Flasheadito
Usuario
Espero que les guste! Este es mi compañero de aventuras en todo momento. Nose q seria de mi sin el... El mate no es una bebida, corazones de otro barrio. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse. El mate es exactamente lo contrario que la televisión. Te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo. Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda "¿unos mates?". Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros. Pasa entre los viejos de un geriátrico o entre los adolescentes mientras estudian. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse nada en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos. Los buenos y los hijos de puta. Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando lo pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando ese enanito de tu sangre empieza a tomarlo. Que se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón. Cuando conocés a alguien por primera vez, siempre decís, ...si querés venite a casa y tomamos unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: ¿Dulce o amargo? El otro responde: -Como tomés vos. Los teclados de las computadoras argentinas tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te la da, de onda o le pedís y está todo bién. La yerba no se le niega a nadie. Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto,es porque ha descubierto que tiene alma. O estas muerto de miedo, o estas muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solos. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones. El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores... Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena, la charla, no el mate. Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y viceversa. Es la sinceridad para decir,"...cambiá la yerba, o arreglalo un poco!" Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. Es el cariño para preguntar, estúpidamente, ¿está caliente, no? Es la modestia de quien ceba el mejor mate. Es la generosidad de dar hasta el final. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno. Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día. Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones mas que compartir. Ahora vos sabes, un mate no es sólo un mate... ....andá calentando el agua, que voy para allá !! Jeeeee! Saludos! Dejen sus comentarios!!!
NUESTRA AMÉRICA: DÍA DE LA RESISTENCIA INDÍGENA. Por Jesús Ramírez Cuevas, del Diario La Jornada. La conmemoración del arribo de Cristóbal Colón a las costas del continente americano en 1492 sigue siendo motivo de interpretaciones y polémicas. Los herederos culturales de los conquistadores europeos, lo consideran el inicio de la "civilización" en estas tierras. En cambio, para los pueblos indios fue el comienzo de una guerra de exterminio que impuso un régimen colonial, al que se opusieron de manera directa o soterrada. Más de 500 años después, muchos pueblos originarios preservaron su identidad comunitaria, vigorizada por constantes rebeliones y la resistencia cultural. Esta fecha recuerda hoy el nuevo ciclo de movimientos indígenas que asumieron un papel como forjadores de su porvenir Hace tiempo el parlamento del pueblo Aymara declaró el 12 de octubre como "día de la desgracia" al recordar los "cinco siglos de vivir en la incertidumbre, infortunio y sojuzgamiento de nuestras libertades fundamentales". "Puestos de pie, al cabo de más de cinco siglos de la funesta hazaña de Cristóbal Colón, evocamos la grandeza de nuestros ancestros", suscribieron los representantes aymaras. Al igual que otros pueblos originarios del continente, ratificaron que "no han podido acabar con nuestras aspiraciones a la libre determinación de un pueblo milenario con civilización y cultura cósmica". Si el Día de la Raza celebra el mestizaje de las culturas india, negra y europea que produjo la conquista de América, en los últimos años, esa fecha se convirtió en el símbolo de la reconquista cultural y política de los pueblos indígenas. Durante siglos prevaleció "la visión de los vencedores" y la justificación de la ocupación y el sojuzgamiento de las poblaciones nativas bajo el argumento de que las "civilizaron". En décadas recientes