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FORTINEROPUNK77

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Lo mejor y lo peor de cada supermercado
Lo mejor y lo peor de cada supermercado
InfoporAnónimo4/17/2010

Cada cadena tiene sus pros y sus contras. A continuación, changuito en mano, el análisis pormenorizado de una experta en góndolas. JUMBO Cuando uno camina por los pasillos de Jumbo siente que la crisis del 2001 fue un invento de los medios. Entrar a Jumbo es como viajar en el tiempo. Es normal encontrar centollas, chocolate belga y diez marcas de pasta italiana. Si un producto existe, está ahí. Por más caro o extravagante que sea. Vayan a cualquier sucursal y hagan la prueba. Cuenten la variedad de exquisiteces en la fiambrería, la diversidad de productos congelados, la oferta de té importado, la vastedad de su pescadería o el surtido y la calidad de sus verduras. Y eso no es todo. Lo bueno de Jumbo no acaba en las góndolas. Su patio de comidas es El Bulli de los patios de comida. En vez de ofrecer minutas aceitosas recalentadas en microondas, hay platos de frutas, ensaladas frescas y sopas caseras. Pero esta abundancia tiene –literalmente- su precio. En Jumbo todo cuesta un 50% más que en el resto de los supermercados. Especialmente sus carnes, que duplican los precios de una carnicería barrial. Lo mejor: siempre tuvo y tendrá la mejor panadería. Siempre fueron pioneros. Si bien sus hornos son Argental como los del resto, sus maestros panaderos son los mejores del gremio. Hay riquísimo pan de centeno, wollkorn, y sus baguettes están lejos de esos tubos gomosos que arruinan choripanes que venden los demás. Lo peor: Además de caro, tiene sólo 16 sucursales. Uno no puede elegir comprar en Jumbo, sino que Jumbo lo elige a uno. Además, sus ofertas y promociones son para morirse de risa. Tengo una tarjeta Jumbo más desde hace 11 años y todavía no me alcanzan los puntos para canjear una taza CARREFOUR Hace mucho pero mucho tiempo Carrefour era barato y apuntaba a vender en cantidad. Los domingos sus locales se llenaban de familias pellizcando baguettes y cargando latas en changuitos grandes como portaviones. Pero insisto, eso fue hace mucho tiempo. Desde hace algunos años Carrefour se transformó en un supermercado indeciso. Si bien sigue apuntando a la cantidad y mantiene la variedad de productos, una imagen impecable y una buena atención, no se entiende bien a qué público busca. En Barrio Norte se quiere parecer a Jumbo y en Montegrande, quiere pasar por un mayorista. Como sus sucursales están divididas en A, B y C, de acuerdo al poder adquisitivo de su público, la calidad de Carrefour depende de la sucursal. Los supermercados modelo (Vicente López, por ejemplo) son mejores, pero otros tienen pescaderías que desaparecen y aparecen, carnicerías azarosas y una inconstante sección de importados o de bazar. Pero repito: en general, la calidad es más que decente. El mayor atractivo de Carrefour, además de la financiación en electrodomésticos, son las ofertas. Hay 2 x 1, descuentos entre el 20% y el 50% o una botella de vino gratis si llevás cinco de la misma bodega. Lo mejor: es el único que tiene una buena sección textil. No digo que uno pueda vestirse en Carrefour, pero sí les sugiero que vean la cantidad y calidad de ropa interior, de sábanas y de remeras lisas que ofrecen que no está nada mal. Lo peor: La verdulería es cara y mala. Venden hortalizas en estado lamentable a precio de oro. COTO Sus locales son lúgubres, el layout es confuso, los pasillos son angostos, las góndolas son desprolijas y a veces hay olores raros. Al lado de las tiendas blancas y luminosas de Carrefour, Coto parece un sótano clandestino. Salvo por la cantidad de sucursales que tiene, porque opera en internet y porque fabrica desde sus helados hasta sus sándwiches, Coto no aporta nada nuevo. Ni hay variedad, ni grandes precios, ni una atención esmerada. La panadería, para dar un ejemplo, no tiene un sólo producto bueno. Las tortas y las masas finas son, por lejos, lo peor. Es increíble que alguien se anime a festejar un cumpleaños con esos pasteles de goma espuma con crema artificial o servir a sus visitas esas masas bañadas en chocolate falso y granas de cotillón. Y ni hablar de la rotisería. Yo nunca olí tanto aceite ni vi tantas frituras juntas como he visto en este supermercado. Fríen hasta lo infreíble. Si se llegara a incendiar uno de sus patios de comidas, se prendería fuego desde el microcentro hasta la selva chaqueña. Lo peor: Alfredo Coto empezó su cadena con una carnicería, pero paradójicamente, las peor carne de Buenos Aires se compra en Coto. Las bandejas chorrean sangre, los bifes vienen