Botija007
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¿Nos espían los motores de búsqueda? Darren Waters BBC, Editor de Tecnología Los motores de búsqueda que impulsan nuestros viajes por internet saben mucho acerca de nosotros: desde el sistema operativo y el navegador de internet que utilizamos, hasta el tipo de sitios que típicamente visitamos. En momentos en que la firma Google es sujeta a escrutinio en Europa acerca de sus políticas para proteger la intimidad, nuestro editor de tecnología le echa una mirada a la información que los motores de búsqueda y las firmas de servicio en la red recogen acerca de nosotros. Los sitios web que visito más frecuentemente incluyen el sitio de noticias de la BBC, Wikipedia, Microsoft, Apple y Cnet, mientras que Pirate Bay, el Reloj Mundial y wi-fi están entre los términos que más he buscado en los últimos 30 días. Lo se porque Google me lo dice. Debido a que tengo una cuenta de Google, y lo solicité, el gigante informático registra la manera en que utilizo internet cuando estoy conectado a sus servicios. Los datos son bien detallados. Muestran que hago la mayoría de mis búsquedas entre las 11 y las 12 de la mañana, pero también que sigo en línea durante muchas de las noches. Me dice acerca de los productos que he buscado, los temas de noticias, los clips de video, las imágenes e incluso los mapas que he observado. Perfil completo Si cualquier persona mirase esa información, podría hacerse una idea muy completa de mi estilo de vida, mis intereses y, potencialmente, incluso mis movimientos. Google registra que busqué la ubicación de una peluquería en la población de Richmond la semana pasada. Es probable que Yahoo y el servicio MSN de Microsoft sepan también bastante sobre mi. Soy un frecuente usuario de sus servicios, y pese a que no utilizo sus motores de búsqueda, ambas compañías conocen algunos detalles personales pues los tuve que suministrar al registrarme. Y eso es lo que preocupa a algunos expertos en el tema de la privacidad. Quieren asegurar que esa información siga siendo privada y que no se le de un mal uso. "Cookies" El método más simple utilizado por los sitios web para llevar cuenta de nuestro comportamiento es una cookie (galleta). Estos pequeños archivos se instalan en su computadora cada vez que utiliza la red y toman nota de los detalles de la computadora que accede a una página web. Cada cookie contiene un identificador único anónimo relacionado con la computadora que estás usando. ¿Por qué recogen esa información compañías como Yahoo y Google? Al nivel más simple, esas empresas rastrean nuestro uso de la red para optimizar nuestra experiencia en el futuro. Las cookies guardan preferencias, tales como los idiomas escogidos, y también pueden informar de cual sitio web venimos, y a cual iremos después. Esos archivos pueden ser desactivados en un navegador de internet, pero eso puede significar que muchos servicios de la red no funcionen bien. Avisos personalizados Yahoo, Google y Microsoft también utilizan "faros" de la red, una minúscula imagen electrónica en una página web que les ayuda a analizar el comportamiento en línea del usuario. Esas firmas hacen dinero en línea al enviar propaganda a usuarios cuando se lleva a cabo una búsqueda o junto a sus servicios en línea. Para los anunciantes, la atracción de esos espacios en línea consiste en que pueden hablarle directamente a sus clientes, sabiendo ya que ellos están interesados en sus productos o en el área de sus productos. ¿Pero quien más recibe o utiliza esa información personal? ¿Reciben terceras personas el registro de mis visitas a sitios web, o información acerca de los anuncios que veo? "Nunca transferir" Peter Fleischer, asesor global de privacidad para Google, sostiene "La información de los usuarios de Google sobre sus registros de uso de internet, no es entregada a ningún tercero". "Nunca transferiremos a terceras personas, incluyendo anunciantes, cualquier información personalmente identificable acerca de nuestros usuarios. Eso incluye direcciones IP y detalles de las cuentas". Las políticas de privacidad de Yahoo y MSN también sostienen que no entregan a terceros información personal sin el consentimiento del usuario. Los motores de búsqueda pueden enviar anuncios hechos a la medida de los usuarios no porque sepan el nombre de cada usuario, sino porque los motores de búsqueda y los servicios de red están programados para interpretar qué información estamos buscando en línea. Información personal Yahoo combina datos personales no identificables de los cuenta habientes, con los registros de su uso de la red mediante los sitios Yahoo, para crear un detallado, aunque anónimo, perfil de usuario. Esos datos son usados luego para enviar anuncios hechos a la medida. Google no utiliza la historia de uso de la red de los usuarios para enviar anuncios personalizados a menos que el usuario se haya registrado en su sistema personalizado de búsqueda en la red. Como individuos y como sociedad requerimos aprender nuevas maneras de lidiar con querer ser identificables, anónimos, o seudónimos Peter Fleischer, Google Y solamente guarda información personal cuando ha preguntado la opinión de un usuario. ¿Es importante que la información acerca de nosotros permanezca anónima? Fleischer dice que es inevitable que exista más y más información acerca de nosotros en el ciberespacio, pero no cree que eso quiera decir que nuestro derecho a la privacidad se haya perdido. "Cada vez más de estos servicios ofrecerán opciones acerca de cómo utilizarlos". "Aquí estoy especulando, pero esperaría que la gente pueda decir cómo quieren usar estos servicios, ya sea de manera identificable o bajo un seudónimo". "Hay toda clase de niveles distintos de transparencia que se pueden escoger para representar diferentes aspectos de la vida. A medida que pase el tiempo, la gente se volverá mucho más sofisticada acerca de cómo utilizan toda esta información en línea sobre ellos mismos". Añade: "Estamos en una generación de transición en este momento. Como individuos y como sociedad requerimos aprender nuevas maneras de lidiar con querer ser identificables, anónimos, o seudónimos". "Las empresas de tecnología construirán herramientas para que la gente haga eso. Se convertirá en una parte muy natural de nuestras vidas en los próximos cinco años". Fuente: BBCMundo.com: Publicada: 2007/06/02 http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-
EL CINE COMO ARMA DE LOS RENEGADOS Esta es la carta pública, que la señora María Delicia Rearte de Giachino, domiciliada en la ciudad de Mendoza, madre del primer marino caído en la operación Malvinas, dio a conocer sobre el atrevido film “Iluminados por el fuego”. Su texto: “Venciendo mi resistencia interior, fui a ver “Iluminados por el fuego”, la película argentina sobre la Guerra de Malvinas, cuyo guión, dirección e interpretación, en manos de personajes de reconocida militancia ideológica y poco honor en el combate, presagiaba su contenido. Pero se me acusó de hacer juicios apriorísticos: “No se puede opinar sobre lo que no se conoce”. Premiada por el Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián (España), propuesta para el Festival Cinematográfico de Goya (España), asimismo cuenta con los auspicios de España. Su director Tristan Bauer manifiesta que “el conflicto bélico, fue el último acto salvaje de la dictadura militar que usurpó el poder en 1976 y dejó 30 mil desaparecidos”. Su protagonista Gastón Paulsarenga dice: “es un homenaje a los que estuvimos allá, a los que murieron los que se suicidaron en los años posteriores a la guerra” (Los Andes 25-09-2005) Con estos antecedentes, suficientes para despertar curiosidad, interés y por qué no, esperanza de equivocarme, decidí ver la película… Mis siguientes comentarios, son absolutamente personales, lo más objetivos posible, discutibles, seguramente, cuyo sólo propósito es llevar a Veteranos, familiares, amigos, defensores de la Causa Malvinas, el triste sentimiento de que Argentina le debe todavía “su película”. La que la honre, la dignifique y sea un documento histórico, veraz, para las jóvenes y futuras generaciones. Con mejor técnica y más desembozada intención, “Iluminados por el fuego” es la continuación de aquella nefasta “Los chicos de la guerra”. Su propósito explícito es profundizar la desmalvinización, iniciada allá en el 82 por los cipayos de adentro y de afuera de la Patria, que se renuevan, pero no cesan. Es ridiculizar y desprestigiar todo lo que sea militarismo, continuando la destrucción de las FF.AA., ya de por sí degradadas. Es presentar con golpes de efecto burdos las miserias de la guerra y de las debilidades humanas, basadas en acciones que sólo buscan movilizar la sensiblería del espectador. El soldado en zapatillas chapoteando en el barro; el soldado que pide ir al baño y llama por teléfono a su “Ma”; el soldado en el campo de batalla con la oveja asada en los brazos; el soldado estaqueado; el soldado que dejó a su hijito; el soldado que extraña su noviecita; el soldado que robó el reloj… nunca el soldado argentino, reconocido como tal por el enemigo, el que dio múltiples muestras de valor y coraje y que supo sufrir y sufre el horror de la GUERRA, y que así como padeció, lleva sus heridas, sus recuerdos, sus broncas, con dignidad cultura. Esos soldados que no fueron vitoreados por las autoridades ni por el pueblo argentino en su regreso al continente, en una deuda impagable de todos, militares y civiles, que destruyeron con su deleznable actitud la GLORIA de esos hombres que dejaron o trajeron sus vidas, para ofrendarlas a la PATRIA y se los despreció ignominiosamente. Es tal vez el único punto en el que coincidimos con la película, aunque también ahí usa términos insultantes, que en vez de reivindicar a los “victoriosos derrotados”, los sume en una lacrimógena compasión que los rebaja. Dirigida a un público crédulo, ignorante de ignorancia culposa, sobre el tema presenta un mentiroso mensaje pacifista que se pone de manifiesto al cierre de la película con una canción de León Giecco, rematando su objetivo absolutamente ideológico. Canción que sorprende al espectador, aburrido de tanto ruido y miseria, en cuya letra mezcla los hechos “setentistas”, con la Heroica Gesta de Malvinas, en una melange absurda, tendenciosa y politizada. Hasta aquí mis comentarios sobre esa película a la cual yo hubiera titulado: “Iluminados por el odio”. Vaya una vez más, mi homenaje más sentido a los Sres. VETERANOS, a los que marcan Soberanía en el Cementerio de Darwin; a los que no soportaron tanto deshonor de parte de sus compatriotas y buscaron su Gloria en el Cielo. Hay premios que denigran y hay repudios que HONRAN.” (María Delicia Rearte de Giachino es la Madre del primer caído en la recuperación de las Islas) Fuente: Opinorama.com.ar