el movimiento indígena logró una visibilización que puso en cuestión esta idea y puso en el centro del debate sus consecuencias sociales y culturales para los pueblos indios. Al cumplirse 500 años del arribo del marino genovés a las costas del Caribe, se produjo un punto de quiebre que significó una victoria cultural de los indígenas. Las celebraciones oficiales del Quinto Centenario en 1992 desataron discusiones y protestas indígenas que obligaron a cambiar la idea del "descubrimiento" de América por el de "encuentro de dos mundos". "Encontronazo", se ironizó entonces. El centro del debate fue la "narrativa de la resistencia", el punto de vista de los pueblos originarios oprimidos y su reivindicación cultural frente al punto de vista colonial. Las organizaciones indias califican de "etnocidio" la invasión europea y declaran "no haber sido conquistados" a pesar de la brutal explotación, robo de sus tierras, despojo de su autonomía y marginación a la que fueron sometidos. Recordaron las estrategias de sobrevivencia y resistencia indígenas, rebeliones abiertas o soterradas. Aquel 12 de octubre de 1992 sigue muy presente en la memoria. Las multitudinarias manifestaciones en todo el continente anunciaron un nuevo ciclo de luchas indias, particularmente en Chiapas, donde se preparaba una rebelión que marcó indeleblemente el inicio del siglo XXI. Ese día en San Cristóbal de las Casas, vestidos con taparrabos, pintados sus cuerpos y armados con arcos y flechas, unos diez mil indígenas tomaron la ciudad real y derribaron la estatua del conquistador Diego de Mazariegos, y símbolo de la opresión en la región. Fue la primera aparición pública de los indios que en 1994 tomaron las armas como "medida última, pero justa". En su Primera Declaración de la Selva Lacandona, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional justificó su alzamiento apelando a la resistencia indígena como señal de identidad: "Somos producto de 500 años de luchas", dijeron entonces los indios rebeldes. La rebelión indígena chiapaneca, como otros movimientos del continente, representan el rechazo organizado contra el fatal destino que los condenó a desaparecer. El racismo se tambalea De norte a sur del continente, los pueblos indios reivindican sus derechos territoriales y agrarios, defienden sus recursos naturales, tierras, identidades culturales, lenguas y su autodeterminación. Incluso han derribado a varios gobiernos en la región. Este empuje obligó a Estados y a la misma Organización de las Naciones Unidas a reconocer la pluralidad cultural y étnica de las sociedades (declaró el "Decenio de los Pueblos Indígenas" en 1995-2004). Ahora se cuestiona, pero no se elimina, la humillación histórica hacia los indios, basada en la "convicción natural" de que son "un obstáculo para el progreso nacional", que "son atrasados y pobres por que quieren"; en fin, "incivilizados". Prejuicios que reafirman y justifican la opresión y marginación que viven los indígenas. Las élites políticas y económicas locales y globales exaltan el esplendor indígena del pasado mediante exposiciones que rompen récords de asistencia, pero se menosprecia a los indios vivos y confina al folclore. Incluso entre sectores "progresistas" y de izquierda se comparte este racismo. Por eso la visibilización de los pueblos indios manifiesta cada 12 de octubre no ha terminado con su marginación, ni con la pobreza ni la exclusión social, económica, política y cultural que padecen. A pesar de los discursos y cambios legales, la discriminación determina la relación de los indios con los Estados y las sociedades mestizas. En todo el continente, los indígenas luchan por el reconocimiento de sus identidades y formas de vida, defienden sus territorios y recursos naturales. De Chile a Canadá, pasando por Bolivia, Ecuador, Brasil, Colombia, Centromérica y México, los indios levantan la voz para tomar en sus manos la historia y las decisiones que les afectan. Por eso, el 12 de octubre ha pasado de ser el tradicional Día de la Raza y se ha convertido en una jornada de lucha y reivindicación de los pueblos indios. Así como Cristóbal Colón nunca se enteró que llegó a un nuevo continente, las elites globalizadas ignoran que sus sociedades han cambiado para siempre y que la demanda de los pueblos indios en favor de su inclusión en el presente y futuro de sus naciones, es también hoy bandera de todos los excluidos del mundo. http://www.congresobolivariano.org/modules.php?name=News&file=article&sid=1212 Partes: 1-3-4-5-
