FerNhandito
Usuario (Argentina)

Si nuestros antepasados más remotos se hubiesen conformado con hacer las cosas "como siempre", no habrían convertido en herramientas útiles las piedras y los huesos, ni encontrado el modo de cultivar las plantas silvestres, ni pintado las paredes de las cuevas, ni representado con símbolos los sonidos y las ideas. No existiría progreso humano si a nadie se le hubiera ocurrido preguntarse: ¿Qué pasaría si...? Cuando dejamos que la mente discurra sin atarse a lo archisabido, que corra la imaginación y que busque respuestas, motivamos la puesta en marcha del ingenio, esa facilidad para idear algo nuevo o para dar nueva forma a lo ya sabido o existente. El ingenio, y la creatividad prescinden de lo trillado y lo que resulta puede ser un poema, una opera, un diagnostico, un pastel, una herramienta, una teoría, o un cambio de actitud para afrontar las acciones más cotidianas. Todo eso, y mucho más aún por concebir. En lugar de rechazar lo primitivo, lo irracional o lo que se aparta de las normas establecidas, la mente creadora lo integra con los procesos lógicos y racionales en una síntesis mágica de la cual emerge lo nuevo, lo impredecible, y lo deseable. Pero para que fluyan las ráfagas de inspiración y podamos utilizar nuestra creatividad a voluntad y con fines predeterminados, es necesario prepararle ciertas condiciones ambientales dentro del campo mental y espacial, actitudes y hábitos simples que podemos poner en práctica en cualquier momento de nuestra vida. A continuación, te invitamos a repasar algunas de las recomendaciones en las que se han puesto de acuerdo gran número de psicólogos y educadores: * Soledad: Cuando estamos a solas, estamos menos expuestos a los estímulos convencionales y los estereotipos de la sociedad, de manera que es más facil prestar atención a nuestro mundo interior. Claro que la soledad de la que hablamos no es un penoso aislamiento impuesto por los demás o por las propias dificultades psicológicas, sino estar en compañía de nuestro propio ser, porque así lo hemos decidido, trabajando por abrir los horizontes interiores para la exploración. Propiciar ratos de soledad que faciliten el análisis introspectivo, y la creatividad, es compatible con vivir en contacto con los demás, y con el mundo, en otros momentos de nuestra vida. Estos ratos solitarios implican una cierta inacción, tiempo para sentir y pensar otras cosas que no estén relacionadas con las rutinas laborales y cotidianas que ahogan la actividad mental. Tiempo para la ensoñación, para emprender incursiones en lo irracional, para imaginar, tratando de dejar que la mente vague hacia cualquier rumbo, sin imponerle limitaciones ni un orden determinado. * Estado de alerta y disciplina: Muchas personas presuntamente creativas suelen suponer que lo único que importa son cualidades como la imaginación, la inspiración, la intuición o el talento. Se niegan a someterse a un riguroso aprendizaje de técnicas o al ejercicio de la disciplina y de la lógica, con el pretexto de que todo ello sofocaría su impulso creador. Sin embargo, muchos genios reconocidos por la historia han suscrito una máxima bien conocida, que sigue transmitiendo una gran enseñanza en su metáfora: la creatividad se compone de un 10 por ciento de inspiración y un 90 por ciento de transpiración. El psiquiatra Silvaro Arietti, opina que existe un proceso primario de la mente inconsciente, uno secundario de la lógica y la razón y un tercero que el llama terciario y que consiste es una especial combinación de ambos que se da en la obra creadora, y cuyo surgimiento está vinculado en particular con el estado de alerta y la disciplina. Las personas creativas mantienen una actitud alerta y un compromiso con el acto creador, de forma que en algunos momentos son capaces de anular controles y dar salida a expresiones que proceden de las fuentes más primarias, mientras que en otras son capaces de la mayor vigilancia, observación atenta y ardua, examen lúcido, además de una voluntad final para hacer realidad lo descubierto. * Constancia: El proceso creativo no suele ser constante, y por mucha potencia creadora que tenga el artista, necesitará de repetidos periodos de interrupción. Existe un viejo aforismo ingles que reza: Cuando ninguna idea acude a tu mente, ponte el sombrero y sal a caminar. A estos periodos de descanso, suele llamárseles "vacíos fértiles", pues el pensamiento parece agotarse y nos deja el camino libre para llegar al corazón más hondo del problema, del tema, de la situación. Pero de nada sirven los largos periodos de descanso si luego no nos volvemos a concentrar para exigirnos al máximo. No suele ser fácil, probar, desechar, pulir, comprobar, eliminar, volver a seleccionar... y todo ello con una ansiedad continúa o intermitente que suele ser componente del clima anterior a las mejores inspiraciones. Una ansiedad que C. Jung describía así: La conciencia controla las indómitas e ilógicas divagaciones del inconsciente, mientras que el inconsciente evita que la conciencia se marchite en una racionalidad árida, vacía, banal. Pero sin esta batalla, no hay creación. Encuadres mentales adecuados para la creatividad: * TENER CLARO CUAL ES EL OBJETIVO, EL PLAN O EL PROBLEMA: Ya sea idear un mecanismo, organizar un nuevo esquema de trabajo, o expresarse en un poema, sin una idea clara de lo que se quiere, no se puede poner en marcha nuestra inventiva. Y para empezar a ordenar ideas, lo mejor es anotar y bosquejar lo que deseamos hacer. * TENER CONFIANZA: Se trata de cultivar el optimismo, el pensamiento esperanzado porque la respuesta se encuentra en alguna parte, y solo se trata de dar con ella. * ESTUDIAR LOS DATOS: Aprender lo más posible acerca de la cuestión, empaparse bien del tema, cuanto más sepamos más preparados estaremos para encontrar la solución. * PENSAR: Cuesta trabajo pensar, pero es necesario hacerlo y no solo con lógica, sino también tratando de encontrar nuevas perspectivas para enfocar el tema que nos preocupa. Albert Szent-Györgyi, bioquímico ganador de un premio Novel opina que "descubrir es ver lo mismo que ve todo el mundo, pero pensarlo de otra manera". * INCUBAR: En un momento dado hay que dejar que el inconsciente vaya trabajando solo, y después de unos días volver a repasar el asunto. Posiblemente nos encontraremos con algunas ideas recien nacidas. * DEPURAR: Finalmente hay que pasar del dicho al hecho, pero para organizar nuestro plan de acción hemos de hacer una revisión de las ideas y desechar las que se muestren a estas alturas de la reflexión como inoportunas. Quedémonos con lo mejor, y manos a la obra. * DEPURAR Y ACTUAR: Lo mejor es ponerse a trabajar en algún detalle del proyecto, y de preferencia que no sea cómo empezarlo. No importa que se trate de una novela, un concierto, una máquina, un vestido,... debe de haber algún detalle como un párrafo, un compás, una conexión o una costura que ya se tiene en mente y que se puede elaborar hasta que quede a satisfacción. Para cuando esa pequeña parte esté ya hecha, habrá salido a relucir otra más en la cual trabajar y empalmar con la anterior. Espero que les sirva. El texto fue extraido de un cuadernillo de un prfesor de informatica. Comenten.
HOla, debido a la gran cantidad de consultaas que he tenido les digo como solucionar la pantalla negra en youtube. Es tan facil como esto: Coloquen una S (Security) en la barra de direcciones despues del http, osea... https://www.youtube.com/ Gracias!! PD: para agregar videos de youtube a sus post tambien deben colocar la famosa "S", sino previsulizaran y no veran nada.