Casata1997
Usuario (Argentina)

@Casata1997Biografia de Julio CortázarJulio Cortázar nació en Bruselas el 26 de agosto de 1914, de padres argentinos. Llegó a Argentina a los cuatro años de edad. Pasó la infancia en Bánfield, un suburbio de Buenos Aires. En 1932 se graduó como maestro de escuela e inició estudios en la Universidad de Buenos Aires los que debió abandonar por razones económicas. Enseñó literatura francesa en la Universidad de Cuyo, Mendoza y renunció a su cargo por desacuerdos con el gobierno. En 1951 se trasladó a París donde trabajó como traductor independiente. En 1938 publicó, con el seudónimo Julio Denis, el libro de sonetos Presencia. En 1949 aparece su obra dramática Los reyes. Dos años después, en 1951, publica Bestiario. A partir de los años sesenta se difunden los textos que le dieron renombre internacional, las novelas: Los premios (1960), Rayuela (1963), 62/ Modelo para armar (1968) y Libro de Manuel (1973). Otros libros que incluyen relatos, cuentos y géneros híbridos (ensayos, crónicas, cuentos, mini-ficciones y textos humorísticos) son: Final de juego (1956), Las armas secretas (1959), Historias de cronopios y famas (1962), Todos los fuegos el fuego (1966), La vuelta al día en ochenta mundos (1967), Último round (1968), Octaedro (1974), Alguien que anda por ahí (1977), Un tal Lucas (1979), Queremos tanto a Glenda (1980), Deshoras (1982). En 1984 recibió de manos de Ernesto Cardenal (poeta y entonces Ministro de Cultura de Nicaragua) la "Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío". Murió en París el 12 de febrero de 1984. Ese año en México se publicó el poemario Salvo el crepúsculo. A partir de 1986 han visto la luz las obras completas de Cortázar, incluso aquellas que habían permanecido inéditas. Su obra es un homenaje a la fantasía, el humor, la imaginación creadora y el manejo magistral del lenguaje.No se culpe a nadieEl frío complica siempre las cosas, en verano se está tan cerca del mundo, tan piel contra piel, pero ahora a las seis y media su mujer lo espera en una tienda para elegir un regalo de casamiento, ya es tarde y se da cuenta de que hace fresco, hay que ponerse el pulóver azul, cualquier cosa que vaya bien con el traje gris, el otoño es un ponerse y sacarse pulóveres, irse encerrando, alejando. Sin ganas silba un tango mientras se aparta de la ventana abierta, busca el pulóver en el armario y empieza a ponérselo delante del espejo. No es fácil, a lo mejor por culpa de la camisa que se adhiere a la lana del pulóver, pero le cuesta hacer pasar el brazo, poco a poco va avanzando la mano hasta que al fin asoma un dedo fuera del puño de lana azul, pero a la luz del atardecer el dedo tiene un aire como de arrugado y metido para adentro, con una uña negra terminada en punta. De un tirón se arranca la manga del pulóver y se mira la mano como si no fuese suya, pero ahora que está fuera del pulóver se ve que es su mano de siempre y él la deja caer al extremo del brazo flojo y se le ocurre que lo mejor será meter el otro brazo en la otra manga a ver si así resulta más sencillo. Parecería que no lo es porque apenas la lana del pulóver se ha pegado otra vez a la tela de la camisa, la falta de costumbre de empezar por la otra manga dificulta todavía más la operación, y aunque se ha puesto a silbar de nuevo para distraerse siente que la mano avanza apenas y que sin alguna maniobra complementaria no conseguirá hacerla llegar nunca a la salida. Mejor todo al mismo tiempo, agachar la cabeza para calzarla a la altura del cuello del pulóver a la vez que mete el brazo libre en la otra manga enderezándola y tirando simultáneamente con los dos brazos y el cuello. En la repentina penumbra azul que lo envuelve parece absurdo seguir silbando, empieza a sentir como un calor en la cara aunque parte de la cabeza ya debería estar afuera, pero la frente y toda la cara siguen cubiertas y las manos andan apenas por la mitad de las mangas. por más que tira nada sale afuera y ahora se le ocurre pensar que a lo mejor se ha equivocado en esa especie de cólera irónica con que reanudó la tarea, y que ha hecho la tonteria de meter la cabeza en una de las mangas y una mano en el cuello del pulóver. Si fuese así su mano tendria que salir fácilmente pero aunque tira con todas sus fuerzas no logra hacer avanzar ninguna de las dos manos aunque en cambio parecería que la cabeza está a punto de abrirse paso porque la lana azul le aprieta ahora con una fuerza casi irritante la nariz y la boca, lo sofoca más de lo que hubiera podido imaginarse, obligándolo a respirar profundamente mientras la lana se va humedeciendo contra la boca, probablemente desteñirá y le manchará la cara de azul. Por suerte en ese mismo momento su mano derecha asoma al aire al frío de afuera, por lo menos ya hay una afuera aunque la otra siga apresada en la manga, quizá era cierto que su mano derecha estaba metida en el cuello del pulóver por eso lo que él creía el cuello le está apretando de esa manera la cara sofocándolo cada vez más, y en cambio la mano ha podido salir fácilmente. De todos modos y para estar seguro lo único que puede hacer es seguir abriéndose paso respirando a fondo y dejando escapar el aire poco a poco, aunque sea absurdo porque nada le impide respirar perfectamente salvo que el aire que traga está mezclado con pelusas de lana del cuello o de la manga del pulóver, y además hay el gusto del pulóver, ese gusto azul de la lana que le debe estar manchando la cara ahora que la humedad del aliento se mezcla cada vez más con la lana, y aunque no puede verlo porque si abre los ojos las pestañas tropiezan dolorosamente con la lana, está seguro de que el azul le va envolviendo la boca mojada, los agujeros de la nariz, le gana las mejillas, y todo eso lo va llenando de ansiedad y quisiera terminar de ponerse de una vez el pulóver sin contar que debe ser tarde y su mujer estará impacientándose en la puerta de la tienda. Se dice que lo más sensato es concentrar la atención en su mano derecha, porque esa mano por fuera del pulóver está en contacto con el aire frío de la habitación es como un anuncio de que ya falta poco y además puede ayudarlo, ir subiendo por la espalda hasta aferrar el borde inferior del pulóver con ese movimiento clásico que ayuda a ponerse cualquier pulóver tirando enérgicamente hacia abajo. Lo malo es que aunque la mano palpa la espalda buscando el borde de lana, parecería que el pulóver ha quedado completamente arrollado cerca del cuello y lo único que encuentra la mano es la camisa cada vez más arrugada y hasta salida en parte del pantalón, y de poco sirve traer la mano y querer tirar de la delantera del pulóver porque sobre el pecho no se siente más que la camisa, el pulóver debe haber pasado apenas por los hombros y estará ahi arrollado y tenso como si él tuviera los hombros demasiado anchos para ese pulóver lo que en definitiva prueba que realmente se ha equivocado y ha metido una mano en el cuello y la otra en una manga, con lo cual la distancia que va del cuello a una de las mangas es exactamente la mitad de la que va de una manga a otra, y eso explica que él tenga la cabeza un poco ladeada a la izquierda, del lado donde la mano sigue prisionera en la manga, si es la manga, y que en cambio su mano derecha que ya está afuera se mueva con toda libertad en el aire aunque no consiga hacer bajar el pulóver que sigue como arrollado en lo alto de su cuerpo. Irónicamente se le ocurre que si hubiera una silla cerca podría descansar y respirar mejor hasta ponerse del todo el pulóver, pero ha perdido la orientación después de haber girado tantas veces con esa especie de gimnasia eufórica que inicia siempre la colocación de una prenda de ropa y que tiene algo de paso de baile disimulado, que nadie puede reprochar porque responde a una finalidad utilitaria y no a culpables tendencias coreográficas. En el fondo la verdadera solución sería sacarse el pulóver puesto que no ha podido ponérselo, y comprobar la entrada correcta de cada mano en las mangas y de la cabeza en el cuello, pero la mano derecha desordenadamente sigue yendo y viniendo como si ya fuera ridiculo renunciar a esa altura de las cosas, y en algún momento hasta obedece y sube a la altura de la cabeza y tira hacia arriba sin que él comprenda a tiempo que el pulóver se le ha pegado en la cara con esa gomosidad húmeda del aliento mezclado con el azul de la lana, y cuando la mano tira hacia arriba es un dolor como si le desgarraran las orejas y quisieran arrancarle las pestañas. Entonces más despacio, entonces hay que utilizar la mano metida en la manga izquierda, si es la manga y no el cuello, y para eso con la mano derecha ayudar a la mano izquierda para que pueda avanzar por la manga o retroceder y zafarse, aunque es casi imposible coordinar los movimientos de las dos manos, como si la mano izqulerda fuese una rata metida en una jaula y desde afuera otra rata quisiera ayudarla a escaparse, a menos que en vez de ayudarla la esté mordiendo porque de golpe le duele la mano prisionera y a la vez la otra mano se hinca con todas sus fuerzas en eso que debe ser su mano y que le duele, le duele a tal punto que renuncia a quitarse el pulóver, prefiere intentar un último esfuerzo para sacar la cabeza fuera del cuello y la rata izquierda fuera de la jaula y lo intenta luchando con todo el cuerpo, echándose hacia adelante y hacia atrás, girando en medio de la habitación, si es que está en el medio porque ahora alcanza a pensar que la ventana ha quedado abierta y que es peligroso seguir girando a ciegas, prefiere detenerse aunque su mano derecha siga yendo y viniendo sin ocuparse del pulóver, sunque su mano izquierda le duela cads vez más como si tuviera los dedos mordidos o quemados, y sin embargo esa mano le obedece, contrayendo poco a poco los dedos lacerados alcanza a aferrar a través de la manga el borde del pulóver arrollado en el hombro, tira hacia abajo casi sin fuerza, le duele demasiado y haría falta que la mano derecha ayudara en vez de trepar o bajar inútilmente por las piernas en vez de pellizcarle el muslo como lo está haciendo, arañándolo y pellizcándolo a través de la ropa sin que pueda impedírselo porque toda su voluntad acaba en la mano izquierda, quizá ha caído de rodillas y se siente como colgado de la mano izquierda que tira una vez más del pulóver y de golpe es el frío en las cejas y en la frente, en los ojos, absurdamente no quiere abrir los ojos pero sabe que ha salido fuera, esa materia fria, esa delicia es el aire libre, y no quiere abrir los ojos y espera un segundo, dos segundos, se deja vivir en un tiempo frío y diferente, el tiempo de fuera del pulóver, está de rodillas y es hermoso estar así hasta que poco a poco agradecidamente entreabre los ojos libres de la baba azul de la lana de adentro, entreabre los ojos y ve las cinco uñas negras suspendidas apuntando a sus ojos, vibrando en el aire antes de saltar contra sus ojos, y tiene el tiempo de bajar los párpados y echarse atrás cubriéndose con la mano izquierda que es su mano, que es todo lo que le queda para que lo defienda desde dentro de la manga, para que tire hacia arriba el cuello del pulóver y la baba azul le envuelva otra vez la cara mientras se endereza para huir a otra parte, para llegar por fin a alguna parte sin mano y sin pulóver, donde solamente haya un aire fragoroso que lo envuelva y lo acompañe y lo acaricie y doce pisos.

