en los hemiciclos. En resolución, dado el erial de la resistencia anticapitalista en las "islas de bienestar" del primer mundo, se imponen pues las tareas defensivas y pedagógicas que, a través de la crítica del fascismo postmoderno que caracteriza los actuales regímenes políticos en occidente, y de la creciente conexión de la amalgama de colectivos cuyas actuaciones oteen un horizonte anticapitalista, pongan de relieve la falacia de la promesa de democracia y justicia en la que se sustenta la propaganda del poder. Así, resulta imprescindible resaltar la galopante corrupción de las instituciones públicas y la condición de la partitocracia gobernante de simple correa de transmisión de los intereses del gran capital corporativo y financiero; el vaciamiento progresivo de los derechos sociales de la ciudadanía, ejemplificado en la avalancha de trabajo precario y en la privación de sus posibilidades de emancipación personal de las legiones de mileuristas, que penan atrapados entre el contrato basura y las prohibitivas condiciones de acceso a la vivienda. Amén de la insaciable rapacidad de los tiburones bancarios, merecedores de una alfombra roja de estímulos estatales para amasar réditos astronómicos con las múltiples burbujas especulativas de la época de bonanza, y receptores posteriores en bandeja de plata de ingentes ayudas públicas para superar la resaca posterior al festín, sumiendo de paso a la población en el pozo del paro y las deudas impagables. Sin olvidar el escándalo de los paraísos fiscales, agujeros negros del capital financiero internacional y pozos insondables de fraude fiscal; el militarismo y las agresiones internacionales imperialistas actualmente en curso (Irak, Afganistán, etc.); la explotación de los inmigrantes, los parias modernos, convertidos en mano de obra sobreexplotada o encerrados en centros de internamiento carcelarios por haber cometido un único "delito": hacer acto de presencia en las fortalezas primermundistas, desde donde se provoca la miseria que les compele a huir de sus pueblos de origen; la conversión creciente de la educación en un criadero de mano de obra funcional a las necesidades del capital; el fascismo planetario encarnado en los gendarmes del orden capitalista internacional (FMI, Banco Mundial, OMC); el cinismo insostenible del mendaz discurso ecológico del poder en los brindis al sol de las grandes cumbres, mientras se intensifica impunemente su contribución al desastre. Y, en fin, todas aquellas aristas que desvelan la estafa flagrante de las pseudodemocracias occidentales han de ser los arietes de la crítica que pugne por movilizar a grupos crecientes de ciudadanos, poniéndolos ante el abismo existente entre las patrañas falaces de progreso y bienestar, y la burda caricatura de las mismas que muestra una somera ojeada a la realidad que el neoliberalismo impone por doquier. Simultáneamente, la necesidad de superación de los modelos organizativos tradicionales de la izquierda ha de concretarse en planteamientos imaginativos, que combinen los tres vectores decisivos del combate contra la hegemonía capitalista en el momento actual: la pedagogía, la resistencia y el activismo. De este modo, la pedagogía social, entendida como propaganda y denuncia del fascismo posmoderno, que bajo el envoltorio de democracia y libertades formales, encubre la sumisión total a los dictados del poder corporativo. La resistencia, materializada en la construcción de "zonas autónomas", redes de socialización, ámbitos de debate y demás modelos de relaciones interpersonales ajenos a la mercantilización absoluta de la vida ejercida por la cultura dominante. Y, por último, el más clásico aunque desprestigiado activismo, capaz de crear grietas en el armazón del poder al hilo de las cotidianas luchas populares. Estos habrían de ser los ámbitos de intervención político-cultural que porfíen por configurar una masa crítica de contestación social al orden imperante. Esta suerte de esfuerzo molecular de creación de áreas de oposición efectivas al opresivo modo de vida vigente, tiene actualmente a su disposición valiosísimas herramientas de