cortados gruesos como colchones y las milanesas que a primera vista parecen dignas esconden, pícaras, dobleces llenos de nervios y frunces descartables. Lo mejor: la verdulería tampoco es muy buena pero tiene algo interesante: vende verdura lista para consumir: zanahoria rallada, champiñones fileteados, flores de brócoli, ramitos de coliflor. Las pastas también son buenas y tienen un par de productos piolas: bollos de pizza amasados para estirar, panqueques, y milanesas de berenjena o zapallito rebozadas. DISCO Disco es una versión mucho más modesta de Jumbo (son los mismos dueños). Todo está impecablemente exhibido, la verdulería es chica pero buena y se puede conseguir algunos productos gourmet. Sin embargo, debido a su tamaño y a la ridícula inclusión de productos de lujo, Disco es como más parecido a un almacén que a un supermercado. Es, de todos, el que menos variedad tiene. O al menos el que tiene una variedad más arbitraria. Una sola marca de limpiavidrios o un solo tipo de filtro para café pero media góndola de chocolate importado. Está bien que sus clientes sean oficinistas apurados o parejitas buscando un vino ¿Pero acaso esas parejitas no necesitan detergente para lavar las copas más tarde? Lo mejor: tiene la mejor carnicería de todas. La oferta es variada, los precios son buenos y la carne es tierna y prolijita. Para un asado improvisado, es una buena opción. Lo peor: es absolutamente imposible ir al almacén de Disco con una lista y volver todos los ingredientes. Imposible. Sus tiendas sirven para buscar quesitos y snacks. Para lo demás, hay que ir a un supermercado en serio. WAL-MART Cuando llegó a la Argentina, hace más o menos doce años, Wal-Mart desembarcó con sus donuts, tortas angel y T-bones decidido a apabullar los hábitos de los consumidores porteños. Pensaban abrir miles de sucursales junto a Home Depot y el Sam´s Club, sin embargo, las ventas de la primera sucursal les pusieron un freno. A pesar de lo que invirtieron en impresionarnos, el público argentino es muy cerrado y ortodoxo cuando se trata de carne y de facturas, y jamás compró, ni para probar, una torta sin dulce de leche. Así, sus donut displays o sus pound cake cabinets se fueron transformando en muebles factureros y mostradores curvos llenos de cremonas y pastafrolas y Wal-Mart se fue transformando en lo que es hoy: un supermercado muy parecido a Carrefour, que apunta a vender cantidad con los mejores precios. Lo mejor: las ofertas. Wal-Mart tiene ofertas en muebles de jardín, electrodomésticos, y juguetes muy interesantes durante todo el año. Lo peor: tienen una sola sucursal en Capital Federal PLAZA VEA Plaza Vea tiene el mismo problema de Jumbo (por algo son también los mismos dueños). O te toca o no te toca. A mí no me tocó uno cerca, por ejemplo. Vea tiene, además de pocas sucursales y buenos precios, un problema encantador: si bien es grande y hay muchos productos, no hay tentaciones. No vende nada pero nada superfluo. No hay chocolate importado, ni aceite extra virgen, ni galletitas danesas. Ninguna pavada. Lo que hay son pollos, ravioles, huevos, harina, agua mineral. Es decir, productos que uno necesita de verdad. Esto, que a primera vista parece una carencia, termina siendo una ayuda maravillosa para volver a casa sin haberse tentado con golosinas o bebidas. Sin embargo, si uno quiere hacerse un mimo, hay que ir a otro lugar, porque lo más sofisticado que tiene Plaza Vea, son uvas y mozzarella. Lo mejor: la panadería tiene pebetes, pan saborizado, ciabattas y focaccia. Lo peor: la sección de textil y bazar tiene los remanentes de otras tiendas. EKI, DIA Y LEADER PRICE Los supermercados hard discount, tan de moda en Europa, son pequeñas tiendas con marcas propias o segundas marcas y pocos empleados que venden un poco más barato que en el resto de los supermercados. Y lo de pocos empleados va en serio. Por lo menos en Eki y en Día no hay ninguno que vaya a limpiar. Sin embargo, no quiero ser injusta. A pesar de que todos apuntan al mismo público (clase media baja y baja) no son todos iguales. Mientras que Día y Eki son el tren fantasma de los supermercados, Leader Price es más parecido a una tienda standard. Comprar en los primeros es parecido a participar en un reality show de supervivencia. Hay que esquivar fiambres tirados, leches pinchadas, empleados sucios, pisos enchastrados y salir sin haber sufrido una aguda depresión. Leader Price, en cambio, es más agradable. Por la repetición demencial de su logo en todos los productos y la blancura de sus instalaciones, parece un laboratorio inventado por Aldous Huxley. Lo mejor: los precios bajos. Lo peor: el alto precio que hay que pagar para comprar más bajo.

