Erich_Hartmann
Usuario (Argentina)
Quienes somos Luego de la crisis de 2001, fundamos Proyecto Sur con el objetivo de profundizar una propuesta política, económica, social y cultural para el país. Ubicamos el respeto a la condición humana sobre cualquier otra consideración, proclamando como principios básicos la defensa del ambiente y la propiedad pública de nuestros recursos naturales, como condición para alcanzar una auténtica justicia social y garantizar la soberanía nacional. Somos mujeres y hombres comprometidos con el campo popular que cuestionamos el modelo de saqueo agro-minero-exportador, nosotros hablamos con claridad y definimos nuestras ideas con precisión. Nos reencontramos todos en este nuevo espacio para realizar una gran patriada, la causa sur emancipatoria. Se trata de cambiar esta Argentina saqueada y esta pseudo-democracia para reemplazarla por una Argentina justa y latinoamericanista con pleno protagonismo popular. A mediados de 2007, Fernando "Pino" Solanas fue consultado por diferentes fuerzas políticas y sociales, organizaciones sindicales y otros ciudadanos, sobre la posibilidad de presentarse como candidato a presidente en las elecciones nacionales del 28 de octubre de ese año. Así, el Proyecto Sur de Solanas conformó el Movimiento Proyecto Sur, junto al Partido Socialista Auténtico y a Buenos Aires para Todos. En conjunto, logramos comenzar la construcción de este espacio en 14 provincias, donde se han conformado Juntas Promotoras y en muchas de las cuales se ha comenzado a crear el partido Proyecto Sur. En Mayo de 2010 se unen al Movimiento Proyecto Sur, los compañeros del Libres del Sur, también comprometidos con este proceso democratizador. Lo urgente Por Fernando "Pino" Solanas El desafío es la construcción de un país soberano, teniendo como prioridad políticas sociales que tiendan a la igualdad y la justicia social, y den seguridad sanitaria a los sectores desposeídos y del interior del país. Imperiosa es la recuperación del petróleo, de los recursos naturales, y la protección del medio ambiente. También es prioritaria la democratización real de todas nuestras instituciones, y administrar al Estado Federal sin que el federalismo sea un motivo para el enriquecimiento de oligarquías provinciales. También es prioritaria la defensa de nuestra cultura y educación, basadas en la ética solidaria y en el respeto de los derechos humanos. Es urgente la reconstrucción de nuestras industrias públicas con un enfoque que integre la revolución científica y técnica. Es urgente y necesaria la integración latinoamericana. Son propuestas impostergables, es por ello que invito a los adherentes, simpatizantes y militantes de PSUR, Movimiento Emancipador ser participes del mismo. Sitios Oficiales Proyecto Sur InfoSUR ProyectoSur TV Fernando Pino Solanas (Diputado Nacional) Alcira Argumedo (Diputada Nacional) Julio Raffo (Legislador-Vicepresidente 2do de la legislatura porteña) Partido Socialista Auténtico Mario Mazzitelli (Secretario Parlamentario Interbloque Proyecto Sur) Buenos Aires Para Todos Claudio Lozano (Diputado Nacional) Jorge Cardelli (Diputado Nacional) Liliana Parada (Diputada Nacional) Fabio Basteiro (Legislador de la ciudad) Libres Del Sur Cecilia Merchán (Diputada Nacional) Victoria Donda (Diputada Nacional) http://infosur.info/?page_id=2 http://www.proyecto-sur.com.ar/ http://www.proyecto-sur.com.ar/psurinf/psurinf001.html http://www.proyecto-sur.org/ Libro de Proyecto Sur: Se trata de 452 proyectos, 158 de ley, 218 de resolución y 76 de declaración, ubicando al Interbloque de Proyecto Sur entre los que más trabajaron durante el año parlamentario Link de visualizacion: http://infosur.info/wp-content/uploads/2011/02/lroyectos2010.pdf link: http://www.youtube.com/watch?v=_eaystGl-DI ESTE POST CUMPLE CON EL PROTOCOLO DE TARINGA COMENTARIOS OFENSIVOS SERAN BORRADOS Y LOS USUARIOS BLOQUEADOS
Bueno gente les dejo este extracto de los escritos de Platon, que lo disfruten..... “...La naturaleza humana era antes muy diferente de como es hoy día. Al principio hubo tres clases de hombres: los dos sexos que subsisten hoy día y un tercero compuesto de estos dos y que ha sido destruido y del cual sólo queda el nombre. Este animal formaba una especie particular que se llamaba andrógina porque reunía el sexo masculino y el femenino, pero que ya no existe y su nombre es un oprobio. En segundo lugar, tenían todos los hombres la forma redonda, de manera que el pecho y la espalda eran como una esfera y las costillas circulares, cuatro brazos, cuatro piernas, dos caras fijas a un cuello orbicular y perfectamente parecidas; una sola cabeza reunía estas dos caras opuestas la una a la otra; cuatro orejas, dos órganos genitales y el resto de la misma proporción. Marchaban erguidos como nosotros y si tener necesidad de volverse para tomar todos los caminos que querían. Cuando querían ir más de prisa se apoyaban sucesivamente sobre sus ocho miembros y avanzaban rápidamente por un movimiento circular, como los que con los pies en el aire hacen la rueda. La diferencia que se encuentra entre estas tres especies de hombres procede de la diferencia de sus principios: el sexo masculino está producido por el Sol, el femenino por la Tierra y el compuesto de los otros dos por la Luna, que participa de la Tierra y del Sol. Tenían de estos principios su forma, que es esférica, y su manera de moverse. Sus cuerpos eran robustos y vigorosos y sus ánimos esforzados, lo que les inspiró la osadía de subir hasta el cielo y combatir contra los dioses, como Homero la ha escrito de Efialtes y de Otus (Odisea, lib. XI. v. 807). Júpiter examinó con los dioses el partido que se debería adoptar. La cuestión presentaba dificultades porque los dioses no querían aniquilarlos como con los gigantes fulminando rayos contra ellos, pero por otra parte, no podían dejar sin castigo su atrevida insolencia. Por fin, después de largas reflexiones, y de tener en cuenta que si los hombres desaparecieran desaparecerían también el culto y los sacrificios que aquéllos les tributaban, se expresó Júpiter en estos términos: Creo haber encontrado un medio de conservar a los hombres y de tenerlos más reprimidos, y es disminuir sus fuerzas. Los separaré en dos y así los debilitaré y al mismo tiempo tendremos la ventaja de aumentar el número de los que nos sirvan: andarán derechos sostenidos por dos piernas, y si después de este castigo conservan su impía audacia y no quieren estar tranquilos los separaré de nuevo y se verán obligados andar sobre un pie solo, como los que en las fiestas en honor de Baco bailan sobre un pellejo de vino. Después de esta declaración hizo el dios la separación que acababa de resolver, cortó a los hombres en dos mitades, lo mismo que hacen los hombre con la fruta cuando la quiere conservar en almíbar o cuando quieren salar los huevos cortándolos con una crin, partiéndolos en dos partes iguales. A continuación ordenó a Apolo que curara las heridas y que colocara la cara y la mitad del cuello en el lado por donde se había hecho la separación, a fin de que la vista del castigo los volviera más modestos. Apolo les puso la cara del modo indicado y recogiendo la piel cortada sobre lo que hoy se llama el vientre, la reunió a la manera de una bolsa que se cierra dejando una abertura en medio, que es lo que llamamos ombligo. Pulió los demás pliegues, que eran numerosos, y arregló el pecho dándole forma con un instrumento parecido al que emplean los zapateros para pulir el cuero sobre la horma y dejó solamente algunos pliegues sobre el vientre y el ombligo, como recuerdo del castigo anterior. Una vez hecha esta división, cada mitad trató de encontrar aquella de la que había sido separada y cuando se encontraban se abrazaban y se unían con tal ardor en su deseo de volver a la primitiva unidad, que perecían de hambre y de inanición en aquel abrazo, no queriendo hacer nada la una sin la otra. Cuando una de estas mitades perecía, la que la sobrevivía buscaba otra a la que de nuevo se unía, fuera ésta la mitad de una mujer entera, lo que hoy llamamos una mujer, o un hombre, y así iba extinguiédose la raza. Movido Júpiter a compasión, imagina un nuevo expediente: pone delante los órganos de la generación, que antes estaban detrás; se concebía y vertía la semilla, no el uno en el otro, sino sobre la tierra como las cigarras. Júpiter puso delante aquellos órganos y de esta manera se verificó la concepción por la conjunción del varón con la hembra. Entonces si la unión se verificaba entre el hombre y la mujer, eran los hijos el fruto de ella, pero si el varón se unía al varón, la saciedad los separaba muy pronto y volvían a sus trabajos y otros cuidados de la vida. De ahí procede el amor que naturalmente sentimos los unos por los otros, que nos vuelve a nuestra primitiva naturaleza y hace todo para reunir a las dos mitades y restablecernos en nuestra antigua perfección. Cada uno de nosotros no es por tanto más que una mitad de hombre que ha sido separado de un todo de la misma manera que se parte en dos a un lenguado. Estas dos mitades se buscan siempre..." PLATON (2, 3)
LA GUERRA AERONAVAL DE LAS MALVINAS El conflicto anglo argentino de las islas Malvinas fue un ejemplo de como la tecnología militar avanzada puede ser decisiva en el desenlace de una guerra. Por primera vez desde la segunda guerra mundial, la humanidad presenciaba un conflicto aeronaval; en el cual Argentina intentaba recuperar unas islas que les fueron arrebatadas por los ingleses en 1833. En 1982 el régimen argentino confiaba en que el gobierno británico se rendiría ante el hecho consumado de unas islas ya invadidas, ubicadas casi en el polo sur. A pesar de contar con una superioridad de 5 a 1 en sus fuerzas aéreas sobre las movilizadas por los ingleses, los argentinos no podían evitar la reconquista británica de las islas; por las razones que expondremos. Submarino nuclear Conqueror, que hudió al crucer General Belgrano La superioridad tecnológica británica se evidenció bajo el mar y en el aire. Los submarinos de propulsión nuclear británicos obligaron a la marina de guerra argentina a permanecer en la relativa seguridad de sus puertos continentales. Esto se decidió después del 2 de Mayo, tras el hundimiento del crucero General Belgrano por parte del submarino nuclear inglés Conqueror. El hecho ocurrió fuera de las 200 millas náuticas impuestas por los británicos (zona de exclusión); dentro de la cual cualquier buque o avión argentino sería atacado. Los ingleses justificaron su acción diciendo que ese límite era provisional hasta el 1 de Mayo, fecha en la que culminaban las negociaciones diplomáticas de paz. Como se recordara, Las Malvinas se tomaron el día 2 de abril. La presencia de esos submarinos obligó a los argentinos a mantener un puente aéreo logístico con las islas; para ello usaron su flota de nueve aviones Hércules C-130, los cuales debían hacer peligrosos vuelos a baja altura para evitar los radares de descubierta de la flota inglesa. En segundo lugar, el principal buque de guerra argentino, el portaviones Veinticinco de Mayo, quedo durante todo el conflicto en su base continental. Su flotilla de 8 aviones A-4Q Skyhawk, fue desembarcada para operar desde una base en el continente. Sus pilotos eran expertos en el ataque a buques de superficie, como lo demostrarían con el hundimiento de las fragatas HMS Ardent y Antelope. General Belgrano y las balses de salvamento, el almirante jefe fue el último en abandonarlo El aeródromo de Puerto Argentino se convirtió en el objetivo más importante para los ingleses. Su uso por parte de la aviación argentina representaba una grave amenaza, por lo que la primera acción hostil de los ingleses estaba dirigida a la inutilización del mismo. Para ello utilizaron a un bombardero que estaba a punto de ser retirado del servicio, el Avro Vulcan. El Avro Vulcan operó en una guerra solo ya al final de su carrera, y contra un enemigo insospechado cuando se diseño Estos aparatos entraron en servicio a finales de la década de los sesenta; para lanzar ataques nucleares a los países socialistas de Europa del este, ante una eventual guerra mundial nuclear; época que conocemos como de “Guerra Fría”. Se realizaron dos misiones de bombardero a principios de mayo; donde un solitario Vulcan debía hacer un vuelo de más de 12000 km; en misiones de hasta 16 horas, estableciendo así una marca mundial de distancia en misiones de bombardeo. Para cumplir con esas misiones se requería de un total de 11 aviones Victor; otro bombardero de la misma clase, relegado ahora a misiones de reabastecimiento en vuelo. El reconocimiento aéreo demostró que los ataques de los Vulcan con bombas convencionales fue bastante inexacto, cuando apenas 2 bombas de 21 alcanzaron la pista; pero fue mas que suficiente para dejarlo inutilizable para los aviones de altas prestaciones argentinos. De esta manera, solo podían operar directamente desde las islas los aviones de ataque ligero tipo Pucara y Aermacchi MB 339. A finales de Mayo se realizaron tres misiones similares para destruir instalaciones de radar, portando ahora los Vulcan misiles antirradar Srike. En la última misión, una falla durante uno de los reabastecimientos de combustible con uno de los Victor, obligo a un Vulcan a realizar un aterrizaje de emergencia en Río de Janeiro, donde estuvo retenido nueve días. El Avro Victor debía servir de reabastecimiento al Vulcan aquí lo vemos con un misil estratégico, que no se utilizó en la guerra La imposibilidad de poder utilizar el aeródromo de las islas, obligó a la aviación argentina a realizar sus ataques desde el continente; debiendo sus aviones cubrir una distancia de 800 millas (alrededor de 1200 Km), en vuelos de ida y vuelta, al límite de su alcance. Cada aparato debía llevar hasta tres depósitos de combustible, en detrimento a la cantidad de bombas, siendo así necesarios más aviones para cumplir una misión. A esto se añadía el inconveniente de tener que permanecer solo escasos minutos en el área de operaciones, antes de volver al continente. El Sea Harrier pudo contener a los Mirage IIIE argentinos. Gracias a estos aparatos, se puede decir que los ingleses pudieron recuperar las islas El día 1 de Mayo se dio el primer combate aéreo de la guerra. Se enfrentaban así dos filosofías de diseño aeronáutico, que respondían a necesidades diferentes de la estrategia aérea.Los Mirage III franceses son aparatos supersónicos, diseñados para interceptar enemigos volando a gran altura y derribarlos a distancia media utilizando sus misiles guiados por radar semiactivo. En cambio los Sea Harrier (subsónicos), son aparatos de defensa de la flota naval y de apoyo a los desembarcos de la infantería de marina, realizando ataques a tierra. Las diferentes características de ambos tipos de aparatos obligaban a sus pilotos a mantener una posición ventajosa que les pudiese dar una ventaja táctica en un momento de descuido de su rival. De este modo, los Mirage de argentina operaban a una altitud de 9000 metros, en donde podían sacar mayor ventaja a su principal ventaja, la velocidad. Los Sea Harrier ingleses volaban a alturas medias de 4500 m, esperando que los Mirage se decidiesen a atacarlos, disminuyendo su velocidad y entablando combate cerrado con ellos, situación en la que el Sea Harrier es uno de los mejores aviones del mundo, gracias a su capacidad de detenerse en pleno vuelo. En este Link hay un buen artículo del experto en aviación Corum: Europa1939 Para aquel día, la aviación argentina había planificado un ataque “en tenaza” contra la flota inglesa situada al este de Las Malvinas. Un primer grupo compuesto por aviones Dagger (“Mirage israelíes”) y Skyhawk eran escoltados por MirageIIIEA; el segundo grupo lo componían 3 bombarderos Canberra (modelo utilizado por ambos bandos). La idea era tomar por sorpresa a los ingleses y dispersar a los Sea Harrier defensores. Sucedió que ante la necesidad de volar a baja altura para evitar ser detectados por los radares de los buques enemigos, los Mirage decidieron volar muy bajo, error que aprovecharon los Sea Harrier derribando a los dos únicos Mirage de la misión. Uno de los pilotos logró salvar su vida eyectándose; el segundo piloto intento realizar un aterrizaje de emergencia en el aeródromo de Puerto argentino, donde resulto derribado por la artillería antiaérea argentina, al pensar de que se trataba de un nuevo ataque ingles. De los tres Canberra uno fue derribado por los Sea Harrier, obligando a los otros dos a escapar hacia el continente. IAI Dagger, recibio el peso de los ataques argentinos, juntos los A-4 Skyhawk Hay que resaltar el hecho de lo determinante que fue la ayuda norteamericana a los ingleses. Estos recibieron a última hora nuevos misiles aire-aire del tipo Sidewinder AIM-9L. Los Argentinos disponían del mismo tipo de misil como arma para la defensa de sus cazas, pero una versión anterior, la AIM-9B. Este misil necesitaba ser disparado estando detrás de sus victimas, de manera que su detector