comunicación y de intercambio de experiencias que, aglutinadas por Internet, pueden propiciar la integración y coordinación de múltiples movimientos sociales: creando canales y lazos que permitan amalgamar las dispersas aristas de la resistencia popular y potenciar simultáneamente su capacidad expansiva. Los llamados colectivos alternativos (estudiantes, activistas por el derecho a la vivienda, feministas, ecologistas, movimientos antiglobalización y demás grupos antisistema), junto con los sectores más avanzados de la izquierda tradicional (ajenos a los aparatos de los partidos reformistas cómplices del poder, y a las miserias sectarias de los grupúsculos resultantes de la división atomizada del movimiento obrero), son actualmente la vanguardia que puede tratar de fertilizar el páramo de mansedumbre y sumisión que se extiende por la vieja Europa. Avanzando a través de una síntesis creativa de la microlucha (socioantropológica) y la macrolucha (política), habrán de continuar con el empeño de remover las estancadas aguas del trampantojo de paz social erigido por la ideología dominante, tratando simultáneamente de poner palos en las ruedas del vehículo conducido por el poder reinante, que aceleradamente nos encamina al precipicio. Y, por último, en consonancia con la globalización universal de la estructura económica capitalista, reaparece con fuerza renovada la necesidad de vivificar el principio genéticamente constitutivo del movimiento obrero decimonónico: el internacionalismo. De este modo, el apoyo crítico a los procesos de desconexión de las mallas imperialistas y de dignificación de las condiciones de vida de sus pueblos, que están llevando a cabo los llamados socialismos bolivarianos (Venezuela y Bolivia principalmente), debería ser un principio neurálgico de la estrategia de la izquierda en el primer mundo. Resulta evidente que, en las actuales circunstancias, son los países víctimas del imperialismo yanqui en Latinoamérica los eslabones débiles de la cadena capitalista mundial, y es allí donde se tienen que concentrar las fuerzas que puedan provocar una ruptura de la misma. Así que, los escasos y precarios focos resistentes del primer mundo, habrían de volcarse en el apoyo a estos procesos por todas las vías posibles: porque es ahí donde ahora mismo reside la única esperanza en el planeta de ensanchamiento de grietas en la estructura de dominio del imperialismo hegemónico. Finalmente, no me queda más que constatar de nuevo la íntima convicción de que las posibilidades que tenga todavía el ser humano de tomar las riendas de su destino, para transitar del reino de la necesidad al de la libertad, pasan ineludiblemente por empeñar todas las energías transformadoras en la búsqueda de un hombre nuevo, cuya cultura, valores y principios sean los parteros de una civilización socialista. Un individuo que haya sufrido (parafraseando al maestro Manuel Sacristán) lo que en las tradiciones religiosas se denomina una conversión. Si la creciente perentoriedad de esta mutación antropológica avivará las llamas de la rebeldía social contra la funesta primacía del imperio del capital, o la barbarie impregnará crecientemente la existencia humana en un futuro cada vez más sombrío, sólo la historia lo dilucidará. Agradecimiento: No querría concluir sin manifestar mi gratitud a Héctor García Villa, lector meticuloso del borrador, que ha aportado valiosas contribuciones recogidas en la versión definitiva. Obviamente, los múltiples errores u omisiones que todavía persistan son responsabilidad exclusiva del autor de estas líneas. ________________ 1. No puedo menos que resaltar la deuda contraída con Santiago Alba Rico. Su obra es una fuente inagotable de inspiración y, en concreto, la siguiente entrevista es tributaria caudalosa del presente trabajo: "Sujeto histórico y transformación antropológica" Fuente