@Casata1997Biografia de Horacio QuirogaNació en Salto (Uruguay) en 1878. Era hijo del vicecónsul argentino. Realizó sus estudios secundarios en Montevideo. Se interesó por el ciclismo, la química, la fotografía y el periodismo y la literatura. En su juventud viajó a Europa; luego volvió a Montevideo, y posteriormente se trasladó a Buenos Aires, a casa de su hermana. Comenzó a trabajar como profesor de Castellano en el Colegio Británico. Publicó algunos libros, pues para ese entonces había logrado algunos premios. Alrededor de 1904, con una herencia paterna, se trasladó a la Provincia de Chaco para encarar una plantación de algodón. Fracasado este intento, regresó a Buenos Aires a desempeñarse nuevamente en la docencia, recomendado por su amigo y eximio poeta, Leopoldo Lugones, con quien había realizado un viaje de estudios a las misiones guaraníticas. En 1906 compró unas fracciones de tierras en Misiones, en los alrededores de San Ignacio, con planes accesibles que brindaba el Gobierno Nacional. Se radicó allí con su esposa Ana M. Cirés. Allí fue Juez de Paz y oficial del Registro Civil de esa Provincia. Al suicidarse su esposa, regresó a Buenos Aires. Se desempeñó en un empleo del Consulado uruguayo en Argentina. Publicó algunos libros. Y al tiempo de contraer nuevamente matrimonio con María E. Bravo, se trasladó nuevamente a Misiones con su familia (en 1932). Allí vivió unos cuatro o cinco años, hasta que quedó solo en la selva y enfermó. Regresó a Buenos Aires a internarse en el Hospital de Clínicas, y al enterarse de su enfermedad: cáncer de próstata, puso fin a su vida en ese Hospital, voluntariamente, en 1937. Entre sus libros de cuentos más conocidos se encuentran: "Cuentos de amor, de locura y de muerte" (1917), "El desierto" (1924), "La gallina degollada y otros cuentos" (1925), "Los desterrados" (1926) al que pertenece el texto que se presenta aquí. También son libros de su autoría: "Cuentos de la selva" y "Los cuentos de mis hijos".Primer cuento del LibroA la derivaEl hombre pisó algo blanduzco, y en seguida sintió la mordedura en elpie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento, vió unayararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque.El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangreengrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. Lavíbora vió la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de suespiral; pero el machete cayó de plano, dislocándole las vértebras.El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, ydurante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dospuntitos violeta, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamentese ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada haciasu rancho.El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, yde pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que comorelámpagos habían irradiado desde la herida hasta la mitad de lapantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad degarganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.Llegó por fin al rancho, y se echó de brazos sobre la rueda de untrapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosahinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto deceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en unronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.--¡Dorotea!--alcanzó a lanzar en un estertor.--¡Dame caña!Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en trestragos. Pero no había sentido gusto alguno.--¡Te pedí caña, no agua!--rugió de nuevo.--¡Dame caña!--¡Pero es caña, Paulino!--protestó la mujer espantada.--¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragóuno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.--Bueno; esto se pone feo--murmuró entonces, mirando su pie lívido yya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, lacarne desbordaba como una monstruosa morcilla.Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos, yllegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que elaliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendióincorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con lafrente apoyada en la rueda de palo.Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió asu canoa. Sentóse en la popa y comenzó a palear hasta el centro delParaná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazúcorre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú.El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta elmedio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en lacanoa, y tras un nuevo vómito--de sangre esta vez--dirigió una miradaal sol que ya trasponía el monte.La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme ydurísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió elpantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, congrandes manchas lívidas y terriblemente dolorido. El hombre pensó queno podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió a pedirayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estabandisgustados.La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, yel hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuestaarriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.--¡Alves!--gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.--¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor!--clamó de nuevo, alzandola cabeza del suelo.--En el silencio de la selva no se oyó un sólorumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y lacorriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes,altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillasbordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negrotambién. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre,en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantesborbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él unsilencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría ycalma cobra una majestad única.El sol había caído ya cuando el hombre, semi-tendido en el fondo de lacanoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezópesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, lased disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración.El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, yaunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída delrocio para reponerse del todo. Calculó que antes de tres horas estaríaen Tacurú-Pucú.El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. Nosentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún sucompadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex-patrónmíster Dougald, y al recibidor del obraje.¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla deoro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, yaentenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescuracrepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Unapareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay.Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girandoa ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre queiba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en eltiempo justo que había pasado sin ver a su ex-patrón Dougald. ¿Tresaños? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ochomeses y medio? Eso sí, seguramente.De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho. ¿Qué sería? Y larespiración también...Al recibidor de maderas de míster Dougald, Lorenzo Cubilla, lo habíaconocido en Puerto Deseado, un viernes santo... ¿Viernes? Sí, ojueves...El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.--Un jueves...Y cesó de respirar.Cuentos completosIndiceA la derivaEl alambre de púaEl almohadón de plumaEl infierno ArtificialEl perro rabiosoEl solitarioLa gallina desgolladaLa insolaciónLa meningitis y su sombraLa miel silvestreLa muerte de isoldaLos buques suicidantesLos ojos sombriosLos mensúLos pescadores de vigasNuestro primer cigarroUna estación de amorYaguai

@Casata1997 Violet Jessop era la típica mujer a quien “la Paca”, Walter Mercado y otros chamanes le habrían recetado una “limpia.” Nacida en Buenos Aires, Argentina, era hija de un granjero británico. Tenía cinco hermanos y hermanas menores a ella. Siendo niña, Violet contrajo la tuberculosis y a pesar de que los doctores le vaticinaron unos cuantos meses de vida, logró sobreponerse a la enfermedad. Empero, su padre murió un poco después de que toda la familia había regresado a la Gran Bretaña, y, por tanto, Violet requería encontrar un trabajo para ayudar con los gastos. Pese a ser una persona con escasa capacitación para la navegación y no obstante su facilidad para marearse, Violet decidió emplearse en alta mar, con lo que además podría respirar aire fresco. Violet encontró empleo como camarera en la empresa White Star Line, fundada en 1850 y dedicada al transporte de pasajeros en embarcaciones marinas. White Star fue adquirida en 1902 por el banquero estadunidense J. P. Morgan, quien estaba interesado en incursionar en el transporte marítimo. Fue con el dinero de Morgan que se crearon los tres grandes barcos de la línea olympic que le darían fama a White Star Line: el Olympic, el Titanic y el Britannic. Es con la construcción del Olympic (que inició operaciones en 1910) cuando comienza la odisea de Violet Jessop. El Olympic fue en su tiempo el barco más grande del mundo, título que perdió a favor de su hermano el Titanic, pero que reobtuvo cuando éste se hundió. Contratada para formar parte de la tripulación del Olympic, Violet Jessop se encontraba a bordo el 20 de septiembre de 1911, cuando la nave chocó con el crucero británico Hawke. El capitán del Olympic era E. J. Smith, quien estuvo más tarde al mando del Titanic en el fatal naufragio (pereciendo en el percance). En torno al incidente con el crucero Hawk, todo apunta a que la culpa fue del Olympic, si bien hay opiniones divergentes. Afortunadamente ambas embarcaciones pudieron soportar el daño, y regresar sanas y salvas sin cobrar ninguna víctima. A pesar del susto, Violet estaba contenta con el trabajo que desarrollaba en el Olympic y parecía no tener interés en integrarse a la tripulación del Titanic, si bien sus amigos la persuadieron explicándole que sería una “experiencia maravillosa” navegar en un barco de tan prominente tonelaje y significativos avances tecnológicos. La segunda embarcación de la línea olympic, el Titanic, estuvo listo un poco después que su hermano mayor, esto es, el 31 de mayo de 1911. Los siguientes 10 meses fueron utilizados para instalar la maquinaria y acondicionar los interiores del barco. El 3 de febrero de 1912, la embarcación recibió una capa final de pintura y a principios de marzo se encontró con el Olympic, por única ocasión, en el muelle de Belfast. En abril, al partir hacia su viaje sin retorno, el Titanic estuvo a punto de repetir la colisión que su hermano mayor había experimentado con el crucero Hawke y por las mismas razones, esta vez contra un barco de vapor llamado New York. Afortunadamente el choque se evitó aunque el Titanic siguió su fatal ruta. Violet Jessop figuraba nuevamente entre la tripulación que atendía las necesidades del “barco de los sueños.” Pero el 14 de abril, el barco más grande del mundo chocaría con un témpano de hielo y su hundimiento se concretaría en espacio de dos horas con 40 minutos. De sus 2227 pasajeros sólo 705 sobrevivirían, entre