Emiliano
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Carta del Coronel (USAF) Robert W. Pitt A Los Pilotos Argentinos Buenos Aires, Argentina 25 de junio de 1982 A S.E. el Sr. Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Brigadier General D. Basilio A.I. LAMI DOZO Comando en Jefe de la Fuerza Aérea De mi más alta consideración: Desearía expresarle mi estima y respeto personal a Ud. Y a los miembros de la Fuerza Aérea Argentina en reconocimiento por su profesionalismo e inquebrantable coraje durante el reciente conílicto armado con el Reino Unido. Más aún, consideraría un gran honor que Ud., en nombre de los valientes caídos y de los heridos en acción de la Fuerza Aérea Argentina, aceptase mi Corazón Púrpura (Purple Heart) como sincera demostración personal de estima. De todas mis condecoraciones, el Corazón Púrpura, el cual me fue otorgado por heridas recibidas en acción sobre Vietnam del Norte el 5 de octubre de 1965, es el que más venero. La Orden del Corazón Púrpura fue autorizada por orden del General George Washington, hace casi 200 años atrás, el 7 de agosto de 1782. Luego de haber sido suspendida por más de un siglo, la Orden del Corazón Púrpura fue restablecida a principios de la década del treinta por el General Dougias MacArthur. Años más tarde el General MacArthur escribió: "Ninguna acción llevada a cabo por mí mientras me desempeñé como Jefe del Estado Mayor me dio más satisfacciones que la de restablecer la Orden del Corazón Púrpura... Esta condecoración es única en muchos sentidos: Primero: es la más antigua de la historia norteamericana... Segundo: proviene del más grande de todos los norteamericanos, George Washington... Tercero: es la única condecoración completamente intrínseca en el sentido de que no depende de la aprobación o el favor de nadie. Se la acuerda solamente a aquellos que son heridos en acción, y solamente la acción del enemigo determina su otorgamiento. Es un verdadero escudo de coraje y cada pecho que la luce puede latir con orgullo". Es clara pues la razón por la cual el Corazón Púrpura es la condecoración que más reverencio. De un aviador militar a otro, le ruego respetuosamente que acepte esta condecoración en nombre de todos los bravíos oficiales y hombres de la Fuerza Aérea que cayeron o fueron heridos en acción en este reciente conflicto. Quedando a sus enteras órdenes, hago propicia la ocasión para reiterarle las seguridades de mi más alta consideración y estima... Robert W. Pitt Coronel, USAF Agregado Aeronáutico

"Dios Y Patria ¡O Muerte!" Teniente Roberto Estévez. (RI MEC 25) Medalla "La Nación Argentina al heroico valor en combate" Un dia como hoy, hace 53 años nacia un joven oficial del Ejercito Argentino en la gloriosa tierra colorada de Misiones. Cuando su nacion se lo pidio no dudo en defenderla del invasor ingles y dar su vida. Su historia de heroismo por suerte no fue olvidada. En el dia de hoy se conmemora alegremente el natalicio del Teniente Primero (Post mortem) Roberto Nestor Estevez, heroe de la gran nacion Argentina Biografia Teniente Roberto Néstor Estévez condecorado post mortem con la medalla “La Nación Argentina al heroico valor en combate” Hago este pequeño homenaje sin desmerecer a los demás soldados que participaron en el conflicto de Malvinas El Teniente Roberto Néstor Estévez nació un 24 de febrero de 1957. Era del signo de Piscis. Oriundo de Posadas, Misiones, era el séptimo de nueve hermanos. Hijo de Roberto Néstor Estévez y Julia Berta Benítez Chapo. El “Toto” como le decían quienes lo querían, era un personaje. Con tan sólo ocho años de edad, había hecho una historieta muy bien dibujada, donde el héroe de la misma, Rob-Dick (Rob, de Roberto, y Dick, vaya a saber por qué) era un gaucho con capa que libraba distintas aventuras, todas con un sentido nacional. Las historietas de Rob-Dick se extendieron durante cuatro años, y durante ese tiempo, el superhéroe nacional iniciaba una campaña para recuperar las islas Malvinas (de allí la mención que hace Estévez a su padre, en la carta póstuma: “…¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todo destinado a recuperar las Islas Malvinas?…”) Fanático lector, era común que se quedara dormido con la luz encendida. De todos los temas que gustaba leer, su predilecto era la Historia Argentina. Inteligente y crítico, cuestionaba todo lo que no le parecía justo o verdadero, al extremo de que las maestras lo echaron varias veces del aula. No soportaba la mentira. Solía decir, desengañado por lo mucho que le costaba todo, que era producto de que escribía con la mano izquierda, porque para los zurdos el mundo era al revés. No se daba cuenta de que justamente, el iba por el recto camino, y que era el mundo, quien iba, y sigue llendo, al revés. Todo lo que se proponía no paraba hasta lograrlo. Sus metas no se las sacaba nunca de la cabeza. Descubierta su vocación militar, un amigo le comento que los zurdos no entraban al Colegio Militar porque tenían problemas para manejar las armas y disparar. Estévez tenía diecisiete años. Frente a la posibilidad de quedarse sin ingresar a la Colegio Militar De La Nación aprendió a escribir y manejarse con la mano derecha. De lo que resultó, ambidiestro. Inicialmente, Estévez decía que quería entrar al arma de Caballería, pero una vez en tema, se le escuchaba que prefería la Infantería porque sentía más ambiente de camaradería. Ya en las FFAA se destacó por su voluntad y esfuerzo, amén de su gran inteligencia. En su destino en el Regimiento 25 recibió el premio “Al mejor Infante”, además de ser distinguido con el honor de ser abanderado. Sobresalió entre sus camaradas por su gran profesionalismo, su capacidad, y también, cuando la férrea disciplina lo permitía, por su alegría. Excelente amigo y compañero; le gustaba toda la música, desde el chamamé hasta la clásica. Dueño de una personalidad llana; hombre franco y directo, poseía una fe inquebrantable. Era un ferviente católico. Queriendo ser el mejor en su especialidad, realizó el curso de Comandos a fines de 1981 y comienzo de 1982. Su familia lo vio por última vez en ocasión de dicho curso, al realizarse el adiestramiento en la parte de “selva”, justamente en la provincia de Misiones, de donde eran oriundos. Cuando el Teniente Estévez desarrollaba el Curso de Comandos en la Escuela de Infantería, durante el año 1982, durante el desarrollo de una exigente ejercitación propia de la especialidad, tuvo un paro cardíaco. El médico que lo atendió, no obstante declararlo muerto, continuó prodigándole los auxilios correspondientes; milagrosamente, reaccionó. En forma inmediata, sufre un segundo paro, del que vuelve a recuperarse. Fue enviado al Hospital en forma inmediata. Todos se quedaron sorprendidos cuando, al día siguiente, se presentó para continuar el curso y lo finalizo con éxito. El Teniente Estévez es un argentino ilustre, ilustre no por que lo adornaran las luminarias del éxito mundano y el reconocimiento publico, sino todo lo contrario, podemos decir que es tan heroico como anónimo. Como esas obras de arte medieval que los autores no firmaban, pues solo les interesaba el reconocimiento que Dios le pudiere dar a la misma y que por ello la hacían, para agradarlo. En esta Argentina democrática donde cualquier héroe es “desmitrificado” por los O´Donell o los Gracia Hamilton, parecería que es mejor que nuestro Teniente Estévez sea casi ignorado. No hace falta ser conocido para ser héroe y si parece hacer falta los autógrafos y el foco de luz para los antihéroes, de costumbres degradadas y alma negra, a los que se les dice Dios y se lo creen. Por todo ello queremos hoy rescatar algunas cosas importantes de este joven que viviera una corta y fecunda vida, mas fecunda que la de muchos viejos que han pasado la suya tratando de salvarla, sustrayéndose al riesgo, al peligro, a la lucha. La caída en combate de nuestro Teniente en la batalla de Pradera del Ganso durante la gesta de Malvinas nos lo muestra como un gaucho argentino cabal, con todo lo que conlleva ello, la espiritualidad netamente católica. La valentía: va al primer lugar del combate a poner el pecho al fuego del invasor colonialista para cubrir la retirada de sus camaradas. El resignado espíritu de sacrificio que nos recuerda aquella frase evangélica “No hay nada mas hermoso que dar la vida por los amigos”. Le dice al capellán que era “justamente lo que esperaba” estar en la primera línea de combate cubriendo el repliegue de una compañía, aquella terrible noche del 28 de mayo, cuando los ingleses se empeñaron a pleno con los paracaidistas y la infantería de marina apoyados por las fragatas. Nuestro teniente, le enseñaría al enemigo como lucha y como muere un gaucho argentino. No rindió su posición cuando cualquier otro militar extranjero la hubiera evacuado estando el enemigo ingles a menos de 100 metros, perforado por varios balazos seguía combatiendo y dando órdenes a sus subordinados. Claramente manifestó que no se replegaría. Desde chico demostró inclinaciones nacionalistas y patrióticas, lo cuenta en la carta póstuma que dirige a su padre. Ya en aquel entonces el anhelo de Roberto era a servir a algo que intuía superior, a esa unidad de destino que luego amaría locamente por amor a Dios: la Argentina. Ya en aquel entonces la causa Malvinas estaba presente en su espíritu. Hasta sus juegos de niño estarían orientados a la recuperación de la soberanía conculcada de la Patria y así se rebelaría su vocación tendiente a defenderla. En el momento supremo de luchar no se preguntó si era oportuno hacerlo. No actuó con la mente de un político, sino con la de un patriota dispuesto a entregarlo todo sin pedir absolutamente nada. Es que el patriotismo llevado a la heroicidad implica la magnanimidad. Aplicar la grandeza del alma ordenada a las necesidades superiores de la Patria y de ser necesario como en el caso de nuestro Teniente a morir por ella. Nada tenia mas valor para él que cumplir con ese mandato, ni su propia vida ofrendada si se quiere con terquedad y empecinamiento, un santo empecinamiento. Su patriotismo no era meramente sentimental sino que era esclarecido, sabia perfectamente quien era el enemigo y cual era el poder que tenia. Sabía que ese poder era el sionismo, el imperialismo norteamericano y el Poder Internacional del Dinero y finalmente sabía que iba a enfrentarse a ese poder encarnado en los británicos. Una anécdota nos ilustra al Estévez soldado y su espíritu de sacrificio. Sus ansias de tener conocimientos y dotes