ElTuma
Usuario (Argentina)
A un Año de la muerte del ultimo gran dirigente Argentino, queremos invitar a todas las personas a participar del acto homenaje que se hara hoy dia miercoles a las 18:00 hs en el Congreso. EL HOMBRE DE LA DEMOCRACIA... "Siempre creí y así lo dije en tantas oportunidades que es la misión de los dirigentes y de los líderes plantear ideas y proyectos evitando la autoreferencialidad y el personalismo; orientar y abrir caminos, generar consensos, convocar al emprendimiento colectivo, sumar inteligencias y voluntades, asumir con responsabilidad la carga de las decisiones. Sigan a ideas, no sigan a hombres, fue y es siempre mi mensaje a los jóvenes. Los hombres pasan, las ideas quedan y se transforman en antorchas que mantienen viva a la política democrática." Nacido Chascomús, Buenos Aires, el 12 de marzo de 1927 fallecio ayer, 31 de marzo de 2009. Abogado, político, estadista y promotor de los derechos humanos argentino. Fue concejal, diputado provincial, diputado nacional, senador nacional y Presidente Constitucional de la Nación Argentina desde 1983 hasta 1989. Realizó sus estudios primarios en la Escuela Normal Regional de Chascomús y los estudios secundarios en el Liceo Militar General San Martín, de donde egresó con el grado de subteniente de reserva. Tuvo como compañeros de clase a Leopoldo Fortunato Galtieri y Jorge Rafael Videla. Es más fue de viaje de egresados a Bariloche con ellos. En 1950 comenzó su actuación política en el Movimiento de Intransigencia y Renovación de la Unión Cívica Radical, en Chascomús, donde participó de la fundación del diario "El Imparcial". El 17 de noviembre de 1966 durante la dictadura militar del general Juan Carlos Onganía fue detenido por un breve tiempo, por haber reabierto el Comité de la Provincia. A partir de la dictadura militar de Onganía, Alfonsín estrechó sus contactos con los sectores de centro-izquierda, como el socialismo dirigido por su amigo Guillermo Estévez Boero, y comenzó a desarrollar, desde la Provincia de Buenos Aires, un pensamiento socialdemócrata dentro del radicalismo que tendría un considerable impacto en la juventud. Alfonsín rechazó expresamente la lucha armada como camino de progreso social, que adoptaron por entonces algunos grupos católicos, nacionalistas, peronistas y de izquierda, para ofrecer a un amplio sector de la juventud un canal pacífico de militancia de centro-izquierda. El alfonsinismo apoyó la consigna “Elecciones libres y sin proscripciones”, como alternativa a “Ni golpe ni elección: revolución”. La actividad política vedada obligó a Alfonsín a expresar su oposición a la dictadura y difundir sus argumentos a través de su actividad periodística: fue columnista de la revista Inédito de Mario Monteverde y escribió artículos en otros semanarios bajo el seudónimo de Alfonso Carrido Lura. Entre 1971 y 1972, los jóvenes radicales de la Junta Coordinadora Nacional y Franja Morada, que habían mantenido una militancia activa contra la dictadura miliar, comienzan a acercarse a Raúl Alfonsín. En 1973, la Unión Cívica Radical perdió las elecciones ante Juan Domingo Perón; Raúl Alfonsín resultó electo, una vez más, diputado nacional. Poco después, en mayo, Alfonsín amplió la extensión del sector que conducía para crear el Movimiento de Renovación y Cambio, con una posición sumamente crítica a la estrategia de unidad nacional del balbinismo, en contra de todo acuerdo con el peronismo, y un programa de izquierda socialdemócrata que proponía la reforma agraria, una nueva reforma universitaria, la democratización del sindicalismo y el establecimiento de una democracia social. El 18 de diciembre de 1975, tres meses antes del golpe militar que dio inicio a la dictadura conocida como Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), Alfonsín fue una de las personalidades que fundaron la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). Esta asociación fue la primera creada en Argentina para hacer frente a las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos que en aquella época comenzaron con la actividad de la denominada AAA. Su primera reunión se llevó a cabo durante el mes de diciembre de 1975 en la Casa de Ejercicios Espirituales que dependía de la Iglesia de la Santa Cruz y fue convocada por Rosa Pantaleón (fallecida el 7 de marzo de 1997) y asistieron: el obispo de Neuquén don Jaime de Nevares, el rabino Marshall Meyer, el obispo Carlos Gatinoni, la doctora Alicia Moreau de Justo, Raúl Alfonsín, Oscar Alende, Susana Pérez Gallart, Adolfo Pérez Esquivel y Alfredo Bravo. La APDH desempeñó un importante papel de defensa de los derechos humanos durante la dictadura militar, luego apoyó el trabajo de la CONADEP y finalmente luchó contra la impunidad de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el Proceso de Reorganización Nacional, parte de cuya responsabilidad fue del propio Alfonsín, cuando fue presidente. Durante la dictadura militar, Alfonsín puso gratuitamente su servicio de abogado para defender opositores y presentar hábeas corpus por los detenidos-desaparecidos, actividad que por sí misma solía significar la muerte. Realizó varios viajes a América Latina, los Estados Unidos, Asia, la Unión Soviética y Europa, donde frecuentó a los dirigentes de la Internacional Socialista (IS), denunciando la masiva violación de derechos humanos que se estaba produciendo en Argentina. En 1976 fundó y dirigió la revista Propuesta y Control, única revista política opositora en aquellos primeros años del gobierno militar. Elecciones presidenciales de 1983 Desde fines de 1982, una vez abierto el proceso de transición a la democracia, bajo la presidencia del general Bignone, Alfonsín se convirtió, primero en presidente Universal de la Unión Cívica Radical al imponerse el Movimiento de Renovación y Cambio en las elecciones internas partidarias. Poco después fue nominado candidato a presidente de la Nación, cuando el otro precandidato radical, Fernando de la Rúa, declinó su candidatura ante el amplio apoyo que estaba recibiendo Alfonsín en todo el país. Como candidato a vicepresidente fue nominado Víctor H. Martínez. Los dos principales candidatos presidenciales eran el peronista Ítalo Lúder por el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) y el radical Raúl Alfonsín, por la Unión Cívica Radical (UCR). Existía entonces un generalizado sentimiento de que el peronismo sería un claro ganador, incluso entre los propios dirigentes radicales.[7] La campaña electoral de Alfonsín se caracterizó por renovar los canales de la comunicación política en Argentina. Ocho meses antes de la elección, Alfonsín contrató al publicista David Ratto para dirigir su campaña. Por entonces los partidos políticos argentinos solían restar importancia a la publicidad como método para lograr adhesión electoral y solía ser realizada por los propios dirigentes políticos. El equipo publicitario decidió personalizar la campaña, centrándola en la imagen del candidato y destacando sus cualidades naturales. Varios lemas tuvieron impacto masivo, como la frase “Ahora Alfonsín”, o la imagen de un escudo con los colores de la bandera argentina y las iniciales "RA", correspondientes tanto a Raúl Alfonsín como a República Argentina. También fue importante el “saludo de Alfonsín”, con la forma de un “abrazo a la distancia”, que surgió del gesto que el propio Alfonsín tuvo en un acto en el Luna Park el 7 de diciembre de 1982. Un momento clave de la campaña electoral fue la denuncia de un pacto entre la cúpula de las fuerzas armadas y la dirigencia sindical para no juzgar los crímenes cometidos por estos, lo que tuvo repercusión en el mundo. La pericia de los dirigentes de la campaña de la UCR quedará de manifiesto con la denuncia del denominado "Pacto militar-sindical", un supuesto acuerdo entre representantes de los sindicatos (léase el centro neurálgico del partido peronista en ese momento) y los militares en vías de abandonar la casa de gobierno. A través de la denuncia de ese arreglo político —que de acuerdo a las encuestas fue considerado por el grueso de los electores como algo real y negativo para el destino del país— Alfonsín logró identificar a su principal oponente con el pasado inmediato, con el conflictivo periodo 1974-1976, y con la dictadura. Esa jugada política fue efectuada —según un análisis realizado por Oscar Landi— en un momento en que los expertos coincidían en que la tasa de los intencionados de voto por la UCR se había estabilizado en tanto crecía la del peronismo Heriberto Muraro La campaña electoral de Alfonsín buscó sobre todo transmitir una imagen de paz, evitando cuidadosamente todo conflicto, gestos de violencia en los actos, discursos agresivos, etc. Para acentuar la importancia de su mensaje democrático eligió para cerrar sus discursos en los actos el Preámbulo de la Constitución Nacional. Las elecciones se realizaron el 30 de octubre de 1983 y Alfonsín triunfó obteniendo el 51,7% de los votos frente al 40,1% del peronismo. Presidencia de la Nación (1983-1989)ç El 10 de diciembre de 1983 Raúl Alfonsín asumió la presidencia de la Nación. Su gobierno enfrentó dos grandes grupos de problemas: la consolidación de la democracia y la difusión de la misma hacia todos los ámbitos de la sociedad y la relación con las Fuerzas Armadas; y la obra general de gobierno marcada por la inflación y la crisis de la deuda. Derechos humanos y sublevaciones militares El gobierno de Alfonsín debió enfrentar el problema de la transición a la democracia en un país con una larga tradición de gobiernos militares que había llegado al terrorismo de estado y la guerra. El 15 de diciembre de 1983 Alfonsín sancionó los decretos 157/83 y 158/83. Por el primero se ordenaba enjuiciar a los dirigentes de las organizaciones guerrilleras ERP y Montoneros; por el segundo se ordenaba procesar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas. El mismo día creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), integrada por personalidades independientes como Ernesto Sábato, Magdalena Ruiz Guiñazú, Graciela Fernández Meijide, entre otros, con la misión de relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, para fundar el juicio a las juntas militares. También el 15 de diciembre Alfonsín envió al Congreso un proyecto de ley declarando nula la llamada ley de auto-amnistía Nº 22.924 dictada por el gobierno militar. Una semana después el proyecto fue sancionado como Ley Nº 23.040, la primera ley de la nueva etapa democrática. El 20 de septiembre de 1984 la CONADEP produjo su famoso informe titulado Nunca Más y concurre a entregarlo al presidente Alfonsín acompañada de una multitud de 70.000 personas.[10] El 4 de octubre de 1984 la Cámara Federal (tribunal civil) toma la decisión de desplazar al tribunal militar que estaba enjuiciando a las juntas para hacerse cargo directamente del juicio. Los fiscales fueron Julio César Strassera y Luis Gabriel Moreno Ocampo. El juicio se realizó entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985. Se trataron 281 casos. El 9 de diciembre se dictó la sentencia condenando a Jorge Rafael Videla y Eduardo Massera a reclusión perpetua, a Roberto Viola a 17 años de prisión, a Armando Lambruschini a 8 años de prisión y a Orlando Ramón Agosti a 4 años de prisión. Por las características que tuvo, la condena a las juntas militares realizada por un gobierno democrático constituyó un hecho sin precedentes en el mundo, que contrastó fuertemente con las transiciones negociadas que tuvieron lugar en aquellos años en Uruguay, Chile, Brasil, España, Portugal y Sudáfrica. Alfonsín enfrentó varias sublevaciones de militares conocidos como carapintadas El gobierno de Alfonsín estuvo permanentemente amenazado por sectores de las Fuerzas Armadas que se negaban a aceptar el enjuiciamiento por violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar anterior. Para intentar mantener bajo control el descontento en las Fuerzas Armadas, en 1986 Alfonsín debió intervenir personalmente para que el Congreso sancionara la Ley de Punto Final imponiendo un plazo de 60 días para procesar a acusados de delitos de lesa humanidad cometidos durante el gobierno militar. La Ley de Punto Final no fue suficiente y en la Semana Santa de 1987 se produjo una gran rebelión militar compuesta mayoritariamente por jóvenes oficiales que se denominaron “carapintadas” dirigidos por el teniente coronel Aldo Rico. Al mismo tiempo que los jefes militares demostraban que no estaban dispuestos a obedecer las órdenes del presidente Alfonsín y reprimir la insurrección. Millones de personas salieron a las calles para oponerse al alzamiento militar y la CGT declaró la huelga general en defensa del gobierno constitucional. Durante varios días el país estuvo al borde de la guerra civil. Alfonsín, anunció al público reunido en la Plaza de Mayo, desde la Casa de Gobierno, el envío de tropas leales para exigir a los rebeldes que depusieran su actitud. Poco después habría de darse cuenta que esas tropas, en los hechos, no existían. Ni una sola de las unidades convocadas en la Capital Federal, y zonas adyacentes, respondió a esa orden. Sólo el General Ernesto Alais se mostró dispuesto a actuar, desde su guarnición en la provincia de Corrientes, y así avanzó con sus tropas hacia Campo de Mayo. A pesar de ello, al llegar esas fuerzas a Zárate, en la provincia de Buenos Aires, los oficiales de rango intermedio detuvieron su marcha e hicieron conocer su decisión de no avanzar contra sus compañeros.El propio Alfonsín ha revelado luego que, fuera de quicio, quiso marchar encabezando a la multitud a Campo de Mayo, donde se encontraban los militares insurrectos, pero que finalmente no lo hizo para evitar la guerra civil. En vez de ello, Alfonsín concurrió personalmente a Campo de Mayo a reducir a los insurrectos. Horas después anunció, que los amotinados habían depuesto su actitud, en lo que aparentemente había sido una victoria sin concesiones del gobierno democrático. Poco después se haría evidente que este pretendido triunfo no había sido tal. Fue el sábado 30 de abril cuando Alfonsín así lo comunicó en un discurso a la población congregada en Plaza de Mayo donde utilizó una frase que se hizo histórica (con sentido negativo): “La casa está en orden, felices Pascuas”. Alfonsín, sin poder militar para detener el golpe de Estado, negoció con los líderes militares "carapintadas" la garantía de que no habría nuevos juicios contra militares por violación de derechos humanos. Esas medidas se concretaron en la ley de Obediencia Debida y el reemplazo del general Héctor Ríos Ereñú por el general José Dante Caridi, al mando del Ejército argentino. Este último, desde su cargo, comenzaría a defender públicamente la dictadura y la guerra sucia.