Goringuero
Usuario (Ciudad del Vaticano)
Vivir con dios, vivir sin dios dijo:Qué cómodo se está sin creer en Dios, y qué bueno tener la libertad para hacerlo. Tranquilos, que no voy a criticar a la Iglesia -no hoy-, solo quiero reflexionar sobre el hecho de que de un tiempo a esta parte una gran parte de la sociedad occidental está empezando, por primera vez en milenios, a vivir sin necesidad de apoyarse en la fe. Es curioso, porque, siempre se dice, el ser humano es religioso por naturaleza: no en vano lleva milenios creyendo, y la herencia la tenemos en estas fiestas navideñas, por ejemplo, y cuya importancia no quiero subestimar. También he hablado de lo atractivo que es lo místico. Y, qué gracia, aquí estamos unos cuantos millones de personas viviendo igual que los creyentes, con nuestras penas y alegrías, y quizá algo más de tiempo los domingos. Sigo tan medianamente feliz como cuando era un niño inocente, nada ha cambiado. Y lo mejor es que puedo, porque es mi decisión creer en lo que me dé la gana. Y lo hago. Si Dios existe, bueno, creo yo por ahora que ya me enteraré cuando sea momento, pero no gano nada adelantando acontecimientos. Pero dejando esto de lado, quiero decir algo. Tengo por costumbre meterme con religiones, Iglesia y creyentes, y creo que necesito rectificar: formo parte de una minoría, y ya solo por eso al menos estos últimos se merecen un respeto. El Papa invitó hace unas semanas a dialogar con los ateos, si bien con unas condiciones un tanto extrañas. Da igual, no me parece mal. Una tarea pendiente que servidor tiene es debatir largo y tendido con un cura (o cualquier religioso, qué duda cabe), siempre y cuando se vaya con el respeto, la franqueza, la objetividad y, obviamente, la apertura de mente por delante, de ambas partes. Están en su derecho de querer que yo crea, así como a mí me encantaría que ellos no lo hicieran. De hecho, dispuesto como estoy a que me vayan convenciendo de que crea, me gustaría proponerles algo a los creyentes. Escribí hace unos meses (aunque no aquí) que, hasta donde yo conozco, la fe irracional se basa en la combinación de cuatro factores: La costumbre de llevar toda una vida creyendo en lo mismo, y el conflicto personal que supone negar esas creencias; la confianza que otorga que tus seres queridos te la hayan transmitido pensando que son las verdaderas, así como el saber que se ha transmitido entre generaciones y que en tu entorno piensan lo mismo; la necesidad de buscar esa respuesta absoluta, además de ser un último recurso para las malas situaciones, y finalmente el miedo que supone estar desamparado (en contraposición a la protección que un dios otorga), pero también a un hipotético rechazo por parte de tu familia, amigos o la sociedad entera. Dicho esto, mi sugerencia sería que fueran ateos por un día. Que se olviden de todo prejuicio o hermetismo y que reflexionen, quizá ayudándose de preguntas como estas: -¿He estado alguna vez en contacto con el Dios en el que creo? -¿Tengo argumentos para defender mis creencias? ¿Se enfrentan estos con otras ideas que tengo en las cuales creo de una forma que se podría considerar más racional o científica? -¿Pesan más esos argumentos que los cuatro factores? En caso negativo, ¿qué puede significar? -¿Soy libre para pensar diferente de como pienso? ¿Soy ideológicamente independiente? -¿Tengo algún argumento para explicar que mi religión sea la auténtica cuando hay millones de personas (ateas o creyentes) que, en circunstancias semejantes, piensan distinto? -¿Estoy seguro de que creer no es para mí una necesidad “emocional”? ¿Me aporta algún beneficio? Quien responda que no a alguna de estas preguntas, aunque sea solo una, debería no tanto como replantearse sus ideas (que ojalá), pero al menos pensar por un rato si se sostiene toda la imaginería que tiene en su mente. Si se sostiene, pues que sigan siendo felices. Si no, les deseo una deliciosa comedura de cabeza por unos cuantos días, o lo que haga falta. Aquí sigo esperando a alguien que me lleve la contraria, ya lo saben. Nada me gusta más que debatir, y basta decir que aún más si es de estos temas .
