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ElNegroBlack

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Primer post: 4 ago 2010
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¿Te pusiste a analizar la frase?... QUE INCULTO!
HumorporAnónimo8/4/2010

SÓLO PARA GENTE DE MUCHA CULTURA FRASES HABITUALES CON ANTECEDENTES HISTÓRICOS " NO HAY PORONGA QUE LES VENGA BIEN " --- El ONGA fue el dios griego por excelencia, de manera que 'IR POR ONGA' significaba estar en la búsqueda del Dios, gozar de su protección. Diciendo 'NO HAY POR ONGA QUE LES VENGA BIEN', Sócrates retaba a aquellos discípulos que ya no creían en nada, ni siquiera en ese Dios. ¡ Adviértase la sutileza y profundidad de esta frase ! " UN PELO DE CONCHA TIRA MAS QUE UNA YUNTA DE BUEYES " En la antigua Grecia quien poseía una yunta de bueyes era considerado millonario debido al alto costo de cada buey.. Por otro lado es sabido que las conchas marinas carecen por completo de pelos. Con esta metáfora, Sócrates quiso explicar que la felicidad no está en las cosas materiales y que lo verdaderamente esencial en la vida no tiene valor alguno. Los pelos de concha no existen y menos aún se pueden comprar. ¡¡ Otra sublime parábola......! " AGÁRRAMELA CON LA MANO " Al finalizar sus charlas, Sócrates se acercaba al discípulo más destacado, ofreciéndole su larga y rizada barba en reconocimiento a su dedicación y búsqueda continua y esmerada del conocimiento, al tiempo que decía la frase de marras. Cuando un seguidor de Sócrates estrechaba su barba había alcanzado la sabiduría. ¡ Que simple y profundo ejemplo !!!!!!! "MAS VALE CHIQUITA Y JUGUETONA QUE GRANDOTA Y TONTA " Aquí Sócrates señala que debemos fijarnos más en los pequeños acontecimientos de la vida que en los grandes y resonantes hechos, tales como gozar de fama, éxito o dinero........ ¡ Simple y sublime........! " TE LA VAS A COMER DOBLADA " Cuando una mujer cometía algún pecado era castigada de la siguiente manera: Durante un mes se le servía su comida en el piso y debía comerla doblada sin sentarse. ¡ Sabia utilización de la realidad!!!!! " SOS UN TRAGASABLES " Sócrates decía esta frase a quienes no se hacían cargo de sus culpas. Los tragasables eran artistas ambulantes, bufones que solían divertir a las gentes por las calles de los pueblos. Cuando un discípulo decía algo verdaderamente inoportuno o incoherente, Sócrates se echaba a reír y decía: ' SOS UN TRAGASABLES' y esa era una terrible humillación. ¡Hasta en la reprimenda mostraba su elevado espíritu ! " CÁLLATE Y SEGUÍ CHUPANDO " Sócrates murió bebiendo una copa de cicuta. Mientras la bebía seguía impartiendo sus enseñanzas, por lo cual sus verdugos le decían: 'CÁLLATE Y SEGUÍ CHUPANDO' .. ¡ Ejemplo hasta en su muerte!!!!!!! Espero que quede claro el origen de estas frases, injustamente deformadas con sentidos que poco tienen que ver con los originales..... A ver si aprende a hablar como corresponde ... ¡ Sarta de Incultos ¡¡¡¡¡ SI NO COMENTAS EL OSO HORMIGUERO NO TE DEJARA SALIRRRR OTRO POST MIO PARA VICIAR A LA NINTENDO SIN EMULAR, SIN ROMS!!!!!! http://taringa.net/posts/juegos/6438173/Nintendo-en-tu-Mozilla!!!-%5BSIN-ROMS%5D%5BSIN-EMULADOR%5D.html

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Ing y Soc UTN
Apuntes Y MonografiasporAnónimoFecha desconocida

Registrate y eliminá la publicidad! che aca pongo los trabjos q me hicieron hacer a mi xa la materia esa del orto!! bueno espero q les sirva xa no reinvenar la rueda. TP CARLOTA PEREZ Las Nuevas Tecnologías: Una visión de conjunto Realizado por: Curso: 1 .1 La invención de un nuevo producto o proceso ocurre en lo que podríamos llamar la esfera científico-técnica y puede permanecer allí para siempre. La innovación en cambio es un hecho económico. La primera introducción comercial de una invención la traslada a la esfera técnico-económica como un hecho aislado cuyo futuro será decidido en el mercado. En caso de fracasar, puede desaparecer por largo tiempo o para siempre. En caso de tener éxito puede aún permanecer como un hecho aislado, según el grado de apropiabilidad y según el impacto que tenga sobre la competencia o sobre otras áreas de la actividad económica. El fenómeno que realmente interesa es el proceso de adopción masiva. La difusión es lo que en última instancia transforma lo que fue una invención en un fenómeno económico-social. 1 .2 Las innovaciones incrementales son las mejoras sucesivas a las que son sometidos todos los productos y procesos. Desde el punto de vista económico, como observa C. Freeman, este tipo de cambios sustenta el incremento general de la productividad y determina la gradual modificación de los coeficientes en la matriz insumo - producto pero no transforma su estructura. Los aumentos en la eficiencia técnica, la productividad y la precisión en los procesos, los cambios en los productos para elevar su calidad o reducir su costo o ampliar la gama de sus posibles usos, caracterizan la dinámica evolutiva de toda tecnología. La lógica de esta dinámica, denominada "trayectoria natural" por Nelson y Winter y "paradigma tecnológico" por Dosi, es relativamente predecible. Dada una base técnica y los principios económicos fundamentales, es posible predecir con cierta certeza que los microprocesadores, por ejemplo, se harán cada vez más pequeños, más potentes, más rápidos en su operación, etc. Una vez introducida la refinación catalítica, conociendo el perfil de demanda