de infrarrojos captase el calor de la tobera de escape del motor del avión enemigo. En cambio, la versión AIM-9L podía ser disparado desde cualquier ángulo, incluso de frente al enemigo. Esto ya representaba una ventaja para los pilotos ingleses, aunque la mayoría de los derribos fueron hechos de la manera convencional. Dassault Breguet Super Etendard El día 4 de Mayo les tocó a los argentinos demostrar su profesionalismo en un ataque exitoso. El arma más efectiva resulto ser la flotilla de aviones Super Etendard equipados con misiles antibuque AM-39 Exocet de fabricación francesa. Los argentinos solo contaban con cinco de esos aviones y cinco misiles, por lo que las misiones debieron planificarse con sumo cuidado. Existía siempre el peligro de ser detectado por los radares de descubierta de los buques enemigos, los cuales alertarían enseguida a los siempre peligrosos Sea Harrier. Estos ataques se realizaban de manera coordinada con aviones de patrulla marítima P-2 Neptune, capaces de localizar a la flota enemiga a gran distancia, proporcionando así datos de posición a los Super Etendard. Una pareja de estos aviones se acercaban siguiendo una ruta indirecta por el norte de la flota inglesa, posición menos esperada por ellos para ser atacados. Después de ser reabastecidos en vuelo por un avión Hércules, los dos aviones volaron a una peligrosa altitud de 15 metros sobre un mar picado. A una distancia de 40 Km, ambos aparatos aumentan su altitud, para ahora si, delatar su posición “iluminando” a sus objetivos (los portaviones) con sus radares y transmitiendo esos últimos datos a la memoria de los misiles. Una vez disparados los Exocet, ambos aviones retornan al continente; el resultado fue un impacto directo al destructor HMS Sheffield. Los daños sufridos fueron por los incendios producidos por el escape cohete del misil, ya que la carga explosiva no estalló. El buque se hundió algunos días después. El Sheffield tocado, se hudiría de regreso de regreso a gran Bretaña El día 21 de Mayo fue el escogido por los ingleses para desembarcar en la bahía de San Carlos al oeste de La Isla Soledad; se realizaría así un avance terrestre para tomar Puerto Argentino (Port Stanley). Fue ese día uno de los más destacados en cuanto a la intensidad de los combates. Por la mañana atacaron los A-4B de la fuerza aérea argentina, con la mala fortuna de que sus bombas no estallaban al impactar en los barcos ingleses, al ser lanzadas a muy baja altura. Por la tarde le llego el turno a los A-4Q de la Armada, los cuales utilizaron bombas de espoletas retardadas en lugar de bombas de caída libre. El resultado fue un impacto directo en la fragata Ardent, la bomba explotó y el buque se hundió el día siguiente. Al final de ese día, las fuerzas aéreas argentinas habían perdido 12 aviones y dos helicópteros, con cuatro pilotos muertos; mientras que las bajas británicas fueron de un Harrier (perdido en accidente), tres helicópteros y dos pilotos muertos. No obstante, los argentinos consiguieron destruir una fragata, dañando a otras dos y un destructor. Así estaba planificado el ataque al HMS Ivincible El A-4C Skyhawk, junto a los Dagger, realizaron la mayoría de los ataques, también sufrieron el mayor número de bajas El 23 de Mayo los A-4B alcanzaron con sus bombas a la fragata Antelope, las bombas nuevamente no explosionaron, pero al intentar ser desactivada por un equipo especial, la bomba estalló y el buque se hundió en el acto. El 25 de Mayo (día de la Revolucion de Mayo), el destructor Conventry fue atacado por los A-4B y Dagger. El buque consiguió derribar a tres aviones con sus misiles Sea Dart, pero resultó hundido tras el ataque. Ese mismo día se produjo el segundo ataque exitoso de Super Etendard con misiles Exocet; el objetivo nuevamente eran los portaviones ingleses; pero el misil impactó en el buque de carga Atlantic conveyor, resultando hundidos con él 10 helicópteros necesarios para los ingleses en sus operaciones terrestres (éste hecho sin duda alargó la guerra unos días), además de municiones y repuestos para los Harrier, junto a numeroso material logístico. Se intentaron tres incursiones más de este tipo pero no fueron exitosas, agotándose así los misiles disponibles para esos efectivos ataques (en los cuales confiaban los argentinos para ganar la guerra). El 8 de Junio se produjo otro importante ataque argentino, cuando aviones Dagger y A-4B, escoltados por Mirage, atacaron al buque de apoyo de desembarco Sir Galahad; las explosiones fueron seguidas de un gran incendio que causara la muerte a 43 Guardias Galeses. Ese mismo día se daño una fragata y el siguiente hundieron una lancha de desembarco. El 12 de Junio el destructor Glamorgan fue gravemente dañado por un Exocet MM.38 lanzado desde tierra. La Antélope se hunde al intentarse desactivar las bombas que no explosionaron en el acto Conclusion Podemos concluir resumiendo las principales ventajas y desventajas de ambas fuerzas enfrentadas. Los ingleses tenían una fuerza de portaviones que estaba concebida respondiendo a las necesidades defensivas de La OTAN; compuesta principalmente por tres porta helicópteros, que tuvieron la fortuna de contar con la disponibilidad de los aviones Sea Harrier y Harrier GR.3, de despegué vertical. Atrás quedó la época de los grandes portaviones ingleses pensados en proteger sus lejanas colonias; ahora que se necesitaban ya no estaban. Éstos fueron retirados en la década de los sesenta, cuando se pensaba que ya no serían necesarios; ironías de la Historia!. Por su parte, la combinación misil-avión resultó ser el sistema de armas más efectivo en combate, como lo demostraron los ataques argentinos con Super Etendard- Exocet, y los ingleses Sea Harrier con el AIM9L aire-aire; los cuales lograron neutralizar una fuerza aérea de 100 aviones con apenas 20 Harrier. El Sea Harrier se ganó el apodo de “la muerte negra” ya que lograron derribar 21 aviones argentinos ( 2 Mirage, 1 Camberra, 9 Dagger, 1 Pucará, 5 A-4B y 3 A-4Q). Se perdieron 5 Harrier ( 2 por accidente, 2 derribado por la antiaérea argentina y otro por un misil de infantería). La amenaza de los Sea Harrier, junto a la posibilidad de que fuese bombardeada la capital Buenos Aires, obligó a los argentinos a que sus Mirage permanecieran en el continente, ante la eventual aparición de los Vulcan. Hay que resaltar el hecho de la desventajas de los aviones argentinos de tener que operar al límite de su alcance; a parte del hecho de que la mayoría de las veces las bombas nunca detonaban; situación que pudo haber cambiado el resultado de la guerra. Mis otros post “La Batalla de Goose Green” "Malvinas -Historia, Imagenes, Videos y Libros-"
“Pacto de Amistad Nazi-Sovietico” En Agosto de este año 2010, se cumplen 71 años de la firma del pacto nazi-soviético que tuvo lugar en Moscú el 23 del mismo mes del año 1939. Pacto que parece haber sido borrado de la Historia y que se llamó de no agresión. También hubo otro pacto (Tratado germano-soviético de amistad y de fronteras) firmado un mes después en el que había unas cláusulas secretas que hablaban de reordenamiento territorial y político del centro y este de Europa. Este tratado también parece haberse esfumado. El pacto de no agresión, llamado también pacto Molotov-Ribbentrop, suscrito por un período de 10 años, supuso una puñalada trapera en el corazón de los comunistas europeos que se habían visto obligados a exiliarse de España, Italia y Alemania. En el verano de aquel año, las diferentes potencias europeas ya habían tomado sus posiciones: los países del Eje con Italia y Alemania, y las democracias con Francia e Inglaterra. Solamente la Unión Soviética permanecía indecisa. En los ambientes diplomáticos circulaba una pregunta: ¿apoyaría Stalin a Hitler en sus afanes expansionistas o, por el contrario, se pondría a lado de las democracias? La pregunta tuvo su respuesta el 23 de Agosto de 1939: Joachim von Ribbentrop, ministro de Exteriores nazi, llega al Kremlin para firmar el pacto de amistad nazi-soviético, a pesar de que en los primeros meses de 1939, delegaciones diplomáticas de Inglaterra y Francia se desplazaron a Moscú para tratar de convencer a Stalin de que se uniese a ellas, ante el supuesto de que Hitler invadiera Polonia. La misión fracasó: Stalin no aceptó porque desconfiaba de los gobiernos de Londres y París. Esta desconfianza le llevó a destituir el 3 de mayo de ese mismo año al ministro de Exteriores Maxim Litvinov, que había hecho entrar a la Unión Soviética en la Sociedad de Naciones, acusándolo de pro-occidental. Litvinov fue sustituido por Molotov, quien inmediatamente comenzó a preparar las relaciones con la Alemania nazi para la firma del pacto. No podía ser de otra manera: el odio que los comunistas tenían, y tienen, por las decadentes democracias burguesas, superaba al que tenían por los nazisfascistas, como se decía por aquel entonces. Después de la firma, siguió un período de lavado de cerebro para los militantes de la Internacional Comunista: ¿cómo hacer comprender a los valerosos combatientes antifascistas la alianza con el enemigo? Todos aceptaron lo hecho por Stalin, demostrando que no eran tan antifascistas como se nos quiere decir hoy, sino fanáticos de la URSS convencidos de que el padre de todos los pueblos siempre tenía razón. Un ejemplo: antes de la firma, Stalin había difundido que el hitlero-trotskismo formaba parte de una conspiración a nivel mundial contra la URSS. Después de la firma, ya no era el hitlero-trotskismo, sino el imperialismo británico y yanqui. Una vez firmado dicho pacto, Stalin propone un brindis y dice: «Si es cierto que el pueblo alemán ama a su Führer, pues bebamos a la salud del Führer.» Ni qué decir tiene que tal noticia llevó el temor y la inquietud a millones de comunistas, especialmente a los españoles que pocos meses antes habían sido recibidos de manera triunfal en Moscú. Con la firma del pacto, Hitler conseguía la neutralidad soviética para anexionarse Polonia. Stalin, por otro lado, necesitaba ganar tiempo para reorganizar el Ejército Rojo que él mismo se había encargado de purgar (caso del mariscal Tukachevski y numeroso miembros del Estado Mayor). Hubo otro pacto que también firmaron Molotov y Ribbentrop en Moscú: fue el rubricado el 28 de Septiembre de 1939 cuando se rindió Polonia, llamado Tratado germano-soviético de amistad y de fronteras. Con este tratado se produce el quinto reparto de Polonia, la cual fue atacada por la URSS por la espalda cuando ya estaba agonizando. El tratado anterior (reparto de Polonia), decía lo siguiente: «Con motivo de la firma del tratado de no agresión entre el Reich alemán y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los ministros plenipotenciarios de ambos países que suscriben dicho tratado se comprometen a tratar muy confidencialmente la cuestión de los límites de sus respectivas esferas de influencia en los territorios del este de Europa. En el curso de dichos conversaciones se ha llegado a las siguientes conclusiones: 1. En el caso de que se produzcan modificaciones político-territoriales en los Estados bálticos (Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania), la frontera septentrional de Lituania se considerará como límite natural de las zonas de influencia de Alemania y La URSS. Ambas partesreconocen, no obstante, los derechos de Lituania sobre el territorio de Vilna. 2. Ante la eventualidad de ciertos cambios político-territoriales en la zona de influencia del Estado polaco, el límite de las esferas de influencia de Alemania y la URSS será aproximadamente el señalado por los ríos Narev, Vistula y San... La cuestión de que ambas partes interesadas se decidan por mantener un Estado polaco soberano, y de cuáles deben ser sus límites en tal caso, será fijado de acuerdo con el desarrollo de futuros acontecimientos políticos.» 3. Por lo que hace referencia a los territorios del sudeste de Europa, se hace destacar por parte soviética su evidente interés por Besarabia. En lo que concierna a Alemania, ésta se compromete a desligarse de todo interés político en relación con dicho territorio. 4. El contenido del presente documento deberá ser mantenido en estricto secreto por ambas partes signatarias. El tratado anterior trajo como consecuencia: 1º) En Noviembre de 1939, la URSS se anexiona Ucraniaoccidental y Bielorrusia. El día 29 del mismo mes, aviones rusos bombardean Helsinki y las principales ciudades finlandesas. La victoria se presumía fácil: 100 divisiones soviéticas contra 15 de los fineses. La ofensiva fracasó por el coraje y valentía de estos últimos. Por esta acción la URSS fue expulsada de la Sociedad de Naciones 2º) En Junio de 1940 se anexiona Moldavia y Bucovina. 3º) En Agosto de ese mismo año, se anexiona Letonia, Lituania y Estonia. Un acto curioso de repudio y protesta por parte de los habitantes de estas últimas naciones, tuvo lugar el 23 de Agosto de 1989 (50º aniversario del Pacto): dos millones de personas formaron una cadena humana a lo largo de los 600 kms que separan Vilnius de Tallín, pasando por Letonia. Eran tiempos del principio del fin de la URSS. La prensa comunista de Europa no daba crédito a lo que estaba sucediendo: no comprendían cómo Stalin («el padre de tos los pueblos» y el «hombre que más amamos») había firmado un pacto con Hitler. Al principio, mintiendo como de costumbre, la citada prensa decía que el asunto era un acto propagandístico de Goebbels. Pero cuando la cosa era ya pública y notoria, se decía que era una hábil maniobra de Stalin: «La URSS, el país cuya diplomacia no ha cesado de reclamar el desarme tanto como era posible, que ha dado al mundo la política de seguridad colectiva, marca una vez más, y como un estallido, su voluntad de paz con todos. ¡ Silencio a la jauría antisoviética ! Nos encontramos en vísperas del hundimiento de sus esperanzas.» Ce soir, 23 agosto 1939. «El movimiento Paz y Libertad está convencido de que tal pacto no puede más que contribuir a garantizar la paz.» L'Humanite, 24 agosto 1939. Estos son dos ejemplos de diarios comunistas franceses. Dicho sea de paso: el PCF fue declarado fuera de la Ley por Daladier al considerarlo traidor por negarse a ayudar a Polonia, aliada de Francia. En lo que atañe a España, también parece que el asunto se haya querido borrar. No se admite que desde 1937 ya había contactos tanto en Berlín como en Moscú entre nazis y soviéticos. Stephen Koch en su libro El fin de la Inocencia (Tusquets Editores, 1977), adelanta esta fecha a diciembre de 1936. Dichos contactos dieron sus frutos en 1938 en España al consentir Stalin la retirada de las Brigadas Internacionales, así como los consejeros militares y políticos soviéticos. Los peces gordos del PCE, José Díaz, La Pasionaria, &c., huyen a Moscú, si bien quedan en nuestra patria dirigentes de segundo plano con el objeto de mantener el mito de la resistencia hasta el final Las Brigadas abandonan España el 15 de Noviembre de 1938. Con tal motivo se celebra un desfile de despedida en Barcelona, en donde la Pasionaria dice: «Razones políticas, razones de Estado obligan ahora a volver a algunos de vosotros a vuestra patria y a otros a un exilio forzoso. Podéis marchar orgullosos. Vosotros sois el heroico ejemplo de la solidaridad y de la universalidad de la democracia. No os olvidaremos en el olivo de la paz vuelvan a brotar de nuevo las hojas, mezcladas con los laureles de la victoria, ¡volved!» (Dolores Ibarruri, exiliada de lujo en Moscú, ensalzó en su día el pacto nazi-soviético, así como el reparto de Polonia entre Hitler y Stalin. Cuando murió su hijo Rubén en Stalingrado, algunos se lo recordaron. Previamente, el 25 de Septiembre, las Brigadas comienzan a retirarse de los frentes a la retaguardia. El 30 de ese mismo mes en Moscú, Jorge Dimitrov ve conveniente la retirada de las brigadas de España. La despedida de los brigadistas culminó con un banquete y baile al que asistieron Rojo, Negrín, Modesto, Líster, Tagüeña, así como el comisario Luigi Gallo. También hubo un festival en el Liceo. La sintonía que había entre dirigentes comunistas y nazis era patente por aquellas fechas. Basta recordar, por ejemplo, que Francisco Antón, del que se había enamorado La Pasionaria, al terminar la Guerra Civil española fue detenido por los nazis en Francia. Inmediatamente, Dolores habló con Stalin quien, a su vez, se puso en contacto con Hitler para obtener la liberación de Antón. Así se hizo: «Paco» fue enviado a Moscú, en donde le estaba esperando Ibarruri. El pacto nazi-soviético duró poco: oficialmente del 23 de Agosto de 1939 al 21 de Junio de 1941, fecha de la invasión de la URSS por Alemania. Si no hubiera existido esta agresión, Stalin hubiera seguido colaborando con Hitler y los partidos comunistas del mundo también. En otro artículo veremos la ingente ayuda militar suministrada por Inglaterra, EEUU y Canadá a la URSS de Stalin, con motivo de la agresión de Hitler. Sin esta ayuda, probablemente «Koba» no hubiese podido derrotar a su antiguo amigo.

