Danilo_20
Usuario (Argentina)
El archivo digital del telescopio 'Hubble' se traslada a Madrid Los archivos de todas las misiones científicas de la Agencia Espacial Europea (ESA) se gestionarán desde Madrid. La pasada semana, la base de datos europea del telescopio 'Hubble' fue transferida al Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), situado en Villanueva de la Cañada. Próximamente llegarán al centro madrileño los datos de las misiones 'Cluster' y 'Ulysses'. Y también serán transferidos los archivos digitales de las futuras misiones, como 'Gaia', 'Euclid', 'BepiColombo', 'Solar Orbiter' y 'JUICE'. De esta forma, las instalaciones del ESAC almacenarán y pondrán a disposición de científicos de todo el mundo la información sobre las misiones planetarias y de astrofísica, que puede consultarse de forma gratuita a través de internet. De momento, el archivo digital del 'Hubble' se suma a otras bases de datos que ya se gestionan desde Madrid, como 'XMM-Newton', 'Herschel', 'Planck' e 'ISO'. La decisión de trasladar a Madrid el archivo europeo del 'Hubble' se tomó tras el cierre, en diciembre de 2010, del centro ST-ECF donde se conservaba, que estaba situado en las instalaciones del Observatorio Europeo Austral (ESO). El centro ST-ECF fue construido de forma conjunta por la ESA y ESO en 1984 para dar apoyo a los usuarios europeos de 'Hubble'. Proporcionaba acceso a los datos científicos del observatorio espacial antes de que las conexiones de banda ancha hicieran posible utilizar de forma rutinaria la base de datos estadounidense. Los datos del archivo del 'Hubble' están accesibles de forma gratuita a través de internet. Cada mes acceden a él entre 200 y 300 usuarios. Christophe Arviset, responsable de los archivos y de los sistemas informáticos del ESAC, explica que, por su complejidad, gran parte de la información sobre la misión está destinada a científicos aunque los astrónomos aficionados también podrán disfrutar de los contenidos de la web. Además, en este enlace podrán disfrutar de una selección de las 100 mejores imágenes del 'Hubble'. La información de las bases de datos digitales permite a los científicos estudiar desde cualquier ordenador cómo ha evolucionado un objeto astronómico en décadas y comparar su aspecto en ultravioleta, rayos X, infrarrojo, etc. Astronómos europeos El traslado del archivo del 'Hubble' no supondrá, sin embargo, la contratación de nuevos investigadores en el ESAC, que en la actualidad cuenta con 350 trabajadores, 20 de ellos gestionando los archivos. En el Centro Europeo de Astronomía Espacial también se procesan y se analizan los datos brutos enviados por algunos satélites para que puedan ser puestos a disposición de investigadores y usuarios. Estas tareas se realizan en colaboración con otros institutos científicos europeos. Durante el acto celebrado la pasada semana con motivo del traslado, Álvaro Giménez, director de ESAC y de la División de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA, afirmó que "esta operación forma parte del compromiso de la ESA de permitir que los astrónomos europeos tengan acceso al observatorio espacial más famoso del mundo". En una nota de prensa difundida por la agencia espacial, Giménez subrayó que la llegada del archivo a Madrid coincide con un periodo particularmente exitoso para los astrónomos europeos, que "han conseguido una cantidad récord de tiempo de observación con el 'Hubble'". Lograron el 26,5% de las órbitas del telescopio en la última asignación del tiempo de observación, que se reparte mediante un proceso de competición abierta. Los archivos digitales permiten que los datos sean usados para diferentes estudios, por lo que la ESA espera que se multiplique la actividad científica potencial del telescopio. El 'Hubble', un proyecto conjunto de la NASA y la ESA, fue lanzado en el año 1990 a bordo del transbordador espacial 'Discovery'. Su nombre es un homenaje al astrónomo estadounidense Edwin Hubble (1889-1953), que no habría podido estar más orgulloso del extraordinario balance de esta misión, que ha originado miles de investigaciones científicas y ha contribuido de forma decisiva al conocimiento actual del cosmos.