Registrate y eliminá la publicidad! Balance de dos años y medio de nacionalismo indígena “post neoliberal” La intervención del Estado en la actividad económica con estatización de empresas, restricciones a las exportaciones y controles de precios, entre otras medidas, no parece estar contribuyendo a materializar los cambios estructurales postulados por el Plan Nacional de Desarrollo (PND) del MAS, evalúan líderes empresariales, analistas y dirigentes políticos de la oposición derechista en Bolivia. Según el gobierno, la reacción brutal y desesperada de las clases dominantes “en descenso” prueba que algo está cambiando. Varios documentos de evaluación difundidos en las últimas semanas por institutos y grupos de presión conservadores concluyen que el “estatismo trasnochado” del MAS no garantiza la estabilidad macroeconómica ni el control de la inflación; en tanto que sus “radicales” postulados “ideológicos” en comercio internacional “aíslan” al país y ahuyentan las inversiones. [1] En casi todos los casos, los grupos conservadores analizan la política económica del MAS desde la óptica del liberalismo como único paradigma válido de interpretación de la realidad, y critican al gobierno por no apostar por libre mercado irrestricto y la gran empresa privada como factores claves del desarrollo económico. Crecimiento de la economía El PND del gobierno proyectaba un crecimiento económico de 5,3% en 2007, pero el INE reportó 4,6% y el FMI y la CEPAL calcularon 4%. El PND espera un crecimiento de 6,4% en 2008, aunque el FMI estima sólo 4,7%. Estas tasas de crecimiento menores a la media latinoamericana prueban que el país no aprovecha el auge de precios de las materias primas ni la expansión de la demanda mundial de manufacturas, critica la derecha. Sin embargo, en términos macroeconómicos, el régimen nacionalista “post neoliberal” del MAS y su vilipendiado intervencionismo estatal ha cosechado más éxitos en dos años y medio que el liberalismo económico en dos décadas. El Vicepresidente Alvaro García Linera recuerda que en el neoliberalismo (1985-29005) el Producto Interno Bruto (PIB) creció en promedio 3% anual y nunca pasó de 5%. En la administración de Evo Morales el PIB aumentó 4,5 por ciento en promedio. Los 12 sectores económicos estudiados por el INE para medir el PIB muestran un incremento respecto a 2007: la producción de petróleo y gas subió 11,34 por ciento, la construcción 8,59 por ciento y la minería 6,07 por ciento. Los ingresos del Estado subieron de un promedio de 300 millones a 1.500 millones de dólares anuales gracias a la estatización de las petroleras Chaco, Andina y Transredes; las plantas de refinación de Cochabamba y Santa Cruz; la Fundición de Vinto, la mina Huanuni y la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL). Los gobiernos neoliberales acumularon en el Banco Central de Bolivia (BCB) 1.700 millones de dólares en reservas internacionales en dos décadas. En dos años y seis meses de “nacionalismo indígena”, las reservas sobrepasan los 7.000 millones de dólares. Inflación El PND preveía una inflación de un dígito para todo el periodo, pero a dos años de su implantación la inflación de dos dígitos y en ascenso se ha convertido en el principal problema de la economía nacional. Varios estudios realizados por la oposición identifican de manera casi coincidente como factores determinantes de la inflación el elevado y desordenado gasto público para consolidar la presencia del Estado en la economía, y el crecimiento descontrolado de la masa monetaria con el bono Juancito Pinto y la Renta Dignidad, que crearon “condiciones artificiales de bienestar en ciertos segmentos de la población”. La derecha “relativiza” factores externos como el incremento de precios internacionales, que en su criterio fueron atenuados con “subsidios” estatales y “controles” de precios en el mercado interno. El alza de precios de los alimentos es una falla de gestión del gobierno, afirma la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), pese a que la FAO confirmó hace poco que la inflación es un problema mundial debido principalmente al encarecimiento de los alimentos. [2] En Bolivia, la inflación promedio de 8.3 por ciento es en gran parte consecuencia del alza del precio de la harina en un 69 por ciento. García Linera comenta que en 20 años de políticas económicas impuestas por el FMI el promedio de la inflación fue 11.5%, aunque en el gobierno de Jaime Paz, cuando el jefe opositor de UN Samuel Doria Medina era ministro de Planificación, el indicador llegó al 18%. Libre comercio e inversiones El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) y el senador de Podemos Luis Vásquez alertan que la “deficiente”, “inmadura” y “poco profesional” política exterior y comercial está llevando al país al aislamiento, con costos políticos, históricos y económicos muy altos. La derecha lamenta el “aislamiento” de la economía boliviana de las corrientes mundiales de comercio porque se han puesto tres cruces al tratado de libre comercio con Estados Unidos y no hay voluntad de formar parte de un acuerdo con la Unión Europea, los dos mercados “más grandes del planeta”. La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) estima que al menos el 70% de los mercados externos está en riesgo de perderse debido a las divergencias con Estados Unidos y Perú. Las exportaciones nacionales subieron de un promedio anual de 1.100 millones de dólares en el neoliberalismo hasta 2.588 millones de dólares a mayo de 2008, con la expectativa de llegar en diciembre a 5.500 millones en ventas de hidrocarburos, minerales (plomo, plata, zinc, estaño, wólfram), productos agroindustriales, manufacturas, textiles, muebles y otros. Estos datos, asegura el Vicepresidente, echan por tierra las versiones de que el actual modelo económico está aislando a Bolivia del mundo. [3] Las nacionalizaciones y el retiro del CIADI, por mencionar algunas acciones antiempresariales, aumentaron la inseguridad jurídica e hicieron escapar a la inversión extranjera generadora de fuentes de trabajo, critica la oposición. Los gobiernos de Banzer y Sánchez de Lozada decían que el Estado boliviano invertía entre 400 y 450 millones de dólares y la empresa privada, 800 millones de dólares, aunque luego se confirmó que no hubo tal inversión. García Linera asegura que en la actualidad el Estado es el motor que empuja la economía con una inversión de entre 1.100 y 1.700 millones de dólares. [4] En un papel de “vocero” de la UE, el senador Tito Hoz de Vila (Podemos) dice que los europeos esperan un rol “mucho más protagónico y menos obstruccionista de Bolivia, el país que mayor cooperación recibe y el que más traba la negociación con la Unión Europea”. Hoz de Vila exige a la Cancillería remplazar al “radical” equipo negociador boliviano encabezado por el “intransigente” embajador para asuntos Comerciales y de Integración Pablo Solón, quien “entorpece” las negociaciones y no acompaña la realidad de hoy Toda la argumentación de la derecha se basa en un supuesto: La liberalización del comercio “promueve el desarrollo” y el acceso al mercado europeo de 500 millones de habitantes generará inversión, más empleo y divisas, e impulsará la economía. Lo cierto es que el “libre comercio” enriquece a unos cuantos, no beneficia a corto plazo y su impacto en la economía de los países andinos será “muy pequeño”, reconoció la propia Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR) en 2004. [5] Se puede esperar lo mismo del TLC europeo, cuyos estándares normativos son más radicales que los acordados en la OMC. Según la directiva europea relativa a la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas (Directiva 98/44/CE, art. 5.2), “un elemento aislado del cuerpo humano o producido mediante procedimiento técnico, inclusive la secuencia parcial de un gen, puede constituir una invención patentable, aún si la estructura de este elemento es idéntica a la de un elemento natural”. En esas condiciones y sin capacidad para la innovación en patentes, sobre todo farmacéuticas, Bolivia podría fomentar la biopiratería y el robo de recursos genéticos si firma un tratado con Europa, alerta la ex directora del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi) Claudia Solares. En el marco de las negociaciones del Acuerdo General de Comercio y Servicios (AGCS) de la OMC, la UE solicitó a algunos países en desarrollo que suprimieran sus exigencias de préstamos obligatorios a pequeñas y medianas empresas, contradiciendo a un amplio sector de la comunidad