Batalla de Guadalcanal La Batalla de Guadalcanal fue una de las batallas más importantes de la Segunda Guerra Mundial. En la primera ofensiva estadounidense en la Guerra del Pacífico (1937-1945), la marina aliada y 16.000 soldados de Estados Unidos asaltaron el 7 de agosto de 1942 la isla de Guadalcanal, entonces ocupada por el imperio del Japón. El nombre en clave de la operación fue Watchtower ('Atalaya'). También fueron asaltadas simultáneamente las islas Florida, Tulagi, Gavutu y Tanambogo. Los japoneses estaban construyendo un aeropuerto en la isla, desde el cual podrían despegar aviones e interceptar las rutas marítimas entre EE.UU. y Australia. Los estadounidenses, australianos y neozelandeses decidieron atacar y tomar el aeropuerto antes de que estuviera terminado. Gracias al factor sorpresa, tomaron el aeropuerto casi sin oposición, finalizando las obras y bautizándolo con el nombre de Henderson Field. Pero lo que parecía una fácil victoria se complicó: los japoneses contraatacaron, y esta vez los sorprendidos fueron los aliados, que perdieron varios buques (de hecho, el 8 de agosto de 1942 los aliados sufrieron la mayor derrota naval de la guerra, después de Pearl Harbor, al perder cuatro cruceros pesados en la Batalla de la isla de Savo) y vieron interrumpidas sus rutas de suministros a la isla, aunque consiguieron conservar el aeropuerto, lo que, a la larga, acabaría siendo decisivo para su victoria. Unas 30.000 personas murieron en Guadalcanal. El infructuoso intento japonés de recuperar el aeropuerto acabó costándoles cerca de 24.000 muertos. Los 6.000 restantes fueron soldados aliados. No todos los muertos fueron de heridas de guerra: muchos de ellos murieron debido a la malaria y otras enfermedades tropicales. En este sentido, las tropas aliadas contaron con la ayuda de un mejor equipo médico. Batalla de la Isla de Savo Al recibir noticias del desembarco estadounidense en Guadalcanal, a 550 millas, en Rabaul, el Vicealmirante Gunichi Mikawa comandante de la 8va Flota reunió una potente armada compuesta por los cruceros pesados Chokai, Aoba, Kako, Kinusaga y Furutaka, más los cruceros ligeros Tenryu y Yubari, apoyados por el destructor Yunagi. Mikawa tenía la intención de asestar un golpe a la fuerza de invasión americana antes que pudieran consolidar posiciones completando la descarga de material en la isla. Inicio de la operación Mikawa se lanzó a toda velocidad por el Slot rumbo a Guadalcanal. Las fuerzas americanas cometieron graves errores de identificación, aparte de retrasar innecesariamente la comunicación del avistamiento de los buques de Mikawa. Las fuerzas Aliadas se encontraban dispersas entre Savo, Guadalcanal y Tulagi. Incluso los comandantes decidieron irse a dormir y pasar la noche cómodamente. Se desata el infierno Mikawa dispuso que sus barcos sus barcos navegaran en línea entre Savo y Guadalcanal con los aviones exploradores del Chokai, Aoba y Kako en el aire desde las 23:13. Los destructores americanos USS Blue y USS Ralph Talbot vigilaban la zona, pero no avistaron ni a los aviones ni a los buques. A la 01:30 la flota pasó la isla Savo y se dirigió a la flota de invasión. Mikawa destacó al Yunagi para proteger la retaguardia del posible ataque de los dos destructores americanos que dejaron atrás. Los vigías japoneses avistaron a los cruceros Canberra y Chicago con los destructores USS Patterson y USS Bagley. Se lanza el primer torpedo y se desata el infierno. La Sorpresa es total Los aviones de exploración lanzan bengalas de iluminación sobre la flota de invasión iluminando a los cruceros aliados que se interponían entre Mikawa y la flota de invasión. Los cruceros en el frente de la columna japonesa destrozan al Canberra con fuego de artillería de 5 y 8 pulgadas. El Chicago es horquillado por la artillería y torpedeado en la proa. Al ser tomado por sorpresa el comandante del Chicago perdió el panorama de la batalla y poniendo rumbo al oeste se alejó del combate. 50 minutos de lucha Mikawa dividió su flota para encarar al grupo que daba cobertura al norte. El Tenryu, Yubari y Furutaka se acercaron a Savo mientras el resto se mantenía paralelo a la costa norte de Guadalcanal. Los cruceros Quincy y su gemelo Vincennes fueron iluminados, horquillados y hundidos y el Astoria resultó seriamente dañado. La flota de protección había sido eliminada en sólo 50 minutos. Fin de la batalla Mikawa decidió retirarse, pues al no saber que la flota de portaaviones de Fletcher había sido evacuada, pensó que el contraataque de día, por las fuerzas americanas podría ser muy peligroso para su escuadra. Se perdió la oportunidad de destrozar a la flota de invasión, pero su decisión fue prudente. A las 2:20 AM tomó rumbo al Slot, de regreso a 30 nudos. Se encontraron con el USS Talbot al que atacaron violentamente y a duras penas pudo regresar a Tulagi. Epílogo Como epílogo de la batalla, el día 10 de Agosto, el viejo submarino americano S-44 patrullando al oeste de las Salomón torpedeó y hundió al crucero Kako. La lección que sacaron los Aliados fue que no les iba ser tan fácil retener a Guadalcanal y que la Campaña de las Salomón iba a ser muy dura. La Batalla naval de Guadalcanal La Batalla naval de Guadalcanal, a veces llamada Tercera batalla de la Isla Savo o Tercera batalla del mar de Salomón según las fuentes japonesas, fue una batalla decisiva en la serie que enfrentó a las fuerzas Aliadas (principalmente estadounidenses) contra las fuerzas japonesas, en lo que tradicionalmente se ha denominado de manera conjunta como la Batalla de Guadalcanal. La batalla naval propiamente dicha consistió en una secuencia de ataques combinados por mar y aire que duró más de cuatro días (desde el 12 al 15 de noviembre de 1942), la mayor parte de ellos en los alrededores de la isla de Guadalcanal, en las islas Salomón, y fueron llevados a cabo para contrarrestar el esfuerzo japonés por reforzar sus fuerzas terrestres en la isla. Durante dos combates nocturnos entre buques de guerra, ambos adversarios perdieron numerosos barcos. También varios ataques aéreos estadounidenses diurnos hundieron o dañaron varios buques de guerra japoneses y barcos de transporte. Mediante estos ataques, EE.UU. intentaba hacer frente a la última tentativa del Japón de desalojar a las fuerzas Aliadas de sus posiciones sobre Guadalcanal y cerca de Tulagi. Así, la batalla provocó una victoria significativamente estratégica para EE.UU. y sus aliados. Antecedentes: El 7 de agosto de 1942, las fuerzas Aliadas (principalmente estadounidenses) se habían instalado en Guadalcanal, Tulagi y las Islas Florida, en las Islas Salomón. La instalación de bases militares en las islas se planteó como una forma de impedir su empleo por parte de los japoneses como bases para amenazar las rutas de suministro entre EE.UU. y Australia, y asegurarlas como punto de partida para una campaña con el objetivo de intentar aislar la principal base japonesa en Rabaul, apoyando de esta forma la campaña de Nueva Guinea de los Aliados. Tras instalarse las fuerzas aliadas, se inició la batalla de Guadalcanal, la cual duró seis meses. Debido a la amenaza constante de aviones japoneses y buques de guerra alrededor de las Islas Salomón, las fuerzas Aliadas eran incapaces de abastecer con regularidad a sus fuerzas establecidas en Guadalcanal, que eran a menudo objetivo de ataques terrestres y navales por parte del Japón. A principios de noviembre de 1942, informes de inteligencia de los Aliados indicaban que los japoneses preparaban otra ofensiva para tratar de recuperar las islas ocupadas por los Aliados. Por lo tanto, EE.UU. preparó un reabastecimiento general a sus tropas y un aumento de refuerzos, siendo enviado el 11 de noviembre un convoy de abastecimiento, protegido por la Task Force 67 (Fuerza de Tarea 67), al mando del almirante Richmond K. Turner, para apoyar a sus fuerzas en penjamo. Los barcos de suministro fueron protegidos por varias Task Force (Fuerzas de Tarea) al mando de los almirantes Daniel J. Callaghan y Norman Scott, así como por aviones que habían despegado del aeródromo provisional de Henderson Field, construido en Guadalcanal. Los japoneses realizaron varios ataques aéreos contra los barcos de suministro en Guadalcanal el 11 y el 12 de noviembre, empleando aviones emplazados en Buin, Bougainville, en las Islas Salomón. Sin embargo, la mayor parte de los barcos de suministro estadounidenses cumplieron su objetivo sin ningún daño serio, y doce de los aviones japoneses fueron derribados por la defensa antiaérea de los barcos estadounidenses o por aviones de combate despegados de Henderson Field. El principal intento de recuperar Guadalcanal y el aeródromo por parte del Ejército japonés se produjo entre el 20 y el 26 de octubre en la batalla por Henderson Field, en la cual fueron derrotados los japoneses sufriendo importantes pérdidas. Al mismo tiempo, el almirante Isoroku Yamamoto había intentado con la Armada Imperial Japonesa derrotar a las fuerzas navales estadounidenses en la Batalla de las islas de Santa Cruz. En aquella batalla, las fuerzas estadounidenses fueron derrotadas y expulsadas de la zona, con la pérdida de un portaaviones e importantes daños en otro. Sin embargo, durante la misma batalla también se forzó a los portaaviones japoneses a retirarse, debido a las pérdidas sufridas tanto en aviones como en pilotos entrenados. A partir de ese momento, los barcos al mando de Yamamoto fueron devueltos a sus bases principales en Chuuk, Micronesia, donde se albergaba su cuartel general, y Rabaul, en Nueva Bretaña, mientras que tres de los cuatro portaaviones japoneses eran trasladados al Japón para su reparación y puesta a punto. El ejército solicitó la ayuda de Yamamoto para entregar los refuerzos necesarios a la isla y apoyar la ofensiva planificada contra las fuerzas Aliadas que protegían Henderson Field. Para dar apoyo al esfuerzo que suponía reforzarlo, Yamamoto proporcionó 11 barcos de transporte de gran capacidad para llevar 7.000 soldados del ejército, sus municiones, alimentos y el equipo pesado a Guadalcanal. También proporcionó una fuerza de apoyo de buques de guerra que incluía dos acorazados, el Hiei y el Kirishima, ambos de la clase Kongo y equipados con obuses de fragmentación especiales. Su misión era bombardear Henderson Field y destruirlo, y con él, los aviones allí desplegados, para provocar una mayor lentitud en los transportes a realizar por los estadounidenses para alcanzar Guadalcanal. La armada era comandada por el buque Hiei, a las órdenes del recientemente ascendido a vicealmirante Hiroaki Abe. Primera batalla naval de Guadalcanal, 13 de noviembre. Preludio: La flotilla del vicealmirante Hiroaki Abe reaprovisionó a los barcos de transporte desplegados en las Islas Shortland y continuó por el Estrecho de Nueva Georgia hacia Guadalcanal el 12 de noviembre, con un tiempo de llegada estimado para los buques de guerra para primera hora de la mañana, el 13 de noviembre, mientras que los lentos barcos de transporte navegaban a una cierta distancia por detrás. Además de los dos acorazados, la fuerza japonesa incluía al crucero ligero Nagara, junto a otros once destructores: Samidare, Murasame, Asagumo, Teruzuki, Amatsukaze, Yukikaze, Ikazuchi, Inazuma, Akatsuki, Harusame y Yudachi. Tres destructores más (Shigure, Shiratsuyu y Yugure) proporcionarían seguridad en las islas Russell durante la incursión de Abe en "Ironbottom Sound", en la costa norte de Guadalcanal. Un avión de reconocimiento estadounidense descubrió el acercamiento de los barcos japoneses y transmitió una señal de advertencia al mando Aliado. Avisado, Turner separó todos los barcos de combate utilizables para proteger a las tropas en tierra del esperado ataque naval japonés, y los barcos de suministro en Guadalcanal marcharon la noche del 12 de noviembre. Callaghan era algo mayor y experimentado que Scott, por lo que se le entregó el mando principal, preparando su flota para enfrentarse con los japoneses esa noche en Sound. Su fuerza comprendía dos cruceros pesados (San Francisco y Portland), tres cruceros ligeros (Helena, Juneau y Atlanta), y ocho destructores (Cushing, Laffey, Sterett, O'Bannon, Aaron Sala Barton, Monssen y Fletcher). El almirante Callaghan transmitía sus órdenes desde el San Francisco. Ruta aproximada de la fuerza japonesa al mando de Abe (línea roja) y la fuerza estadounidense bajo el mando de Callaghan (línea negra); se dirigían el uno hacia el otro el 13 de noviembre en Ironbottom Sound entre la isla Savo, Cabo Esperance, y Lunga Point en Guadalcanal. El área verde cercana a Lunga Point señala el emplazamiento de Henderson Field. Durante su acercamiento a Guadalcanal, la fuerza japonesa atravesó una gran borrasca y unas lluvias intensas que, con una formación compleja, más algunas órdenes confusas de Abe, dividieron la formación en varios grupos. La fuerza estadounidense se colocó en una sola columna alrededor de Ironbottom Sound, con destructores en el frente y en el final de la columna, y cruceros en el centro. Cinco barcos tenían el radar del nuevo modelo, muy superior al SG Radar, pero el despliegue de Callaghan no colocó a ninguno de ellos en la parte avanzada de la columna, ni tampoco a su buque insignia. Acción: Aproximadamente a la 1:25 (GMT-11) del 13 de noviembre, en una oscuridad casi completa debido al mal tiempo y a la luna nueva, los barcos de la fuerza japonesa entraron en Sound, entre la Isla Savo y Guadalcanal, disponiéndose a bombardear Henderson Field. Varios de los barcos estadounidenses descubrieron a los navíos japoneses mediante el radar, que los detectó sobre la 01:24, pero tuvieron problemas para comunicárselo a Callaghan debido a dificultades con el equipo de radio de su barco y la falta de disciplina en sus procedimientos de comunicaciones. Posición de los barcos japoneses (flechas rojas) y estadounidenses (negras) a la 01:45 del 13 de noviembre. Ambos abrieron fuego a la 01:48, pero ambas formaciones se descoordinaron provocando un caos. Varios minutos más tarde, ambas fuerzas se vieron mutuamente al mismo tiempo, pero tanto Abe como Callaghan vacilaron al ordenar a sus barcos que pasaran a la acción. Abe al parecer se sorprendió de la proximidad de los barcos estadounidenses, y no podía decidir si retirarse momentáneamente para dar tiempo a sus barcos para cambiar de municiones de bombardeo a municiones antibarco, o si continuar hacia adelante, cosa que finalmene hizo. Callaghan, al parecer, tuvo la intención de intentar cruzar la T japonesa, como Scott había hecho en el Cabo Esperance, pero la confusión causada por las informaciones incompletas que recibía, junto al hecho de que la formación japonesa estaba constituida por varios grupos dispersos, le hicieron emitir órdenes para el desplazamiento de sus barcos que dieron resultados extraños. La formación estadounidense comenzó a deshacerse, retrasando al parecer la orden de Callaghan de abrir fuego como primera medida para intentar recomponer el orden de su flota. Mientras tanto, las formaciones de ambas fuerzas siguieron hacia adelante y comenzaron a entremezclarse entre sí. Al menos seis de los barcos estadounidenses, incluyendo Laffey, O'Bannon, Atlanta, San Francisco, Portland y Helena, dispararon al Akatsuki, que había llamado su atención con un reflector iluminado. El Akatsuki explotó y se hundió en pocos minutos, pero no antes de haber atacado al Atlanta con un torpedo tipo 93. Ante la presencia de un crucero pesado en la formación estadounidense, varios barcos japoneses pudieron quizá tener como objetivo al Atlanta, probablemente Nagara, Inazuma e Ikazuchi, además del Akatsuki. El fuego causó al Atlanta severos daños, y un torpedo destrozó su motor. El Atlanta fue a la deriva en la línea de fuego del San Francisco, que por casualidad disparó sobre él, causando un daño aún mayor, matando al almirante Scott y a la mayor parte de la tripulación del puente de mando. El Atlanta, sin poder ni capacidad para disparar sus armas, quedó a la deriva, sin control. El destructor pesado estadounidense Cushing también fue alcanzado por disparos simultáneos de varios destructores japoneses y quizás lo fue asimismo el Nagara, siendo impactado fuertemente y hundiéndose. El Hiei encendió sus nueve enormes luces de búsqueda en el curso de la penetración en la formación