El Hubble desvela los primeros años de la Vía Láctea Un equipo de astrónomos ha utilizado las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA-ESA) para estudiar la evolución de 400 galaxias similares a la Vía Láctea. El objetivo, deducir cómo fueron las primeras etapas de nuestra galaxia y cómo se fue ensamblando hasta crear el majestuoso ‘molinillo’ de estrellas que vemos hoy. “Al rastrear los ‘hermanos’ de la Vía Láctea, nos encontramos con que nuestra galaxia fabricó el 90 % de sus estrellas hace entre 11 y 7 mil millones de años, una información que no se había medido antes", dice Pieter G. van Dokkum, de la Universidad de Yale (EE UU) y líder del trabajo. El investigador añade: "Por supuesto no podemos ver la Vía Láctea en el pasado, pero hemos seleccionado galaxias a miles de millones de años luz de distancia que evolucionarán como ella. Y por primera vez tenemos imágenes directas de cómo fue la Vía Láctea en el pasado". En estas imágenes se ve cómo pudo evolucionar la Vía Láctea. Arriba, el cielo nocturno actual está dominado por el blanco resplandor de innumerables estrellas de mediana edad, con unas pocas nebulosas rosadas de formación estelar y la 'contaminación' interestelar. Abajo, una visión imaginaria de una joven Vía Láctea hace 11 millones de años. El disco de la joven galaxia y el abultamiento central de estrellas son más pequeños y tenues debido a que la galaxia está en una fase inicial de construcción. Los cielos están muy activos por la formación estelar. Se ven muchas nebulosas rosadas brillantes con estrellas dentro de sus 'capullos'. El puñado de estrellas visibles son azuladas y brillantes por su juventud.
Una nueva especie de ornitorrinco gigante extinto Hasta el momento, el registro fósil indicaba que el linaje del ornitorrinco era único, con una sola especie en cualquier época de su existencia. Esta imagen ha cambiado con la publicación de un estudio en el Journal of Vertebrate Paleontology que describe una nueva especie de ornitorrinco gigante extinto, una rama desconocida del árbol genealógico de estos animales, que tendría dos veces el tamaño de los actuales. Ningún mamífero vivo es más peculiar que el ornitorrinco. Cuenta con un amplio pico como el de un pato, piel gruesa como la de una nutria, y patas palmeadas como las de un castor. Asimismo, es un animal monotrema –ya que pone huevos en lugar de dar a luz a crías vivas–, su hocico está cubierto con electrorreceptores que detectan presas bajo el agua, y los machos tienen un espolón venenoso en su pata trasera. Hasta ahora se conocía tan solo un linaje de esta especie única. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores describe, en el último número de la revista Journal of Vertebrate Paleontology, una nueva especie de este animal. Se trata del denominado Obdurodon tharalkooschild, cuyo descubrimiento se basa en un solo diente hallado en el famoso sitio de fósiles Riversleigh, inscrito como Patrimonio de la Humanidad en 1994 y ubicado en el noroeste de Queensland (Australia). "Los monotremas son el último vestigio de una antigua radiación de los mamíferos de los continentes del sur. Esta nueva especie es una ayuda muy importante en el desarrollo de la comprensión acerca de estos fascinantes mamíferos", asegura Rebecca Pian, autora principal del estudio. Basándose en el tamaño del diente encontrado, se estima que esta especie extinta habría tenido casi un metro de largo, dos veces el tamaño de los ornitorrincos modernos. Los bultos y surcos en los dientes también proporcionan pistas sobre lo que probablemente comía esta especie. Ornitorrincos con dientes muy desarrollados "Al igual que otros ornitorrincos, probablemente era un mamífero mayoritariamente acuático, y habría vivido en y alrededor de las piscinas de agua dulce de los bosques que cubrían la zona Riversleigh hace millones de años", explica Suzanne de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) y coautora del estudio. "Obdurodon tharalkooschild era un ornitorrinco gitante con dientes bien desarrollados, que probablemente