técnicas lo llevaría a seguir el curso de Comandos en la Escuela de Infantería de Campo de Mayo. Durante uno de los durísimos ejercicios sufre un paro cardio respiratorio. Ante esto casi siempre los alumnos abandonan el curso. Estévez continuo y pese a todo concluyo con éxito el mismo. Ya era conocido desde el Colegio Militar como un soldado de tomo y lomo que no solo ordenaba y marcaba el camino a seguir sino que era el primero en recorrerlo. Si bien era férreo en el mando también era al mismo tiempo un gran camarada. Ser soldado, esa era su misión. No le interesaba y le parecía detestable seguir la carrera militar para tener una profesión de prestigio y un sueldo relativamente pasable o como era común en ciertos casos para practicar equitación o aprender a jugar al polo, lograr ascenso social y revestirse de oropeles de falsa aristocracia. Tenia una clara visión política, ante el hecho Malvinas. Advierte sagazmente y evaluaba que había un retorno a la Religión Católica, se producía una unidad en Hispanoamérica que contradecía a la “farsa liberal”. Se lograba unidad nacional ante la causa común y especulaba con tirar por la borda 132 años de claudicaciones para que brillara de nuevo la Argentina Católica e Hispánica. Ese es el modelo de soldado al que aspiramos como nacionalistas. Ese será el modelo en el que forjaremos las futuras Fuerzas Armadas Argentinas si Dios nos lo permite Como podemos ver el espíritu del Teniente es el espíritu de la Gesta de Malvinas, espíritu de gauchos, de patriotas y de soldados, Ese espíritu que nos hizo ver que debajo de la hojarasca, debajo de la basura que ya se descargaba contra nuestra Patria, aun había un resplandor de gloria esperando ser rescatado. Un resplandor que hoy a un cuarto de siglo después, y mas allá de la traición y la destrucción sufrida, aun se encuentra allí destellando bajo la turba junto a los huesos sagrados de nuestros queridos muertos. Teniente Roberto Estévez: "¡Seguirme!" Cuando el Teniente Estévez desarrollaba el Curso de Comandos en la Escuela de Infantería, durante el año 1982, durante el desarrollo de una exigente ejercitación propia de la especialidad, tuvo un paro cardíaco. El médico que lo atendió, no obstante declararlo muerto, continuó prodigándole los auxilios correspondientes; milagrosamente, reaccionó. En forma inmediata, sufre un segundo paro, del que vuelve a recuperarse. Fue enviado al Hospital en forma inmediata. Todos se quedaron sorprendidos cuando, al día siguiente, se presentó para continuar el curso. Sin duda, el Señor prevé los mejores destinos para sus mejores hijos. - "Señor Teniente Coronel, basado en mi propia experiencia, durante la Segunda Guerra Mundial en Italia, estimo que, por el potente fuego de artillería enemiga que se recibe más el cansancio de los soldados, será muy difícil sostener las líneas defensivas. Si Ud. me permite, creo que sería conveniente utilizar la Sección de Tiradores Especiales, del Teniente Roberto Estévez, a la que le reconozco un excelente espíritu para el combate." El Padre Santiago Mora, Capellán del Regimiento de Infantería 12, le hizo esta proposición al Jefe del Regimiento. El Teniente Estévez se encontraba asignado a esta Unidad. Además del ejercicio pastoral en la Guarnición Darwin-Goose Green, sus recuerdos y experiencias, de veterano de guerra en el Teatro de Operaciones Italia, lo impulsaron a realizar esta proposición, por la gravedad de la situación. - "Gracias, Padre, lo pensaré; mis asesores también me dieron el mismo consejo; esta Reserva es lo último de que disponemos. " Después de un rápido análisis con su Plana Mayor, adopta la urgente decisión. Teniente Roberto Estévez. (RI MEC 25) Medalla "La Nación Argentina al heroico valor en combate" -" Teniente Estévez, como último esfuerzo posible, para evitar la caída de la Posición Darwin-Goose Green, su Sección contraatacará en dirección NO, para aliviar la presión del enemigo sobre la Compañía "A", del Regimiento 12 de Infantería. Tratará de recomponer, a toda costa la primera línea. Sé que la misión que le imparto sobrepasa sus posibilidades, pero no me queda otro camino" Luego, lo despidió con un fuerte abrazo. La difícil y crítica situación no le permitió agregarle ningún otro tipo de detalle a la orden; además, tratándose de Estévez, eran innecesarios. -"Soldados, en nuestras capacidades están las posibilidades para ejecutar este esfuerzo final, y tratar de recomponer esta difícil situación. Estoy seguro de que el desempeño de todos será acorde a la calidad humana de cada uno de ustedes y a la preparación militar de que disponen" ...así fue la rápida arenga de Estévez. Finalmente, todos los integrantes de la fracción, escucharon la mejor y más hermosa orden que puede dar un Jefe: "SEGUIRME!". Pronto estarían inmersos en el combate. -"Para la Sección, sobre las fracciones enemigas que se encuentran detrás del montículo, ¡fuego! Artilleros, sobre el lugar, deriva 20 grados, alza 400 metros, ¡fuego! Esté atento Cabo Castro, en dirección a su flanco derecho, puede surgir alguna nueva amenaza..." -diversas órdenes se entrecruzaban en medio del fragor y la ferocidad de la lucha; finalmente, se logra bloquear el avance, y aliviar en parte la presión ejercida por los ingleses. -Cabo Castro, me hirieron en la pierna, pero no se preocupe, continuaré reglando el tiro de la artillería -gritó, sin titubear, el Teniente Estévez. -Enfermero, ¡rápido, atienda al Teniente! -ordenó Castro, con un grito. -Me pegaron de nuevo, esta vez en el hombro. Cabo Castro no abandone el equipo de comunicaciones y continúe dirigiendo el fuego de artillería...-fue su última orden; un certero impacto en la cara, quizás de un tirador especial, lo desplomó sin vida. - "Soldados, el Teniente está muerto, me hago cargo" - gritó Castro y continuó con la misión ordenada, hasta que fue alcanzado por una ráfaga de proyectiles trazantes, que llegaron a quemar su cuerpo." -"Camaradas, me hago cargo del mando de la Sección, nadie se mueve de su puesto, economicen la munición, apunten bien a los blancos que aparezcan" -el Soldado Fabricio Carrascul, llevado por el ejemplo heroico de sus Jefes que yacen inermes en el glorioso campo de la guerra, impartió con firmeza su primera orden. FOTO Fabricio E. Carrascul Medalla "La Nación Argentina al valor en combate" -Los ingleses se repliegan, bien, los hemos detenido y los obligamos a retirarse. ¡Viva la Patria! -gritó con alegría, Carrascul, al ver la maniobra inglesa. En ese momento, un preciso disparo, quizás del mismo tirador especial que eliminó a sus Jefes, le quitó la vida. Habiendo cumplido con su misión, sin Jefes, agotadas las municiones y transportando sus muertos y heridos, la veterana y gloriosa Primera Sección de Tiradores Especiales se retiró hacia sus posiciones iniciales, habiendo cumplido con la Misión. Soldados comulgando en Goose Green La carta póstuma que el Teniente Don Roberto Estévez dejó escrita, en cumplimiento de orden que se impartió al Regimiento, estaba dirigida a su padre. Esta se convirtió en un documento histórico: Querido papá, Cuando recibas esta carta yo ya estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en cumplimiento de mi misión. Pero fijate vos, ¡que misión? ¿no es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía?. Dios, que es un Padre Generoso ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria. Lo único que a todos quiero pedirles es: 1) que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo. 2) que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza y, muy importante, 3) que recen por mí. Papa, hay cosas que, en un día cualquiera, no se dicen entre hombres pero que hoy debo decírtelas: Gracias por tenerte como modelo de bien nacido; gracias por creer en el honor; gracias por tener tu apellido; gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar. Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo. Dios y Patria ¡O muerte! Roberto ************* “SEÑOR, RECIBE EN TU SENO A ESTE SOLDADO, QUE TIENE COMO MÉRITO SUPREMO EL HABER DADO LA VÍDA EN DEFENSA DE LA PATRIA". Fuente Otros Post Que Valen La Pena Leer Carta De Un Comando Del Ejercito Argentino Carta del Coronel (USAF) Robert W. Pitt A Los Pilotos Argentinos ************************
Carta de un Comando del Ejército Argentino Con estupor sigo atento esta ola de revanchismo irracional. Yo soy uno de esos cursantes del Curso de Comandos del ´86. El ingreso al citado curso era voluntario, y todos los futuros cursantes sabíamos que íbamos a tomar parte durante nuestro "entrenamiento Comando" del cursillo de "Resistencia como prisionero de guerra, supervivencia y escape". El citado curso es practicado por todas las Fuerzas Especiales del mundo, que se consideren serias. En los países adelantados asisten todos aquellos, que de una u otra manera, corren el riesgo de caer en manos del enemigo. Es decir recibe este entrenamiento todo aquel personal que acciona en la retaguardia del enemigo: Comandos, fuerzas especiales, pilotos, exploradores, buzos de combate... Es interesante destacar que este curso de "Resistencia como prisionero de guerra y escape", es tan público, y extendido entre las Fuerzas Especiales del mundo, que en la película "G.I Jane”, donde trabaja la famosa actriz Demi Moore, se muestra una fase durante el entrenamiento de los Buzos de combate de la Armada estadounidense (los famosos SEAL), donde hay escenas dedicadas a la práctica del "contrainterrogatorio". En Gran Bretaña y en los Estados Unidos, el entrenamiento dado es conocido como SERE: Survival, Evasion, Resistence like prisioner of war and escape. En el bloque oriental a este tipo de entrenamiento eran sometidos los Comandos de la otrora Unión Soviética conocidos como SPETNAZ. El entrenamiento recibido no tiene nada que ver, con que se nos haya enseñado TORTURA, muy por el contrario nos enseñaban a RESISTIR LA TORTURA, pero en especial se nos enseñaba a resistir las famosas TÉCNICAS DE LAVADO DE CEREBRO...que si mal no recuerdo fueron inventadas por los BRUTALES REGÍMENES COMUNISTAS, conocidos por no respetar la Convención de Ginebra. En síntesis nadie me enseñó a TORTURAR sino a RESISTIR la Tortura, y a resistir las Técnicas de lavado de cerebro, inventadas por los citados "Regímenes Humanistas". Siempre he agradecido el entrenamiento recibido en los "Comandos del Ejército Argentino", pues me permitió estar preparado para enfrentar con éxito, la "agresión serbo-comunista de limpieza étnica", y estar preparado para lo peor, en