Carliitaah
Usuario (Argentina)

¿Qué es Sida? Sida es un síndrome causado por un retrovirus denominado Virus de Inmunodeficiencia Humana (Vih). ¿Cómo actúa el VIHsobre el organismo? El Vih tiene la particularidad de atacar y destruir a los linfocitos, células de la sangre encargadas de defender al organismo de la entrada de agentes patógenos y del desarrollo de células anormales como las del cáncer. Destruye entonces el sistema inmunitario de defensa. ¿Cómo es la evolución del VIH en el organismo? El VIH se encuentra activo desde su ingreso en el organismo, replicándose. La diferencia, en cuanto al tiempo en que esta actividad comienza a dañar el sistema defensivo (linfocitos), varía en cada persona. Hoy aún desconocemos la totalidad de las causas que determinan la velocidad de progresión de la infección, sin embargo sí sabemos que hay factores que influyen y que pueden por tanto potenciar el desarrollo de la misma. Por ejemplo: el estado anímico, la alimentación y el uso de tóxicos Sin embargo, sabemos también, que más allá de todos los cuidados y actitudes positivas que la persona infectada ejercite, hay una evolución hacia la replicación del virus, que es ajena al control voluntario. Con la destrucción de los linfocitos, el VIH debilita progresivamente el sistema inmunitario, logrando que nuestro organismo no pueda defenderse adecuadamente contra gérmenes capaces de producir enfermedades tales como: tuberculosis, infecciones pulmonares, hongos y meningitis entre otras. A partir de esto podemos diferenciar dos fases de la evolución en que puede encontrarse una persona: Asintomático: VIH positivo/a, es una persona que se encuentra infectada por el Vih y sin embargo no presenta ningún síntoma relacionado. Es lo que se llama también sero-positivo. Esto no quiere decir que necesariamente vaya a desarrollar el Síndrome de Inmunodeficiencia o Sida, aunque la evolución del retrovirus tiende a ello. Lo que indica esta condición es que esta persona, sí transmite la infección a otras de no tomar las medidas preventivas que luego señalaremos. Sida: Decimos que una persona padece Sida, cuando además de ser sero-positiva con respecto al Vih, desarrolla lo que llamamos infecciones oportunistas o algún otro padecimiento por disminución de las defensas. El VIH ha destruido ya un número importante de células defensivas y el sistema inmunitario se ha debilitado tanto que es ineficaz ante cualquier infección. Sin embargo a la luz de las nuevas medicaciones contra el VIH, es posible que una persona en esta fase regrese a la anterior, es decir, a la de portador asintomático. Prevención ¿Cómo se transmite? El Vih ha sido aislado en numeroso fluidos del organismo: sangre, saliva, lágrimas, orina, líquido preseminal, semen, fluidos vaginales y leche materna. Sin embargo es muy importante señalar, que sólo en la sangre, líquido preseminal, semen, secreciones vaginales y leche materna, existe una alta concentración de Vih que puede resultar infecciosa. El retrovirus del Sida o Vih, puede transmitirse, por lo tanto por Tres Vías: Vía Sanguínea La transmisión por sangre se realiza principalmente: A- Por el uso compartido de jeringas. B- Durante el parto de una mamá Vih+. C- En transfusiones, derivados sanguíneos y transplantes. Para evitarlo deben aplicarse estrictos controles en él testeo del material tal como indica la ley y en esto recomendamos la supervisión directa del paciente a ser intervenido. Vía Sexual Las relaciones genitales pueden transmitir Vih, a través de lesiones o heridas microscópicas que se producen en la penetración vaginal o anal. La práctica del sexo oral sin protección también es riesgosa. En estas prácticas se produce el paso del retrovirus presente en el liquido preseminal, semen y en las secreciones vaginales de las personas infectadas a la corriente sanguínea de sus parejas estables u ocasionales. Vía Vertical De madre sero-positiva para el retrovirus de inmunodeficiencia humana (Vih) al hijo, a través del embarazo, el canal de parto o al amamantar. Hasta 1994 se infectaban el 50% de los niños nacidos de madre Vih+ y de ellos, fallecían la mitad antes de los dos años. Existen renovadas esperanzas. Un serio estudio indica que, con la aplicación de medicación antiretroviral (droga que impide la replicación viral) a la madre, tiempo antes del parto, se reduce la incidencia de infección, al 18%. ¿Qué es el Sexo Seguro? Del total de personas que se han infectado en el mundo, el 80% corresponde a quienes han practicado sexo desprotegido Por considerarse de un riesgo muy alto no deben practicarse relaciones sexuales sin preservativos, el mismo debe utilizarse desde el inicio del encuentro sexual. El preservativo brinda protección. Respecto de los lubricantes es importante que sean de base acuosa, no vaselinas ni lubricantes de base grasa de origen mineral. La saliva es una buena alternativa. En cuanto al sexo oral: fellatio (chupar el pene), cunnilingus (lamer la vagina) y rimming (lamer el ano) la recomendación general es realizarla con preservativos o campos de látex. Debemos recordar además, que el liquido preseminal tiene alta concentración de retrovirus si proviene de una persona Vih+ o puede transmitir varias enfermedades como la hepatitis C entre otras. Respecto del cunnilingus, ocurre que los fluidos vaginales pueden contener altas concentraciones de retrovirus, se trata de una practica de riesgo por lo cual se recomienda utilizar un campo de látex entre la boca y la zona vaginal, este puede obtenerse cortando un preservativo longitudinalmente. En cuanto al Rimming, es una practica riesgosa respecto del otras patologías, se recomienda practicarlo antes de cualquier tipo de penetración y nunca luego, es peligrosa respecto para otras enfermedades como parasitosis o hepatitis. Algunas aclaraciones mas, si su pareja sexual fuera Vih positivo, los cuidados que deben tener son exactamente los mismos que estuvimos describiendo para todos en general, pero sería interesante que el integrante Vih negativo de la pareja, esté al día con todas las vacunas correspondientes, con el fin de no transmitir ningún tipo de agente patógeno a su pareja Vih positiva. Las personas Vih positivas entre si también deben practicar sexo seguro para evitar reinfectarse. Los juguetes eróticos merecen la desinfección luego de utilizarlos y es conveniente que al utilizarlos se haga con preservativo. En cuanto al sexo entre mujeres las recomendaciones son: mantener las uñas cortas y utilizar guantes de látex durante los encuentros sexuales además de la utilización de un campo de látex durante la practica del cunnilingus. Finalmente y para resaltarlo nuevamente, no debe eyacular ni permitir que lo hagan sin preservativos en boca, ano o vagina. ¿Cómo NO se transmite? Por picaduras de insectos como mosquitos y hormigas. No se transmite por la tos, el estornudo, el compartir inodoro o lavamanos, el teléfono, los cubiertos ni las piletas de natación. No se transmite por besos en la boca, besos en el cuerpo, caricias, tampoco en la masturbación reciproca, siempre y cuando no haya lesiones en la piel, ni sangrados. El contacto del semen con la piel sana, no transmite. La saliva, el sudor, la orina no contiene suficiente cantidad de virus como para infectar. Test de Detección Uno de los tests básico de detección es el Test ELISA, este se orienta en la búsqueda de anticuerpos frente al Vih en una muestra de sangre procedente de la persona que estamos estudiando, la presencia de anticuerpos indica que ha estado en contacto con el retrovirus, es decir que el virus ingreso en el organismo. Los anticuerpos son sustancias que el sistema inmune fabrica para defenderse de cualquier elemento extraño. Cuando el resultado del Test es no reactivo (indica que no hay anticuerpos frente al Vih) debe excluirse la infección y deberá repetirse a las 16 semanas para confirmarlo, ya que puede no estar detectable aun por encontrarse en el Período Ventana. Cuando el resultado es reactivo debe realizarse un test de confirmación. Un falso reactivo es muy difícil pero no imposible, por lo que un Test de Elisa reactivo precisa un posterior test de confirmación. ¿Qué es el Periodo Ventana? Cuando una persona adquiere el Vih necesita unas semanas para desarrollar anticuerpos. Por tanto, tras la infección el paciente tendrá un test no reactivo (no ha tenido tiempo para fabricar los anticuerpos) y sin embargo esta infectado. Por ese motivo cuando una persona tiene una