Bubbly
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¿De qué estamos hablando?Bernardo Neustadt se fue preocupado y demasiado triste por un país quebrado, donde la pobreza avanza a pasos agigantados y el Gobierno pierde el tiempo en peleas en lugar de buscar soluciones.A Bernardo, que le ganó el olvido.A una determinada edad, se supone que hay que esperar la muerte con cierta paciencia y algún dejo de resignación porque el camino se ha hecho, y lo que falta quizás no admita demasiada expectativa. Sin embargo, hay gente que nunca tiene edad, apenas si cumplen años… o tienen la edad de cada uno de aquellos a los cuales, de una u otra manera, han afectado. A esa edad partió hacia un estudio de televisión mejor Bernardo. Para algunos vivió muchos años, para otros se fue demasiado temprano. Tenía la juventud de la esperanza y la carga de una sensatez que le hacía ver que todo esfuerzo por una Argentina mejor no estaba dando resultado. Pero hay que ver… Tal vez desde una platea de lujo pueda darse cuenta que la siembra arroja buena cosecha, y que lo único que no sabemos manejar es la duración de la vendimia.En su día, Bernardo se fue esperando un diálogo utópico entre gobierno y campo, soñando políticas de Estado, una dirigencia con sentido común y un estándar de vida mejor no para él que por cierto la tenía sino para muchos ignotos que, de pronto, se paraban frente a él y le agradecían una lucha con vaivenes, una búsqueda con aciertos y tropiezos, una manera de ser y hacer que no pasó inadvertida por algo… Lo quisieron muchos, lo odiaron otros tanto, y es sabido que el odio se acerca más a la envidia que a las causas. De todos modos, los motivos de tanto que ha generado siempre serán difusos y viciados de creencias, experiencias y situaciones que no pueden ser analizados. Defendió a capa y espada sus ideas, si las cambió o no carece de relevancia porque a lo largo de 83 años, la vida acaricia y golpea, talla a su manera. Lo que cuenta es que las defendió y en todo momento fue coherente con ellas. Siempre tuvo una sola camiseta, la de Bernardo Neustadt. No la vendió ni la canjeó. Lo vi en su cama, el sábado, ya descansando, y ni las sábanas impedían que se viera en su piel la bandera que siempre enarbolara. Más que vestirla, la tenía tatuada.Bernardo era Bernardo, no pretendamos analizarlo. Quería ayudar a pensar y lo ha logrado. Hoy, hasta las crónicas más agudas han sido pensadas desde cada letra del abecedario hasta los puntos y comas ya sea para admirarlo, ya sea para criticarlo. Muchos, sin darse cuenta siquiera, le dieron la razón al periodista que partió en su fecha. Estaba más allá y fue a ocupar su lugar.Se fue preocupado, demasiado triste por un país quebrado, y esta vez, no es precisamente la economía la que establece la entereza de la Argentina. Podrá haber reservas, sostenerse el dólar, bajarlo para castigar nadie sabe bien a quién, etc. pero lo que no hay es coherencia ni acción política verdadera. Un monopolio del poder se yergue sin llevarnos a ningún lado. Cualquier intento por definir qué ha de pasar en la Argentina es una utopía. Habría que estar en la mesa de luz del supuesto ex mandatario para saber con qué humor empieza el día, y tratar así de definir qué puede depararnos.La política pasó a ser una patología, los datos tan preciados para la toma de decisiones en empresas, en la vida… no aportan un ápice para asegurarse rentabilidad o al menos subsistencia. A tal punto se ha llegado que ni siquiera las pérdidas pueden ser medidas. Todo puede ser o no ser. La salida siempre está, lo que sucede es que nadie sabe a ciencia cierta dónde y cuánto se tardará en llegar.La situación actual es híbrida, siguen las internas y la puja por la permanencia en despachos dentro de Balcarce 50, se abren apuestas para ver cuánto dura esta suerte de acefalía encubierta en dos cabezas. ¿Hay Gobierno o hay acumulación de intereses y dependencia de fondos y lealtades atadas con alambres? En estos días, el Guernica de Picasso parece ser la mejor fotografía de la Argentina. Sin duda, esa imagen superó lo que tantos años no pudieron superar: el corazón de Neustadt.Las semanas que pasaron se llegó incluso a debatir