NUESTRA AMÉRICA: ¿QUIÉN PAGA LA DEUDA CON LOS PUEBLOS INDÍGENAS? Por Lourdes Pérez Navarro. Hace justamente 20 años, en La Habana, Blanca Chancoso, miembro de la Confederación de Naciones Indígenas del Ecuador, escuchó el llamado del Comandante en Jefe Fidel Castro a que los pueblos tercermundistas adoptaran la digna posición del No Pago de las deudas externas, por ilegítimas e inhumanas. Llegada de Otavalo, un pueblo kichwa de la localidad ecuatoriana de Cotacachi, oyó entonces hablar a representantes de otros gobiernos y de organizaciones sociales acerca del impacto económico, social y cultural de la deuda externa en sus países, pero aun así, pagaban. El llamado de Fidel despertó una conciencia en todos nosotros, afirma Blanca Chancoso. Adoptamos en nuestro trabajo la posición del no pago de una deuda de la que no fuimos beneficiarios; por el contrario, el Norte tiene una deuda histórica con nosotros, ¿quién nos paga? Tenemos que exigirles a los gobiernos que no paguen, precisa. En representación de nuestras comunidades indígenas hemos tenido encuentros con el Fondo Monetario y con países acreedores para decirles que no vamos a pagar la deuda porque no la tenemos, no podemos seguir pagando a costa del hambre y la pobreza de nuestros pueblos. Durante años, añade, hemos luchado para que las comunidades indígenas seamos también parte de las políticas del Estado, pues muchos recursos son extraídos de nuestros territorios. Se creó un espacio de desarrollo encaminado a mejorar las comunidades indígenas, servicios básicos, agricultura, salud y educación, con el supuesto apoyo del Banco Mundial, pero luego supimos que era a base de créditos que agregaban cifras a la deuda externa. Recuerda Blanca que al concluir la primera etapa el Banco Mundial declaró el éxito del programa, pero "realmente esto no fue así, no hubo beneficios". La lucha contra la deuda externa estaba declarada. Ante la implementación de la segunda etapa, la Confederación de Naciones Indígenas logró influir en el Gobierno ecuatoriano para que se negara a ejecutarlo a expensas de aumentar la deuda, a la vez que continúa exigiendo que el programa sea asumido por el presupuesto del Estado. Como víctimas de siglos de saqueos y explotación, subraya la indoamericana, decimos "no debemos, no tenemos nada que pagar; nos deben". VENEZUELA: NUESTRO CAMINO DE LUCHA POR LOS DERECHOS HISTÓRICOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS. Por Noelí Pocaterra, Diputada Indígena Presidenta Comisión Permanente de Pueblos Indígenas. En Venezuela, para conocer la riqueza de nuestra tierra, debemos reconocer que hemos mantenido oculto durante muchos años nuestros orígenes. A los Wayuu nos llamaban despectivamente, se burlaban de nuestro traje diciéndonos que debíamos civilizarnos y en las escuelas por una falsa creencia maltrataban a los niños y niñas cuando hablaban su idioma, les decían que ese no era el idioma de Venezuela y que en la Constitución estaba establecido que se debía hablar el español. Siempre nos habían dicho, al pueblo venezolano, que en Venezuela no existían indígenas, que este es un país mestizo. Cuando íbamos a sacar la cédula no nos la querían dar, siempre había obstáculos porque los nombres indígenas eran difíciles de pronunciar y por lo tanto había dificultad para obtener las partidas de nacimiento e incluso para colocarle el nombre indígena, aún hoy muchos indígenas no tienen documentos, no figuran existiendo en la población nacional, existen verazmente, de hecho y sin papeles, pero esta sociedad los castiga por ello. Por eso yo digo siempre que pertenezco al pueblo indígena wayuu, que soy una mujer wayuu, quiere decir que pertenezco al pueblo wayuu, que históricamente hemos habitado entre Colombia y Venezuela, desde antes de la creación de los Estados, por eso, nuestro pueblo transita entre Venezuela y Colombia de manera natural, ya que ese es nuestro