Danaly
Usuario (México)
-No importa, claro, quise decir -dijo apresuradamente el Rey, y siguió diciendo para si en voz baja: ...importa ... no importa... importa... no importa... -como si probara que palabra le sonaba mejor. Si mi lector es hombre, es probable que piense que su jefe Libra es un tipo muy normal, honrado a carta cabal e invariablemente justo. Si es mujer, probablemente estará un poquito enamorada de él, aunque tal vez no se de cuenta. Las vibraciones de Venus son poderosas. El ejecutivo Libra es normalmente la mitad de una sociedad, ya que su deseo inconsciente es siempre reunir dos cosas o dos personas. Emocionalmente, su impulso se consuma por la vía del matrimonio cuando es aun muy joven, o de una relación amorosa sorprendentemente precoz. En el mundo comercial, satisface su función equilibradora combinando su encanto y su intelecto con la personalidad de un socio que le complemente y que aporte los talentos y capacidades que le faltan (que no serán muchos). Es posible que no le veas sentado tras su escritorio tan frecuentemente como a otros jefes. Es porque le gusta ser espectador, y no porque le resulte cómodo, al contrario. Mira su expresión de desdicha mientras se pasea de un lado a otro. Es toda una lucha, tomar dos ideas opuestas e ir comparándolas, como una lanzadera. Cuando haya llegado a una decisión imparcial y justa volverá a su escritorio y se pondrá a girar alegremente en su sillón reclinable. Pero mientras está en la duda puede ser bastante intratable. Un jefe Libra es sumamente inquieto y lleno de actividad externa, aunque parezca andar despacio, una contradicción que no mucha gente puede resolver. Mirarle es como mirar a un malabarista experto. Con toda esa incesante actividad, uno esperaría verle perder la serenidad y hacer en cualquier momento un gesto de nerviosismo, como esperaría ver que al malabarista se le cae alguna de las bolas con que actúa. Pues no. Nacido con una afinidad natural con el elemento aire, Libra se entrega a una actividad que puede llegar a ser frenética con una gracia y una facilidad tales que casi parecería estar inmóvil. Es como una película en cámara lenta. La actividad nunca se detiene, pero el proyecto funciona con una velocidad especial. Pese a su modo de ser frecuentemente tímido y suave, este hombre no es una isla. Tiene siempre necesidad de expresarse de algún modo, de comunicarse con los demás. Aunque el vehículo de la mayor parte de su comunicación es la palabra, también puede expresar volúmenes enteros con su sonrisa. Sin duda alguna es inteligente, pero si cuando nació, Mercurio estaba afectado por aspectos adversos, es posible que todavía esté tratando de convencerse de lo que es. Muchos jefes Libra son persuasivos en el discurso, y discutidores capaces de influir sin esfuerzo sobre el ánimo de un grupo de gente. Hasta los de disposición tímida, que rara vez tratan de llamar la atención, son capaces de discutir de manera lógica y convincente, por mas que estos, probablemente, tendrán todo pensado de antemano antes de hablar. Por eso estos hombres pasan tanto tiempo callados: están pensando lo que quieren decir. Por lo general, es mas seguro tomarle la palabra cuando sale de uno de sus periodos de silencio, porque es menos probable que cambie de opinión. Si se le presiona para que tome decisiones, después volverá a pensarlo, se dará cuenta de que lo hizo sin meditarlo suficientemente y dará un giro de ciento ochenta grados. Es posible que con frecuencia te pida tu opinión, pero antes de llegar a la conclusión de que te considera una mentalidad brillante, recuerda que hay varios motivos para que se interese tan halagüeñamente en tus ideas. Ante todo, su deseo de ser imparcial y no tomar una decisión que pueda ser impopular o injusta. Otra razón para que se sienta forzado a reunir todos los pros y los contras de un problema es que, si no tiene acceso a todos los hechos disponibles se siente incapaz de hacer una valoración prudente. El jefe Libra típico que intenta decidir si debe aceptar o no un importante convenio hará una democrática encuesta entre su mujer, el ascensorista, su secretaria, la mujer de la limpieza y el encargado de relaciones publicas, y obtendrá resultados bastante exóticos. Cuando está cansada, a la mujer de la limpieza le resulta difícil dar una opinión lógica sobre la forma en que la separación propuesta podrá afectar a los accionistas sin derecho a voto. Es posible que necesite un tiempo para pensarlo (y tampoco puede pensar bien cuando le duelen los pies). El ascensorista puede tener un problema para entender los costos que implica la proyectada fusión de dos grandes empresas. Para empezar, unos honorarios de cuarenta mil dólares para los abogados pueden parecerle una exageración. Una vez le pagó a su abogado cuarenta dólares para que le asesorara en un asunto legal, y se sintió estafado. En cuanto a ese vicepresidente que sigue cobrando su sueldo mientras está internado en un sanatorio con un colapso nervioso, que no se lo cuenten a la secretaria. Después de todo, hace años que ella está a punto de sufrir un colapso, sin que nadie le haya tenido nunca tanta consideración. La mujer de la limpieza se decide por fin. Ni hablar de separación de acciones; esa palabra le inspira desconfianza. Si fue cuando su hombre se separó cuando ella tuvo que ponerse a fregar pisos para mantener a los siete críos. “Haz lo que te parezca mejor, cariño”, le dice su mujer, pero da a entender claramente que en su fuero íntimo piensa que la respuesta tendría que ser negativa porque a ella no le gusta la esposa de uno de los principales accionistas. El encargado de relaciones publicas es hombre de una sola opinión: “ ¡Al diablo con esos rufianes! ¡Adelante a toda máquina!” es su consejo para cualquier problema. Finalmente, el consenso se completa. Armado con tan experto análisis, el patrón Libra conseguirá todavía llegar a una decisión más lógica y sensata de lo que decidirían nueve de cada diez hombres. Sorprendente, pero de alguna manera lo hace. Podría haber aun otra razón para que Libra busque tantos puntos de vista cuando tiene que decidir algo. Tal vez sea uno de esos raros nativos que se las arreglan para echar la culpa de un posible error sobre los hombros de algún otro. Cuando las cosas se malogren, siempre podrá desentenderse y decir: “Bueno, si la propuesta se rechazó no fue porque yo lo quisiera así. A la mujer de la limpieza no le parecía una buena operación”. Sin embargo, un jefe Libra que haya conseguido armonizar y unir su mente y sus emociones puede ser un autentico pozo de sabiduría. Y por lo que yo se, es posible que tu estés trabajando con uno de ellos. Abundan muchísimo, y son unos jefes maravillosos cuando uno tiene un problema. Son capaces de aparecer con una solución que a nadie mas se le podría haber ocurrido, a fuerza de tener todo en consideración, y de ofrecerte una salida a la vez ingeniosa y honrada. Lo mas posible es que las paredes del despacho de tu jefe Libra no estén desnudas, aunque tal vez la chica que sonríe desde su calendario si lo esté. Normalmente, las paredes estarán cubiertas de cuadros, trofeos y excelentes reproducciones, dispuestas en forma equilibrada, y los archivos libres de polvo. Puedes apostar a que en algún lugar tendrá una radio o un tocadiscos para poder refugiarse en melodiosos sonidos cuando las cosas se pongan discordantes y el sienta los nervios peligrosamente alterados por la confusión de la rutina diaria. En su despacho rara vez habrá colores chillones. Nada de verdes exóticos ni de color mandarina, que constituyen una auténtica agresión para el ojo. Sin embargo, puede haber algún leve toque de motivos orientales. Algunos nativos de este signo parecen inclinarse un tanto en esa dirección, tal vez debido a la forma, tranquila y serena de vivir, legendaria del Lejano Oriente, o a la pacífica armonía de la filosofía oriental. Tal vez él no llegue a tener flores sobre el escritorio, pero si tu jefe Libra es “ella”, probablemente si. Entre las mujeres ejecutivas, son mas las nacidas bajo Libra que bajo cualquier otro signo, aunque Aries, Capricornio, Leo y Cáncer la siguen de cerca. Si es mujer, tu jefe Libra tendrá casi seguramente una gran planta de maceta en su despacho, además de un gran espejo. También en torno de ella habrá música. Es posible que no sea tan morosa como los hombres de su signo; como para una mujer es más difícil acceder a un puesto de mando, se habrá visto obligada a dominar su indecisión, porque de otro modo no habría llegado a lo alto del poste totémico. Como su contraparte masculina, la jefe Libra procurará ser imparcial. Prestará atención a los conflictos de la oficina, procurando ver con igual claridad ambos aspectos. Es posible que la encuentres escondida detrás de la puerta, equilibrando su balanza de oro, cuando la decisión sea importante, pero hay un terreno en el cual no tardará mucho en decidirse: el amor. O ha llegado a la conclusión de que el matrimonio no es para ella, o tiene continuamente los ojos un poco ausentes, perdida en su último romance. Es rara la mujer Libra, ejecutiva o no, que pueda vivir sin ese condimento en su vida. Por más experta que sea en ocultar sus actividades después de las cinco de la tarde, puedo asegurarte que no pasa las noches jugando al solitario. Tal vez un lunes lluvioso se enrosque en un sillón a leer un buen libro, pero la mayoría de los fines de semana se la podrá ver recorriendo la ciudad envuelta en romántica bruma. No es que la bruma le vaya a durar mucho, sin embargo. La cortante lógica de su mente no dejará que el sentimiento la ciegue por completo. Varones o mujeres, son pocos los Libra que dejan que el corazón domine sobre la cabeza. Tienen la cabeza demasiado dura y -demasiado lucida- para someterse sin defensa a los tenues rayos de Venus... y esta es otra de las incongruencias de Libra. Es probable que sea innegablemente bonita y hasta hermosa. Y si no, te lo parecerá cuando la sonrisa de Venus flote sobre sus rasgos comunes. Su encantadora disposición social le permitirá ganarse a los clientes, pero si ya hace algún tiempo que trabajas con ella, te habrás dado cuenta de que esa dulzura llena de gracia oculta una mente a la que nada se le escapa. Tendrá sus días malos, y es posible que se contradiga hasta el punto de dejarte a ti en el aire alguna que otra vez. En cuanto a disciplina, es un poco más exigente que el varón Libra. Si cometes un error, cosa que ella sabrá instintivamente, será clarísima la advertencia de que no quiere verlo multiplicado en equivocaciones cotidianas. Su voz, suave, puede ser ligeramente ronca, pero bien modulada y tal vez un poco lenta; rara vez la levantará. (Si tiene ascendente Aries, Géminis o Sagitario, es posible que la atmósfera se electrice un poco cuando ella echa chispas.) Una ejecutiva Libra suele dar la impresión de que debería figurar en la lista de las diez mujeres mejor vestidas, e incluso es posible que así sea. Las empleadas se morderán las unas de envidia al ver su guardarropa, sus pieles, joyas y perfumes. Los varones reaccionarán como puedes imaginarte: hasta el último. Salvo los Leones, Escorpiones, Toros, Cabras y Carneros, que tienen la sensación de que trabajar para una mujer es como cumplir una condena en la cárcel. Los demás sucumbirán sin asomo de lucha al encanto de sus hoyuelos. Cuando sientas la tentación de tratarla como a una de las chicas, no te tomes demasiadas libertades. Aunque parezca que su actitud cordial anima a las confidencias, no es mujer que suela tolerar habladurías en los ratos de ocio, y las suprimirá de raíz. No fue por mala lengua por lo que llegó ella al lugar que ocupa. Para todos los nativos de Libra, una confidencia es algo sagrado. Es posible que algunos de ellos charlen mucho, y a todos les encanta discutir, pero no son chismosos. Hay una clara diferencia. Sea hombre o mujer, un jefe Libra tenderá a dedicar largas horas placenteras al almuerzo. Y si no lo hace, procura inducirle a ello, porque cuando Libra está cansado o con hambre no es el de siempre. Todos los ejecutivos de Venus estarían mejor si reconocieran su necesidad de descanso periódico y durmieran una horita de siesta cada día. Entre todos los empleados podríais comprarle un hermoso sofá para el despacho, si queréis que vuestro jefe Libra no se desequilibre. Aunque necesita esas siestas, es posible que se sienta culpable de ellas. El día que llegue al trabajo con expresión decaída y los ojos enrojecidos, con grandes bolsas grises debajo, mejor es no acercársele. Salvo que tenga un ascendente decididamente independiente, es probable que crea en los sindicatos. Todo lo que sea justo le parece bien. Su sentido de la justicia hace de el un mediador natural en las disputas. Respecto del dinero, rara vez el punto de vista de Libra es neutral. Será el más avaro de los jefes de la ciudad, o el más generoso, y a veces se turnará: será un tacaño en diciembre y un Santa Claus en julio. Pero en cualquier momento tendrá una actitud definida. Sus propinas pueden ser una moneda o de cinco dólares. Es probable que en presencia de mujeres sea el espíritu de la galantería, y muy hombre entre hombres. Una manera segura de ganarse su antipatía: mostrarse chillón, vulgar y con prejuicios. Recuerda que la armonía es su elemento. Créala siempre que puedas, no la alteres ni la destruyas nunca, y el querrá tenerte a su alrededor, aunque no sepa exactamente por que. Es posible que en ocasiones te moleste su indecisión, que se pierda en dilaciones y que sus sueños necesiten algún que otro empujoncito. Pero también tiene esa sonrisa, y esta el respeto que te inspira su serena inteligencia, y su disposición a hacer algunas concesiones. Aunque no quiera dejarse ganar por ti, tampoco espera que seas su esclavo. No es agresivo ni regañón, y jamás traicionará tu confianza. Cuando lo sumes todo, verás que la balanza se inclina a su favor. Su naturaleza le lleva a la fusión. Tu jefe Libra necesita realmente de tu cooperación para ser una persona completa, y un hombre que te necesita puede hacer pie firme en tu lealtad, y hasta en tu corazón. ¿No lo sientes acaso? Linda Goodman
Entonces se levantó y empezó a pasearse, al principio bastante rígida porque temía que se le cayera la corona: pero se consoló con la idea de que nadie había allá para verla, .. Y si realmente soy reina -se dijo mientras volvía a sentarse-, con el tiempo podré desenvolverme muy bien. No hay un modelo típico de mujer Capricornio. Puede ser la conservadora de un museo y mirarte a través de unas gafas como las de la abuela, porque las necesita, y también ser bailarina y usar un taparrabos de lentejuelas, por pura diversión. Podrás verla dirigir con toda eficiencia una asociación de padres y maestros, freír hamburguesas en una cafetería u organizar el baile de caridad más impresionante de la ciudad. Una mujer Capricornio puede brillar en las columnas de noticias sociales, sonreír recatadamente detrás de un candidato político (su marido) o verter líquidos misteriosos en tubos de ensayo. Pero no importa lo que haga ni la ropa que use: Saturno regirá sus acciones y sus objetivos secretos. Puede ser ultra femenina, tan coqueta y encantadora como para conseguir que un hombre se sienta un oso gigantesco, capaz de protegerla de este mundo frío y cruel; pero también puede mostrarse gélida, silenciosa y distante, tranquilamente instalada en su pedestal de mármol mientras te desafía a que tengas la habilidad suficiente para ganar su distinguida mano. No importa la personalidad que proyecte: por debajo de sus artilugios femeninos o de su modalidad práctica y sensata, siempre está la misma meta: una acerada determinación de atrapar al hombre justo, capaz de llegar a ser importante, de hacerla sentir orgullosa y de ser buen padre para sus hijos. Son tantas las muchachas Capricornio que tienen una carrera, que se podría pensar que el amor y el matrimonio pasarían siempre a segundo plano. Con el amor, eso es cierto; con el matrimonio, no. Lo que hay que entender es que las metas de Capricornio son la seguridad, la autoridad, el respeto y la posición. Poco importa que esas necesidades se satisfagan frente a un encerado como maestra de escuela, detrás de un escritorio como ejecutiva, o junto a un marido ambicioso cuya vida social y hogareña ella pueda manejar con fácil gracia y planteamiento cuidadoso. De una manera o de otra, la mujer Capricornio conseguirá que la reconozcan; hay quien lo consigue escribiendo libros, dando conferencias, pintando o componiendo música. Es sorprendente cuantos nativos de este signo, de uno u otro sexo, tienen un excepcional talento artístico. Tal vez les venga de su sentido innato del equilibrio y de la armonía, que les lleva a saber lo que es placentero y lo que es correcto. El punto es un poco delicado, pero incluso las mujeres saturninas a las que llegas a conocer en algún teatro de revista, o desempeñándose en la profesión mas antigua del mundo (y apenas si serán un puñado), terminarán por casarse con el artista principal o con el propietario del teatro, en el primer caso, y con el mas rico de sus clientes en el segundo. El destino de la Cabra es trepar. No importa que el punto de partida esté situado alto o bajo: cuando llega a la cima es cuando la vista le parece más satisfactoria. No hay oropeles en la mujer Capricornio; jamás la veras abrirse paso a gritos y codazos hasta el primer lugar. Hasta puede ser que pienses que es lo bastante dócil como para conformarse con ver la competición desde uno de los asientos del fondo. Espera, y veras a quien ascienden. No vayas a pensar erróneamente que es una chica que jamás sacrificará su carrera al matrimonio. Dale una mínima oportunidad de brillar en sociedad y ser la dueña de una casa bien puesta, y ya verás con que rapidez pierde interés en su trabajo (una de las pocas cosas que hará con rapidez). Si necesitas que lo haga, una mujer de este signo seguirá trabajando de buena gana para ayudarte en tu ascenso por la montaña del éxito, sin dedicarse a vagabundear. Por otra parte, si no necesita hacerlo, estará encantada de disfrutar de su puesto de esposa... siempre que el puesto sea bueno, y la seguridad económica suficiente. Uno de los rasgos mas típicos y deliciosos de estas muchachas es su natural aristocracia, la gracia de sus modales. Puedes conocer a una chica Capricornio que creció en una cabaña de una sola habitación, accionando las barreras del ferrocarril, o que es hija de un hombre que hace el turno de noche en las minas de carbón, pero si no es ella quien decide hablarte de sus orígenes (cosa que probablemente no hará), tu estarás convencido de que procede de una de las antiguas familias, y de que fue a una de las mejores escuelas de educación social para señoritas, tal es su sentido, innato en Capricornio, de la corrección social y de las apariencias y convenciones mas conservadoras. Cualquier hombre que inicie una relación con la Cabra debe estar al tanto de algo que es básico para conocer a este signo solar: parecerá dotada de un temperamento más equilibrado y de más estabilidad emocional de lo que realmente tiene. Su modalidad puede convencer a cualquiera de que es tan firme como una roca, y de que nada puede conmover la calma de su superficie. La verdad es que esta sujeta a mil y un cambios anímicos. Todas las mujeres están sujetas a cambios de humor, dirás tú; pero las de Capricornio pueden caer en periodos realmente muy negros y prolongados. Si se siente maltratada o desdeñada, eso le dará para días, semanas y hasta meses de cavilación. Aunque ella diga que eso es ser practica y sensata, la tristeza, el pesimismo y la depresión característicos de Saturno tienen raíces mucho mas profundas. Lo que los desencadena es el miedo al futuro, la preocupación por el presente y el dolor por el pasado; también, en estas muchachas, puede ser la sospecha de que se están burlando de ellas o de que padecen algún tipo de inadecuación. Les cuesta aceptar las continuas bromas, de manera que evítalas. A decir verdad, a Capricornio le resulta imposible ver el chiste cuando ella es la victima. No es necesario que estés constantemente cubriéndola de halagos (de todas maneras, si no fueran sinceros se daría cuenta), pero no le hagas bromas sobre asuntos importantes, y elógiala con la frecuencia suficiente como para que se dé cuenta de que comprendes su verdadero valor. Para ella es difícil relajarse en situaciones románticas. Bajo la fría superficie de Capricornio, el deseo físico es intenso, en mayor medida de lo que la mayoría sospecha, y jamás se satisface con relaciones superficiales. Andar por ahí perdiendo el tiempo con abrazos que cortan el aliento y besos apasionados no es, decididamente, su deporte favorito, aunque una vez este segura de que tú eres el hombre adecuado y de que la economía es firme -o tu ambición suficiente- será tan cálida como un oso panda: mimosa, afectuosa, e incluso apasionada. Las chicas de Capricornio no creen en los sueños vagos que se deslizan al acaso por un nebuloso cielo azul. Quieren saber hacia donde las lleva la nave del romance, y si navegan por aguas seguras. Si piensas cruzar el umbral con una Capricornio en brazos, ten la seguridad de que los cimientos de tu casa sean firmes. Cerciórate de que esté bien asegurada y de que la hipoteca esté pagada, o poco falte. Probablemente será escrupulosa en lo social, muy pendiente de la etiqueta, y mostrará preferencia por costumbres raras, como servilleteros de plata labrada y sillas tapizadas en petit point. Las cosas deben ser correctas, y hay que respetar la tradición por encima de todo. Es posible que tenga la costumbre incongruente de querer comprar en las tiendas más