los cuatro años y medio de guerra que participe. Es interesante destacar que al sufrir el futuro Comando, este tratamiento inhumano, le hace internalizar el respeto de la Convención de Ginebra, es decir el Comando por haberla sufrido en carne propia, abomina este medio de extraer información. No me extraña que el citado entrenamiento profesional trate de ser tergiversado. No me extraña que las aves de rapiña, aquellas que viven de manipulear los sentimientos de las víctimas, de mantener prendida la llama del odio, de mantener vivo el conflicto entre hermanos, se sigan ensañando con los despojos de las Fuerzas Armadas Argentinas. No me extraña tampoco, que esos "mercenarios", ayer ideólogos de la violencia y hoy escudados bajo la fachada de defensores de derechos humanos, traten de destruir el pasado de gloria ganado con sangre, por los Comandos argentinos en la turba malvinera. Gloria reconocida por el enemigo, algo de lo que nos podíamos vanagloriar, como argentinos. La valerosa actuación de nuestros pilotos y de nuestros Comandos. No me extraña que a 20 años de la restauración del Gobierno Democrático, sigan usando cualquier medio para IMPEDIR SANAR LAS HERIDAS DE UN CONFLICTO ENTRE HERMANOS, sigan impidiendo que la Argentina mire para adelante y deje atrás un pasado de desencuentros. ¿Por qué esta actitud? Porque estan guiados por el odio profundo a todo lo que representa la Bandera celeste y blanca con un sol en el medio; porque no lograron cambiar el sol por la estrella roja. Recuerdan ellos el 23 de enero de 1989, y que durante ese ataque artero (a La Tablada) encontraron a un Ejército disminuído en su capacidad, después de seis años de un trabajo de destrucción material y moral. Recuerdan ellos que el único elemento organizado y eficaz que se les opuso fueron los "Comandos del Ejercito Argentino". Es por ello que deben atacar la esencia de su poder: la excelencia de su entrenamiento. Pero, repito, todo lo anterior no me extraña pues viene de los agentes de la Antipatria, lo que sí me extraña es el SILENCIO COBARDE de la conducción este "Ejército de Hoy", vencido en su espíritu. Que permite que se politice un hecho profesional. Quizás mañana le prohíban el uso del fusil a mi querido Ejército, pues atenta contra los "derechos humanos"... e impávidos quizás lleguemos a ese punto, pues el objetivo de esos cipayos es dejar a la "Patria Indefensa". Soy un Comando argentino, un producto nacional, que en tierras lejanas es respetado, gracias al entrenamiento de primera clase que recibí en los Comandos del EJÉRCITO ARGENTINO. Escribo y me siento ridículo, ¡me siento como que estoy defendiendo que la Tierra es redonda! Lamento que los Comandos argentinos de estos últimos años no puedan tener un adecuado entrenamiento en esa materia, que les permita estar preparados para soportar la siempre presente realidad de caer prisionero en manos de enemigos que no respetan la Convención de Ginebra. Los comandos ingleses deben estar sonriendo, pues sus antiguos enemigos, están a punto de no ser más. Rodolfo Barrio Ex-Tte. 1ro del Ejército Argentino Brigadier del Ejercito Croata Zagreb, Croacia

Soviéticos en Malvinas Estimados, Son conocidas las seis misiones de Tu-95 "Bear" sobre la flota inglesa. Hasta ahora, creo, nadie había escrito sobre ellas. Acompaño una traducción libre y personal de un artículo de una revista rusa sobre el tema. (La foto no está en el artículo, la agrego por ser ilustrativa de estas misiones) Esta foto si está, aunque el Phantom parece de broma... Volar sobre Malvinas Oleg Dzuba (Top Secret) Fue en St. Helena. El portaaviones HMS Hermes recibía combustible de un buque tanque, mientras la flota británica se dirigía hacia las Islas Malvinas (Desde 1833 las Islas Malvinas están ocupadas por Gran Bretaña, pero Argentina reclama el territorio. Y en Abril de 1982 la disputa escaló en una acción militar a gran escala) Desde el cielo, la aviación soviética vigilaba a la flota británica. Y como dice la letra de la famosa canción, mira arriba de todo: para obtener detalles de los equipos electrónicos y armamentos, fotografiando, grabando y analizando las emisiones de radio características. El “Hermes” en la ventanilla. - ¿Esta información fue pasada a los argentinos? – pregunta el Coronel George Bulba. – Después de todo, Gran Bretaña estaba considerada como un posible enemigo, y no creo que esperáramos estar en guerra con Argentina… Los seguimos en el Atlántico Sur, desde la Bahía de Vizcaya. Volábamos desde Angola y allí volvíamos. Desde lejos, parecía un buque de carga, pero después veíamos a los cazabombarderos Harrier en cubierta, rodeados de personal, sacándoles las protecciones que tienen en nariz y en las bandas. Y luego para arriba directamente, ya que el Harrier despega vertical y no tiene necesidad de acelerar… En nuestro relativo tiempo pacífico, el conflicto por el distante archipiélago de las Malvinas en 1982 se ha olvidado, pero en ese entonces la guerra tenía en vilo a todo el mundo. También a nuestra unidad de aviación súper secreta de la Flota del Norte (con base en las cercanías de Fedotovo, Vologda), que protagonizó los raids sobre las desiertas aguas del Atlántico Sur. Mi compañía encabezó la exploración de uno de los regimientos expedicionarios, y luego lo hizo a nivel divisional. Seguimos los buques rumbo al sur, para saber que armas tenían a bordo, principalmente buscábamos las atómicas. Cuando regresaban, una vez más tuvimos que considerar al Hermes, pare chequear la exactitud de los reportes argentinos acerca de un impacto de misil y los probables daños sufridos. - Como dijo uno de los pilotos: “Espero que no nos bajen!”. En una podrida esquina del atlántico no te pueden encontrar, y el océano se traga todo – dice el Coronel Bulba, mientras gira un álbum de fotografías. Dije – tenemos una buena oportunidad, vayamos cerca. Pero, más allá si los argentinos le pegaron al Hermes o no, es un portaaviones de la reserva nuclear. Y uno no se encuentra todos los días con uno, con todas sus escoltas y su grupo aéreo. Ellos mandaban aviones para buscarnos, pero siempre los encontrábamos antes que ellos. Es que algunas veces penetrábamos por debajo del lóbulo del radar. Algo interesante pasó con el Hermes. Gran Bretaña lo vendió a la India, y ahora, con otro nombre, participa en ejercicios en conjunto con nuestros buques. TOP SECRET
Yo vi morir a nuestro querido Teniente Estévez Teniente Roberto Estévez. (RI MEC 25) Medalla "La Nación Argentina al heroico valor en combate" Por el exsoldado conscripto Sergio Daniel Rodríguez El dramático relato de uno de los soldados que combatió en Darwin a las órdenes de ese inolvidable oficial que fue jefe de la Sección Bote del Regimiento de Infantería 25. Pertenezco a la clase 63 e ingresé en febrero de 1982 en el Regimiento de Infantería 25, que tiene asiento en la localidad de Sarmiento, provincia del Chubut. A poco de haber llegado, los que teníamos estudios fuimos separados del resto de los soldados conscriptos. Yo estaba cursando la carrera de analista de sistemas en el primer año; me ubicaron en la sección de aspirantes. El Teniente Roberto Néstor Estévez, quien posteriormente dejaría un recuerdo imborrable en todos nosotros, fue el que nos seleccionó personalmente uno a uno. Comenzó una instrucción, que no vacilo en calificar de dura y severa, hasta el 24 de marzo a cargo de Estévez, que pertenecía el grupo de Comandos, y su segundo jefe de sección, el Cabo Primero Faustino Olmos, también de esa misma especialidad. La instrucción era diurna y nocturna con todo tipo de armamentos, teorica–práctica, y estaba destinada solamente a este grupo seleccionado, que yo, gracias a Dios, tuve la suerte de integrar. Debo añadir que esta instrucción fue altamente valiosa a la hora del combate y Estévez, un jefe calificado que no sólo se preocupaba por nuestro estado físico sino también por nuestra espiritualidad, no cesaba de darnos ánimo y valor con sus propios gestos personales. Les cuento un ejemplo: Allá, en el sur, hay unos pastos ásperos y filosos llamados coirones y durante nuestros habituales “cuerpo a tierra” y posteriores deslizamientos, tratábamos de evitarlos. Al darse cuenta de esto, Estévez hizo él mismo el ejercicio, sin importarle las lastimaduras que tales matas le ocasionaron, y luego nos dijo: “Si están en pleno combate, no van a tener tiempo de bordearlos, la guerra es así”. Este tipo de ejemplos estaban muy a tono con su naturaleza de persona de una alta moral, ética y honor. Y sólo tenía 24 años. Nosotros, los AOR (Aspirantes a Oficiales de Reserva) en la mitad de la noche, más de una vez fuimos levantados y nos hacían salir a correr sorpresivamente bajo fina lluvia o nevizca, sólo vestidos con pantaloncitos cortos y ballenera (remera de manga corta). Y como decía Nietzsche, lo que no te mata te fortifica. Ese fue nuestro caso. Del inicial grupo escogido, cuarenta y cinco, quedamos cuarenta. Y esos cuarenta fuimos a Malvinas. Aquel inolvidable 2 de abril nos tocó desembarcar al mediodía y nos sentíamos muy orgullosos en razón de pertenecer al único elemento del Ejército que participó de la operación de neto corte aeronaval en aquel momento. A bordo del Almirante Irizar fuimos partícipes de una tocante ceremonia que nos concernía de un modo muy especial. Como no habíamos tenido tiempo de jurar la bandera se organizó para nosotros una jura de nuestra enseña nacional, que tuvo el carácter de provisoria y levantó nuestro orgullo hacia las nubes. Y ahí nos enteramos de que íbamos a Malvinas. Puedo afirmar que, entre lágrimas y abrazos, ahí mismo se terminó de consolidar nuestro grupo. Estuvimos brevemente en Puerto Argentino y luego, a bordo del barco Isla de los Estados fuimos enviados a Darwin con el objetivo de tomarlo. Nuestro grupo de AOR era parte de la Compañía C, formada por tres secciones, Gato, Bote (la de Estévez) y Romeo, a cargo de Gómez Centurión. Entre el 4 y 5 de abril nos asentamos en Darwin y comenzamos nuestras tareas de limpieza, minado y excavación de “pozos de zorro” y puestos de ametralladora. Nuestro jefe directo era Estévez y el jefe de la compañía, el Teniente Primero Daniel Esteban. Yo era tirador de MAG (ametralladora pesada) y fui elegido para eso debido a mi buena puntería en aquellos ejercicios anteriores en Chubut. Disponíamos de 2 MAG, 2 lanzacohetes y fusiles FAP y FAL. Nuestra base de operaciones era una escuela kelper construida íntegramente de madera, que constaba de dos pisos; ahí estaba ubicada