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50 razones por las que Paul McCartney es un genio James Paul McCartney nació el 18 de junio de 1942. Heredó la vocación musical de su padre, Jim, quien acostumbraba reunir a la familia en la sala mientras ejecutaba las melodías de ragtime que solía interpretar con su banda, la Jim Mac's. Siendo un adolescente Paul recibe de su padre una trompeta como regalo, la cual cambiaría (debido a que le "hacía doler los labios" y a que no podía cantar y tocar al mismo tiempo) por su primera guitarra, una Zenith 17 acústica. Ya desde muy joven Paul empezó a componer canciones. "I lost my little girl" fue la primera, y siguieron algunas otras, pero tras conocer a John Lennon el 16 de junio de 1957 en una feria en Wolton, ambos empezaron a trabajar juntos, y desde 1962 hasta 1969 crearon el que tal vez sea el catálogo más importante de la música popular en cuanto a la colaboración entre dos personas. Luego de la separación de The Beatles, Paul siguió componiendo, ya como solista, ya para su banda Wings, formada en 1971, o en su segunda etapa solo, desde 1980 hasta la fecha. Aunque en la mayoría de las canciones es imposible saber qué porcentaje del total es atribuible a cada uno dentro del tándem compositivo Lennon/McCartney, el misterio fue desentrañándose con el paso de los años, en entrevistas y declaraciones que los propios John y Paul se encargaban de otorgar. Sin embargo, algunas han quedado presas de la polémica, como "In my life", "Eleanor Rigby", y otras en las que ellos mismos decían haber tenido una mayor participación que la que reconocía su contraparte. Siempre preocupado por el aspecto formal y melódico - lo cual generaba una perfecta simbiosis con Lennon, preferentemente volcado al contenido lírico - McCartney se ha destacado por ser uno de los más grandes creadores de melodías de todos los tiempos, exhibiendo no tan sólo una fantástica capacidad y facilidad para componer música, sino también una extraordinaria versatilidad en cuanto a los géneros musicales en los que incursionó. Abordó con éxito el rock n' roll clásico, la balada, el hard rock, el swing, el music-hall, el bolero, la música clásica, y tantos otros más. Como letrista demostró también momentos brillantes en su obra compositiva, generalmente encarando historias o escenas cotidianas como excusa para tocar temas sensibles (cuando no lo hacía en primera persona). Capítulo aparte merecen sus sorprendentes dotes como multiinstrumentista y como una de las más agradables voces y con mayor tesitura de la historia del rock. Sin ánimo de entrar en comparaciones inútiles con los otros miembros de The Beatles, o de otros compositores, la siguiente es una lista de los que, a nuestro parecer, son sus 50 momentos más brillantes dentro de su vasta producción musical. Aunque muchísimas páginas han quedado afuera, hemos pretendido sintetizar su gran inspiración musical, su eficacia lírica, y su enorme talento puesto al servicio de la música. 50. C’mon people (Paul McCartney) Álbum: Off the ground (1993) Siempre proclive a escribir canciones con mensajes de paz, esperanza y libertad, en 1993 Paul McCartney sorprende con esta composición, de letra optimista y alentadora y hermosa melodía, tal vez repetitiva dentro de su catálogo, pero no por ello menos apreciable. "Perdonemos algunos errores... vamos, gente, dejemos que empiece la diversión; tenemos un futuro y se viene con todo", proclama con convicción. 49. Helter Skelter (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) En 1968 Paul decidió, ante la invasión de bandas "ruidosas", que debían grabar un tema haciendo la mayor cantidad de ruido posible. Más allá de que lo hayan conseguido o no, este potente hard rock fue, según algunos críticos, uno de los pioneros del incipiente heavy metal de aquellos tiempos. "Tengo ampollas en los dedos" grita Ringo Starr después de sacudir la batería durante 20 minutos, muchos más que los que dura la versión recortada que se incluyó en el Álbum Blanco. 