caras y exclusivas, y sin embargo, insista en hallar cosas baratas. No tendrá inconveniente en comprarse un vestido de liquidación, siempre que la etiqueta sea de una casa buena. Las mujeres Capricornio tienen una belleza peculiar y fresca; es raro encontrar alguna que no sea excepcionalmente atractiva. Aun así, son tímidas y se sienten inseguras de su apariencia, de modo que necesitan que se les repita continuamente que son bonitas. Aunque odian todas las formas de engaño, caen en el pecado de no confesar la edad, y generalmente les sale bien, gracias a la extraña condición de Saturno: de niñas parecen ancianitas y después florecen súbitamente para convertirse en mujeres que tras haber pasado la primavera de la vida tienen el aspecto de muchachas. Desdeñar a su familia sería un error terrible. El hombre que se casa con una chica Capricornio se casa con sus parientes, y de nada te servirá pensar que tu caso será distinto, porque no lo es. Llegará un momento en que dejarás de reírte de los chistes sobre las suegras (tal vez llores, en cambio). Muchas veces, la mujer de este signo es el único sostén de su familia, ya sea en el aspecto económico o moral, ya en ambos. Es posible que cuide abnegadamente de sus padres enfermos, al punto de abandonar por completo la idea de casarse. A veces, su sincero amor por la familia le hará placentero el sacrificio, pero incluso cuando no es así, su sentido de la responsabilidad y del deber le impedirá eludir la obligación. Vale más que te resignes a halagar a tu suegra, y esperamos que sea una mujer sensacional y que se lo merezca. No discutas de política con el padre de tu chica, y si es necesario que critiques a sus hermanos o hermanas, procura que la crítica sea constructiva y se base en una sincera creencia en sus potencialidades. Es frecuente que Capricornio se encuentre con la carga de familiares pobres o inválidos, y una Cabra típica jamás dejara que el amor, por mas ardiente que pueda ser, le haga descuidar esas obligaciones. Será mejor que empieces a pensar en tener uno o dos cuartos de huéspedes para los familiares que vengan de visita. Pero la situación también tiene sus beneficios: tendrás una esposa cálida y considerada con tu familia también. Una chica Capricornio entenderá que semanalmente tengas que pasarles cierta cantidad de dinero a tus padres, y es probable que sea compañera de tus hermanos y hermanas. Es de las muchachas que, cuando la lleves a casa a presentársela a mamá, se ganan instantáneamente su aprobación. Como los hombres son tan desconfiados, esa actitud de aceptación puede hacer que den marcha atrás; siempre es mas divertido tener que luchar contra las objeciones que le pongan a tu chica. Pero estarás dándote de narices a pesar de tu corazón, porque tu madre no se equivoca. Capricornio, si es una saturnina típica, será excelente esposa. Es frecuente que el hogar de la mujer Capricornio de la impresión de algo que se mantiene inmaculado con tanta facilidad y poco esfuerzo que uno diría que hay hadas y elfos ocultos en los rincones, que después de medianoche se ponen a trabajar furiosamente, a lustrar y pulir, a cocinar y limpiar. Craso error. El último lugar donde se puede esperar encontrar esos seres imaginarios es en casa de un Capricornio. Por lo general, el sentido práctico de Saturno y su sólida fe en los hechos le impiden cualquier tipo de simpatía por lo invisible. Aunque se le sentara uno en la punta de la nariz, una chica Capricornio no creería en los duendes. Es justo, sin embargo, reconocer que por mas que no sea precisamente una soñadora o una adepta del ocultismo, una vez que tiene conocimiento de los hechos, es capaz de ver lo que hay de romántico y poético en las situaciones mas ordinarias. Lo que ella reconoce es una forma terrenal de belleza que puede hacer que hasta lo burdo y lo feo parezcan encantadores gracias a su utilidad práctica. No le son ajenos los hechizos de las gitanas, ni es sorda al tintineo argenteo de las lluvias primaverales o a la llamada de la alondra solitaria. La buena música la conmueve profundamente, y le fascinan casi todas las formas de arte. Tal vez necesite ver y tocar la magia para creer en ella. Tal vez un duende conseguiría mucho mas de ella si, en vez de insinuarlo en un cuento de hadas, viniera directamente a decirle donde está escondido el cántaro lleno de monedas de oro. La mayoría de los Capricornio reservan su fantasía para la historia y los hechos heroicos del pasado. Dado que reverencia la tradición y rinde homenaje a quienes han superado obstáculos hasta llegar al éxito, para la Cabra es más fácil conmoverse ante las victorias del Cid que entusiasmarse con tus últimos proyectos deslumbrantes. En realidad, ella es la verdadera romántica, con más imaginación que la de las cabezas de chorlito cuyas fantasías nada tienen que ver con la realidad. En el alma de las muchachas de enero esta siempre presente la poesía, aunque ellas no simpaticen demasiado con los poetas que se mueren de hambre en alguna buhardilla. Ocúpate de la comida y del alquiler antes de correr en pos del sueno, es el lema de Capricornio. Y además, sea el que fuere, asegúrate de que es un sueño que vale la pena conseguir. La Cabra no encuentra nada encantador ni fascinante en el fracaso. Tal vez tengas que compartir tu esposa Capricornio con alguna causa. Será incansable en su defensa de los pobres y los desvalidos, pero es posible que prefiera concretar su caridad a través de esfuerzos de grupo, más bien que individuales. Las simpatías saturninas son habitualmente organizadas, rara vez dispersas. En los clubes femeninos, las nativas de este signo son líderes naturales. Será probable que infunda a sus hijos su hábito de economía y su respeto de la calidad. Les enseñará que algo “se come, se usa, se lo hace servir o se arregla uno sin ello”. No por eso dejará de servirles los mejores trozos de carne ni de comprarles la mejor marca de zapatos. Para ella, económico no significa necesariamente barato. Exigirá que los niños sean educados con la familia y los mayores, y es probable que les enseñe excelentes modales. No les consentirá ni les permitirá caprichos o desobediencias. Si le das un libro sobre psicología infantil, es posible que lo use para dar unos azotes a un vástago rebelde y lo deje para leerlo mas tarde. Aunque no le gustan los besos pegajosos, pocas madres son mas delicadas que la Cabra; sus hijos contarán siempre con un oído atento. Tal vez sea un poco estricta y no se compadezca demasiado de sus dolores de crecimiento, pero cuando le cuenten sus logros se convertirá en una oyente fascinada. El chico que vuelve de la escuela corriendo y grita: “¡Adivina lo que aprendí hoy!” contará siempre con la atención de la madre Capricornio, nunca demasiado ocupada para interesarse por sus hijos. Cuando estos lleguen a la adolescencia puede haber algunas dificultades de comunicación, cuando el conservadurismo saturnino choque con el liberalismo juvenil; es el momento en que la Cabra puede necesitar ayuda para comprender el entusiasmo de los sueños adolescentes. Por dura experiencia, aprenderá que no puede restringir sus amistades, haciendo que se limiten a las que ella considera “aceptables”, pero tiene la inteligencia suficiente para adaptarse y no usar los cuernos, si la situación llega a tal punto que ella pueda salir perdiendo más de lo que gane. Como muchas mujeres de este signo son de cutis sensible, no usan demasiado maquillaje, y hasta muchas de ellas son alérgicas a esos productos. Pero la naturaleza les dotó de una belleza natural que no necesita demasiados artificios, y que perdura mucho. Algunas mantienen una tez sorprendentemente fresca, rasgos firmes y los ojos brillantes hasta los ochenta años y más. Ten paciencia cuando se trate de ayudar a tu esposa Capricornio a superar su falta de confianza personal. El hecho de que los delirios no la atraigan no significa que carezca de imaginación. Pon a prueba algunos de sus sueños prácticos, y te sorprenderá ver que bien funcionan. Aunque la terquedad sea uno de sus defectos, no es quejosa ni insistente. Sin dejar de ser tierna y delicada, te empujara hacia el éxito y, a pesar de su actitud modesta y hasta dócil, sabrá como hacerte girar en torno de su dedo meñique. En su amor hay una riqueza profunda y más perdurable que el amor quebradizo, quemante y exigente de otras mujeres. ¿Y quien dijo que no creía en los cuentos de hadas? Solo la prudente doncella Capricornio podría mirar al fondo de los ojos de un sapo desmañado y torpe, y ver que en realidad es un príncipe disfrazado. Y no solo eso: si te casas con ella, jamás te encontrarás sin calcetines limpios. Linda Goodman

-¿Pero es que no vas corriendo a ayudarla? -preguntó Alicia. -¡Es inútil, es inútil! -dijo el Rey-. -Corre con tan tremenda rapidez que sería como intentar dar caza a un Bandersnatch. ¿Conque estás enamorado de una muchacha Aries? Pues no sé si felicitarte o compadecerte. Cuando Byron escribió que “el amor del hombre es cosa aparte de la vida del hombre; para la mujer es toda su existencia”, se olvidó de que había mujeres Aries. Una mujer Aries puede pensar que el amor es toda su existencia, pero está demasiado absorta en el mundo que la rodea, por no hablar de lo vitalmente absorta que está en sí misma, para que el amor sea realmente el comienzo y el final de su vida. Aries puede pasarse sin un hombre más fácilmente que cualquier otra mujer. Claro que pasarse sin un hombre no significa pasarse sin romance. La mujer Aries necesitará siempre de ese héroe de sus sueños por quien suspira en su corazón. Es posible que esté muy lejos en el tiempo y en el espacio -o simplemente invisible e inaccesible, oculto en las nieblas del mañana-, pero en una lluviosa tarde de abril, nuestra amiga estará pensando en él. Rondará sus pensamientos cuando caiga la primera nevada, cuando ella escuche cierta canción o vea destellar un relámpago. Sin embargo, por más que suspire por él, si no se da en forma inmediata la presencia física de un varón, la mujer Aries no le echará terriblemente de menos. Cualquier cosa que él pudiera hacer, yo puedo hacerla mejor: eso es lo que ella piensa. La muchacha Aries se abre sola las puertas. También se pone sola el abrigo, libra sus propias batallas, se aparta ella sola la silla, llama el taxi y se enciende el cigarrillo sin necesidad de ayuda masculina. Para ella, hacerlo sola es la manera mas rápida de hacer algo. Naturalmente, no es una actitud que guste demasiado al vulnerable ego masculino. La joven marciana está decidida a tomar la delantera, a ser la primera en emprender la acción, y en ello incluye tomar la iniciativa para empezar un romance. Entre todos los signos solares, son las mujeres Aries las que más probabilidades tienen de declararse, especialmente si el hombre no se decide a hacerlo. Y, amigo mío, ese es el único momento en que puedes demostrarle sin peligro tus sentimientos: cuando ella se te declare. Si lo haces antes, estás corriendo un albur. Ten mucho cuidado con tus iniciativas cuando la chica es Aries, porque a ellas les gusta dirigir la relación amorosa. Mas vale que te asegures bien de haberte metido su corazón en el bolsillo antes de intentar rodearle la cintura con un brazo y darle un beso de despedida, porque si no, es posible que te lance un gancho de derecha en la mandíbula y huya como una cervatilla asustada. Pero no te confundas. La razón de su huida no es su modestia virginal, ni el miedo a tus apasionadas intenciones. Con eso puede arreglárselas muy bien. Si escapa es por el temor de verse complicada con un esclavo reverente o con un cachorrito enamorado, porque cualquiera de esas cosas le arrancaría lágrimas de aburrimiento. Muéstrate indiferente, mantenla en la incertidumbre, y lo más probable es que sea ella quien te arrincone. Un hombre que se resiste a su influencia es siempre seductor para una Aries, que no puede entender que él no está fascinado por sus indudables encantos. Entonces, su naturaleza marciana no dejará piedra sin mover para demostrar que ella es deseable, aunque él no le despierte ningún interés duradero. El arquetipo de la mujer de este signo es Scarlett O'Hara. Como ella, la joven Aries conseguirá tener a sus pies a todos los varones existentes en ciento cincuenta kilómetros a la redonda, mientras su terco corazón se derrite por el único hombre que, por la razón que fuere, le resulta inaccesible. Como Scarlett, la mujer regida por Marte es capaz de adaptarse rápidamente para sobrevivir, para hacer frente a un ejército que avanza y para, con helada tranquilidad, atravesar de un balazo la cabeza de quien signifique una amenaza para sus seres queridos. El momento en que Scarlett muestra mejor las características del signo es cuando hambrienta, sola y sin amigos, sin aguantar a que un hombre corra en su auxilio, levanta los puños al cielo para gritar: “Sobreviviré, y jamás volveré a tener hambre... ¡Pongo a Dios como testigo de que aunque tenga que mentir, estafar, robar o matar, jamás volveré a tener hambre!”. Y mucho después, con el corazón destrozado, muerta la hija que amaba y cuando el único hombre que ha amado en su vida está a punto de abandonarla, esta mujer típica de Aries todavía es capaz de decir: “Ya se me ocurrirá la manera de hacerle volver. Jamás ha habido hombre a quien no pudiera conseguir, si he puesto en él mi mirada... Después de todo, mañana será otro día”. Si, Scarlett O'Hara nos da una nítida imagen del primer signo solar del zodiaco, con toda la fuerza de Marte y con su capacidad para rehacerse de la tragedia; apta para desempeñar hasta sus últimas consecuencias el papel femenino, con sus caídas de ojos y una oportuna lagrimita, pero igualmente capaz de hacer un trabajo de hombre cuando no hay hombre a mano. Un cuidadoso estudio del personaje Scarlett permitirá al lector tener una clarísima imagen de lo que le espera con una Aries... y, naturalmente, también de las recompensas que puede esperar después de haber tenido la valentía de cortejarla. Es posible que su impulso agresivo sea difícil de soportar, pero su radiante optimismo y su fe en el mañana pueden resultar muy estimulantes. A las muchachas Aries les encanta que las halaguen, pero con sinceridad. Hazle saber a tu chica que la admiras, pero sin ser demasiado florido ni meloso. La lealtad de las Aries en amor es total, siempre que su galán sepa mantener vivo el sentimiento, porque son muy sentimentales. En ellas se da la contradicción típica del signo: no quieren que las persigan, pero pierden rápidamente el interés por quien se muestra demasiado indiferente. Una Aries no quiere un varón completamente dominante, pero tampoco se entusiasmará por un hombre que se eche a sus pies para adorarla. Antes de que el amor pueda aportarle la felicidad, la mujer Aries debe responder al eterno desafío de Marte: el intenso deseo de controlar al amante, en conflicto con el secreto anhelo de ser controlada por él. Increíblemente idealistas, son mujeres que a veces buscan en vano el valiente caballero de armadura resplandeciente que las embargue de emoción y conquiste el mundo para ofrecérselo en bandeja, sin que eso les haga sacrificar su virilidad. Como tal personaje no existe más que en los cuentos de hadas y en las leyendas de la corte del Rey Arturo, es frecuente que la mujer Aries ande sola, sin estrella que la guíe. Sus días son luminosos y llenos de emoción, como oscuras y llenas de nostalgia suelen ser sus noches. Sin embargo, cuando sus sueños derrotados se convierten en ardientes cenizas, cuando ya uno piensa que la llama se extingue, Aries se levanta de un salto para encender otro fuego. Para amarte, la mujer Aries debe estar orgullosa de ti, pero no exageres tu importancia hasta el punto de dejar de prestar atención a los talentos y las capacidades de ella. Aunque te exija mucho, te lo devolverá con creces. La joven Aries puede ser generosa en exceso con su tiempo y su compasión, compartir alegremente posesiones y dinero, pero cuando se trata del amor es lista y llanamente avara. En cuanto a las relaciones amorosas, su lema es “lo que es mío, es mío”, y no hace falta mucho para provocar una explosión de celos. No se te ocurra admirar en presencia de ella a tu actriz favorita, ni tener demasiadas atenciones con sus amigas. El hombre casado con una mujer Aries hará bien en buscar un secretario varón. Si no siente que es la primera para ti, en todos los sentidos, no tardarás en preguntarte por que han desaparecido tan rápidamente la intensidad de la pasión y la emoción subyugante. Cuando la mujer Aries se siente realmente herida, su fuego se convierte en hielo. Su fuego arde intensamente y se extingue con rapidez; su hielo puede ser eterno. No lo olvides, si es que ella te interesa en serio... y es poco probable que ella quiera interesarte de ninguna otra manera. Aries juega a todo o nada. Son mujeres que ponen a su amado en un pedestal y esperan que viva de acuerdo con una imagen de imposible perfección, negándose tercamente a advertir que tiene los pies de arcilla, hasta que se le aflojan de tal modo que incluso ella tiene que notarlo. Jamás critiques al amante, al marido o a los hijos de una mujer Aries, a menos que te hayas puesto un traje de amianto. Son mujeres capaces de ser exigentes, egoístas, y de hacer observaciones hirientes si alguien arroja un cubo de agua fría sobre lo que es suyo. Pero también pueden ser gentiles y delicadas cuando se las sabe tratar. Como las Aries prefieren la compañía masculina a la femenina, y solicitan la admiración de todos los hombres que las rodean, entre los nueve y los noventa años, con una de ellas te sobrarán las oportunidades de sentir los aguijonazos del pequeño monstruo verde de los celos. Olvídate de ellos. Si ella se mostrara contigo orgullosamente posesiva, ni por un momento aguantará que tú seas posesivo con ella. Una mujer de este signo insiste en tener completa libertad, tanto antes como después de casarse. Vaya donde vaya y haga lo que haga, tendrás que confiar en ella, por más que ella no tenga en ti una fe semejante (a menos que haya aprendido por las malas a controlar sus emociones). De todos modos, la cosa no es tan dura como parece, porque una vez que Aries se entrega de verdad, es fiel. Es raro que la joven Aries pueda amar a dos hombres al mismo tiempo; simplemente, su honradez no le permite el engaño. Si no median circunstancias excepcionales, te hará saber con toda claridad que su amor ha muerto antes de entablar una relación seria con otra persona. Es una mujer capaz de pasión profunda y de místico idealismo, entretejidos de las maneras mas extrañas. En una relación que ella sienta como auténtica y perdurable, no habrá lugar para reticencias, astucias femeninas, maniobras de coquetería o juegos tontos. Su amor es directo, como su forma de hablar y de actuar. Hay algo limpio y fresco en la sencillez de sus emociones que, así y todo, la llevan a veces a aguas demasiado profundas para ella. Es posible que tengas que domesticarla un poquito, pero si te ama de verdad, lo aceptará con una docilidad sorprendente. Las mujeres de Marte suelen ser mujeres de carrera, capaces de desenvolverse bien en la misma profesión que un hombre, desde corredor de Bolsa a agente inmobiliario. También pueden lucir un lindo perfil o una pierna bien torneada en ocupaciones estrictamente femeninas, como la de actriz o la de modelo. A veces resulta difícil conseguir que una muchacha así deje su trabajo por un hombre, si es una carrera o una profesión autentica. Tal vez durante un tiempo lo abandone todo, mientras se sienta inundada por el resplandor del romance y se imagine una casita de novela para los dos solos, junto al mar (ya que es típico de la imaginación Aries ir directamente a las partes gratas e ignorar las aburridas). Pero cuando haya que darle una mano de pintura a la casita, cuando en el techo aparezcan goteras y el resplandor inicial comience a oscurecerse, es posible que Aries se ponga ansiosa por sacar de nuevo a relucir su carta de trabajo. No hay que impedírselo. Será mucho más feliz y se sentirá más enamorada -y hasta más dulce- si se le permite llenar sus ratos de ocio con algo que le interese. Las emociones insatisfechas pueden llevar al marciano a convertir un grano de frustración en una montaña de problemas. Prácticamente, no hay nada a lo que una mujer de ese signo sea incapaz de hacer frente. Ya se trate de una cosa importante o simplemente de algo que se le ocurra para alegrar su vida, algún intento hará por conseguirlo, sin importarle si es práctico o no. Conozco una mujer Aries que, por razones financieras, se vio obligada a vivir durante varios años en dos habitaciones, con el marido, cinco hijos bien inquietos y un perro. Es una situación bastante sofocante y cuya sola perspectiva puede despertar algunas dudas en una mujer con sentido común. En una marciana, no. Esta se las arregló para enfrentarla, aunque quizás alguna vez sufriera momentos de malhumor. Cuando estaba en esa situación, un astrólogo le leyó su carta natal y le señaló que sus aspectos planetarios mostraban un largo periodo de gran estrechez en su vida. Ella se quedó muy intrigada. “¿Y cuando parece que pueda ser eso?”, quiso saber. La misma impulsiva Aries un día sintió repentinamente la urgencia de agregar un perro más al grupo que acampaba en sus dos habitaciones. Tenía la sensación de que el mimado de la familia necesitaba compañía femenina; se le veía muy solo. Además, a los niños les pareció una idea realmente sensacional. El descubrimiento de que el segundo perro no sabía comportarse en una casa la arredró só1o temporalmente. Decidida como un sargento instructor, asignó turnos para que todos los miembros de