G-Loc
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Nazis Americanos, de eso no se habla Juicio de Nüremberg...suena familiar a alguno? fue el proceso mediante el cual la recientemente formada ONU juzgo y castigo a aquellos que hayan perpetrado, de manera directa o mediante la complicidad, con el cometido de crimenes de lesa humanidad por parte del Eje en la Segunda Guerra Mundial, lo que no todos saben, es que hubo quienes lograron escapar al proceso, no como profugos a la mejor manera "El fugitivo", ni camuflados como Ian McKelland en "El aprendiz", sino que fueron adoptados por el gran paladin de la justicia, el venemerito tio sam, no sin antes ver un beneficio a cambio, fiel a sus ideales liberales, en un proyecto denominado "Paperclip" entonces pues, tenemos estos sujetos, con un minimo respeto por la vida humana, trabajando al servicio de otros, que por asociacion, denotan el mismo interes por esta... empezemos por el primero. Wernher von Braun Wernher Magnus Maximilian Freiherr von Braun (Wirsitz, entonces Alemania, hoy Polonia, 23 de marzo de 1912 – Alexandria, Virginia, Estados Unidos, 16 de junio de 1977) fue un ingeniero aeroespacial alemán (nacionalizado estadounidense en 1955) para su integración en la NASA. Fue el creador del cohete Saturno V que llevó al hombre a la Luna. Su padre fue el Barón Magnus Maximilian von Braun, un noble alemán, y su madre la Baronesa Emmy von Quirstorp. Desde pequeño, von Braun se enamoró de las posibilidades de la exploración espacial a través de las novelas de Julio Verne y H. G. Wells y también a través de trabajos científicos de Hermann Oberth, cuyo estudio clásico, Die Rakete zu den Planetenräumen (Al Espacio en Cohete), alentó a von Braun a estudiar diferentes cálculos y trigonometría para comprender la física de la cohetería. El día de su confirmación en la Iglesia Luterana su madre, aficionada a la astronomía, le regaló un telescopio. Rápidamente, agotó la capacidad del telescopio y convenció a algunos compañeros del colegio para que le ayudaran a construir un observatorio astronómico con piezas de un coche viejo. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el alto mando alemán le encargó el diseño de un cohete cargado de explosivos con el fin de atacar territorio enemigo. El equipo de ingenieros de von Braun trabajaba en un laboratorio secreto en Peenemünde, en la costa báltica, donde diseñó los modelos A3 y A4. Hitler, entusiasmado por los éxitos obtenidos, ordenó la producción masiva del A4 con el nombre de "Vergeltungswaffe 2" (arma de represalia número 2) o simplemente V2, destinado a atacar Londres y el suelo inglés. Para la producción de estas armas, von Braun empleó trabajadores forzados, muchos de los cuales murieron en un bombardeo posterior en Peenemünde. La primera vez que se empleó un misil V2 fue en septiembre de 1944 contra objetivos en Europa. A partir del 8 de septiembre de 1944, las fuerzas alemanas lanzaron V2 contra las ciudades de los aliados, especialmente Amberes (Bélgica) y Londres (Inglaterra). La ventaja principal de los V2 era que impactaban sin dar señales de alarma (al volar a velocidad supersónica, alcanzaban su objetivo antes de oírse el ruido de su aproximación), por lo que no había un mecanismo de defensa efectivo. Como resultado de esto, los V2 constituían un factor de terror más allá de sus capacidades reales de destrucción, ya que el sistema guía de estos misiles era imperfecto y, por lo tanto, muchos no lograron llegar a su objetivo. Para el fin de la guerra se habían disparado 1.155 misiles V-2 contra Inglaterra, así como otros 1.625 misiles contra Amberes y otros objetivos continentales. Los expertos militares están de acuerdo en que, de haber comenzado antes la producción en masa de esta arma, o bien de haber empleado los fondos destinados a su investigación, desarrollo y a armamento de carácter más inmediato, el ejército alemán hubiera sido capaz de ganar la guerra. A pesar de su colaboración con el ejército alemán, von Braun tuvo problemas con la Gestapo al confirmar públicamente que le importaba muy poco el objetivo de Hitler, lo único que le importaba eran los viajes interplanetarios. Hacia principios de 1945 era obvio que Alemania no lograría la victoria de la guerra, por lo que von Braun empezó a planificar su futuro de posguerra. Von Braun pudo contactar con los aliados y preparó la rendición ante las fuerzas estadounidenses, quienes desarrollaban la operación Paperclip para capturar a científicos alemanes y ponerlos al servicio del bando aliado. Von Braun se entregó junto a otros 500 científicos de su equipo, sus diseños y varios vehículos de prueba. Estuvo a punto de ser capturado por los rusos, que deseaban integrarlo en el equipo de Sergei Korolov. Una vez en EE.UU, von Braun y sus colaboradores fueron instados