se alimentara no solo de cangrejos y otros crustáceos de agua dulce, sino también de pequeños vertebrados, incluyendo peces pulmonados, ranas y tortugas pequeñas que se conservaron en el mismo yacimiento". Por otro lado, mientras que muchos de los depósitos fósiles de Riversleigh se han fechado radiométricamente, la edad precisa del lugar donde se produjo este descubrimiento sigue en duda, y se enmarcaría entre hace 15 y 5 millones de años. Los fósiles más antiguos de ornitorrinco provenían de rocas de 61 millones de años de antigüedad, halladas en el sur de Sudamérica. Asimismo, se conocían pequeños fósiles de ornitorrinco en Australia en lo que hoy es el desierto de Simpson. “Antes del descubrimiento de l Obdurodon tharalkooschild, estos fósiles sugerían que los ornitorrincos se hicieron más pequeños y redujeron el tamaño de sus dientes con el tiempo. El ornitorrinco moderno carece por completo de dientes en la edad adulta, y en su lugar tiene láminas córneas en su boca”, apunta la investigación. El nombre Obdurodon viene del griego 'diente permanente' y fue acuñado para distinguir los ornitorrincos con dentadura extintos de los modernos. "El descubrimiento de esta nueva especie fue una sorpresa para nosotros, porque antes de esto, el registro fósil sugiere que el árbol evolutivo de los ornitorrincos era uno y relativamente lineal", señala Michael Archer, científico también de la Universidad de Nueva Gales del Sur y otro de los coautores del trabajo. "Ahora sabemos que había ramas no previstas en este árbol, algunas de las cuales dieron lugar a especies gigantes".
Cómo localizar en el cielo el cometa Ison El que puede ser el cometa del siglo ya se aprecia en el cielo nocturno. Te explicamos hacia dónde mirar y qué utilizar para no perderte un detalle Una gran bola de nieve y rocas podría ser nuestro regalo de Navidad, el cometa Ison. El mes de noviembre es crucial para saber qué pasará con el cometa cuando llegue a su perihelio (punto más próximo al Sol), el 28 de este mes, cuando se acerque a nuestra estrella a solo 1.200.000 km, unas 125 veces más cerca que la órbita de la Tierra con respecto al Sol. Otros cometas como el C/2011 W3 (una roca helada de 500 m de diámetro) sobrevivieron al paso por las proximidades del Sol y eso que lo hizo el 27 de noviembre de 2011 a solo una distancia de 140.000 km, es decir, rozó el Sol, que mide 1.400.000 km de diámetro; estuvo 1.000 veces más cerca del Sol que nosotros. El cometa Ison pasará 8,5 veces más lejos del Sol que C/2011 W3 y además es mucho mayor, por lo que las posibilidades de supervivencia, es decir, de que no se rompa, son altas. Hay dos días claves: el 28 de noviembre con su máximo acercamiento al Sol y el día 26 de diciembre, con su máximo acercamiento a la Tierra, a nada menos que 60 millones de km. A pesar de la distancia, si el cometa queda intacto tras su paso por las proximidades del Sol, veremos el mayor espectáculo celeste desde hace mucho tiempo. La cuestión de que pase tan lejos de la Tierra está motivada porque el cometa tiene una fuerte inclinación en su órbita con respecto al plano en el que giran los planetas alrededor del Sol (eclíptica) y es de 60,38º, por lo que pasará muy arriba con respecto a nuestra posición. El cometa tiene una órbita hiperbólica, abierta, por lo que será la primera y la última vez que lo veamos. Muchos cometas son despedidos de nuestro Sistema Solar y lanzados a otros sistemas planetarios, lo mismo que nosotros los recibimos de aquellos. Por ello se piensa que los cometas son la causa de la vida, ellos llevan elementos fundamentales para crearla, pero deben caer en lugares adecuados, en planetas como la Tierra (teoría de la panspermia). El problema consiste en que si el cometa comienza el día 28 a emanar grandes cantidades de géiseres, motivado por la sublimación del hielo, puede romperse en multitud de pequeños cometas y veríamos un objeto muy difuso en el cielo para las fechas próximas a la Navidad, con lo que la visión fantástica que promete se desvirtuaría. Nadie sabe lo que pasará, solo