EcchiFan
Usuario (Argentina)
Por si no recuerdan: link: http://www.youtube.com/watch?v=LMRKtIWCOWU Y el buen DROSS les contesto lo siguiente: Se van a orinar de la risa link: http://www.youtube.com/watch?v=IoI_5Gai1S8 "La libertad de expresión es para todos, a pesar de que quien la ejerza sea un idiota. El humor se responde con humor
Les presento a Omar Khayyam, Matemático, físico, astrónomo y poeta, quien nació hace... ¡casi 1000 años! Biografía Nacido posiblemente en una familia de fabricantes de tiendas, Omar recibió una sólida educación en ciencias y filosofía en Neishabur, su ciudad natal y Balj. En 1070 se trasladó a Samargand, donde completa su “Tesis sobre Demostraciones de Álgebra y Comparación”, logrando un gran reconocimiento y prestigio. Un tiempo después es contratado por el sultán Malek Shah para que construya un observatorio astronómico en Marv, (Mary, Turkmenistán). Khayyam realizó relevantes investigaciones en astronomía, principalmente la corrección del antiguo calendario Zaratustrano. En el 1092 realizó su peregrinación a La Meca, según la costumbre musulmana y a su regreso a Neishabur trabajó como historiador y maestro en matemáticas, astronomía, medicina y filosofía entre otras disciplinas. A Khayyam se debe el que la incógnita de las ecuaciones genéricas se llame x: Omar la llamaba shay ("cosa", en árabe). El término pasó a xay en castellano, y de ahí quedó sólo la inicial x. Su trabajo literario está escrito en la lengua materna del poeta, el farsi (lengua hablada en Irán, Tayikistán, Afganistán, Georgia, parte de la India y parte de Pakistán, también conocida como dari o tayiko). En sus poesías se destacan la delicadeza y sutileza en su lenguaje. Como filósofo, Omar Khayyam fue materialista, pesimista y escéptico. Frases del filósofo A pesar de la felicidad que tuvimos, no añoro el pasado. ¡Es tan honda la dulzura del presente! Dulzura ¿Sabes lo que te puede acontecer mañana? Ten confianza, pues, de lo contrario, no dejará el infortunio de justificar tus temores. No te apegues a nada. No interrogues los libros ni a los hombres: él destino es inescrutable. Mañana El vino es color de rosa. Quizás no sea la sangre de la vid, sino la sangre de las rosas. Vino Sólo alcancé la paz definitiva el día en que abandoné todo con desprecio y pude comprender, al fin, que no se puede afirmar ni negar nada. Desprecio El pasado es un cadáver que debes sepultar. Cadáver No busques la felicidad: la vida es breve como un suspiro. Suspiro ¡Y pensar que hay insensatos que en esta misma hora sueñan con riquezas y distinciones! ¡Qué sedosa es tu cabellera, amada mía! Pensar Detén tu marcha y trata de ser feliz. ¿Por qué te afliges, pequeña mía? Dame vino; la noche se acerca. Feliz Si eres prudente, goza el momento que pasa; lo futuro, ¿qué encerrará? Prudente Llamas que el viajero olvida, cenizas que dispersa el viento: he ahí la vida del hombre. Viajero Los sabios de mayor renombre caminaron en las tinieblas de la ignorancia; fueron, sin embargo, las lumbreras de su tiempo. Sabio La verdad y el error, la certeza y la duda, no son sino palabras huecas como pompas de jabón. Duda Cuando vaciles bajo el peso del dolor, y estén ya secas las fuentes de tu llanto, piensa en el césped que brilla tras la lluvia; cuando el resplandor del día te exaspere, y llegues a desear que una noche sin aurora se abata sobre el mundo, piensa en el despertar de un niño. Despertar Mira y escucha. Una rosa tiembla, agitada por la brisa, y el ruiseñor le canta un himno apasionado. Brisa No ves sino las apariencias de las cosas; te das cuenta de tu ignorancia y, sin embargo, no renuncias a amar. Deberías saber que Alá nos ha dado el amor como nos dio ciertas plantas venenosas. Apariencia Olvida que deberías haber sido recompensado ayer y no lo fuiste. ¡Qué importa, sé feliz! No eches de menos ninguna cosa ni esperes nada tampoco. Lo que ha de suceder, escrito está en el libro que hojea, al azar, el viento de la eternidad. Eternidad Un jardín, una cimbreante doncella, un cántaro de vino, mi deseo y mi amargura: he aquí mi paraíso y mi infierno. Pero ¿quién ha recorrido el cielo o el infierno? Doncella Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy. Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizá la luna te busque en vano. Hoy Vive plenamente mientras puedas y no calcules el precio. Precio Para el sabio, la tristeza y la alegría son semejantes, lo mismo que el bien y el mal; para el sabio, todo lo que tuvo principio debe tener también fin. Considera, por tanto, si hay razón para que te alegres con la ventura que llega, o te entristezcas con la desgracia que no esperabas. Sabio A nadie pedí la vida. Me esfuerzo por aceptar, sin júbilo ni rabia, todo lo que la vida ofrece. Partiré sin preguntar al prójimo acerca de mi curiosa permanencia en este mundo. Vida ¡Qué mezquino el corazón que no sabe amar! Si no estás enamorado, ¿cómo puedes gozar con la deslumbrante luz del sol o la suave claridad de la luna? Enamorado Los sabios no podrán enseñarte nunca nada, mas la caricia de unas negras pestañas de mujer te revelará la felicidad. Caricia No te ilusiones con tu riqueza y tu belleza; puedes perderlas: aquélla en una noche; ésta, en una fiebre. Riqueza Si los amantes del vino y del amor van al infierno, vacío debe estar el paraíso. Vacío ¡Todos los reinos de la tierra por un vaso de vino! ¡Toda la ciencia de los hombres por la suave fragancia del mosto fermentado! ¡Todas las canciones de amor por el grato murmullo del vino que llena nuestras copas! Vino Todo es un tablero de ajedrez de noches y días, donde el destino, con hombres como piezas, juega: Acá y acullá mueve, y da jaque mate y mata, y uno por uno, vuelve a ponerlos en la caja. Piezas He aquí la única verdad. Somos los peones de la misteriosa partida de ajedrez que juega Alá. Él nos mueve, nos detiene, vuelve a empujarnos, y al final nos arroja, uno a uno, a la caja de la nada. Peones El alba vuelca sus rosas en la copa del cielo... Alba Lámparas que se apagan, esperanzas que se encienden: la aurora. Lámparas que se encienden, esperanzas que se apagan: la noche. Esperanza Yapa (curiosidad)