ellos, nuevamente, Violet. Violet dormía cuando el Titanic chocó contra el iceberg. “Me ordenaron que subiera a cubierta. De manera calmada, los pasajeros caminaban. Me reuní con otras camareras, mirando a las mujeres que abrazaban a sus esposos antes de ingresar a los botes con sus hijos. Un poco después, un oficial del Titanic nos ordenó que abordáramos el bote, en un primer momento, a efecto de mostrar a las mujeres que era seguro. A medida que el bote descendía, un oficial me dijo: ‘Señorita Jessop, tenga. Cuide a este bebé’. Y me arrojó un bulto al regazo”, relata Violet. Ya en el mar, a bordo del bote, Violet presenció el colapso del Titanic y tras ocho horas ella y los demás sobrevivientes fueron rescatados por el Carpathia. “Todavía estaba apretando fuertemente al bebé contra la base del salvavidas que traía puesto, cuando una mujer se acercó y tomó al bebé y corrió con él. Aparentemente lo había colocado en la cubierta del Titanic para recoger algunas cosas, y cuando regresó el bebé ya no estaba. Yo tenía mucho frío y estaba demasiado aturdida para pensar en lo extraño que fue el que esa mujer no se detuviera para decirme ‘gracias’”. El hecho es que la identidad del bebé nunca se conoció. La tercera creación de la línea olympic fue el Britannic, estrenado el 26 de febrero de 1914 para iniciar operaciones trasatlánticas en 1915, lo cual jamás ocurriría. Algo que no debería pasar inadvertido es que luego de la tragedia del Titanic, el Britannic fue equipado con diversas medidas de seguridad, incluyendo la remodelación para albergar más botes salvavidas. Dado que en 1914 se inició la Primera Guerra Mundial, el Britannic fue requisado por la corona británica y convertido en barco hospital para atender a los heridos y víctimas de la conflagración. El 12 de diciembre de 1915 quedó acondicionado para entrar en operaciones. Contaba con 2 034 literas y 1 035 abrigos para los heridos. A bordo se encontraban también 52 oficiales, 101 enfermeras, 336 asistentes, y una tripulación de 675 hombres y mujeres, entre ellos, nuevamente, Violet Jessop. Para ese tiempo, Violet trabajaba como enfermera para la Cruz Roja Británica. La nave estaba bajo el comando del capitán Charles A. Bartlett. El 21 de noviembre de 1916, el Britannic se encontraba navegando a través del Canal de Kea en el Mar Egeo, cuando, alrededor de las 8: 00 hrs AM se escuchó una tremenda explosión y la proa se empezó a hundir rápidamente. El Capitán Bartlett trató de acercar la nave a la isla de Kea, pero en 55 minutos, un tercio de lo que le tomó al Titanic desaparecer en las frías aguas del Atlántico norte, el Britannic se evaporó. Aunque hay especulaciones respecto a las causas de la explosión (hay quien dice que el barco fue alcanzado por un torpedo), todo apunta a que la nave rozó una mina. Cabe destacar que el célebre Jacques Costeau en una expedición realizada en 1976 encontró al Britannic, que según se sabe, está básicamente recostado en el fondo marino e intacto, excepto por el gran hoyo que presenta en la parte delantera de la proa. Pero a diferencia del Titanic, en el Britannic murieron sólo 30 de sus 1 100 pasajeros a bordo, y eso porque en su desesperación por llegar a la isla de Keo, el capitán Bartlett arrastró dos botes salvadidas en los que se encontraba esa cantidad de personas que fueron “jaladas” por las hélices del barco en el momento del hundimiento. De los tres accidentes vividos por Violet a bordo de las naves de la línea olympic, la tragedia del Britannic estuvo a punto de costarle la vida. Violet atribuye su rescate durante el hundimiento del Britannic a su abundante cabellera de color castaño rojizo. “Salté al agua pero fui jalada por la quilla del barco, contra la que golpeó mi cabeza. Escapé, pero años más tarde, cuando fui a buscar un doctor debido a los múltiples dolores de cabeza que me aquejaban, él descubrió que en alguna ocasión tuve ¡fractura craneal!”. Tras 42 accidentados años como camarera en alta mar, Violet se retiró a vivir el resto de sus días a una casita de campo ubicada en Great Ashfield, Suffolk. Ahí se dedicaría a criar gallinas, a cuidar su jardín y a rememorar las grandes aventuras que vivió a bordo de las embarcaciones que alguna vez fueron el orgullo de White Star Line. La mala suerte del titanic Igual que las grandes creaciones de la época como el Lusitania y el Mauretania, los tres hermanos de White Star habían sido presentados ante la opinión pública mundial como “insumergibles”. Del Olympic, el Titanic y el Britannic, sólo el primero pudo lograr el sueño de realizar viajes trasatlánticos, y no sólo eso: lo hizo por varias décadas, hasta que, eventualmente, en marzo de 1935 a un año de haberse efectuado la fusión de White Star y su acérrimo competidor Cunard (la empresa creadora del Lusitania y el Mauretania), y tras perder clientes a favor de nuevas embarcaciones, el Olympic efectuó su último viaje a Nueva York para ser vendido, desmantelado y convertido en chatarra. A pesar de la majestuosidad del Olympic (muchas veces confundido con el Titanic por las grandes similitudes entre las dos embarcaciones) y de la triste suerte que corrió el Britannic, la fama del Titanic supera, con mucho, la de sus hermanos. Es interesante observar la fascinación que ha creado el Titanic en tantas generaciones. Es difícil saber qué es lo que más llama la atención y despierta la curiosidad de la gente respecto al “barco de los sueños.” No parece ser sólo la dimensión de la tragedia humana que implicó su hundimiento, ya que, por ejemplo, en 1902, el Monte Pelee ubicado en Martinique había hecho erupción a costa de la vida de 40 mil personas, y a pesar de que en su momento la noticia fue ampliamente difundida en los medios de comunicación, no trascendió de la manera en que lo hizo el Titanic no obstante que las víctimas del hundimiento fueron considerablemente menores. Hoy mucha gente tiene una idea más o menos clara del desastre del Titanic, pero muy poca sabe de la erupción del Monte Pelee, fuera de la comunidad de los vulcanólogos. Lo mismo puede decirse de otros desafortundaos accidentes en alta mar, donde desaparecieron, además del hermano del Titannic, el Britannic, barcos de gran renombre como el Lusitania, el Andrea Doria y de manera más reciente, el Estonia. Todos estos nombres, por más recientes que sean, quedan opacados ante la simple alusión al Titanic. ¿Por qué? Incluso para los estándares actuales, el Titanic era un barco seguro. Tuvo en su contra buena parte de los ideales de la época, cuando se hablaba del triunfo del hombre sobre la naturaleza y las medidas de seguridad para los pasajeros eran, en consecuencia, muy deficientes. Baste mencionar que las regulaciones marítimas de principios de siglo establecían que cualquier embarcación con una carga de 10 mil o más toneladas, debería portar 16 botes salvavidas. El Titanic cargaba 20 botes, por lo que cumplía y excedía las disposiciones oficiales. Se sabe que ninguna embarcación de la época portaba suficientes botes para evacuar a los pasajeros en caso de emergencia. La opinión general era que si un barco se dañaba durante la navegación, los botes salvavidas serían usados para transportar a los pasajeros a barcos de rescate que presumiblemente estarían cerca de la zona de desastre debido al contínuo flujo de naves en el Océano Atlántico. Esta percecepción era alimentada por la invención de las comunicaciones inalámbricas, las que, presumiblemente, acelerarían las informaciones y noticias en caso de emergencia. También se pensaba que cualquier embarcación dañada podría permanecer a flote por varias horas, al menos las suficientes hasta que la ayuda llegara. Lamentablemente tuvo que ocurrir la desgracia del Titanic para que se desarrollaran diversas normas en materia de seguridad y de responsabilidad en la navegación marítima. Buena parte de esas normas en el terreno jurídico han sido recogidas por la Organización Marítima Mundial (OMM), organismo subsidiario de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) encargado de velar por la seguridad y la correcta operación de todas las naves que transitan por los mares del planeta. Las causas del hundimiento del Titanic han sido documentadas más ampliamente gracias a que en 1985, el oceanógrafo Robert Ballard, de la Woods Hole Oceanographic Institution y la organización oceanográfica IFREMER lograron ubicar la nave en el fondo de las costas de Halifax, Nova Scotia, en el Atlántico norte. Las invetigaciones realizadas con complejos sistemas de exploración, incluyendo el mini-submarino Nautile (capaz de transportar un máximo de tres personas a profundidades nunca antes visibles para el ojo humano) han permitido documentar el estado actual del que fuera en su tiempo el barco más grande del mundo, así como la magnitud del daño que le ocasionó el iceberg contra el que se impactó, además de la calidad del acero de la nave y otros detalles adicionales. Así, por ejemplo, se sabe que al impactarse contra un témpano de hielo, el Titanic sufrió diversas incisiones en varias partes de la proa, y no una gran tajada como argumentaban los diarios de la época. Con cortes que en conjunto son de un metro y medio aproximadamente, el agua pudo fluir de distintas maneras a los seis compartimentos que terminarían partiendo y hundiendo a la nave. Otro descubrimiento interesante es al que se ha llegado tras examinar la calidad del acero del Titanic. El acero empleado en la construcción del “barco de los sueños” (y de la mayoría de las embarcaciones de la época), poseía impurezas, especialmente el sulfuro de manganeso, el cual provocaba que el acero se hiciera quebradizo y por ende, menos resistente a posibles impactos. Hay que añadir a ello el hecho de que el 14 y el 15 de abril de 1912, las aguas del Atlántico norte estaban más frías de lo normal (dos grados centígrados) para esa época del año, hecho que también afectó la resistencia del acero del lujoso barco. El epílogo del Titanic A pesar de que se han realizado grandes esfuerzos por documentar el accidente que provocó el colapso del Titanic, poco se ha dicho acerca de los litigios y las acusaciones que siguieron al trágico suceso. Los diarios de la época recogieron opiniones que insistían en que el accidente pudo evitarse. Con frecuencia era posible encontrar titulares que decían entre otras cosas: “¿Y si el Titanic hubiera viajado a menor velocidad?”, “¿Y si la nave hubiera tomado la ruta del sur, evitando los témpanos de hielo?”, ¿Y si el iceberg hubiera sido avistado con un par de binoculares?”, “¿Y si la orden de abandonar el barco hubiera procedido con rapidez?”, “¿Y si el Californian no hubiera ignorado las llamadas de auxilio y las luces de bengala del Titanic?”