la posibilidad de que se derrame sangre por un problema que pudo resolverse en décimas de segundo. ¿Cuántas veces se han corregido medidas equivocadas? ¿Es posible analizar un escenario de confrontación en un país como el nuestro sin advertir que la ficción nos ganó de mano? Palabras de la talla de “guerra” o “batalla” se escuchan a diario. ¿Cuáles son los bandos? Se oye mencionar a oligarcas y a golpistas. Empiezo a creer que hablamos sin saber de qué hablamos: un “mérito” del matrimonio presidencial, está claro. Quizás sea “el efecto rock and roll” o un Gobierno que confundió su rol y cree ser el Estado en detrimento de la Nación.Más allá de esta agonía de una clase dirigente que está denodadamente buscando, conciente o no, su salida sin que haya ningún tipo de complot ni haya sido siquiera requerida tal acción por una oposición o un grupo desestabilizador, está la Argentina de todos los días. La que aumenta el consumo de ansiolíticos, la que posee mayor densidad poblacional acudiendo a terapias alternativas, aquella que tiene índices maravillosos para recitados oficialistas en todos lados pero esconde números que son los verdaderos indicadores de su estado. La tristeza no se mide en el INDEC pero mata. La tristeza enferma. La salud no aguanta puede que aguanten los ruralistas, que sigan los paros de camioneros o de tractores, incluso la huelga de liderazgos puede perpetuarse, pero el corazón se va gastando, y en este trance de buscar un país no perfecto sino tan sólo razonable, estamos enterrando seres humanos, perdiendo mucho más que reservas, porcentajes de credibilidad, confianza del consumidor o imágenes positivas.Se nos va la vida, y el país sigue sobreviviendo en un coma farmacológico provocado por un gobierno que sabe tanto de política como de medicina. Es muy difícil que quienes hayan generado la enfermedad puedan ahora curarnos, sin embargo deben hacerlo. Faltan tres años para que las urnas develen cambios. ¿Cuántos Bernardos más, cuántos corazones gastados, cuántas esperanzas yertas dejaremos entre tanto?Esperemos, al menos, poder retomar la próxima semana el análisis político concreto porque eso evidenciaría que vuelve la política a la Argentina. Mientras tanto, lo que hay es un estado patológico que sólo puede ser analizado por un médico especializado. © www.economiaparatodos.com.arFuente: http://www.economiaparatodos.com.ar/ver_nota.php?nota=2140

Adoctrinados en los Setenta Con más de tres décadas de diferencia temporal, hablar de los años 70` o hablar del presente, pareciera ser lo mismo. En noticias o en telenovelas; en radios o en ‘hits’ musicales de moda; en discursos políticos o en una simple y cotidiana conversación de sobremesa. El tiempo pareciera no haber transcurrido, vivimos anclados en un eterno presente, o en un eterno pasado, según como se lo mire. En 1983 la democracia como forma de gobierno retorna a nuestro país encarnada en la figura presidencial del Dr. Raúl Alfonsín, y a partir de allí, en lugar de avanzar hacia un futuro promisorio y de unidad, se inauguró una suerte de revisionismo malintencionado sobre lo acaecido durante el gobierno saliente, haciendo especial hincapié en materia de Derechos Humanos. Es dable aclarar que no fue por azar que Alfonsín diera comienzo al sinfín de distorsiones y omisiones imprescindibles referidas a la guerra contra la subversión (proceso que luego se transformara en asfixiante adoctrinamiento), puesto que el mismo líder radical tomó clara posición en la contienda bélica de los setenta, cooperando con la facción terrorista Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP) en … calidad de defensor de sus miembros, tomando destaque su papel “en la negociación por la liberación de Oberdan Sallustro como un verdadero hombre del ERP”.