E

EstopareceGuantanamo

Usuario

Primer post: 11 ene 2009
109
Posts
553
Puntos totales
327
Comentarios
Persecución ideológica de Clarín
Persecución ideológica de Clarín
InfoporAnónimo12/6/2010

Persecución ideológica de Clarín Bajo el título “Télam profundiza su perfil oficialista”, el diario Clarín aprovecha para denunciar a por los menos tres periodistas de la agencia de noticias. Los “acusa” de haber trabajado como prensa de Luis D´Elía y de las Madres de Plaza de Mayo. Marcelo Cena y Héctor Sánchez son dos periodistas profesionales que desde hace muchos años reivindican para sí la libertad de escribir y pensar en concordancia con sus ideales. Lo mismo sucede con Gabriel Fernández, recientemente promovido como Gerente de Noticias, a quien “acusan” de “Chavista”. Al diario Clarín le caben las palabras con que Ryszard Kapuscinski titula uno de sus libros: Los cínicos no sirven para este oficio. Para el periodista polaco, el periodismo ha ido cambiando sus objetivos, de la búsqueda de la verdad a la disputa política de ideas para concluir en esta etapa, donde a escala mundial los dueños de los medios militan por imponer la idea de que en el periodismo no vale la búsqueda de la verdad, ni la disputa política sino la comercialización de la noticia. En esa línea de pensamiento, cuanto más se espectaculariza su producción, más dinero se puede ganar con ésta. Pero éste no es el límite de Clarín. Con informaciones como las que nos convocan ya pasó a estigmatizar y desatar una persecución ideológica a los periodistas de Télam, señalándolos como adherentes a un sector político-social que -en opinión de ese medio- no merece tener quien le escriba. De la espectacularización de la noticia y la pelea con el Gobierno, Clarín pasó ahora a denunciar a trabajadores, cuestión que debería incluirse en un periodismo clasista y botón, y a denigrar organizaciones y países que no coinciden con la línea política del diario. El Grupo Clarín, mientras cínicamente intenta convertir en delito el compromiso político, no permite la organización de sus trabajadores en comisión gremial interna, en clara violación a las leyes nacionales y los tratados internacionales. El Grupo, denunciado por incumplir fallos judiciales en favor de la libertad sindical, se erige en una especie de “Estado paralelo” que ahora emprende contra los trabajadores aprovechando la impunidad que le otorga ser un monopolio mediático de alcance nacional, que tiene cooptada a la conducción de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), lo que deja casi sin defensa social y sindical a los trabajadores agredidos. LA GREMIAL respalda a la Comisión Interna de la Agencia Télam -que se pronunció en defensa de sus compañeros-, y se suma al pronunciamiento en favor del derecho de Cena, Sánchez y Fernández de escribir lo que piensan, derecho de todo trabajador de prensa, al tiempo que convoca a todos los trabajadores a seguir en la tarea de recuperación del gremio. Por LA GREMIAL: Facundo Martínez, Analía García, Tato Dondero, Néstor Piccone. Aunque la nota no lo diga, el botonazo que la firma es Alejandro Alfie. Nota original

0
0
A
Abanzados
InfoporAnónimo1/9/2011

ABANZADOS El tema se manejaba a nivel local, pero ayer cruzó las fronteras cuando se ocuparon del asunto las agencias internacionales. Todo empezó cuando Macri escribió el 4 de enero en Twitter: “Hoy recorrimos la 1 11 14. Q bien qdo es trabajo d pavimentación interna! Y estamos muy abanzados” y desató una ola de comentarios. No por el trabajo en la villa, sino por la “b” en lugar de la “v” en “abanzados”. Las burlas se multiplicaron al infinito en la red y ése fue el centro de la información que se desparramó por el mundo. Nadie hizo énfasis en otro tweett, escrito por el propio Macri poco después: “Fe de erratas. Quise decir avanzados”. http://www.pagina12.com.ar/diario/principal/index.html Porque la derecha no sólo es ladrona e inepta, sino profundamente ignorante. No sirve ni el que le escribe los tweets...

0
0
A
A Vargas Llosa no hay que hacerle el favor - Eduardo Galeano
InfoporAnónimo3/8/2011