Antes que nada quiero agradecer a todas las personas que a favor o en contra buscan una verdad, mi ultimo post llego a 100 puntos, cuando sin fundamentos me lo denunciaron, yo no voy a hablar para que lo reactiven, solo busco y comparto informacion valiosa tanto para mi como para ustedes, SIEMPRE CON RESPETO, ahora si gracias por entrar y compartir sin agredir DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA (Algunas consideraciones filosófico—teológicas fundamentales) Hemos dividido esta pequeña reflexión en cuatro puntos*: Vamos a partir respondiendo en qué consiste el derecho a la libertad religiosa; pasando, luego, a la consideración de los fundamentos de este derecho y recordando algunas de las condiciones que garantizan el ejercicio integral del mismo; para concluir destacando los aportes que el ejercicio del derecho a la libertad religiosa brinda a la sociedad. I. NATURALEZA DEL DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA El derecho a la libertad religiosa ha sido y es uno de los temas más evocados por casi todas las regulaciones y declaraciones que se han realizado en el mundo. No se trata de un derecho humano que —por su contenido— las sociedades tratan de privilegiar respecto a los otros derechos humanos. En realidad se lo debe defender como el test que mejor detecta la medida con que cada sociedad respeta al hombre en su dignidad más profunda: SUS CREENCIAS RELIGIOSAS. Ahora bien, si alguien nos preguntara: «¿Cuál es la naturaleza del derecho a la libertad religiosa?»; o bien, «¿En qué consiste el derecho a la libertad religiosa?», ¿qué responderíamos?. A mi modo de ver, deberíamos responder diciendo que «la libertad religiosa consiste en que todos los hombres estén inmunes de coacción, tanto por parte de personas particulares como de grupos sociales y de cualquier potestad humana; y ello, de tal manera, que en materia religiosa ni se obligue a nadie ni se le impida a ninguno que actúe conforme a ella, en privado o en público, solo o asociado con otros, dentro de los límites debidos». Ya la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948, en París, había aprobado la «Declaración Universal de Derechos Humanos»; en cuyo Preámbulo, refería «que el desconocimiento y menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que constituye la aspiración más elevada del hombre el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de libertad de creencia». Más adelante, en el número 13, agrega que —entre otros derechos humanos mencionados allí— «Toda persona tiene derecho (…) a la libertad de pensamiento, de conciencia y religión». Insisto, el privilegio unido a la regulación seria y respetuosa de este derecho sobre los demás derechos humanos nos dará siempre una pauta de la madurez de aquellas sociedades que —por ser tales— están dispuestas a respetar al ser humano en su dignidad más profunda: SUS CREENCIAS RELIGIOSAS. II. LOS FUNDAMENTOS DE ESTE DERECHO Dos son las bases fundamentales sobre las que se apoya todo el contenido del derecho a la libertad religiosa; una de ellas, remota; y, la otra, próxima. Vamos a considerar, brevemente, cada una de ellas. 2.1. EL FUNDAMENTO REMOTO. El drama más interesante de todos los tiempos, desde la creación del hombre hasta nuestros días, será el drama del alma humana. Dios creó al hombre con libertad y es por ello que éste (el hombre) puede elegirlo a Él, o se puede elegir a sí mismo. Dios, por su parte, respeta el ejercicio que el hombre haga de su libertad y esto es lo que constituye el FUNDAMENTO REMOTO del derecho a la libertad religiosa y libertad de la conciencia. San Mateo, en su Evangelio, trae —entre otras— estas palabras tan significativas de Jesucristo: «Entonces dijo a sus discípulos: "si alguno quiere seguirme (…), sígame"...» (Mt. XVI, 2-27). Ciertamente que todas las palabras del Señor son de un contenido precioso para la vida del hombre. Sin embargo, a mí me interesa destacar —en orden al tema que deseo considerar— solamente la frase mencionada. Efectivamente, en estas