Manuel Monereo Pérez - Rebelión Hace un año que el Consejo Nacional de Inteligencia de Usamérica hizo público su último informe titulado "Tendencias Globales en 2025" (El País, 22-11-2008). Como es sabido, Michael T. Klare lo ha señalado en estos días, este centro es una conocida filial de la CIA especializado en análisis prospectivos de las grandes tendencias de la economía y de las relaciones internacionales analizadas, no hace falta subrayarlo, desde el punto de vista y los intereses de la administración de los EEUU. Lo más significativo de dicho informe es que, por primera vez, un organismo oficial reconoce públicamente que "el dominio económico, político y militar de Estados Unidos en el mundo se debilitará progresivamente en las próximas dos décadas, dando paso a un nuevo equilibrio multipolar con una mayor presencia en la escena internacional de nuevos competidores como la India y China". Para los analistas del CNI, el poder económico y la riqueza se desplazarán progresivamente hacia Asia y China emergerá como una gran potencia con la que necesariamente habrá que contar en el futuro. Hasta aquí nada demasiado nuevo, quizás lo más sobresaliente esté en la importancia dada a la disputa por los recursos naturales (agua, energía) y el énfasis en las cuestiones ecológico-sociales como determinantes de los conflictos geopolíticos futuros de un mundo "global y multipolar". Un dato sí que llama la atención y es que, para los mencionados analistas, uno de los peligros más relevantes es que el tipo de capitalismo de las nuevas potencias emergentes es mucho más estatalista e intervencionista que el llamado modelo occidental. Es necesario constatar que dicho informe se elaboró antes de que se conocieran las dimensiones reales de la crisis económica-financiera norteamericana y que algunas de sus profecías se han cumplido mucho antes de lo esperado, hasta el punto de que ya en estos días se ha hablado, con toda normalidad, de la emergencia de una nueva bipolaridad Usa-China ordenadora del mundo. En poco más de un año se ha pasado del G-7 (más Rusia) al llamado G-20 y de nuevo (¡cuantas veces se repetirá esto en los próximos años!) se reconoce que es necesario configurar un nuevo orden internacional más justo y democrático. Situar el tema de la crisis económica-financiera ayuda mucho a conocer los perfiles de una crisis de hegemonía largamente anunciada y da pistas de la conexión profunda entre los llamados ciclos sistémicos de acumulación y los ciclos hegemónicos tal como el recientemente fallecido Giovanni Arrighi analizó con tanta brillantez y rigor histórico. Efectivamente, si enfocamos el asunto desde la crisis de los años 70, veremos con toda claridad que la contrarrevolución neoliberal, la financiarización de la economía y la llamada globalización son parte, también, de la respuesta Usamericana al primer cuestionamiento real a su hegemonía en un mundo bipolarmente regulado. Hay que decir, para evitar análisis excesivamente optimistas, que dicha respuesta consiguió todos los objetivos esperables y hasta los inesperados, como la disolución del Pacto de Varsovia y la posterior desintegración de la Unión Sovietica. El proyecto político e ideológico de la globalización neoliberal aparece como el fundamento de un nuevo orden económico y militar al servicio de la recuperada hegemonía de la "hiperpotencia". Veinte años después todo ese mundo está saltando por los aires y parece que estamos ante una transición sistémica (inestable y plagada de incertidumbres, como toda transición) caracterizada por una (nueva) redistribución del poder a nivel mundial y el rediseño de nuevas estructuras hegemónicas capaces de gobernar la complejidad inherente a todo configuración multipolar. Si pensamos que el poder es siempre relacional, lo primero que aparece es la emergencia de un conjunto de Grandes Potencias Continentales (los llamados BRIC) que están disputando y compitiendo por nuevos espacios y cuyo intereses geoeconómicos y geopolíticos deben ser tenidos en cuenta. Para decirlo con más claridad: estos países exigen voz y poder de decisión porque ya pueden hacerlo, porque tienen fuerza económica, política y militar para ello. Y otros, nunca se debe olvidar, ya no tienen tanto poder como antes. Como ejemplo lo siguiente. Oscar Ugarteche y Leonel Carranco han analizado con mucha perspicacia las relaciones económicas de los