a cooperar con la fuerza aérea estadounidense, a cambio, se les eximiría de culpa por su pasado nazi; esto incluía las muertes ocasionadas por el uso de sus proyectos aéreos por los nazis y el uso de obreros esclavos. Von Braun obtuvo la nacionalidad de los Estados Unidos el 14 de abril de 1955. Se había casado el 1 de marzo de 1947 con Maria von Quirstorp, con quien tuvo dos hijas, Iris y Magrit, y un hijo, Peter. En los quince años siguientes, von Braun y su equipo fueron instalados en Fort Bliss (Texas), donde trabajó para el ejército de los Estados Unidos en el desarrollo de misiles balísticos que lanzaban en el Terreno de Pruebas en White Sands (Nuevo México). El cohete V2 fue el precursor de los cohetes espaciales utilizados por Estados Unidos y la Unión Soviética. En 1950, el equipo de von Braun se mudó al arsenal de Redstone, cerca de Huntsville (Alabama), donde construyeron para el ejército el misil balístico Júpiter y los cohetes Redstone usados por la NASA para los primeros lanzamientos del programa Mercury. En 1960, su centro para el desarrollo de cohetes fue transferido del ejército a la NASA y allí se les encomendó la construcción de los gigantescos cohetes Saturno, siendo el más grande de ellos el que puso al hombre en la Luna. Von Braun se convirtió en el director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA y el principal diseñador del Saturno V, que durante los años de 1969 y 1972 llevarían a los estadounidenses a la Luna. En la década de 1950, von Braun ya era conocido en los Estados Unidos y actuaba como el portavoz de la exploración espacial de ese país. En 1952 ganó más publicidad gracias a sus artículos sobre temas espaciales publicados en Cullier, el periódico semanal de mayor importancia en aquellos días. Su nombre también pasó a ser parte cotidiana a través de su participación en tres programas de televisión de Disney dedicados a la exploración espacial. La hazaña estadounidense de colocar a un hombre en la Luna apagó a aquellos que aún atacaban a von Braun por haber usado obreros esclavos durante el periodo nazi. La NASA le pidió en 1970 que se mudara a Washington, D.C. para liderar el plan estratégico de la agencia. Si bien dejó su casa en Huntsville, Alabama, sólo trabajó para la NASA por otros dos años para retirarse y se fue a trabajar a Fairchild Industries en Germantown, Maryland. Afectado de un cáncer de cólon, se retiró de Fairchild el 31 de diciembre de 1976. Seis meses después moriría. Compartieron el abrigo de Estados Unidos de America tambien: Walter Dornberger, Ernst R. G. Eckert, Bernhard Tessmann, Arthur Rudolph, Ernst Stuhlinger, Krafft Arnold Ehricke, Gerhard Reisig, Konrad Dannenberg, Kurt Debus, Georg Rickhey, Rudi Beichel, , Werner Dahm, Otto Hirschler, Werner Rosinski, Eberhard F. M. Rees, Hermann H. Kurzweg, Helmut Hoelzer. y solo en el ambito de la coheteria asi vemos que, no importa cuanta gente colabores para matar...siempre hay posibilidad de redencion...siempre y cuando hagas lo que el tio sam diga...bendita redencion! Hans von Ohain Inventor del motor de reacción Un joven estudiante de Ingeniería en la Universidad de Gotinga observaba en 1933 que el ruido y las vibraciones de los motores de pistones empleados en los aviones de hélices de la época rompían la armonía y la suavidad inherentes al vuelo. De esa observación nacería su concepto de algo diferente: una turbina de gas. Tras recibir su doctorado en Física dos años más tarde, Hans-Joachim Pabst von Ohain pasaría de las teorías a la práctica. Convenció a Ernst Heinkel, el gran constructor aeronáutico, de que le contratase. Y, el 27 de agosto de 1939, un avión experimental Heinkel He-178 realizaba el primer vuelo de la historia con un motor de propulsión de chorro, como entonces se decía. Era el reactor diseñado por Von Ohain. Emigrado a Estados Unidos después de la II Guerra Mundial como otros colegas alemanes en los campos de la tecnología de punta -entre ellos, Werner von Braun-, Von Ohain acaba de fallecer, a los 86 años, en Florida, donde vivía jubilado. Siguió, sin embargo, impartiendo cursos -como uno de aerotermodinámica en la Universidad de Dayton- hasta poco antes de su muerte. Cuando Von Ohain llegó a Estados Unidos en 1945, conoció a su alter ego, un británico que también se instaló en Norteamérica después de la contienda: Frank Whittle, que sin saber nada de los trabajos ultrasecretos de Von Ohain, había desarrollado una tarea paralela en Gran Bretaña. El primer reactor británico había volado en 1941. Alemania sacó más rendimiento militar que Gran Bretaña a los cazas propulsados por motores de reacción, aprovechando sus dos años de ventaja; en particular, el Messerschmidt Me-262 fue un caza adelantado a su tiempo. Pero ningún reactor influyó poderosamente en la marcha de la guerra. Sin embargo, el