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Violencia en Argentina
InfoporAnónimo3/15/2009

Dos heridos de bala o puntazo por día “No voy a discutir con el ministro, pero, si sus estadísticas dicen que hay menos inseguridad, yo lo invito a pasar un fin de semana en la trinchera para que vea la cantidad de baleados y acuchillados que atendemos.” Juan Carboni sabe de lo que habla. Hace cuarenta años es médico del Hospital de Agudos “Narciso López”, en Lanús, y tiene a su cargo la guardia de los jueves. No le interesa la política; sin embargo, cuando escuchó las declaraciones del titular de la cartera de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, en las que afirmaba que “las cifras de inseguridad se mantienen en el mismo porcentaje desde 2006”, reaccionó. “Hasta hace algunos años, atendíamos un herido de bala por mes, hoy tenemos dos casos por día”, aseguró el médico instantes después de salvarle la vida a un chico que había recibido cuatro balazos al resistirse el miércoles pasado al robo de su celular. Las estadísticas oficiales se derrumban con una simple recorrida por las guardias hospitalarias. Un relevamiento realizado por Crítica de la Argentina en veinticinco hospitales de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense demuestra que al menos se duplicó el número de víctimas de violencia social atendidos por emergencias en relación con las cifras de 2006. “En los últimos tres años la prevalencia de lesiones por agresión aumentó en forma exponencial”, explicó Gustavo San Martín, médico emergentólogo del Hospital Piñero, ubicado en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires, uno de los territorios porteños más calientes. “Cada vez recibimos más pacientes con lesiones derivadas de robos y peleas de bandas narcos; el peligro de perder la vida no es una sensación, es una realidad que palpamos cotidianamente”, dijo el profesional. En los registros hospitalarios éstos se llaman “injurias de causa externa”. Dentro de esta clasificación se encuentran los accidentes de tránsito y los de trabajo, pero también se computan los disparos con arma de fuego o heridas por arma blanca, que son consideradas injurias intencionales. “Por estas causas ingresan a nuestra guardia unas 17 mil personas por año”, afirmó María Angélica Martín, subdirectora del Hospital Fernández, ubicado en la zona de mayor poder adquisitivo de la Argentina. Un estudio realizado por el Departamento de Emergencias de ese nosocomio determinó que la mayor cantidad de homicidios con armas de fuego registrados en los últimos años incidieron fuertemente en la suba de los indicadores de mortalidad. Para Martín, ese dato es el más relevante y guarda relación con el número de armas que hay en las calles. “Si se controlara el tráfico ilegal, se podría reducir la mortalidad. La mayor cantidad de muertes se debe a heridas de armas de fuego”, sugirió. Por la ubicación lindante con el conurbano y por las características sociales de las áreas programáticas, son tres las guardias hospitalarias porteñas que atienden más casos relacionados con hechos de violencia: el Piñero –ubicado en Flores Sur–, el Santojanni –en el barrio de Mataderos– y el Argerich en La Boca. “Anualmente atendemos a unos 750 heridos de arma blanca, la mayor parte de los casos no trasciende periodísticamente porque las víctimas pertenecen a las clases más bajas”, explicó San Martín. Héctor Di Salvo, jefe de Urgencias del Santojanni, señaló que allí registran “un promedio de dos heridos con arma de fuego por día, una cifra que se duplicó si la comparamos con la de 2003”. En la otra punta de la ciudad, el subdirector del Argerich, Néstor Hernández, afirmó que “hay cada vez más heridos con cuadros complejos. La cifra creció al menos el 50% respecto de 2006”. AL TOPE. Los médicos no llevan las actuaciones judiciales de los casos. Tampoco conocen encuadres jurídicos a la hora de definir los delitos. Sólo salvan a los pacientes que llegan y describen con crudeza la realidad que les toca vivir en esa frontera en la que los límites del sistema de salud se tiñen de marginalidad social. “La proximidad con Fuerte Apache genera un tránsito permanente de pacientes por guardia que ingresan con daños diversos. Sólo en febrero tuvimos tres que llegaron muertos por heridas de armas de fuego. Si los comparamos con los registros de hace un par de años, los casos aumentaron el 50%”, relató Rubén García, director del Hospital Zonal General de Agudos “Profesor