Entrevista a Eduardo Galeano “A Vargas Llosa no hay que hacerle el favor de atacarlo ni de tirarle huevos podridos” Por Tomás Forster El escritor uruguayo opina sobre la polémica que surgió con el Premio Nobel de Literatura, analiza el surgimiento del kirchnerismo en la Argentina y critica la decisión de “Pepe” Mujica de seguir instalando pasteras en Uruguay. A partir de las primeras décadas del siglo XIX, Occidente comenzó a engendrar uno de los parásitos indisolubles del capitalismo contemporáneo: la burocracia. La literatura rusa de esa centuria, con Nikolái Gógol y Fiódor Dostoievski como referentes esenciales, puso en el centro de la escena a ese hombre aparentemente anónimo, apático y gris que era el empleado administrativo. Pero fue, posteriormente, en la obra de Franz Kafka, cuando lo burocrático apareció como un elemento omnipresente, capaz de atravesar todas las esferas de la vida social. A los tres escritores, la historia del siglo XX les daría la razón con creces. Los tres, sin dejar de estar condicionados por las complejidades de las distintas épocas que transitaron, fueron capaces de desentrañar uno de los rasgos más trágicos e inevitables de la era moderna. Sin que sus reflexiones apuntaran directamente a un horizonte político, vislumbraron el sombrío desenlace que le esperaba a la humanidad a lo largo del siglo XX. El poder burocrático, el saber técnico-racional que le otorgó razón de ser no sólo se puso al servicio de dos guerras mundiales, sino que desfiguró a revoluciones que emergieron llenas de potencialidad creadora. Pasada una década del siglo XXI, un escritor nacido en orillas alejadas y sureñas, de importancia ineludible para los pueblos que luchan y no se resignan, resiste a esa forma de vida desapasionada y gélida. Lejos de sentir indiferencia por el orden desigual que impone el sistema, en su faceta neoliberal actual, alguna vez Eduardo Galeano expresó que “al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. Caminante incansable a través de diversos géneros literarios, constructor de frases que se arraigaron en el imaginario militante, geólogo de la memoria olvidada de un continente debajo de capas cimentadas durante 500 años de opresión, Galeano mantiene una frescura y una sensibilidad extraordinarias. Llano y fraterno, simple y hondo, a la vez, de hablar pausado como buen oriental, el autor de El libro de los abrazos se entregó a una entrevista a fondo con Tiempo Argentino. Sin perder de vista el rumbo, se embarcó en un viaje con varias escalas: su relación con la escritura, la infancia, el exilio, la vida en Montevideo, la polémica que disparó la presencia del premio Nobel en la inauguración de la Feria del Libro, la actualidad política que vive Latinoamérica, los sucesos que conmueven a Medio Oriente y al Magreb e, incluso, motivado por su amor a la redonda, habló sobre el fútbol uruguayo, jugó para el lado de los que defienden la técnica y la fantasía, y les tiró un caño a los que sólo piensan en ganar a cualquier precio. –En varias ocasiones afirmaste tener siempre el mismo pánico a la hoja en blanco, que escribir te cuesta tanto como la primera vez, ¿ese rasgo explica la vitalidad que mantiene tu escritura? –Así parece. Siento el mismo pánico de la primera vez. Es la prueba de que no me jubilé ni me burocraticé. En el momento de ponerme a escribir me tiemblan las rodillas, transpiro y se me seca la boca como la primera vez. Es como no perder las ganas de hacer el amor e, incluso, sentir como sí fuera la primera vez. Al margen del paso del tiempo, de los muchos libros que escribí, cada página en blanco siempre va a ser la primera página, la primera vez, y así logro que mi escritura le escape a la rutina. –¿Cuál es el recuerdo del botija que fuiste? –Tuve una infancia muy mística. Tenía metida la certeza de una especie de deber espiritual. Estaba muy influenciado por la educación católica que recibí. Pero ya de adolescente tomé nota de que lo mío era el pecado (risas). También, como todos los uruguayos, quise ser jugador de fútbol pero era un patadura sin redención. Y ahí me quedé navegando sin agua, hasta que empecé a tratar de dibujar y escribir. Lo primero que publiqué fueron caricaturas políticas, a los 14 años, en el semanario socialista El Sol. Pero por ese lado no prosperaba mucho la cosa y empecé a escribir y a sentir ese pánico a la hoja en blanco que me persigue hasta hoy en día… –¿Qué es lo que perduró de aquel niño y de aquella formación inicial en tu relación adulta con la escritura? –Supongo que uno es la suma de todas esas búsquedas, que uno anda en la vida dando palos de ciego, hasta que encuentra algo que lo envuelve y lo apasiona. Lo que más me ha marcado son las ganas que tuve y sigo teniendo de pintar y dibujar. Eso lo pude resolver porque pinto escribiendo. Así sea narrar un hecho que ocurrió, una sensación o una idea, tengo que cerrar los ojos y verla como imagen. Si no consigo convertirla en imagen, no logro escribir sobre ella. –¿Cuáles son los ejes y elementos más esenciales de tu obra? –Ante todo, la libertad. Nunca me obligué a escribir nada, escribía y sigo escribiendo lo que voy sintiendo. Las pocas veces que cometí el imperdonable pecado de obligar a la mano a escribir lo que la conciencia dicta, nunca me sentí bien. El resultado no era espontáneo ni verdadero. Con los años fui adquiriendo ese derecho a escribir lo que siento de veras, y también la posibilidad material de hacerlo, porque tengo la suerte, el privilegio en este mundo, de que mi vocación coincide con mi trabajo. Vivo de lo que escribo. La mayoría de la gente vive a contracorazón, en actividades que no tienen nada que ver con lo que quisieran hacer. –¿Cómo vas desarrollando el proceso de la escritura? –Cada texto minúsculo, chiquito, de esos que me gustan escribir a mí, es el resultado de muchas tentativas. Escribo tachando. Eso me lo enseñó Juan Rulfo. El escritor admirado y el amigo fraterno. Nos conocimos hace muchos años, entre largas caminatas, charlas y silencios. Rulfo me mostraba los lápices que tienen la goma de borrar atrás y el grafo del otro lado, y señalando el culo del lápiz me decía: “Se escribe con este lado, y señalaba la goma, más que con este, y señalaba el grafo.” Luego, fui descubriendo un estilo propio. Construyo mosaicos en baldositas pequeñas, de diversos colores, que van armando una historia grande cuando se juntan entre ellas. –¿Estás preparando un nuevo libro? –Sí, escribo sin cesar porque es lo único que sé hacer. Pero soy muy lento, como las vacas uruguayas que son de parición lenta. Cada libro me lleva cuatro años, cinco, a veces más. Y no me gusta hablar de lo que escribo, porque después pierdo las ganas de escribir y de contar historias sí las cuento demasiadas veces. –¿Qué significó el exilio en tu vida? –El exilio nació como una penitencia y terminó como una etapa de creación muy importante. “Gracias” a la dictadura militar de mi país pude escribir la trilogía Memoria del fuego. Los milicos fueron casi los coautores, porque me obligaron a desprenderme de mis ocupaciones diarias. Ocurre que cuando uno está tan enganchado en las urgencias de la tarea cotidiana y, en aquel entonces yo estaba muy ocupado por el oficio periodístico y por tareas militantes, cuesta encontrar los huecos para la escritura más libre. Y el exilio me permitió armar ese rompecabezas de la historia americana que es Memoria… –¿Por qué volviste a elegir a Montevideo como tu lugar en el mundo? –Me gusta vivir en Montevideo. Es la ciudad donde nací, aunque no es por eso porque nadie te pregunta donde querés nacer. Pero, en verdad, elegiría una y otra vez a mi ciudad porque se puede respirar y caminar, dos derechos que no existen en otras ciudades importantes. –Grandes escritores, de diversas ideologías, lograron que sus prejuicios, su mirada individual del mundo e, incluso, su posición política se vieran superados por la profundidad y amplitud de su obra. En el caso de la llamada literatura comprometida, ¿cómo lograr que la palabra no quede aprisionada por la realidad inmediata? –Yo hago literatura comprometida, es lo mío. Me siento muy comprometido con el oficio literario que, para mí, es un oficio solidario. El peligro está siempre en el discurso de cotillón, en convertir lo que uno escribe en una pancarta y eso es completamente inútil, porque uno terminaría escribiendo mensajes para los convencidos. Y nada más que eso. La literatura que llega realmente es la que transmite misterio, electricidad de vida, y las ideas están adentro pero no se tienen que notar de un modo implícito. Por eso siempre digo que trato de plasmar una literatura senti-pensante. Mi lenguaje quiere ser capaz de unir a la razón y el corazón porque la literatura, cuando es nada más que pensante, corre el riesgo de ser frígida, y cuando es sólo sentimental, corre el riesgo de volverse cursi. –En los últimos días se desató una polémica, en el ámbito intelectual y cultural nacional, acerca de la presencia de Mario Vargas Llosa en la inauguración de la Feria del Libro de Buenos Aires, ¿cuál es tu mirada al respecto? –Creo que, en todos los planos de la vida, las prohibiciones prestigian lo que prohíben. A este señor no hay que hacerle el favor de atacarlo ni de tirarle huevos podridos porque, probablemente, es lo que más le conviene. La mejor publicidad que puede tener algo o alguien, un producto o una persona, lo que sea, es la prohibición. Los ejemplos históricos abundan. La ley seca fue el origen de la fortuna de Al Capone. Recuerdo, en mi caso, lo que paso con Las venas abiertas de América Latina. Apenas se publicó, nadie le hizo caso, ni mi familia lo leyó (risas). Hasta que las dictaduras militares lo prohibieron y, a partir de ese momento, súbitamente el libro empezó a ser interesante, y eso ocurrió como un año y pico luego de salir la primera edición. –En esta última década, en esta parte del mundo surgieron varias experiencias políticas novedosas y transformadoras. ¿Cómo creés que se insertó, en esta época, la Argentina gobernada por el kirchnerismo? –Es parte de una ola existente que me parece muy positiva. Por suerte, esto está ocurriendo en muchos lugares de la región. Hay una energía de cambio que está dando resultado, con las formas y realidades propias de cada país. –¿Y por dónde pasan las posibilidades de cambio estructural para Latinoamérica? –Hay que recordar que el país más independiente, del siglo XIX, fue el Paraguay de los López, aniquilado por no estar atado a la banca británica, sin depender de esos préstamos que estrangulaban la libertad. Fue el primer país que tuvo un desarrollo hacia dentro, no orientado al mercado mundial dominado por el imperio de turno. Este es un momento muy importante, porque después de aquellos años, se está recuperando progresivamente esa tradición de dignidad. Hay numerosos signos de que este es el camino para seguir avanzando. Hay que decir, también, que el patriotismo parece un privilegio de los países ricos, que predican el librecambismo para afuera pero son ultraproteccionistas puertas adentro. Cada vez que empezamos a preocuparnos por nosotros mismos, a defendernos, nos acusan de populistas, demagogos, porque buscan desgastar estos procesos políticos. –¿Cuál es tu balance de lo que viene siendo la presidencia de Pepe Mujica en Uruguay? –El balance es positivo, sin duda. Pero Uruguay está teniendo la contradicción que más me preocupa y que se encuentra en todos estos gobiernos con ganas de cambiar la Historia. Es la contradicción entre búsqueda de más justicia social y la causa ecológica. Les cuesta reconocer que los derechos de la naturaleza y los Derechos Humanos son dos nombres de la misma dignidad. Entonces, uno se encuentra con gobiernos que están aliviando la pobreza pero, por otro lado, siguen incurriendo en el tradicional pecado latinoamericano de entregar sus recursos a cambio de nada. En Uruguay, el gobierno de izquierda sigue recibiendo, como si emanaran del cielo, a las plantas de celulosa que arrasan la tierra, que envenenan el aire y te secan el agua. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. Es algo que debe cambiarse en toda la región. Por suerte, ahora, países como Bolivia y Ecuador establecieron constitucionalmente que la naturaleza tiene derechos. –¿Cómo analizás lo que está ocurriendo en Medio Oriente y en el norte de África actualmente? ¿Cuál es la responsabilidad de Occidente en esos acontecimientos? –Es una sorpresa muy estimulante. Me parece estupendo ese reguero de fuego tan contagioso, que no hay quien lo pare. Nació de la paliza que recibió un vendedor ambulante de frutas y verduras en las calles de Túnez y se convirtió en un fuego popular que está quemando las estructuras de poder de un mundo muy despótico, enemigo de la libertad. Es un incendio emancipador que lleva adelante la gente que se hartó de ser nadie. Es una manera de decir que tienen derechos, que existen y que quieren terminar con esos regímenes absolutistas, absurdos. Dictaduras mimadas por los Estados Unidos y Europa por su riqueza petrolera. –¿Cuáles son los mayores desafíos que atraviesa la izquierda contemporánea? –La izquierda debe revitalizarse en la diversidad. Dejar atrás definitivamente los dogmas, la verdad única, los fundamentalismos y abrirse a la diversidad de la realidad. En eso me parece que se avanzó mucho. Se diluyeron ideas ridículas como aquella que sostenía que las mujeres se iban a liberar automáticamente cuando la clase obrera tomara el poder. Es una idea que ya no defiende nadie porque está claro que las mujeres se defienden por su cuenta. Otro dogma insostenible era el que profesaba que la única respuesta ante la omnipotencia del mercado era la omnipotencia del Estado. Esto derivó en la burocratización total de esos países. Por suerte, la Historia no dice adiós, dice hasta luego, y las experiencias resucitan y se transfiguran. http://tiempo.elargentino.com/notas/vargas-llosa-no-hay-que-hacerle-favor-de-atacarlo-ni-de-tirarle-huevos-podridos