la familia fregaran sucesivamente la alfombra. Cuando comprobó que de todas maneras jamás volvería a quedar como antes, analizó la situación para tomar una decisión. ¿Deshacerse del segundo perro? No faltaba más. Nuestra amiga abrigaba la secreta esperanza de que pronto habría cachorros. De alguna parte tendría que salir el dinero para comprar una alfombra nueva. Y lo raro fue que apareció. En cuanto a los cachorros, ella estaba segura de que se produciría algún milagro y de que todo el batallón podría ir a vivir a un apartamento nuevo antes del feliz acontecimiento. Y lo raro es que eso ocurrió. Los milagros tienden a sucederle a la gente que cree en ellos, y vaya si las mujeres Aries creen. A veces, hasta el límite de la bobería. Su precipitación puede llevarlas a meterse en líos muy complicados, y es posible que ya tengan algunas canas antes de aprender a no pasar por segunda vez por la misma complicación. Aries no suele aprender de la experiencia. Ganas no le faltan, pero su disposición no le deja. De nada sirve alertar a una mujer típica de Aries con la bíblica advertencia de que “el orgullo va antes de la caída”, frase que ella interpreta desde que se la enseñaron por primera vez, en el sentido de que “cuando pierdas el orgullo, caerás”. Nunca te inquietes por la posibilidad de que tu amada Aries sucumba a los encantos de un lobo. Es tan inmune a los lobos como a los playboys, y corre mucho mas peligro de verse seducida por algún idealista que defienda una causa, sobre todo si es una causa perdida. Pero ni siquiera con él se privará de hacer valer con frecuencia su individualidad, rasgo éste que jamás quedará completamente conquistado en la mujer de Marte, por más que el hombre adecuado pueda suavizarlo. Una muchacha Aries te hará regalos, te prestará dinero, te cuidará cuando estés enfermo y te ayudará a conseguir trabajo. Y esperará lo mismo de ti. Aunque ella lo niegue con vehemencia (con la misma vehemencia que pone en casi todo), cuando se siente triste, tú también tendrás que estarlo. Cuando esté feliz, tendrás que estar feliz. Para Aries, amar es compartir en la igualdad. Tu Aries espera compartir tus hojitas de afeitar, tu cuenta bancaria, tus amigos y tus sueños. A cambio, tú puedes compartir los de ella. Claro que es posible que su hojita de afeitar esté rota, su cuenta bancaria casi en cero, sus amigos un poco dispersos, y que sus sueños sean demasiado fantásticos para que tú te los tragues, pero ella no se mostrará egoísta con sus posesiones. Que no le cuentes un secreto puede hacerla enfurecer, y no es buena idea hacer enfurecer a Aries. Jamás hagas que se avergüence de tu lenguaje, de tu ropa o de tu conducta en un lugar público. Ella jamás te hará sentir incómodo, por lo menos en esos aspectos. Herir su orgullo o poner freno a su entusiasmo son cosas que pueden poco menos que destrozarle el corazón. Es, ni más ni menos, lo que continuamente le hacen otros. El mundo no perdona a una mujer que no se calla y que se considera mas despierta que nadie. Cuando descubra que, después de todo, la que rige el Universo no es ella, correrá a tus brazos con lágrimas en los ojos, huyendo de su mundo oscuro y desalentador. Entonces tendrás oportunidad de verla tal como es realmente, indefensa y vulnerable en extremo, pese a toda su confianza exterior. En realidad, no es la mujer invencible, por más que le gustaría serlo. Admira la fuerza y procura imitarla. Es frecuente que la realidad haga pedazos el idealismo de Aries y su fe optimista en la naturaleza humana. Si en esos momentos la consuelas con ternura, es probable que jamás llegues a perderla. Defiéndela siempre contra sus enemigos, porque no te perdonará que no luches en favor de ella o no te pongas de su lado. (Pero prepárate para hacer las paces con ellos cuando Aries las haga, cosa que puede suceder en cualquier momento.) Por lo menos, en eso juega limpio: ella también te defenderá. Una mujer Aries se jugará, desafiante, fama o fortuna frente a cualquiera que lastime a un amigo de ella. Si te ama, su indignación no tendrá límites. Son mujeres de lealtad absoluta. Como esposa, puede ser todo un desafío. Es probable que tenga sus intereses fuera de casa, porque rara vez un hogar será suficiente para sus energías creativas. No esperes que sea un grillito feliz y que se quede cantando alegremente junto al fuego. Como cocinera será bastante competente y mantendrá la casa brillante de limpieza... la parte que se ve, por lo menos. También te coserá los botones y te planchará las camisas, pero a disgusto. Así y todo, si es necesario lo hará. (Una mujer Aries es capaz de hacer casi cualquier cosa cuando es necesario.) Su fuego se parece mas a los destellos de un diamante que al resplandor acogedor y cálido del hogar encendido. En su naturaleza hay innegablemente cierta fragilidad, y serán mas las veces que te agite que aquellas que te tranquilice. Pero te aportará emoción y sin duda no te aburrirá nunca. Tiene también sus momentos de dulzura que desmienten su impulsividad... para el hombre que tenga la paciencia de sacarlos a la superficie. Las marcianas poseen mayor ternura interior de lo que puede imaginarse quien jamás ha estado en verdad próximo a ellas. Su conversación es muy inteligente y muy frecuente. No te ocultes tras el periódico durante el desayuno. Ella espera encontrar en ti a un compañero; de lo contrario, ya puedes empezar a hacer tú los huevos fritos. Es raro que se queje de que está enferma o cansada, pero cuando algo le duela esperara compasión por toneladas. Aunque tal vez tengas que sentarte encima de ella para que se quede en cama cuando le consuma la fiebre, prepárate para atenderla como a una inválida si tiene un dolor de muelas. Aries no es mujer a la que se pueda llamar por teléfono para decirle que te quedarás trabajando hasta tarde en el despacho, salvo que te divierta provocar un estallido de fuegos artificiales en pleno invierno. No es que tenga inconveniente en mantener la salsa al calor; lo que en realidad le disgustará es no saber que estás haciendo, y es muy posible que vuelva a llamar para verificarlo. Una esposa Aries le causará probablemente una gran impresión a tu jefe... si puedes convencerla de que no le diga cómo debe administrar el negocio. Si por un tiempo tú estás sin trabajo, no tendrá inconveniente en ser ella quien traiga el pan a casa, pero jamás podrá respetar a un hombre que gane menos dinero que ella (aunque jamás dejaría a un hombre por esa razón; mas bien se inclinaría a justificarlo con excusas). Si excepcionalmente le da por abandonarse, la primera palabra de desaprobación de su pareja la enviará presurosa frente al espejo y a la botellita de perfume. (En este aspecto, es tan femenina como la propia Eva.) Lo mismo conseguirás si haces un comentario halagador sobre el nuevo peinado de tu secretaria, pero es más peligroso. Además, ya te advertí que es mejor que optes por un secretario. En la mujer marciana hay una vena de vanidad que la hace sensible a todo -desde su edad a la más inocente observación sobre lo cansada que se la ve- lo que ella puede interpretar como que tú piensas que parece una vieja ajada. Si no mantienes viva la pasión y el romance en tu matrimonio, la harás amargamente desdichada, y como Aries está dispuesta sin demora a cambiar una situación que provoca desdicha, es fácil que se llegue a una separación apresurada o a un divorcio impulsivo. En la mayoría de los casos es una imprudencia permitir que Aries administre los fondos de la familia, pero si eres de los que te tomas las cuestiones económicas con espíritu deportivo, puedes intentarlo. Como madre, Aries tendrá buen cuidado de que el bebé esté limpio, feliz, sano y amado. No es fácil que lo tome en brazos cada vez que llore, que esté pendiente de él ni lo sobreproteja, pero sus hijos recibirán una lluvia de besos cálidos e impulsivos y de estrechos abrazos. Una madre nacida en abril enseñará a sus hijos a creer en duendes. Los llevará a pasear por el parque y les enseñará los collares rutilantes que se olvidaron sobre el césped las hadas que vinieron a danzar a la luz de la luna, y que para otra gente son simples gotas de rocío sobre la hierba. La madre Aries crea para sus hijos un mundo mágico de fantasía: es el mundo en que ella misma vive. No será tolerante en exceso, insistirá en una disciplina estricta y probablemente tenga la suerte de ver a sus hijos convertidos en adultos independientes. En psicología infantil, sus armas favoritas son un remo de madera, cuentos a la hora de acostarse y el beso de buenas noches. Es mujer que puede ser temperamental hasta lo irrazonable, y capaz de provocar algunas escenas violentas. Pero con la misma rapidez con que se enciende, su có1era se disipa como una tormenta de verano: Aries es incapaz de guardar rencor, buscar venganza o complacerse en la autocompasión o en la amargura. Después de una tormenta, su optimista naturaleza de abril reaparecerá como el arco iris que surge súbitamente, pasado el chaparrón. Muchísimas personas afirmarán que la mujer Aries es totalmente masculina, pero no hay que creerles. Por debajo de su cáscara relampagueante y enérgica, es pura femineidad; tal vez demasiado mujer para el hombre medio. Pero no hay duda de que un caballero de reluciente armadura no es un hombre medio. Si hay por ahí algún valiente caballero solitario que me escuche, esta es el hada de sus sueños, digna de todos los dragones que tendrá que vencer para conquistarla. No hay que olvidar que es sensible, a pesar de su radiante sonrisa de bravura (que no es más que su escudo contra el dolor). Quien pueda transformar al Carnero en cordero, tendrá una mujer honrada y apasionada, leal y fascinante, bien que pueda ser un poco impulsiva, autoritaria e independiente. Bueno, pero es que no se puede tener todo, ¿no? La joven Aries te ayudará, lector, a encontrar tus ilusiones perdidas, y tendrá una fe ciega en todos tus sueños. Y si dices que no tienes ninguno, pídele alguno prestado; ella tiene muchísimos. Si crees en ella la mitad de lo que ella cree en ti, juntos podréis hacer algunos milagros.
-Entonces no importa -hacia que lado marches -dijo el Gato. -Siempre que llegue a alguna parte -agregó Alicia como aclaración. -Oh, seguro que llegarás -le tranquilizó el Gato-, -con que marches el tiempo suficiente. No siempre te dirá las cosas que a ti te gusta oír. La mayoría de las veces, hará que se te pongan los pelos de punta porque de ningún modo se muerde la lengua, pero de vez en cuando te dirá algo tan especial y esplendido que te darán ganas de ponerte a cantar. Tal vez necesites un ejemplo. Escenarios: una cafetería. Tú acabas de reunir el valor necesario para decirle que la amas, pero antes de que hayas podido abrir la boca, te mira con sus enormes e inocentes ojos azules -o castaños, luminosos y directos- y te pregunta con curiosidad: “Dime, ¿cómo te sientes siendo tan bajo? ¿No te pone neurótico ni nada de eso?”. Mientras tú tragas saliva, en un viril intento de rehacerte, ella agrega: “Pero no te preocupes, que ha habido muchos hombres bajos, como Napoleón y Fiorello LaGuardia”. Eso es casi agregar el insulto a la ofensa, pero antes de que hayas tenido tiempo de marcharte, pensando que no ha existido otra mujer que se mereciera más que la dejen plantada, ella susurra con voz dulce: “A mí me enferman los hombres que parecen postes de telégrafo. Tú eres perfecto. Esta noche, cuando veníamos caminando hacia aquí, me fije que tenemos la altura justa para andar juntos”. Vuelve a sentarte, que te quedarás, y por mucho tiempo. Una muchacha Sagitario, amistosa y franca, acaba de adueñarse de tu corazón con su propio y peculiar encanto. Será siempre un poco demasiado franca, porque ve el mundo exactamente como es, por más que use esas ridículas gafas de cristales rosados. Tendrás que admitir que para ser capaz de eso hace falta talento. Cualquiera no es capaz de aplicar una lógica razonable y clara a todas las situaciones, ni mantener la bendita facultad de creer que las cosas irán mejor o, en todo caso, de aceptarlas tal como son. Las mujeres Sagitario son la encarnación del optimismo. Te dolerá cuando ella te diga que le gustaría que ganaras algo más de dinero, pero después agregará: “Claro que demasiado dinero vuelve egoísta a la gente. Tal vez sea una suerte que seas pobre”. Admito que es una especie de optimismo forzado, pero ya te acostumbrarás. Una mujer Sagitario jamás te mentirá, aunque a veces desearás que lo haga. Si se te ocurre preguntarle como pasa las noches que no está contigo, te dará un informe perfectamente detallado y sincero de todas las cartas que le escribe a ese apuesto médico que conoció el verano pasado durante las vacaciones, y de las invitaciones telefónicas que rechaza. Hasta es posible que te cuente los problemas de insomnio que sufre cuando se queda despierta, a la noche, pensando si tal vez lo que siente por ti no será amistad en vez de amor. Te darán ganas de decirle a gritos que mienta un poco de vez en cuando. ¿Acaso no sabe que un hombre tiene su orgullo? Pero no grites demasiado, porque podría ofenderse, y ella tampoco es exactamente incombustible. Ya es sabido que Sagitario es capaz de cóleras memorables. Es probable que viva sola. Las de este signo son muchachas muy independientes, y ambos sexos muestran una extraña indiferencia hacia los lazos familiares. Tal vez se debe a que al viajar tanto no están en casa con la frecuencia suficiente para llegar a conocer bien a la familia. Incluso si sólo van al cine y a casa de sus amigas, siempre están en movimiento. No quisiera asustarte, pero una vez conocí a una mujer Sagitario tan poco sensible a los matices de las relaciones familiares que invitó a un novio rechazado a que la acompañara en la luna de miel con su nuevo marido. El pobre parecía tan solitario, y además decía que él se pagaría sus gastos. ¿Por qué la miras de esa manera? ¿Acaso hizo algo malo? Hay una cosa que tienes que aprender sin pérdida de tiempo, si quieres que tus relaciones marchen bien. Cuando quieras que ella haga algo, pídeselo, no se lo ordenes. En lo que a Sagitario se refiere, la técnica del hombre de las cavernas funcionaba bien para Tarzan y Jane. A ella le gusta que la protejan, pero no quiere que le den órdenes. Ni siquiera su madre lo consigue, y ¿qué podría hacerte a ti mas privilegiado que a su madre? Es posible que la madre sea Aries, y si una mujer marciana no puede imponerse a ella, no habrá hombre en el mundo capaz de conseguirlo. Sin embargo, su naturaleza es curiosamente retorcida; aunque le disguste que alguien se lo imponga, sobre todo en público, cuando quiera poner a prueba tu firmeza, muéstrate firme. Las mujeres jupiterianas no toleran a los hombres débiles e indecisos. Si se pone de ánimo demasiado vivo, y su punzante lengua llega a ser demasiado sarcástica, o si amenaza con una actitud cualquiera que realmente te exaspera, dale un toquecito del tratamiento de Tarzan, apenas lo necesario para mantenerla a raya. Algo del tipo de “Haces eso y te rompo el cuello”. Es posible que, si se convence de que la cosa va en serio, reaccione con una humildad sorprendente. Una mujer Sagitario no tiene la menor intención de renunciar a su individualidad por un hombre, pero le gusta saber que la consideras una mujer. Es posible que te confunda, pero eso no es nada comparado con lo que ella misma se confunde. Son muchas las mujeres Sagitario que confunden amistad con amor y amor con amistad. Si tú eres uno de esos hombres chapados a la antigua, que gustan de la timidez y las evasivas en las mujeres, es mejor que te busques otra compañera de juego. Esta señorita es franca y directa con los hombres, y no estará dispuesta a entrar en el tonto juego de “¡Imagínate como me siento!” o “¡Imagínate lo que pienso!”. Lo que ella siente y lo que piensa no difiere lo mas mínimo de lo que hace y lo que dice. Su deslenguada franqueza provoca, naturalmente, malas interpretaciones, su buena cantidad de duras batallas, y ni hablemos de sentimientos heridos, pero no aplasta el espíritu de Sagitario. El orgullo de Júpiter aflora a la superficie para rescatarla en una crisis y le permite superar el dolor de su corazón destrozado como si fuera una broma. Por dentro, es posible que esté llorando, pero pondrá tanto ingenio para responder a las preguntas de los amigos sobre la ruptura que todos terminarán por decidir que para ella eso no había sido más que un flirteo sin consecuencias. Pocos se imaginarán como empapa la almohada noche tras noche, mientras se pregunta que pudo haber sido lo que ella dijo para estropearlo todo. Tal vez fuera esa vez que cuando él llamó cerca de medianoche desde el vestíbulo, le dijo que no subiera hasta su apartamento, porque estaba “hablando con un hombre que tenia muchos problemas”. En realidad, el hombre era su cuñado, pero ella, con la peculiar habilidad de Sagitario para omitir lo más importante del relato, se olvidó de decírselo. Además, ¿por qué tenia que dar explicaciones? (Todos los Sagitario se muestran virtuosamente enfurecidos cuando se pone en tela de juicio su integridad.) O podría haber sido cuando él le pregunto si no tenia inconveniente en que su hermanita pequeña les acompañara al cine y ella le salió diciendo: “Vaya, espero que eso no signifique que cuando nos casemos la tendremos todo el tiempo encima”. Es muy posible que la niña le hubiera gustado mucho, pero el natural temor de Sagitario a verse abrumado por los parientes políticos la llevó a dar esa respuesta tan desconsiderada. Ahora echa tanto de menos a la hermana como al hermano, pero es demasiado tarde para explicar lo que quiso decir, y además, nadie lo entendería. Para ella, este tipo de callejones sin salida resultan insondables, pese a toda la lógica de sus procesos mentales, y con frecuencia llevan a las jóvenes de Júpiter a un romántico país de nunca jamás, en el que no saben donde puede encenderse inesperadamente el fuego, ni por que, además de que tienen miedo de quemarse cuando se encienda. Por eso Sagitario se muestra demasiado fría y tranquila, incapaz de tomar en serio a nadie, y a si misma menos que a nadie. Al flirtear abiertamente, y sin la menor intención de que la cosa se convierta en algo eterno o duradero, se ganan la reputación de mujeres frías y sin corazón. Un signo de fuego jamás es frío y sin corazón, pero claro está, por ahí andan un montón de hombres que no saben nada de astrología y que lo ignoran. Si semejante estado de cosas es causa finalmente de que se quede soltera, Sagitario no será sin duda alguna una solterona seca y amargada. Seguirá jugueteando y divirtiéndose con la vida; tendrá una docena de intereses que pueden llenar el lugar del hombre, y con cada uno de ellos disfrutará muchísimo. Claro que a ti no te interesan las solteronas Sagitario; lo que piensas es hacer tu esposa de una muchacha de este signo. (Por lo menos, yo espero que tus intenciones sean honorables, porque esta pobre chica ya tiene bastantes problemas sin que tú te propongas seducirla.) Dejemos de ocuparnos de la promiscuidad, para pensar en el matrimonio. Como los Sagitarios varones, las Arqueras se espantan un poco ante el connubio, de modo que para que se deje ensartar (es decir, para que acepte tu propuesta de matrimonio) tendrás que valerte como cebo de algunas tretas coloridas e ingeniosas. En sus relaciones con los hombres, Sagitario es vivaz y anticonvencional; como se considera tu igual, es posible que, además de ponerse tu suéter, copie tu manera de ser. Si, como a muchas mujeres de su signo, le gustan los deportes y la vida al aire libre, es posible que te cueste un poco distinguirla de los muchachos. No es que sea lo mismo; para empezar, cuando lo usa ella, tu suéter parece otra cosa. No se trata de que las mujeres jupiterianas sean agresivamente masculinas por naturaleza; pueden ser lo mas dulce y femenino que hayas tenido en tus brazos. Simplemente, es que tiene tantos compañeros varones que te acostumbrarás a verla en una multitud, por todas partes, salvo en el baño turco y en el gimnasio. Como es tan absolutamente sincera y franca, muy probablemente le tendrá sin cuidado su reputación y desdeñará las hipocresías que impone la sociedad. Si le preguntas algo al respecto, te contestará sin ambages; es posible que te diga que volver a casa a medianoche no es inicio de promiscuidad más convincente de lo que puede serlo como signo de inocencia el volver a horas más convencionales. Ella sabe que su moral es irreprochable, y es lo único que importa. Naturalmente, se equivoca de medio a medio: lo que piensen los demás es muy importante para la reputación de una mujer. Pero intenta comprender su actitud, y no pienses que es veleidosa porque se ríe de algunos chistes, por lo general sin haberlos entendido ni remotamente (las sutilezas del doble sentido suelen escapársele a Sagitario). De modo que si se queda toda la noche levantada para ver salir el Sol desde lo alto de algún monumento (o de algún silo, si es que vivís en el campo) eso no significa que sea la chica mas loca de la ciudad. La verdad es que en el fondo de su corazón es confiada como un niño. Ve las cosas de manera tan ingenua que es vulnerable a los lobos, los estafadores e impostores (aunque, cosa rara, esto sólo ocurre en las relaciones amorosas). Olvídate de la astucia con que discute y de lo asombrosamente lógica que puede ser; todo eso no tiene nada que ver con el corazón. No es la mente de Sagitario lo que está en discusión, esa mente inteligente y rápida, capaz de hacer frente por sí sola a cualquier tipo de emergencia; es el corazón lo indefenso, el que con tanta frecuencia tropieza y se llena de magulladuras. Hay otra cosa: es un poquitin torpe. A