BartolomeoD
Usuario (Argentina)

Mentira #1 Es el primer satélite argentino Aunque es verdad que es el primer satélite geoestacionario, el aparato de propaganda del gobierno lo presentó como si fuese el primer satélite lanzado por Argentina, pero lejos de la verdad, Menen lanzó más satélites en menos tiempo y hasta De la Rua lanzó dos... Antes del ArSat-1, ocho satélites argentinos fueron lanzados al espacio Para el kirchnerismo fue el primero, pero...Comenzaron a lanzarse en 1990 y hasta el Gobierno de la Alianza hizo su aporte espacial El satélite ArSat-1 lanzado ayer al espacio se encontrará allí con otros satélites argentinos que han sido lanzados en estos años. La “soberanía espacial”, que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó como una conquista de su Gobierno, empezó en realidad mucho antes: ArSat-1 es en realidad el noveno satélite lanzado por la Argentina al espacio. Y es el segundo construido durante el kirchnerismo. La Asociación Argentina de Tecnología Espacial reconoce al menos ocho pioneros para el ArSat-1. El primer objeto argentino pueso en órbita, Lusat 1, se remonta a 1990. Fue desarrollado por un grupo de radioficionados argentinos, mediante AMSAT Argentina y construido en parte en Argentina y el resto en AMSAT NA en Boulder, Colorado. Su misión: proveer comunicaciones a todos los radioaficionados del país y del mundo. Otros cuatro satélites fueron enviados al espacio durante el gobierno de Menem. En 1996 hubo dos lanzamientos: el de MuSat (desarrollado por la Asociación de Investigaciones Tecnológicas de Córdoba AIT y el Instituto Universitario Aeronáutico), cuyo objetivo era fotografiar al país con imágenes de baja resolución, para seguimientos meteorológicos; y el de Sac-B, desarrollado por la CONAE y construido por la empresa INVAP, aunque nunca llegó a funcionar y se incendió en la atmósfera. Al año siguiente llegó Nahuel 1-A, utilizado para telecomunicaciones como el ArSat, aunque este fue construido íntegramente en el exterior. Y en 1998 fue puesto en órbita Sac-A, desarrollado por la CONAE y construido por INVAP. Su objetivo era hacer un seguimiento de la comunidad de ballenas Franca Austral y tomar fotografías del país para interpretar los ciclos de inundaciones y sequías. Pero al cabo de unos pocos meses su órbita decayó y también se quemó en la atmósfera. Hasta el gobierno de la Alianza puede exhibir un par de satélites enviados al espacio. El 21 de noviembre de 2000 fue lanzado el Sac-C, un satélite argentino de teleobservación, que estuvo en operación hasta el 15 de agosto de 2013. El 6 de diciembre del año 2001, poco antes del estallido social, el Pade entró en órbita como parte de la misión STS-108 de la NASA. Fue utilizado por la Asociación Argentina de Tecnología Espacial para realizar experimentos en el espacio y volvió a Tierra 15 días más tarde. Finalmente, el Sac-D es el antecesor más inmediato del ArSat. Diseñado y contruido íntegramente en el país, la CONAE informó que “su objetivo científico está orientado a obtener nueva información climática a partir de las mediciones de salinidad y una nueva visión de la circulación y procesos de mezcla en el oceáno, así como detectar focos de alta temperatura en la superficie terrestre para la obtención de mapas de riesgo de incendios y humedad del suelo para dar alertas tempranas de inundaciones”. Fue puesto en órbita el 10 de junio de 2011. Mentira #2 Es un satélite 100% argentino Esta es la más burda de las mentiras, gran parte del satélite argentino proviene de otros países con tecnología más avanzada. Por ejemplo, la carga útil del satélite, es decir, todos los instrumentos tecnológicos que le permiten realizar su función, han sido fabricados por Thales Alenia Space, una empresa europea que fue licitada por INVAP para esta tarea. Lo mismo pasó con los sistemas de propulsión y el ordenador de abordo, que han sido encargados a Astrium, una filial de la multinacional europea EADS. De hecho, la gran mayoría de los componentes físicos del ARSAT-1 han sido fabricados fuera de Argentina. El satélite ‘100% argentino’ que se fabricó en Europa Llegar al espacio con tecnología propia es un orgullo para cualquier país. En América Latina, cada vez son más los estados que construyen y lanzan sus primeros satélites con fines científicos y otros para telecomunicaciones. Estos días el centro de atención en este campo es Argentina. El país espera la puesta en órbita de su primer satélite de gran tamaño, el ARSAT-1. Este artefacto de casi tres toneladas orbitará a 36.000 kilómetros de la Tierra y dará a Argentina una mejor cobertura de televisión digital, internet y telefonía móvil. Desde el Ministerio de Planificación Federal se alaba el lanzamiento del primer satélite de comunicaciones “ciento por ciento nacional” y se le pone como ejemplo de un “nuevo modelo de desarrollo” basado en la tecnología y la investigación. “Hasta hace diez años pensar que los satélites podíamos hacerlos nosotros y no comprarlos al extranjero por medio de licitación era imposible. Hoy hasta hay proyectos para exportarlos”, dijo hace unos días Héctor Otheguy, gerente general de INVAP, la empresa pública a la que se encargó la construcción del satélite. Pero ni todo el ARSAT-1 es argentino ni solo Argentina ha participado en su desarrollo. Como sucede en la mayor parte de los casos en los que un país sin un fuerte arraigo en el sector espacial da sus primeros pasos, gran parte del satélite argentino proviene de otros países con tecnología más avanzada. Por ejemplo, la carga útil del satélite, es decir, todos los instrumentos tecnológicos que le permiten realizar su función, han sido fabricados por Thales Alenia Space, una empresa europea que fue licitada por INVAP para esta tarea. Lo mismo pasó con los sistemas de propulsión y el ordenador de abordo, que han sido encargados a Astrium, una filial de la multinacional europea EADS. De hecho, la gran mayoría de los componentes físicos del ARSAT-1 han sido fabricados fuera de Argentina. El Gobierno ha convertido el lanzamiento en un hito del poderío nacional. La presidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner, ha resaltado que ARSAT-1 dará a su país “soberanía satelital” y además será “el primer satélite geoestacionario 100% argentino”, según su web oficial. También ha destacado que, con este instrumento, “Argentina se suma al selecto club de países que producen este tipo de satélites: USA, Rusia, China, Japón Israel, India y la Eurozona [compuesta por 18 países]”. Todo esto es habitual. Prácticamente ningún país del mundo dispone de la tecnología necesaria para construir un satélite “100% nacional”. En la mayoría de los casos, los satélites como el ARSAT-1 se diseñan sobre el papel en el país que lo quiere comprar en función de las tareas que debe desempeñar. Después se compra por partes en el extranjero y luego se ensambla en el país. Esta última tarea, que requiere un considerable esfuerzo por parte de ingenieros y personal cualificado y unas instalaciones de especial asepsia conocida como “sala limpia”, sí se ha realizado en Argentina, en la sede del INVAP. La llegada al espacio de ARSAT-1 era una cuestión de Estado. El nuevo satélite dará señal de televisión digital, telefonía e internet a todo el territorio nacional y también podrá hacerlo en Chile, Uruguay y Paraguay. Hasta hace unos años, estos servicios estaban subcontratados a empresas extranjeras. Con la llegada del nuevo instrumento serán empresas públicas argentinas las que se encarguen de controlar el satélite y su señal. “Hablamos de soberanía satelital porque UK [Reino Unido] estaba detrás de un de las dos posiciones orbitales que pudo retener la Argentina para sus satélites”, ha escrito Kirchner. El ARSAT-1 ha costado unos 190 millones de euros y ya hay en proyecto otros dos artefactos similares. El primero de la terna saldrá al espacio el 16 de octubre desde la Guayana francesa a bordo de un cohete de la empresa europea Arianespace. La empresa ARSAT no aclaró a Materia qué parte del presupuesto total se ha dedicado a comprar los componentes extranjeros mencionados. Mentira #3 "Argentina se suma al selecto club de países que producen este tipo de satélites: Estados Unidos, Rusia, China, Japón Israel, India y la Eurozona", dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Primero que nada como se vio el satélite no es 100% argentino, así que técnicamente no entramos a ningún club... pero ¿Nadie le aviso a la presidente que la Eurozona no es un país sino 18 países? Pasar de un club de 7 miembros a otro de 25, ya no es tan "selecto", no? Conclusión: la señora presidente y sus títeres mediáticos no tenían ninguna necesidad de mentir o exagerar la realidad, pero como se vienen las elecciones, lo importante es vender humo a la gilada y todo vale... tranquilamente podrían haber dicho la verdad y aún así era un logro... "El noveno satélite, 50% argentino"
Debido a las trabas a las importaciones y el costo de los productos en dólares, el acceso a la tecnología cada vez es más complicado. Wado de Pedro, jefe camporista comprando en el apple store de NYC. Para comprar un smartphone, una tablet o una notebook se necesitan más salarios que en Chile, Brasil, México y hasta Perú La última década no ha sido precisamente la década ganada para el acceso a la tecnología en Argentina. Desde octubre de 2004 a la actualidad, hubo una constante que se repitió todos los años: el país siempre se ubicó como el de peor acceso a los productos tech de la región. También el más caro. El último trabajo de la consultora Marco Marketing Consultants, reveló que mientras en Chile, el país más accesible de todos, se necesita menos de un salario (0,96) para comprar una notebook promedio, en la Argentina hay que destinar 2,20 salarios en promedio. El documento sostiene que la diferencia entre la cantidad de salarios promedios necesarios en Argentina y Chile para comprar una notebook intermedia es del 129%. Pero si se comparan notebooks de alta gama, la brecha asciende al 166%. "Esto quiere decir que en productos de gama media, Argentina logra una mejor situación comparativa, aunque sigue siendo mala, con el resto de los países en los que si relevamos productos de muy alta gama", agrega el trabajo. Los codiciados productos de Apple escasean en el mercado argentino Brasil se acerca más a la situación chilena y México a la local, donde se necesitan 1,42 y 2,16 salarios promedio respectivamente, para comprar tanto un smartphone; tablet; notebook o cualquier otro dispositivo "tech". Según los creadores del índice, "el objetivo era crear una comparación simple que graficara claramente la capacidad de compra en Argentina, Brasil, Chile, México, Colombia, Perú y Estados Unidos". Si en vez de cotizar una notebook promedio, se buscan portátiles de última generación, en la Argentina se encuentra frente a otro problema más: no hay stock en las principales cadenas. "Esto quiere decir que la tecnología no solo es menos accesible por precio, sino también por disponibilidad", advirtió la consultora. Pero esto no es todo. Según el informe, el peor segmento se los llevan las tabletas y los smartphones: en la Argentina se necesita casi el triple de salarios promedio que en Chile.

Los instintos animales heredados de los hombres de las cavernas podrían ser la explicación de por qué muchos humanos creen en dios y lo sobrenatural, cree el psicólogo británico Steve Kelly. La noción de lo sobrenatural existe en todas las culturas de nuestro planeta, ya sea en forma de dioses, duendes, hadas o un dios único todopoderoso. Las distintas creencias son similares y están muy extendidas, de manera que pueden vincularse a los procesos mentales que los humanos desarrollaron hace miles de años para sobrevivir, señala Steve Kelly en la web The Conversation. Suponer la acción de un ser vivo Tenemos tendencia a creer que un ser vivo es el responsable de cualquier acontecimiento, señala Kelly. "Si pensamos en los acontecimientos que podían tener lugar en los tiempos prehistóricos es fácil entender por qué es útil esta tendencia", sostiene. Por ejemplo, las ramas de un árbol pueden moverse por acción del viento, pero es más seguro pensar que las mueve un animal peligroso y huir, señala el científico. Los que piensan así sobreviven y transmiten su modo de actuar a sus hijos, implantándolo profundamente en los instintos. Actualmente no tenemos que pensar para reaccionar así, lo hacemos de manera automática. Suponer una razón Viviendo en grupos, es necesario comprender a los demás, entender y aceptar sus creencias y pensamientos, sobre todo cuando consideramos que son incorrectos porque, debido a una falta de información, no entendemos qué los motiva. Tendemos a suponer que detrás de cualquier acción de cualquier individuo hay algún motivo que debemos procesar y entender. Cuando tiene lugar un suceso —por ejemplo, cuando cae una piedra— el instinto nos lleva a pensar que alguien lo ha causado. Pero si no vemos a nadie es natural suponer que la acción podría ser obra de un ser invisible, señala Kelly. ¿Qué haría este ser si estuviera a nuestro lado? Pues quizá intentar descubrir nuestros secretos para saber si somos buenas personas, sostiene el psicólogo. Otro ejemplo: la erupción de un volcán. Sin conocimientos geológicos, el instinto nos sugiere que este fenómeno es obra de un ser superpoderoso que quiere castigar a los humanos por sus acciones. Nuestros ancestros habrían sido capaces de analizar los eventos que no entendían y relacionarlos a estas creencias, sostiene Kelly. Andar sobre las aguas Las excepciones, los casos que no encajan con nuestras ideas, se recuerdan y ayudan a no olvidar la regla. "Posiblemente, las anomalías que suponen un reto para nuestra intuición llaman nuestra atención, lo que ayuda a implantar una idea en nuestra memoria", sostiene Kerry. "Muchas historias religiosas contienen conceptos […] como un hombre que anda sobre las aguas o una zarza en llamas que habla. Estas historias usan esta peculiaridad de nuestra memoria para difundirse y evitar ser olvidadas", escribe. "Si estas ideas son correctas la religión no es más que un 'producto derivado' del cerebro que procesa un error", concluye el autor.