palabras del Mesías encontramos una invitación divinamente respetuosa: «si alguno quiere seguirme…». ¿Acaso no queda intacta la libertad del hombre en esta invitación realizada por Cristo? Y, no se trata de un caso aislado; todo lo contrario, a lo largo de las páginas bíblicas Dios aparece como el protagonista más respetuoso de ese don que el hombre tiene recibido de Él. Pero, ¿qué es la libertad? La LIBERTAD es un ATRIBUTO DE LA VOLUNTAD. Por eso, decimos que un hombre obra libremente cuando tiene la voluntad de determinarse, por sí mismo, a obrar o no obrar, sin ser obligado a ello por ninguna fuerza; ya sea, externa o interna. Así, pues, libre es quien puede elegir; y, si alguno no tuviese la capacidad para hacer elección, entonces, no es libre. La invitación que Cristo realiza diciendo: «Si alguno quiere seguirme...», es como si hubiese dicho: «Yo no obligo, ni coacciono; antes bien, respeto la libertad». Por ello dice: «Si alguno quiere…». Pero, además, la invitación adquiere mayor peso para la libertad del hombre, si consideramos, a qué cosa nos invita Dios. Por ejemplo: + Nos invita a BIENES, no a MALES; + Nos invita a SEGUIR un camino de vida, NO UNA SENDA TORTUOSA; + Y, justamente, porque se trata de algo BUENO, es que dice: «Si alguno quiere...». En efecto, no veo el motivo por el cual debamos obligar a una persona a que tome un tesoro. + En fin, «Si alguno quiere…»; es decir, mujer o varón, joven o viejo, estudiante o profesional. LA INVITACIÓN HA SIDO DIRIGIDA A TODOS; Y, QUIENES HAYAN TENIDO LA GRACIA DE ESCUCHARLA TENDRÁN, ADEMÁS, LA CAPACIDAD PARA RESPONDER LIBREMENTE. DIOS, POR SU PARTE, SE MANTIENE RESPETUOSO DE LAS LIBERTADES Y CONCIENCIAS. Y EL HOMBRE, AL FINAL DE LA VIDA, RESPONDERÁ POR LAS DECISIONES QUE LIBREMENTE TOMÓ. 2.2. EL FUNDAMENTO PRÓXIMO. Es un hecho de la experiencia que todos los hombres se sienten impulsados, por su propia naturaleza, a buscar la verdad. Ellos, por su parte, —y ya lo hemos dicho— tienen la obligación moral, el deber de buscarla cada día con mayor profundidad y amplitud, sobre todo en lo que se refiere a la religión. Vale decir, el hombre está llamado a buscar y a hallar libremente a Dios (1). Pero aquí hay algunas premisas muy importantes para tener en cuenta. Si bien es cierto que el hombre tiene la capacidad para lograr —con sus propias fuerzas naturales— un conocimiento verdadero y claro de la existencia de Dios; sin embargo, dicho conocimiento no deja de ser analógico e imperfecto. Y es precisamente por ello, que Jesucristo ha confiado a la Iglesia la misión de proclamar el Evangelio, lo que implica dar a conocer la verdad —en su total integridad— sobre Dios y sobre el hombre. En efecto, decía Pablo: «todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. Pero, ¿cómo invocarán a Aquél en quien no han creído? Y, ¿cómo creerán en Aquél de quien nada han oído? Y, ¿cómo oirán sin que haya quien les predique? (…). Por tanto, la fe viene del oír; y el oír por la predicación…» (Rm. X, 13-17). Por supuesto, que esto último constituye un derecho fundamental de la Iglesia; el cual, se ha convertido en un derecho histórico enraizado en el tejido cultural de los pueblos. Dadas así las cosas, la libertad religiosa no es más que la libertad genérica del hombre matizada por el contenido de la fe y por la respetuosa acción evangelizadora de la Iglesia. He aquí el fundamento próximo del derecho a la libertad religiosa. Todos se benefician del reconocimiento del derecho a la libertad religiosa: Tanto los que admiten y aceptan en sus vidas el hecho religioso como los que lo rechazan y prescinden de él, los ateos y agnósticos. El respeto a la libertad religiosa hace posible el clima propicio para el diálogo sereno, leal y deferente sobre las diferentes posturas; dignifica; ennoblece; y, permite al hombre afrontar el reto de la trascendencia con una actitud de búsqueda y de seriedad responsables. Lo contrario sería la implantación de un régimen donde prevalecería la voluntad de unos sobre otros. III. ALGUNAS CONDICIONES