Gerucho614
Usuario (Argentina)
Puesto I: Café de Nicolás Artusi. Gran libro sobre el recorrido histórico del café en el mundo. Sinopsis: “SOY UN DROGADICTO. TOMO DIEZ CAFÉS POR DÍA”, declara sin vueltas en el prólogo de su libro Nicolás Artusi. Semejante conciencia de sí mismo, tamaña confesión, no puede sino preparar el mejor de los terrenos para encarar la genealogía de una de las bebidas más controvertidas de los últimos diez siglos de historia. Elixir para algunos, tóxico para otros, el café toma y tomó parte en las disputas de los poderes políticos y sociales ya desde su remoto origen en Etiopía. Estuvo, además, anclado como una pieza fundamental en los cambios culturales más importantes de la modernidad: literatura, plástica, música, hábitos de consumo, nada le fue ajeno. Por eso, este trabajo –que bien podría ser un “libro negro”– pivota entre fanáticos y detractores, entre apologías y prohibiciones. Y en ese ida y vuelta traza un mapa que habla a las claras de una posición nodal: la cafeína es la droga más popular en el mundo, y a partir de eso, teje un universo propio y en el que impone sus reglas por encima de aromas y sabores. Lejos del enciclopedismo y la mera acumulación de datos, cercano y en sincro –desde el impecable pulso narrativo y la contundencia de su investigación–, con el nervio y la dinámica de la sustancia en cuestión, Artusi le da forma a un libro que excede las mañas del sommelier para hacer suyas las palabras de quien sabe de lo que habla. Bienvenidos, entonces, al mundo de Café. Puesto II: 22/11/63 de Stephen King Nada, solamente el mejor libro de Stephen King. ¿Exagero? Para nada, leelo y después me contas. Sinopsis: Jake Epping es profesor de inglés en una pequeña ciudad de Maine. Un día, uno de estos estudiantes adultos escribe una redacción que le deja impactado. El tema que les había propuesto era «El día que cambió mi vida», y en ella Harry Dunning cuenta lo que ocurrió la noche en que su padre volvió borracho a casa y mató a golpes de martillo a su madre, a su hermano y a su hermana. Harry logró salvarse. Poco después, Al, amigo de Jake y propietario del dinner del barrio, le revela un gran secreto: en su almacén ha encontrado una puerta que conduce al año 1958. Al le ruega a Jake que viaje en el tiempo para cumplir una misión demencial: impedir el asesinato de Kennedy. Jake conseguirá trasladarse al año 1958 para comenzar una nueva vida con una nueva identidad y esperar el año del asesinato. Volverá a la época de Elvis y los Cadillac, se enamorará de la guapa bibliotecaria Sadie Dunhill, buscará a Lee Harvey Oswald, el supuesto asesino de Kennedy, y a la familia de su alumno Harry Dunning para evitar su tragedia.Jake sabe que cuando vuelva a su tiempo solamente habrán pasado dos minutos en su mundo, pero, ¿qué otros cambios habrán provocado sus acciones? ¿Y cómo va a dejar atrás en el pasado a la mujer de su vida? El 22 de noviembre de1963 tres disparos resonaron en Dallas. Murió el presidente Kennedy, y el mundo cambió. ¿Qué harías tú si pudieras impedirlo?. En esta novela brillante, Stephen King acompaña al lector en un viaje maravilloso al pasado y en un intento de cambiar lo que pasó. Durante casi 900 páginas nos ofrece un impecable retrato social, político y cultural del final de los años 50 y principios de los 60; un mundo marcado por coches enormes, Elvis Presley y el humo de los cigarrillos que flota por todas partes. Puesto III: Pedagogía de la desmemoria de Marcelo Valko Un recorrido histórico sobre la crueldad y los distintos genocidios sufridos por los pueblos originarios y que, en muchos casos, fueron impulsados por nuestros "grandes próceres". Lectura difícil pero necesaria. Reseña: Bayer comentó sobre Pedagogía de la Desmemoria: Este libro es un escalón importante