países del G-7 (lo que ellos llaman el G-7 Político) con el otro G-7 real por su PIB (G-7 de las reservas). Si lo medimos en poder de paridad de compra (2008), en primer lugar esta Usamérica (14,58), después China (7,8), Japón (4,49), India (3,32), Alemania (2,86), Inglaterra (2,28), Rusia (2,23). Brasil anda en noveno lugar, pero se calcula que pasará, como consecuencia de la crisis, al octavo, sustituyendo a Francia. Lo paradójico de la situación es que en el G-7 político están los países más endeudados del mundo (lo que Ugarterche ha denominado, con cierta gracia, los PRAE: Países Ricos Altamente Endeudados), y que los BRIC son los acreedores y los que disponen de las mayores reservas. Hay que tomar nota de que Usamérica ha necesitado en los últimos años más de 2.000 millones diarios de dólares para cuadrar sus cuentas y que consumió (para eso le sirve su control del sistema financiero y monetario internacional) en el 2007 algo más del 40% del ahorro mundial. Si a lo anterior se le añade el incremento masivo de los déficit públicos como consecuencia del salvamento de la banca y de la imperiosa necesidad de colocar Bonos del Tesoro en el mercado mundial, nos daremos cuenta del poder de los acreedores y del debate real en torno al dólar y a la reforma de las instituciones internacionales. El otro elemento de la discusión tiene que ver con los aspectos militares y estratégicos. El declive es siempre relativo y en ciclo largo: nadie deja de ser superpotencia de un día para otro y sin lucha. Obama significa, como lo fue Carter, el reconocimiento de las nuevas realidades y el esfuerzo por gobernar la crisis y, si puede, revertirla. En esto no hay que engañarse, lo de las bases militares en Colombia o el cínico espectáculo de Honduras dice mucho de los marcos de actuación reales y de los limites del "poder blando" más o menos inteligente. El poder real, la gran baza, sigue siendo, como siempre, el político-militar. En octubre de este año [2009] de gravísima crisis económica-financiera, Usamérica aprobó el mayor presupuesto militar de su historia (y de la humanidad, dicho sea de paso), 626.000 millones de dólares, sin contar con los mas de 400.000 millones de dólares que se están gastando en Afganistán y en Iraq, es decir, casi la mitad el presupuesto total. Para ver las dimensiones reales del asunto baste señalar que el segundo presupuesto es el de Gran Bretaña: 50.000 millones de dólares (¡el 7 por ciento del usamericano!). Detrás, como ha señalado Chalmers Johnson, el complejo económico, militar y técnico-científico dirigiendo un operativo compuesto, fuera de Usamérica, de más de 737 bases militares desplegadas en todo el mundo y 200.000 soldados dispuestos y preparados para intervenir en cualquier momento. Todo ello, sin contar con los efectivos en las guerras que el imperio libra en este momento. Seguramente es por lo que a Obama le han dado el Premio Nobel de la Paz: asegurar su liderazgo mundial en momentos de debilidad relativa. Las élites europeas muestran su verdadera política: subalternidad y dependencia del "amigo americano". Nada de autonomía, nada de criterios propios. Y es que esta construcción europea (con o sin Tratado de Lisboa) está hecha para esto: desmantelar el Estado Social, organizar las condiciones para hacer irreversible el modelo neoliberal; impedir la construcción de una Europa democrática y federal y hacer inviable cualquier intento de una política independiente y soberana: lo de la política internacional y lo de los nuevos escenarios geopolíticos es cosa de Usamérica. Fuente