CONCRETAS QUE GARANTIZAN EL EJERCICIO INTEGRAL DE ESTE DERECHO. Para hablar de las condiciones concretas de la libertad religiosa es necesario referirse al ESPACIO; al RITO; al CULTO; a la FORMACIÓN RELIGIOSA; al acceso a los MEDIOS CULTURALES; al derecho a fundar INSTITUCIONES; y a la LIBERTAD RELIGIOSA DE LA FAMILIA. Por supuesto, que el espacio limitado de esta sede no nos permite darle el amplio desarrollo que cada uno de ellos se merece. Además, todos ellos no constituyen las únicas condiciones concretas de la libertad religiosa; hay otras. He elegido éstas porque creo que son las más importantes. Una de las condiciones para ejercer este derecho es disponer de un ESPACIO LIBRE para que las personas y comunidades puedan expresar su fe y realizar su misión en las siguientes áreas: 1. En la vida interna de las comunidades creyentes por medio de: a) La libertad de RITO y de CULTO; b) La libertad de FORMACIÓN de sus miembros, ya sea mediante catequesis, enseñanza sistemática, etc.; c) La COMUNICACIÓN de su propia experiencia, dirigida a exponer su fe, su concepción del hombre, de la moral individual y social, etc. 2. En el ACCESO A LOS MEDIOS CULTURALES COMUNES, como son los medios de comunicación social: Periódicos, radio, televisión, etc. 3. En el derecho de las comunidades religiosas a fundar sus PROPIAS INSTITUCIONES en los campos asistencial, educativo, cultural, etc. 4. La libertad religiosa se debe dar de una manera especial en el ÁMBITO DE LA FAMILIA y de la educación de los hijos. Y, si bien es cierto que uno de los aspectos más difíciles de libertad religiosa es el derecho a determinar la forma de educación religiosa que se ha de dar a los hijos; debemos reconocer, también, que los responsables últimos de la educación de los hijos son los padres y que éstos tienen el derecho de elegir, libremente, aquel sistema de educación más de acuerdo con sus convicciones religiosas, el Estado no puede impedir el ejercicio de este derecho fundamental, imponiendo un sistema único de enseñanza ni gravando el disfrute de este derecho. La formación religiosa es una determinación concreta del derecho de los padres a elegir el sistema de educación de sus hijos. Nadie puede imponerles una educación que, directa o indirectamente, se oponga a sus convicciones religiosas más íntimas. El Estado tiene el deber de asumir una misión de ayuda subsidiaria y no poner dificultades en la educación de los hijos. Ciertamente que a la hora de tratar un proyecto de Ley sobre el derecho a la libertad religiosa, cada uno de estos temas no sólo merece ser atendido; sino, además, profundizado por profesionales conocedores, de virtud probada y muy respetuosos de este derecho. Lo contrario ocasionaría problemas futuros. Además —a mi modo de ver— se impone considerar y distinguir entre religiones oficialmente reconocidas, de aquellos movimientos pseudoreligiosos, sectas, etc., que —en la práctica— se manifiestan con contenido de doctrinales irracionales y muy lejos de respetar la libertad de las personas. IV. CONCLUSIÓN VALORATIVA: LOS APORTES FUNDAMENTALES QUE EL EJERCICIO DE ESTE DERECHO BRINDA A LA SOCIEDAD La sociedad debe reconocer y asumir el valor positivo que representan las distintas confesiones religiosas para la convivencia de la comunidad humana. Mientras no exista este reconocimiento a la aportación que hace LA RELIGIÓN a la sociedad —dentro de un legítimo pluralismo— no se puede decir de una sociedad que ha alcanzado la madurez de la integración cultural y social. Algunas veces se ha objetado que la defensa —realizada en el ámbito político— del derecho a la libertad religiosa esconde la mala voluntad para conseguir mayor poder o influencia en la sociedad. No niego que, históricamente, pueda haberse dado esta mala intención; sin embargo, ello no justifica una interpretación tan restrictiva de este derecho y desde una perspectiva parcial e incluso incorrecta. La libertad religiosa tiene su propia fundamentación —tal como lo he procurado hacer, aunque muy brevemente— y se enraíza