0
0
A
A la derecha de su televisor
InfoporAnónimo11/24/2009

A la derecha de su televisor La mecha se había encendido en la primera mitad del año, cuando Susana Giménez acuñó la desafortunada frase “El que mata tiene que morir” y recibió un numeroso apoyo de miembros encumbrados de la farándula. Pero en la última semana, el tema volvió con mayor intensidad, declaraciones de todo tenor y enfrentamientos abiertos. Tinelli, D’Elía, Mirtha Legrand, Susana Giménez, Viviana Canosa, Jorge Rial, conductores, periodistas, noticieros, programas de chismes: las palabras de la farándula atravesaron toda la grilla de la pantalla. ¿Son producto de un giro a la derecha? ¿Responden a intereses? ¿Sorprende que lo digan o que lo celebren? ¿Cuál es su peso real en la opinión de la sociedad? Radar entrevistó a Alejandro Dolina, Carlos Ulanovsky, Pedro Saborido y Artemio López para abordar las diversas aristas que la polémica parece tener. Por Natali Schejtman ¿Está mal ser rico? ¿A quién puede no importarle el tema inseguridad? ¿Por qué no podemos vivir como en Miami? Estas y otras preguntas, tan profundas teóricamente como ligerísimas en su enunciado, fueron desparramadas como cotillón de carnaval carioca en las últimas semanas de televisión. Este vendría a ser un estadio más en una escalada de dardos que irrumpieron este año con vivacidad renovada y que parecieran estar corriendo de a poco la definición –siempre dinámica– de lo que es y no es corrección política. El puntapié más emblemático –pero no el primero– de esta última tendencia fue de Susana Giménez a principio de año, cuando, dolida por el asesinato de su asistente, cacareó su postura arrebatada, exigiendo que “el que mata debe morir”, y que “termínenla con los derechos humanos”. Imposible saberlo, pero podríamos llegar a imaginar que en otro momento, estos exabruptos hubieran sido repudiados de manera unánime y convertidos en una perlita lastimosa, de esas que mejor no haber grabado. Como le pasó a Fernando Siro, al que se recurría para escandalizarse y quien murió con el mote de “controvertido actor y director”. Bueno, no era Susana Giménez. ¿Pero será su carácter de muy famosa suficiente para generar el efecto de dominó de cartas sobre la mesa al que asistimos en los últimos meses? Imposible saberlo. Hay mucha más materia prima que habla de un clima caldeado, reproducida infinidad de veces por los programas de archivo que los convierten en slogans, aunque sea para criticarlos con fervor. La tentación de caer en los reduccionismos es, por otro lado, un mal que abunda en estos días y no sólo en la pantalla: mirar con buenos ojos una nueva ley de medios es oficialista y temer por la inseguridad es de derecha. Pero ante un elenco variopinto de famosos ocupándose de la coyuntura, mejor separar las manifestaciones, espontáneas o no, antes que juntarlas. Susana Giménez agregó al lema “el que mata tiene que morir” un pedido de más represión para parar el caos (a días de haber lanzado su primera consigna, relativizó lo dicho agregando un “en la cárcel”, mandato que obedeció a su condición de católica). Cacho Castaña le dio el visto bueno a su declaración y llegó a pedir la construcción de un paredón para que “empiecen a desfilar”, dijo, canchero, ahora que está de moda animarse a más. Sandro, lo mismo: a favor de que el que mata muera, en contra de la pena de muerte debido a su cristiandad (¿?). Desde entonces, Susana Giménez no ha parado de hablar del tema, yendo y viniendo entre insultos e indignaciones. Moria Casán opinó en un resumen editado y producido por TVR hace ya un tiempo: “Para un tipo que hace algo malo, matarlo me parece demasiado compasivo porque se le termina enseguida, y meterlo en la cárcel me parece muy largo porque lo tengo que mantener yo, así que realmente no sé lo que hay que hacer”. En las últimas semanas, Mirtha Legrand editorializó varios de sus almuerzos pidiéndole a la Presidenta que diga “cómo van a cuidarnos”, preocupada porque “nos están matando a todos, nos están matando todos los días; no se puede vivir así” y porque volvió de Miami lamentando que ahí puede no estar agarrándose la cartera. Marcelo Tinelli fue, como suele suceder, hábil y empático: habló de la inseguridad de la misma manera que te habla un kiosquero que teme por su renta, utilizando la palabra paz en reiteradas ocasiones. Luego, se dirigió a Luis D’Elía. Las idas y venidas de esta comedia de enredos (porque en este caso lo es, de hecho hace no mucho D’Elía participó en el programa para vérselas con su imitador) generó escenas tales como un nuevo discurso de Tinelli. Sin música de fondo ni voz exaltada, habló de cómo él había hecho su dinero, de la sed revanchista de D’Elía (“Luisito, mi amor”) y le respondió de paso al senador Pichetto. Incluso llegó a desenrollar una presentación del programa emulando a Moulin Rouge, en alusión a la acusación de D’Elía según la cual Tinelli era el dueño del prostíbulo. En la misma arena colorinche y en el marco de una confrontación de grupos mediáticos existente, Viviana Canosa, periodista chimentera ex miembro de las huestes de Jorge Rial, instó a que “basta de generar pánico en la gente”. Hastiados ella y su panel, pidieron, en resumidas cuentas y desde Canal 9, profundidad en los análisis o buena onda y entretenimiento y Canosa sentenció, enfurecida y bocasucia: “No vamos a evitar la realidad y está bueno que contemos lo que pasa y lo que sentimos, pero de ahí a empezar a crear pánico en la gente es un horror y es una vergüenza. Dejemos de ser tan golpistas. Es un espanto. No se puede ver la televisión ni de tarde ni de noche, todo el día es un horror, pánico, no se puede vivir así. Es horrible”, dijo. Su escolta panelista se destacó al referirse a Mirtha Legrand como tilinga por quejarse de la inseguridad en la misma frase en la que hablaba de su viaje a Miami. Rial, desde el canal que pertenece a Francisco de Narváez, toma otra postura, agresiva e insistente, pero no tan encasillable, y pide a líderes del gobierno y la oposición, como Pino Solanas o Gabriela Michetti, que aparezcan en el tema, entre otros muchos despotriques. En su programa, entrevistó a Chiche Gelblung sobre el boom de la farándula y le preguntó si él sentía esa suerte de “tic del progresismo” que impide que “el famoso, el popular, el que tiene un medio” tenga derecho a opinar. Entre otras muchas cosas, Chiche confesó que está “cagado de miedo” y habló, sin exaltarse, de los problemas del discurso progresista en materia de inseguridad. En tanto, en la ficción para adolescentes Casi Angeles hubo una escena en la que una mandataria anunciaba vía tevé el haber tomado posesión de todos los medios nacionales. Cruces interdisciplinarios (Hebe de Bonafini vs. Moria Casán, con penoso espectáculo de esta última en el programa de Pettinato incluido; Pichetto vs. Tinelli, Mirtha y Susana; D’Elía vs. Todos), tonos alzados y cambios de opinión variados forman parte de una programación que puede analizarse desde lo mediático (la pasión de la tele por el escándalo) y desde lo político (quién está con quién). La porosidad de los géneros televisivos no es nueva en la pantalla (¿qué es un noticiero?, ¿qué es un programa de espectáculos?), pero hoy absorbe, refleja y potencia el asunto desde el show business. Y la llamada crispación sintoniza en el dial de los extremos. Al respecto, Pedro Saborido, guionista y creador de Peter Capusotto y sus videos, relativiza el paño: “Me parece que son 4 o 5 los que hablan con la medianía general... Es lo que muchos dicen en la calle, todos los días. No siento que sean cuadros de la derecha los que están hablando, ésa es una intuición. Que terminen siendo funcionales es otra cosa, pero no me imagino a Susana Giménez en reuniones de alto vuelo político de la derecha. Cuando uno lo escuchaba a Borges decir que la democracia era un abuso de las estadísticas eso sí era más glamoroso y sofisticado. Por otro lado, también para los políticos hoy la utilización de los medios como plataforma es habitual. Es más efectivo ir al programa de Morales Solá que hacer un acto. Todos de alguna manera comparten el terreno televisivo, hay una mezcla y se rompen las fronteras. En definitiva, mirás todo con