[14] Desde entonces Alfonsín debió enfrentar otras dos insurrecciones militares durante 1988 (18 de enero y 1 de diciembre) y un permanente estado de insubordinación de las Fuerzas Armadas. Las leyes de Punto Final y Obediencia Debida fueron objetos de fuertes cuestionamientos por parte de las organizaciones de derechos humanos, el movimiento estudiantil, y las fuerzas políticas progresistas, incluidos sectores internos del radicalismo como la Juventud Radical y su brazo universitario Franja Morada. Con posterioridad, ambas leyes y los indultos a los jefes militares y guerrilleros ya condenados, concedidos por el presidente Carlos Menem en 1989, fueron conocidas como las leyes de impunidad, y serían derogadas por el Congreso Nacional en 2003. El propio Alfonsín apoyó la nulidad de las leyes, aunque aclaró que le correspondía a la Corte Suprema hacerlo, y no al Congreso. Quienes justifican las decisiones que tomó para detener los juicios contra las personas acusadas de cometer delitos contra la humanidad, sostienen que en aquel momento las Fuerzas Armadas no obedecían las órdenes del presidente y que no existía poder para reprimir las insurrecciones militares, lo que hubiera llevado a un sangriento golpe de Estado y eventualmente a una más sangrienta guerra civil. Alfonsín se ha referido con posterioridad abiertamente sobre esta cuestión diciendo: Las medidas que nosotros tomamos, que lo hicimos con un criterio de racionalidad, no se compadecían con lo emocional del pueblo en ese momento. De modo que fue algo que se vio como una enorme frustración, en general, por todos los argentinos. Acompañado por todas las organizaciones de derechos humanos y sobre todo por los partidos políticos opositores. De modo tal que cuando Menem, posteriormente, realiza el indulto se creyó que era mucho menos grave que lo que yo había hecho. Que por otra parte no era sino cumplir con lo que había señalado durante la campaña: la responsabilidad principal es de los que mandan, la segunda de los que se han excedido en el cumplimiento de las órdenes y la tercera, los que en ese marco de terror que había, creyeron en la legitimidad de la orden impartida. Entonces, sobre esos yo no quería que recayera la pena. Más allá de las especulaciones, lo cierto es que la Semana Santa de 1987 constituyó un punto de inflexión para la popularidad de Alfonsín, que se reflejaría en la derrota de la Unión Cívica Radical en las elecciones para gobernadores y parlamentarias de ese año. Pero también es cierto que Alfonsín logró entregar su mandato a otro presidente civil, de otro partido político, hecho que no sucedía desde 1916, y que desde su asunción en 1983, Argentina inició el más extenso período democrático de su historia. Política económica La situación económica y social en la que Alfonsín asumió el gobierno era realmente negativa, interna y externamente. Externamente, en 1982 estallaba la crisis de la deuda externa latinoamericana, ante la moratoria de México y la negativa de los acreedores a refinanciar préstamos, así como la exigencia de que la deuda se cancelara con los activos de los Estados deudores. Internamente, la deuda externa argentina había pasado de 7.875 millones de dólares al finalizar 1975, a 45.087 millones de dólares al finalizar 1983.[18] Por otro lado el retraso salarial y la pobreza, que había aumentado del 5% en 1975 al 37% en 1982 (datos para el Gran Buenos Aires),[19] anticipaban grandes presiones sociales una vez reconquistada la democracia. Para América Latina, la década de los años ochenta fue conocida como la década perdida. En una primera etapa Alfonsín recurrió al esquema económico que el radicalismo había utilizado con considerable éxito durante la presidencia de Illia 20 años antes. Su primer ministro de Economía, Bernardo Grinspun, y gran parte de sus colaboradores habían sido parte de aquel equipo. En ese primer momento Alfonsín y la mayor parte de la Unión Cívica Radical básicamente consideraban que la vigencia de las instituciones democráticas garantizaba que la economía diera respuesta a las necesidades de la población. De esa primera etapa proviene una frase recordada que repitió durante toda la campaña electoral: “Con la democracia se come, se educa y se cura”. A poco andar fue evidente que el nacionalismo económico clásico del radicalismo, que estaba llevando adelante Grinspun, tenía serios problemas. Al finalizar 1984 el salario real había aumentado un 35%, pero la inflación alcanzó 625% anual En febrero de 1985 Alfonsín reemplazó a Grinspun por Juan Vital Sourrouille con el fin de implementar una política económica que atacara frontalmente la inflación. El 14 de junio Alfonsín y Sourrouille anunciaron por televisión la puesta en marcha del Plan Austral, por el que se creaba una nueva moneda, el Austral, se congelaban todos los precios de la economía, y se establecía un mecanismo de "desagio" para desindexar los contratos. El Plan Austral fue un plan no monetarista, que se basaba en la idea de que, en una economía de alta inflación durante varias décadas, como la argentina, el único modo de lograr la estabilidad era frenando lo que llamaban “inflación inercial”, es decir la anticipación de la inflación por parte de los agentes económicos. Sólo después podrían atacarse las causas estructurales. El Plan Austral funcionó bien al principio. En octubre la tasa de inflación mensual fue del 2%, una tasa inusualmente baja para la economía argentina del último medio siglo. La estabilidad económica jugó un importante papel en el amplio triunfo electoral del radicalismo en las elecciones parlamentarias de noviembre de 1985. Pero en 1986 la inflación volvió a mostrar una tendencia ascendente y los precios relativos de cada sector comenzaron a verse afectados, situación que se vio agravada por la gran caída de los precios de los productos argentinos de exportación (40% en el período).[22] El gobierno anunció entonces una flexibilización de las estrictas normas de congelación de precios establecidas un año atrás que no dio gran resultado. En julio de 1987 los ministros de Economía, Sourrouille y de Obras y Servicios Públicos, Terragno anunciaron conjuntamente un paquete de medidas para la reforma del sector público. En esa oportunidad decía Sourruille: Las múltiples funciones del Estado, funciones que fueron surgiendo en el último medio siglo, no por un capricho ideológico, sino al calor de un consenso social más o menos espontáneo, hoy ya no pueden ser abarcadas con la debida eficiencia ni solventadas sin afectar la estabilidad... para avanzar hacia este crecimiento diferente es preciso actuar sobre una pieza clave en el engranaje de la vida nacional: el Estado. El Gobierno Nacional ha iniciado ya un proceso de reformas en el Estado, que hoy nos proponemos profundizar. La crisis del viejo modelo no se resuelve en la falsa antinomia de más o menos Estado, sino en la construcción de un Estado de nuevo tipo. El gobierno de Alfonsín no pudo avanzar mucho en este plan de reforma del Estado, en parte por la oposición del peronismo en el Congreso, y en parte porque los partidos políticos populares de entonces, incluida la Unión Cívica Radical, se encontraban sumamente comprometidos con las ideas estatistas y nacionalistas que habían dominado la mayor parte del siglo XX. Finalmente estas reformas serán realizadas drásticamente durante el gobierno de Carlos Menem, utilizando según sus propias palabras, un método de “cirugía mayor sin anestesia”. Entre las transformaciones económicas estructurales diseñadas por el gobierno de Alfonsín, merece destacarse la iniciación de un proceso de integración económica con Brasil, Uruguay y Paraguay que dio origen al Mercosur. Esta iniciativa ha sido considerada como “el legado más perdurable de toda la política económica del gobierno de Alfonsín”. En abril de 1988, Argentina entró en moratoria del pago de su deuda externa. En agosto la inflación alcanzaba el 27,6% mensual. En octubre entonces, el gobierno de Alfonsín puso en práctica un plan de salvataje, el Plan Primavera, cuyo objetivo primordial era llegar a las elecciones con la economía bajo un mínimo de control. Básicamente consistía en un acuerdo de moderación del aumento de precios con la Unión Industrial Argentina y la Cámara Argentina de Comercio y un nuevo régimen cambiario, en el que el Estado intermediaba en la compra y venta de divisas. El Plan Primavera duró poco. Los operadores cambiarios lo rechazaron, no generó confianza y adicionalmente a comienzos de 1989, el Banco Mundial suspendió su ayuda a la Argentina. El 5 de febrero, el ministro Juan Vital Sourrouille, el presidente del Banco Central, José Luis Machinea, y el secretario de Hacienda del Ministerio de Economía de la Nación, Mario Brodersohn, resolvieron aplicar cambios en la política económica. Para ello dispusieron decretar un feriado bancario por 48 horas. Ante los rumores de inestabilidad, se inició una corrida masiva hacia el dólar. La inflación, que en febrero de 1989 era del 9,6% mensual, alcanzó 78,4% en mayo, mes de las elecciones presidenciales, adelantadas intencionalmente por Alfonsín (algo que consideraría luego un grave error). La hiperinflación de 1989, llevó la pobreza de 25% a comienzos de 1989, al record histórico de 47,3% en octubre del mismo año. En las elecciones presidenciales del 14 de mayo, el candidato de la Unión Cívica Radical, Eduardo Angeloz, fue derrotado por Carlos Menem. Pero aún faltaban 7 meses para la fecha de entrega del mando que debían transcurrir en medio de la hiperinflación. Ante el riesgo de disolución del Estado y la eventualidad de un nuevo golpe militar, Alfonsín renunció el 9 de julio de 1989 para anticipar la entrega del mando a Carlos Menem ya que por esos días una escalada de saqueos se dieron en todos los comercios y supermercados del país por parte de la población marginal. Fueron unos días de mucha tensión, violencia y robos descontrolados. Política internacional Alfonsín sostuvo una activa política internacional implementada por su ministro de Relaciones Exteriores, Dante Caputo, el único que se mantuvo durante casi todo su mandato. Las prioridades fueron: fortalecer el sistema democrático en Argentina, evitar que la Guerra Fría regenerara la concepción de la seguridad nacional, impulsar el proceso de democratización regional, resolver las cuestiones limítrofes, generar mayor capacidad negociadora regional frente a las grandes potencias y promover la integración subregional. Integración con Brasil: fundación del Mercosur Iguazú, 30 de noviembre de 2005, 20 años del Mercosur: Lula, Sarney, Kirchner, Alfonsín. La preocupación del gobierno de Alfonsín por promover mecanismos multilaterales y de integración supranacional, lo llevó también a promover la integración comercial entre Argentina y Brasil, uno de los casos de enfrentamiento internacional más persistentes del mundo. Desde fines de 1982 y la elección de Franco Montoro como gobernador de San Pablo, Alfonsín percibía el renacimiento de un proceso democrático en Brasil. Para su asunción, Alfonsín invitó a Montoro, Ulisses Guimaraes, Helio Jaguaribe, Fernando Henrique Cardoso, y Fernando Gasparián. A mediados de la década, Alfonsín ordena a su canciller, Dante Caputo, de iniciar el proceso de integración subregional. Así, a principios de 1985 Alfonsín propuso al presidente electo del Brasil, Tancredo Neves, iniciar un proceso de integración económica entre Argentina y Brasil “para fortalecer la democracia, afrontar la deuda externa y posibilitar la modernización productiva” que fue recibida con agrado por el mandatario brasileño. Poco después Tancredo Neves falleció, pero su sucesor José Sarney adoptó con entusiasmo el proyecto de integración, y autorizó al embajador Francisco Thompson Flores una importante compra de trigo argentino en condiciones desventajosas, por razones puramente políticas. A partir de allí el proyecto de integración se desarrolló vertiginosamente: * el 28 de julio de 1985, en una decisión sin antecedentes para su política exterior, Brasil aceptó la propuesta argentina y se incorporó al Grupo de Apoyo a Contadora, junto a Perú y Uruguay; * El 30 de noviembre de 1985 Alfonsín y Sarney suscribieron la Declaración de Foz de Iguazú, piedra basal del Mercosur. En 2004, Argentina y Brasil resolvieron conjuntamente que el 30 de noviembre se celebrara el Día de la Amistad Argentino-Brasileña.