internacional que considera que el aumento de la producción agrícola en los países en desarrollo es clave para enfrentar las causas de la crisis alimentaria. Los gobiernos de la CAN esperaban resolver el problema de migración en las negociaciones con la UE. Pero luego de la aprobación de la Directiva de Retorno, repudiada hasta por el Vaticano, los presidentes de Bolivia y Ecuador preguntan: ¿qué sentido tiene “asociarse” con Europa que postula el libre movimiento de mercancías y capitales y al mismo tiempo criminaliza migración de seres humanos? Parece que sólo hay globalización para el comercio, mirando el mercado y la plata, y no el ser humano, reclama Evo Morales. La derecha liberal culpa a Evo Morales de la crisis política en la CAN, cuando los responsables de la fractura son los gobiernos de Colombia y Perú porque supeditan la integración andina a los tratados de libre comercio. Alan García pretende modificar la decisión 486 de la CAN sobre propiedad intelectual para compatibilizarla con el TLC Perú-Estados Unidos, poniendo en riesgo el proceso de integración andino. Perú estaría dispuesto a abandonar la CAN, que representa apenas el 20% de sus exportaciones, para firmar un tratado de con la UE. La derecha local tiende a sobredimensionar los conflictos y la falta de cohesión entre los países andinos. Culpa a los “radicales” de la suspensión de la cuarta ronda de negociación que debía celebrarse entre el 7 y el 11 de julio en Bruselas porque no entiende los cambios políticos en la CAN, donde se ha quebrado el “consenso de Washington” y ha surgido un saludable debate de ideas que de vez en cuando sube de tono. Ecuador y Bolivia en procesos constituyentes replantean el uso de sus recursos naturales, el papel del Estado en la economía, los procedimientos para aprobar tratados internacionales y muchos otros aspectos medulares de la economía liberal rechazada por cada vez más gente en Europa y Estados Unidos. [6] Fieles al libre mercado, Colombia y Perú buscan un acuerdo comercial inmediato con la UE y discrepan con sus socios, pero respetan sus visiones de desarrollo, a diferencia de la arrogante UE que ha conminado a Morales y a Correa a aceptar un TLC o salirse de la negociación. El canciller David Choquehuanca invitó a los opositores de Podemos a que acompañen al equipo negociador en próximas rondas para que se informen y comprueben que Bolivia y Ecuador no frenan la negociación sino que avanzan con prudencia, conscientes de los enormes riesgos del acuerdo CAN-UE. “Cambios estructurales” La bonanza estatal se explica principalmente por los altos precios internacionales de las materias primas y de la energía. Sin embargo, los éxitos macroeconómicos también se deben a que el Estado retoma paulatinamente el control de la economía e interviene directamente en el mercado como productor de bienes y servicios. La pregunta es si la recuperación del Estado basta para consolidar los cambios estructurales prometidos en el Plan Nacional de Desarrollo. El Vicepresidente asegura que aunque a veces pasen desapercibidos, los cambios en la estructura económica del país avanzan mucho más rápido que las transformaciones políticas. Los cuatro pilares de la vieja economía nacional eran las empresas petroleras, la agroindustria, la minería grande y mediana y la banca, sectores que eran dueños de casi toda la riqueza fundamental del país. Ahora, dice García Linera, el nuevo núcleo de poder es el Estado junto a la unidad productiva micro, pequeña y mediana, privada y comunitaria, urbana y rural, considerada la promotora del desarrollo nacional y la principal generadora de empleo. En los primeros dos años y medio de gobierno del MAS, la gran empresa privada nacional y transnacional privilegiada por el Estado neoliberal durante más de 20 años ha perdido influencia política y económica, especialmente las extensas redes de intermediarios locales que prosperaron a la sombra de transnacionales de la energía, y el bunker agroindustrial que monopolizaba la producción, intermediación y procesamiento de granos. Averiadas y debilitadas, las antiguas clases dominantes “en descenso” reaccionan con brutalidad y desesperación desde núcleos derechistas radicales en el Senado, comités cívicos y prefecturas del oriente del país. García Linera observa que esta gente chantajea, amenaza, golpea y boicotea el programa social y económico del gobierno constitucional porque “les hemos quitado la plata, no para nosotros” sino para que el Estado construya escuelas, brinde servicios de salud, aumente salarios y asegure inversión productiva. Hidrocarburos Analistas de derecha destacan que a dos años de la estatización de los hidrocarburos (con tres ministros de hidrocarburos y cinco presidentes de YPFB de por medio), Bolivia dejó de ser centro de distribución energética del cono sur, y paga multas por incumplir compromisos de exportación. Los hogares y la industria sufren racionamiento de gas natural; falta carburantes para el transporte y la agricultura, y se agotan las reservas probadas de gas. La inversión ejecutada en el sector es 16% de lo previsto en el PND. Según García Linera, las petroleras extranjeras integraban el grupo más importante e influyente de la economía boliviana: detentaban la propiedad de los reservorios de gas y petróleo, las torres, equipos de perforación y ductos; controlaban la explotación, el transporte, el mercado y los precios de exportación. Alrededor del poder petrolero se movía una red regional de intermediarios, subcontratistas y comerciantes, sobre todo en Santa Cruz y Tarija. Este núcleo petrolero ha sido “desmontado” con la Ley 3058 (nacionalización con la compra de acciones), y toda la cadena del gas (comercio, transporte refinación, precios) pasó a propiedad de los bolivianos. La participación del Estado en la renta petrolera subió 27% a 72-75% y sus ingresos se elevaron de 500 a 2.000 millones de dólares. Las petroleras se quedaron con las torres de perforación y sus equipos; sus ganancias bajaron de entre mil y 1.300 millones de dólares a 400 o 500 millones de dólares. Los intermediarios y subcontratistas de Santa Cruz y Tarija que vivían como “garrapatas” de las petroleras ya no tienen de dónde succionar y se han quedado sin fuente de lucro. Agroindustria El nacionalismo de la Revolución de 1952 creó empresas del Estado y Corporaciones de Desarrollo para impulsar la producción agrícola y llegó a cultivar 1,5 millones de hectáreas de alimentos en 1985. Luego, el Estado neoliberal, cuya premisa era exportar o morir, invirtió grandes cantidades de dinero para fortalecer a un solo actor rural, el empresariado agroexportador, olvidándose de pequeños y medianos productores que abastecen el mercado interno. El neoliberalismo dejó el agro en condiciones lamentables, sin inversiones y con profundas inequidades. El 90% de la tierra cultivable está concentrada en 50 o 60 familias; 600 mil pequeños productores deben contentarse con el 10% de la tierra. El 90% de la cartera de crédito de todo el sistema financiero está en manos del 7 u 8% de las empresas del país, en tanto que más del 90% de las unidades económicas accede al 9 o 10% de los créditos. En los últimos cinco años decreció la producción de alimentos y la mayoría de la superficie se destinó a cultivos agroindustriales de exportación. A los anteriores gobiernos sólo les interesaban los indicadores económicos y generar divisas con exportaciones; no era su prioridad alimentar a la gente. Hasta 2003-2004, la ganadería y la agroindustria exportadora de soya, caña, maíz y arroz fue el segundo núcleo de poder económico, dice García Linera, integrado por empresas nacionales y extranjeras como FINO, IOL, Gravetal, ADM y Cargill, las cuales formaban sólidas cadenas con grandes, medianos y pequeños productores nacionales y brasileros, colombianos, menonitas y otros dueños de grandes extensiones de tierra. Todo el sector manejaba 600 millones de dólares anuales, y en 2006-2007 su renta bajó a 550 millones. El Estado neoliberal no podía invertir directamente en la economía ni en el agro, y tampoco podía controlar distorsiones de precios; todo estaba en manos de los privados y de la libre oferta y demanda. Sin embargo, el Estado transfería al sector agroindustrial entre 100 y 140 millones de dólares cada año. En una reunión en julio de 2007, los dirigentes de Confeagro pidieron al Presidente Morales que garantice esos 150 millones “como se hacia antes, en edificios, apoyo técnico y reprogramación técnica”. Morales no les dio ni un centavo y decidió utilizar los 150 millones y otros 300 millones adicionales en programas de fomento a pequeños y medianos productores de arroz, trigo, maíz y soya. Cambió el modelo de desarrollo productivo rural: el Estado recuperó su rol de regulación y control del mercado y se convirtió en un actor rural productivo, explica la ministra de Desarrollo Rural, Agropecuario y Medio Ambiente Susana Rivero. Ahora el Estado interviene en el mercado. Sabe cuánto produce cada rubro, cuánto gana el productor y cuánto debe pagar el consumidor. Se ha impuesto un “precio justo” –resultado del costo de producción y del poder adquisitivo de la gente– porque no es justo que los grandes empresarios impongan precios “internacionales” en Bolivia, donde la mano de obra es barata, hay subvención de diesel y exención tributaria en el sector rural. El Estado también recuperó su rol planificador a través del Sistema de Monitoreo a la Producción y a los Mercados (SISPAM), y ahora sabe dónde tiene que invertir como un actor rural productivo a través de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA), que asiste pequeños y medianos productores de arroz, trigo, maíz y