el mismo aparatito. Cambiás de canal de un programa político a Dr. House”. Saborido trae a la discusión el camino invertido: el de los políticos televisados, convertidos en actores de un reality (en la campaña fue impresionante). Menciona entonces la influencia del debate de candidatos previo a las últimas elecciones: “Hay gente que te decía la voy a votar a Michetti porque la vi más suelta, más fresca. Prat Gay estaba muy duro, como si de repente los políticos tuvieran que dar bien en cámara”. BAR DO Con el repertorio citado de frases lapidarias, lejos, muy lejos parece estar la época en que en el 2004, con Kirchner en la presidencia, el dream team de Polémica en el bar se atrincheraba como víctimas del ninguneo del progresismo que empezaba a ser oficial. Después de haber recogido muy pocos premios Martín Fierro desde Radio 10, denunciaban que en esa era, en la que el premio iba para los Alivertis, darle el premio a Baby Etchecopar hubiera generado una silbatina. Hoy, los bares no dejan de ser el terreno romántico de la charla política. Como si fuera un espejo programado, el café actual es De las Palabras, y allí Rafael Bielsa, Artemio López y Eduardo Valdez e invitados también se hacen carne de su extraño lugar de oficialismo en la periferia. Vale la pena recordar, durante la vuelta de la democracia, la frase acuñada por Sergio Velazco Ferrero, que denominaba “la patota cultural” a aquellos que estaban ocupando lugares en la pantalla y por los cuales veía amenazado el suyo. Carlos Ulanovsky, periodista e investigador de la radio y la televisión, autor del reciente ¡Qué desastre la TV! Pero cómo me gusta... junto a Pablo Sirvén, propone pensar el asunto desde los desplazamientos: “El inicio de época o de nueva etapa política implica el desplazamiento de determinadas figuras de la televisión. No siempre es una censura, o no es necesariamente ideológica. Le pasó a Mirtha Legrand con Alfonsín, que finalmente no pudo arreglar contrato con ningún canal de aire y recién volvió 10 años después con Menem. También sucede que acá hay una idea de que los puestos y lugares de trabajo se ganan para toda la eternidad y la verdad es que no es así. Aunque el caso de Mirtha demuestre que es bastante parecido a eso”. De alguna manera son esos factores dinámicos y culturales los que después pintan el color de una época. ¿Estamos, acaso, ante el momento de la televisión radicalizada? ¿Están legitimados la violencia verbal y los pedidos de represión, entre otras cosas? El consultor Artemio López, director de la consultora Equis, señala: “En la aparición de Tinelli, Legrand y Susana hay cierta diversidad... no es todo lo mismo. Susana y Mirtha no se fueron a la derecha, lo que pasa es que hoy tienen más visibilidad porque el discurso que normalmente propagan está más visible en función de la editorialización de los medios que las contratan. Creo que en el caso de Tinelli es distinto. Tiene que subir la apuesta porque durante el año pasado lo trató bien a Kirchner”. Pero entonces... ¿quejarse de la inseguridad es siempre opositor? “En líneas generales, sí”, dice López. “Como es un tema que nadie va a resolver tal cual está planteada la sociedad hoy en día en lo social y lo económico (además de que no es grave en el contexto latinoamericano), y tiene una complejidad infinita, está contra todos los niveles de gestión nacional, municipal y provincial. Es un comodín, pero produce efectos discretos. No tan contundentes.” Quizá también haya que tener en cuenta las impurezas del medio. Si los políticos se presentan en programas de espectáculos, ¿por qué los conductores no pueden dar su mirada de la realidad? Según las características actuales –y también en base a la reflexión de Saborido–, parece ser más probable que un político se esfuerce en dar mejor en cámara que que un conductor se concientice acerca de la necesidad de fundamentar y arraigar una opinión en el marco de un análisis profundo. Eso podría explicar algún aspecto del panorama. En una pantalla que encontró en la mezcla el multitarget, los temas se pasan de boca en boca. Los políticos hablan en Intrusos en el espectáculo (cuyo nombre se resignifica permanentemente), Mirtha Legrand recibe un día a Cafiero (con quien protagonizó una discusión de antología), otro día a Silvina Escudero, y combina el anuncio de su intención de marchar contra la inseguridad con un spray para el pelo. Así y todo, quedó demostrado que con su estilo pudo arrinconar a más de un político en campaña. En el libro de Sirvén y Ulanovsky, los autores citan un artículo del anuario del año 2007 (otro año de elecciones) de televisión.com.ar que mencionaba que los programas políticos estaban como “perdidos en la pantalla”. El sitio observa una recurrencia durante este año de elecciones, y concluye: “Almorzando con Mirtha Legrand tomó el lugar del programa político de la televisión argentina, apoyado en la falta de ciclos del género y en la debilidad de los que están”. Ulanovsky analiza la situación de los dichos faranduleros, sin caer en lugares comunes: “Todos tienen derecho a opinar. No por eso merecen el término de derechistas. Sin embargo, veo que esas opiniones prenden muchísimo, un poco porque estos famosos tienen una influencia innegable y otro poco porque una de las preocupaciones presentes es la seguridad. Lo curioso es que es más influyente lo que dice Susana que Stornelli, Arslanian o Aníbal Fernández, con cifras que prueban que la inseguridad bajó”, dice, en alusión a una escena en la que Stornelli señala números de la provincia de Buenos Aires y Mirtha le pregunta: “¿Usted está seguro de lo que dice?”. Sigue Ulanovsky: “Hay un montón de espacios y cámaras dedicadas a propiciar el escándalo, el club de la pelea, como si éste fuera el único sentido de la TV. Y muchas veces enganchan a los famosos. Para algunos medios es una manera fácil de hacer oposición. Tal vez, aquellas personas que son más influyentes deberían ser más cuidadosas en sus juicios. Bueno, algunos dirán: Kirchner es influyente y no es cuidadoso al confrontar con diversos sectores”. ¿Hablan las figuras públicas por convicción, son voceros de una estructura mayor? ¿O las dos cosas a la vez y cada uno está donde debe estar? Alejandro Dolina reflexiona sobre el asunto de una manera integral. Y dice: “No solamente es la farándula la que está preocupadísima por el tema de la inseguridad, sino también la sociedad toda a partir del gran despliegue que los medios hacen de ese problema, que es ciertamente un problema, pero que existe también en otras sociedades sin que se produzca un fenómeno con el énfasis con el que se está produciendo en la Argentina. La farándula se hace eco de esa circunstancia, que a mí me parece que le pone una especie de glamour, les pone cierta gracia y hasta cierta simpatía a algunos pensamientos que habitualmente no son simpáticos, glamorosos ni graciosos. En la Argentina yo tengo la sensación de que la derecha se ha adueñado del sentido común. Pensamientos que hasta no hace mucho eran vergonzantes se explican ahora públicamente incluso con orgullo. Y cuando figuras muy conocidas adhieren a esos pensamientos y le ponen su cara famosa y hacen su testimonial, entonces las muchedumbres se entusiasman. Ese pensamiento tiene otro aval. Los medios saludan las opiniones de la derecha, las auspician, las festejan, y ahora la farándula las firma con su prestigio. Yo no considero que esté mal que un artista se pronuncie individualmente. Y desde luego puede tener opiniones de derecha. No debe combatirse eso. Cómo vamos a prohibirle a Susana Giménez que diga lo que piensa”. ¿La derecha estaría volviendo al centro de la escena? ¿O estamos ante una radicalización de los discursos mediáticos en general? Al pensar en el escenario ideológico, Dolina continúa: “Yo diría que, simplificando mucho, podría leerse así: el neoliberalismo desea un Estado ausente, desea que el Estado no intervenga en su prosperidad. Que no venga a recortarla, por ejemplo, con impuestos. Ahí desean que los mercados actúen y que eso provoque naturalmente la riqueza de unos y la pobreza de otros. Pero claro, cuando se produce la riqueza de uno y la pobreza de otros van quedando –y así ha