[31] * El 29 de julio de 1986 se firmó el Acta para la Integración Argentino-Brasileña. Mediante este instrumento se estableció el programa de Integración y Cooperación entre Argentina y Brasil (PICAB) fundado en los principios de gradualidad, flexibilidad, simetría, equilibrio, tratamiento preferencial frente a terceros mercados, armonización progresiva de políticas y participación del sector empresario. El núcleo del PICAB fueron los protocolos sectoriales en sectores claves. * El 6 de abril de 1988 se firmó el Acta de Alvorada, mediante el cual Uruguay se sumó al proceso de integración regional. * El 29 de noviembre de 1988 se celebró el Tratado de Integración, Cooperación y Desarrollo entre Argentina y Brasil. El Tratado fijó un plazo de 10 años para la remoción gradual de las asimetrías. Complementariamente, durante el gobierno de Alfonsín, Argentina y Brasil dieron forma a varios protocolos de integración, para sectores específicos, implementados por su secretario de Industria y Comercio Exterior, Roberto Lavagna, posterior ministro de Economía de los presidentes Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. El proceso se completaría el 26 de marzo de 1991, ya durante las presidencias de Fernando Collor de Mello y Carlos Menem, con la firma del Tratado de Asunción en el que se constituye el Mercosur. Algunos analistas consideran que el proceso de integración de Argentina con Brasil, Uruguay y Paraguay, que puso en marcha Alfonsín es uno de los puntos más altos y trascendentes de su obra de gobierno. Tratado de Paz y Amistad con Chile Para Alfonsín garantizar la paz con Chile fue una cuestión prioritaria desde el momento de asumir: Ni bien comenzó el gobierno radical, el 10 de diciembre de 1983, di precisas instrucciones para que se avanzara en la búsqueda de una solución para el diferendo austral. En 1978 la Reina de Inglaterra dio a conocer el Laudo Arbitral de 1977, que le había sido entregado para su conocimiento y publicación por una Corte Arbitral de cinco jueces nombrados en 1971 de común acuerdo entre los presidentes Allende y Lanusse. La sentencia, (ver texto depositado en las Naciones Unidas Beagle Channel Arbitration between the Republic of Argentina and the Republic of Chile, Report and decision of the Court of Arbitration), determinó que las islas en disputa pertenecían a Chile. El gobierno militar argentino declaró la nulidad del laudo y posteriormente dio partida a la Operación Soberanía para ocupar las islas. A partir de entonces el Vaticano se mantuvo como mediador intentando llevar a las partes a un acuerdo que no contradijera el laudo de la Corona Británica. En 1984 la mediación estaba prácticamente agotada y Chile aún se encontraba gobernado por una dictadura militar. La persistencia del conflicto era un factor de fortalecimiento del militarismo en ambos países, y por lo tanto una amenaza inmediata a la democracia argentina. En 1983 el Papa presentó una segunda propuesta de solución (la primera había sido rechazada por Argentina). Alfonsín estimó necesario entonces cerrar el conflicto aceptando la propuesta del Vaticano. Como primera medida, Alfonsín firmó en el Vaticano el 23 de enero de 1984 una Declaración Conjunta de Paz y Amistad en la que los dos países se comprometían a alcanzar una solución “justa y honorable” para el conflicto, “siempre y exclusivamente por medios pacíficos”. Pero el gobierno alfonsinista evaluó que el momento más crítico iba a presentarse cuando la propuesta vaticana fuera conocida, y los sectores nacionalistas comenzaran a cuestionarla subrayando las pérdidas de soberanía frente a su reclamo máximo. Ello llevó a Alfonsín a tratar de crear un fuerte consenso interno que le permitiera aprobar la propuesta del Vaticano y al mismo tiempo evitar el fortalecimiento de los militares golpistas en ambos países. Existía el peligro cierto de que la mayoría peronista en el Senado, presionada por la exigencia de defender la soberanía, rechazara la propuesta del papa Juan Pablo II. Alfonsín entonces, primero incluyó en el Acta de Coincidencias entre los partidos políticos que se firmó el 7 de junio de 1984, un punto estableciendo que debía aceptarse la propuesta que hiciera el Vaticano. El Acta fue firmada por 16 partidos políticos, incluido el peronismo, siendo rechazada por 4. Pero fundamentalmente Alfonsín buscó generar un sólido consenso interno mediante una consulta popular no vinculante, pero que presionara a los senadores. Si bien los principales líderes del peronismo (Lúder, Cafiero, Carlos Menem, Lorenzo Miguel, Isabel Perón) estaban a favor de aceptar la propuesta papal, la oposición a la misma había crecido y sumaba a varios senadores peronistas como José Humberto Martiarena, Oraldo Britos, Francisco Villada, Vicente Leónidas Saadi, Olijuela del Valle Rivas, Libardo Sánchez; radicales como Ramón Vázquez; nacionalistas como Marcelo Sánchez Sorondo, Alfredo Rizzo Romano, Alberto Asseff; socialistas como Alicia Moreau de Justo y Jorge Abelardo Ramos, entre otros. En esas condiciones se produjo el famoso debate televisivo entre Dante Caputo y Vicente Saadi que tuvo un impacto decisivo para el triunfo del "SI" a la propuesta papal. El 25 de noviembre de 1984 se realizó el plebiscito y triunfó el "SI" con un apoyo del 81,32%. Cuatro días después, el 29 de noviembre de 1984 se firmó el Tratado de Paz y Amistad con Chile. El propio Alfonsín realizó años después esta conclusión sobre las consecuencias de aquel Tratado: Debemos mirar con orgullo y esperanza lo mucho que han progresado las relaciones entre la Argentina y Chile a lo largo de los últimos 21 años, alcanzando niveles insospechados de confianza mutua y cooperación. Desde aquellos difíciles primeros años, el camino transcurrido ha sido muy grande y la relación con Santiago constituye ahora uno de los pilares centrales e indispensables de la política exterior de nuestro país. Además, Chile participa como país asociado al Mercosur y en forma plena en la Comunidad Sudamericana, proyectos de integración que buscan unirnos en un destino común. La inmensa cordillera se ha transformado en un nudo de unión, desde donde podemos mirar ilusionados al horizonte, que nos anuncia un futuro mejor. El gobierno de Alfonsín intentó crear mecanismos multilaterales, para tratar la cuestión de la deuda externa, que permitieran a los países latinoamericanos actuar conjuntamente. La heterogeneidad de los países latinoamericanos, y principalmente la decisión final de México y Brasil de negociar bilateralmente, limitó considerablemente las posibilidades que abría una acción conjunta. Sin embargo, los intentos de formar un “club de deudores” impulsados por el gobierno de Alfonsín, anticiparían los procesos de integración subregional y regional que se producirían en la década de 1990, y coaliciones multilaterales Sur-Sur, como el Mercosur, la Comunidad Sudamericana de Naciones y sobre todo el Grupo de los 20. El llamado Grupo de Cartagena comenzó a tomar forma en enero de 1984, en la Conferencia Económica Latinoamericana (CELA) realizada en la ciudad de Quito, a iniciativa del presidente de Ecuador Osvaldo Hurtado. En esa ocasión el ministro de Relaciones Exteriores de Alfonsín expuso la propuesta argentina: La democracia argentina no acepta la trampa en la que el sistema financiero internacional y las minorías a él asociadas la han colocado al generar esta agobiante deuda externa. Los estados nacionales han sido usados para apañar a estos grupos especuladores. El destino del continente está en salir fuera de esta trampa. (...) La crisis que sufrimos quizás tenga como contrapartida la creación de una oportunidad invalorable para convertir finalmente en realidad la integración de América Latina y del Caribe. Dante Caputo, ministro de Relaciones Exteriores Los días 21 y 22 de junio de 1984 los cancilleres y ministros de Economía de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela se reunieron en la ciudad colombiana de Cartagena para formar el Grupo de Cartagena en la que no prosperó la posición máxima impulsada por Argentina de crear un mecanismo práctico del más alto nivel para la actuación conjunta en las negociaciones de la deuda externa,[38] pero que emitió un documento denominado Consenso de Cartagena que creó un mecanismo de consulta y seguimiento regional. En 1985, el Grupo de Cartagena consideró insuficiente el Plan Brady. El Grupo Contadora y el Grupo de Apoyo a Contadora (Grupo de los Ocho) Con un espíritu similar al que inspiraba el Grupo de Cartagena, el gobierno de Alfonsín impulsó una acción multilateral conjunta de las democracias latinoamericanas para garantizar la paz y la democracia en la región. Con ese objetivo el gobierno argentino impulsó el apoyo al Grupo Contadora, una iniciativa de acción conjunta para promover la paz en Centroamérica que habían establecido Colombia, México, Panamá y Venezuela en enero de 1983. Con ese fin, el 29 de julio de 1985, en Lima, aprovechando el encuentro de presidentes para asistir a la asunción del presidente Alan García, Argentina, Brasil, Perú y Uruguay anunciaron juntos la creación del Grupo de Apoyo a Contadora (o Grupo de Lima). Ambos grupos de países juntos fueron conocidos como el Grupo de los Ocho, y desempeñó un papel muy importante en la pacificación de América Central. Particularmente importante fue su actuación cuando los países centroamericanos adhirieron a las propuestas del Grupo de los Ocho, el 14 de enero de 1986 mediante la Declaración de Guatemala. Más adelante del Grupo de los Ocho amplió sus preocupaciones a otros problemas de interés regional, abordando la situación de las islas Malvinas (exhortando a la negociación entre Argentina y Gran Bretaña), la deuda externa y el proteccionismo de los países desarrollados. A partir de 1990 el Grupo Contadora adoptó el nombre de Grupo de Río. Cultura, educación y transformaciones sociales Alfabetización y universidad El gobierno de Alfonsín instrumentó un Plan Nacional de Alfabetización (PNA) diseñado por la profesora Nélida Baigorria. Al asumir el gobierno los datos del censo de 1980 indicaban un analfabetismo de 6,1%. En el censo de 1991 el analfabetismo se había reducido a 3,7%, porcentaje similar al que registran España y Canadá.[39] En 1988, el PNA de Argentina recibió el premio otorgado por la Asociación Internacional de Lectura de la Unesco. En la Universidad, reorganizó las universidades nacionales bajo los principios de la Reforma Universitaria, básicamente garantizando la autonomía universitaria plena, el cogobierno entre docentes, estudiantes y graduados y la gratuidad de los estudios de grado. Plan Alimentario Nacional Alfonsín implementó el “Plan Alimentario Nacional” (PAN), que se hizo conocido por su Cajas PAN, como solución de emergencia para afrontar el hambre y la pobreza. El plan PAN se implementaba mediante la distribución de cajas de alimentos a través de los municipios. Autores críticos delinean que no se trataba de un programa dirigido a reducir la pobreza estructural sino de una medida que seguía la tradición asistencialista del Estado argentino y de corto plazo. Durante el gobierno de Alfonsín la pobreza mostró una tendencia ascendente. Mientras que en 1980 la pobreza (NBI) en el Gran Buenos Aires (GBA) estaba en 6% con 1,5% de personas indigentes, en el 1986 -tres anos después de asumir el gobierno de Alfonsín- el índice de pobreza en el Gran Buenos Aires ya alcanzaba al 11% (alrededor de 1.265.000 personas) y 2,6% de indigencia. La crisis hiperinflacionaria y la destrucción de la moneda, llevó la pobreza al 47%, volviendo a su nivel previo en 1991. El PAN inspiró posteriormente otros planes similares implementados en otros países latinoamericanos. Patria potestad compartida En Argentina, la patria potestad compartida había sido establecida en 1949, mediante la reforma constitucional realizada ese año. La derogación de dichas reformas por proclama militar en 1956, y la ratificación de dicha derogación por la Convención Constituyente de 1957, restableció la desigualdad de la mujer frente al hombre por varias décadas más. En 1974 el Congreso volvió a establecer la patria potestad compartida, pero la presidenta María Estela Martínez de Perón vetó la ley. Básicamente los influyentes sectores conservadores en Argentina argumentaban que la unidad de la familia exige que uno de los cónyuges tenga "la última palabra", y que por razones culturales y tradicionales, resultaba razonable que esa facultad fuera atribuida por la ley al varón. En 1985, durante el gobierno de Alfonsín se restableció la patria potestad compartida, mediante la Ley 23.234, un derecho largamente reclamado por las mujeres. Divorcio En Argentina el primer proyecto de ley de divorcio vincular fue presentado en 1888 pero su tratamiento fue bloqueado sucesivamente por los sectores católicos y conservadores. En 1954, el presidente Juan Domingo Perón en su etapa de enfrentamiento con la Iglesia Católica impulsó un proyecto que fue transformado en ley. Como represalia el Papa excomulgó a varios legisladores peronistas. El golpe de estado conocido como Revolución Libertadora derogó la ley en 1955. En 1984 Argentina era uno de los pocos países en el mundo en el que no existía el derecho al divorcio vincular; en ese momento existían 3.000.000 de personas, un 10% de la población, separadas de hecho, inhabilitadas para volver a casarse legalmente. Bajo el gobierno de Alfonsín fue presentado nuevamente un proyecto de ley de divorcio vincular, que fue sancionado como Ley 23.515 del 8 de junio de 1987 a pesar de una fuerte presión ejercida por la Iglesia Católica, incluso recurriendo a manifestaciones públicas, que no resultaron convocantes. La Iglesia presionó entonces al presidente Alfonsín para que vetara la ley, pero ello no sucedió. La Iglesia Católica, que mantuvo siempre una tirante relación con el presidente Alfonsín, se mostró dividida frente a la ley de divorcio. El sector más conservador, encabezado por el obispo de Mercedes (Buenos Aires), Emilio Ogñenovich, organizó una procesión a Plaza de Mayo encabezada por la Virgen de Luján. Ante la escasa cantidad de asistentes, Ogñenovich acusó a los obispos ausentes de haber traicionado el compromiso. Por otra parte, los sectores más abiertos de la Iglesia, mantuvieron una posición crítica sin ser intolerante, como el caso del obispo Josto Oscar Laguna que manifestó: "El divorcio es un mal, pero es un mal para los católicos, y no podemos imponer en una sociedad plural una ley que toca a los católicos. Son los católicos los que tienen que cumplirla y no el resto". Traslado de la capital El 16 de abril de 1986, Raúl Alfonsín dio desde los balcones del ministerio de economía de la provincia de Río Negro un efusivo discurso donde invitaba a los argentinos a "avanzar hacia el sur, hacia el mar y hacia el frío" y donde anunciaba el traslado de la Capital Federal al área patagónica integrada por las ciudades de Carmen de Patagones (en la Provincia de Buenos Aires), Viedma y Guardia Mitre (ambas en la provincia de Río Negro). Se trataba de un ambicioso proyecto, el cual es conocido como Proyecto Patagonia, cuyo fin era descentralizar el poder político y económico del país, excesivamente concentrado en el Gran Buenos Aires, promoviendo también el poblamiento de la Patagonia, incluso muchos empleados publicos se habian anotado para trasladarse a esos destinos (es el caso de mi madre y mis tias, enfermeras y medicas) El proyecto tuvo enorme rechazo de los sectores ligados a los intereses políticos y económicos de la ciudad de Buenos Aires y de los medios de comunicación porteños, los cuales lo tildaban de "costoso", "faraónico" e "innecesario". Este frente político antitraslado que se armó estaba integrado fundamentalmente por los sectores liberales, que tenía entre sus principales líderes y referentes al ingeniero