estadounidense, convirtiéndose en el objetivo de los disparos de muchos de los barcos estadounidenses. Laffey cruzó tan cerca del Hiei que estuvieron a punto de chocar, librándose sólo por apenas 6 metros. El Hiei era incapaz de bajar la posición de sus cañones principales, y los secundarios estaban lo suficientemente abajo como para disparar contra el Laffey, pero este último fue capaz de dañar la superestructura del Hiei con proyectiles de 5 pulgadas y fuego de ametralladora, causando fuertes daños al Hiei y al puente de mando, hiriendo al vicealmirante Abe y matando a su jefe de personal. A partir de ese momento, el vicealmirante Abe quedó limitado en su capacidad para dirigir sus barcos durante el resto de la batalla. Sterett y O'Bannon igualmente dirigieron varias ráfagas contra la superestructura del Hiei, y quizás uno o dos torpedos contra su casco, causándole daños más graves aún, antes de que ambos destructores se perdieran en la oscuridad. Incapaz de abrir fuego con sus baterías principales y secundarias contra los tres destructores que lo acosaban, el Hiei se concentró en el San Francisco, que pasaba a poco más de 2 km de distancia. Junto a Kirishima, Inazuma e Ikazuchi, los cuatro barcos dispararon repetidas veces sobre el San Francisco, inutilizando su control de dirección y matando al almirante Callaghan, al capitán Cassin Young y a la mayor parte del personal del puente de mando. Las escasas ráfagas iniciales del Hiei y el Kirishima consistieron en proyectiles de fragmentación especiales, que redujeron el daño en el interior del San Francisco y pudieron haberlo salvado de haber sido hundido completamente. Al no esperarse una confrontación barco a barco, la tripulación de los dos acorazados japoneses tardó varios minutos en cambiar sus municiones por municiones perforantes, que perforaran el blindaje. Sin embargo, el San Francisco, prácticamente incapaz de defenderse, logró salir momentáneamente de la confusión. Consiguió impactar al menos un proyectil en la sala de control de dirección del Hiei durante el intercambio de disparos, inundándolo de agua, destrozando sus generadores de dirección asistida y provocando la inhibición de la capacidad de dirección del Hiei. El Helena siguió al San Francisco para intentar protegerlo de posibles nuevos daños. Dos de los destructores estadounidenses tuvieron una vía de agua repentina. El Nagara y los destructores Teruzuki, y Yukikaze encontraron a la deriva por casualidad al Cushing y abrieron fuego contra él, inutilizando todos sus sistemas. Incapaz de aguantar, la tripulación del Cushing abandonó el barco, hundiéndose éste varias horas más tarde. El Laffey, que había evitado batirse con el Hiei, de pronto se encontró con el Asagumo, el Murasame, el Samidare y, quizás, el Teruzuki. Los destructores japoneses abrieron fuego contra el Laffey para luego lanzarle un torpedo que rompió su quilla. Unos minutos más tarde, sus municiones se incendiaron y voló por los aires para hundirse a continuación. El Portland, tras la ayuda prestada para hundir al Akatsuki, fue impactado por un torpedo procedente del Inazuma o el Ikazuchi, causándole un daño severo y forzándole a moverse en círculos. Después de completar su primera vuelta, fue capaz de lanzar cuatro ráfagas dirigidas contra el Hiei, pero aun así no participó apenas en la batalla. El Yudachi y el Amatsukaze se colocaron por separado a la zaga de cinco barcos de la formación estadounidense. Dos torpedos del Amatsukaze impactaron en el Barton, hundiéndolo inmediatamente con la consiguiente pérdida. El Yudachi lanzó un torpedo al Juneau, dejándolo semihundido, partiendo su quilla y dejando inutilizados la mayor parte de sus sistemas. El Juneau viró entonces al este y lenta y sigilosamente salió de la zona donde se desarrollaba la batalla. El Monssen evitó la ruina del Barton avanzando hacia adelante en busca de objetivos. Fue abordado por el Asagumo, el Murasame y el Samidare, que acababa de terminar de destrozar al Laffey. Éstos continuaron atacando al Monssen, dañándolo de seriedad y forzando a la tripulación a abandonar el barco. Éste se hundió algunos días más tarde. Ironbottom Sound. La mayor parte de la batalla naval del 13 de noviembre sucedió en el área situada entre la Isla Savo (centro) y Guadalcanal (izquierda). El Amatsukaze se acercó al San Francisco con la intención de terminar de hundirlo. Sin embargo, al concentrar sus esfuerzos en el San Francisco, el Amatsukaze no notó que se acercaba el Helena, que disparó varios proyectiles de corto alcance sobre los laterales del barco japonés. El Amatsukaze, con severos daños, consiguió huir gracias a una cortina de humo, mientras que el Helena fue distraído por un ataque del Asagumo, Murasame y Samidare. El Aaron Ward y el Sterett buscaron objetivos por separado, divisando ambos al Yudachi, que apareció sin percatarse del acercamiento de los dos destructores estadounidenses. Los barcos estadounidenses atacaron al Yudachi simultáneamente tanto con metralla como con torpedos, hundiéndolo prácticamente en el agua y forzando a su tripulación a abandonar el barco. Sin embargo, el barco no se fue a pique enseguida. De manera similar, el Sterett fue atacado de repente por el Teruzuki, siendo averiado gravemente y forzado a retirarse de la batalla por el este. El Aaron Ward terminó en un duelo con el Kirishima, que el destructor perdió con daños importantes. También trató de retirarse de la batalla por el este, pero pronto se detuvo porque los motores estaban dañados. Robert Leckie, un marine destinado a Guadalcanal, describió la batalla: Los proyectiles de un color rojo terribles. Trazadas gigantescas dirigidas a través de la noche en arcos de naranja... El mar parecía una hoja de obsidiana pulida sobre la cual los buques de guerra parecían haber sido dejados caer e inmovilizados, centrados entre círculos concéntricos como olas de choque que forman alrededor de una piedra en el fango. Después de casi 40 minutos de brutal combate, los dos bandos rompieron el contacto y cesaron el fuego a las 02:26, después de que Abe y el capitán del Helena, Gilbert Hoover (el oficial estadounidense de mayor rango que sobrevivió) ordenaran a su flota retirarse. El almirante Abe tenía una victoria decisiva en su mano. Tenía un acorazado (el Kirishima), un crucero ligero (el Nagara) y cuatro destructores (Asagumo, Teruzuki, Yukikaze y Harusame) con pequeños daños, por lo que podrían seguir luchando; mientras que los Inazuma, Ikazuchi, Murasame y Samidare resultaron bastante dañados, por lo que su capacidad de lucha estaba algo perjudicada. Los estadounidenses tenían únicamente un crucero ligero (el Helena) y un destructor (el Fletcher) que eran todavía capaces de luchar y resistir con eficacia. El camino estaba despejado para Abe en su misión de bombardear Henderson Field, y, quizás, terminar con las fuerzas navales estadounidenses presentes en la zona, limpiando el camino para la llegada de tropas y provisiones a Guadalcanal. Sin embargo, en esta coyuntura crucial, Abe decidió abandonar la misión y marcharse de la zona. Varios motivos se manejan en cuanto a por qué tomó esta decisión. Desde el inicio de la guerra, a los comandantes japoneses se les recordaba encarecidamente la crucial necesidad de conservar el combustible, las municiones, y el no arriesgar barcos innecesariamente. Así, el daño a su buque insignia, el Hiei, y a sus otros barcos, junto a los gastos de combustible y municiones durante la batalla, pudieron haber influido en Abe, así como sus propias heridas y la muerte de parte de su personal durante la batalla. Quizás él tampoco tuviera claro cuántos de sus barcos podrían tomar parte en el combate debido a problemas de comunicación con el Hiei dañado, además del desconocimiento del número de barcos enemigos que aún estaban en condiciones de seguir plantando cara. Por otra parte, sus propios barcos fueron dispersados y habrían necesitado algún tiempo para reagruparse de nuevo y reiniciar una acción coordinada para la misión de atacar Henderson Field y terminar con la fuerza naval estadounidense. Por cualquiera de estas razones, Abe ordenó la retirada y la marcha atrás general de sus buques de guerra, aunque el Yukikaze y el Teruzuki permanecieran detrás para ayudar al Hiei. Los supervivientes del Samidare fueron recogidos por el Yudachi a las 03:00 antes de encontrarse con otro barco japonés en la retirada hacia el norte. Consecuencias: El Hiei, perdiendo aceite, es bombardeado por los bombarderos B-17 estadounidenses cerca de la Isla de Savo el 13 de noviembre. A las 3:00 del 13 de noviembre, el Almirante Yamamoto aplazó los aterrizajes planificados de los transportes, que volvieron a Shortlands a la espera de nuevas órdenes. El alba reveló los daños más importantes de los japoneses (los del Hiei, Yudachi y Amatsukaze), y los de los estadounidenses (los del Portland, Atlanta y la Aaron Ward), que se encontraban en el cuartel general de la Isla Savo. El Amatsukaze fue atacado por bombarderos, pero conducido en su huida hacia Truk y devuelto a la acción varios meses más tarde. El Yudachi, abandonado, fue hundido por el Portland, cuyas armas todavía funcionaban a pesar de las averías sufridas por el barco. El remolcador USS Bobolink se desplazó a los alrededores de Ironbottom Sound a lo largo del día 13 de noviembre para ayudar a los barcos estadounidenses dañados, rescatando a supervivientes estadounidenses del agua y, según se informa, rematando a los supervivientes japoneses que se encontraban en el agua. El Hiei fue atacado repetidamente por aviones TBF Avenger de Henderson Field, bombarderos en picado SBD Dauntless del portaaviones estadounidense Enterprise y bombarderos Boeing B-17 de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos, procedentes del 11º Grupo de Bombarderos Pesados, de Espíritu Santo. Abe y su personal fueron llevados al Yukikaze a las 8:15. El Kirishima recibió órdenes por parte de Abe de remolcar al Hiei, siendo escoltados por el Nagara y sus destructores, pero la tentativa fue cancelada debido a la amenaza de ataque submarino y la creciente incapacidad para navegar del Hiei. Después de soportar más daños por ataques aéreos, el Hiei se hundió al noroeste de la Isla de Savo, quizás tras ser abandonado por lo que quedaba de su tripulación, en la tarde del 13 de noviembre. Los Portland, San Francisco, Aaron Ward, Sterett y O'Bannon fueron eventualmente capaces de volver a puertos de la zona para su reparación. El Atlanta, sin embargo, se hundió cerca de Guadalcanal a las 20:00 del 13 de noviembre. Saliendo del área de las Islas Salomón con los San Francisco, Helena, Sterret y O'Bannon siendo ese mismo día hundido el Juneau por el submarino japonés I-26. Sólo sobrevivieron 100 de los 650 tripulantes totales del Juneau, que esperaron durante 8 días en el océano abierto hasta que llegó el avión de rescate con retraso. Mientras esperaban el rescate, todos, excepto diez miembros de la tripulación del Juneau, murieron a causa de las heridas, las condiciones climatológicas o por los ataques de los tiburones. Entre los muertos se incluían los cinco hermanos Sullivan. Debido a la naturaleza confusa de la batalla, EE.UU. llegó a pensar que habían hundido un total de ocho barcos japoneses. Esto, unido a la retirada japonesa, provocó que EE.UU. creyera que había conseguido una importante victoria. Fue sólo tras el final de la guerra cuando EE.UU. comprendió el alcance que hubiera tenido la derrota. Sin embargo, la mayor parte de los historiadores están de acuerdo en que la decisión de Abe de retirarse convirtió esta derrota táctica en una victoria estratégica. Henderson Field permaneció operativo con los aviones de ataque listos para disuadir a los transportes japoneses que pretendían acercarse a Guadalcanal con sus cargas. Los japoneses habían perdido una oportunidad de eliminar las fuerzas navales estadounidenses de la zona, un resultado que habría llevado a unos EE.UU. relativamente ricos en recursos algún tiempo para recuperarse. Tras ser informado, el almirante Yamamoto relevó a Abe del mando y más tarde provocó el retiro forzado de la Armada. No obstante, parece que Yamamoto pudo sentir mayor enfado por la pérdida de uno de sus acorazados (el Hiei) que por el abandono de la misión de suministro y el completo fracaso de la misión de destruir la fuerza estadounidense. Poco antes del mediodía, Yamamoto ordenó al vicealmirante Nobutake Kondo, que comandaba la Segunda Flota, formar una nueva unidad de bombardeo alrededor del Kirishima con nuevos navíos y atacar Henderson Field durante la noche del 14 al 15 de noviembre. Incluyendo el hundimiento del Juneau, las pérdidas totales estadounidenses en la batalla fueron de 1.439 bajas. Los japoneses perdieron de 550 a 800 hombres. Otras acciones: Aunque fue retrasada la intervención para el envío de refuerzos a Guadalcanal, el ejército japonés no pudo terminar la misión original, siendo pospuesta para el día siguiente. Por la tarde del 13 de noviembre, los once transportes reanudaron su viaje hacia Guadalcanal. A una fuerza japonesa formada por cruceros y destructores, que originalmente había sido destinada a cubrir las descargas de los transportes en la tarde del 13 de noviembre, le fue asignada la misión que la fuerza de Abe no había podido realizar: el bombardeo de Henderson Field. El acorazado Kirishima, después de abandonar sus esfuerzos para evitar el hundimiento definitivo del Hiei en la mañana del 13 de noviembre, se dirigió al norte, entre las islas Santa Isabel y Malaita, para formar la nueva unidad de bombardeo. La fuerza de cruceros, que estaba formada por ocho unidades bajo las órdenes del vicealmirante Gunichi Mikawa, incluía a los cruceros pesados Chōkai, Kinugasa, Maya y Suzuya, los cruceros ligeros Isuzu y Tenryū, y seis destructores. La presencia del Mikawa era alarmante para los aliados, ya que podía introducirse en el área de Guadalcanal sin ser capturado, puesto que las fuerzas estadounidenses se habían retirado a causa de sus grandes daños. El Suzuya y el Maya bombardearon Henderson Field mientras que el resto de la fuerza del Mikawa se movía alrededor de la isla de Savo. Un bombardeo de 35 minutos causó algunos daños a varios aviones e instalaciones del campo de aviación, pero no consiguió borrarlo de la operación. La flota de cruceros terminó el bombardeo alrededor de las 2:30 del 14 de noviembre y se alejó del área con destino a Rabaul, vía Shortlands. Al amanecer, el avión Espiritu Santo, de Henderson Field, y el USS Enterprise (situado a 300 km al sur de Guadalcanal) comenzaron sus ataques, primero sobre la fuerza del Mikawa, que se dirigía lejos de Guadalcanal, y luego sobre la fuerza de transporte que navegaba hacia Guadalcanal. Los ataques sobre la fuerza del Mikawa hundieron al crucero pesado Kinugasa, matando a sus 511 tripulantes, y dañaron el Maya, forzándolo a marcharse al Japón para ser reparado. Los constantes ataques aéreos sobre la fuerza de transporte hundieron a seis de ellos y forzaron a otro a regresar con daños graves. Los supervivientes de los transportes fueron rescatados por los destructores que escoltaban al convoy. Un total de 450 soldados del ejército perecieron. Los cuatro transportes restantes y los destructores intactos siguieron hacia Guadalcanal tras caer la noche del 14 de noviembre, pero se detuvieron al oeste de Guadalcanal para esperar el fin de la acción en superficie de los buques de guerra antes de continuar. La fuerza ad hoc de Kondo se encontraba en Ontong Java durante la tarde del 13 de noviembre, invirtiendo el curso y repostando combustible fuera del alcance de los bombarderos de Henderson Field durante la mañana del 14 de noviembre. El submarino USS Trout acechó, pero fue incapaz de atacar al Kirishima mientras repostaba combustible. La fuerza de bombardeo siguió al sur y fue sorprendida por un ataque aéreo en la tarde del 14 de noviembre, durante la cual fueron interceptados por el submarino USS Flying Fish que lanzó cinco torpedos, pero no consiguió hacer impactar ninguno contra sus objetivos, informando posteriormente de su contacto con fuerzas enemigas por radio. Segunda batalla naval de Guadalcanal: Preludio Para cubrir la descarga de los transportes en Guadalcanal, la flota japonesa hizo su tercera tentativa de neutralizar Henderson Field, enviando la fuerza de