para el debate que nos debemos los argentinos. Aquí están las pruebas históricas para llegar a conclusiones definitivas. Las citas de los llamados pensadores, que aparecen aquí, una a una, son imperdibles. Penetrar en esta profunda investigación de Marcelo Valko es ganar las armas de la información para buscar la respuesta a la pregunta: ¿qué nos pasó a los argentinos? El autor se propone todo eso: remover el pasado para aprender. En estas páginas se encuentran bien explicados los intereses políticos de Mitre, Sarmiento, Roca y de otras figuras consagradas por la historia oficial. Los intereses agropecuarios de la época y las expediciones previas a la campaña de Roca, de las cuales tan poco se ha hablado. El capítulo de lo ocurrido en ese verdadero campo de concentración que fue la isla Martín García es tan tremendo que el lector no llega a explicarse hasta qué límites de crueldad y de cinismo se vivió en esos años. Sólo se puede describir con los sustantivos que pintan de cuerpo entero el desarrollo de los hechos: prisión, trabajo forzado malsano, hambre, desnutrición, ratas, viruela, cólera, tifus, evangelización forzada, y muerte horrenda. Todo esto con una documentación testimonial irrebatible. Un trabajo revelador y profundo. El libro para el gran debate histórico. Osvaldo Bayer Puesto IV: Kryptonita de Leonardo Oyola. Genialidad, superhéroes del conurbano. Gran libro, posiblemente el mejor libro de ficción argentino de los últimos 10 años. Suburbio y la liga de la justicia. Reseña: 2 de jumo de 2009. Lunes por la madrugada. En la guardia del Hospital Paroissien de Isidro Casanova ingresa herido de muerte Nafta Súper, líder de una banda criminal de la zona. Sus compañeros les exigen a los médicos que le salven la vida, mientras se atrincheran esperando la llegada de la policía. En medio de las negociaciones y antes del inminente tiroteo, el doctor que atiende a Nafta Súper descubre que no se trata de un hombre común. Leonardo Oyóla, con su narrativa enmarcada en la cultura popular, ha creado una biografía apócrifa con alma de western y comic para develar un misterio de otro mundo. Puesto V: La última tentación del rey Zumbabwe Ambaata de Edurado De La Puente. Delirio en estado puro, o no tanto. De La Puente lo hace de nuevo. Ojo este es de los 5 el único de los libros que no terminé. Reseña: Zumbabwe Ambaata es el rey de K-zandar, un minúsculo país perdido del África Central que carece de todo interés para el resto del planeta. Hasta que un día, tras unas excavaciones, descubren que toda su superficie es de oro. De allí en adelante el mundo entero tiene un solo objetivo: quedarse con ese círculo de 12.325 km2 y de un espesor incalculable del mineral más preciado. De los feroces guerreros k-zandarenses (o k-zandareños) cuyo riguroso entrenamiento incluye técnicas exclusivas como remar en forma sincronizada sin tener mar a la perfecta y cruel espía rusa Sergya Valenka Serkainakof que tiene los mismos sentimientos que un cuarto kilo de tofu, el lector conocerá los más absurdos personajes. Entre ellos, están el agente francés Daniel Genois, que es rescatado en la sabana africana por uno de sus antiguos patrones del circo: un chimpancé, y el mayor Reginald James Starker, que en una ocasión llegó a encerrarse a sí mismo en una celda y destrozarse los huesos de la mano como castigo por sus métodos nada reglamentarios. La última tentación del rey Zumbabwe Ambaata es una verdadera obra maestra, con todos los ingredientes de un best-seller. Para quienes quieran sumergirse en una novela de aventuras con conspiraciones globales, que tiene como protagonista a un pueblo salvaje, fanático de sus tradiciones, con mensaje ambientalista, asesinos profesionales, dioses y bestias incontrolables, esta es la trama perfecta.