exposición al Vih, se le indica que el test debe repetirse al cabo de 16 semanas. Tratamientos Tal como resulta de las etapas de la infección del Vih/Sida, los tratamientos varían según la fase en que se encuentre la persona. Es evidente que la llegada de los Fármacos Antiretrovirales, dieron un corte frontal a la evolución hacia la enfermedad y un descenso en los niveles de mortalidad por Sida. La decisión a cerca de cuando es el momento en que debe iniciarse el tratamiento con los medicamentos, ha variado a lo largo de la historia de la epidemia así como han variado los esquemas de medicación y dosis. Todo esto como producto del conocimiento que sobre la marcha se fue generando. Hoy sin embargo hay dos pruebas de laboratorio de gran importancia para el testeo y el seguimiento de la evolución de la infección que permiten acercarse a esta decisión, estos dos estudios son: Recuento de células CD4: Estudio indicador aproximado de la cantidad de estas células (las CD4 son las células del sistema inmune que el Vih infecta) por mililitro de sangre, este recuento da un indicador bastante confiable de la capacidad de respuesta del sistema inmunitario. Carga Viral: Este estudio mide la concentración de Vih por mililitro de sangre. Respecto de ambas pruebas podemos decir que la Carga Viral mide la intensidad del ataque y el Recuento de CD4 la extensión de los daños ocasionados. Estos dos indicadores son complementarios y son indispensables para decidir el inicio de tratamiento así como para evaluar su posterior funcionamiento. Los Fármacos El tratamiento farmacológico en la actualidad cuenta básicamente con tres grandes grupos de drogas, estos distintos grupos inhiben distintas substancias que el virus utiliza para su replicación, esto trae como consecuencia un descenso en el monto de virus en el organismo al estar el mismo impedido de replicarse y una recuperación de las Células CD4 y en consecuencia del sistema inmune. La tendencia terapéutica actual indica la combinación de al menos dos y tres drogas diferentes, lo que evitaría la aparición anticipada de resistencias del virus a los fármacos. De esta doble o triple combinación es que surge el nombre de “cóctel” con que se conocen las formulas de medicamentos que se recetan. La Medicina Alternativa, tiene en este momento, una función complementaria al tratamiento farmacológico tradicional, en el sentido que efectivamente cuenta con conocimientos y estrategias muy útiles, que refuerzan y aportan al beneficio general de las personas infectadas. Legislación y Derechos Humanos La Ley Nacional que regula el tema Sida en Argentina es la 23.798 sancionada el 16 de agosto de 1990 y su Decreto Reglamentario es el Nº 1.244 del año 1991. En virtud de ese cuerpo legal, las normas que rigen la problemática del Sida en nuestra país están contenidas en la Ley por mención expresa, rigen asimismo las Leyes Nacionales 23.054 (Convención Interamericana de Derechos Humanos) y 23.592 (Garantía para el Ejercicio Igualitario), sin discriminación alguna de los principios y derechos reconocidos por la Constitución Nacional. A la sanción de la Ley Nacional 23.798 le sucedió en el tiempo la de la Ley Nacional 23.849 (Convención Internacional de los Derechos del Niño), que también sería aplicable, complementariamente, máxime si se tiene en cuenta que esa Convención se dedica a profundizar y a ampliar el contenido específico relativo a los niños/niñas que ya había anunciado la Ley Nacional 23.054. La Ley Nacional de lucha contra el Sida y su reglamentación hablan de la dignidad de la persona, de la privacidad, de la prohibición de individualizar y del secreto médico, consagrando la intimidad y la autonomía humanas como bienes jurídicamente protegidos, están aludiendo a los aspectos, elementos y especificaciones personales que han de ser cuidados, respetados y resguardados con la lucha propuesta y puesta en práctica contra el virus o la enfermedad. Aquí, no hay distinción entre niños y adultos. La Ley en su redacción es protectora de los derechos de las personas afectadas por el Vih/Sida, se garantiza el acceso a la salud, la atención integral de los afectados y su familia, los medicamentos gratuitos, el derecho a la confidencialidad, la prohibición de testeos compulsivos en cualquier ámbito el laboral, de salud, educativo, la obligatoriedad del consentimiento de las personas afectadas para dar datos o hacerlo publico. La Ley en su redacción es justa y solidaria en su aplicación, pero como ya se sabe es permanentemente avasallada. Es importante conocer su texto, ya que a partir de allí cualquiera como ciudadano puede reclamar por si o para otros por lo que le corresponde y no se cumple. Sucintamente la Ley de Sida y la Ley Antidiscriminatoria expresan en nuestro país estos cuatro puntos: Confirmación: todo examen debe ser confirmado no importa su resultado. Enfatiza que todo examen de Vih que de reactivo debe ser confirmado con la misma muestra de sangre y con otro test, técnicamente diferente al tomado originariamente. Consentimiento: no se pueden realizar test para Vih sin el expreso consentimiento de la persona involucrada. Consejería: No se puede devolver un examen de Vih sin el debido asesoramiento por parte del laboratorio involucrado, más allá del resultado. Confidencialidad: La única persona capaz de informar sobre su Serología (estado de la sangre) es el propio paciente. Asimismo, nadie está autorizado para informar de la Serología a terceras personas. Ejemplos: En caso que un paciente informe a su médico que es Vih+, éste no puede informarlo a nadie, ni siquiera al infectólogo ni a la pareja, esto queda a cargo del paciente. Asimismo, un padre que informe a una directora de colegio el estado serológico de su hijo, la misma está imposibilitada por ley, bajo daño penal, de informarlo a la maestra. Finalmente deseamos transmitirles la Declaración de los Derechos Fundamentales de las personas Vih+ la que surge de numerosas propuestas de terapeutas, pacientes y trabajadores del campo de la salud: Todas las personas tienen derecho a recibir información clara, exacta y científicamente fundada sobre el Sida, sin ningún tipo de restricción. Las personas Vih+, tienen derecho a recibir informaciones específicas sobre su estado. Derecho a la asistencia y al tratamiento, dados sin restricción alguna, garantizando su mejor calidad de vida. Ninguna persona Vih+ será sometido a aislamiento, cuarentena o cualquier otro tipo de discriminación. Nadie tiene el derecho de restringir la libertad o los derechos de las personas por el único motivo de ser Vih+, sea cual fuere su raza, nacionalidad, religión, ideología, sexo o inclinación sexual. Tiene derecho a la participación en todos los aspectos de la vida social. Toda acción que tienda a negar, alojamiento, asistencia o privarles de los mismos, o que tienda a restringir su participación en actividades colectivas, escolares o militares, debe ser considerada discriminatoria y punida por ley. Todas las personas tienen derecho a recibir sangre y hemoderivados, órganos o tejidos que hayan sido probados rigurosamente en relación con el Vih. Nadie podrá hacer referencia a la enfermedad de otra persona, pasada o futura, o al resultado de sus pruebas serológicas sin el consentimiento de la persona en cuestión. Todos los servicios médicos y asistenciales deben asegurar la confidencialidad. Nadie será sometido, compulsivamente, a pruebas serológicas en caso alguno. Las pruebas de Vih deberán usarse exclusivamente para fines de diagnóstico, control de transfusiones y transplantes, estudios epidemiológicos, pero jamás para ningún tipo de control de las personas o poblaciones. Los interesados deberán ser informados de los resultados de las pruebas, por un profesional competente. Toda persona tiene derecho a comunicar su estado de salud o los resultados de sus pruebas únicamente a las personas que desee. Todos los estudios clínico-terapéuticos, epidemiológicos y aquellos referentes a la experimentación de la vacuna contra el Vih en candidatos, deberán seguir, rigurosamente, los preceptos de la Declaración de Helsinki. Toda persona Vih+ tiene derecho a continuar ejerciendo su vida civil, profesional, sexual y afectiva. Ninguna acción podrá restringir su pleno derecho a la Ciudadanía. Si llegaste hasta acá, te agradezco por tomarte el tiempo de leer el post. Es muy importante estar informados sobre este tema, espero que te haya servido la información. Saludos.