soya. Lo más interesante de todo es que el Estado se metió al negocio de la soya, del que estuvo fuera por más de 20 años, y comenzó a fisurar un núcleo empresarial duro de roer. El Estado comenzó a controlar, comprar y financiar gradualmente de 3 mil a 10 mil toneladas de soya y este año espera manejar hasta 80 mil toneladas. No es gran cosa, apenas el 10% de la producción total, pero lo importante es que el Estado se incorporó a la cadena comprando soya al pequeño productor, resalta García Linera. La tonelada de soya cuesta entre 390 y 395 dólares en el mercado de Santa Cruz, pero el Estado paga 410, es decir 15 dólares más. Ganan el pequeño productor campesino y también el Estado que, aprovechando los altos precios, recupera núcleos productivos industriales y agroindustriales del arroz y el maíz. Pronto invertirá en el cultivo de 10 mil hectáreas de trigo en la zona de Abapó -Isosog. Comida para los bolivianos y las bolivianas e incentivos para los pequeños y medianos productores de alimentos (en los rubros de carnes, hortalizas e incluso agroindustrial) son las prioridades del Nuevo Modelo de Desarrollo Productivo Rural y de la Nueva Política de Seguridad y Soberanía Alimentaria del gobierno. [7] El empresariado y los partidos políticos conservadores critican estas políticas que privilegian a pequeñas y medianas industrias, cooperativas y otras formas de agremiación de artesanos y productores individuales rurales, discriminando a los exportadores “formales” de manufacturas y granos. [8] Además, critican que el PND intente distribuir 30 millones de hectáreas de tierra entre 200 mil familias campesinas y el saneamiento de 56 millones de hectáreas hasta 2010. En su criterio, la modificación a la Ley del Instituto de Reforma Agraria en 2006 abre un amplio espacio a la discrecionalidad en la definición de la función económica social de la tierra, que puede dar pie a la reversión de propiedades en producción. El gobierno no se ensaña ni combate al sector productivo grande ni a la empresa privada en general; al contrario, respeta la propiedad privada y su capacidad de lucro razonable, y su política de redistribución de tierras no ha afectado los intereses de los grandes productores. Los resultados del saneamiento de la tierra en los últimos dos años demuestran que la política agraria no es “antiempresarial”. En la década neoliberal (1996-2005) se saneó aproximadamente 1,2 millones de hectáreas de medianas y grandes empresas agropecuarias. En dos años de gestión del MAS se saneó 888 mil hectáreas categorizadas como medianas y grandes empresas agropecuarias. Con financiamiento público, el Instituto CIAT mejoró la semilla de soya, arroz y trigo en tierras bajas. El gobierno apoya al sector ganadero afectado por las inundaciones con una inversión de más de 2,8 millones de dólares en insumos veterinarios y sales minerales. Se atenderá el 70% del hato ganadero de los productores de Beni. La ministra Rivero restringió temporalmente las exportaciones de aceite y otros productos porque algunos empresarios “han pretendido utilizar al pueblo para hacerle daño al gobierno, pero yo estoy aquí para defender la economía popular y no la economía de unas cuantas familias que ya han tenido más de 20 años llenándose los bolsillos a costa del pueblo”. Para atenuar la subida de precios y garantizar el abastecimiento interno, el gobierno prohibió temporalmente las exportaciones de varios tipos de carne, algunos granos como arroz, maíz, trigo, además de fijar una banda de precios para el litro de aceite de entre 10,50 y 12,99 bolivianos (1,43 y 1,76 dólares). Se aplican nuevas políticas monetarias, fiscales y cambiarias encaminadas a fortalecer el sector productivo. Está en estudio una ley de subsidio de alimentos, especialmente del pan. El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) Gabriel Dabdoub anunció que en los próximos días demandará al gobierno ante la Organización Internacional del Trabajo e incluso ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por vetar las exportaciones, que en su criterio es un “atentado” contra la libertad de trabajo. Sin embargo, la iniciativa empresarial caería en saco roto puesto que el gobierno boliviano no es el único que regula las exportaciones, fija cuotas y bandas de precios o crea reservas estratégicas de alimentos. [9] Según Rivera, ha cambiado la estrategia de desarrollo para acercar los alimentos a la población y reducir las asimetrías entre pequeños-medianos y grandes productores. El gobierno apoya con donaciones, insumos y créditos al 6% de interés al pequeño productor porque éste no accede a financiamiento bancario como los grandes que siguen ganando millones y millones. ¿Cuáles son los resultados del cambio? El “neoestatismo” del MAS ha elevado de 2,1 millones de hectáreas en 2005 a 2,5 millones de hectáreas cultivadas de alimentos en 2008, sin contar con la campaña de invierno que recién empieza. Ahora hay superávit en la producción y solo un rubro con déficit. Con una inversión de 90,3 millones de dólares en la producción, el sector agropecuario creció 2,13% en 2007. El Ejecutivo percibe que la rica e influyente agroindustria ha pedido protagonismo y poder regional no sólo porque dejó de recibir cientos de millones de dólares del Estado, sino porque ha sido desplazada por la minería exportadora de Oruro y Potosí que ahora genera más dinero que todo el departamento de Santa Cruz. Minería El tercer núcleo de poder de la vieja economía era la minería concesionada a transnacionales, cooperativistas y pequeños productores, que en conjunto manejaban 500 millones de dólares. En la actualidad la minería sigue en manos de la empresa privada extranjera, de la minería mediana y de las cooperativas. En cuarto lugar aparece el Estado, que gradualmente se perfila como exportador. García Linera identifica dos cambios importantes en el sector minero: 1. El desplazamiento del poder regional de Santa Cruz al occidente (hoy la segunda fuerza productiva es Oruro Potosí y parte de La Paz; hay más plata en Potosí que en toda Bolivia); y 2. El ingreso del Estado a la minería con Huanuni y Vinto, y con cuatro proyectos de explotación de todos los deslaves y desmontes dejados por la antigua minería que se pondrán en marcha a fines de 2008 y principios de 2009. Los opositores evalúan que la incertidumbre provocada por los cambios en el régimen tributario minero paralizó las inversiones y la producción, desaprovechando los altos precios internacionales. El Vicepresidente les recuerda que en la época neoliberal las exportaciones mineras llegaban a 280 millones de dólares anuales en promedio, y a 1.200 millones de dólares en mayo de 2008, casi tanto como el gas y el petróleo. En el primer trimestre de este año el sector minero aportó casi el 54 por ciento del PIB. Hasta 2005, el Estado recibía el 20% de las ganancias mineras y 80% era para los privados. Con la nueva Ley de impuestos y gravámenes mineros, en 2008 se modifica la distribución de las ganancias y la nueva relación es 55% para el Estado y 45% para los privados. Conclusiones El gobierno masista heredó una vieja estructura de poder con cuatro núcleos; desmontó parcialmente tres de ellos y dejó intacto al cuarto grupo, la banca. Los banqueros manejaban entre 50 y 80 millones de dólares anuales y se calcula que en 2007 ganaron 100 millones de dólares gracias a la minería de Potosí. La modificación radical de la estructura del poder económico en Bolivia no es visible, pero es más fuerte que los cambios en la estructura política, dice García Linera. Antes la agroindustria era segunda en la economía y ahora es la minería; antes la minería privada era todo y ahora la minería es privada y estatal. El Estado ha reemplazado a las petroleras como cabeza de la economía y su participación en la generación de la riqueza productiva subió de 0.8% al 8%. En total, en 2 años y medio de gobierno la participación del Estado en la economía boliviana ha pasado del 13% al 22%, todavía muy lejos del 50%, reconoce el Vicepresidente. El “neoestatismo” construye un Estado productor que invierte los recursos de los hidrocarburos y de la minería en el desarrollo del aparato productivo nacional con el fin de estructurar una base industrial fuerte y diversificada sin depredar la naturaleza. El Estado comienza a diversificar en petróleo, telecomunicaciones, agricultura, parcialmente en minería con Huanuni, el Mutún y el Salar de Uyuni. Además, crea cosas nuevas como el proyecto termoeléctrico en Chapare; plantas separadoras de líquidos en Santa Cruz y Yacuiba; plantas de papel y cartón; pequeñas fábricas de cítricos y lechería; dos cementeras en Oruro y Potosí y dos azucareras en Tarija y en el norte de La Paz. Las cementeras y dos azucareras son todavía proyectos, pero el resto son proyectos para comenzar a construir, según García Linera. El gobierno certifica que su propuesta es mejor que el capitalismo de Estado “rentista” del pasado y tiene poco que ver con la experiencia de las Corporaciones de Desarrollo de los 60 y 70 del siglo XX. En esos experimentos, el Estado explotaba recursos naturales y materias primas y reconducía las ganancias a la economía de manera rentista. La lógica rentista del viejo Estado era vivir de los recursos naturales y distribuir las ganancias a quien gritaba más. Las empresas públicas como Yacimientos o Comibol nunca fueron deficitarias sino que sus excedentes fueron saqueados y despilfarrados sin ningún criterio de estrategia productiva, opina Teresa Morales, ex ministra de Estado e investigadora del Post Grado de de Ciencias del Desarrollo de la UMSA. Ahora el Estado industrializa los recursos naturales según las necesidades del aparato