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La única salida es la violencia Osvaldo Bayer Günther Anders, "el filósofo de la barbarie" El fin del pacifismo ¿Violencia, sí o no? (Una discusión necesaria) se titula un pequeño compendio del filosofo alemán Günther Anders que ha convocado a una polémica filosofico-cultural inesperada en una intelectualidad centro-europea resignada que recuerda el 68 como algo que no podrá volver, que no quiere mirar hacia atrás a la violencia desesperada de los años 70 de la Baader-Meinhof, que se ha cansado de hacer toda clase de acciones pacifistas contra el Estado Atómico y contra la sociedad antiecológica del consumo y el despilfarro. ¿Y por qué esa polémica ahora? Porque Günther Anders, el pensador pacifista por excelencia, el moralista, ha escrito a los 85 años, con sus dedos que apenas puede mover por la artritis: "La única salida es la violencia". Nacido en 1902, fue soldado en la Primera Guerra Mundial a los 16 años; alumno de Husserl y Heidegger, ya en 1928 es uno de los más audaces denunciadores del hitlerismo como producto del capitalismo alemán, y en 1933 debe marchar al exilio con su mujer, la filósofa Hannah Arendt (la autora de La banalidad del mal, Poder y violencia, Eichman en Jerusalén). En Estados Unidos trabajará como obrero en fábricas y allí experimentará el significado de la dependencia del hombre a la técnica. En 1950 regresa a Alemania donde seis años después publicará su obra fundamental: Lo anticuado del ser humano. Visita Auschwitz y dirá: "Si se me pregunta en qué día me avergoncé absolutamente, responderé: en esta tarde de verano cuando en Auschwitz estuve ante los montones de anteojos, de zapatos, de dentaduras postizas, de manojos de cabellos humanos, de maletas sin dueño. Porque allí tendrían que haber estado también mis anteojos, mis dientes, mis zapatos, mi maleta. Y me sentí -ya que no había sido un preso en Auschwitz porque me había salvado por casualidad- sí, me sentí un desertor". En el idioma alemán hay una palabra común para poder y violencia: Gewalt. Y Günther Anders estudia sin pausa cómo la técnica va ganando cada vez más poder (violencia) sobre el ser humano. Después de Auschwitz, Anders visitará Hiroshima. Para él, después de Auschwitz, el paso esperado de la ecuación poder-violencia. Escribe al piloto del avión que arrojó la bomba atómica, Claude Eatherly, internado en un hospital de veteranos, un paria pero también una víctima. La correspondencia entre el filósofo alemán, el pacifista, y el aviador norteamericano fue publicada. Un documento del miedo, de la irracionalidad, de la desesperación. A raíz de ese breve tomo, Günther Anders es calificado de "persona no grata" en los Estados Unidos. Se lo califica de "comunista". El poder-violencia de Auschwitz y Hiroshima no se detendrá allí para el filósofo Anders. La tercera etapa estará dada por el sistema de la sociedad de consumo que no sólo envenena el medio ambiente, los ríos, el mar, los bosques sino que divide al mundo en países en la opulencia y países en la miseria. Una sociedad de consumo que aplica la energía atómica para más autos, más armas, más cemento, más turismo, más idiotización con productos superfluos, pero al mismo tiempo más poder, mientras más violencia, más hambre, más subdesarrollo, más dependencia en los países no industriales. Y el mundo del "socialismo real" ante el temor de quedarse en definitivo atraso tecnológico - y además por su idolatría por la técnica- entregó también su alma al diablo del Estado atómico. Para Anders, las estaciones hacia el fin de la humanidad comenzadas con Auschwitz (la destrucción sistemática y anónima del ser humano), con Hiroshima (cuando el ser humano se apercibió de que sólo bastaba apretar un botón) se completa con Chernobyl (nombre representativo para Harrisburg, y todas las demás catástrofes ecológicas habidas en la última década) donde el hombre pierde el dominio sobre el poder-violencia y se auto-mata en un holocausto de irracionalidad, obstinada estupidez y avaricia. Manfred Bissinger, biógrafo e interprete de Günther Anders señala: "Los temas de Anders giran constantemente en torno al problema de cómo la técnica gana cada vez más poder-violencia sobre el ser humano. Nos lo explica en sus tres tesis fundamentales, que son: que el hombre no está a la altura de la perfección de sus productos; que produce más de lo que puede imaginarse y responsabilizarse, y que cree que todo lo que es capaz de producir puede hacerlo y no sólo eso, debe hacerlo". En los años sesenta y setenta Günther Anders junto con Heinrich Böll, el obispo Scharf, el teólogo Gollwitzer, el filósofo Ernst Bloch y otros encabezaron el gran movimiento pacifista alemán contra el estacionamiento de los cohetes atómicos norteamericanos en territorio germano. Ellos estuvieron también en las grandes acciones pacíficas contra las centrales atómicas. Veinte años de labor no sólo teórica sino acompañando esa teoría con la acción pacífica. En 1983 Günther Anders recibió el premio Theodor Adorno, el más alto galardón de la filosofía alemana. Fue en Francfort, en la iglesia de San Pablo, símbolo de la Revolución de 1848. Le tocó en suerte al burgomaestre de esa ciudad, un demócrata cristiano, Walter Wallmann, precisamente enemigo a muerte de las ideas del filósofo, entregarle ese premio. El político dijo: "Honramos aquí al filosofo Günther Anders porque él nos contradice, nos advierte constantemente, nos sacude". Anders le respondió: "Soy sólo un conservador ontológico, en principio, que trata de que el mundo se conserve para poder modificarlo". Hoy, a los 85 años escribe un nuevo libro, sobre el tema de siempre: el monopolio del poder (violencia), la no-violencia (no-poder) y las formas de combatir la violencia (poder).Su libro lleva el título exacto, igual que su estilo despojado de todo ritual o adorno: Estado de sitio o legítima defensa. En ese título está todo el gran debate: poder del Estado contra el derecho natural del individuo a defenderse. Violencia del Estado contra violencia individual. "Estado de emergencia en defensa de las instituciones" y frente a eso: "derecho del individuo a revelarse". Democracia de mayorías y democracia de base. Ante una pregunta, Anders solicita ser sólo "un filósofo de la barbarie". La barbarie del mundo actual: Auschwitz, Hiroshima, Chernobyl. Su frase: Hiroshima está en todos lados", de los años cincuenta se ha convertido en "Chernobyl está en todos lados". ¿Cómo impedir la muerte del planeta? Para él -que ensayó todas las armas de la resistencia no violenta- queda una sola arma: la violencia. Anders reniega de su maestro Ernst Bloch y de su Principito Esperanza. No queda tiempo para la esperanza. Esperanza es un pretexto para la no acción, es una forma de cobardía. Es incomprensible -para él- la incomprensión de los políticos. "La incomprensión misma de los hombres inteligentes y esclarecidos. El mundo no está amenazado por seres que quieren matar sino por aquellos que a pesar de conocer los riesgos sólo piensan técnica, económica y comercialmente. Ante eso, todas las legislaciones del mundo -hasta el derecho canónico- no sólo permiten el empleo de la violencia en defensa propia sino que hasta lo recomiendan. Hemos visto que con entregar rosas y nomeolvides a las policías -que no podían recibirlas porque tenían el garrote en la mano- ni con listas de firmas ni solicitadas, ni con interminables marchas, ni con canciones, ni con teatros, no alcanzamos nada. No sólo es anodino sino hasta estúpido, por ejemplo, hacer huelgas de hambre para lograr la paz atómica. Con las huelgas de hambre se logra precisamente sólo eso: tener hambre. A Reagan y a su "lobby" atómico no le interesa si nosotros comemos un sándwich de jamón más o menos. No son acciones serias, sólo son "happenings". No son acciones, son apariencias. Una cosa es aparentar y otra es ser. Los que hicimos esas acciones creímos haber traspasado la frontera de la mera teoría, pero éramos sólo actores, en el sentido teatral. Hacíamos teatro por miedo a actuar verdaderamente. Teatro y no-violencia son parientes muy cercanos". Palabras muy duras. ¿Desesperación u honestidad consigo mismo? Al hacer esas declaraciones el filósofo alemán sabía el riesgo. No sólo legal -por incitación a la violencia- sino social e intelectual, por las autodefensas del orden constituido. Pero Anders profundiza el tema en su estilo directo, de diálogo socrático: "La violencia no sólo está permitida sino también legitimada moralmente en tanto es usada por el poder reconocido. El poder se basa permanentemente en la posibilidad del ejercicio de la violencia. Para cada alemán fue sobreentendido marchar a la guerra para coparticipar de la violencia, para ser co-violento. Quien participó de esa violencia no hizo otra cosa que "cumplir con su deber'. Con la orden del poder no sólo está permitido ser violento sino mucho más: hay que ser violento. A nosotros los que actualmente sólo nos proponemos como meta impedir toda violencia se nos reprocha que perseguimos el caos con nuestra desobediencia civil, sí, a nosotros que queremos llegar al estado ideales de la no-violencia, a lo que Kant llamaba 'la paz eterna'. Una cosa debemos tener en claro: nuestra meta jamás tiene que ser la violencia. Pero que la violencia -cuando sólo con su ayuda se puede imponer la no-violencia- llegue a ser nuestro método, eso nadie nos lo puede negar". Y después agregará las palabras inesperadas, que tanta discusión han originado. Anders dijo: "De todas maneras considero ineludible que nosotros a todos aquellos que tienen el poder y nos (un nos millones de veces) amenazan, los asustemos. No nos queda otro camino que contestar a sus amenazas con amenazas y hacer inefectivos a todos aquellos políticos que con toda irresponsabilidad y por intereses egoístas llevan al mundo a la muerte. Ojalá que la amenaza en sí pueda ya de por sí asustarlos". Günther Anders no confía más en los medios pacíficos, no cree más en la democracia de partidos: "Después de la gran victoria de los medios masivos de comunicación no existe más la democracia. Lo sustancial de la democracia es poder tener una opinión propia y al mismo tiempo poder expresarla. Por ejemplo yo viví catorce años en Estados Unidos y nunca pude expresar mi opinión. Desde que existen los medios masivos y desde que la población del mundo se halla como exorcizada frente al televisor, se la alimenta, a cucharadas, con opinión. La expresión "tener opinión propia" ya no tiene sentido de realidad. Los alimentados forzosamente no poseen ya ninguna chance de opinión propia. No, ya ni siquiera consumen opiniones ajenas. Se los engorda con sistema. Y los gansos engordados a sistema no 'consumen'. La televisión es un engorde con sistema. Si democracia es aquello en lo cual se puede expresar la propia opinión, entonces la democracia se ha convertido en imposible a través de los medios masivos de comunicación, porque cuando no se tiene algo propio tampoco se lo puede expresar". "El ser humano -continúa Anders- ya no puede llegar a la mayoría de edad. Más bien es un ser-siervo porque sólo oye y oye lo que le llega por radio y televisión y aquí la relación permanece unilateral porque no puede responder. Esa servidumbre es característica para la falta de libertad que se ha construido a través de su propia técnica y que se revierte sobre él. Con los medios masivos se ha creado la figura del 'eremita masivo'. Porque si bien se halla solo frente a su radio o televisor, recibe el mismo 'pienso' (en doble sentido) que los demás. No percibe que lo que él consume en la soledad es el alimento de millones." Por último, renegando de su admirado maestro Ernst Bloch, dice Anders: "Esperanza es un sinónimo de cobardía. ¿Qué es en sí esperanza? ¿Es la fe en que todo puede mejorar?