trabajo de Von Ohain y de Whittle sí que iba a ser decisivo, poco después de terminado el conflicto, en la radical transformación del transporte aéreo y, por ende, de la economía y la sociedad de la segunda mitad del siglo en el mundo entero. Von Ohain prosiguió su trabajo en el centro de desarrollo de propulsión del Ejército del Aire de Estados Unidos, para el que trabajó desde 1945 hasta su jubilación en 1979. En 1956 fue nombrado director de propulsión en el Air Force Aeronautical Research Laboratory. Allí siguió innovando en muchos campos, como el de la dinámica de los fluidos, la transferencia de energía dinámica y los aviones de despegue vertical o corto (VTOL/STOL). En 1991 Von Ohain y Whittle -quien fallecería en 1996- recibieron conjuntamente el principal premio de ingeniería, el Charles Stark Draper Prize. Hans-Joachim Pabst von Ohain nació el 14 de diciembre de 1911 en Dessau (Alemania) y falleció el 13 de marzo de 1998 en Melbourne (Floria, EEUU). Hubertus Strughold. Científico nazi que experimentó con cobayas humanas, generalmente prisioneros de guerra, la resistencia al frío del cuerpo humano, este era el triste final para miles de deportados en el campo de concentración de Dachau. Hubertus Strughold fue reclutado para el proyecto Paperclip. Sin embargo, no es el único campo en que esta operación da excelentes resultados. A principios de la década de 1950 el ejército de los Estados Unidos lanza un programa destinado a mejorar el conocimiento de la salud de los pilotos y los cuidados a dispensarles en caso de accidente o circunstancias extremas, como el lanzamiento en paracaídas a muy elevada altura. Estas investigaciones son centralizadas en la Escuela de Medicina Aérea de Randolph Field, en Texas, bajo la dirección del general Harry Armstrong. Varios científicos nazis trabajan junto a él. El más eminente de ellos es Hubertus Strughold, quien, tras haber vivido en los Estados Unidos en el período de entreguerras, se convierte en el responsable del Instituto de la Luftwaffe para la medicina aérea en Berlín. Se trata de un centro siniestro donde científicos han realizado experimentos especialmente atroces con detenidos de los campos de concentración a fin de determinar la resistencia al hielo, a la absorción de agua salada y a la falta de oxígeno. Oficialmente Strughold no habría tenido conocimiento de estos experimentos, sin embargo fueron realizados por sus más cercanos colaboradores: Siegfried Ruff, responsable de los experimentos de simulación de gran altitud (que volvían completamente locos a los detenidos por la falta de oxígeno) escribió con él un libro sobre salud aérea. Poco faltó para que Ruff también fuera contratado en el marco de Paperclip después de haber sido absuelto milagrosamente en Nuremberg. Aún hoy, el edificio de la US Air Force en San Antonio lleva el nombre de Hubertus Strughold. estos son solamente 3 de los mas de 700 cientificos reclutados por el "Mundo libre" cabe aclarar que no solo EUA fue importadora de asesinos, no olvidemos a nuestro heroe local, Kurt Tank, diseñador, jefe de proyecto, y responsable de el Pulqui I y el proyecto Huemul USA: Cuna de la libertad o Nido de aguilas... fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Wernher_von_Braun http://www.elmundo.es/1998/03/20/opinion/20N0017.html http://www.lafogata.org/05inter/inter1/int_la.htm
Las 12:48 daban en el reloj de la pc, a su derecha,fiel compañero, un televisor encendido mostrando noticias que nada tienen de nuevas, frente a el, una ventana, un portal magico a un mundo que siempre le parecio extraño, pero no obstante, nunca temio recorrerlo. En el aire sonaban los estruendos de una urbe metropolizada, encegueciendo en sus oidos la aparente tranquilidad que poseia; se levanta de la silla, camina hacia el comedor, se dirige a la ventana, y mira, solo mira, impotente, como sintiendose ajeno a lo que el mundo llama normal, alienado de su capacidad de sociabilizar, convirtio en rejas de contencion, aquella cerca construida para salvarlo de la inseguridad exterior, como si la verdadera funcion de esta seria protejer al mundo, de su existencia. Esa reja nunca parecio tan grande, nunca parecio tan insalvable su traspaso. Viendo una distancia infinita entre su mundo y El mundo, da media vuelta y se dirige al baño, todavia conserva algun vestigio de humanidad su naturaleza. En el camino se topa con un espejo, el unico ojo con juicio confiable, la unica opinion externa a el que pudiera hablarle de forma objetiva, él se queda contemplando, contemplandose, como tratando de encontrarse en ese cuerpo reflejado, mira en lo mas profundo de los ojos, donde antes solia brotar una energia casi incontenible, solo sofocada por la amargura, la soledad y el odio, no encuentra nada, ni un resquicio de lo que buscaba, como un naufrago