de refinados, era natural esperar que la evolución tecnológica condujera a innovaciones sucesivas para obtener una proporción creciente de gasolina, en detrimento de los derivados más pesados, de menor precio y menor demanda. En la industria de procesos en general, una vez descubierta la famosa Regla de Chilton, según la cual, duplicar la capacidad de la planta solo elevaba el costo de equipamiento en dos tercios, era fácil prever una tendencia a obtener esas economías de escala en toda una gama de industrias. Las innovaciones radicales consisten en la introducción de un producto o proceso verdaderamente nuevo. Por la naturaleza auto - contenida de las trayectorias de cambio incremental, es prácticamente imposible que una innovación radical resulte de los esfuerzos por mejorar una tecnología existente. El nylon no podía surgir de mejoras en las plantas de rayón, ni la energía nuclear de una cadena de innovaciones sucesivas en las plantas de generación eléctrica por combustible fósil. Una innovación radical es por definición una ruptura capaz de iniciar un rumbo tecnológico nuevo. Aunque la disposición a adoptar innovaciones radicales tienda a ser mayor cuando la trayectoria precedente se acerque al agotamiento, su aparición puede ocurrir en cualquier momento y cortar el camino del producto o proceso que sustituye. Por otra parte, hay innovaciones radicales que dan nacimiento a toda una industria. La televisión, por ejemplo, no solo introdujo una rama de fabricación sino también los servicios de programación y transmisión, lo cual a su vez amplio el ámbito de la industria de la publicidad. En este sentido, las innovaciones radicales importantes tienden a transformar la estructura de la matriz insumo-producto agregando nuevas columnas y nuevas filas. 1 .3 Los aumentos en la eficiencia técnica, la productividad y la precisión en los procesos, los cambios en los productos para elevar su calidad o reducir su costo o ampliar la gama de sus posibles usos, caracterizan la dinámica evolutiva de toda tecnología. La lógica de esta dinámica, denominada "trayectoria natural" por Nelson y Winter y "paradigma tecnológico" por Dosi, es relativamente predecible. Dada una base técnica y los principios económicos fundamentales, es posible predecir con cierta certeza que los microprocesadores, por ejemplo, se harán cada vez más pequeños, más potentes, más rápidos en su operación, etc. 1 .4 Los sistemas tecnológicos son constelaciones de innovaciones interrelacionadas técnica y económicamente, afectando a varias ramas del aparato productivo. Rosenberg ha descrito la manera en la cual innovaciones que elevan la velocidad de operación de las maquinas herramienta, por ejemplo, inducen esfuerzos de innovación en aleaciones de corte capaces de operar a mayor temperatura y velocidad y como, en general, la trayectoria incremental en un producto, proceso o rama enfrenta cuellos de botella que se convierten en incentivos para la innovación, incluso radical, en ramas conexas. Nelson y Winter identifican tecnologías genéricas cuya trayectoria natural de evolución abarca todo un conjunto de innovaciones radicales interrelacionadas. A partir de la petroquímica, por ejemplo, se pueden identificar varias familias de tecnologías, las fibras sintéticas que transforman la industria textil y de la confección; los plásticos cuya múltiple impacto como material estructural genera toda una familia de equipos de extrusión, moldeo y corte, transforma la industria del empaque y abre un vasto universo de innovaciones en productos desechables y así sucesivamente. Desde la perspectiva de un nuevo sistema tecnológico, entonces, se establece una lógica que encadena sucesivas innovaciones radicales interrelacionadas en una trayectoria natural global. Una vez establecida la lógica del sistema, es posible predecir una sucesión creciente de nuevos productos y procesos, cada uno de los cuales, visto individualmente aparece como una innovación radical, pero, dentro del conjunto del sistema puede considerarse como un cambio incremental. 1 .5 Las revoluciones tecnológicas son, por lo tanto, el núcleo generador de cambios masivos y fundamentales en el comportamiento de los agentes económicos. Pero, un sistema tecnológico no es el máximo nivel de generalidad para analizar el mundo tan aparentemente variado de las tecnologías. Tal como indicaba Schumpeter, hay innovaciones radicales cuya evidente capacidad para transformar todo el aparato productivo exige calificarlas de verdaderas revoluciones tecnológicas. 1 .6 En ese sentido, he adelantado la hipótesis de que cada revolución tecnológica se basa en una modificación radical y duradera en la dinámica de costos relativos del conjunto de todos los posibles insumos del proceso productivo, estableciendo que algunos tenderán a la baja y otros al alza por largos períodos de tiempo. Esta previsibilidad se convierte entonces en plataforma para la construcción de un "tipo ideal" de organización productiva, definiendo el contorno de las combinaciones más eficientes y de menor costo durante un período dado y sirviendo, en consecuencia, como norma implícita orientadora de las decisiones de inversión y de innovación tecnológica, tanto incremental como radical. En la practica, entonces, la difusión de cada revolución tecnológica especifica seria guiada por un "paradigma tecno-económico" cada vez más enraizado en la conciencia colectiva, hasta convertirse en el "sentido común" de ingenieros, gerentes e inversionistas, para el logro de la máxima eficiencia y la optima practica productiva. 