la compañía C. Recuerdo que, faltando algo de raciones, algunos oficiales y suboficiales se fueron a cazar avutardas y durante tres días esos pajarracos fueron parte distinguida de nuestro menú. Disponíamos de un buen equipo de abrigo, muchas medias de recambio y guantes que nos protegían manos y pies del frío. El 1º de mayo, a las 8 de la mañana, los Harrier ingleses atacaron a los Pucará estacionados en el aeropuerto de Darwin. Nosotros estábamos ubicados a unos 500 metros del aeropuerto y vimos perfectamente todo. Darwin es un caserío, una especie de pequeña bahía, todo bastante plano geográficamente hablando. Luego del ataque abandonamos la escuela y nos instalamos en nuestros “pozos de zorro”. De ahí en más, el agua y el frío fueron nuestros íntimos compañeros. Recuerdo que rezábamos al levantarnos y al acostarnos. En los respiros que nos daban los desayunos hablábamos de nuestras respectivas familias y el hecho histórico y singular que estábamos protagonizando. Todas esas cosas no hacían más que reforzar la alta moral que, inculcada por la labor encomiable de Estévez, existía en el grupo. Debo añadir que el día 24 de abril hicimos nuestro juramento oficial a la bandera en suelo malvinense, privilegio que, creo, nadie lo tuvo. La compañía se dividió. Rumbo a San Carlos marcharon Esteban y los suyos al caserío de Darwin, Gómez Centurión con su gente y nosotros quedamos en nuestros “pozos de zorro” a cargo de Estévez. Y permanecimos en aquel sitio hasta el 27 de mayo, momento en que el Teniente Coronel Piaggi le ordenó a Estévez que debíamos marchar hacia la primera línea de combate, debido a que los ingleses, que habían desembarcado en San Carlos el 1º de mayo, avanzaban hacia Darwin y ya se habían producido enfrentamientos con efectivos del Regimiento de Infantería 12. Según nos testimonió el capellán militar padre Mora, al recibir la orden, Estévez se puso contento. “Era lo que estaba esperando”, dijo. A las 2 de la madrugada del 28 de mayo llegamos a Boca House (Casa Boca), sitio cercano al cementerio de Darwin que ya era zona de combate. Al hacerlo, nos cruzamos con gente del Regimiento 12, a cargo del Subteniente Peluffo, que venía de combatir. Estévez nos hizo desplegar en abanico y quedamos distribuidos allí. Luego, a la derecha del abanico, entró en contacto con el enemigo y nosotros, que aún no estábamos en las posiciones que debíamos ocupar, según las órdenes recibidas, nos unimos con los del 12 para permitirles un respiro pues, mientras ellos se replegaron, nosotros contraatacamos. Al hacerlo, chocamos con la compañía A del batallón de paracaidistas ingleses, que tenía unos ciento cincuenta efectivos y estaban muy bien armados. Se peleó muy duro, sin dar ni pedir cuartel, en un combate que desde las 5 de la mañana se prolongó hasta casi las 10. Fueron casi cinco horas de auténtica estadía en el infierno. Nosotros efectuamos tres repliegues y sucesivos contraataques. Ellos tenían apoyos de las fragatas que estaban en San Carlos y de artillería, combinada con los Blowpipe (misiles antiaéreos) que barrían el terreno. La disparidad de fuerzas era abrumadora a favor del enemigo. Al hablar de lo que fue ese combate, recuerdo las balas trazantes que iluminaban la oscuridad, los morterazos, los gritos de dolor y de furia con que unos a otros nos animábamos. Debido a la elevada preparación física espiritual con que contábamos, durante el combate estábamos calmos, tranquilos. La angustia previa al choque con el enemigo nos había tenido nerviosos, pero ahora, en plena lucha, las cosas se revelaban tan simples como terribles. Y en la sencillez del “matar o morir” todo estaba resumido. Yo estaba a cargo de una de las dos MAG que teníamos y Zabala, otro soldado conscripto, era mi cargador de municiones. Desde nuestro puesto disparaba a todo lo que veía o creía ver frente a mí. De pronto, un proyectil de mortero cayó muy cerca de nosotros. El pobre Zabala recibió de lleno las esquirlas y murió en el acto. Yo recibí impactos de esquirlas en el perineal izquierdo. Recuerdo que antes de perder la lucidez, atontado por la onda explosiva, le pedí a Dios que no me dejara morir allí. Realmente no sé cuánto tiempo estuve inconsciente o atontado. Luego, sin soltar mi MAG, me arrastré hasta un pozo cercano mientras sentía la tibieza de la sangre en mi piel y no sabía qué tan herido estaba. Me zambullí en el pozo y encontré que allí había soldados del 12. Ese pozo era como tener una butaca para contemplar el infierno. El Cabo Castro había intentado llegar también al pozo donde yo estaba cuando un proyectil de fósforo lo alcanzó y lo envolvió, convirtiéndolo en una antorcha humana. Oíamos sus gritos desgarradores. El pobre decía: “¡Rodríguez, máteme!”- gritaba mientras se quemaba vivo. A Romero, otro soldado que estaba allí, le gritó lo mismo, pero nadie se atrevió a dispararle y terminar con su agonía. Un rato después no escuchamos más su voz; que Dios lo tenga en la gloria. Y llego en mi relato a lo que considero el instante supremo del combate, desde mi situación personal por supuesto. No hay que olvidar que en medio de ese caos del combate muchos estaban sufriendo experiencias únicas e indelebles. La que les narro a continuación fue la mía: El Teniente Estévez estaba recorriendo las posiciones, gritando órdenes a derecha e izquierda, todo esto, repito, bajo el terrible fuego enemigo. Al salir del pozo contiguo al mío recibió dos balazos en el brazo y pierna izquierda, respectivamente. Tambaleándose, llegó al pozo donde yo me encontraba. Este valeroso oficial, sin preocuparse de sus propias heridas, me preguntó por las mías, pues yo estaba ensangrentado. Le contesté que podía arreglármelas. Estévez tomó un FAL y comenzó a disparar; luego, por radio estuvo dando nuevas órdenes. Mi MAG la tomó otro soldado del 12 y abrió fuego contra el enemigo. Ese soldado recibió un balazo en la cabeza, obra de francotiradores –los que mayores bajas causaron en nuestra dotación– y cayó muerto. Éramos cinco en el pozo en ese momento. Comenzamos a soportar fuego directo de morteros y las cercanas explosiones de los proyectiles que caían nos arrojaban lluvia de tierra sobre nuestras cabezas. Estévez, lo repito, sin importarle sus heridas, tomó el casco del soldado muerto del 12 y me lo colocó en la cabeza para protegerme, ya que nosotros usábamos boinas verdes y eso no protege nada ante una bala o una esquirla. En ese momento recibió un nuevo balazo en el pómulo derecho y se desplomó pesadamente a mi lado. Tratamos de auxiliarlo y le oímos decir algo, que nadie entendió, y luego expiro. Como estaba cargado de granadas, cualquier proyectil podía impactarlas y volarnos a todos, se las quitamos y sacamos el cuerpo fuera del pozo. Luego, afuera, su cuerpo de héroe recibió numerosos balazos más, quedó casi irreconocible y la prueba de esto es que luego del combate lo reconocieron por la manera especial que tenía, como lo hacen los comandos, de atarse los cordones de los borceguíes. Tomé la radio y después de algunos intentos logré comunicarme con el Teniente Coronel Piaggi y le informé que Bote (nombre clave de Estévez) estaba muerto. Le pedí instrucciones. “Esperen y aguanten hasta que lleguen los Pucará de apoyo”- me contestó. Los Pucará nunca llegaron. Entretanto, los ingleses habían logrado tomar las alturas y desde allí su fuego nos estaba acribillando. El Subteniente Peluffo, para evitar un inútil derramamiento de sangre, ya que habíamos agotado todas nuestras municiones, alzó la bandera blanca y todo terminó para nosotros. Recuerdo que en nuestras posiciones los muchachos se pusieron a fumar o comer chocolates y caramelos, embargados de una total tranquilidad y satisfacción por haberse batido como bravos. Al tomarnos, nos registraron como prisioneros y los ingleses descubrieron que teníamos ocultos cuchillos y “ahorcadores” (tanzas usadas para estrangular) y algunos recuerdos de tropas británicas que habíamos conseguido después de desembarcar. Eso, más que nada, los hizo entrar en furia y nos golpearon. A mí, que estaba herido en el suelo, tendido sobre un chapón, me propinaron un puntapié. La noche del 28 nos efectuaron los primeros auxilios. El Soldado Giraudo, que fue herido cumpliendo funciones de estafeta bajo el fuego enemigo, falleció esa noche. Sé que todos mis compañeros caídos, con el Teniente Estévez a la cabeza, deben estar ahora en el paraíso brutal de los valientes. Y vaya mi recuerdo sincero y emocionado para todos ellos. Prosigo con mi relato. A la mañana siguiente – era el 29 de mayo– nos llevaron a un hospital de campaña en San Carlos y allí me efectuaron dos operaciones, una colostomía (ano contra natura) y una operación de búsqueda en el interior de mi cuerpo, tratando de localizar fragmentos de proyectil. Posteriormente, cirujanos argentinos me hicieron otras cuatro operaciones. Estando internado, un compañero me relató que Gómez Centurión y un grupo de prisioneros intentaron fugarse para regresar a nuestras líneas, pero no pudieron lograrlo. Luego fui trasladado al buque hospital Uganda y ahí un capellán inglés, que hablaba un perfecto castellano, me dijo: “La guerra se terminó para vos”. Antes de que me trasladaran al Bahía Paraíso, el 5 y 6 de junio debí soportar, como todos mis compañeros, el interrogatorio de la inteligencia inglesa. El hecho de tener prisioneros “boinas verdes” en San Carlos y Darwin y la enconada resistencia que les opusimos les hacía no creer que cincuenta efectivos con sólo dos MAG, dos lanzacohetes y fusiles, hubieran podido detener a toda una compañía de tropas altamente especializadas, obligándolas a replegarse tres veces durante aquellas cinco horas infernales. Así fue, ciertamente, el combate de Goose Green o Pradera del Ganso. Algunos pocos soldados del 8 y del 12 y nuestra sección AOR dio material al jefe del comando inglés, Brigadier Mayor Julian Thompson, que en su libro No pic-nic describió la dureza de esta batalla que retrasó considerablemente los planes ingleses de tomar Darwin. También supe que en otra acción durante el 29, el Teniente Coronel Jones, Jefe del Batallón de paracaidistas ingleses, murió en un choque con las fuerzas de la sección Romeo, a cargo del Subteniente Gómez Centurión. El regreso El 7 de junio desembarqué en Puerto Belgrano y permanecí internado en el hospital naval por seis meses, afrontando, como ya dije, cuatro operaciones más. Aquel maravilloso grupo formado por el Teniente Estévez aún perdura. Entre agosto y octubre de cada año solemos