Se adjunta el trabajo “36,5% de pobres y 12,1% de indigentes: Los números que el gobierno pretende ocultar”, elaborado por el equipo de investigación del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), coordinado por Claudio Lozano presidente del bloque Unidad Popular y Tomás Raffo. Para Lozano, “Pese a lo que reconozca o no la tinta oficial, el cuadro social argentino atraviesa por un ajuste que el Gobierno Nacional aceleró fuertemente este año a través de una devaluación de la moneda local a fines de Enero, junto con el establecimiento de un techo que en paritaria pretende fijar salarios retrasados respecto de la inflación y con el aumento de las tasas de interés que frena la actividad económica. Situación que exige realizar una “radiografía” de la situación social que permita dimensionarla y caracterizarla, como insumo clave para llevar adelante las transformaciones necesarias que permitan superar los niveles de desigualdad y pauperización que atraviesa la población argentina.” Este material, en cuya elaboración participaron también Ana Rameri y Agustina Haimovich, se realizó mediante una medición alternativa de la pobreza y la indigencia, que no sólo incluye una pauta inflacionaria distinta a la del INDEC sino que también utiliza una metodología superadora propuesta, incluso, por los mismos técnicos del organismo con anterioridad a la intervención y que a causa de la misma nunca llegó a implementarse. De hecho, desde este espacio hemos presentado ya en el año 2006 los resultados de tal medición, mostrando que, incluso cuando los precios aún no estaban manipulados, la metodología utilizada por el INDEC llevaba a subestimar la magnitud de pobreza e indigencia. Es por ello que en esta ocasión actualizamos nuestra medición, cuya brecha con los datos del INDEC se fue ampliando cada vez más a causa de la burda manipulación del IPC, tal como explicaremos en el siguiente apartado. Algunas conclusiones del Informe: - Hay pobres porque hay pobreza, a pesar de los intentos oficiales inútiles para ocultarla, y hay pobreza porque hay una organización social complejamente articulada de la producción que así lo requiere. - Conforme a una valorización real de las canastas mencionadas, se observa a partir de la estructura de ingresos de la EPH, que al II trimestre del año 2013, la pobreza afecta a 15,4 millones de personas, es el decir al 36,5% de la población total. La indigencia indica que al menos 5 millones de personas están pasando hambre, es decir, un 12,1% de la población. Esta realidad demuestra que la “tinta oficial” pretende ocular a nada menos que 13,4 millones de pobres de los cuales 5 millones son indigentes. - Al observar lo ocurrido en el año comprendido por el II trimestre 2012 – II trimestre 2013, surge que la tasa de pobreza aumentó casi 4 puntos porcentuales, pasando de 32,7% a mediados de 2012 a 36,5% a mediados de 2013, sumiendo así bajo la línea de pobreza a 1,8 millones de personas más. - La indigencia, en el mismo período, se mantuvo prácticamente estancada, aunque a causa del crecimiento demográfico, se sumaron 7 mil personas al conjunto que está pasando hambre. Sin embargo, si se considera sólo lo ocurrido en los últimos seis meses del período analizado, se observa un incremento del 6,3% en la tasa de indigencia, es decir, 355 mil personas que se sumaron a la población indigente con respecto a fines del 2012. - La geografía del hambre y la pobreza muestra una realidad nacional heterogénea debido a las enormes disparidades. Las provincias más afectadas son Chaco (61,6%), Formosa (55,2%), San Juan (54,5%) y Corrientes (50,9%). Chaco es así mismo la más golpeada por la indigencia (30,4%), seguida de Corrientes (23%), Misiones (21,7%) y Santiago del Estero (20,8%). En el otro extremo, la menor incidencia de la pobreza e indigencia se encuentra en Ciudad de Buenos Aires (13,4% y 2,9%), Tierra del Fuego (14,9% y 5,5%) y Santa Cruz (22,4% y 3,3%). “La Infantilización de la Pobreza” se manifiesta en el hecho de que la mitad de los pobres son chicos y la mitad de los chicos son pobres. En nuestra Argentina habitan 7,3 millones de chicos y chicas pobres (el 53,8% del total desde grupo poblacional) de los cuales 2,7 millones están pasando hambre (20%, es decir, 1 de cada 5 chicos). - El rasgo característico que hace ya varios años viene definiendo a la pobreza y mostrando su cara más cruel es “La Infantilización de la Pobreza” que se manifiesta en el hecho de que la mitad de los pobres son chicos y la mitad de los chicos son pobres. En nuestra Argentina habitan 7,3 millones de chicos y chicas pobres (el 53,8% del total desde grupo poblacional) de los cuales 2,7 millones están pasando hambre (20%, es decir, 1 de cada 5 chicos). En diez provincias Argentina el flagelo de la pobreza infantil supera el 60%: en Chaco, el 79,5% de los chicos son pobres y el 46,4% están pasando hambre, por lejos la tasa más alta de indigencia; en San Juan casi el 70% de los chicos son pobres; seguida de Santiago del Estero (68,3%) y Corrientes (68,1%). Estas dos últimas, junto con Misiones, presentan asimismo los más elevados niveles de indigencia, afectando a más de un tercio de los chicos. Nuevamente, la incidencia de la pobreza y la indigencia es menor en los casos de Tierra del Fuego, Ciudad de Buenos Aires y Santa Cruz, aunque su situación no deja de ser preocupante. Para acercarnos a abarcar el carácter multidimensional de la pobreza es preciso por lo tanto ampliar el concepto con otras dimensiones como la posibilidad de acceso a una vivienda digna, al uso de los servicios básicos, al sistema de salud y de educación entre otras cuestiones. De esta manera surge que a mitad del año 2013, la realidad social daba cuenta de: - Educación: En el nivel inicial hay un tercio que no logra acceder al sistema educativo. En el nivel medio, se observa un problema de deserción escolar que implica que entre los chicos pobres, la cobertura descienda 10 p.p. con respecto al nivel primario, llegando al 89,9%, mientras en el caso de los chicos no pobres el porcentaje llega al 94,5%. Por otro lado, la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años no estudia (54,2%), y entre quienes sí lo hacen (45,8%), una cuarta parte debe además trabajar. Por otra parte, entre los jóvenes que no estudian, el 41% tampoco trabaja, esto es, el 22,1% del total de jóvenes (cerca de un millón de personas entre 18 y 24 años) no estudia ni trabaja - Condiciones habitacionales: Si consideramos a la población total, resulta que el 34,8% habita viviendas sin cloacas, mientras el 33,5% no tiene gas de red y el 11,3% no tiene agua corriente. Por otra parte, el 13,5% habita zonas inundables y el 8,3% vive cerca de basurales. También se destaca que el 9,2% tiene baños precarios a la vez que el 6,1% vive en situación de hacinamiento. En su conjunto, el 55,7% de la población atraviesa alguna modalidad de precariedad en las condiciones de su vivienda. Este porcentaje se eleva al 75,4% entre la población pobre. - Salud: un tercio de la población argentina carece de cobertura sanitaria (32,3%), esto es, 13,6 millones de personas que dependen del sistema público de salud para atenderse. Si tenemos en cuenta a los niños, niñas y adolescentes, el porcentaje sin cobertura se eleva al 40,4%, abarcando a 5,5 millones de chicos, de los cuales el 80% son pobres. - Mortalidad Infantil: según el Anuario Estadístico del Ministerio de Salud, en nuestro país mueren por año 8.227 niños y niñas menores de un año, de los cuales 5.176 (el 62,9%) se deben a causas reducibles, es decir, que pueden evitarse en función de los conocimientos y capacidades existentes. Dicho de otra manera, mueren por día 23 niños y niñas, de los cuales 14 podrían seguir viviendo. De no realizarse transformaciones estructurales y verdaderos replanteos a la cuestión productiva, del empleo y la social y de continuar haciendo pesar los efectos del ajuste del poder económico sobre las espaldas de los trabajadores y los sectores populares, no hacemos otra cosa que continuar hipotecando el futuro.
Blogueros que comparten material de RT reciben sospechosos avisos de advertencia Algunos blogueros que periódicamente comparten material publicado por el canal RT denuncian que han recibido varios avisos de advertencia sobre la divulgación de dicho contenido. Los autores de varios blogs que publican noticias alternativas y a menudo comparten material de la cadena quedaron desconcertados tras recibir un mensaje presuntamente enviado por el departamento de prensa de la cadena informándoles de que no estaban autorizados a copiar dicho contenido, ni tan siquiera mostrando el enlace de la fuente. Sin embargo, el autor del portal Periodismo Alternativo, Iván Torregrosa Gutiérrez, decidió contactar con el equipo de RT, que quedó igualmente sorprendido y le aseguró que la nota no fue enviada por su departamento de prensa. Una entrada del blog publicada este mismo sábado confirmaba esta información. "Me han confirmado que ellos no me han enviado ningún correo, ni a mí ni al administrador de la web Eternity […]. Me han comentado que ya podemos publicar", escribió el bloguero, que no descarta que se trate de un ataque por parte de 'hackers'. "A partir de ahora ya volveréis a ver noticias de RT, Saludos", indicó. Según Torregrosa Gutiérrez, el objetivo del mensaje es conseguir "por todos los medios posibles" que la gente "tenga miedo" a compartir los artículos del canal ruso. "Pienso que podría venir de EE.UU., justo ahora que John Kerry hizo esa crítica a RT", aseguró el bloguero de Periodismo Alternativo, que sospecha que a más internautas les ha sucedido lo mismo. El equipo de RT está investigando lo sucedido y anima a todos los internautas a compartir los artículos, vídeos, galerías y blogs publicados en su sitio web, citando la fuente original. John Kerry lanza un ataque verbal contra RT El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, ha lanzado un ataque verbal contra RT, acusando a esta cadena de ser un "megáfono de propaganda". El canciller ruso, Serguéi Lavrov, señaló a su vez que la declaración en tono fiscal es inaceptable. "De hecho, el megáfono de propaganda que es la cadena Russia Today, auspiciada por el Estado, ha sido desplegada para promover la fantasía del presidente Putin sobre lo que está sucediendo en el terreno. Casi dedican todo el tiempo a este esfuerzo para hacer propaganda y para distorsionar lo que está pasando o no pasando en Ucrania", dijo Kerry. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reaccionó a las palabras del secretario señalando que "Kerry, en tono fiscal, nos acusa de que encendimos a toda máquina la 'propaganda de Putin', refiriéndose a RT". Por su parte, las directivas de RT anunciaron su intención de enviar una petición formal al Departamento de Estado de EE.UU. solicitando que proporcione ejemplos concretos en los que RT distorsiona los hechos y exigirán una disculpa. Kerry además agregó que Rusia en lugar de enfocar sus esfuerzos para detener la escalada del conflicto en Ucrania, "continúa financiando, coordinando y suministrando al movimiento separatista armado". John Kerry también dijo que "en el siglo XXI, cuando todo el mundo puede enviar mensajes, imágenes y vídeos desde cualquier lugar del planeta, ninguna propaganda puede ocultarlo. Ninguna propaganda ocultará la verdad, y toda la verdad está en las redes sociales, en los periódicos y videos, emitidos a todo el mundo por los canales de televisión. Ninguna propaganda puede soportar la presión de tales hechos". Ya en 2011, la entonces secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, instó al Congreso de su país a aumentar el presupuesto de EE.UU. para la radiodifusión hacia el exterior, señalando el hecho de que Washington estaba perdiendo la guerra mundial de la información contra tales canales como RT. Por su parte, el Departamento de Estado anunció a través de su portavoz, Jen Psaki, que no planea presentar pruebas para confirmar las declaraciones de Kerry acerca de que RT, recomendando a los periodistas que vean RT para percatarse de ello por sí mismos. Respondiendo a la pregunta del corresponsal de RT sobre si cree que estas calificaciones pueden ofender a los televidentes de la cadena que quieren ver “la otra parte de la historia", Psaki respondió que "los hechos son los hechos". Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/126325-kerry-ataque-contra-rt-eeuu-rusia
Las teorías racistas carecen de base científica Un monumental estudio genético revela que las diferencias entre razas son sólo superficiales La opinión de que una raza es superior a otra por su dotación hereditaria no tiene fundamento. Pese a las diferencias externas, todos los grupos humanos tienen un parecido genético extraordinario. Así lo muestra una monumental obra recién publicada, The History and Geography of Human Genes, de mil páginas, editada por Princeton University Press. Los autores son Luca Cavalli-Sforza, Paolo Menozzi y Alberto Piazza, especialistas en genética de poblaciones. El libro es una extraordinaria síntesis de más de 50 años de investigación en este campo. Constituye el estudio más profundo, hasta la fecha, de las variaciones cromosómicas del hombre a lo largo de la historia. La finalidad del proyecto -dirigido por Cavalli-Sforza, profesor de la Universidad Stanford- era elaborar el primer atlas genético del mundo. La obra incluye más de 500 mapas que muestran la distribución de familias genéticas y las trayectorias seguidas por las poblaciones humanas en sus migraciones por el planeta. El resultado es un árbol genealógico global. La información necesaria para dibujarlo proviene de cientos de miles de muestras de sangre tomadas de individuos pertenecientes a casi dos mil grupos de toda la Tierra. Aunque la intención de los autores no era refutar teorías, el libro desmiente las hipótesis racistas. Muestra, por ejemplo, que, si se prescinde de los genes que determinan los rasgos externos -como la pigmentación o la estatura-, las "razas" humanas son todas muy parecidas desde el punto de vista genético. Por tanto, no se puede sostener científicamente la superioridad genética de una población sobre otra. Principalmente, porque las diferencias genéticas entre individuos son mucho mayores que las que pueda haber entre grupos tomados en conjunto. De modo que el concepto mismo de raza resulta irrelevante desde el punto de vista genético. Otro descubrimiento desmitificador es la notable diferencia genética entre los africanos subsaharianos y los aborígenes australianos. Aunque en apariencia puedan ser muy semejantes -por el color de la piel y la constitución-, en el espectro mundial de las variaciones genéticas se encuentran en los extremos opuestos. En cambio, los genes de los aborígenes de Australia son muy parecidos a los de los habitantes del sudeste asiático. Así pues, las diferencias raciales aparentes -por ejemplo, entre africanos y europeos, que son más próximos que aquéllos y los australianos- no son más que adaptaciones a los distintos climas. El libro corrobora la hipótesis, sostenida desde hace tiempo, de que la humanidad nació en África, desde donde se repartió por los demás continentes. El estudio ilumina el origen tanto geográfico como genético de las distintas poblaciones. Así, los europeos parecen tener un 65% de genes asiáticos y un 35% de genes africanos. Una vez completado este trabajo, las nuevas técnicas analíticas que han revolucionado la investigación genética han animado a los componentes del Human Genome Diversity Project -vástago del ambicioso Proyecto Genoma Humano- a crear una base de datos global en los próximos diez años para descubrir más secretos de los genes humanos. Para hacerlo, se compararán algunas secuencias de ADN cuidadosamente escogidas con el genoma de los individuos de cada población. Con los resultados se podrá deducir el grado de parentesco y construir los árboles genealógicos. Las razas no existen; son sólo una construcción social Las razas no existen; son realmente una construcción social y la genética constituye el mentís más profundo e incontrovertible que la ciencia ha dado al racismo, afirmó Juliana González, profesora emérita de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Al participar en el simposio "Mestizaje y racismo: aspectos biológicos del concepto de raza" y que hoy difunde la institución, señaló que las diferencias étnicas adquieren significación valorativa. De esta forma, el racismo califica a las "razas" como superiores e