en el derecho del hombre a expresar sus propias convicciones religiosas. Mantener, por lo tanto, la sospecha que con la religión se busca un mayor poder político es consecuencia de aquella mentalidad —gracias a Dios, superada ya— del liberalismo del siglo XIX, que defendía una interpretación individualista del derecho a la libertad religiosa y negaba el valor de las aportaciones que puedan provenir de las organizaciones y de las asociaciones humanas. En este sentido, debemos reconocer que la Iglesia Católica es una de las Instituciones que ha brindado aportes muy significativos. ¿Por qué? Porque, cuando ha animado —y lo sigue haciendo— e impulsa —aún en la actualidad— a crear organismos que se interesen por las realidades terrenas, no ha tenido otra intención que la de aportar los valores que dimanan de su fe y que sabe, pueden ayudar a construir una sociedad basada en la verdad, la justicia, la fraternidad y la solidaridad. En definitiva la libertad religiosa contribuye a la paz social; además de sostener y darle razón de ser a las restantes libertades. Su Santidad, el Papa Juan Pablo II —indiscutible predicador y defensor de los derechos humanos— ha atribuido a la libertad religiosa tres funciones que guardan estrecha relación con la paz social: 1. La libertad religiosa contribuye de modo determinante a la formación de los ciudadanos auténticamente libres, pues favorece en cada hombre una mayor conciencia de la propia dignidad y una aceptación más motivada de sus responsabilidades. 2. La libertad religiosa es un factor importante para reforzar la cohesión moral de un pueblo. La sociedad civil puede contar con los creyentes que, por sus profundas convicciones, no se dejarán dominar fácilmente por ideologías o corrientes totalizadoras, sino que se esforzarán por actuar de acuerdo con sus aspiraciones hacia todo lo verdadero y justo, condición ineludible para la consecución de la auténtica paz. 3. La fe religiosa, no sólo dispone mejor a los hombres para la dedicación al bien común; sino que, además, nos proporciona los motivos superiores —sobrenaturales— que nos permiten construir una sociedad más justa y más humana. NOTAS: * En la provincia de San Luis se ha trabajado ampliamente desde que se presentó un Proyecto de Ley, concreto, con el que se pretende garantizar el ejercicio integral de este derecho. Cf. Presentaron el Proyecto de Ley de libertad religiosa y de cultos. Proponen que sea debatida en todos los ámbitos de la comunidad; en: EL DIARIO de la República, Año XXXV, número 15458 (sábado 24 de noviembre de 2001) pp. 2-3. 1) He tenido oportunidad de hablar más detalladamente sobre este particular, al referirme sobre Algunos aportes fundamentales para un análisis cultural de la liturgia. Deja que los chicos desarrollen sus "propias" creencias
Ateismo Para Chicos dijo:Seguramente conozcas a alguno y no lo sepas, 1 de cada 6 personas que viven en el mundo son ateas o agnosticas. Aca te voy a mostrar algunos de los ateos mas famosos. Si sos muy joven de algunos probablemente nunca hayas oido, pero si buscas en internet veras que muchos son escritores y filosofos famosos, otros son actores y algunos otros cientificos conocidos. Uno de los mas conocidos y antiguo es Protágoras que nacio hace 2500 años. Unos años despues estan Diágoras, Epicuro y Lucrecio que son filosofos de hace mas de 2000 años. Luego entre los mas destacados estan David Hume, Denis Diderot, El Baron de Holbach, El Marques de Sade, Jeremy Bentham, James Mill, Arthur Schopenhauer, Lord Byron, Heinrich Heine, Auguste Comte, Johann Kaspar Schmidt, Karl Marx, Friedrich Engels, Mark Twain, Friedrich Nietzsche, Sigmund Freud, Vladimir Ilich Lenin, Bertrand Russell, Leon Totsky, Sir Karl Popper, Jean-Paul Sartre, Joseph Fletcher, Albert Camus, Primo Levi, Isaac Asimov, Andy Warhol, Carl Sagan, Theo Van Gogh y Marlon Brando, James Joyce, Charles Chaplin, H. P. Lovecraft, Ernest Hemingway, Bruce Lee, Jacques Lacan, Arthur Miller y Gene Roddemberry. Todos estos son ateos famosos que han