buques de guerra bajo las órdenes del almirante Kondo a través del Estrecho Indispensable, con la misión de bombardear Guadalcanal en la noche del 14 al 15 de noviembre. En la fuerza se incluía el Kirishima, los cruceros pesados Atago y Takao, los cruceros ligeros Nagara y Sendai, y nueve destructores, algunos de los cuales eran supervivientes (junto con el Kirishima y el Nagara) del primer contacto de la noche del 13 de noviembre. Kondo dirigió sus operaciones desde el crucero Atago. La flota se acercó a Guadalcanal cerca de la medianoche, aprovechando la mediana visibilidad. Al mando de los barcos, el Almirante William F. Halsey separó los nuevos acorazados Washington y South Dakota del grupo de apoyo del Enterprise, junto con cuatro destructores, como el Task Force 64 bajo el mando del Almirante Willis A. Lee para defender Guadalcanal y Henderson Field. Ésta era una fuerza improvisada; los acorazados sólo habían trabajado juntos durante unos días, y sus cuatro escoltas fueron escogidas de cuatro divisiones distintas, simplemente debido a que, de los destructores disponibles, éstos tenían la mayor carga de combustible. La fuerza estadounidense llegó a Ironbottom Sound la noche del 14 de noviembre y comenzó a patrullar alrededor de la Isla Savo. Los buques de guerra estadounidenses estaban en formación de columna con los cuatro destructores delante, seguidos del Washington, con el South Dakota detrás. A las 22:55 del 14 de noviembre, los radares del South Dakota y del Washington comenzaron a detectar a los barcos de la fuerza japonesa cerca de la Isla Savo en un entorno de 18 km. Acción: Kondo dividió su fuerza en varios grupos. El primero estaba formado por el Sendai y los destructores Shikinami y Uranami ("C" sobre el mapa), moviéndose a lo largo del lado este de la Isla Savo, y el destructor 'Ayanami (la "B" sobre el mapa) haciéndolo en sentido contrario a las agujas del reloj alrededor del lado sudoeste de la Isla Savo, comprobando la presencia de barcos aliados. La flota japonesa de Lee fue descubierta alrededor de las 23:00, aunque Kondo identificó erróneamente a los acorazados como cruceros. Kondo ordenó al grupo de barcos del Sendai, junto al Nagara y cuatro destructores (la "D" sobre el mapa) salir al encuentro y destruir la fuerza estadounidense antes de desplegar la fuerza de bombardeo del Kirishima y los cruceros pesados ("la E" sobre el mapa) en Ironbottom Sound. Usando la localización por radar, los dos acorazados estadounidenses abrieron fuego sobre el grupo del Sendai a las 23:17. El Almirante Lee ordenó detener el combate aproximadamente cinco minutos después de que el radar dejara de detectar al grupo del norte. Sin embargo, los Sendai, Uranami y Shikinami seguían intactos y continuaron dando vueltas por la zona. Mientras tanto, los cuatro destructores estadounidenses, a la vanguardia de la formación, comenzaron a atacar tanto al Ayanami como al grupo de barcos del Nagara a las 23:22. El Nagara y los destructores que lo escoltaban respondieron con eficacia, tanto con fuego preciso como con torpedos, y los destructores Walke y Preston fueron atacados y hundidos con una diferencia de 10 minutos con un gran número de bajas. El destructor Benham fue dañado por un torpedo y tuvo que retirarse (hundiéndose al día siguiente), y el destructor Gwin recibió un impacto en la sala de máquinas y tuvo que retirarse de la batalla. Sin embargo, los destructores estadounidenses habían completado su misión de hacer de pantallas para los acorazados, absorbiendo el impacto inicial de contacto con el enemigo, aunque a un alto precio. Lee ordenó la retirada del Benham y Gwin a las 23:48. El Washington pasó por el área todavía ocupada por los destructores estadounidenses dañados y semihundidos y disparó sobre el Ayanami con sus baterías secundarias, incendiándolo. El South Dakota de repente sufrió una serie de fallos eléctricos. Según se informa, durante la reparación, su ingeniero principal cerró un interruptor magnetotérmico, violando los procedimientos de seguridad, lo que provocó que sus circuitos funcionaran en serie. quedando el radar, la radio y las baterías de armas inoperativas. No obstante, el South Dakota continuó siguiendo al Washington hacia el lado occidental de la Isla Savo hasta las 23:35, cuando el Washington cambió el rumbo para dirigirse hacia el sur detrás de los destructores en llamas. El South Dakota trató de seguir, pero tuvo que dar la vuelta para evitar al Benham, lo que causó que el barco fuera identificado por el fuego que salía de los destructores en llamas, convirténdose en un blanco fácil para los japoneses. Tras recibir los informes de la destrucción de los destructores estadounidenses, del Ayanami y sus otros barcos, Kondo mandó a su fuerza de bombardeo hacia Guadalcanal, creyendo que la fuerza naval estadounidense había sido derrotada. Su flota y los dos acorazados estadounidenses ahora se dirigían los unos hacia los otros. Prácticamente inoperante e incapaz de disparar eficazmente su armamento principal y secundario, el South Dakota fue alcanzado y torpedeado por la mayor parte de los barcos de la fuerza japonesa, incluyendo el Kirishima, sobre las 0:00 del 15 de noviembre. Aunque capaz de atacar al Kirishima, el South Dakota logró 25 impactos del calibre medio y uno del calibre grande, algunos de los cuales no llegaron a explotar, pero esto dejó completamente destrozadas sus comunicaciones y los controladores de fuego restantes, prendiendo fuego a su cubierta superior y forzándolo a tratar de dirigirse lejos del combate. Ninguno de los torpedos japoneses acertaron en el blanco. Las víctimas de la tripulación del South Dakota fueron en total de 39 muertos y 58 heridos, dando la vuelta lejos de la batalla a las 00:17 sin informar al Almirante Lee, aunque observado por la vigilancia del Kondo. Los barcos japoneses habían continuado concentrando su fuego contra el South Dakota y ninguno había descubierto al Washington que se acercaba, encontrándose a 8 km El Washington había estado rastreando un gran objetivo desde hacía tiempo, pero se había abstenido de atacar para no acabar como el South Dakota. El barco no había sido capaz de rastrear los movimientos del South Dakota porque éste se encontraba en un punto ciego del radar del Washington y no podían comunicarse por radio para confirmar su posición. Cuando los japoneses atacaron al South Dakota, se despejaron las dudas sobre si los barcos eran aliados o enemigos. Con las armas de corto alcance, el Washington de repente atacó al Kirishima con al menos nueve proyectiles de las baterías principales y casi cuarenta de las secundarias, causando severos daños e incendiándolo. El Kirishima fue golpeado debajo de la línea de flotación y sufrió daños en el timón, haciendo que diera vueltas de modo incontrolable para virar a babor. A las 00:25 Kondo ordenó a todos sus barcos que se agruparan y destruyeran cualquier buque estadounidense restante. Sin embargo, los barcos japoneses todavía no conocían la ubicación del Washington, y el resto de los navíos estadounidenses supervivientes ya habían abandonado la zona de batalla. El Washington orientó su rumbo al noroeste, hacia las Islas Russell, para alejarse de la fuerza japonesa de Guadalcanal y del South Dakota, que por lo visto estaba dañado. Finalmente, los barcos japoneses detectaron al Washington y lanzaron varios ataques con torpedos, pero gracias a la gran maniobra de su capitán, el Washington los evitó todos y también evitó encallar en zonas de poca profundidad. Finalmente, creyendo que el camino estaba despejado para el convoy de transporte en su objetivo de continuar hacia Guadalcanal, Kondo ordenó a sus barcos restantes romper el contacto y retroceder del área sobre la 1:04, cumpliéndolo los navíos japoneses hacia la 1:30. Consecuencias: Tanto el Kirishima como el Ayanami fueron barrenados y hundidos hacia las 3:25 del 15 de noviembre. El Uranami rescató a los supervivientes del Ayanami y los destructores Asagumo, Teruzuki y Samidare salvaron a la tripulación restante del Kirishima. La batalla se saldó con 242 marineros estadounidenses muertos y 249 japoneses. La batalla fue una de las dos acaecidas durante la campaña del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, produciéndose la otra en el estrecho de Surigao, durante la batalla del Golfo de Leyte. Los cuatro transportes japoneses se vararon en Tassafaronga, Guadalcanal, hacia las 4:00 del 15 de noviembre. Los transportes comenzaron a ser atacados a las 5:55 por un avión estadounidense de Henderson Field, por un lado, y por la artillería de campaña de fuerzas de tierra estadounidenses sobre Guadalcanal. Más tarde, el destructor Meade abrió fuego sobre los transportes varados y el área circundante. Estos ataques incendiaron los transportes y destruyeron todos los equipos que aún se encontraban en ellos y que los japoneses no habían logrado descargar. Sólo entre 2.000 y 3.000 de los soldados embarcados en un principio llegaron a Guadalcanal, y se perdió la mayor parte de las municiones y víveres. Estas tropas y provisiones no eran suficientes para tener un efecto significativo sobre la defensa japonesa de Guadalcanal. La reacción de Yamamoto al fracaso de Kondo en su objetivo de lograr neutralizar Henderson Field y asegurar el aterrizaje de un gran despliegue de tropas y provisiones fue más suave que su reacción a la retirada de Abe, quizás debido a la Marina Imperial y la política. Kondo, que también mantuvo la posición de segundo en la jerarquía de la Flota Combinada, era un miembro del personal superior y del grupo de acorazados de la Marina Imperial, mientras que Abe era un especialista en destructores. El Almirante Kondo no fue reprendido o reasignado, pero en cambio fue puesto al mando de una de las grandes flotas de navíos basadas en Truk. Relevancia: La batalla naval de Guadalcanal fue la principal tentativa japonesa de hacerse con el control de los mares alrededor de Guadalcanal o de retomar el control de la isla. Las operaciones navales alrededor de Guadalcanal eran de carácter defensivo, ya fuera para proporcionar fuentes de subsistencia a las fuerzas japonesas en Guadalcanal, o para comenzar, en enero de 1943, tentativas de evacuación y repliegue hacia otra parte. En cambio, la marina de guerra de los EE.UU podía, después de eso, aprovisionar a su voluntad a las fuerzas estadounidenses de nuevo presentes en Guadalcanal, incluyendo el envío de dos divisiones de refresco en diciembre de 1942. La incapacidad de neutralizar Henderson Field condenó el esfuerzo japonés de combatir con éxito la conquista aliada de Guadalcanal. La resistencia japonesa en la campaña de Guadalcanal terminó el 9 de febrero de 1943, con la acertada evacuación de las tropas japonesas, que sobrevivían en la isla, por la marina de guerra japonesa aún operativa. Batalla de las Islas Santa Cruz Siguiendo con las acciones navales que se desarrollaron en el marco de la campa?a de Guadalcanal - Ver La Batalla de Savo- analizaremos la denominada Batalla de las islas Santa Cruz, el cuarto enfrentamiento naval entre portaaviones de la II GM, luego de Mar del Coral y Midway y Cabo Esperanza. Contrariamente a lo que generalmente se piensa, Midway no significo de manera alguna que de all? en adelante la campaña del Pacifico fuera para los norteamericanos un paseo militar. Por el contrario, los siguientes encuentros navales en las Salomon demostraran la enorme eficiencia de la Marina Imperial, la que solo fue vencida debido a la gran actuacion material y humana que este choque de colosos significo en definitiva. Es asi como entre octubre de 1942 y enero de 1943 se sucedieron los combates por el dominio de las aguas aledañas a Guadalcanal, y el fiel de la balanza oscilo constantemente hacia uno y otro bando. El 20 de octubre de 1942, en sincronizacion con una nueva ofensiva terrestre en la isla descubierta por Menda?a, zarpa una importante Flota Combinada de buques japoneses, al mando del vicealmirante Kondo, dividida en dos agrupaciones, una al mando del propio Kondo y otra, denominada Fuerza de Ataque, al mando de nuestro ya conocido Chuichi Nagumo. Una tercera formación de menor cantidad, formada por el crucero ligero Yura y ocho destructores, que debia servir de apoyo a la ofensiva, fue interceptada por los aviones procedentes de Henderson Field en Guadalcanal y tuvo que retroceder luego de perder al crucero. La formacion nipona fue detectada a 630 millas de Espiritu Santo, y el almirante Halsey resolvio enviar a su encuentro en aguas de Santa Cruz a todos los efectivos de que disponia. Compocicion de las flotas. Japoneses: Almirante Isoruku Yamamoto, comandante en jefe de la Flota Combinada, a bordo del acorazado Yamato anclado en Truk. Vicealmirante Nobutake Kondo, comandante en jefe de la " Flota Combinada, comandante de las fuerzas en combate. Fuerza de Apoyo (v.a. Kondo) - Fuerza de Avanzada (v.a. Kondo) 4° y 5° Division de Cruceros :Atago, Takao, Myoko y Maya. 2? Flotilla de destructores: 1 crucero ligero y 6 destructores Grupo Aereo (c.a Kakuta) Portaviones Junyo (55 aviones) 6 destructores Grupo de apoyo (v.a. Kurita) 3° Division de acorazados: Kongoy Haruna 6 destructores Fuerza de Ataque (v.a. Nagumo) 1° Division de portaaviones : Shokaku (61 aviones), Zuikaku (72 aviones, Zuiho (24 aviones) Grupo de Vanguardia (c.a. Abe) 11° Division de acorazados: Hiei, Kirishima 8° Division de cruceros: Tone, Chikuma. 10 Flotilla de destructores- 1 crucero ligero y 7 destructores. Fuerzas Avanzadas de Exploracion (v.a. Komatsu) Fuerza A: 6 submarinos Fuerza B. 6 submarinos. Fuerza de los Mares del Sur (v.a. Mikawa) Grupo de Asalto - 3 destructores Grupo de bombardeo: Crucero ligero Yura y 5 destructores. Estadounidenses: Vicealmirante William F. Halsey, comandante en jefe del Pacifico Sur, en Noumea. Task Force 16 (C.a TC Kinkaid) Portaviones Enterprise (83 aviones) Acorazado South Dakota 4° Division de cruceros: Portland, San Juan 5° Escuadrilla de destructores (2) 10° escuadrilla de destructores (6) Task Force 17 (c.a. Murray) Portaaviones Hornet (88 aviones) 5° Division de cruceros. Northampton, Pensacola, San Diego Juneau. 2° Escuadrilla de destructores (6) Task Force 66 (c.a. Lee) Acorazado Washington Cruceros San Francisco, Helena, Atlanta 6 destructores. Task Force 63 (c.a Fitch) Hendenson Field (Guadalcanal): 60 aviones. Nueva Caledonia: 90 aviones Poco después del mediodía del 25 de octubre, un hidroavión Catalina descubrió? a los dos portaaviones que se hallaban al noroeste dela Task Force 16. Kinkaid orden? el despegue inmediato de 31 aviones, que sin embargo no lograron dar con los japoneses, ya que Nagumo, al saberse descubierto, habla ordenado invertir el rumbo hacia el norte. En la madrugada del 26 de octubre, el Shokaku fue bombardeado sin ?