Álvaro Alsogaray, quien desde un primer momento se opuso al traslado.Cuando Carlos Saúl Menem asumió la presidencia intentó continuar con el proyecto de traslado de la Capital, pero posteriormente, presionado por los sectores liberales con quienes se alió políticamente, decidió anularlo disolviendo el ENTECAP, liquidando sus bienes y propiedades. La ley de traslado aún está vigente ya que nunca fue derogada por el Congreso. Quienes apoyaron el proyecto le han criticado a Alfonsín su falta de decisión política para llevarlo adelante y no haber ejecutado actos que hicieran irreversible el traslado, "mediante acciones de gobierno en Viedma, como firmas de decreto". El propio Alfonsín se arrepiente de no haberlo hecho, cuando le respondió a un periodista: "No haberme ido, aunque sea con una carpa, a Viedma como Capital. Ese fue un error grosero". También se critica a los funcionarios por él nombrados al frente del ENTECAP de dilatar los tiempos haciendo estudios y maquetas y de diseñar un proyecto demasiado costoso, el cual le daba argumento a los opositores del mismo. Este organismo además fue muy cuestionado por funcionar más en Buenos Aires que en Viedma, donde debía tener su sede. Uno de los pilares del discurso de Alfonsín que lo llevó a la victoria en 1983 fue la denuncia de un supuesto "pacto sindical-militar". La denuncia estaba orientada a identificar al peronismo con el autoritarismo y a subsumir al sindicalismo en el peronismo. Siete días después de asumir el gobierno Alfonsín abrió la confrontación frontal con los sindicatos, enviando al Congreso, sin consulta ni diálogo alguno, un proyecto de reforma sindical conocido como "Ley Mucci", con el objetivo de incluir a las minorías en los organismos de dirección de los sindicatos. El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados pero rechazado por la Cámara de Senadores, dominada por la oposición peronista que controlaba la CGT. Pero el proyecto tuvo el efecto de unir rápidamente a todos los sectores sindicales, y establecer una lógica de confrontación entre el gobierno radical y los sindicatos, que se expresará en 13 huelgas generales organizadas por la CGT. Estas huelgas fueron calificadas como políticas, ya que al estar la CGT controlada por el peronismo, la huelga general era un instrumento que utilizaba el Partido Justicialista para entorpecer la acción del gobierno radical. Por su parte el gobierno radical se opuso frontalmente a restablecer los mecanismos de negociación colectiva, con el fin de preservar en manos del Estado el poder de fijar los salarios. En los seis años del gobierno radical se realizaron casi 4.000 huelgas sectoriales y de empresa (67% en el sector público) y 13 huelgas generales. En 1987 Alfonsín cambia su táctica de confrontación con el movimiento obrero y ofrece el Ministerio de Trabajo a uno de los principales dirigentes sindicales del país, Carlos Alderete, secretario general de Luz y Fuerza. Como resultado de este acuerdo, el gobierno de Alfonsín elaboró una nueva Ley Sindical que fue aprobada en 1988 (Ley 23.551), con el apoyo unánime de todos los sindicatos y parlamentarios de todos los partidos políticos. En cambio fue cuestionada ante la OIT por la Unión Industrial Argentina (UIA), la principal organización empresarial de Argentina. Esta queja sería continuada en los años 1990 por la CTA. Fin del mandato Alfonsín debía terminar su mandato el 10 de diciembre de 1989. Sin embargo, por razones electorales vinculadas a la grave situación económica, decidió adelantar considerablemente la fecha de las elecciones estableciéndolas el 14 de mayo, casi siete meses antes de la entrega del mando. Alfonsín, en el futuro, calificaría como "un error tremendo" de su parte, haber adelantado las elecciones de esa manera. Los dos candidatos con posibilidades de resultar elegidos eran el radical Eduardo Angeloz, por la Unión Cívica Radical, y el peronista Carlos Menem, por el Partido Justicialista. Hasta enero de 1989 la posibilidad de que la Unión Cívica Radical volviera a ganar las elecciones tenía un serio fundamento en las encuestas electorales. Sin embargo, a partir de febrero, el proceso hiperinflacionario destruyó toda posibilidad de triunfo. El diario Ámbito Financiero de Buenos Aires, en aquel año, tituló "Golpe de Mercado" y analizó de este modo la fuerza real que había producido la derrota del radicalismo: "Esta Argentina democrática no quiere más golpes de Estado militares pero ha adoptado una estrategia para defenderse de la demagogia de los políticos". Las elecciones se realizaron en medio del proceso hiperinflacionario y en un clima de desorden y saqueos. El 14 de mayo Carlos Menem triunfó con el 47% de los votos, frente a 32% del candidato radical. En ese mismo mes la inflación alcanzó el 78% mensual y la pobreza comenzó a crecer de modo exponencial: en mayo era del 25% y en octubre del 47%. El 30 de mayo Alfonsín decretó el estado de sitio. La situación era insostenible y poco después Alfonsín anunció que entregaría el poder en forma anticipada, lo que se realiza el 8 de julio de 1989. De ese modo y en esas condiciones se cumplió la primera sucesión entre dos mandatarios constitucionales civiles de distintos partidos desde 1916. Actividad posterior a la presidencia Pacto de Olivos y Constitución de 1994 Santa Fe, sede de Convención Constituyente de 1994. Artículos principales: Pacto de Olivos y Constitución Argentina de 1994 Luego de la derrota electoral de 1989 Alfonsín permaneció como presidente de la Unión Cívica Radical. Por entonces, en el mundo estaban sucediendo transformaciones de fondo que poco a poco se irían denominando con la palabra "globalización". El gobierno de Menem fue ajustando sus políticas a la dinámica de la globalización, pero en los primeros años de la década de 1990 existía una gran confusión sobre la verdadera naturaleza del proceso. En las elecciones parlamentarias de 1991 el desempeño electoral de la Unión Cívica Radical obteniendo el 29% fue aún peor que la de 1989. Ello llevó a Alfonsín a renunciar a la presidencia del Comité Nacional, aunque quedó al mando Mario Losada, hombre de confianza del ex presidente. Alfonsín creó entonces la Fundación Argentina para la Libertad de Información desde donde comenzó a reorganizarse y publicar varios libros de defensa de su gestión. El desempeño electoral del radicalismo en las elecciones parlamentarias del 3 de octubre de 1993, en donde el partido obtuvo el 30% del voto popular a nivel nacional, llevó a Alfonsín a comprender que era necesario un enfoque nuevo de todo el proceso y en especial del ya entonces denominado "menemismo", que se veía cada vez más fortalecido, con un apoyo social generalizado y decidido a reformar la Constitución para permitir su reelección en 1995, aún forzando las normas constitucionales vigentes. Alfonsín sostuvo entonces que era necesario dialogar y llegar a un acuerdo con el presidente Carlos Menem. A pesar de la oposición de los principales líderes radicales (Angeloz, de la Rúa, Storani e incluso Losada), Alfonsín volvió a ser elegido presidente del Comité Nacional de la UCR en 1993. Inmediatamente después se reunió en secreto con Menem en la casa de su ex canciller, Dante Caputo, quien se encontraba en Haití, cercana a la residencia presidencial, y terminó llegando a un acuerdo conocido como el Pacto de Olivos. El Pacto de Olivos fue un acuerdo para reformar la Constitución Nacional pero estableciendo pautas básicas sobre las condiciones de la reelección de Menem y los contenidos de la reforma constitucional. Allí se acordó no realizar un plebiscito, y aceptar la reelección por una sola vez de Menem, pero acortando el primer mandato, al mismo tiempo que se acortaron los mandatos de los senadores, se incorporó un tercer senador por la minoría, se estableció la figura del Jefe de Gabinete y el Consejo de la Magistratura para atenuar el presidencialismo, a la vez que se sometían los decretos-leyes a reglas precisas, se incluían varios derechos de tercera y cuarta generación y se daba prioridad a los tratados internacionales sobre la leyes. Pocos días después, al asumir como presidente Alfonsín presentó el Pacto al Comité Nacional de la UCR. Si bien generó una importante discusión y la dura oposición de algunos dirigentes importantes, como Fernando de la Rúa, el Comité Nacional aprobó el Pacto de Olivos por un 75% de sus miembros. La Convención Constituyente sesionó en la Ciudad de Santa Fe entre mayo y agosto de 1994 y produjo la importante Reforma Constitucional de 1994 en la que resultaron modificados 43 artículos. El propio Alfonsín fue convencional constituyente allí. El Pacto de Olivos tuvo un impacto muy negativo sobre la UCR que en las elecciones de convencionales constituyentes obtuvo el menor porcentaje de su historia hasta entonces (19,9%), y en las elecciones presidenciales de 1995 cayó aún más al 17,1%, constituyendo por primera vez en la historia la tercera fuerza (segunda fue el FREPASO). El desastre electoral le costó a Alfonsín la presidencia de la UCR aunque permaneció en el Comité Nacional como Secretario de Relaciones Internacionales. En esta función, gestionó en 1996 la incorporación de la Unión Cívica Radical a la Internacional Socialista. La caída electoral de la UCR y la evidencia de que Menem buscaba un tercer mandato, incluso forzando la letra de la nueva Constitución llevó a Alfonsín a acercarse al FREPASO. El 3 de agosto de 1997, se concretó La Alianza entre el FREPASO y la UCR. Para dirigirla se constituyó una mesa de cinco miembros, El Grupo de los Cinco (Raúl Alfonsín, Carlos "Chacho" Álvarez, Fernando de la Rúa, Graciela Fernández Meijide y Rodolfo Terragno). La Alianza obtuvo un notable triunfo en las elecciones parlamentarias de 1997, alcanzando el 45% de los votos en todo el país y ganando incluso en la Provincia de Buenos Aires, cuya lista de diputados nacionales encabezó Graciela Fernández Meijide, figura ascendente en la política nacional desde el FREPASO. En 1998, el presidente Carlos Menem inició una confusa compaña para que se permitiera su tercer mandato, que incluía la posibilidad de un plebiscito o una autorización especial de la Corte Suprema. Ante ello Alfonsín reaccionó advirtiendo de que en ese caso la Alianza llamaría a la desobediencia civil, porque implicaría un golpe institucional. Decía entonces: El tema es de una importancia extraordinaria, porque significa terminar con las instituciones de la Nación, transformar un gobierno democrático en un gobierno de facto... con el pacto (de Olivos) el Presidente dio su palabra. No es un asunto personal, pero es evidente que yo fui protagonista. Por eso me siento traicionado. Finalmente, el 10 de marzo de 1999, la Cámara de Diputados declaró que Menem no podía ser reelecto nuevamente. El 17 de junio Alfonsín sufrió un grave accidente automovilístico, en el que se temió por su vida, pero del que se recuperó más rápido de lo esperado. En las elecciones presidenciales del 24 de octubre de 1999 triunfó el candidato presidencial de la Alianza, Fernando de la Rúa. En noviembre Alfonsín fue designado vicepresidente de la Internacional Socialista y en diciembre elegido por unanimidad presidente del Comité Nacional de la UCR a propuesta de Fernando de la Rúa. Durante el gobierno de de la Rúa Alfonsín mantuvo un rol de intermediario entre las diversas y heterogéneas fuerzas que componían la Alianza, con el fin de preservar su unidad. Sin embargo, a medida que el presidente De la Rúa acentuaba su alianza con los sectores más conservadores, Alfonsín fue tomando distancia del gobierno. En las elecciones parlamentarias de octubre de 2001 resultó elegido senador por la minoría de provincia de Buenos Aires. El 20 de diciembre de 2001, en medio de una crisis económica y de agitación social (que incluyó el llamado "cacerolazo", el presidente De la Rúa presentó su renuncia. Alfonsín, como senador, apoyó la elección como presidente provisional de Eduardo Duhalde, para luego renunciar a su banca, aunque mantendría una relación muy cercana a Duhalde. Es de destacar que, Roberto Lavagna, ministro de Economía de Duhalde y Kirchner (hasta 2005), fue secretario de Comercio Exterior de Alfonsín, y constituye una importante figura que conecta a los tres presidentes. El 24 de marzo de 2006, al cumplirse 30 años del golpe militar, Alfonsín encabezó un acto frente a la Escuela de Mecánica de la Armada, en el que reivindicó el rol de su gobierno en el juicio a las juntas y su política de derechos humanos, y cuestionó al gobierno de Néstor Kirchner, por la modificación no consensuada de la ley del Consejo de la Magistratura. 1 de octubre de 2008: la presidenta Cristina Kirchner y su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, reciben al ex presidente Raúl Alfonsín en ocasión de inaugurar su busto en la Sala de Presidentes de la Casa Rosada. En 2008, Alfonsín fue sometido a una operación en los Estados Unidos. El 2 de julio del mismo año, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires lo nombró ciudadano ilustre, reconociéndolo por "su aporte permanente a la democracia y los derechos humanos". Esa misma noche, se realizó el acto de homenaje en el Teatro Argentino de La Plata, en donde más de 4000 personas le agradecieron por su inagotable defensa de los derechos humanos y la democracia. El ex presidente Raúl Alfonsín murió anoche a las 20.30, víctima de una neumonía aspirativa derivada de un cáncer de pulmón con metástasis ósea, y será velado hoy en el Salón Azul del Congreso Nacional. El veterano líder radical, cuyo nombre quedará históricamente asociado a la democracia en la Argentina, tenía 82 años y su estado de salud se había deteriorado ya desde la mañana, cuando recibió la visita de monseñor Justo Laguna. "Lamentablemente a las 20.30 el doctor Raúl Alfonsín ha fallecido tranquilo en su domicilio, acompañado por sus familiares, con mucha paz", aseguró Alberto Sadler, médico personal de Alfonsín al dar el último parte médico, informando la muerte del ex presidente. "Estaba dormido, con deterioro sensorio y respirando muy tranquilamente. En este momento sólo puede decirse que ocurrió en un marco de mucha tranquilidad y acompañado por su familia, como él siempre quiso que ocurriera", complementó y finalizó diciendo que "él quería que lo recuerden como una buena persona".

