ElFacheroDeTarin
Usuario (Estados Unidos)
1) Te miran más de 1 vez. Las mujeres, cuando les atraes, buscan tu mirada. Una mujer a la que le gustas te mirará - aunque sea fugazmente - a los ojos, y lo hará más de una vez. 2) Acicalarse el pelo constantemente. Esta es otra conducta que se da casi siempre que les gusta un chico. Acicalándose el pelo tratan de ponerse bonitas para ti. Pensad que esta es una conducta que apenas hacen cuando están solas. 3) Abrir mucho los ojos (consiguiendo parecer más tiernas). Abriendo mucho los ojos consiguen parecer más tiernas, más vulnerables, y despiertan nuestros mecanismos de protección. También consiguen volverse más expresivas. No es tan típico ni tan evidente como lo del pelo, pero se suele notar. Alguna gente lo llama brillo en los ojos. 4) Acariciarse con las manos el resto del cuerpo. Esto es a lo que me refería cuando decía al principio que algunos signos no son exclusivos de la atracción. Este en concreto también lo hacen cuando están nerviosas, en medio de una discusión, por ejemplo. Al acariciarse con las manos evocan el contacto tranquilizador que recibían por parte de su madre cuando siendo aún bebés, lloraban o estaban nerviosas. Si una mujer que está tranquilamente hablando contigo se acaricia los brazos, o cualquier parte del cuerpo, es muy posible que esté nerviosa porque le gustas. 5) Se alisan la ropa, como si estuviera mal planchada 11 pistas inconscientes que nos dan las mujeres cuando se sienten atraídas. Esta es otra pista cojonuda, similar a la del pelo. Es un movimiento perfeccionista orientado a parecer más bonita. Lo hacen cuando sienten cerca a alguien que les gusta. 6) Humedecen los labios más de lo normal. Asócialo siempre a atracción. 7) Te tocan, empezando generalmente por el brazo. Por mi experiencia este es un signo muy poderoso, si viene de una chica que has conocido hace muy poco aún más. Signo casual que en el caso de las tías nunca es casual. La tienes en el bote. 8) Gesticulan mucho al dirigirse a quien les atrae. Esto sucede más en chicas nerviosas, no es algo general tampoco. 9) Risa floja a paridas sin gracia que puedas decir, a veces hasta el punto de hacerlas parecer un poco simples. Esta es otra característica súper típica. Va orientada a hacerte sentir bien con ellas, aunque lo cierto es que se ríen de verdad. De hecho muchas veces definen a los chicos que les gustan como "los chicos que les hacen reír", sin darse cuenta de que no es el chico en cuestión quien les divierte, sino sus instintos los que les hacen "divertirse" cuando están con alguien que les atrae. 10) El ángulo de sus piernas apunta la mayor parte del tiempo a quien les gusta. Con sus 2 piernas haz un ángulo imaginario y proyecta una superficie a partir de él. Si estás dentro de la misma es una buena señal. 11) Su voz tiene contrastes, casi susurran algunos ratos y hablan muy alto otros. Muy típico en bares, hablándote bajito consiguen tenerte cerca en determinados momentos (con la música tienes que acercarte para escucharlas), y aumentando el tono de voz de forma repentina consiguen captar mejor tu atención cuando quieren contar algo que desean que escuches. Otro contraste que en situaciones tranquilas es claro indicador de que se sienten atraídas.
Si te efectúas las siguientes preguntas y tu respuesta es "SI" aunque sea a una de ellas, tienes muchas posibilidades de que tu computadora tenga un virus. Tu computadora está muy lenta? Un síntoma común de un virus es hacer que la velocidad de la computadora sea más lenta de lo normal. Sin embargo, puede haber otras razones para una baja performance, como un disco rígido que necesita ser fragmentado, una computadora que necesita más memoria (RAM), o la existencia de spyware o adware. Emergen mensajes inesperados, o se inician programas automáticamente? Algunos virus pueden causar daños en Windows o a algunos programas. Los resultados de esos daños pueden incluir mensajes mostrados inesperadamente, programas iniciados o cerrados automáticamente o el cierre repentino de Windows. El módem o el disco rígido están trabajando más de lo necesario? Un virus de e-mail trabaja enviando muchas copias por e-mail. Un indicador de eso es la luz de actividad en el módem de banda ancha que se encuentra constantemente prendida o parpadeando intensamente todo el tiempo; otro indicador es el sonido del disco rígido de la computadora trabajando continuamente. Esos síntomas no siempre representan la presencia de un virus, pero pueden indicar una infección de virus combinado con otros problemas. Para verificar se hay virus, examina la computadora con un programa antivirus. Diariamente aparecen nuevos virus, por lo tanto, es importante mantener el antivirus actualizado permanentemente. Síntomas EXACTOS de que tu PC tiene un virus Tu computadora ya no es la misma? Presenta distintos problemas de performance y aparecen mensajes extraños? Éstos, seguramente, sean los signos de una infección de las infinitas amenazas presentes en el momento de navegar por Internet. Además de un antivirus, es necesario tener conocimiento sobre los síntomas que los malwares provocan en la computadora para poder identificar los problemas y reaccionar con mayor rapidez, evitando males mayores. Hay ciertos comportamientos que habitualmente tienen las computadoras que fueron infectadas, estos son: 1- La computadora "habla" Existen diversos tipos de pop-ups, mensajes y comunicados que informan infecciones y falta de protección. Si aparece este tipo de mensaje es porque debe haber un spyware en la PC o ha sido infectada por un antivirus falso (también llamado "rogueware". http://www.informatica-hoy.com.ar/imagenes-notas/2012/saber-si-la-pc-tiene-virus-2.jpg 2- Lentitud La lentitud en una computadora puede ser provocada por muchas cosas, incluyendo una infección por virus. Las amenazas virtuales (virus, worms, Troyanos, etc ...) ejecutan tareas consumiendo muchos recursos, provocando que el sistema funcione más lento de lo habitual. 3- Las aplicaciones no inician Cuando una o varias aplicaciones no responden o programas dejan de funcionar, es evidente que algo no está funcionando de manera correcta. Existen ciertos malwares que atacan directamente determinadas aplicaciones o programas impidiendo que éstos se ejecuten de manera correcta. 4- Internet no conecta o está lento La pérdida de conexión con Internet es otro síntoma común de infección, aunque puede ser también un problema del servidor, del modem o del router. Cuando la conexión se lentifica, existen muchas posibilidades de que un malware esté conectando una URL o abriendo sesiones separadas de conexión, reduciendo su ancho disponible de banda, o haciendo prácticamente imposible el uso de Internet. 5- Cuando hay conexión a Internet se abren ventanas o el navegador abre páginas no solicitadas. Esta es otra señal muy común de infección. Muchas amenazas son proyectadas para redireccionar a determinadas webs contra la voluntad del usuario. Estas páginas pueden ser imitaciones de páginas legales para intentar engañar. 6- Los archivos personales desaparecieron Este tipo de situación es realmente preocupante. Aún existen algunas amenazas destinadas a borrar o criptografiar información, moviendo documentos de un lugar a otro. 7- El antivirus desaparece y el firewall se desactiva Otra característica típica de muchas amenazas es desactivar los sistemas de seguridad (antivirus, firewall, etc.) instalados. Si un programa se desinstala puede significar un fallo de un software específico, pero cuando todos los componentes de seguridad están desactivados, el sistema definitivamente está infectado. 8- Cambia el idioma Si el idioma de ciertas aplicaciones y programas cambia, o la pantalla se mueve, o desaparecen atajos del escritorio, es posible que el sistema esté infectado. 9- La Biblioteca de archivos (para ejecutar programas, juegos, etc) desaparece Si esto sucede, es más que una indicación de que la computadora está infectada, aunque también puede ser provocado por una instalación incompleta o incorrecta de algunos programas. 10- La computadora ENLOQUECIÓ Si la computadora comienza a actuar por cuenta propia, enviar e-mails, abrir sesiones de Internet y aplicaciones sin solicitudes, es una señal de que se encuentra infectada con algún malware.