48. Another day (Paul McCartney) Lanzada como simple en 1971. Durante los últimos días de los Beatles, Paul escribió esta historia de una mujer solitaria, que envuelta en la rutina, esperaba la llegada de algún amor que rompa su monotonía. Aunque el tópico de la soledad ya fuera usado algunos años atrás en "Eleanor Rigby", McCartney logra una gran canción, con sus "galopes" percutivos en el estribillo y muy buenas armonías vocales. 47. Tug of war (Paul McCartney) Álbum: Tug of war (1982) Otra canción pacifista, donde se realiza la analogía entre el "Tug of war" (juego de la cinchada) y los conflictos y las guerras. Con una hermosa producción y una perdurable melodía, McCartney sugiere que no vale la pena tanto "tira y afloja", y pone sus esperanzas en "otro mundo", con certeza mucho mejor. 46. Dance tonight (Paul McCartney) Álbum: Memory almost full (2007) Compuesta mientras aporreaba unos acordes en una mandolina para su hija, Paul logra otra efectívisima canción repleta de optimismo, con una letra banal pero provista de una música pegadiza y alegre. 45. Ob-la-di Ob-la-da (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) En los últimos años de los Beatles, influenciado por Yoko Ono y por su propia filosofía autoreferencial, Lennon había tomado la costumbre de denostar muchas de las canciones de McCartney por su sensiblería y liviandad. En el caso de Ob-la-di Ob-la-da (a la que posteriormente llamaría "musica para abuelitas" ), se aburría con el arreglo reggae que Paul intentaba inferirle, hasta que sacudió el piano y le imprimió mayor velocidad. Esa sería la versión final de esta hiper conocida canción, cuya música infantil describe una historia de amor con final feliz y gracioso cambio de roles al final, a cuyo pegadizo estribillo es imposible resistirse. 44. Silly love songs (Wings) Álbum: Wings at the speed of sound (1976) Después de la separación de los Beatles, y sin el contrapeso de Lennon, Paul sacó a relucir su lado más romántico y sensible en muchas de sus canciones, hecho por el cual le llovieron infinidad de críticas. En 1976, como respuesta a esas voces, lanza "Silly love songs", riéndose de aquellos que se burlan de sus "tontas canciones de amor", ya que él opina - en el sonido disco de la época - que hay mucha gente que "quiere llenar el mundo" con estas canciones... y además insiste: "qué hay de malo con eso? me gustaría saberlo... porqué acá voy otra vez... Te amo". 43. Calico skies (Paul McCartney) Álbum: Flaming pie (1997) Una de las más hermosas canciones de amor de McCartney, dedicada a su esposa Linda poco tiempo antes de que ésta muriera de cáncer. "Me diste vida bajo cielos de algodón", y "Estaba escrito que te amaría desde el momento en que abrí los ojos", son algunas de las frases que, acompañadas del armonioso riff de guitarra acústica, expresaban el sentimiento de un hombre que sabía que estaba perdiendo a la mujer de su vida. 42. Honey pie (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) Habituado desde su niñez a los números de standard jazz, music-hall y vaudeville, McCartney escribió esta breve página en esos cánones, para lo cual contó con la efectivísima producción de George Martin, un experto en la materia. 41. Got to get you into my life (The Beatles) Álbum: Revolver (1966) Esta posesiva pieza fue uno de los números fuertes de "Revolver", el álbum con que los Beatles empezaron a explorar esa infinidad de oportunidades que les brindaba el estudio de grabación, ya retirados de los escenarios. Con sus potentes bronces y su intempestiva letra, consigue en el oyente un efecto trepidante difícil de evitar. 40. Hope of deliverance (Paul McCartney) Álbum: Off the ground (1993) Otra desesperanzada canción de amor, aunque su título sugiera lo contrario: la liberación ansiada es de la pasión que cautiva al hombre, cuyo corazón está en las manos de su amada, que incluso es consciente de ello. Un hit de aquellos tiempos, la canción no cesó de sonar en las radios y clubs. Una gran melodía en clave acústica que adereza con tintes optimistas una sombría lírica. 