veces, cuando una muchacha Sagitario se te acerque por la calle con sus largos pasos de caballo pura sangre, pensarás que es la mujer mas graciosa que hayas visto en tu vida... hasta que tropiece en una irregularidad de la acera, se agarre torpemente al toldo del puesto de frutas para no perder el equilibrio y desparrame dos cajones de naranjas. Es posible que el dueño del puesto diga algunas cosas feas, pero no tardará en encogerse de hombros, decirle que no se preocupe y regalarle un puñadito de uvas. La disposición alegre de Sagitario es capaz de ablandar los más duros corazones. Habrá veces en que esta muchacha te hará pensar en un perrito juguetón y torpe que menea alegremente el rabo mientras camina por encima de tus pies. Pero es que los cachorritos así encuentran siempre gente que les ama y les da de comer. Claro que darle de comer a un perro sale un poco mas barato; las chicas típicas de este signo suelen tener muy buen apetito. Les gusta comer y beber, vestirse bien y, cuando viajan, viajar en primera. Sagitario es dispendioso por naturaleza (salvo que la Luna este en Capricornio o tenga un ascendente Virgo). El dinero por el dinero mismo no les interesa, y en la mayoría de los casos cuesta bastante enseñarles el valor que tiene un dólar. Antes de prestarle tu tarjeta de crédito, fíjate bien cual es su ascendente. Es posible que esa chica Sagitario con la que te has enredado esté en el mundo del espectáculo, porque a muchas de ellas les fascinan las candilejas. En ese caso, será mejor que te hagas a la idea de que lo primero será su carrera, mientras no se canse. El sordo murmullo de los aplausos y la atracción de los bises sonarán en sus oídos como un sonido más convincente que todas las frases románticas que puedan ocurrírsete. Jamás la obligues a elegir entre agradarte a ti y la emoción de agradar a montones de gente junta, con el esplendor de su personalidad. Después de un tiempo se asqueará de la hipocresía y el relumbrón artificial que la rodean en el mundo del espectáculo. Y volverá corriendo a casita, a hacer un ensayo de vida doméstica con alguien real: tú. Alguien que crea que la sinceridad es hermosa y el engaño feo: de nuevo tú. Dejar su profesión no cortará para siempre sus alas: al nacer se las aseguraron a los talones. Siempre rondará cerca de ella el microbio de los viajes, para producirle un ataque de fiebre errabunda. Cuando puedas, sal de vacaciones con ella, y si no, déjala que se vaya sola en el tiovivo, y confía en ella. A quien ama es a ti, no a los payasos organilleros con quienes le gusta pasar el tiempo. Es posible que su actitud desaprensiva ante el amor y su reticencia frente al matrimonio te hagan pensar que carece de sentimientos. Eso es totalmente erróneo: una película triste le hará llorar a mares, y si lee poesía le verás los ojos húmedos. Es probable que guarde todas las notas que alguna vez le escribiste, los despojos de las flores que le compraste en aquella ocasión bajo la lluvia, y las entradas del partido de hockey donde te conoció. En cuanto a sus dotes de ama de casa, ten valor y paciencia. A las chicas Sagitario les aburre hasta la saciedad el castigo de sacudir el polvo y fregar los suelos. Tan pronto como hace una cama, se les deshace. Vaya, y uno que pensaba que la muy maldita duraría unos días, con el trabajo que le costó meter bien las sábanas en los ángulos. Todo eso la enferma de muerte. Sin embargo, es probable que cuando tenga su propio hogar se aguante su disgusto. Si tú tienes la posibilidad de pagarla, preferirá que tengáis una doncella; si no, se ocupará ella, tercamente, de que la casa brille. Su madre no podrá creerlo. ¿Esa criatura descuidada, dando cera a la mesita del café? Imposible. Pero el orgullo y la eterna lógica de Sagitario lo consiguen; para ser fiel a si misma, tu Arquera necesita verse rodeada de belleza y pulcritud, y no tarda en entender que si no limpia ella el linóleo, no hay quien lo haga. Si de niña se vio obligada por las circunstancias a ayudar en muchos menesteres domésticos, es posible que al principio se rebele, pero acabará comprendiendo que es mejor quitar el polvo de los rincones con un mínimo de resentimiento. ¿Y en la cocina, como andamos? Bueno, no es fácil decirlo. Tal vez sea mejor que los fines de semana salgáis a comer fuera. Si durante la semana te prepara comidas decorosas, no esperarás que también los sábados y los domingos marque la tarjeta. Para la mayoría de las mujeres Sagitario (si no tienen ascendente Tauro, Cáncer o Capricornio), la cocina no es exactamente un éxtasis, pero si está empeñada en hacerte superar un bache depresivo, puede prepararte algún postre fantástico. Sus propios estados de ánimo pueden ser un espanto, pero esos episodios son raros, y generalmente tan breves que apenas si llegarás a percibirlos. Cuando está realmente herida, su lengua puede ser amargamente sarcástica, pero se olvida de lo que dijo casi antes de haber acabado de decirlo, y no puede entender por que sigues insistiendo en ello. Sagitario no es mujer para un hombre cavilador y melancólico; un clima sombrío y pesimista puede enfermarla, real y físicamente. Seguramente, sus hijos la adorarán; será excelente compañera y se divertirá muchísimo jugando con ellos. Una vez superado su primer miedo a la responsabilidad, se las arreglará con los pañales y los baños diarios como la mas pulcra y eficiente de las niñeras. Casi todo lo que hace lo hace bien, con gracia, cuando finalmente se decide a aprenderlo. Lo mismo que los mayores, de pequeños recibirán generosas dosis de su optimismo y de sus comentarios desconsiderados. Si sobreviven a sus verdades desnudas, crecerán en la convicción de que jamás ha habido una hermana mayor tan sensacional como ella, que les contará cuentos divertidos y de final feliz, y cederá súbitamente al impulso de llevarles de picnic a los bosques, en busca de los tres ositos (ella misma cree en cierto modo que tal vez estén por allí escondidos). Los niños estarán bien vestidos, sin que ella haga de eso una cuestión de honor, y serán de espíritu alegre. Si aprenden de ella algunos recursos nada convencionales (digamos, a estampar las cortinas extendiendo la tela cruda en el suelo para después caminar descalzos sobre ella con las plantas de los pies untadas de pintura amarilla), por lo menos no tendrás la casa llena de conformistas. Su sinceridad dejará huella en el carácter de los niños. Si después de haber buscado bien debajo de todos los abetos, no encuentran a los tres ositos, es probable que ella les diga que no se preocupen... que era broma; pero primero los habrá buscado. El niño que escribió al director del Sun de Nueva York para preguntarle si realmente existía Santa Claus tenia que tener como signo a Sagitario, o por lo menos el ascendente. Es probable que ella eduque a sus propios hijos con la respuesta, franca pero realista: “Si, Virginia...”. Las madres de Júpiter tienen que controlar su tendencia a no dar demasiada importancia a la disciplina, salvo cuando están cansadas o enojadas... que es el peor momento para imponerla. Cuando invites a tus amigos, tendrás una anfitriona encantadora; nadie lo hace con tanta gracia como una mujer Sagitario, ni siquiera sus hermanas Leo, que no son nada torpes en su desempeño social. Su actitud, alegre y amistosamente abierta, tiene un matiz que hace que la gente, sea el basurero o tu jefe, se sienta auténticamente bienvenida. En la más tensa de las situaciones, Sagitario sabe romper instantáneamente el hielo, aunque también puede conseguir que se enarquen algunas cejas. Mientras dejes que se sienta dueña de su propia alma, y en modo alguno prisionera, tu optimista compañera Sagitario te dará un triple dividendo: su lealtad, su confianza y su afecto. Los tres son inseparables, porque cuando una Arquera da su amor, da siempre su amistad al mismo tiempo. Las mujeres de Júpiter son idealistas incurables. Y te diré un secreto que tal vez la tuya no te haya confiado nunca: se enamoró de ti hace muchos años, cuando era pequeñita y pedía a la luna nueva que le enviara a alguien para compartir la sinceridad de su corazón. Hubo montones de veces en que le pareció que te había encontrado, pero se desilusionó. Pero cuando por fin llegaste, te reconoció al instante, porque eras un apacible payaso con algunos sueños propios, que la tomo de la mano y le mostró el camino que conduce a las estrellas. Linda Goodman

--Es usted viejo -dijo el muchacho-; nadie supondrá que tuviera la vista tan clara como siempre; y menos una anguila en equilibrio sobre las narices. ¿Cómo llegó a darse tanta maña? Muestra de conversación en una oficina sobre un ejecutivo típico Piscis: -¿Cómo se llama ese jefe nuevo que entró en la empresa la semana pasada? -¿Te refieres al que ayer tomo café con nosotros? -No, al que se fue esta mañana. Con apenas una leve exageración, ese es mas o menos el tiempo que normalmente permanecerá Piscis en un cargo ejecutivo. Para los Peces hay un número limitado de sectores donde pueden desempeñarse como jefes, de manera que nos dedicaremos a ellos. En la mayor parte de las áreas industriales y administrativas, un jefe de Neptuno es algo tan raro como un traje de baño en el polo Norte. La gran mayoría de los hijos de Neptuno prefieren nadar solos, sin limitaciones, para lo cual eligen profesiones como escritor, viajante, artista creativo, actor, trovador errante o soldado aventurero. Sin embargo, hay algunas actividades en las que puede hacer valer sus talentos y convertirse en un jefe indispensable. Está indiscutiblemente calificado para estaciones de radio, redes de televisión, agencias de publicidad y de relaciones públicas. Si está a cargo de alguna de tales actividades, se sentirá feliz derrochando ideas creativas procedentes de su superabundante manantial de imaginación. Piscis no ve razón para espetarle a nadie una verdad desnuda y a veces brutal, como hacen sin duda otros signos solares. A diferencia de Géminis, Sagitario y Escorpio, el Pez prefiere otra forma de actuar: opta por decirle a la gente lo que, en su opinión, ejercerá sobre ellos el mejor efecto a la larga, o lo que ellos quieren oír. Y no es por falta de sinceridad; Piscis ha aprendido, por amarga experiencia, que la sociedad no quiere oír la verdad desnuda y fría. Además, en su sentir el alma necesita un aderezo adicional de ritual y belleza que vaya a sumarse a los meros hechos. Es superlativo como director teatral y cinematográfico, y capaz como productor también (si tiene un buen gerente para la compañía). Puede dirigir un estudio de danza como un sueño. Al frente de una agencia de detectives o de una oficina de investigaciones, su escalofriante capacidad psíquica para penetrar en el misterio le llevará directamente a los puestos clave. Muchísimas agencias de viajes tienen ejecutivos Piscis, y por lo general con un éxito total. También se le suele encontrar presidiendo asociaciones de caridad. Hay muchos Peces que son hábiles directores de orquestas o de bandas, y que aparte de hacer excelente música, no descuidan los ensayos. Como gerentes ejecutivos de un club de golf o de un hotel, no hay quien les supere (con tal de que cuenten como un buen tenedor de libros). Pueden dirigir una empresa editorial progresista, una revista o un periódico, no solamente con eficiencia, sino con brillo. Será frecuente encontrar al Pez en la dirección de algún servicio público, y se siente ciertamente en el agua como director de un campamento o a cargo de una iglesia o sinagoga. Pero de allí no pasan, a no ser que sean maestros y profesores, o alcancen algún cargo administrativo en la Facultad de Derecho o de Medicina. La gente de Piscis no ha nacido para ser jefe, en el sentido estricto de la palabra. Con su naturaleza sensible, Piscis ha nacido para servir a la humanidad, no para acumular poder ni construir enormes imperios. Puede ser capaz y competente como vendedor de acciones o astuto como comerciante, pero casi nunca ocupara puestos principales en ninguna de estas actividades. Demasiada responsabilidad. Sin embargo, gracias a su mentalidad rápida y despierta, y a su habilidad a veces increíble con las cifras, el Pez puede divertirse en grande jugando con los puntos de fluctuación de las acciones, aunque para el eso será más un juego que un verdadero trabajo. Si tu jefe nació en marzo, es posible que sea de los que gruñen cuando algo les irrita. Tiene el don de las palabras, y cuando se muestra rudo, la suya es una rudeza cáustica que puede escocer un poco, pero será raro que lo veas en una actitud agresivamente dominante o auténticamente despreciable y mezquina. En un momento te aturdirá con sus ideas anticonvencionales, y de pronto, con un giro rápido y resbaloso, se mostrará como un conformista. Al final, terminarás por entender que no es ni un gran liberal ni un conservador cauteloso; en diferentes ocasiones adopta cada una de esas actitudes, para mejor descubrir tus ideas. En otras palabras, que puede ser un poquitin tramposo. Cuando tus ideas y tu conversación le parezcan interesantes, tu jefe Piscis te escuchará con halagüeña concentración, en silencio y con sinceridad, y hasta es posible que te ofrezca un vaso de jerez para crear una atmósfera de calma. Si lo que le dices le aburre, su mente divagará. Es probable que mientras tú hablas esté evocando otra gente y otros lugares, sin que la sonrisa desaparezca de su cara. Como todos los de su signo son actores natos, a ti te parecerá que te atiende, pero al cabo de un rato él se cansará de sus divagaciones mentales, advertirá que tú sigues hablando y te interrumpirá de pronto. Entonces será él quien hable y tú quien escuche, y eso puede prolongarse horas... y horas... y horas. Es posible que haya viajado mucho, y en caso contrario, no tardará en recuperar el tiempo perdido. Como los jefes Sagitario y Géminis, el ejecutivo Piscis tendrá siempre una maleta preparada detrás del diván que hay en su despacho. Y si no la tiene, debería tenerla. ¿Por qué no se lo sugieres? Lo más probable es que le parezca una idea esplendida. Además, saber que tiene ahí su bolso de viaje cerrado y listo para partir puede significarle un extraño consuelo en los días tristes y lluviosos o en mitad de un invierno húmedo y ventoso cuando siente deseos de saltar desde la terraza de puro aburrimiento. Piscis tendrá sus depresiones, y serán realmente impresionantes. Más vale que en esos momentos te alejes de él, tararees alguna animosa melodía mientras trabajas y te asegures de que no le falten su chocolate calentito ni su mejor whisky. Se amable con sus esposas... con su esposa, quiero decir. (Es un error natural; junto con Sagitario y Géminis, el jefe Piscis es el que mas probabilidades tiene de pasar por múltiples ceremonias de cambio de anillos.) Probablemente su mujer sea una buena chica, práctica y sensata. Si fuera tan imaginativa y original como su marido, se ahogarían los dos en un océano de sueños y nebulosas fantasías. El ejecutivo Piscis es un tanto parcial con quienes, en su empresa, se revelan como pensadores creativos. Si tú tiendes más bien a la cautela que a la estrategia imaginativa, es posible que no recibas tantos vasos de jerez ni tantas sonrisas de camaradería, pero tampoco es probable que te despida. Seguramente, gozará mas con los otros, pero a ti te necesita; confía en tu sentido práctico y en tu capacidad de organización. Es frecuente que el empleado mas inventivo, y el mas favorecido por el jefe Piscis, se encuentre totalmente azorado y se le acaben las ideas brillantes cuando la empresa entra en un período de economías y el Pez le aseste gentilmente el hachazo, mientras conserva en el presupuesto al empleado constante, de confianza y un poco pesado. Piscis le dirá adiós con tristeza, pero es agudo juez de la naturaleza humana, de la suya propia incluso. Por mas que disfrute de la compañía y de las innovaciones progresistas de los empleados con capacidad inventiva, su propia creatividad funciona mejor cuando cuenta con el respaldo del planeamiento cuidadoso y la disciplina de una cabeza gris y madura... aunque también puede ser joven o rubia, o castaña. La discreción y el conservadurismo no se cuentan entre sus mayores virtudes, y el Pez tiene clara conciencia de sus deficiencias. Siempre podrá encontrar otro soñador entusiasta y osado cuando la situación económica vuelva a ser buena, pero cuando los beneficios disminuyen un tanto no pueden permitirse el lujo de prescindir del trabajador que se quema las pestañas sobre la tarea. Entretanto, calcula que hasta que las cosas mejoren él puede ocuparse personalmente del departamento de sueños entusiastas y atrevidos, e incluir en el presupuesto de sueldos algunas personas mas sensatas. Claro que no hay regla sin excepción, pero no estará mal que causes a tu jefe Piscis la impresión de que puedes serle serio y brillante al mismo tiempo. Probablemente ya estés enterado de que, para tratar con los empleados que quieren aumentos, ha puesto a un Tauro o a un Cáncer. Es demasiado avisado para tratar personalmente contigo; la naturaleza de Neptuno es tal que se le hace casi imposible decir que no a otro ser humano que tiene una auténtica necesidad, e incluso un auténtico deseo. Piscis aprende desde muy pronto a aislarse lo mejor que puede. Recuerda que vive en dos mundos diferentes. Una división tal en su naturaleza puede ser causa de una personalidad confundida, pero con igual facilidad puede redundar en brillantez. Es posible que sus ideas sean tan abstractas como las del Pez Einstein, que en una ocasión dijo: “Dios no arroja los dados”. Einstein aludía a que la ley de probabilidad matemática no es necesariamente sacrosanta. Tu jefe Neptuno siente lo mismo respecto de los procedimientos comerciales aceptados, y por lo general el tiempo demuestra que sus primeras intuiciones son correctas, por mas fantásticas que puedan aparecer en el momento en que él las expresa. Es místico de corazón, y secretamente cree en lo invisible y en lo sobrenatural, aunque pueda avergonzarse un poco de ello. No practicará ningún rito vudu en su escritorio ni meditará en posición de loto junto a la nevera, porque teme el ridículo si la gente descubre la corriente subyacente de sus vibraciones psíquicas. Pero de todas maneras lo descubrirán, aunque se esfuerce en representar el papel de realista a ultranza. ¿Recuerdas esa ocasión que te dejó el corazón destrozado un novio que se hizo humo, llevándose consigo el anillo de compromiso y todos tus sueños? Como quien no quiere la cosa, tu jefe Piscis te invitó a cenar, te llenó la triste cabeza con los más amables halagos y después te llevó al teatro. A la salida, te acompañó a los camerinos, te presentó a los principales actores e invitó a todo el mundo a tomar una taza de caldo. Con la comida y el vino y la conversación chispeante, consiguió que dejaras de pensar en el veleidoso galán. Aunque a veces se mostraba deliberadamente gruñón, para no ponerse en evidencia, durante muchas semanas siguió poniendo en práctica pequeñas tretas que te levantaron el ánimo, hasta que la herida dejó de dolerte. Tú no habías hablado de la ruptura con nadie en la oficina. Entonces, ¿como supo él que necesitabas ayuda para superar el mal trago? La gitana que un día le leyó la buenaventura en las líneas de la mano podría habértelo dicho. Inmediatamente se dio cuenta de que tiene una extraña marca en la palma, que indica que es un genio de la compasión. No andan por ahí muchos que la tengan. Por eso Piscis es un Pescado tan raro. Linda Goodman