Dr. Arturo Illia (1900 - 1983) El 28 de junio de 1966, tuvo lugar en la Argentina un nuevo golpe de Estado, cuyo fin fue derrocar al gobierno democrático del presidente Arturo Illia. El mismo, fue llevado adelante por grupos económicos vinculados a los intereses extranjeros, y con la manifiesta complicidad de los militares, y los sectores más retrógrados y oscurantistas de nuestro país El Presidente Illía fue toda su vida un ejemplo de honestidad y compromiso con los problemas del país. En tal sentido, una vez recibido de médico fue a trabajar a la ciudad de Cruz del Eje como medico de los obreros ferroviarios, luego de haber sido designado por el entonces Presidente Hipólito Yrigoyen. En el año 1935, cuando Amadeo Sabatini era gobernador de Córdoba, El Dr. Illía ocupó el cargo de Senador Provincial, y trabajó duramente por la aprobación de las leyes para mejorar la situación del agro, entre ellas, las que posibilitaron comenzar un proceso de "Reforma Agraria". Arturo Illía, también desempeño en representación de la Unión Cívica Radical cargos electivos y partidarios, tanto en su provincia adoptiva (Córdoba), como a nivel nacional. Pero sin temor a equivocarme serán los ciudadanos comunes quienes se encargarán de hacer justicia, al historiar sobre - Don Arturo Illía- y seguramente estos deberán concluir, en que si bien es cierto, que a Illia le tocó gobernar en un momento muy difícil para el país, no dudó un momento de poner lo mejor de sí para superar los problemas, consustanciado de su formación austera, su probada honradez y su espíritu progresista. En tal sentido, como una forma de realizar una especie de balance de su gestión de gobierno podemos destacar las siguientes acciones: la Ley de Medicamentos, la Anulación de los Contratos Petroleros, la Anulación de los Gastos Reservados, la Defensa de la Soberanía de Malvinas, la Garantía de las libertades Públicas, la Austeridad Republicana, la vigencia del Derecho de Huelga, el Salario Mínimo Vital y Móvil, la Política Exterior Soberana y la Solidaridad con los pueblos más frágiles del mundo, como así también, haber logrado implementar el mayor presupuesto para atender la Educación (25 %), de toda la historia constitucional Argentina. Los argentinos debemos tener memoria histórica. En este sentido, deberíamos tener en claro que en cada golpe de Estado que se llevó a cabo en nuestro país desde el año 1930 en adelante, los intereses que están detrás de estas violaciones constitucionales son los mismos, como así también, los argumentos que se esgrimen los golpistas para consumar su cometido. El golpe del 28 de junio de 1966 fue una realidad, y su consecuencia constituyó un nuevo retroceso para nuestro país, ya que vulneró la soberanía popular, se abrió la economía en favor de los capitales extranjeros y se desarticulo el sistema universitario, provocando la salida del país de una gran parte de la intelectualidad argentina. De nada servirá recordar a Arturo Illia, sino aprendemos la lección de integridad cívica que nos ha legado, como político, como demócrata y como persona, al haber consagrado su vida al servicio de la salud de sus pacientes, de su Patria Argentina y de su partido, la Unión Cívica Radical. Discurso de Arturo Illia “Al pueblo de la República”, 28 de junio de 1966* dijo:Un gobierno que ha afianzado la paz en la República, liberado la economía con profundo sentido nacional, que ha sacado a la nación del estancamiento, recobrando su prestigio en el mundo y que ha hecho que el pueblo recupere su fe en las instituciones y en su destino, se ve en este instante perturbado por el estado de rebelión en que se ha colocado el comandante en jefe de Ejército, respondiendo a intereses que no son de la nación, sino de las minorías que anhelan destruir las instituciones democráticas e implantar un régimen contrario a nuestras tradiciones; en mi calidad de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, consciente de mi responsabilidad ante el país, he dispuesto el relevo de su cargo del general (Pascual Ángel) Pistarini, lo que ha sido comunicado a las Fuerzas Armadas, con el fin de que se defienda el orden constitucional. *Discurso pronunciado a las doce y media de la noche. En la madrugada el Presidente fue desalojado de la Casa de Gobierno, desplazado por el golpe de Estado encabezado por Juan Carlos Onganía El Golpe Como siempre, alguien alentó ese golpe y se puede afirmar, que una revolución se intuía como inminente en la Argentina y la población la aguardaba como un hecho inevitable. El 1º de mayo de 1966 las sesiones del Congreso se inauguraron con el quórum indispensable para que la sesión pudiera llevarse a cabo. La suerte del gobierno ya estaba echada El 26 de mayo de 1966, el General Perón desde Madrid expresaba, que habría un golpe militar entre junio y agosto y el Doctor Arturo Frondizi pronosticaba a la prensa extranjera, el 23 de junio del mismo año, que se realizaría una “revolución nacional”. El 29 de Mayo de 1966, Día del Ejército Argentino, el Comandante en Jefe, General Pascual Pistarini, pronunció un discurso que constituyó un inventario de cargos contra el gobierno, atribuyéndole falta de iniciativa e ineficacia. Se lo acusaba fundamentalmente de no lograr cambiar la situación nacional que estaba signada entre otros, por los siguientes difíciles problemas: - Desunión Política y proliferación de partidos. - Problemas económicos (Déficit presupuestario; desequilibrio en la balanza de pagos; arbitraria distribución de la renta nacional; etc.). - Lentitud e inoperancia de la justicia. - Lentitud e inoperancia del Congreso. - Caducidad de la infraestructura y falta de obras públicas. - Problemas particulares de los Ferrocarriles con su enorme déficit. - La Universidad Argentina constituida en una sucursal de los comités políticos e invadidos por los extremismos. El General Pistarini no fue sancionado por su discurso, el malestar de los cuadros era latente y seguía acentuándose, hasta que el 27 de junio ordena el relevo del General Caro (oficialista) y desconoce al Secretario de Guerra, General Eduardo Rómulo Castro Sánchez. El Presidente Illia releva al General Pistarini y éste como respuesta exige la renuncia del Primer Mandatario. Manifestación contra Illia. Los medios de comunicación argentinos jugaron un papel destacado en la desestabilización de su gobierno Acuartela las tropas y el 28 de junio el General Julio Alsogaray y el Coronel Perlinger expulsarán al Presidente Illia de la Casa de Gobierno. Durante el gobierno de Illia las libertades y derechos constitucionales tuvieron plena vigencia. El Producto Bruto Interno había crecido más de 25 por ciento, con una deuda externa que se había reducido en 1.800 millones de dólares del total de 7.500 millones Illia era radical, y sus enemigos hicieron todo lo posible para desprestigiarlo. No le perdonaban haber cumplido una promesa electoral: dejar sin efecto unos contratos comerciales con laboratorios norteamericanos que eran perjudiciales para el país.Así llegó la autodenominada Revolución Argentina. Los partidos políticos fueron disueltos, sus bienes confiscados. Juan Carlos Onganía, un general comandante en jefe de Ejército que traicionó su juramento de respeto a la Constitución, fue el primer presidente. Uno de los golpistas que sacó a Illia de su despacho, al que había entrado una compañía de gases de la Policía, el coronel Perlinger, recibió del Presidente que se iba una advertencia: "Algún día sus hijos le reprocharán lo que hace ahora". Años después, esta previsión se cumplió, y Perlinger cargó hasta su muerte con esa culpa. Derrocamiento del DR Illia La muchedumbre acompaña a Illia en su destitucion Su actividad posterior a la presidencia Existe un amplio consenso en considerar a Illia un político ejemplar, por su honestidad y personalidad incorruptible. Tuvo una sola casa, sencilla y humilde, que fue el único bien inmueble con que se retiró como Presidente de la Nación, le fue donada por suscripción pública, con ayuda y por voluntad de los vecinos de Cruz del Eje, además de ser el único presidente de Argentina que no aceptó la jubilación de privilegio. Casa en Cruz del Eje, Cba, donde ejerció como médico por 30 años, hoy museo. Sus restos descansan en el Panteón a los caídos en la Revolución de 1890 (conocido popularmente como Panteón Radical), del Cementerio de la Recoleta. En ese mausoleo, además de Illia, descansan Leandro N. Alem, Hipólito Yrigoyen y Elpidio González, entre otros dirigentes de la Unión Cívica Radical. Panteon de los caidos, Cementerio de la Recoleta Illia murio en el año de la vuelta a la democracia junto al Radical Raul Alfonsin Comenten con Respeto, Saludos
Que es ser Radical? Muchas veces me he preguntado, ¿Qué es ser radical?, ¿es sólo creer serlo?, ¿es tener argumentos similares a los planteados por una ideología política?, es estudiar el estatuto y creer en todo lo que ahí dice… o ser RADICAL, es sentirlo, tener la convicción y la creencia de que se puede hacer más, que optar por lo distinto, por lo diferente va más allá de convicciones ya planteadas y reducidas a estatutos. Buscando razones y respuestas a esta tan simple pregunta, puedo resumirla en simples citas: Un radical es un hombre capaz de llegar a las últimas consecuencias de los principios que predica. Un radical es aquel que cree en que todo hombre es un fin no un medio. Un radical anhela ser libre y vivir en una sociedad justa, y por nada del mundo le gustaría ser esclavizado antes de alcanzar la libertad y la justicia. Un radical, es aquel que defiende apasionadamente la dignidad humana. Un radical, es aquel que lucha por la liberación de todos los hombres… La condición humana es una… ser libre ¡¡¡¡ Un radical, no le tiene miedo a actuar, a equivocarse, a luchar, a pensar, a dudar, a reflexionar… Un radical, es capaz de decir “no” y mantener su postura hasta el final, cueste lo que cueste… Un radical sigue sus principios y los sobrepone a todo y a todos…Karl Marx constató una vez que: "Ser radical significa llegar a la raíz, y la raíz es el propio hombre"Proudhon exhortó: "El Viejo Mundo está en proceso de disolución. Uno sólo puede cambiarlo a través de una revolución integral de las ideas y de los corazones". No se trata de una forma sentimental o débil de tratar el asunto, sino de ser radicalmente profundos en los análisis y vitalmente activos en la acción.Albert Einstein estaría de acuerdo: "El hombre puede encontrar sentido a la vida, corta y peligrosa como es, sólo dedicando su vida a la sociedad."Ahí yace la raíz de lo que es ser RADICAL… Tenia ganas de compartir un pensamiento con ustedes. No al forobardo. Por eso cierro comentario Saludos

TODOS JUNTOS LO HICIMOS POSIBLE. Gracias por Premiar el trabajo. Y Aclaro que el Post que esta segundo, el usuario aclara que se baso en este para realizarlo. Si dicen Repost, estan errados. Fijense las fechas y veran que este se realizo primero. Esto puso en su post que va Segundo su creador. Agradezco al usuario: "ElTuma" que intentó postear información similar y se la censuraron. Cuando vi sus post los recomendé dos veces (a medida que los borraban). Luego de que los cierren 2 veces, decidí armar mi propio post con la información que pude conseguir. Investigando al respecto encontré la información y videos citados junto con el documental sobre el hecho, cosas que pueden observar no se encuenran en el post de dicho usuario. Agregué diversas fuentes también. Espero que esta vez los "Tadingueros K" no lo cierren. Censura 1: http://www.taringa.net/posts/info/7441903/Tragedia-Minera-en-la-era-K_-Lo-que-Cristina-olvido.html Edit: 22:53hs. Lo acaban de reabrir hace 10 minutos, estuvo más de 5 horas offline) Censura 2: http://www.taringa.net/posts/info/7443089/Tragedia-Minera-en-la-era-K_-Lo-que-Cristina-olvido.html Edit: 00:22hs. Lo acaban de reabrir, estuvo más de 6 horas offline por los kirchneristas) Leyendo un Twitter de la señora presidenta diciendo esto: A través de su cuenta en la red social Twitter, la jefa de Estado preguntó qué hubiera pasado en Argentina si una mina se desplomara y atrapara durante 70 días a los mineros que trabajaban en su interior. “El Gobierno, responsable de todo” contestó citando al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y agregó “¿te imaginás TN?” por el canal de cable del Grupo Clarín: “Organizando marchas a Plaza de Mayo”, se respondió. También le dedicó unas líneas a la oposición, que avizoró haciéndole un “juicio político” y “retirándole la ciudadanía y deportando” al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Aunque “la Constitución nacional lo prohíbe”, la Presidenta imaginó una situación judicial similar a la lograda por Clarín en relación a la ley de medios y a un artículo que lo obliga a desfinanciar: “Medida cautelar y listo”, sentenció. Me llego el recuerdo de una tragedia que ocurrio en Tierras de Los Kirchner que vaya a saber uno por que, la jefa de Estado Cristina se olvido. Hay mala Memoria. Pero si ustedes quieren saber que hubiese pasado si lo de Chile ocurriese aca no hay que imaginarselo. Solo hay que investigar.... Aqui el material 14 Muertos en la Mina de Rio Turbio, Santa Cruz El 17 de Junio de 2004 14 obreros en la mina de Río Turbio en la provincia de Santa Cruz murieron dentro del yacimiento de carbón de Río Turbio a causa de un denso humo que provoco su ahogamiento. Lo menos turbio es el Rio La nefasta gestión del ex concesionario Sergio Taselli se cobró la vida de 14 mineros en Río Turbio. El contexto es tan denso como el humo que ahogó en un túnel llamado Unión 9 y parte de las galerías 1P5 y 2P5 a catorce trabajadores. Casi 50 mineros lograron salir del infierno ese 14 de junio de 2004. Pero 14 hombres