éxito por un par de Catalinas, al igual que el destructor Isokase. Hacia las 05, 00 hrs, 16 Dauntless del Enterprise descubrieron a las fuerzas del c.a. Abe y el Zuiho resulta? alcanzado a popa por dos bombas. Por su parte, Nagumo habla hecho enviar varios aviones de exploración hacia el este y oeste, y a las 06,30 uno de los aviones del Shokaku avista? al Hornet y otra 15 unidades. El ataque japonés dio comienzo a las 09,00, pero un retraso en el despegue de la pantalla de interceptores norteamericanos permitió? a los hábiles aviadores navales de Nagumo infiltrase en el dispositivo de defensa, realizando un breve pero brutalmente efectivo ataque. En efecto, a pesar de las perdidas, una nube de aviones semejante a un furioso enjambre de abejas cayo? sobre la Task Force 17 y las consecuencioas para los apurados marinos norteamericanos fueron desastrosas. Una bomba exploto? en la cubierta de vuelo del Hornet y otras dos que cayeron cerca de sus costados agrietaron el casco. Además, un llameante Aichi D3A Val se entrell? voluntariamente contra la chimenea. El portaaviones ya presa de grandes incendios, fue alcanzado todavía por dos torpedos, que al estallar en el sector de las salas de maquinas, provocaron su completa detención. Hacia las 09,10 y luego de esta demostración del virtuosismo profesional de los aviadores navales del Japón, los aparatos nipones desaparecieron sobre el horizonte. Sin embargo, 10 minutos después, los aviones estadounidenses ca?an sobre las unidades niponas y averiaban al Shokaku. Una segunda oelada procedente del Hornet se concentra? sobre el crucero pesado Chikuma que fue impactado por cuatro bombas pero que pudo ser salvado. La batalla "mas allá? del horizonte" se reanudo? con virulencia hacia las 10, 10 horas, cuando una segunda oleada japonesa se abatió? sobre la Task Force 16. Sin embargo esta vez los japoneses fueron violentamente rechazados, ya que el acorazado South Dakota, provisto de artillería antia? Ra cuyos proyectiles estaban dotados de las novedosas espoletas de proximidad, logra? derribar 26 aviones de la fuerza de ataque nipona. Peses a este asombroso logro, los pilotos de Nagumo no se amilanaron y el Enterprise encaja? algunos impactos que le averiaron la turbina principal. Gracias a los denodados esfuerzos de los equipos de control de datos, algo en lo que los norteamericanos alcanzaron una verdadera maestría en el curso de la II GM, se pudo reparar las averías por lo que el portaaviones pudo volver a maniobrar a tiempo para evitar los torpedos, uno de los cuales, sin embargo dio de lleno en el crucero Portland. Los eufóricos artilleros del South Dakota, que para ese entonces se habla transformado en una terrible amenaza para todo lo que volara en los alrededores, tomaron equivocadamente como blanco a un grupo de 6 Dauntless, en el momento junto en que una tercera oleada de aviones japoneses llegaba sobre la Task Force 16. Es por ello que no es de extrañar que con facilidad pudieran acertar una bomba contra el crucero San Juan y otra precisamente sobre una torre proel del mismísimo South Dakota. Por la tarde los japoneses iniciaron su labor de aniquilamiento y el Hornet se cosntituy? en el pato de la boda, siendo alcanzado por otras dos bombas y un torpedo que agravaron su ya precario estado. Encontrándose con sus dos portaaviones tocados y no sintiéndose capaz de afrontar con ?éxito un encuentro nocturno con la flota combinada que se le echaba encima, Halsey orden? la retirada. se intenta? remolcar al lisiado Hornet, pero dado su lamentable estado ello no se considera? viable, Entonces se orden? su hundimiento, pero ni los torpedos que se le lanzaron ni los cerca de 200 proyectiles que un destructor tir? contra su línea de flotación produjeron efectos. Con gran pesar, se tuvo que abandonar al enemigo el humeante casco y esa medianoche, la escuadra de Ave lo hall? aun a flote. Inicialmente se di? ?drenes de remolcarlo como trofeo de guerra hasta el Japón, sin embargo en vista de la imposibilidad de ejecutar tal operación, un destructor japonés recibió? ?drenes de rematarlo con torpedos, y esta vez los long lance enviaron al abismo al baqueteado casco del buque que lleva? a Doolittle hasta Tokio. La batalla de Santa Cruz habla terminado con un innegable ?éxito táctico japonés, pero la perdida de 90 aviones y mas de un centenar de sus irreemplazables pilotos, constituían un dato que imposibilitaría nuevas acciones de sus portaaviones para el desenlace de la batalla por la posesión de Guadalcanal. Batalla de Cabo Esperanza La derrota japonesa en la Batalla de Sierra Sangrienta causó un gran efecto en la estrategia japonesa. Para entonces, Tokio tuvo la sensación que perdería la isla de Guadalcanal, aunque insistió en que se siguiera intentando su recaptura. El Expreso de Tokio continua operando El Expreso de Tokio se mantuvo en operaciones trasladando unos 900 soldados diarios a la Isla de Guadalcanal. Mientras una división llegada de las Shortlands se preparaba a desembarcar también en la isla. Los americanos se refuerzan El almirante Ghormley ordenó el traslado de 3000 soldados del ejército apostados en Nueva Caledonia para reforzar a los infantes de Vandegrift. El Hornet y el Washington despejaron el camino al convoy con una fuerza de cuatro cruceros y cinco destructores al mando del contralmirante Norman Scout. Su misión era enfrentar y destruir al Tokio Express. Bombardeos japoneses Los japoneses prepararon una serie de bombardeos navales sobre Guadalcanal concentrados en Henderson Field. Sin embargo la escuadra japonesa compuesta de tres cruceros, Aoba, Furutaka y Chitose escoltados por los destructores hatsuyuki y Fubuki al mando del contralmirante Aritomo Goto, se tropezó con las naves de Scott la medianoche del día 11 de Octubre de 1942 al norte de Cabo Esperanza. Se encuentran las fuerzas A las 23:30 la fuerza de Goto bajaba por el Slot en tres columnas. Recién habían cambiado de rumbo los americanos en formación en columna, cuando cruzaron la T de la escuadra japonesa, tal como dicta el libro de entrenamiento naval. A las 23:55 el Helena abre el fuego antes que Scott diera la orden y se desató el caos que rompió la perfecta formación americana. Una mala maniobra de Scott pone a sus destructores de cola delante de los cruceros interponiéndose entre éstos y los buques japoneses. Los japoneses llevan la peor parte Los cruceros siguen el ejemplo del Helena y abren fuego. El Fubuki fue hundido, el Aoba y el Furutaka quedaron averiados mientras el Kinugasa y el Hatsuyuki se echaron encima del Duncan quien se había separado del grupo. El Duncan pago cara su temeridad yéndose a pique poco después. Las pérdidas Scott ordenó una cacería al noroeste pero se encontró en la línea de fuego de sus propios cruceros. Eso obligó a Scott a ordenar el alto al fuego, pero su orden no llegó a los otros buques quienes continuaron disparando. El Caoba y el Kinugasa se encontraron con el Boise y lo echaron a pique. Finalmente Scott logró reunir su flota rompiendo el contacto a las 00:20. Para satisfacción de Scott, nuevamente los americanos pensaron que habían hundido cuatro cruceros y cuatro destructores, cuando en realidad solo hundieron al Furutaka y al Fubuki, quedando el Aoba averiado solamente. El único barco americano perdido fue el Duncan, aunque el Farenholt y el Boise quedaron averiados. Continúan los bombardeos A pesar de las pérdidas, las noches subsiguientes continuaron los bombardeos navales contra Campo Henderson. El Kongo y el Haruna apareció el 13 de Octubre destrozando la pista y destruyendo la mitad de los aviones, cuando los refuerzos de Nueva Caledonia llegaban a la isla. El Chokai y lo Kinugasa el 14 de Octubre y el Mioko y el Maya el día 15 de Octubre, cuando desembarcaron 4500 soldados japoneses para reforzar a la guarnición que alcanzo la cifra de 22 mil hombres. Para entonces, las fuerzas americanas contaban con 23 mil efectivos. Buques hundidos EEUU: USS Duncan 12 Oct 1942 Japón: Crucero pesado Furutaka, 12 Oct 1942 Destructor Fubuki, 12 Oct 1942 Batalla de las Salomón Orientales Con 17 mil infantes protegiendo el Campo Herdenson en Guadalcanal, los japoneses debían intentar recuperarlo, pues era un peligro para todo el archipiélago que podía fácilmente ser cubierto por las operaciones aéreas aliadas procedentes de esa base. El Tokio Express El General Hyakutake del 17 Ejército basado en Rabaul comenzó a preparar las tropas que debían desalojar a los americanos de Guadalcanal. Las primeras tropas fueron desembarcadas en Tassafaronga el 17 de Agosto y el día 8, seis destructores al mando del Contralmirante Raizo Tanaka se deslizaron por el Slot con un contingente de 1000 soldados procedentes de Truk. Se iniciaba así el primero de los transportes denominado Tokio Express que a lo largo del Slot entre las islas Salomón abastecieron a las tropas japonesas que intentaron desalojar a los americanos de Guadalcanal. Los planes de Yamamoto El Almirante Yamamoto planificó un siguiente ataque camuflado con el desembarco por el Tokio Express de 1500 soldados en Guadalcanal. Aparte de los destructores de Tanaka, dispuso a los cuatro cruceros de Mikawa y los portaaviones de Nagumo, el Shokaku y el Zuikaku se encargarían de los portaaviones americanos de Fletcher. El contralmirante Abe, contaría además con los acorazados Hiei y Kirishima y tres cruceros pesados para intentar destruir a la flota americana. El Almirante Kondo al frente de la operación contaba además con seis cruceros y el portahidroaviones Chitose. Una unidad compuesta por el portaaviones Ryujo, un crucero y dos destructores sería sacrificada utilizándola como cebo para atraer a la flota americana. Completaba la flota una línea de 6 submarinos que marcharían delante de los buques de superficie. La trampa funcionó, pero no fue suficiente El 24 de Agosto, los americanos cayeron en la trampa y se concentraron en el Ryujo. Pero 70 aviones japoneses fueron derribados, demostrando los americanos que algo habían aprendido. Los portaaviones americanos se las arreglaron para soportar los ataques japoneses y evitaron ser hundidos a pesar de ser gravemente averiados. Los exploradores americanos descubrieron la flota principal y Fletcher dirigióhacia ellos todo el poder aéreo de que disponía. Nagumo optó por retirarse dejando a Tanaka indefenso e imposibilitado de pasar al Tokio Express por el Slot, al ser atacado fuertemente por los aviones del Campo Henderson en Guasdalcanal y los B-17 de Espíritu Santo. Se cancela la operación Kondo perdió un portaaviones y 90 aparatos, retirándose a Truk. La operación se canceló, pero los japoneses optaron por mantener las operaciones nocturnas del Tokio Express, utilizando desde entonces únicamente destructores, pues los americanos mantuvieron la superioridad aérea en todo momento con las fuerzas del campo Henderson y la aviación embarcada en portaaviones. Cambio de dueño de día y de noche Los americanos evitaban el Slot de noche tanto como los japoneses lo evitaban de día. Pero Tanaka logró poner 6000 hombres en Guadalcanal que estaban dispuestos ante el perímetro norteamericano que protegía Campo Henderson. Batalla de la Sierra Sangrienta El 10 de setiembre, la fuerza de Kondo zarpa de Truk para dar apoyo al ataque terrestre japonés. El día 12 se inició el ataque desde el sur por la Sierra Sangrienta donde, las fuerzas del Mayor General Kiyotaki Kawaguchi fueron esperadas por los americanos con fuego graneado de morteros y Howitzers de 105 mm. Las fuerzas japonesas no poseían artillería, pero soportaron hasta el día siguiente cuando hicieron el último intento de asaltar el Campo Henderson. En la madrugada comenzaron a retirarse en desorden dejando 1500 hombres muertos en la Sierra Sangrienta. Kondo se retiró a Truk. Loa americanos perdieron 40 hombres y 103 resultaron heridos. Pérdidas estadounidenses El primer portaaviones de la US Navy puesto fuera de combate fue el USS Saratoga que fue torpedeado el 31 de Agosto por el submarino I-26. El Enterprise resultó averiado seriamente. El 6 de setiembre el I-11 disparó una salva contra el Hornet y el North Carolina, pero falló. El 15 de Setiembre el I-19 hundió al portaaviones USS Wasp y otros submarinos averiaron al USS North Carolina y al destructor USS O'Brian.
Identificaciones Luftwaffe Debido a la creciente actividad aliada sobre los cielos de Europa, la Luftwaffe debió implementar una rápida identificación amigo-enemigo entre sus unidades de combate diurno y las de escolta aliadas. Desde mediados de 1943 eran necesarios un creciente número de unidades para frenar la ofensiva de bombardeo estratégico estadounidense. Hasta ese momento, aparte de unas pocas unidades con distintivo o inusuales esquemas de pintura, la única manera de identificar un Staffel, Gruppe y/o Geschwader era por su insignia. Este medio no era el más apropiado ni eficaz para identificar un avión en vuelo normal, debido a las reducidas dimensiones de las mismas, menos aún en combate, cuando identificar un avión rápidamente puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Este método era aún más complicado porque algunos aviones usaban múltiples distintivos e insignias o marcas personales. El primer intento de diferenciar los aviones que se dedicaban fundamentalmente a la defensa del Reich, fué pintar la totalidad o parte de la superficie vertical de la cola en blanco, solución que duró poco debido a que otras unidades fuera del Reich lo utilizaban, ej. el JG 27 en el Mediterráneo, además que no permitía distingir a los aviones de distintas unidades. Este sistema no resultó eficaz. Otro sistema fué pintar las caperuzas de las hélices de negro con una espiral blanca, sistema adoptado hasta el final de la guerra. Sin embargo, no existía una normativa oficial en cuanto al ancho de bandas, ni cantidad de vueltas e incluso hubo variaciones de colores. Además de no estar reglamentado, era de uso común en todos los frentes. Una mención especial recibe el I/JG 1, que utilizaban una variedad de esquemas de colores de identificación en sus FW 190A, ya sea del estilo Chequerboards o blanco y negro a rayas sobre los capot de motor de sus aviones. Los chequerboards se dividieron en negro-blanco, negro-rojo y amarillo-negro para los Staffel 1, 2 y 3, respectivamente, aplicandose estos colores a las espirales de las hélices. Sin embargo, el método, si bien eficaz, duró menos que el sistema de rayas, debido a que el 8 de octubre de 1943, en un combate contra el 78º Fighter Group equipado con P 47 que utilizaban esquemas similares, las Flak alemana no podía distinguir a los Thunderbolts de los FW 190A, abandonándose el sistema. Ya en enero de 1944 los JG 1, 3 y 27 empezaron a utilizar el método de pintar bandas de un sólo color identificatorias en el fuselaje para identificar los aviones de sus distintos Geschwader. Otras unidades siguieron su ejemplo, como los JG 11, 300 y 301. Sin embargo, el uso de estas bandas no era oficial y se abandonó hacia julio de ese año, habiendo predominado los colores rojo óxido y bermellón Estas medidas fueron también adoptadas por las unidades Zertörer, empeñadas en la lucha contra los bombarderos con buen suceso. Estas unidades eran capaces de mantenerse más tiempo hostigando a los bombarderos. Tanto el blanco como el amarillo fueron utilizados por estas unidades, sin confirmación por quienes exactamente, salvo el E.Gr KG 51 (J), que utilizó bandas rojo-amarillo. Cuando la defensa del Reich fué reorganizada en octubre de 1944, se implementó oficialmente el uso de bandas de fuselaje. Debido a las limitaciones en cuanto al número de colores utilizables ( debido al espectro de colores para que no se perdiera en el camuflaje ), se implementaron bandas de dos colores o incluso de tres, a fin que cada Geschwader tuviera su propia combinación de colores, pasando por ejemplo los JG 300 y 301 de la banda roja a las Azul-blanca-azul. Esta es una lista de bandas tal como fué ordenada para las distintas unidades, no pudiéndose comprobar la adopción de todas en un 100% por las mismas, habiendo algunas variaciones en cuanto a tonalidades y medidas. JG 1 JG 2 JG 3 JG 4 JG 5 JG 6 JG 7 JG 11 JG 26 JG 27 JG 51 JG 52 JG 53 JG 54 JG 77 JG 300 JG 301 KG (J) 6 KG (J) 54 El ancho oficialmente era de 90 cm, con dos bandas de 45 cm o tres de 30 cm. Cabe señalar que cada unidad daba su impronta y variaciones a estas bandas Un ejemplo es el Ekdo 262, donde Nowotny utilizaba una estrecha banda amarilla como identificación. Durante la primavera de 1945, algunas unidades, principalmente en el sur de Alemania, adoptaron bandas de color en las narices de sus aviones, sin que haya una consistencia en el uso de las mismas ni un método en su aplicación Las últimas semanas de la guerra, la unidad que protegía el aeródromo de la JV 44, adoptó un esquema antimimético para no ser derribados por las defensas Flak de la base, en base a pintar el vientre de sus aviones a rayas rojo-blancas Estas marcas no deben confundirse con las utilizadas en los diferentes frentes. Por ejemplo en África y principios de la campaña de Italia las bandas eran blancas, similar a las de la Reggia Aeronáutica y adoptada por los alemanes. Pero de nuevo, siempre hubo variaciones y no es raro encontrar marcas mixtas. Los combatientes de Grecia agregaban el timón de color blanco En el frente oriental, el típico color amarillo de la nariz se combinó con bandas del mismo color en el fuselaje y punteras de ala inferior. Un último comentario. No existe salvo como leyenda, la adopción de pintar las narices de los aviones en amarillo para diferenciar a las unidades élite de la Luftwaffe. Los famosos Narices Amarillas son un mito. Este esquema de colores puede ser encontrado en muchas unidades entre 1940 y 1945. Sólo dependía de la unidad y sólo como fines identificatorios, pudiendo ser sólo la parte inferior o toda la nariz del avión.