39. I’m down (The Beatles) Lanzada como simple en 1965. No caben dudas del esfuerzo de Paul en este desgarrador rock n' roll por imitar a "Little" Richard, uno de sus máximos ídolos; él mismo se encargaba de aullar "Long Tall Sally" en los primeros años de los Fab Four, y esta composición emula las cadencias y los esfuerzos vocales de aquella obra. No obstante, no se queda en la mera imitación y alcanza una notable melodía sumada a una genial interpretación. Quedará en la historia la electrizante versión del Shea Stadium, en la gira norteamericana del '65, con un enloquecido Lennon sacudiendo un órgano Vox Continental con los codos. 38. Let’em in (Wings) Álbum: Wings at the speed of sound (1976) "Alguien está golpeando la puerta, alguien está tocando el timbre... háganme el favor, abran la puerta y déjenlos entrar" dice Paul en medio de hipnóticos redobles militares de tambor. A quién pide que dejen entrar? Ni más ni menos que a Martin Luther King, los Everly Brothers, su hermano Michael, su tía Gin, y a su "hermano John", que bien podría ser el hermano de Linda, su esposa, o su "hermano" John Lennon. Véase como otra letra irrelevante de McCartney, o como una mano tendida de reconciliación hacia su viejo compañero, en un año en que las relaciones entre ambos empezaban lentamente a recuperarse. 37. Birthday (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) Una llana letra sirve de relleno para este crudísimo rock n' roll, cuyo riff es tal vez uno de los más potentes y mejor logrados de los Fab Four. Con Paul al piano, Lennon en guitarra y Harrison en bajo lo aporrean eficazmente, mientras Starr sacude parches sin piedad. También participan en esta canción - en coros y palmas - Yoko Ono y Patti Harrison. 36. Can’t buy me love (The Beatles) Álbum: A hard day’s night (1964) En pleno auge de la beatlemania, McCartney sorprende con un rock básico cuya letra hablaba del desprecio por los bienes materiales y por el dinero, siendo el momento en que más duro estaban trabajando para conseguirlo. Más allá del sarcasmo inicial, y de la evidente ironía velada (blanqueada anteriormente en temas como "Money, That's whatl I want ", consigue un rock divertidísimo con un ritmo frenético, exaltado en la inolvidable escena de la película "A hard day's night". 35. Back in the USSR (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) Año 1968. Mientras las tropas norteamericanas enfrentaban al vietcong y Lyndon Johnson y Brézhnev diagramaban su Guerra Fría, los Beatles lanzan este rock n' roll plagado de alusiones y sarcasmos: su título era una mención clara a "Back in the USA", un single de Chuck Berry de 1959; los juegos vocales parecían homenajear a los Beach Boys; había incluso un guiño a Ray Charles y su "Georgia on my mind"; pero lo más desafiante era su letra, que hablaba del placer de volver a casa y de estar de vuelta en la Unión Soviética, golpeando subrepticiamente algunos cánones: "las chicas ucranianas me vuelven loco... dejan a las occidentales atrás". Aunque tratándose de los Beatles y sobre todo de Paul, más que una apología comunista o una crítica a las cazas de brujas, probablemente haya sido un mero divertimento. 34. Mull of Kintyre (Wings) Lanzada como simple en 1977. "Las canciones folklóricas escocesas que sonaban eran las antiguas... pensé que era hora de escribir una nueva canción folklórica", dice Paul en el video The McCartney Years. Y así fue. Acompañado por su guitarra acústica e inspirándose en un lugar ubicado en la península de Kintyre, al sur de Escocia - cuya vista podía apreciarse desde su propia granja - junto a Denny Laine escribió este plácido vals, que contó con la inapreciable colaboración de la Campbeltow Pipe Band en gaitas. Obtuvo el récord del single más vendido en esos días. 33. Uncle Albert, Admiral Halsey (Paul McCartney) Álbum: Ram (1970) Dos mitades, unidas en una sola pieza, y una coda conforman esta gran canción, que deja lo mejor de la letra para el final: "levantá los pies del piso, viví un poco, sé un gitano, movete!". El "gitano" Denny Laine no tardaría en sumarse a la música de Paul, pero en ese momento era tal vez un empujón hacia sí mismo, en la complicada etapa que le siguió a la separación de los Beatles. 