que escruta el horzonte en busca de un barco que lo rescate de su infierno...pero el oceano de su desolacion es inmenso. Se despide, con un gesto complice, como agradeciendo el poder buscar su auxilio, aunque infructuoso, al rostro reflejado, y sigue su trayectoria hacia el baño, sintiendose un automata de lo que alguna vez fueron deseos, se siente esclavo de sus rutinas biologicas, nunca el trayecto al baño fue tan largo, se sentia como un patibulo, como el ultimo camino por recorrer, como un camino hacia un desfiladero, interrumpe su pensamiento un reuido familiar, una radio que anda mal, que su padre tiene la costumbre de dejar encendida, caminando hacia ella se percata de haber entrado a la habitacion de su padre, lugar donde alguna vez el amor gesto una familia, pero ahora la soledad solo engendra fantasmas, recuerdos, y demas frustraciones. Mira de reojo el ropero, sabe que encontrar en el tercer cajon de la derecha, y va a buscarla. El frio contacto de las manos con el acero inoxidable resuena en su interior como un relampago, su vision se nubla, sus fantasmas lo capturan, nuevamente. Pocos recuerdos posee tan vivos como el de esa arma en su boca, años atras, cuando un pequeño error en la composicion quimica de la polvora le perdono su vida, y a su vez lo esclavizo a vivir como una sombra, con culpa, con miedo, con tristeza, como si ese fuese el precio a vivir sin merecerlo. Deja el arma en el tercer cajon de nuevo, como acostandola para que duerma, como temiendo que algun dia despierte, y no haya suerte que lo condene a seguir vivo. La pulsion por ir al baño se habia ya desvancido y camina hacia la pieza, se sienta en la computadora y mira por la ventana, ese portal magico, a un mundo que siempre le parecio extraño. G-Loc
Registrate y eliminá la publicidad! Luis Federico Leloir Luis Federico Leloir (París, Francia, 6 de septiembre de 1906 - † Buenos Aires, Argentina, 2 de diciembre de 1987), fue un médico y bioquímico argentino que recibió el Premio Nobel de Química en 1970, siendo el primero de los dos únicos hispanos en conseguirlo( junto con Mario Molina). Su investigación más relevante, y por la cual obtuvo la distinción que le otorgó fama internacional, se centra en los nucleótidos de azúcar, y el rol que cumplen en la fabricación de los hidratos de carbono. Tras su hallazgo se lograron entender de forma acabada los pormenores de la enfermedad congénita galactosemia. Infancia y adolescencia Sus padres viajaron desde Buenos Aires hacia París a mediados de 1906 debido a la enfermedad que aquejaba a Federico Leloir (padre) y por la cual debía ser operado en un centro médico francés. El 6 de septiembre, una semana después de la muerte de aquel, nació Luis Federico Leloir en una vieja casa en la Rue Víctor Hugo 81. De regreso en su país de origen, en 1908, Leloir vivió junto a sus 8 hermanos en las extensas tierras pampeanas que sus antepasados oligarcas habían comprado tras su inmigración desde el País Vasco— 40 mil hectáreas denominadas El Tuyú, que comprendían la costa marítima desde San Clemente del Tuyú hasta Mar de Ajó. Con apenas cuatro años, Leloir aprendió a leer solo, ayudado por los diarios que compraban sus familiares, para permanecer al tanto de los temas agropecuarios. Durante sus primeros años de vida, el futuro premio Nobel se dedicaba a observar todos los fenómenos naturales con particular interés, y sus lecturas siempre apuntaban a temas relacionados a las ciencias naturales y biológicas. Sus estudios iniciales se repartieron entre la Escuela General San Martín, en donde dio libre el primer año, el Colegio Lacordaire, el Colegio del Salvador y el Colegio Beaumont (este último en Inglaterra). Sus notas no se destacaban ni por buenas ni por malas, y su primera incursión universitaria terminó rápidamente cuando abandonó los estudios de arquitectura que había comenzado en el Instituto Politécnico de París. Carrera profesional De nuevo en Buenos Aires, obtuvo la nacionalidad argentina e ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para doctorarse en dicha profesión. Sus comienzos fueron difíciles, tanto que tuvo que rendir cuatro veces el examen de anatomía, pero en 1932 consiguió diplomarse e inició su actividad como residente en el Hospital de Clínicas y como médico interno del hospital Ramos Mejía. Tras algunos conflictos internos y complicaciones en cuanto al trato que debía tener con sus pacientes, Leloir decidió dedicarse a la investigación de laboratorio. En 1933 conoció a Bernardo A. Houssay, quien dirigió su tesis doctoral acerca de las glándulas suprarrenales y el metabolismo de los hidratos de carbono. El encuentro fue casual, ya que Luis Leloir vivía a solo media cuadra de su prima, la famosa escritora y editora Victoria Ocampo, quien era cuñada del gastroenterólogo Carlos Bonorino