Pero Alicia ya se había acostumbrado tanto a esperar que no sucedieran mas que cosas insólitas que le parecía muy aburrido y estúpido que la vida siguiera como siempre... Echa gatos en el café y ratones en el te... ¡Y saluda a la Reina Alicia con treinta veces tres! La mejor manera de iniciar un romance con una mujer Acuario es recordar que en el amor es tan paradójica como en todo lo demás. Así, no correrás el riesgo de esperar una niña de sociedad y encontrarte con una princesa india. Es una mujer que, cuando está enamorada, tiene toda la fidelidad de los signos fijos, pero también el desapego y la falta de emoción del elemento aire. Es posible tener una relación feliz con una mujer de Urano si la dejas en libertad de atender a sus múltiples intereses y de circular entre sus amigos; jamás la ates a la cocina ni al respaldo de la cama. Y si no, pregúntaselo al hombre que lo haya intentado. De pronto, Acuario puede decidir que estudiara ballet, se irá a meditar a las montanas o ingresará en el Cuerpo de la Paz. ¿Recuerdas la historia de la princesa de largos cabellos de oro que vivía en una torre? Pues es la mujer de Acuario. Cortarle las trenzas no servirá para cambiarla mas de lo que cambió a la princesa del cuento. Sus sueños son diferentes de los tuyos y de los míos. Oye un retumbar lejano, y va en pos de una estrella que la mayoría de nosotros no hemos visto. Pertenece a todos, y no es de nadie. Su amor puede ser tierno e inspirado, pero habrá siempre en él algo vagamente fugitivo, como una canción que se recuerda a medias: eres capaz de tararear la melodía, pero la letra se resiste a acudir a tu cabeza. La muchacha Acuario reclama con insistencia su libertad, pero su lealtad a quien sea capaz de aceptar el romance sin tales limitaciones es absoluta. He aquí algo que te gustará: no se interesará demasiado por tu cuenta bancaria (si es que no tiene ascendente Cáncer, Capricornio o Tauro). Para la Acuario típica, el dinero nunca es la consideración fundamental. No le interesa que seas el hombre más rico de la ciudad, pero, en cambio, espera que de algún modo tus logros intelectuales te hagan digno de respeto. Christian Barnard y sus trasplantes de corazón o Wernher von Braun y sus cohetes le interesan mucho más que J. Paul Getty y sus miles de millones. Cuando salgas para atrapar en tu red a esta mariposa, recuerda que ella jamás pasará su vida impredecible junto a un hombre que se mienta a sí mismo. Su propio código ético puede ser lo mas espeluznante que hayas encontrado en la vida, y muy diferente de los que la sociedad acepta, pero ella lo cumple sin reservas. Si lo que buscas es una mujer pasional, te has equivocado de flor; si tu chica es una Acuario típica, la pasión no es su fuerte. Más bien piensa que el amor físico es bastante agradable, si no se exagera. En otras palabras, que para ella no es imprescindible. Las mujeres de Urano pueden responder con honda intensidad a la aproximación amorosa, pero si tú prefieres mantener las cosas en el nivel platónico durante mucho tiempo, ellas lo aceptarán perfectamente. Como todos los Acuario, es posible que tenga un miedo inconsciente a que el deseo por una única persona aprisione de alguna manera el espíritu y no le permita ser fiel a su autentico gran amor: la libertad. Libertad para experimentar e investigar, y para dar su tiempo a la humanidad. Y también libertad para ir en pos de sus más locas fantasías. Es una mujer ideal si tienes el propósito de hacer carrera en el campo político, científico o educacional. No podrías encontrar otra mejor, salvo que hayas dado con una Acuario con posiciones planetarias adversas en su carta natal y que se divierte escandalizando a la gente al pasear descalza por la Calle Mayor o fumar cigarros negros en los autobuses. De vez en cuando te encontrarás con alguna mujer de Urano que es un tiro al aire, pero en términos generales, las chicas nacidas bajo el signo del Aguador son socialmente encantadoras: graciosas, divertidas, brillantes como un espejo y enormemente adaptables a todos los niveles de la sociedad, altos, bajos e intermedios. El hecho de que en circunstancias normales no sea nada desconfiada es un regalo del cielo. La mujer Acuario típica podría ser el sueño de un viajante de comercio, aunque si te sorprende en una verdadera infidelidad eso puede significar una profunda herida para su naturaleza sensible. Lo sabrás en el momento mismo en que mires esos extraños ojos soñolientos. Pero no sospechará de ti sin causa, y será raro que dude de tu palabra. La Acuario típica jamás te perseguirá cuando te vayas, ni llamará a la oficina a ver si estás; no buscará manchas de lápiz labial en tus pañuelos ni pelos rubios en la manga de tu americana. El engaño tendrá que ser flagrante para imponerse a su atención, porque ella no saldrá en su busca. Antes de admirarla demasiado, piensa que su falta de pasión celosa se debe a algo más que a su fuerza de carácter. Ante todo, lo más probable es que antes de mirarte por segunda vez ya te hubiera hecho una disección psíquica bajo el microscopio. Además, tiene tantos intereses, y son tantas las personas a quienes tiene algo que decir, que no tiene mucho tiempo para preocuparse por lo que puedes estar haciendo tú cuando ella no está contigo. Para los Acuario es muy cierta la máxima de que ojos que no ven, corazón que no siente. Es raro que la ausencia haga mas intenso el amor de Acuario. Alguna vez una mujer Acuario se adaptará a un varón promiscuo o donjuanesco, porque como necesita algo que sólo en él puede encontrar, hace la vista gorda. Por otra parte, si realmente no te necesita, su fuerza moral funcionará en sentido contrario a la menor prueba de infidelidad. Se irá sin más trámites. Y no trates de avivar las cenizas, porque ya están muertas y heladas. Claro que podéis seguir siendo amigos. ¿Por qué no? No hay inconveniente en ello. A una mujer Acuario no le molesta ser camarada de ex amantes o ex maridos: ha olvidado el pasado y ha borrado todos los recuerdos de la pizarra. Hay una peculiar y notable excepción a la regla: como el hombre del mismo signo, la mujer de Urano recordará durante toda la vida su primer amor verdadero. Pero sólo el primero, atención. ¿Te preguntas acaso si aquella muchacha Acuario que conociste una vez te recuerda todavía? La respuesta está en su definición del amor. Podría tener algo que ver con el primer chico que le regaló un ramillete de guisantes de olor cuando ella tenía nueve años, o con el que caminaba por el parque con ella, bajo la lluvia... o con ese un poco orejudo, que era amigo del payaso del circo y solía comprarle cacahuetes. Es raro que las mujeres Acuario tengan relaciones extraconyugales. En situaciones excepcionales, pueden sentirse tentadas a ello, pero una relación furtiva es algo que químicamente no pueden aceptar. No pasaría mucho tiempo antes de que el romance encubierto se rompiera para siempre. Claro que hay muchas Acuario divorciadas, pero hay una razón: si una situación se hace intolerable, la naturaleza de Acuario se enfría súbitamente. Pueden desaparecer de la mañana a la noche, sin jamás mirar hacia atrás. No buscan el divorcio, ni les divierte, pero tampoco supone para ellas el shock que representa para sus hermanas mas sentimentales. Como ya sabes, Urano rige el cambio. Como es tan individualista, y tiene una lista de amigos de kilómetros de largo, la mujer Acuario jamás vacila en seguir adelante sola, si es necesario. Puedes esperar que ella sondee tu corazón hasta que ya no te quede ningún secreto, ni tengas un sueño que no haya sido analizado, pero no intentes tú disecar sus pensamientos. No es esa la forma de jugar el partido con Acuario. Ella mantendrá ocultos sus motivos, y a veces se dará el perverso placer de confundirte deliberadamente. Por lo general, será veraz al extremo, pero recuerda que con Acuario, decir una mentira es una cosa, pero abstenerse de contar la historia completa es otra. Es reconfortante saber que la mujer Acuario es hábil con el dinero. Es decir, es reconfortante siempre y cuando no pienses en pedirle un préstamo. Tal vez una o dos veces te diga que si, pero si dejas perder tu crédito, puede mostrarse más fría que el tipo del banco cuando dejas de pagar una letra del coche. En las raras ocasiones en que ella misma acepta un crédito (pequeño), te devolverá sin demora hasta el último centavo, sin excusas ni ardides femeninos, si es una mujer típica del signo. En cuanto a las cuentas bancarias, pesadilla de todos los hombres, con ella no tienes que preocuparte. Las mujeres Acuario se sienten incómodas cuando deben dinero. Las deudas no se avienen con el código de Urano. Su aspecto es sorprendente. La mayoría de las mujeres Acuario resultan encantadoras, con una belleza pensativa, inolvidable. Pero son cambiantes: pueden dar la impresión de una tersa crema batida y después, con la rapidez de una brillante descarga de electricidad uraniana, azul y zigzagueante, convertirse en una pizza bien condimentada. Después de Libra, Acuario suele ser la mujer más hermosa del zodiaco. En el peor de los casos, es interesante de ver. Su manera de vestirse puede hacer que te detengas en seco. Hay algunas que no desmerecerían en la cubierta de una revista de modas, pero en general Acuario no es nada convencional en su vestimenta. Puede usar algunos atuendos que le envidiaría una gitana, y su manifiesto individualismo es capaz de llegar a peculiarisimas combinaciones. Por lo general, será la primera en ponerse el último grito de la moda, por disparatada que esta sea, pero también es posible que conserve el estilo de vestir de su abuela, e incluso de su bisabuela. Con la típica indiferencia de Acuario, mezclará una anticuada redecilla para el pelo, de encaje, con un moderno moño de tela metálica, y el efecto será un tanto sorprendente. Es capaz de acudir embutida en un camisón de encajes a un banquete formal, con una boa de plumas al supermercado, a la ópera con pantalones acampanados, al teatro en zapatillas, lucir sus brillantes durante una visita al zoológico, y coronarlo todo con un desteñido sombrero de vieja que encontró en una tienda de ínfima categoría. Tu chica Acuario se peinará, casi seguramente, de alguna manera extraña; en ella, la personalidad y el pelo son igualmente impredecibles. Tal vez lo lleve formando trenzas, recogido en cola de caballo, enroscado en un mono, suelto formando una cascada, cortado en el estilo de los infantes de marina, rizado como el de Mary Pickford o lacio como un atizador, pero hay una cosa de la que puedes estar seguro: su peinado no se parecerá al de ninguna otra mujer de este planeta. Una conversación con ella puede ser curiosa, por decir poco. Sus modales son encantadores y siempre se conducirá de manera tímida, reservada casi. Pero después, algunos de esos súbitos impulsos uranianos la impulsarán a hacer un comentario que no tiene absolutamente ninguna relación con lo que dicen los demás. Si estáis hablando de las fluctuaciones del mercado de acciones, ella interrumpirá para preguntar: “¿Habéis advertido que Woodrow Wilson, Jack Kennedy, Herbert Hoover, Harry Truman, Calvin Coolidge, Benjamin Harrison, Franklin y Theodore Roosevelt y William McKinley tienen todos letras dobles en el nombre?”. No hay más que una manera de contestar a una pregunta así: dile que ha olvidado citar a Millard Fillmore, Ulysses Grant y Thomas Jefferson, y después, suavemente pero con firmeza, vuelve a llevar la conversación al tema del mercado de acciones. Hay mentes que siguen un proceso bastante 1ógico, pero la de ella hace “zig” hacia el mañana y después “¡zag!”, vuelve a hoy sin mas sentido de la dirección del que pueda tener un relámpago. De vez en cuando se descolgará con una frase sorprendentemente conmovedora. Si le preguntas que piensa de los viajes espaciales, te contestará: “Cuando yo era pequeña, creía que las estrellas eran agujeros en el suelo del cielo, por donde pasaba la luz”. Pero si su estado de ánimo es otro, cuando tú le digas que te entristece ver ese hombre de nieve medio derretido, te contestará: “Eso no es mas que una tontería sentimental, Charlie”. Primero, romántica, después práctica; primero tímida, descarada después. La mujer Acuario se burlará despiadadamente de los platillos volantes, para después contarte que ha visto un gnomo vestido de rojo bailando sobre el alfeizar de la ventana. Nunca hables con menosprecio a una mujer Acuario, se ofenderá si no la consideras su igual, y una actitud rechazante puede hacer que se retraiga y resulte inabordable. Puesto que Urano rige el futuro, uno podría imaginar que estas muchachas son madres por naturaleza (después de todo, los niños son parte del futuro). Pero la mujer Acuario media puede, en un primer momento, sentirse perpleja ante la maternidad. Como está acostumbrada a extenderse y dispersarse, necesita un proceso de adaptación para poder dedicar toda su atención y su energía a un solo ser humano de manera exclusiva, y eso quizá le exija cierta práctica. Su natural actitud de distanciamiento hará que le resulte difícil dar expresión exterior a su calido afecto. La madre Acuario típica se dedica a sus vástagos, pero también necesita cierto desapego ante los niños. Sin embargo, es probable que sea el miembro más diligente de la asociación local de padres y maestros. Se pasará horas hablando con sus amiguitos en el nivel propio de ellos, sin imponérseles, y dedicará las tardes a trabajar para un proyecto de la escuela. Observándola, los niños aprenderán de ella lecciones de fraternidad y de humanitarismo. Las madres Acuario jamás protegen exageradamente a sus hijos, y muestran una actitud comprensiva ante las confesiones más alarmantes. Será raro que una madre uraniana castigue a su hijo cuando le dice la verdad, no importa lo que haya hecho el niño. Gracias a su ausencia de prejuicios, se ganara la absoluta confianza de los pequeños. Es perfecta para tranquilizar a la gente menuda sobre cualquier cosa, desde los monstruos que se esconden bajo la cama hasta la pena de ver que a uno no le hacen caso durante el recreo. En cuestión de minutos puede convertir las lágrimas en risa, de manera que tus hijos la encontrarán divertida, un poco desordenada, no demasiado pendiente del trabajo de la casa, dispuesta a ayudarlos con los deberes y cariñosa cuando están enfermos. No les abrumará con su afecto, y será raro que se muestre insistente y fastidiosa. Tal vez Tommy no se haya lavado las manos después de habérselo dicho tres veces, pero a ella le interesa mas lo que ha aprendido en la clase de ciencias. Pero nos hemos adelantado un poco. Por más que a Urano le guste invertir el orden real de las cosas, antes de llegar a ser madre tu chica Acuario tiene que empezar por ser esposa. Y antes de que sea tu esposa, tendrás que convencerla de que el matrimonio no es una especie de Alcatraz. No está precisamente ansiosa por casarse, ni tiene prisa por usar tu nombre mientras no te haya pesado, estudiado, puesto a prueba y descubierto que es lo que te conmueve y te interesa. Para ella, las opiniones de su familia y de sus amigos nada significan, aunque quizá las pida por simple curiosidad. Acuario tiene su propia vara para medirte y, suponiendo que pases el examen, casarse con una chica de este signo puede producir cierta confusión. Te escuchará cortésmente cuando le des algún consejo, pero su idiosincrasia le impide seguir instrucciones al pie de la letra. Le resulta tan difícil no apartarse de la receta cuando está haciendo un pastel como aparcar el coche en el lugar exacto que tú le dijiste. En su manera de pensar hay algo que la lleva a creer que un pequeño cambio puede mejorar cualquier cosa y, mientras lo va haciendo todo a su manera, sonreirá dulcemente, impulsada por la necesidad constante de nuevas experiencias: con una manera diferente de hacer el café, de llenar la estilográfica, de calzarse los patines para hielo o de cruzar la calle. Se pondrá los jerseys al revés, mezclara el brandy con leche, hará un arreglo floral en la pecera, se enjuagará el pelo con loción para después de afeitar o te armará sobre el escritorio un jardín de rosas. Pero no le preguntes por que, porque ella misma no lo sabe. Lo único y excepcional es su longitud de onda, y eso es todo. Como su naturaleza es tan impersonal, no es fácil que dé expresión a sentimientos profundos. A no ser por esas observaciones súbitas, mezcla de prosaísmo y poesía, tiene pocas palabras para expresar su amor, y su modalidad de pasión física está estrechamente entretejida con los hilos que llevan a la mente y al alma. Aunque la especial perspectiva de Urano puede llevar a algunas chicas de este signo a relaciones peculiares, por lo común una vez que encuentran la pareja adecuada se convierten en modelos de felicidad matrimonial. Tu Acuario puede flotar durante días y noches con la orgullosa gracia de un cisne, pero es mas que probable que se conduzca con la torpeza de un oso en las cuestiones románticas. Para Acuario, la línea que separa la amistad del amor suele ser poco menos que invisible. Las canciones de amor donde se habla de seres que sólo tienen ojos el uno para el otro le parecen tonterías. Si hay en el mundo tantos milagros que reclaman la atención de nuestros ojos, a ella le parece un desperdicio que dos pares de ellos no hagan otra cosa que contemplar sus reciprocas profundidades. Le encantará que la tomes de la mano para caminar juntos, mientras ella va mirando con deleitada felicidad el amanecer, un coche antiguo, el caballo del lechero, un cubo de basura amarillo, una lechuza embalsamada o un globo rojo que cuelga del campanario de la iglesia. Pero no la distraigas con tu excesiva ansiedad de estar juntos, déjala que se paseé sola cuando quiera por su país de las maravillas, y jamás protestará cuando vayas a jugar a las cartas con tus amigos. Si quieres perderla, estas son las formas mas seguras: mostrarte celoso, posesivo o con prejuicios; crítico, rígido o ultra conservador. También tendrás que simpatizar con sus amigos, que pertenecen a los modelos, tamaños y formas mas variados. Es susceptible de experimentar súbitos arranques de inspiración, y tiene una notable intuición. Tal vez al principio su juicio no te parezca cuerdo ni práctico, pero es porque ella ve meses y años hacia delante. La muchacha Acuario vive en el mañana, que es una comarca que tú sólo podrás visitar a través de ella. Lo que ella dice sucederá, tal vez después de muchas demoras y dificultades, pero sucederá. Me imagino que, después de todo, esto es lo más especial de las mujeres de febrero: que tienen un algo de magas. Linda Goodman
-Pues si a mí se me acercara un pez a decirme que se iba de viaje, yo le preguntaría con que delfín. -¿No querrás decir con que fin? -preguntó Alicia. -Quiero decir lo que digo –replicó la Falsa Tortuga con tono ofendido. Lo mejor será que dejemos esto en claro desde el principio. No pongas tus esperanzas en un hombre Virgo si tu corazón está ávido de sueños románticos y cuentos de hadas, porque entonces te morirás de hambre. Un episodio amoroso con un Virgo puede significar un violento golpe contra el suelo para un alma sentimental, y eso duele. Es un hombre que vive casi completamente en un nivel material y práctico, y que no ve mucho sentido en las novelescas abstracciones de los libros. Claro que de todas maneras el problema puede ser puramente teórico, ya que -para empezar- tendrás que hacer un gran esfuerzo para llevarle hasta algún lugar que se aproxime al umbral de una relación hombre-mujer. No es de los que irán a cantar serenatas bajo tu ventana; tendrás una larga y solitaria espera en tu balcón iluminado por la luna hasta que él se decida a trepar por el rosal (o por la escalera de incendio, si vives en un apartamento sin ascensor). En realidad, desde muy niños los hombres Virgo tienen profundas vinculaciones amorosas, pero no es un amor del estilo del de Romeo y Julieta. Para Virgo, la principal manera de dar expresión a esta palabra es una abnegada devoción a la familia, a los amigos y a los que son mas débiles o mas desorganizados que él. Nació con un instintivo amor por el trabajo, el deber y la disciplina, y se inclina naturalmente a ayudar a los desamparados. Hasta los representantes menos evolucionados del signo, los que no llegan a semejantes alturas, se sienten un poco culpables por no estar viviendo, de algún modo, en función de un ideal de abnegación. La forma de amor que se traduce en emociones dramáticas, promesas sentimentales, llorosas declaraciones y afecto dulzón no solamente deja fríos a los hombres Virgo: puede asustarles hasta el punto de hacerles correr para alcanzar el primer tren o autobús que salga de la ciudad. (Para Virgo, a menos que esté realmente desesperado, los aviones son demasiado rápidos y demasiado caros.) Pero, aunque parezca estar hecho de una combinación de hielo y acero, es capaz de derretirse si la temperatura es exactamente la adecuada. Hay caminos muy precisos para llegar al corazón de Virgo. Caminos secretos, y la persecución agresiva no es uno de ellos. Tampoco la coquetería ni la sexualidad, como lo han comprobado con sorpresa y desilusión unas cuantas vampiresas y mas de una insinuante sirena. A la hora del amor, Virgo busca calidad, no cantidad. Y como la calidad es un galardón muy alto en cualquier categoría, tienen muy pocos episodios amorosos auténticos, y los pocos que tienen están, con frecuencia, destinados a ser de alguna manera tristes o desdichados. La reacción de Virgo ante una decepción de este tipo es, normalmente, sumergirse en el trabajo mas difícil que encuentren, apartarse de la sociedad en general y, en la ocasión siguiente, tener aun mas cuidado. Ya ves que tendrás que valerte de una estrategia y una paciencia considerables. El instinto básico de Virgo es la castidad, y de el sólo se aparta por una buena causa o por una autentica mujer. Mucha gente de este signo -aunque no todos, desde luego-, pueden llevar una vida de célibes con mucha mayor facilidad que cualquier otro signo solar, de la misma manera que aceptan reglas disciplinarias que no entienden, porque para ellos lo natural es aceptar su destino sin rebelarse. Si el destino decreta “vivir solo”, Virgo está dispuesto a aceptarlo sin demasiadas nostalgias ni traumas emocionales, de modo que por el mundo hay muchísimos Virgo solteros, aunque a su manera sean capaces de tener muy poéticos, aunque frágiles, contactos amorosos. Sin ponerse nunca en evidencia, Virgo puede ser un maestro en el arte de la seducción sutil. Bien pueden decírtelo un par de generaciones de mujeres que temblaban por dentro cuando cierto francés sonreía con su sonrisa tímida y cortes. Maurice Chevalier no se convirtió en leyenda porque tuviera la voz de Caruso, compréndelo. Y es verdad que no era de mi generación, pero yo también sentía mariposas en el corazón al verle o al escucharle. El hombre Virgo es una mezcla de nítido intelecto y solidez terrestre. Puede ser lo bastante distante y desapegado para destrozar corazones con su forma tranquila de flirtear, pero es raro que su tendencia critico-analítica y su escrupulosa discriminación les permita que sus paseos amorosos se salgan del campo platónico. Algo tiene que arder al rojo blanco para producir verdadera pasión en el corazón de Virgo. Modesto y selectivo, no caerá en una promiscuidad indeseable, y aunque pueda acceder a algún contacto terrenal y físico, tales indiscreciones son la excepción y no la regla. La regla es un interés distante. Conozco a un hombre Virgo que una vez aceptó un papel en una de esas películas realmente burdas, “para adultos solamente”, pero lo hizo estrictamente por el dinero, ya que en ese momento no tenía un centavo partido por la mitad... y todavía se ruboriza cuando alguien se lo menciona. Naturalmente, un hombre es un hombre, y no todos los Virgo se mantienen técnicamente vírgenes, pero tienen