32. I’ve just seen a face (The Beatles) Álbum: Help! (1965) La "canción de la tía Gin", llamada así por ser de las preferidas de su propia tía, no era otra cosa que un seductor número de country and western, provisto de una peculiar métrica lírica sin cortes ni pausas (Lennon repitió con éxito el experimento posteriormente en "Across the universe" ). Finalmente encontró su lugar en el álbum Help! con el título que la haría famosa. 31. Ebony and Ivory (Paul McCartney) Álbum: Tug of war (1982) Luego de la alusión sobre integración racial que hiciera en "Blackbird", velada y metafórica, McCartney supuso que necesitaba algo mucho más directo y recurrió a una vieja comparación entre las razas y los materiales con que se elaboran las teclas del piano, ébano y marfil. "Viven juntos en perfecta armonía, de lado a lado en el teclado de mi piano... porqué nosotros no podemos?". Para completar el cuadro acudió a uno de los más grandes músicos, el genial Stevie Wonder. Inspirada melodía provista de una efectiva letra. 30. Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (The Beatles) Álbum: Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) Concebida en un principio como la primera canción de un disco enteramente conceptual, animado por la imaginaria "Banda de corazones solitarios del Sargento Pepper", quedó finalmente como un vibrante hard rock decorado con bronces y con una modalidad poco corriente hasta el momento, la del grupo como anfitrión del público en el álbum. Su reprise, por otra parte, es todo un acierto. Gran apertura para un enorme disco. 29. Pipes of peace (Paul McCartney) Álbum: Pipes of peace (1983) Inspirada en un evento real ocurrido durante la Primera Guerra Mundial - un alto el fuego entre soldados ingleses y alemanes durante la jornada navideña - se trata de otra canción pacifista de Paul McCartney: "les enseñemos a usar las pipas de la paz". El videoclip, con un Paul jocosamente clonado, intentaba reconstruir aquella jornada. 28. Back seat of my car (Paul McCartney) Álbum: Ram (1970) Divertida entrega sobre una pareja, tal vez adolescente, que huye hacia México; el conductor quiere hacer las cosas a su manera, y reniega de la "canción" del padre de ella: "hacer el amor está mal". Gran composición con una inspiradísima música y aderezada con fantásticos arreglos vocales. 27. Mother nature’s son (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) Esta apologética agreste fue otra de las canciones escritas por McCartney en India; con una lírica que pretende trascender lo mundano, sin metáforas ni vueltas, solamente cantando las bondades de ser un "hijo de la madre naturaleza", ayudado por el entorno de Rishikesh. El acompañamiento acústico realza la idea de la canción, en un estilo fingerpicking que los Beatles aprendieran del cantante Donovan. 26. All my loving (The Beatles) Álbum: With the Beatles (1963) Escrita en gira durante los primeros y agitados días de fama de los Beatles, esta canción perfecciona el estilo de composición "epistolar", en la cual el hombre, en viaje, le escribe unos versos a su amada. Deliciosamente arreglada con un obstinado tremolando de guitarra, su bajo walking y sus terceras voces, fue uno de las piezas más celebradas en los inicios del cancionero beatle. 25. No more lonely nights (Paul McCartney) Álbum: Give my regards to Broad Street (1984) Acaso alguien que vivió su adolescencia en la década de los '80 se privó de bailar esta enorme balada? Un clásico de la música de aquellos días, con una desesperada letra y una excelente melodía, es tal vez una de las canciones más conocidas de Paul McCartney en su etapa como solista. 