. Para muchos, el desastre del “barco de los sueños” fue la venganza de la naturaleza contra la presunción humana de que la industria podría vencer lo invencible. De ahí que a unos cuantos días del hundimiento, el Senado estadunidense realizara una investigación, siendo Joseph Bruce Ismay, director ejecutivo de White Star Line y sobreviviente del Titanic, la figura central de las indagaciones. Las acusaciones contra Ismay eran múltiples y muy serias: se decía que fue él quien forzó al Capitán Smith a avanzar a gran velocidad por aguas poco confiables. Algunos sobrevivientes acusaron a Ismay de ocupar de manera desleal un lugar en un bote salvavidas durante el hundimiento. En respuesta, Ismay siempre afirmó que su conciencia estaba tranquila y negó todos los cargos que se le imputaban. Para la opinión pública internacional, sin embargo, Ismay siempre sería visto como cobarde y cómplice de la catástrofe. La investigación conducida por el Senado estadunidense nunca actuó oficialmente contra Ismay o contra White Star, y de hecho esta empresa jamás tuvo que pagar indemnización alguna a los sobrevivientes ni a los familiares de las víctimas. Más tarde, Joseph Bruce Ismay renunciaría a su cargo en White Star Line y viviría el resto de sus días en relativa soledad en Irlanda, no sin antes mencionar los planes que tenía para crear una nave segura. Otra figura a la que se culpa por la muerte de más de 1 500 personas por ahogamiento o congelamiento, fue el Capitán Lord del barco Californian, el cual, según insisten (incluso hoy) los especialistas (Robert Ballard, descubridor del Titanic incluído), no respondió a las llamadas de auxilio del Titanic a pesar de que se encontraba mucho más cerca que el Carpathia. No obstante que el Capitán Lord a lo largo de su vida explicó una y otra vez que no estaba tan cerca del lugar de los hechos la noche del 14 de abril de 1912, y pese a que murió en 1962, todavía en 1990 se le seguía un juicio por no haber ayudado a salvar a las poco más de 1 500 personas de las frías aguas del Atlántico norte. Un hecho curioso es que mucha gente no daba crédito al hundimiento del Titanic. Amigos, familiares y curiosos confiaban que el Carpathia, al llegar a Nueva York, desembarcaría con la totalidad de los tripulantes del “barco de los sueños.” Los diarios publicaban contínuamente listas de sobrevivientes y desaparecidos con un amplio margen de error. No sería sino hasta que el barco Mackay-Bennett comenzó a recoger cadáveres en el mar, enviando listas de los muertos identificados, que la gente empezó a valorar la magnitud de la tragedia. Muchas fantasías se ventilaban en aquéllos años. La fotografía en los medios impresos apenas se encontraba en pañales y eran los dibujantes y caricaturistas los que trataban de recrear con sus láminas, las noticias del momento. Fueron esos dibujantes los que elaboraron diagramas del Titanic con una gigantesca tajada en la proa, dado que, en la mente de aquéllos hombres existía la consigna de que el daño a la nave tendría que haber sido monumental para destruir a un barco de ese tonelaje. Había quienes dudaban que el Titanic se hubiera hundido. Los familiares de dos pasajeros del “barco de los sueños”, Isidor Straus y John Jacob Astor (el pasajero más rico a bordo) se creía que estaban en las profundidades del mar a bordo del Titanic, y elaboraron planes descabellados para rescatarlos. El descubrimiento de los cuerpos de estas personas en alta mar disuadió a sus familiares de seguir adelante. Una obra profética (como las de H. G. Wells, George Orwell y otras tantas que se anticipaban a su tiempo y advertían sobre la automatización o subordinación de los seres humanos a la industria y la tecnología) fue el libro titulado El hundimiento del Titán, el cual trata de un barco grandioso, al que se le aplicaron los más importantes avances tecnológicos de su tiempo y que se hundió al chocar contra un iceberg. El Titanic en el cine James Cameron no es el primer cineasta que lleva a la pantalla grande la historia del Titanic. Múltiples películas se han dado a la tarea de presentar diversos aspectos de la tragedia, destacando cintas como Titanic (1953) con Robert Wagner y Bárbara Stanwyck en los papeles estelares; A Time To Remember (1958), considerada por los expertos como la más fiel a la tragedia, con Kenneth Moore y David McCallum; S. O. S. Titanic (1979), con David Jannsen y Cloris Leachman; y la incoherente y tediosa Raise the Titanic (1980) con Jason Robards y Alec Guinness, por citar sólo las principales. Fue A Night to Remember la que contribuyó al debate en torno a la posibilidad de que el Californian al mando del Capitán Lord, hubiera evitado la muerte de millar y medio de personas que naufragaron con el Titanic. Lo que tiene a su favor el canadiense James Cameron, al margen de sus experiencias como director de películas de acción, es la posibilidad de recrear casi a la perfección, el hundimiento de la ostentosa nave con información altamente confiable. Los hallazgos de Robert Ballard en 1985 y las investigaciones subsecuentes han traído nueva luz sobre las condiciones que posibilitaron la tragedia. Cameron tiene en contra las imposiciones y restricciones que todo productor de Hollywood plantea a sus directores, esto es, hacer vendible la producción cinematográfica resultante. Para ello se eligió una pareja de actores muy llamativa integrada por Kate Winslet (protagonista de Sense and Sensibility al lado de Emma Thompson) y Leonardo DiCaprio (cuya caracterización de Romeo en la controvertida versión de Baz Luhrmann en torno a la clásica obra de Shakespeare Romeo and Juliet fue aclamada en todas partes), y a partir de allí se construyó un ficticio romance para recrear la tragedia del “barco de los sueños” soslayando el verdadero sufrimiento de las poco más de 1 500 personas que perecieron ahogadas o congeladas la madrugada del 14 de abril de 1912. Así, el Titanic de Cameron se convierte en la versión, de fin de siglo, del Crucero del amor, aunque a un costo exorbitante. Como suele ocurrir en las producciones de Hollywood (ya se habló aquí del caso de Evita de Allan Parker), su talón de Aquiles es la veracidad histórica. A James Cameron también le ha tocado padecer esto y, por lo pronto, los cinéfilos estadunidenses (especialmente los de Wisconsin) ya detectaron un error en la producción más cara en la industria del cine. En unos de los primeros diálogos que Jack (DiCaprio) entabla con Rose (Winslet) en la película, el primero afirma haber pescado en el lago artificial de Wissota, el cual no existía en 1912 cuando el Titanic se hundió. En la vida real el proyecto hidroeléctrico de Wissota se inició en 1915 y empezó a funcionar dos años después. Quizá llevar a la pantalla la historia de Violet Jessup habría sido más adecuado, aunque no funcionaría para los productores de Hollywood. Ya Sandra Bullock encarnó a una enfermera de la Cruz Roja estadunidense en la Primera Guerra Mundial en la cinta de Richard Attenborough In Love and War y el resultado no fue nada satisfactorio en las taquillas. Por tanto, la odisea de Violet Jessup se piensa que no habría atraído a los cinéfilos como los jóvenes amantes encarnados por DiCaprio y Winslet. A la víbora de la mar... Pero ¿qué tanto la triste suerte del Titanic ha ayudado a prevenir otros desastres marítimos? Porque, como se explicaba en el caso del Britannic, la posibilidad de un accidente está latente. Por ejemplo, el barco orgullo de la empresa Cunard, denominado Lusitania o “reina de los mares” fue torpedeado por un submarino alemán U-20 el 7 de mayo de 1915. Las autoridades del barco, que había dejado Nueva York el 1º de mayo, habían advertido a los pasajeros que existía una guerra entre Gran Bretaña y Alemania y que todas las naves que viajaban con la bandera británica o la de sus aliados, corrían el riesgo de ser atacadas. La gente minimizó estas advertencias por considerar que el Lusitania era un barco estadunidense y que dado que EEUU no estaba en guerra, se encontraría a salvo de las hostilidades. Pues bien, este fue el incidente que posibilitó que la Unión Americana se involucrara en la Primera Guerra Mundial. Otros casos muy conocidos son los del Andrea Doria y de manera muy reciente el Estonia. El primero fue dado a conocer el 16 de junio de 1951. Era un barco italiano, el más moderno y fastuoso de la posguerra. A diferencia de los barcos de White Star Line que eran inaugurados de manera muy simple, el Andrea Doria fue presentado al mundo con la típica botella de champagne estrellada contra su proa. Igual que el Titanic y el Lusitania y otros barcos majestuosos de décadas anteriores, el Andrea Doria fue declarado “insumergible.” Empero, la noche del 25 de julio de 1956, el barco chocó contra el Stockholm en el Atlántico. El daño, aunque muy menor al que sufrió el Titanic, fue lo suficientemente serio como para hundir al Andrea Doria. A pesar de ello, el lujoso barco italiano se mantuvo a flote por 11 horas y todos los pasajeros y tripulantes fueron evacuados. Por lo visto, en este caso, las medidas de seguridad y evacuación fueron bastante eficientes. Pero cuando se piensa en el desastre del Estonia, ocurrido en 1994 y que causó la muerte de 852 personas, parecería como si a décadas de la tragedia del Titanic, no se hubiera aprendido la lección. El Estonia no se hundió por chocar contra un témpano de hielo u otro barco, sino porque, misteriosamente, una de las compuertas que daba a su bodega se desprendió durante la navegación en el Mar Báltico, provocando un rápido hundimiento en las frías aguas de la zona. Recientemente se dio a conocer un informe oficial acerca del desastre del Estonia, en el cual se explica que debido a fallas en el diseño de la nave se produjo el desprendimiento de la compuerta. Los constructores del barco que son alemanes, han rechazado este informe y aparentemente intentan vincularlo a errores humanos en la navegación. La diversión, ante todo No deja de llamar la atención que una tragedia que produjo tanto sufrimiento a principios de siglo, hoy sea fuente de entretenimiento para los cinéfilos. Pero la diversión es cada vez más costosa. Por alguna razón, las películas cuyas tramas se filman en locaciones acuáticas, disparan los precios de producción. Por ejemplo, en diciembre, cuando James Cameron estuvo en México para la premier del Titanic, reiteró que la filmación se llevó a cabo casi por completo en las costas de Baja California (aunque no falto quienes lo acusaran de tratar mal al cuerpo técnico y trabajadores mexicanos, acusación que también se hizo contra los productores de la película El Zorro, filmada en Tlaxcala). Lo que no dijo Cameron es que rodar el Titanic en aguas mexicanas fue mucho más barato que hacerlo, por ejemplo, en las costas de los estados de California o Washington. La película Titanic tuvo un costo aproximado de 200 millones de dólares (extra-oficialmente se habla de 280 millones), lo que la convierte en la cinta más cara en la historia del cine, superando a la tediosa Waterworld de Kevin Reynolds, que en su momento fue excesivamente cara (175 millones). Otra película de la que se hizo mucho ruido (con pocas nueces en la práctica) fue Speed 2 de Jan de Bon, donde, a pesar de que el título sugiere “máxima velocidad” en buena parte de las escenas se observa una “extraordinaria lentitud”. A juzgar por los ingresos de taquilla, ni Waterworld, ni Speed2 parecen haber recuperado la inversión que se hizo en su producción. Titanic, en cambio, tiene posibilidades de recuperar y multiplicar sus ganancias. En unas cuantas semanas ha logrado recaudar tan sólo en EEUU cerca de 100 millones de dólares, porque a pesar de que la crítica desprecia el tratamiento que da Cameron a la tragedia del “barco de los sueños”, los cinéfilos se dejan llevar por sus instintos y no escuchan ni siquiera mínimamente a los críticos. Y no tendrían por qué hacerlo. Lo que si es necesario suplicarle a Hollywood es que, por favor evite producir películas con “historias acuáticas”: son caras y muchos se preguntan, ¿para qué gastar tanto? Yapa Wallpapers