no lo consiguieron. El rescate de los cuerpos duró días enteros y fue seguido paso a paso por la opinión pública del país con la ínfima esperanza de que apareciera alguno con vida. Pero todo fue en vano: 14 días después de la tragedia los socorristas retiraron los últimos cuerpos carbonizados y se abrió así una investigación en busca de culpables que aparece hoy lejos de su final. No fue un accidente, ni una catástrofe natural, ni un terremoto. El suceso está en plena etapa de investigación y está muy próximo el inicio del juicio para encontrar a los verdaderos responsables de esta tragedia que aún están libres. Ahora al cumplirse seis años de tanta muerte se tiran las culpas unos a otros tratando de salvarse, entre el Gobierno, los funcionarios, los policías y los bomberos. Ahora se culpan unos a otros, quiere decir que sabían cuáles eran las medidas que había que tomar y no se tomaron. Y en esta tragedia hay muchos cómplices porque sabían lo que hacia Taselli y lo dejaron hacer. Los trabajadores denunciaron infinidades de veces las irregularidades en nuestra empresa; antes de la tragedia se desarrollaron 8 años de concesión privada sin control (en manos de Taselli), que contaron con el aval de distintos gobiernos de turno, nacionales, provinciales y locales. En su momento éstos permitieron que se destruyera la parte operativa, las normas de seguridad para que este empresario obtuviera ganancia al más bajo costo. En todo este proceso hubo 2 años “estatales” en manos de Duhalde que tan sólo se limitaron a mantener los subsidios para pagos de sueldos, de donde también salían los gastos del funcionamiento de la empresa. Los controles Pero no sólo los gobernantes de turno tienen responsabilidades, también fallaron los organismos de control. Ellos tienen su responsabilidad, la comisión fiscalizadora de YCRT S.A., Dirección Provincial de Minería, Secretaría de Energía y Minería de la Nación, Superintendencia de Riesgo del Trabajo, Subsecretaría de Trabajo de la Provincia de Santa Cruz también la ART (Aseguradora del Riesgo del Trabajo), los ministerios de Economía y de Trabajo y las intervenciones estatales. Todos son responsables Las muertes de los trabajadores no fueron obra del destino, de la fatalidad ni de la casualidad, fue obra de la desidia, la insensibilidad, la falta de prevención y mantenimiento, la desatención de seguridad e higiene, la falta de capacitación y la desinversión crónica. Estos hechos prepararon el terreno para la mayor tragedia laboral y minera del país. La mina La mina no está abajo. Está arriba del suelo y sobre el nivel del mar porque la mina es un cerro, un largo cerro cubierto de pasto y manchones de nieve que atesora 580 millones de toneladas de carbón atravesados por 150 kilómetros de galerías excavadas desde 1943. Turbia como el río que da nombre a la mina, intrincada como su red de galerías, así se presenta la búsqueda de la verdad y de los verdaderos responsables de las muertes en este olvidado rincón del sur argentino. Casi como una obligada necesidad, se recuerda el sexto año de ocurrida la muerte de los 14 mineros de Río Turbio. Del 14 de junio de 2004 en adelante, pasado el dolor, la bronca, y las primeras demandas organizadas por los familiares y compañeros de los mineros, crece la sensación de impotencia, de descreimiento, de impunidad. El simple cotejo de las condiciones en que los trabajadores ingresaban al yacimiento en oportunidad de la tragedia, es la prueba evidente de las responsabilidades del Estado y sus funcionarios que a su cargo tenían la obligación de velar por la seguridad de los trabajadores que perdieron la vida aquella noche. Los autorescatadores con los que hoy ingresan los mineros, que garantizan oxígeno en caso de necesidad, de haber estado a su disposición en aquellos momentos, habrían salvado la vida a cada uno de los 14 operarios. Recuerdos Rosario Gaitán habla mirando el cerro de entraña negra que por pocos segundos le perdonó la vida y lo dejó escapar la noche del 14 de junio de 2004. «El humo del incendio no me dejaba ver ni respirar. Caminábamos a ciegas escapando con mis compañeros por la galería, tomados de las manos y la ropa, cuando tropecé con uno que estaba caído y nunca más se levantó. Me caí y conmigo cayeron otros que tampoco se levantaron. Contarlo es una cosa... vivirlo fue terrible. Todavía sueño que hablo con ellos.», manifestó. Aquella noche murieron asfixiados catorce hombres rudos que trabajaban en el socavón. Así como el cerro del cual viven los 15.000 habitantes de la cuenca carbonífera no tiene nombre, el cerro es «la mina» a secas. El yacimiento nunca fue rentable, salvo de 1994 a 2002, lapso de la concesión otorgada a Sergio Taselli, y sólo porque el Estado le dio al empresario italiano subsidios por 163 millones de pesos para pagar los sueldos de 1300 mineros y empleados, y le garantizó un precio sostén dos veces superior al internacional para venderle a un único cliente cautivo, la Central Térmica de San Nicolás. Diez días antes de la tragedia, Kirchner fue a la mina y anunció inversiones por 320 millones de pesos. Pero fue demasiado tarde. La concesión a Taselli ocurrió durante la gobernación de Kirchner, y si bien fue una decisión de la Nación, Santa Cruz retuvo el poder de policía laboral y el control de la seguridad. Un año después de iniciada la gestión privada de Taselli, se creó una comisión de Fiscalización que incorporó un representante de Santa Cruz: Daniel Cameron, actual secretario de Energía de la Nación. El período de Taselli a cargo de la mina “es indefendible”, pero luego por dos años se hizo responsable la Nación. Durante la mayor parte de este período, el interventor del yacimiento fue el santacruceño Eduardo Ariel Arnold, hoy diputado nacional. «Lo recibimos sin los subsidios y el precio sostén de Taselli -cuenta Arnold-, pero la urgencia era volver a producir. El presupuesto era exiguo y más del 90% se iba en sueldos.» Peralta A Arnold lo siguió otro interventor: Daniel Peralta, que lo reemplazó días después del incendio. Cuando era subsecretario de Trabajo provincial, Peralta le cerró la mina a Taselli durante cincuenta días. «Le dije que la seguridad era cero. Pero finalmente -se lamenta Peralta quien el 14 de junio era diputado provincial- ocurrió la escena que quise evitar: el llamado a la noche, el bolsito y el viaje a Turbio». El actual Gobernador reconoció en aquella ocasión que «no hay empresa. El Estado la retomó pero no está consolidada jurídicamente». La razón es que no existe un YCF residual. «Hay que remontar diez años de desinversión y falta de mantenimiento. Los anteriores interventores hicieron lo que pudieron con los recursos que les asignaron”, dijo. Taselli Un informe (lapidario) de la Auditoría General de la Nación, que también cuestionó a la comisión de Fiscalización, y una serie de denuncias penales radicadas en el juzgado de Caamaño, marcaron el fin de la concesión a Taselli. Las causas se unificaron bajo dos figuras, dice una fuente judicial: «estafa agravada y contrabando». «No es verdad que me sacaron la concesión. Yo la dejé en 2002 -replica Taselli- porque cortaron el subsidio para los sueldos durante un año. Y dejé la mina en perfectas condiciones. La cinta donde dicen que empezó el fuego la puse yo. Pero no creo que el problema fuera la cinta, ni el transformador, que es antiexplosivo y no requiere mantenimiento. Yo creo que al iniciarse el incendio no le dieron importancia y no impidieron el ingreso del tercer turno de mineros, ni les ordenaron salir por atrás, no por adelante.» , dijo en su momento. «Acá van a acusar a perejiles para evitar la responsabilidad del Estado nacional», afirmaba por aquel entonces Luis «El Ángel Negro» González, dirigente de la Lista Negra de ATE, otro denunciante de Taselli junto con Bernardino Zaffrani, abogado de Río Gallegos. Qué pasó Los catorce mineros, habían tratado de salir por la galería a bordo de un camión con 36 compañeros: entre ellos, Gaitán y Segundo Tejada. Las galerías revestidas con arcos de hierro y tablas de eucalipto son anchas y permiten el paso de camiones. «Yo recién había entrado con el tercer turno -recuerda Tejada- pero adentro nos dijeron que esperáramos porque no había energía”. El humo impidió el avance del camión de Tejada y los mineros siguieron a pie sin ver nada. Al borde del desmayo, Gaitán escuchó la voz de Wanzo que lo animaba a avanzar. Tejada también escuchó voces de aliento desde atrás del humo. «Sabía que iba a morir pero igual avancé‚ con las rodillas que se me doblaban hasta que alguien me agarró del brazo. “Sabe que todo esto pudo evitarse», cierra Tejada. Con 62 años y 31 en la mina, Tejada, riojano, ganaba en aquel entonces mil pesos. http://www.infoglaciar.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=6905:a-6-anos-de-la-tragedia-de-rio-turbio&catid=18:africa&Itemid=27 Al cumplirse cuatro años de la muerte de 14 obreros en la mina de Río Turbio en la provincia de Santa Cruz, la justicia decidió procesar a tres ex directivos de la empresa. Sin embargo, no avanza en las responsabilidades políticas que sembraron el terreno para que esta ¿tragedia? sea posible: los organismos del estado y la gestión privada del empresario Sergio Taselli, calificado como “otro Yabrán” por Hebe de Bonafini. Un testimonio del momento de aquel Cromañón minero. La causa que investiga el crimen de 14 obreros dentro del yacimiento de carbón de Río Turbio parece por fin apuntar hacia parte de los responsables verdaderos. El juez federal Gerardo Caamaño dictó el procesamiento de los ex directivos de la empresa, Fermín Lauro Garnica, Eduardo Schabner y Esteban Loncaric, por el delito de homicidio culposo y sobreseyó a los trabajadores Ramón Pazos, Gregorio Tolosa y Tomás Rodríguez, quien habían sido inculpados del “accidente”. Éxito empresarial A pesar del rumbo que tomó el caso, el trabajador Raúl Wanzo quien además es dirigente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) advierte que todavía hace falta determinar las responsabilidades políticas, señalar a los que pasaron por alto los controles. Dice que la mina en 2004 trabajaba a sabiendas de que había sido destruida por la gestión privada de Sergio Taselli, una especie de “vaciador serial” que entre sus victimas incluye a las firmas Parmalat, Metropolitano y Matarte. Raúl recuerda que “cuando el empresario se hizo cargo del yacimiento generó mucho miedo en el sector de supervisores y jefes, se rodeó de obsecuentes que pusieron en marcha su estrategia: funcionar, pero con menos gente y menos gastos”. Socios Desde noviembre del 94 hasta mediados de 2002 cuando se le rescinde el contrato a Taselli y vuelve al Estado, los organismos de control documentaron todas las falencias en materia de seguridad del yacimiento de Río Turbio. Inclusive el Ministerio de Trabajo de la Nación realizó un informe de más de ciento cincuenta páginas detallando cada falla, cada violación a la seguridad laboral. Sin embargo, algunos funcionarios miraron para otro lado mientras los trabajadores y la comunidad intuían que un “accidente” podía ocurrir en cualquier momento. El lunes 14 de junio de 2004 a las 22.30 un chispazo en uno de los rodillos de la cinta transportadora que saca el carbón de la mina a la superficie inició un incendio. Enseguida una mezcla de gases tóxicos que se desprenden de las paredes de los yacimientos de carbón hizo un muro que sepulto a 14 obreros a 600 metros de profundidad. Raúl recuerda que esa noche trabajó y que fue uno de los que llegó al lugar. Vio como salieron los 43 sobrevivientes. “Yo tengo esa imagen que me vuelve cada tanto, de los compañeros que salían de una pared de humo con la boca llena de espuma y, a la vez, sentía la angustia de contar los minutos y saber que era imposible que otros pudieran sobrevivir”. Poco de accidente tiene el episodio, la gestión privada exigió extirpar puestos de trabajo y uno de ellos fue el del empleado que se encargaba de controlar el funcionamiento correcto de la cinta trasportadora. Raúl denuncia que “la subsecretaria de trabajo de la provincia fue habilitando y consintiendo que se trabaje de todas maneras, siempre la desidia, o el arreglo político para que todo funcione igual”. A callar El dirigente de ATE actualmente es el único querellante en la causa por el vaciamiento del yacimiento de carbón de Río Turbio contra Taselli. Opina que el gobierno provincial puso plata para calmar la bronca de la comunidad. Cuenta que “les fueron dando trabajo a los familiares de las víctimas, a algunos le pintaron la casa, les dieron ladrillos”. Dice que en un pueblo chiquito como ese se ven todos los movimientos y que el reclamo de justicia en parte de la sociedad se fue acallando. Para Raúl la muerte de los 14 obreros de la mina en Santa Cruz, Cromañon y el incendio del avión de LAPA, muestran coincidencias: corrupción, desidia y la precariedad como situación generalizada. El Estado y el mercado, cuando trabajan armoniosamente bajo la ley de la impunidad. “Otro Yabrán” Hace dos años la presidenta de la Asociación Madre de Plaza de mayo, hasta Hebe de Bonafini, más allá de su reconocida solidaridad con el gobierno, denunció a Sergio Taselli y sus vínculos con el gobierno de Nëstor Kirchner. Dijo textualmente Bonafini sobre Taselli, el 2 de febrero en Plaza de Mayo: “No quiero pensar que sea amigo de alguno de los que están en la Casa de Gobierno. Espero que no, porque si es amigo de alguno de ellos tenemos que empezar a escupirlo. Y nosotras siempre dijimos que los amigos de nuestros enemigos también son nuestros enemigos. Si Taselli tiene algún amigo en la Casa de Gobierno ése pasará a ser enemigo de los trabajadores de Gándara, de los trabajadores de las minas –que también él las negoció- y también pasará a ser enemigo de las Madres. Porque Taselli es un atorrante; es peor que Yabrán, es peor que Moneta y que todos estos atorrantes juntos. Ojalá que ninguno sea amigo. Y si lo es ya empezaremos a decir lo que tenemos que decir, que lo decimos ahora: los amigos de nuestros enemigos son también nuestros enemigos. Las Madres no queremos tener amigos que tengan amigos ladrones, chorros, coimeros, que se hacen ricos a partir del trabajo de los hombres y mujeres que trabajan en sus fábricas”. Luego dijo a lavaca “Yo sé de lo que hablo. Este tipo fue el que hizo todo el quilombo de las minas donde murió la gente. Y ahora compra por un peso las empresas, y después no le paga a la gente durante meses, la mata de hambre. Compra por nada, remata por nada, echa a la gente”. (Aclaración: Taselli compró las empresas como Gándara por un valor simbólico, y supuestamente se hace cargo de las deudas, muchas veces las liquida, aunque todas estas maniobras podrían definirse, por así decir, como un verdadero río turbio). -¿Por qué lo llamó otro Yabrán? (Alfredo Yabrán, empresario telepostal cercano a la dictadura y luego al menemismo, inesperadamente suicidado en mayo de 1998). -Porque ¿qué hizo Yabrán con el Correo, o el otro, Moneta (Raúl Moneta, conocido como uno de los tantos “banqueros de Menem”, y actual accionista en diversos medios de difusión)? Son tipos chorros, mafiosos, como que nadie los puede tocar. Y este Taselli es igual o peor, pero fijate que nadie publicó nada de lo que dije -Lo de Taselli y su relación con el gobierno, ¿es una sospecha o una certeza? -Es seguro que hay alguien o algunos dentro del gobierno que son amigos de él. Y se va a descubrir. Siempre se descubre. Alguien le hace la palanca. Estos tipos siempre tienen una palanca, un juez, un ministro, o el gobernador, y eso es lo que no hay que permitir. Es un tipo del duhaldismo, pero supuestamente Duhalde ya no tiene más poder. Entonces, ¿cómo sigue haciendo lo que hace? Algún lazo tiene que haber con gente del gobierno, y si no, que salgan a decir que no. Las batallas de Silverio Un testimonio conmovedor, publicado por lavaca es esta carta del abogado Dino Zaffrani, donde traza un perfil de Silverio Méndez, uno de los mineros fallecidos en los túneles de Río Turbio. Fue escrito cuando la suerte de Silverio aún era incierta, bajo los escombros, el 15 de junio de 2004. La carta además es un repaso en el momento de lo que venía ocurriendo y del perfil de Méndez, descripto como un referente “que ha estado en todas: como militante, como delegado, dirigente combativo y como simple trabajador.” Este es el texto completo de la carta de Zaffrani: “Río Gallegos, 15 de junio de 2004 Entre los 14 compañeros mineros atrapados dentro del Yacimiento de Río Turbio a la altura del marchante 22 donde se produjo el derrumbe, se encuentra Silverio Méndez. El es jujeño y al decir de otros como él, “…he nacido entre las piedras, doctor”, se enorgullecía del mojón inicial de su origen humilde, qué digo …..humilde. Silverio fue el Secretario Adjunto de la Seccional ATE Río Turbio desde 1999 al 2003, disidente del ATE Degenarista. Ha estado en todas, como militante, como delegado, dirigente combativo y hasta hoy 15 de Junio como simple trabajador en uno de los turnos que ingresaron a la mina. El último turno de Silverio y sus 13 compañeros. Las peleó todas, encabezando asambleas, juntando firmas, marchando a Río Gallegos para reclamar ante casa de Gobierno por cada reivindicación y cada promesa incumplida. Oponiéndose a la entrega menemista del Yacimiento al concesionario Sergio Taselli en 1994, en la toma de la mina aquel año y en las posteriores para que se fuera, exigiendo el cumplimiento del pliego de bases y condiciones que jamás cumplió ante la cómplice mirada del gobierno provincial de Néstor Kirchner, que nunca lo controló como era su obligación. Silverio no hablaba al bulto, lo hacía uno por uno convenciendo a cada compañero y a fuerza de perseverancia se había ganado el respeto entrañable de todos. Deja compañera e hijos como el resto de los trabajadores que han quedado atrapados. Ellos no han muerto por accidente, ni por autocombustión de los gases dentro de la mina. Han dejado sus vidas de laburantes desconocidos por la desidia y complicidad de los gobernantes que antes eran menemistas y hoy se dicen progresistas. Porque durante la década pasada no hubo control a la voracidad de Taseli, el concesionario asociado de la burocracia de Fatlyf (Federación de Luz y Fuerza), hoy trenes Metropolitanos y Zapla, que no invirtió un miserable mango en seguridad. Porque la mina como antes del 2002 y hasta hoy, no tenía seguridad, igual que en las épocas de Taselli. Porque el Estado se ocupaba simplemente del pago de sueldos. En ese sentido el caso de Yacimientos Carboníferos Río Turbio se convierte en una sentencia firme contra todas las políticas privatizadoras y de entrega del país, que no han sido revertidas por el actual gobierno. A esos mineros los mataron por trabajar. Porque los hacían trabajar a la qué me importa. En una asamblea reciente Silverio trató al entonces interventor de la mina Eduardo Arnold de “negrero”, reclamándole con pasión por estas cosas pequeñas como la seguridad y la falta de inversión y el peligro de trabajar en una mina que estaba literalmente parada, en riesgo permanente. “Chiquito” Arnold, un tipo de honor, prefirió en vez de ocuparse de estas cosas de laburantes, en ir a contratar a un abogado para querellar a Silverio por calumnias e injurias. Y como si esto fuera poco -como dicen en los colectivos los vendedores ambulantes- le reclamó $ 50.000 de indemnización por daño moral. A un trabajador reclamarle $ 50.000, ……….vaya honor. Me tocó defender a Silverio como letrado. Finalmente Arnold desistió de la querella, tal vez en conocimiento de que en Santa Cruz le devuelven el dinero de tasa de justicia al desistirla, como ocurrió con el entonces Gobernador -hoy Presidente- cuando me reclamara $ 1.000.000 por acusarlo de complicidad con Carlos Menem y Taselli al permitirle que vaciara la empresa que hoy se llevó puesto a mi amigo Silverio. Arnold y otros, antes menemistas, después duhaldistas, hoy “progres”, es actualmente el Vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Nación y ha venido a Turbio a derramar lágrimas de cocodrilo. Los compañeros y mi amigo Silverio no ocupan ninguna banca ni juran por nada, sólo el polvo, el monóxido implacable y la bronca le hacen compañía en el fondo de la tierra y las piedras, de donde vino. La historia de Silverio no figura hoy en la tele que se ocupa de la liberación de Cristian y del superclásico Ríver-Boca. Taselli sigue al frente de Trenes Metropolitanos que cobró subsidios estatales del Secretario de Transportes, Ricardo Jaime, quien no le rescinde el contrato no obstante lo desastroso de la gestión ferroviaria privada en Buenos Aires que también se cobró muchas vidas. Pero la muerte de Silverio es un grito de vida y un dedo acusador a estos cachivaches que simulan estar haciendo historia y a la hora de los bifes rajarán en polvorosa”. Dino Zaffrani **Ex abogado de la Seccional ATE Río Turbio, amigo de Silverio Méndez y dirigente del Movimiento Antiimperialista y por la Paz Mundial (MAP) http://lavaca.org/notas/la-muerte-de-14-obreros-en-santa-cruz/ Cristina: Mejor antes de twittear hace un poco de Memoria. Gracias a Todos y aprovecho para compartir MI POST Nº 100!! link: http://www.youtube.com/watch?v=-DpA40t6dQI
Vargas Llosa, siempre filoso: "El retroceso argentino se debe al peronismo" El Nobel de Literatura sentenció que "es un sistema prácticamente monopólico del poder". Qué dijo ahora de los Kirchner. " La Argentina está sumida en una crisis de la que no hay indicios de que vaya a salir", estimó hoy en Madrid el Nobel peruano Mario Vargas Llosa, quien lo atribuyó al " sistema prácticamente monopólico del poder" que supone el peronismo. El escritor señaló que la Argentina " era un país desarrollado, próspero" y " se ha ido subdesarrollando por razones puramente políticas... y para mí eso tiene un nombre, que es el peronismo". "Mientras la Argentina no deje atrás esa experiencia fundamentalmente populista y un sistema prácticamente monopólico del poder, no va a despegar ni recuperar lo que fue", sentenció el escritor, días después del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, esposo de la actual presidenta, Cristina Fernández, "ambos peronistas", señaló a la agencia AFP. Según Vargas Llosa, quien presentó en la capital española su nueva novela "El sueño del celta", el retroceso argentino se debe a "la incompetencia de sus políticos, por las malas políticas, las que han ido empobreciendo a un país que era un ejemplo para toda América Latina". El Premio Nobel de Literatura 2010 señaló que "sin embargo el peronismo sigue siendo enormemente popular en la Argentina y ha llegado a sustituir prácticamente a la palabra política. Todo se hace dentro del peronismo", aseguró. También Vargas Losa se refirió a Brasil y a su nueva presidenta electa, Dilma Rousseff, de quien dijo esperar "que la política exterior sea distinta" que la practicada por el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, y "que haya menos complacencia con las dictaduras". ]
Zanola, causa máxima preocupación en el Gobierno El sindicalista de los bancarios, procesado y detenido en la causa de los medicamentos adulterados, continúa enviando mensajes, desde la cárcel, que alteran los ánimos de los funcionarios de Gobierno. El motivo de su traslado al penal de Ezeiza. Las pericias judiciales que complican a Liliana Zulet, la esposa de Hugo Moyano. Tres veces le negó el juez federal Norberto Oyarbide la excarcelación a Juan José Zanola, el titular de La Bancaria, detenido desde el 30 de noviembre pasado, en el marco de la causa de “la mafia de los medicamentos”. En la última oportunidad, su defensa había alegado que el penal de Ezeiza, donde se encuentra alojado, “no garantiza el debido tratamiento de las dolencias que padece”. En respuesta, una junta médica determinó que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que Zanola sufre, puede ser tratada eficazmente en el hospital de la cárcel. Más allá de los argumentos legales esgrimidos, LPO pudo saber que mientras el sindicalista estuvo detenido en Devoto, permaneció en un pabellón vip. Allí, alojado en una especie de “casita”, Zanola gozaba del derecho de visitas en distintos horarios, se comunicaba por celular y tenía su propia televisión. Pero esta situación de privilegio cambió el 15 de octubre, cuando fue trasladado al penal de Ezeiza. Desde aquella fecha, el titular de La Bancaria, no cuenta con beneficios especiales y vive en una celda común. Fuentes cercanas a la investigación reconocen que, en los últimos tiempos, Zanola había enviado claros mensajes al Gobierno nacional, amenazando con que si su situación personal no se resolvía favorablemente, él iba a empezar a hablar y a desenmascarar a quienes están implicados y aún no fueron procesados en la causa. Ante esta luz de alarma, la Justicia dispuso su traslado al penal de Ezeiza en condición de preso sin privilegios, una medida que restringió de manera notoria su capacidad de operaciones. Las similitudes con Camioneros “Hugo Moyano debería correr la misma suerte de Juan José Zanola”, señaló un par de meses atrás, la ex ministra de Salud Graciela Ocaña, y una activa denunciante en la causa. En ese sentido, la investigación tuvo un vuelco importante el viernes pasado. Es que los primeros resultados de un peritaje para determinar si la obra social de los Camioneros operó con comprobantes falsos de medicamentos oncológicos resultaron más que inquietantes: los expertos informaron a la Justicia que encontraron "diferencias" en los troqueles que tenía la organización, que "no se corresponden" con los originales. El peritaje se realizó específicamente sobre troqueles del medicamento oncológico Erbitux, destinado a pacientes de la obra social de Camioneros (Oschoca), provistos por la Droguería Urbana. Se contrastaron con uno original del laboratorio Merck, el fabricante. Al frente de la cuestionada Oschoca, se encuentra la actual y tercera esposa de Hugo Moyano, Liliana Esther Zulet. Droguería Urbana es, a su vez, la principal proveedora de remedios de alta complejidad de la obra social del gremio Camioneros. Existen versiones de que en la última conversación telefónica que mantuvo Moyano con el ex presidente Néstor Kirchner, horas antes de su muerte, el líder de la CGT le habría recriminado en duros términos la actuación del juez Oyarbide, quien justamente ese día, había citado a indagatoria a Marcos Daniel Hendler, el dueño de Droguería Urbana. Para Ocaña "La obra social de Camioneros es responsable porque era la que presentaba los legajos para los reintegros. Además, si fuera cierto lo que dicen, no les seguirían comprando hoy a Droguería Urbana, como lo hacen." Para mayores complicaciones, en la causa que sigue el juez Oyarbide apareció también una sugestiva escucha telefónica, en la que el dueño de Droguería Urbana pedía que le mandaran a hacer "19 troqueles de Erbitux" para Camioneros. El asunto de los troqueles es clave porque son imprescindibles para obtener, en drogas muy costosas como las de tratamientos oncológicos o de HIV, el reintegro de la Administración de Programas Especiales (APE), del Ministerio de Salud. La sospecha de la Justicia es que estos troqueles se falsificaban para estafar al Estado y que en ese negocio fueron cómplices droguerías y obras sociales. Para Ocaña, el asunto puede ser aún más grave si se comprueba que hubo pacientes reales que recibieron remedios de origen dudoso.