inferiores, puras e impuras, y se arroga el privilegio de definir quién representa a la verdadera humanidad. Concibe, además, las diferencias morfológicas como desigualdades profundas, integrales, absolutas, de índole biológica y hereditaria. Así, la significación político-racista de los diversos grupos resulta éticamente inadmisible; ahora, con los nuevos y revolucionarios conocimientos de la genética, esa visión queda científicamente invalidada, reiteró la filósofa. Esta ciencia no pregona la superioridad de nadie; afirma que la clasificación de la especie Homo sapiens en distintas razas, no solo es obsoleta, sino absurda, y que las diferencias génicas entre los seres humanos no los hace ni buenos ni malos, ni mejores ni peores, sino simplemente distintos. Mencionó que la revolución genómica trae consigo revelaciones decisivas. La primera de ellas es la continuidad de la vida universal, el reconocimiento de que la infinita diversidad de todo lo vivo no quebranta, sino que por el contrario, confirma y asegura su fundamental unidad. De hecho, todos los seres vivos compartimos la estructura y la sustancia universal de la vida. Existen asombrosas afinidades entre las especies y con más razón dentro de cada una de ellas. Por ejemplo, los Homo Sapiens compartimos cerca de 99.99% de nuestro genoma. Así, esa disciplina científica demuestra de manera irrefutable la radical y constitutiva igualdad entre los hombres. No existen subespecies ni subgrupos, ni nada que implique escisión, fractura o discontinuidad en el substrato fundamental de la naturaleza biológica de los seres humanos. "La diferencia del 0.01% del genoma es suficiente para explicar no las variantes raciales, sino la unicidad irreductible de la persona humana. Tal porcentaje contribuye a definir los rasgos de cada sujeto. Esta relación debe entenderse como que en cada uno de ellos hay una variación de cuando menos 3 millones de bases distribuidas en todo el genoma, lo que da un número enorme de posibles combinaciones de las que surge la individualidad", subrayó. Empero, aclaró, el hecho de que no haya razas no significa que no exista diversidad genética poblacional, objeto de estudio de la propia ciencia genómica y asociada a las variantes étnicas y a las diferencias culturales y lingüísticas, entre otras. Además, no obstante que este concepto no existe para la biología, sí existen para la sociedad, particularmente para quienes sufren la discriminación, dijo Juliana González. La especialista también resaltó la necesidad de encontrar el equilibrio entre la libertad irrestricta de investigación y los valores y derechos humanos: "Este es, en realidad, uno de los grandes desafíos de nuestra época: conciliar la ciencia y la tecno-ciencia con los valores éticos y sociales, condición para asegurar que la creación científica y tecnológica marche al unísono de lo que beneficia a la vida y la salud de la familia humana". Los avances en esos ámbitos son tan ambivalentes como irreversibles, y ante tal evidencia, la alternativa válida para la ética es extremar su conciencia crítica respecto de amenazas y peligros reales, sin magnificar ni soslayar, reconociendo las potencialidades benéficas del proceso innovador de las ciencias de la vida y la salud. Finalmente, expresó que a pesar de la evidencia, de la verdad ética y científica, las fuerzas del racismo no sólo persisten en nuestros días, sino que por momentos, de manera alarmante se incrementan, así como los fundamentalismos y fanatismos. Pero en la era del conocimiento, la esperanza se centra en la posibilidad de que la verdad científica, junto con la ética, puedan irradiar en todas direcciones y permear el todo social, contribuyendo a la superación de la patología moral y social de este prejuicio. En tanto, Marcia Muñoz de Alba, del Instituto de Investigaciones Jurídicas, explicó que el genismo es una teoría que propone que algunas características y habilidades humanas están determinadas por los genes. "Este es el gran problema de la nueva medicina genómica", opinó. Si bien permitirá avances y conocimientos de la salud de la población y del individuo, también podría dar lugar a una discriminación tan dañina como el racismo, si no se toman las medidas necesarias para evitar que así ocurra. Coincidió en señalar que "no hay nada de ciencia en el concepto de raza". De hecho, Craig Venter, participante en el proyecto del Genoma Humano, asegura que este es un concepto social, no científico, y que todos hemos evolucionado en los últimos cien mil años de las mismas tribus africanas que emigraron y colonizaron el resto del mundo. Por ello, es necesario proponer y evitar la discriminación, que podría verse reflejada en el ámbito laboral, en la compra de seguros de vida y médicos. "Se debe evitar que el genismo inicie donde acabó el racismo", sentenció. Se requiere que la información genética sea protegida; evitar la realización de análisis de Ácido Desoxirribonucleico (ADN) sin autorización expresa y sin consentimiento informado y específico del interesado; así como garantizar la confidencialidad de la información genética. Hay que promover el discurso de los derechos humanos y a la bioética como factor que hermana a la ciencia, la tecnología, el derecho y la medicina, concluyó.

El Frente Amplio Progresista (FAP) presentó su plan con ejes para los "próximos 20 años en el país". Se trata de una "síntesis" de una serie de encuentros regionales realizados durante el año en diversas provincias para aunar criterios entre las fuerzas que integran el FAP. El progrtama fue presentado durante el acto en Costa Salguero que presidió Hermes Binner, quien fue proclamado "presidente" del FAP ante una multitud estimada en más de 3.000 personas. I. SUMARIO I. EL PAÍS QUE TENEMOS II. EL PAIS QUE QUEREMOS II. 20 IDEAS PARA 20 AÑOS 1. Reforma política para una democracia intensa. 2. Hacia un federalismo cooperativo. 3. Buen gobierno en una esfera estatal transparente 4. Lo público como campo de encuentro. 5. Una Nación de paz, seguridad y convivencia. 6. Independencia, verdad y memoria hacen justicia. 7. Un hábitat que honre la vida. 8. Piso de ingresos, derechos y garantías. 9. Derecho a tener derechos. 10. Educación y salud: nuestra mejor inversión 11. Igualdad de géneros, un desafío en acción. 12. Trabajo como realización personal y social. 13. Desarrollo armónico, innovación y conocimiento. 14. Diversificación productiva y cuidado ambiental. 15. Un Estado generador de condiciones estratégicas. 16. Nuevas bases para que la economía genere y comparta riqueza. 17. Energía como elemento esencial del desarrollo 18. La infraestructura del país que queremos. 19. Argentina en el mundo. 20. América Latina, territorio integrado con democracia, paz e igualdad. I. El país que tenemos Durante los últimos años, fuimos testigos de un proceso de concentración de poder en cabeza del Gobierno Nacional, a expensas de las jurisdicciones provinciales, del debilitamiento del Congreso y de injerencias políticas en la Justicia. Este modelo ha favorecido la corrupción y la dilapidación de los recursos de nuestro país, ha sostenido una red de impunidad que necesita de la permanencia en el poder, lo que alimenta las actuales ambiciones re-reeleccionistas. La manipulación estadística, el feroz intento de imponer un discurso único a través del aparato oficial de propaganda, y la cooptación de los medios de comunicación privados, aparecen como manifestaciones de lo mismo. Sin capacidad de escuchar, no hay diálogo y sin diálogo, es imposible concertar. En nuestro presente la desigualdad es el rasgo que domina en diversos planos de la vida social como el trabajo, los ingresos, la salud, la educación, la vivienda, la cultura, el esparcimiento, entre otras. Expresa y caracteriza una determinada distribución de los bienes materiales y simbólicos, resultado de la correlación de fuerzas de la sociedad en la que intervienen el conjunto de actores sociales. Una desigualdad económica que junto a otras desigualdades: género, etnia, cultura, edad; se concreta en distintos procesos de dominación que alcanzan al ejercicio mismo de los derechos más elementales. En la actualidad la intervención estatal cumple dominantemente un rol de subordinación a través de prácticas de compensación hacia los grupos sociales más desfavorecidos. Es decir, funciona convalidando la lógica de reproducción del sistema desigual, proporcionando ciertos niveles de contención social y convirtiéndose en el garante público de la vigencia del rasgo distributivo dominante, la desigualdad. Vemos que se potencian las herramientas de enajenación simbólica y se capturan los resortes económicos y financieros, al servicio de profundizar las relaciones de dependencia entre los sujetos de las políticas sociales, a través de prácticas arbitrarias de selección por parte del poder político de turno. A la vez, se agudiza la dependencia presupuestaria de los gobiernos provinciales y locales. No estamos aprovechando la educación como recurso privilegiado para la construcción de una nueva alianza entre ética y conocimiento, entre saber y ciudadanía, entre la cultura contemporánea y la formación de niñas, niños y jóvenes. La escuela que tenemos fue pensada para otros tiempos, otros alumnos, otros docentes, otro país. La educación hoy en la Argentina sufre una gran fragmentación, con circuitos educativos diferenciados: escuelas ricas para chicos ricos y escuelas pobres para chicos pobres. Es indispensable desarrollar acciones tendientes a superar las desigualdades educativas entre diversas zonas socio-económicas, garantizando las infraestructura y la creación de puestos de trabajo necesarios. Y generar condiciones materiales, sociales y culturales dignas para enseñar y aprender. Por su parte, la igualdad de derechos y oportunidades entre varones y mujeres sigue siendo un objetivo a alcanzar. La separación y diferencial valoración de las esferas privada y pública siguen operando como matriz de desigualdad que se perpetúa en el tiempo, asignándonos a mujeres y varones roles culturalmente impuestos, permaneciendo intactas las relaciones asimétricas de poder que generan la violencia, la discriminación y la cosificación de las mujeres. La economía argentina no ha logrado todavía despegarse definitivamente del proceso de desindustrialización, y configuración de un modelo de sociedad desigual y regresivo, que comenzó en 1976 y tuvo una continuidad casi lineal hasta la crisis del 2001. La estructura industrial actual no difiere de la de los 90. En los últimos diez años el kirchnerismo, a pesar de las tasas de crecimiento alcanzadas, no logró sentar las bases de una economía organizada en clave de igualdad, enmarcada en un desarrollo social armónico. Sus falencias y limitaciones se hacen cada vez más evidentes: persisten altos niveles de pobreza e informalidad laboral, acompañados por una fuerte inequidad en la distribución de la riqueza. La mayor primarización de la economía, las dificultades para generar empleo de calidad, y las crisis de las economías regionales, terminan de delinear el escenario actual. La economía argentina refleja un fuerte proceso de reprimarización, concentración y extranjerización del aparato productivo. Orientada al consumo de los sectores altos de población, ignora las necesidades de las clases populares y no resuelve adecuadamente la concentración de capital ni la cuestión social. Por ello creemos que se debe modificar significativamente la composición de su matriz productiva y distributiva hacia una matriz productiva nacional igualitaria. . Este cambio resulta fundamental, dado que para que se materialice, no sólo será necesario que se concrete el consumo por parte de los sectores populares, sino que requiere la garantía de un piso de ingresos y de derechos que lo haga factible. Y para esto apuntamos a que el ingreso de las familias surja principalmente del ámbito laboral, con trabajo de calidad que alcance al conjunto de la población, y que permita disminuir gradualmente las transferencias a las personas en edad activa. Los principales problemas que presenta la economía argentina en la actualidad están relacionados con: Un marco institucional débil dado lo errático y cortoplacista de muchas de las medidas de política económica, que no permiten a los agentes económicos tener un panorama de medio o largo plazo, lo cual desalienta las inversiones, consolida el perfil primario de la economía y explica (en parte) la salida de capitales. Una disparidad muy fuerte en el sistema productivo. Conviven en nuestro país actividades de alto desarrollo tecnológico con otras de muy baja productividad, sin que se produzca un proceso integrador que facilite el desarrollo de estas últimas. Un sector de trabajo con altos niveles de segmentación, en una coyuntura de estancamiento en la generación de empleo que combina altas tasas de informalidad y bajos salarios. Un cuadro social deteriorado y desigual que implica la permanencia de prácticamente un tercio de la población en situación de pobreza, acentuado por una coyuntura inflacionaria, al tiempo que el estrato alto de la sociedad se apropia de la mitad del crecimiento económico generado. Una matriz energética deficitaria y altamente contaminante. Este déficit absorbe una parte cada vez mayor de los ingresos nacionales por exportaciones mientras se consolida una matriz productiva exportadora de bienes primarios e importadora de energía. Crecen así las condiciones de vulnerabilidad externa. Una política de subsidios económicos en lugar de una política económica sustentable, creíble de mediano plazo. La magnitud de los subsidios impide que los recursos del Estado se puedan orientar eficientemente a la construcción de un sendero de desarrollo económico sustentable, inclusivo y generador de mejores condiciones de vida de la población. Un sistema de utilización de los recursos públicos de manejo discrecional y con poca eficiencia en sus resultados. A pesar de disponer de mayores recursos, esto no se ha visto reflejado en la calidad de la oferta de los bienes públicos. Una política que omite al medioambiente y a la conservación de la flora y fauna autóctona de cada una de las regiones de nuestro país. Así vemos crecer el cultivo indiscriminado a expensas de la eliminación del bosque nativo, la contaminación de napas de agua y la desertificación producida por el accionar humano (desmontes excesivos, áreas cultivadas sin reposo natural del suelo.) El panorama se agrava por la crisis ambiental devenida de los modelos de producción y consumo. A la radicación de las llamadas industrias sucias, se añade la utilización de procesos altamente contaminantes en la mayor parte de los sistemas productivos y extractivos, la insuficiencia de control, las carencias legales y la debilidad del sistema judicial. Así nos hemos encaminado a la contaminación, degradación y destrucción de ecosistemas, la pérdida acelerada de biodiversidad, el saqueo de bienes naturales no renovables que se suman a otros graves problemas ambientales como el calentamiento o el adelgazamiento de la capa de ozono. Las últimas tormentas van señalándonos sin pausa las consecuencias de tales desatinos. La acumulación del endeudamiento interno y externo, público y privado, la especulación financiera, la extranjerización de la economía, las presiones de los mercados, son consecuencias de la política actual que agravan aún más el panorama. A nivel global, el mundo enfrenta una coyuntura inédita de grandes cambios en las relaciones internacionales caracterizados por la crisis económica conjunta de los Estados Unidos y la Unión Europea, el resurgimiento de Asia como polo de decisión y los reclamos de los pueblos árabes para instaurar la democracia y la vigencia de los derechos humanos en sus países. La consolidación de nuevos actores como China, India, Brasil, Sudáfrica, Rusia ha provocado una importante reasignación de los recursos productivos mundiales y la incorporación de cientos de millones de personas al trabajo y consumo. La crisis de las economías del norte señala los límites de crecimiento de las economías maduras y la imposibilidad de sostener un desarrollo justo con especulación financiera. Es promisoria la emergencia de nuevos países, que permitirá que el Sur, como contraparte del mundo desarrollado, vaya aumentando su participación en las decisiones para confluir en una reforma de los organismos internacionales. Por su parte, la situación política en América Latina, aparece proclive a generar nuevas