La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), aprobó el martes la primera píldora destinada a tratar la disminución de líbido en las mujeres. La llamada viagra para mujeres está específicamente diseñada para tratar el trastorno de deseo sexual hipoactivo (TDSH), antes de la menopausia. La produce el laboratorio estadounidense Sprout Pharmaceuticals y se comercializará con el nombre de Addyi. 1. No es igual que el Viagra o Cialis. El Addyi o la mal llamada “viagra rosa” aumenta el deseo sexual, algo que no hacía ningún medicamento hasta ahora, ni para hombres ni para mujeres. 2. El compuesto activo del fármaco se llama flibanserina y actúa sobre las sustancias químicas del cerebro asociadas con el estado de ánimo y el apetito, de manera similar a los antidepresivos. Se sabe que incrementa la dopamina, una sustancia química producida por el cerebro y relacionada con el apetito. Reduce la serotonina, un compuesto relacionado con la sensación de saciedad. 3. Es una píldora de ingestión diaria, a diferencia del Viagra. 4. El fármaco está destinado a mujeres que, antes de llegar a la menopausia sufren un trastorno del deseo sexual hipoactivo y que reportan estrés emocional. No deben tomarlo mujeres que no tengan ganas por enfermedades físicas o psiquiátricas, o por problemas de pareja. ➣ Los estudios realizados durante años sobre el tema señalan que entre 5,5 y 8,6 millones de mujeres tienen bajo deseo sexual en EE.UU., y entre el 8 y el 14% tienen entre 20 y 49 años. 5. El médico debe descartar otros factores que podrían disminuir el deseo sexual, como problemas en la relación afectiva, afecciones médicas o efectos secundarios de otros medicamentos. 6. En las pruebas llevadas a cabo por el propio laboratorio farmacéutico, las mujeres que tomaron flibanserina reportaron un “ligero incremento de eventos sexualmente satisfactorios” cada mes. También reconocieron haber sentido un descenso de estrés. 7. EFECTOS SECUNDARIOS. El medicamento puede provocar mareos. Cerca del 10% de las pacientes que participaron en los estudios del laboratorio experimentaron mareos, fatiga y náuseas. No se debe ingerir si se consume alcohol o ciertos medicamentos mientras se siga el tratamiento con Addyi, ya que la interacción de ambas sustancias puede provocar una baja de la presión sanguínea y la pérdida del conocimiento. Incluso, no debe combinarse con los antimicóticos, unos fármacos de uso muy común para tratar los hongos. Tampoco debe ser tomada por pacientes con insuficiencia hepática. 8. Se venderá con prescripción médica. 9. Addyi estará a la venta a mediados de octubre. 10. De acuerdo a Sprout, quienes cuentan con seguro de salud pagarán entre US$30 y US$75, dependiendo de los términos de su póliza, por una dotación para un mes. A nivel mundial, no se tiene mayor información sobre precios o fecha de venta. ➣La directora de la asociación de consumidores (National Consumers League), Sally Greenberg, afirmó a The New York Times que la decisión es “el mayor avance en la salud sexual de la mujer desde la píldora anticonceptiva”. DATO: Valeant Pharmaceuticals compró HOY Sprout Pharmaceuticals por 1.000 millones de dólares, a menos de dos días de que la FDA aprobara la venta de Addyi. •FIN DEL POST•

Gloomy Sunday – La canción del suicidio. Gloomy Sunday es una melancólica canción romántica compuesta por Rezső Seress y escrita por László Jávor. La canción trajo una ola de 17 suicidios cuando salió en Hungría y después, según cuentan, más de 100 al llegar a los Estados Unidos. Inclusive acabó con su propio creador (Rezső Seress), inspirándolo a saltar por la ventana… La canción Gloomy Sunday fue compuesta por el pianista y compositor húngaro Rezső Seress en 1933. Sin embargo, en la versión que llegó a publicarse ese mismo año, la letra original de Seress fue reemplazada por una letra del poeta (también húngaro) László Jávor. Fue esta la versión la que hizo nacer la leyenda con 17 suicidios en Hungría, más de 100 (el número es discutido) en Estados Unidos y unos cuantos en países como Inglaterra, Italia o Alemania. La canción, romántica, melancólica y vinculada a la muerte, narra la historia de un amante que pierde a su gran amor y se plantea unirse a él en la muerte. La versión de Sam M. Lewis, era realmente intensa y poética, capaz de inspirar pensamientos suicidas en quien estuviese sumido en la depresión o tuviese una propensión innata al suicidio. No obstante la gran cantidad de muertes a las que se asoció es algo que despertó y aún despierta en muchos el asombro y la duda que continúan alimentando la leyenda de ésta canción que fue prohibida en emisoras estadounidenses y húngaras, que inspiró investigaciones parapsicológicas en Francia y que fue incluso prohibida por la BBC de Londrés. Suicidios y prohibición en Hungría Antes de que la canción terminase prohibiéndose en Hungría, unos diecisiete casos de suicidio se habían dado: todos estaban vinculados a la canción. Entre esos casos estuvo el de la ex novia de László Jávor. Dicen que Jávor se había inspirado en ella para escribir la canción, pero seguramente nunca pensó que la chica acabaría quitándose la vida dejando una nota en la que se leía el título de su canción: ‹‹Szomorú vasárnap›› (“Triste domingo” en húngaro)… Otro caso alarmante fue el de dos personas que se dispararon simplemente por escuchar a una banda de gitanos tocar la melodía, o el de cierto hombre que entró a un club nocturno, pidió a la banda que interprete Gloomy Sunday y después, sumido en la melancolía, salió y se reventó la cabeza de un disparo. De entre los demás suicidas, se cuenta que algunos se tiraron al Danubio tras oír la canción, o bien simplemente sus cuerpos fueron encontrados sin vida, junto a las partituras de la canción, junto a notas en las que se hacía referencia a la canción, o junto al gramófono encendido, tocando Gloomy Sunday como música de fondo. Tras todos esos casos la Policía de Budapest (capital de Hungría) terminó por prohibir la canción. La “canción húngara del suicidio” llega a Estados Unidos Antes de publicarse en EEUU la canción ya había llegado a Rusia en 1935. En el año 1936, así como en Estados Unidos, la canción apareció en Francia, en Japón e Inglaterra. La primera versión que apareció en USA era la de Sam M. Lewis, quien al traducir y editar la letra de la canción había incorporado una última estrofa para suavizarla. Un último fragmento en el que la desesperante situación inicial que narraba la cantante aparecía como un simple pero atormentador sueño. Esta versión fue grabada exactamente en marzo de 1936, con la colaboración de Hal Kemp y el vocalista Bob Allen. Tras esa versión siguieron muchas otras como la de Paul Whiteman, la de Artie Shaw y Pauline Byrns, y la más conocida versión de la cantante de jazz Billie Holiday, que vio la luz en 1941, y a la cual se le atribuye haber popularizado la canción. Como es de suponer, antes de que la canción llegara a Estados Unidos ya se sabía de los suicidios en Hungría y, cuando Gloomy Sunday surgió en EEUU, los suicidios empezaron a darse y rápidamente la canción fue conocida como “la canción húngara del suicidio”. En este marco, muchos creen que el éxito de la versión de Billie Holliday estuvo ligado al oscuro poder que se le atribuía a la canción, ya que, según cuentan, la versión de Billie Holliday tenía algo hipnotizante que, en el caso de los amantes afligidos que la oían, surtía un efecto tan intenso que incitaba a buscar en la muerte el alivio a las penas de esta vida. Finalmente, tal y como puede constatarse en una nota del New York Times, la canción fue prohibida en algunas emisoras de radio y clubes nocturnos. Aniquilado por su propia creación Muchos piensan que Gloomy Sunday trajo sufrimiento a Rezső Seress porque, si bien fue la obra que lo lanzó a la fama y lo inmortalizó, nunca la pudo superar. Ya que después de ese éxito no pudo crear nada que tan siquiera estuviese cerca de igualar a Gloomy Sunday. Se cree que esto pudo influir en el suicidio de Rezső Seress a sus 69 años. Algunos aseguraban que su muerte era sólo un rumor, pero una noticia del New York Times publicada el 13 de enero de 1968 confirmando su muerte eliminó toda duda, además de expresar que Rezső Seress se sentía desdichado en gran parte porque no había creado otro éxito desde Gloomy Sunday, afirma que