Europa planea la construcción de una gigantesca red de energía ecológica Nueve países europeos, entre ellos Alemania, proyectan interconectar plantas generadoras de energía eólica e hidráulica mediante una gigantesca red de cables. El megaproyecto costaría unos 30.000 millones de euros. “La construcción de una red de cables en el Mar del Norte es la respuesta europea al fracaso de la cumbre climática de Copenhague”, afirma un analista del DB-Research. Y hace notar que, a pesar de todo, Europa toma la delantera en la utilización de las energías renovables. El entusiasmo es compartido esta vez también por ecologistas y políticos. El ministro alemán de Economía, Rainer Brüderle, se refirió al proyecto de construir una red para conectar diversas plantas generadoras de energía ecológica señalando: “queremos contribuir a que logremos cuanto antes el salto a la era regenerativa”. Un hito energético La idea todavía está en pañales, pero desde ya es considerada todo un hito: se trata de comunicar, mediante una red de cables de aproximadamente 6000 kilómetros de largo, los parques eólicos ante las costas británicas y alemanas con centrales hidroeléctricas en Noruega y centrales que generan electricidad valiéndose de las mareas en las costas belgas y danesas. Y también se menciona la posibilidad de conectarlas con centrales de energía solar y eólica en el interior del continente europeo. Se estima que la construcción de semejante red podría tomar unos diez años y que los costos ascenderían a 30 mil millones de euros, según el periódico alemán Süddeutsche Zeitung. Tales gastos habrían de ser sufragados principalmente por las industrias del ramo, lo que desde ya abre varios interrogantes. Pero, por ahora se está sólo al inicio de un mega-proyecto, que aún tendrá que recorrer bastante terreno para adquirir forma concreta. Ventajas a la vista La voluntad política, sin embargo, parece existir y se adelanta que antes de que finalice este año se habrá firmado la correspondiente declaración de intenciones. La iniciativa es respaldada por Alemania, Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Holanda, Dinamarca, Noruega, Irlanda y Luxemburgo, que ya en diciembre acordaron cooperar en este aspecto. Aunque queden muchos aspectos por dilucidar en materia técnica y económica, las ventajas del proyecto entusiasman. Sobre todo, porque la súper red permitiría por ejemplo compensar las fluctuaciones de rendimiento de las centrales eólicas, actualmente dependientes de factores meteorológicos, y garantizar así un suministro fiable de energía renovable. http://www.dw-world.de Fuente

Txente Rekondo - GAIN/Rebelión El presidente de EEUU, Barack Obama, ha centrado su política exterior en Afganistán y por extensión en Pakistán. Al envío de 30.000 soldados se le une el anuncio de la retirada de las tropas, fijada para 2011. Para muchos, su estrategia se asemeja a la que podían haber diseñado John McCain y Sarah Palin de haber ganado. El reciente anuncio, televisado en hora de máxima audiencia para todo el país, de ampliar el número de tropas estadounidenses y aliadas en suelo afgano, al tiempo que señalaba tres años más de ocupación, podría situarse en la línea argumental de sus predecesores. Incluso, como ha señalado algún analista, podría ser «el mismo guión que se podía esperar de John McCain y Sarah Palin si éstos hubieran ganado las elecciones de 2008». Ya en marzo pasado, el presidente Obama presentó los pilares de lo que iba a ser su estrategia hacia Afganistán. Entonces, «lo que en realidad era una estrategia contrainsurgente, se vendió al público norteamericano como una táctica antiterrorista». El discurso oficial, tanto antes como ahora, ha estado adornado de supuestos objetivos centrales: «La instauración de la democracia, combatir a Al Qaeda y construir un Estado afgano estable y duradero». Sin embargo la realidad se muestra de una manera totalmente opuesta. Lo que realmente prima en la estrategia de la Casa Blanca es una evidente militarización de la ocupación. Esta política va a suponer un alto coste político y humano, y sus consecuencias se han venido mostrando desde hace meses. Cada día que pasa es más que evidente la supremacía del poder militar, que, como en la era de Bush, sigue siendo clave y decisivo para marcar las líneas centrales de la política exterior. Parece que el discurso neocon se ha vuelto a imponer, ya que en su día tan sólo éstos y los militares seguían defendiendo la posibilidad de «una victoria militar» en Afganistán. Seguir afirmando que la defensa de la democracia en Afganistán es uno de los pilares estratégicos suena a burla, sobre todo si hacemos un breve repaso a las recientes