¿O es la voluntad de llegar a algo mejor? Aún nadie ha realizado un análisis de la esperanza. Ni Bloch, siquiera. No, a la esperanza hay que impedirla. Todo aquel que espera, deja la obligación en otra instancia. Esperanza es nada más que la renuncia a la propia acción". En un reportaje posterior, publicado en el diario de los alternativos y verdes antiautoritarios alemanes, Günther Anders responderá aún con más claridad a la pregunta: "¿Es suficiente la protesta no violenta?" Dirá: "No hay un método alternativo, no hay otro que la amenaza -si queremos la sobrevivencia de nuestra generación y queremos asegurar la existencia de las generaciones posteriores- contra todos aquellos que insisten en continuar con hacer peligrar la vida humana con la producción atómica (es lo mismo si con la guerra o con el denominado 'uso pacífico') y siguen rechazando todas las ofertas de detenerla; no hay otra alternativa, decía, que comunicarles a esos hombres con toda claridad que tanto uno como el otro deben considerarse piezas de caza. No hay que vacilar en eliminar a aquellos eres que por escasa fantasía o por estupidez emocional no se detienen ante la mutilación de la vida y la muerte de la humanidad". ¿Sabía el despierto filósofo que con ello, con ese extremo, se podía iniciar una revisión de métodos? ¿Qué el movimiento antiatómico, antiarmamentista, anticonsumista y ecologista comenzaría a buscar otros medios, que debía dejar de tocar la guitarra, de repartir flores y de firmar petitorios? Y no se equivocaba: empezó la polémica. Empezaron las respuestas. Algunas indignadas, otras comprensivas. Marcadas por la rabia de la impotencia, sorprendidas por el desafío del viejo sabio, o indignadas por su provocación. Pero incapaces de mostrar alternativas que no se hayan probado ya. (La socialdemocracia alemana había terminado drásticamente con los sueños de los años sesenta: cuando fue gobierno se fabricaron más armas que nunca, se llevó a la perfección su integración al industrialismo consumista. De Brandt a Schmidt, y éste con sus disyuntivas de hierro: energía atómica para quedar en carrera de competencia, o desastre económico por pérdida de mercados; venta de armas o desocupación (venta de submarinos a la dictadura de los generales argentinos o desocupación en los astilleros de Emden). Por supuesto siempre el "mal menor" (en paso irreversible hacia el mal mayor). La elección: energía atómica y venta de armas. ¿Qué había hecho el socialismo francés cuando gobierno?: tanto o más explosiones atómicas en el atolón de Mururoa (eso sí, lejos de París) y más producción de armas que nunca. El socialismo español de Felipe González y su modernidad: prepara todo para lograr la conexión definitiva al mercado común europeo, a la sociedad de consumo; las leyes sociales no deben impedir la capacidad de competencia: España ya disputa mercados de armas. En la oposición fueron la esperanza, las grandes palabras. En el gobierno, los mejores alumnos de conservadores y liberales.) La reacción del teólogo y socialdemócrata Heinrich Albertz (ex burgomaestre de Berlín que renunció a su cargo cuando su policía mató al estudiante Benno Ohnesorge) contra Günther Anders fue de una ira incontenible: "Quien públicamente incita a la violencia, debe estar preparado para marchar él mismo hacia el fuego. Eso Günther Anders -a quien tomo muy en serio- no lo va a poder hacer. Pero cargará con la responsabilidad de que cada terrorista en el futuro va a justificar su acción en su filosofía". El escritor Hark Bohnm escribió así a Anders: "El éxito de su llamado a la violencia podría reducirse a esta ecuación: después de Kennedy vino Johnson, después de Johnson vino Nixon". El politólogo Jürgen Dahl comparte el pesimismo de Anders pero no su desesperado llamado a la violencia. ¿Podemos -se pregunta- esperar algo en un sentido terrenal y sensato? ¿Qué podemos esperar frente a una amenaza atómica producida por reactores y cohetes, una ineludible catástrofe climática, una muerte de las especies de todo el planeta, una onda global de envenenamiento que cada vez sigue proclamando que todo será cada vez mejor si se le permite ser cada vez más omnipotente? La sagrada ira nos acomete cuando vemos qué poco podemos esperar porque la industria y la política y el comercio y el egoísmo se intrincan cada vez más profundamente en dependencias y en la presión de las circunstancias que a su vez van produciendo cada vez más estragos. La gran empresa Mundo, tal cual está organizada actualmente, aguanta y tolera pequeños cambios en los miembros pero ninguna gran modificación en la cabeza. Sí, es cierto, que los equipos de reparación trabajan constantemente, pero refuerzan sólo los mecanismos de protección y no dicen que cada mecanismo de protección sólo anuncia lo que después ocurre. ¿Qué es lo válido entonces: diagramar una nueva forma de organización para la gran empresa Mundo y llevarla a cabo? Pero todo lo que puede obrar en esa dirección nuestra actividad -medido en el todo- tiene apenas un efecto ridículo, tan espectacular como le pueda aparecer a los participantes directos. Tener confianza en la actual adición de pequeñas mejoras es mentirse a sí mismo en tanto prosigue la diaria destrucción". (Los demócratas cristianos y liberales siguen marchando optimistas con sus Mercedes o sus BMW por entre bosques secos y montañas de basura siempre creyendo que el remedio de todos los males es la economía de libre mercado; los socialdemócratas creen que la gran solución está en el reciclaje de los residuos; la prédica de los verdes tiene lugar en el desierto si se tiene en cuenta que la jungla de los medios de comunicación los hace aparecer como miembros de una secta fuera de toda realidad.) "El intento de salvar al mundo por medio del reciclaje de residuos -continúa Dahl- tiene en el mejor de los casos un valor didáctico pero es justo la coartada que necesitan los que producen basura, para seguir produciéndola. Los argumentos más racionales no son escuchados; las proposiciones más convincentes son archivadas, los pedidos más vehementes son rechazados y entonces, cuando por fin se desborda la rabia de la desesperación aparece la policía y ya sólo con su presencia da a conocer que las formas de vida que el 'poder elegido por el pueblo' ha ordenado como correctas al parecer sólo pueden ser defendidas e impuestas no con argumentos sino con ayuda de palos, camiones hidrantes y pistolas lanzagases". (Es el mismo Poder que condena a dos meses de prisión a un joven que tiró una piedra en una manifestación contra Reagan, pero deja libre de toda condena a los ejecutivos de una empresa química que con sus ácidos residuales lanzados al Rhin ocasionó un desastre ecológico con millones de peces muertos y otros daños incalculables para la naturaleza y la población). Confiesa, por último, Jürgen Dahl que él no puede dar recetas, pero que la violencia que aconseja Anders sólo traería el fortalecimiento de la violencia del Estado. La única resistencia del individuo es seguir denunciando este estado de cosas y tratar de esclarecer y formar una opinión pública; es lo que él llama "su pequeña esperanza". "Pero -finaliza- debo reconocer que hasta yo he perdido ya esa pequeña esperanza. Tal vez alguien la haya encontrado; que la conserve y la comparta con nuevos que lleguen. Y como no sabemos a ciencia cierta lo que va a suceder, a pesar de que ya no tenemos ninguna esperanza, debemos seguir haciendo algo. Por respeto a nosotros mismos". El físico atómico profesor Robert Jung -uno de los más decididos combatientes contra el "Estado atómico"- da la razón a Anders e interpreta su paso a la violencia como la necesidad de una creciente energía en el movimiento pacifista y antiatómico. Propone como primer paso la exigencia de un "desarme interno" de la Alemania Federal. Es decir, que las fuerzas de represión y del "orden" vayan desarmándose poco a poco, al mismo tiempo que se eliminan paso a paso todas aquellas técnicas industriales que amenazan la vida y la libertad. "El movimiento ecologista y de la paz -escribe- no tiene armas actualmente. Pero si la 'otra parte' no atiende sus reclamos sino que al contrario, como al parecer proyecta en el futuro va a actuar con más fuerza represiva, será ella la culpable de un aumento de la violencia que puede llegar hasta la guerra civil." Contra la "pequeña esperanza" de Jürgen Dahl, los argumentos de Günther Anders son esta ironía histórica: "En 1986, 'Año de la Paz' de las Naciones Unidas, fueron gastados en armamentismo 900 mil millones de dólares. Eso significa que por minuto se gastan 1,7 millones para armas y equipos militares y represivos. En las fábricas de armas trabajan en todo el mundo 100 millones de personas". La diputada del Partido Verde, Petra Kelly -una de sus cabezas pensantes- aceptó todos los conceptos del filósofo Anders pero no estuvo de acuerdo con su llamado a las acciones violentas. Ella defendió la no violencia y la desobediencia civil como únicos métodos reales y posibles. "No violencia no es cobardía -sostuvo- y repito las palabras de Mahatma Ghandi: 'No-violencia es todo lo contrario de cobardía. Puedo imaginarme un hombre armado hasta los dientes que en el corazón es un cobarde. En la posesión de armas está escondiendo el elemento del miedo, hasta el de cobardía. En cambio la no-violencia es imposible cuando no es intrépida'. Nos hace falta mucha fantasía social -agregó Petra Kelly- nos hacen falta métodos de acción no violentos que aún no hemos probado y nos faltan todavía una serie de seres humanos a los cuales tenemos que convencer." En El fin del pacifismo, Günther Anders responde al argumento de Petra Kelly sobre la no violencia de Ghandi. "¿Fue la no-violencia de Ghandi sólo un 'happening'? Mucho me temo que sí -se responde- desde el punto de vista de la historia del mundo. ¿O acaso podemos considerar de otra manera la fotografía del desnudo Ghandi tejiendo a mano, difundida millones de veces, sino como un 'happening' comparable al de los pobres tejedores de Silesia que destruyeron los telares? Ghandi no pudo detener la industrialización ni siquiera tocar la miseria de castas de la India. No, lo que él sostenía era 'tal vez podemos de alguna manera ejercer resistencia a pesar de que no obtendremos el poder y con él el poderío necesario para 'obrar'. Es decir que lo importante