ocurrido históricamente en la Argentina– fuera del mercado de consumo muchísimas personas que pierden su trabajo, que se ven acorralados en unas formas de vida cada vez más marginales, más miserables. Parte de esa gente reacciona. ¿De qué manera? Tiene empleos irregulares, cartonean, protestan, hacen piquetes, y llegado el caso delinquen, porque ha sido eliminada del mercado de consumo y de producción y algo tienen que hacer. Ahora bien, cuando se produce este fenómeno, cuando esas masas irrumpen de distintas formas, siempre de maneras desagradables naturalmente para los buenos burgueses que han prosperado, estas personas que antes eran partidarias del laissez faire, laissez passer, que querían que el Estado se mantuviera ajeno, entonces exigen que ese Estado intervenga. Ya no es para regular qué se planta y dónde, sino para reprimir. Y entonces aparece el tema de la inseguridad. Y aparece el sentido común: a las personas que tratan de apoderarse de lo que es nuestro entonces hay que castigarlas, que encarcelarlas, y llegado el caso, matarlas. Esa es a grandes rasgos la ideología que impera. En algunas personas ciertos sucesos les producen unas reacciones emocionales que fácilmente las precipitan en este pensamiento. Ahora bien, generalmente la gente de la farándula pertenece a los que están en peligro de que los roben y por ahí sus beneficios sean reducidos, etcétera. Naturalmente producen una reacción de clase, una reacción de la clase dominante que se ve amenazada por algunos emergentes que son resultado de gravísimos problemas sociales que este país tiene. Quiere decir que sí, son representantes de una clase dominante, y sí, configuran claros panoramas del pensamiento de derecha. Por más que este pensamiento esté adornado de florilogios republicanos como la libertad, derecho a transitar libremente, a comprar y a vender, a comerciar y a tener una propiedad privada que es inviolable. Y cuando ese pensamiento se tiñe de intolerancia, tenemos derecho a nombrarlo como fascismo. Una de las características principales del fascismo es que las culpas no provienen de acciones de las personas sino de pertenencias a los grupos. Uno es culpable no por haber hecho algo, sino por pertenecer a un grupo que ya a priori es considerado culpable de todos los males. Todo esto debe preocuparnos porque genera en la sociedad argentina una pulsión de violencia, un ansia desmedida de castigo. Yo creo que es preferible la admisión de un cierto grado de intensidad del delito a la creación de un cuerpo de represión tal que para impedir ese grado de delitos se convierta en una tiranía insoportable para todos nosotros”. BLABLABLA Acorde con una teoría que el periodista español Ignacio Ramonet sostiene desde hace años, y que encontró una comprobación alucinante en la cobertura de la caída de las Torres Gemelas en el año 2001, hoy la enorme cantidad de información no deja espacio para fichar qué piezas clave están faltando en el tablero. Esa idea de nueva censura rige para todo. ¿Qué discurso político –más racional y documentado– queda sepultado por las palabras mediáticas que apoyan un “ellos” (los delincuentes) y un “nosotros” (los que vivimos en riesgo)? Ulanovsky señala otro aspecto a tener en cuenta: “A mí me molesta mucho cuando se termina con frases apocalípticas, del tipo ‘Así no podemos seguir’. Por ejemplo, la frase de Georgina Barbarossa: ‘La Argentina es Colombia’. Hay que tener una mínima información para hablar de la situación. Hay frases que son la materia prima que la televisión necesita pero que generan en el corto y en el mediano plazo mucho desasosiego y desesperanza”. Víctor Hugo Morales pide en su programa de radio que se reproduzcan comentarios más lúcidos, y también hay algo del orden de la sensatez. Los dichos de Luis Alberto Spinetta, por ejemplo, acaso por no ser representativos de un sistema binario de opinión, fueron mucho menos tratados. En el programa radial de Ernesto Tenembaum, Spinetta se planteaba una situación dilemática, sin resolución para él, frente a la sensación de bronca e impotencia luego de un asesinato irreflexivo por un lado; la idea fundamentalista de la pena de muerte a los delincuentes por otro; y la sobrevivencia de quienes mataron a 30 mil personas. El recorte mediático está en lo alto del debate. Así como en los noticieros televisados el testimonio directo de la víctima adquiere un impacto estremecedor, el carácter personal de las peleas político-mediáticas no da demasiado aire a un análisis de la situación objetivo y documentado. “Habría que hacer una investigación muy seria y profunda para ver si el tema de la inseguridad está estimulado por los medios –dice Ulanovsky–. No hay que descreer de la fidelidad de ciertas estadísticas oficiales, pero eso se contrapone absolutamente con el saldo que le deja a uno ver la televisión o escuchar la radio. Tampoco hay que caer en hablar en función de cómo me fue a mí. Yo creo que hay un montón de elementos que me llevan a pensar que hay más inseguridad que en otras épocas.” Ese es un tema: ¿nos podemos acostumbrar a una permanente sospecha frente a todo lo que vemos? El arrebato, la opinología catástrofe y la furia comunicada fueron avistadas, antes que por Canosa, por la dupla estelar de Diego Capusotto y Pedro Saborido. Ellos, mentores de Bombita Rodríguez, el montonero alegre, eligieron para la radio a Arnaldo Pérez Manija, que reproduce la pregunta hastiada de Catilina como nombre de su programa: “¿Hasta cuándo?” (dentro del programa Lucy en el cielo con Capusottos). Allí, desliza a lo largo de unos minutos una sucesión de muertes y de desgracias que acontecen en el país todos los días, con efusividad infeliz y acelerada. Muertes, corrupción, pedidos de renuncia desencajada (¡Renuncie montonero Cobos, re-nun-cie!) hablan de comunicadores pero también de oyentes. Dice Saborido: “Evidentemente reflejó la sensación de mucha gente de lo que se puede vivir a la mañana. Creo que la entrada tan clara de los medios a jugar en el mapa los pone más en el centro y también, por otro lado, algunos periodistas tienen la idea de que el ejercicio de la profesión consiste en estar todo el tiempo indignado. Yo tengo la sensación, no estoy seguro, de que la gente desconfía más de los medios desde hace un tiempo. De todos modos, me parece que hay distintos niveles. La televisión aborda temas sabiendo que impactan. Después viene si es bueno o malo. Pero también creo que hay gente a la que le encanta escuchar ese tipo de noticias a la mañana. Yo creo que están los comunicadores sinceros, los que sinceramente están disconformes o son críticos, los que lo hacen porque funciona y los que directamente operan. ¿Arnaldo Pérez Manija? Está entre los últimos dos”. Es extraño el lugar de las ideologías en todo esto. Por un lado, el sesgo ideológico es evidente en el desprecio por los derechos humanos o el pedido de pena de muerte. Por otro, no necesariamente se pueden sacar conclusiones a partir de preocupaciones genuinas por la violencia y la seguridad (de hecho, el cuidadoso discurso de Marcelo Tinelli no puede ser calificado como extremista). Tal vez, la objeción más evidente que puede hacerse a este último discurso es la recurrente desconexión entre desigualdad e inseguridad. Para Artemio López, sin embargo, al formar todo parte de un conflicto entre grupos empresarios y gobierno, tampoco lo ideológico es tan preponderante: “Yo pondría en segundo plano el componente ideológico. Es darle una lectura que excede a la confrontación. Durante el conflicto del subte había tapas que parecían escritas por mi amigo Jorge Altamira, y no quiere decir que los grupos empresarios se vayan a afiliar con el Partido Obrero”. Los arrebatos famosos sobre la pena de muerte tienen, seguramente, un efecto en la temperatura de los espectadores y sus reclamos. Para Artemio López, sin embargo, su poder real como desestabilizadores no es absoluto: “Yo no veo que la opinión de famosos tenga un poder erosivo tan grande. Después de lo de Blumberg, que juntó medio millón de personas... Es como después de Led Zeppelin: todos suenan como una bandita de cuarta”. http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-5706-2009-11-24.html