@Casata1997 Experto hace un llamado a impulsar programas para concientizar a la población sobre el cuidado del medio ambiente Al igual que en más de 140 países, organismos ambientalistas locales propusieron en el marco del Día Mundial de la Tierra, impulsar programas para concientizar a la población por el cuidado del agua y la preservación del medio ambiente ante los efectos que se registran por el cambio climático. Waldo Terry Carrillo, presidente de la organización Amigos del Rio San Rodrigo, consideró que el Día Mundial de la Tierra es el marco para hablar sobre la urgente necesidad de impulsar programas tendientes a concientizar a la población para cuidar el entorno en el que vivimos. “Todos debemos de asumir nuestra responsabilidad en la preservación del medio ambiente, pues al planeta Tierra cada vez nos lo estamos acabando por la emisión de contaminantes”, expresó. Se estima que en el Día de la Tierra estarán participado más de 400 millones de personas en 141 países de todos los continentes cada uno con diferentes programas, como una forma de concientizar sobre lo que le espera al planeta si no hay acciones que mitiguen los devastadores efectos. Todo inició en 1990 cuando se dio una movilización de los grupos ambientalistas y Ciudadanos, Organizaciones No-gubernamentales (ONG), lo que obligó a los jefes de Estado a participar personalmente en la cumbre de la Tierra de las Naciones Unidas en Río de Janeiro en 1992. “Desde 1990 las celebraciones del Día de la Tierra prevalecen entre los grupos de ciudadanos alrededor del mundo, destacando organizaciones como la Red Internacional del Día de la Tierra. Finalmente, dijo que todos los organismos nacionales e internacionales tienen como misión el difundir y exigir a las diferentes entidades gubernamentales crear programas tendientes a cuidar el entorno principalmente problemática ambiental. ¿Lo sabía? El Día de la Tierra nació en 1992. 141 países de los cinco continentes participarán con diversos programas tendientes a concientizar sobre el cuidado del planeta. Se calcula que unos 400 millones de personas participarán en la celebración ecuménica. Resiente Coahuila efectos del cambio climático En la celebración del Día de la Tierra, el diputado Refugio Sandoval invitó a tomar conciencia del medio ambiente, toda vez que Coahuila en particular ha sido de los estados más impactados por los efectos de cambio climático, con exceso de lluvias que provocaron inundaciones, incendios que arrasaron 193 mil hectáreas y una sequía que todavía está causando estragos. El llamado Día de la Tierra se celebra el 22 de abril desde el año 1970 a iniciativa del senador estadounidense Gaylord Nelson, quien instauró ese día para crear conciencia a los problemas de sobrepoblación que ya se registraban en aquel entones, generando mayor contaminación. La iniciativa tuvo la principal intención de crear conciencia de la necesidad de conservar la biodiversidad y preocuparse por los temas ambientales para proteger a la Tierra de los daños provocados por el mismo hombre. Desde entonces se han unido una gran cantidad de países, entre ellos México, donde también se han dejado sentir los efectos negativos del cambio climático, y según el diputado coahuilense José Refugio Sandoval, del PVEM, Coahuila es el claro ejemplo de ello. “Es ineludible la responsabilidad de tomar acciones ante el fenómeno mundial del cambio climático, cuyos efectos en el estado de Coahuila han sido evidentes en los últimos años”, manifestó. Como ejemplo de ello citó casos como el exceso de lluvias provocadas por el huracán Alex, que dejó aisladas varias poblaciones de la Región Centro; los incendios que en 2011 consumieron cerca de 193 mil hectáreas, arrasando con flora e infraestructura, que fue creciendo a través de décadas, y hasta centenares de años. Y por si fuera poco, la sequía que aqueja al norte del país, y en especial Coahuila, la cual se ha recrudecido a partir del año pasado, que fue el año con menor registro de lluvias, lo cual ha causado daños devastadores en la ganadería, con miles de cabezas de ganado muertas y el consecuente empobrecimiento de las familias del campo. “Aunado a los efectos del cambio climático, el mundo enfrenta una demanda de alimentos, recursos naturales y energéticos como nunca antes se había registrado, lo que provoca escasez e incremento de los precios”, señaló. Advirtió que una de las causas ha sido el desmedido crecimiento poblacional, que en los últimos 40 años casi se duplicó, lo que conlleva un incremento en la demanda de recursos para satisfacer esas cantidades. “Estos eventos son parte del entorno actual y futuro, que ya está afectando la posibilidad de mejora en el nivel de vida en nuestro estado y en el país”, sentenció el legislador, quien dejó claro que el peor enemigo de la conservación de los recursos naturales y el combate al cambio climático, es la pobreza y la ignorancia. De ahí que opinó que la mejora en el bienestar social de los coahuilenses también es una condicionante de las acciones encaminadas a atender estos problemas. Además, explicó, implica regular las conductas y actividades de los ciudadanos en cuanto a la utilización y administración de los recursos naturales. “Establecer disposiciones ambientales que regulen actividades permitidas, a fin de evitar impactos negativos en el entorno ecológico, ya sea en materia de suelo, atmósfera, agua e impacto ambiental”, expresó. Claro que puede colaborar Con sencillas acciones usted hará mucho por la conservación del planeta. Apague las computadoras por la noche, no las deje encendidas ni en hibernación. Utiliza ambas caras del papel, tanto al imprimir como para anotar en el mismo. Tras su uso almacenarlos y llevarlos a una recicladora Cierra la llave del agua cuando te cepilles los dientes. Ahorrarás casi 4 litros de agua. Acorta la ducha. Por un minuto menos bajo la regadera ahorrarás casi 20 litros de agua. Recicla los envases de vidrio. No te olvides que tarda un millón de años en descomponerse en la naturaleza. Apaga las luces que no necesitas. Lava el coche en casa usando un recipiente de agua y trapos. No uses la manguera porque desperdicias mucha agua. Compra baterías recargables. Pague facturas y solicite estados de cuenta por Internet, ahorrarás millones de árboles cada año. Usa bolsas reutilizables, las bolsas de plástico dañan al medio ambiente. Haz las compras del mercado a granel, evitarás adquirir artículos innecesarios y generarás menos basura. Baja el termostato del calentador, por cada grado más bajo en el invierno ahorrarás un 10 por ciento en factura de energía. Planta un árbol, ayudarás a preservar el medio ambiente. Camina o anda en bicicleta cuando puedas, porque es mejor para el medio ambiente y para la salud. Asi se hizo la tierra [/b] Comunidad Recomendada

@Casata1997 SÍNTESIS DE CARTA AL PADRE Carta al padre de Franz Kafka. Esta lectura pertenece al genero narrativo y al subgénero epistolario. Los personajes que destacan dentro de la lectura son Franz Kafka, Robert Kafka, Philip, Ludwing, Heinrich, Valli, Felix, Pepa, La vaca (la cocinera de los Kafka), Elli, Gerti. Esta historia se basa en la crueldad, maltratos, momentos oscuros que padeció Franz Kafka en manos de su padre (de una manera un poco exagerada). El trato que hubo entre padre e hijo tuvo una influencia considerable dentro de la personalidad de Franz Kafka, la manera despiadada y la cruel forma en que se suscitaban las cosas entre ellos trajo consecuencias negativas en la formación del carácter de Franz. El documento en donde Franz denuncia con valor la relación con su padre fue escrito en noviembre de 1919, el cual nunca fue entregado a su madre la señora Löwy por lo tanto está no le creyó al respecto ya que por un lado estaba lo que decía su hijo y por el otro el grande temor, respeto y fidelidad que presentaba ante su esposo. El padre de Franz siempre había sido muy estricto con sus hijos , solo se veían sus reglas y la manera estricta de comportarse para con ellos, lo cual era muy extraño ya que en cuanto normas educativas y de modales era el primero en faltarlas. Otra de las situaciones que eran reprochadas por Franz hacia su padre era el matrimonio ya que su padre exigía a Franz cumpliera con este sacramento, y cuando este encuentra la persona indicada para llevarlo a cabo, es reprochado por su padre ya que dice que la relación es producto de una provocación de su futura esposa. Uno de los puntos principales a tratar dentro de la lectura es la manera en que Franz le reprochaba a su padre la actitud que tenía hacia él; una indiferencia absoluta con la que era tratado. Franz decía que si él se sentía molesto con su persona la culpa no era más que de su padre, sin dejar de reconocer en el papel en que el incurría también. Por otro lado no solo le reprochaba respecto a su persona si no que también la manera en que trataba a su familia, así como las injusticias que se vivían a diario en su casa; uno de los puntos en el que más se basaba era en que el padre le señalaba con toda autoridad las faltas que el mismo había tenido ante las reglas impuestas, siendo que en ocasiones el mismo era el primero en romperlas y no respetarlas. En esos tiempos la familia Kafka estaba muy influenciada por la familia Löwy. En esta historia no es fácil distinguir el lugar en donde se desarrollan los hechos ya que las acciones que se suscitan dentro de ellas se presentan en diferentes partes si no que únicamente son mencionadas algunos de los lugares en donde en algún momento se encontró este brillante escritor checo (Franz Kafka), algunos de los lugares que se pueden mencionar son: La ciudad de Zurau, La ciudad de Josefplatz, la actual Landerbank. Esta obra fue escrita cuando aproximadamente Franz Kafka contaba con 36 años de edad cuya obra fue publicada por Max Brod después de la muerte del famoso escritor checo Franz Kafka en 1938 aún cuando este ordeno que dicho relato fuese quemado después de su muerte. Kafka atribuye su forma de ser al hecho que su padre ha luchado por todo en la vida y el no, cosa que su padre reprochaba con regularidad a el como todo su familia en general. Kafka asegura que el hecho de que su familia perteneciera la corriente judía tuvo una gran influencia en su desarrollo como ser humano. Otros puntos que podría tomar para esta síntesis es que el ere el hijo predilecto puesto que había tenido hermanos pero murieron de chico y años después vinieron sus hermanas, pero el siempre fue el predilecto y su papá le decía que otros adultos podían disimular la predilección hacia un hijo pero pues que el no. Franz en ese aspecto no se quejaba, pero nunca estuvieron realmente juntos padre hijo puesto que nunca se sentaban a conversar o platicar de sus problemas. Había una diferencia entre Franz y Robert puesto que el como hijo es un Löwy y con cierto fondo Kafkiano, y el padre es un Kafka puesto que tenía poses de robustez, salud, apetito, humor, elocuencia, satisfacción, etc. Franz podía asegurar que los hermanos de su padre eran más alegres, espontáneos, desenvueltos y menos solemnes y drásticos que su padre. Franz heredo muchas cosas de su padre y ha administrado bien la herencia, sin disfrutar de las compensaciones que tiene su padre y que le permiten mantener el equilibrio. Antes que los hijos de su padre nacieran y principalmente él, lo decepcionaron y agobiaran era una persona más alegre. Click aqui para ir a Carta a su padre o Carta al padre.