vientre histórico, nosotros lo llamamos woumain, que quiere decir nuestra tierra, nuestro territorio, nuestro hàbitat, que hoy lo conocemos con el nombre de guajira. A nosotros los wayuu nos llaman guajiros, a veces guajiritos o guajiritas de forma despectiva, o nos llaman comadres, o nos llaman chinas, por nuestras facciones. de manera que también tenemos otra tarea que hacer conocer el racismo en sus distintas manifestaciones para evitar que este se reproduzca de esa forma tan despiadada3. el nombre indígena, aún hoy muchos indígenas no tienen documentos, no figuran existiendo en la población nacional, existen verazmente, de hecho y sin papeles, pero esta sociedad los castiga por ello. Por eso yo digo siempre que pertenezco al pueblo indígena wayuu, que soy una mujer wayuu, quiere decir que pertenezco al pueblo wayuu, que históricamente hemos habitado entre Colombia y Venezuela, desde antes de la creación de los Estados, por eso, nuestro pueblo transita entre Venezuela y Colombia de manera natural, ya que ese es nuestro vientre histórico, nosotros lo llamamos woumain, que quiere decir nuestra tierra, nuestro territorio, nuestro hàbitat, que hoy lo conocemos con el nombre de guajira. A nosotros los wayuu nos llaman guajiros, a veces guajiritos o guajiritas de forma despectiva, o nos llaman comadres, o nos llaman chinas, por nuestras facciones. de manera que también tenemos otra tarea que hacer conocer el racismo en sus distintas manifestaciones para evitar que este se reproduzca de esa forma tan despiadada1. Es por ello, que hablamos del 12 de octubre como el día de la resistencia indígena, del proyecto Guaicaipuro al Panteón Nacional y de la reivindicación de nuestros pueblos y el autoreconocimiento. Son cosas que tal vez hoy no se comprenden en su magnitud, pero algún día vendrá. Amigas, amigos esta una forma de participación y protagonismo político. ¿Como aceptar una orden de reconocimiento que lleva el nombre de un hombre que mató a los grandes líderes indígenas de nuestro pueblo? EN VENEZUELA EXISTEN TREINTA Y CUATRO PUEBLOS INDÍGENAS Como nosotros los wayuu existen treinta y cuatro pueblos indígenas que están distribuidos en diez estados diferentes. Zulia que alberga a los aún (paraujanos), wayuu (guajiro), yukpa, japreria, Mérida donde habitan descendientes de indígenas y wayuu, Trujillo: indígenas wayuu, Apure: jivi (guajivo), Amazonas: baniva (bare), cubeo, jivi (guahibo), hoti, kurripaco, piapoco, puinave, sàliva, sánema, wotjuja (piaroa), yanomami, warekena, yabarana, yekuana, mako, ñengatu (geral) Anzoategui: kariña y cumanagoto, Bolívar: uruak (arutani), akawaio, arawak, eñepà (panare), hoti, kariña, pemon, sape, wotjuja (piaroa), wanai (mapoyo), yekuana, sànema. Sucre: chaima, warao, kariña, Delta Amacuro: warao, arauco y Monagas: kariña, warao, chaima. Les digo esto porque en cada uno de nuestros Estados debemos buscar esa revelación histórica y hacerla publica en los nombres, de las ciudades, es importante leer en la vida para que salgamos al campo a leer en la luna, para que de los lugares, sus costumbres, sus tradiciones. Buscar alternativas en conjunto con los indígenas de la zona. Hacer reuniones con nuestros familiares, para enaltecer nuestros orígenes propios indígenas y disminuir nuestra propia exclusión, nuestra vergüenza, nuestras expresiones cotidianas de racismo. Les hablo de hacer de lo cotidiano un acto colectivo, político, porque la política no es solo lo que se hace en el Parlamento, o en las reuniones oficiales. Por eso es para mi un honor estar aquí con ustedes en Anzoátegui en el tercer encuentro de solidaridad con la revolución bolivariana de Venezuela. Inaugurando la mesa de protagonismo político de indígenas y afrodescendientes, como abuela, como madre, como mujer indígena, como bolivariana y Dip. Indígena de la Asamblea Nacional y muy especialmente por mi compromiso con el proceso de cambio y transformación que viene avanzando en el país. Son muchas las preguntas que nos pueden servir de guía para que hagamos realmente un cambio. para que salgamos de las aula podamos ser sensibles ante los dibujos de las piedras, y ante las personas, los animales y la naturaleza, siguiendo las distintas