queda esperar. De momento, el núcleo del cometa sigue intacto, lo que es una buena noticia. En cualquier caso, se trata de un cometa extraordinariamente activo, incluso la sonda Swift de la NASA, que lo observó en enero de 2013, ya detectó que del núcleo del cometa y a la altura de la órbita de Júpiter expelía 51.000 kg de polvo por minuto, por lo que es muy probable que para el 12 de enero de 2014 tengamos una lluvia de estrellas fugaces proveniente de este cometa que será fina y muy duradera en el tiempo. Algunos investigadores han observado que el cometa mostraba una gran actividad en la distancia, pero a medida que se acerca al Sol, parece que la actividad está bajando, tal vez porque no sea un gran cometa y no contenga tanta agua como se esperaba. Así que la duda nos asalta continuamente. No obstante del 12 al 14 de noviembre el cometa aumentó la actividad de forma espectacular. Tras esta repentina subida de actividad, el cometa subió de brillo y comenzó a hacerse visible, aunque al límite de la capacidad del ojo humano y siempre y cuando nos encontráramos en lugares extraordinariamente oscuros y sin Luna. Por ello, durante estos días, lo mejor para la observación son unos prismáticos, un telescopio o mejor aún, fotografiarlo. Ya se observan dos colas que parten de la cabellera del cometa, una de gas y otra de polvo. La cabellera es la parte gaseosa que rodea al núcleo (roca y hielo). Durante estos días 18, 19 y 20, el cometa se encuentra muy próximo a la estrella Espiga, alfa de la constelación de Virgo, que la podemos tomar como referencia para encontrarlo, mejor con unos prismáticos. Se observa poco antes del amanecer. Las claves para encontrar al cometa están puestas abajo, teniendo en cuenta la referencia de estrellas y planetas, especialmente los días 18, 23 y 24 y siempre poco antes del amanecer, después será imposible observarlo hasta que salga tras el Sol.
Un planeta que flota libremente en el espacio Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto un planeta joven que no orbita ninguna estrella sino que flota libremente. Los expertos han explicado que el planeta, al que han llamado 'PSO J318.5-22', se formó hace 12 millones de años, se encuentra a 80 años luz de distancia de la Tierra y tiene una masa tan sólo seis veces la de Júpiter. El planeta ha sido identificado por su débil y única firma de calor por el telescopio Pan-STARRS 1, de amplio campo telescopio de rastreo. Las observaciones mostraron también que tiene propiedades similares a las de los planetas gigantes gaseosos que orbitan alrededor de estrellas jóvenes. Sin embargo, 'PSO J318.5-22' se mueve por sí mismo, sin una estrella madre. "Nunca antes se había visto un objeto flotando libremente en el espacio que se parezca a esto. Tiene todas las características de los planetas pequeños que se encuentran alrededor de otras estrellas, pero está a la deriva por ahí solo", ha apuntado uno de los jefes del estudio, Michael Liu, quien ha apuntado que, se "había preguntado con frecuencia si podían existir tales objetos" y ahora tiene la respuesta. Durante la última década, los planetas extrasolares han sido descubiertos a un ritmo rápido, con cerca de un millar encontrados por métodos indirectos, como el tambaleo o atenuación de sus estrellas madre inducidas por el planeta. Sin embargo, sólo un puñado de planetas han sido fotografiados directamente, todos los cuales son alrededor de estrellas jóvenes (de menos de 200 millones de años). "Los planetas encontrados por imagen directa son muy difíciles de estudiar, ya que están justo al lado de las estrellas mucho más brillantes de acogida. 'PSO J318.5-22' no está orbitando una estrella por lo que será mucho más fácil para nosotros para estudiar', ha indicado el investigador. Según ha explicado el autor del trabajo, que ha sido publicado en Astrophysical Journal Letters, con las observaciones a este nuevo objeto se conseguirá "una visión maravillosa sobre el funcionamiento interno de los planetas gaseosos gigantes como Júpiter poco después de su nacimiento".