2 .1 Dicho insumo, que denominaremos "factor clave", llega a jugar un papel orientador de esa naturaleza, cuando cumple las siguientes condiciones: a) Su costo relativo debe ser bajo de manera obvia y con tendencias decrecientes claramente previsibles b) Su oferta, a pesar de una demanda creciente, debe aparecer como ilimitada, c) Su potencial universalidad de usos, para propósitos productivos, debe ser masiva y evidente, y d) Debe encontrarse a la raíz de un sistema de innovaciones técnicas y organizativas, claramente reconocidas como capaces de cambiar el perfil y reducir los costos del equipamiento, de la mano de obra y de los productos. 2 .2 Lo verdaderamente nuevo, entonces, no es el mero hecho técnico. La ruptura se produce cuando se entrelazan lo técnico y lo económico a través de una dramática reducción del costo relativo del insumo o conjunto de insumos clave, como consecuencia de una serie de eventos, algunos fortuitos otros motivados, incluyendo una constelación de innovaciones técnicas y organizativas radicales. Y estos saltos tecnológicos tienen mayor probabilidad de ocurrir - o de ser plenamente reconocidos, explotados y ampliamente aplicados- cuando el conjunto de tecnologías basadas en el uso del factor clave de turno ha agotado su potencial para contribuir al aumento de la productividad. 2 .3 Es importante notar que las manifestaciones de agotamiento de un paradigma son múltiples. Cualquier conjunto de tendencias llevadas hasta sus últimas consecuencias tiende al absurdo. La rebelión de los "hippies" contra la masificación y el consumismo, la creciente resistencia laboral frente a la rigidez y monotonía de la línea de ensamblaje, el movimiento ecológico contra la contaminación, el desperdicio y el agotamiento de los recursos naturales, son la contraparte social de lo que en el terreno técnico-económico son los problemas confrontados por ingenieros y gerentes para seguir aumentando la productividad, las ganancias, los mercados o la cadena de productos en los sistemas tecnológicos bien transitados. En este contexto, es posible interpretar el controversial informe sobre "Los Limites al Crecimiento" como la extrapolación de un paradigma más allá de su vida útil. 2 .4 En efecto, lo que sustenta la inevitabilidad de la difusión de un nuevo paradigma a lo largo y ancho del aparato productivo es su capacidad para superar las limitaciones específicas enfrentadas con el paradigma anterior, ofreciendo además un salto cuántico en productividad potencial, brindando oportunidades inéditas de inversión en nuevas áreas e inaugurando nuevas trayectorias de evolución tecnológica. Mas aun, el proceso tiende a auto-alimentarse y auto-reforzarse. A medida que un paradigma tecno-económico se difunde, se introduce un fuerte sesgo en la dirección de la innovación, tanto en el terreno técnico como en el organizativo. De esta manera, la oferta de insumos y bienes de equipo, al incorporar cada vez más los nuevos principios, tiende a reducir el espectro de técnicas disponibles para los usuarios, lo cual propulsa aún más la generalización del nuevo modelo, incluyendo las formas organizativas que lo acompañan. 2 .5 Igualmente, el despliegue de cada paradigma tiende a requerir el crecimiento masivo de una red especifica de infraestructura, la cual contribuye a unificar el nuevo sistema, generando sus principales externalidades y facilitando la construcción del tejido especifico de relaciones inter-ramas de cada período. Alrededor de las ramas principales e impulsadas por el crecimiento de la red de infraestructura (y del costo descendente de acceso a ella), aparece un nuevo conjunto de ramas y actividades inducidas. Estas ramas completan el tejido de interrelaciones aguas arriba y aguas abajo. Su proliferación es característica de los períodos de auge de onda larga. Sugerimos, entonces, que cada auge esta signado por la construcción y generalización de un tejido diferente y motorizado por el crecimiento de ramas distintas de las que prevalecieron en el auge anterior. En eso precisamente consiste el cambio estructural. Reconozco, por supuesto, que estas clasificaciones e incluso la identificación de un factor clave le hacen inevitablemente violencia a la inmensa riqueza y la profunda complejidad de las transformaciones en cuestión. El esfuerzo ha de interpretarse como un intento de encontrar formas de focalizar el análisis del cambio estructural y categorías útiles para su conceptualización. 2 .6 Veamos primero los principales rasgos del paradigma tecno-económico hoy agotado, el cual, habiendo tomado forma básicamente en los años veinte y treinta, habría sido el fundamento del modo de crecimiento, establecido a partir de la Segunda Guerra Mundial. El factor clave del paradigma fue el petróleo barato, junto con los materiales energo-intensivos, especialmente los plásticos. El modelo de eficiencia para la organización del trabajo en planta era el proceso continuo o línea de ensamblaje para la producción masiva de productos idénticos. El tipo ideal de empresa era la "corporación", manejada por una jerarquía administrativa y gerencial, de carácter profesional y claramente separada de las actividades de producción; su estructura incluía un departamento de investigación y desarrollo y la competencia en el mercado toma forma