Frankomza
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Aca les dejo la critica de la Rs!... abrazos Rengos amigos! Algún rayo - La Renga Discos POR HUMPHREY INZlLLO - Rolling Stone Ahí va el capitán Chizzo por el espacio: un banquete, quimico, épico y cósmico. ¡Abrochense los cinturones, mis rengueros! y bienvenidos a una odisea galáctica made in Ezeiza, porque fue allí, en la quinta a la que el grupo de Mataderos trasladó su cuartel central, donde se perpetró el disco más conceptual en las dos décadas de historia de La Renga. ¡Y sin la ayuda de la NASA! Si bien Gustavo "Chizzo" Nápoli, compositor de La Renga, ya había aportado su cosmovisión universal desde la perspectiva barrial (La esquina del infinito, 2000), y hasta la temática galáctica ("Dementes en el espacio", de Detonador de sueños, 2003), en Algún rayo abreva en un imaginario astral del rock nacional que se vincula con los "Gabinetes espaciales" de Almendra, con la mística religiosa de Vox Dei (La Biblia) y con la excursión futurista del Ultimo bondi a Finisterre de los Redondos. Pero también remite a Carl Sagan, Ray Bradbury, Cormac McCarthy (el paisaje arrasado por la catástrofe ambiental) y hasta a Jorge Luis Borges. El nuevo eslabón en la obra del grupo de Mataderos es químico y cósmico, épico y romántico, poderoso y demencial. Ahí va el capitán Chizzo por el espacio ... Algún rayo propone una innovación en el mercado discográfico. Replicando el modelo del EP Documento único (2002), que entregaron en su primer show en el estadio de River, el nuevo disco de La Renga se podrá conseguir exclusivamente junto con la entrada a alguno de los nueve shows con los que el grupo planea presentarlo en los próximos meses. Algún rayo pide a gritos, también, su edición en vinilo. Porque su sonido explosivo, deudor del hard rock en sus formas más clásicas, puede entenderse como un homenaje a ese formato. La Renga se decide a sonar vintage, pero sin resignar volumen ni densidad de sonido. Es un power trío que alcanza una sinergia colosal, y que salvo en una canción (la brillante "Cristal de zirco'" abandona cualquier tipo de vientos y demás accesorios sonoros. Los hermanos Iglesias (el "Tanque" en batería, el "Tete" en bajo) se potencian en un tándem que aporta una sólida base para que el Chizzo entregue algunos de los solos más inspirados de su vida. Como el de "Destino Ciudad Furia", sobre un colchón filoso, galopante up-tempo, y una imagen apocalíptica con aroma a azufre, alcance las notas más altas de su guitarra. La Renga suena como Pappo's Blues al cuadrado, prepotencia rockera potenciada. Y el riff contundente de "Algún rayo" parece disputarle a Divididos el mote de Aplanadora. "Dioses de terciopelo" es un blues de amor eterno construido sobre polvo de estrellas y un estribillo épico, detonador de corazones. Y "Canibalismo galáctico", el tema que abre el disco, es un anticipo elocuente de lo que vendrá: un gran banquete espacial, con "semillas de plástico para los campos de nylon". Nacho Smilari, mítico guitarrista de La Cueva, líder del grupo Cuero y colaborador de Vox Dei, nuevo vecino del grupo, aporta un punteo en "Poder", otro de los puntos altos del álbum, con una letra que alude a un ritual cósmico. (Todas las canciones, salvo "Disfrazado de amigo", remiten al cosmos, a las estrellas, a la tabla periódica de los elementos o a una construcción del futuro en clave ciencia-ficción; el hilo conductor de un trabajo conceptual que podría ser una ópera-rock.) "Cristal de zirconio" se destaca por su originalidad, porque rompe con la dinámica delpower trío y suma a Manu Varela en un solo de saxo con ecos de free jazz, la conjunción de estos elementos da como resultado el tema más experimental de Algún rayo. Es un ejercicio de rock progresivo con el que La Renga pasa a una nueva dimensión sonora. "El Apocalipsis llega hasta tu puerta! Y el ser que te está soñando, pronto despertará", relata el Chízzo en una letra que sorprende en un auspicioso guiño borgiano. Por sus imágenes apocalípticas y sombrías, Algún rayo podría ser un disco desolador. Pero allí está "Inventa un mañana", o esa especie de rayo de sol que le abre la puerta a la esperanza, en clave do it yourself, el vozarrón del Chizzo propone: "Inventa un mañana, que no sea ayer". Y su vozarrón se vuelve épico, romántico y arengador.