él había elegido un día domingo para encontrarse con la muerte tras saltar por la ventana de su apartamento… Cuando Rezső Seress se suicidó la fama de Gloomy Sunday se había debilitado bastante; pero la muerte de su creador, relanzó e inmortalizó la fama de su obra. Una leyenda inmortal Ciertos investigadores han sugerido que los suicidios asociados a Gloomy Sunday no tenían nada que ver con un poder enigmático o paranormal sino con situaciones sociales, económicas y culturales. En Estados Unidos, donde la mayoría de los suicidios ocurrieron durante los años treinta, se ha sugerido que en realidad la causa de fondo era la depresión emocional que la gran crisis económica de aquel entonces generaba en muchos individuos. Y es que, como ya han demostrado las estadísticas y las investigaciones sociológicas, en épocas de crisis económicas el índice de suicidios aumenta considerablemente. De ese modo, Gloomy Sunday habría sido únicamente un factor mas, un elemento intencionalmente buscado o encontrado por casualidad por individuos deprimidos a los que la canción habría afectado aumentando esa depresión y hundiéndolos o dándoles el valor de suicidarse. En Hungría habría ocurrido lo mismo, ya que en la época de los suicidios, estaba sufriendo los vestigios de la revolución comunista que llegó después de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo en el caso de Hungría existía, y aún existe, una tendencia hacia el suicidio culturalmente acentuada. El psiquiatra Dr Bela Buda afirmó lo siguiente: “En el inconsciente social es un patrón positivo para la resolución de problemas, es una fórmula que es actualizada en tiempos de crisis porque todos han tenido experiencias con otras personas que han cometido suicidio y que no han sido juzgadas como fracasadas sino como gente valiente capaz de reivindicar su autoestima y dignidad a través de este acto heroico y desesperado” Todo lo anterior esclarece un poco las causas de fondo de los hechos de la leyenda, pero nunca será suficiente para explicar casos como el del niño italiano que tras oír la canción dio todo su dinero a un mendigo y se suicidó, o el de las dos personas que súbitamente se dispararon tras escuchar a gitanos tocando la canción en la calle. Además, quedan flotando en el aire unas preguntas que rigen para muchos de los otros casos en los cuales ha habido en el suicida una crisis de depresión asociada a problemas sentimentales y/o económicos: ¿se habrían suicidado tarde o temprano sin oír Gloomy Sunday?, ¿habrían podido otras canciones moverlos al suicidio? Y ya a nivel general: ¿por qué fue específicamente Gloomy Sunday y no otra canción triste (habiendo tantas) la que apareció ligada a los suicidios iniciales de Hungría? Tal vez Gloomy Sunday es solo un caso similar a Las desventuras del joven Werther (novela alemana que inspiró varios suicidios) pero en el ámbito de la música, o tal vez es una canción cuyo poder deprimente tiene realmente algo o mucho de misterio. Sea cuál sea la respuesta, aquí le dejamos al lector la versión subtitulada de Billie Holiday (aunque una aún más triste es la de Sarah McLachlan). Les recomiendo que no la escuchen si estan especialmente deprimidos o tienen problemas sentimentales, no vaya a ser que se sumen a la larga lista de suicidios que se le atribuyen a la canción: link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=E1KBXIBvLN4 El Cuadro de Rose Mary Cuenta la leyenda que existe un misterioso óleo en el que se ve a una hermosa pelirroja bebiendo el té; su nombre, grabado en el cuadro, es “Rose Mary”. Dicen que el óleo aparecía en carreteras o inesperados lugares, siempre ante hombres que, impresionados por su belleza, se llevaban el cuadro sin pensar que Rose Mary los seduciría y los conduciría al mal y a la muerte… Aarón Jones conducía a su casa, donde su esposa, Audrey Simmons, lo esperaba. Se habían casado hacia dos años, aún no tenían hijos, aunque sí los deseaban. La casa parecía muy sola, faltaba el ruido de los niños pequeños corriendo por sus pasillos y los gritos de alegría mientras juegan. Aarón pensaba en eso todos los días cuando recorría el trayecto a casa, pero esta vez sus pensamientos fueron interrumpidos por una preciosa imagen: había un cuadro abandonado en mitad de la carretera, un cuadro que parecía mostrar a una mujer de la época colonial tomando el té mientras leía un libro cubierta por una sombrilla del mismo color que su hermoso vestido rojo carmesí. Estaba cubierto de polvo y tenía un recuadro de metal en la parte inferior de su marco, una leyenda tal vez. Al pasar la manga de su camisa se pudo leer “Rose Mary”. Maravillado por la belleza del cuadro, Aarón lo subió a su vehículo pues era algo encantador que pensaba colocar en la habitación principal, justo en lo alto de la pared, donde se vería muy bien y todos los visitantes dirían que era espectacular y preguntarían sobre su origen, carcomidos en secreto por la envidia. Con una sonrisa en su rostro Aarón continuó en el largo trayecto hacia su hogar, dulce hogar, donde seguramente su esposa Audrey lo esperaría con una sonrisa en la puerta, como una fiel guardiana. —Cariño, al fin llegas, te estoy esperando, la cena está lista, está saliendo del horno. —le dijo Audrey abriendo la puerta para entrar a casa, pero Aarón la detuvo cuando dio media vuelta. —Espera, tengo que mostrarte algo, quedarás impresionada al verlo. Es algo maravilloso, además debe valer una fortuna, amor. Aarón lo sacó del auto, donde lo aprisionaba con una avaricia inmensa, Audrey sólo lo miró de reojo, no le llamaba la atención la pintura. Después entraron a casa ya que fuera hacía un poco de frío. Mientras Aarón colgaba en la pared el cuadro, Audrey servía la cena, los dos se sentaron en la mesa, pero él no dejaba de observar el retrato, parecía enamorado de la pintura, parecía ausente, su mente estaba ocupada con la imagen. —¿Podrías dejar de verlo? —dijo Audrey con celos y enojo: odiaba ese cuadro cada vez más, parecía que quería robarle el amor de su marido, tal vez por eso se había atravesado en su camino.- Él simplemente contemplaba aquella imagen colonial, sin siquiera darse cuenta de lo que pasaba a su lado, perdido en la imaginación, en los cabellos de la chica y en aquellos ojos que parecían reflejarlo. Parecía tan real, pero solo era un cuadro, un cuadro que ni respirar podía. —Es qué acaso no lo ves, es una hermosa obra de arte. Al oír eso, Audrey se levantó lanzando la vajilla con un fuerte estruendo sobre la mesa de caoba, pero a su marido pareció interesarle poco que se retirara del comedor enfadada. No dejaba de contemplar aquel cuadro, solo faltaba que se moviera y le hablara. “Es hermosa”, susurró para él solo, se retiró de la mesa y salió al patio, pero en su mente seguía aquella mujer invitándolo a entrar en aquel antiguo lugar de primavera. Todo parecía quedar pequeño ante su nueva adquisición, “la casa es muy pequeña para esta maravillosa pintura”, pensaba Aarón sin importarle la opinión de su mujer ni el hecho de que viviera en un impresionante caserón. “Ojalá la pintura viviera”, comentó para sí mismo mientras contemplaba el cielo estrellado y sentía el viento fresco que corría en ese día sin nubes donde se veía fácilmente la maravilla de la Naturaleza, estupenda sin duda alguna, pero carente de intensidad en comparación con la maravilla que tenía en casa (y no precisamente se refería a su esposa…). Algo extraño le sucedía con esa mujer del retrato, algo que ni Dios mismo podía explicar, una obsesión que llevaba a otro nivel superior. “Que el cuadro viva”, se dijo en voz baja tal vez para que los vecinos que ahora dormían no lo escucharan, o solo para que su mujer que lo observaba por la ventana no se enfadara. Entró a su casa de nuevo cuando las luces se apagaban. No tenía importancia saber qué hora era, ni qué pensaría de él su mujer. Ya adentro, entre las sombras miró a aquella mujer tomando el té. Una mujer de belleza enigmática, con algo que no sabría muy bien definir pero que le atraía de manera increíble. No importaba si no era del gusto de su pareja, si Audrey no quería el cuadro con él, él mismo se iría solo con su nueva y preciosa mujer de pintura. Subió la escalera paso a paso lentamente hasta llegar a lo que era su habitación. Allí su mujer dormía o eso parecía, pues quizá solo aparentaba dormir