Doctor Ramón Carrillo”, de Ciudadela. A pocos kilómetros, también en el partido de Tres de Febrero, se encuentra el Hospital Zonal de Agudos “Doctor Carlos Boccalandro”. “El número de víctimas por violencia social fue in crescendo en cantidad y en calidad. Cada vez tenemos casos de mayor complejidad que requieren de más cuidados intensivos. Registramos seis o siete víctimas por semana, con un significativo incremento de las violaciones a menores”, puntualizó el doctor Fernando Alonso, director del establecimiento ubicado sobre la ruta 8. La problemática del abuso de menores se repite en las estadísticas. Hernán Micali es responsable de la guardia de pediatría de los sábados en el Hospital Interzonal de Agudos “Presidente Perón”, de Avellaneda. “Estamos viendo como nunca una gran cantidad de chicos abusados sexualmente, a razón de tres o cuatro por semana”, remarcó. “Además, todas las noches hay baleados y acuchillados. La percepción es que las lesiones por actos de violencia se duplicaron en los últimos tres años.” Los fines de semana es peor. “Las guardias son un hervidero de casos de violencia social, sobre todo en esta zona caliente del conurbano”, relató Pablo Torres, psicólogo del Hospital Materno Infantil “Oscar Alende”, de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. “Nos sentimos impotentes porque el esfuerzo es insuficiente para salvarles la vida a muchas personas que se terminan muriendo en los hospitales o en las calles”, completó el profesional. “En la última década registramos unos 10.000 casos de pacientes que ingresaron a la guardia con herida de arma de fuego, arma blanca y por golpes, a veces ni nosotros lo podemos creer. Todos hablan de estadísticas, pero nadie soluciona los problemas de fondo”, finalizó Carboni. ANÍBAL F. NO SABE, NO CONTESTA. Las declaraciones periodísticas de Aníbal Fernández hicieron referencia a las cifras de inseguridad. “No crecieron, permanecen estables desde 2006”, dijo el ministro a la prensa. Un cronista de este diario quiso conocer las estadísticas oficiales en las que el funcionario basó su polémica afirmación. –¿Me podría pasar los datos precisos sobre violencia social en los últimos tres años? –solicitó Crítica de la Argentina a un vocero ministerial. –Llamame más tarde –fue la respuesta. Nunca más contestó. Fuente:http://www.criticadigital.com.ar/index.php?secc=nota&nid=20274 ¿Sensación de inseguridad?

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El subte es territorio de extrañas criaturas
El subte es territorio de extrañas criaturas
InfoporAnónimo2/8/2009

El subte es territorio de extrañas criaturas El oxígeno que falta, la humedad que corroe las paredes, los estridentes sonidos del hierro y la atmósfera casi siempre lúgubre, fantasmal y, para muchos, a partir de ahora aterradora. En los subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires siguen ocurriendo episodios extraños, la mayoría callados por sus atemorizados protagonistas, pero que finalmente son conocidos. Un degollado que cada tanto aparece en un baño, un perro que chorrea sangre por el hocico, una novia suicida que atormenta a los conductores, un lagarto deforme que cruza los andenes y el curioso caso del hombre sin ojos, son apenas algunas de las apariciones que convendría conocer antes de realizar un viaje. Acerca del tema, el especialista en mitos y leyendas Alcides Obdulio Pacheco comentó que “los subterráneos de la ciudad son de los más antiguos del mundo, y están llenos de historias curiosas y, en muchos casos, que despiertan verdadero terror”, agregando que “en general los relatos mencionan apariciones fantasmales, sin embargo también hay testimonios de criaturas más que extrañas escondidas en las sombras de los túneles”. Historias impactantes Según explicó el especialista, hay un número importante de leyendas que tienen como escenario las estaciones de la línea A, que fue la primera red inaugurada en 1913. Actualmente, el servicio une Plaza de Mayo y Primera Junta, aunque se está extendiendo hacia el oeste de la ciudad. “Aquí ocurren o se registran las historias más impactantes, porque se trata de un servicio próximo a cumplir 100 años”, dijo Alcides Obdulio. “Una de ellas tiene como testigo a un antiguo operario, próxima a la jubilación y que era muy escéptico en torno a las apariciones. Este hombre siempre desafiaba a sus compañeros que sí habían observado cosas raras, y los acusaba de mentirosos. Pero todo cambió para él cuando faltaban pocas