no era para él la no-violencia como tal (como único principio permitido, o como único método moral, o meta moral) sino la eventualidad muy débil de a pesar de no tener armas poder igual ejercer resistencia. Lo fundamental, pues, en él no es la aceptación del 'sin' (sin armas) sino del 'a pesar' (a pesar de no tener armas)". El historiador y ensayista Erich Kuby es uno de los pocos que apoyó a Günther Anders y hasta va más allá que él: "Cuando era niño, la guerra era vista aún como la única acción de asesinato en masa legítima y aprobada por la ley. Hoy no es necesaria una guerra para lograr una acción de asesinato en masa en una escala mucho mayor. Pero los dueños del poder no hacen nada contra el peligro total; al contrario, hacen todo lo posible para agrandarlo cada vez más. Siguen construyendo nuevas plantas atómicas y no desvían los miles de millones de dólares, que se gastan para subvencionar la industria atómica, en el desarrollo de soluciones alternativas. Además, continúan siendo solidarios con una potencia mundial incontrolable que se sigue preparando para la guerra atómica. Los asesinos potenciales no están entre nosotros sino sobre nosotros y sólo por la razón de que millones de corderos los votan, divididos en social-cristianos, liberales y socialdemócratas. Como emplean principios democráticos como material propagandístico de juego, no tienen nada en contra de que de vez en cuando algunos griten: '¡esto no nos gusta nada!". Al contrario, eso es bueno y además no molesta para nada a los de arriba. Pero el primer embozado que arroje una piedra, es calificado de criminal y va al calabozo. Cuando ocurra en Alemania el primer Chernobyl -y sólo Chernobyl- serán algunos cientos de miles de estos llamados 'criminales' que se lanzarán a la calle. El ejército comenzaría a actuar. Pero por lo menos esta discusión se actualizaría, saldría del medio intelectual, y se haría más popular. Claro, de cualquier manera, de acuerdo a las circunstancias actuales, todo aquel que guiado por su conciencia realice actos de violencia individuales, no podrá cambiar nada. Pero que en el futuro no se ponga su nombre a calles, como ejemplo, de eso no estoy tan seguro. Desgraciadamente estoy muy viejo para hacer apuestas, pero lo haría y por la cantidad más alta, que en el año 2050 habrá un lugar dedicado a Ulrike Meinhof para recordarnos sus propuestas". (Ulrike Meinhof fue la guerrillera del grupo Baader Meinhof que participó de actos terroristas contra la ayuda de Alemania Federal a los Estados Unidos en la guerra de Vietnam y contra el capitalismo en general). El físico Klaus Vack rechaza "el método de Anders de la violencia para llegar a la meta de la no violencia" y señala que el único método que puede llevar a ese fin es la "escalación no-violenta de la desobediencia civil", pero no dice cómo difundir esa desobediencia civil ante los pueblos sin contar con los medios de comunicación. Para llegar a la desobediencia civil en una sociedad acostumbrada a no renunciar a nada se necesita partir de una gran catástrofe, como una guerra perdida o un peligro de vida o muerte. Discípulos de Anders basaron su respuesta al maestro en el lema: "Tanto la violencia de abajo como la no-violencia como meta necesitan de la racionalidad". Karl Jaspers había dicho ya en la década de los cincuenta, todavía con la experiencia del nazismo en sus espaldas: "¡Qué fatalidad cuando el ser humano de buena fe renuncia a la violencia porque cree en la no-violencia! ¡Lo único que logra es ser superado en forma más radical por la violencia!" En un largo análisis titulado La verdad en el error de Günther Anders, el profesor Klaus Meyer-Abich señala que "si bien la advertencia desesperada del filósofo, su llamado a la violencia, no es ninguna salida para la humanidad, sí agudiza nuestra conciencia. Su error contiene la verdad como la piedra la escultura que el escultor va a hacer de ella". "¿Acaso Anders ha magnificado el peligro?" se pregunta. "Nada de eso. Nadie puede estar seguro en un mundo donde la vida está diariamente amenazada por las armas atómicas, las catástrofes de los reactores, los accidentes químicos y más que todo por el 'funcionamiento normal' de la economía permitida por el Estado. (Mientras en Alemania Federal se secan los bosques por los gases de los vehículos, este año se han batido todos los récords de producción de automóviles). La democracia parlamentaria se ha mostrado ineficaz en resolver el problema. La mitad más uno de sus representantes siempre tienen detrás de sí un poderoso lobby. Con ella no es posible lograr un 'derecho al país, al terruño' que vaya por encima del derecho a la propiedad privada". (En el pasado año murieron en el río Elba inferior doscientas toneladas de peces -es decir varios cientos de miles de peces- por acción de la central atómica de ese lugar que produce energía para la producción de artículos de consumo en su mayoría superfluos. La ley defiende la propiedad de mi auto por no al pez de todos. En las democracias industriales el voto popular elige al auto. Los parlamentos eligen al auto, al egoísmo.) ¿Debemos resignarnos a la impotencia? Klaus Meyer-Abich ve el único camino en "desendurecer al sistema", "desendurecer a la sociedad industria". Con violencia sólo se logra más endurecimiento del sistema. Sólo queda -para él- el camino de la "acción extrapartidaria", la acción "extraparlamentaria". No dejar todo el mando en los "representantes" sino intentar más democracia. Creer más en la voz del vecino que en la de los "notables". El cambio tiene que iniciarse en los barrios y no en los parlamentos. Es decir, Meyer-Abich vuelve al Anders de los años sesenta. La discusión termina allí, donde había comenzado. En el mismo lugar donde la habían interrumpido el siglo pasado positivistas, liberales, conservadores, anarquistas y marxistas. Claro, esta vez con menos lugar, mucho más cerca del precipicio, con un mundo infinitamente más chico. El viejo filósofo no quiere volver a ensayar lo que ha fracasado. Sabe que no va a lograr tomar ni la Bastilla ni el Palacio de Invierno. Pero ha logrado revivir en toda su dignidad el derecho a la rebelión, a la sagrada violencia de los oprimidos. Tan denigrada en los últimos años, víctima de una aplastante propaganda del establishment. Ha llegado el momento de desertar del rebaño sonriente y plantear a los lobos un diálogo diferente. ¿Y qué papel juega en todo esto el Tercer Mundo? Es un rebaño flaco y afligido que corre para poder comer las sobras que le deja el rebaño gordo al cual nunca alcanzará. Pese a los espejismos que pintan a veces sanguinarios lobos uniformados y otras veces amables perros de librea. Hasta ahora comen las sobras los que llegan primero; los retrasados -y son cada vez más- comen cada vez menos. Hasta que estos últimos se den vuelta y comiencen a recorrer su propio camino. El viejo filósofo Günther Anders se ha despedido del sueño de llegar al socialismo antiautoritario y ecológico a través del camino de la razón. A los 85 años ya no saldrá a poner bombas. Pero por lo menos le ha dado un puntapié al conformismo. Osvaldo Bayer Berlín, agosto 1987 Para pensar, coincidir, discrepar, pero no para bardear. Porque también se crece desde la escucha respetuosa de las ideas de los otros... Del libro "Rebeldía y esperanza" http://lahaine.org/global/herramienta/unica_violencia.htm
Lo que está detrás del paro agrario argentino Guillermo Almeyra La Jornada Argentina es un país altamente urbanizado, pero que depende esencialmente de la exportación de materias primas rurales. De ahí la posibilidad, para quienes controlan el mercado de carne, de soya y de cereales, de amenazar con hambrear a las ciudades y paralizar las exportaciones, chantajeando política y económicamente al gobierno nacional y anulando, de hecho, por la fuerza, tanto la voluntad popular, expresada deformadamente en los resultados electorales, como los planes y políticas nacionales de las autoridades. El llamado paro rural –en realidad, el lock-out de los empresarios del campo– es una expresión cruda de la lucha por el poder entre dos fracciones capitalistas, como lo indica el apoyo de las cámaras de industriales al gobierno en su enfrentamiento con la oligarquía ganadera-sojera-exportadora organizada en la Sociedad Rural (entidad que promovió y respaldó todas las dictaduras en el país) y las otras organizaciones del campo que, a pesar de sus diferencias hasta de clase con ésta, la respaldan en este enfrentamiento con el gobierno. Recapitulemos: casi 80 por ciento de la tierra agrícola argentina está sembrado hoy con soja, que en la última cosecha rindió más de 48 millones de toneladas, que se cotizan hoy en 151 dólares la tonelada (en los dos últimos días subió cuatro dólares) para la primera semana de abril. Haga las cuentas y tenga en consideración que casi 60 por ciento de ese mercado está en manos de los grandes sojeros (en realidad, de cuatro trasnacionales, dos de ellas argentinas). La soja, que se paga mucho más que otras commodities, “se come” por consiguiente la producción de cereales para alimentos y el pan sube, por lo tanto; y “se come” la ganadería, con lo cual escasea la carne, que sube de precio. Además, el monopolio sojero fija altos precios para el aceite y otros subproductos y ese monocultivo expulsa decenas de miles de familias campesinas. Los expertos agregan que la soja destruirá los suelos argentinos en 15 años. Pero ese promedio quiere decir que las excelentes tierras pampeanas durarán más y en cambio los suelos frágiles de las provincias marginales desaparecerán antes: la sojización equivale en efecto a la desertificación, al desmonte, a la contaminación de las aguas y de la tierra, a la desaparición de bacterias y especies animales útiles, y la fumigación aérea envenena ya a los campesinos y los pueblos cercanos, mientras los demás productos del campo sufren el impacto de esta competencia. La política del gobierno, por su parte, consiste en estimular la industria y en sostener el empleo (construcción, servicios, desarrollo industrial) sobre la base de bajos salarios reales (para permitir grandes ganancias a los empresarios e inversionistas) y de un dólar caro, para abaratar las exportaciones argentinas, incluso industriales, y frenar las importaciones. Ojo: los sojeros y otros grandes sectores rurales también invierten en la construcción, en el boom inmobiliario y en la industria y ganan enormemente gracias a la política monetaria que les permite exportar. No se pueden quejar pero disputan el poder al sector que privilegia a la industria y que debe subsidiar el consumo de alimento y los servicios (sobre todo, el transporte) de los sectores más pobres (casi todos urbanos) de la población nacional para mantener bajos los salarios reales y que, por lo tanto, cobra impuestos a los más ricos (la llamada “retención” de una parte de las ganancias logradas por los sojeros es en realidad un impuesto). Dichos impuestos, en Europa, llegan a 40 por ciento del producto interno bruto y en Argentina están muy por debajo de esa cifra. Además, la