para no tener una pelea más. Ellos rara vez peleaban, pero Audrey era muy celosa. “Qué estúpidas que pueden volverse las mujeres cuando sienten celos. Tener celos de un cuadro, como si la chica del cuadro fuese a cobrar vida y seducirme, ¡vaya idiotez!”, se dijo interiormente Aarón mientras miraba a Audrey con cierto disgusto, aunque luego le vino a la mente la chica del cuadro y todo lo que quiso fue dormir para soñar con ella, para estar en sus brazos y bucear en el encanto de sus ojos… Abrió sus ojos, frente a él, en aquel ventanal de su habitación, el sol resplandecía. Rose Mary estaba sentada. Tomaba el té con la elegancia de toda una princesa, brillaba como una estrella, resplandecía como el sol y era elegante como la luna. —Siéntate, cariño, ven aquí a mi lado. Lo invitaba a sentarse. Él, con una sonrisa de enamorado atontado, tomando su mano enguantada empezó a besarle. Ella lo observaba con tanta maravilla y cariño. De pronto observó por la ventana: las nubes tapaban el sol y un torbellino empezó a girar en su dirección, se hacía más y más grande, como un gigantesco tornado. Chocó en su ventana mientras los cristales se rompían, y él despertó, despertó de aquel sueño que no quería abandonar. Fue como si el ruido de los vidrios que estallaban lo hubiera devuelto a la realidad, o al menos eso parecía. Bajó las escaleras con cansancio y sin cuidado, no le importaba tropezar, aún llevaba la misma ropa de ayer. Llegó hasta la habitación principal, la puerta se encontraba abierta. El cuadro que daba vista hacia la cocina no estaba, de seguro fue esa fastidiosa niña a la cual tenía como esposa, una chica molesta y explosiva. Algo sin embargo había pasado: ahí seguía esa mujer clavada en la pared, pero había algo extraño en ella, había crecido, se había expandido, la torre Eiffel de Paris se observaba, y un paisaje crecía a su lado. Se veía la casa de ella y un castillo, personas bailando, hombres retratando a las más bellas damas y una orquesta clásica Definitivamente el cuadro había sido alterado, pero era imposible que lo hubiese hecho Audrey pues ella nunca había tocado brocha alguna y los cambios eran formidables. O quién sabe, quizá contrató a un gran pintor, mas… ¿dónde rayos estaba Audrey? Tal vez estaba de compras en el supermercado y había olvidado cerrar su puerta. Aarón giró su cuello: el cuadro crecía más y más, como si fueran raíces creciendo sobre su pared. Una planta maravillosa, que se extendía en las ventanas, las tapizaba como si fueran ladrillos de un mágico castillo. Y el cuadro crecía más y más, con los duques de Francia, señoritas y ancianos elegantes, flores rojas que parecían abrirse de pétalo en pétalo, mariposas y aves que revoloteaban en el cielo, ventanales gigantes donde la luz se filtraba, niños jugueteando ante sus ojos maravillados. Todo era tan extraño, tan mágico y confuso en aquel proceso que se desplegó hasta que el lugar en que él se hallaba fue sellado y, así como salida de la nada, Rose estaba frente a él, mirándolo con dulzura (y algo de pasión) porque había sido el hombre que la recogió en aquella oscura y fría noche, el hombre que la colocó en un cálido hogar. —¿Quieres estar conmigo? —preguntó entusiasmada aquella mujer y él asintió con una seña afirmativa, besó sus labios, mientras ella resbalaba por su cuello, con un tremenda pasión, mostrando su escote. —Espera, aquí no se puede, antes tienes que hacerme un favor, sobre todo si quieres estar conmigo —dijo aquella mujer mientras él afirmaba sus acciones sin dejar de tocarla. —Mata a tu esposa. Al oír eso él se detuvo un momento, la miró a sus claros ojos, a sus pupilas que parecían dilatarse un poco. Estando en sí, se habría negado rotundamente, se habría indignado, a pesar de lo tonta que a veces le parecía Audrey. Pero el punto es que estaba fuera de sí mismo. Estaba atrapado, encantado por esa mirada que le ofrecía cosas por las que renunciaría al mismo cielo así que…¿Por qué no condenarse al infierno y matar a Audrey? —Sí, por ti asesinaría hasta al archiduque de Francia. —dijo Aarón arrebatado y continuó besando los brazos de ella sin que ésta se opusiese a su cariño. Un portazo lo despertó (ahora sí realmente despertó), su esposa había llegado, el cuadro no se encontraba en la pared, ella sostenía una bolsa, tal vez era el almuerzo de esa mañana. —¿Dónde está? —preguntó dirigiéndose hacia Audrey. —¿Dónde está? —decía más enfurecido. —¿Dónde está?… No sé dónde está y no me interesa, tal vez se fue caminando. —dijo ella con ironía y luego caminó hacia donde estaba la cocina, dejó la bolsa sobre la mesa, y de espaldas empezó a hablar. —Te dejé un poco del almuerzo en el refrigerador, lo calientas en el microondas. Tras decir eso, giró y se encontró cara a cara con su marido. Un golpe en la cabeza la hizo caer. Aarón había tomado de un estante cercano el retrato (grande y con marco de acero) de su boda y, con ese símbolo de unión, le había propinado un golpe bárbaro… Audrey abrió un poco los ojos pero la sangre le nublaba la vista. No podía reaccionar, no podía creer lo que estaba pasando. Todo lo que sentía era miedo, decepción y un breve e intenso relámpago de dolor y compasión por la monstruosa transformación que había experimentado su marido. —¿Aarón? Dime qué te hizo la mujer del cuadro, dime qué te hice yo —dijo Audrey con los ojos nublados ya no solo por la sangre sino por las últimas lágrimas que lloró antes de que Aarón despertase de la duda que por un momento detuvo sus manos asesinas… Fue un golpe tras otro. Nada lo detenía, ni los gritos de ella ni el ver como su carita se iba transformando en un penoso amasijo de carne y hueso. Solo se detuvo al reventarle el cráneo La escena era horrenda pero pronto estaría fuera de ese lugar. Qué más daban esas manchas de sangre. Arrastró su cuerpo hasta el baño manchando el suelo de escarlata. Abrió el grifo del agua y esta empezó a salir llenando rápidamente la bañera, allí puso el cadáver de Audrey con la mitad del cráneo aplastado. —Te lo dije, perra, ¿dónde está mi cuadro? Miró al cadáver y lo colocó sobre el agua que se estancaba en aquella bañera, el rostro de su mujer se hundía en la clara agua provocando que fuera difícil de ver. El agua carmesí y el negro de sus cabellos era una combinación extraña que mareaba, pero él salió de aquel cuarto sin importarle que el agua continuara saliendo hasta desbordarse. El sótano era el lugar más seguro en que Audrey podría haber ocultado su cuadro. Y ahí estaba oculto detrás de algunos oxidados metales. Se encontraba partido a la mitad y Rose Mary parecía haber desaparecido de la pintura. De pronto un susurro resopló en su nuca: era ella, su querida Rose Mary, la dueña de su alma, aquella que le robó sus acciones, su cerebro, su corazón… Giró su cuello. Corrió tras ella escaleras arriba como un niño dispuesto a abrir sus regalos en la mañana de navidad. Un lazo que antes había adornado su preciosa cabellera color fuego se encontraba en la entrada de la cocina marcándole donde había entrado su amor: ahí estaba esa hermosa pelirroja, tomando el té. Cuando el reloj marcaba las doce, su sueño se cumplió. —Vamos, amor, lo has logrado, has llegado a mi corazón cumpliendo mi suplica, eres un honorable caballero. Sirvió té en una pequeña taza, Aarón se sentó sobre el sofá y empezó a besarla. —Vamos, toma tu té, y estaremos juntos por siempre, vamos, bébelo. De un solo trago el té pasó por su garganta, la taza rodó por la alfombra y él cayó en brazos de su Rose. Entonces sus ojos empezaron a nublarse y a fallar. En unos pocos minutos, la vida de Aarón se apagó. Gerald Taylor, el vecino de los Jones, se extrañó porque hacía semanas que no había visto a Aarón y Audrey salir de su hogar. Por eso un día fue a tocar su puerta, pero nadie respondía y un olor nauseabundo invadía el ambiente, como si un perro estuviera pudriéndose. Dentro se escuchaba el goteo constante del agua, incluso el suelo del jardín se encontraba húmedo, la hierba había crecido hasta casi llegar a sus rodillas, la cerradura de la puerta no tenía candado alguno y el cadáver de Aarón se podía ver a pocos metros de la entrada de la casa, inerte en el suelo de la cocina. Consternado, Gerald salió corriendo al primer teléfono que encontró y la Policía llegó en instantes. El forense y los peritos tenían una teoría, pero el agua