oligopólica. Las ramas motrices eran las empresas gigantes petroleras, petroquímicas, del automóvil y otras productoras de bienes masivos energo-intensivos para los mercados de consumo y militares. El crecimiento complementario de estas ramas núcleo indujo la proliferación del sector servicios (desde las estaciones de gasolina y los supermercados hasta la industria publicitaria y el sector financiero diversificado) al igual que de la industria de la construcción. El sistema requería cantidades crecientes de mano de obra especializada, tanto de planta como de oficina. Se beneficiaba de economías de aglomeración y se basaba en y propulsaba el extensivo crecimiento de una red de carreteras y de un sistema de distribución del petróleo y sus productos (incluyendo electricidad), para alimentar un sistema energo-intensivo de producción, de transporte y de modo de vida de la población. 2 .7 Hoy, con la amplia disponibilidad de microelectrónica barata (conjuntamente con el consiguiente bajo costo del manejo de información), se esta conformando y difundiendo un nuevo paradigma tecno-económico. Ya no parece de "sentido común" continuar por el camino -ahora caro- del uso intensivo de energía y materiales. La organización "ideal" de la producción que se viene dibujando desde comienzos de los años setenta propicia la fusión de la administración, la producción y la comercialización en un solo sistema integrado (mediante un proceso que denominaremos "sistemización", para producir de manera flexible un conjunto variado y cambiante de bienes o servicios información-intensivos. Las ramas motrices del crecimiento serán presumiblemente el sector electrónico y de información, en particular componentes y bienes de capital, impulsados por e impulsando una vasta red infraestructural de telecomunicaciones. El perfil ocupacional tiende a reducir los requerimientos de calificaciones medias y a aumentar los de los extremos superior e inferior de la escala, al mismo tiempo que demanda menos especialización estrecha y más capacidades básicas multipropósito para manejo de información. En todas las esferas parecen surgir tendencias hacia el establecimiento de redes y sistemas, que tienden a sustituir la uniformidad y la repetitividad como practicas optimas de "sentido común". 4 .1 Aparte de la microelectrónica, la biotecnología es la única, entre las nuevas tecnologías claramente reconocibles hoy, cuyo potencial revolucionario es indiscutible. La fuente de este potencial se inaugura con la ingeniería genética, la cual implica un salto cuántico frente al desarrollo anterior de la biotecnología y la modifica cualitativamente tanto en sus técnicas como en la amplitud del espectro de sus aplicaciones. En efecto, el poder manipular la información genética para crear organismos "nuevos" y colocar las fuerzas que guían el metabolismo de la vida al servicio de la producción de riquezas es un salto tecnológico de proporciones inimaginables. 4 .2 Creemos, sin embargo que hay tres factores que juegan en contra. En términos de conocimiento, comparada con la física y la química, la biología es una ciencia mucho menos desarrollada, su objeto es más difícil de estudiar y sus descubrimientos menos generalizables. Esto sugiere la inevitabilidad de plazos relativamente largos de adquisición, sistematización y puesta a prueba de los conocimientos. En términos técnico-económicos, en los bioprocesos se esta todavía en la fase de solución de los problemas técnicos básicos, por lo cual los costos son todavía muy altos y, en la mayoría de los casos donde hay alternativas, no son competitivos. Romper las barreras de costos requiere tiempo para adquirir experiencia productiva e identificar los parámetros propios de las trayectorias biotecnológicas. Por esa misma razón, en términos de probable patrón de inversión, frente a la vasta gama de opciones relacionadas con la electrónica y la informática, con oportunidades de mercado fácilmente identificables, con rutas incrementales probadas y eficaces y con externalidades crecientes, cabe suponer que la ruta riesgosa y semi-explorada de la biotecnología tienda a jugar un papel secundario en el conjunto, aunque pueda ser central para algunos. 4 .3 El acortamiento de los tiempos de investigación y de los plazos de innovación no es en ningún terreno más evidente que en la microelectrónica. Dicho esto, valga insistir que el peso de la biotecnología será sin duda creciente en ciertos puntos del aparato económico, pero no creemos arriesgado afirmar que su evolución estará fuertemente signada por los determinantes del paradigma basado en la microelectrónica. 4 .4 Vistas globalmente, puede decirse que microelectrónica y biotecnología son complementarias. El principal impacto directo de la revolución microelectrónica se da en los servicios y en la industria manufacturera. En ambas no solo se modifican radicalmente los métodos de producción sino que se abre un amplísimo abanico de oportunidades de generación de productos radicalmente nuevos. En cambio, en lo que respecta a la agricultura, la minería y el sector primario en general, al igual que en las ramas químicas, el impacto se concentra en los métodos de producción. La promesa de nuevos productos o de modificaciones importantes a los existentes la brinda, en estos sectores, la biotecnología. En este sentido, el desarrollo de la biotecnología llena un vacío dejado por la constelación de las tecnologías de la información. 