24. Here today (Paul McCartney) Álbum: Tug of war (1982) El 8 de diciembre de 1980, un desequilibrado mató no solamente a John Lennon hombre, sino además al genio, a uno de los más grandes íconos del rock, a la esperanza de ver reunidos a los Beatles, al sueño de una generación entera y a una parte gigantesca de la música. McCartney, conmovido, tradujo su dolor en una conversación imaginaria con su amigo ausente: "No entendíamos nada, pero siempre podíamos cantar... ¿Qué hay de la noche en que lloramos, porque no había razón alguna para guardarse todo adentro? Nunca entendimos nada, pero vos siempre estabas ahí, con una sonrisa". Sencillo y conmovedor. 23. Two of us (The Beatles) Álbum: Let it be (1970) "Nosotros dos", una hermosa canción dedicada a Linda, pero en la cual pueden interpretarse también algunos velados mensajes a Lennon, muestra un preciso engarce vocal en dueto entre Paul y John. Una letra melancólica pero amena y una deliciosa melodía hacen el resto. 22. I will (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) Una más de la India, "I will" es una balada con tintes de bolero y una letra enamoradísima, cuya melodía define acertadamente las pretensiones profundas del compositor. Con un acompañamiento acústico, lo más notable de esta canción incluída en el Álbum Blanco tal vez sea el "bajo vocal" realizado por McCartney, cuyos "dum dum" acentúan el sentido melódico y hacen a esta pieza realmente irresistible. 21. Lady Madonna (The Beatles) Lanzada como simple en 1968. Una fotografía de una madre africana inspiró a Paul este rock en la línea de Fats Domino, con un descarado riff en el piano, doblado luego por bajo y guitarra. 20. Get back (The Beatles) Álbum: Let it be (1970) Originalmente concebida por McCartney como el plato fuerte de un proyecto en el cual ellos debían "volver" (Get Back) a sus raíces rockeras, este rock galopante de hombres consumidores de hierbas y travestis descuidados era concebido por John Lennon como un mensaje subliminal hacia Yoko Ono: "Cada vez que él cantaba 'volvé adonde una vez perteneciste' la miraba con sorna". De todas maneras, una notable y vertiginosa composición que quedó en la historia como la última canción que interpretaron los Beatles en vivo, en la terraza de Apple. 19. Maxwell’s silver hammer (The Beatles) Álbum: Abbey Road (1969) Otra de las canciones que Lennon odiaba, "Maxwell's silver hammer" sirvió para que los Beatles terminaran hartos de un obstinado y perfeccionista McCartney, que insistía una y otra vez con ella. Se trata de una brillante composición lírica, en la cual el autor - a través de la divertida historia de un asesino serial - alude a "ese martillo que nos cae imprevistamente cuando no lo esperamos". Con aires de music-hall y buenos arreglos, se puede escuchar en el estribillo al plomo, amigo y confidente de la banda, Mal Evans, golpeando un martillo contra un yunque. 18. When I’m sixty four (The Beatles) Álbum: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967) La melodía de esta canción fue concebida durante los días de Hamburgo (1960-1962), y recuperada años después para el Sgt. Pepper, con una letra que hablaba de hipotéticas visiones futuristas en un plácido ambiente hogareño, al llegar a los 64 años. George Martin completó el brillante cuadro con una interesantísima producción instrumental. 17. And I love her (The Beatles) Álbum: A hard day’s night (1964) Vale la pena incluir esta hermosa canción con aires de bolero en esta lista, más allá de su infantil letra, por su excelsa melodía, resaltada por los bongós de Ringo Starr y los exquisitos arreglos de guitarra española de George Harrison. La poesía, intimista y simplona, sobrepasa su intención en la almibarada voz de McCartney, pero el ambiente musical obtenido equilibra las cargas y sentencia una de las canciones de amor más hermosas que se hayan escrito jamás. 16. The fool on the hill (The Beatles) Álbum: Magical Mistery Tour (1967) Fool es una de esas ricas palabras en inglés con diversos significados, ya que no solamente significa "loco", o "tonto", sino que también, entendido como verbo, puede interpretarse como "engaño" o "broma". Si pensamos que McCartney atribuyó la inspiración de esta canción a un personaje "como el Maharishi", no podemos evitar la tentación de pensar que un poco de cada acepción va imbuida en su significado. Hermosa y apacible melodía, sensatamente adornada por flautas que completan satisfactoriamente la pretensión melódica. 