20
12
E
El suplemento de Clarín que no fue
InfoporAnónimo11/23/2009

PERIODISMO DE ANTICIPACIÓN El suplemento de Clarín que no fue Por internet se filtró el especial de 12 páginas que planeaba publicar si Sandro no resistía el transplante: "El Gitano murió ayer, será recordado para siempre". El suplemento incluye dos notas sobre la historia del artista “que quería ser cantante de rock & roll y se tuvo que conformar con ser mito”. Durante todo el domingo, la web funcionó como un megáfono que, quizás por un error involuntario, el diario Clarín dejó encendido sin querer: se filtró en internet el suplemento especial de doce páginas que el diario planeaba publicar en su edición del domingo si Sandro no resistía el trasplante. “El Gitano murió ayer. Será recordado para siempre”, decía el copete de tapa del fallido suplemento de Espectáculos que circula en la red. El suplemento incluye dos notas sobre la historia del artista “que quería ser cantante de rock & roll y se tuvo que conformar con ser mito” y un repaso de fotografías de su historia: junto a Charly García, Jairo, sus fans, en blanco y negro, color, actuales y pasadas. Una foto se destaca entre todas: la que muestra de cuerpo entero a Olga Garaventa, su esposa desde 2005. En las últimas páginas, el especial detalla la discografía entera de Sandro y su paso por el cine y cierra con la letra de su tema “Así”, pegada a un retrato homenaje del dibujante Hermenegildo Sábat. La realidad, por suerte, fue por otro lado. El gran diario argentino?

0
0
Soldados estadounidenses matando inocentes
Soldados estadounidenses matando inocentes
InfoporAnónimo4/6/2010

Irak: Difunden el asesinato de un fotógrafo de Reuters por militares de estadounidenses El portal Wikileaks difundió hoy un vídeo que muestra cómo soldados estadounidenses matan a un fotógrafo de la agencia Reuters y a su asistente durante un operativo militar en Irak en julio de 2007. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=5rXPrfnU3G0 Según la grabación, dos pilotos de un helicóptero militar estadounidense Apache decidieron abrir fuego contra el reportero al confundir su cámara fotográfica con un fusil Kaláshnikov (AK-47). Ambos fallecidos, Namir Noor-Eldeen y Saeed Chmagh, eran ciudadanos iraquíes. Además de ellos, al menos otros diez iraquíes murieron por los disparos del helicóptero. Según se aprecia en el vídeo, sólo dos de ellos llevaban armas, por lo que se supone que podrían ser insurgentes. Wikileaks, un portal especializado en filtraciones, aseveró que las imágenes fueron facilitadas por "varias fuentes militares". Por su parte, portavoces del mando de las Fuerza Aérea de EEUU confirmaron a France Presse la autenticidad del vídeo publicado. "Conocíamos desde 2007 lo que muestra la grabación. Sabíamos que hubo disparos y que dos colaboradores de Reuters murieron", cita la agencia a un portavoz del Ejército estadounidense". Un acuerdo firmado entre Irak y EEUU a finales de 2009 establece que las tropas estadounidenses deben abandonar el país asiático antes del 31 de diciembre de 2011. Según el mando militar de EEUU, la retirada de las tropas de momento cumple el calendario previsto. La intervención militar de EEUU y sus aliados en Irak comenzó en 2003, bajo el pretexto formal de que Bagdad poseía armas de destrucción masiva, hecho que nunca se confirmó por fuentes independientes. http://www.argenpress.tv/2010/04/irak-difunden-por-internet-el-asesinato.html El crímen es viejo, la impunidad del imperialismo es siempre actual. En homenaje a tantos reporteros gráficos asesinados...

0
0
A
Aníbal Fernández - Farsa o tragedia?
InfoporAnónimoFecha desconocida

La historia se repite como farsa o como tragedia Por Manuel Justo Gaggero Y algunas veces lo que empezó con un tono farsesco termina en una tragedia. Hacia finales de la década del 60 comenzó a formar parte del equipo de colaboradores de Juan Domingo Perón en Madrid un personaje que había llegado a cabo en la Policía Federal Argentina -José López Rega-. El viejo General, ya en su laberinto, lo convirtió en su Secretario, manejando este el “peronómetro” que determinaba quiénes eran “verdaderos peronistas”, y quiénes estaban “infiltrados”. Luego se convertiría en el hombre fuerte y el organizador de la siniestra Triple A -Alianza Anticomunista Argentina-, que asesinó entre 1973 y 1976 a 1500 activistas populares, hoy estos crímenes han sido considerados por la justicia de “lesa humanidad”. Cuándo Fernando “Pino” Solanas y Octavio Getino, integrantes de Cine Sur, le hicieron al anciano líder aquellas memorables entrevistas que dieron lugar a dos documentales que los activistas y militantes exhibían clandestinamente, el “Brujo” -aquel siniestro personaje devenido a partir del 25 de mayo de 1973, ministro de Bienestar Social, les preguntó si ellos no eran “infiltrados”-. La militancia en la Resistencia de Pino, en particular, fue suficiente para desmentir esta acusación. Casi 40 años después el “peronómetro”, parece manejarlo el actual Jefe de Gabinete -Aníbal Fernández- que con total desparpajo ha dicho que Solanas es un “impresentable”, un “garca” y “nada peronista”. Pino nació en la Ciudad de Buenos Aires y se trasladó a la provincia de niño, su padre era médico, Director del Hospital de Vicente López, y recordado aún, por el personal y los viejos vecinos de este partido, por su dedicación a la medicina social y hospitalaria. De una familia de clase media provinciana, recibió una educación importante, por la dedicación y el esfuerzo de sus progenitores, demostrando desde su juventud, su inclinación a las manifestaciones artísticas, frecuentando, además, a Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche y a otros intelectuales que han sido baluartes del pensamiento nacional. A finales de la década del 60 filmó, con su equipo de Cine Sur, ese “film remarcable por su lucidez excepcional” -como lo calificara Fernando Birri, el padre del cine documental argentino, titulado “La Hora de Los Hornos”. Cabría preguntarse: ¿que hacía en aquellos años el verborrágico Jefe de Gabinete? La edad no es excusa ya que en esos años jóvenes de 14 años se incorporaban a la militancia en las organizaciones revolucionarias. Y que hizo luego en los tumultuosos años 70, cuándo Solanas filmaba y presentaba “ Los Hijos de Fierro”, recibiendo amenazas de la Triple A, que lo obligaron a abandonar el país para salvar su vida. Desde el exilio, Pino participó activamente en la denuncia de los crímenes de la Dictadura. ¿Que hacía Aníbal Fernández en aquella época? ¿O, como sus mandamases políticos, se dedicaba a lucrativas actividades profesionales ¿Donde estaba este personaje que se considera con derecho a calificar cuándo el Terrorismo de Estado masacraba a toda una generación de luchadores populares? Con el retorno de la democracia Pino con “El exilio de Gardel” nos reveló lo difícil que fue para muchos argentinos, como el que escribe esta nota, vivir en el ostracismo. Luego con “Sur” “El Viaje” y “La Nube”, siguió batallando filmográficamente, revelando una sutileza, una profundidad, y un coraje civil reconocidos nacional e internacionalmente. ¿Donde estaba Fernández cuándo Solanas, en la denominada “segunda década infame”, denunciaba la entrega del petróleo y del gas, la venta de YPF, el desmantelamiento del sistema ferroviario mas importante del Continente, y recibía por ello las balas arteras de los sicarios del “padrino”? Posiblemente aplaudiendo estas decisiones y coincidiendo con Néstor Kirchner que “Carlos Menem era el mejor presidente que había tenido la Argentina después de Perón”. En la Convención Constituyente de 1994, en la que la actual Presidente votaba a favor de la disposición constitucional que habilitaba la reelección del “Padrino”, Solanas, junto al Obispo Jaime de Nevares, denunció el pacto Alfonsín-Menem, y el “paquete cerrado”, que limitaba los temas que se podían abordar en la Convención Constituyente, impidiendo que se consideraran, entre otras cuestiones, la coparticipación federal. ¿Dónde estaba Fernández y su “peronómetro” en ese momento? Al mismo tiempo Solanas -diputado nacional- denunciaba el monumento a la corrupción que fue la obra de Yaciretá, y todos los negociados del menemato, realizando una intensa actividad legislativa en defensa del patrimonio y de los recursos nacionales. Por esos días Fernández y sus amigos festejaban la venta a precio vil de YPF. Para no cansar a los lectores, es importante destacar que este máximo funcionario representa a un gobierno que impulsa la megaminería a cielo abierto que contamina y enferma a nuestros compatriotas, que vetó la ley de protección de los glaciares y tardó dos años en reglamentar la ley que protege los bosques nativos y ha producido la mayor concentración y extranjerización de la economía, de la propiedad agraria y del sector financiero, generando una alta burguesía vinculada a las multinacionales y una mayor pobreza, mientras que Solanas ha denunciado este proceso con su prédica política y cultural desde Proyecto Sur y en sus últimas creaciones filmográficas, entre otras “Memoria del saqueo”, “La última estación” y “La tierra sublevada”.- ¿Quién puede dar el certificado de peronista? El anciano general murió hace casi 36 años, y su “último mensaje fue” que su único heredero era el pueblo”. Sin duda que será el pueblo el que castigará a estos remedos, en clave de farsa, del siniestro “Brujo”, como demuestra ser el actual Jefe de Gabinete. Manuel Justo Gaggero es abogado. Ex director del diario “El Mundo” y de la revista “Nuevo Hombre”. http://www.argenpress.info/2010/04/argentina-la-historia-se-repite-como.html