manifestaciones de la vida. de eso los pueblos indígenas tenemos mucho que contar.. ¿Quiénes eran los pueblos y comunidades indígenas?. todos ellos tenían diversidad de costumbres, idiomas, religiosidad, habitaban un territorio, teniendo sus modos de producción, tenían sus mecanismos de navegación, y sus formas de establecer el parentesco. así también, tenían sus líderes y tenían sus formas de administrar justicia. Debemos recordar que uno de los primeros líderes que aún hoy reconocemos es Guaicaipuro y por ello vieron ustedes que el día 8 de diciembre de 2001 se llevó la tierra de Suruapo como gesto histórico y simbólico del reconocimiento a nuestros pueblos y sus luchas al Panteón Nacional, lugar donde reposan las cenizas de algunos héroes y heroínas de la independencia. Cualquiera de ustedes tiene un origen, tiene una historia y yo tengo la mía, en qué punto estas historias y estos mundos se cruzan, tal vez, muchos de ustedes tendrán en algún lugar de su historia un abuelo, una abuela, o un tatarabuelo, o quizás su mamá, o su papá, indígena, pero voy más allá, la mayoría de ustedes comen arepa, o usan chinchorro, o comen maíz, o comen papá, o les gusta exageradamente la libertad, estos son aspectos que vienen de nuestros pueblos indígenas. ¿Por qué cuando hablamos de indígenas creemos que ellos están en un lado y nosotros en otro, nosotros y ellos. como si fuésemos ajenos, como si no pudiésemos reconocernos los unos en la mirada de los otros, como si no pudiésemos darnos cuenta que tenemos una mirada común, un punto de encuentro en el cual podamos reconocer el carácter multicultural de la nacionalidad venezolana. LA LUCHA INTERNACIONAL Es necesario tomar en cuenta unos antecedentes, tenemos que partir de una fecha. No vamos a realizar nuevamente una historia exhaustiva de los conquistadores, ni del saqueo, el vicio o las violaciones interminables a los derechos humanos de nuestros pueblos. La lucha internacional es muy larga y en cada país hay un ejemplo de lo que ha sido la expoliación de los territorios indígenas, y cómo algunos de sus lideres quizás los de más empuje, se dieron cuenta que debían ir a la lucha internacional para conseguir un respeto a sus derechos, acudir a las herramientas legales internacionales, irse uniendo entre los lideres de los distintos países, y fue así como un indígena de Canadá fue a Ginebra para quejarse, para denunciar que se querían aprovecharse de sus tierras. Este líder regresó pero dejó allí la semilla. En 1977 se realizan una serie de reuniones y ellos les dan oportunidad a los indígenas para que entren las ONG quienes denunciaban que había mucha violación de los derechos humanos. Alfonso Martínez, fue uno de los Aalijuna2 que estuvo en Ginebra defendiendo nuestros derechos y que hoy todavía forma parte del grupo de trabajo y se encontró que los pueblos indígenas eran unos de los sectores donde había mas violación a los derechos humanos. En esa época en Ginebra se hizo un grupo de trabajo que designaban los gobiernos. En 1982 el 9 de agosto se logró que se aprobara el día internacional de los pueblos indígenas del mundo. Los indígenas de todas partes del mundo van a denunciar la violación de los derechos humanos. Se logra hacer una declaración para que los Estados. Protejan los derechos de los pueblos indígenas y finalmente se crea el Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas. http://www.congresobolivariano.org/modules.php?name=News&file=article&sid=1212 Partes: 1-2-3-5-
Septiembre 2007 Una historia viva que continua hoy en nuestra pelea cotidiana por una vivienda digna. A cien años de la Huelga de Inquilinos de 1907 Al cumplirse 100 años de esta gran lucha protagonizada en las principales ciudades del país por la clase trabajadora en la Argentina, iniciada el 13 de Septiembre de 1907 en las 132 piezas del conventillo de la calle Ituzaingó 279 en el barrio de Barracas; pretendemos no solo mantener viva en nuestra memoria colectiva estos hechos; sino traerlos en perspectiva histórica a nuestros días para enmarcarlos en la lucha de LOS SIN TECHO HOY. El conventillo Con este nombre, derivado de una expresión irónica española (Convento como prostíbulo) se comenzó a conocer a las