Secuelas en delfines del vertido de petróleo de la Deepwater Horizon Los delfines de la especie Tursiops Truncatus, conocidos popularmente como delfines de nariz de botella entre otros nombres, que habitan las aguas de la Bahía de Barataria, en Luisiana, Estados Unidos, presentan daños pulmonares y anomalías hormonales que no han sido vistas en otras poblaciones de delfines, según los resultados de una nueva investigación. El vertido de petróleo de la Deepwater Horizon, desencadenado en 2010, cuando se produjo un reventón en el Pozo Macondo, en el que estaba trabajando dicha plataforma petrolera, afectó gravemente a la zona del Golfo de México, incluyendo a la Bahía de Barataria. Los resultados de este nuevo estudio aportan las primeras evidencias inequívocas de que los delfines que habitan en áreas fuertemente contaminadas de petróleo están exhibiendo lesiones que concuerdan claramente con los efectos observados en estudios de laboratorio sobre mamíferos expuestos a los hidrocarburos del petróleo. Esta nueva investigación realizada sobre la salud de los delfines indica que los efectos adversos observados en la Bahía de Barataria son notables y probablemente acortarán su vida y mermarán su capacidad reproductiva. Un total de 29 de entre una muestra poblacional de 32 delfines en la Bahía de Barataria fueron sometidos a minuciosos exámenes físicos y médicos, incluyendo análisis ultrasónicos para evaluar su condición pulmonar. Casi la mitad (48 por ciento) de los delfines examinados recibió de los científicos un pronóstico reservado o peor. Al 17 por ciento de los delfines se le diagnosticó un estado precario o grave de salud, lo que significa que los delfines difícilmente sobrevivirán. Estos resultados son muy distintos a los obtenidos en análisis hechos a los delfines de la Bahía de Sarasota, en Florida, una región que no está contaminada por el derrame de la Deepwater Horizon. Para Lori Schwacke, coautora del estudio, científica de la NOAA (Administración Nacional estadounidense Oceánica y Atmosférica) y veterana de varios estudios similares sobre la salud de los delfines, lo revelado por la nueva investigación es muy preocupante: "Nunca he visto un porcentaje tan elevado de animales muy enfermos". Los investigadores encontraron que las lesiones pulmonares de grado entre moderado y severo eran cinco veces más probables en los delfines de la Bahía de Barataria. También comprobaron que el 25 por ciento de los delfines de dicha bahía presentaba un peso corporal inferior al normal, y que la población en su conjunto tenía niveles anormalmente bajos de ciertas hormonas. Los investigadores examinaron hipótesis alternativas sobre la causa de la enfermedad de los delfines, incluyendo la exposición a otras sustancias químicas artificiales, que se han encontrado previamente en altas concentraciones en mamíferos marinos y que también están asociados con efectos nocivos para la salud. Las muestras tomadas de los delfines de la Bahía de Barataria mostraron, sin embargo, concentraciones relativamente bajas de ese conjunto alternativo de compuestos químicos, en comparación con las concentraciones medidas en otras poblaciones costeras de delfines. La catástrofe de la Deepwater Horizon aparece, por tanto, como la única causa del grave deterioro de salud sufrido por los delfines de la Bahía de Barataria. En la investigación han trabajado numerosos especialistas, de instituciones estadounidenses como por ejemplo la Universidad de Connecticut en Storrs, la de Tennessee en Knoxville, la Universidad Médica de Carolina del Sur en Charleston, la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva York, y el Departamento de Fauna, Flora y Pesca del Estado de Luisiana.