0
0
C
Cooperativa de trabajo para travestis y transexuales
InfoporAnónimo5/5/2010

Cooperativa de trabajo para travestis y transexuales Somos la la escuela-cooperativa Nadia Echazú. En este, nuestro primer espacio, nos formamos e intentamos vivir dignamente, trabajando como empleadas textiles, personas travestis y transexuales. Este sueño, que fué pergeñado por algunas, de a poco se va convirtiendo en realidad... Nos cuesta, pero también sabemos que son muchas y muchos quienes quieren que este proyecto salga adelante. Lxs invitamos a conocernos, a apreciar lo que hacemos. En este blog vamos a compartir las vivencias en la cooperativa y, a su vez, va a ser el medio para que puedan ver algo de nuestra producción. Que esta experiencia nuestra sirva de motivación para que otras y otros puedan aspirar a tener un trabajo y una vida mas digna. Escríbannos, estemos en contacto. Sus gestos de aliento nos hacen bien. Las chicas de la "coope" http://coopnadiaechazu.blogspot.com/

0
0
¡Viva Franco! ¡Arriba España!
¡Viva Franco! ¡Arriba España!
InfoporAnónimo5/18/2010

¡Viva Franco! ¡Arriba España! Por Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info) Algunos ya conocen mi teoría expuesta desde hace mucho; prácticamente desde que murió en su cama el dictador. Lo llaman a esto democracia, pero es franquismo revisado. A fin de cuentas no fue el mismo el mismo “Movimiento” que imperó a lo largo de 30 años que el de su última década. Y a fin de cuentas también aquel Régimen se decía estar articulado en una democracia. Una democracia, aquélla, orgánica, pero también democracia al fin y al cabo. Había representatividad en las Cortes y en el Sindicato vertical. De modo que por palabras y conceptos que no falte... Pero en muchos aspectos lo mismo que de horrible se puede aplicar a aquella democracia orgánica, se podría decir de esta inorgánica. Pues también hay otras distinciones hablándose de democracia. Hay democracias formales y democracias reales. Así es que ¿es esta democracia española del siglo XXI una democracia real? ¿ o es un revival en esencia de la democracia franquista? Tengamos en cuenta que el albacea de Franco fue Fraga Iribarne. Tengamos en cuenta que una docena de delegados del espíritu y la letra franquista en las instituciones clave del país, bastan para imprimir a todo el áurea del franquismo más depurado. Instituciones clave son, como es sabido, las Cortes, el gobierno y el Poder judicial, amén de la Administración del Estado, las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos, etc. En todas ellas hay agazapado, por lo menos, un franquista más o menos maquillado. La política también o quizá más que ninguna otra cosa incluido “lo jurídico”, está imbuida de palabras que se manifiestan a la postre hueras. No es cuestión, pues de palabras, sino de hechos y de sensaciones y de impresiones y de satisfacciones. Y poco importa que digan que estamos en democracia si, por ejemplo, en el País Vasco, o en cualquier territorio, cualquier sospechoso de terrorismo doméstico o internacional puede ser conducido a la trena, torturado y encarcelado, treinta y dos años después de desaparecido el sátrapa; como en el franquismo cualquier sospechoso de homosexualidad o de maquis o de independentista podía ser reducido a polvo en cuestión de horas. De modo que ni a mí ni a la mayoría nos importan las palabras ni las etiquetas. Ni yo ni la mayoría nos conformamos con que el Estado y las policías hayan dejado de perseguir a los homosexuales y hayan tolerado el divorcio exprés. Pues casi, casi, a esto es a lo que se reduce la “impresión” de democracia. Esta democracia sigue siendo de juguete, está en pañales y se respira en ella mucho más la atmósfera del tardo franquismo que la de una democracia inorgánica auténtica. Dejemos por un momento aparte las ideologías contenidas en los partidos políticos, y veamos qué sucede en medio del ruido de sables y de la algarabía nacional, y observemos hasta qué punto la causa franquista funciona como una especie de masonería (cuando era perseguida por él), o como una especie de sociedad secreta nutrida de franquistas redomados. En instituciones clave del poder legislativo hay “delegados” franquistas solapados que unas veces acusan a la Justicia y a los funcionarios que la auxilian de haberse vendido al “enemigo”, y otras, cuando se ven favorecidos por sus sentencias y procesos, los mismos exigen respeto a la Justicia. Pero también hay cómplices en el ejecutivo que, en materias también clave, como reformas de Constitución y leyes fundamentales como las franquistas no dan paso alguno para dar entrada a un poco de aire fresco a este país. En instituciones clave del poder judicial hay otros tantos “delegados”. Estos no se manifiestan demasiado claramente cuando se trata de procesos de justicia ordinaria, pero sí, y mucho, cuando se trata de la Causa General (así se llamaban las iniquidades contra los comunistas y enemigos del Régimen) contra las aspiraciones a la Independencia de los vascos. En instituciones clave de carácter territorial, para qué contar. Presidencias y Alcaldías, en su mayor parte ocupadas por franquistas de tradición, reforzados por el proselitismo que hacen con sus alcaldadas, cacicadas y hechos consumados. Garzón no es una víctima de un Tribunal Supremo ni de un Consejo del Poder Judicial democráticos. Garzón es víctima de una Justicia descaradamente hija del modo franquista de valorar las cosas y la equidad. Por lo demás, ahí tenemos a la familia de los Franco no sólo campando por sus respetos desde que murió el Gran Cabrón, sino robusteciendo su fortuna, reteniendo los bienes que fueron usurpados al pueblo por el engaño manifiesto del obsequio del pueblo (Pazo de Meirás), y ahí tenemos, sobre todo, a una ideología, la Falange en cualquier de sus numerosas variantes (de las JONS, Auténtica, etc) que estuvo codo con codo con el Dictador la mayor parte de su incautación política. Ahí tenemos, como ya he señalado, a un Fraga que fue de todo con Franco (ministro de turismo y de gobernación, entre otras cosas), paisano de otro individuo de Vilalba, Rouco Varela, que entre ambos refrenan desde hace tres décadas todo conato de desarrollo de una democracia aceptable, laica, republicana y moderna. Y ¡qué decir del Bono de las filas francosocialistas que se ha negado reiteradamente a quitar del Congreso tres cuadros netamente franquistas, entre otras manifestaciones de su acendrado nacionalcatolicismo! Por lo que entre unas cosas y otras España sigue siendo el latifundio franquista que fue, donde durante cuarenta años retumbaba en cada uno de los rincones de su geografía ese ¡Viva Franco! ¡Arriba España! Piénselo los politólogos imparciales y las gentes bien nacidas. Seamos "francos". ¿No parece que no falta mucho para volver a oír al unísono ese estentóreo y execrable grito de los franquistas; de los franquistas por convicción, de los franquistas por condición y de los franquistas contaminados? http://www.argenpress.info/2010/05/viva-franco-arriba-espana.html