Hace poco tuve una charla con un man y este, obviamente, me trata de chetito por ir a la UADE y no a la UBA. Aca pongo todos los estereotipos y clichés posibles. En la UADE tenemos ascensores con pantallas LED enunciando las noticias del dia, el clima e incluso el precio actual para la compra/venta de dolares. En la UBA tienen ascensores con escrituras como "Aca estuvo pablo. 25/05/91". En la UADE a la salida te dan invitaciones VIP para boliches "top" y cupones para champagnes gratis y cosas asi. En la UBA a la salida te roban o te piden monedas para una fresca. En la UADE tenemos Subway, Delicity y Wifi En la UBA tienen Kiosco Don Carlitos, un par de perros y goteras. En la UADE la gente se viste con jean, chomba y zapatillas de 5 gambas para arriba, En la UBA la gente se viste con una remera hippie, un pantalon de tela subversivo y zapatillas de 50pesos para abajo. En la UADE tenemos maquinas expendedoras de gaseosas y dispensers de agua. En la UBA tienen canillas con agua potable con rico sabor a hierro. En la UADE si ves a un alumno de traje es porque va a dar un final. En la UBA si ves a un alumno de traje es porque vino o va a buscar trabajo. En la UADE los baños tienen las paredes pintadas con colores geniales e impecables. En la UBA los baños tienen las paredes pintadas con "quiero pija grande" o "entrego la cola, llamame". En la UADE tenemos estacionamiento propio para profesores y alumnos. En la UBA tienen un deposito para guardar las bicis. En la UADE abundan los apellidos como "Du Moutier" y "Viccenzo" En la UBA abundan los apellidos como "Mamani" y "Quispe". En la UADE tenemos un laboratorio de quimica avanzado y otro acondicionado con computadoras MAC. En la UBA este año pusieron papel higienico en el baño. En la UADE nos visitan diferentes figuras publicas como el Dr. Grondona, el Embajador de Estados Unidos o algun Dr. de Harvard. En la UBA los visitan los cirujas que entran para mear en el baño. En la UADE nos dan la tarjeta de Santander Rio para poder ingresar En la UBA les ofrecen la SUBE en la puerta. En la UADE las clases son con proyector y en asientos iguales al numero de alumnos. En la UBA las clases aveces son y si lo son las tomas en el piso. En la UADE usamos Laptops y MAC's para las clases. En la UBA usan la netbook del hermanito menor que le dio el gobierno. En la UADE la cuota promedio del alumnado es de $2000 En la UBA el sueldo promedio del alumnado es de $2000 En la UADE hay muchos alumnos extranjeros de paises como Estados Unidos, Suecia, Alemania y Australia. En la UBA hay muchos alumnos extranjeros de paises como ch*le, Peru, Bolivia y Paraguay. En la UADE estudia gente mayormente de Recoleta, Palermo u Olivos. En la UBA estudia gente de San Justo, Villa Palito o Laferrere. En la UADE hay muchos alumnos que son fotografos y les gusta sacar fotos a arboles para exposiciones. En la UBA hay muchos alumnos que les gusta trepar arboles. En la UADE estudias abogacia y cuando egresas te insertan en un importante estudio juridico En la UBA estudias abogacia y cuando egresas laburas en un callcenter. En la UADE estudias Politica y al egresar te apadrina un profesor que te lleva a trabajar para el Estado. En la UBA estudias Politica y al egresar te apadrina un profesor que te lleva a cuidar a sus hijos hasta que encuentres laburo. En la UADE hay PC's en la biblioteca con licencias de Windows 7 En la UBA hay PC's sin licencia original de Windows vista. En la UADE se estima que 8 de cada 10 alumnos entraron sin ser virgenes a la vida universitaria En la UBA se estima que 5 de cada 10 alumnos aun no mojaron la chaucha. En la UADE algunos alumnos egresan con la alegria de estar a punto de ser padres a los 25 En la UBA algunos alumnos ingresan con la desgracia de ya ser padres a los 18
1. Una identidad poderosa Tienes que saber lo que eres. Adónde vas. De dónde vienes. Lo que quieres. Y para ser una personalidad alfa, debes saber transmitirlo de una forma seductora y que arrastre a los demás. 2. Fortaleza mental La mujer te va a someter a numerosos TESTS DE APTITUD. No va a dejar de ponerte a prueba. Y, a menos que demuestres fortaleza mental con una personalidad alfa, que seas congruente y que no cedas ante las presiones y amenazas pensará que... ¡eres Beta! 3. Confianza y seguridad en uno mismo ¿Has visto alguna vez a James Bond tartamudear? ¿Lo has visto alguna vez nervioso o con un tic? ¿Lo has pillado alguna vez realizando aspavientos o haciendo gallitos con la voz? ¿No? Pues aplícate el cuento. 4. Espíritu aventurero Lo que más les pone de Indiana Jones no es el actor. Es lo que hace con su personalidad alfa. Así de simple: todo lo que guarda relación con el riesgo y la aventura atrae a las mujeres. Si te pregunta, no hables de cómo pasas horas delante de la tele. Personalidad seductora. El Hombre Alfa. Indiana Jones Eso sí, tampoco arriesgues la vida. En mi opinión, no vale la pena jugarse la SUPERVIVENCIA por la REPLICACIÓN. Hay formas de transmitir que se es aventurero y arriesgado sin jugarse el pescuezo o cualquier otra extremidad. 5. Autonomía e independencia Tienes opciones. ¿Me sigues? OPCIONES. Si ella no te sigue, tienes a otras o, en su defecto, algo mejor que hacer. No lo digas, pero transmítelo con tu personalidad alfa. Si eres capaz de subcomunicar que no eres una persona necesitada de su atención o aprobación, tienes mucho adelantado. 6. Diferenciación atractiva No puedes hacer lo que hacen todos. Una personalidad seductora debe desmarcarse del resto. Siempre. Impacta, sé diferente, explora nuevos caminos. Si compites con las mismas armas que el resto, no esperes ser mejor que el resto. 7. Espíritu ganador A un ganador las cosas le van bien. Y, si no lo hacen, tampoco le preocupa demasiado, pues sabe que es cuestión de tiempo... Todo lo que hace, tiene o le ocurre a un ganador es lo más emocionante, lo más guay, lo más interesante, lo mejor. De nuevo, no digas esto a los cuatro vientos, pues parecería justo todo lo contrario. Por el contrario, subcomunícalo. Los verdaderos ganadores no dicen que lo son, se sienten que lo son. Y eso se nota. 8. No regalar el poder propio Personalidad seductora. El Hombre Alfa Una personalidad alfa no telegrafia interés injustificado. Al enemigo, ni agua. No le des la opción de rechazarte, no le preguntes su opinión si ésta te puede perjudicar, no hagas depender tu felicidad del resultado de la interacción... En definitiva, no regales tu poder. Si depositas tus testículos en una bandeja de plata y se la cedes a tu Objetivo... ¿Qué puedes esperar? ¿Que no haga lo que le plazca con ellos? 9. Cuestionar la validación del Objetivo A veces no es suficiente con no regalar tu poder. TIENES QUE SOCAVAR EL SUYO. Puede que se lo tenga demasiado creído y ni siquiera haya reparado en ti. Necesita, pues, un toque de atención de una personalidad alfa. En suma, necesita saber que quizás no es tanto como cree. Y que... ¿se lo tiene que ganar? 10. Tener la actitud del CHULO y de FRESCO DIVERTIDO. No hay nada más propio de una personalidad alfa que divertirse realmente con alguien que debería imponerte. Tomarle el pelo, reírte amigablemente de esa persona... Si ve que eres divertido y arrogante, que eres atrevido y juguetón donde los demás se quedan congelados de miedo, van a ocurrir dos cosas: a. Se lo va a pasar EN GRANDE a tu lado. b.Te va a ver MUY ALFA.