institucionalidades que permitan un proceso de integración mayor. Sin embargo, a pesar de la cercanía en los discursos, la estrategia argentina no se ha orientado a consolidar la institucionalidad de las instancias regionales de integración que brinda MERCOSUR, el cual continúa operando como un acuerdo comercial, ni las del UNASUR o el CELAC, como tampoco se procura que los intentos de integración no queden sólo a nivel de los gobiernos. Nuestra región cuenta con algunas de las economías más dinámicas del mundo: desde la década pasada América Latina y el Caribe ha sido el segundo polo de crecimiento económico mundial. En este sentido, destacamos las grandes oportunidades que nuestra región ofrece en materia de inversión para los enormes excedentes de ahorro de - por ejemplo - las economías asiáticas, en ámbitos como las manufacturas, los servicios, el desarrollo de infraestructura y los sectores de recursos naturales. Si hacemos un inventario de recursos latinoamericanos, hay dos características a considerar: bono externo y bono demográfico. Externo, por la situación ventajosa de la región en relación a los términos del intercambio, ya que las materias primas y alimentos que gran parte del mundo demanda, y que América Latina posee en abundancia, se han valorizado con respecto a los productos industriales y tecnológicos. El bono demográfico, por su parte, se define por la composición de la pirámide poblacional. Existe en Latinoamérica una baja tasa de dependencia. Este indicador mide el esfuerzo que deben realizar quienes trabajan para mantener a quienes no lo hacen, y constituye una gran oportunidad para los países porque aumenta la capacidad de producir y de ahorrar más. La proporción de la población de más de sesenta años va a crecer mucho principalmente en el mundo desarrollado hasta el 2050 y aumentará el peso de los dependientes debido al envejecimiento. ¿Está teniendo en cuenta la región el doble bono en sus estrategias de desarrollo? Para un óptimo aprovechamiento del bono externo, tenemos enormes problemas medioambientales y de capital físico. Creemos asimismo que América Latina no está invirtiendo adecuadamente en educación y trabajo para capitalizar el bono demográfico. ¿Que pasará con las niñas, niños y jóvenes de los sectores pobres cuando lleguen a la edad activa? No van a estar preparados para afrontar los desafíos que demanda la inserción al mundo del trabajo, por lo que no sólo en la región tenemos que discutir el monto de la inversión en capital físico y desarrollo humano, sino su calidad e impacto. Tenemos en América Latina más de 70 millones de analfabetos funcionales, un número alarmante, que requiere de todos nuestros esfuerzos para reducirse con urgencia. Creemos firmemente que invertir en salud, educación y trabajo decente es actuar hoy sobre el futuro. II. EL PAIS QUE QUEREMOS Necesitamos cambios hacia un buen gobierno en ideas y en gestión, que recupere el espacio para la política que demandan los ciudadanos y no la caricatura que se le está ofreciendo actualmente. Las argentinas y los argentinos reclaman los canales necesarios para que sus demandas sean satisfechas en función del bienestar de la sociedad. Frente a la improvisación, necesitamos una visión estratégica que le dé certidumbre al futuro nacional, una sólida base de cambio estructural duradero. Un proyecto estratégico que nos dé herramientas para que el pueblo pueda hacer efectiva su autonomía de decidir sobre las condiciones cotidianas de reproducción de su vida, para que se construyan consensos y para que las decisiones se pongan en marcha. Nuestro proyecto como gobierno se propone liderar ese proceso, actuando con austeridad y ejemplaridad en los comportamientos, pero también con una visión de largo plazo, un abordaje complejo de la realidad y una gestión eficaz y transparente. Frente al pensamiento único, queremos un país con pensamiento crítico, con diálogo, con disenso. Un país donde nos escuchemos y valoremos la diversidad de ideas. Frente a la discordia que caracteriza a la vida pública argentina, queremos un cambio en el clima político. En este sentido, la discusión sobre la Democracia no puede girar exclusivamente en torno a la problemática de la transparencia del proceso electoral y la vigencia del estado de derecho, Democratizar es, también, procesar los conflictos en un marco de libertad y pluralismo, en el que los diferentes actores sociales nos organicemos y seamos portadores de proyectos de vida y de futuro. Frente a la confusión reinante entre Estado, Gobierno y Partido, queremos más cultura republicana. Recuperar la vigencia de la República, el imperio de la ley y de la justicia, y la autonomía del Congreso. Necesitamos una democracia que se profundice con la participación, porque democratizar es animar un proceso de construcción política que genere condiciones para que el pueblo decida. Frente a los límites del sistema formal de representación para hacer posible la reducción de las desigualdades, queremos una democracia participativa. No hay posibilidad de constitución de una nueva política si no estamos convencidos de transformar la clave delegativa. Queremos recuperar la capacidad colectiva de transformación y no esperar que alguien venga a resolvernos los problemas. Un país con participación genuina reclama acceso a la información. Porque si queremos que la sociedad sea protagonista y participe en la toma de decisiones, debemos acceder a la información de lo que pasa dentro del Estado. En el país que soñamos, la economía, el territorio, la tecnología y la educación, están al servicio de fortalecer lazos sociales, construir institucionalidad y dar valor al trabajo, la creación y la participación. Todos los rincones de nuestro país son puntos de apoyo para reconstruir la convivencia, el valor de la vida, de la historia y de la cultura como ingredientes indispensables de un presente con futuro. Un presente donde la edad, el género, la condición o las circunstancias no dividan, sino que vertebren nuevas inteligencias con la riqueza de lo diverso y el desafío de la innovación. Pensar la Argentina que queremos desde la igualdad, implica comprometernos con un sentido colectivo, no en forma sectorial y fragmentada. Requiere de una estrategia integral que intervenga simultáneamente en diversos frentes. Es preciso restituir ingresos, garantizar derechos y potenciar la capacidad de acción de los sujetos que derive en una mayor libertad para elegir y diseñar un propio proyecto de vida. La igualdad también tiene que ver con el orden simbólico de la sociedad en la que los sujetos crecen y se desarrollan. Es una construcción simbólica que anida en la trama social y sobre la cual el Estado tiene la obligación de actuar. Pensar desde la igualdad implica una escuela que ofrezca la posibilidad de construir colectivamente un futuro para las nuevas generaciones. La educación debe asegurar la distribución igualitaria del conocimiento y los bienes simbólicos, para ello es preciso emprender una nueva utopía educativa sostenida en la responsabilidad indelegable del Estado en el derecho social a la Educación Pública. Queremos crear la escuela para nuestro presente y para el futuro. Sobre la base de los principios de laicidad, democracia, obligatoriedad, participación, integralidad, pluralidad, interculturalidad, humanitaria y gratuidad debemos avanzar en una escuela que garantice condiciones igualitarias en los logros educativos. La universalización de la educación inicial, el afianzamiento de la escolaridad primaria y la redefinición de la identidad de la escuela secundaria son la base de la educación. Una educación que ayude a nuestros niñas, niños y jóvenes a ser parte y no sólo testigos de los acontecimientos, a comunicar, a resolver problemas y a actuar democráticamente en defensa de los derechos. Una educación que les permita comprender que no hay verdades absolutas, ni conocimientos neutrales, ni procesos lineales, ni posibilidades de avanzar en soledad. Una educación que posibilite y asegure la continuidad de estudios superiores y que brinde alternativas de formación para toda la vida. La Reforma del 18 es un camino a profundizar para consolidar una Universidad que produzca conocimiento para el desarrollo sustentable, que promueva la independencia científica y tecnológica y que propicie la investigación y la innovación en el marco de las necesidades de nuestra Nación. Una Universidad que brinde oportunidades de formación de calidad, orientada a la superación de los problemas nacionales y comprometida con la realidad de su tiempo. Una Universidad gratuita, libre, cogobernada, autónoma y necesariamente crítica. Nos interesa seguir en la senda del crecimiento, pero no de cualquier modo: no queremos seguir favoreciendo la especulación por sobre la economía real, ni seguir depredando nuestras riquezas naturales, ni aceptar la informalidad laboral. Queremos que la Argentina aproveche las oportunidades que ofrece el escenario nacional e internacional, con innovación, conocimiento, desarrollo armónico y sustentable y proyección exterior. Entendemos que es la única forma posible de garantizar crecimiento en un medio que respete la vida. La transición a este nuevo esquema requerirá, por parte del Estado, la imposición de las rentas extraordinarias que generen las actividades extractivas, para poder aplicarlo en una modificación estructural del aparato productivo. La economía integrada que proponemos implica un sistema con mayor equilibrio social, territorial y productivo. Este equilibrio representa una mayor equidad distributiva (la situación y el acceso a los bienes materiales y simbólicos de los sectores populares serán los objetivos centrales de la política pública), un desarrollo geográficamente más homogéneo (impulsando la industrialización cerca de los lugares de producción) y un tejido empresarial densificado que revierta el proceso de reprimarización de la economía actual, trabaje en clave de cadenas de valor, incorpore conocimiento y tecnología a la producción, y genere una relocalización regional de la producción. Nuestro desarrollo deber ser armónico, sostenerse en la sustentabilidad en todas sus dimensiones: económica, política, social y ambiental, permitiendo el cuidado, la remediación y la reparación de los ecosistemas que sustentan nuestras vidas y el ejercicio efectivo de la solidaridad intergeneracional. Queremos promover las actividades económicas con capacidad de generar externalidades positivas en base a innovaciones, de captar rentas internacionales, y de ubicarse en oportunidades de mercado locales e internacionales. Pensar en clave de cadenas de valor permitirá romper la dicotomía entre campo e industria y entre industria y servicios, y modificar la clave extractivista en relación a los recursos naturales. Crear las condiciones de una nueva institucionalidad basada en la cooperación público- público y público- privado favorecerá la liberación de las capacidades productivas y técnicas existentes, el desarrollo de un empresariado nacional y una inserción diferente en el mercado internacional. Necesitamos dotar al Estado de capacidades para intervenir eficazmente en el proceso productivo como sujeto activo y/o como regulador de la actividad productiva a fin de potenciar sectores estratégicos y de orientar la inversión privada mediante incentivos fiscales y regulatorios. Un hábitat que honre la vida es una condición básica de igualdad. Es la construcción de espacios urbanos donde se puedan establecer intercambios, donde el Estado facilite el acceso a la vivienda (desde la situación particular de cada uno), a los servicios básicos (agua, luz, gas, saneamiento) y culturales. Un hábitat vivible es aquél que permite la reconstrucción del tejido social y que refleja un modelo de país que define desde el territorio el sistema de transporte, de comunicación y de producción. Es imperioso impulsar políticas que no solamente contemplen el beneficio económico sino que fundamentalmente respeten el hábitat, el territorio y la cultura de quienes lo habitan. El desarrollo y la fuerza económica deben garantizar condiciones de vida con mayores índices de desarrollo humano y en un ambiente más limpio. Es necesario poner en discusión un modo de consumo que se muestra voraz e indiscriminado, que exige cada vez más al ambiente, y que se cristaliza en los datos desalentadores del calentamiento global y el cambio climático. Existen otros modelos de producción y consumo posible que no generan contaminación y no depredan los recursos naturales. Se trata de generar un nuevo proyecto que garantice la soberanía sobre nuestros recursos naturales, definiendo como bienes inalienables e imprescriptibles de la Nación a los recursos no renovables. En este marco pensamos el uso responsable de los recursos naturales; que promueva una gestión de los residuos eficaz, transparente y participativa; que aliente y fomente la utilización de energías renovables y la racionalización del consumo energético; y que estimule el desarrollo de los espacios verdes y el respeto por la biodiversidad. La agenda ambiental es una agenda ética, que merece la atención de todos los sectores pero, sobre todo, requiere políticas de Estado y una mirada a largo plazo. Pensar estratégicamente la Argentina del futuro requiere introducir como eje un proyecto de integración regional e inserción internacional donde conviven, por un lado, condiciones de incertidumbre en cuanto a la situación económica de los países del norte pero también tienen relevancia la emergencia de nuevos países del Sur, como contraparte del mundo desarrollado. El multilateralismo con democracia constituye un objetivo prioritario para tratar los problemas, el mundo ha dejado atrás la bipolaridad pero todavía no se ha consolidado un escenario alternativo. La región tiene un desafío excepcional en cuanto a maximizar los márgenes de relativa autonomía que hoy tiene, que le permite optar entre más opciones que en el pasado. Es tiempo entonces de una acción coordinada entre las fuerzas progresistas de cada país y de los distintos países de América Latina, que responda a las necesidades de los pueblos y naciones, ayudando a disminuir la desigualdad. Desde nuestra mirada latinoamericana, tenemos la responsabilidad ética de ser actores centrales en esta lucha por dotar de voz a los excluidos, y por dar respuesta a los derechos de nuestras sociedades para consolidar una América Latina como un territorio de derechos, de paz, de igualdad y justicia. Por todo esto queremos llegar a la ciudadanía. Somos conscientes, más que nunca, del momento histórico de oportunidades para caminar juntos hacia la recuperación de vínculos entre la ciudadanía y sus representantes. Hay muchas razones para ser optimistas, hay un pueblo motivado y movilizado que reclama cambios y aspira a compartir el poder. El FAP ve este momento como un momento histórico, no sólo para describir y analizar los cambios, sino para acompañarlos y gobernarlos hacia una Argentina igualitaria e integrada. III. 20 ideas para 20 años. 1. Reforma política para una democracia intensa Pensamos en una sociedad donde la política esté cerca de la ciudadanía y donde la sociedad haya vuelto a apropiarse del sistema político. Queremos ampliar la democracia representativa hacia una participativa, en la que la sociedad adquiera protagonismo, lo que implica ubicar a la ciudadanía dentro de las instituciones y no fuera de ellas. En este marco, las esferas locales constituirán espacios privilegiados para el desarrollo de experiencias de participación ciudadana en los procesos de definición de políticas públicas y establecimiento de prioridades presupuestarias. En el mismo sentido, resulta indispensable para mejorar la representación y avanzar en el acuerdo de reglas básicas de convivencia, la institucionalización de ámbitos de concertación entre los distintos actores políticos, económicos y sociales de nuestro país que favorezcan la solución de los conflictos a través del diálogo y la búsqueda de consensos. Una democracia dotada de herramientas como una nueva normativa hacia la creciente democratización de los partidos políticos con garantías para que las minorías internas puedan organizarse y tener representación proporcional en los órganos partidarios; régimen de transparencia sobre el financiamiento de los partidos; revocatoria de mandatos y establecimiento de plazos máximos de renovación de cargos; desarrollo del sistema de consultas vinculantes sobre bienes públicos y comunes; ampliación de los sistemas vigentes para la elección de fiscales; legitimación de las modalidades de organización política de los pueblos originarios, sistemas electorales basados en tecnologías modernas y seguras que garanticen que el voto del ciudadano se exprese fielmente, entre otros. Entendemos indispensable la extensión de la democratización al interior de los espacios laborales. La libertad y democracia sindical es clave para que los trabajadores y trabajadoras puedan decidir sus formas de organización y representación. 