tasa de ganancia europea, en las finanzas, es 5 por ciento, y en la industria, 10 por ciento, mientras que en Argentina la misma se quintuplica, de modo que quienes, como el diario La Nación, hablan de “confiscación” o “expropiación” son demagogos sin escrúpulos. El gobierno no sólo respeta la propiedad capitalista sino que la defiende y mantiene al aceptar sin crítica alguna el actual modelo y al no intentar siquiera aplicarles a los exportadores un régimen similar al implantado en el primer gobierno de Perón (1946-1952) mediante el Instituto Argentino Promotor del Intercambio, que monopolizaba el comercio exterior de productos agrarios y, con la diferencia entre los precios internacionales y los internos, hacía escuelas, obras públicas, promovía el desarrollo en las provincias y la industrialización. El gobierno acepta de buen grado que cuatro empresas trasnacionales se queden hoy con ese enorme excedente y se limita a tratar de ponerles un impuesto moderado sin intervenir en el campo, ni siquiera como los hacían los gobiernos conservadores hace 70 años, creando juntas reguladoras. Para él, el libre mercado es sagrado y el interlocutor no son los trabajadores sino la Unión de Industriales, no son los trigueros sino los grandes harineros, no son los campesinos sino las organizaciones de la patronal rural, no son los consumidores sino los supermercados. No hay pues conflicto entre clases opuestas sino un conflicto intercapitalista en el que los rurales tienen en rehenes a los pobladores urbanos al fabricar una gran carestía de alimentos y un aumento de precios de los mismos para arrojar a los sectores urbanos empobrecidos contra el gobierno. El hecho de que las cuatro trasnacionales que controlan el mercado sojero y la Sociedad Rural hayan podido arrastrar en su lock-out a los pequeños y medianos empresarios agrarios (no así a los campesinos) y la utilización política del conflicto por la derecha y por los medios, debe ser analizado aparte. El paro rural argentino es una mezcla entre un lock-out empresarial, un paro de pequeños productores, un intento político de desestabilización del gobierno peronista-distribucionista, una protesta legítima contra la arrogancia y el autoritarismo de las autoridades y una protesta atrasada pero legítima del interior contra la centralización del poder en la ciudad de Buenos Aires, que hace imposible el desarrollo local y el federalismo político. Los pequeños campesinos están desapareciendo y poblando las zonas marginales urbanas desde hace rato, expulsados por la extensión de la soja, a la fuerza, sobre las tierras marginales que ellos explotaban (la soja incorporó el año pasado 4.5 por ciento más de tierras, desmontando o incluso expulsando campesinos de tierras fiscales cuyo “propietario” aparecía misteriosamente de la noche a la mañana y vendía a los sojeros). Por eso las organizaciones de pequeños campesinos, de Santiago del Estero o de Córdoba, no sólo no han apoyado este movimiento sino que también lo condenan y exigen una reforma agraria que les garantice tierra, insumos, apoyos, y quite poder a sus enemigos directos. Pero decenas de miles de pequeños productores, agrupados en la Federación Agraria Argentina (FAA), una organización integrada a principios del siglo pasado por colonos y trabajadores agrícolas anarquistas y socialistas que formaban cooperativas y luchaban contra los monopolios agroindustriales, son los que actúan como la tropa de choque de la Sociedad Rural, cortando rutas y haciendo manifestaciones en los caminos y pueblos del interior. Hay que recordar que hace unos años esa misma FAA, en cuya dirección hay integrantes del Partido Socialista, formaban parte del Frente Contra la Pobreza junto con la Central de Trabajadores Argentinos y grupos piqueteros y se oponían a la política neoliberal cuyas consecuencias habían sido el hambre, la desocupación y el empobrecimiento, del mismo modo en que vastos sectores de las clases medias urbanas asalariadas formaban asambleas populares y gritaban “¡Piquete y cacerola, la lucha es una sola!” (mientras hoy hacen piquetes los empresarios agrícolas con máquinas y medios de transporte muy costosos y los cacerolazos, con ollas de lujo y de acero inoxidable, son obras de las “señoras bien” de los barrios ricos y de sus retoños elegantes y con zapatos de 150 dólares). ¿Por qué ese cambio? En parte, por el mismo sectarismo político antiperonista que lleva a la mayoría del Partido Socialista a aliarse con la derecha gorila, a la CTA y a los piqueteros maoístas de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), hasta hace poco aliados con Kirchner, y a grupúsculos de esa ultraizquierda del 0.01 por ciento en los comicios, como el llamado Partido Obrero, a apoyar el paro agrario hablando de “rebelión popular”. En parte, por la idea estúpida de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo y por la idea oportunista de que si se debilita al gobierno, se podrá después negociar con él en mejores condiciones el reconocimiento (la CTA), algunas bolsas de comida más (la CCC y también PO) y posiciones en el subgobierno. Pero también porque ante la miseria, el asalariado empobrecido reacciona junto a los otros trabajadores y, cuando sale de aquélla, trata en cambio de diferenciarse del desocupado y del pobre sintiéndose “clase media” y de mantener “el orden” o sea, se va a la derecha, mientras el pequeño propietario agrícola, que trabaja directamente la tierra, en las malas es “pueblo” y en las buenas “empresario”, aunque tenga el campo hipotecado y gane mucho menos que los grandes sojeros, pues la soja que siembra en pocas hectáreas no le permiten ser millonario sino apenas mejorar su nivel de vida y sus medios de transporte y de producción, que compra a crédito (y los impuestos le quitan los medios para pagar lo que pidió prestado). Muchos pequeños agricultores arriendan sus tierras a los gigantescos “pools de siembra”, que no poseen tierra propia y explotan a muerte la ajena con grandes medios que los pequeños propietarios no poseen. Éstos siguen, pues, ideológica y políticamente, a sus supuestos benefactores. La estupidez y la arrogancia del gobierno, que así como manda la policía contra los trabajadores para resolver la cuestión social y los conflictos gremiales sólo piensa en la represión policial para disolver los cortes de ruta, hacen el resto. Una hectárea de soja no rinde lo mismo en las provincias pobres que en la de Buenos Aires, con su tierra fertilísima que no requiere insumos, y en la explotación sojera hay economías de escala, de modo que los grandes cultivadores gastan menos y ganan más por hectárea. Por eso aplicar las mismas retenciones (impuestos) a los pequeños propietarios y a la oligarquía es injusto y provoca que aquéllos se junten con ésta y sean sus tropas de choque políticas. Por supuesto, el país debe exportar, pues se necesitan divisas. Pero habría que crear juntas reguladoras, un nuevo tipo de monopolio estatal del comercio agroindustrial exportador, al estilo del viejo IAPI, desarrollar planes de promoción de los pequeños agricultores para separarlos de la Sociedad Rural, atribuir parte importante del control de los impuestos a las municipalidades y provincias, fijar planes prioritarios de siembra de alimentos, dar apoyo técnico y fletes a los productores pequeños, controlar de cerca de los pools de siembra, que son empresas financieras, organizar a los consumidores y a los pequeños campesinos, hacer que los municipios controlen las fumigaciones sojeras, crear cinturones hortícolas para el abastecimiento urbano y zonas forestales para alejar la soja del poblado. Habría que decidir una reforma agraria que dé tierra a los campesinos y pueble el campo. Pero, sobre todo, se necesita una izquierda independiente, que piense en alternativas y que imponga al gobierno el abandono de su decisionismo verticalista, para poder dialogar y hacer política y no pensar más en soluciones policiales ni en tirar “la bomba de negrones”, o sea, recurrir a la violencia de matones piqueteros oficialistas contra las manifestaciones, por opositoras que éstas sean. Sin izquierda –y en la Argentina no la hay– no hay tampoco democracia. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=65658 Bienvenidas todas las opiniones, malvenido el bardo
Cómo Reporteros sin Fronteras aborda el asesinato de un periodista por el ejército israelí El miércoles 16 de abril, el periodista de televisión de la agencia Reuters, Fadel Shanaa, murió en la Franja de Gaza a consecuencia de un ataque de la aviación israelí. Vale la pena observar cómo trató el asunto Reporteros sin Fronteras; nos dirigimos para ello a su sitio web. http://www.rsf.org/rubrique.php3?id_rubrique=21 Lo primero que observamos es que sus campañas están dirigidas contra dos países comunistas, Cuba y China. En cuanto a informaciones destacadas, una va dirigida al gobierno de Uruguay, debido a que allí una periodista de un periódico regional dice haber sufrido amenazas y corre el riesgo de una condena de cinco meses por difamación. La otra es la liberación del fotógrafo Bilal Hussein, de Associated Press, detenido por el ejército de Estados Unidos en la base de Guantánamo durante 735 días. Es necesario bajar en la pantalla hasta el apartado Ver También para encontrar en titular, ni siquiera en negrita, Un disparo de misil israelí mata a un camarógrafo de Reuters De esta forma, una amenaza en Uruguay y una liberación estadounidense resultan para RSF más importantes que un asesinato por un misil israelí. Leyendo el comunicado de RSF, aún aparecen elementos más preocupantes. Por ejemplo, ignoran que también murieron dos civiles en el mismo disparo. La principal reacción de RSF no es condenar la muerte, sino enviar su “más sentido pésame a la familia y las personas allegadas a Fadel Shanaa”. Afirma la organización francesa que su muerte “viene a recordar que la Franja de Gaza, escenario de violentos enfrentamientos entre el Tsahal y los grupos armados palestinos”, pero la muerte del periodista de Reuters es tras un ataque en el que sólo han muerto palestinos, al menos 14, entre ellos cinco niños y un anciano. RSF se limita a pedir una investigación e incluso el comunicado se permite presentar el crimen de forma optimista, señalando que “desde la muerte del reportero británico James Miller, ocurrida en mayo de 2003, ningún periodista había resultado muerto por disparos israelíes”. Cualquiera diría que lo que hay que hacer es felicitar a Israel. Por último, eximen de intencionalidad al ejército israelí afirmando que “presumiblemente, un misil israelí ha fallado en su objetivo y ha alcanzado” el vehículo. Sólo resta pensar qué hubiera dicho Reporteros sin Fronteras si ese periodista hubiera muerto a manos del ejército cubano o del venezolano. Pascual Serrano Rebelión www.pascualserrano.net http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66180 Para entender un poco más cómo y de qué manera se trafica con la información, se modifican cabezas, se forman millones de dóciles oyentes alimentados por el discurso único...