reunirnos en comidas de camaradería donde abundan los recuerdos, las emociones y por qué no alguna que otra lágrima furtiva. A pesar de todas las penurias sufridas, he logrado rescatar lo positivo que hubo y que fue mucho. Quien tiene a la muerte cara a cara no deja, después de esos momentos, de mirar la vida de otra forma, la jerarquiza y trata de darle el más valioso y noble de los sentidos, el del amor a la familia, el trabajo, el estudio, la responsabilidad y el respeto. El haber tenido el privilegio de estar junto a hombres de la talla del Teniente Estévez, que se convirtió en un modelo a seguir en mi vida, es algo que me ha marcado a fuego y que jamás olvidaré. Malvinas fue un punto de inflexión en nuestra historia. Nada será igual después de eso. Ojalá todos los argentinos nos encolumnemos tras el objetivo de recuperarlas, esta vez siguiendo los caminos de la diplomacia, el respeto mutuo y la paz. En lo personal, me he propuesto rastrear, investigar, profundizar para rescatar del olvido a esos héroes y sus ejemplos, cosa que noto está faltando en la actual sociedad argentina. Los conceptos de patria, probidad, honor, moral, ética, sustentados con la propia vida, estrella polar de los que cayeron en el Atlántico Sur, no deben caer jamás en saco roto. A las nuevas generaciones debemos hacerles conocer quiénes fuimos los que padecimos y luchamos y que ahora tenemos una edad de alrededor de cuarenta años; nosotros comenzamos a ser los nuevos dirigentes de este ciclo. Dios quiera que sepamos volcar nuestras experiencias para construir una Argentina mejor. Deseo volver a Malvinas, detenerme ante la tumba del Teniente Estévez y las de mis compañeros caídos. Quiero volver a cierta ruta natural donde junto al Padre Mora emplazamos la imagen de la Virgen, ante la que teníamos misa por las mañanas. Quiero volver a rezar allí por el alma de los vivos y los muertos y agradecerle por haberme preservado. Y pedirle fuerza y conciencia para que mi vida no sea inútil sino provechosa para quienes me rodean, mi comunidad y mi familia. Después de todo, ese es el mensaje que nos legó el Teniente Estévez Sergio Daniel Rodríguez Exsoldado conscripto Del Ejercito Argentino Fuente Queres Saber quien fue el Teniente Estevez y el legado que dejo ? Haceme CLICK ********************************** Otros Post Que Valen La Pena Leer Carta De Un Comando Del Ejercito Argentino Carta del Coronel (USAF) Robert W. Pitt A Los Pilotos Argentinos ************************

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Febrero 2010 Entrevista con la Ministra de Defensa, Nilda Garre Siendo un nuevo hito en la historia de Zona Militar, y de los sistemas de información de internet, tenemos el agrado de hacerles llegar, en forma exclusiva y por primera vez en este medio, una entrevista a fondo, sobre todos los temas que nos interesan acerca del sistema y modelo de defensa argentino. Queremos agradecer a la Ministra Nilda Garre y Diego Lluma, por participar de esta nueva iniciativa y por el nuevo modelo de entrevistas Los invitamos a leer y conocer, de manera directa, rompiendo especulaciones, la voz oficial Perfil breve Nacida el 3 de noviembre de 1945 Obtuvo su título de Abogada en la Universidad del Salvador a los 22 años Cumplio cargos legislativos y ejecutivos es Ministra de Defensa desde el 1 de diciembre de 2005 NG: Nilda Garre ZM: Zona Militar NG: Antes que nada quiero agradecer a los administradores del site “Zona Militar” por acercarse al Ministerio de forma directa. Noto que en sus foros se discuten temas técnicos y militares. Y que en general los usuarios manifiestan, de una forma o de otra, inquietudes acerca de nuestra gestión. Quiero decirles a ellos que el gobierno cree seriamente que la modernización del sistema de Defensa es no solamente incorporar a la realidad lo que impone la Ley y la Constitución sino que es la opción más efectiva para lograr un instrumento militar eficiente y en condiciones de encarar los desafíos de la incertidumbre estratégica del siglo XXI. No obstante, no desconozco que existe una plataforma de opinión derrotista y “contrera” que ha tratado de impugnar desde el inicio esta transformación. Nuestra respuesta son los logros. Porque no sólo hemos avanzado mucho sino que tenemos claro hacia dónde ir para completar lo que falta. Hoy existe una política de Defensa sustentada en pilares jurídicos sólidos (Ley de Defensa y su reglamentación, Directiva sobre Organización y Funcionamiento de las Fuerzas Armadas, Ciclo de Planeamiento de la Defensa Nacional, Directiva de Política de Defensa Nacional. Decreto), un Ministerio de Defensa jerarquizado y orientador y un Estado Mayor Conjunto que dejó de ser un mero despacho protocolar para coordinar operaciones logísticas militares complejas como la campaña Antártica, las Misiones de Paz y otras de apoyo a la comunidad. Desde el inicio de la administración del ex presidente Néstor Kirchner, continuada en la actual de Cristina Fernández, el Estado Nacional volvió a asumir su responsabilidad en la conducción política de los asuntos de la Defensa. Esto supuso un marcado cambio de rumbo con respecto a lo que venía ocurriendo desde la recuperación de la Democracia. El proceso de transformación está asentado sobre la base de criterios que privilegian la acción conjunta, la racionalidad en la gestión de los medios y los recursos; la profundización de un modelo de fuerzas armadas de naturaleza defensiva adecuado a las disponibilidades económicas de nuestro país. La recuperación de capacidades es un hecho. La reconversión de los helicópteros UH 1H a Huey II en talleres propios, la media vida del submarino ARA San Juan, las reparaciones del rompehielos ARA “Alte Irízar”, entre otros y la construcción patrulleros oceánicos en los astilleros recuperados del Complejo Industrial Naval Argentino, la repotenciación de motores de vectores, la recuperación de la Fábrica de Aviones de Córdoba que encara, además del mantenimiento de los aviones de la Fuerza Aérea, la fabricación de versiones modernizadas del PAMPA y el PUCARÁ. A quien no le alcance todo esto, debería recordar el estado en que quedó la Defensa en ausencia de definiciones que rediseñaran el “para qué” del instrumento militar. Además hemos creado instituciones en torno al ethos del ciudadano-soldado: le hemos devuelto derechos ciudadanos a los militares al poner fin al arcaico código de justicia militar, hemos acompañado con gestión la integración de la mujer a las Fuerzas Armadas, hemos vinculado indisolublemente en la formación y en la ética de nuestros hombres y mujeres de armas los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Nuestros programas de vivienda, de muy compleja instrumentación, se han concretado en la entrega de 1400 créditos para oficiales y 800 viviendas a suboficiales, de un total de 7300 programadas. Este año seguiremos entregando viviendas para sanear ese déficit identificado por el Ministerio. iempre se nos podrá reprochar que faltan cosas por hacer. Sin duda. En eso estamos. Pero lo justo es que al evaluar nuestra gestión, se incluya en la ecuación el estado de situación del que partimos y la inmensa tarea que hay por delante para lograr un Sistema de Defensa eficiente, moderno y forjado en el molde de la democracia. Las respuestas que entrego son algo… largas, espero que sepan perdonar esta licencia que me tomé de responderlas extensivamente, pero creo que la naturaleza del sitio “Zona Militar” me lo permite sin correr el riesgo de agobiar. Muchas gracias por acercarse al Ministerio para que podamos aportar de forma directa nuestra visión de esta área de la vida de nuestra nación, que es obligación esencial e indelegable del Estado. ZM: Acerca del desarrollo de plataformas de defensa misilística antiaérea y antitanque, ¿Que puede decirnos? NG: La Subsecretaría de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico del Ministerio de Defensa estableció ejes de trabajo en el área bajo su responsabilidad, que incluye a las tres Fuerzas Armadas y cantidad de proyectos ejecutados por CITEDEF. Es un curso de acción que ha arrojado buenos resultados en la práctica con la repotenciación de los motores de los misiles Áspide para la Armada, pero también los Gradicom (vectores fundamentales para la colocación de satélites en el espacio) que ensayamos a fin del año pasado. El Ejército Argentino no cuenta con proyectos propios en desarrollo en la materia, porque esta tecnología debe pensarse en términos de alistamiento de capacidades lógicamente conjuntas en su diseño que luego deberán tener aplicaciones específicas para cada fuerza. Los proyectos de investigación de CITEDEF incluyen a las tres Fuerzas Armadas e integrantes del Ejército forman parte de esos equipos de trabajo. La investigación, desarrollo y producción ha logrado establecer la matriz de nuevas tecnologías bélicas, muy desarrolladas en los países centrales. En la Argentina ha permitido, en una primera instancia adoptar y adaptar aquellas, obteniendo del aprendizaje beneficios que se internalizan y extienden a otros sectores de la industria. Durante 2009 se avanzó en sistematizar los procesos de Evaluación y Control comenzando por el relevamiento y codificación de los Proyectos de Investigación y Desarrollo Científico y Tecnológico agrupándolos, además, en función de su afinidad a fin de permitir su compatibilización y priorización. Por ello entendimos que era esencial institucionalizar procesos de unificación y potenciación de todo el sistema científico-tecnológico de la defensa desde el Ministerio, en orden a lograr una acción planificada y articulada con el sistema científico-tecnológico nacional. La creación del Banco de Proyectos permitió detectar aquellos más pertinentes a las demandas identificadas por el Ministerio de Defensa. A tal efecto se creó el Programa de Investigación y Desarrollo para la Defensa (PIDDEF). De los 140 proyectos registrados en el Banco, la Subsecretaría seleccionó unos 40 para el período 2008-2009 que demandaron una inversión de cuatro millones de pesos. ZM: ¿En qué situación se encuentra el Proyecto CH-14 Aguilucho? NG: Este proyecto finalizó con éxito la primera etapa, referida a la certificación como helicóptero experimental emitida por la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad. En 2009 el Ministerio de Defensa inició los estudios y análisis técnicos referidos a su certificación definitiva y a la homologación que instruí yo personalmente en la Resolución MD №430. Se