La Pachamama o Mama Pacha es una deidad incaica. Es el núcleo del sistema de creencias de actuación ecológico-social entre los pueblos indígenas de los Andes Centrales de América del Sur. Etimología Mama Pacha significa ‘Madre Tierra’: Pacha es un término en aimara y en quechua que significa ‘tierra, mundo, universo, tiempo, época’. pacha kuiui (‘temblor de tierra’). pachamit'a (‘parte del tiempo’, cada una de las cuatro estaciones en que se divide un año). pacha k'anchay (‘luz del mundo’, la luz solar). mama: ‘madre’. tata: ‘padre’. La divinidad de la Pachamama (la Madre Tierra) representa a la Tierra, pero no solo el suelo o la tierra geológica, así como tampoco solo la naturaleza; es todo ello en su conjunto. No está localizada en un lugar específico, pero se concentra en ciertos lugares como manantiales, vertientes, o apachetas. Es una deidad inmediata y cotidiana, que actúa directamente, por presencia y con la cual se dialoga permanentemente, ya sea pidiéndose sustento o disculpándose por alguna falta cometida en contra de la tierra y por todo lo que nos provee. No es una divinidad creadora sino protectora y proveedora; cobija a los seres humanos, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad. A cambio de esta ayuda y protección, el pastor de la Puna Meridional está obligado a ofrendar a la Pacha parte de lo que recibe, no solo en los momentos y sitios predeterminados por el ritual sino, particularmente, en todos los acontecimientos culturalmente significativos, configurándose así una suerte de reciprocidad. Sin embargo se la considera asimismo con una faz negativa: la Pachamama tiene hambre frecuente y si no se la nutre con las ofrendas o si casualmente se la ofende, ella provoca enfermedades. Historia de su culto Los quechuas, los aimaras y otras etnias de la región andina, realizan ancestralmente ofrendas en su honor, sacrificando entre otras cosas camélidos para derramar su sangre. Entre otros objetos se ofrecen hojas de coca, conchas marinas mullu y sobre todo el feto de la llama, según una creencia para fertilizar la tierra sin que faltara jamás la cosecha, este tipo de ofertorio suele llamarse en los Andes centromeridionales «corpachada». La Pachamama,3 más las deidades Mallku y Amaru, conforman la trilogía de la percepción aimara sociedad - naturaleza;4 y sus cultos son las formas más antiguas de celebración que los aimaras realizan en la actualidad. Con la invasión de los españoles y la persecución de las religiones nativas (llamada en esa época «extirpación de idolatrías»), la deidad Pachamama, producto del sincretismo, comenzó también a ser muchas veces a través de la Virgen María. Actualmente se mantiene y conserva el sistema de creencias y rituales relacionados con la Pachamama, practicada principalmente por las comunidades quechuas y aimaras, y otros grupos étnicos que han recibido la influencia quechua-aimara, en las áreas andinas de Bolivia, Ecuador y Perú, pero también en el norte de Chile, y en el norte de Argentina. A través de los migrantes, se ha hecho conocida en otros lugares, y se ha expandido a numerosas ciudades y grandes metrópolis modernas como Buenos Aires, por este motivo se puede ver ocasionalmente en tal ciudad (especialmente en los años noventa y a inicios del presente siglo) a gente que, por ejemplo, vuelca un poco del vino o la cerveza que está por beber diciendo: «Antes para la Pacha». Al realizar el ritual en el hogar por primera vez se debe realizar todos los años de no hacerlo se dice que se acaba la buena suerte y los alimentos que provee. Primero de Agosto. Diá de la Pachamama. Pacha, gracias por tanto perdón por tan poco. Ritual de la Pachamama El ritual central de la Pachamama o fiesta de la Madre Tierra es la challa o pago, que como ya se ha mencionado implica un acto de reciprocidad. Aunque se ha popularizado el primer día del mes de agosto como día principal para su realización, de hecho se lo practica durante todo el mes, y en muchos lugares también el primer viernes de cada mes. Las ceremonias están a cargo de personas ancianas o de mayor autoridad moral dentro de cada comunidad. En el caso del pueblo aimara esta persona recibe el nombre de 'yatiri'. Ritual de la Pachamama en la Universidad Nacional de Lanús, UNLa También se realizan ceremonias a la Pachamama en ocasiones especiales, como al partir de viaje o al pasar por una apacheta. Según Mario Rabey y Rodolfo Merlino ―antropólogos argentinos que han estudiado la cultura andina desde los años setenta a los noventa, «el ritual más importante es el challaco». Challaco es una deformación de los vocablos quechuas ch'allay y ch'allakuy, que se refieren a la acción de ‘rociar insistentemente’, 'aspergar';2 en el lenguaje corriente de los campesinos del sur de los Andes Centrales, la palabra challar se usa como sinónimo de ‘dar de comer y beber a la tierra’. El challaco, tal como se practica en la zona estudiada,5 abarca una compleja serie de pasos rituales que comienzan en las viviendas familiares la noche de la víspera, durante la cual se cocina una comida especial, la tijtincha, y que culminan en un ojo de agua o la toma de una acequia donde se realiza el ritual principal a la Pachamama, con una serie de ofrendas que incluyen comida, bebida, hojas de coca y cigarros.6 La religión centrada en la Pachamama se practica en la actualidad en forma paralela al cristianismo, al punto tal que muchas familias son simultáneamente cristianas y pachamamistas.7 En Bolivia la Pachamama es identificada con la Virgen de Copacabana en La Paz,8 la Virgen de Urkupiña en Cochabamba,9 y la Vírgen del Socavón (en Oruro).10 En Perú, específicamente en Puno, la Pachamama es identificada con la Virgen de la Candelaria.