siempre cierta pureza de actitud. En el amor de Virgo hay invariablemente algo limpio y casto, que jamás llega a mancillarse, ni siquiera en medio de la pasión, por mas frívola que pueda parecer exteriormente por obra de las circunstancias. Se tomará un tiempo precioso en la búsqueda del objeto de su amor, porque es tan critico y minucioso en la elección de mujer como lo es para comer o acicalarse, o en sus hábitos de salud y de trabajo. No trates de burlarte de él ni de mentirle, que tu enamorado Virgo no vive de ilusiones; lo que quiere es una relación decente, honrada y auténtica. Sabe muy bien que las probabilidades de encontrarla son pequeñas, pero no debes esperar que se conforme con menos. Si alguna vez las circunstancias le envuelven en un episodio sórdido, puedes estar segura de que no tardará en ponerle término. Emocionalmente, es hombre difícil de conmover. Puede pasar largo tiempo sin sentir necesidad acuciante de tener una pareja permanente. Ya es para hacerte llorar, si es que has puesto tus ojos en él. Te preguntarás si está hecho de mármol, o si es que no tiene corazón. No, no esta hecho de mármol; si, tiene corazón. Ten paciencia. La que es capaz de esperar acaba alcanzando el éxito. De vez en cuando algún Virgo, por curiosidad o frustración, intentará deliberadamente ajustarse a un comportamiento promiscuo, simplemente para comprobar que no le falta masculinidad. Claro que no le falta, y tan pronto como lo compruebe, Virgo dejará de buscar experiencias artificiales para ponerse a prueba. Por más tranquilo y sosegado que sea, Virgo no puede mantenerse por siempre inmune a la llamada de la humana naturaleza, pero cuando sucumbe se le hace difícil admitirlo. Cuando esté al borde de la sumisión, procurará disimular con elaborada displicencia sus verdaderos sentimientos. Es algo mas que un vestigio de talento de actor, latente pero sumamente refinado, lo que se oculta en Virgo. Fingirá que no está interesado con tanta habilidad como finge estar enfermo cuando no se encuentra a gusto en una fiesta. No esperes verle reaccionar con extáticas manifestaciones de entrega ni siquiera después del compromiso, de manera que mientras todavía esté por decidir si tú eres realmente la mujer por quien renegará de su soltería, puede mostrar actitudes muy, muy frías. Sin embargo, una vez haya llegado a la conclusión de que la cosa va en serio, se te declarará con una simplicidad conmovedora. Su amor arderá con una llama constante, jamás fluctuante como el amor de otros signos solares, y te entibiará al correr de los años con una seguridad maravillosa. ¿Y acaso eso es malo? El único rasgo de cuento de hadas que hay en el romance de Virgo es que, si está auténticamente enamorado, esperara años hasta ganar su verdadera pareja, o trepara mil montanas para llevársela a su hogar. Es capaz de enormes sacrificios para lograr ese piececito, cuando ha descubierto que calzara en la zapatilla de cristal. Una vez que ha prendido, es innegable que la llama es fuerte; es casi imposible de extinguir. Serás eternamente adorada, como la propia Cenicienta. Supongo que la treta está en conseguir encenderla. Es raro el piececito que calce en la zapatilla de cristal; el hombre Virgo es muy exigente. Cuando ya lo hayas atrapado, no será fácil que te dé motivo de celos, y no vacilará en superar todas las asperezas provocadas por problemas económicos, familiares o por interferencias de extraños. En las dificultades materiales y emocionales mostrará una fuerza increíble, siempre que tú te mantengas a su lado. No podrás pedir un compañero mas tierno y afectuoso cuando sientas el corazón herido por una palabra cruel, o cuando estés enferma. No te cubrirá de dinero, pero no te faltará nada de lo necesario, y en cambio te cubrirá de consideración. Un hombre Virgo es invariablemente bondadoso y considerado con todas las pequeñas cosas que tanta importancia tienen para las mujeres. Tiene una memoria clara como un cristal y probablemente no se olvidará de vuestras fechas especiales, aunque tal vez no entienda del todo por que para ti son tan importantes. Sin ser celosos ni apasionados, los hombres Virgo son sumamente posesivos. Parece una diferencia demasiado sutil, pero es importante. Aunque no te haga escenas de celos por las atenciones que tengan contigo otros hombres, conociendo su profunda posesividad no debes olvidar que con un poco de libertad basta. La mujer casada con Virgo que se aleja demasiado del fuego del hogar, y con demasiada frecuencia, puede encontrarse al regresar con que ha desaparecido su marido. La lealtad de Virgo es total, y le disgusta profundamente destruir los lazos familiares, pero cuando su sentimiento de decencia está herido, no vacila en cortar limpiamente por lo sano, ante el tribunal de divorcios. Nada de complicados procesos de separación. Lo que se acabó, se acabó. Adiós y buena suerte. Ni siquiera la excepcional claridad de la memoria de Virgo le llevará a verter lágrimas sentimentales sobre el pasado, por la sencilla razón de que es capaz de disciplinar su memoria con la misma firmeza con que domina sus emociones. La autodisciplina es parte de su naturaleza. Un Virgo que ha tomado una decisión, se va, y una vez que se ha ido, no hay lágrimas ni disculpas que puedan hacerle cambiar de opinión. Jamás será victima de la ilusión de que encolando los pedazos rotos se restaurará la perfección de algo que ha sido gravemente dañado. Si has puesto tu corazón en un hombre Virgo, será mejor que te esfuerces por mantener la cabeza libre de telarañas cuando estás con él. A Virgo le enferman la ignorancia, la estupidez y el pensamiento chapucero, casi tanto como la suciedad y lo vulgar, y es mucho decir. Mas vale que la chica que haya atrapado un corazón Virgo se vista con elegancia y tenga un cerebro bien perceptible bajo su pulcro peinado... y atención, que he dicho pulcro peinado. A Virgo le gustan las mujeres limpias de cuerpo y alma, y que se vistan bien, pero que no vivan pendientes de la moda. No es necesario que seas una especialista en cocina, pero por favor, no tengas la ingenuidad de pensar que un marido Virgo permitirá que le alimentes con latas. Una buscadora de placeres, egoísta y sin imaginación, no llegará a ninguna parte con un hombre Virgo, aunque el sex appeal le salga hasta por las orejas. Es el último hombre del mundo a quien podrás encontrar fugándose con una corista sin sostén, aunque es posible que le preste el suéter si ella tiene frío. Y cuando se trata de definir bien las cosas, lo que Virgo busca es una esposa, no una amante en ningún sentido del término. Por lo general, los hombres Virgo no tienen grandes anhelos de ser padres. Su personalidad no necesita, al parecer, de los hijos para realizarse emocionalmente, y son gente que tiende a tener familias reducidas. Sin embargo, cuando el hijo o los hijos han nacido, Virgo es un padre muy escrupuloso y que jamás se toma a la ligera sus responsabilidades. Se pasara horas enseñándoles cosas a los niños y transmitiéndoles sus propias normas de conducta. Estará bien dispuesto para ayudarles con los deberes y probablemente hará mil sacrificios por sus pasatiempos, lecciones de música, salidas de campamento y, especialmente, por sus estudios universitarios. Un padre Virgo dará muchísima importancia al intelecto y será rígido con sus hijos en cuestiones de ética, cortesía y buena crianza. Hasta los divorciados se preocuparán de que su progenie esté bien atendida, vivan donde vivan, y de que reciban la educación adecuada. Por lo general, los hijos de padres de este signo crecen sabiendo amar y respetar los libros y la cultura. Es raro que un padre Virgo malcríe a los niños, mas bien les impondrá siempre la necesaria disciplina. Todo esto está muy bien, pero puede ser necesario que haya más expresiones físicas de afecto entre el padre Virgo y sus hijos, ya que esta expresión no es algo que él logre con naturalidad. A menos que desde la primera infancia de sus hijos haga un esfuerzo en este sentido, es muy posible que un día Virgo descubra que se ha levantado una barrera infranqueable entre él y los hijos que tanto ama. También tiene tendencia a mostrarse demasiado crítico, a esperar demasiado y demasiado pronto y a ser excesivamente estricto. Virgo esperará que te preocupes por su salud, pero también él te atenderá y te mimará cuando estés enferma. Es posible que de vez en cuando -y hasta frecuentemente- tenga sus ataques de chifladura y malhumor, pero una cosa es segura: si le dejas en paz, no se apartará de su camino para empezar a discutir contigo. Déjalo que se las arregle con su humor gruñón y te sorprenderás de la ternura con que te lo compensará. Déjalo que se preocupe, que le hace bien; para Virgo, es una especie de ejercicio mental. Pero si las preocupaciones están afectando a su estado físico, arráncale de ellas sugiriéndole algo interesante o diferente para hacer. No es difícil llamar la atención mental de Virgo, aunque si pueda serlo conservarla. Ahora que ya sabes lo que te espera, si sigues todavía enamorada de ese señor Virgo, puedes esperar un futuro bastante satisfactorio. Tendrás un marido alerta y bien informado, que no esperará que tú atiendas todos sus caprichos ni que te muestres todo el tiempo atractiva y fascinante, con un toque de extracto detrás de las orejas y una rosa entre los dientes. (Aunque tal vez espere que tengas una pastilla de jabón en cada mano.) Será formal y agradable, si tú eres discreta con sus defectos. Y después de todo, no tendrá tantos, salvo que tú creas que su manera de pasar el dedo por los muebles, todas las noches, para ver si hay polvo, es un defecto. Son pequeños hábitos, sabes. No importa lo que haga, procura no protestar. Recuerda que él no está hecho para soportar el mismo tipo de análisis crítico que él aplica a los demás. Hazte a la idea de que él te criticará, y no le des importancia: Virgo no puede dejar de buscarle cinco pies al gato. Una vez que hayas dejado de resentirte por eso, podrás relajarte y disfrutar realmente de tu leal e inteligente compañero. No es un ángel, no verás que le broten alas en los hombros. Pero muchas esposas se sentirán envidiosas de ti. Después de todo, ¿cuantas mujeres están casadas con un hombre trabajador y apuesto, que mantiene la casa limpia y ordenada, se acuerda de los aniversarios y hace milagros con el talonario de cheques? ¿Cuantas mujeres tienen un marido inteligente, que se viste bien, rara vez sale con sus amigos o se le van los ojos tras otras mujeres y es generalmente atento y considerado? Vuelve a fijarte bien. Eso, ¿no es más que un reflejo de las luces de la calle alrededor de su cabeza, o podría ser...? No, cómo va a ser una aureola. Que tontería, después de la forma en que te rezongó la otra noche, en el teatro, cuando le desparramaste un puñado de cacahuetes salados en las rodillas. Claro que no. ¿Con ese carácter podrido? Y sin embargo, tiene una especie de aureola, y cuando sonríe, y tú te miras en la claridad de sus ojos... bueno, está bastante bien mientras no llegue alguien con alas de verdad.
-Voy en busca de mariposas- dijo-, que duermen entre el trigo y con ellas hago pastel de carnero para venderlo por las calles. Se los vendo a los hombres -dijo-, que navegan en mares turbulentos; y de esta manera me gano el pan... un poco, por lo menos. Un día, tu jefe Géminis será un reloj humano, con los ojos de lince que registran cada segundo que te demores en tomar el café. Al siguiente, ni se dará cuenta de que has tardado tres horas en volver de almorzar. Si quieres prever sus cambios, puedes arrojar una moneda al aire; es un método tan seguro como cualquier otro. Bien comprendo que te seria muy útil saber como se comportará tu jefe cada día. Pero el ejecutivo Géminis tampoco sabe con que pie se va a levantar cada mañana, y si él no lo sabe, comprenderás que es imposible que yo pueda decírtelo. Lo mas seguro es no esperar que hoy sea lo que fue ayer, y en cuanto a mañana, cruzar los dedos. Como ejecutivo, puede ser brillante, pero inquieto. Géminis se encuentra más cómodo en el sillón presidencial que otros signos mutables como Virgo, Piscis o Sagitario, pero no tiene condiciones para dirigir o mandar a otras personas durante toda su vida. Un Géminis que crea haber nacido para dirigir con calma y resolución una gran empresa se está engañando (claro que siempre hay excepciones a la regla, como por ejemplo un Géminis con ascendente en Leo y la Luna en Libra). En primer lugar, a los de este signo se les hace difícil estar sentados más de una hora detrás de un escritorio. El presidente Kennedy, uno de los raros Géminis con dotes para asumir las cargas del liderazgo, resolvió elegantemente este problema. Muy simple: liberaba su energía nerviosa moviendo frenéticamente su mecedora. Si es Mercurio quien le riñe, tu jefe necesita movimiento. Géminis es un signo de aire, y ¿has visto alguna vez que el aire se quedara quieto? Puede parecerlo, a veces, en un día caluroso y húmedo (y lo mismo pasará con Géminis si lo encuentras en un momento excepcional), pero en ambos casos, eso no es mas que una ilusión. El jefe Géminis típico hará un agujero en la alfombra, a fuerza de pasearse de un lado para otro si se encuentra demasiado tiempo enjaulado en una oficina. Se siente mas a gusto como consultor administrativo, experto en rendimiento o vicepresidente encargado de mediar en los problemas laborales, que si se ve obligado a adaptarse al estrecho molde de un puesto de nueve a cinco, por mas fantástico que sea el nombre del cargo. Géminis funciona a base de ideas, principios y abstracciones; la monotonía y las responsabilidades materiales del ejecutivo medio terminan por reducir el vuelo de su espíritu. De ahí que cuando un mercuriano llega a aterrizar en un cargo ejecutivo, lo primero que hace es ejercitar su agudo espíritu de discriminación para delegar autoridad en quienes le rodean. Serán estos especialistas, cuidadosamente elegidos, quienes en realidad dirijan la empresa, y él dedicará su propia mentalidad inquieta a idear planes innovadores y proyectos originales que duplicarán los beneficios de la empresa y reducirán sus gastos generales. Los aburridos detalles mundanos impacientan a Géminis. Si en tu empresa acaba de entrar un jefe Géminis, hay que esperar que se produzcan unos cuantos cambios en breve plazo. Probablemente, la forma de comunicación mas lenta sean los cablegramas, y es posible también que haga instalar unas cuantas conexiones telefónicas mas que su predecesor. Tu nuevo jefe Géminis no llevará una semana en el trabajo sin que haya empezado a husmear inquisitivamente todas las actividades de la empresa. Tan pronto como sepa que es lo que se hace y como se hace, querrá saber el por qué. Y si le contestas que siempre lo habéis hecho de esa manera, conseguirás que el brillo de sus ojos se convierta en un resplandor helado capaz de congelarte a treinta pasos de distancia. A Géminis no le interesa ni le impresiona en absoluto la tradición. Cuando le dicen que algo es una vieja costumbre, ya es razón suficiente para que él quiera cambiarla. El jefe mercuriano típico hará cambiar los muebles de lugar, una vez por semana le pondrá los pelos de punta a su secretaria con la nueva idea para organizar el archivo de manera más eficiente, y cambiará los horarios de trabajo hasta encontrar uno que le satisfaga. Hay una cosa con la que puedes contar, y es una de las pocas de que se puede estar seguro con un nativo Géminis: jamás será monótono. También es raro que sea dogmático. Sus opiniones son flexibles. No podrás engañarle ni confundirle, porque su mentalidad mercuriana captará instantáneamente las circunstancias, atravesará las cortinas de humo y verá con absoluta claridad todos los aspectos de la cuestión. Eso significa que tampoco le cuesta mucho descubrir las intrigas. A veces podrás jurar que tiene ojos en la nuca, y hasta dos oídos más que los demás. Y hablando de rarezas anatómicas, incluso es difícil creer que no tenga más que dos pies, tantas serán las veces que parecerá estar en dos lugares al mismo tiempo. Nunca temas que tu patrono Géminis te odie o se convierta en tu enemigo. No es mucha la gente que le interesa durante el tiempo necesario para un sentimiento tan intenso. Tú no ocuparás su pensamiento durante más de una hora por vez, y eso no es bastante para cultivar sentimientos violentos, ni a favor ni en contra. Además, es capaz de comprender perfectamente como se sienten otras personas. Tal vez te sorprenda descubrir que, por más que él sea un individualista en todos los sentidos, es posible que tu jefe Géminis no te trate como un individualista. Parece una incongruencia, pero la dualidad de este signo ofrece más de una sorpresa. No quiero decir que no respetará tus opiniones individuales, al contrario. La mentalidad de Géminis es tan abstracta que a veces no ve más que el diseño básico, tanto en los objetos como en la gente. Toda clase de gente le resultará fascinante, pero tiende a clasificarlos de acuerdo con sus capacidades, ideas y potencialidades. Sin embargo, esta extraña manera de ver no le hace rechazar a los demás, de ninguna manera. Aunque su forma de enfocar las cosas sea mucho mas racional que emocional, le gusta tanto la gente que, a su vez, no puede menos que caerles bien. Sin el constante desafío del contacto humano, Mercurio se secaría, se evaporaría. Su signo le exige que sea sociable y que viva a través de los demás, porque de lo contrario, es desdichado. Será raro que lo veas solo. Es posible que clasifique a la gente por tipos, y que no se apegue emocionalmente, pero necesita tenerlos a su alrededor. Es probable que tu patrono Géminis tenga considerable poder de persuasión. Es capaz de convencerte de que hagas o dejes de hacer cualquier cosa, simplemente envolviéndote en ese encanto y ese ingenio irresistibles que él tiene, pero que son un talento compensatorio que le concedieron los planetas al nacer, para ocultar la frialdad básica de su naturaleza. Géminis vive en el aire, en etéreos palacios inalcanzables para las personas promedio. Su verdadero carácter, pese a su cordialidad superficial, es tibio, retraído y solitario en última instancia; aunque frecuentemente busque compañía, lo que persigue en verdad es algo que hay dentro de él. Sin embargo, no es hosco. Su forma de ser puede ser cordial y compasiva, pero al mismo tiempo ofrece su simpatía y su comprensión de la misma manera que ofrece amor y amistad: a distancia. Tendrá excelente sentido del humor, y te será más fácil ganártelo con una broma que con lágrimas. No es manifiestamente sentimental, y siempre es capaz de ver el aspecto ridículo de las cosas. El sentido del humor es un requisito previo a la verdadera inteligencia, de modo que no es sorprendente encontrarlo en los mercurianos, aunque a veces pueda mostrarse teñido de áspero sarcasmo. En una oficina dirigida por un Géminis siempre habrá un pequeño torbellino de confusión... y una actividad constante. Pero el confundido no será nunca él. Géminis es especialista en purificar aguas lodosas dejándolas claras. La rapidez de su ojo y la de su cerebro están perfectamente sincronizadas, y es probable que el ojo tenga una chispa muy especial. Será el mejor vendedor de la compañía, el mejor para los discursos y para atender gente. Y probablemente viajará tanto que tendrá siempre una maleta lista para salir en el primer avión. Si flirtea con esa secretaria nueva, tan bonita, será bueno advertirle a la chica que la cosa no va en serio; él no hace más que ejercitar su encanto. Disfruta de tu jefe mientras puedas, porque Géminis se aburre súbitamente después de haber logrado un éxito comercial o financiero y, mucho antes de llegar a jubilarse, se va en busca de nuevos desafíos. Antes de que parta, aprende lo que puedas de su estrategia, que es realmente fantástica. Es un experto en ambigüedades. Es capaz de darte vuelta a un argumento, confundirte, ponerte cabeza abajo y tenerte de su lado antes de que tú te des cuenta de lo que ha sucedido. Sin embargo, así como es astuto en las situaciones competitivas, también es un soñador incurable, y un narrador excelente. No prestes atención a la nacionalidad que el declare. No importa que haya nacido en Israel, en Australia o en Afganistán, todos los Géminis del mundo son irlandeses en lo profundo de su corazón. ¿Cómo se explica, si no, ese maravilloso don de zalamería? Fíjate en todas las corbatas verdes que usa. Es lo que te digo... Linda Goodman