elecciones presidenciales en aquel país. La cita electoral estuvo marcada por la inseguridad, el auge de la resistencia y un fraude sistemático. La retirada de Abdullah Abdullah permitió la reelección automática de Hamid Karzai, que a lo largo de todo el proceso supo manejar a su favor el aparato institucional y las fuerzas de seguridad a su favor en todo el proceso. También recibió un trato privilegiado de los medios de comunicación locales y fue capaz de colocar «hábilmente» a sus seguidores en la llamada Comisión Electoral Independiente. Mientras que EEUU y sus aliados desencadenaban una campaña contra Karzai, en busca de un cambio en la presidencia, Karzai se fue rodeando de importantes aliados regionales, muchos de ellos antiguos señores de la guerra, lo que unido a los abusos electorales le ha permitido repetir en el cargo. Todos esos acontecimientos no han pasado desapercibidos para la población local. La participación real podría situarse en torno al 20 ó 25%, con un apoyo para Karzai en torno al 10 ó 15%. Por todo ello, buena parte de la población piensa que ese sistema «democrático» es una verdadera tomadura de pelo. La excusa de Al Qaeda tampoco parece que funcione. Cada vez son más las voces que señalan que la interrelación entre esa organización yihadista y la resistencia afgana es muy pequeña. También son muchos los que apuntan a que la militancia de ese grupo no se nutre de afganos, sino de ciudadanos egipcios o saudís, poniendo sobre la mesa una evidente contradicción entre lo que se dice o justifica en Washington y la realidad. Cayendo además en el error de ocultar las evidentes diferencias ideológicas y estratégicas entre el movimiento yihadista transnacional y la resistencia afgana, que busca la instauración de un emirato islámico en Afganistán. Tampoco se puede defender la idea de construir un Estado estable y duradero, sobre todo si observamos que buena parte del país está en manos de la resistencia y que la labor del Gobierno y de las instituciones impulsadas por la ocupación apenas tiene incidencia en algunas partes de la capital. Un próximo revés para los defensores de esas teorías lo podremos encontrar cuando Karzai deba «pagar los favores y apoyos recibidos en la campaña electoral, algunos de los cuales ya se han visualizado de una u otra manera. Algunos analistas señalan que, tras la ofensiva militar, la Casa Blanca estaría buscando un nuevo escenario, donde una parte de la resistencia debilitada por las acciones de los ocupantes estaría dispuesta a buscar un acuerdo, poniendo en marcha una división entre sus filas. Algunos esperan que personajes como Hekmatyar apuesten por esa vía, y acaben enfrentándose a los elementos «más intransigentes», que serían los que se sitúan en torno al consejo de Quetta y a los militantes de Haqqani. La militarización se ha convertido en el eje central de la estrategia de EEUU. Esa apuesta de Obama está generando un importante coste económico y político. La sociedad norteamericana, castigada por la crisis, deberá hacer frente a importantes gastos para mantener la apuesta ocupante, con el añadido de un aumento del número de muertos en sus propias filas. Todo ello puede acabar pasando factura a la Administración. Dentro de las filas demócratas se han comenzado a escuchar voces contra esa medida. Tampoco van a salir muy bien paradas las relaciones con sus aliados. Muchos analistas coinciden en que la supuesta cooperación es mínima y si en el pasado el papel de la ONU quedó muy dañado, en estos meses puede acabar ocurriendo algo similar con la propia OTAN. El escenario afgano se presenta lleno de dificultades. La corrupción del Gobierno de Karzai seguirá campando a sus anchas, la ineficacia de las fuerzas policiales y militares también aumentará, con divisiones étnicas y deserciones masivas. No se puede olvidar el papel de Pakistán. Los elementos del ISI y del complejo militar siguen maniobrando en torno al país vecino, deseosos de recuperar su influencia y preocupados por la nueva estrategia norteamericana, que podría dejarles en un lugar delicado. El control de las principales ciudades, los