Muere una adolescente de una comunidad originaria por negligencia estatal. Una vez mas, la ausencia del Estado, la discriminación, y la violencia estatal disfrazada de pasividad, se hace presente en las zonas donde habitan las comunidades de nuestros pueblos originarios, una política que se repite en varias puntos de Latinoamérica. COMUNIDAD DE EL TALAPAZO Injusta Muerte de una adolescente en Talapazo Hermanos: Tal vez porque son más que eso, muchos son mis amigos, necesito que me escuchen en un momento de dolor. Recibí la triste noticia que una sobrina adolescente, Paula Llampa murió hoy. Que dolor el de los talapaceños, murió una hija, una madre y un niño que venía a este pueblo a punto de nacer. Eso no es todo, sino lo mas grave, lo que me da más bronca es que esto se pudo haber prevenido con un sistema de salud que no discrimine ricos de pobres, indios de no-indios, gente del interior y gente de la capital. La falta de sensibilidad y de respeto a la vida hizo que a Paula se la enviara a la casa después que fuera a pedir auxilio al Centro de Salud de Colalao del Valle. El médico a cargo no autorizaba ningún traslado a Salta o Catamarca, que barbaridad!!! En el Valle Calchaquí de Tucumán no tenemos Hospital!!! Cuando ya no resistía el sufrimiento, su familia la volvió a llevar, luego que le habían inyectado "algo" y no mejorara, después de pedir por favor!! Que la llevaran a un hospital se dignaron a autorizar su traslado al Hospital de Cafayate, Salta. Ya era tarde, el bebé... dicen que llegó muerto y Paula murió después... dicen que por un paro. Esta adolescente talapaceña estaba llena de vida, por dar a luz, era la primera de los 10 hermanos que iba a traer un nieto a su abuelo Ambrosio Llampa. Todo ello no pudo ser, porque???? Porque no es negocio poner un Hospital en el Valle?, Porque para los funcionarios-empleados públicos no vale la vida de un indígena?, Porque nos acostumbramos al maltrato, a que nos maten los hijos, abuelos, padres?, Porque no se puede reclamar?, Porque no se puede hacer nada??????? En medio del llanto, de impotencia y desesperación, llamo a la Solidaridad de mis hermanos Diaguitas. Les pido su Ayuda para que estos casos no pasen como tantos que ya pasaron y seguirán sucediendo si no hacemos nada. El sábado pasado en medio de una Jornada Cultural de la UPND residentes en Bs. As. Me preguntaban por la situación de nuestras comunidades. Yo les respondí, que nos tenemos seguridad jurídica en nuestro territorio, no tenemos acceso a la justicia, no tenemos educación ni salud!! En éste último punto, conté lo que me decía mi madre...aquí no te podes enfermar, te morís y más si no tenes con que pagar!! Para que tenemos un Estado?, Y las leyes? Y Los Derechos Indígenas? Reaccionemos!!! Los niños indígenas no tienen acceso a la educación, no existirán profesionales indígenas; Nuestros hermanos no pueden enfermarse porque se mueren!!! Sobreviviremos a ésta lucha solo si enfrentamos los problemas y exigimos respeto. Somos un pueblo guerrero no nos olvidemos! Mariela Flores http://www.agenciawalsh.org/index.php/a/2008/04/25/muere_una_adolescente_de_una_comunidad_o Saldrá Infobae a hablar de una muerte más por la inseguridad? Habrá un cacerolazo en barrio norte pidiendo que se vayan todos?
Muere a los 98 años Irena Sendler, la heroína que salvó la vida de 2.500 niños judíos Lograba sacarlos de las formas más impensables y luego los ocultaba en familias católicas y en conventos para evitar su traslado a los campos de concentración Varsovia. (EFE).- Irena Sendler, quien arriesgó su vida en la Varsovia ocupada de los nazis para salvar de la muerte a 2.500 niños judíos, falleció hoy a los 98 años, informó la familia. Seguir leyendo noticia Muere a los 98 años Irena Sendler, la heroína que salvó la vida de 2.500 niños judíos Imagen de abril de 2007 de Irena Sendler recibiendo un premio / AP / Alik Keplicz Desde hacía varios años Irena Sendler, una de las más grandes heroínas polacas desde la II Guerra Mundial, arrastraba un delicado estado de salud y apenas si salía del asilo de la capital polaca en el que residía. Durante los años de ocupación alemana, Sendler fue miembro de la resistencia y responsable de rescatar del gueto judío a los niños, que lograba sacar de las formas más impensables y que luego ocultaba en familias católicas y en conventos para evitar su traslado a los campos de concentración. Sendler fuese propuesta por Polonia para recibir el premio Nóbel de la Paz en su última edición, que finalmente fue a parar al norteamericano Al Gore. Durante la ocupación de su país en la Segunda Guerra Mundial escondía los nombres de los niños y sus nuevas identidades falsas dentro de botes de conserva, que luego enterraba bajo un manzano cercano a su casa y frente a un cuartel nazi. Irena Sendler fue incluso condenada a muerte cuando se descubrió su trama para salvar a los pequeños, aunque finalmente la resistencia logró rescatarla de manos de la Gestapo mientras era literalmente conducida al patíbulo. A pesar de su heroicidad, la gesta de Sendler permaneció desconocida bajo el régimen comunista que dominó Polonia durante más de cuarenta años, hasta que unos estudiantes estadounidenses descubrieron al mundo lo que había hecho Irena, en una historia que inmediatamente llamó la atención de Hollywood, donde hoy se prepara una película sobre la vida de esta mujer. http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080512/53462650669.html Para los canallas que todavía hoy, siguen reivindicando el horror y la cobardía del nazismo. El ejemplo de una mujer que tuvo la dignidad y el coraje que ellos jamás entenderán.