productivo interno y actúa en función de fortalecer la agregación comunitaria y empoderar la economía de pequeños productores en general que constituyen el 85% de la población económicamente activa. Se fortalece el rol productivo del Estado porque sólo la autoridad del Estado es capaz de reordenar la economía con equidad. No se trata de un capitalismo de Estado sino de un “comunitarismo” de Estado con nuevo paradigma de desarrollo. En el viejo paradigma de desarrollo liberal-occidental, mayor crecimiento económico e incremento del PIB era sinónimo de bienestar social. El liberalismo entiende por bienestar del ser humano el incremento del consumo material de bienes y servicios. El nacionalismo indígena “post neoliberal” plantea un nuevo paradigma civilizatorio basado en la lógica indígena campesina, según la cual el bienestar humano no depende del consumismo frenético ni del industrialismo ciego causantes de la crisis medioambiental. Según la propuesta masista, el “vivir bien” o el bienestar humano tiene múltiples dimensiones: armonía entre lo material y lo espiritual, satisfacción de necesidades con austeridad, y acumulación simbólica de afecto, aprecio, reconocimiento social, autoestima, autoconfianza. En resumen, el bienestar no es solamente material, sino también simbólico, social y afectivo. Lo más importante del vivir bien es la armonía entre lo individual y lo colectivo, o la armonía entre el ser humano y el medio ambiente. La lógica es: Estoy bien en tanto el medio ambiente y mi comunidad estén bien. Notas [1] Informe Ceben-Cainco: A dos años de la vigencia del Plan Nacional de Desarrollo. [2] La inflación acumulada general a mayo de 2008 para los países de América Latina es 5% en promedio; la inflación en alimentos es 7,2%. La variación acumulada a 12 meses fue 11.1% y 17.5%, respectivamente, según el Observatorio Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional - Observatorio del Hambre de la Oficina Regional de la FAO y la Iniciativa América Latina y el Caribe Sin Hambre. [3] Las exportaciones crecieron 54% en los primeros cinco meses de 2008, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE): minerales en 73 por ciento; agricultura y ganadería en 52,4; hidrocarburos en 51,3 y manufacturas en 44 por ciento. Las ventas de gas a Brasil reportan 1.104 millones de dólares y las exportaciones de minerales a Corea del Sur, 304 millones. [4] En los años 90 se alcanzó 1.026 millones de dólares en inversión “regalando recursos naturales”. En 2004, la inversión fue 448 millones; 488 millones en 2005; 582 millones en 2006 y 700 millones en 2007. García Linera estima 800 millones de dólares de inversiones en 2008. En los próximos años las petroleras deben invertir 900 millones de dólares; la compañía india Jindal Still & Power, 2.200 millones de dólares en cuatro años en El Mutún, además de 210 millones de dólares previstos en la mina de Corocoro. [5] Entre 1983 y 2002 Latinoamérica continuó ocupando un lugar marginal en el comercio mundial a pesar de la apertura comercial y la reducción arancelaria. La economía de América Latina y el Caribe conoció su peor resultado en una década, confirmó la OMC en su “Informe sobre el comercio internacional de 2003”. [6] El 12 de junio Irlanda rechazó el tratado constitucional europeo orientado a los mercados y la libre competencia, el cual también naufragó en referendos en Francia y Holanda en 2005. Los presidentes de Polonia y Alemania se abstuvieron de respaldar al acuerdo. En Estados Unidos, el 51 por ciento de los ciudadanos rechaza los TLCs por considerarlos una amenaza para la economía nacional, según un sondeo de CNN y la firma Opinion Research Corporation. De ahondarse la crisis de los mercados crediticio e inmobiliario, el descontento con dos décadas de creciente desigualdad social obligará al nuevo gobierno a preocuparse más de la política interna que de la conquista de mercados para beneficio de un puñado de empresas. [7] En anteriores gestiones se entregaron 210 tractores; el MAS entregó 1.061 tractores y organiza plantas industriales y procesadoras de cítricos en Santa Cruz y Cochabamba, y de leche en el altiplano. Además, promueve la industrialización de quinua. [8] Observan que el PND se propuso canalizar hasta 315 millones de dólares anuales en créditos en el quinquenio 2006-2010, pero hasta la fecha el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) distribuyó apenas 69 millones de dólares. [9] En los últimos meses se restringieron las exportaciones de trigo en Kazajstán, Rusia, Ucrania y Argentina. China, Indonesia, Vietnam, Egipto, India y Camboya han prohibido o restringido severamente las exportaciones de arroz. Los gobiernos de Brasil, Panamá, Perú, Bolivia, Ecuador, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Nicaragua compran alimentos a pequeños agricultores y luego los distribuyen. Se están creando reservas estratégicas de algunos alimentos básicos en Brasil, Honduras, Ecuador y México. México está copiando las medidas aplicadas en Bolivia en cuanto a la promoción de la producción y al restablecimiento de los roles del Estado. Con datos de: 1. Análisis de la coyuntura política en la Vicepresidencia de la República el 6 de junio de 2008 (resumen del senador Gastón Cornejo); 2. reportes de prensa del Ministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario; 3. programa “Palabra Clave” conducido por el periodista Julio Peñaloza y difundido por Erbol. Fuentehttp://www.bolpress.com Hip Hop Aymara link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=P_WrWq3H014

Este post es un intento de informe sobre el Partido Comunista Revolucionario de Argentina. La idea no es hacer un panfleto sino brindar la información necesaria para entender y conocer a uno de los partidos de izquierda que mas creció en los últimos años en nuestro país, y por lo tanto con creciente influencia en nuestra política. Que es el PCR? El PCR es el partido político revolucionario del proletariado argentino, el destacamento nacional de una clase internacional. Nuestro propósito es dirigir al proletariado y las masas populares en la lucha revolucionaria contra sus enemigos (el imperialismo, los terratenientes y la burguesía intermediaria del imperialismo) hasta lograr el objetivo histórico de la clase obrera: la dictadura del proletariado y la sociedad comunista. La Argentina es un país dependiente disputado por varias potencias, en el que predominan relaciones de producción capitalistas. Relaciones trabadas y deformadas históricamente por la dominación imperialista y el mantenimiento del latifundio de origen precapitalista en el campo. Históricamente los imperialistas ingleses, yanquis, alemanes, rusos, franceses, italianos y otros han disputado por controlar el país y saquear nuestras riquezas. En la actualidad se ha sumado un nuevo contendiente en esta disputa: el imperialismo chino. Aspiramos enfocar la política argentina y mundial desde la óptica de los intereses de la clase obrera a la luz del marxismo-leninismo-maoísmo. El Partido, como instrumento de vanguardia (forma superior de organización del proletariado), busca desarrollar y dirigir el frente único social y político para que las masas conquisten el poder. La historia demostró que es imprescindible un partido de vanguardia para transformar una situación revolucionaria en revolución triunfante. Esta es nuestra responsabilidad histórica, he aquí la necesidad de desarrollar numérica, orgánica, política e ideológicamente el PCR. Un poco de historia El PCR tiene una organización auxiliar juvenil, la Juventud Comunista Revolucionaria (JCR), con fuerte presencia en distintos sectores. El PCR y los movimientos de masas. EL PCR integra la Corriente Clasista y Combativa (CCC), organización política y sindical nacida en el año 1994 luego de una marcha federal realizada junto a la Central de los Trabajadores Argentinos, el Movimiento de Trabajadores Argentinos y otros sectores opositores al gobierno menemista. La CCC es un frente único en la clase obrera, donde confluyen diversos sectores ideológicos, entre ellos el PCR, con presencia en los tres afluentes de la clase obrera: los obreros ocupados, los desocupados y los jubilados. En los sectores agrarios forma parte de la Unión Campesina, organización de campesinos pobres y de pueblos originarios; de Chacareros Federados, agrupación de campesinos que a la fecha es primera oposición en la Federación Agraria Argentina; y del prestigioso Movimiento de Mujeres en Lucha. Trabaja entre los ex combatientes en Malvinas, en el movimiento de mujeres y en la intelectualidad, entre otros sectores. En el movimiento estudiantil universitario, la JCR forma parte de la Corriente Estudiantil Popular y Antiimperialista (CEPA), que a 2006 integra la dirección de las federaciones universitarias de Buenos Aires, La Plata, Rosario y del Comahue. En secundarios, forma parte del Movimiento de Unidad Secundaria (MUS), única organización de estudiantes secundarios a nivel nacional. Además, la JCR tiene presencia en distintos sectores de la clase obrera, en el campesinado pobre y sin tierra, el movimiento de mujeres, entre otros. A nivel internacional, integra la Conferencia Internacional de Organizaciones Marxista-Leninistas, y tiene relación con varios partidos marxista-leninistas y marxistas-leninistas-maoístas de distintos países. Que plantea el PCR? Programa La Prensa El órgano del Comité Central del PCR es el semanario HOY , servir al pueblo, sucesor de Nueva Hora, periódico que se editó sin pausa desde la fundación del Partido (aun bajo las duras condiciones de la dictadura) La JCR edita la revista Chispa encendiendo la rebelión, de salida mensual El PCR edita