Del 23 de noviembre al 21 de diciembre Podéis acusarme de asesinato o de falta de juicio (ya que todos cometemos errores): Pero ¡qué retorcida parece! ¡Nada que se asemejara a un fraude! Como reconocer a Sagitario Vería mucho mejor el jardín... si pudiera llegar a lo alto de esa colina: y aquí hay una senda que va directamente... por lo menos; pero no, no es así... Pero supongo que al final llegará. Pero, ¡qué retorcida parece! Bueno, entonces, iré por el otro lado. Diría que encontrar un ejemplo de este signo solar es tan fácil como sonarse la nariz, pero no es verdad; es mucho más fácil que sonarse la nariz. Vete a cualquier fiesta y mira en el centro del grupo más bullicioso. ¿Ves el tío ese que esta ahí sentado alegremente con un enorme pie metido en la boca? Es un Sagitario que acaba de meter verbalmente la pata, pero todavía no lo sabe. Cuando se dé cuenta se mostrará un tanto perplejo... y los que le rodean le mirarán con odio. El Arquero es capaz de acercarse, darte una cordial palmada en la espalda y sonreírte amistosamente. Después, te saludará con un comentario del tipo de: “¿Que demonios haces para parecer tan joven, con la edad que tienes?”; o: “Vaya, que bien te queda este suéter de cuello cisne. Siempre tendrías que usarlo, porque así disimulas la papada”. Después de una de esas alegres aperturas, Sagitario seguirá con su brillante sonrisa, pero la tuya habrá empezado a marchitarse un poco. A él le costará un rato darse cuenta de que fueron sus palabras las causantes de tu seriedad, y más tiempo aun necesitara para entender por que. Entonces procurará explicarse. Trata de mantener la calma, porque la explicación será peor. Caramba, ¿no entendiste lo que quería decir? Pues que le parece fabuloso que no representes mas de veinticinco años cuando en realidad tienes treinta y ocho (seis años mas de los que efectivamente tienes). Y en cuanto a lo de la papada, es mucha la gente de tu edad que tiene cierta flojedad en la región del cuello. Si únicamente se te ve de costado, así, cuando vuelves la cabeza. Con no dejar que te saquen fotos de perfil, ya está. Tras haber explicado cuidadosamente sus meteduras de pata verbales, y conseguido que tú volvieras a sentirte bien, Sagitario seguirá alegremente su camino, silbando un tema del último éxito de Broadway. Cuando volváis a encontraros y tú le demuestres frialdad, se sentirá dolido e intrigado. Con él, de nada sirve enojarse ni molestarse; Sagitario no actúa por maldad. Sus exabruptos verbales son fruto de la más absoluta inocencia y, por lo general, tampoco entiende que cuando trata de arreglar las cosas resulta ofensivo además de hiriente. No le juzgues con dureza, porque esta animado de buenas intenciones. Tampoco necesita de tu compasión... ni de la mía. Bajo su falta de tacto hay una mente sumamente despierta y de principios elevados. Su peculiar combinación de ingenio, inteligencia y fogoso impulso lleva por lo común al Arquero directamente al círculo de los vencedores. Lo realmente fastidioso es que para la gente de este signo, varones o mujeres, su torpeza verbal es inconsciente; están convencidos de que son los seres más diplomáticos del mundo. Siempre dicen que son incapaces de herir los sentimientos de nadie y que ponen gran cuidado en no hacerlo, y lo creen sinceramente. Es mas, todo lo que hacen lo hacen sinceramente. Cualquier forma de fraude y engaño les produce una gran consternación. Sus características físicas no son difíciles de reconocer. Busca un cráneo bastante grande, de buena configuración y frente alta y despejada. Los rasgos serán abiertos y joviales, como si invitaran a la amistad y al intercambio de ideas, y los movimientos serán normalmente rápidos (aunque encontraras algunos Arqueros que se mueven de manera lenta y deliberada). Con frecuencia harán gestos amplios y arrolladores, que pueden ser dramáticos y vigorosos, pero es posible que no tengan mucha gracia. Sagitario suele gesticular mientras habla, y puede derramar el ketchup. Cuando avance decididamente con la cabeza alta, tropezará al subir a la acera, y es fácil que al mismo tiempo se le abra la cartera y se le desparramen todos los papeles por la calle. Los ojos de la gente de Júpiter son tan brillantes y alertas como los de un gorrión, chisporroteantes de humor placentero. Los Arqueros suelen ser muy altos y de aspecto atlético, o si no mas bajos que la media, de cuerpo fuerte y recio. Los altos te harán pensar en caballos de pura sangre o potros fogosos. En su juventud especialmente, muchos suelen llevar un mechón de pelo suelto que les cae sobre la frente, como la crin de un caballo, y que se echan hacia atrás con una sacudida de la cabeza o un rápido movimiento inconsciente de la mano. Este hábito puede perdurar mucho después de que hayan adoptado otra forma de peinarse, o cuando ya la calvicie es avanzada. La gente Sagitario es normalmente inquieta; no pueden estar sentados o quedarse quietos. Físicamente, el Arquero no pasa inadvertido, aunque solo sea por su evidente confianza y su desdén del comportamiento convencional. Camina como si realmente fuera a alguna parte, sin vacilación ni detenciones. (Pero recuerda que un ascendente en conflicto puede retardar su paso.) La primera vez que le encuentres, es posible que Sagitario vaya montado a caballo o paseando su perro: ama apasionadamente a los animales. Frank Sinatra, que es Sagitario, ordenó una vez a su chofer que detuviera el coche porque vio un perro herido en la calle. Tenía programado un ensayo de televisión, pero los músicos, el director y los cámaras tuvieron que esperar a que el cantante hubiera llevado al perro a un veterinario -que le aseguró que en pocos días estaría bien- y hubiera dado con el dueño del animal. En cambio, cuando Sagitario tiene influencias desfavorables en su carta natal, puede sentir un miedo enfermizo a los animales, pero estos casos no son frecuentes. Por lo general, la gente nacida bajo la influencia de Júpiter no teme a nada. Al Sagitario típico le atrae el peligro, ya sea en el deporte, en su trabajo o en sus pasatiempos. Para el Arquero, un elemento de riesgo significa excitación y desafío. Les encanta la velocidad; los coches veloces, los aviones, la montaña rusa, incluso, ejercen sobre ellos una atracción magnética. Los más temerarios pilotos de pruebas suelen ser Sagitarios. Al jupiteriano medio nada le proporciona tanto placer como salvarse por un pelo, en cualquiera de sus variantes, ya sean emocionales o físicas; le resulta euforizante. Se arriesgan en cualquier cosa, a menos que un signo más manso en el ascendente diluya la osadía de Júpiter. Hay una diferencia entre la legendaria aspereza del Arquero y la brutalidad verbal de Escorpión. Escorpio dice la verdad con plena conciencia de su efecto, y se niega a cualquier tipo de compromiso. Sagitario es totalmente inconsciente del efecto que producen sus palabras, palabras que pronuncia bajo impulso de su honradez compulsiva. Escorpio no se duele demasiado de las heridas que causan sus afirmaciones; para él, verdad es la verdad, y si no puedes soportarla, pues no preguntes. Los regidos por Júpiter, en cambio, se sienten abrumados y desolados por su propia falta de discreción, cuando descubren que han herido realmente a alguien. Resultarían conmovedores, si no fueran tan exasperantes. Lo que el Arquero piensa y siente, lo dice en forma casi inmediata, con la franqueza y seriedad de un niño de seis años Aquel viejo dicho: “Si quieres la verdad, pregúntale a un niño sigue siendo válido introduciendo un pequeño cambio: si quieres la verdad, pregúntale a Sagitario. En el mundo editorial neoyorquino hay una mujer de quien se dice exactamente eso: “Si quieres la verdad, pregúntale a Kay... si eres capaz de oírla”. Kay no es solo una Arquera auténtica, sino que tiene influencias adicionales de Sagitario en carta natal. Doble Júpiter, podríamos decir. Es cálida y gentil rosa, como es típico del signo, y tiene montones de leales amigos que la adoran, como también es típico del signo. Y bien leales tienen que ser, y muchos tienen que amarla, para sobrevivir a incidentes como el de hace tres años, cuando su grandeza de corazón la llevó a decidir que era hora de cambiar completamente el guardarropa de invierno de su secretaria. La chica estaba sin nada de dinero, porque acababa de pasar por un desastre económico, y el ofrecimiento la conmovió hasta las lágrimas. Otros se habían compadecido de ella, pero aparte de Kay, nadie se había ofrecido concretamente a echarle Una mano. Dejad que Sagitario se ocupe. (Esto admite más de una interpretación). Un hermoso día de otoño las dos se dirigieron a una de las tiendas elegantes de la Quinta Avenida, en una fiebre de femenina anticipación. La pobre secretaria deliraba de felicidad hasta que entraron en el ascensor. De pronto, Kay la estudió largamente con mirada apreciativa y declaró firmemente en voz alta: “Será mejor que vayamos primero al Departamento de Gordas”. El arrobamiento extático cedió inmediatamente paso al aturdimiento del shock. El novio de la secretaria le decía siempre que era “agradablemente llenita”. Ahora, un doloroso relámpago de sinceridad jupiteriana la había convertido en un pequeño hipopótamo. La muchacha todavía recuerda como se dieron la vuelta a mirarla con curiosidad todos los que iban en el ascensor, mientras ella se preguntaba si su novio no la encontraría secretamente grotesca. Pero la buena de Kay arregló las cosas; al advertir la confusión de la chica, le hizo inmediatamente un chiste para levantarle el ánimo: “Y si allí no encontramos nada que te vaya bien, siempre podemos probar con las tiendas en el Departamento de Camping. Todos los que iban en el ascensor se unieron a las carcajadas con que Sagitario festejó su propia broma. Poco después de la cálida y generosa excursión con su secretaria, Kay puso la mira en su jefe, el editor, a quien el médico había ordenado que no bebiera durante un año. Un año entero. Había sufrido una hepatitis infecciosa y no debía probar alcohol; ni una gota. Después de doce largos meses sin humedecerse siquiera los labios, estaba lógicamente orgulloso de su fuerza de voluntad. Kay, que acababa de volver de Europa, le salió con uno de los cumplidos típicos de Sagitario. -¿Que tal la bebida? -empezó, mientras él la escuchaba sonriente-. Me dijeron que está tratando de no empinar el codo. ...Tratando? ¿Después de doce meses sin una sola gota, tratando? Mientras él recuperaba la compostura, Kay siguió impertérrita: -¿Sabe que mañana por la noche hay una fiesta por el libro de Joe? Pensaba que tenía que advertirle, pero nunca puedo verle a solas. ¿Advertirle? ¿Advertirle de qué? Ante la nueva amenaza, el editor se olvidó de su disgusto. Ella prosiguió: -Todos esperamos que... bueno, no es fácil decirlo, pero esperamos que no arruine usted la fiesta. A esas alturas el editor se había quedado mudo, pero Sagitario no. -A lo que me refiero es a que esperamos que no nos estropee la velada quejándose de que no puede beber y todo eso. A Joe le gusta tomarse unos martinis, y después de todo, el libro obtuvo el premio de Selecciones Literarias. Si usted anda por ahí como un alma en pena, haciendo sentir desdichado a todo el mundo, será un desastre. Oiga, ¿uno no se contagia al estar en la misma habitación que usted? El interpelado consiguió tartamudear que no había peligro, y después reunió los jirones de su dignidad herida lo bastante para recordarle que él mismo había ofrecido fiestas a autores como Edna Ferber y Ernest Hemingway, sin cometer torpeza alguna. -Siempre me han dicho -profirió entre los dientes apretados- que mis modales son impecables. Sagitario, sin advertir que su jefe estaba al borde de la apoplejía, se mostró calurosamente de acuerdo con él. -Seguro, como anfitrión es usted fabuloso. En el mundo editorial no hay quien lo entienda. Al editor apenas si le quedaba aliento para preguntar que había que entender, y la respuesta de Kay le sacó de dudas. -¿Como puede ser usted tan impecable como anfitrión y tan insoportable como invitado? Cuando usted da una fiesta es una maravilla, pero cuando va a alguna parte siempre mete la pata de forma espeluznante. De pronto advirtió que había otra cosa espeluznante: la cara de su jefe, que se iba poniendo de color púrpura. Súbitamente contrita, la cordial Arquera se apresuró a disculparse: -Ay, espero no haber dicho algo que no debía. De todas maneras no importará como se porte usted, con el afecto que Joe le tiene. Hoy mismo nos estaba diciendo a todos lo contento que está de haberse decidido a editar su libro en nuestra empresa a pesar de la opinión contraria de su antiguo agente. No entiende por que hablan tan mal de usted. Yo le dije que no son más que celos de la gente. Oiga, no tiene muy buen aspecto, tan rojo. ¿No será mejor que cambie de médico? (Se rumorea que a partir de esa noche el jefe de Kay volvió a empinar el codo, en forma permanente.) ¿Que si fue despedida? Nadie se va a animar a despedirla. Como dije al comienzo, todos la adoran. Es difícil estar durante mucho tiempo resentido con el Arquero, siendo tan patente su falta de mala intención. A estos idealistas encantadores e inteligentes se les encuentra en cualquier momento en casi todas partes. Puedes verle arrojar sus azarosas flechas desde la pantalla de tu televisor algún domingo por la noche, dejando a los astros y estrellas invitados aturdidos, mudos y atónitos ante su franqueza. También puede tocarte como taxista algún lunes por la mañana, y explicarte alegremente por que le revientan los pasajeros que son tacaños con la propina... aunque también te lo puedes encontrar un viernes por la noche de camarero en un restaurante, donde te aconsejará con toda seriedad que no pidas ostras porque están un poquito pasadas. La mayoría de los Arqueros procuran sinceramente levantarte el ánimo. Por lo menos, empiezan con esta intención, pero a veces se les convierte en un adoquín más en el camino del infierno. Una vez tuve un jefe Sagitario que se empeñó en levantarme la moral diciéndome cuanto mejor que lo habitual llevaba el pelo cuando hacia más de una semana que no me lo lavaba ni me lo marcaba. A pesar de todo seguimos siendo amigos, así que ya ves que es inútil exasperarse. Además, de vez en cuando, Sagitario puede salir con una declaración sensacional que realmente te levanta el espíritu y te compensa todo lo demás. Son capaces de ofrecer consejos profundos y sabios, cuando uno se toma el tiempo de analizar sus opiniones. Como Sagitario es signo de fuego, la mayoría de los Arqueros son extrovertidos, charlatanes y directos. Algunos hay que resultan penosamente tímidos, pero incluso esos están llenos de ideas originales, y pueden ser igualmente torpes. En realidad, los sagitarios tranquilos y de modales apocados son capaces de los sueños más grandiosos y de apuntar a las metas más altas. Introvertido o extrovertido, el Arquero es promotor de corazón. Es posible que ese raro ejemplar que no habla mucho esté planeando algo realmente espectacular con que sacudir a un mundo desprevenido. Aunque su lengua calle, su mente está ocupada, de modo que es mejor que recuerdes que su signo siempre estará ahí, en el fondo de su naturaleza, si no quieres que Sagitario te tome por sorpresa con su próxima y pasmosa jugada. Casi siempre, el Sagitario típico es feliz y gregario, pero su temperamento puede estallar como un cohete si se siente importunado por gente que abusa de su forma de ser naturalmente amistosa o se toma demasiada confianza con él. También son habituales las rebeliones contra la autoridad y contra una sociedad opresora. Sagitario jamás escurrirá el bulto ante una pelea o una petición de ayuda. Las mujeres son capaces de perder su disposición normalmente agradable para atacar con la cortina de fuego de un discurso inesperadamente serio que ponga en su lugar a los impertinentes. Los hombres se valdrán de sus puños, desdeñando las armas. No es raro que la persona grosera e insultante que ha jugado con la buena disposición de Júpiter se encuentre despatarrada en la acera, pensando de dónde habrá venido ese cambio. Los gallardos hijos de Júpiter no pueden soportar que se les acuse de fraude. Una acusación injusta que ponga en tela de juicio su integridad hará arder con fiereza su indignación, pero después de sus orgullosas demostraciones temperamentales, el Sagitario típico sentirá remordimientos y pedirá disculpas. Es capaz de ponerte un ojo negro y enviarte al hospital, pero lo más probable es que el Arquero empiece por hablar y actuar, y solo después piense en las consecuencias. Son muchos los nativos de este signo a quienes atraen los escenarios, y nadie se siente más feliz que ellos concediendo repetidos bises a un público entusiasmado. Es capaz de cantar hasta quedarse ronco, o de gastarse los zapatos bailando, por el puro placer de la representación. El mundo del espectáculo está lleno de Arqueros. Los hombres y mujeres de Júpiter poseen una fuerte vena religiosa, especialmente en su juventud. Se interesan muchísimo por los asuntos de Iglesia, pero a medida que maduran pueden volverse escépticos ante lo dogmático, inclinándose a cuestionar su antigua fe y tendiendo a buscar la perfección de sus valores Es raro el Sagitario que no tenga un juego de maletas de viaje; les encanta viajar, y por lo general tienen por lo menos una maleta, traqueteada en centenares de escapadas, ya preparada y lista para usarla sin pérdida de tiempo. Siempre observarás un aire un poco infantil en el Sagitario típico, ingenuo, bravo y optimista. Se niega a aceptar la seriedad de la vida, aunque hay algunos que en sus últimos años afrontan de forma admirable la responsabilidad. Sin embargo, nunca se sienten verdaderamente felices bajo su peso. La naturaleza de Júpiter se rebela contra el confinamiento, que si es excesivo puede provocar enfermedades graves. Si Sagitario es capaz de sobrevivir a todo eso, y al desgaste provocado por la dispersión de sus energías, vivirá tanto como Matusalén. La mayoría de los Arqueros mantienen intactas sus facultades, refinadas por la edad, hasta el final, y con ellos es muy raro que la senilidad sea el problema. Sus puntos sensibles son las caderas, pulmones, hígado, brazos, manos y hombros, intestinos y pies. El amor a los deportes y a la vida al aire libre que caracteriza a este signo puede hacerles propensos a accidentes debidos al exceso temerario de actividad, pero es raro que en los hospitales se les pueda mantener en cama más de unos pocos días. Sagitario cede de mala gana a la enfermedad, y se recupera con sorprendente rapidez. Es alguien a quien la vida rara vez derrota en forma permanente. Los Arqueros creen que con toda seguridad mañana será mejor que ayer, y hoy es bien interesante. Los ataques de depresión desaparecen casi antes de que las nubes hayan llegado a oscurecer la luz del sol. A menos que en su carta natal haya alguna influencia cautelosa y conservadora, todo Sagitario tiene algo de jugador. Son muy pocos los que pueden resistirse a arrojar un par de billetes sobre el tapete verde. El repiqueteo de los dados en el cubilete tiene para algunos hombres y mujeres de Júpiter el atractivo de las canciones de Circe. Si su nacimiento estuvo señalado por aspectos diversos entre los planetas, un Arquero puede perder una fortuna en el juego de azar, o tirar el dinero del alquiler a las patas de su caballo favorito. Los casinos de juego atraen a Sagitario como el azúcar a las moscas, y lo mismo sucede con otros juegos más serios, como el mercado de acciones y las operaciones inmobiliarias. Afortunadamente, la mayor parte de ellos mantienen bajo control su tendencia a la especulación, pero no por eso se privan de arriesgar de vez en cuando un billete de lotería. Tanto los tímidos como los enérgicos sabrán aprovechar en cualquier momento las oportunidades amorosas: Sagitario se entrega al romance con temerario abandono, pero es frecuente que cuando se habla de matrimonio se detenga súbitamente en seco; lo piensa bien antes de seguir adelante, y mete la pata después de hacer cuidadosas consideraciones. Aunque en las relaciones amorosas el Arquero es cálido y afectuoso, resulta bastante esquivo a la hora de dejarse atrapar. Simbólicamente, es mitad hombre y mitad caballo, lo que evidentemente le da una cabeza de ventaja en cualquier partida de caza, a menos que tropiece con sus propias patas. Entre los rasgos mas desagradables de Sagitario se cuentan la tendencia al mal genio, el excesivo amor a la comida y a la bebida -que puede llevarles a la obesidad y al alcoholismo-, el hiriente sarcasmo que puede empañar su brillantez mental, o la excentricidad extrema, y la incapacidad para guardar secretos. Sin embargo, ninguno de esos fallos es necesariamente permanente; resultan fáciles de desarraigar para la determinación de Sagitario. El Sagitario medio te hará un préstamo de dinero sin hacerte pasar jamás por la vergüenza de pedirlo, ni siquiera obligar a devolverlo (si no media un signo lunar cicatero). El ama de casa de este signo adoptará al huérfano sin hogar o al animal perdido, y en su mesa siempre habrá lugar para uno más. Sagitario tiene tendencia a salirse por la tangente. El Arquero abrazara con devoción ciega una gran causa, y creerá que las posibilidades superan a las desventajas: una actitud que resulta de su imaginación brillante y su pensamiento progresista. Jamás deja de defender su posición con argumentos fríos y razonables, a veces reduciendo a tiras al adversario con su sátira cortante, y sin embargo, de alguna manera se mantiene por encima de la refriega. Esto no es óbice para que su fuego esté siempre listo para el ataque cuando alguien agrede injustamente a su pupilo o su causa del momento. Como enemigo es formidable, porque se toma el tiempo de poner la mira en su víctima, le apunta directamente. Es raro que sus flechas fallen el blanco; están impregnadas de humor satírico y son lo bastante agudas como para atravesar la más sólida de las armaduras. Aunque hay algunos decembrinos que son auténticamente divertidos, una curiosa característica de la mayoría de ellos es que, cuando hacen un chiste, no aciertan del todo con el momento y se las arreglan para sacarle toda la gracia. El público, ya sea en casa o en el teatro, se retuerce de risa ante su torpeza, mientras el Arquero piensa, contentísimo, que festejan sus grandes dotes de comediante. De todas maneras, puede resultar muy jocoso. Hombres y mujeres, los Sagitario pueden conducirse en la forma mas chapucera, como ya hemos visto, o bien fingir una actitud tan modesta, que le darán a uno la impresión de no ser demasiado inteligentes, o tal vez tímidos. Es verdad que algunos Sagitarios suelen mostrar excéntricos hábitos de reclusión, pero eso les ofrece más oportunidades para aguzar su inteligencia hasta la genialidad. Aunque tienen una memoria fantástica, que les permite saber exactamente lo que dijeron y donde estaban el 14 de abril de 1959, y recordar libros y películas con toda minuciosidad, los de este signo pueden olvidar donde dejaron la americana. La mayoría de ellos constantemente pierden guantes, llaveros, billeteras... y hasta hay quien tiene la maldad de decir que perderían la cabeza si no la tuvieran bien amarrada al cuello. Sagitario jamás puede tener éxito como mentiroso; nadie le cree ni media palabra. El engaño no es parte de su naturaleza y, si intenta explotar esta veta, lo más fácil es que sea desenmascarado rápidamente y sin esfuerzo. Para el es siempre mejor decir la verdad y dejar que las cosas salgan como salgan. Ni siquiera su mentalidad observadora y alerta puede rescatarle de los resultados de una excursión por el territorio del engaño, a menos que tenga ascendente Escorpio. Conozco un Arquero reservado y silencioso que tiene un ascendente Plutoniano, lo cual le convierte en un gran jugador de ajedrez. Este tipo de jupiterianos son excepcionales, pero algunos hay, y prepárate para encontrarlos. Para Sagitario, la vida es secretamente un circo, en el que él es el payaso que rueda y da tumbos, atravesando aros de color púrpura, ataviado con un traje azul cielo. Tiene la cara embadurnada con los brillantes y alegres colores del maquillaje. A medida que la música del organillo va subiendo de tono, él tambalea y se cae; después, con un perfecto salto mortal, se instala sobre el lomo de un airoso caballito. En los dedos de las manos luce tres anillos de turquesas; en los de los pies tintinean cascabeles que suenan como el lejano carillón de un campanario que se pierde entre las nubes. El Arquero hace sonar alegremente un lustroso cuerno de estaño, ese metal blando y maleable al que apenas si afecta la humedad. No importa que sea osado o tímido; la autentica naturaleza de este idealista generoso es tan alegre como el acebo navideño. Gallardamente se prende un clavel sobre el enorme corazón y curva su arco en dirección al cielo. Cuando apunta bien, sus tiros llegan a mayor altura de lo que puede ver el hombre, más allá de las estrellas, al lugar donde nacen realmente todos los sueños. Linda Goodman
