Herni48
Usuario (Argentina)
La mayor parte de la población jamás ha oído hablar del monóxido de dihidrógeno (MODH), pero no es ni mucho menos una sustancia nueva. Los riesgos de esta sustancia son bien conocidos en todos hospitales del mundo, no obstante, el público general no es consiente del peligro que acarrea el uso del MODH. En cambio, la comunidad científica reconoce los siguientes aspectos del MODH: Forma parte de una numerosísima cantidad de sustancias tóxicas, venenos y contaminantes ambientales. Su inhalación accidental puede ser mortal, la Organización Mundial de la Salud cifra en varios centenares de miles los fallecimientos anuales por esta causa. Una exposición prolongada al MODH en estado sólido causa quemaduras graves y necrosis agudas. Una ingestión excesiva de MODH produce un gran número de efectos secundarios muy molestos. En su estado gaseoso puede llegar a provocar quemaduras. Contribuye de manera importante a la erosión del suelo y a la desertización. Es causante de corrosión y oxidación en muchos metales. Sólo tratamientos específicos pueden impedir la degradación de estructuras como puentes, edificios y objetos cotidianos metálicos. Si los sistemas electrónicos se exponen al MODH se producen cortocircuitos, que se pueden traducir en pérdidas multimillonarias. Su presencia reduce notablemente la efectividad de los sistemas mecánicos, en especial los frenos de los automóviles. Un uso excesivo de MODH en la agricultura provoca la pérdida de cosechas enteras. El Monóxido de Dihidrógeno administrado en exceso en pacientes sometidos a diálisis puede conducir a una insuficiencia cardíaca, edema pulmonar e hipertensión. Como vemos, los riesgos derivados del uso de MODH no son precisamente una broma, ¿Dónde encontramos MODH en la actualidad? Como una sustancia barata para la esterilización, e incluso para esterilizar humanos. En centrales nucleares. Muchos gobiernos lo utilizan como agente antidisturbios. En champús, geles, cremas de afeitar, desodorantes y muchos otros productos de higiene personal. En aerosoles para limpiar hornos. En jarabes y otros medicamentos que se toman líquidos, o en preparaciones para su uso intravenoso. Como aditivo de muchos alimentos: potitos para niños pequeños, en bebidas con gas y en zumos supuestamente “naturales, sin conservantes ni colorantes” entre otros. En la producción y distribución de pesticidas y herbicidas. Como subproducto de la quema de combustibles fósiles y de muchas instalaciones de frío. En la producción del poliuretano expandido y del nylon. Sintomatología relacionada con un exceso de MODH Sudoración excesiva. Producción de grandes cantidades de orina. Hinchazón. Náuseas. Desequilibrio iónico en sangre.
“Africa: un lugar de paisajes y animales maravillosos, de gente incomprensible que libra guerras sin sentido y muere de pobreza y SIDA; incapaces de hablar por si mismos y esperando a ser salvados por un extranjero blanco y gentil” La escritora nigeriana Chimamanda Adichie dice esta frase en su ponencia “El peligro de una sola historia” que les regalo a continuación. 19 minutos que son una delicia. Es la imagen que muchas personas tienen todavía, no muy lejos de aquel “Africanos: mitad niños, mitad demonios” de Rudyard Kipling. Porque Africa no es un pais y para seguir rompiendo prejuicios y falsos discursos, les dejo con la reconocida periodista y amiga Mercedes Herrero. No les dejará indiferentes. Y si quieren, tienen una recomendable versión más amplia y documentada de este Post. 10 falsos discursos sobre África Las informaciones que nos llegan sobre África son escasas y en general simplifican una realidad compleja que se intenta explicar a través de una serie de estereotipos. Este artículo intenta revisar los más recurrentes y llamar la atención sobre la construcción durante siglos de un imaginario en relación a este continente en el que predomina el desconocimiento y el desprecio. 1. África no tiene historia. Hasta la llegada de las potencias coloniales europeas era un continente aislado. La historia de África suele narrarse como reacción a las sucesivas invasiones extranjeras: Grecia, Roma, Islam, colonización europea… Pero este continente tiene su propia historia. A través de los siglos se desarrollan diferentes reinos, cada uno con su organización, en general distinta a la que predomina en las sociedades europeas. En nuestra Edad Media, África era un continente mucho más conectado al resto del mundo que Europa. Las relaciones comerciales se intensifican con la llegada del Islam en el siglo VII, que promueve el intercambio de productos con Asia. Las primeras relaciones establecidas por Europa fuera de sus fronteras llegan sólo en el siglo XIII. 2. La colonización europea supuso la llegada de la civilización a África. La historia contada desde el punto de vista de Occidente se basa en que la “civilización” se sustenta en conceptos como vida sedentaria, organización en ciudades, estado-nación, economía de mercado, tradición cristiana, etc. Por tanto, cualquier planteamiento que difiera de lo anterior es rechazado y calificado de atrasado e inferior. África posee y ha poseído siempre sus propios modelos de civilización que no coinciden con la visión eurocentrista del mundo. Pero el discurso de la superioridad y la “necesidad” de “civilizar” territorios “salvajes” ha sido utilizado para justificar barbaridades como la trata de esclavos o la propia colonización. En realidad África sólo interesa por sus materias primas, pero se camufla el saqueo con el falso argumento de que el europeo va a llevar a África el “progreso” (por no mencionar la misión “sagrada” de la evangelización cristiana) y se presenta a las poblaciones africanas como violentas, ignorantes e incluso estúpidas. 