¿Leer más rápido significa leer mejor? Con la promesa de impulsar no sólo el número de palabras que lees por minuto, sino también el nivel de comprensión de un texto, existen cursos y hasta aplicaciones que afirman que lo lograrás. El problema es que lo mismo que ayuda a acelerar la lectura se opone en la compresión de la misma. Cuando lees a tu ritmo, tus ojos se mueven de un lado al otro a través de una oración. Aplicaciones como Spritz o Speed Read se basan en la idea de que los llamados "movimientos sacádicos" son una pérdida de tiempo. Los desarrolladores aseguran que presentar las palabras de una en una en un punto fijo en una pantalla, omitiendo los movimientos sacádicos, ayuda a leer más rápido. El ojo es más lento que el cerebro "Lo ideal sería poder leer tan deprisa como surge el pensamiento. Este es siempre mucho más veloz que el proceso de la percepción visual". Así lo apunta Juan Guerrero, responsable en España de Progrentis, un método para mejorar la comprensión lectura que incluye técnicas para que los estudiantes, sobre todo, aprendan a leer más rápido. Los ojos son mucho más lentos leyendo de lo que lo es el cerebro procesando esa información, por lo que acaba "distrayéndose". Cuando leemos, nuestros ojos no siguen el texto de una manera continuada, sino que lo hacen a saltos (denominados "saltos de ojo" y haciendo pausas (llamadas "descansos de ojo". También se detienen en puntos de fijación en los que leen bloques de significado, que pueden ser una palabra, un grupo de palabras o una frase entera. Cuantos más puntos de fijación se hagan, más lenta será la lectura, más interrupciones habrá en el flujo de información hacia el cerebro y la comprensión del texto será peor. El "truco", por tanto, es entrenar a los ojos para que realicen movimientos más fluidos al leer, para que no se detengan tanto en los puntos de fijación. Guerrero explica sobre esa velocidad lenta de lectura que: "Normalmente el lector lento, el que lee a razón de 150 a 200 palabras por minuto, aproximadamente, o bien lee de viva voz los vocablos, o bien lo va haciendo mentalmente durante el curso de su lectura, tiene un mal hábito de lectura que dificulta en extremo las cosas: por una parte, disminuye la velocidad lectora, con la consecuente pérdida de tiempo, y por otra, asegura una mala comprensión del pensamiento que se expresa en el texto, ya que la lectura lenta, "palabra por palabra", rompe el pensamiento en pequeños trozos, lo cual hace imposible, o en extremo difícil, captarlo globalmente en su fluido devenir". Una mayor velocidad de lectura se asocia a una mejor comprensión lectora, y en la búsqueda de esa mayor rapidez leyendo, el objetivo es entender frases enteras, no quedarse atascado en palabras sueltas. Pero antes de ponernos a dar consejos sobre cómo podemos leer con más celeridad, tendremos que averiguar si somos lectores lentos o rápidos. ¿Qué tipo de lector eres? ¿Eres un ratón de biblioteca como Rory Gilmore y te llevas dos libros diferentes para leer en el metro? Para saber si puedes ser el Usain Bolt de los lectores hay trucos que pueden orientarte sobre tu velocidad de lectura. Lo que se suele hacer es tomar un texto de referencia, por ejemplo, del eclipse de superluna de hace unas semanas: Un eclipse total de superluna se compone de dos fenómenos. Por un lado, que haya luna llena en el perigeo, es decir, el punto más cercano del satélite natural a la Tierra. La órbita de la Luna no es redonda del todo y cuando llega a esa posición cercana, se ve un 14% más grande de lo normal. Esto es lo que se conoce como superluna. Por otro lado, tenemos un eclipse lunar o lo que es lo mismo: cuando la Tierra se sitúa entre medias de el Sol y la Luna de modo que nuestro planeta bloquea la luz que llega al satélite. En los eclipses solares ocurre al revés: es la Luna quien se pone entre medias y nos crea esas bonitas imágenes donde vemos cómo se interpone por unos momentos delante del astro rey. Durante un eclipse lunar el satélite atraviesa la sombra de la Tierra. Ésta se compone de dos zonas: la umbra y la penumbra. En la penumbra se podrá apreciar como la Luna entra y sale de la oscuridad absoluta que es la umbra ya que en esta última la luz no llega. Por eso, cuando el satélite se empiece a esconder en el eclipse lunar dará la sensación de que se difumina y poco a poco irá desapareciendo. Según vaya aproximándose la Luna a la umbra, desde la Tierra veremos que cuando vuelva a aparecer lo hará con un tono ocre y rojo muy intenso. Esto se conoce como luna de sangre, un fenómeno poco común que en su día estaba relacionado con supersticiones y leyendas en todo el mundo. A día de hoy la ciencia ya ha explicado con precisión porqué ocurre. Contamos las palabras de ese texto, que en este caso son 280, y cronometramos lo que tardamos en leerlas. Luego dividimos el número de palabras por los segundos que nos ha llevado leerlas, y multiplicamos el resultado por 60. Así obtendremos el número de palabras por minuto que leemos, que si están entre 100 y 200, son una velocidad lenta, entre 200 y 300, la media, y por encima de 400, una velocidad rápida. Guardar Compartir en Facebook Twitter Google+ E-mail El otoño es la época del regreso a la rutina, a las clases si todavía somos estudiantes, a leer ya no tanto por placer, sino por obligación. Y ahí, a veces nos gustaría ser como el robot de 'Cortocircuito' y leernos tres libros en cinco minutos, pero nuestro cerebro no funciona así. Aunque sí se le puede adiestrar para que lea más rápido y para que entienda lo que lee, que es el gran quid de la cuestión. Porque leer muy rápido y no enterarse de nada, al final, es como si no supiéramos leer. Se considera que la velocidad de lectura media está entre unas 200 y 300 palabras por minuto, pero para cada persona puede ser diferente. No sólo dependerá de lo acostumbrados que estemos a leer, de si lo hacemos en nuestra lengua materna o en otra, de si el vocabulario utilizado nos es familiar o desconocido, de si a nuestro alrededor hay factores externos que nos distraigan... También dependerá de lo entrenados que estén nuestros ojos a leer. El ojo es más lento que el cerebro "Lo ideal sería poder leer tan deprisa como surge el pensamiento. Este es siempre mucho más veloz que el proceso de la percepción visual". Así lo apunta Juan Guerrero, responsable en España de Progrentis, un método para mejorar la comprensión lectura que incluye técnicas para que los estudiantes, sobre todo, aprendan a leer más rápido. Los ojos son mucho más lentos leyendo de lo que lo es el cerebro procesando esa información, por lo que acaba "distrayéndose". 5698746966_0cc77c695f_o.jpg Cuando leemos, nuestros ojos no siguen el texto de una manera continuada, sino que lo hacen a saltos (denominados "saltos de ojo" y haciendo pausas (llamadas "descansos de ojo". También se detienen en puntos de fijación en los que leen bloques de significado, que pueden ser una palabra, un grupo de palabras o una frase entera. Cuantos más puntos de fijación se hagan, más lenta será la lectura, más interrupciones habrá en el flujo de información hacia el cerebro y la comprensión del texto será peor. El "truco", por tanto, es entrenar a los ojos para que realicen movimientos más fluidos al leer, para que no se detengan tanto en los puntos de fijación. Guerrero explica sobre esa velocidad lenta de lectura que: "Normalmente el lector lento, el que lee a razón de 150 a 200 palabras por minuto, aproximadamente, o bien lee de viva voz los vocablos, o bien lo va haciendo mentalmente durante el curso de su lectura, tiene un mal hábito de lectura que dificulta en extremo las cosas: por una parte, disminuye la velocidad lectora, con la consecuente pérdida de tiempo, y por otra, asegura una mala comprensión del pensamiento que se expresa en el texto, ya que la lectura lenta, "palabra por palabra", rompe el pensamiento en pequeños trozos, lo cual hace imposible, o en extremo difícil, captarlo globalmente en su fluido devenir". Una mayor velocidad de lectura se asocia a una mejor comprensión lectora, y en la búsqueda de esa mayor rapidez leyendo, el objetivo es entender frases enteras, no quedarse atascado en palabras sueltas. Pero antes de ponernos a dar consejos sobre cómo podemos leer con más celeridad, tendremos que averiguar si somos lectores lentos o rápidos. ¿Qué tipo de lector eres? ¿Eres un ratón de biblioteca como Rory Gilmore y te llevas dos libros diferentes para leer en el metro? Para saber si puedes ser el Usain Bolt de los lectores hay trucos que pueden orientarte sobre tu velocidad de lectura. Lo que se suele hacer es tomar un texto de referencia, por ejemplo, del eclipse de superluna de hace unas semanas: Un eclipse total de superluna se compone de dos fenómenos. Por un lado, que haya luna llena en el perigeo, es decir, el punto más cercano del satélite natural a la Tierra. La órbita de la Luna no es redonda del todo y cuando llega a esa posición cercana, se ve un 14% más grande de lo normal. Esto es lo que se conoce como superluna. Por otro lado, tenemos un eclipse lunar o lo que es lo mismo: cuando la Tierra se sitúa entre medias de el Sol y la Luna de modo que nuestro planeta bloquea la luz que llega al satélite. En los eclipses solares ocurre al revés: es la Luna quien se pone entre medias y nos crea esas bonitas imágenes donde vemos cómo se interpone por unos momentos delante del astro rey. Durante un eclipse lunar el satélite atraviesa la sombra de la Tierra. Ésta se compone de dos zonas: la umbra y la penumbra. En la penumbra se podrá apreciar como la Luna entra y sale de la oscuridad absoluta que es la umbra ya que en esta última la luz no llega. Por eso, cuando el satélite se empiece a esconder en el eclipse lunar dará la sensación de que se difumina y poco