semanas para su retiro”, relató el experto. Según la reconstrucción de la historia, “el operario trabajaba en la estación Sáenz Peña, cuando concurrió a los sanitarios en horas de servicio y encontró a un hombre degollado sobre un charco de sangre. El viejo empleado dio el alerta al personal de seguridad de la estación, quien acudió rápidamente a inspeccionar el lugar, encontrando el sitio en perfectas condiciones y sin ningún rastro de violencia. Todos creyeron que el hombre alucinaba, y fue tal vez el pago por no haber creído a sus compañeros. Luego de jubilado, la escena del degollado volvió a aparecer en varias ocasiones”. De acuerdo a la investigación realizada sobre el tema por el cazador de mitos y leyendas Alcides Obdulio, “otra historia de aparecidos tiene como escenario el tramo comprendido entre las estaciones Alberti y Pasco, también en la Línea A, aunque su figura central esta vez es una extraña mujer en traje de novia, que corre por los pasillos en horas de la noche, casi siempre al filo del cierre del servicio, y con los ojos bañados en lágrimas se arroja a las vías”. “Cuentan los testimonios que se trata del fantasma de una bella joven a la que su prometido abandonó ante el altar, enamorado de otra mujer, también muy hermosa y millonaria. Esta circunstancia, conocida por la engañada cuando aguardaba a su amado en el altar, hizo que abandonara intempestivamente la iglesia y se arrojara a las vías del subte. Hay otra versión, mucho más trágica, que relata el suicidio de una muchacha, quien decidió quitarse la vida tras contraer enlace matrimonial con un hombre mediante el pacto de las familias de ambos. Agobiada por la situación, apenas salida de la iglesia, la chica se arrojó y se mató”, explicó el investigador. En torno a esta leyenda, Alcides Obdulio explicó que “son famosos los testimonios de conductores de subterráneos que observan a la novia tirarse a las vías cuando están llegando a la estación, repitiendo su acto una y otra vez”, puntualizando que “es probable que su alma haya quedado atrapada en ese instante trágico”. Deforme y sangriento También se destaca, en la investigación efectuada por Pacheco, el curioso caso del hombre sin ojos. “Los relatos de decenas de porteños, mayores de 60 años, mencionan la presencia habitual de un hombre sin párpados que acostumbraba deambular por los vagones. Aquí hay un caso interesante, porque la descripción es realizada tanto por usuarios de subte, como de la ex línea Ferrocarril Mitre”. “La más difundida tiene su base en la Estación Coghlan, y habla de un sujeto que sufrió una terrible infección ocular y cierto día se suicidó arrojándose a las vías, por lo que su alma vagabundea por los vagones. Cada tanto, hay nuevas referencias de esta aparición, que genera bastante miedo entre los pasajeros”, dijo el experto. Por último, Alcides Obdulio contó que “en las historias también aparecen testimonios sobre un diabólico perro negro, que chorrea sangre por la boca y que acostumbra ladrar a los vagones”, y se suma “el caso de un lagarto de dimensiones importantes y con cierta deformidad en su cabeza, que también cruza las vías frente a los andenes, despertando conmoción entre los ocasionales testigos”. Fuente: http://www.popularonline.com.ar/

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Fernet marca por marca (análisis)
InfoporAnónimo8/25/2009

InFernet El catador estrella del NO le dedica su hígado a ¡catorce! tipos de fernet, entre los clásicos de siempre y las novedades “de ahora”. Un servicio a la comunidad. Por FACUNDO DI GENOVA No jodan con el fernet. No es inofensivo. No sean pelotudos. Se trata de un fármaco creado como medicamento contra los siempre urgentes problemas del chinchulín humano, ciertamente durante el siglo XIX, cuando las epidemias de cólera diezmaban las ciudades portuarias. Ingrediente clave en el aperitivo vermú, digestivo contra fritatas terroristas y purgante intestinal, la opción quilombo con amigos se impone, hasta alcanzar el canon de elixir de los dioses, si se respetan ciertos códigos. Las etiquetas prescriben beberlo solo, diluido con agua o soda, mejor con hielo y coca. Pero de verdad: no jodan con el fernet. Mal combinado es veneno. No mezclar con jarra loca, energizantes, pastillas del abuelo. Puede fulminarte la vida en segundos. Hecha la salvedad, escrutamos catorce botellas entre las que se destacan los clásicos de siempre y las novedades que transitan entre la grata sorpresa y el amarguísimo espanto. 