encuentra en evaluación lo realizado por el Comité de Homologación del Ministerio de Defensa durante el año pasado, así que espero que los trámites sigan su curso y en breve hayamos dado este paso tan importante para desarrollar esta tecnología. No se trata sólo de construir un helicóptero, sino de generar en el futuro las condiciones indispensables para que la sociedad incorpore los patrones de producción industrial necesarios para llevar a cabo estos proyectos. Un helicóptero implica alcanzar grados de planificación de investigación, de desarrollo tecnológico e industrial, movilizando cantidad de pequeñas y medianas empresas, capacitando al personal técnico, etc. Cuando concretemos la certificación y homologación se podrá considerar la posibilidad de iniciar la etapa de producción. Espero que en el mediano plazo, podamos satisfacer con el CH 14 necesidades operativas de las Fuerzas Armadas relacionadas con la instrucción y exploración. ZM: ¿Que puede decirnos del Proyecto CALIV? NG: El proyecto CALIV (Cañón de Artillería de Campaña Remolcado Helitransportable Calibre 105 mm), se encuentra en ejecución bajo la responsabilidad del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa. Su programa comprende el desarrollo y evaluación del prototipo funcional, la transferencia de tecnología a la Dirección General de Fabricaciones Militares y por último, la fabricación del material por parte de la Fábrica Militar Río Tercero. Se trata, como se observa, de un proyecto integrador con participación nacional de manera excluyente. Tiene por finalidad la sustitución en el futuro de los medios de apoyo de fuego directo en servicio en los Grupos de Artillería del Ejército y en los Batallones de Artillería de la Infantería de Marina de la Armada Argentina. Los técnicos a cargo sostienen que la concepción del cañón liviano (CALIV) acompaña la tendencia internacional imperante en cuanto a la demanda de apoyo de fuego, que resumen de la siguiente manera: Mayores alcances; materiales más livianos; extrema movilidad. En ese sentido, para establecer los parámetros generales de diseño se han considerado los siguientes aspectos con los que quizás algunos de los usuarios de Zona Militar estén familiarizados pero que quiero especificar: el peso máximo para el material en condiciones de tiro es de 1850 kg; el alcance máximo es de 17 km con la munición actualmente en servicio en el Ejército y la Armada; el ángulo de proyección máximo de 67ª; posibilita la utilización de proyectiles de alcance extendido, para superar los 20 km con carga máxima. Como ven, estamos hablando de un desarrollo propio ajustado a necesidades identificadas por el propio Sistema de Defensa argentino y no por una moda o ansiedad por salir a adquirir cualquier equipamiento que se ofrece en el mercado. ZM: ¿Cuál es la política a seguir respecto al cambio de calibre 7,62 mm por el de 5,56 mm.? NG: El Ejército se ha expedido a favor de mantener el calibre 7,62 con argumentos muy elocuentes que no excluyen variables de costos. Ese factor es vital a la hora de planificar transformaciones tan profundas. ZM: ¿En qué situación se encuentra la ejecución de la partida extrapresupuestaria solicitada por el Ministerio de Defensa para adquirir munición de entrenamiento? NG: La crisis financiera internacional tuvo un impacto moderado en la economía del país, con relación a la catástrofe que significó para la banca de inversión y la economía de algunas naciones del hemisferio norte. Sin embargo, lógicamente, el impacto en los mercados que son clientes para nuestros productos tuvo repercusión moderada sobre las cuentas fiscales. A diferencia de años anteriores que se habían asignado partidas extra presupuestarias (para la reparación del rompehielos Alte Irízar y otros programas) en 2009 se priorizaron otras áreas del Estado. Sin embargo, debe destacarse la progresión en el aumento del presupuesto del Ejército desde el comienzo de mi gestión.Cuando asumí el cargo a fines del 2005, al Ejército el Tesoro Nacional asignaba para funcionamiento e inversión un total de 248,5 millones de pesos mientras que otros 1.324 millones de pesos eran para pagar salarios. Cuatro años más tarde, a mediados de 2009, las primeras habían crecido hasta 539,2 millones de pesos y los salarios a 2.538 millones. Es decir, se duplicó el presupuesto global de la institución en todos sus rubros. Aún con los ajustes originados en la crisis, el monto total del Tesoro para funcionamiento e inversión alcanzará los 431,4 millones de pesos, lo que aún constituye un incremento de 182,9 millones de pesos respecto a nuestra línea de base y una asignación 43 millones de pesos superior a la que efectivamente se había dispuesto para el año 2008. Estos recursos, más las partidas extrapresupuestarias que hemos gestionado, han permitido que el Ejército, en cumplimiento de las instrucciones del Ministerio, adquiera munición de adiestramiento. Pedí a Ejército que me informaran cuales son estas municiones incorporadas el año pasado. Esta es la lista: - Cartucho calibre 22 LR - Cartucho calibre 7,62x51mm C - Cartucho calibre 9x19mm C - Refuerzo cartucho Cal 105mm para cañón L44 (AMX13 y SK 105) - Refuerzo cartucho Cal 12,7x99mm (porta cebo eléctrico para subcalibre del TAM) - Carga de proyección A 16 para proyectil Cñ 75 mm L40 - Porta cebo PPI p/proyectil Cñ 75 mm L40 - Refuerzo cart Cal 105 MM EF p/ Cñ L 14 - Carga de proyección BD7 Verde FMK 1 Mod 0 - Carga de proyección BD8 Blanca FMK 2 Mod 0 - Espoleta PDM 557 - Espoleta MTSQ 564 - Cohete PAMPERO EF SS - Cohete PAMPERO SS EJ - Tren de fuego p/granada de mano FMK 2 - Explosivo C4 - Simulador de explosión cal 75 MM - Simulador de explosión cal 105 MM ZM: Se ha mencionado en nuestro sitio acerca de una posible renovación del parque blindado, Proyecto TAM S21 ¿En que consistiría dicha renovación?. Por otra parte, también se rumoreo acerca de una posible incorporación de Leopard 2, ¿Que puede decirnos? NG: Una parte importante de los vehículos blindados y mecanizados a oruga del Ejército Argentino ha cumplido su vida útil. Hemos analizado diferentes alternativas que permitan recuperar la capacidad de contar con gran potencia de fuego, movilidad y adecuada protección a las tripulaciones. En este contexto, tenemos en avanzado estado de evolución un proyecto que permita, en términos razonables, la recuperación y modernización selectiva del Tanque Argentino Mediano (TAM), basada en la digitalización del sistema de control de tiro, la incorporación de un moderno sistema de visión y puntería nocturna y la recuperación de las prestaciones originales del sistema de estabilización, pasando del sistema hidráulico a otro eléctrico. La propuesta en estudio permitirá prolongar la vida útil del TAM y mejorar sus capacidades de combate. Nuestros especialistas indican que de esta forma recuperaremos la totalidad de las capacidades originales de una cantidad importante de tanques, mejorados para ajustarlos a las exigencias operacionales actuales, con adecuadas prestaciones tecnológicas para el tiro diurno y nocturno. Adicionalmente, prevemos incorporar nuevas capacidades al Batallón de Arsenales 602, que ocupa actualmente las instalaciones de lo que fuera la planta TAMSE. En el futuro queremos complementar esta prestación con elementos equipados con vehículos blindados a rueda que proporcionen aptitud para desplazarse rápidamente por sus propios medios a largas distancias. Estas fuerzas que estamos evaluando cuentan con características intermedias entre rapidez estratégica y movilidad táctica, con un aceptable grado de protección y potencia de fuego, son además especialmente aptas para escenarios de alta conflictividad como integrantes de organizaciones militares de paz. La posibilidad de incorporar material usado al patrimonio del Ejército, sin tener completamente resuelta aún la situación existente con el material en servicio, implicaría la aceptación de incorporar también un nuevo sistema de soporte logístico que se sostenga en el tiempo, y que incluyera no tan sólo la necesidad de contar con repuestos específicos para el nuevo material, sino también munición de todos los tipos sensiblemente más cara, adiestradores, transportadores y plantas de mantenimiento especiales, entre otros. En algunos casos, los pesos y volúmenes asociados a nuevos materiales, requieren de infraestructura diseñada y calculada para los mismos, no sólo en los cuarteles sino también en la red vial, en todos sus niveles. Por eso, debemos ser cautos y muy sistémicos a la hora adoptar una resolución en tal sentido. ZM: ¿La crisis económica internacional, ha incidido sobre los ejercicios conjuntos? NG: No ha habido incidencia en los ejercicios conjuntos por lo cual no se debería alterar el cronograma previsto. Sin embargo, lógicamente se resintieron algunos ejercicios combinados. Se eliminaron los ejercicios más protocolares, se priorizaron los operacionales y en segundo nivel quedaron los de Formación. ZONAMILITAR