15. I saw her standing there (The Beatles) Álbum: Please please me (1963) Cuando McCartney le mostró a Lennon los primeros versos de su nueva composición: "Ella tiene solamente 17 años y nunca fue reina de belleza", éste le dijo que le parecía una basura, y le sugirió "Ella tiene solamente 17 años, y ya sabés a qué me refiero". Una muestra más de cómo funcionaba a la perfección la sociedad compositiva entre estos dos genios, uno aportando la inocencia y candidez, y otro la rebeldía y lo mundano. "Cómo podría bailar con otra desde que la vi parada ahí?" se preguntaban los Beatles en 1963, sacudían sus flequillos, y miles de chiquilinas deliraban al son de este divertidísimo rock n' roll. 14. Michelle (The Beatles) Álbum: Rubber soul (1965) Gran canción con aires franceses, los primeros versos fueron aportados por la esposa de un amigo, profesora de ese idioma. Cuando McCartney se estancó a la mitad de la composición, Lennon le sugirió: "porqué no probás algo como... Te amo, te amo, te amo...?". Cierre de lujo para otro clásico de The Beatles. 13. My love (Wings) Álbum: Red rose speedway (1973) Otra de las dulzonas baladas de McCartney, esta excepcional canción - aunque patina en su lírica al estar plagada de lugares comunes - sale airosa por su gran melodía, que define con eficacia la atmósfera romántica y personal, y que se completa con excelentes arreglos instrumentales, particularmente su delicioso solo de guitarra. 12. Oh darling! (The Beatles) Álbum: Abbey Road (1969) Inspirada en los éxitos de slow rock de fines de los '50, "Oh darling" le gustó a Lennon al punto de pedirle a su autor llevar él la voz solista, aduciendo que podría cantarla mejor. McCartney se negó, y practicó su voz "gritada" durante una semana antes de grabar esta magnífica pieza, provista de una gran instrumentación y que se convertiría en uno de los mayores clásicos de Los Beatles. 11. Golden slumbers / Carry that weight / The end (The Beatles) Álbum: Abbey Road (1969) Magistral suite, incluída como cierre del antológico lado B del álbum "Abbey Road"; se compone de tres canciones cuyo entrelazamiento musical es sencillamente perfecto. Paul se permite musicalizar un poema de Thomas Dekker (pues no podía leer la música original); manda un sutil mensaje a Lennon, a quien tal vez consideraba el responsable de la disolución de los Beatles: "muchacho, vas a cargar con ese peso por un largo tiempo"; y cierra con la apoteosis de "The End", explicándole al mundo que "el amor que das es igual al amor que recibís". 10. Here, there and everywhere (The Beatles) Álbum: Revolver (1966) Una de las preferidas de su autor, esta canción de un enamorado que ve a su mujer "en todas partes" posee una de las melodías más interesantes y agradables que Paul haya escrito. 9. Eleanor Rigby (The Beatles) Álbum: Revolver (1966) Definitiva oda sobre la soledad y la gente solitaria, plagada de metáforas, alusiones sociales e imágenes bizarras (Eleanor Rigby guarda su cara en una jarra, junto a la puerta). Aunque Lennon se adjudicó casi la totalidad de la autoría de esta canción, es casi aceptado que fue McCartney quien más tuvo que ver en ella, o al menos quien trabajó sobre la totalidad de la música y gran parte de su contenido lírico. El arreglo de cuerdas de George Martin, sumado a la contundencia de la letra, es simplemente conmovedor. 8. Let it be (The Beatles) Álbum: Let it be (1970) Años de conflictos entre los Beatles, McCartney hace esfuerzos supremos por mantener la situación a flote. Una noche, en sueños, su madre, Mary, se le aparece diciéndole que "lo deje ser", una manera de decirle que no le de importancia a las cosas y que deje que tomen su curso natural. Entonces Paul escribió esta balada, con un aire gospel, y jugando con el doble sentido del nombre de su madre con el de la Virgen María (él provenía de un hogar católico), generando una letra cuasi religiosa y una amenísima melodía. 