1) Vittone ($ 10,50) 7 puntos Emblema de la diáspora italiana en Buenos Aires, muy popular entre los ferneteros que todavía no cobraron el aguinaldo, en nariz destaca la menta y sabe amargo, pero simpático y acaramelado como morocha de faroles verdes. Con coca puede andar, mejor con soda: espuma sin mentiras, en boca aparece la madera tostada. La receta de Felice Vittone (1870) recuerda al desaparecido Ottone que tomaban los viejos de Saavedra. Excelente chorrito para el café. 2) Ramazzotti ($ 25) 8 puntos Si bien no se ganó la simpatía de la masa, en tres años obtuvo el ok de los paladares negros. Se ve, huele y sabe refinado, mitad kräuter likör alemán, mitad fernet argento. Excelente cremosidad de espuma. La fórmula de Ausano Ramazzotti (1815) lleva ginseng, orégano y naranjas dulces de Sicilia, y bien podría maridar una cena completa: puro (aceituna con anchoa), con soda (pickles, papita y mortadela), con agua (pizza calabresa) y con coca (postrecito). 3) Capri ($ 15) 5 puntos Una curiosidad: probalo con gaseosa lima limón, dice la etiqueta, lástima que no tenemos una seven-up a mano. Primer fernet argentino de posguerra (1949) ideado por Máximo Morelli, huele como los mejores, lástima que al paladar nada que ver: menos dulce y más amargo, verde y estridente, cae algo ortiba al estómago. No está bueno con coca, quizá mejor como cóctel porteñito: fernet, soda y un chorro de vermú rojo para cortar. Con picada da pelea. 4) Jäggermeifter ($ 100) 7 puntos Débil para fernet, se trata de una fina versión alemana, menos alcohólica y más melosa, que huele a hinojo confitado con medicamento. Puro entra amigable y con botella congelada es juguito de Dios. Originario de Wolfenbüttel, se lo cita en Death Proof de Quentin Tarantino. Cuidado: el exceso puede llevarte a filmar pornografía con tu pareja y olvidar el material por ahí, tal como famoso bebedor de Jägger, batero de Mötley Crüe, Tommy Lee. 5) Cinzano ($ 23) 7 puntos Dicen que es puro marketing, pero no es tan así. Anda bien, es ligero y decidido, muy encarador, sobre todo con coca. Se lo recuerda por la publicidad según la cual uno de cada diez amigos es gay, dato que no olvida el erudito fernetero. Puede que haya sido la botella escrutada, pero en estado puro sabía a plástico. Quizás el pico haya estado expuesto al calor del motor de la heladera del chino de la vuelta de casa. Escrutinio no definitivo. 6) Hierro-Quina Peretti ($ 15) 6 puntos Recomendado para anémicos y afectados de las tripas, siempre en dosis infinitesimales, clasifica bien en el pelotón de los amargos negros: después de todo, lleva sulfato de quinina, componente estructural de todo fernet. Huele a hongos gírgola y almendras tostadas, y sabe a chapa nueva de zinc mojada por lluvia de verano. Ataque enfierrado al paladar, un dejo a hidrocarburante confunde. El leoncito de la firma autógrafa da para tatuaje. 7) Imperio ($ 9,50) 3 puntos Oriundo de Lomas de Zamora, puro sabe venenoso. Se percibe como vino negro refermentado, encabezado con alcohol y especias. Se ve turbio y huele rico a pan tostado. Con coca le cuesta fortuna hacer espuma, con soda levanta, pero hasta ahí. En buche hay cierto gusto a chocolate, más a cuero que otra cosa. Se presume ideado para bajar costos en barras populares, no estaría nada bien su empleo en jarra loca. 8) 1882 ($ 25) 8 puntos Candidato al podio, su comparación con el referente de mercado evidencia un complejo de inferioridad que el producto en sí mismo no tiene. Está bueno. Quizás el más especiado de los negros argentinos, y por lo tanto del mundo, su fórmula fue experimentada por Porta durante cuatro años y ajustada al gusto cocalero cordobés, más allá del cuarteto. Espuma resistente aunque no tan cremosa, el ataque punk al paladar despierta los sentidos. 9) Fernando ($ 2,69) 5 puntos Ideal quilombo en José C. Paz, listo para disfrutar: color colorado carbonizado, espuma blanquecina y fugaz, gas finito y perdido, huele a Chipi-Cola. Presentado en maniobrable botella de plástico, se trata de un cóctel gasificado con alcohol, caramelo, extracto de hierbas aromáticas y ácidos cítrico y fosfórico; y de verdad sabe a fernet, pero diluido diez veces, claramente confirmado por sus tranquilos 4,5 por ciento de alcohol por litro. Sin hielo se complica. 