MalvinasArgentinas Nicolás Kasanzew cuenta su versión del conflicto “El pueblo llevó a los militares a la guerra por Malvinas” ¿Qué recuerda del momento que pisó el suelo de las islas? Una gran emoción porque yo, y creo que la inmensa mayoría de los argentinos, habíamos soñado durante toda la vida. Era un sueño hecho realidad. Después bastante rápido me di cuenta de que esto estaba hecho como un amague... Los militares argentinos no querían ir a la guerra, querían hacer un amague y retirarse, pero les salió mal porque el pueblo argentino no les dio posibilidades de retroceder. Yo hablé con el sobrino del entonces ministro de Defensa, Amadeo Frúgoli, y me contó que cuando Leopoldo Galtieri se dio cuenta de que Estados Unidos no iba a permanecer neutral, dijo que sacaría las tropas de las islas, a lo que Frúgoli le contestó: “Si sacamos las tropas de las islas ahora, la gente nos cuelga en Plaza de Mayo” . La gente había plebiscitado la guerra y todos los políticos apoyaron la ocupación de las Malvinas. Hasta un grupo de Montoneros se ofreció como voluntario. Inclusive, hubo una operación militar que fracasó, que era ir a dinamitar buques ingleses a Gibraltar, que se conformó por marinos y montoneros, uno de ellos experto en explosivos Malvinas fue una causa nacional y no la loca aventura de un general borracho, como nos lo quieren vender aquellos que quieren que la Argentina nunca levante cabeza. A Galtieri lo pescaron con un vaso de whisky en la mano un par de veces, le sacaron varias fotos, él tenía una voz aguardentosa que se prestaba a confusión. Yo hice una pequeña investigación y puedo decir que Galtieri no era alcohólico. Pero lo que importa no es eso, lo que importa es si condujo bien o no la guerra. Y claro que no la condujo bien, pero nadie lo juzga por eso, se insiste con el vaso en la mano. ¿Cómo se relaciona esto con la desmalvinización? La desmalvinización no es otra cosa que lo que dijo Winston Churchil III, el 22 de junio de 1982, una vez terminada la guerra: “Hay que revolcar a los argentinos en el fango de la humillación”. Y nos estamos revolcando en el fango de la humillación hasta el día de hoy. Seguimos los designios de los políticos ingleses apoyados por los cipayos de nuestro país. Y esto ya tiene 28 años. Esta es una gran mentira histórica y una gran injusticia que fueron a pelear por la patria, no por una loca aventura. ¿Se puede dar vuelta esta historia? Si no lo hacemos vamos a desaparecer como nación. Es grave lo que dice... Mirá, los países que no quieren tener Fuerzas Armadas (el brazo armado del pueblo), los países que se desarman, desaparecen como nación. Argentina tiene reservas acuíferas, territoriales, petrolíferas, tenemos vecinos que están armándose hasta los dientes y nosotros no tenemos Fuerzas Armadas. Entre muchísimas otras cosas que nos daría la reivindicación de la Guerra de Malvinas, que no es otra cosa que contar la verdadera historia con sus claros y sus oscuros, sería volver a existir como Nación porque no puede ser que no tengamos Fuerzas Armadas. Y esto no es belicismo sino necesario para preservar la paz. Porque tener un poderoso ejército disuasorio, honrado por la población y a los héroes que caminan entre nosotros antes de que se mueran, es una cuestión de justicia. ¿Cómo analiza la relación Malvinas-Proceso militar? Primero, Malvinas no empieza en 1982 sino que hay 150 años de brega de los argentinos por recuperarlas. Segundo, ante una provocación de Margaret Thatcher, que manda sus buques de guerra a las islas Georgias, lo que hace el Gobierno del Proceso es pisar el palito e idear un amague que no pudo ser. Ese 2 de abril el pueblo invadió las plazas del país y en los videos de la época se escucha y se ve claramente que cuando Galtieri decía: “Yo, presidente de los argentinos”, era silbado, y cuando decía “les daremos batalla”, era ovacionado. La gente estaba plebiscitando la reconquista de Malvinas, haciendo una clara diferencia entre el gobierno de turno y la causa nacional de hacía 150 años. Los argentinos hubieran ido a la plaza con Isabelita, con Alfonsín, con el que se hubiera decidido a hacerlo. Hay fotos de esa manifestación donde se ven pancartas que dicen “Malvinas sí, Proceso no ”. Este apoyo siguió durante todo el Proceso y terminó el 14 de junio en la rendición de Menéndez, en una explosión de frustración y bronca que la gente va de nuevo a Plaza de Mayo para protestar contra la rendición y nuevamente es apaleada por la policía del Proceso. Además, el Proceso llevó a cabo una guerra sucia, desatada por el marxismo, pero sucia, y por tanto inaceptable. Malvinas, en cambio, fue una guerra limpia, los nuestros rescataban a los ingleses, los ingleses a los nuestros, había códigos... ¿Cómo recuerda su tarea periodística? Usted fue una de las caras más visibles del periodismo durante la guerra de Malvinas, junto a Gómez Fuentes en ATC (actual Canal 7). El estaba en el continente, nada que ver. ¿Bueno, qué recuerda Ud. que fue el único periodista que estuvo en las islas durante toda la guerra? Para mí es un honor haber estado, aunque el secretario y el subsecretario de Cultura del gobierno de Raúl Alfonsín, Carlos Gorostiza y Marcos Aguinis, respectivamente, me dijeron de frente que yo no tenía derechos a trabajar porque era “la cara de Malvinas”; no se daban cuenta de que para mí es un honor hasta demasiado grande. Para mí la guerra de Malvinas son los veteranos, son nuestros héroes. Ellos usan lo de “la cara de Malvinas” como si fuera un insulto, cuando para mí es un honor haber estado allí. buque ingles alcanzado por un misil exocet argentino ¿Y sobre la información que mandaba qué tiene para decir? Tengo la conciencia muy tranquila porque yo no desinformé ni mentí. Yo puedo probar eso. La desinformación triunfalista nacía y se propagaba desde el continente. La prueba mía es que el 90 por ciento de lo que mi camarógrafo y yo mandábamos nunca se puso en el aire; evidentemente, ese material no era funcional a la censura militar. Cuando volvimos, nuestros compañeros nos contaron que todo eso fue destruido. ¿Cómo salía el material de ustedes de las islas? Había varias censuras. Yo tenía un censor en las islas que me impedía firmar tal o cual cosa y me hacía borrar otras, bajo amenaza de corte marcial. Porque un corresponsal de guerra está sometido al poder militar. Otra censura estaba en Comodoro Rivadavia, y la última en ATC, donde el Ejército hacía la última y definitiva censura. En definitiva, no quedaba casi nada. En parte, creo que puede deberse a que yo había desobedecido una orden para no filmar conscriptos “para que no vean que son bisoños”, si todo el país sabía que eran bisoños. Yo me negué a cumplir esa orden, primero, por ética periodística y, segundo, porque los soldados se ponían muy contentos cuando los filmábamos porque era la esperanza de que los pudieran ver en sus casas. Por ejemplo, la familia de Emilio (López, presidente de la Asociación de Ex Combatientes de Salta) lo vio en una de esas tomas que se emitieron. Sin embargo, usted pudo conservar fotos que tomó con su propia cámara. Yo sacaba con mi cámara cosas de la vida cotidiana de los soldados. Después de que hicieron desaparecer 7 rollos, logré guardar algunas diapositivas. Cuando se cumplieron 25 años del fin del conflicto, sufrí un nuevo ataque, esta vez desde el gobierno kirchnerista, a través de Gabriela Cerrutti y María Wembe, secretaria y subsecretaria de Derechos Humanos. Dijeron que yo era periodista de la dictadura, que había engañado al pueblo argentino, me quitaron la pensión otorgada por el Congreso Nacional a los civiles que participamos de la guerra. Desafié a Cerrutti a que encontrara una mentira mía en el archivo de ATC, por supuesto que no la encontró. En resumen, con altibajos, a mí me vienen persiguiendo desde hace 27 o 28 años por haber estado en Malvinas. Pero bueno, es un precio que estoy dispuesto a pagar porque nadie me quita el honor de haber estado allá, codo a codo con los soldados. ¿Por qué esta persecución de tantos años? Yo soy un testigo incómodo. Cada cual estaba en su trinchera, pero yo andaba por donde podía y me dejaban, y eso me permitía una visión global, son independiente, nunca pertenecí a las Fuerzas Armadas, nunca he sido de ningún servicio. Mi versión incomoda porque es políticamente incorrecta, completamente distinta, que se ha establecido como dogma, como pensamiento único sobre Malvinas en la Argentina. ¿Cree que en algún momento llegará el reconocimiento a los que pelearon en Malvinas? La guerra de Malvinas tiene su propio peso histórico que se va a imponer cuando ceda la basura ideológica que está embarrando la cancha. Hoy a las Fuerzas Armadas no se les permite ni existir, es mala palabra todo lo que tiene que ver con ellas cuando en cualquier país normal existen y son respetadas. Así como nosotros tuvimos al Sargento Cabral, al Negro Falucho, ahora tenemos héroes caminando entre nosotros y mañana serán los héroes que inspiren a las futuras generaciones. Creo que el reconocimiento va a llegar algún día, no sé si lo vamos a ver nosotros... ¿Cómo era Mario B. Menéndez? Un pusilánime, un tipo que no quería combatir, un tipo que nunca dio una orden de ataque ni de contraataque, uno de los muchos (por no decir todos) los generales argentinos que demostraron que para ellos el “O juremos con gloria morir” del Himno Nacional es un sonido hueco. “En todas las guerras de la historia de la humanidad pelearon chicos de 18 y hasta de 16 años. Los ingleses mismos tenían soldados de 16 años”. “Sí teníamos armamento deficiente, pero también teníamos los Roland (artillería misilística), que en ese momento tenía el ejército suizo”. “Los borceguíes de los soldados argentinos eran codiciados y eran el botín preferido de los ingleses; los de ellos se despegaban por el agua”. “En la guerra hubo de todo, pero el Proceso trató de tapar las miserias y los gobiernos desmalvinizadores tratan de tapar las grandezas”. Fuente ************************
Este post esta dedicado a quien tuvo el privilegio de unos pocos de morir en defensa de la Patria, al primer heroe caido en accion en la recuperacion de malvinas, capitan Pedro Giachino. ************************* "El Orgullo Herido Del Viejo Leon Imperial" Cómo fue el 2 de abril contado en primera persona Jacinto Batista -el soldado argentino que aparece en la foto- es el símbolo de la toma de las islas, en 1982. "Estábamos convencidos de que los ingleses nos estaban esperando. Caminamos toda la noche. Los objetivos eran el cuartel de los Royal Marines y la casa del gobernador. Teníamos orden de no matar". Una entrevista para no pasar por alto El comando argentino, Jacinto Batista, junto a los prisioneros ingleses aquel 2 de abril de 1982 Jacinto Batista es el símbolo de la toma de las islas, en 1982. A semanas de su retiro, recordó ese día en la base de la Armada de Puerto Belgrano. "Teníamos orden de no matar", dijo al realizársele la entrevista en abril del 2002. Lleva un gorro de lana, el rostro ennegrecido con pintura de combate y la actitud resuelta. El fusil le cuelga del hombro, asido con la mano derecha, mientras con el otro brazo ordena la fila de tres fornidos prisioneros ingleses, manos alzadas, rendidos. Jacinto Eliseo Batista es el protagonista de esa foto que dio la vuelta al mundo, transformándose en un símbolo de la toma de Puerto Argentino, aquel 2 de abril de 1982. Veinte años después, a punto de cumplir 52 y a menos de dos meses de pasar a retiro luego de 35 años en la Armada, el suboficial mayor Batista enciende su cuarto cigarrillo en la temprana y húmeda mañana de Punta Alta y asegura: "No tengo nostalgias de Malvinas. Fue una etapa en mi vida y en mi carrera. Hubo una orden y se cumplió. Para eso nos paga el Estado". No todos los integrantes de la Agrupación de Comandos Anfibios que rindieron a los británicos sienten probablemente del mismo modo que este entrerriano de Colón, que asegura que no tendría interés en regresar a Malvinas como invitado o como turista. Aunque