2. Hacia un federalismo cooperativo El federalismo es el modo de organización que mejor responde a los desafíos de la democracia en nuestro país, pero no lo reducimos a lo administrativo y financiero. La construcción de una verdadera cultura federal supone pactos de ciudadanía recíprocos que permitan combinar autonomía política, administrativa y fiscal con un proyecto común de país. Pensamos en un nuevo federalismo cooperativo, que es mucho más que un "federalismo de gobernadores". Implica que la Nación, las Provincias y los Municipios discutan, de cara a la sociedad y con la intervención de ella, acerca de cuáles son las funciones y los servicios que se prestan en cada jurisdicción y cómo deben financiarse. En ese marco, la redistribución de competencias entre jurisdicciones debe asegurar que cada una de ellas cuente con recursos acordes a los servicios que presta, y que tenga la capacidad para gestionar la recaudación de los mismos. Que exista un gobierno nacional dispuesto a equilibrar las desigualdades con un criterio de solidaridad territorial. Los mecanismos de control democrático a nivel local estarán construidos desde la óptica de garantizar que los grupos políticos que no estén en el gobierno puedan ejercer dignamente su trabajo de fiscalización y cuenten con herramientas de auditoria ciudadanía. Un federalismo cooperativo será capaz de generar desarrollos institucionales nuevos para abordar las problemáticas de las áreas metropolitanas, a fin de mejorar la capacidad de gestión y de asociatividad en los temas que afectan la calidad de vida de las poblaciones que habitan esas áreas, que son espacios interjurisdiccionales y que no son ni Nación, ni Provincias, ni Municipios. 3. Buen gobierno en una esfera estatal transparente Pensamos un país donde el cumplimiento de la Constitución Nacional, la independencia de los poderes del Estado y la vigencia de la República sean los pilares de un Estado moderno, solidario y eficiente. La buena gestión, la exigencia ética en el comportamiento de los cargos públicos y la eliminación de cualquier práctica corrupta, serán las características del funcionamiento estatal y fuente de legitimidad del Gobierno Nacional. Una Administración Pública donde se hayan revisado todos los procedimientos administrativos con el objetivo de simplificarlos y de facilitar a la ciudadanía el pleno acceso al cumplimiento y satisfacción de sus derechos. Queremos que el acceso a la función pública sea compatible con el mandato constitucional de la idoneidad, el mérito y la capacidad de sus aspirantes. Un Congreso Nacional jerarquizado, con organismos técnicos profesionalizados elegidos por concurso, con mayor vinculación con la ciudadanía. Un Poder Ejecutivo que reduzca a su mínima expresión el uso de herramientas constitucionales de excepción, como los vetos presidenciales y los decretos de necesidad y urgencia. Pensamos en un sistema de información que garantice la transparencia de los actos de gobierno, que establezca la obligación del funcionario de informar de la gestión y el derecho de la ciudadanía a acceder a una información completa, oportuna y veraz. 4. Lo público como campo de encuentro Una responsabilidad indelegable del Estado en sus distintos niveles es garantizar el acceso universal a los derechos. Sin perjuicio de ello, se dará relevancia y promoción a todas las formas de asociacionismo solidario que defienden y protegen derechos universales y aportan mecanismos efectivos de ampliación de la base de participación democrática. Pensamos en mecanismos que permitan una fuerte interacción entre el gobierno y la sociedad civil, con una activa participación social en la ejecución de programas, la realización de actividades y la prestación de servicios que dan respuesta a derechos fundamentales. Se promoverán nuevas instituciones públicas no estatales que presten servicios o provean bienes públicos, a cargo de los propios interesados, que puedan administrar recursos procedentes del presupuesto público y que estén obligadas a rendir cuenta de su gestión. Estará garantizada la participación de los usuarios en la gestión y control de los servicios públicos. Funcionarán consejos consultivos en todos los niveles de gobierno, particularmente a nivel local. Será fundamental que la ciudadanía tenga acceso a una información veraz a través de medios de comunicación que garanticen una comunicación transparente, libre e independiente y que los medios de comunicación sean canales de expresión de voces representativas de todas las expresiones ideológicas de la sociedad. 5. Una Nación de paz, seguridad y convivencia Argentina debe ser un territorio seguro, en el que sus habitantes puedan gozar de las mejores condiciones para ejercer sus derechos y vivir en un marco de paz, solidaridad y convivencia. La igualdad de oportunidades, para que todas las personas puedan alcanzar los mejores niveles de desarrollo individual como parte del desarrollo colectivo, humano, social y sustentable, es la garantía para alcanzar el sueño de la felicidad compartida. Para eso, se necesitan instituciones sólidas en el marco de una democracia intensa, con participación social, estabilidad y plena vigencia de la ley. En ese contexto, los lazos sociales serán más fuertes para sostener valores inalterables, como el respeto al prójimo, la confianza y la reciprocidad, por sobre la violencia social, el individualismo y el temor al otro. Aspiramos a vivir en un país respetuoso de las diversidades políticas, sociales, culturales y religiosas; y en el que se fomente la integración comunitaria e interinstitucional bajo la acción eficaz del Estado para detectar y prevenir las causas del delito y la violencia, y para evitar sus consecuencias. La estabilidad política, institucional y económica son condiciones fundamentales para alcanzar el ideal de una sociedad segura. Esa también es la condición más efectiva para luchar contra las organizaciones delictivas vinculadas a economías ilegales de alto rendimiento y a redes públicas y privadas de corrupción. El Estado debe desplegar con excelencia una tarea de inteligencia que pueda anticiparse al crimen organizado y quebrar los vasos comunicantes entre la marginalidad social, la corrupción policial y el financiamiento espurio de la política. Erradicar los marcos y mercados operacionales del delito complejo, el narcotráfico, el lavado de dinero, el cibercrimen y la trata de personas son retos insoslayables, por el enorme daño que producen en nuestra sociedad. Ello requiere de un firme accionar en el control y represión, fuerzas de seguridad competentes para hacerles frente; como así también de una eficaz concertación regional e internacional. Las fuerzas de seguridad, formadas en valores democráticos y comprometidas con la sociedad, deben cumplir acabadamente con su papel de protección sobre las personas y los bienes. Para ello, su profesionalización, equipamiento, remuneración y conducta, son elementos fundamentales para garantizar la calidad de la función. El sistema penitenciario debe brindar condiciones dignas de encarcelamiento para cumplir sus objetivos de reinserción y resocialización, garantizando el acceso a la educación, el deporte, la cultura, la salud y el trabajo de los reclusos. Abordar la seguridad humana, la seguridad ciudadana, desde una perspectiva integral que considere la protección de las personas como un deber del Estado, es el desafío más importante de nuestro tiempo. 6. Independencia, verdad y memoria hacen justicia Para hacer realidad ese marco de estabilidad y ejercicio de derechos, es imprescindible garantizar la plena vigencia de la Constitución, y el funcionamiento de las instituciones de la república, a través de una justicia independiente, de accionar transparente, ágil y eficaz. Anhelamos que se privilegie el diálogo, el consenso y la negociación a través de canales institucionales de resolución de los conflictos. El Poder Judicial debe ser independiente de los otros poderes, como de las presiones de grupos corporativos y del tráfico de influencias internas y externas. Y el Consejo de la Magistratura debe funcionar en sintonía para asegurar aquellos principios, asegurando mecanismos transparentes de nombramiento, remoción y sanción de magistrados y herramientas de formación y evaluación continua de su desempeño para reducir la discrecionalidad, el abuso de poder y la corrupción. Aspiramos a alcanzar el funcionamiento de una Justicia de excelencia, desburocratizada, que posea nuevas destrezas, incorpore tecnologías y promueva la coordinación interagencial, para garantizar la agilidad y eficacia en los procesos. La Justicia debe incorporar definitivamente los nuevos paradigmas respecto de la tutela de las víctimas y sus derechos, dándoles plena participación y protección integral. Pensamos que las políticas de memoria y verdad deben ser profundizadas, a fin de consolidar la sociedad que todas y todos queremos: más justa y más democrática. El valor de Lo Justo como parámetro de las relaciones convivenciales dentro de una sociedad democrática implica también incorporar una mirada sobre la equidad distributiva y la igualdad de las oportunidades. La Justicia, en tanto institución y en tanto filosofía de la integración de las relaciones interpersonales, es también la base para el ejercicio ético de la libertad. 7. Un hábitat que honre la vida Un hábitat vivible es una condición básica de igualdad que se alcanza con una fuerte presencia del Estado en el territorio y con participación ciudadana. La construcción del hábitat será una experiencia participativa, no se construyen sólo viviendas sino también relaciones entre personas. El hábitat que queremos incluye una red de bienes públicos como espacios de integración social, y da lugar al acceso a derechos sociales hoy postergados (educación, salud, trabajo, vivienda, cultura), garantizando que todos los habitantes ejerzan plena ciudadanía. El disfrute equitativo de los beneficios de la vida urbana es el objetivo de una sociedad inclusiva. La función social de la propiedad es un elemento constitutivo y esencial del derecho de propiedad y no externo al mismo. Apunta a conciliar los intereses de los propietarios con las necesidades colectivas debidamente fundadas. Las cargas y beneficios deben ser compartidos entre el Estado y los propietarios privados, allí radica la integración social a la que aspiramos. Un hábitat vivible también producirá una reorganización del territorio, considerará los espacios urbanos y la ruralidad, tendiendo a la relocalización productiva y habitacional en relación con economías regionales. En definitiva, que las personas en nuestro país no estén obligadas a migrar de sus lugares de origen y dejar sus raíces en busca de oportunidades, sino que puedan elegir quedarse y desarrollar allí sus proyectos de vida. En este contexto se debe dejar en claro que toda persona tiene derecho a un lugar seguro donde vivir en paz, con respeto a su cultura, con dignidad y bienestar. Para garantizar el derecho a la vivienda es necesario que exista: seguridad de posesión en términos amplios; acceso a los servicios públicos e infraestructura; asequibilidad para los grupos más desfavorecidos; adecuadas condiciones de habitabilidad; accesibilidad al empleo, la salud, la educación y otros servicios sociales. El Estado tiene un rol esencial en función del cumplimiento efectivo de los derechos mencionados, tanto como productor de espacio construido en el marco de sus programas habitacionales, como proveedor de la infraestructura básica que garantice una adecuada calidad de vida, y por último como planificador del territorio orientando los procesos de desarrollo desde un enfoque de inclusión social y equilibrio territorial. 8. Piso de ingresos, derechos y garantías para el conjunto de los hogares Pensamos en una nueva matriz distributiva y en la implementación de una profunda reforma fiscal progresiva. Que los sistemas de protección social recuperen su capacidad integradora y que existan mecanismos nacionales que ayuden a compensar las diferencias regionales en el acceso y la cobertura de las prestaciones sociales. El Estado deberá ser capaz de garantizar un piso de ingresos, derechos y garantías para todos los hogares con independencia del lugar que ocupen las personas en el ordenamiento social. Es una tarea ineludible rediseñar un sistema de seguridad social acorde a las nuevas realidades. Debemos lograr un consenso para la construccio´n de un sistema previsional que sea sostenible y previsible, que supere la línea divisoria entre asalariados formales y trabajadores informales y desocupados, con un claro horizonte de mediano plazo, cualidades que no se cumplen en la actualidad. El derecho al cuidado de todas las personas será garantizado desde un principio de universalidad, con acciones de amplio alcance y superadoras de la mera asistencia. 9. Derecho a tener derechos Soñamos un país, donde el eje de nuestros esfuerzos de integración social está puesto en las niñas, niños y adolescentes. Un país donde la infancia ocupe el centro de nuestras preocupaciones y nuestros desafíos. Pensamos un país donde las niñas y los niños se expresen en libertad, puedan crear, jugar, formarse y crecer en paz y protegidos. Donde sus palabras sean escuchadas y atendidas por toda la sociedad. Donde el territorio, la realidad económica o la pertenencia social no sean un obstáculo sino una fortaleza para su desarrollo. Apostamos por un país con ojos de niños. Un país de y para las niñas y los niños. Un país donde las juventudes sean protagonistas y actores estratégicos del desarrollo, con participación activa en la vida política, social, económica y cultural. Para esto, las políticas públicas de juventudes se conformarán de manera integral, transversal y participativa. Superando las miradas estigmatizantes y reduccionistas que sólo plantean los déficits, el riesgo y la transgresión juvenil. Adoptando políticas públicas que refuercen potencialidades y capacidades, reconociendo a los jóvenes como sujetos activos de derechos y socialmente responsables. Queremos una política integral de deportes que sea fuente de inclusión social, de transmisión de valores y de prevención de problemas que aquejan a la sociedad como conductas adictivas, deserción escolar y violencia. Pensamos en una sociedad que trabaje por el respeto y la integración cultural, social y económica de sus pueblos originarios en el marco del reconocimiento de su preexistencia étnica y cultural. Queremos un país donde el encuentro intergeneracional y la participación de sus adultos mayores en diversas instancias de la vida, sean valorados. Pensamos en una Argentina que ofrezca condiciones para que la libertad y la igualdad de las personas con discapacidad sean reales y efectivas. 