10) Fratelli Branca ($ 38) 9 puntos Fórmula de Bernardino Branca (1845), indescifrable para los más expertos falsificadores, tiene la hierba justa y la especia precisa. El reposo durante no menos de un año en cubas de madera de Eslavonia lo convierte no sólo en el negro más fino y trabajado del mercado sino en caramelo del paraíso. Amargo pulenta y macanudo, al chorro de soda semeja a espuma de mar yodada que invita a curativa zambullida. Perfecto como digestivo puro, con coca y hielo no tiene rival. 11) Lusera ($ 9,46) 7 puntos Elaborado en Avellaneda por el mismo fabricante que Cinzano y Gancia, en su rango de precio no sólo da pelea sino que gana por varios cuerpos. Como fernet que se precie de tal, tiene 45 partes de alcohol en volumen y huele a madera con caramelo tostado, lo que se confirma en boca al chorro de soda, donde es sutil pero bien especiado. Linda espuma realza el frescor de la coca, con tónica puede andar, con pecsi va como loco. 12) Veneto ($ 20) 7 puntos Etiqueta escrita en italiano, se trata del mismo fabricante que Vittone, aunque no es ni sabe lo mismo que su hermano más viejo. Un toque más integrado en especias, hay quizás un destello de azafrán. De espuma consistente y sostenida, sabe no tan metálico ni tan dulce, con coca es suave y carnoso, y pasa como bondi lleno. Fórmula bien lograda: faltan afinar algunos insumos y agregar otros para aspirar a top five. 13) Martini e Rossi ($ 35) 8 puntos Importado de Italia, máxima expresión del refinamiento turinés, receta original de 1867, es el hermano no reconocido de Milano. Ataca el olfato con notas a café con chocolate y whisky muy añejo, puro es fuerte y entrador, con soda se aligera pero no pierde potencia. Excelente espuma con coca, cremosa y liviana, sabe al mejor fernet que se recuerde. Está bárbaro, pero carece de la electricidad que reclama el paladar argento. 14) Killepitsch ($ 70) 8 puntos Clásico del proletariado de Düsseldorf (Alemania), mejor se bebe puro. Negro meloso corte caramelo media hora, tiene 42 partes de alcohol por brebaje, y el amargor justo. Su receta se remonta a 1858, cuando Peter Busch ideó este kräuter likör tras recombinar esencias de 98 hierbas. Se populariza en la Segunda Guerra: dos soldados soportan un feroz bombardeo mientras empinan el acaramelado elixir que da miedo, y viven para contarlo. Maridar con Die Toten Hosen al palo. Fuente El equipo preparado para salir a la cancha

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Fantasmas en Buenos Aires
InfoporAnónimoFecha desconocida

Fantasmas y Aparecidos en la Ciudad Una sucesión de extraños fenómenos de naturaleza inexplicable asociados a la presencia de almas en pena que se manifiestan, por ejemplo, en la soledad de la casa matriz del Banco Nación, en la fatídica puerta 12 del estadio de River Plate y hasta en el túnel de la Línea A de subterráneos, por citar tan solo un puñado de casos, le confieren desde el misterio un singular perfil a la ciudad de Buenos Aires, acaso una auténtica capital de fantasmas y aparecidos. Un recorrido por la rica historia fantasmagórica porteña permite delinear un mapa tapizado de sitios donde extraños sucesos vienen acaparando desde hace tiempo la atención de vecinos curiosos y turistas, cuando no de privilegiados testigos de experiencias sobrenaturales explicables únicamente desde el costado de lo paranormal. Los testimonios que revelan la presencia de fantasmas y lugares donde lo desconocido eriza la piel del inadvertido transeúnte revelan casos, episodios y situaciones que nacidos de hechos traumáticos, se reiteran para impresión y sobresalto de los que aseguran haber vivenciado frente a esas manifestaciones un hecho a todas luces extraordinario. Sin ir más lejos, vigiladores y personal de limpieza que en horario nocturno cumplen tareas en la casa matriz del Banco Nación, saben muy bien qué en el edificio suelen pasar cosas extrañas atribuibles, aseguran los cultores de lo paranormal, a las reminiscencias espectrales de un antiguo cementerio. En el solar que hoy ocupa la sede central de la entidad, en Rivadavia y 25 de Mayo, el camposanto del Siglo XIX dio origen a un "pozo de ánimas" que viene aportando lo suyo desde entonces pero, desde que está emplazado el edificio del banco, con presencias, espectrales en los extensos y oscuros pasillos de la institución. Uno de los casos más notables negado a ultranza por las autoridades del banco fue algo que quedó registrado en la cámara número 4 del circuito cerrado de seguridad, que filmó a una niña de aspecto fantasmal y con una muñeca en sus manos en un sector del segundo piso del edificio. Nunca hubo explicaciones aunque, se sabe pero se