4 .5 En términos de modelo ideal de producción, los bioprocesos industriales son altamente compatibles con las trayectorias definidas por el nuevo paradigma. Bifani, por ejemplo, señala como ventajas importantes de los bioprocesos frente a la química tradicional, las siguientes. La capacidad de ahorrar energía, dado que las reacciones se basan en energía biológica renovable y se realizan bajo temperaturas y presiones menores; la reducción del impacto ambiental negativo; la posibilidad de complejos manufactureros más pequeños, más simples y menos costosos, favorecedores de la desconcentración industrial y por ultimo, mayor flexibilidad. Estas características coinciden claramente con las del modelo basado en la microelectrónica. 4 .6 Hay además una línea particular de desarrollo que tiende hacia la fusión entre las dos tecnologías. Las investigaciones en lo que se ha dado en llamar bioelectrónica, dirigidas a utilizar células para fabricar "biochips" son objeto de interés creciente. Ya se han logrado prototipos de laboratorio para chips de memoria, con una capacidad de almacenamiento cuando menos cien mil veces mayor que la lograda con los chips actuales y una muchísimo mayor velocidad de operación. Otro tanto ocurre con la posibilidad de utilizar biosensores para la instrumentación de control de procesos. Sin embargo, este tipo de aplicación parece enmarcarse más dentro de la trayectoria de la microelectrónica misma que en lo que podría entenderse como el cauce propio de la biotecnología. 4 .7 La biotecnología se inserta cómodamente en el seno del nuevo paradigma, su desarrollo, intensivo en el uso y procesamiento de información, amplia los mercados de las ramas principales del nuevo modelo, y su rol es complementario en términos tecno-económicos en varios sectores. Por ello, su expansión tiende a ser favorecida por la generalización del nuevo paradigma. No obstante, además de la influencia moldeadora de las tecnologías microelectrónica, el rumbo que finalmente tome la biotecnología, como posible paradigma autónomo hacia el futuro, estará influido desde ahora por factores sociales, económicos e incluso geopolíticos. Reflexiones: 1. Yo personalmente creo que los horizontes que tiene la microelectrónica en un futuro no son de nuevos desarrollos sino de la capacidad de poder hacer las cosas aún más chicas y todavía mas potentes como ya viene marcándose en la historia de la misma, mi opinión se basa n que desde la creación se ciertos componentes electrónicos básicos como son el transistor, el capacitor y el inductor la electrónica no ha cambiado en nada, los conceptos y siguen siendo los mismos y lo único que cambia es la forma de verlo, ya que al fin de cuentas un microprocesador no está formado por más que transistores; lo único que cambio fue el tamaño y la potencia. Por ejemplo las válvulas (que tenían el tamaño de un celular de hoy en día hacia lo mismo que un transistor en un microchip). 2. Yo creo que sí por la naturaleza de hombre, desde que el hombre piso la tierra ha ido creando y desarrollando cosas ya sean armas, herramientas o tecnologías para facilitarle la vida, por lo que además de la curiosidad propia de por ejemplo saber que forma tiene un átomo en verdad, lo que implicaría desarrollar una tecnología para poder verlo, y esto no tiene límite por que siempre habrá algo que cause curiosidad y que necesite de una nueva tecnología para responder a esa curiosidad. INTEGRACIÓN ENTRE LA ARGENTINA LATENTE Y UN TEXTO Integración entre Argentina latente y Política científica y tecnológica en Argentina Realizado por: Curso: Política científica y tecnológica en Argentina En la película como en el texto se ve que la Argentina tiene una tradición de investigación científica y de desarrollo tecnológico, y que por malas decisiciones políticas no nos posicionamos ante el mudo con toda nuestra capacidad. El desperdicio de recursos (cuando no los regalamos) sumado con la falta de educación y una perdida del sentido de pertenencia llevaron a la argentina a su estado actual, en el que somos “tan poderosos en recurso como incapaces de defenderlos”. Impulso inicial a la investigación científica Los primeros grupos de investigación científica reconocibles como tales en Argentina surgieron en los comienzos del siglo XX y tuvieron su localización institucional en las universidades que, por entonces, eran sólo públicas. El impulso inicial a la investigación científica se generó en la universidad de Córdoba (donde en 1930 con la idea de generar un avión completamente nacional al poco tiempo a fines de 1940 la Argentina se convirtió en la potencia aeronáutica del hemisferio sur), en la Universidad de la Plata y la de Buenos Aires. Todavía hoy, el conjunto de universidades nacionales apunta en su haber el crédito de disponer del grueso de la capacidad científica del país. Pero también hay que aceptar una realidad en la que la gran mayoría de los profesionales por miedo a la inestabilidad del país, a no poder darle a sus hijos una correcta educación o llegar a ancianos en pobreza; o por malos pagos que impulsan a irse se van al exterior donde las oportunidades son mejores. La búsqueda del desarrollo tecnológico paralelamente Las actividades de investigación y desarrollo (I+D) tuvieron cierto grado de implantación en las empresas públicas; particularmente en las áreas de la energía y de la defensa. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se convirtió en un emblema de la capacidad científica y tecnológica local ya que, además de cumplir con su propio cometido, generó un tejido de empresas capaces de producir bienes con muy alto valor agregado. Algunas de ellas siguen actualmente muy activas. Pero en otros casos muchos de los desarrollos que se hacán para empresas extranjeras se vendían y luego ellos los patentaban, entre algunas de las cosas mas destacables se puede decir que la Argentina fue el cuarto país que pudo desarrollar uranio enriquecido para las plantas nucleares, desarrollo que se perdió por culpar a la Argentina de que dichos desarrollos eran para fines bélicos, otra de las cosas que podríamos decir es que la Argentina es la productora de agua pesada mas grande y con nivel de pureza mas alto en el mundo o las patentes aeronatitas que fueron cedidas por Menem, y que fueron desarrolladas en la Universidad de Córdoba. Creación del sistema institucional de la ciencia y la tecnología La mayoría de las instituciones destinadas a diseñar y ejecutar políticas destinadas al desarrollo científico y tecnológico en Argentina fueron establecidas en la segunda mitad de la década de los cincuenta. La CNEA; el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, (INTA), y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Este último organismo, concebido como un instrumento para promover la investigación científica en las universidades, estuvo parcialmente inspirado en el modelo del CNRS francés. Diez años más tarde, en 1968, se creó un nuevo organismo —el CONACYT—, cuyo objeto era regular el conjunto de la trama institucional de la política científica y tecnológica. Tuvo vida efímera, pero es el antecedente histórico de la actual Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Durante los siguientes treinta años no se crearían nuevas instituciones. En general, la historia institucional de la política científica y tecnológica ha transcurrido en Argentina más próxima a la perspectiva y los intereses de la investigación académica que a las demandas del sector productivo. La creación de los organismos puede ser explicada en función de tres factores: en primer lugar, el auge de la teoría del desarrollo; en segundo lugar, y en relación con lo anterior, la creencia acerca de que el Estado debía desempeñar un papel protagónico en el estímulo y la producción de conocimientos científicos y tecnológicos y que, adicionalmente, era necesario desarrollar una verdadera planificación de dichas actividades. En tercer lugar, la difusión de modelos institucionales para la planificación, promoción y producción de conocimientos difundidos por agencias internacionales como UNESCO y OEA. Rupturas y retrocesos El desarrollo científico y tecnológico de Argentina siguió un proceso signado por numerosas rupturas, estrechamente relacionadas con los vaivenes del contexto político e institucional del país. Existe consenso en señalar que el avasallamiento de la Universidad de Buenos Aires en 1966, conocido como «la noche de los bastones largos» significó, de hecho, la ruptura de buena parte de las tradiciones científicas. Como consecuencia de aquellos episodios se produjo la disgregación y migración de muchos grupos consolidados, lo cual dejó a una generación de jóvenes investigadores sin un conjunto de científicos que debían haber sido sus referentes. A pesar de todo esto la película nos muestra como muchos si se quedaron “para devolverle al país todo lo que me dio”. Durante el gobierno militar del período 1976-1983 la política científica y tecnológica estuvo fuertemente orientada hacia los temas considerados de interés para el régimen. Al mismo tiempo, como una estrategia enmarcada en el plano ideológico, se quitó apoyo a la investigación universitaria y se favoreció un trasvase de los grupos más calificados hacia el CONICET. Ambas políticas comenzaron a ser revertidas a partir de que el país recuperara la democracia: algunos de los programas de interés militar, como el Proyecto Cóndor, destinado al desarrollo de misiles, fueron cancelados y el programa nuclear fue reducido por tratar a dichos desarrollos nucleares de se con fines bélicos. Las universidades públicas, en cambio, comenzaron una recuperación muy acentuada de su capacidad para realizar investigación científica, a pesar de que como muestra la película el presupuesto para ello es menor al 0,4% del producto bruto, mientras que por ejemplo en Brasil es de mas del 1% y en estados unidos mas del 2%. Las políticas económicas neoliberales que fueron puestas en práctica a partir de 1976, aplicadas intermitentemente en los primeros años de la democracia y rigurosamente ejecutadas en la década de los noventa donde se busco no producir nada sino importar todo, donde las principales empresas fueron privatizadas y mucha gente se movilizo para que esto no Uceda como se puede nombrar a la gente del astillero todo esto centrado en la apertura de la economía y la estabilidad macroeconómica, conspiraron contra la trayectoria tecnológica de las empresas argentinas y restaron interés a la capacidad de producir localmente conocimientos científicos y tecnológicos relevantes. La situación actual Pese a su tradición de éxitos tempranos, la ciencia argentina atraviesa una crisis profunda que, en parte, acompaña la crisis general del país, pero que, además, obedece a problemas propios. Es cierto que todavía existen grupos de excelencia que mantienen