a poco irá desapareciendo. Según vaya aproximándose la Luna a la umbra, desde la Tierra veremos que cuando vuelva a aparecer lo hará con un tono ocre y rojo muy intenso. Esto se conoce como luna de sangre, un fenómeno poco común que en su día estaba relacionado con supersticiones y leyendas en todo el mundo. A día de hoy la ciencia ya ha explicado con precisión porqué ocurre. Contamos las palabras de ese texto, que en este caso son 280, y cronometramos lo que tardamos en leerlas. Luego dividimos el número de palabras por los segundos que nos ha llevado leerlas, y multiplicamos el resultado por 60. Así obtendremos el número de palabras por minuto que leemos, que si están entre 100 y 200, son una velocidad lenta, entre 200 y 300, la media, y por encima de 400, una velocidad rápida. Cómo leer más rápido Ya sabemos si somos el Correcaminos leyendo, o si queremos mejorar nuestra velocidad de lectura, así que, ahora, sí podemos buscar técnicas o consejos que nos ayuden a conseguirlo. Juan Guerrero apunta que "el buen lector, que no vocaliza y es capaz de captar tres o más palabras con un sólo golpe de vista, podrá captar el significado de las palabras apoyándose en el contexto; así, el lector rápido podrá leer con gran rapidez sin que peligre la perfecta interpretación de las palabras y la comprensión del texto", y es una capacidad que se puede aprender y entrenar. Lo primero que se suele hacer es intentar eliminar los "vicios" o malos hábitos que podemos haber desarrollado al leer, y que nos ralentizan. Debemos descubrir qué cosas nos impiden una lectura rápida y eficiente. "Nuestros malos hábitos de lectura (vocalización, subvocalización, fijaciones excesivas, retrocesos, etc.) deben ser descubiertos y erradicados", señala Guerrero, que explica después que el método visual de Progrentis "es un programa especializado de entrenamiento ocular y cerebral que puede quintuplicar la velocidad y comprensión lectora", y que consta de tres niveles: Mentor 1, que mejora la decodificación del texto trabajando las fijaciones oculares; Mentor 2, que mejora la comprensión lectora a través de operaciones lectoras, y Mentor 3, que mejora la retención a través de mnemotecnias. Con la lectura rápida se busca que el lector tenga una comprensión global del texto, y que no se quede atascado en palabras sueltas Por supuesto, también hay apps y herramientas que ayudan a aumentar nuestra velocidad de lectura, como Spritz, y que probamos en Xataka hace algunos meses, pero vamos a quedarnos con esas técnicas "analógicas", como si dijéramos, que podemos poner en práctica todos los días. Por ejemplo, se recomienda no pronunciar las palabras en voz baja mientras las leemos y evitar la re-lectura de pasajes que acabemos de leer. También hay que intentar desarrollar un espectro de amplio visión en la lectura, es decir, leer varias palabras agrupadas, y hasta utilizar una guía para obligar a nuestros ojos a seguirla, e impedir que salten hacia atrás y vayan haciendo pausas. Felipe Bernal, creador del método '21 errores de lectura que nunca debes cometer para leer rápido con buena comprensión y cómo solucionarlos', apunta una técnica para leer más rápido basada en un menor número de fijaciones: "lo conveniente es tratar de disminuir el numero de fijaciones con las cuales leemos. Un lector normal realiza tantas fijaciones como espacios en blanco hay entre las palabras (...). Un lector rápido divide mentalmente cada línea en las fijaciones que le resulte cómodo". El truco está, en parte, en no leer palabras. El Centro de Profesores y Recursos de Mérida tiene una guía para la lectura rápida y eficiente que afirma que: "Leer palabras es una práctica inútil y un serio estorbo para la verdadera lectura. No hay que leer jamás palabras, y mucho menos ir avanzando en nuestra lectura palabra por palabra, morosamente. En realidad nuestra visión está capacitada para captar conjuntos de palabras, dos, tres y hasta más con un adecuado entrenamiento y de éstas, únicamente su imagen, de forma global". Algunos trucos para la lectura rápida Es habitual que encontremos ejercicios y trucos de diferente tipo para que vayamos poniendo en práctica una mayor velocidad de lectura, que luego son acompañados por algunas preguntas sobre el texto que hemos leído para determinar si lo hemos comprendido, o si simplemente hemos visto palabras, sin entender su significado. Podemos, por ejemplo, incluir palabras incompletas en una frase, para obligarnos a fijarnos en un grupo de ellas para poder entenderla: Du an e un ecl pse l n r el sat l te atraviesa la s mbra de la T er a Otra opción es cubrir con una hoja las palabras, dejando sólo visible la parte superior. Permite que realicemos lo que se denomina "lectura espacial", pues nuestro cerebro es capaz de "rellenar" la información que falta e identificar esas palabras, y los conceptos, viendo sólo la mitad superior. Lo que se busca es que captemos las ideas del texto, más que las palabras. Podemos obligarnos a leer más rápido, aunque al principio no entendamos por completo el texto, utilizando una tarjeta con un hueco en el centro, que sólo nos deje ver una línea de dicho texto. La vamos bajando con un ritmo determinado, y un poco más alto de nuestra velocidad de lectura habitual, para ir obligándonos a reducir las fijaciones, a obtener una imagen global de la frase en lugar de centrarnos en las palabras individuales. La lectura rápida y el mundo moderno Es posible que nos preguntemos para qué es necesario que aprendamos a leer más rápido, sin perder la capacidad de comprensión del texto. El propio Juan Guerrero explica que: "Vivimos en la Era de la Sociedad del Conocimiento, una sociedad inmersa en tecnología y contenido digital, donde el acceso al conocimiento es universal y la comunicación escrita digital es inmediata y sin fronteras. Todo esto está abriendo una brecha en el aprendizaje, la velocidad a la que debo aprender se está separando exponencialmente de la velocidad a la que puedo aprender". Internet ha ampliado esa brecha cada vez más, y si un profesional quiere seguir formándose y manteniéndose al día con las novedades de su trabajo, no le queda más remedio que buscar y leer mucha información. Guerrero señala que "la habilidad de la lectura se desarrolla a lo largo de la educación primaria, alcanzado su madurez en esta etapa (10-11 años aproximadamente) ya que, usualmente, la técnica de lectura no se perfecciona más. El adulto aumenta su vocabulario y la comprensión de temas más complejos, pero no así la cantidad de información que puede leer. Ahora bien, la cantidad de información que una persona debe leer, para su desarrollo profesional y personal, sí aumenta a lo largo de toda la vida. Esta brecha entre lo que puedo y debo leer motiva déficit de aprendizaje". El informe PISA, que evalúa la competencia de los estudiantes en diversos ámbitos a nivel internacional, incluyó por primera vez en 2009 la lectura digital, o lo que es lo mismo, la lectura en internet (que incluye la navegación por sus páginas y el manejo de hipervínculos) y de textos electrónicos. En 2012, el informe determinó que, en general, "el rendimiento de los alumnos en lectura digital está estrechamente relacionado con el rendimiento en lectura impresa", y concluyó que "podría aprovecharse el interés y las habilidades de los alumnos en lectura digital para iniciar un 'círculo virtuoso' a través del cual una lectura más frecuente de textos digitales se tradujera en mejores resultados en lectura, lo que a su vez daría lugar a un mayor disfrute de la lectura y también a mejores resultados en lectura impresa". Lleva un libro a todas partes Éste posiblemente es mi consejo favorito, porque hace mi vida mucho más feliz y relajada en situaciones en las que la gente a mi alrededor se muere de estrés: la cola del banco, la sala de espera del médico, un atasco en el metro, cualquier situación donde tengas que esperar puede convertirse en una oportunidad maravillosa si tan sólo recuerdas llevar contigo siempre un libro que estés leyendo. Para esto es recomendable versiones de bolsillo, libros pequeños y portátiles, o si la seguridad del sitio donde vives lo permite, un Kindle. Quince o treinta minutos muertos transformados en minutos de lectura te harán avanzar en ese libro sin casi darte cuenta. Haz que leer sea una prioridad Todos los días pasamos muchísimo tiempo haciendo scroll sin parar en pantallas infinitas: sea Facebook, Twitter o Instagram, basta con intentar medir el tiempo que utilizamos en esto para darnos cuenta de que podríamos estar haciendo cosas mucho más productivas. Sin que necesariamente tengamos que eliminar todas las distracciones de nuestras vidas, aprender a reconocer estos tiempos muertos y elegir abrir un libro en vez de estirar la mano y agarrar el celular, puede marcar una diferencia sustancial en nuestros avances. Lee varios libros a la vez A veces estamos de humor para ficción, a veces estamos de humor para algo ligero, a veces para un ensayo denso y científico: aceptar que nuestros ánimos fluctúan y tener opciones nos da la posibilidad de no quedarnos atascados en un libro que queremos terminar, pero que hoy no tenemos ganas de abrir. No termines los libros que no te gusten Éste es uno de los derechos fundamentales del lector: la vida es demasiado corta para pasarla arrastrándonos por las páginas de libros que odiamos, sólo porque sentimos la obligación de terminarlos. Esto hace que nuestra lectura sea mucho más lenta, y además nos lleva a tiempos de sequía: semanas en las que no leemos nada porque estamos evitando volver a abrir ese libro que no nos emociona ni un poco. Ten siempre listo el próximo libro Si alguna vez has caído en depresión ficcional por la muerte de un personaje que amaste mucho, o porque tu