@Casata1997 ANA FRANK INTRODUCCIÓN La historia es la biografía, el diario personal de una niña judía de 13 años, hija de comerciantes alemanes, que cuando comienzan las primeras persecuciones nazis, su familia creyó hallar en Holanda la salvación definitiva. La invasión de Holanda los obligó, en julio de 1942 a elegir entre dos alternativas: someterse al llamamiento de la GESTAPO o esconderse en el anexo de una casa antigua en Holanda que era la oficina y almacén de la empresa del padre de Ana. Había que adoptar mil precauciones: no dejarse ver, no hacer ruido y ser muy cautelosos. En estos términos y bajo el reducido espacio tenían que cohabitar 8 seres diariamente por poco más de dos años. Ana se consagró a la tarea de leer con voracidad y a escribir en su diario llamado Kitty, en el cual se plasman las más sensibles observaciones respecto a su existencia y a la de los demás. RESUMEN El diario de Ana, fue un regalo para su cumpleaños número 13 el 12 de junio de 1942. A partir de entonces, Ana nombra a su diario Kitty y le confía todo cuanto le ocurre. El diario inicia cuando Ana aún está en la escuela; allí tiene admiradores y amigas como Joep y Lies. Durante esa época, los judíos debían utilizar una estrella en la ropa para ser identificados; las compras debían hacerla en tiendas y negocios judíos; no tenían derecho de utilizar el tranvía ni utilizar bicicletas; los niños debían estudiar en escuelas especiales y no tenían derechos como el resto de la población. Poco tiempo después, Ana recibe la noticia de que deben esconderse, pues la GESTAPO ha citado a su hermana Margot y a su padre. La fecha prevista para la desaparición de la familia Frank era el 16 de julio, dejando como camouflage una nota con una dirección en Maestricht. No obstante, el 5 de julio de 1942 huyen temprano al escondite, vestidos con varias capas de ropa y una maleta por persona. Son ayudados por Miep, una chica que trabajaba en el almacén y conocía a la familia, el Sr. Koophuis, Eli y Vossen. Como antecedentes familiares, Margot nació en 1926 en Francfort del meno y Ana el 12 de junio de 1929. Emigraron a Holanda en 1933 donde su padre fue nombrado director de Travies N. V., firma asociada a Kolen & Cia. de Ámsterdam, el mismo edificio albergaba a las 2 sociedades de las que su padre era accionista y posteriormente, su anexo sirvió de escondite para la familia. Dicho escondite era una especie de departamento pequeño de dos pisos en la parte superior de la casa. Para disimular la puerta que daba al anexo, colocaron un librero giratorio. Las reglas para vivir allí eran muy estrictas, pues debían mantener silencio cuando los trabajadores estuvieran en la oficina, no podían tirar de la cadena del escusado ni abrir las llaves del agua hasta que estuvieran solos en el edificio, el procedimiento para bañarse era en una tina que debía usarse por turnos y en áreas que cada quien escogiese. Junto con la familia Frank, conformada por la Sra. y el Sr. Frank, Margot y Ana, vinieron a vivir los Van Daan: el Sr. y Sra. Van Daan y su hijo Peter. Ana lleva mala relación con la Sra. Van Daan, quien pretende educarla, así como con Peter, a quien considera flojo y apático, pues él es muy reservado. El Sr. Koophuis suministra de libros y comida a las familias cada 15 días. Los primeros meses son difíciles para Ana, pues tiene una mala relación con su madre, con Margot y con la Sra. Van Daan. Ana se siente triste frecuentemente cuando riñe con su madre a quien considera dura, sarcástica y desordenada. Exterioriza que ama a su padre más que a nadie en la familia y espera de él su aprobación. Durante esta primera etapa, el padre de Ana enfermó de eczema con fuerte fiebre, lo cual representaba un problema serio, pues no podían ir con doctores o conseguir todas las medicinas necesarias, afortunadamente, se recuperó después de un par de semanas. Ana dedica su tiempo a estudiar taquigrafía y francés y a leer cuantos libros haya. El 9 de noviembre de 1942 los ingleses anunciaron que Argel, Marruecos, Casablanca y Orán han caído y ahora esperan el turno de Túnez. Stalingrado continúa defendiéndose. Todos en el anexo esperan que esto sea el principio del fin. Poco después fue el cumpleaños 17 de Peter y un nuevo inquilino se integró al anexo, Alberto Dussel, quien era dentista y cuya esposa está resguardada en el extranjero. Cuando Dussel llegó al anexo, le dieron un reglamento de convivencia y lo instalaron en la habitación de Ana. Éste cuenta la vida en el exterior, la constante caza de judíos, el despojo de sus bienes y el maltrato contra ellos. En el anexo celebran Januka y la fiesta de San Nicolás, Miep y Elli les llevan regalos. A veces Ana se siente profundamente afligida, pues extraña su vida en el exterior, a sus amigos, está cansada de los constantes regaños y críticas, del desprecio con el que la miran porque se considera el chivo expiatorio y de los ejercicios matutinos de Dussel en la habitación que comparten, no obstante, mantiene buena cara. Ana llama a este periodo días de tumba: periodo que los obliga a vivir escondidos en la esperanza de que no será por mucho tiempo. Asimismo, describe la desgracia de la guerra: niños cristianos holandeses enviados obligatoriamente a Alemania; familias judías separadas; guerra en todo el globo; niños sin ropa adecuada pidiendo un pedazo de pan por las calles; judíos y cristianos esperan, el mundo entero espera, muchos esperan la muerte. El 27 de febrero de 1943 Chruchill se recuperaba de una pulmonía, Gandhi volvió a entrar en huelga de hambre y el propietario del edificio en donde se alojaban las familias clandestinas se acababa de vender sin haberles avisado a Koophuis o Kraler. El nuevo propietario echó un vistazo al edificio en compañía de un arquitecto y Koophuis advirtió que no tenía la llave del anexo; por lo pronto, estaban a salvo. En marzo de 1943 se escuchaban bombardeos, ametralladoras y alarmas en la calle. Todos tenían mucho miedo, sin embargo los males que les esperaban afuera eran peores que el ser afectados por una bomba. Ana pensaba que Turquía entraría en guerra aliada a los ingleses, pero esto no fue así. El Fuhrer, en sus transmisiones demuestra orgullo por la guerra y por los soldados heridos. En este mismo mes, alguien entró a la casa alrededor de las 8 de la noche. Todos se asustaron mucho al escuchar los golpes en la puerta del anexo. El Sr. Van Daan tosía mucho porque tenía gripa, así que le suministraron codeína para mantener silencio. Pensaban que eran unos ladrones. Después los golpes cesaron y en la madrugada bajaron a ver si todo estaba en orden. Se anuncia que todos los judíos deberán abandonar los países germánicos antes del 18 de julio. Utrecht será depurada y llevan a la gente al matadero como un tropel de animales enfermos y sucios. En el anexo descubrieron ratas en donde estaban las conservas así que dejaron a Mouschi, el gato de Peter, para encargarse del asunto. En abril de 1943 Koophuis tuvo una fuerte hemorragia interna y se tuvo que ausentar por tres semanas. Elli contrajo gripa y Vossen parece tener úlcera también. En el anexo hay muchas disputas. La mamá de Ana contra ella, Van Daan contra el padre de Ana y la sra. Van Daan contra la Sra. Frank. La alimentación es mala: pan duro, espinacas y papas desde hace 15 días. En mayo de 1943 Ana describe que la ropa de los inquilinos está muy desgastada pero que a comparación de los judíos presos, viven en el paraíso. Ha habido muchos bombardeos, toda Holanda es castigada por sus numerosas huelgas y se encuentran en estado de sitio. Los jóvenes holandeses son obligados a firmar estar de acuerdo con el nuevo régimen, no obstante, el 80% de éstos no aceptó hacerlo y ahora serán enviados a trabajar en tierras nazis. En junio de 1943 Ana festeja su cumpleaños 14; su padre le ha escrito un poema en donde le manifiesta su comprensión ante la carga que ella recibe al ser juzgada por todos al ser la más pequeña. Ana se siente honrada ante los regalos que le hacen, pues implicaron una serie de sacrificios al darle golosinas y un libro de mitología. Al Sr. Vossen le diagnosticaron cáncer, esto implicaba que uno de sus protectores tendría que ausentarse. Las autoridades han pedido que entreguen sus radios pero Koophuis ha comprado uno Baby en el mercado negro y éste será ocultado en el anexo: judíos clandestinos, con radio clandestino, comprado en el mercado negro con dinero clandestino. Ana está presentando problemas con la vista y piensan en la posibilidad de que vaya al doctor con Miep, no obstante es descartada esta opción. Margot y Ana ayudan mucho a Miep con el trabajo de oficina y han estado aprendiendo taquigrafía. Dussel y Ana disputan por la mesita de estudio, pues él no quiere cederla y Ana, con mucho temple, termina ganando su mesita en determinados horarios. En julio de 1943 el norte de Ámsterdam fue destruido; los hospitales estaban llenos y hubo un saldo de más de 200 muertos y muchos heridos. Los niños buscaban a sus padres entre las cenizas de los escombros. Los bombardeos se intensificaron en Holanda, pero salir a raíz de las alarmas es peor o igual que los bombardeos. Sólo hay una luz de esperanza: Mussolini entregó su renuncia al rey de Italia. En la casa hubo, nuevamente, otro asalto. Se llevaron 40 florines y el suministro de azúcar. Koophuis cree que fueron los mismos ladrones de hace 6 semanas. Cada quien pensaba en lo que haría si fueran libres: Margot y el Sr. Van Daan se meterían a un baño con agua caliente por más de 30 minutos. La Sra. Van Daan comería golosinas; Dussel sólo piensa en Lotte, su mujer; la madre de Ana tomaría una taza de café; el Sr. Frank desearía visitar al Sr. Vossen al hospital; Peter querría ir al cine y Ana estaría tan feliz que no sabría por dónde empezar, sólo quiere regresar a su casa y a la escuela. Ana describe las actividades del anexo: siempre que hay bombardeos, Ana corre a la habitación de sus padres. Todo cuanto ocurre en el anexo se escucha, cuando Dussel no puede dormir, cuando los Van Daan están riñendo, cuando alguien va al WC. A las 12:30 los oficinistas de la casa se van a comer. A las 12:45 Koophuis, Kraler, Van Santen, Elli y Miep suben al anexo para pasar un rato con sus protegidos. A la 1:00 se agrupan alrededor de la radio para escuchar la BBC. A la 1:15 se sientan a comer. A la 1:45 el almuerzo ha terminado y todos regresan a sus labores. Ana estudia hasta las 4:00, aprovechando el silencio de la siesta de todos. A las 5:30 los oficinistas se retiran del almacén y a partir de entonces pueden utilizar el WC, hacer ruidos, etc. A las 8:30 de la mañana en punto es importante guardar silencio, no usar el WC para no ser descubiertos. A las 9:00 toman el desayuno y durante el resto del día, estudian o leen. En septiembre de 1943 escucharon por la radio que Italia había capitulado. Por otro lado, Koophuis fue internado para una operación intestinal por 4 semanas. Miep contrajo gripa y Elli estuvo al borde de un ataque de nervios porque tenía que cubrir el trabajo de Koophuis y Miep, así como hacer los encargos del anexo. Las cosas en el anexo van de mal en peor, el estado de ánimo está abatido porque todos tienen aprensión ante el obstáculo insuperable del invierno. Los Van Daan se están quedando sin fondos. La Sra. Van Daan tendría que vender su abrigo de pieles para sobrevivir. Margot padece de dolores de cabeza; Dussel de insomnio y Ana siente que se está quedando idiota; no come, tiene mala cara y se siente sofocada y deprimida. Tiene deseos de divertirse, salir y ser feliz. Siente que es un ave que ha perdido sus alas. Un tal V. M. sospecha del anexo. Kraler subió a hurtadillas para no ser descubierto por V. M. y notificó dicha sospecha para que las precauciones fueran extremas. Ana tuvo una visión de haber visto a su amiga Lies demacrada y harapienta pidiéndole ayuda. Ana siente culpa por no poderla ayudar y le pide a Dios que la proteja. Considera que Lies es el símbolo de la desgracia por la que están pasando miles de judíos, por el simple hecho de ser judíos. Las noticias por la radio son de atmósfera de