ChelitoPRC
Usuario (Argentina)

Hoy leyendo el diario(no suelo hacerlo,lo admito) me encontre con esta nota muy interesante,por lo que busque en taringa muchos hablan de esto pero no lo explican muy bien,fijense si les sirve Fuente : http://www.diarioperfil.com.ar Vigorexia y ortorexia: obsesión por lo saludable Adictos al ejercicio que se internan horas en el gimnasio, exigen su cuerpo al límite y no miden las consecuencias. Fanáticos de la comida saludable que consideran el “fast food” como un pecado capital. Detalles de dos trastornos médicos que recrudecen con la llegada del verano. Riesgos y efectos adversos. Cuando la salud es peor que la enfermedad. Vida sana. Hay muchos restaurantes con menúes orgánicos, aunque los más exigentes sólo confían en la comida casera. Los fanáticos del deporte nunca descansan. Con la llegada del calor, el culto a los cuerpos perfectos y la vida light vuelven a estar de moda. Y así, como un efecto dominó, resurgen patologías que demuestran que a veces lo sano enferma. La ortorexia –obsesión por la comida sana– y la vigorexia –adicción al deporte– reaparecen en escena. Y, con ellas, los riesgos para la salud. “La ortorexia es un trastorno psicológico de tipo obsesivo-compulsivo, que se manifiesta en la esfera de la alimentación. La persona tiene su propia selección de productos, más allá que en principio parezca que apunta a lo saludable. Suelen no comer alimentos con conservantes, con biotecnología asociada, pero incluso, llegan a incluir en estas categorías a alimentos que no lo son”, describe el médico Silvio Schraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición y docente de la UBA. “Así por ejemplo dicen que el pollo tiene hormonas, que todos los pescados están contaminados con mercurio o que los cereales son transgénicos, como si eso por sí solo fuera poco sano”, agrega. Los especialistas explican que el proceso es gradual y que muchas veces la adicción se camufla en la vida sana y en un consumo consciente. Los ortoréxicos leen las etiquetas de cada envase como si se tratara de un manual de instrucciones, son capaces de mover cielo y tierra para conseguir alimentos orgánicos y consumir cualquier alimento fuera de la lista de los permitidos les da culpa, casi como un pecado. El problema, aunque no excluyente, afecta más a las mujeres. Claves. ¿Cómo reconocer a un ortoréxico? Mónica Katz, médica especialista en nutrición de la Universidad Favaloro, resume algunos indicios: “La alimentación es el centro de la vida y regula los horarios, las salidas y el humor. Existe una verdadera obsesión que no permite concesiones de ningún tipo y se puede elegir no salir con amigos si ellos van a un lugar en el que no tendrá los alimentos que debe comer. Y es una verdadera pseudo religión con una ideología clara detrás, reglas que respetar y rituales que cumplir”. Las consecuencias del exceso de comida saludable pueden traducirse en el organismo. Suprimir las grasas puede limitar la absorción de algunas vitaminas y ácidos grasos. Y, al no consumir carne es más común que los niveles de hierro sean muy bajos. “La exagerada selección de alimentos puede llevar a que la persona coma cada vez menos hasta llegar a la desnutrición, poniendo en peligro su vida”, advierte Schraier, que reconoce que muchas veces los ortoréxicos no se acercan al consultorio médico porque “creen que saben de alimentación absolutamente todo”. Adonis. El hombre interrumpe su rutina sólo para mirarse al espejo. La imagen no lo conforma y vuelve a empezar con la rutina de aparatos. Pasa horas y horas en el gimnasio tratando de convertirse en una especie de Schwarzenegger. Y, lo que antes era casi exclusivo del universo masculino hoy también se traslada a mujeres. No importa el calor, el frío, la lluvia o la nieve. El vigoréxico no tiene límites y lleva su cuerpo al extremo. Siempre le pide más. Rosa Labanca, nutricionista y directiva de la Asociación Argentina de Obesidad y Trastornos de la Alimentación, traza el perfil de un vigoréxico: “Obsesión por verse musculoso, miradas continuas al espejo, una persona que se pesa constantemente y que deja casi todas las actividades sociales para usar el máximo de sus horas en el acondicionamiento físico”. Además, la compulsión por aumentar la masa muscular va de la mano con la alimentación y de la ingesta de fármacos como vitaminas, anabólicos y suplementos dietarios. “Siempre que se consuma un anabólico sin la adecuada prescripción médica es peligroso. Son derivados hormonales que disminuyen notablemente la potencia sexual y pueden traer obstrucciones de arterias y trastornos cardíacos”, explica el nutricionista Schraeir. Tanto la ortorexia como la vigorexia pueden llevar a la persona al aislamiento: ya sea por no cumplir a la perfección con la meta del cuerpo ideal o por miedo a ver una mesa llena de alimentos “prohibidos”. Cuando las pesas y el changuito de las compras pueden transformarse en el peor enemigo. El gurú arrepentido Steven Bratman es el médico norteamericano experto que escribió el best seller Health Food Junkies (Adictos a la comida saludable) y puso el tema de la ortorexia en el tapete. Y sabe de lo que habla porque él mismo sufrió la adicción. Consumía sólo frutas y verduras y juzgaba a quienes caían en la comida chatarra como “almas corruptas y descarriadas”. En su libro incluye un test para saber si se cruzó o no el límite, que incluye preguntas como: ¿pasa más de tres horas al día pensando en la alimentación saludable? ¿Menosprecia a quienes no comen tan sano como usted? ¿Su dieta lo aísla? Bratman señala que poco a poco la cocina hipersaludable termina convirtiéndose en una pseudo religión donde los fieles desarrollan sus propias reglas alimentarias. Así, cuando comen algún alimento prohibido se sienten en pecado y la culpa lleva al castigo (por ejemplo, una dieta aún más estricta). Poco a poco el ritual de qué comer y cómo va ganando espacio a otras actividades cotidianas. “Mi sensibilidad con el problema de la ortorexia proviene de mi propia experiencia personal. Manejaba una huerta orgánica en Nueva York y me convertí en un esnob que rechazaba cualquier vegetal que se hubiera extraído de la tierra más de 15 minutos antes. Era un vegetariano total, masticaba la comida 50 veces, siempre comía en un lugar tranquilo (y sin compañía) y dejaba mi estómago parcialmente vacío al final de cada comida”, explica arrepentido. Buscando por internet encontre estos videos: link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BjXiuuBcs28 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=cvOBLhTTYD4&feature=related Tengo amigos que tienen este problema Yo creo que con una buena dieta no hace falta irse a este extremo,pero bueno es una enfermedad. Tengo mi propio plan nutricional para gimnasio si alguien lo quiere me lo puede pedir Espero que les sirva para prevenir