casas que alquilaban cuartos a inmigrantes. Como consecuencia del fenómeno de crecimiento urbano que significó la inmigración europea, en una ciudad apenas preparada para un cambio de tal magnitud, nació el conventillo, cuya antesala sórdida y atestada fue el célebre Hotel de Inmigrantes. La mudanza de los grupos tradicionales al Barrio Norte (alrededor del 80% por la epidemia de fiebre amarilla) permitió alojar a numerosas familias, que se hacinaron en los ya obsoletos caserones del sur. Los especuladores, a su turno, no tardaron en acondicionar viejos edificios de la época colonial o en hacer construir precarios alojamientos para esta demanda poco exigente y ansiosa por obtener, mal o bien, su techo. La improvisación, el hacinamiento, la falta de servicios sanitarios y la pobreza sin demasiada esperanza hicieron el resto. La superficie promedio por persona era de 1,6 metros. Había nacido el conventillo. El patio del conventillo fue sede de reclamos y un ámbito de sociabilidad. Allí se forjaban nuevas familias y, a veces, ocurrían dramas pasionales. En sus fiestas nació el tango y el sainete. Hasta mediados de 1880 no hubo agua potable en la ciudad. Los conventillos eran abastecidos por carros de aguateros, situación que se volvía intolerable en los meses de verano. No había cloacas. Tanto el retrete como el lavabo eran comunes. Había, en los barrios de Once y La Boca, un servicio cada diez cuartos aproximadamente, según las estadísticas de 1919. Esta situación provocaba epidemias como el cólera, la fiebre amarilla, el paludismo, los parásitos y las infecciones. En algunos casos había cocinas comunes, pero lo más frecuente era que se cocinara en los cuartos. También se destinaban a la cocina los rincones del patio. En cada cuarto había un calentador a alcohol o aceite que se colocaba en la puerta para que los olores fueran al patio. Si la pieza estaba en la galería superior, se lo ubicaba en el pasillo, lo cual generaba grandes discusiones por obstruir el paso. El alto precio de los alquileres fue convirtiendo a los conventillos porteños en focos de conflicto. Los cobradores debían pasar a cobrar custodiados por la Policía. El inquilino moroso era desalojado por la fuerza pública. Los muebles se subían al carro municipal para trasportarlos a un depósito. En el camino se manifestaba la solidaridad de clase; y los desalojos solían terminar en batallas campales contra la policía. El conventillo fue el centro de la única huelga de inquilinos de la historia. La Huelga de Inquilinos abarcó a más de cien mil personas atrincheradas en piezas y patios. El 13 de setiembre de 1907 comenzó en las 132 piezas de Ituzaingó 279 en la Capital Federal la huelga más masiva de la época: Una medida de fuerza realizada por más de cien mil inquilinos de conventillos. Durante dos meses lucharon, entre otras reivindicaciones, por la reducción del 30 por ciento en el precio de los alquileres de las miserables piezas que habitaban. Hasta no obtener ese descuento no pagarían más. Conventillos había en toda la Capital. Pero en la Boca, Barracas, San Telmo y Retiro los había al por mayor. Otro sector clave tenía como eje a la avenida Corrientes desde Cerrito hasta Callao. Costaba mucho pagar el alquiler. 1907 fue un año de aumentos masivos. Los trabajadores inmigrantes vivían en los conventillos. Muchos de ellos traían en su equipaje la vivencia de lucha de los trabajadores europeos. Anarquistas, Socialistas, luchadores sindicales. Propusieron entonces luchar por rebajas. Los libertarios en particular supieron hilvanar los reclamos aislados y organizarlos en un solo haz. Impulsaron la designación de delegados por conventillo y crearon una dirección centralizada. Fue el comité central de la Liga de Lucha Contra los Altos Alquileres e Impuestos el que lanzó la huelga general aquel viernes 13 de septiembre de 1907. "Nuestra divisa contra la avaricia de los propietarios debe ser: no pagar el alquiler" El inquilinato que dio la patada inicial de la huelga estaba en la calle Ituzaingó, Barracas. Tenía dos puertas numeradas con el 279 y el 325 respectivamente. A este conventillo lo apodaban Los Cuatro Diques, porque sus cuatro patios eran iguales en número y disposición