10. Educación y salud: nuestra mejor inversión. La educación es el bien público inalienable para la construcción de una nueva alianza entre ética y conocimiento, entre saber y ciudadanía y entre cultura y formación de niñas, niños y jóvenes. Nuestra propuesta educativa se nutrirá de la recuperación de la energía que anida en el sentido colectivo de la vida. Sentido sin el cual no hay desarrollo posible de pensamiento (filosófico, científico, técnico) y que, además, da marco ético al acto de educar. Este último es el acto político de reconocer al otro y de ofrecerle el mundo para que pueda conocerlo. Una sociedad que deposita su esperanza en la educación, se hará cargo de re-entramar los lazos sociales, restituir la palabra y reconstruir la autoridad y la legalidad para que educar sea posible. El Estado tiene aquí una responsabilidad indelegable, la de garantizar la institucionalidad republicana. Imaginamos un sistema educativo integrado, con capacidad y posibilidad de hacer frente a las situaciones y complejidades del desarrollo del conocimiento y las problemáticas socioeducativas. Un sistema educativo en el que la escuela sea el eje de un proyecto de vida de futuro y esperanza para nuestros jóvenes. Una escuela en la que los docentes recuperen la dignidad y autoridad pedagógica que merecen; en donde los alumnos sientan que tienen un espacio para desarrollar sus capacidades e inquietudes. Una escuela que contribuya con la construcción de las subjetividades necesarias para la incorporación a una ciudadanía responsable. Una escuela que forme a los jóvenes en las capacidades que requiere hoy en día el mundo del trabajo. Una escuela laica y gratuita. En definitiva una escuela que sea motor y parte de un proyecto de país igualitario, con desarrollo social y ambientalmente sustentable. La organización de la salud estará basada en un Sistema Único de Salud en base a cuatro principios: universalidad, gratuidad, equidad y participación democrática de trabajadores y usuarios. Se orientará a garantizar el acceso a la salud para todos los habitantes. Pensamos en la integración de los sistemas de salud provinciales, municipales; las obras sociales estatales, el PAMI y el subsistema privado, donde el estado nacional tenga el rol conductor del proceso y equilibrador de las desigualdades, estableciendo una autoridad única del sistema nacional de salud con representación de los distintos niveles juridiccionales, con un Consejo Federal de Salud reorganizado que permita esa participación. El desarrollo de una red de laboratorios de producción y de investigación de medicamentos, sueros y vacunas, será un eje estratégico así como la atención primaria de la salud. Asimismo, se desarrollarán sistemas de investigación interdisciplinaria basados en los determinantes de salud de carácter público, y la promoción de la investigación básica y clínica no ligada a la industria farmacéutica. La generación de procesos de integración regional de los subsistemas de salud públicos y el establecimiento de políticas específicas para cada territorio, en especial para las áreas metropolitanas, serán clave para alcanzar los niveles de calidad deseados. 11. Igualdad de géneros, un desafío en acción Pensamos una sociedad en la que a partir de un cambio cultural profundo se hayan modificado sus conductas sexistas, eliminando prejuicios, estigmas y mandatos que son los que en la actualidad sostienen y reproducen el machismo, y por lo tanto, la desigualdad entre hombres y mujeres. Deseamos una sociedad que haya erradicado la violencia de género y donde los femicidios o cualquier otro tipo de manifestación de la violencia: física, psicológica, social, institucional o mediática; no sean parte de la realidad cotidiana. Pensamos una sociedad sin trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual. Una sociedad sin mujeres muertas por abortos clandestinos. Queremos un Estado que tome la igualdad entre hombres y mujeres como eje central, incorporando todas las herramientas necesarias en su planificación, con presupuesto para promover la igualdad de género en todas las políticas públicas, ya sea transversal como específicamente, promoviendo y garantizando la educación sexual integral, los derechos sexuales y reproductivos, y el ejercicio activo de los derechos políticos y sociales de las mujeres. 12. Trabajo como realización personal y social El trabajo tendrá un rol central en la nueva matriz productiva y distributiva del país. Tomado como un derecho y, a la vez, como un eje integrador de las políticas públicas vinculadas al desarrollo económico y social del país, estará centrado en brindar las facilidades necesarias para que los trabajadores y trabajadoras puedan desarrollar plenamente sus capacidades, condición indispensable para mejorar las condiciones de productividad y competitividad de la economía argentina. Queremos una Argentina que fomente el empleo para los sectores desocupados, con propuestas integrales de seguro de desempleo, programas de reconversión laboral y generación de nuevas fuentes de trabajo. Pensamos en condiciones laborales que se realicen en un marco de libertad, equidad, seguridad, salubridad y dignidad; donde se respeten los deberes y derechos, con remuneraciones adecuadas y una amplia protección social. La extensión de las relaciones laborales de calidad, como base de una economía centrada en el consumo de los sectores populares, es una ocupación central de todo país progresista. Imaginamos un país que garantice el acceso a procesos de formación o reconversión profesional de los colectivos más vulnerables, que les permita incorporarse al empleo formal o a procesos asociativos de economía social y solidaria. Queremos un país en el que se promuevan los valores positivos de la economía poniendo énfasis en el comercio justo, la autogestión, microcréditos solidarios y el trabajo decente que permiten pensar el desarrollo social y el desarrollo económico como un único proceso generador de lazos sociales de cooperación y construcción de capital social para una sociedad más justa. 13. Desarrollo armónico, innovación y conocimiento Concebimos un modelo económico basado en la capacidad creadora del hombre y la mujer en el trabajo, en el que se conjuguen el conocimiento adquirido en el sistema educativo y las habilidades y saberes del mundo laboral, con la ciencia y la tecnología. Será un modelo productivo cimentado en la innovación, que garantice una genuina competitividad evitando los atajos de una competitividad no sustentable de bajos salarios y sobreexplotación de algunos recursos naturales. Será un modelo productivo que tome las cadenas de valor como unidad operativa, alejándose de concepciones segmentadas de la producción, potenciando el eslabonamiento, con énfasis en las economías regionales. Aumentaremos el nivel de integración de los complejos productivos claves consolidando una trama económica más densa, que se complete con empresas nacionales (privadas, públicas o autogestionadas socialmente). Se avanzará en las cadenas de valor de los productos exportables a partir de la sustitución de las exportaciones de menor valor agregado. Se impulsará la vinculación de las diferentes cadenas de valor existente y se favorecerá el desarrollo de cadenas emergentes. Pensamos en una industria que recobre su capacidad innovativa a partir de vincularse con el sistema científico al integrar conocimiento y tecnología al proceso productivo, que sea capaz de generar empleo de calidad. 14. Diversificación productiva y cuidado ambiental. Pensamos en un territorio integrado, construido fundamentalmente a partir del cuidado ambiental con el fin de conservar las riquezas naturales y las condiciones de vida de quienes lo habitan. La lógica de las actividades primarias de extracción se dirigirá, por sobre todas las cosas, a satisfacer las necesidades de los argentinos y argentinas, y a la provisión de divisas para consolidar la nueva matriz productiva en un marco de sustentabilidad y desarrollo. Los recursos naturales no serán explotados como sectores de extracción rápida de riquezas en detrimento del medio ambiente y la salud de generaciones futuras. Un modelo productivo que aprovecha sus ventajas naturales a nivel del agro, considerando la industrialización de las producciones biológicas renovables como uno de los motores del desarrollo. Pensamos en la idea de la "fábrica agropecuaria" como oposición a la primarización del sector. Pensamos en un complejo agroindustrial con capacidad de insertarse en las etapas más complejas y rentables de la cadena de valor, no sólo de la producción de alimentos sino también alcanzando niveles significativos de producción nacional en genética, insumos y equipamiento. La producción deberá relocalizarse cerca de los productos primarios. De esta forma, los proyectos de desarrollo se diseñarán desde el propio territorio, permitiendo la identificación y potenciación de las capacidades locales para arribar a soluciones específicas de las problemáticas sociolaborales y culturales. Será una economía que habrá recuperado las capacidades productivas en la industria, poseerá condiciones de incorporar valor agregado en aquellos productos que se encuentren en los eslabones más bajos de la cadena y generará una dinámica industrial más integral. Los sectores productivos, lejos de ser enclaves aislados, se relacionarán entre sí y se apalancarán mutuamente en procesos de crecimiento conjunto. Además, se reactivarán algunos sectores estratégicos, hoy ausentes, como la industria naval, astilleros, ferrocarriles, etc. Pensamos una economía con interconexión, con capacidad de generar sinergia entre los sectores productivos, tanto al interior de cada sector como intersectores: la industria con el agro, los servicios y los territorios. La capacidad de generar riquezas y bienestar generalizado es un desafío sistémico. 15. Un Estado generador de condiciones estratégicas. Pensamos en un Estado que retome el control sobre el proceso de desarrollo económico y garantice la inversión necesaria al tiempo que proteja sus recursos naturales y humanos. Por ello, todas las actividades primarias (agro, minería y pesca) se desarrollarán bajo nuevas reglas de funcionamiento que garanticen el cuidado del ambiente, que favorezcan la incorporación de valor agregado, y tengan las mismas reglamentaciones en todo el territorio nacional. La planificación estratégica de la economía habrá sido elaborada por el Estado en un proceso que contará con la participación decisiva - y no meramente consultiva - de la sociedad. En ese proceso, intervendrán las organizaciones empresariales, de los trabajadores, y el sistema de ciencia y técnica entre otros actores. Esta nueva institucionalidad debe favorecer la liberación de las capacidades productivas y técnicas existentes, en el marco de un equilibrio entre concentración y productividad, entre productividad y equidad. Pensamos en un Estado orientador de las inversiones necesarias para garantizar el crecimiento económico pero también como sujeto económico en el caso de inversiones que sean estratégicas. Pensamos un sistema financiero y bancario orientado para acompañar especialmente las nuevas instancias productivas así como las inversiones en innovación y tecnología, sobre la base de la definición de la intermediación financiera como un servicio público. 16. Nuevas bases para que la economía genere y comparta riqueza Pensamos en un proceso económico con capacidad de generar excedentes, que permitirá la reinversión necesaria para el crecimiento y para impulsar el ritmo de innovación tecnológica. Necesitamos nuevos motores de crecimiento de la economía que funcionen en plenitud, cualesquiera sean las condiciones internacionales. Este proceso apuntará a la recuperación del capital social relacionado con la existencia de empresarios o grupos económicos de origen local. En efecto, la existencia de estos actores sociales (que incluyen Pymes, grupos empresarios de porte medio y cooperativos locales) y de sus capacidades, es un elemento esencial para el desempeño exitoso de la economía en el contexto global. Se asegurará el financiamiento de los servicios que atiende el Estado, en tanto garante del bienestar general de la población. El equilibrio a nivel macroeconómico permitirá pensar en senderos de crecimientos sostenidos. 17. Energía como elemento esencial del desarrollo Pensamos un país donde el Estado tenga el control de los recursos energéticos a partir de la implementación de un proceso de planificación energética integral en donde se priorice una matriz diversificada que garantice el autoabastecimiento, y se promueva el desarrollo de las energías renovables. Esta planificación del Estado nacional, siempre a través del diálogo con las provincias, gobiernos locales, universidades, sindicatos, ONGs, delimitará y liderará el rumbo estratégico a largo plazo, fijando con claridad los roles de los distintos niveles de gobierno, a la hora de establecer reglas e incentivos para la actividad sectorial. Pensamos en que exista una nueva institucionalidad a nivel nacional con la participación de las provincias responsables de la aplicación de la legislación, la coordinación de políticas, y la resolución de los conflictos interjurisdiccionales, capaz de tomar decisiones en términos de inversión. Pensamos en el funcionamiento de un espacio complementario que trabaje en la elaboración continua de información legítima sobre eficiencia energética y energías renovables, integrado por académicos y la comunidad científica, independiente del Poder Ejecutivo, que potenciará y nutrirá las decisiones en términos de inversión y diversificación de la matriz energética. 18. La infraestructura del país que queremos Gestionaremos a partir de un plan estratégico, obras de infraestructura de movilidad y redes de servicios, que promuevan la producción y el desarrollo integral del hábitat y de las economías regionales. Se trabajará en coordinación con los Estados provinciales, con participación de todos los sectores de la sociedad como dinamizadores de los procesos de transformación e inversión en infraestructura. La matriz de la infraestructura de transporte permitirá la integración del territorio e impulsará la modernización y mejora de los servicios. Pensamos en un Estado nacional garantizando la integralidad de las políticas de transporte multimodal, articulando y coordinando acciones con todos los niveles de gobierno, en base a una mirada prospectiva compartida con todos los sectores de la sociedad, que se anticipe a las demandas y desafíos futuros. Soñamos con la reconstrucción de la red ferroviaria argentina que incentive la participación de los ferrocarriles en el transporte de cargas y de pasajeros en función una estrategia federal, con una industria ferroviaria nacional recuperada. Los principales corredores viales tendrán capacidad y seguridad, y la Nación asistirá los proyectos locales y regionales para el mejoramiento del transporte urbano, especialmente en las áreas metropolitanas y conurbaciones del país. Pensamos un sistema de transporte aéreo que garantice las conexiones entre las ciudades del interior, que haya ampliado y modernizado la red aeroportuaria, de radarización y seguridad aérea. Y un sistema de transporte fluvial que haya ampliado la navegación por los ríos y canales para mejorar la navegación, y adecuado los puertos a los buques de gran calado y a los flujos del tránsito fluvial y marítimo. El Estado habrá recuperado sus funciones soberanas sobre la navegación fluvial y marítima con recuperación de los astilleros y su marina mercante. Pensamos en un país donde el Estado garantice el acceso al agua potable, a las condiciones de saneamiento, el abastecimiento de energía eléctrica y de gas natural en todas sus regiones. Un país donde coordinadamente con las provincias, se diagrame un sistema nacional de acueductos que promueva la integración de los recursos hídricos, resuelva el problema de acceso al agua como derecho humano fundamental, desarrolle y aplique nuevas tecnologías para el manejo, tratamiento y reutilización del agua. 19. Argentina en el mundo. Queremos un país que lleve a plano internacional los valores de democracia, vigencia de los derechos humanos, no injerencia en asuntos internos de los países y respeto a todas las culturas políticas. La política exterior trabajará en el fortalecimiento de los procesos de integración existentes buscando una mayor institucionalización de los mismos, no sólo a nivel intergubernamental, sino también fomentando la participación de la sociedad a través de los movimientos y organizaciones sociales. Se trabajará en todos los procesos de integración existentes a nivel latinoamericano, pero también se dará importancia a todas las instancias de cooperación Sur – Sur, no reduciendo la cooperación a lo económico sino incorporando otras instancias como las culturales y educativas. Se habrá avanzado en una agenda especial con Brasil, como principal socio del país, a fin de consolidar la integración a partir de la implementación de un plan estratégico conjunto. 20. América Latina, territorio integrado con democracia, paz e igualdad. Soñamos un MERCOSUR, en tanto experiencia pionera de integración en la que hemos participado como país, con instituciones supranacionales funcionando producto de haber cumplido con una agenda de trabajo común. Esta experiencia ha permitid