un adecuado nivel de actividad y que, en términos generales, la comunidad científica ha sido activa en la defensa de las instituciones de investigación, pero en su conjunto el panorama actual es un reflejo empobrecido del pasado esplendor. Existen también muy buenos ejemplos de capacidades tecnológicas competitivas a escala internacional, como los de la empresa mixta INVAP y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) como el proyecto de un satélite en conjunto con la NASA, aunque lamentablemente son aislados, en el escenario de un perfil productivo con escaso valor agregado. Nuestro problema es que nosotros no ejercemos políticas de consumo interno, en la película da ejemplos de que nosotros a nivel de satélites podemos igualar la tecnología que maneja la NASA y con costos menores pero no se los podemos vender por que tienen una política de utilizar el 100% de su propio producto. Muy baja inversión La inversión argentina en ciencia y tecnología apenas alcanza al 0,42% del PBI, mientras que Alemania invierte el 2,26%, Estados Unidos el 2,68%, Francia el 2,32% y Japón ha superado ya el 3%. En América Latina, Brasil alcanzó el 1,05% en el año 2000. La media latinoamericana, de un 0,62%, es superior al valor de Argentina. En valores absolutos, Argentina invirtió en 2001 el equivalente a 1.141 millones de dólares, en tanto que México superaba los dos mil doscientos millones y Brasil los seis mil doscientos millones. Y a pesar de eso en la película se muestra la falta de recursos para desarrollar, pero pesar de todo eso hay mucha gente que sigue apostando al país. La medida de las actividades científicas y tecnológicas, siguiendo el concepto más amplio de la UNESCO arroja una diferencia aún más amplia. En la actualidad, la mayor parte de las instituciones científicas y tecnológicas se encuentran en un estado de emergencia en el plano presupuestario, en lo relativo a su misión, a sus orientaciones y su funcionamiento. Así, este país, que décadas atrás pudo producir premios Nobel y desarrollar tecnología propia. El concepto de actividades científicas y tecnológicas (ACT) incluye, además de la I+D, otros gastos, como la formación de investigadores y la prestación de servicios científicos y tecnológicos. Capital humano de cierta importancia Tanto en el texto como en la película se habla sobre la importancia de el factor humano en el desarrollo científico, esto aparece cuando el desarrollo ya sea de un avión como en la Universidad de Córdoba o como un torno o un reactor nuclear, lo que destaca es la capacidad y habilidad de el desarrollo de esas ideas, que mientras el sistema científico y tecnológico argentino necesita imperiosamente más investigadores y mayor inversión, lo que está ocurriendo realmente es el éxodo de muchos de los científicos y profesionales jóvenes más calificados. La historia, sin embargo, permite disponer de una herencia que todavía constituye un capital de cierta importancia. Con sus más de veinticinco mil investigadores y becarios, Argentina muestra el indicador más alto con relación a la población económicamente activa (PEA). El valor de 1,67 investigador por cada mil integrantes de la PEA duplica al de Brasil y supera al de Chile. Como se puede ver, la existencia de una dotación relativamente importante de investigadores parece ser el resultado de la persistencia de tradiciones científicas de larga data. Se debe agregar que, a pesar de los esfuerzos que se realizaron en épocas pasadas por promover el desarrollo tecnológico basado en la utilización de conocimientos científicos producidos localmente, la mayor parte de ellos rara vez fueron efectivamente aplicados en los procesos de producción de bienes y servicios. En este contexto de restricciones, el salario de los investigadores y los docentes universitarios es extremadamente bajo y genera escasos estímulos al desarrollo de vocaciones científicas y académicas. Las universidades Actualmente, más del sesenta por ciento de las cincuenta mil personas que trabajan en actividades científicas y tecnológicas en Argentina lo hacen en las universidades nacionales (públicas). En casi todas ellas se ha producido la consolidación de ciertos grupos de excelencia. La influencia de instrumentos para financiar el mejoramiento de la calidad de las universidades, así como la práctica de la evaluación y acreditación universitaria ha sido positiva y expresaron políticas públicas más activas en el impulso a la investigación y el mejoramiento de la calidad de las universidades. Como la Universidad de Córdoba en donde se desarrollaron completamente varios modelos de aviones, no obstante, la concentración de las capacidades científicas y tecnológicas en el sistema universitario en un grado tan alto contradice las tendencias mundiales, que apuntan más bien hacia un fortalecimiento de las estructuras de la I+D empresarial. En este sentido, la fortaleza relativa de las universidades nacionales en materia de investigación científica puede ser vista como la contratara del escaso dinamismo tecnológico del sector productivo argentino. Por otra parte, pese a concentrar el grueso de los investigadores del país, la estructura de las universidades nacionales no puede ser presentada en general como la que correspondería a una institución que aspire a ser identificada como el locus de la ciencia. Los números son elocuentes: sólo el 16% de los investigadores universitarios tiene dedicación exclusiva. Los