0
0
El RR.PP. de Beara es funcionario PRO
El RR.PP. de Beara es funcionario PRO
InfoporAnónimo10/3/2010

El RR.PP. de Beara es funcionario PRO Por Lucas Schaerer Según el expediente judicial, el relacionista público Fratino estuvo a cargo de la contratación del grupo Ráfaga y de invitar al evento a 150 personas. (TELAM) La tragedia en el local Beara: Permiso para matar Todo estaba perfectamente habilitado”, respondió el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. Pero el movilero insistió: “¿Se habían hecho las inspecciones correspondientes?”. “Todo estaba perfecto, todo”, se defendió el funcionario. “El lugar había sido revisado en nueve ocasiones. La última vez hace sólo cinco días”. Son las mismas respuestas a las mismas preguntas que sobrevolaron los medios en el caso del gimnasio de Villa Urquiza y que, ahora, volvieron tras el derrumbe del entrepiso del boliche Beara, en la madrugada del viernes, en el que murieron dos jóvenes. Maximiliano Fratino es miembro del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad y, al mismo tiempo, relacionista público del boliche donde murieron dos jóvenes. La investigación que lleva adelante el fiscal en lo criminal Andrés Madrea comienza a desnudar la estructura de corrupción que existe en el sistema de habilitaciones de boliches y salones de fiesta de la Ciudad de Buenos Aires. En el expediente judicial que se tramita por la tragedia del boliche Beara que le costó la vida a dos jóvenes mujeres, consta que el RR.PP. o relacionista público de Beara, Maximiliano Fratino, es funcionario del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño. Se trata de dos actividades opuestas por el vértice de la ética y de la legislación. En la causa también figuran los aportes de Fratino al Anses, realizados por la gestión PRO. El último es del mes de agosto. El RR.PP. de Beara, según los propios contratos secuestrados por la Justicia, se encargó de co-organizar el evento musical del 10 de septiembre que terminó con el derrumbe de un entrepiso. Fratino fue quien contrató al grupo Ráfaga. La investigación aún busca determinar si fue él quien efectivamente pagó 4.500 pesos a los músicos e invitó a buena parte de las 150 personas que concurrieron gratis al evento. Fratino tiene pedido de indagatoria y, al igual que el resto de los imputados, no puede salir del país. Sobre el entrepiso que se desmoronó, Miradas al Sur está en condiciones de anticipar que el peritaje hecho por los bomberos de la Policía Federal fue lapidario: “No resiste más de una persona”, es la conclusión que se consigna en el acta. Un funcionario judicial graficó a este cronista que el entrepiso en Beara se sostenía como con la misma fuerza que puede tener el capuchón de una birome. La pesquisa trata de desentrañar todavía quién fue el constructor del entrepiso aunque sí se conoce que el certificado presentado por un arquitecto es apócrifo. Las balanzas de la Justicia. En los tribunales, la investigación judicial se encuentra en un cruce de caminos. Por un lado, el fiscal Madrea, y por el otro, la jueza a cargo del Juzgado de Instrucción Nº 48, Alicia Iermini. La magistrada le quitó la causa al fiscal para declararse incompetente. La negativa de Iermini a proseguir la investigación no hizo más que demorar la posibilidad de encontrar la verdad sobre la muerte de las jóvenes. El argumento de la jueza para no tomar declaración indagatoria a los funcionarios del PRO y empresarios de la noche es que algunos de ellos tienen causas en otros juzgados. Efectivamente, existen empleados de Habilitaciones con causas abiertas. Sin embargo, la jueza Mónica Berdión de Crudo, que los investiga en dos expedientes –uno relacionado con un robo de energía y otro por un tema de funcionamiento interno denunciado por el propio Gobierno porteño–, sostuvo que resultaba prematuro atribuir conexidad entre ambos expedientes, y le devolvió la investigación a Iermini. Desde el viernes la investigación no tiene juez y será la Sala Especial de la Cámara del Crimen la que definirá quién sigue al frente. Si la causa queda en manos de Berdión de Crudo, también cambiará de fiscal. Esto desligaría a Madrea, quien formuló imputaciones por “estrago doloso seguido de muerte” a los cinco socios de El Viejo Sabio S.A. (Juan Carlos María Yun, Agustín Dobrila, Roberto Martín Kattan Coria y los hermanos Iván Andrés y Ronaldo Fliess), que explotaban el local de la avenida Scalabrini Ortiz 1638. También están imputados el maestro mayor de obra Gustavo Amarú, que intervino en la habilitación, el arquitecto Isaac Rasdolsky, verificador de habilitaciones, el inspector Carlos Gabriel Mustapich, el arquitecto Norberto Cassano, a Pablo Saikauskas, director de habilitaciones especiales y a Martín Farell director de Habilitaciones y Permisos. El currículum de Iermini. La jueza Alicia Iermini estuvo a punto de ser llevada a juicio político por cajonear el expediente del asesinato de Walter Bulacio, el pibe que murió a manos de la Policía Federal en una comisaría 35 tras ser detenido en las afueras del Estadio Obras en el marco de un recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en 1991. En febrero, el Consejo de la Magistratura, a través de la comisión de Disciplina y Acusación, citó a la magistrada para que diera explicaciones sobre el caso Bulacio. A Iermini se la acusa de haber dejado prescribir el expediente sobre la detención de Bulacio. También se le cuestiona su reticencia a facilitar copias del expediente a la Cancillería cuando lo requería la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. PROblemas. “No con ánimos destituyentes como él dice (por Mauricio Macri) sino porque fuimos a decirle que está montado en una estructura de corrupción que son las áreas inspectivas tanto en la Agencia Gubernamental como en la Subsecretaría de Trabajo”, expresó José Iglesias, abogado y papá de una víctima de República Cromañón, quien junto a otros padres se unió con la Fundación Alameda para realizar el lunes pasado un acto frente a la Jefatura porteña. Además los manifestantes entregaron una carta al jefe de Gobierno, contando las denuncias que realizaron por los prostíbulos camuflados de bares, los geriátricos en estado crítico, los talleres esclavos y los locales de casas de fiestas privadas sin normativa. Sobre esto último, la jueza Alejandra Petrella, le dio al Gobierno de la Ciudad un plazo de cinco días para que informe acerca de las habilitaciones otorgadas y las inspecciones realizadas. http://http://sur.elargentino.com/notas/el-rrpp-de-beara-es-funcionario-pro La derecha corrupta e inepta cuando desgobierna, se cobra vidas.

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.