había dañado muchas pruebas. En opinión de los forenses, al parecer habían golpeado brutalmente a Audrey Simmons hasta reventarle la mitad del cráneo, tras lo cual la arrastraron hasta la bañera. El presunto culpable era Aarón Jones, el cual se había suicidado ingiriendo un té con cianuro. Misteriosamente, de entre todos los posibles elementos vinculables al siniestro una cosa no quedó dañada por la humedad: se trataba de una pintura que alguien había depositado sobre una de las sillas de la cocina, como si estuviera compartiendo su último sorbo con ella. Como por arte de magia el cuadro se había reparado solo y en él se veía a una enigmática y hermosa mujer que tomaba el té y llevaba un vestido escotado casi tan rojo como sus largos y ondulados cabellos; debajo de ella se podía leer la siguiente leyenda: ‹‹Rose Mary››. —Que hermosa mujer, tiene una mirada especial —dijo uno de los agentes pensando para sus adentros en quedarse con el cuadro después de acabadas las investigaciones. —Cuidado vaya a ser que esté embrujada. ¿No ves que ella fue la causante de todo esto? —le dijo otro oficial en tono burlón, a lo que el primero respondió con una carcajada y entonces, dándole la espalda al cuadro, ambos rieron mientras, en algún punto del futuro, los ojos verde-esmeralda de Rose Mary se volvían más negros que la noche y otro baño de sangre empañaba la felicidad de un nuevo matrimonio… Muchas son las leyendas de cuadros malditos que cobran vida por la noche o influyen a sus propietarios cambiando su conducta. Esta historia, contada mas como un relato que como una leyenda urbana habitual, es una dramatización del temor que nos producen las frías miradas de los cuadros, unos ojos que parecen seguirnos en la oscuridad de la noche y cobrar vida cuando nos encontramos solos o les damos la espalda. La Muñeca Enterrada Dos amigos encuentran enterrada en el bosque una extraña muñeca tuerta que parece haberse convertida en la casa de cientos de gusanos y bichos. Un escalofrío les recorrerá la espalda al desenterrarla, nunca debieron haberlo hecho… Pedro era casi como un hermano para Juan ya que ambos se conocían desde hace algunos años y eran inseparables. Los dos iban al mismo instituto, estaban en la misma clase y, casi siempre que organizaban trabajos en grupo se juntaban. Un día la maestra de Ciencias Naturales mandó una tarea bastante rara aunque ciertamente entretenida: los alumnos debían traer muestras de distintos tipos de tierra según el nivel de profundidad, guardando en bolsitas un puñado de tierra cada cinco centímetros que horadaran en ella. Como de costumbre, Juan y Pedro se juntaron para trabajar, aunque en realidad aquello de “trabajar” era un pretexto, una excusa perfecta para que ambos consigan el permiso de sus padres para ir al bosque de las afueras de la ciudad. Una vez allí decidieron que no deberían adentrarse demasiado ya que correrían el peligro de perderse, no sería la primera vez que algún excursionista poco experimentado se desorientaba en él (en algunos casos con funestos resultados). Marcaron con una tiza todos los árboles por los que pasaban para no confundir el camino de vuelta y empezaron a adentrarse un poco más de lo pactado en las profundidades de la imponente masa de árboles. Llegado a un punto un extraño claro les llamó la atención. – Este sitio es perfecto para escavar, aquí seguro que no nos molestan las raíces de los árboles y además esas piedras parecen “cómodas” y podemos sentarnos a comer un bocadillo- dijo Juan. – El bocadillo me lo comeré yo mientras escavas, porque desde luego yo no me pienso ensuciar la camiseta nueva” – bromeó Pedro poniendo voz de niña consentida. – Hagamos una cosa, nos comemos el bocadillo ahora y con el estómago lleno nos lo jugamos a cara o cruz” – dijo Juan que tenía hambre desde hacía casi una hora. Tras quince o veinte minutos de risas y bromas, acabaron su almuerzo y Juan sacó una moneda. – El que pierda empieza, estamos cinco minutos cada uno y continúa el otro. Que por la “bruja de ciencias” no me pienso partir la espalda. Tampoco vamos a enterrar a nadie, así que 50 centímetros de profundidad como mucho. – Vale, prepárate a perder – dijo Pedro mientras sacaba de su mochila las herramientas de jardinería que le había pedido prestadas a su padre. Juan perdió el lanzamiento y un poco desganado empezó a buscar por todas partes para elegir donde comenzar a cavar. Vio de pronto un montón de hongos rojos con puntos blancos, todos creciendo juntos en el mismo lugar. Aquello suscitó en él un entusiasmo infantil que le hizo correr a cavar en el lugar como si las setas le indicasen con su presencia la posibilidad de encontrar algo extraño bajo tierra. – Le voy a guardar unas pocas setas a la bruja, con un poco de suerte serán venenosas jajaja – dijo mientras metía en una de las pequeñas bolsas una muestra de tierra de la superficie. Al tocar la tierra con sus manos sintió un escalofrío por todo el cuerpo, de pronto comenzó a tener miedo y se levantó de golpe. – ¡Tengo frío, aquí hace más frío que en todo el bosque! – le gritó a Pedro. – ¡Jajaja!, ay sí, ay sí, estás encima de un lugar maldito o hay un fantasma justo donde estás cavando – le dijo Pedro ridiculizando a su amigo. Juan por hacerse el valiente siguió cavando y juntando la tierra en bolsitas diferentes cada cinco centímetros de profundidad. Entretanto, Pedro exploraba el paisaje y jugaba al fútbol con una piedra. – ¡Mira! – gritó Juan cuando llevaba unos minutos cavando. Pedro fue corriendo a ver lo que Juan le mostraba con tanta exaltación, una muñeca pelirroja de unos treinta centímetros. Al mirarla sintió que un escalofrío le recorría la médula y que el asco se anudaba en su cuello como una larga escolopendra llena de punzantes y grotescas patas. – ¡Aaaaaggh suelta eso! – exclamó Pedro con una mezcla de terror y asco mientras se apartaba de aquella repulsiva muñeca tuerta que Juan sostenía en su mano. Juan que parecía confundido miró de nuevo a la muñeca y la soltó horrorizado al ver lo mismo que Pedro: gusanos, enormes gusanos blancos. Se contorsionaban dentro de la cabeza de goma de la muñeca, se agitaban como poseídos y comenzaron a sacar sus pequeñas cabezas por la cavidad en que alguna vez estuvo el ojo faltante de esa muñeca pelirroja cubierta por una ropa que misteriosamente conservaba su blancura casi intacta… – Pero si cuando la desenterré estaba bien, era preciosa y parecía sonreírme. El único ojo que le quedaba a la muñeca era inquietante: grande pero con la parte blanca pintada de negro y con un iris pequeño e intensamente rojo en el cual había una diminuta y demoníaca pupila. ¿Qué clase de enfermo mental habría escondido una muñeca tuerta bajo tierra? ¿Por qué los gusanos se aglomeraban en la cabeza de la muñeca? ¿Sería verdad lo del frío que mencionó Juan? Ambos chicos, realmente asustados, salieron corriendo del lugar, sintiendo como la mirada del único ojo de esa muñeca se les clavaba en la espalda. Únicamente pararon un par de veces, veces en las que Juan se detuvo a vomitar, cosa normal si pensamos que tuvo en sus manos cientos de gusanos sin darse cuenta. Pero al llegar a casa a Juan parecía que no le abandonaban las nauseas, seguía vomitando y su cara tornó a un tono amarillento pálido. Los dos amigos pensaron que se recuperaría en una par de horas, pero no fue así, con el paso de los días cada vez estaba más delgado, pálido y débil. Tenía el aspecto de uno de esos enfermos terminales que llevan años luchando contra la muerte en una habitación de hospital y los médicos no acertaban a diagnosticar una causa para su enfermedad. Una semana después de desenterrar la muñeca Juan murió. Desconsolado por la muerte de su amigo, Pedro empezó a relacionarse cada vez menos con los demás y a pasar los recreos en la biblioteca del colegio, en su casa devoraba libros ávidamente y los fines de semana visitaba librerías. Los libros eran sus nuevos amigos, y su refugio. Buscaba explicaciones médicas y poder entender que le pasó a su amigo, pero los síntomas que sufrió Juan eran tantos que parecía que había contraído varias enfermedades mortales simultáneamente. Un día, en una extraña librería, Pedro encontró dentro de la sección de Esoterismo un libro sobre ritos y leyendas. Era un libro viejo y usado, un libro de esos que ya casi no se encuentran y que