bombardeos indiscriminados en las zonas rurales y la intensificación de la contra-insurgencia se presentan como la opción elegida por Obama. Afganistán se está convirtiendo en la guerra de Obama. No son pocos los que buscan paralelismos con Vietnam. Los estrategas norteamericanos pueden estar recogiendo los frutos de sus maniobras y conspiraciones en Afganistán, cuando, en plena guerra fría, impulsaron la desestabilización del país y el auge de los movimientos islamistas y yihadistas contra el régimen del PDPA y de sus aliados soviéticos. Los asesores de la Casa Blanca no deben olvidar que el pueblo afgano es «muy paciente». Supo esperar «90 años para convencer a los británicos que cualquier intento de ocupación estaba condenado al fracaso, y lo mismo hicieron durante una década con los soviéticos». Tras ocho años de ocupación, y con el anuncio de un mínimo de otros dieciocho meses más, EEUU y sus aliados deberían aprender un poco más de la historia de Afganistán. Txente Rekondo. Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN) Rebelión ha publicado este artículo con autorización del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes Fuente
Censura israelí prohíbe información sobre heridos y muertos Israel ataca la 'Flota de la Libertad' y causa al menos dieciséis muertos y más de 30 heridos Público/Radio Bio-Bio/El Periódico Soldados israelíes atacaron esta madrugada la denominada 'Flota de la Libertad', un grupo de seis barcos, tres de ellos turcos, que transportaba a más de 750 personas con ayuda humanitaria para Gaza, causando al menos dieciséis muertos y decenas de heridos. Imágenes del asalto en TeleSur "La imagen que va formándose de los hechos es que hay catorce muertos, no dos como se habla en Turquía" reveló el corresponsal de asuntos militares del Canal, Chico Menashé. El Canal 2 indica, por su parte, que el número de muertos asciende a entre dieciséis y veinte, pero la información exacta se desconoce porque está bajo "censura militar". Según ese canal, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, ha convocado esta mañana una reunión en Tel Aviv con todos sus asesores "ante los imprevistos resultados de un asalto que se esperaba que transcurriera sin víctimas mortales". Los medios turcos mostraron imágenes captadas desde el barco turco Mavi Marmara, en las que se veía a los soldados israelíes abriendo fuego. En contacto telefónico en directo con los buques, miembros del convoy humanitario, que está formado en su mayoría por activistas turcos, informaron de que los comandos israelíes abordaron los barcos turcos desde helicópteros, dispararon con fuego real para reprimir a los tripulantes a pesar de que estos mostraron banderas blancas. Según los medios turcos, el ataque se produjo en aguas internacionales hacia las 4:00 hora local (1:00 GMT). Fuerte respuesta Las autoridades turcas intentaron ponerse en contacto con el barco Mavi Marmara, pero resultó imposible. Cientos de personas han intentado entrar en el consulado israelí de Estambul. Los canales de televisión turcos mostraron imágenes en directo del ataque hasta las 5:00 hora local, pero entonces se cortó la conexión. El Ministerio de Asuntos Exteriores turco trató de contactar con Israel varias veces desde la partida de la flota desde Turquía para pedir que no interfiriese en su objetivo. Ahora se espera que la diplomacia turca de una fuerte respuesta y se abra un nuevo capítulo en las críticas relaciones entre Turquía e Israel, que se han tensado desde el ataque israelí a la franja de Gaza entre 2008 y 2009. En Estambul cientos de personas se concentraron ante el consulado de Israel e intentaron penetrar en él pero fueron obstaculizados por la policía. Una torre de Babel con ayuda humanitaria El barco Mavi Marmara, atacado por los israelíes, es un viejo barco de pasajeros que hasta hace unos años realizaba el trayecto entre las islas del sur del mar de Mármara y Estambul para la empresa pública de transportes IDO. Se trata de un barco de cinco alturas, muy espacioso y con capacidad para cientos de personas. El convoy de ayuda internacional está compuesto por seis