De todos depende que el desastre que siguió a la crisis de 1929 no se repita La crisis financiera de 1929 tuvo consecuencias económicas y sociales que, en Europa, favorecieron la llegada al poder de los regímenes fascistas y el desencadenamiento de la segunda guerra mundial, que costó 60 millones de muertos. La crisis de 2008 está provocando el ascenso de la extrema derecha en Europa. Hay que estar atentos para que la historia no se repita; encontrar una manera de salir de esta situación no basada en la exclusión, el odio y la división, sino en la apertura, la unión y el respeto. Por Philippe Despres (*). Por primera vez desde la segunda guerra mundial, un líder ultra derechista acaba de ganar unas elecciones importantes. El 24 de Noviembre de 2013, en Eslovaquia, Marian Kotleba, jefe del “Partido del Pueblo-Nuestra Eslovaquia”, se ha convertido, con 55,5% de los votos, en gobernador de la región de Banka Bystrica, una de las más pobres y más pobladas (660.000 habitantes), con una importante minoría gitana. Cuando era líder de un partido neonazi, ilegalizado en 2006 por ser contrario a la democracia y racista, Kotleba organizaba marchas paramilitares contra los que llamaba “parásitos”, cuyos asentamientos eran “basureros”. En su campaña electoral prometió a los electores “poner fin al tratamiento preferente e injusto de los parásitos, y no únicamente de los gitanos”. Este gobernador muestra además simpatía hacia el régimen fascista de Jozef Tiso que dirigió Eslovaquia entre 1939 y 1945. Ahora propone adoptar leyes duras contra la inmigración, acabar con las ayudas al tercer mundo y salir de la Unión Europea. Tendencia general en Europa Este suceso me parece interesante porque es representativo de una tendencia general en toda Europa. Tenemos todos los ingredientes para llegar a una situación del pasado: países afectados por crisis, en particular las clases medias y bajas; desafección hacia los partidos tradicionales, presencia de minorías de otras culturas; y partidos anti inmigrantes y anti Unión Europea, con líderes carismáticos. De hecho, estos últimos años, en la radio o en la televisión, al comentar los resultados de las elecciones en un país u otro de Europa, a menudo se ha anunciado el progreso en votos del partido local de extrema derecha. Desde entonces, he querido saber un poco más sobre el tema. Para hacernos una idea, en las últimas elecciones para el parlamento europeo de 2009, los partidos ultra derechistas han conseguido entre un cinco y un 10% de los votos en Finlandia, Francia, Grecia, Reino Unido, Rumania y Eslovaquia. Y más del 10% en Austria, Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Hungría, Italia y Países Bajos. Dentro de poco, en el mes de Mayo de 2014, tendremos las elecciones europeas. Será interesante ver si se confirma este progreso, y todo indica que ése será el caso. El complejo mundo de la extrema derecha En realidad, detrás de la expresión “extrema derecha” hay un mundo complejo y variopinto. Para resumir, se puede decir que ese mundo tiene dos facetas. La primera, la más antigua, la más clásica, incluye partidos o grupúsculos de tradición violenta, antisemitas, xenófobos, que abogan por la vuelta a la autoridad, a la familia, a la nación. En Europa central o del Este pueden recurrir a la herencia nazi. Esos grupos no tienen muchos miembros. Llaman la atención de vez en cuando con motivo de algunos actos violentos, como cuando profanaron un cementerio judío en Carpentras (Francia, nueve de mayo de 1990); cuando han asesinado a inmigrantes (Alemania, 2000-2006) o con el aumento de ataques a inmigrantes en Grecia (por parte de Aurora Dorada ), que han dejado cientos de víctimas. Cabe recordar que un militante de Aurora Dorada fue el autor del asesinato a puñaladas del cantante antifascista Pavlos Fyssas el 18 de septiembre pasado, una acción que llevó al gobierno griego a meter en la cárcel a los dirigentes del partido. La matanza de 78 personas por parte del noruego Anders Behring Breivik (Oslo, 22 de Julio 2011) también entra dentro de esta tenebrosa lista. Breivik había sido militante del Partido del Progreso (a menudo tildado como “de extrema derecha”), pero lo dejó porque a su juicio era demasiado blando. Este partido lamentó lo sucedido y consiguió el 16,3% de los votos en las últimas elecciones de Noruega, el mes de septiembre pasado. La segunda faceta de la extrema derecha europea podría definirse como “populista”. Sus partidos desconfían de las élites, de un sistema que traiciona los intereses del pueblo y de instituciones o esferas de influencia internacionales. Su doctrina es simple contiene elementos de anti-intelectualismo. Nostálgicos del pasado, abogan por la vuelta a valores profundos o por una recuperación nacional. El nacionalismo está muy presente en la ideología de estos partidos. Lo vemos solo con mirar a sus nombres: Partido Nacional Demócrata en Alemania, Partido Nacional Británico, Partido Nacional Esloveno, Partido Nacional Eslovaco, Frente Nacional francés, Movimiento Nacional de Polonia, Partido de los Auténticos Finlandeses. En Bélgica, el Vlaams Belang, además de estar en contra de la inmigración, aboga por la independencia de Flandes. Todos pugnan ahora por aparecer presentables, recomendables, usando a los partidos tipo neonazis como potenciadores, de los cuales no quieren saber nada. Participan en las elecciones, a veces en gobiernos. Esa variante es la que está en progreso constante. Votantes dirigidos por el miedo ¿Quién vota a estos partidos? Mayoritariamente gente procedente de las clases populares, modestas y con bajo nivel de cualificación y de educación; pequeños comerciantes, agricultores. Más hombres que mujeres. Pero ahora cada vez más gente de clase media también les apoya. ¿Por qué les votan? Porque se sienten cada vez más inseguros, temen perder el empleo, si no lo han perdido ya; ven que sube la precariedad en todas las partes, se desarticulan los logros sociales y el derecho al trabajo; los pobres se empobrecen y los ricos se enriquecen… El estado-providencia ya no cumple con sus promesas. Asimismo, temen ser el blanco de la delincuencia, de los robos, de agresiones físicas. Hay que decir que los telediarios se hacen generosamente eco de todos los sucesos violentos. La gente se siente abandonada por el Estado. “¿Donde está la policía?” También tiene miedo a perder la identidad nacional y europea frente a la inmigración, sobre todo frente al Islam. Se rechaza el multiculturalismo. Entretanto, se difunde la idea de que la delincuencia y la inmigración van juntas. En Escandinavia y en Suiza, naciones relativamente poco afectadas por la crisis, ese es el miedo principal. En Suiza, el partido populista UDC (Unión Democrática del Centro) es el que más diputados tiene en el parlamento -54 de los 200 escaños- y participa en el gobierno con uno de los siete ministros (Consejeros federales). La UDC difundió hace un tiempo un cartel que enseñaba unas ovejas blancas echando fuera de Suiza a una oveja negra. Fue el origen del referéndum “de los minaretes” en el cual 57,5% de los votantes apoyaron la propuesta de prohibir en la Constitución la erección de minaretes en las mezquitas que se construyan en el país helvético. Durante la campaña pegaron carteles de minaretes amenazantes cual misiles, y de mujeres con burka. Ya tienen el chivo expiatorio. Los inmigrantes quitan los puestos de trabajo a los nacionales, timan al estado de bienestar, en particular a la Seguridad Social, porque tienen más hijos que los europeos, se enferman más a menudo, cobran el paro… Desde este miedo y esa actitud, los votantes ven que los partidos tradicionales, sean de derecha o de izquierda, no han conseguido acabar con su sensación de malestar y de inseguridad. Entonces se orientan hacia los extremos. Pocos hacia la extrema izquierda, muchos hacia la extrema derecha. Populismo y demagogia Otra cosa que observo y que me parece preocupante es la banalización de las ideas de la ultra derecha. Cuando en Febrero de 2000, el partido ultraderechista austriaco FPÖ llego al poder con la derecha, se produjo en toda Europa un clamor de protesta, y los 14 socios de Austria en la UE de entonces tomaron medidas de sanción. Medidas por cierto levantadas pocos meses después, sin que hubiera cambiado nada. Ahora el extremismo político, tintado de nacionalismo y xenofobia, ha dejado de ser tabú y los partidos de extrema derecha comparten poder a nivel regional o nacional en varios países sin que nadie se ofenda. En los debates políticos, una buena parte de los temas los ponen ellos. Son muy buenos comunicantes y dominan las nuevas tecnologías y el uso de las redes sociales. Es más: Los partidos tradicionales, sobre todo los de derechas, intentando limitar la fuga de votos, adoptan temas populistas y demagógicos, se dejan contaminar por el discurso de los radicales y toman ideas y elementos de su programa, en particular sobre la inmigración y los valores nacionales. En Hungría, el primer ministro Víctor Orban quiere otorgar la nacionalidad húngara a las minorías magiarófonas de Eslovaquia, Rumania, Austria, Croacia, Ucrania y Eslovenia, lo que constituye la mayor reivindicación del partido extremista Jobbik. En Francia, el ex presidente Nicolás Sarkozy creó un… Ministerio de Inmigración y de Identidad Nacional. La unión de partidos ultraderechistas Observo también, en vistas a las próximas elecciones europeas de mayo de 2014, una estrategia de unión a nivel europeo de partidos ultraderechistas. Los protagonistas son Geert Wilders, jefe del partido neerlandés PVV (Partido para la Libertad) y Marine Le Pen, presidenta del FN (Frente Nacional) de Francia. El PVV estima que, si seguimos así, la mitad de la población de los Países Bajos será magrebí en 2050. Marine Le Pen dice: “Quizás deberíamos hacer campaña juntos. Es importante que el elector vea que no estamos aislados, que en todos los países europeos, movimientos patrióticos comparables son activos… Luchamos contra una inmigración agobiante y contra la islamización, estamos orgullosos de nuestra cultura y actuamos contra la Europa que promulga reglas que nadie quiere”. Si, en el mes de mayo que viene, consiguen formar un grupo en el Parlamento Europeo (mínimo 25 eurodiputados de al menos siete países diferentes) tendrán varias ventajas, como son tiempo de palabra, vice-presidencia, participación en comisiones, despachos, colaboradores. Quieren agrupar todas las corrientes de eurofobia y euroescepticismo y hacer de esas elecciones un voto a favor o en contra de la UE y del euro, otros chivos expiatorios de las dificultades que viven muchos europeos en la actualidad. La cuestión de la inmigración A mí me parece contradictorio poner tanto hincapié en ser europeos y querer el fin de la Unión Europea. ¿Qué la Europa que conocemos es poco democrática? Sí. ¿Qué los eurócratas de Bruselas, con su afán de globalización, no resuelven los problemas de muchos europeos? Sí. Pero yo tengo la ingenuidad de creer que, si no construimos una Europa políticamente unida, tenderá a perder voz y voto en los asuntos del planeta. Quizás los imaginarios “Estados Unidos de Europa”, con los 500 millones de europeos de la UE (7% de la población mundial) todavía puedan existir económicamente y culturalmente frente a los gigantes asiáticos. Tan solo China tiene… ¡800 millones de habitantes más! E India, en 2050, tendrá 300 millones más que China. Pero ningún país europeo solo por su cuenta podría dar la talla. Y acabaríamos siendo meros satélites de los nuevos imperios. Tampoco creo que parar la inmigración sea una buena idea, económicamente hablando. De todas formas, aunque se construyera una alambrada electrificada alrededor de la UE, no se podría impedir que los hombres y las mujeres que no tienen nada que perder en su país se desvelen para entrar. Hasta que no se haga una reflexión seria a nivel internacional sobre las causas de la inmigración (bastante fácil) y sobre los remedios para acabarse con ella (bastante más difícil) seguirán viniendo miles y miles de personas. Yo tengo una solución. Simple, ingenua, utópica y que hará sonreír: que los países “ricos” inviertan de manera masiva en los países “pobres”, eso sí, los que hayan acabado con la corrupción, hasta que sus habitantes tengan una vida digna y no les apetezca nada dejar sus hogares. Ojo, cuando digo invertir, no quiero decir invertir para ganar dinero, sino invertir para que otros ganen dinero. Y aunque eso suponga una pérdida del sacrosanto “poder adquisitivo” de los “ricos”. ¡Ya os había dicho que sería difícil! Después de todo, ¿qué merito tengo yo por haber nacido en Europa y no en Bangladesh o Eritrea? Y al fin y al cabo, no sería sino una justa compensación después de más de un siglo de saqueo de las riquezas de países colonizados de una forma u otra por los europeos. Además creo que sería una buena oportunidad para replantearnos nuestro modelo de sociedad, revisar lo bien fundado del crecimiento económico ilimitado y mirar si no podríamos vivir mejor con menos y sin hipotecar el porvenir del planeta. Estoy convencido de que todos saldríamos ganando. El falso cristianismo de la extrema derecha Ahora, como simple ser humano, me da mucha pena ver que cada vez más gente se muestra poco generosa, poco abierta a los demás y tan abierta a discursos simplistas de odio y de rechazo. Hace unos dos mil años, un maestro espiritual quiso traernos una buena noticia, la de amar a los demás, en particular a los más humildes, los más pobres, los más desfavorecidos. Dos mil años después, ¿Qué ha sido de su enseñanza? Es verdad que lo que acabamos de ver no es nada nuevo. Durante esos dos mil años, la Europa “cristiana” ha acumulado una cantidad de barbaridades en las que no se veía el amor ni por asomo. Sin embargo, me gustaría pensar que podríamos los europeos vivir cada vez más desde el corazón. Por eso, antes de terminar, quisiera rendir homenaje al actual Papa Francisco. ¿Quién se acuerda de que, por su primer viaje oficial fuera de Roma el 8 de Julio de 2013, visito la isla de Lampedusa donde tantos inmigrantes han perdido la vida en su intento de entrar en Europa? (Aproximadamente 25.000 en los últimos 20 años) Estrechó las manos de unos inmigrantes irregulares y luego dijo entre otras cosas: "Nos hemos acostumbrados al sufrimiento de los otros, no nos afecta, no nos interesa, no es cosa nuestra"…"Pidamos al Señor que nos de la gracia de llorar por nuestra indiferencia, por la crueldad que hay en el mundo, en nosotros y en aquellos que en el anonimato toman decisiones socio económicas a nivel mundial que abren el camino a dramas como estos”. Menos de tres meses después, ocurrió la tragedia que tuvo tanta repercusión mediática porque, de los más de 500 ocupantes de una barcaza que intentaba alcanzar la isla, murieron más de 300. Otra vez, en una visita a un centro de acogida de refugiados en Roma el papa dijo: “Cada uno de ustedes trae una riqueza humana y religiosa, una riqueza para acogerla, y no para temerla. Muchos de ustedes son musulmanes, de otras religiones; han venido de diferentes países, de situaciones diversas. ¡No debemos tener miedo de las diferencias! La fraternidad nos hace descubrir que son un tesoro. ¡Son un regalo para todos! ¡Vivamos la fraternidad!” También declaró: “Los conventos vacíos no le sirven a la Iglesia para transformarlos en albergues y ganar dinero. Los conventos vacíos no son nuestros, son para la carne de Cristo, que son los refugiados.” Esas declaraciones del Papa Francisco las podríamos recordar a los que, dentro de la extrema derecha, recurren a la identidad “cristiana” de Europa. Unión para salir de la crisis Como bien sabemos, la crisis financiera de 1929 tuvo consecuencias económicas y sociales que, en Europa, favorecieron la llegada al poder de los regímenes fascistas y el desencadenamiento de la segunda guerra mundial. Trajo una montaña de muertos (aproximativamente 60 millones, la mayoría civiles, cuatro veces más que durante la primera guerra mundial) y un abismo de sufrimiento no mensurable. A raíz de la crisis financiera de 2008, podríamos preguntarnos, y de hecho algunos lo hacen: ¿estamos asistiendo a un movimiento parecido? Yo creo que no. El mundo ha cambiado mucho y la historia no tiene por qué repetirse. Sin embargo, hay que estar atentos y proponer, cada uno en su sitio y con su estilo propio, una manera de salir de la crisis que no esté basada en la exclusión, el odio y la división, sino en la apertura, el respeto y la unión. Observación: Seis países de la UE parecen inmunizados, de momento, contra el aumento de los partidos de extrema derecha: Chipre, España, Estonia, Irlanda, Luxemburgo y Portugal. (*) Philippe Despres es profesor de secundaria y miembro del grupo +étika.