Descubren un nuevo cometa desde el observatorio del Teide Un equipo de astrónomos europeos ha descubierto, gracias al observatorio situado en el Teide, en la isla española de Tenerife, un nuevo cometa sumido “en las profundidades del Sistema Solar” y bautizado como “Totas”, ha informado la Agencia Espacial Europea (ESA). “El cometa fue descubierto de forma inesperada el pasado día 1 de febrero durante una serie de observaciones rutinarias con el telescopio de un metro de diámetro de la Estación de Seguimiento Óptico de la ESA en Tenerife”, agregó esa agencia europea en un comunicado. El descubrimiento, confirmado por el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional (IAU), responde al de un “minúsculo objeto” cuya órbita se encuentra entre las de Júpiter y Marte. “No se acercará a la Tierra, y de momento no se sabe mucho más sobre él”, añadió la ESA, que valora especialmente la importancia del hallazgo porque se cree que fueron los cometas los que trajeron agua a nuestro planeta y, por tanto, posibilitaron la aparición de la vida. Los científicos del equipo Totas se dedican desde 2010 a escanear el firmamento en busca de asteroides y otros objetos que pasen cerca de la Tierra. En esta ocasión, se sirvieron de un programa de ordenador que compara imágenes sucesivas para detectar la presencia de los llamados “movers”, es decir, de objetos que se mueven con relación a las estrellas en segundo plano. EFEFuturo

Detectan una gran nebulosa intergaláctica El espacio intergaláctico no parece estar tan vacío como se ha venido creyendo desde hace mucho tiempo. Al margen de las partículas más omnipresentes, también hay extensas masas de gas, muy esparcido pero aún así lo bastante compacto como para resultar detectable bajo las condiciones adecuadas. Los astrónomos han detectado un quásar que ilumina una enorme nebulosa de gas difuso, revelando por primera vez parte de la red de filamentos que, según se piensa, conecta a las galaxias en una red cósmica. Utilizando el telescopio de 10 metros Keck I, en el Observatorio W. M. Keck de Hawái, el equipo de Sebastiano Cantalupo y J. Xavier Prochaska, de la Universidad de California en Santa Cruz, Estados Unidos, detectó una luminosa nebulosa de gas extendiéndose unos 2 millones de años-luz a través del espacio intergaláctico. Éste es un objeto muy excepcional: es enorme, al menos el doble de grande que cualquier nebulosa detectada previamente, y se extiende más allá del entorno galáctico del quásar. El modelo cosmológico estándar de la formación de estructuras en el universo predice que las galaxias están incrustadas en una red cósmica de materia, la mayor parte de la cual (aproximadamente un 84 por ciento) es materia oscura, la cual resulta invisible para los métodos estándar de detección. Esta red se ve en los resultados de simulaciones informáticas de la evolución de la estructura del universo, que muestran la distribución de la materia oscura a gran escala, incluyendo los halos de materia oscura en torno a los sitios donde se forman las galaxias, y la red cósmica de filamentos que las conectan. La gravedad hace que la materia ordinaria siga la distribución de la materia oscura, de manera que los filamentos de gas ionizado y difuso deberían trazar un patrón similar al que puede verse en las simulaciones de la materia oscura. Simulaciones por ordenador sugieren que la materia del universo se distribuye en una "red cósmica" de filamentos, tal y como se ven en la imagen principal, procedente de una simulación a gran escala de la materia oscura. El recuadro es una imagen ampliada y en alta resolución de una parte más pequeña de la red cósmica, de 10 millones de años-luz de diámetro, de una simulación que incluye tanto gas como materia oscura. (Imagen principal: Anatoly Klypin y Joel Primack; Recuadro: Sebastiano Cantalupo) Hasta ahora, sin embargo, ha resultado virtualmente imposible ver estos filamentos con cierto nivel de detalle y fiabilidad. El gas intergaláctico ha sido detectado por su absorción de la luz procedente de fuentes de fondo brillantes, pero esos resultados no revelan cómo se distribuye el gas. En el nuevo estudio, los investigadores detectaron el resplandor fluorescente del gas hidrógeno que resulta de su iluminación por la radiación intensa del quásar.