la revista teórica Política y Teoría en la cual se profundizan los debates y temas ideológicos, politicos y culturales. Con aportes de luchadores y pensadores políticos de la Argentina, America Latina y el Mundo A través de la Editorial Agora publica y distribuye textos de clásicos marxista-leninista-maoístas y textos que aplican dicha teoría a la revolución en la Argentina. Cuadernillos de difusión Tambien cuenta con la productora audiovisual Pehuen Producciones Pehuen es una productora de contenidos audiovisuales que surgen del Partido Comunista Revolucionario y viene trabajando hace más de 20 años en el compromiso de registrar y difundir los procesos de lucha que se han desarrollado a nivel nacional, como internacional. En este sentido contamos con vasto material recopilado que se puede consultar en su Catálogo El PCR ha creado también el Instituto Marxista Leninista Maoísta de la Argentina La constitución del Instituto, fundado en abril de 2001 en medio de grandes luchas, tiene como propósito contribuir a la defensa e integración del marxismo con la práctica de la revolución argentina, a su fusión con el movimiento obrero, y a su difusión, estimulando como parte de esa integración la investigación y el análisis de los nuevos problemas que enfrenta el movimiento revolucionario. Nuestra concepción de un Instituto marxista es la revolucionaria, que estudia los clásicos en profundidad para integrar la teoría con la práctica revolucionaria de cada país, y parte siempre de las necesidades inmediatas y mediatas de la clase obrera y del pueblo, abordando creadoramente con esa guía científica los nuevos problemas que enfrenta el movimiento revolucionario. Algunos videos. Proyección del PCR Regional Santa Fe Spot televisivo por el voto bronca en el 2007 Video 40 aniversario PCR Regional Santa Fe Este año (2008) el PCR festejó su 40 aniversario en un acto en el Luna Park Así lo cubrió el Diario Critica. Algunos videos del acto Spot Televisivo Cantando la Internacional Referentes: Quien es Otto Vargas: Otto César Vargas nació en Choele Choel, provincia de Río Negro. Se afilió a la Federación Juvenil Comunista de la Argentina en abril de 1949. Entre 1956 y 1959 cumplió tareas internacionales en la Federación Mundial de la Juventud Democrática, en Budapest, Moscú y Viena.En representación de todas las organizaciones juveniles comunistas de América Latina copresidió el Primer Congreso de Juventudes Latinoamericanas realizado en La Habana en julio de 1960. Militó posteriormente en el Partido Comunista de Argentina. Tras un proceso que se inició en 1962 se produjo un alzamiento contra la línea oportunista y revisionista del marxismo de la dirección del PCA que culminó con la ruptura en 1967. De esa ruptura masiva, en la que fueron expulsados más de 4 mil afiliados del Partido y la Juventud, surgió primero el PC (Comité Nacional de Recuperación Revolucionaria), que pasó a ser posteriormente el Partido Comunista Revolucionario, del que Otto Vargas es secretario general desde su fundación hasta la actualidad. Obras del autor. > Sobre el modo de producción dominante en el Virreinato del Río de la Plata (1984). Editorial Agora. > ¿Ha muerto el comunismo? Conversaciones con Otto Vargas, de Jorge Brega (1990, segunda reedición 1997). Editorial Agora. > El marxismo y la revolución argentina. Tomo I (1987) y Tomo II (1999, primera reimpresión 2004). Editorial Agora. > Los ignorados (1992) Cuadernos N° 2, Editorial Agora. > Vigencia del pensamiento de Mao Tsetung (1993). Ediciones del PCR de Argentina. > Una visión de 30 años de historia argentina desde el maoísmo (1997). Colección “La década del ‘70”. Ediciones Nueva Hora. > Balance de los ’70 (2000). Colección “La década del ‘70”. Editorial Agora . > Conferencias. Aportes al estudio de “El marxismo y la revolución argentina” (2005) Ediciones del Instituto Marxista Leninista Maoísta. > La revolución cultural proletaria (2005). Editorial Agora Discurso de Otto Vargas en en acto del Luna Park Charla de Otto Vargas sobre el conflicto agrario y la política de Kirchner Quien fué Rene Salamanca: El clasismo en la Argentina René Salamanca René Salamanca encabezó el resurgimiento de una corriente clasista revolucionaria en el movimiento obrero argentino que en la actualidad se continúa con la Corriente Clasista y Combativa (CCC).Esa corriente, incipiente en 1969, fue creciendo y retomando gloriosas tradiciones del proletariado. Nació en DINFIA, tuvo su desarrollo en Perdriel, luego en Santa Isabel, y alcanzó su máxima expresión con el triunfo de la lista Marrón en el SMATA de Córdoba, que significó la recuperación del mismo por un frente único en el que tuvieron una participación destacada obreros clasistas revolucionarios junto a obreros peronistas, radicales y de otras corrientes, y que fue dirigida por nuestro Partido (los camaradas César Gody Alvarez y Reneé Salamanca, posteriormente secuestrados y desaparecidos por la dictadura videlista, son parte fundamental de esa experiencia). Se inició así un proceso de democratización sindical no conocido anteriormente en el país (con permanente consulta a las masas, con un elevado papel de los cuerpos de delegados, con rotación de los dirigentes en sus puestos de trabajo, con una línea de unidad obrera y de unidad con el campesinado pobre y el pueblo, etc.). Biografía de AnRED 3 cartas de Rene a los trabajadores Los martires del PCR: Están en cada lucha y con el pueblo liberado volverán... > Caídos en la lucha antigolpista: Armando Ricciotti, Daniel Winer, Enrique Rusconi, Ana María Cameira, Carlos Polari, David Lesser, Herminia Ruiz, Guillermo Gerini, Patricia Tosi. > Detenidos desaparecidos o asesinados por la dictadura: César Gody Alvarez, Reneé Salamanca, Angel Manfredi, Manuel Guerra, Ana Sosa, Rodolfo Willimberg, Miguel Magnarelli, Raúl Molina, Orlando Navarro, Gabriel Porta, Manuel Alvarez, Jorge Andreani, Daniel Bendersky, Miguel Angel Spinella, Sofía Cardozo, Américo Eiza, Hugo Garelik, Juan Telmo Ortiz, Eugenio Cabib, Antonio Satuto, María Ortiz de Satuto, Enriquito Imhoff, María Eugenia Irazusta. > Principales dirigentes y afiliados al PCR, parte de una larga lista, que tuvieron en su mayoría varios años detenidos durante la dictadura: Norma Nassif (Tucumán), Rafael Gigli (Chaco), Omar Gastellú (Corrientes), Carlos Retamoza (Corrientes), Mónica Busto (Misiones), Julio Kaplan (Corrientes), José Mendizábal (La Pampa), Rubén Portas (Tucumán), Horacio Ciafardini (Buenos Aires), Horacio Micucci (Buenos Aires), Rafael Guardia (La Pampa), Mario Ríos (Entre Ríos), Luis Grancelli (Corrientes), Jaime Valls (Mendoza), Arturo Corte (Buenos Aires), Eduardo López (Capital Federal), Francisco Esquivel (Corrientes), Roque Romero (Córdoba), Gerardo Luna (Córdoba), Wenda Locked (Santa Fe), Mercedes Ramos (Chaco), Jorge Pellegrini (Río Negro), Cirila Benítez (Buenos Aires), Aureliano Araujo (Buenos Aires), Raúl Lucero (Mendoza), Enrique Sienkiewiks (Tucumán), Dardo Hernández (La Pampa), Osvaldo Bidabhere (Buenos Aires), Juan Carlos Alderete (Capital Federal). > Compañeros fallecidos 1968 / 2007 titulares y suplentes del Comité Central: Pedro Planes, José Ratzer, Raúl Salvarredy, Norma Nassif, Jorge Lund, María Conti, Rafael Gigli y Angela Nassif. Algunos videos más Picnics anuales del Hoy y la Chispa en el Parque Pereira Iraola. Rafael Amor: Joselo Schuap: Perro e Sulky: CCC Rosario: 24 de Marzo Rosario: Pronto mas info. Y al que no le gusta que pase por los post del Tío Malandra <a href="http://ads.us.e-planning.net/ei/3/46bb/f9cfaf75666c1c8a?it=i&rnd=$RANDOM" target="_blank"><img width="728" height="90" alt="e-planning.net ad" src="http://ads.us.e-planning.net/eb/3/46bb/f9cfaf75666c1c8a?o=i&rnd=$RANDOM" border=0></a>
"La muerte es una joda" Gerardo: ¿qué tal? Estoy en México, Distrito Federal, o mejor dicho DF, para evitar la rima en la prosa, algo que, según recuerdo, figura entre tus alergias de lector. Hace quince días que llegué y tal vez me quede (ya te indicaré más adelante el porqué de esa inseguridad) quince días más. Como siempre que me sumerjo en esta combinación de historia precolombina y contaminación poshispana, ya me desmayé en dos ocasiones (una vez fue en la bañera y otra junto a la cama de este simpático hotel de tres estrellas), sin que nadie acudiera a socorrerme, y al cabo de cinco o diez minutos (no llevo conmigo un desmayómetro) resucité sin mayores consecuencias físicas. Y digo físicas, porque cada vez que me desmayo en México (en otros puntos del planeta sólo me desmayé una vez: a la vista del óleo con los zapatos de Cézanne, pero fue de emoción incontrolada), digo que cada vez que me desmayo en México, DF, tengo la impresión de que en el alma me sale una verruga. Vos que sos licenciado en psicología tal vez puedas responderme: ¿existen las verrugas espirituales? Ustedes no las llaman así, ya lo sé, sería demasiado comprensible para vuestros inermes pacientes, pero yo, como no-licenciado en psicología, las llamo verrugas y se acabó. Los yanquis son la otra contaminación De esta ciudad, en la que uno tiene la impresión de que vive media humanidad y que siempre está cubierta de humo o de bruma o de neblina, me gusta la gente, ufana y desenvuelta, con un enigmático mohín indígena, habituada al inevitable deterioro de sus pulmones y a la comparecencia pretérita y actual (y casi seguramente venidera) de los vecinos del norte que les robaron buena parte de su territorio. Los yanquis son en México la otra contaminación. Los aman y los odian. Es tan raro, che. Tengo aquí amigos entrañables a los que nunca les digo ni les escribo semejantes pelotudeces, acaso injustas. Sé que no escribís a los amigos (y menos aún a los