fallecido. dijo:Entre los ateos vivos tenemos a Woody Allen (director y actor de cine), Björk (cantante pop), John Carpenter (cineasta), Michel Onfray (filosofo), Jodie Foster (actriz), Bill Gates (fundador de microsoft), Angelina Jolie (actriz - Lara Croft en Tomb Raider), John Malkovich (actor), Martín Caparrós (escritor argentino), Fernando Savater (escritor y filósofo), José Saramago (escritor, premio Nobel), Sir Ian McKellen (Actor - Gandalf en el Señor de los anillos), Jack Nicholson (actor), Lynn Margulis (bióloga), Linus Torvalds (creador de linux, el 2 sistema operativo mas utilizado), Arthur C. Clarke (escritor), Fidel Castro (presidente de Cuba), David Cronenberg (director de la mosca), Richard Dawkins (zoólogo evolucionista, escritor), David Gilmour (Pink Floyd), Noam Chomsky (filosofo) y James Randi (escritor y filosofo). El siguiente Video hay Que verlo Con Mucho detenimiento y ver los planteos que le hace el ateo, ser ateo no significa estar en contra de nadie como muchas religiones, sino a favor de la humanidad Un Ateo Conoce A Dios link: http://www.youtube.com/watch?v=FM8oeN-4LDo
dijo:Las madrugadas Taringueras De ahora en mas van a estar regidas por mi persona, va a llegar el momento de la noche en que uno dira ¿Donde mierda esta el post de Goringuero?!, eso se debe a que mientras muchos de ustedes se estan por ir a dormir, yo recien me estoy levantando como pene erecto, sin mas el post Rumores y leyendas sobre los peligros del autoplacer sexual El que más el que menos, todos hemos escuchado alguna vez los viejos rumores sobre los peligros que conlleva la masturbación. Aquellos que durante décadas, los defensores de la castidad se encargaron de pregonar en un sociedad bastante falta de información sobre temas relacionados con la sexualidad. Cegueras, anemias, acné, resecamiento de la médula espinal o la condenación eterna son solo algunos de los síntomas que, antaño, podía uno sufrir por el mero hecho de hacerse, coloquialmente hablando, una paja. Sin dar ni quitar crédito a estas amenazas, hablaremos hoy de unos riesgos mucho más inmediatos y tangibles; los que acarrean los tocamientos demasiado fantasiosos e imprudentes. En todos los hospitales del mundo circulan rumores que cuentan cómo avergonzados pacientes acuden al doctor para que les arregle los daños que se han ocasionado por usar, en su búsqueda del placer, artilugios diseñados para otro fin. veamos algunas de las más típicas. ¿Una linterna? Tal vez el rumor número uno sea el de la mujer que pide ayuda para extraerse una botella parcialmente introducida en la vagina. Resulta que ha usado una botella vacía y destapada, por lo que se ha hecho el vacío y ya no la puede sacar. Una segunda versión de la historia presenta el problema de una mujer que llega a urgencias con unos extraños cortes en la vagina. Al final se descubre que se los ha hecho al romper por su cuenta la botellita de marras. En algunos casos, la víctima de sus propios ardores no puede culpar al vicio de sus males, sino a una desafortunada combinación de malas compañías y sustancias químicas. Se escucha por ahí la historia de una pobre chica a la que unos aprovechados atiborran de productos afrodisíacos. Por una cosa o por otra, al final no hay cópula, por lo que la moza no encuentra alivio a su febril excitación. Al día siguiente, es descubierta empalada en la palanca de cambios de su coche. Caso aparte es cuando el placer sexual queda de lado y la vagina es usada como “porta objetos”. La siguiente historia surge en una prisión, los carceleros ven que una reclusa estaba alterada mentalmente y tenía síntomas de haber tomado algún estupefaciente y creen que podría estar ocultando droga en su organismo. La llevan a urgencias y le hacen numerosas pruebas que curiosamente revelan que un arma se encontraba en el interior de su vagina. La llevan directamente a quirófano, la anestesian y por precaución los cirujanos se colocan chalecos antibalas. De repente, en un tenso momento, un medico afirmó que el arma tenía una bala en la