Udaondo, otro eximio doctor, amigo de Houssay. Tras la recomendación de Udaondo, Leloir comenzó a trabajar junto al primer científico argentino en ganar el Premio Nobel en el Instituto de Fisiología de la UBA. Su tesis fue completada en solo dos años, recibiendo el premio de la facultad al mejor trabajo doctoral; junto a su maestro descubrió que su formación en ciencias tales como física, matemática, química y biología era escasa, por lo que comenzó a asistir a clases de dichas especialidades en la universidad como alumno oyente. En 1936 viajó hacia Inglaterra para dar comienzo a sus estudios avanzados en la Universidad de Cambridge, bajo la supervisión del también Premio Nobel Sir Frederick Gowland Hopkins, quien había obtenido esa distinción en 1929 por sus estudios en fisiología y/o medicina tras descubrir que ciertas sustancias, hoy conocidas como vitaminas, eran fundamentales para mantener la buena salud. Sus estudios en el Laboratorio Bioquímico de Cambridge se centraron en la enzimología, específicamente en el efecto del cianuro y pirofosfato sobre la succínico deshidrogenasa. A partir de este momento, Leloir se especializó en el metabolismo de los carbohidratos. Hacia 1943 tuvo que dejar el país, dado que Houssay fue expulsado de la facultad de medicina por firmar una carta pública en oposición al régimen nazi de Alemania y al apoyo del gobierno militar comandado por Pedro Pablo Ramírez. Su destino fue Estados Unidos, donde ocupó el cargo de investigador asociado en el Departamento de Farmacología de la Universidad de Washington a cargo del matrimonio entre Carl y Gerty Cori, con quienes Houssay compartió el Nobel en 1947. También compartió investigaciones con el profesor D. E. Green en el Enzzyme Research Laboratory, College de Physicians and Surgeons de Nueva York. Antes de partir hacia el exilio, se casó con Amelia Zuberbüller, con quien tuvo una hija a la que le pusieron el mismo nombre. En 1945 regresó al país para trabajar en el Instituto dirigido por Bernardo A. Houssay, precedente del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de la Fundación Campomar, que Leloir dirigiría desde su creación en 1947 a manos del empresario y mecenas Jaime Campomar y durante 40 años. Durante los últimos años de la década de 1940, Leloir realizó con éxito experimentos que revelaron cuales eran las rutas químicas en la síntesis de azúcares en levaduras con equipos de muy bajo costo, debido a que carecía de recursos económicos. Previo a sus investigaciones, se creía que para poder estudiar una célula no se la podía disgregar del organismo que la albergaba. No obstante, su trabajo demostró que esa teoría pasteuriana era falsa. Desde 1947 formó un grupo de trabajo junto a Rawell Caputo, Enrico Cabib, Raúl Trucco, Alejandro Paladini, Carlos Cardini y José Luis Reissig, con quienes investigó y descubrió por qué el riñón impulsa la hipertensión arterial cuando está enfermo. Ese mismo año, su compañero de laboratorio Rawell Caputo le planteó un problema que tenía en sus investigaciones biológicas de la glándula mamaria, por lo que su equipo, al que se había incorporado el becario Alejandro Paladini, logró que en una cromatografía se pudiera aislar la sustancia nucleótido-azúcar llamada uridina difosfato glucosa (UDPG), y por ende entender el proceso de almacenamiento de los carbohidratos y de su transformación en energía de reserva. A principios de 1948, el equipo de Leloir identificó los azúcares carnucleótidos, compuestos que desempeñan un papel fundamental en el metabolismo de los hidratos de carbono, lo que convirtió al Instituto en un centro mundialmente reconocido. Inmediatamente después, Leloir recibió el Premio de la Sociedad Científica Argentina, uno de los tantos que recibió tanto en el país como en el extranjero. A pesar de que hacia fines de 1957 Leloir fue tentado por la Fundación Rockefeller y por el Massachusetts General Hospital para emigrar a los Estados Unidos, como su maestro Houssay, prefirió quedarse y continuar trabajando en el país. Dada su importancia, el Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos (NIH) y la Fundación Rockefeller decidieron subsidiar la investigación comandada por Leloir. Al año siguiente firmó un acuerdo con el Decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, Rolando García, por el cual se creó el «Instituto de Investigaciones Bioquímicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales» nombrando profesores titulares a Leloir, Carlos Eugenio Cardini y Enrico Cabib. Ello contribuyó a que jóvenes universitarios argentinos se sintieran atraídos por la investigación científica, lo que repercutió en el crecimiento de la institución. También llegaron a ese centro investigadores y becarios procedentes de los Estados Unidos, Japón, Inglaterra, Francia, España y varios