libro favorito de todos los tiempos se terminó, sabes la importancia de tener otro libro esperando: uno que te emocione leer, que te haga sentir de nuevo deseos de pasar un rato leyendo. Si te cuesta encontrar libros que te gusten, no dudes en pedir recomendaciones a tus amigos y conocidos, y en buscarlas en Internet: hay páginas que existen especialmente para ayudarte a encontrar tu siguiente libro. Lleva la cuenta Saber cuántos libros hemos leído cada año y querer superarnos a nosotros mismos añade un elemento de ludificación que, aunque sea raro, nos ayuda a mantenernos con la mirada en la meta. Aparte de eso, la posibilidad de ver cuándo leímos un determinado libro y qué opinamos de él en ese momento, sumado al elemento social de ver qué están leyendo nuestros amigos y recibir recomendaciones, hace que páginas como Goodreads sean un gran aliado en tus aventuras lectoras. Si realmente quieres leer más, lo mejor que puedo aconsejarte es que hagas de la lectura tu prioridad; que reserves tiempo para leer todos los días y que esa cita entre tú y el papel (o la pantalla de tinta electrónica) se convierta en algo sagrado. Y si tienes recomendaciones que compartir con nosotros, para eso están los comentarios. Un vistazo preliminar para identificar cosas que no le son familiares A veces los historiadores usan palabras especializadas o técnicas cuando escriben que pueden dificultar entender lo que dicen. Antes de iniciar su lectura detallada de las páginas asignadas en un libro de texto de historia, deles un vistazo preliminar a estas páginas buscando palabras que salten a la vista por no serle familiares. A veces estas palabras no reconocidas se encuentran definidas en el margen de la página en la que aparecen. De no ser así, escriba cada una de estas palabras en su libro de apuntes y luego busque sus significados en el glosario del libro de texto o en un diccionario. Escriba los significados a medida que los encuentre. El hacerlo antes de sumergirse en la lectura le ayudará a entender mejor el texto. Repasos múltiples Este método para leer un libro de texto de historia involucra repasar tres veces el material. El propósito de este método es ayudarle a evitar pegarse en muchos detalles que aparecen en un libro de texto de historia. Al evaluar diferentes partes del texto con cada repaso, se incrementará su conocimiento y entendimiento cada vez. He aquí lo que se debe hacer para cada uno de los repasos. Primer Repaso. Lea el primero y último párrafos de las páginas asignadas. Esto le dará una buena idea de los puntos principales que están cubiertos en las páginas asignadas. Segundo Repaso. Lea la primera y última frase de cada párrafo. Estas frases proporcionarán los detalles que necesita para sacar conclusiones más profundas sobre el cuento que están contando el historiador/a, y le permitirá identificar la evidencia que usa para apoyar su punto de vista. Tercer Repaso. Valore el texto de cada párrafo para encontrar evidencias específicas usada por el escritor para darle apoyo a cada una de sus declaraciones. Esta información puede ser comparada con otras fuentes para determinar si el punto de vista del escritor/a es creíble y si ha permitido que sus opiniones personales hayan influenciado su recuento de los eventos. El método de cinco palabras Para ayudarle a identificar las ideas centrales de lo que está leyendo, para cada página escriba las cinco palabras, conceptos o ideas que usted sienta sean más importantes. Hacerlo le permitirá pensar mucho sobre lo que está leyendo y le ayudará a poner prioridades respecto de lo que es más importante. CONSEJO: Usar el método de cinco palabras antes de una discusión en clase o examen es una gran manera de recordar lo que leyó.
El CBC es un mundo completamente nuevo y seguramente esuchaste mucho acerca de este período por el que todo estudiante debe pasar antes de ingresar en su carrera. En esta nota, 10 consejos para La primera semana de clases del CBC es rara porque es como empezar desde cero nuevamente y casi seguro que sin conocer a nadie. Vamos a ver unos consejos simples para empezar las clases de la mejor manera. El CBC no es la secundaria ni mucho menos. El ritmo de estudio y la exigencia son propias de la universidad. Así que tenés que entender que el tiempo que le vas a tener que dedicar debe ser mayor. Si estudiás y no trabajás, tendrás que estar todo el día concentrado en tus estudios. No faltar a clases. Es fundamental no perderte de ninguna clase. Te va a asombrar la cantidad de temas que se cubren en una sola jornada y si no estás,va a ser muy difícil ponerte al día por más que le pidas los apuntes a un compañero. Socializá. Habla con la gente que te rodea y hacé compañeros. Va a ser necesario para tu supervivencia durante cada una de las materias. No sólo para formar grupos de estudio sino también para que tengas una idea si tu nivel es parejo, o si tenés que estudiar más. Juntate con gente que tenga tus mismas prioridades. A diferencia de la secundaria, en la universidad vas a encontrar gente de todas las edades y con distintas historias de vida. La idea es que te hagas compañeros principalmente de aquellos que compartan las misma prioridades que vos. Por ejemplo, si tenés 18 años y recién empezás, no vas a tener las mismas prioridades de alguien de 30 años casado y con hijos. Estudiá todos los días. No esperes a la última semana para estudiar para tu examen. En el CBC tenés que estar al día con las materias o lo vas a lamentar después. Si no te sirve, levantate y andate. Puede sonar chocante, pero es así. Vas a encontrarte con clases de las cuales no vas a sacar nada. Escuchar hablar a alguien durante tres horas no tiene sentido si no te sirve para aprobar el examen. Si no te toman lista, agarrá tus cosas y andate (a estudiar por supuesto). Aprueba el que aprueba el examen. Así de claro. No importa cuanto te esfuerces estudiando o que el profesor vea que consultás un montón. En la secundaria eso contaba, acá ya no. Aprobás solamente si resolvés bien el examen. Trámites al día. No tiene nada que ver con el estudio, pero en la UBA hay mucha burocracia. Por lo tanto, hay que estar atento a todo el papeleo. Prestar especial atención a las fechas de vencimiento de los trámites para evitar problemas después. Si te fue mal, intentalo de nuevo. Está probado que el nivel que traes de la secundaria está varios peldaños abajo de lo que exige el CBC así que es completamente normal que te vaya mal al principio, pero a no decepcionarse, intentálo de nuevo y vas a ver que te va a ir bien. Si podés, no trabajes. Acá ya es una cuestión en el que entra el plano económico. Si sos joven y tus padres pueden bancarte un tiempo, es mucho mejor. Especialmente en el CBC. Eso sí, tu compromiso debe ser estudiar y esforzarte al máximo. Llevar anotado en un papel la asignación de cursos, horarios y aulas. De esta forma no te vas a perder dentro de la sede del CBC. Sin esa información no vas a saber adónde dirigirte. Llevala encima siempre; puede ser en un papel o en el celular. Llegar temprano. Especialmente esa primera semana para tener tiempo de encontrar el aula que te toca para cursar. Mirar con quiénes compartís cursos. Seguramente habrá un grupo de compañeros con los cuales compartirás varias materias. La primera semana conviene ir viendo quiénes son y empezar a hablar con ellos ya que serán tus compañeros de cuatrimestre. Tener algún contacto o alguien con quien hablar. Más allá del grupo que cursa con vos, es bueno hablar y tener alguien de referencia en cada curso como para hacerle alguna consulta o para que te aclare algo si por ejemplo no llegaste a escuchar lo dijo el profesor. Obtener el material lo más rápido posible. En cada asignatura te pedirán libros, apuntes, fotocopias o guías de ejercicios. No esperes a tenerlos, tenés que conseguirlos el mismo día que te lo piden o no vas a poder empezar a estudiar de formal normal. Recorrer la sede. Familiarizate con el lugar, fijate donde está el departamento de alumnos por si necesitás hacer consultas administrativas y leé las carteleras, pues a través de ellas la universidad se comunica con los alumnos. Empezar a estudiar de entrada. Ya el primer día hay que llegar a casa y estudiar. No hay que esperar que se den más temas ni nada. Siempre hay algo para hacer. Anotar los nombres de los docentes. En la misma hoja que tomás los apuntes, anotá toda la información administrativa vinculada a cada asignatura incluyendo los nombres de los docentes. Terminada la cursada puede que necesites buscarlos así que conviene identificarlos de entrada. NO TE DEJES ESTAR Al principio te va a parecer que el tiempo te da para todo, pero acordate que tenés muchas materias y se te pueden superponer fechas de pruebas. Es preferible que estudies todos los días y que empieces con los trabajos apenas te los envían. De esta forma evitarás que se te acumulen. ARMÁ UNA BIBLIOTECA Organizá en tu cuarto un lugar donde poner los libros y cuadernos de forma ordenada. Te será menos tedioso sentarte a estudiar si tenés el material claro y en buen estado. Además, es probable que saques muchos libros prestados de la biblioteca y tenés que guardarlos en un lugar seguro. RECORDÁ QUE PASAS A SER "UNO MÁS" La impersonalidad que genera la universidad puede asustarte. Puede que algunos profesores nunca sepan tu nombre. No podrás explicarles por qué no pudiste estudiar para el examen, no te tendrán la misma consideración que en la secundaria. Esto implica mayor responsabilidad y te ayudará a madurar en este aspecto. SI TE FUE MAL, INTENTALO DE NUEVO El nivel del CBC es más exigente que el resto de los cursos que hayas realizado, pero no te preocupes. Tenés la edad y la capacidad suficiente para estar donde estás, asi que si te fue mal inténtalo de nuevo.