(1) Su vinculación a la guerrilla también venía dada por raíces familiares, dado que su hija engrosaba las filas del mencionado grupo terrorista. Por tales motivos, la imparcialidad que la cuestión amerita resultaría imposible en el primer mandatario. La ideologización de los Derechos Humanos se tornaba tan evidente, que en marzo del 86 su gobierno votó en contra en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para formar una comisión que investigue la violación de estos en Cuba. Los terroristas exiliados (no en el tercer mundo, sino en países capitalistas donde aflora la vapuleada ‘sociedad de consumo’) regresan al país trayendo con ellos la estrategia gramsciana (consistente en penetrar y asaltar los aparatos educativos y culturales para desde allí promover el marxismo y dar venganza contra las FF.AA) puesta en marcha desde años antes, la cual es recibida con los brazos abiertos por el presidente radical quien designa en puestos claves de la cultura y la educación a personajes de la militancia gramsciana como Juan Carlos Portantiero, Beatriz Sarlo, Oscar Terán, Gregorio Klimovsky, Ernesto Lacleau y José Nun, entre otros. De aquí en adelante el revisionismo ha sido la orden, la distorsión histórica la regla y la injusticia su consecuencia. El revisionismo adoctrinante permaneció en creces durante toda la gestión alfonsinista, para luego apaciguarse en los gobiernos posteriores. Bastó tan sólo una sola chispa del gobierno K para reavivar e incrementar el fuego que supo generar Alfonsín: las heridas de los setenta volverían a abrirse, y el adoctrinamiento a través de la educación y la cultura a intensificarse. En efecto, quienes han sido mayormente confundidos desde el alfonsinismo hasta nuestros días han sido sin duda las generaciones que no vivieron la época en cuestión, en especial aquellos jóvenes que, atraídos por nuestra historia reciente, no han escarbado en ella quedándose con la maniquea versión ofrecida, principalmente, desde el Ministerio de Educación de la Nación. Para asegurar un adoctrinamiento eficaz al que ningún joven pueda escapar, el Estado se ha hecho de numerosísimas leyes (de las cuales citaremos tan sólo un puñado) que imponen educar a los alumnos en consonancia con las visiones falsarias que pretenden reivindicar a los terroristas. De esta forma, encontramos la ley 11.782 que indica “fomentar actividades que contribuyan a la información y profundización del conocimiento por parte de los educandos, del golpe de Estado perpetrado el 24 de marzo de 1976 y las características del régimen que el mismo impuso”. Lo interesante es que las actividades que ordena la ley de marras contarán la historia a partir del 24 de marzo de 1976 (como la misma expresa), como si antes de esta fecha todo hubiera sido color de rosa. Del mismo modo la ley 12.498 otorga el “derecho de todo integrante a conocer la verdad acerca de la desaparición forzada de personas (…) ocurridas en relación con los hechos de la represión ilegal desarrollada entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983”. Sería acertado entonces pensar que no tenemos el derecho de conocer la verdad sobre las 734 personas desaparecidas durante el gobierno constitucional anterior al Proceso (conforme a los datos recogidos por la CONADEP), ni sobre los 476 crímenes de perpetrados por la organización peronista AAA, ni de los 2000 terroristas indultados por el irresponsable Presidente Héctor Cámpora, ni por los 1358 homicidios cometidos en democracia por el terrorismo izquierdista (conforme diario La Opinión y La Prensa, ejemplares del 22 y 23 de marzo de 1976 respectivamente). Para intensificar el adoctrinamiento en los más jóvenes, se da curso a la ley 25.633 que ordena “Instrúyase el 24 de marzo como día nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en conmemoración de quienes resultaron víctimas del proceso iniciado en esa fecha de 1976. El Ministerio de Educación de la Nación, acordará la inclusión en los respectivos calendarios escolares en jornadas alusivas al día nacional”. De nuevo preguntamos ¿Antes del 24 de marzo de 1976 no ocurrió nada? Cabe aclarar que las víctimas del terrorismo marxista evidentemente no forman parte de los efusivos debates y actividades que ordena por ley el Estado y mucho menos cuentan oficialmente con su día nacional, silenciadas, ocultadas y discriminadas en el dolor como si se tratara de víctimas otra guerra. Nada de malo tendría fomentar el debate y el revisionismo de nuestra historia reciente, todo lo contrario, pero ocurre que tanto la legislación citada, como los libros de educación