enemigos), me consta que sos un estreñido postal, pero ahora que la humanidad se ha vuelto cibernauta, podrías agenciarte un modesto Windows 95 (todavía no el 98) para hacernos saber, en uso y abuso del e- mail, de tu vida, y milagros, de tu tenaz y casi fanática solteronía, de tu siempre actualizada profesión, que tanta atracción ejerce sobre inexpertos catalanes y madrileños. Ya sé que los analistas porteños han copado el mercado peninsular, pero vos te metiste de a poco en ese ruedo casi exclusivo y ya tenés más pacientes (y sobre todo impacientes) que los coleccionados por el viejito Freud en su largo campeonato. Pero ahora te estampo una consulta en serio, cuya respuesta a distancia confío no genere honorarios, debido 1) a nuestra larga, fecunda y leal amistad, 2) a que los giros bancarios suelen extraviarse, y 3) a que nunca creí demasiado en el psicoanálisis. Carajo, pensarás con toda razón, ¿y entonces para qué me consulta este tilingo? Bueno, en realidad este tilingo te consulta, no como reputado profesional, sino como amigo del alma, alma que en mi caso es más tacaña que mi esqueleto, pero mucho más sabia. La pregunta es la siguiente: ¿a qué altura de la existencia puede aparecer la obsesión de la muerte? Pavada de pregunta, ¿no? Te confieso que nunca tuve ese metijón premortuorio. Siempre me desenvolví como si fuera eterno, es decir inmorible, un neologismo que me parece más adecuado a mi caso. Nunca padecí esa angustia, mejor dicho, nunca hasta hace dos meses, o sea hasta mis 54 años recién cumplidos, cuando detecté un dolorcito estúpido en mi flanco izquierdo, y, por segunda vez en mi vida (la primera fue a los doce años, cuando tuve la tos convulsa) fui atendido por un médico, quien, tras hacerme varios análisis clínicos y ecografías, me volvió a citar en su consultorio, y allí, tras repantigarse como un gorila en un sofá francamente repulsivo y dedicarme una sonrisa odiosa, me espetó, escuetamente y sin anestesia, que el resultado de tantos exámenes era que yo tenía cáncer, y luego, sin darme ni un minuto de tregua, completó su diagnóstico augurándome que en el mejor de los casos me quedaban unos seis meses de roñosa vida. ¿Qué tal, pibe? Por eso me vine a México, DF, ansioso por desmayarme por última vez en tierra de Pancho Villa y del subcomandante Marcos. Ante semejante futuro ignominioso tal vez te sorprenda el tono bienhumorado y hasta jodón de mi misiva, pero no me creas. Es puro teatro. Desde cualquier ángulo que la mires, la muerte es una joda. En el fondo me siento como un escombro finisecular y prematuro. Te diré que lloro promedialmente cinco horas por noche. A veces seis. Mi última confianza es que en mi próximo desmayo mexicano no me despierte en esta confortable habitación 904 sino a la vera de San Pedro. Porque sigo convencido de que Dios no existe pero San Pedro sí. A la espera de tu carta de consuelo, aquí va un abrazote casi póstumo de tu amigo de siempre y hasta nunca, Juan Andrés.

¿Por qué socialismo? Por Albert Einstein ¿Debe quien no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí. Permítasenos primero considerar la cuestión desde el punto de vista del conocimiento científico. Puede parecer que no haya diferencias metodológicas esenciales entre la astronomía y la economía: los científicos en ambos campos procuran descubrir leyes de aceptabilidad general para un grupo circunscrito de fenómenos para hacer la interconexión de estos fenómenos tan claramente comprensible como sea posible. Pero en realidad estas diferencias metodológicas existen. El descubrimiento de leyes generales en el campo de la economía es difícil porque la observación de fenómenos económicos es afectada a menudo por muchos factores que son difícilmente evaluables por separado. Además, la experiencia que se ha acumulado desde el principio del llamado periodo civilizado de la historia humana —como es bien sabido— ha sido influida y limitada en gran parte por causas que no son de ninguna manera exclusivamente económicas en su origen. Por ejemplo, la mayoría de los grandes estados de la historia debieron su existencia a la conquista. Los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado. Se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra y designaron un sacerdocio de entre sus propias filas. Los sacerdotes, con el control de la educación, hicieron de la división de la sociedad en clases una institución permanente y crearon un sistema de valores por el cual la gente estaba a partir de entonces, en gran medida de forma inconsciente, dirigida en su comportamiento social. Pero la tradición histórica es, como se dice, de ayer; en ninguna parte hemos superado realmente lo que Thorstein Veblen llamó “la fase depredadora” del desarrollo humano. Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro. En segundo lugar, el socialismo está guiado hacia un fin ético–social. La ciencia, sin embargo, no puede establecer fines e, incluso menos, inculcarlos en los seres humanos; la ciencia puede proveer los medios con los que lograr ciertos fines. Pero los fines por sí mismos son concebidos por personas con altos ideales éticos y —si estos fines no son endebles, sino vitales y vigorosos— son adoptados y llevados adelante por muchos seres humanos quienes, de forma semi inconsciente, determinan la evolución lenta de la sociedad. Por estas razones, no debemos sobrestimar la ciencia y los métodos científicos cuando se trata de problemas humanos, y no debemos asumir que los expertos son los únicos que tienen derecho a expresarse en las cuestiones que afectan a la organización de la sociedad. Muchas voces han afirmado desde hace tiempo que la sociedad humana está pasando por una crisis, que su estabilidad ha sido gravemente dañada. Es característico de tal situación que los individuos se sienten indiferentes o incluso hostiles hacia el grupo, pequeño o grande, al que pertenecen. Como ilustración, déjenme recordar aquí una experiencia personal. Discutí recientemente con un hombre inteligente y bien dispuesto a la amenaza de otra guerra, que en mi opinión pondría en peligro seriamente la existencia de la humanidad, y subrayé que solamente una organización supranacional ofrecería protección frente a ese peligro. Frente a eso, mi visitante, muy calmado y tranquilo, me dijo: “¿Por qué se opone usted tan profundamente a la desaparición de la raza humana?”. Estoy seguro de que hace tan sólo un siglo nadie habría hecho tan ligeramente una declaración de esta clase. Es la declaración de un hombre que se ha esforzado inútilmente en lograr un equilibrio interior y que tiene más o menos perdida la esperanza de conseguirlo. Es la expresión de la soledad dolorosa y del aislamiento que mucha gente está sufriendo en la actualidad. ¿Cuál es la causa? ¿Hay una salida? Es fácil plantear estas preguntas, pero difícil contestarlas con seguridad. Debo intentarlo, sin embargo, lo mejor que pueda, aunque soy muy consciente del hecho de que nuestros sentimientos y esfuerzos son a menudo contradictorios y oscuros, y que no pueden expresarse en fórmulas fáciles y simples. El hombre es, a la vez, un ser solitario y un ser social. Como ser solitario procura proteger su propia existencia y la de los que estén más cercanos a él para satisfacer sus deseos personales y para desarrollar sus capacidades naturales. Como ser social intenta ganar el reconocimiento y el afecto de sus compañeros humanos para compartir sus placeres, para confortarlos en sus dolores y para mejorar sus condiciones de vida. Solamente la existencia de estos diferentes y frecuentemente contradictorios objetivos, por el carácter especial del hombre, y su combinación específica determina el grado con el cual un individuo puede alcanzar un equilibrio interno y puede contribuir al bienestar de la sociedad. Es muy posible que la fuerza relativa de estas dos pulsiones esté, en lo fundamental, fijada hereditariamente. Pero la personalidad que finalmente emerge está determinada en gran parte por el ambiente en el cual un hombre se encuentra durante su desarrollo, por la estructura de la sociedad en la que crece, por la tradición de esa sociedad y por su valoración de los tipos particulares de comportamiento. El concepto abstracto “sociedad” significa para el ser humano individual la suma total de sus relaciones directas e indirectas con sus contemporáneos y con todas las personas de generaciones anteriores. El individuo puede pensar, sentirse, esforzarse y trabajar por sí mismo; pero él depende tanto de la sociedad —en su existencia física, intelectual, y emocional— que es imposible concebirlo, o entenderlo, fuera del marco de la sociedad. Es la “sociedad” la que provee al hombre de alimento, hogar, herramientas de trabajo, lenguaje, formas de pensamiento, y la mayoría del contenido de su pensamiento; su vida es posible por el trabajo y las realizaciones de los muchos millones en el pasado y en el presente que se ocultan detrás de la pequeña palabra “sociedad”. Es evidente, por lo tanto, que la dependencia del individuo de la sociedad es un hecho que no puede ser suprimido —como en el caso de las hormigas y de las abejas—. Sin embargo, mientras que la vida de las hormigas y de las abejas está fijada con rigidez en el más pequeño detalle, los instintos hereditarios, el patrón social y las correlaciones de los seres humanos son muy susceptibles de cambio. La memoria, la capacidad de hacer combinaciones, el regalo de la comunicación oral han hecho posible progresos entre los seres humanos que son dictados por necesidades biológicas. Tales progresos se manifiestan en tradiciones, instituciones y organizaciones; en la literatura; en las realizaciones científicas e ingenieriles; en las