países de América Latina. Para ese entonces Leloir estaba llevando a cabo sus trabajos de laboratorio en conjunto con la docencia como profesor externo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, tarea que sólo interrumpió para completar sus estudios en Cambridge y en el Enzime Research Laboratory de EEUU. Su voluntad de investigación superó a las dificultades económicas enfrentadas por el Instituto. Con herramientas caseras, Leloir se dedicó a estudiar el proceso interno por el cual el hígado recibe glucosa y produce glucógeno, el material de reserva energética del organismo, y junto a Mauricio Muñoz logró oxidar ácidos grasos con extractos de células hepáticas. En 1970 recibió el Premio Nobel de Química. Posteriormente su equipo se dedicó al estudio de las glicoproteínas –moléculas de reconocimiento en las células– y determinó la causa de la galactosemia, una grave enfermedad manifestada en la intolerancia a la leche. Las transformaciones bioquímicas de la lactosa en sus propios componentes son conocidas en el mundo científico como el camino de Leloir. Luis Federico Leloir murió en Buenos Aires el 2 de diciembre de 1987, tras un ataque al corazón poco después de llegar del laboratorio a su casa. Fue enterrado en el Cementerio de La Recoleta. Premios y distinciones recibidos 1943 - Tercer premio nacional de ciencias 1958 - T. Ducett Jones Memorial Award 1965 – Premio Fundación Bunge y Born 1966 – Gairdenr Foundation, Canadá 1967 – Premio Louise Gross Horwitz, Universidad de Columbia 1968 – Premio Benito Juárez 1968 – Doctor honoris causa Universidad Nacional de Córdoba 1968 – Premio José Jolly Kyle, de la Asociación Química Argentina 1969 – Nombrado miembro honorario de la Biochemical Society de Inglaterra 1970 – Premio Nobel de Química 1971 – Orden Andrés Bello (Venezuela) 1976 – Reconocimiento Bernardo O´Higgins en el grado de Gran Cruz 1982 – Legión de honor por el gobierno francés Curiosidades En la década de 1920, Luis Federico Leloir se encontraba almorzando junto a unos amigos en el Ocean Club de Playa Grande, en Mar del Plata. Cuando le sirvieron un plato de langostinos pidió que le acercaran ciertos ingredientes de diferentes salsas, lo que al mezclarlos creó la Salsa golf. Tiempo después bromeó con que "si la hubiese patentado ahora tendríamos mucho más dinero para investigar". Los 80 mil dólares con los que la Fundación Nobel lo premió por su distinción en ciencias químicas, fueron donados íntegramente al Instituto Campomar para continuar su labor de investigación; de hecho Luis Leloir, en sus 40 años de trabajo allí, jamás cobró sueldo, e instó a sus compañeros de trabajo a almorzar en el laboratorio las viandas que llevaban desde sus hogares. Fue tan cuidadoso con el dinero invertido en investigación y con el gastado para otros fines, que usó un banco al que le faltaba el soporte metálico durante 20 años, atado con hilos por él mismo. El 10 de diciembre de 1970, día en que fue anunciada su condecoración con el Premio Nobel, dijo: "Es sólo un paso de una larga investigación. Descubrí (no yo: mi equipo) la función de los nucleótidos azúcares en el metabolismo celular. Yo quisiera que lo entendieran, pero no es fácil explicarlo. Tampoco es una hazaña: es apenas saber un poco más". Otro científico argentino que obtuvo el Nobel fue César Milstein; quien relató lo siguiente: "cuando aún era un estudiante y me encontraba por realizar mi tesis, varios me mencionaron que viera a Leloir para hacer la Tesis. Él vivía en un laboratorio de la calle Costa Rica, un sucucho. Dentro de la casa que tenía un zaguán, había un tipo con guardapolvo gris, flaco, típico gallego. Este es el gallego del Instituto pensé, y le dije: "Che, dónde está Leloir?" Me miró y me dijo 'Soy yo'. Se me cayeron los pantalones". fuente:
La batalla de las islas Malvinas fue un combate librado el 8 de diciembre de 1914 en el marco de la Primera Guerra Mundial entre la escuadra alemana victoriosa en la anterior batalla de Coronel, frente a las costas de Chile, y una escuadra inglesa fondeada en Port Stanley, en las Islas falklands. El combate terminó con victoria británica, resultando destruida la flota alemana y muerto su mejor almirante, el Conde Maximilian von Spee, lo que a su vez decantó la campaña de ultramar del lado de los Aliados. SMS Scharnhorst, buque insignia de von Spee Situación previa La escuadra de von Spee estaba compuesta por los cruceros SMS Scharnhorst y SMS Gneisenau y los cruceros ligeros SMS Leipzig, SMS Nürnberg y SMS Dresden. Con la moral de la tripulación muy alta tras la aplastante victoria sobre la escuadra inglesa en la batalla de Coronel, la flota alemana dobló el Cabo de Hornos tras fondear en algunos puertos chilenos. La intención de von Spee era destruir Port Stanley, la capital de las Malvinas y principal base