sopor. Durante diciembre, el día de San Nicolás, tratan de animarse en el anexo. Elli, Miep y Koophuis les hicieron obsequios, una torta de navidad con la inscripción “Paz 1944”. Entre tanto, los Frank y los Van Daan ya no se aguantan, resulta difícil cohabitar. Los Frank han cedido de su comida a los Van Daan pero ellos son mezquinos y egoístas. La monotonía comienza a trastornarlos. Han atrapado a los proveedores de tarjetas falsas de racionamiento y la comida que tienen que comer es muy mala, a base de coles y papas. Las opiniones de Ana se hacen cada vez más maduras, con mayor visión, entendimiento y sabiduría. Analiza su vida hasta el año 1944, la veía a través de una lupa despiadada. Primero, su casa bañada de sol; luego en el anexo desde 1942, el brusco cambio, las disputas, las reprimendas, etcétera. Ella fue tomada desprevenida, como si hubiese recibido un mazazo, y para darse ánimo, se volvió insolente. La primera parte de 1943: crisis de lágrimas, soledad infinita, lenta comprensión de sus defectos. Se hallaba sola ante la difícil tarea de cambiarse a sí misma, a fin de no seguir provocando reproches se deprimía. La segunda parte del año, fue un poco mejor, se transformó en jovencita, y los mayores comenzaron a considerarla más bien como uno de ellos. Empezó a reflexionar, a escribir cuentos. Después del Año Nuevo, era su deseo tener a un muchacho por amigo, y no a una muchacha. Existía también el descubrimiento de su dicha, bajo su caparazón hecho de superficialidad y alegría. Ya no pensaba en la miseria, sino en la belleza que sobrevivirá. Gustos e intereses de Ana: escribir; los árboles genealógicos sobre la genealogía de las dinastías en Francia, Alemania, España, Inglaterra, Rusia, Países Nórdicos y Holanda; historia; mitología griega y romana; fotos de familia y de artistas de cine; libros de literatura e historia del arte; interés por ser periodista porque le gusta escribir; antipatía por las matemáticas y el álgebra. Ana comienza a buscar la compañía de Peter y ahora su perspectiva sobre él ha cambiado. Descubre que Peter la observa mucho y que procura ser servicial con ella. Siente que Peter tiene una enorme necesidad de ternura. La relación entre ellos se estrecha cada día más y no pasa un solo día sin que Ana le escriba a Kitty que está enamorada de Peter. Ahora su dicha se basa en esta nueva amistad. Juntos hablan de sus familias, de la situación que enfrentan, de la soledad. Ana cree que él también la quiere y siente culpa por Margot, quien al parecer siente algo por él, no obstante, ella le escribe una carta en donde le aclara sentir mucho gusto por la nueva amistad que ha entablado con Peter. Entre tanto, los adultos chismorrean acerca de la relación entre Ana y Peter. Ana expresa su pesar ante la guerra y considera lejano su final. Hay pobreza, la gente no tiene para calzado, anda mal vestida. No hay suficiente comida, hay muchos asaltos. Los niños están mal nutridos y existen sabotajes contra las autoridades. La gente no tiene carbón y hace bastante frío. Existen una serie de epidemias, pero la esperanza está en el avance de los rusos, quienes se acercan a Rumania. Los alemanes han ocupado Hungría y allí todavía habitan 1,000,000 de judíos que la pasarán muy mal. El martes 11 de abril de 1944 el anexo enfrentó una nueva aventura. Volvieron a intentar asaltar el almacén al hacer un agujero en la puerta de abajo. Peter, Dussel, Van Daan y el Sr. Frank bajaron a ver lo que ocurría y en ese momento, una pareja que paseaba los alumbró. Por un momento, alguien se acercó a la puerta-armario e intentó abrirla. Todos suponían que era la policía y que la GESTAPO los descubriría. Ana ya estaba lista para morir y por un largo rato no se movieron y permanecieron en silencio. El WC apestaba porque todos lo ocupaban a raíz de los nervios. Finalmente tomaron la resolución de llamarle a Koophuis para avisarle del robo y para que enviara a alguien. Por 2 o 3 ocasiones intentaron abrir la puerta armario y alguien se postró frente a la puerta por unas cuantas horas. Todos mantuvieron silencio y calma. Cuando todo terminó y Koophuis llegó, les llamó la atención por haberse expuesto al salir a averiguar qué ocurría, pues ahora ya habían sido vistos por la pareja que paseaba. Ana se siente emocionada porque ya besó a Peter. Su padre le ha pedido que mantenga distancia porque se pueden enamorar. No obstante, Ana continúa visitando a Peter y le escribe una carta a su padre para explicarle su sentir desde que están encerrados: la falta de comprensión y de cariño por parte de sus padres, noches enteras de sollozos y cómo ha encontrado en Peter a un amigo que la comprende y con quien puede compartir sus inquietudes. El padre de Ana sintió mucho pesar al leer dicha carta por su extrema dureza. Ana se percata de su error al realizar semejantes reproches. Todos esperan el desembarco de los ingleses a Holanda. Ana cree que esto sucederá cuando los ingleses y los norteamericanos lo crean conveniente, no cuando un grupo de países afectados lo decidan, pues finalmente arriesgan a su gente. Existe una nueva ola de antisemitismo, incluso en aquellos que eran buenos. Ana siente tristeza, pues ella ama Holanda y pese a que no tiene patria, desea hacer de Holanda un país hermoso con gente noble, su propia patria. No obstante, se dice que los judíos alemanes refugiados en otros países tendrán que regresar a Alemania. No puede comprender por qué los Holandeses, un pueblo bueno, juzga al pueblo más oprimido, más desgraciado y quizá, al más digno de compasión del mundo entero. Sólo resta confiar que esta ola de antisemitismo holandés sea pasajera, y al terminar la guerra, los reciban como antes lo hicieron. Entre tanto, han arrestado a su proveedor de legumbres porque albergaba a 2 judíos. Ahora pasarán hambre en el anexo, más restricciones alimenticias. En mayo de 1944 Ana expresa que está de mal humor, deprimida y sin esperanza. La agobian varios problemas: por un lado, el proveedor de legumbres, el problema de los judíos, el desembarco que hace esperar, la mala alimentación, la tensión nerviosa, la atmósfera deprimente, la necesidad de libertad, la carga y peligro que implican para sus protectores, el miedo a ser descubiertos. Ni siquiera todo esto los hace desistir, aman la vida y no han olvidado la voz de la naturaleza, siguen esperando, pero Ana desearía que aconteciera algo pronto para eliminar la inquietud, así sabrán si deben vencer o perecer. En junio de 1944 fue el cumpleaños de Ana e inició el desembarco: bombardeo a gran escala en Calais, Boloña, El Havre y Cherburgo. Las tropas inglesas aterrizaron en paracaídas detrás de las líneas. Gerbrandy, el primer ministro de Bélgica, el rey Haakon de Noruega, De Gaulle, el rey de Inglaterra y Chruchill hacen discursos que representan una nueva luz de esperanza que da fuerzas en el anexo para resistir las privaciones un tiempo más. Ana ya no siente el mismo interés que antes por Peter, después de haberse percatado que no podía ser el amigo copartícipe de sus pensamientos, no ha cesado de aspirar a elevarle por sobre su horizonte limitado y a magnificarlo en su juventud. Peter admira la fuerza y buen humor de Ana y por ello se aferra a ella. Ana siente que existen más razones para confiar que la guerra terminará puesto que en julio de 1944 hubo una tentativa de asesinato contra Hitler, no por judíos, comunistas o por capitalistas ingleses, sino por un general de la nobleza germánica, un conde, que al ser descubierto fue fusilado por el Fuhrer. El martes 1 de agosto de 1944 es la última carta de Ana a Kitty, en ésta, hace una recapitulación de su forma de ser; considera que Ana la Tierna, nunca ha hecho una aparición en compañía, ni una sola vez, pero en la soledad, su voz domina casi siempre. Ana la Pura le señala el camino; exteriormente es sólo una cabrita desprendida de su cuerda, alocada y petulante. Ve y siente las cosas de manera totalmente distinta a como las expresa hablando, por eso la denominan alternativamente, volandera, coqueta, pedante y romántica. Ana la Alegre se ríe de eso, responde con insolencia, se encoge indiferentemente de hombros, pretende que no le importa nada, pero Ana la Dulce reacciona de la manera contraria. Aquí termina el diario de Ana Frank. El 4 de agosto de 1944, la Feld Polizei hizo irrupción en el Anexo. Todos sus habitantes, así como Kraler y Koophuis, fueron arrestados y enviados a campos de concentración. La GESTAPO arrasó el Anexo, dejando por el suelo, revueltos viejos libros, revistas y periódicos, etcétera, entre los cuales Miep y Elli hallaron el Diario de Ana. De todos los habitantes del Anexo, sólo el padre de Ana volvió. Kraler y Koophuis, que resistieron a las privaciones de los campos holandeses, regresaron a sus hogares. En marzo de 1945, Ana murió en el campo de concentración de Berge-Belsen, dos meses antes de la liberación de Holanda. .:.: PERSONAJES :.:. ANA FRANK: Personaje principal. Dado que es una autobiografía, en todo el diario se perciben los cambios emocionales y de carácter que va adquiriendo Ana conforme pasa el tiempo en el anexo. Es madura, de carácter fuerte, luchador e inteligente. Es muy sensible y humana ante todo cuanto le acontece. Tiene la aspiración de convertirse en escritora algún día y realiza análisis de gran profundidad y sabiduría para su edad. SR. FRANK: Personaje secundario. Padre de Ana, llamado de cariño Pim. El más discreto de todos. La bondad personificada. Es de gran corazón y nobleza, paciente y amable. Es el único sobreviviente de los inquilinos del anexo. SRA. FRANK: Personaje secundario. Madre de Ana. Gran conversadora pero juzga mucho los actos de Ana, es sarcástica y durante la primera etapa de cohabitación en el anexo, Ana expresa la mala relación que sostiene con ella.. MARGOT: Personaje secundario. Hermana de Ana. Casi no habla, es tratada como una niña mimada por su madre y come muy poco. Es sensible y buena con su hermana. SR. VAN DAAN: Personaje secundario. Constantemente pela con su esposa. Casi no hay referencias de su forma de ser. SRA. VAN DAAN: Personaje secundario. Nombre completo: Petronella Van Daan. Es de gran actividad, coqueta. Ana la considera la provocadora, la causa de todas las disputas y poco inteligente. Constantemente pelea con su esposo y al igual que es egoísta y mezquina. PETER: Personaje secundario. Taciturno y apagado la mayor parte del tiempo. Después de un año en el anexo, entabla una relación de amistad con Ana, pues también se siente solo y carente de ternura. DUSSEL: Personaje secundario. 54 años de edad. Dentista, gruñón e infantil. Ana lo considera retrasado mental, pero podría decirse que es poco inteligente. KOOPHUIS: Personaje secundario. Protector de los inquilinos del anexo. Demuestra un coraje admirable a pesar de estar enfermo de úlcera. Siempre está de buen humor. La sencillez en persona. ELLI: Personaje secundario. Protectora de los inquilinos del anexo. Taquidactilógrafa de 23 años. No es remilgada. La menor cosa le agrada. Es buena, servicial y siempre está de buen humor. MIEP: Personaje secundario. Protectora de los inquilinos del anexo. Trabajaba con el Sr. Frank desde 1933 y es una gran amiga. SR. KRALER: Personaje secundario. Protector de los inquilinos del anexo. Tiene la idea de poner un armario giratorio frente a la puerta del anexo. Trabajaba con el padre de Ana. SR. VOSSEN: Personaje secundario. Protector de los inquilinos del anexo. Padre de Elli. Es muy servicial con las 7 personas ocultas. Fabricó el armario. Contrae cáncer. .:.: PARA QUE TE LUZCAS:.:. El diario de Ana Frank es una obra maestra escrita por una niña de 13 años, quien realizaba un análisis de su propio ser. Escribía para sí, sin complacencia de ninguna especia, sin ninguna preocupación por mejorar el retrato ni tampoco por asombrar. Fue allí, en el ambiente paradójico, donde Ana descubrió a la vez su propia existencia y la de los otros. Salvo algunos párrafos del diario que no ofrecen interés al público, el texto original es publicado íntegramente. .:.:Click aqui para ir al diaro completo de ana frank:.:.