¿Qué es Hijos del Pueblo? Hijos del Pueblo es el nombre de la publicación periódica de Red Libertaria. Es una publicación por ahora bimensual, que se distribuye principalmente en Capital Federal y Gran Buenos Aires, pero que también llega esporádicamente y en la medida de nuestras posibilidades al interior del país y ocasionalmente a otros países de América Latina y el mundo. Tiene como objetivo que personas que estén poco o para nada familiarizados con nuestras ideas y propuestas puedan acceder a ellas a través de un órgano que es expresión de nuestra visión conjunta del anarquismo y la lucha social; que intenta vehiculizar nuestras propuestas y sirve también de punto de encuentro y debate con quienes tal vez por mero desconocimiento o por tergiversaciones nada inocentes tienen una visión parcial o deformada de lo que es y fue el anarquismo al menos del modo en que nosotros lo entendemos, sentimos y vivimos. Editorial: "No existen episodios aislados de reacción o judiciales, o policiales o gubernativos. Todos están ligados al proceso y desarrollo capitalista. Para vencer, pues, los trabajadores debemos empezar por plantear al capitalismo luchas de fondo" -Spartacus- Memoria colectiva y acción politica En el mes de mayo se cumplen 39 años de la gesta obrera-estudiantil que sirvió como catalizador en el derrumbe de la dictadura militar que masacraba a la clase trabajadora. Todos estos acontecimientos ocurrían en las calles de Córdoba, una de las provincias de mayor industrialización y de mayor organización obrera clasista y combativa. Asimismo, 40 son los años que transcurrieron luego de que en Francia los trabajadores junto con los estudiantes desbordaran las directivas del PCF y avanzaran por reivindicaciones que sobrepasaran el plano salarial. Sumado a que ya transcurrieron muchos días, meses y años desde que el 11 de noviembre de 1887 un fi scal –representante de la justicia burguesa- le pidió al jurado: "Castigue a estos hombres, haga un ejemplo de ellos, cuélguelos y salve nuestras instituciones". La participación organizada de los trabajadores –basada en la construcción de un movimiento que lleve adelante los intereses proletarios- construye el pilar de la organización de la clase que enfrente a la organización de los de arriba. Conglomerados en un frente patronal -que incluye a todos los parásitos que viven de nuestro trabajo- la desarticulación de la huelga y los salarios de hambre son algunas de las banderas que esgrimen los burócratas, la patronal y el gobierno. Frente a ello, la memoria colectiva representa una de las herramientas que tenemos como clase. La acción, basada en la memoria colectiva que nos provee de ricas experiencias para saltear errores y para poder traer a colación las luchas que, organizados, libramos. Pudimos derribar dictaduras, arrasar con las barreras impuestas desde sillones y mesas de café. Supimos arrinconar al burgués que tuvo que poner –nuevamente- a funcionar la maquinaria de represión. Demás está decir que la sangre la ponen siempre los obreros. Entonces, los compañeros que dieron su vida luchando -como dijo el compañero Flores Magón- son los que mueren como soles, despidiendo toda su luz. Y esa luz la atesoramos, porque no es otra cosa que la llama con la que arderá este basural lleno de injusticia. Es la misma llama que llevaremos hasta el fi nal del camino, porque no luchamos de gusto, sino para cambiar este mundo, siendo su destino fi nal incinerar la explotación y la opresión. Porque luchar es querer vencer, y no otra cosa. De frente hacia la unidad y autonomía de la clase Nuestra acción política estará apuntada a reconstruir los lazos que nos unen como laburantes, para poder enfrentar los salarios de hambre y las alianzas entre burgueses. Alianzas destinadas a coartar cualquier expresión de disconformidad, cualquier expresión de organización que se atreva a enfrentar "la paz burguesa" llamada Pacto Social. Porque las medidas políticas son abiertas y se traslucen en los procesamientos, en los fusilamientos de activistas como Carlos Fuentealba y en los desafueros de los compañeros que se encuentran por fuera del radio de la burocracia. Y es aquí donde la memoria colectiva es práctica pura y desarrollo completo de las ideas. Los trabajadores damos y hacemos todo lo que constituye la obra del mundo- y nada recibimos a cambio- por lo tanto nuestra liberación también será solo obra de nuestras manos. Salud y Revolución Social! Enlace de la Federación Liberaria de Buenos Aires: http://www.inventati.org/rlba/ Enlace para bajarlo en formato pdf: http://www.inventati.org/rlba/archivos/hdp12.pdf

Registrate y eliminá la publicidad! Les cuento una de las tantas barbaridades que pasan en Merlo, mientras la mayoría de los medios de prensa miran para otro lado. Y lo hago porque hay que hacerles el aguante a los pibes que están tomando el edificio y esperando que venga la patota a cagarlos a palos... Universidad Nacional del Apriete El conflicto por el CBC en Merlo Detrás del cierre del edificio donde se dictaba el Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires en la localidad bonaerense de Merlo, conocido esta semana, se esconde un millonario negocio en manos de uno de los intendentes con más denuncias por aprietes de tinte mafioso del conurbano. Se trata de Raúl Othacehe, quien, según Carlos Mas Vélez, secretario general de la UBA, dispuso el cierre de la sede del Ciclo Básico Común (CBC) local “en forma inconsulta y sin comunicar debidamente” la medida. La intención no oculta del intendente es crear una universidad pública propia con la que aspira a manejar un presupuesto millonario. El proyecto de la Universidad Nacional del Oeste (UNO) fue presentado en la Cámara de Diputados en 1998 por la esposa de Othacehe, la por entonces diputada nacional Mónica Arnaldi, y reflotado el año pasado por el senador José Pampuro. Lo que ocultan tanto Pampuro como Othacehe es que los estudios de prefactibilidad desaconsejan la apertura de una casa de altos estudios en esa zona y que su permiso ya fue “desestimado” por inconducente y oneroso por el Consejo Interuniversitario Nacional, la máxima autoridad en el tema. Una fuente del Ministerio de Educación de la Nación dijo a Crítica de la Argentina que Othacehe les había planteado que pensaba contar en dos o tres años con alrededor de 20.000 estudiantes, 3.000 profesores y 500 empleados. El presupuesto estimado es de 80 millones de pesos. “Lo que este señor en verdad quiere es manejar una caja que representa un tercio del presupuesto de su municipio, nombrar a 3.000 profesionales amigos, a 500 de sus punteros y, encima, ganar puntos por su preocupación por la educación de los pibes”, añadió el funcionario. Othacehe es señalado por los organismos de derechos humanos como el jefe comunal más temible del conurbano. Es imposible ser opositor en su distrito. Está denunciado por haberle plantado droga a un concejal, que se había rebelado a una orden suya. El presidente del Consejo Escolar, José Luis Knor, murió en extrañas circunstancias después de denunciar corrupción. Seis concejales opositores fueron destituidos en los últimos años, por medio de maniobras calificadas como irregulares. El ex diputado Manuel de Armas se quemó frente a la gobernación bonaerense para denunciar el acoso que sufría de parte de Othacehe. En la justicia de Morón hay radicadas decenas de denuncias por daños, amenazas, abuso de autoridad, lesiones y hasta intento de asesinato. Hay una carpeta abierta en la Comisión Antiimpunidad y una de las denuncias ya llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En tanto, los estudiantes y profesores del CBC tomaron la sede ante la decisión de la comuna de no permitir su uso.Detrás del cierre del edificio donde se dictaba el Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires en la localidad bonaerense de Merlo, conocido esta semana, se esconde un millonario negocio en manos de uno de los intendentes con más denuncias por aprietes de tinte mafioso del conurbano. Se trata de Raúl Othacehe, quien, según Carlos Mas Vélez, secretario general de la UBA, dispuso el cierre de la sede del Ciclo Básico Común (CBC) local “en forma inconsulta y sin comunicar debidamente” la medida. La intención no oculta del intendente es crear una universidad pública propia con la que aspira a manejar un presupuesto millonario. El proyecto de la Universidad Nacional del Oeste (UNO) fue presentado en la Cámara de Diputados en 1998 por la esposa de Othacehe, la por entonces diputada nacional Mónica Arnaldo, y reflotado el año pasado por el senador José Pampuro. Lo que ocultan tanto Pampuro como Othacehe es que los estudios de prefactibilidad desaconsejan la apertura de una casa de altos estudios en esa zona y que su permiso ya fue “desestimado” por inconducente y oneroso por el Consejo Interuniversitario Nacional, la máxima autoridad en el tema. Una fuente del Ministerio de Educación de la Nación dijo a Crítica de la Argentina que Othacehe les había planteado que pensaba contar en dos o tres años con alrededor de 20.000 estudiantes, 3.000 profesores y 500 empleados. El presupuesto estimado es de 80 millones de pesos. “Lo que este señor en verdad quiere es manejar una caja que representa un tercio del presupuesto de su municipio, nombrar a 3.000 profesionales amigos, a 500 de sus punteros y, encima, ganar puntos por su preocupación por la educación de los pibes”, añadió el funcionario. Othacehe es señalado por los organismos de derechos humanos como el jefe comunal más temible del conurbano. Es imposible ser opositor en su distrito. Está denunciado por haberle plantado droga a un concejal, que se había rebelado a una orden suya. El presidente del Consejo Escolar, José Luis Knor, murió en extrañas circunstancias después de denunciar corrupción. Seis concejales opositores fueron destituidos en los últimos años, por medio de maniobras calificadas como irregulares. Los estudiantes necesitan que esto se sepa para defender no sólo su lugar, sino su propia vida!! Fuente: http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=1915