Leer influye de muchas formas en tu mente y en tu vida. Además, en un plano fisiológico se ha demostrado que quienes leen activamente son capaces de incrementar la conectividad de sus neuronas. Mientras tanto en el plano emocional se ha demostrado que al leer – fundamentalmente ficción- se incrementa nuestra capacidad para simular el estado mental de otros y poder sentir más empatía y comprensión por los demás. Asegurar que la literatura educa y hace mejores a las personas es un poco atrevido y difícil de demostrar, pero indudablemente los beneficios de la lectura son incontables. Se ha dicho que es una de las mejores formas de comunicación con uno mismo, que es una manera de conocerse y de conocer a los demás. También, que los libros enseñan a pensar y que el pensamiento construye seres libres. Pero más allá de estos lugares comunes y del placer que consiguen los buenos lectores, científicos han estudiado el efecto concreto que genera la lectura en las personas y sobretodo, han determinado que cierto tipo de lectura produce determinadas cambios en la personalidad de los lectores. Desde el 2006, Raymond Mar y Keith Oatley, investigadores de la universidad de York y de Toronto en Canadá, respectivamente, aseguran que las personas que leen literatura tienen mayor empatía, es decir, mejor capacidad de entender y ponerse en el lugar de otras personas, así como de percibir el mundo desde distintas perspectivas. El buen lector de literatura, en consecuencia, se convierte en un ser más autocrítico, que a su vez puede entender y cuestionar mejor las opiniones, creencias y actitudes de los demás. Pero según los expertos, estas características son solo producto de una lectura profunda (“deep reading”), opuesta a la lectura dispersa, leve y azarosa que abruma en el día a día debido a las nuevas tecnologías. Investigaciones recientes desde la ciencia cognitiva, la psicología y la neurociencia han demostrado que la “lectura profunda” -esa lectura envolvente, rica en detalles sensoriales, con complejidades emocionales y morales- es una experiencia única, muy diferente a la mera comunicación de las palabras. Hoy en día el hecho de estar permanentemente expuestos a pantallas ha disminuido el hábito de leer libros de papel. Cada vez más evidencias sugieren que la lectura en internet es menos atractiva, incluso para los “nativos digitales”. En el 2013, por ejemplo, la Agencia Nacional de Literatura de Gran Bretaña dio a conocer los resultados de un estudio que se realizó sobre 34.910 jóvenes entre los 8 y los 16 años. Los investigadores concluyeron que el 39 % de los niños y adolescentes lee diariamente a través de dispositivos electrónicos y sólo el 28 % lee material impreso. Aquellos que leían sólo en pantalla eran tres veces menos propensos a decir que les gustaba leer y un tercio menos propensos a tener un libro favorito. Estos hábitos de lectura o más bien “no lectura” son preocupantes en este mundo vertiginoso que cada vez tiene menos tiempo y deseos de sumergirse en una lectura reflexiva y en silencio. De manera que, según infieren los estudios, los buenos lectores, que serían personas más perspicaces, observadoras y quizá solidarias, pareciera que se están agotando. Victor Nell, psicólogo consultado por la revista Time, encontró que cuando los lectores están disfrutando la experiencia de leer, el ritmo de su lectura se torna más lento. La combinación de la rápida decodificación, fluidez de palabras y de un progreso lento, sin prisas, da a los “lectores profundos” tiempo para enriquecer su lectura con reflexión, análisis y sus propios recuerdos y opiniones. Es en ese momento en el que el lector logra entablar una íntima amistad con el autor, y más precisamente, con los personajes de ese universo escrito. Es el momento en que el lector se enriquece con una nueva vida que encuentra en otro mundo. Pero se han señalado aún más beneficios. Un estudio de la Universidad de Emory, publicado por el diario inglés The Independent, descubrió que leer un libro que estimule e inspire potencia la conectividad en nuestro cerebro, efecto que puede prolongarse hasta por cinco días. Por si fuera poco, en una investigación realizada por la Universidad de Sussex en 2009 se demostró que la lectura es una de las actividades más relajantes que tenemos a nuestra disposición, según el estudio, por encima de escuchar música, caminar o tomarse un buen baño. Una vez más se encuentra certeza en el viejo refrán según el cual la lectura es a la mente lo que el ejercicio es al cuerpo. – La literatura es en sí un gran simulador de la realidad. Es como una máquina del tiempo que te lleva de golpe hasta diferentes situaciones y épocas con sus características y personajes particulares. Esto nos ayuda a ser más amables con los demás porque nos enseña a ver el mundo desde la perspectiva de otros y nos ayuda a tener en cuenta las consecuencias de nuestros actos para con los demás. También nos demuestra la simplicidad de virtudes como la amabilidad, la generosidad y la simpatía. – La buena literatura siempre ha estado en oposición a los sistemas de valores hegemónicos, esos que sólo priorizan la búsqueda de dinero y poder. Los escritores se alinean en la orilla opuesta a esta concepción del mundo. Ellos nos ayudan a simpatizar con las ideas y los sentimientos que se contraponen al cinismo y la hipocresía del mundo. – La literatura es una cura para la soledad. En los buenos libros podemos encontrar personajes con los cuales nos podemos identificar y con ellos descubrimos todo el mundo que se va describiendo a lo largo de la narración. Cuando el libro es interesante, atrae toda nuestra atención y la soledad simplemente desaparece porque el libro se va convirtiendo en nuestro mejor amigo y compañero. – Los escritores nos ayudan a abrir nuestro corazón y nuestra mente porques dan las herramientas para librarnos de la paranoia y la sensación de persecución que muchas veces nos invade. – Finalmente quiero agregar que la literatura es muy útil además porque nos ayuda a prepararnos mejor para el fracaso. Nadie quiere fracasar en la vida pero en la literatura encontrarás herramientas que te permitirán reconocer que el fracaso existe y que se puede superar para hacerte más fuerte y finalmente alcanzar el éxito que deseas. – La lectura es un buen hábito para todos porque los beneficios que te mencioné antes son iguales sin importar la edad o la condición del lector. Es claro que cada edad tiene sus propias preferencias y necesidades, pero los resultados son iguales para todos. Quiero que pienses en la literatura como un elixir que existe para ayudarnos a vivir con un poco más de sabiduría y bondad, por eso no importa cuándo o dónde, si tienes la oportunidad de leerte un buen libro no lo desprecies, este es mi consejo final. Asegurar que la literatura educa y hace mejores a las personas es un poco atrevido y difícil de demostrar, pero indudablemente los beneficios de la lectura son incontables. Se ha dicho que es una de las mejores formas de comunicación con uno mismo, que es una manera de conocerse y de conocer a los demás. También, que los libros enseñan a pensar y que el pensamiento construye seres libres. Pero más allá de estos lugares comunes y del placer que consiguen los buenos lectores, científicos han estudiado el efecto concreto que genera la lectura en las personas y sobretodo, han determinado que cierto tipo de lectura produce determinadas cambios en la personalidad de los lectores. Desde el 2006, Raymond Mar y Keith Oatley, investigadores de la universidad de York y de Toronto en Canadá, respectivamente, aseguran que las personas que leen literatura tienen mayor empatía, es decir, mejor capacidad de entender y ponerse en el lugar de otras personas, así como de percibir el mundo desde distintas perspectivas. El buen lector de literatura, en consecuencia, se convierte en un ser más autocrítico, que a su vez puede entender y cuestionar mejor las opiniones, creencias y actitudes de los demás. Pero según los expertos, estas características son solo producto de una lectura profunda (“deep reading”), opuesta a la lectura dispersa, leve y azarosa que abruma en el día a día debido a las nuevas tecnologías.