requeridos en las instituciones educativas (quien escribe puede dar fe de ello pues tiene 19 años), promueven una historia maniquea, manipulada y por sobre todas las cosas, abiertamente falsa. La penetración doctrinal no concluye en los colegios, sino que se vale también de los medios de comunicación social aprovechando sus beneficios audio-visuales para transmitir mensajes de mayor impacto psicológico e indudable carga emocional. El trabajo no resulta arduo para el gobierno, pues la mayoría absoluta de los medios son oficialistas. A partir de este momento las noticias relacionadas con los setenta pasan a ser moneda corriente; las telenovelas que abocan al tema generan estragos en los ratings nacionales; las canciones que recitan sobre “jóvenes idealistas y militares malos” aseguran su permanencia en las radios y “discos” de moda. El engaño pasa a ser sistemático, y sus consecuencias derivan en odios, rencores, olvidos, desmemorias e injusticias. Las voces más silenciadas empiezan a gritar cada vez con mayor fuerza; aceptaron con resignación el permanente revisionismo que no nos deja avanzar en el tiempo, pero piden que sea completo, imparcial y despojado de revanchismos. El gobierno por su parte no cesará en el adoctrinamiento que viene perpetrando con exitosos resultados. Queda en usted, y sólo en usted, escuchar campanas conciliadoras e imparciales sobre los setenta o quedarse con el facilismo (al parecer inherente al pueblo argentino) de aceptar las mentiras impartidas desde el régimen. El autor es un joven de 19 años que lleva más de cuatro años prestando especiales esfuerzos para la reconciliación nacional, investigando árduamente nuestro pasado reciente.
EL CAPITÁN FRÍO Emilio Pérsicco es el 'Capitán Frío' del kirchnerismo. El líder del 'Movimiento Evita' maneja al principal monopolio de heladerías artesanales de la Argentina. Hoy en día, el 'Movimiento Evita' se ha convertido en una de las fuerzas de choque del régimen kirchnerista y se destaca por su violencia e intolerancia. Su líder Emilio Pérsicco es uno de los conductores de este grupo piquetero que atemoriza a la sociedad con su violencia verbal y un poco artrítica desde las pantallas de televisión. El 'MTD Evita', se ha reciclado en épocas kirchneristas como 'Movimiento Evita' y a medida que se van incrementando las protestas contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner crece la importancia de esta agrupación cuyo rol es el de 'disciplinar' a fuerza de palo, tumbera y cadenazo a cualquier ciudadano que intente manifestarse en contra del régimen. Emilio Pérsicco proviene de una familia muy pudiente originaria de la ciudad de La Plata. A diferencia de sus familiares, al líder piquetero jamás le gustó trabajar y supo ser alumno crónico del Colegio San José de La Plata donde se unió a la UES. Como se la pasaba haciendo política, el sistema educativo lo terminó expulsando a los 19 años de edad tras deambular por varios institutos. Cuando vino el golpe de estado, Emilio Pérsicco se acordó de que tenía una familia que formaba parte de la burguesía platense y decidió 'exiliarse' con destino a Suecia. Allí fue cuando Emilio Pérsicco se vio obligado a confrontar con 'el sistema'. Cuando una persona, especialmente un militante político, se exilia en otro país (especialmente en Suecia) usualmente llega 'con una mano atrás y otra adelante'. Lamentablemente, las autoridades suecas sorprendieron a un desaliñado Emilio Pérsicco cobrando un giro que le enviaba su familia desde La Plata, entonces sin mediar otra explicación decidieron detenerlo y expulsarlo. El futuro piquetero recaló en España, pero su fervor revolucionario se apagaba cuando llegaba a la ventanilla de los bancos para cobrar los dólares que semanalmente le remitían sus laboriosos familiares desde la ciudad de las diagonales. Su incursión terminó con el llamado de un gerente de un banco que requirió la presencia de la policía española porque desconfiaba de la palabra de un mendigo que quería cobrar mil dólares provenientes de Buenos Aires. Tras varios días de arresto, España le sugirió al piquetero que siguiera su dudoso exilio en otro país. Para las autoridades españolas Emilio