Borchgrevink124
Usuario (Suecia)
Google Glass también se podrán controlar con la mente. Sin necesidad de pulsar sus botones o controlarlas por voz podremos hacer fotos y subirlas a las redes sociales. Tan solo usando el cerebro. Suena a ciencia ficción pero ya es una realidad. La compañía británica ThisPlace ha desarrollado un casco conocido como Neurosky EEG Biosensor que junto a una app en las Google Glass permite el control con la mente El sensor se conecta mediante bluetooth y como vemos es más o menos igual de grande que las Google Glass. En cualquier caso seguro que tiene algún uso interesante en conjunto con las gafas inteligentes de Google. Neurosky EEG Biosensor es capaz de detectar la concentración la relajación del usuario. Con estos parámetros se puede configurar para que haga una foto de forma automática e incluso la suba a Facebook o Twitter. link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=JJQZtxlLaG0 La app MindRDR, que funciona instalada en el sistema Google Glass, es capaz de analizar las mediciones de ondas cerebrales y detectar cuando el usuario se encuentra concentrado. Entonces haría una foto que procesaría automáticamente. El uso además de tomar una foto podría ser cualquier otro. El proyecto de ThisPlace se encuentra en pruebas y cuenta con la colaboración Stephen Hawking para evaluar su potencial. Por el momento no se encuentra a la app venta ni está disponible la app para el público general pero se espera que así sea pronto.
Una app en Facebook ha permitido el hackeo de 10.000 usuarios al tratarse de una estafa. El malware conocido como Facebook Color Scam engaña al usuario haciéndole creer que podría cambiar el color de Facebook. En realidad hackeaba el ordenador y la cuenta de Facebook del usuario. Además, según el laboratorio Cheetah Mobile CM, esto ocurría porque hay una vulnerabilidad en la red social que permite conducir al usuario a una web de phishing. Es decir, a una web en la que el usuario acabará infectado por virus y códigos maliciosos. También hay que decir que es un malware bastante sofisticado ya que afectado tanto a Windows como a Android, a través de la descarga de apps maliciosas. En el caso de Android avisaba de que el usuario había sido infectado con un virus, algo que era incierto hasta el momento, pero sugería la descarga de otra app para solucionarlo y entonces sí que infectaba el dispositivo.