que los diques del puerto capitalino. A su alrededor vivían ciento treinta y dos familias -en treinta y tres cuartos por patio o dique- Vivían al día en una habitación de cuatro por cuatro, con baños, cocinas y braseros en común. Este lujo representaba un tercio de sus sueldos. Siempre y cuando consiguieran trabajo todos los días; cosa insegura porque en los frigoríficos se cobraba si había matanza, en la construcción si no llovía y en el puerto si había estiba. De lo contrario, de vuelta a la pieza sin un peso. La huelga nacida en este conventillo de la calle Ituzaingó se extendió como un rayo a otros cien-tos de conventillos de la ciudad, Avellaneda, Lomas de Zamora, Bahía Blanca, Corrientes y Rosario. Los caseros representantes del dueño perdieron toda autoridad. En cada inquilinato mandaba el comité del lugar. A tal punto era así que, por ejemplo, cuando el arrendatario del conventillo de Hernandarias 1756, la Boca, recibió el petitorio con los reclamos, se les rió en la cara. Entonces, los inquilinos declararon el boicot al almacén que el hombre tenía en frente. Juan Summo hizo cuentas y notó que perdía. No sólo reconoció el descuento del 30 por ciento en los alquileres sino que hasta pagó el costo de los volantes con los que se había convocado al boicot de su comercio. Sobre las mujeres recayó una responsabilidad extra, ya que estaban todo el día en las casas al cuidado de sus proles: enfrentar las amenazas del desalojo que comenzaron a aparecer. El diario La Prensa contará que el 21 de octubre la Policía intentó desalojos en un conventillo de la calle Perú, "pero las mujeres ya estaban preparadas e iniciaron un verdadero bombardeo con toda clase de proyectiles, mientras arrojaban agua que bañaba a los agentes". La resistencia a los desalojos tuvo diversos métodos. Por ejemplo cerrando las puertas de calle con cadenas y manteniendo guardias día y noche. Junto a las puertas acumulaban piedras, palos y todo elemento intimidatorio. Algunas crónicas relatan la decisión en algunos conventillos, de colocar enormes calderos con agua hirviendo amenazando despellejar a quienes intentaran echarlos. Un siglo antes, ésa había sido la táctica contra el invasor inglés. Los desalojos tuvieron un final funesto. El 22 de octubre una comisión judicial y policial fue a ejecutar un desalojo a la calle San Juan 677. El rumor corrió y cientos de vecinos quisieron impedirlo. Entre los gritos, los golpes y los sablazos, se abrió fuego. Cayó fulminado con un tiro en el cráneo un muchachito obrero baulero, Miguel Pepe, de 18 años. En esos días la Policía era comandada por el coronel Ramón Falcón, el mismo que dirigió la represión obrera durante la Semana Trágica de 1919. Ante la firmeza del reclamo algunos propietarios cedieron. La alegría recorrió la ciudad. En muchos patios, entre piletas y malvones, hubo fiesta y baile. Paladeaban el triunfo. Pero en donde la organización era débil, los desalojos avanzaron. Docenas de familias quedaron en las veredas, a solas con sus pocos muebles. El gremio de los conductores de carros, anarquistas y solidarios, se puso al servicio de los desalojados para llevarlos a donde quisieran, gratis. Pero el desalojo que quebró los ánimos fue el del conventillo iniciador del movimiento. El primer intento fue el 30 de setiembre, cuando vaciaron las piezas de Enrique Almada, 6 personas; María López, 11 personas; Fermín Micheli, 5 personas; y Santiago Rivas, 10 personas. Antonio Rinaldi -dirigente destacado del levantamiento-se salvó de ser echado del cuarto número uno por tener un hijo en cama. Pero el golpe final en el conventillo líder ocurrió el 14 de noviembre: 250 hombres a máuser y bayonetas lo invadieron y la casa de Ituzaingó 279 quedó transformada en una barraca de la milicia. La huelga se hizo larga. La cárcel aisló a muchos dirigentes. Y la Ley de Residencia, que autorizaba a expulsar del país inmediatamente a todo extranjero "revoltoso", mandó a otros a su país natal. Docenas de familias se reubicaron en piezas compartidas con vecinos. Otros se instalaron en plazas y en huecos de la ciudad. Hasta en la Plaza de Mayo hubo colchones más de una noche. Fuente: un mail de mi casilla. Espero q les alla gustado..!!