7. Live and let die (Wings) Lanzada como simple en 1972. Escrita para la banda de sonido de la película homónima, y con la producción musical de George Martin, quien debió discutir con el productor de la película, que pretendía que el tema fuera interpretado por una cantante femenina. Afortunadamente Martin ganó la pulseada, y logró que McCartney, acompañado por Wings, entregara esta electrizante pieza. 6. Band on the run (Wings) Álbum: Band on the run (1973) Incluída en el álbum del mismo nombre, este tema consolidó a un Paul McCartney que no había logrado afirmarse ni como solista ni con su nueva banda, Wings. Concebida como una especie de opereta, con diversos retazos musicales unidos, cuya conjunción es perfecta, el producto final es una de esas grandes canciones en las que una convincente letra completa una brillante producción, una superlativa melodía y un pegajoso estribillo. 5. The long and winding road (The Beatles) Álbum: Let it be (1970) Especialista en baladas románticas, Paul arremete con una historia de un amor obsesivo, de esos que no se olvidan fácilmente. "Nunca sabrás todas las formas en que he tratado, pero aún me llevan de nuevo al largo y sinuoso camino", dice acompañado de su piano. Incluída en el proyecto "Get Back", que terminaría siendo el disco "Let it be", fue arreglada por Phill Spector, y la versión terminada no le gustó para nada al ex-beatle; sin embargo tomaría algunos de esos detalles para sus versiones en vivo. Una gran canción. 4. Maybe I’m amazed (Paul McCartney) Álbum: McCartney (1970) Hastiado, presionado y deprimido tras la separación de los Beatles, Paul se refugió en la vida familiar y en el amor de su esposa, Linda. A ella dedicó esta hermosa balada, en la cual se muestra sorprendido a sí mismo, quizás por haber pensado que después de Los Beatles ya no existiría nada, y por comprobar que se mantiene vivo gracias a su mujer. "Tal vez estoy asombrado por la manera en que me amás todo el tiempo... tal vez estoy asombrado por la manera en que realmente te necesito". Un mensaje profundo y conmovedor acompañado de una de las melodías más notables que McCartney haya escrito. 3. Blackbird (The Beatles) Álbum: The Beatles (a.k.a. The White Album) (1968) Forzada analogía entre el mirlo que vuela "al morir la noche", y que debe tomar sus "alas rotas y aprender a volar", con los conflictos raciales existentes particularmente en E.E.U.U. a fines de los '60. Fue una de las canciones que Paul escribió durante su estadía en Rishikesh, India. El pie de McCartney golpeando el suelo marca el ritmo a esta preciosa canción en estilo fingerpicking, cuya pureza y naturalidad le dan un aire sencillamente grandioso. 2. Yesterday (The Beatles) Álbum: Help! (1965) Melodía que vino a la cabeza de McCartney mientras dormía, y que garabateó con el nombre de "Huevos revueltos", fue completada tiempo después y ejecutada solamente por él en su guitarra acústica. Luego de que George Martin le agregara un impresionante arreglo con un cuarteto de cuerdas, se convirtió en una de las más populares melodías en la historia de la música, ostentando el récord de versiones y estableciéndose como un clásico. 1. Hey Jude (The Beatles) Lanzada como simple en 1968. Tras el divorcio de Lennon con Cinthya Powell, McCartney pensó en dar unas palabras de aliento a su hijo Julian: "Hey Jules, no lo eches a perder... toma una canción triste y alégrala"... luego, esa frase se convirtió en una impresionante composición en la cual un amigo da su apoyo y aliento a otro para que se haga con su chica. "Siempre me vi en esa canción... siempre creí que 'Hey Jude' era sobre mí", reflexionaba John años después, agregando que era la canción de Paul McCartney que más le gustaba. Una hermosa balada seguida de una impresionante coda, que puede ser escuchada una y otra vez sin que llegue a cansar. Una composición sublime y definitiva.