Pérsicco no tenía miedo de caer en las garras de la dictadura militar, el problema era que el duro dirigente social le temía al duro trabajo en la heladería familiar y esto lo decidió a probar suerte en México. Cuando el líder piquetero intentó darle cátedra de 'socialismo' a los descendientes de Pancho Villa. La única respuesta fue una rápida huida hacia la ciudad de La Plata. Era evidente que el mundo no estaba preparado para Emilio Pérsicco. Tras bajarse del 'Río de la Plata' y retornar vencido a la casa paterna, este personaje comprendió que el rol central de la sociedad le corresponde a la clase trabajadora y que existía una persona capaz de enseñarles el camino: Emilio Pérsicco. Ahí el piquetero se fue fogueando en diversas plantas fabriles como un molesto aprendiz que cuestionaba ideológicamente a los capataces que lo mandaban a baldear el baño. Emilio Pérsicco se convirtió en un abonado a los despidos y tras comprender que el secador y el balde no son las armas de un verdadero revolucionario decidió pasar a la lucha. Y si de lucha se trata, nada mejor que unirse a las huestes de Vicente Leónidas Saadi y refugiarse en las nubes de úbeda del nepotismo catamarqueño. Pronto desfiló por el peronismo revolucionario, pasó al 'peronismo que resiste' y se integró a Quebracho. Pero Quebracho le quedaba chico a este visionario de la política y entonces decidió crear el 'Movimiento de Trabajadores Desocupados Evita'. En sus primeras declaraciones públicas, este iluminado declaraba a los medios que el piquete era una herramienta para luchar por el trabajo y la inclusión social, dos cuestiones cruciales para la reconstrucció n del país. Cuando se integró a la 'Coordinadora Aníbal Verón' lo único que logró fue profundizar la crisis y la confusión del primitivo movimiento piquetero. Pero cuando apareció Néstor Kirchner, el MTD Evita se lanzó a los pies del pinguino mayor y comenzó a generar su espacio de poder al calor del oficialismo. Cuando Emilio Pérsicco logró colarse en un proyecto político, su clan familiar recibió al 'hijo pródigo' con los brazos abiertos y le planteó la posiblidad de colaborar económicamente en la lucha incansable por los derechos de los trabajadores. Gracias al aporte económico de las 'Heladerías Pérsicco', el MTD Evita pasó a ser el 'Movimiento Evita' y con el correr de los meses se convertiría en uno de los actores fundamentales en la compleja ingeniería de poder de Néstor Kirchner. Es interesante repasar la evolución de esta laboriosa familia platense. Cuando llegó de Italia, su abuelo, Julio Pérsicco abrió una verdulería en pleno centro de la ciudad de las diagonales (Diagonal 80 y calle 6). A diferencia de su nieto, el Pérsicco que trabajaba puso todo su empeño en progresar y se asoció con su primo Luigi Aversa, un trabajador nativo de Sorrento que se dedicaba a vender pescado y maní en la ciudad de Mar del Plata. En el año 1931 adquirieron un local en Diagonal 80 y calle 5 abrieron un almacén que fue evolucionando hasta convertirse en un local donde se dedicó exclusivamente a la venta de helado artesanal con el nombre de 'Helados Pérsico' (con una sola 'c') . Gracias a la auténtica cultura del trabajo, Luigi Aversa fundó en 1969 la reconocida cadena de helados artesanales 'Freddo'. Por aquellos años ya se integraron a la sociedad los hijos del 'Nono', Federico y Pablo Aversa, acompañados por su cuñado Salvador Guarracino. Su primer local fue instalado en el corazón de la Recoleta (Pacheco de Melo esquina Callao) y con el tiempo se expandió hasta tener cincuenta sucursales. Durante la época menemista, la familia Aversa decidió hacer negocios con el grupo inversor 'Exxel' que compró la cadena de helados 'Freddo' por 75 millones de dólares. Con posterioridad el grupo económico de Juan Navarro vendió esta empresa al fondo de inversión 'Pegasus'. Durante esta administració n, 'Freddo', redujo su expansión a 32 locales pero incorporó a su negocio una cadena de cafeterías con el nombre de 'Aroma'. En noviembre del 2001, cuando caía el gobierno de Fernando de la Rúa, el corralito inmovilizaba los ahorros de miles de argentinos y comenzaba el auge del movimiento piquetero, los empresarios Federico