barcos, tres de ellos turcos, y transporta 10.000 toneladas de ayuda humanitaria -incluyendo materiales de construcción, equipos médicos y productos de necesidad básica-, con el objetivo de romper el bloqueo que sufre la Franja de Gaza. Entre los 750 participantes en la iniciativa hay voluntarios de diferentes religiones y nacionalidades, entre ellos más de veinte parlamentarios europeos, una ex congresista estadounidense, un premio Nobel de la Paz y un superviviente del Holocausto, aunque viajan en barcos diferentes. Tres españoles a bordo En la flotilla van al menos tres españoles, una cooperante catalana, Laura Arau, otro madrileño, Manuel Tapial, y el periodista de Telesur David Segarra Los activistas Manuel Tapial y Laura Arau, de la ONG Cultura, Paz y Solidaridad Haydeé-Santa María, viajaban en el barco Mavi Marmara invitados por la asociación turca IHH, responsable de buena parte de la organización de la Flota de la Libertad. En la última entrada de Tapial en su blog Crónicas desde Gaza, poco antes del ataque de Israel, se afirma que los barcos del Ejército israelí estaban presionando a la "Flotilla de la Libertad". "Encontrándonos a 105 millas de la costa (de Gaza), cinco barcos del Ejército se nos van acercando, uno de ellos se encuentra relativamente cerca del carguero con bandera turca Dafne" explica. "A los cinco barcos hay que sumarle al menos dos helicópteros de comandos y varias zodiacs ¡¡Alerta que parece que van a ir barco a barco!!" añade. Poco antes de su partida, Efe habló en Estambul con los integrantes españoles de la expedición y se mostraron pesimistas sobre la consecución de su objetivo ya que sabían que Israel trataría de bloquear el acceso a Gaza, aunque no esperaban que fuese de forma tan violenta. http://www.publico.es/internacional/316759/israel/ataca/flota/libertad/causa/muertos/heridos La radio pública israelí anunció este lunes por la mañana que la censura militar ha prohibido la difusión de toda información sobre los muertos y heridos enviados a hospitales de Israel tras el asalto a la flotilla cargada con ayuda para la franja de Gaza. Según una televisión privada israelí, la cadena 10, diez pasajeros de la flotilla murieron en enfrentamientos con un comando israelí durante el asalto. Por su lado, un portavoz de una organización humanitaria turca implicada en la campaña indicó que al menos dos personas murieron y otras 30 resultaron heridas cuando los comandos israelíes abordaron un barco turco que formaba parte de esa flotilla. La radio pública añadió que disponía de informaciones sobre el envío de heridos al menos a un hospital israelí, sin dar más precisiones. Las autoridades israelíes ordenaron a varios hospitales que se preparen para recibir heridos. http://www.radiobiobio.cl/2010/05/31/censura-israeli-prohibe-informacion-sobre-heridos-y-muertos-de-flotilla-con-ayuda-a-gaza/ La UE pide una investigación sobre el ataque israelí La Unión Europea (UE) ha pedido una investigación sobre las muertes a bordo de los barcos de ONG que acudían a Gaza con ayuda humanitaria. La ministra de Exteriores de la UE, Catherine Ashton, "expresa su profundo pesar por las noticias de pérdidas de vida y violencia y extiende sus simpatías a las familias de los muertos y heridos", ha leído un portavoz. "En nombre de la UE, reclama una investigación completa sobre las circunstancias de lo sucedido e insta a la inmediata, continua e incondicional apertura de fronteras para el envío de ayuda humanitaria, mercancías y personas hacia y desde Gaza". Condena palestina La Autoridad Nacional Palestina ha reclamado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU tras la acción israelí, según el negociador palestino Saëb Erakat. El presidente palestino, Mahmud Abás, ha decretado tres días de luto en los territorios palestinos. En un comunicado emitido en la ciudad cisjordana de Ramala a través de la agencia oficial palestina Wafa, Abás no ha anunciado, sin embargo, una interrupción del diálogo indirecto de paz que mantiene con Israel. http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idtipusrecurs_PK=7&idnoticia_PK=718189 rJV Fuente