Debilidad inmunitaria frente a hongos por nacer y criarse en el espacio Se sabe que los vuelos espaciales afectan a la respuesta inmunitaria, pero aún es poco lo que se ha conseguido investigar en este campo, debido a que la Era Espacial solo comenzó en 1957 y a que las estancias de los astronautas en el espacio no suelen ser muy largas. Las moscas Drosophila comparten muchos fundamentos de su sistema inmunitario con mamíferos como ratones y humanos, por lo que investigar cómo cambia su sistema inmunitario durante un viaje espacial que para ellas, debido a su corta vida, abarca buena parte de ella, es útil para aventurar qué puede sucederle al sistema inmunitario de seres humanos que pasen muchos años en el espacio, o que incluso nazcan y se críen en él. El equipo de Deborah Kimbrell, de la Universidad de California en Davis, Estados Unidos, envió huevos de mosca al espacio. Allí nacieron y crecieron. El viaje espacial duró 12 días, mientras que a las moscas les tomó 10 días llegar a la adultez. Después del regreso de las moscas a la Tierra, Kimbrell y sus colegas probaron la reacción de estos insectos a dos infecciones diferentes: una provocada por un hongo, y otra provocada por una bacteria. Las moscas cuentan con un mecanismo defensivo distinto para cada una de estas clases de infección. Ambos mecanismos tienen homólogos en el Ser Humano. Estos experimentos han demostrado que la respuesta a la infección bacteriana fue robusta, mientras que la reacción defensiva a la infección fúngica fue inoperante en las moscas criadas en el espacio. Nacer y criarse en la ingravidez o microgravedad del espacio tuvo pues un efecto nocivo en algunos componentes del sistema inmunitario de estas moscas. El equipo espera llevar a cabo investigaciones futuras con moscas en la Estación Espacial Internacional. En la investigación también han trabajado científicos de la Universidad de California en Davis, la de Florida Central, la Rice en Houston, Texas, la de Nevada en Las Vegas, el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en California, y la empresa Laverlam International, todas estas entidades en Estados Unidos.

Hola amigos Bienvenidos a mi post Espero que les guste Presentan el primer fósil de dinosaurio hallado en Malasia Científicos japoneses y malasios presentaron hoy el primer fósil de dinosaurio hallado en Malasia perteneciente a un Spinosaurus, un carnívoro con cabeza similar a un cocodrilo que se alimentaba de peces. El fósil era un diente del ejemplar que, según los paleontólogos, vivió al final de la era mesozoica, hace entre 65 millones y 145 millones de años, en el estado de Pahang, en la región central del país donde fue encontrado, informan medios locales. Los científicos, liderados por el profesor japonés Masatoshi Sone, pertenecen a las universidades japonesas de Kumamoto y Waseda y a la Universidad de Malaya y comenzaron las excavaciones en septiembre de 2012. El oscurecido fósil, de 23 milímetros de largo y 10 milímetros de ancho, tiene la superficie serrada propia de los dientes de los dinosaurios carnívoros. El Spinosauridao dinosaur, alargado y con una característica espina dorsal de más de un metro que sobresalía a lo largo de toda su espalda, está considerado uno de los mayores carnívoros de hasta 18 metros de longitud. Hasta que en 2011 se encontró el fósil de una vértebra de esta especie en Australia, se creía que sólo había habitado en el hemisferio norte. Si te gustan mis aportes seguime Soy muy Activo Comentarios fuera de lugar serán eliminados Ante cualquier duda mandame un MP Los saludo atentamente @Danilo_20