El imperio terrorista y la patria de los pueblos Antonio Maira inSurGente Mientras el brutal McCain –un militar de casta violenta; racismo de “sucios amarillos” y de charly; código de Hiroshima en los genes y en sus hazañas de Vietnam; y alma de NAPALM y agente naranja-, partidario apasionado de la guerra preventiva y de la guerra relámpago del III Reich (que en nuestro tiempo funcionan como guerras de destrucción masiva, ataques a distancia con gigantescos daños colaterales, guerras convencionales de exterminio y disponibilidad para la utilización de “armas nucleares tácticas”), promueve la ferocidad de sus conciudadanos amenazando con “llevar a Fidel y a Raúl Castro a los tribunales”, Cuba presenta pruebas irrefutables de la injerencia criminal de EEUU contra el primer país refugio de la soberanía y del socialismo en América Latina. El escándalo sería mayúsculo e inaceptable en un sistema internacional de estados soberanos y de pueblos libres; pero son las soberanías incipientes y los estados democráticos y populares, los que sufren la constante agresión del Imperio y de sus cómplices innumerables. La “vieja Europa” del colonialismo, del nazismo y del fascismo vuelve a aplastar a la Europa de las revoluciones, de los derechos del ser humano, del “socialismo contra la barbarie”, de las luchas de liberación de los pueblos, y de las de implantación de los derechos económicos, sociales y políticos. La oligarquía que ejerce su poder en la estructura de hierro del capitalismo más salvaje le ha arrancado la identidad a las clases populares; y a los trabajadores y parados en proceso de exclusión económica, social y política. McCain –otra marioneta de la oligarquía más poderosa del planeta; como Bush y como los Clinton- se ha calado hasta las cejas el casco militar y advierte al mundo sobre los límites de la paciencia, y la ilimitada impaciencia del Imperio. El “candidato republicano” amenaza con atacar a Cuba y, por descontado, barrer al “populismo bolivariano” de América Latina. Algo parecido ha anticipado la candidata demócrata. Hillary Clinton, ha orientando su “código Hiroshima” hacia la destrucción de Irán, y hacia la perpetuación de las ocupaciones y las guerras de Iraq y Afganistán. “Barreremos a Irán del mapa” –dijo la ferocísima guerrera que dice haber sufrido los bombardeos serbios en Bosnia en defensa de la democracia y la Libertad. McCain es la “opción desarrollable” del fascismo militar para época de crisis. Hillary Clinton dice estar dispuesta para asumir la tarea del genocidio nuclear, o del genocidio encubierto que aplicó el jefe de la saga familiar en las guerras de Yugoslavia y de Iraq. En los próximos meses se definirán las opciones que representan ambos “candidatos alternativos del mismo sistema de poder”, o de la posible intrusión del outsider Barack Obama. Sea como fuere el proceso político en los EEUU, los pueblos europeos tienen muy poco tiempo para movilizarse tras el objetivo de generar un cambio radical al sistema que los ha llevado a la crisis. La movilización contra la crisis y contra la guerra tiene que apuntar a objetivos concretos. Huir de la abstracción evasiva, y de los “dogmatismos de pergamino” que están perpetuando la exclusión y proporcionado un escondrijo a la izquierda derrotada e impotente. Lanzar piedras por encima de las barreras constitucionales, de organización económica y de obediencia social que nos han conducido a la pérdida de toda dignidad colectiva y nos han situado al borde del abismo que es la crisis económica. Son esas instituciones las que han permitido la implantación del neoliberalismo como sistema de exclusión -generador de marginación, explotación, y marginación-; y de la corrupción como “eje y movimiento” sobre los que se estructura el ejercicio del poder económico, social y político. Millones de piedras que las entierren y abran el camino a una refundación del Estado a través de un proceso constituyente que haga posible la recuperación de la democracia, de la soberanía popular, y del socialismo. Que desvinculen a los pueblos europeos de la organización armada del Imperio –la OTAN-; de la soberanía económica de las transnacionales; y de la soberanía política del Dios Mercado y del Dios Imperio. Cuba es el gran enemigo del Imperio y el símbolo del verdadero mundo libre. Las razones están en estos momentos a la vista de todos. Son, entre otras muchas las siguientes: Las sinrazones del enemigo -El sistema democrático cubano es casi perfecto si lo comparamos con el modelo de EEUU y con otros modelos que lo siguen fielmente. El español –por ejemplo-, tal como ha sido conformado hasta llegar a la vergüenza de las últimas elecciones. En Cuba todos los ciudadanos y los colectivos sociales participan directamente y sin mediación alguna en la presentación, designación, y elección de candidatos. Todos los designados y elegidos en las asambleas de base –pequeñas circunscripciones en las que todo el mundo se conoce- rinden cuentas periódicas y son revocables. Cuba es la patria de los derechos humanos empezando por los derechos a la vida, a la salud y a la educación; continuando por los derechos a la vida comunitaria en todos los niveles de relación humana colectiva; y fundamentalmente por el derecho a la integración económica, social y política. -Cuba es la patria de la libertad. Para advertir la evidencia –nada escondida pero muy ocultada por los soldados de Falsimedia-; sólo hay que comparar los sabios y nada dogmáticos mensajes de Fidel al pueblo de Cuba con los discursos violentos e irracionales de Bush, o con absoluta transparencia del vacío total de las palabras de Zapatero. Las razones que deben bloquearse por encima de todo, mucho más ante el libro abierto de una sociedad en crisis: -El sistema de salud de Cuba debe ser destruido. De ninguna manera debe sobrevivir un sistema de salud preventivo que de generalizarse al resto del mundo liquidaría los inmensos beneficios de las multinacionales de la “salud curativa” de occidente. -El sistema de educación de Cuba tampoco debe sobrevivir. Detrás de la “libertad y el derecho a la educación de Occidente”, está también uno de los negocios privados más prodigiosos del capitalismo globalizado. -La soberanía de Cuba tampoco puede ser un ejemplo. El Imperio reclama fidelidad y obediencia absoluta bajo las banderas de la “Libertad” y de la “Democracia” que levanta la mayor y más poderosa oligarquía del mundo, y que impone por la fuerza la maquina militar más terrorífica de todos los tiempos. -En tiempos de crisis, Cuba –modelo para sobrevivir en las terribles condiciones del bloqueo y del período especial- tiene que ser derrotada, tal como vocifera McCain. -En tiempos de crisis el ejemplo de la solidaridad internacional de Cuba –médicos y maestros-, plantea un contraste violento y muy visible frente a la obediencia que demanda el ejército de los EEUU. La IV Flota, los paramilitares en Colombia, y el ensayo de operaciones de asesinatos selectivos en países hostiles –como Ecuador, Bolivia y Venezuela-, son una evidencia para los pueblos de América Latina. http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/especiales.tpl.html&newsid_obj_id=11738 Como siempre, apelo a la madurez taringera. El que quiera opinar, que lo haga con respeto y fundamento pero sin bardear. <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! ¿Qué hay detrás de la campaña propagandística a favor de la intervención internacional en Birmania? La catástrofe sobrevenida sobre el pueblo birmano a causa del Ciclón Nargis está provocando una extraordinaria campaña por parte de EEUU y sus potencias aliadas, al igual que en los medios internacionales, para exigir que la junta militar abra sus fronteras a la ayuda y a los trabajadores encargados de repartirla, así como a la aviación militar, tropas y buques de guerra estadounidenses. Se trata de conseguir, una vez más, que la opinión pública se vuelque en una presión incesante de condena al régimen birmano por sus inadecuados esfuerzos a la hora de proporcionar ayuda, por su aislamiento y negativa a aceptar la ayuda internacional, especialmente la de Estados Unidos. Uno debería hacer inmediatamente una pausa y ponerse a recordar los resultados de similares ejercicios “humanitarios”. En 1999, EEUU y sus aliados explotaron y aprovecharon la dramática situación de los refugiados kosovares para emprender la guerra contra Serbia, transformando la provincia en un protectorado de la OTAN donde se llevó a cabo una gran “limpieza” de su minoría serbia. Ese mismo año, Australia, con el apoyo de EEUU, utilizó la violencia de las milicias apoyadas por Indonesia para justificar una intervención militar en Timor Este e instalar allí un régimen muy comprensivo con los intereses estratégicos y económicos de Canberra. Casi una década después, las poblaciones locales de ambos países continúan viviendo en condiciones atroces, sin haber podido satisfacer ninguna de sus necesidades fundamentales. No cabe duda que la pasada semana sobrevino una inmensa tragedia social. Las cifras oficiales birmanas indican que el número de muertos y desaparecidos supera los 60.000. Los funcionarios de Naciones Unidas estiman que el número de víctimas sobrepasa las 100.000 y la cifra de personas gravemente afectadas por el ciclón es de casi dos millones. Gran parte del enorme delta del Irrawaddy ha quedado devastado por la oleada de tormentas avivadas por el Ciclón Nargis, que inundaron todas las tierras bajas. Ciudades y pueblos enteros han sido arrasados, dejando escenas que recuerdan la destrucción que en diciembre de 2004 produjo el tsunami que se abatió sobre las costas de Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia. Es asimismo verdad que la junta birmana es un régimen brutal que ha matado una y otra vez a quienes se manifestaban contra el gobierno con tal de seguir manteniendo su propio poder y privilegios. Sus esfuerzos de acudir al rescate se han visto claramente obstaculizados no sólo por el atraso en el que se encuentra el país, sino también por la cruel indiferencia del régimen ante la grave situación del pueblo birmano. Ante la campaña actual de los medios de comunicación, uno debería aproximarse con gran cautela a toda la información ofrecida en esas noticias. Por desgracia, tenemos bastante claro que la conducta habitual hacia la inmensa mayoría de las víctimas de los ciclones es la del abandono y el pensamiento de “que se las arreglen como puedan”, como hicieron los gobiernos de los países más afectados con los supervivientes del tsunami de 2004. No obstante, nadie debería conceder mucha credibilidad a las protestas de preocupación manifestadas por la administración Bush y sus aliados. La Secretaria de Estado Condoleeza Rice insistió el miércoles pasado en que la ayuda de Washington ante el ciclón no estaba motivada por “un objetivo político” sino por un “asunto de crisis humanitaria”. “Lo que cabe esperar es que el gobierno birmano permita que la comunidad internacional ayude a su pueblo”, declaró Rice. En realidad, toda la ayuda estadounidense va siempre acompañada de resortes políticos. La administración Bush ha ofrecido una irrisoria cantidad de 3,5 millones de dólares de ayuda financiera aunque no deja de presionar para que entren los funcionarios estadounidenses, los trabajadores de la ayuda humanitaria y el personal militar que controla las operaciones de emergencia en vez de intentar que sean las autoridades birmanas quienes lleven a cabo dichas operaciones. Paradójicamente, y al mismo tiempo, los EEUU y sus aliados siguen manteniendo unas sanciones contra el régimen birmano que han agravado las dificultades económicas del país. En la semana anterior al ciclón, la administración Bush intensificó las prohibiciones sobre el comercio, la inversión y la congelación de activos, todo lo cual sigue en pie, excepto una leve suavización de las restricciones para la ayuda financiera. El Ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, sugirió el miércoles que se reuniera el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para invocar su “responsabilidad a la hora de proteger” y anular la soberanía nacional birmana para poder entregar la ayuda internacional, con o sin la aprobación de la junta. La resolución propugnando “la responsabilidad de proteger”, que tiene una historia que se retrotrae a la guerra de la OTAN contra Yugoslavia de 1999, se aprobó en 2006 como instrumento para que las principales potencias pudieran justificar sus agresiones militares bajo la excusa de prevenir “el genocidio, la guerra, la limpieza étnica y los crímenes contra la humanidad”. La sugerencia de Kouchner serviría para extender el ámbito de cobertura de esas intervenciones a los desastres naturales como el del Ciclón Nargis. Washington ha apoyado públicamente ya los comentarios de Kouchner, aunque la sugerencia se está discutiendo claramente dentro de la administración. El Embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Zalmay Jalilzad, declaró que la mayoría de los gobiernos se sentían “indignados” por la lentitud del régimen birmano en aceptar la ayuda internacional. Aludiendo a las potencias del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, añadió: “Un gobierno ha de ser responsable de proteger a su propio pueblo, de proporcionar a su pueblo lo que necesite… No implica problema alguno aceptar la oferta hecha por la comunidad internacional”. El Director de la Oficina de EEUU