niega, que no fue la única aparición sino la más mentada. Misterio Monumental Por estas horas es casi seguro que algo inexplicable suceda en el acceso identificado con la letra M del estadio Monumental, donde ocurrió una tragedia de proporciones, la de la puerta 12 como se la denominaba antes, que mañana conocerá su aniversario número 40. El 23 de junio de 1968, minutos antes del final de un partido entre River Plate y Boca Juniors por el campeonato Metropolitano, un error fatal de organización hizo que centena¬res de hinchas que pugnaban por ganar la salida del estadio, generaran una avalancha que arrojó el saldo de 71 muertos. Siempre cerca del aniversario del desastre que enlutó al fútbol argentino, frente a esa entrada al Monumental suelen aparecer zapatillas; prendas y pertenencias de usanza habitual en aquel año y que nadie, absolutamente nadie, puede llegar a explicar su presencia que, incluso, a veces se repite en otros momentos del año. Túnel al Más Allá Como medida para afrontar los extraños fenómenos acaecidos las autoridades de River promovieron que el estadio fuera bendecido y si bien los sacerdotes hicieron su trabajo acorde a las normas eclesiásticas, la manifestación del más allá de las víctimas de episodio nunca desaparecieron. A la nómina de hechos fenomenales bien puede sumarse lo que más de un usuario de la línea A de subterráneos pudo comprobar cuando las formaciones pasan frente a una estación abandonada, cerca de las de Pasco y Alberti. El relampagueo de la luz por efectos del vaivén del vagón a veces permiten ver dos figuras humanas vestidas como obreros pero con ropas de principios del Siglo XX, Los trabajadores de Subterráneos afirman que lo que los pasajeros ven son los fantasmas de dos trabajadores italianos, integrantes de la enorme masa de inmigrantes que desembarcó en los primeros tramos de 1900 y que encontraron fuente de empleo en la excavación de los túneles del que iba ser el primer subte de Latinoamérica, pero donde también hallaron la muerte. Fantasmas Vecinos Los hasta aquí apuntados no son los únicos elementos que denotan la presencia de fantasmas en un ciudad en la que los cultores de las experiencias sobrenaturales, pueden dar una vuelta por Parque Lezama y recorrer sus senderos para toparse con el misterio. En ese caso, los entendidos refieren a espíritus de esclavos negros que todavía pululan por el lugar, cuando no de otras ánimas que peregrinan tras haber sido sus cuerpos devastados por la epidemia de fiebre amarilla o por la bala disparada desde la pasión para lavar el honor de un amante traicionado. Y hay más. La geografía porteña encierra más de un punto caracterizado por la leyenda y historia que animan la versión real de una verdadera misteriosa Buenos Aires, donde lo sobrenatural está presente y se percibe más no sea como una sombra difusa y volátil que anuncia, susurrando, que la ciudad es la capital de los fantasmas. El Conurbano Tambien Tiene Sus Espectros No sólo la Capital Federal es ámbito de la actividad de fantasmas y ánimas en pena, sino también el Gran Buenos Aires donde al decir de vecinos, comerciantes y trabajadores se registran episodios encuadrados en el más insondable misterio sobrenatural. En La Matanza, conductores y pasajeros de la línea 624 suelen referir al extraño caso del fantasma de una anciana que los colectiveros ven por el espejo retrovisor sentada en el interior de la unidad, cuando el colectivo se queda sin pasaje y se acerca a su cabecera.La situación que generó más de un comentario suele darse, por ejemplo, cuando los colectivos de la 624 se acercan a la playa donde quedarán guardados, y la presencia observada es la de una mujer mayor de edad que viaja sola y que desaparece cuando la unidad detiene su marcha en la terminal. Las versiones fortalecidas por la leyenda y las suposiciones en torno a este enigma son por demás variadas, pero algunos vecinos de Rafael Castillo asocian la presencia del espectro con la procedencia que tiene esa línea de transporte en el tramo final de su recorrido: el cementerio de Villegas. Sebastian Aranguren Fuente: http://www.popularonline.com.ar/nota.php?Nota=171444 Casa matriz del Banco Nación aquí se filmó a una niña de aspecto fantasmal. Museo Fernandez Blanco en este lugar solía aparecer el fantasma de una joven. Colectivo de la línea 624 según comentarios un hecho misterioso sucede a bordo de sus unidades. Las fotos las agregué yo.

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