cabe creerle cuando afirma que "si el Estado me manda recuperarlas otra vez, allí estaría". Es que, como todo soldado de elite, Batista está hecho de una madera especial. Los comandos anfibios son al mismo tiempo buzos, paracaidistas, comandos y expertos en reconocimiento en agua y tierra. Aprenden a caminar dormidos, a exigirse, a soportarlo todo. Soldados formados para la guerra, son el reverso de tantos chicos que no eligieron Malvinas como destino, ni vivir una guerra ni morir en ella. Quizá por eso Batista nunca tuvo miedo. Ni en el arranque, cuando embarcaron en Puerto Belgrano en la fragata "Santísima Trinidad", con rumbo desconocido, aunque ya todos sospechaban que iban a Malvinas a ejecutar una operación real. "Recién en alta mar, para evitar filtraciones de información, nos dieron las directivas. Desembarcamos el 1ø de abril, poco después de las 21. Yo era el bote-guía, y de la línea de playa en adelante el explorador. Sólo teníamos un visor nocturno y lo llevaba yo, que iba 200 metros adelante. "Estábamos convencidos de que los ingleses nos estaban esperando. Caminamos toda la noche. Los objetivos eran el cuartel de los Royal Marines y la casa del gobernador. Teníamos orden de no matar, porque probablemente el plan era tomar las islas y negociar la retirada. "Nos separamos en dos grupos. Yo fui al cuartel, pero no había nadie porque los marines estaban afuera cubriendo objetivos. Allí izamos la Bandera argentina por primera vez. El grupo que fue a la casa del gobernador, en cambio, encontró una resistencia importante, se oían disparos en forma permanente. "Ya había casi aclarado, y la resistencia seguía. El primer inglés que encontré era un francotirador con un fusil Mauser. Lo desarmé. Cuando nos reunimos en la casa la situación estaba casi dominada. El único muerto en esa acción —el primero de la guerra— fue el capitán Pedro Giachino. "Cuando llegué ya estaba herido. Había entrado a la casa y al salir, le dio un soldado que disparaba desde una línea de árboles cercana. Le pregunté, "qué te pasó, Pedrito", y le toqué la cabeza. Estaba consciente, pero muy pálido; había perdido mucha sangre y se estaba muriendo." Batista no recuerda en qué momento, en ese día frenético, el fotógrafo Rafael Wollman lo captó junto a sus prisioneros. Sabe, sí, que esa imagen es un retrato implacable del orgullo herido del viejo león imperial. "El 14 de junio andarían buscándome con la foto en la mano para sacarme con los brazos arriba", supone, sonriente. Pero el cabo principal Batista ya no estaba en Puerto Argentino el día de la caída. Ese mismo 2 de abril los comandos volvieron al continente. Batista jamás regresó a las islas, aunque estuvo a punto de hacerlo, producido el desembarco británico, en una misión de infiltración que fue abortada con el Hércules carreteando en la pista. Porque los ingleses vinieron y pelearon. En los años 50, a propósito de Chipre, el escritor inglés Lawrence Durrell definió con ironía lo que llamó la proposición colonial central: "Si uno tiene un Imperio no puede entregar trozos del mismo cada vez que se los piden". Y menos por la fuerza, al estilo de Galtieri y la cúpula militar argentina, en cuyos cálculos erróneos jamás estuvo la reacción británica. "Los británicos no eran mejores que nosotros. Tuvieron, sí, más medios y apoyos. De los norteamericanos y los chilenos. Pero si la Argentina hubiese tenido la firme convicción de pelear...", dice Batista, y deja la frase por la mitad, como interrogante. Y vuelve a que Malvinas fue una etapa, "obligación y premio" en su carrera, en la que alcanzó la máxima jerarquía y el mayor cargo al que podía aspirar, encargado de componente de la Infantería de Marina". Para Batista empieza la "etapa personal" junto a su familia, que hace seis años, después de acompañarlo siempre en distintos destinos, echó anclas en Colón, ciudad natal de él y de su esposa, Elsa Marina Matei. También lo esperan allí sus tres hijas, Andrea (21), Nadia (17) y Bárbara (13). De la vida militar va a extrañar dos silencios únicos. El que sigue a lanzarse en paracaídas, idéntico, asegura, al del "escape" del submarino, porque las máquinas se alejan tan rápido que sólo queda el hombre, la inmensidad, y ese silencio. De Malvinas, tendrá por siempre una convicción, que expresa, de verdad, sin nostalgias: "Son argentinas y alguna vez volverán a nuestro dominio". Fuente Capitan Pedro Giachino, Primer heroe caido en accion en la gesta de malvinas “SEÑOR, RECIBE EN TU SENO A ESTE SOLDADO, QUE TIENE COMO MÉRITO SUPREMO EL HABER DADO LA VÍDA EN DEFENSA DE LA PATRIA".

************************************ Monstruos híbridos humano-animal están siendo creados por científicos de todo el planeta Los científicos locos de todo el mundo están "jugando a ser Dios" con los mismos bloques de construcción de la vida. Hoy en día, gracias a los avances extraordinarios en el campo de la modificación genética, los científicos son ahora capaces de hacer cosas que antes eran impensables. Monstruos híbridos parte humano / parte animal están siendo creados por los científicos de todo el planeta y todo es perfectamente legal. Los científicos justifican la mezcla del ADN de humanos y animales, alegando que les ayudará a "curar enfermedades" y "alimentar al mundo", pero la realidad es que toda esta modificación genética es una enorme amenaza para la raza humana. Es sólo cuestión de tiempo antes de que los seres humanos comiencen a permitirse a sí mismos modificarse genéticamente con el fin de "luchar contra las enfermedades" o "mejorar" sus capacidades. La tentación de insertar los genes de animales o plantas en las personas con el fin de crear "súper soldados" o una "raza superior" sin duda llegan a ser demasiado tentador. A menos que se haga algo para contener toda esto, al parecer será casi seguro que el infierno genético se desatara sobre la raza humana. Una vez que los seres humanos modificados genéticamente comiencen a criar a los seres humanos normales no podremos meter al genio nuevamente en la botella. Con el tiempo, podríamos llegar al punto donde hay muy pocos "100%" seres humanos. Jeremy Rifkin y su pregunta: ¿estamos en la cúspide del renacimiento biológico, como algunos creen, o estamos dispersando las semillas de nuestra propia destrucción? ha dado la voz de alarma en Los Angeles Times acerca de lo que está pasando en el campo de las investigaciones genéticas, que persiguen la creación con fines terapéuticos de especímenes híbridos, mitad humanos, mitad animales, sin que se sepa a ciencia cierta a dónde conducirán estos trabajos. La Universidad de Stanford se propone inyectar células humanas en el feto de un ratón, creando así una variedad de ratón humanoide en un 1%. También pretende crear un ratón con el 100% de células humanas. Por otro lado, tal como informa Der Spiegel, científicos del Instituto Max Planck de Alemania han implantado células madre humanas en el cerebro de monos, con la finalidad de desarrollar posibles tratamientos genéticos de algunas enfermedades neurodegenarativas.Por último, en la Universidad de Reno, Estados Unidos, tal como informa msnbc, hay un rebaño de cincuenta ovejas que poseen hígados parcialmente humanos, corazones con células humanas e incluso cerebros con huellas humanas. Es el primer rebaño de animales “humanos” del que se tiene constancia. Llega el “Humanzee” En otros experimentos, se han inyectado células madre humanas en ratones, se ha introducido el ADN humano en conejos, se han creado cerdos que llevan en sus venas sangre humana y corderos con hígados y corazón en gran parte humanos. Según Rifkin, algunos científicos se han propuesto incluso crear un “humanzee” (del inglés human y chimpanzee) que sería el cobaya ideal para los laboratorios de investigación. El chimpancé comparte con nosotros el 98% del genoma humano y un ejemplar adulto tiene el nivel mental de un niño de cuatro años. La primera experiencia de creación genética tuvo lugar hace unos años en Edimburgo, Escocia, cuando los cientificos mezclaron un embrión de cordero con uno de cabra, dos especies animales sin ninguna parentezco entre sí y que son incapaces de acoplarse. El resultado, una criatura que tenía cabeza de cabra y cuerpo de cordero. El intento que subyace detrás de estas investigaciones es cruzar nuestra especie con animales para obtener híbridos de todas clases que representarían la panacea de las investigaciones médicas. Los científicos consideran que cuanto más se parezca un animal a un humano, más fácil será simular en sus carnes la progresión de enfermedades humanas, experimentar nuevos medicamentos y recoger tejidos de órganos que puedan ser implantados en personas. Esta idea implica asimismo la creación mediante manipulaciones genéticas de órganos animales que luego puedan ser trasplantados en su integridad a personas enfermas. En la frontera legal Hasta el momento, todos estos experimentos se desarrollan dentro de la legalidad, según sus artífices, si bien algunos están siendo investigados. La Academia de la Ciencia de Estados Unidos se limita por el momento a “recomendar” que no se inserten células humanas en embriones de chimpancés ni de otros primates. Sin embargo, el Consejo Nacional de la Ética de Alemania ha elevado una protesta por los experimentos del Instituto Max Planck, que han conseguido desarrollar tumores en el sistema nervioso de los simios después de implantarles células humanas en el cerebro. Pero las consecuencias de estas investigaciones, que por lo demás tardarán años en proporcionar resultados válidos para la medicina, pueden ser considerables. Socialmente ya está planteado el debate ético de si se pueden humanizar animales y luego privarles de la dignidad que nos hemos reconocido como especie. Por otro lado, está el peligro de que unos híbridos creados en laboratorio se escapen y pueblen la Tierra, sin que se sepa todavía qué consecuencias pueden alumbrar para otras especies, el entorno e incluso la sociedad humana. Pregunta sin respuesta Tal como plantea Rifkin, los científicos han alcanzado el poder de volver a escribir la historia de la evolución: esparciendo partes del Homo sapiens en el resto del reino animal y fusionar partes de otras especies con nuestro propio genoma e incluso crear nuevas subespecies y superespecies. La pregunta todavía sin respuesta es: ¿Estamos en la cúspide del renacimiento biológico, como algunos creen, o estamos dispersando las semillas de nuestra propia destrucción? ************************************