...Se desvanecen los ecos y los recuerdos mueren: las heladas de otoño asesinaron a julio. Todavía, como un fantasma, me obsesiona Alicia, moviéndose bajo cielos que jamás han visto ojos vivientes. De eso no cabe duda. Al comienzo, te costará darte cuenta de si tu chica Cáncer es una gentil doncella regida por la Luna o una chiflada de remate. Y al final, no lo sabrás todavía. Durante la estación de las lluvias, te ahogará con sus pesares, y cuando el sol vuelva a asomar entre las nubes te hará doblar de risa, y te conmoverá con su ternura. Ser testigo de sus cambios anímicos es como ver una de esas antiguas películas mudas que anteponen un episodio de humor basado en bofetadas histéricas a la patética historia de los Peligros de Paulina, todo acompañado por la musiquita del piano en el foso de la orquesta. A veces, la melodía es alegre y vivaz; otras se pone melancólica. La música es variable, para acompañar las ocasiones, pero jamás aburrida ni monótona. Lo mismo pasa con la muchacha Cáncer. Es un poquitín chiflada, un poco triste y muy imaginativa. Y también sabe ahorrar los niqueles. Naturalmente, no podrás mirar debajo del colchón mientras no os hayáis casado. El pudor es una de sus condiciones. Pero puedes apostar sin riesgo a que allí guarda un calcetín viejo, bien lleno de billetes verdes y monedas de plata. Aún cuando tuviera un ascendente manirroto, seguramente guardaría algunas monedas bajo la maceta de las azaleas, o tal vez reservadas entre los pliegues de ese mantel de encaje que le regalaron hace diez años para su cumpleaños, y que todavía no ha estrenado. Si abres uno de sus libros de poesía, es posible que caiga de él un arrugado billete de un dólar, deslumbrado por la luz del día. Una mujer Cáncer puede ceder a un súbito impulso de gastar cuando la han herido y necesita mitigar el dolor de las magulladuras, pero durante la mayor parte del tiempo sus gastos quedarán considerablemente por debajo de sus ingresos. Es posible que muestre un especial interés por tu cuenta de ahorros, y que el dinero sea uno de sus temas de conversación favoritos. No te mirará con desdén si no lo tienes, siempre y cuando seas de la clase de hombres que se esfuerza por conseguirlo. Ella te ayudará a ganarlo y a ahorrarlo, pero mucho cuidado a la hora de gastarlo. No vayas demasiado lejos si no quieres que ella tenga la sensación de que vuestra seguridad se desmorona. Cuando le hagas a esta muchacha un regalo carísimo, y ella te diga que no deberías haberlo hecho, no dudes que lo dice en serio. Si quieres que deje de pensar en seguros, hipotecas, alquileres, facturas y el saldo de su club en el banco, llévatela a la playa a medianoche, a dar un paseo a la luz de la luna. Serán sus mejores momentos. La luna hará aflorar todos sus sueños secretos, y es posible que la proximidad del agua le haga olvidar todas sus inhibiciones. Es muy posible que en el espacio de una hora veas toda la gama de sus emociones. Entonces, podrás elegir la que mas te guste y darle ánimos para que la cultive. Cuando salgas con una chica Cáncer típica a pasear solos por una playa, bajo la luna llena, asistirás a una transformación extraña. Esa dama fría y reservada que conociste durante el día, o esa muchacha desaforada y tentada de risa que se te mostró alguna vez que la llevaste al teatro o a cenar a un restaurante, se convertirá súbitamente en una criatura de otro mundo cuando los magnéticos rayos de la luna iluminen sus ojos y sus oídos se llenen del rumor de las olas. Se convertirá en una ninfa del mar, que puede elevarse contigo tan alto como pueda llegar tu imaginación. Nueve veces de cada diez, el sistema funcionará, y la décima será probablemente porque acertaste a elegir la luna nueva. Con eso no lograrás lo mismo. Cuando la luna está en menguante, ella se mostrará tímida y dulce, pero lo que necesitas en realidad es una luna lo bastante llena como para movilizar todos sus talentos latentes. Bajo su hechizo, en el momento justo de su propio flujo y reflujo de emociones, Cáncer puede escribir un poema, componer una canción o desgarrar el velo de los misterios que durante siglos han hecho cavilar a los filósofos. Naturalmente, es en esos momentos en los que su conversación es interesante, por decir lo menos. Es necesario que sepas que hay dos variedades distintas de mujeres Cáncer enamoradas. La primera es suave y femenina, tímida, modesta y conmovedoramente temblorosa. La segunda es más bien pegajosa. Es de las que usarán todas las tretas de Eva para sentarse lo más cerca posible de ti en el reservado, cosa que si ella te interesa de veras, puede resultar muy fascinante. Pero si tú solo estás en plan de amigo y ella te toma deliberadamente de la mano o te besuquea las mejillas en el momento mismo en que pasa por ahí la chica de tus sueños, es posible que el juego pierda un poco de gracia. Puedes seguir con la broma, pero conozco a alguien que lo hizo y la otra chica, interesada en serio y que no estaba jugando, pasó de largo. Y él se quedó en las garras de un Cangrejo presa de un ataque de risa. Este tipo de mujeres Cáncer pueden ser un verdadero peligro para el auténtico amor y la felicidad de un hogar, aunque por suerte son una minoría. Aun así, una es suficiente para causar mil problemas. Como ya lo sabes por los otros signos solares, son pocas las mujeres perfectas. La mujer Aries siempre andará llamando ella sola su taxi y dándose de cabeza contra muros de ladrillo, Sagitario te hablará con una franqueza totalmente chocante, Escorpio puede asustarte, ser versátil Géminis y demasiado orgullosa Leo, y así sucesivamente. En las mujeres Cáncer por lo general no encontrarás estos defectos. Sin embargo, también hay algunas normas que no debes olvidar con ellas. Cáncer no soporta que la critiquen, se siente profundamente herida por el ridículo y, simplemente, no puede aguantar que la rechacen. Una, dos, tres: son reglas básicas. Es raro que se muestre abiertamente agresiva; la nativa típica es vacilante, y la primera jugada tendrás que hacerla tú. Si por casualidad ella llega a moverse, lo hará hacia atrás o de costado. Con la timidez propia de su naturaleza, y el temor de no ser aceptada, es un eco del varón del mismo signo solar. Sé de un hombre y una mujer de este signo que se pasaron siete horas, una noche, sentados uno junto a otro en el apartamento de ella, como si no les interesara otra cosa que mirar revistas. Mientras sus corazones latían silenciosamente, ellos examinaron una pila de números atrasados, el periódico de la mañana y el de la tarde, y resolvieron unos cuantos crucigramas. Ninguno de los dos quería dar el primer paso. Si no eres bondadoso y atento con su madre, no te lo perdonará. Mamá es una dama, y a su hija no le gusta que la insulten. Aunque las chicas Cáncer tienen sentido del humor, no reaccionan favorablemente a los chistes sobre la suegra. Tampoco quieras leer nunca su diario de cuando tenía cinco años, aunque es casi seguro que lo tendrá bajo llave. A Cáncer le gusta guardar secretos, y no esperes de ella confesiones auténticas, a menos que quien se confiese seas tú. Los miedos de tu lunar amada pueden mantenerte realmente con el alma en un hilo, lo mismo que a ella. Tiene miedo de no ser lo bastante bonita, de no ser lo bastante inteligente, de no ser suficientemente joven o suficientemente vieja. No importa que tenga la silueta de la Venus de Milo, el rostro de Helena de Troya y la mente de Aristóteles: ella se sentirá igualmente inadecuada. Asegúrale que es joven, que es hermosa, que está comprometida y que te tiene a ti. Si se lo repites unas veinte veces al día, es probable que empiece a hacerle mella. Su estado de ánimo cambiará como promedio cuatro veces por mes, con los cuartos de la Luna, amén de pequeñas fluctuaciones dos veces por día, reflejo del movimiento de las mareas. De una manera impredecible, es predecible en cierto modo, y eso puede hacerla fascinante y misteriosa, pero también insoportable hasta el punto de que te entren ganas de propinarle una buena paliza. Durante alguno de sus arranques de melancolía, incluso es posible que tenga miedo de no ser buena cocinera, lo que es un absoluto disparate, porque una Cáncer típica puede hacer que un chef francés quede reducido al nivel del sargento que preparaba el rancho cuando tú hacías la mili. No es mujer que se arregle con un abrelatas automático o con un congelador: prefiere pelar ella los guisantes y hornear ella los bizcochos. Sus guisados son sensacionales, sus patatas livianísimas, sus verduras frescas y crujientes, y lo corona todo con una mermelada de fresa celestial. Las mujeres Cáncer son muy amigas de su cocina, que en la casa es su lugar favorito (después del cuarto de los niños). Revoloteará en torno de ti como una clueca, y es probable que a ti te encante, como a la mayoría de los hombres. Aparte del miedo, totalmente injustificado, de su falta de habilidad culinaria, quizá tema que tú no la quieras bastante. Eso no es difícil de remediar para ningún varón con sangre en las venas. Adelante, demuéstraselo todas las veces que quieras, que ella estará totalmente receptiva. Una vez que le hayas encendido la luz verde, ella se sentirá feliz de reconocer la señal, y aunque eso puede borrar su complejo de inferioridad, te creará otro problema. A decir verdad, después que la hayas conquistado, una mujer de Cáncer puede mostrarse un poco tenaz... digamos que no te soltará mientras viva, lo que no está nada mal. Hay hombres ávidos de lealtades así. Cuando hayas tenido la suerte de ganarte su amor, jamás estarás falto de comida ni de afecto. Y la sonrisa chiflada con que te los ofrecerá también tiene su encanto. Su rico humor se te hará más cálido y mas querido cuando pienses en todas las sirenas sarcásticas que andan por el mundo con su ingenio cínico y su risa hipócrita. Es bárbaramente injusto jugar con el corazón de una chica de este signo, porque ella te amará, te honrará, te obedecerá y te fastidiará un poco con devoción sincera. ¿Por qué dar alas a un amor así si no tienes la intención de corresponderlo con el mismo ardor? Recuerda la tenacidad de Cáncer. Es posible que tú no hagas más que flirtear, pero tendrás graves problemas cuando quieras dar por terminado el partido: ella no oirá el silbato. En los sentimientos de una mujer Cáncer no hay nada de superficial ni trivial. Cuando llega a ser dueña de un hombre, o de una taza de té, es para siempre. Es posible que no impresione a tus amigos con su vivacidad y su chispeante capacidad de halagarlos, pero a ti no dejará de seducirte con su encanto. Las mujeres de julio prefieren reservar sus emociones mas profundas para la gente que sienten más próxima. Después que hayas salido con otras chicas y las hayas comparado con ella, es posible que vuelvas corriendo hacia tu Cangrejo hembra, y le pidas que te aferre otra vez. Y con fuerza. En el trato con ella, lo más difícil es evitar que se refugie en el caparazón impenetrable del Cangrejo, siempre tan a mano. Sus sentimientos son tan sensibles y tiernos que la más leve observación, hecha sin intención alguna, puede producirles una profunda herida. Es difícil saber cuando la ha vulnerado súbitamente algún significado oculto. Es posible que alguna noche llegues a visitarla y le digas: “Que hermoso es tu cabello”, y veas que se le llenan los ojos de lágrimas. ¿Por qué? Porque la última vez que estuviste con ella le diste a entender que el pelo se le veía espantoso. Las mujeres Cáncer pueden ser muy quisquillosas y llorar bastante. No te olvides de tener siempre un pañuelo a mano. Las mujeres nacidas bajo el signo del Cangrejo no son necesariamente tacañas, pero tienen sus hábitos ahorrativos. Hasta se diría que es lisa y llanamente una compulsión. Es raro que una mujer lunar se deshaga de trozos de hilo, botones, frascos, latas, maridos o patrones viejos para vestidos. Y ¿quién eres tú para decir que no sirven de nada esas entradas de teatro rotas, esas viejas cartas de amor o las bolsitas de té usadas? Algún día de ese imprevisible futuro, es posible que le sirvan para algo los fusibles quemados que guarda en el cajón, con los adornos de Navidad rotos. No le preguntes que empleo piensa dar a esas doscientas medías y guantes desde hace tiempo divorciados de sus parejas. "¡Ya lo encontrará, descuida! Cáncer no es mujer que tenga paciencia con quien le queme con el cigarrillo el cubrecamas acolchado que heredó de la tía abuela Matilde. Para ella, todo tiene un valor sentimental, incluso los cheques vencidos de 1952 y las viejas insignias de cuando estuvo en la organización de Girl Scouts. Atesora y guarda celosamente las cosas que tiene, y entre ellas a ti, naturalmente. Y no tanto porque sea celosa; es más que nada posesiva, que es diferente. Es posible que las mujeres nacidas bajo los signos de fuego se resistan y protesten ante las demoras y las decepciones que trae la vida, pero Cáncer tiene por lo común la sensación de que alborotándolo todo no se puede cambiar ni superar nada. Cuando las cosas no van como ella quisiera, es posible que derrame algunas silenciosas lágrimas furtivas, pero su reacción normal será cruzar serenamente las manos y esperar con paciencia a que las cosas se arreglen solas. La paciencia es una de sus mejores virtudes. Cuando está deprimida, sin embargo, es posible que seas tú quien tenga que encontrar la manera de salvarla de sí misma. Trata de rescatarla antes de que se haya hundido demasiado. Además, en cierto modo ella quiere que la mimen. El deseo de dejarse malcriar un poco por los seres amados parece tener hondas raíces en la naturaleza de los Cangrejos. Tu muchacha lunar necesita desesperadamente saber que tú no puedes vivir sin ella, y puede llegar muy lejos para despertar tu piedad y tus instintos protectores, simplemente para asegurarse de lo mucho que significa para ti. Para ella es en realidad muy poco pedir, cuando es tanto lo que da a cambio. Pero durante estos episodios, no te dejes engañar por su debilidad. Ese bebé desvalido que contra un mundo frío y cruel busca la protección de tus fuertes brazos es perfectamente capaz de valerse por sus propios medios si es necesario. En medio de una rencilla, cuando ella levante hacia ti sus transparentes ojos húmedos y asustados, recuerda que cuando tú te vayas y ella esté segura de que ya has dado la vuelta a la esquina, lo mas probable es que se seque los ojos, ponga una pila de discos en el automático y se dedique tranquilamente a ordenar los armarios. Claro que es cierto que en ocasiones su depresión es auténtica, y no una simple búsqueda de simpatía, típica de Cáncer. Esas noches será mejor que te quedes, que escuches música con ella y la tomes tiernamente de la mano. El heroico sacrificio de que es capaz una mujer Cáncer por aquellos a quienes ama no reconoce límites. La bravura que aparentemente no puede reunir para vencer sus propios temores se muestra, resplandeciente, cuando un ser querido necesita de su fortaleza. Cuando las cosas se pongan realmente difíciles, no te abandonará jamás, y entonces te recordará mas a una roca, áspera y gigantesca, que a un tenue rayo de luz plateada. También sus hijos encontrarán en ella un refugio y una torre de fortaleza que con sensibilidad y comprensión les ayudará a encontrar su camino. Serán muy apegados a ella, y lo cálido de su amor hará que el hogar materno sea para ellos tan rico, confortable y luminoso como un palacio, aunque fuera una choza. Es posible que tú te veas un poco desatendido cuando lleguen los bebés, pero es que Cáncer rige la maternidad, imagínate. Seguirá habiendo lugar para ti, si bien te verás desplazado unos centímetros. (Si no tiene hijos, una mujer Cáncer pondrá en un animal o en sus amigos su reserva de afecto maternal, para mejor suerte de ellos.) Como hacen los pájaros con sus crías, es posible que les dé de comer cada vez que los encuentra con la boca abierta, ofreciéndoles algo rico y nutritivo. Para su familia, nada le parece demasiado bueno. Cuando uno de los chicos estornude, lo meterá en cama con medicinas, té caliente y caldo de gallina, mientras no tenga edad suficiente para defenderse. Los hijos de una madre Cáncer no conseguirán salir sin ponerse el pullover grueso cuando haga frío, la bufanda y los mitones si ha nevado y las galochas cuando llueva. Un niño tiene que tener una fuerza de voluntad enorme para defenderse de la solicitud protectora del Cangrejo, y también necesitará bastante firmeza para no dejarse malcriar. Para estos niños suele ser todo un choque el contacto con el mundo, que les lleva a descubrir que no son ellos el centro del Universo. Una dedicación y una devoción tan completas pueden proporcionar a la prole un maravilloso lecho de plumas y fuente de seguridad para cuando la vida llegue a ser demasiado real, pero también pueden hacer que los hijos sean dependientes en un grado anormal de los vínculos hogareños, e incapaces de ver sus propias faltas. Muchas veces es imposible decir si es la madre Cáncer la que mantiene a los hijos atados a sus faldas, o si son ellos mismos los que aseguran el nudo. Son madres que guardan todos los cuadernos de la escuela, cuelgan orgullosamente en las paredes torpes dibujos a lápiz y conservan con ternura los zapatitos envueltos en papel de seda. Esos ajados trozos de cabritilla blanca son preciosos, porque la madre lunar, con su memoria clara y fotográfica, recordará los primeros pasos de un niño mucho después de que éste haya volado del nido. También el vuelo suele ser doloroso. Las mujeres de este signo se resisten a dejar que sus hijos asuman los lazos matrimoniales. Tienden a sujetarlos demasiado y durante demasiado tiempo, y les parece que nadie es suficientemente bueno para ellos. Hay veces en que la novia -o novio- en potencia del hijo de una madre Cáncer tiene que pasar poco menos que por el test de Rorschach para ser aceptado. Conocí una vez a una madre Cáncer que solía ir a buscar todos los días a su hijito a la salida de la escuela. El niño salía siempre del aula como propulsado por un cohete y empezaba a correr furiosamente por el patio de la escuela, antes de acercársele. Una vez que fue en compañía de su hermana, la tía empezó a correr tras el niño, pero la madre Cáncer la detuvo. “No, déjalo -le dijo-. Está soltando presión. Cuando ya no necesite correr, vendrá”. Finalmente, el hijo se le acercó tranquilamente y le dijo, tomándola de la mano: “Vamos mami, que tengo hambre”. Este episodio resume toda la actitud de la mujer lunar hacia todas las formas de amor, y muy especialmente hacia su matrimonio. Es su extraña forma de posesividad, inconmovible, pero nunca agresiva. En lo profundo de su corazón, ella sabe que por mas lejos que te vayas en pos de tu sueño, siempre volverás, y ella estará ahí, esperándote pacientemente. Sus ojos seguirán teniendo la belleza de la mágica Luna que tú recuerdas, de la cocina llegará el delicioso aroma de las especias, y ella te preguntará que tal fueron las cosas, y como te sientes. Si algo te fue mal y vuelves derrotado, ya encontrará ella la forma de hacerte reír. Después te llenará el estómago y, cuando ya estés relajado, ahuyentarás suavemente tus preocupaciones con sus consejos sensatos y su humor imaginativo. Mas tarde, cuando a la luz del fuego mires ese rostro sereno, volverás a preguntarte: “Realmente, ¿es la doncella lunar de algún jardín nebuloso, o es una encantadora chiflada?”. Pero la respuesta ya no te importará mucho. Linda Goodman Este es el link de todos los signos: http://www.taringa.net/posts/info/6052917/Los-Signos-del-zodiaco-y-su-caracter.html