tienen extraños dibujos entre sus páginas cubiertas de polvo. Allí decía lo siguiente junto al dibujo de una muñeca igual (excepto por que no estaba tuerta) a la que encontró su amigo: ‹‹El que tenga un mal incurable, que entierre una muñeca igual a ésta mientras entona esta invocación. Su enfermedad quedará atrapada en la muñeca. Pero el primero que la encontrase recibirá la enfermedad y morirá salvo que realice este mismo ritual›› Todo estaba claro: los gusanos, los hongos, el frío, todos eran indicios de que la muñeca que encontraron en el bosque era una muñeca maldita. Una muñeca en la que por medio de algún pacto o brujería alguien había desatado una maldición que condenaría a enfermar a aquel que la encontrara mientras él curaba su cuerpo y sentenciaba su alma. En algunas creencias del vudú el uso de muñecos que simbolizan personas es habitual, estos “fetiches” pueden tanto usarse para hacer daño como para controlar a sus víctimas. En sí el muñeco es la representación de una persona y sufre y padece todos sus males y por contrapartida todo daño o mal hecho al muñeco lo sufre la persona ligada. Esta leyenda probablemente naciera como la adaptación de estas prácticas de magia negra. Polybius Juego que Acaba con tu Cordura Muchas han sido las leyendas urbanas sobre videojuegos malditos, aunque la de Polybius es, de entre todas ellas, la única que tiene todo el aspecto de tener un ápice de verdad y probablemente la más conocida de todas… Las leyenda de Polybius comenzo en los suburbios de la ciudad de Portland, en ciertas zonas de Oklahoma y, según ciertos testimonios, en el norte de California[1]. Corría el año 1981, una época en que la industria de los videojuegos estaba en pañales y los salones llenos de arcades eran una sensación capaz de atraer a numerosos jugadores. Aquel era el escenario en que apareció el videojuego maldito de Polybius, supuestamente un mata marcianos algo abstracto en el que el jugador controlaba una nave que iba avanzando a través de niveles con apariencia tipo puzle. Pero el juego tenía una particularidad y era que la nave no se movía con el mando: en lugar de eso la pantalla rotaba en torno a la nave mientras un abanico de vivos colores, efectos lumínicos y sonidos sintetizados invadían los sentidos del jugador como nunca antes había ocurrido con otro videojuego. Todo sugería que la empresa fabricante, Sinneslöschen, escondía la clave de lo que ocurriría con los jugadores tras la traducción de su propio nombre, “pérdida de los sentidos”. Fue así que, lo que tuvo un brillante comienzo, acabó en el trágico final que convirtió al juego en leyenda. Y es que al inicio fue todo un boom: los jugadores hacían enormes colas y no escatimaban a la hora de alimentar con su dinero a las máquinas tragamonedas de Polybius; el vicio abundaba y muchísimos jóvenes volvían una y otra vez a los salones de juego como si de una adicción tan poderosa como la droga se tratase. Pero había un problema y era que las máquinas tragamonedas de Polybius, lejos de tragarse solo las monedas de los jugadores, se estaban también tragando la cordura y la salud de aquellos pobres seres que inocentemente se deleitaban ante los delirantes juegos de luces y colores que Polybius mostraba… Así, pasado un tiempo empezaron las denuncias de los gamers. Se quejaban de sufrir mareos, vómitos, episodios de amnesia, horrendas pesadillas nocturnas que los despertaban agitados en medio de la noche, alucinaciones visuales y auditivas y hasta crisis epilépticas en algunos casos. Pero lo más aterrador de todo estaba en unas cosas que, por ser percibidas igualmente por todos, parecían no ser un mero producto mental. En primer lugar estaban unos escalofriantes rostros fantasmales que solo se veían con el rabillo del ojo, rostros que se cruzaban por la pantalla del juego a grandes velocidades, desapareciendo en un abrir y cerrar de ojos. En segundo lugar se cuenta que se escuchaban voces y lamentos fundidos con la música de sintetizador y el ruido del videojuego, además se percibían mensajes subliminales a frecuencias casi inaudibles, mensajes que reaparecían en las pesadillas nocturnas y en los episodios de alucinaciones, mensajes con contenidos desquiciantes, capaces de conducir a la depresión y al suicidio: “Honor apathy” (honra la apatía) “, “Kill yourself” (mátate), “No imagination” (sin imaginación), “No thought” (no pienses), “Conform” (confórmate), “Do not question authority” (no cuestiones a la autoridad) o “Surrender” (ríndete), entre otros. Muchos jugadores llegaron a sentir un odio visceral hacia Polybius y algunos de ellos terminaron por aborrecer a los videojuegos en general y se transformaron en recalcitrantes activistas anti-videojuegos. Otros, a pesar de quejarse del juego y odiarlo, no tenían la suficiente voluntad para dejarlo y continuaban jugando mientras el delirio se apoderaba de sus frágiles mentes. Muchos testimonios afirmaron haber visto a unos hombres vestidos de negro, parecidos a los ”Men in Black” que al finalizar el día se acercaban a los salones de juego en que estaban las máquinas de Polybius, hacían preguntas al administrador sobre los efectos observados en los jugadores, los anotaban en una lista, iban a las máquinas del juego, configuraban ciertos parámetros y luego se marchaban. Según cuenta la leyenda una vez los “hombres de negro” olvidaron cerrar el menú de opciones en un salón. Lo que los testigos vieron fue perturbador: allí, en el menú de opciones, se veían parámetros como “pesadillas”, “alucinaciones auditivas”, “alucinaciones visuales”, “amnesia” y “mensajes subliminales”. Hecho desconcertante y terrible, lo del menú y los “hombres de negro” dio pie a la creencia de que Polybius era un proyecto del gobierno norteamericano, un experimento perverso con vías a construir mecanismos con los cuales adormecer las conciencias de las masas o inducir al malestar social a través de la apatía, la depresión y la locura. Afortunadamente para casi todos, las máquinas de Polybius fueron retiradas por los “hombres de negro” tras el escándalo mediático que inició la Prensa local de Portland tras la horrible muerte de un joven que falleció entre las contorsiones de un ataque epiléptico después de haber jugado largamente en un arcade de Polybius. Tras la muerte del joven no quedó ni una sola máquina de Polybius; aunque, si hay algo incuestionable, eso es la existencia, en algunos salones de juego, de registros que mencionan a las máquinas de Polybius en 1981. Además, muchos de los que administraban esos salones han declarado a publicaciones de videojuegos que, en efecto, los misteriosos “hombres de negro” iban siempre a inspeccionar la situación de las máquinas y de los usuarios antes de que los salones cerraran. Algunos de los que jugaron Polybius afirmaron que en el juego había que avanzar por laberintos tipo puzle mientras otros dijeron que lo que había era una nave que combatía en el espacio. No obstante se sabe que Polybius tenía mecanismos que producían amnesia y que a causa de eso ningún videojugador puede recordar bien cómo era el juego porque, en otras palabras, si el juego era un proyecto secreto del gobierno entonces pudo haber estado diseñado para no ser recordado uniformemente y así ser relegado como un puro mito en el imaginario social… Pero la leyenda no termina allí. En el 2006 Steven Roach afirmó en varios foros de la red que él había sido parte del equipo desarrollador de Polybius, que no había ningún proyecto secreto del gobierno y que simplemente se había querido experimentar en el campo de los gráficos vectoriales obteniendo infortunadamente resultados como epilepsia o alucinaciones en los usuarios. Finalmente, Steven Roach dio una entrevista a Bit Parade en que, entre otras cosas, afirmó que el juego había sido redescubierto por hackers como Cyberyogi. Muchos creen que la leyenda ha sido desmentida pero: ¿y si el gobierno le pagó a Steven Roach para que mienta?, ¿y si muchos de los supuestos desmentidos no son sino un reflejo de cómo se ha caído en la trampa del gobierno norteamericano? Al igual que en Rosswell, aquí el gobierno de USA seguramente ha movido las cosas para hacernos pensar que todo es un simple mito; mas, como pocas, la leyenda de Polybius debe guardar tras de sí una inconfesable y retorcida verdad. Acá les dejo un simulador del juego