Los científicos afirman que una lata diaria de refresco tiene efectos negativos a largo plazo en prácticamente todas las partes del cuerpo, incluyendo el cerebro, corazón, pulmones y dientes. El mundo ya conoce los efectos negativos inmediatos que provoca una lata de refresco. Según el portal Medical Daily, la considerable cantidad de azúcar (unas 10 cucharitas, lo que equivale a la cantidad diaria recomendada) en 20 minutos provoca un estallido de insulina al que el hígado responde convirtiendo cualquier azúcar que le llegue en grasa. Sin embargo, varios estudios revelan los efectos negativos de la gaseosa para el organismo en un tiempo más prolongado que 20 minutos o una hora. El portal advierte de que con el tiempo un par de refrescos al día empezarán a afectar a casi todas las partes del cuerpo, incluyendo los órganos más importantes. Cerebro Una dieta alta en azúcar puede obstaculizar una serie de procesos neurológicos, particularmente los involucrados en la creación de memoria. En 2012 un estudio publicado en la revista 'Neuroscience' demostró que cantidades excesivas de azúcar añadido pueden reducir la producción de una sustancia química conocida como factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF, por sus siglas en inglés). Sus niveles inadecuados hacen mucho más dificiles las tareas cognitivas diarias, como el aprendizaje y la formación de memoria. Corazón En 2012 un estudio de la Universidad de Harvard mostraba que la gente que bebe una lata de refresco al día incrementa dramáticamente el riesgo de enfermedad cardíaca crónica y de ataque al corazón. "El consumo de bebidas azucaradas se asoció con un mayor riesgo de enfermedades de corazón y algunos cambios adversos en los lípidos, los factores inflamatorios y la leptina", concluyeron los investigadores estadounidenses. Pulmones En 2012 científicos australianos relacionaron el consumo de gaseosa con un riesgo elevado de complicaciones pulmonares como asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). "Existe una relación dosis-respuesta, lo que significa que cuanto más refresco se consume, mayor es la probabilidad de tener estas enfermedades", afirma el doctor Zumin Shi, autor principal del estudio. Dientes El ácido que se forma en la boca gracias a la unión del azúcar del refresco con las bacterias debilita el esmalte dental, lo que con el tiempo puede conducir a la caries. El refresco también reduce el pH de la saliva, aumentando la proliferación de bacterias y la erosión dental, según un estudio estadounidense.

Nuez de Brasil Un estudio de la Universidad de Padua (Italia) asoció las dietas bajas en selenio con la esterilidad masculina. El selenio impide la oxidación (el daño) de los espermatozoides, lo que aumenta tus posibilidades de tener soldaditos sanos. Cacao La feniletilamina del chocolate puede provocar euforia mediante la liberación de dopamina, el compuesto químico que brota del cerebro cuando tienes un orgasmo. El calcio de la leche favorece la transmisión nerviosa, lo que te hará más sensible al tacto. Arroz integral Este cereal contiene gran cantidad de vitamina B que potencia la energía. Y es que sin dicha vitamina no hay libido que valga. También es una rica fuente de magnesio, esencial para la contracción muscular, lo cual es crucial para hacer jugadas de campeonato. Ostras Si este molusco es famoso por sus cualidades afrodisiacas es por algo: contiene muchísimo zinc, un componente vital en la producción de testosterona. También contienen ácido aspártico y aspartato, compuestos efectivos a la hora de liberar hormonas sexuales como la testosterona y el estrógeno. Pon a enfriar el cava y empezad a sorber. Pollo Mantener un nivel elevado de testosterona es importante para todos los aspectos de la salud sexual, desde la producción de esperma hasta evitar la impotencia y regular el deseo y la libido. La producción de testosterona depende en gran medida del zinc y de la vitamina B6, ambas en abundancia en la carne de pollo. Miel Para ponerse a tono, las parejas de la antigua Persia bebían aguamiel cada día durante el primer mes después de casarse (el mes de la miel, o como lo conocemos nosotros, la "luna de miel" ). Es rica en vitaminas B, necesarias para fabricar testosterona y su fructosa te hace más resistente y libera de manera constante la energía. Darse la vuelta y quedarse dormido no será una opción. Sandía Científicos de Texas (EE.UU.) han demostrado que comer sandía puede tener efectos similares a los de la píldora azul milagrosa. Esto se debe a la citrulina y a la arginina, que disparan la producción de óxido nítrico, un compuesto que relaja los vasos sanguíneos del organismo. Y lo mejor es que para la sandía no hace falta receta. Helado de vainilla Si la vainilla se usa en todo, desde postres hasta ambientadores, será por algo. Según la Fundación de Investigación y Tratamiento del Olfato y el Gusto de Chicago (EE.UU.), la vainilla puede aumentar el flujo sanguíneo al pene. Jengibre Según un estudio publicado en la revista "Phytomedicine", las ratas machos a las que les dieron jengibre experimentaron un aumento de peso testicular. Se cree que el jengibre podría tener un efecto similar de "hinchazón" en los niveles de testosterona humana. Semillas de calabaza Tienen una gran cantidad de zinc, un nutriente clave para la sexualidad y la fertilidad. Un estudio holandés ha revelado que los suplementos de ácido fólico y zinc aumentan el número de espermatozoides en un 74% en los hombres con problemas de fertilidad. Palomitas de maíz Este clásico del cine tiene los niveles más elevados de arginina vegetal, que es el principal componente del esperma. Numerosos estudios han demostrado la importancia de la arginina para el conteo espermático, la calidad y la movilidad. Así que prepara una buena ración y dale al play. Chile Todos sabemos que la comida picante acelera el corazón. La capsaicina, el compuesto que hace que el chile pique, también dispara la liberación cerebral de endorfinas, que te hacen sentir genial. Los chiles también mejoran el sistema nervioso, lo que favorece la excitación. Lo mejor para tener una relación muy "picante". Plátano El plátano contiene un alcaloide llamado bufotenina, que mejora el estado de ánimo, la confianza y el impulso sexual. Pruébalos al horno, te sorprenderán. Arándano Según la universidad de Texas (EE.UU.), cantidades insuficientes de vitamina C pueden causar que las células del esperma pierdan la movilidad. Los arándanos están cargados de vitamina C para que tus espermatozoides naden como Michael Phelps. Almendra Estos frutos secos están repletos de grasas esenciales que regulan las prostaglandinas, vitales para la producción de hormonas sexuales. También contienen vitamina E, que ayuda a fabricar un esperma más potente gracias a sus antioxidantes. Chocolate negro Científicos del Hospital Universitario de Colonia (Alemania) han demostrado que el chocolate negro reduce la hipertensión, lo que podría ayudar a los hombres que padezcan impotencia. Los flavonoides del cacao ayudan a producir óxido nítrico, un compuesto químico que ayuda a relajar los músculos vasculares del pene y mejora el flujo sanguíneo y por tanto la erección. Cuanto más oscuro sea el chocolate, mejor. Solomillo de ternera Un estudio publicado en "The Journal of Fertility and Sterility" reveló que el solomillo, que contiene gran cantidad de L-carnitina, mejoraba significativamente la calidad del esperma en un grupo de hombres con problemas de fertilidad. Parece que cuanto más elevado sea el nivel de L-carnitina, mejor será el conteo y la movilidad de los espermatozoides. Ahora levántate y ve a conseguir algo de carne. Gambas Estos animalitos marinos contienen grandes cantidades de zinc, lo que mejora la libido y la producción de esperma. También tienen calcio y magnesio, necesarios para la contracción muscular que ayuda a regular el impulso sexual, el conteo de espermatozoides y la fertilidad. Y no acaba ahí la cosa: contienen un océano de fenilalanina, un aminoácido que ayuda a regular el estado de ánimo y a mejorar el apetito sexual. Pepino Dejando a un lado los chistes sobre esta cucurbitácea, un estudio de la Fundación de Investigación y Tratamiento del Olfato y el Gusto de Chicago (EE.UU.) descubrió que uno de los aromas que más despiertan la excitación en las mujeres es, lo creas o no, el pepino. Haz un aperitivo sabroso combinando pepino picado, hojas de menta y yogur. Granada Según "The International Journal of Impotence Research", el zumo de granada ayuda a combatir la disfunción eréctil. Los científicos creen que esto se debe a los potentes antioxidantes del zumo de granada, lo que impide que esos odiosos radicales libres interrumpan la función circulatoria. Así que tómate un vaso si quieres subirte la moral. Semillas de sésamo El tamaño de estas semillitas no hace justicia a su hercúlea fuerza nutritiva. En la antigüedad, las novias griegas recibían pasteles de sésamo como símbolo de algo fructífero (lo que puede interpretarse ampliamente como "suerte en la cama". Contiene gran cantidad de selenio y zinc y es rico en calcio, magnesio, vitamina E y grasas esenciales, todos ellos nutrientes que vienen muy bien para la libido. Espárragos Los espárragos son ricos en potasio y calcio, lo que ayuda a la producción hormonal y eleva los niveles de energía. También son ricos en vitamina E, lo que mejora el flujo sanguíneo a los genitales. Nata No, no es una errata. Con moderación, la nata es una gran fuente de calcio, necesario para mejorar la contracción muscular asociada con la erección. También es una buena fuente de arginina, que se encuentra en niveles elevados en el esperma. Además, es un placer supremo, lo que añadirá diversión al asunto. Cacahuete Este fruto seco te ayuda a mantener el sistema vascular saludable, lo que garantiza un flujo sanguíneo adecuado a la sala de los trofeos. Los cacahuetes son ricos en ácidos grasos Omega-3, que reducen el colesterol que bloquea las arterias y por tanto disminuyen el riesgo de padecer del corazón. Espinaca Si la comes cruda, esta versátil verdura es una de las pocas que contienen la coenzima Q10. Un estudio de "The Journal of Fertility and Sterility" descubrió que la coenzima Q10 puede ayudar a mejorar el movimiento del esperma, lo que son buenas noticias para los que necesiten una ayuda como la que las espinacas daban a Popeye. Las espinacas también contienen gran cantidad de hierro, que combaten la infertilidad, según un estudio de la Universidad de Harvard (EE.UU.). Ajo Este "matabesos" contiene un potente ingrediente llamado alicina, que aumenta el flujo sanguíneo y la libido. Pero no te olvides de llevarte caramelos para el aliento o te mandarán a casa antes de tiempo. Trufa Las cualidades afrodisiacas de la trufa se deben a su aroma intenso, una sustancia llamada alfa-androstetenol, que imita el olor de las feromonas. Estas son las hormonas que disparan la atracción física. Sírvelo gratinado sobre huevos revueltos para desayunar en la cama, pero prepárate para no salir de ella hasta la hora de comer. Tomate Conocido como la "manzana del amor", la reputación del tomate se basa desde hace tiempo en su color y su tacto. Pero su elevado contenido en betacaroteno, que tu organismo transforma en vitamina A, lo hace vital para mantener una buena salud sexual. La vitamina A también ejerce un papel relevante en la producción de testosterona. Atún Este pez es rico en vitamina B3 y es el efecto de dilatación sanguínea de esta vitamina lo que mejorará tu vida sexual. Quizá tengas orgasmos mejorados, un aumento en la sensación del tacto y erecciones más potentes. Así que asegúrate de que esté en el menú en esa importantísima tercera cita. Apio Los romanos ya lo usaban como afrodisíaco. Contiene gran cantidad de las feromonas llamadas androstenona y androstenol, que se cree que atraen a las mujeres. Además, mascar apio limpia los dientes, una gran ayuda cuando las feromonas empiecen a hacer su trabajo.