@Casata1997 Les dejo La verdadera historia de Anneliese Michel Hay una pelicula sobre este caso pero esta muy desviada!! (El Exorcismo de Emily Rose) Saludos!! Comentarios boludos que insulten o este fuera de lugar seran eliminados Anneliese Michel quería ser maestra. El magisterio reunía muchos de sus sueños en uno: aprender, conocer el mundo, ayudar a los demás por medio de la enseñanza. Y sobre todo estar rodeada de gente, de sus alumnos y de sus compañeros. Gente con la que reir sin taparse la boca avergonzada. Personas que no tuvieran sus pensamientos encorsetados, medidos por si El Señor los encontraba ofensivo. Alguien que no la sometiera a la duda, a la mancha de la infidelidad de su madre. Su madre, que como su padre pensaba que quería abandonarles. “No puedes irte y disfrutar de lo que no hemos tenido”, parecían decirle. Anneliese no quería dejarles, ni a sus hermanas, ni tampoco a Dios, pero ninguno de ellos les daba pruebas de amor. Puede que, después de todo, la mancha fuera real. Que lo que sentía como frustración y angustia, anidando en su interior, fuera algo merecido. Pero Anneliese no entendía por qué debía padecer. Mediados de 1968. Anneliese tiene 16 años y algo le ocurre a su cuerpo. Comienza a sufrir terribles sacudidas y adopta posturas imposibles, sin que pueda controlarlo. Josef y Anna, sus padres, la llevan a la Clínica Psiquiátrica Wurzburg. Las pruebas son concluyentes: Anneliese tiene epilepsia. Comienza un ingreso y tratamiento de larga duración que no hace nada por mejorar su estado. De hecho Anneliese empeora: se sume en una profunda depresión y los medicamentos, entre ellos varios psicotrópicos, no contribuyen a su cura. Anneliese empieza a tener visiones diabólicas durante sus continuos rezos. A CONTINUACIÓN Y A LO LARGO DEL POST HAY VARIAS IMÁGENES DE LAS SESIONES DE EXORCISMO DE ANNELIESE. AVISO: SON IMÁGENES BASTANTE DURAS. 1970. El Mundo sufre cambios y convulsiones, pero los de Anneliese son mucho más traumáticos. Anneliese empieza a afirmar que está poseída. Las visiones no remiten, sino que empeoran. Tras su tercera crisis e ingreso se le receta su primer anticonvulsionante. Esta medicación no afecta a sus ataques, pero sí impone un efecto secundario: el cerebro pierde sodio, lo que promueve la abstinencia alimenticia. Tres años de padecimiento y ninguna mejoran convencen a Anneliese de que las medicinas convencionales no le hacen efecto alguno. La joven ha explicado a los doctores que varios demonios la obligan a convulsionarse y a realizar actos horrendos. Anneliese quiere ayuda espiritual, y es ella misma quien pide un exorcismo. El ritual se le es negado, y en su lugar le recetan Periciacina, que eleva el umbral de convulsiones en el sistema nervioso. Durante el verano de 1973 Anna y Josef visitan a varios pastores en busca de ayuda. Además de negativas y el consejo de que confíen su hija a los doctores, los padres Anneliese son informados de los requisitos que la Iglesia pide para realizar un exorcismo. Para que el obispo reconozca una Infestatio la persona debe tener aversión a objetos religiosos, demostrar Sansonismo o fuerza desmesurada y padecer xenoglosia , la capacidad de hablar en idiomas que desconoce. Es importante señalar que Anneliese es informada de estos puntos, los síntomas que le faltan para que pueda ser exorcizada. En Noviembre de 1973 Anneliese comienza a tomar Tegretol. De acuerdo con las normas básicas de la Psiquiatría actual, la Carbamacepina no puede ser recetada nunca a mujeres en edad de concebir, debido a sus graves efectos sobre los glóbulos rojos. Anneliese tomó esta medicación a diario hasta los días previos a su muerte, en que era incapaz de tragar nada. El Tegretol también baja el nivel de consciencia ante estímulos externos, además de fiebre elevada e hipoxemia, la carencia de oxígeno en la sangre. En 1974, después de supervisar a Anneliese por algún tiempo, el pastor Ernst Alt solicita permiso al obispo de Wurzburg para realizar un exorcismo. La petición fue denegada y pronto le siguió la recomendación de que Anneliese debería vivir un estilo de vida religioso en regla para encontrar paz. Los ataques de Anneliese no remiten, empeoran. La conducta de Anneliese se torna errática y peligrosa: en su hogar de Klingenberg, Anneliese insulta de forma muy cruel (desvelando sus secretos y atacando en sus puntos débiles) a toda su familia, además de golpearles y morderles. Se negaba a ingerir cualquier alimento, ya que afirmaba que demonios no se lo permitían. Anneliese dormía en el suelo de piedra, comía arañas, moscas, carbón y bebía su orina. Anneliese gritaba por toda la casa durante horas, hasta escupir sangre. También rompía crucifijos, destruía cuadros de Jesucristo y lanzaba los rosarios contra las paredes. Anneliese comenzó entonces automutilarse, golpeandose contra las paredes y los muebles. Rasgarse la ropa y orinar en el suelo ya era algo habitual. Tras una verificación exacta de la posesión, que ahora incluía todos los requisitos previstos, en septiembre de 1975 el obispo de Wurzburg, Josef Stang,l asignó al padre Arnold Renz y al pastor Ernst Alt la orden de llevar a cabo el exorcismo sobre Anneliese Michel. La base para este ritual está en el Rituale Romanum, el cual continúa siendo, en este momento, un Derecho Canónico válido desde el siglo XVII. Se les planteaba una tarea terrible, ya que Anneliese no decía estar poseída por un demonio. Según sus palabras en su ser anidaban Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler, y Fleischmann, un deshonrado sacerdote franco del siglo XVI, junto a algunas otras almas malditas. Desde septiembre del 75 hasta julio del 76 se realizaron una o dos sesiones de exorcismo cada semana. Algunos ataques de la joven fueron de tal violencia que no podía ser reducida ni por tres hombres, ni incluso encadenada. Anneliese era capaz de saltar casi un metro de rodilla, y envió a su padre y al sacerdote al otro extremo de la habitación de un solo golpe. Durante este tiempo, Anneliese abrazaba un poco de normalidad al cuando pudo regresar a la escuela y realizar los exámenes finales en la Academia de Pedagogía de Warzburg. Los ataques empeoraban. Anneliese perdía el conocimiento y se quedaba rígida con mayor frecuencia. El ritual se alargó durante meses, con la presencia de familiares y testigos. Anneliese se negaba a comer durante todo ese periodo. Sus rodillas se rompieron durante las 6oo genuflexiones que realizaba en las sesiones diarias de exorcismo. Varias fotos reflejan su deterioro: la nariz rota por golpear su rostro contra la pared, dientes rotos, calvas en el pelo, docenas de heridas y cortes abiertos, ojos inflamados, necrosis, malnutrición… Sin mencionar las lesiones internas. Alrededor de 40 cintas de audio se grabaron durante el proceso. Anneliese contó que tuvo varias visiones, y dio una fecha como Día de la Liberación: el 1 de Julio. 30 de junio de 1976. Anneliese padece neumonía. Está demacrada, con fiebre muy alta. Exhausta e incapaz de realizar por si misma las genuflexiones, sus padres la sujetan para que se agache. Anneliese pide absolución a los sacerdotes. Anna graba todo y oye a su hija decirle “Mamá, estoy muy asustada”. Anneliese dijo que a medianoche los demonios la abandonarían, y es en ese momento cuando, con el rostro sereno, se sume en un profundo sueño. Anneliese Michel fallece el 1 de Julio. Al mediodía el pastor Ernst Alt informó a las autoridades de Aschaffenburg. El fiscal comenzó a investigar de inmediato. Los padres de la chica y los dos exorcistas fueron acusados de homicidio por negligencia. En el juicio que comenzó el 30 de Marzo de 1978, El Caso Klingenberg se decidió en base a dos preguntas: qué causó la muerte de Anneliese y quien fue el responsable? De acuerdo a las pruebas forenses Anneliese murió por malnutrición. Especialistas afirmaron que si los acusados hubieran alimentado a la joven a la fuerza una semana antes de su muerte, la vida de Anneliese hubiera podido salvarse. Una hermana de la chica declaro en el juicio que su hermana no quería que la ingresaran en un hospital mental, donde sería sedada y obligada a comer. Los exorcistas intentaron probar la presencia de los demonios, poniendo las cintas grabadas en las que se oían extraños dialogos, como el de dos demonios que discutían sobre cual de los dos debería abandonar primero el cuerpo de la chica. Uno de ellos se llamó a si mismo Hitler, y hablaba con acento franco. Hitler nació en Austria. Asimismo las grabaciones muestran dos voces distintas pero simultáneas, emitidas a la vez por Anneliese, sin olvidar su dominio de idiomas que, en teoría, desconocía. Con todo, era información accesible para cualquiera que quisiera fingir, pese a ser una imitación perfecta. Esto enlaza con la teoría de la Inducción Doctrinaria presentada por los psiquiatras. Según ellos los curas proporcionaron a la chica los contenidos de su conducta psicótica, y a insinuación produjo que Anneliese aceptase que su conducta era una forma de posesión demoníaca. Los licenciados añadieron que el desarrollo sexual inestable de la joven junto con su diagnóstico de trastorno en el lóbulo frontal agravó su psicosis. Los padres y exorcistas fueron declarados culpables de homicidio por negligencia y negación de auxilio. La condena fue de 6 meses de prisión con libertad condicional. Una comisión de la Conferencia Alemana concluyó después que Anneliese Michel no estaba poseída. Pero los creyentes no dejaron de apoyarla en sus luchas, y fue porque muchos creían que el cuerpo de la chica no encontraría la paz ni con la muerte. Una monja carmelita de Bavaria dijo a Josef y Anna que había tenido una visión del cuerpo de Anneliese, que permanecía incorrupto. Once años y medio después de su entierro, el cuerpo de Anneliese fue exhumado y sometido a otra autopsia. Pese a los rumores contrarios y a la existencia de fotos de la segunda autopsia, nunca reveladas, el cadáver mostraba los signos normales de corrupción. Hay una foto del féretro en la que algunos ven una garra abrazando el ataúd. Hoy, su tumba sigue siendo lugar de peregrinaje para aquellos que piensan que Anneliese fue una valiente luchadora contra fuerzas demoníacas. ANEXO I: El fragmento del exorcismo lo forman pequeños segmentos de las cintas. ANEXO II: El reportaje que emitió Iker Jiménez fue fusilado en su totalidad del programa Dimension Psi, aunque el amigo Iker no hiciera mención al respecto. ANEXO III: Pese a ser una película digna, “El Exorcismo de Emily Rose” se desvía de la verdadera Anneliese. El film alemán Réquiem, de Hans-Christian Schmid, se centra en el verdadero calvario de Anneliese. ANEXO IV: Con todo, los padres de Anneliese eran simples devotos, no fanáticos. Nadie incide en la gravedad del trastorno y en la medicación, totalmente equivocada, y los médicos se fueron de rositas en el juicio. ANEXO V: Mucho más peligrosos son los casos de fanatismo. La historia más negra de España es reciente, de hace poco más de diez años. En Almansa una niña de siete años fue eviscerada por la vagina, al tratar de hacer un exorcismo a la casa. En Albaicín Rosa Díez, supuesta endemoniada, tomó varios kilos de sal con agua (en parte por voluntad propia) y se le introdujo un hierro candente por la vagina, para "matar al feto del diablo".