http://www.sinnesloschen.com/1.php Gracias al usuario @biin0x que colaboro pasándomelo. El Rompecabezas Una familia compró un rompecabezas que al ir completando muestra imágenes sangrientas en las que ellos mismos aparecen retratados… Una familia de tres (el hijo era adolescente, los padres lo habían tenido a edad madura) adquirió un rompecabezas de madera en una tienda de antigüedades. Armar rompecabezas era su pasatiempo favorito; solían jactarse de haber completado, a veces en una noche, paisajes y demás figuras de más de mil piezas. Eran los típicos rompecabezas comerciales, que en la caja exhiben la imagen que se alcanzará luego de acoplar pieza tras pieza. En esta ocasión, notaron que el rompecabezas que comprarían parecía datar de hacía mucho tiempo, quizá un siglo, y que no había forma de saber a qué imagen llegarían. El dependiente, un anciano de modales afectados y aparente sabiduría, trató de disuadirlos de comprar aquello, no porque no quisiera venderlo, sino por lo que él había escuchado al respecto. Pero la familia estaba demasiado embelesada como para prestar atención a consejas de viejo; entreoyeron frases como “se termina en una noche”, “el resultado es más que una sorpresa”, etc., pero no les dieron importancia. Asintieron al enterarse de que, al parecer, su creador había sido un criminal ejecutado en Baviera por crímenes singularmente horribles. Llegaron a casa, el día declinaba, todo parecía propicio para comenzar. Apartaron la mesa de dentro de la sala, se remangaron y pusieron manos a la obra. Al principio hablaban entre sí, pero poco a poco se hundieron en el silencio. Les urgía saber en qué acabarían sus esfuerzos. Esperaban dar forma a un castillo, un paisaje campestre o, en todo caso, una famosa pintura. Se obsesionaron con terminar. Las piezas de madera, exquisitamente fabricadas y aparentemente infinitas, pasaban precipitadamente por sus manos y se iban incrustando en el lugar correspondiente. La familia tenía una mascota, un perro faldero, que ladró numerosas veces al escuchar ruidos; pero sus dueños, excesivamente concentrados en su tarea, ignoraron las advertencias del animal. Pese a que cada vez era más evidente lo que representaba el rompecabezas, alguna fuerza inexplicable les impedía suspender la actividad. Ya se habían reconocido, incluyendo al perro, y quizá la curiosidad los movía a completar la obra para saber si en la escena aparecía alguien más. No apareció nadie. Los cadáveres (brutalmente mutilados) de la familia y la mascota fueron hallados en la cocina, reproduciendo perfectamente el rompecabezas que terminó adornando el centro de la sala. La policía fue incapaz de deducir lo ocurrido y, desde luego, jamás encontró al responsable. El destino del rompecabezas es desconocido. El cartucho maldito de Majora’s Mask Nadie sabe a ciencia cierta si lo que les voy a contar fue el creepypasta de algún friki que quería sentirse importante o si en verdad fue algo que ocurrió. Todo lo que se sabe es que, la primera vez que apareció en la web, tenía un tono tal que resultaba difícil pensar que aquello fuera un engaño… Todo comenzó cuando a un joven sin mucho dinero le regalaron un Nintendo 64. El joven, que quería juegos pero no tenía la billetera gorda, decidió que una buena opción era comprar cartuchos usados. Y estaba de suerte porque justo al día siguiente de que le regalaran la consola, un anciano abrió una venta de garaje en la cual, entre muebles, lámparas, utensilios de carpintería y otros objetos innecesarios, gritaba su presencia un pequeño cartucho de Majora’s Mask (un juego de la saga The Legend of Zelda). En cuanto al viejo que vendía el juego…bueno, digamos que su apariencia no le inspiraba demasiada confianza al muchacho: había algo un tanto raro y siniestro en su rostro, en algunos de sus gestos y sobre todo en la mirada perdida en el infinito de sus pequeños ojos negros… A pesar de eso, después de preguntar si funcionaba el chico se arriesgó a comprarle el viejo cartucho —ya un poco desgastado, negro y con el nombre “Majora” escrito con marcador rojo-sangre permanente— al anciano. No le preocupó la rara apariencia del juego: pensó que aquello se debía a excentricidades de su antiguo dueño que… ¿quién sabe?… a lo mejor era uno de esos góticos extravagantes… Así, el chico se lleva el cartucho sin sospechar que aquello sería el inicio de una larga pesadilla. Cuando el chico encendió el juego, se dio cuenta de que debía tratarse de una versión beta porque habían pequeños errores en las texturas: nada grave, fuera de eso todo parecía estar bien. Aparte había un archivo bastante avanzado (aunque no acabado) bajo el nombre de “Ben” pero el chico quería comenzar desde cero así que creó un archivo propio en que bautizó a su personaje como “Link”. Al empezar a jugar creyó que todo sería normal hasta que, habiendo ya avanzado en la historia, se percató que en definitiva la programación del juego hacía que, sin explicación alguna o patrón lógico perceptible, unas veces apareciera el nombre de “Ben” y otras el de “Link”. El chico, que sabía algo de informática, pensó que aquello se debía a algún extraño bug[1] y optó por borrar el archivo de Ben a ver si así acababa el problema. Sucedió justo lo contrario: empezaron a pasar cosas aún más raras, escalofriantes en algunos casos. Comenzó a salir la música al revés, a aparecer diálogos muy extraños, a ocurrir cosas ajenas a la trama normal del juego, a surgir glitches[2], risas macabras de fondo, etc. Y todo eso repitiéndose, volviendo una y otra vez… Mas lo peor de todo vino cuando el juego se reseteó solo y creó un archivo llamado “Drowned” (‘ahogado’ en español). Fue allí que Skull Kid (el antagonista principal del juego) se le empezó a aparecer todo el tiempo, asesinándolo de forma instantánea cada vez que aparecía; fue a partir de eso que Link empezó a aparecer contorsionado en posiciones igual o más demoníacas que las que salen en el film El Exorcista. Incluso Link llegó a aparecer de forma tétrica como un zora que moría ahogado (cuando los zoras pueden respirar bajo el agua…). Todo lo anterior resultó perturbador y a veces aterrador para el chico que adquirió aquel maldito cartucho. Pensó en dejarlo, quiso dejarlo pero no pudo porque la curiosidad y la fascinación lo anclaban ante aquellas visiones siniestras que desfilaban por la pantalla. Disfrutaba y a la vez sentía la angustia de la perturbación viendo como el nombre de “Ben” volvía una y otra vez junto a Skull Kid que, entre horrendas risas de fondo y música invertida, lo asesinaba sin piedad. “Afortunadamente” el chico llegó a un punto en que ya no aguantó más y decidió ir a ver al anciano para que le diga quién era ese tal Ben. Pero el viejo no estaba, había desaparecido junto a las respuestas que de él podía obtener. Desesperado, fue a averiguar entre los vecinos a ver si alguien sabía dónde había ido el viejo y si en efecto vivía donde él creía que vivía. Y sí, vivía en la casa del garaje y, según le dijeron, era un tipo muy raro y algo ermitaño, un hombre al que rara vez se lo veía pues casi nunca salía de casa. Desgraciadamente había salido justo cuando él lo había ido a buscar pero, lejos de esperar a que vuelva, se dejó llevar por la ansiedad y preguntó por Ben. La respuesta que recibió le heló la médula: le dijeron que Ben era un muchacho que vivía en la casa en que ahora vive el anciano y que, hace ocho años, Ben tuvo un horrible accidente en el que…murió ahogado… Se dice que el chico de la historia que les he contado aún vive con el temor en la sangre, que nunca más volvió a jugar Majora’s Mask, que tiene miedo de meterse al mar, que a veces sueña con que Skull Kid lo asesina y que vendió el cartucho a alguien que pidió reservar su identidad en secreto…Vaya Dios a saber quién será el portador del cartucho maldito y cuántos locos (incluyendo el que les ha contado la historia) darían una buena cantidad de dinero por el cartucho negro de las letras rojas. Les dejo los vídeos que se han filtrado sobre algunas de las cosas que se ven en el cartucho maldito de Majora’s Mask: link: http://www.youtube.com/watch?v=X6D2XCJUJHY&feature=player_embedded link: http://www.youtube.com/watch?v=iGOJmdxdjeA&feature=player_embedded link: http://www.youtube.com/watch?v=K48QdVhCBfQ&feature=player_embedded Fin del post, espero que les haya gustado