británica en el Atlántico Sur. Sin embargo, von Spee se demoró demasiado mientras reabastecía la flota en Valparaíso y Coronel, lo que dio tiempo suficiente a los ingleses para reaccionar y prepararse para vengar la reciente afrenta. El 11 de noviembre de 1914, el almirante John Fischer ordenó a su par Frederick Sturdee que partiera a bordo del acorazado Invincible haciendo escuadra con el Inflexible y el Kent. Diez días después fondearon en Port Stanley, donde se les unieron el Bristol, el Carnavon Castle y el Cornwall, además del viejo Canopus, todo ello mientras los alemanes permanecían en Valparaíso. El 25 de noviembre, von Spee rodeó el Cabo de Hornos y se dirigió confiado a Port Stanley, ignorando la presencia de los poderosos acorazados ingleses. Por su parte, los británicos también desconocían el paradero de los alemanes y pensaban zarpar hacia Chile el 9 de diciembre con el fin de encontrarlos. La batalla Inicio La madrugada del 8 de diciembre de 1914, la escuadra alemana avanzó confiada hacia las Islas Malvinas. El plan de von Spee consistía en desembarcar una avanzadilla de infantería en la costa para apoderarse de la estación telegráfica de la isla y luego bombardear el puerto y hundir los navíos allí anclados. Las primeras acciones correspondieron al Nürnberg y al Gneisenau. Al acercarse a la isla, los alemanes divisaron el faro de la entrada del puerto junto con una inesperada sorpresa: la presencia de más columnas de humo de las esperadas. Un nuevo vistazo al acercarse a la costa permitió a los alemanes apreciar que, efectivamente, había navíos de guerra dentro de la bahía, por lo que el Gneisenau suspendió en ese momento la operación de desembarco prevista y ordenó al Nürnberg atacar al buque situado más lejos del puerto. Los británicos, que ya habían descubierto la avanzada alemana, dispusieron el Kent para el combate, el único navío de cuantos disponían que en ese momento tenía las calderas encendidas y estaba en condiciones de entablar batalla. Pero cuando el Kent ya rebasaba la salida del puerto, los navíos alemanes, con los cañones listos para entrar en combate, recibieron la insólita orden de von Spee que les ordenaba "rehusar el combate". El Gneisenau y el Nürnberg dieron entonces la vuelta y se reunieron con el grueso de la escuadra alemana. En ese momento se perdió una dorada y única oportunidad de obtener una aplastante victoria alemana. Tras divisar los mástiles del Inflexible y el Invincible, los alemanes se retiraron a toda máquina hacia el este. Los marinos británicos, ya recuperados de la sorpresa inicial, tardaron aún dos horas en ponerse en condiciones de marcha. Situación de Port Stanley en las Islas Malvinas. La batalla, o más bien persecución, tuvo entonces dos frentes: los navíos alemanes Scharnhorst y Gneisenau se enfrentaron al Invincible, Inflexible y al Carnavon Castle, mientras que el resto fueron perseguidos por el Kent y el Glasgow. La distancia inicial de 20 mi fue rápidamente acortada. El Leipzig, de velocidad menor, fue pronto alcanzado y a 6.000 yardas se abrió fuego sobre él. Esto hizo que el Dresden pasase a segundo plano y pudiese huir gracias a sus turbinas Parsons, que le otorgaban mayor velocidad. Von Spee ordenó entonces a los cruceros ligeros destacarse y huir, siendo el Dresden el que en ese momento se encontraba más alejado. Por su parte, von Spee y los cruceros acorazados cambiaron el rumbo hacia el sur, siempre perseguidos por los acorazados ingleses. HMS Invincible Hundimiento de los acorazados alemanes Siete horas después, la persecución todavía continuaba. A 12 km de Port Stanley, el Scharnhorst recibió una salva del Invincible sobre un lateral, sin que eso le hiciese demasiado daño. Sin embargo, a las 15 horas, el Scharnhorst recibió nuevamente una nueva andanada que destruyó la cubierta y creó vías de agua, por lo que comenzó a hundirse lentamente. Una hora después, en un último esfuerzo, el Scharnhorst intentó acortar distancias, acercándose escorado y semihundido hacia el Invincible con la intención de responder al fuego, pero la proa se metió bajo el agua y el barco acabó hundiéndose de morro con las hélices todavía girando. El almirante Maximilian von Spee y los 795 hombres de la tripulación quedaron atrapados en el buque y se hundieron con él. Mientras tanto, el Gneisenau, navegando más adelante y con el teniente Heinrich von Spee (hijo del almirante) a bordo, asistió impotente al fin del buque insignia alemán. El crucero alemán viró y se enfrentó al Carnavon Castle y al Inflexible, a los que luego se les unió el Invincible. El comandante del Gneisenau, Otto Maerker, ordenó disparar sobre el Inflexible con los proyectiles de 210 mm y sobre el Carnavon con los de 150 mm. El Inflexible fue alcanzado tres veces sin mayores consecuencias. Éste respondió