El nacimiento de la M-72 es sin duda un capitulo importante en la historia del ejercito ruso durante la Segunda Guerra Mundial.Su creación parte de la urgente necesidad del ejercito ruso de poder disponer de un vehiculo para transporte de tropas, reconocimiento y ataque ligero. La historia de la M-72 es tambien la historia de dos importantes hitos en la industria rusa, la creación de las plantas de Irbit y Kiev, plantas que han sobrevivido hasta hoy día, ahora en manos de capital privado y por tanto con nombre propio URAL (IMZ) y DNEPR (KMZ).Tras investigar en busca del vehiculo más adecuado para el ejercito rojo, finalmente Stalin aprueba la producción en masa de la M-72, todo comienza en Moscu en el año 1941. A finales de 1941, debido al rápido avanze del frente enemigo, y las posibilidades de bombardeo por el ejercito aleman, la fábrica fue movida a la pequeña población de Irbit, ubicada en la zona de los montes Urales, nace IMZ (URAL). Desde 1941 a 1950 la motocicleta se produjo solo con fines militares, a partir de los años 50 se puso a disposicion de los civiles, y tambien se comenzo a producir en una planta localizada en Kiev, llamada KMZ (DNEPR), cerca del rio Dnepr. La M-72 es basicamente una BMW R-71 con ligeras modificaciones MOTOCICLETA ALEMANA BMW R-71 Las hipotesis sobre como los rusos comenzaron a fabricar esta motocicleta varian segun quien las cuente, evidentemente los rusos argumentan que fue botin de guerra, se importaron mediante terceros paises unas cuantas unidades de las BMW R-71 y se realizo un proceso de contra-ingenieria (ingenieria inversa), copiando segun ellos la BMW original.Las limitaciones de tiempo y de tecnologia, la perfección de las "copias" rusas y muchos otros detalles hacen pensar que en realidad la M-72 fue fruto de la colaboración entre Alemania y Rusia. El ministro Molotov, bajo las ordenes de Stalin, cerro un acuerdo con el ministro aleman Ribbentrop, por el cual Rusia aportaria a Alemania oro y las materias primas que tanto necesitaban para poder continuar la guerra, y Alemania aportaria tecnologia moderna a los sovieticos. Es mucho más creible que simplemente Alemania cediera a los sovieticos la maquinaria y los planos para fabricar las R-71 en rusia, que intentar creer que los rusos invirtieron la gran cantidad de tiempo y dinero necesarios para poder realizar una copia de una moto "robada", con partes muy complejas, teniendo en cuenta ademas que de haber sido un proceso de ingenieria inversa, los rusos hubieran podido simplificar algunas de las partes de la BMW que tenian una dificultad de fabricacion alta, en cambio los sovieticos siguieron las especificaciones de BMW coma por coma, produciendo una verdadera BMW R-71 rusa. Para los alemanes la BMW R-71 (en producción desde 1938 a 1941) era tecnologia obsoleta, ya tenian lista su BMW R-75 Con un motor más moderno (el motor de la R-71 fue heredado de la R-12) y con otras mejoras tecnologicas que hacian del nuevo modelo la motocicleta ideal para producción en masa, fue entonces muy conveniente paro los alemanes ceder este modelo a los rusos. FORMACION DE IMZ M-72 Despues de la guerra, en los años 50 el gobierno ruso dedico la planta de Irbit (IMZ URAL) a fabricar motocicletas con sidecar para el mercado civil, desplazo toda la producción de motocicletas militares a la planta de Kiev (KMZ / DNEPR), en la actualidad la planta de DNEPR tambien fabrica sus motocicletas para uso civil y se han consolidado como dos fabricantes bien diferenciados, avanzando en sus diseños por caminos diferentes. UNA IMZ EN LA ACTUALIDAD
Teniente de Navío Fusata Iida Ya antes conté la historia de Kenzo Kanno, un piloto japonés que antepuso su deber a su propia existencia. Sin embargo, no entran en la categoría de Kamikazes, ya que no despegaron con la intención de no volver, sino que las circunstancias los obligaron a tomar actitudes drásticas que se oponían a su propia existencia. Aquí voy a colocar algunas de estas historias, empezando por el primero de ellos, Fusata Iida. El último gesto del Teniente de Navío Fusata Iida El Zero A6M2 de Iida, el BI-151 6.10 Hs de la mañana del 7 de diciembre de 1941, 220 millas al norte de Oahu. En el portaaviones japonés Soryu los nueve Zero y los diecisiete Aichi 99 Val pertenecientes a la segunda oleada que atacará la base naval de Pearl Harbor calientan motores atentos a las señales del puente de comando del navío. El mando de los cazas del Soryu recae en el joven Teniente de Navío Fusata Iida, siendo su objetivo la base de hidroaviones de Kaneohe, situada al este de Oahu. A la señal, Iida acelera el motor y suelta el freno. El Zero recorre la cubierta alzando el vuelo seguido por los siguientes cazas y bombarderos, en pocos minutos todos los aparatos se encuentran en el aire dirigiéndose en perfecta formación hacia la base norteamericana. Los nueve Zeros de Iida serán precedidos en su ataque contra Kaneohe por la 5ª Unidad de Ataque de bombardeo horizontal compuesta por 18 Kates del Shokaku escoltados por la 4ª Unidad de Combate de cazas con 9 Zeros del Hiryu. Cuando los bombarderos van iniciar su ataque la base de Kaneohe ya presenta visibles destrozos ocasionados por los 11 Zeros del Shokaku y del Zuikaku de la primera oleada que la atacaron a las 7.48 hs. Como ya son las 9.00 hs. y como ya calculaban los pilotos japoneses y suponían, al pertenecer a la segunda oleada, en esta ocasión los norteamericanos no son sorprendidos, recibiendo a los atacantes una vigorosa defensa antiaérea. Kaneohe bajo ataque fotografiado desde uno de los Kate atacantes de la segunda oleada Los Kates bombardean los hangares y los hidroaviones estacionados, apoyados por el fuego de los cazas del Hiryu. Los cazas de Iiata entran en acción diez minutos más tarde,precediendo a los Val y volando en paralelo sobre la rampa de estacionamiento de la estación de hidroaviones, sembrando muerte y destrucción entre el personal y los hidroaviones PBY "Catalina. Los PBY-5 Catalina arden Iiata llama a sus cazas luego de la pasada, reuniéndolos en la vertical de Kaneohe. Sin embargo, no ha salido indemne de la pasada de ametrallamiento. Su Zero deja una estela combustible de los depósitos alares, perforados por los impactos de 12.7 mm de la defensa norteamericana. Aparentemente, el autor de los disparos fué el Chief Ordnanceman John William Finn, operando una de las ametralladoras de un Catalina. Con calmosa presencia de ánimo, el teniente Fusata Iida sobrevuela en círculos Kaneohe a la espera de que todos los cazas de su unidad vuelvan a la formación. Cuando está seguro de ello, sin decir una palabra, inicia una elegante caída de ala con su Zero volviendo en un pronunciado picado sobre la estación aeronaval de Kaneohe. Su Nº2, el Teniente de Navío Iyozo Fujida creyó que su líder se lanzaba para realizar una nueva pasada de ametrallamiento, inmediatamente invirtió su Zero en un rizo para seguir a Iida acelerando al máximo para situarse en el lateral de Iida, pero mientras descendían hacia los edificios del aeródromo Fujida se dio cuenta que el avión de su jefe pierde combustible a ojos vista en grandes cantidades y que la intención de Iiata no era la de efectuar otra pasada de ametrallamiento, sino de un último gesto de rebeldía ante un destino sellado. En eso, Iida lo mira directamente, se señala a sí mismo y señala el suelo, confirmando su intención. Sorprendido y entristecido, tiró hacia arriba la palanca de mando, abandonando el picado pero sin apartar la vista del Zero de Iida. El Zero continuó su picado, empezando a disparar sus armas de abordo a unos 200 mts de su objetivo, añadiendo más destrucción al playón de los PBY, enderezando violentamente hacia el edificio intacto de mayor tamaño que encontró en su trayectoria, que resulto el depósito de armas de Kaneohe, donde se estrelló con una terrible explosión. Los pilotos japoneses, luego de ver estrellarse a su jefe, se reagruparon y abandonaron Kaneohe satisfechos por haber conseguido alcanzar el éxito en la destrucción de su objetivo, pero conmocionados por el último gesto de Iida. En ése momento, sólo Iyozo Fujida intuyó el motivo, mientras regresaba al Soryu sin dejar de pensar en Iida. El mismo relató posteriormente que el Zero impactando en la estructura de la armería se repetía una y otra vez en su cabeza. Y en su interior no pudo evitar sentir algo de envidia y un profundo respeto por su superior. Entendió que Fusata Iida debió de darse cuenta que con la avería no podía regresar al Soryu, y que no iba a sobrevivir. Si trataba de volver, su caza se precipitaría sobre el océano y en las frías aguas que reinaban en diciembre no había ninguna posibilidad de ser rescatado a tiempo, ni la flota no podía destacar a ningún buque por él. Su muerte hubiese sido inútil. Bajo el patrón de conducta japonés de aquella época, una opción acertada. Su vida estaba sellada en el momento de ser alcanzado, no podía regresar al portaaviones. Un piloto occidental seguramente hubiese optado por escapar de la situación, saltando en paracaídas y resignándose a ser prisionero, pero hay que tener en cuenta que el código del Bushido japonés no aceptaba la rendición. Iida fue consecuente con ese código y optó por sacrificarse causando el mayor daño posible al enemigo en el proceso. Sin embargo, fue una decisión tomada en un momento de desesperación o resignación, cosa que sólo Iida podría contestar, pero no una determinación preconcebida o pensada antes de decolar. Su intención era regresar con vida, no perderla en el ataque, por tanto no podemos considerarlo un Kamikaze. Los norteamericanos, a pesar de estar furiosos con el ataque sorpresivo japonés, no dejaron pasar el gesto de Iida. Reconocieron el valor del piloto y le dieron un entierro con honores militares. Los restos mortales de Iida El entierro con honores militares Aquí va la segunda. Otro involuntario Kamikaze en Pearl Harbor, el segundo pero el primero contra un buque. "El USS Curtiss recibe un dudoso honor" El USS Curtiss en 1940, a pocos meses de entrar en servicio A la 9.10 Hs, el tender de hidroaviones USS Curtiss se encuentra anclado equidistante de Pearl City y la isla Ford, en la orilla opuesta de la fila de acorazados norteamericanos. La segunda oleada de ataque japonesa ha encontrado una fuerte oposición antiaérea, como ya habíamos contado, lo que no impide que realicen su misión con una metódica y terrible efectividad. Los Val del Akagi se aprestan a decolar el 7 de Diciembre de 1941 Uno de los Aichi D3A2 del Akagi, en este caso el AI-208 El Aichi Val con la identificación de cola AI-225 del Akagi pica lanzando sus bombas sobre el Arsenal de la Marina e inicia la recuperación del picado sobre la isla Ford. Justo en ese momento es alcanzado por el fuego antiaéreo, posiblemente por los antiaéreos del crucero ligero USS Raleig. Tocado en el momento de la pérdida de velocidad, el piloto utiliza la poca potencia que le queda al motor para pivotear sobre el ala derecha y dirigir el averiado bombardero en picado hacia el puerto, seguido por una espesa cola de humo negro. La última visión de algunos tripulantes del Curtiss, un Val picando arrastrando una cola de humo detrás después de ser tocado El piloto en un primer momento localiza un grupo de destructores en el Middle Loch ,dirigiéndose hacia ellos, pero seguramente entiende que las averías son graves y no podrá alcanzarlos. En el camino, divisa al Curtiss y no duda en lanzarse contra él. La acción es vertiginosa, el Val pica contra el tender de hidroaviones perseguido por la artillería antiaérea de todos los buques de la zona, el piloto consigue mantener la trayectoria y estrella su avión contra la grúa de hidroaviones de estribor. El Curtiss arde tras el impacto del Val El impacto es tremendo y de inmediato se declara un gran incendio, restos incandescentes y una napa de fuego caen por toda la cubierta en donde los hombres corren aterrorizados de un lado para otro para evitar la lluvia de esquirlas y restos inflamados, algunos de ellos se lanzan al agua convencidos de que el buque está sentenciado, otros, los menos afortunados, quedan tendidos heridos o muertos diseminados sobre la castigada cubierta. La identidad del piloto, aún hoy es desconocida, ya que con el hundimientop del Akagi desaparecieron los registros donde constaban quienes volaron con cuales aviones el 7 de diciembre de 1941. Sin embargo, he logrado reducir esa incógnita a sólo tres nombres, de los cuales posteriormente descarté a uno (Ohta). Los pilotos serían Ohta, Honma y Shimakura. Cualquiera de ellos podrían ser, ya que el comandante de la unidad, Zenji Abe, líder de la Buntai de que se había perdido este shoutai, sabía que su compañero de ala o Nº2, Ohta, derribado por Ken Taylor, voló el AI-211 y él mismo, voló el AI-210. El resto, queda desconocido quién voló qué. Pero esos otros dos son los pilotos que no volvieron aparte de Ohta. Así que uno de ellos fué el involuntario Kamikaze. Según la leyenda, en el puente de mando un marinero localiza un cadáver intacto: El del piloto japonés, que ha quedado con un rictus en la cara parecido al de una sonrisa, pero lo que realmente desconcierta a los americanos es que lleva un anillo de la universidad de Oregon. Volviendo al Curtiss, el fuego atrajo a otros bombarderos que buscaban blancos por abatir, debiendo entablar una batalla de la que a duras penas salió, con la pérdida de 19 tripulantes y un duro castigo. El Curtiss pasó a la historia como el primer buque alcanzado intencionalmente por un avión. Pero, a pesar que muchos lo señalan como el primer buque alcanzado por un kamikaze, esto no es así, ya que quienquiera que fuera el piloto, Honma o Shimakura, no partieron sabiendo que se inmolarían, sino que tomaron una decisión impulsados por el momento en que se encontraban y su segura no supervivencia.