El primer día de clases es un gran reto, pero no hay que morir en el intento. Es decir, la puntualidad en las clases y el buen comportamiento a la hora de presentarte con tus docentes y compañeros es fundamental, pero no debe darte una crisis de ansiedad la noche anterior pensando en las posibles bromas que sufrirás, en si encontrarás o no amigos, en si darás una buena imagen. Este primer día de clases míralo como una exploración: lo principal es ver cómo son las cosas, conocer a los compañeros y docentes, y hacerte una idea de cómo funciona la vida universitaria. A lo largo de la semana te sentirás más a gusto. Relajado, pero concentrado, verás que ese día pasará volando. Lo que debes hacer 1 El coach Daniel Ariza señala que la actitud con la que se asuma ese primer día es fundamental. “Aunque existen sentimientos de temor, ansiedad o angustia, lo mejor es asumir ese primer día con expectativa y tranquilidad, listo para escuchar”. 2 Elsa Díaz, orientadora vocacional, explica que lo mejor es no esperar para recorrer la universidad justo ese primer día de clases. Hay que darse una vuelta antes. “El día de la matrícula, por ejemplo, o cuando se va a reclamar el horario, es bueno darse una vuelta con algún compañero o amigo por el área de la institución, para no correr el riesgo de llegar tarde el primer día o perderse y pasar por la típica primiparada”. 3 Si eres receptor o receptora de una de esas típicas bromas pesadas a los primíparos, entonces lo mejor es reírte de ti mismo –siempre que no sea algo muy grave, porque sí es así, es mejor acudir a las instancias administrativas de la institución- y seguir adelante. “Tienes mucho tiempo para asegurarte de que tu imagen mejorará con los resultados de tus estudios y tus participaciones extracurriculares”, puntualiza Daniel Ariza, coach motivacional. 4 Participa en la semana de inducción: si conoces todas las opciones que te da la universidad, podrás aprovecharla al máximo y encontrar las mejores alternativas para ti. 5 Acércate a personas que muestran interés en tu carrera. La orientadora vocacional Elsa Díaz asegura que esta es una excelente estrategia porque formas alianzas con tus próximos compañeros de estudios y gracias a ellos te verás beneficiado más adelante. 6 Divide tu presupuesto adecuadamente para que te alcance mientras recibes la próxima mesada. El coach Daniel Ariza señala que la ansiedad puede hacerte tomar algunas decisiones apresuradas, pero debes mantener al dinero fuera de ellas. Organiza un presupuesto de lo que necesitarás para comenzar la primera semana de clases. Lo que no debes hacer: 1 El coach Daniel Ariza explica que lo peor que puedes hacer el primer día de clases es llegar pensando que lo sabes y lo puedes todo: “asumir la actitud del malo o del que todo lo sabe y lo puede, es sin duda una de las peores actitudes. Hay estudiantes con más experiencia que enseguida notarán que tras esa fachada hay inseguridad, y sin duda aprovecharán la oportunidad para bajarte de esa nube”. 2 Así mismo, Ariza señala que no hay que burlarse de otros primíparos. “Burlarse de otros primíparos es un error. Entre todos deben unir fuerzas para hacer de la universidad un mejor ambiente e ir creciendo juntos en cada etapa de ese camino”. 3 Otra cosa que no debes hacer es buscar una actividad extracurricular que no te guste solo para encajar en un determinado estándar. “Este es un típico error de los adolescentes, puesto que aún están formando su personalidad. Está bien matricularse si te llama la atención, pero si definitivamente lo hace por encajar en un grupo, esa fantasía se acabará porque pronto se notará que no es lo suyo” 4 No prestar atención en la inducción. “Algunos jóvenes creen que si se toman todo a burla encajarán en cierto prototipo de estudiante y en realidad estarán desperdiciando la oportunidad de conocer las opciones que les da la universidad”, señala Díaz. 5 Burlarse de los profesores. “Burlarse de los profesores es un comportamiento francamente tonto y una total primiparada. Ponerles apodos solo muestra inmadurez y no te hará encontrar amigos y compañeros realmente interesantes, solo caer en los típicos tontos comportamientos”, explica el 6 Embriagarse el primer día sí que es una verdadera primiparada. “Es común que todos queramos sentir lo que es tomar una cerveza después de un día de clases, pero es realmente una novatada hacerlo el primer día de clases o las primeras semanas. No es el momento adecuado”, puntualiza Ariza. 7 Faltar la primera semana de clases. “Algunos primíparos creen que parecerán menos novatos si faltan la primera semana de clases o a varias clases, pero eso solo los hará perder tiempo y desaprovechar los recursos universitarios. Hay que ir y aprovechar para explorar y charlar con los profesores, aunque las clases no hayan empezado formalmente”, aconseja la orientadora Elsa Díaz. Escritor y experto en moda “Está claro que a la universidad se va a estudiar, que no se va a un desfile de modas, excepto claro, en el caso de los y las estudiantes de diseño de modas (y comunicación social, incluidos aunque no quieran admitirlo). Pero es bueno prestar un poco de atención a cómo nos vemos cuando vamos a la universidad. Aunque para muchos es un tema trivial, la imagen que proyectamos tiene tantos efectos como las ideas que discutimos en el salón de clases y con las que nos ganamos el respeto intelectual de nuestros compañeros. Como alguien despistado en cuanto a estilo y estética en mis primeros semestres de universitario, pero también como alguien que aprendió, y aprendió muy bien, a encontrar un estilo propio sin que costara un ojo de la cara, o pretender ser algo que no soy, voy a darles una recomendaciones para que no comentan los errores que yo y muchos sí cometimos: Mujeres, no se esfuercen tanto por un look muy elaborado a principio de semestre, que luego terminarán cambiando por blusas de tiras, shorts y baletas. Tengan en cuenta que la altura de sus jeans no sea menor que la de su ropa interior, no es sexy darse cuenta que es de encajes, de mariposas, de pajaritos, que es un cachetero, un hilo, o peor, que se les olvidó ponerse ropa interior. Una buena impresión la da un cambio de color o corte de cabello cada inicio de semestre, siempre y cuando sea hecho por alguien profesional. Bien es sabido que la que empieza con look Emo o Punk, termina vestida como secretaria para las sustentaciones en 8 a 10 semestre. Y al hombre le pasa lo mismo cuando le toca raparse el Mohawk y deshacerse de los jeans entubados y con rotos, los que también en ocasiones dejan ver que usa boxers de cuadros muy desentonados con la pinta rebelde. Hombres, no quieran verse muy “cool for school”, usando chocatos y mochilas tejidas. Pero tampoco se tomen muy en serio el hecho de que entraron a la universidad, usando camisas de cuadros con jeans, correa negra y zapatos que hacen juego. Un polo de cualquier color se ve mejor que una camiseta manga corta con mil y un letreros, especialmente en los hombres delgados, que a veces parecen desnutridos con esas camisetas, créanme, yo fui uno de esos. Recuerden que si van en pantaloneta, no quiere decir que también deban irse en chanclas. Y mucho menos en crocs. Así que si algún día se sienten con ganas de usar mochos, shorts, o pantalonetas, un buen par de tenis casuales son la elección más indicada. Ah, y hombres, no les de pena llevar y usar sombrilla. Me he dado cuenta que el hombre santandereano asocia el uso de la sombrilla con la feminidad, y por eso se resiste a usarla. Un buen accesorio invisible, para los hombres, es una loción, pero no pachulíes maderosos, ni con olor a patilla o limón que se huelen a metros de distancia. En vez de gastar plata en lociones falsificadas, ahorren para una sola buena loción, un aroma masculino y sutil durante el semestre da una mejor y más durable impresión. Las buenas lociones también vienen en presentaciones pequeñas a buen precio. Para las mujeres, aplica lo mismo, un perfume sutil funciona mucho mejor durante el día. Está bien que un perfume se desvanezca, y no que permanezca en el aire por horas como esos Splash de catálogo con olor a fresa, durazno, piña, uva, patilla, etc. Los ambientadores de olor son para el hogar, no el salón de clases. La universidad es una etapa complicada en todos los sentidos. Nos enfrentamos a un mundo nuevo al que nunca hemos tenido contacto. No conocemos a nadie, nos tenemos que mover de casa, de nuestra zona de confort para acabar en un lugar desconocido. Pero aún así será el lugar donde nos descubriremos a nosotros mismos. En este primer post me gustaría comentar las dificultades del primer día. Y bajo mi experiencia ofrecer una perspectiva que espero que a alguien le parezca interesante: No hay que tener miedo en acercarse a las personas. El primer día de clase, incluso la primera semana o el primer mes te encontrarás con muchas personas que están en la misma situación que tu. Nadie conoce prácticamente a nadie y por lo tanto todo el mundo está dispuesto y abierto a conocer gente. Incluso si sois de esas personas tímidas, como yo, solamente acercaos a un grupo de personas y saludar y presentaos, con eso para empezar basta. Las conversaciones empezarán a fluir. Ante todo nunca dejes de ser tu mismo porque esas personas que conozcas quizás se conviertan en amigos de por vida porque como mínimo convivirás con ellos cuatro años de vuestra vida. En la universidad encontrarás personas y estilos muy diversos, algunos únicos y otros más mediocres. Habla con todo el mundo, sin prejuicios, porque quizás en el menos insospechado encuentres