Aversa y Juan Martín Guarracino deciden retomar su actividad dentro del rubro de la producción de helados artesanales bajo el nombre de 'Helados Persicco' (con dos 'c') y la otra parte de la familia, Silvina y Leandro Aversa optaron por abrir otra cadena de heladerías bajo el nombre de 'Un Altra Volta' (hoy conocida como 'Volta'). En el año 2006, el gobernador Felipe Solá cedió a las presiones de la influyente familia Aversa y bastó una recomendación de Néstor Carlos Kirchner para que el piquetero Emilio Pérsicco fuera designado como subsecretario de gabinete de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires. Esto le posibilitó al influyente dirigente piquetero acceder a innumerables líneas de crédito en el castigado Banco de la Provincia de Buenos Aires y desde su despacho manipulaba decenas de planes sociales, a los cuales el 'MTD Evita' les incautaba el 50% de su importe como 'impuesto revolucionario' para financiar la lucha piquetera. Obviamente que durante la gobernación de Felipe Solá y el gobierno de Néstor Carlos Kirchner 'la heladería' fue uno de los grupos económicos más beneficiados en materia de otorgamiento de créditos millonarios por parte del Banco de la Nación Argentina y el Banco de la Provincia de Buenos Aires. Gracias a una hábil administració n por parte de los contadores que administran a este monopolio de heladerías artesanales, una buena parte de los dineros públicos que ingresan sus las arcas van a parar a la caja política que mantiene la operatividad del 'Movimiento Evita' de Emilio Pérsicco. Por lo visto, la violencia social, la quema de cubiertas y los piedrazos han sido muy productivos para el crecimiento de los negocios de la familia Aversa. Han instalado trece locales de gran categoría que apuntan a un público de alto poder adquisitivo. La conclusión que uno puede sacar es que el 'brazo heladeril' del 'Movimiento Evita' le encanta recibir a sus locales al mismo segmento social que los movimientos piqueteros dicen odiar por cuestiones ideológicas y raciales. Actualmente la heladería Pérsicco tiene seis lujosos locales en Palermo (Salguero y Cabello), Belgrano (Migueletes y Mauré, dentro del complejo 'La Imprenta' y Vuelta de Obligado 2092, en el local lindero a la iglesia 'La redonda' de Cabildo y Juramento) Caballito (Rivadavia 4933), Pilar (en el 'Office Park' de Panamericana Km 42,5) y en Tigre (en centro comercial del country Nordelta). El grupo de heladerías 'Un Altra Volta' cuenta con siete locales de primera categoría. Actualmente conserva el local original de 'Freddo' de Pacheco de Melo y Callao. Tienen otro local en Recoleta (Quintana y Ayacucho) y un tercer local se encuentra en Santa Fé 1826 (casi Callao) en pleno corazón de Barrio Norte. Sabemos que el movimiento piquetero es enemigo de los monopolios. Pero es interesante apuntar la cercanía (y la habilitación comunal) de ciertos locales de 'Un Altra Volta' con los de su cadena 'rival': a)El local de 'Volta' que se ubica en Echeverría 2302 de Belgrano 'compite' con el emprendimiento que tiene 'Helados Pérsicco' a menos de 100 metros en Vuelta de Obligado 2092. b)Otro 'Un Altra Volta' se encuentra en Palermo en Libertador 3060 (casi esquina República de la India) se encuentra a pocas cuadras del local de 'Pérsicco' de Salguero y Cabello. Un segundo local de 'Un Altra Volta' está ubicado a solamente tres cuadras (Coronel Díaz y Cerviño). c) Los vecinos de Pilar pueden disfrutar de 'Un Altra Volta' en el shopping 'Las Palmas del Pilar Shopping' (Panamericana Km.50), mientras los seguidores de 'Pérsicco' pueden ir hasta el 'Office Park' de Panamericana Km.42,5). Todos estos locales son de alto costo y dirigido a un público consumidor que ideológicamente está muy lejos del 'Movimiento Evita'. Además tienen la costumbre de 'invitar a retirarse' a los niños pobres que suelen mendigar en sus adyacencias. Así que cuando adquiera un exquisito helado artesanal en los locales del 'Movimiento Evita' tenga en cuenta que con su compra está financiando a un genuino hombre de la " resistencia “, por lo tanto trate de no ser demasiado “resistente” usted también. Fuente: http://www.harrymagazine.com/200805/capitan_frio.htm