obras de arte. Esto explica que, en cierto sentido, el hombre puede influir en su vida y que puede jugar un papel en este proceso el pensamiento consciente y los deseos. El hombre adquiere en el nacimiento, de forma hereditaria, una constitución biológica que debemos considerar fija e inalterable, incluyendo los impulsos naturales que son característicos de la especie humana. Además, durante su vida, adquiere una constitución cultural que adopta de la sociedad con la comunicación y a través de muchas otras clases de influencia. Es esta constitución cultural la que, con el paso del tiempo, puede cambiar y la que determina en un grado muy importante la relación entre el individuo y la sociedad, como la antropología moderna nos ha enseñado, con la investigación comparativa de las llamadas culturas primitivas, que el comportamiento social de seres humanos puede diferenciar grandemente, dependiendo de patrones culturales que prevalecen y de los tipos de organización que predominan en la sociedad. Es en esto en lo que quienes se están esforzando en mejorar la suerte del hombre pueden basar sus esperanzas: los seres humanos no están condenados, por su constitución biológica, a aniquilarse o a estar a la merced de un destino cruel, infligido por ellos mismos. Si nos preguntamos cómo la estructura de la sociedad y de la actitud cultural del hombre deben ser cambiadas para hacer la vida humana tan satisfactoria como sea posible, debemos ser constantemente conscientes del hecho de que hay ciertas condiciones que no podemos modificar. Como mencioné antes, la naturaleza biológica del hombre es, para todos los efectos prácticos, inmodificable. Además, los progresos tecnológicos y demográficos de los últimos siglos han creado condiciones que están aquí para quedarse. En poblaciones relativamente densas asentadas con bienes que son imprescindibles para su existencia continuada, una división del trabajo extrema y un aparato altamente productivo son absolutamente necesarios. Los tiempos —que, mirando hacia atrás, parecen tan idílicos— en los que individuos o grupos relativamente pequeños podían ser totalmente autosuficientes se han ido para siempre. Es sólo una leve exageración decir que la humanidad ahora constituye incluso una comunidad planetaria de producción y consumo. Ahora he alcanzado el punto donde puedo indicar brevemente lo que para mí constituye la esencia de la crisis de nuestro tiempo. Se refiere a la relación del individuo con la sociedad. El individuo es más consciente que nunca de su dependencia de sociedad. Pero él no ve la dependencia como un hecho positivo, como un lazo orgánico, como una fuerza protectora, sino como algo que amenaza sus derechos naturales, o incluso su existencia económica. Por otra parte, su posición en la sociedad es tal que sus pulsiones egoístas se están acentuando constantemente, mientras que sus pulsiones sociales, que son por naturaleza más débiles, se deterioran progresivamente. Todos los seres humanos, cualquiera que sea su posición en la sociedad, están sufriendo este proceso de deterioro. Los presos a sabiendas de su propio egoísmo se sienten inseguros, solos y privados del disfrute ingenuo, simple y sencillo de la vida. El hombre sólo puede encontrar sentido a su vida, corta y arriesgada como es, dedicándose a la sociedad. La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una comunidad enorme de productores que se están esforzando incesantemente, privándose de los frutos de su trabajo colectivo —no por la fuerza, sino en general en conformidad fiel con reglas legalmente establecidas—. A este respecto, es importante señalar que los medios de producción —es decir, la capacidad productiva entera que es necesaria para producir bienes de consumo tanto como capital adicional— puede legalmente ser, y en su mayor parte es, propiedad privada de particulares. En aras de la simplicidad, en la discusión que sigue llamaré “trabajadores” a todos los que no compartan la propiedad de los medios de producción —aunque esto no corresponda al uso habitual del término—. Los propietarios de los medios de producción están en posición de comprar la fuerza de trabajo del trabajador. Usando los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes que se convierten en propiedad del capitalista. El punto esencial en este proceso es la relación entre lo que produce el trabajador y lo que le es pagado, ambos medidos en valor real. En cuanto que el contrato de trabajo es “libre”, lo que el trabajador recibe está determinado no por el valor real de los bienes que produce, sino por sus necesidades mínimas y por la demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el número de trabajadores compitiendo por trabajar. Es importante entender que incluso en teoría el salario del trabajador no está determinado por el valor de su producto. El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados, quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no privilegiados de la población. Por otra parte, bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados inevitablemente controlan, directa o indirectamente, las fuentes principales de información (prensa, radio, educación). Es así extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos absolutamente imposible para el ciudadano individual obtener conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos políticos. La situación que prevalece en una economía basada en la propiedad privada del capital está así caracterizada en lo principal: primero, los medios de la producción (capital) son poseídos de forma privada y los propietarios disponen de ellos como lo consideran oportuno; en segundo lugar, el contrato de trabajo es libre. Por supuesto, no existe una sociedad capitalista pura en este sentido. En particular, debe notarse que los trabajadores, a través de luchas políticas largas y amargas, han tenido éxito en asegurar una forma algo mejorada de “contrato de trabajo libre” para ciertas categorías de trabajadores. Pero tomada en su conjunto, la economía actual no se diferencia mucho de capitalismo “puro”. La producción está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso. No está garantizado que todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo; existe casi siempre un “ejército de parados”. El trabajador está constantemente atemorizado con perder su trabajo. Desde que parados y trabajadores mal pagados no proporcionan un mercado rentable, la producción de los bienes de consumo está restringida, y la consecuencia es una gran privación. El progreso tecnológico produce con frecuencia más desempleo en vez de facilitar la carga del trabajo para todos. La motivación del beneficio, conjuntamente con la competencia entre capitalistas, es responsable de una inestabilidad en la acumulación y en la utilización del capital que conduce a depresiones cada vez más severas. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo, y a esa amputación de la conciencia social de los individuos que mencioné antes. Considero esta mutilación de los individuos el peor mal del capitalismo. Nuestro sistema educativo entero sufre de este mal. Se inculca una actitud competitiva exagerada al estudiante, que es entrenado para adorar el éxito codicioso como preparación para su carrera futura. Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros–hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual. Sin embargo, es necesario recordar que una economía planificada no es todavía socialismo. Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas sociopolíticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia? Publicado originalmente en la revista Monthly Review, Nueva York, Mayo de 1949. Se reproduce únicamente con fines informativos.
La gran diferencia entre productores pequeños y grandes la hace la escala. Los grandes actores, como pooles de siembra y fideicomisos, tienen más capacidad financiera y económica de actuar y conseguir condiciones. Sobre todo pueden lograr mejores precios. Sacan de la cancha a los más chicos. Frente a la suba de todos los insumos y el precio máximo fijo por las retenciones móviles, los números sólo cierran para los que tienen escala. Por eso se ve la concentración creciente. La medida de subir las retenciones va en ese sentido. Crea las condiciones para que sea aprovechada por los grandes. Crea el entorno perfecto para la concentración. Los impuestos nacionales tienen el mismo trato para todos los productores. Por eso no son equitativos. Debería haber impuestos progresivos. Cualquier productor chico tiene el mismo trato que uno grande. No es equitativo. Proporcionalmente, para el chico es mucho más pesado. Termina pagando más el que tiene menor capacidad impositiva. Todo el mundo paga entre 60 y 70% de la producción en impuestos. Frente a los mismos precios de insumos, mayores gastos de transporte, el chico tiene menor capacidad. El grande, por escala, termina pagando menos. La asimetría fomenta la concentración de la agricultura. El Gobierno iguala el campo a la oligarquía. La oligarquía existe, pero no somos nosotros. Ésta no es una protesta de repudio. Para el productor chico, es de supervivencia. El Inmobiliario Rural tiene algo de progresividad. Pero como el tributo no está personalizado, la progresividad es muy relativa. El Gobierno no es que no entienda. Entiende muy bien. Estas retenciones favorecen la concentración de la tierra. Al mismo tiempo, llenan las arcas fiscales para mostrar el superávit fiscal, para pagar deuda. Todas las medidas son a favor de los grandes grupos. Eduardo Buzzi *Titular de Federación Agraria Argentina Fuente: Critica Digitalhttp://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=1102