disparando al Gneisenau, destruyendo su maquinaria propulsora. Entonces el capitán alemán ordenó abrir las válvulas y dejar que el buque se hundiera. A las 17 horas, una hora después del hundimiento del Scharnhorst, el Gneisenau zozobró y se fue a pique. Sólo se pudieron rescatar 180 hombres de los 800 que componían la tripulación. Entre los desaparecidos se encontraba el teniente Heinrich von Spee. SMS Gneisenau. Masacre del Leipzig Mientras tanto, los cruceros ligeros alemanes continuaron su huida, tal como les ordenó el almirante Von Spee. El Dresden, gracias a sus turbinas, consiguió una gran ventaja y logró alejarse. Sin embargo, el Glasgow y el Cornwall se abalanzaron sobre el Leipzig, más lento, y lo cañonearon inmisericordemente hasta incendiarlo. Aún en estas condiciones, el Leipzig logró disparar una vez al Glasgow y ocasionarle una baja en su tripulación, y acertó al Cornwall tres veces sin ocasionarle daños mayores. El Leipzig siguió disparando hasta que se le acabaron las municiones, mientras su casco era perforado por los proyectiles y la tripulación sufría múltiples bajas. El comandante Haun, a cargo del Leipzig, ordenó el abandono del buque y la apertura de las válvulas. Los marinos supervivientes se alinearon entonces en la destrozada cubierta, apenas 150 de los 380 hombres que componían la tripulación. Aun así los ingleses no dejaron de disparar causando una gran masacre en los marinos de cubierta. El Glasgow y el Cornwall se acercaron esperando ver la bandera de rendición del destrozado crucero alemán, pero al no divisar nada más que el pabellón en alto renaudaron el fuego e hicieron una carnicería entre los marinos alineados en el alcázar de proa, mientras el barco no terminaba de hundirse. Por fin, sin esperar el símbolo de rendición, los ingleses lanzaron sus botes al agua y rescataron a tan sólo 18 tripulantes. El Leipzig se hundió tras el rescate del último superviviente. Hundimiento del Nürnberg y final de la batalla Por su parte, el Kent persiguió al pequeño Nürnberg, que con gran esfuerzo logró alcanzar los 25 nudos, dos más que el Kent. Sin embargo, no lograron mantenerlos, y las calderas sobreexigidas, dieron de sí y se redujo la velocidad. El capitán de navío, Schönberg, ordenó embestir al Kent. Éste lo dejó acercarse, y cuando distaban 700 m, cañoneó a mansalva al Nürnberg, que no pudo hacer otra cosa que detenerse, alzar la popa e irse a pique. De una dotación de 322 hombres, sólo se salvaron 7. Otto von Spee, el otro hijo del almirante a bordo del Nürnberg, tampoco sobrevivió. Tras esto, sólo quedaba a flote el SMS Dresden, que llevaba una considerable ventaja y velocidad y sólo pudo contemplar desde lejos la agonía del Nürnberg. No obstante, los británicos tampoco perdonarán al Dresden y lo perseguirán por todo el sur de Chile sin conseguir darle caza, a pesar de poner todo su empeño en el rastreo. Anexo Todavía es muy discutida en la actualidad la decisión de von Spee de huir en vez de atacar a la flota en el puerto mismo. Se dice que nunca una escuadra inglesa estuvo más cerca de la destrucción total que la que comandaba Sturdee y estaba ese día en Port Stanley, indefensa, sin posibilidad de moverse, ya que tardaron más de dos horas en conseguir presión y salir a alta mar. Los británicos estaban totalmente indefensos a primeras horas de la mañana, pues sólo el Canopus y el Kent tenían los fuegos encendidos como parte de la guardia. Sturdee sabía esto e hizo salir al Kent a todo vapor y hacer humear las chimeneas de los buques detenidos, para dar la impresión que todos los buques se hacían a la mar. Si la escuadra de von Spee hubiera cañoneado Port Stanley con los buques sin poder moverse en el puerto, los alemanes habrían humillado a los ingleses con una increíble y aplastante derrota, tal y como lo hiciera el almirante japonés Togo con los rusos en Port Arthur 10 años atrás. Sin embargo, von Spee no era Togo y esa insólita decisión le costó su escuadra completa, la vida propia, la de sus hijos y la del resto de sus hombres. También es discutida la demora de von Spee en atacar tempranamente Port Stanley, pues le dio capacidad de respuesta al almirantazgo británico, que pudo colocar ahí una poderosa escuadra de forma silenciosa. Fuente
Buenas muchachos! despues de 2 años de laburo (lamentablemente no documentado) puedo sacar a la calle a esta bestia, un bicho por demas noble, robusto, puro metal, nada plastico, con 46 años de marcha y contando. -se cambio encendido original (dinamo), por adaptacion de volante magnetico con CDI -se areno por completo y se repinto el resto, menos la llave de luces , filtro de aire y el acelerador, todo original. Le faltaba mucho cariño. Y se le dio cariño...cariño, pintura poliuretanica, mucha paciencia, mucha lija, masilla, etc Certificada a pedido de escepticos