docentes investigadores (un conjunto de más de 25 mil personas) representan sólo el 17% del personal de las universidades nacionales. A los datos cuantitativos hay que agregar la estructura fragmentada en facultades, cátedras e institutos de la mayor parte de las universidades nacionales (las más tradicionales, en particular), lo que obstaculiza el desarrollo de proyectos de cierta envergadura y la conformación de masas críticas que presupongan vínculos interinstitucionales y trabajo en redes. Las empresas En el sector público las empresas argentinas en su mayoría privatizadas por Menem en la década del 90 generaron además de mucha desocupación que muchos de los profesionales en los que los jóvenes investigadores debían de haberse referenciado se vieron obligados por la desindustrialización a irse al exterior. En lo que respecta al sector privado, las empresas argentinas son, con algunas excepciones, poco innovadoras. La inversión privada en ciencia y tecnología apenas representaría un 20% del total del país, mientras que en los países industrializados la contribución del sector privado oscila entre el 50% y el 75% del esfuerzo nacional. La comparación entre el desempeño de las mejores empresas argentinas desde el punto de vista tecnológico y las mejores a nivel mundial muestra un abismo de tales proporciones que obliga a dejar de lado estrategias imitativas y replantear los supuestos mismos de una política tecnológica, orientándola más hacia el aprendizaje, la modernización y la conformación de redes que fortalezcan capacidades, hacia la innovación basada en I+D formalizada como tal. Un énfasis debe ser puesto sobre la conformación de redes, por cuanto uno de los problemas principales del sistema tecnológico es el aislamiento y los compartimentos estancos. Son insuficientes los vínculos entre quienes producen y aplican los conocimientos. Muchos empresarios descreen de la ayuda que puedan recibir de los científicos y tecnólogos. Por otra parte, una desconfianza recíproca hacia los intereses empresariales prevalece en algunos sectores de la comunidad científica. Por lo tanto, el establecimiento de vínculos de colaboración mutua es un cambio necesario para lograr que el conocimiento científico y tecnológico pueda ser apropiado por la sociedad. Enfoques y estrategias alternativas hacia el futuro Personalmente creo que el enfoque por parte de los científicos está lo que haría falta es un cambio en la política, un cambio hacia la valorización de el desarrollo científico y del conocimiento, En tal escenario confrontan diferentes estilos de política científica que se corresponden con la visión y los intereses de distintos actores y que configuran diferentes culturas, en el sentido de valores, normas y legitimidades predominantes. Así, es posible reconocer, en primer término, la vigencia de un enfoque propio de la cultura científica tradicional, sostenida fundamentalmente por los propios investigadores, que defiende la necesidad de asignar recursos al fortalecimiento de la investigación básica, siguiendo casi exclusivamente criterios de calidad Un enfoque alternativo denota la influencia de la cultura económica y está centrado en el estímulo a los sistemas de innovación y la política que propone se orienta a fortalecer los vínculos entre las instituciones que integran la red sistémica. Ciertos actores interesados en impulsar una modernización industrial respaldan una estrategia de este tipo. Sin embargo, esta posición registra dos debilidades: una de ellas deriva de la escasa demanda de conocimientos por parte de las empresas, lo que convierte a los sistemas de innovación más en un postulado teórico que en una realidad. La otra es inherente al reduccionismo de su enfoque, ya que pretende abarcar la totalidad del proceso creativo de conocimiento científico desde la óptica innovadora. Por este motivo, la comunidad científica suele rechazar su aspecto economicista. Un tercer enfoque ha surgido en el seno de una cultura burocrática que supone ser capaz de alcanzar la mayor racionalidad en la articulación de los fines y los medios. La visión propia de este enfoque ha conquistado espacio en los últimos años en distintos círculos de opinión. Desde una perspectiva modernizadora, este enfoque menosprecia la utilidad de la investigación y, en general, de los esfuerzos orientados a lograr una capacidad científica y tecnológica propia. Se basa en la suposición de que las tendencias globales han de producir necesariamente una nueva distribución internacional del trabajo y del saber que, por necesaria, deberá ser aceptada. Desde esta óptica, países como Argentina no estarían en condiciones de formar parte del grupo de aquellos que producen la ciencia y la tecnología, sino sólo de los que se limitan a aplicarlas. Cree además en la disponibilidad universal de los conocimientos y, si a esto se suma el deslumbramiento por Internet, no es raro que la política científica y tecnológica correspondiente a este enfoque termine basada en una confusión entre los procesos de creación y de transmisión de conocimientos, como antes se ha señalado. La existencia de los tres enfoques y culturas reseñados es un dato fáctico que surge de observar la conducta de los actores en el escenario de la política científica y tecnológica en Argentina. No son, por lo tanto, en el plano lógico, las únicas alternativas posibles.

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