Batalla de Darwin Goose Green La artillería antiaérea terminó haciendo fuego de superficie Mi intención haciendo éste informe es homenajear a todos los combatientes argentinos de Malvinas, después de la guerra la junta militar que presidía el país tomó la decisión de “esconder” el tema Malvinas para ocultar todas las miserias allí vividas. Luego con la llegada de la democracia y con la intención de dañar aún más la imagen ya deteriorada de las fuerzas armadas argentinas se decidió ocultar también sus grandezas. Por lo que tanto por parte de la dictadura militar como así también de los sucesivos gobiernos democráticos se ha vivido un proceso comúnmente llamado de Desmalvinización. Esto ha tenido un profundo impacto en los ex combatientes, ya que la imagen que se ha creado de ellos es de unos pobres niños indefensos que sólo lloraban y tenían miedo y frío. Mi idea es revertir con mi granito de arena esa imagen y mostrarlos como lo que en realidad fueron: VERDADEROS HÉROES que lucharon por su PATRIA. Para ello que mejor que contar con sus propios relatos. Batalla de Darwin La posición de Darwin no era de gran importancia estratégica, por lo tanto los británicos pudieran haberla ignorado y proseguir con su marcha hacia Puerto Argentino, pero ante las pérdidas sufridas en San Carlos, y el temor a la desmoralización del pueblo británico al todavía no recibir noticias de una victoria de importancia en el conflicto, se decidió atacar a la guarnición argentina de Darwin – Pradera del Ganso. En teoría sería una victoria rápida y fácil pero los hechos demostraron lo contrario. A continuación les dejo un texto basado en el relato del entonces Subteniente Claudio Oscar Braghini, Jefe de la Tercera Sección de la Batería “B” del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601 (GADA 601) del Ejército Argentino.. A través de éste relato se podrá valorar las vivencias del soldado argentino durante este combate. Durante el combate del primero de mayo la RAF había reconocido la ubicación de las piezas de artillería antiaérea argentina., esto obligó a hacer un cambio de posición. Primero se realizó un reconocimiento de la zona, ya que el lugar por donde se debería transitar estaba sembrado de bombas beluga, que no habían estallado dado a la baja altitud de la que se lanzaron. Las piezas se debían trasladar a lo largo de 1,5 Km. y deberían estar en funcionamiento para las primeras horas del 2 de mayo. Si bien la distancia es corta, sólo se disponía de un tractor para remolcar 2 piezas Oerlikon Contraves de 35mm, de 6000 Kg. cada una, un radar Sky Guad de unos 5900 Kg., dos grupos electrógenos de campaña de 900 Kg. y 280 cajones de munición. Esto requirió un esfuerzo desmedido por parte del personal que se hallaba reducido a la mitad, ya que el resto del personal estaba en Puerto Argentino, no pudiendo ser trasladado, dado que los helicópteros de la Base Aérea Cóndor estaban ocupados en el helitransporte del RI 12 desde Puerto Argentino hacia Darwin. A pesar de todo la sección ya estaba operando con las primeras luces del día 2 de mayo. Para evitar la sorpresa del ataque enemigo del 1ro de mayo, se optó por trabajar en “alerta rojo” permanente, ya que la sección se encontraba a unos 80 Km. de Puerto Argentino y la característica del terreo posibilitaban a los Sea Harrier atacar a muy baja altura sin poder contar con la alerta temprana proveniente de los radares de vigilancia de Puerto Argentino. En lo referente al personal, éste régimen de operación representaba un agotamiento físico extremo, que sólo se podía apalear con el descanso nocturno, el cual se veía permanentemente interrumpido por alertas provenientes de Puerto Argentino, el fuego naval de hostigamiento británico o por algún vuelo de reconocimiento detectado por el radar ELTA de la Fuerza Aérea ubicado cerca de la posición. Pero no había otra opción a pesar de no contar con el personal necesario para efectuar los relevos en los puestos de combate, ya que por las características de la situación no se puede descuidar la vigilancia aérea “ni por un minuto”, frase que no es retórica, sino producto de cálculos matemáticos. Un avión de combate, como el Sea Harrier, tiene una velocidad de ataque de entre los 250 y 300 metros por segundo. Teniendo en cuenta el alcance máximo del radar de exploración del director de tiro Sky Guard es de 16 Km. y suponiendo que no exista ningún tipo de desnivel en el terreno que provoque ángulos muertos o zonas ciegas de exploración, y que además el Harrier vuele a más de 50 m de altitud, éste sólo podría ser detectado a los 16 Km. El tiempo que volando a 300 m/s tarda en recorrer esta distancia es de 53,3 segundos (menos de un minuto); pero en este tiempo el Harrier estaría sobre la posición y sería demasiado tarde para combatirlo. La distancia máxima desde la cual se puede abrir fuego sobre el aparato, es la de 4 Km. de distancia del director de tiro, siempre y cuando la “adquisición” y el seguimiento del blanco (avión) por medio del radar se haya iniciado, dos o tres segundos antes que la máquina enemiga alcance esta distancia. Así que los tiempos se ven reducidos de la siguiente manera: vuelo desde los 16 Km. hasta los 4 Km., 40 segundos, menos 3 segundos necesarios para la “adquisición y seguimiento” representan 37 segundos, y esto en condiciones ideales, que no eran precisamente las de Malvinas. Todo esto produjo un enorme desgaste e el personal que debía estar mirando la pantalla del radar con suma atención desde la mañana hasta entrada a la noche, lo mismo para los jefes de pieza y sirvientes de munición, que debían estar en su posición al la intemperie durante todo el día y con la rigurosidad del clima. Pero semejante régimen valió la pena el 4 de mayo a las 13:45 hs, se detectaron tres ecos en la pantalla del radar. Se hicieron todas las comunicaciones pertinentes. El Subtte Braghini con su operador de pantalla del radar, el Cabo Primero Ferreyra permitieron la aproximación de los tres Harrier hasta una distancia de 5 Km. sin “adquirirlos”, de esta manera el enemigo no cuenta con una adquisición temprana y no puede lanzar un misil antirradar. En el monitor de TV apareció la imagen del Harrier aproximándose a gran velocidad en vuelo rasante. Braghini disparó la primer ráfaga, pero ésta dio en tierra, delante de la aeronave. Los proyectiles explotaron delante de la trompa del aparato y éste se alejó inmediatamente haciendo maniobras evasivas en zig-zag. El Subteniente esperó a que el aparato se estabilizara y oprimió nuevamente el pulsador de fuego. La ráfaga lo tomó de lleno, provocó probablemente el estallido de sus depósitos de combustible y produjo el desprendimiento completo de su plano izquierdo. Envuelto en llamas, el Harrier, perdió horizontabilidad, levantó su trompa en forma exagerada, giró sobre su eje longitudinal y se precipitó a tierra. En el primer impacto el piloto fue despedido de su cabina junto con el asiento eyectable. Su paracaídas se abrió y quedó enredado en una alambrada. Los restos del avión convertidos en una bola de fuego, se elevaron nuevamente, pasaron sobre unas posiciones de infantería, produciendo quemaduras a dos soldados, y finalmente quedaron desperdigados sobre la cabecera de la pista (aeródromo de Darwin). Más tarde se encontró, aún sujeto a su asiento, el cadáver de su piloto, Teniente Nick Taylor de la Royal Navy. El Sea Harrier tenía la matrícula XZ – 450 y pertenecía al escuadrón 800. Mientras este avión se precipitaba a tierra, con el director de tiro se adquiría un segundo aparato, que arrojaba sus bombas para perder peso y poder alejarse de la zona. Se abrió fuego y se le ocasionó algún daño ya que se retiró dejando una extensa columna de humo. El tercer Harrier se alejó sin causar daño alguno. Más restos del Sea Harrier En este segundo ataque se comprobó que el cambio de posición de la sección había sido provechoso, ya que este ataque vino en dirección opuesta al anterior, probablemente con la intención de atacar el material de defensa aérea en su anterior posición, para así poder operar lego con total impunidad. También fue acertado operar continuamente en alerta roja, ya que se comprobó que no se podría contar con un alerta temprana proveniente de Puerto Argentino debido a la distancia que los separaba. Luego de este ataque la aviación enemiga sólo se limitó a hacer vuelos de reconocimiento, manteniéndose a distancia. Nuevamente en los días previos al avance terrestre se empeñó en ablandar las posiciones de infantería, empleando en esta oportunidad Chaff (partículas metálicas) para engañar el radar, pero sin éxitos, ya que siempre fueron recibidos por el nutrido fuego del GADA 601 del ejército y los cañones de 20 mm de la Fuerza Aérea ubicados cerca de la pista. Muchas veces los Harrier se alejaron de la posición con averías y en una oportunidad uno de ellos estalló en el aire a unos 5000 m de la posición, cayendo en el mar. A partir del 27 de mayo, se comenzó a recibir un nutrido fuego de artillería sobre la pista y también sobre las posiciones de infantería. El 28 luego de el bombardeo de artillería se comenzó a recibir el fuego de armas portátiles, pudiéndose ver por la noche la trayectoria de las balas trazantes. Desde la posición no se sabía a ciencia cierta qué ocurría en el frente. La artillería de campaña propia, a órdenes del Teniente Primero Chanampa que contaba con tres obuses Otto Melara 105 mm abrió fuego toda la noche y el día siguiente hasta agotar la munición. El 28, por la mañana no se sabía que había ocurrido la noche anterior en Darwin, desde el puesto de comando de la Fuerza Aérea, se avisó que aviones propios atacarían a las tropas británicas. Minutos después aparecieron dos Pucará provenientes de Puerto Argentino, que descargaron sus armas a 4 Km. de la posición de las piezas de la sección del GADA 601, en un principio se pensó que habían errado el blanco, pero no era así, durante la noche los británicos habían sobrepasado las primeras líneas y estaban muy cerca de la posición. De inmediato se reinició el fuego de la artillería de campaña propia, reforzado por el de las coheteras de Pucará, montadas en forma ingeniosa por personal de la Fuerza Aérea sobre un tractor y en un caballete. Al poco tiempo se vieron bengalas en el horizonte y tropas desplegadas en formación en cadena al norte de Pradera del Ganso. No se sabía si era tropa propia que se replegaba o británicas que avanzaban. El sector por el que avanzaban tenía unos 2000 metros de largo por unos 700 de ancho, libres de obstáculos. La duda no tardó en desaparecer, ya que el personal de las piezas de artillería antiaérea de la Fuerza Aérea informó por radio que recibía fuego proveniente de armas portátiles, inmediatamente uno de las cañones de 35mm del GADA 601 del ejército abrió fuego sobre los ingleses, era el subteniente Braghini, que estaba junto al Cabo Rubina y el Cabo Gallo, que actuaban como sirvientes de munición, mientras los soldados acarreaban continuamente munición hacia la pieza. Los cañones bitubo, con una cadencia cada uno de unos 550 disparos por minuto, resultaron un arma terriblemente eficaz en el tiro terrestre, pues los cuerpos de los británicos que integraban el pelotón más próximo a la pista quedaron esparcidos en el terreno. Por la radio se escuchó al vicecomodoro Pedrozo (jefe de la FAA del lugar) decir ¡Muy bien GADA, sigan así, denle duro….! EL GADA 601 abriendo fuego contra la infantería británica. Oerlikon contraves de 35mm abriendo fuego Así se continuó tirando por bastante tiempo, siempre buscando la mayor concentración de tropas. Estos procuraban llegar hasta una quebrada o replegarse detrás de una colina. En una ráfaga el cañón quedó atascado por una vaina trabada en la recámara, ya que por la gran cantidad de munición que se estaba empleando, ésta empezó a entrar sucia con tierra y pasto, como consecuencia del fragor del combate. El Cabo Gallo, se encargó de desatascar la vaina. Este breve lapso de uno o dos minutos, permitió a los británicos llegar hasta una escuelita distante a unos 800 m del cañón. Repentinamente se oyó un silbido agudo, proveniente de un proyectil de mortero, los hombres se cubrieron con la estructura de lapieza, pero el proyectil cayó a unos 300 m de la posición. Poco después los Sargentos Ayudantes Tarditi y Fernandez informaron que veían fogonazos de armas portátiles provenientes de la ventana de la escuelita. Braghini apuntó el cañón sobre la base de la estructura de dos pisos. Pedazos completos de ella desaparecieron al hacer impacto los proyectiles y se incendió luego. También recibió un impacto directo de una de las piezas de 105 mm de la artillería de campaña. Minutos después sólo quedaba de ella, parte de la estructura metálica y las cañerías, el resto que era de madera, había sido consumido por las llamas. Entre tanto, los tiros de mortero se acercaban cada vez más a la posición. Braghini ordena a sus hombres tomar cubierta, pero el Cabo Primero Di Salvi responde “no se preocupe mi Subteniente, tiran como la mona, están pegando en el mar”. Los británicos intentaban rodear la posición para atacar por el flanco y la retaguardia. Uno de los proyectiles se incrusta en el panel del grupo electrógeno dejando sin energía a la pieza. Se podría haber continuado manualmente haciendo fuego de superficie, pero esto no habría sido efectivo en caso de un ataque aéreo. Por lo tanto Braghini ordena a sus hombres que se dirijan hacia la otra pieza para mover su grupo electrógeno de unos 900 Kg. que había que mover nos 100m cuesta arriba y empujándolo los propios hombres ya que no se podía contar con el tractor. El avance enemigo por el norte había sido frenado, pero como respuesta habían intensificado el fuego de mortero sobre la posición. Mientras se intentaba sin mucho éxito mover el grupo electrógeno alguien gritó “¡a tierra!”, el impacto dio a unos 5 m de la pieza que se había estado utilizando hacía unos instantes. Como ya no quedaba nadie en esa pieza, la explosión sólo produjo daños materiales. Perforando parte de la estructura del cañón y el grupo electrógeno. Ante la imposibilidad de hacer uso del cañón Braghini ordenó al personal tomar cubierta en sus pozos, cuando estaban haciendo esto un Harrier arrojó una bomba “beluga” sobre el cañón que ya se encontraba fuera de servicio. Su puntería fue mala. La mitad del ramillete cayó en el mar y el resto en la costa a unos 80 m de la pieza. Cañón Oerlikon Contraves de 35mm que derribó un Sea Harrier de la Royal Navy, un Harrier de la RAF, y detuvo el avance de dos companías de paracaidistas, provocándole grandes bajas, que incluyeron al comandante de la companía "C", Mayor Hugh Jenner, herido en acción. Una publicación británica comentó al respecto “En el sitio más alejado de Goose Green, una estrecha lengua de tierra que avanza hacia el este, había unos cañones dirigidos por radar que llevaban todo el tiempo acosando al Regimiento 2 de Paracaidistas; cuando por fin dejó de llover Keeble organizó una incursión aérea con los Harrier. Tres Harrier aparecieron rugiendo sobre el oeste lanzando paquetes de bombas antipersonales que estallaron con fuerza estremecedora. Después de esto – comenta Keeble- disminuyó notablemente la intensidad de la batalla. Entonces tuve por primera vez la sensación que habíamos ganado, de que contábamos con la victoria. Estaban rodeados, era como la última resistencia del General Custer” (1). Este ataque evidencia los daños ocasionados a los británicos, ya que se vieron obligados a utilizar aviones Harrier, para bombardear una pieza aislada, blanco normalmente poco rentable. (1) The Sunday Times insight Team “Una cara de la moneda – La guerra de las Malvinas” Editorial Hispanoamérica. Buenos Aires, 1983, Pag 342. Bibliografía: - Malvinas: Relatos de soldados. Biblioteca del suboficial Volumen Nº154, pag 144 – 150. Mis otros post “La Guerra Aeronaval de Malvinas” “Malvinas –Historia, Imágenes, Videos y Libros-“

Feliz dia de la Patria a todos!!!!!!!!! Que es lo mas lindo que dios nos dio carajo!!!!!!!¡Oíd, mortales, el grito sagradolibertad, libertad, libertad!Oíd el ruido de rotas cadenasved el trono a la noble igualdad.Ya su trono dignísimo abrieronlas Provincias Unidas del Sur.Y los libres del mundo responden:Al gran Pueblo Argentino, salud...¡Al gran Pueblo Argentino, salud!Y los libres del mundo responden:Al gran Pueblo Argentino, salud...Y los libres del mundo responden:¡Al gran Pueblo Argentino, salud!Sean eternos los laurelesque supimos conseguir,que supimos conseguir:coronados de gloria vivamos,o juremos con gloria morir,o juremos con gloria morir,o juremos con gloria morir.Viva la Patria!!!!!!!!Viva la Patria!!!!!!!!Viva la Patria!!!!!!!!