LA UCR DEBATE POLÍTICAS PÚBLICAS PARA LA REGIÓN PATAGÓNICA Es en el marco del Primer Encuentro IRPP, que arrancó hoy y termina mañana Con dos días de trabajos en talleres temáticos, la UCR arrancó hoy su jornada inicial del Primer Encuentro del Instituto Radical de Políticas Públicas para la Región Patagónica, que concluirá mañana, con un acto que encabezó el titular del partido, Ernesto Sanz, junto a los legisladores nacionales por Santa Cruz, los diputados Eduardo Costa y Elsa Alvarez; y el senador Alfredo Martínez, además de la participación del intendente de Río Gallegos, Héctor Roquel. Además del presidente de la Convención Nacional de la UCR, Hipólito Solari Yrigoyen -de Chubut-, estuvieron presentes dirigentes radicales de la región, como Pablo Verani y Fernando Chironi, por Río Negro; Mario Cimadevilla por Chubut; Juan Carlos Marino, por La Pampa y Ricardo Gil Lavedra, de la Ciudad de Buenos Aires. “Elegimos hace más de tres meses la Patagonia para arrancar con estos foros de discusión temáticos como una señal para todo el radicalismo y quienes nos siguen: llegar hasta aquí es un sacrificio, como el que tiene que hacer todo el partido de aquí en adelante”, señaló Sanz, al comienzo de su discurso. Luego, agregó: “Hay que hacerse cargo y la UCR tiene que dar el ejemplo. Nos tenemos que hacer cargo del presente, de ser la contratara de un poder como el de los Kirchner. Con un Cobos y un Alfonsín, que hace unos días dieron una señal muy potente de madurez, construcción y diálogo político, frente a más de 1500 jóvenes que debatieron en Tucumán sobre políticas públicas, como nosotros hoy acá”. “La UCR es distinta a todos los partidos: fuimos los únicos en darle una herramienta a la Corte Suprema, que pidió ayuda a la política para que se cumpla un fallo que lleva más de 15 años de desobediencia. Y lo hicimos sin lesionar en lo más mínimo a las autoridades de Santa Cruz, porque respetamos las decisiones populares y los cargos elegidos. Simplemente, presentamos un proyecto de ley para restituir en su cargo a Eduardo Sosa”, describió Sanz. Finalmente, aseguró que “nos hacemos cargo también de lo que viene, con un programa de gobierno que seduzca a la sociedad, pero fundamentalmente a los más jóvenes, porque la inmensa mayoría de la gente espera un cambio, pero que le dé seguridad y gobernabilidad”. En el inicio, el intendente Roquel agradeció a las autoridades del Comité Nacional que hayan decidido llevar a cabo la actividad en Río Gallegos y aseguró que “en pleno pluralismo, podremos construir un futuro promisorio e inclusivo para todos”. Por su parte, la diputada Alvarez subrayó que “llama la atención que nos hayan declarado personas no gratas, ya que sólo queremos hacer cumplir lo que dicta la ley”. En tanto, su par Costa dijo: “Los partidos políticos tienen que estar al lado de la gente para definir sus políticas públicas, escuchando y recibiendo aportes de los ciudadanos de a pie. Hay que rescatar la iniciativa que tiene la UCR de acercar la política a la gente”. Finalmente, “Fredy” Martínez hizo su aporte: “Los radicales de todo el país trabajamos para que cada día haya más racionalidad, diálogo y consenso político-social. Y que las pintadas de hoy no las borren la pintura, sino el viento, la arena y la nieve del sur, porque la UCR soporta hasta los peores agravios”. http://ucr.org.ar/notas/gacetillas-de-prensa/la-ucr-debate-politicas-publicas-para-la-region-patagonica
El servicio cívico militar de Cobos tensa a la oposición y recién se debatiría en 2011 Tras lograr que lo apruebe el Senado, el vicepresidente encargó a sus diputados afines buscar consensos para sancionarlo. Pero el alfonsinismo y sectores de la coalición cívica no lo consideran prioritario. Y se aguarda una férrea resistencia de la centroizquierda. Así, será difícil que sea incluido en algunas de las cinco sesiones previstas para el resto del año. El proyecto para crear un servicio cívico militar impulsado por Julio Cobos, aprobado por el Senado y repudiado por el Gobierno, podría quedar archivado en Diputados hasta bien entrada la campaña electoral, ya que en algunos bloques como la Coalición Cívica no lo consideran prioritario, sobre todo ante los temas pendientes que hay en esa Cámara. Y una postura similar tiene el alfonsinismo. La iniciativa, firmada por la senadora radical de Mendoza Laura Montero, pasó el filtro de la Cámara con 33 votos a favor y 31 en contra, una ajustada votación en la que influyó la ausencia del socialista Rubén Giustiniani, el presidente provisional del Senado José Pampuro y la aliada Roxana Latorre, los dos últimos retornados esa tarde de acompañar a la presidenta en la apertura de la asamblea anual de la ONU en New York. Establece una capacitación en oficios para jóvenes en situación de riesgo a cambio de una pensión de 540 pesos y utilizando las instalaciones ociosas de las Fuerzas Armadas, pero con docentes aportados por el Ministerio de Educación. Cobos implementó este sistema en su provincia en su etapa de gobernador mediante un convenio con el Gobierno nacional. Su idea es reeditarlo en cada provincia, tarea difícil cuando la actual ministra de Defensa, Nilda Garré, calificó la propuesta como “un disparate”. Pero es el único obstáculo y mucho menos el próximo, ya que en Diputados la mayoría que la oposición logró para imponer varios temas no está ni cerca de garantizarse en este caso. Cobos ya le encargó a su escuadra de diputados nacionales que desmitifiquen el proyecto ante sus socios habituales del resto de la oposición, tal como él mismo hizo en la Cámara alta, donde consiguió apoyos impensados como el del cordobés Luis Juez, el porteño Samuel Cabanchik y tal vez tuvo que ver en el faltazo de Giustiniani. El mendocino controla la mitad del bloque UCR de la Cámara joven, que suma 44 escaños, donde frecuenta con el titular de la bancada Oscar Aguad y los bonaerenses Rubén Lanceta, Daniel Katz y Gustavo Serebrinsky. Algunos de ellos ya consultaron a militares conocidos y la respuesta fue positiva. “Es cierto que hay un grupo duro que se opone, pero también hay otro hastiado de que las fuerzas armadas no tengan funciones y reciben bien la medida”, contó a LPO uno de esos diputados, todavía sorprendido con la confesión de un coronel que le dijo que el armamento de Argentina no resiste dos horas de combate. “Al no hay hipótesis de conflicto no hay funciones para la fuerza. Y encima Garré desconoce todo. Por eso a algunos no les disgusta tener un nuevo rol. Entre los que se oponen está el almirante Jorge Godoy, quien tras el repudio público de Garré se plegó al rechazo. "La Armada no cuenta con infraestructura ociosa, que, debidamente adecuada, pueda ser destinada a un centro que dé cabida al servicio cívico voluntario", explicó. Quórum difícil El éxito de Cobos en la votación del Senado es difícil de repetir en Diputados, donde sus aliados deberán esmerarse en las gestiones. Confían en sumar al peronismo federal y al Pro pero podrían tener un obstáculo mucho más cerca: según pudo comprobar LPO, Ricardo Alfonsín y sus aliados por ahora no tienen intenciones de acelerar las negociaciones. “Nuestra prioridad es aumentar la asignación universal por hijo”, respondieron cerca de Alfonsín. Parecido piensa un sector de la Coalición Cívica que suele participar de las negociaciones con la oposición: “Acordamos cinco sesiones para lo que resta del año, por lo que no hay plazo posible para este tema”. Luego de un nuevo fracaso en su intento de alcanzar quórun, el miércoles los referentes de la oposición de diputados acordaron cinco sesiones para el resto del período ordinario. La idea fue hacer el intento de que haya sesiones el 13 y el 20 de octubre, dejar pasar el 27 porque estará el censo, y e intentar el quórum en tres de los cuatro miércoles de noviembre. Sobran temas para inquietar al kirchnerismo, como la suba del mínimo no imponible, el acceso a la información pública, la ley de trata de personas; los informes de la Auditoría General de la Nación y de la Comisión mixta revisora de cuentas y el anticipo jubilatorio para quienes no alcancen los aportes, entre otro temas. “Todos son más urgentes que el servicio cívico militar”, adelantó el diputado de la Coalición. Por cuestiones ideológicas, difícil será para los cobistas convencer al interbloque de la centroizquierda. Sin ellos la oposición llega con suerte a 132 bancas, 3 más que las necesarias para el quórum. El 10 de diciembre finaliza el período ordinario de sesiones y hasta marzo sólo se podrá bajar al recinto por pedido del Gobierno, trámite poco probable cuando el propio kirchnerismo intenta bajar cada sesión. Y en marzo, cuando se reanuden las sesiones regulares, ya será tiempo de campaña electoral.
Crimen de Mariano Ferreyra: critican a CFK por foto con la Juventud Sindical Militantes de la CTA convocan a un paro y denuncian complicidad de la mandataria con "esa Juventud" que en los '70 "entregaba compañeros". Mientras la CTA convoca a un paro y movilización para mañana para reclamar por la muerte de Mariano Ferreyra, un militante del Partido Obrero (PO) de 23 años, que recibió un impacto de bala en el torax durante un enfrentamiento gremial en las vías del Ferrocarril Roca en Avellaneda, compañeros de militancia del joven denunciaron la complicidad de la presidenta Cristina Fernández en el funcionamiento de estas "patotas de la burocracia sindical". Y se refirieron explícitamente a su participación, hace unos días, en el acto de la CGT en River, cuando la mandataria posó para la foto con una remera de la Juventud Sindical Peronista, "la misma que entregaba a nuestros compañeros en los '70", disparó en conferencia de prensa Alejandro Lipcovich, presidente de la Federacion Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y compañero de Ferreyra. La fotografía fue publicada por el diario La Nación. "Quiero denunciar a la Presidenta de la Nación, que hace poquitos días se ponía la remera de la Juventud Sindical Peronista, que entregaba a los compañeros en los '70. Hoy esta corporación en esta burocracia podrida acaba de asesinar a un compañero", señaló Lipcovich, y dijo que la FUBA acompañará todas las medidas de fuerza y la movilización convocada para mañana. Más tarde, Cristina contó en su cuenta en Twitter que se había puesto la camiseta de la Juventud Sindical. En el acto de Hugo Moyano también participó el Secretario General de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, gremio acusado de las agresiones en Avellaneda y de la muerte de Ferreyra. Esa noche lo relató en Twitter. "Me puse camiseta de la Juventud Sindical. Quien te ha visto y quién te ve”, ironizó Fernández en la red social. En los años '70, la bandera de la mandataria era precisamente la lucha contra ese sindicalismo. En diálogo con Perfil.com, una militante del PO acusó a la mandataria de compartir el acto en River con Pedraza, a quien responsabilizan de enviar a "la patota" que este mediodía mató de un tiro al joven de 23 años y dejó dos heridos de bala graves. La CGT que conduce Hugo Moyano mantuvo hoy un claro silencio tras la muerte de Ferreyra. Consultados por la agencia DyN, desde el sindicato indicaron que "por ahora" no habrá ninguna declaración o comunicado al respecto. http://www.perfil.com/contenidos/2010/10/20/noticia_0023.html
Símbolo de una salud que agoniza Baños rotos, humedad y desidia en el hospital de La Matanza. Los médicos que quedan piden ayuda: "Mientras construyen nuevos centros, se nos caen a pedazos los que tenemos". De lejos, parece un edificio abandonado. Por dentro, pocos lugares hacen pensar que no lo es. Recorrer los pasillos del Hospital Paroissien de Isidro Casanova produce por momentos la extraña sensación de estar caminando a lo largo de una cárcel. No sólo – y no principalmente – por las puertas de rejas que cierran y separan cada sector, sino más bien por todo lo demás: señales de un deterioro que, a modo de lamentable ejemplo, ilustran a la perfección lo que ocurre con el área de Salud en todo el Conurbano. Ya desde la entrada, los pacientes son recibidos entre enormes manchas de humedad, paredes con el revoque al descubierto y cables sueltos que cuelgan de los techos. “Esto no es nada, ya nos acostumbramos y, por desgracia, nos parece normal. Hace tiempo, llegamos a encontrar cucarachas. Los médicos nos quejamos de tal forma, que se ocuparon del problema”, cuenta a 24CON Reynaldo Saccone, presidente de la Asociación de Profesionales del hospital, ubicado en el Kilómetro 21 de la Ruta 3. A mediados de año, autoridades de Provincia y Nación anunciaron la llegada de cuatro nuevos hospitales en Ituzaingó, Esteban Echeverría, Escobar y General Rodríguez, donde sería reemplazado el que funciona hasta el momento, que tiene más de 100 años de antigüedad. A estos se suman otros tres en La Matanza: Rafael Castillo, Laferrere y el Materno Infantil de Ciudad Evita. Pero la sentencia de los médicos bonaerenses sobre estas obras fue unánime: mientras se sigue construyendo, se calcula que son 77 los centros de salud de la región que no funcionan como corresponde. Entre ellos se encuentra el Paroissien, principal centro de derivación matancero, del que dependen cerca de un millón de personas. “Vivimos en colapso desde hace aproximadamente 15 años. Los funcionarios dicen que estamos mejor que antes, porque cada tanto se van tapando algunos agujeros, pero el problema nunca se soluciona del todo”, dice Saccone. Justo cuando el olfato se va adaptando al olor a humedad, la llegada a la zona de los baños trae un nuevo y desagradable “aroma”, proveniente de los inodoros rajados y el agua sucia que pierde de los caños. “A veces andan y a veces no, y hace años que nada de esto se pinta”, asegura el médico. El recorrido sigue por afuera de los consultorios externos, donde un grupo de jóvenes duerme una siesta en los bancos del área de espera, cansados de esperar a que los llamen. Más allá del estado de las instalaciones, el problema más urgente que atraviesan en el nosocomio es la falta de personal. “Se necesita en lo inmediato de profesionales, porque a medida que se jubilan no se hace automáticamente el reemplazo, como correspondería. Si esto sigue, en vacaciones se va a ver muy afectada la capacidad de atención”, anticipa. Cantidad o calidad Por ser el distrito más poblado del Conurbano, La Matanza es uno de los que más sufre el déficit en Salud. Sin ir más lejos, el Policlínico de San Justo tiene un ala clausurada hace dos años por refacciones, mientras que en el hospital del Kilómetro 32 de González Catán, conocido también como “Simplemente Evita”, faltan médicos de todas las especialidades y no cuentan con servicios de guardia ni pediatría. “Nadie puede oponerse a que haya nuevos hospitales, pero si los van a hacer como el del Kilómetro 32, van a tirar la plata. Lo abrieron hace 10 años, pero todavía no lo pudieron equipar, y hoy tiene muy baja complejidad”, señala Saccone. Ricardo Schiro, secretario general de la Asociación de Profesionales del Simplemente Evita, agrega que esto se agrava porque “el deterioro paulatino de la salud a nivel municipal hace que cada vez más gente venga para acá”. “Para que se abran hospitales nuevos, primero tiene que haber una política seria de atención primaria. Se trata de que los hospitales funcionen. En cambio, acá se hacen las cosas al revés: se construye con especulación financiera, con plata de créditos que después hay que pagar, y mientras tanto se están yendo por el piso las salas que existen”, advierte. La situación social y económica de los vecinos matanceros también los hace necesitar de una mejor atención médica. En el Paroissien, las enfermedades más comunes están relacionadas con infecciones, hipertensión y diabetes, pero también se destacan las afecciones pulmonares, que “tienen que ver con el ambiente en que viven las familias humildes de la zona y las condiciones precarias de sus casas”. Amenaza de cierre El pobre mantenimiento de las paredes y techos del hospital de Casanova contrasta con la limpieza de los pisos. A medida que uno se acerca a las áreas de ginecología y obstetricia, la situación va mejorando. Éstas, junto con los consultorios de odontología - que tienen nuevos equipos -, son las partes mejor conservadas. “Se compraron algunos aparatos, pero la instalación eléctrica no fue renovada y no tenemos resonador”, aclara Saccone. No es casualidad que los recién nacidos reciban un tratamiento especial. En los últimos meses, el Paroissien aumentó el número de partos atendidos, a causa del deterioro de los centros de salud municipales que se especializan en el rubro materno-infantil. Prueba de esto da el hospital Teresa Germani de Laferrere, cuyos médicos están juntando firmas entre los vecinos para evitar lo que hoy parece ser un inminente cierre por falta de personal. Gabriela Corvo, delegada del Germani, explicó a 24CON: “No nos reponen gente hace más de dos años y eso repercutió en la cantidad y la calidad del servicio. Las autoridades del Municipio dicen que no quieren que cerremos, pero no nos dan soluciones ni respuestas”. Como consecuencia, este centro “pasó de atender el 60 por ciento de los nacimientos de La Matanza a asistir sólo entre 50 y 60 partos por mes”. El servicio de maternidad no sólo es clave en La Matanza. Es conocido el caso de Quilmes, donde Francisco “Barba” Guitérrez vetó la emergencia sanitaria que el Concejo Deliberante había declarado para todo el distrito. El alerta lo había disparado, justamente, la situación en el Hospital Materno Infantil Eduardo Oller, conocido como el Municipal de Solano, donde falleció un recién nacido a causa de una aparente mala praxis. Actualmente, la atención es cada vez peor y el edificio se cae a pedazos (ver "El hospital Solano sin gas, médicos ni quirófanos". Ya sea por inoperancia o falta de presupuesto, las fallas de la atención sanitaria a nivel comunal se repiten. Hasta que se inaugure el hospital provincial de Echeverría, este distrito sigue contando sólo con un centro de salud, que mantiene el Municipio, al igual que San Miguel. Pero, a la inversa, son muchos más los partidos que no cuentan con salud propia y sólo tienen instituciones financiadas por la Provincia: Almirante Brown, Berazategui, Escobar, Ezeiza, Hurlingham, José C. Paz, Lanús, Moreno, Presidente Perón, Tres de Febrero y La Plata, que a pesar de tener 16 centros de salud, ninguno pertenece al Municipio. Antes de salir del Paroissien, es obligado el paso por la guardia, que, por la hora, ya no está tan llena como a la mañana. Afuera, con su fachada negra por la humedad y sus vidrios rotos, este ala recuerda a cualquiera de las fábricas en ruinas que plagan el Conurbano. Lo lamentable es que, por lo visto, muchos hospitales pueden terminar corriendo la misma suerte que estas moles de cemento. http://24con.elargentino.com/