recamara y podría dispararse en cualquier momento y había que tener mucha cautela. La decepción de los médicos sobrevino cuando extrajeron el objeto y comprobaron que era nada más que un mechero de butano con forma de pistola y el objeto que se podía ver en la radiografía al lado del era una pipa de crack. Los carceleros estaban en lo cierto, la paciente estaba ocultando droga pero de una manera un tanto peculiar. Los equivalentes masculinos de estas historias relatan insólitas extracciones de objetos introducidos por el ano como fundas de puros, botellines de refrescos, muñecas… El caso más espectacular lo protagonizó un veterano de guerra que acude al hospital con un proyectil antiaéreo insertado en el ano. Los doctores llaman a los artificieros, que escuchan aterrorizados de boca del viejo que el proyectil mantiene intacta su carga explosiva. Dice: “Este pepino aún podría tirar abajo un Messerschmitt”. Otro grupo de accidentes tienen que ver con erecciones inoportunas e incontroladas. La más grave cuenta cómo un adolescente se entretenía introduciendo el pene en una arandela. Llegado un momento, el engrosamiento del miembro hizo que la arandela comenzara a estrangularlo. La erección fue a más, con lo que el estrangulamiento era aún más severo y se hacía imposible volver al estado de flaccidez. Cuando el mozo llegó al hospital, los tejidos, a partir del lugar donde estaba colocada la arandela, habían sufrido una privación de oxígeno demasiado prolongada. Hay también cientos de casos de lesiones por uso inadecuado de maquinaria. Tal vez no haga falta decirlo, pero se llevan la palma las aspiradoras y las ordeñadoras, aunque no hay que descartar otro tipo de artilugios. Y si no que se lo pregunten al carpintero de la leyenda, que acude a urgencias con los testículos hinchados como globos. El hombre cuenta a los facultativos que la hinchazón ha empezado después de que se cosiera el escroto con una grapadora. El motivo de tan drástica reparación era el desgarro genital que se había auto infligido con la lijadora que acostumbraba a usar para estimularse. Por respeto a los amantes y defensores de lo hámsters, no citare el caso de Erik, y su pareja Andrew, que fueron ingresados para un tratamiento de emergencia después de que una noche amorosa les fuera francamente mal… “Introdujimos un tubo de cartón por su recto y deslizamos por dentro a Ragot, nuestro hámster hasta que Kiki (apodo amoroso de Andrew) grito “¡Armagedon!, en señal de que ya había sido suficiente. Intente recuperar a Ragot, pero no podía salir. Así que me asome al tubo y encendí una cerilla para ver si se asomaba a la luz”. Según se cuenta, la cerilla encendió una bolsa de gases intestinales y el lubricante que habían usado y una llamarada salió por el tubo produciendo quemaduras en la cara de Erik, que por lo que se puede deducir, estaba asomado mirando. También se incendio el pelaje del hámster, lo cual provoco que se prendiera otra bolsa de gas, mayor y mas interna propulsando al roedor fuera como una bala de cañón. Erik, el que había introducido al hámster, asomado al tubo, sufrió quemaduras de segundo grado y rotura del tabique nasal a consecuencia del impacto del hámster mientras que su chico sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el ano y en el tracto intestinal inferior. El hámster sobrevivió, pero al salir corriendo despavorido, como seguía en llamas prendió fuego a dos cortinas una cama y un sofá. Erik y su chico Kiki, estaban tan heridos que no reaccionaron a tiempo del tremendo incendio que se produjo en casa.
dijo:La mina parece salida de una telenovela increible el final, ah el video es original, no se posteo en T! hasta ahora, pasen y vean link: http://www.youtube.com/watch?v=CvbTBJ1q-JY
dijo:Bolivia Tiene 173 Buques de guerra, 4500 marinos y cero mar....QUE HACEN LOS MARINOS BOLIVIANOS? link: http://www.youtube.com/watch?v=9-V36kR4B_I dijo:Excelente anuncio creado para las producciones Bolivianas en un festival de USA, que se celebrara en Breve, nos vimos por taringa