para la Asistencia en Desastres en el Exterior, Ky Luu, fue más explícito. Indicó que el lanzamiento de ayuda por aviones militares estadounidenses era una de las opciones a considerar si la junta seguía rechazando la ayuda estadounidense. Cuatro buques de guerra están ya dirigiéndose hacia Birmania y helicópteros de la Marina y aviones de carga de las Fuerzas Aéreas han aterrizado ya en la vecina Tailandia. El Secretario de Defensa, Robert Gates, comentó que no podía imaginar una intervención militar sin permiso birmano. El portavoz del Departamento de Defensa, Bryan Whitman, señaló: “Si no se te ha requerido ni solicitado tu ayuda, eso se considera invasión”. No obstante, está claro que se están discutiendo intensamente tanto la opción militar como sus ramificaciones políticas. El Tsunami asiático Como parte de la campaña de presiones contra la junta birmana, se está creando una nueva mitología que describe la respuesta internacional al tsunami asiático como un modelo de entrega humanitaria rápido, eficiente y compasivo en la que todos se implicaron. Cada vez se señalan más contrastes entre el régimen birmano actual y sus “democráticos” homólogos de Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia en 2004. Sin embargo, cualquier examen objetivo de la tragedia de 2004 revela un cuadro harto diferente. Las inmensas olas del tsunami se tragaron aquel 26 de diciembre a todos los depauperados pueblos situados en la Bahía de Bengala. Durante días, y aunque el número de víctimas ascendió rápidamente a decenas de miles, el Presidente estadounidense Bush, el Primer Ministro Tony Blair y otros dirigentes mundiales brillaron por su ausencia a la hora de hacer cualquier declaración sobre el desastre. Cuando finalmente rompieron sus vacaciones navideñas, su desdén colectivo por el destino de las víctimas quedó muy patente en sus superficiales comentarios y patéticas ofertas de ayuda. Fue sólo tras la avalancha de simpatías y donaciones de los pueblos trabajadores de todo el mundo, horrorizados ante la magnitud del desastre, cuando los EEUU y las principales potencias empezaron a actuar. En los países más afectados, los esfuerzos de la ayuda de emergencia se vieron anulados a causa del papeleo y de las agendas políticas, tanto en los regímenes locales como en los países donantes. Los gobiernos de Indonesia y Sri Lanka habían emprendido guerras brutales desde hacía largo tiempo contra diversos movimientos separatistas y se mostraban extremadamente reacios a permitir que organizaciones de ayuda humanitaria, y mucho menos ejércitos extranjeros, accedieran a las zonas del desastre. Lejos de ayudar a las víctimas, el ejército indonesio aprovechó la oportunidad para intensificar sus operaciones contra los rebeldes Achnese. En Sri Lanza, los intentos de establecer una entidad de ayuda conjunta con los Tigres por la Liberación de los Tamiles EElam (LTTE, siglas en inglés), bajo los auspicios del alto el fuego de 2002, se vinieron abajo, entre amargas recriminaciones comunales por cualquier reconocimiento oficial de los separatistas. El gobierno indio insistió en controlar sus propias operaciones de ayuda y rechazó cualquier sugerencia a favor de que se implicaran ejércitos extranjeros. El ejército indio fue especialmente suspicaz con la presencia de trabajadores de la ayuda internacional en las Islas de Andaman y Nicobar, que estaban entre las zonas más golpeadas, debido a la presencia de bases estratégicas aéreas y navales en las islas, así como en otras partes de la India, Indonesia y Sri Lanka, que siguen aún viviendo en condiciones miserables en refugios temporales. Nadie, en los círculos gobernantes europeos o estadounidenses, sugirió en aquel momento que iba a organizarse una operación militar que anulara la soberanía india o que se iban a hacer lanzamientos desde el aire sobre las Islas de Andaman y Nicobar. En el caso de Sri Lanka e Indonesia, los gobiernos permitieron finalmente que el ejército estadounidense ayudara en las operaciones desplegadas en sus territorios. En ambos casos, el propósito fundamental de Washington era político: fraguar relaciones más estrechas de trabajo con los ejércitos de los dos países y, sobre todo, sentar así un precedente, que se está invocando ahora para ejercer presiones sobre la junta birmana. En enero de 2005, la Secretaria de Estado de EEUU, Condoleeza Rice, declaró sin rodeos en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que el tsunami había constituido “una magnífica oportunidad para mostrar no sólo la actitud del gobierno de EEUU sino el corazón del pueblo de EEUU…. Y pienso que hemos obtenido grandes dividendos”. Rice manifiesta ahora que las ofertas de ayuda de EEUU a Birmania no “implican una cuestión política” sino que la administración Bush está intentando transformar este último desastre en una nueva “oportunidad política” para hacer que sus intereses económicos y estratégicos avancen en la región. Intereses estratégicos La decisión de la junta birmana de aceptar selectivamente la ayuda de países con los que mantiene algunas afinidades, como China, India y Tailandia, y no de EEUU, no debe sorprendernos. La administración Bush no oculta el hecho de que es favorable al “cambio de régimen” en Birmania: despedir al régimen militar para reemplazarlo por un gobierno encabezado por la líder de la oposición Aung San Suu Kyi, mejor dispuesta ante los intereses de Washington y a la apertura del país a los inversores extranjeros. Que la junta constituya un objetivo de EEUU no tiene nada que ver con la preocupación por los derechos democráticos o el bienestar del pueblo birmano. La hostilidad de Washington hacia el régimen birmano está motivada por la estrecha asociación de dicho régimen con China, a quien EEUU considera su principal rival potencial. En los últimos ocho años, la administración Bush ha seguido la estrategia de fortalecer lazos militares y establecer bases en el anillo de países que rodean China: desde Corea del Sur y Japón a Filipinas, Australia e Indonesia y alrededor de la India, Pakistán, Afganistán y las repúblicas de Asia Central. Birmania supone un boquete importante en los esfuerzos estadounidense por “contener a China”. El país se asienta cerca del estratégico Estrecho de Malaca: la principal ruta marítima que une el Noreste asiático, incluida China, con los recursos energéticos del Oriente Medio y África. El control de esos “cuellos de botella” ha sido vital desde hace mucho tiempo para los planes navales de EEUU. China ha ayudado a Birmania en la construcción de diversas instalaciones navales para acceder a los puertos birmanos como parte de sus esfuerzos para proteger las rutas de navegación vitales para su propia economía. Los medios internacionales están ya criticando a China por no presionar más a su aliado para que se abra a la ayuda internacional. La Secretaria de Estado Rice telefoneó esta semana a su homólogo pekinés para que el gobierno chino ejerza más presiones sobre Birmania. Si la administración Bush decidiera presionar para conseguir que Naciones Unidas dicte una resolución a favor de la intervención, Pekín se convertiría velozmente en objetivo directo de difamación. China se ha opuesto a cualquier intento de que el desastre del ciclón se lleve ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Hay también una agenda económica más amplia detrás de la hostilidad de Washington hacia la junta birmana. Durante décadas, ésta ha mantenido una economía en gran medida cerrada y aislada en la que las empresas dirigidas por el ejército dominan aún los sectores claves. Para las corporaciones estadounidenses, el país es una nueva fuente potencial de trabajo basura, así como de recursos muy importantes, como petróleo y gas. La administración Bush ha permitido silenciosamente que la corporación petrolífera Chevron avance con sus inversiones multimillonarias en dólares en Birmania, aunque esas operaciones se han visto entorpecidas por las malas relaciones entre los dos países. A la administración Bush no la motivan más las preocupaciones humanitarias hacia Birmania que hacia Iraq o Afganistán. Al rechazar las últimas mentiras e hipocresías de la Casa Blanca, es necesario considerar las cuestiones fundamentales subyacentes. ¿Por qué esas catástrofes golpean de forma repetida a las capas más vulnerables de la población mundial? ¿Por qué la enfermedad, el hambre y la pobreza continúan devastando a las masas de Asia, África y América Latina? Los recursos existen para acabar con el sufrimiento y la miseria, así como para minimizar el impacto de desastres naturales como el Ciclón Nargis. En las últimas tres décadas, la globalización de la producción ha ampliado inmensamente la capacidad económica de la humanidad, estableciendo las bases para una planificación racional y despliegue de recursos a escala mundial que asegure un nivel decente de vida para los pueblos en cualquier lugar del globo. Sin embargo, bajo el capitalismo, se explota esta inmensa capacidad económica y científica con el único objetivo de conseguir beneficios para una minoría de ricos, mientras la inmensa mayoría, incluidos los países industrializados más importantes, luchan cada día para poder sobrevivir. La pobreza y el desempleo son una aberración. Las inmensas capas de pobres del mundo urbano y rural son un rasgo esencial del capitalismo global. Forman una inmensa reserva de un ejército de trabajo que es utilizado para presionar constantemente a la baja en los salarios y condiciones de la clase trabajadora internacional. Los únicos medios para acabar con el inmenso y cada vez mayor abismo entre ricos y pobres es a través de la reestructuración revolucionaria de la sociedad con planteamientos socialistas, para que las candentes necesidades de la abrumadora mayoría de la humanidad tengan precedencia sobre la ambición de la minoría de conseguir cada vez mayores beneficios. Peter Symonds Global Research http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8946
URGENTE: Atacan y Amenazan a Maria del Carmen Verdú. A 17 años del asesinato de Walter Bulacio por parte de la Policia, y al regresar de la marcha que se realizó en la tarde del 25 de abril, Maria del Carmen Verdú fue atacada y amenazada por desconocidos en una moto. A continuación el comunicado de prensa de CORREPI. COMUNICADO URGENTE En el día de la fecha, viernes 25 de abril, después de la actividad que lleváramos adelante en el centro de la ciudad a 17 años de la detención y muerte de Walter Bulacio, y tras haber tenido una entrevista en el Diario Clarín, en el camino de regreso a su casa, nuestra compañera María del Carmen Verdú fue atacada por dos individuos en moto, que alcanzaron a romper el vidrio de su auto, y se retiraron haciendo señas de pasarse la mano por el cuello a guisa de degüello. Este grave hecho es parte de una sucesión de actos intimidatorios que se han venido sucediendo a lo largo de la última semana respecto de diferentes compañeros de nuestra organización, avanzando de las amenazas telefónicas a los hechos. Alertamos a los compañeros que luchan por los derechos del pueblo para que redoblen sus cuidados ante el aumento de estas cobardes acciones. Responsabilizamos al gobierno nacional por el ataque hacia nuestra compañera, y le hacemos saber que su sostenido accionar es por demás inútil, ya que no evitará que sigamos denunciando la política represiva del estado. Mesa de Dirección de CORREPI CORREPI Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional Ciudad de Buenos Aires • Argentina correpi@fibertel.com.ar http://correpi.lahaine.org/ http://www.agenciawalsh.org/index.php/a/2008/04/26/p2137 La más profunda solidaridad con una mujer que tiene el coraje y la dignidad de la que carecen los cobardes que pretenden amedrentarla.