esa amistad que pueda ser duradera. No hace falta que busques a tus futuros amigos desesperadamente el primer día. Yo no conocí a los míos hasta bien entrado el cuatrimestre o incluso más tarde, ya que antes iba con otro grupo de personas. Y ahora, sinceramente, estoy mucho mejor que antes. Perfecto. Ya hemos hecho la primera toma de contacto y los extraños empiezan a ser conocidos. Empieza la primera clase. El tema de dónde sentarse en la universidad. Que los prejuicios no te guíen. Siéntate donde tu mejor creas que estarás. Sí es cierto que en el centro podrás entablar conversaciones con más gente y conocerás a más gente pero también es un lugar donde te puedes distraer. Si has venido a estudiar y a sacar buenas notas siéntate en las primeras filas, es lo mejor, así además el profesor empezará a recordar tu cara. Yo me senté en primera fila harto de que en el colegio me sentaran siempre en última fila por ser alto. Y la verdad es que no me arrepiento de la decisión. Que no te limite el hecho de que no haya nadie sentado en primera fila. Aunque al principio haya poca gente ya verás como poco a poco se irá llenando. La gente no es tonta y sabe como aprovechar mejor las clases. Ahora hasta casi nos peleamos por las primeras filas. Una tarea importante el primer día es tomar apuntes de todo lo que digan los profesores. Son las recomendaciones y normas que ellos llevarán a cabo durante su cuatrimestre. No temas hacer preguntas si algo no te ha quedado claro, mejor solucionarlo antes y que no te de problemas más adelante. Así que siempre papel y bolígrafo encima de la mesa. Os ofrecerán la guía docente, via online seguramente. Es muy importante mirarla porque ahí encontraras también todo lo necesario que has de tener en cuenta sobre esa asignatura. En ella también se incluyen los libros así que no es necesario que los copies todo en esa hoja de papel o agenda, solo lo más relevante. Agenda. Aunque ya no nos pongan deberes para casa una agenda es extremadamente útil para el recordatorio de ciertas tareas. En mi caso apunto la fecha de los exámenes, los días libres (que aprovecho para salir a hacer ejercicio: tema del que hablaré otro día), y luego qué días puedo dedicar más tiempo para preparar entradas en el blog. Pero sobretodo ha de servir para organizarse el tiempo para estudiar para los futuros exámenes. Tema libros: mi recomendación es que no compres ninguno. De momento. Solo aquellos que creas que te servirán para un futuro, según a lo que te vayas a dedicar, pero aún así espera, no hay prisa. En primero, al menos en mi caso que estudio biología, los libros de consulta que recomiendan son de temática general y en la biblioteca hay muchos, no merece la pena gastarse el dinero cuando se puede consultar en la biblioteca y llevar a casa al menos para una semana. Oficialmente no se pueden fotocopiar libros, pero extraoficialmente se hace, todos los sabemos. Es una buena alternativa ya que aunque las imágenes de dicho libro quizás no se vean bien siempre se puede ir a consultar al original de la biblioteca. Además fotocopiado y NO encuadernarlo te permite llevarte parte del libro a donde vayas a estudiar. Eso es una enorme comodidad y habla la voz de la experiencia. Es muy distinto llevar solo diez páginas de un libro de tres mil. La espalda lo agradece. Eso sí, al menos encuentra una manera para mantenerlo recogido. Yo la alternativa que escogí fue guardarlo en una carpeta donde cada tema está metido en una funda de plástico. Es cómodo de guardar y también de buscar y lógicamente de llevar. Coges la funda y listo. A veces también puedes encontrarlos por Internet. Si es para fotocopiarlo no hay ningún problema. Verlo por el ordenador, tablet, es otra alternativa pero a poder ser que el pdf no sea de un libro fotocopiado. Da muchos problemas para encontrar el tema que buscas a parte de ser lento y muy farragoso. Recomiendo las versiones online y aunque no estén en español, en inglés es una buena alternativa (en otro post también hablaré del inglés en la universidad). Pues esto es todo para empezar. Por mi experiencia es sencillo, y remarco que el primer día pasará muy rápido y cuando te des cuenta estarás en casa, metido en la cama, pensando en esa gente que has conocido, ese profesor que tiene pinta de ser duro o esa tarea que ya tienes que hacer. Ante todo muy buena actitud y buena voluntad, con eso conseguirás pasar el primer día. No te estreses y déjate llevar, pronto encontrarás tu sitio y podrás empezar a moverte con más libertad.
Cuando uno se enamora en verdad de una persona es difícil de encontrar la manera correcta de conquistar a la candidata puesto que empiezan las inseguridades de que no le gustes o que te llegue a dejar de hablar. Es cuando más nos equivocamos puesto que en una etapa tan linda como es el enamoramiento no podemos atrevernos a juzgarnos y debemos intentar conquistar a la candidata. Habla de vos:trata de expresarte con la chica para que pueda conocer los verdaderos sentimientos y la idea de vida que tienes, para los mujeres es importantes pues intentan buscar estabilidad en las relaciones y si eres quien esta rato en tal lado y después en otro, tal vez no puedas tenerla tan fácil. Resalta su belleza masculina: La adulación te convendrá, resalta su belleza, su forma de vestir, las mujeres siempre se arreglan para eventos importantes y tratan de verse más bellas que las demás mujeres, por lo que si les empiezas a decir cómo se ven, se darán cuenta que en verdad les interesas. Vestimenta: arréglate, al decir arréglate no quiero decir que te pongas maquillaje, simplemente ponte una ropa que te haga lucir bien y cómodo para que tengas un lindo momento con la chica que piensas es la ideal en estos momentos. Elimina el bloqueo mental: Lo primero que necesitas es corregir el bloqueo mental que inunda tu mente. Debes dejar de pensar tanto y arriesgarte a tomar acción y hacer algo. No pienses de antemano que ella te va a rechazar cuando oses invitarla a salir, solo acércate y lánzate a la acción no dejes que tu mente parlotee. Hazlo. Mantén una actitud positiva y confiada: Debes ser positivo y mostrar una actitud confiada, porque cuando demuestras confianza te sentirás más seguro de ti mismo y ella lo percibirá. Mostrándose confiado y muy seguro tendrás éxito sin dudas. Sal de tu caparazón: Tienes que salir de tu caparazón, porque jamás podrás conseguir una novia mientras estás por allí escondido. ¡CRÉEME Yo cometí este grave error por años!. Tu eres el que debe moverse para conseguir novia. Jamas la chica que te gusta vendrá a Ti a decirte ¿Quieres ser mi novio?. Ya deja de quedarte los fin de semanas solo en casa jugando a los videojuegos, mirando TV o masturbándote. ¡Por Dios sal allá afuera!. Habla con tus amigos: Habla con sus amigos acerca del tema. Diles que tu tienes la necesidad de conseguir novia, probablemente ellos te ayudarán a encontrar la chica adecuada. Búsqueda en línea: Busca en sitios de redes sociales, puede que tengas éxito con eso. Hay un montón de casos de personas que encontraron a sus parejas en sitios de redes sociales. Donde hacer la búsqueda: Busca chicas por donde te encuentras en todas partes, observa a las chicas a tu alrededor. Puede ser que tu novia esté es cercana y tu no la estás viendo. Busca en tu entorno. Antes de acercarse a la chica vos debes conocer al menos algo sobre ella. Por ejemplo, Cuales son sus gustos, sus hobbys, preferencias, Etc. Después de esto, debes acercarte con ella con mucha seguridad y sin dudar. Así que adelante acercarte a una chica, dile tus sentimientos, si ella te rechaza no es el fin del mundo hay millones de chicas allá afuera.
Que es un indicador de interés? Las mujeres por lo general te muestran sutilmente que están interesadas a través de varios actos inconscientes. Para poder captarlos bien se necesita haber pasado mucho tiempo con mujeres. Algunos indicadores requieren que haya mucha atracción. Por ejemplo una mujer que te sigue por la discoteca está más atraída que una que tan solo le hizo un cumplido a tu franela. La fuerza y la cantidad de indicadores te da una idea de que tan rápido está progresando la interacción. Entre mejor seas detectando estos indicadores, y usándolos para tu beneficio, más éxito tendrás. Que me enseñan los indicadores de interés? Los indicadores te dicen cuanta atracción has creado utilizando tus técnicas de descalificación y mostrando tu valor. Sabrás que está verdaderamente atraída por ti a partir de los tres indicadores o más. Si solo te ha dado uno o dos, necesitas crear más atracción, demuestra más valor, haz que te persiga. Algunas mujeres te darán falsos indicadores, no caigas en esa, especialmente las mujeres a las que se les paga para ser bellas, las anfitrionas, bailarinas, mesoneras, etc. Sabrás que son falsos cuando lo está haciendo para obtener algo de ti, como dinero, o un trago. Es una forma de manipulación, a la cual se le responde ignorando sus indicadores. Aquí les dejo una pequeña lista de indicadores: o Te hace un cumplido. o Se ríe de tus chistes que no son graciosos. o Te pregunta a donde te diriges cuando te vas. o Cambia de opinión para estar de acuerdo contigo. o Te pregunta tu nombre. o Te invita un trago. o Te llama o te escribe. o Observa tus reacciones después de que ella habla. o Te toca. o Juguetea contigo .(te fastidia) o Te lleva a conocer a sus amigas. o Si dejas de hablar, ella inicia la conversación. o Se sienta a tu lado o se mueve para estar a tu lado. o Te sigue. o Juega a pelear contigo. o Si sus amigos se van se queda contigo. o Te mira a la boca cuando hablas.