3. La trata de esclavos atlántica no fue un negocio de los españoles. Entre los siglos XV y XIX llegan a América 12 millones de esclavos, demandados desde las colonias británicas, españolas, portuguesas, francesas y holandesas. Los europeos, sobre todo británicos y portugueses, son los grandes artífices de este lucrativo negocio, del que España también se beneficia. Sevilla es desde el siglo XVI uno de los puertos comerciales más activos, ya que mercaderes sevillanos compran esclavos (o los cambian por productos, como vino) a tratantes portugueses y luego los venden en las colonias, en especial en Cuba. Lugares como Canarias se convierten en parte fundamental del itinerario de la trata y los esclavos negros llegan a constituir el 20% de la población en Lanzarote. La trata de esclavos negros termina cuando la revolución industrial inglesa revela que la explotación de mujeres y niños resulta económicamente más rentable. En el siglo XIX el asalariado cumple con turnos de 12 horas, donde se le exige la máxima productividad bajo la amenaza de perder su empleo. El alojamiento y la manutención corren a su cargo y no genera gastos de vigilancia, porque no existe el riesgo de que se escape. Sin duda más conveniente que un esclavo. 4. África es pobre. Al contrario. Entre las muchas riquezas de África figuran grandes cantidades de minerales, como oro, cobalto, cromo (esencial para la industria armamentística), diamantes, uranio (demandado por las centrales nucleares francesas), cobre y coltán, material imprescindible para la fabricación de teléfonos móviles y aparatos electrónicos. También petróleo, cuya demanda ha crecido en la última década con el surgimiento de las economías emergentes como China. El gran problema de África es que no dispone de sus recursos, explotados por multinacionales que negocian con dirigentes políticos corruptos (o con las diferentes partes implicadas en los conflictos armados, en los países que los sufren) y saquean sin cortapisas la riqueza natural de este continente. Los beneficios de esta explotación económica no llegan a la población africana. 5. África necesita de las políticas de desarrollo occidentales para mejorar su situación económica. Las ingentes cantidades de dinero invertidas en las cuatro últimas décadas apenas han dado resultado. Son muchos los motivos, cito dos: se extrapolan pautas de organización económica que no encajan con la realidad económica y social africana y se alimenta con el dinero de la cooperación a una élite corrupta. Eso en el mejor de los casos, cuando las políticas de cooperación no están directamente diseñadas para servir los intereses comerciales y de política exterior de los países donantes. Desde el 11-S la cooperación ha estado al servicio de la agenda de seguridad de los países donantes. Abunda el discurso del “estado fallido” (que exonera a los países occidentales de su responsabilidad en los problemas que sufren los africanos) y la ayuda económica se concibe como instrumento para frenar dos grandes “amenazas”: el terrorismo islamista y la inmigración. 6. El modelo económico neoliberal es el que puede sacar a África de la pobreza. Desde los años ochenta las instituciones financieras internacionales han promovido en los países africanos, como ahora en España, los famosos Planes de Ajuste Estructural, (PAE), desregulando la economía, para que el mercado funcione “libremente”, y reduciendo al mínimo los ámbitos gestionados por un ineficiente estado. Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional facilitan desde los ochenta grandes créditos a cambio de devaluar la moneda, eliminar los aranceles comerciales y jibarizar un estado ya débil, suprimiendo gran parte del gasto público destinado a los escasos servicios que los países africanos proporcionaban. El resultado ya es visible en los años noventa: los intereses generados por los créditos asfixian a las economías de estos países, las grandes multinacionales aumentan su control sobre la explotación de recursos, los productos nacionales no pueden competir con los extranjeros, generosamente subvencionados por sus países de origen, y los estados africanos, cada vez más débiles, apenas tienen instrumentos para enfrentarse a esta situación. 7. África necesita activar sus relaciones económica con Europa y EEUU. En los últimos años Europa y EEUU han perdido protagonismo en beneficio de potencias emergentes, como India, Brasil y, sobre todo, China. Estos países disponen de mucho dinero para invertir y no incluyen en sus acuerdos ninguna exigencia en cuanto a respeto a los derechos humanos o carácter democrático de las instituciones, aspectos que, al menos sobre el papel, son valorados por los gobiernos occidentales. El gobierno chino recibe de África una cantidad ingente de materias primas. Y se está construyendo una imagen de “país amigo” al realizar cuantiosas inversiones y proyectos, que aparentemente ayudan al desarrollo de los países con los que comercia. Además las exportaciones de productos chinos a precios baratos han permitido el acceso a artículos de consumo, antes fuera del alcance de muchos africanos. 8. África genera inmigración Europa es el continente que más emigrantes ha producido en los últimos 400 años. Personas de todos los países europeos han emigrado, sobre todo a América, empujados por guerras, persecuciones, o para escapar de la pobreza, generada a veces por procesos de progreso tecnológico, como la revolución industrial. En África se estima que más de 19 millones de personas emigran dentro del continente. A Europa llega sólo una de cada cien personas que emigra. En este continente se encuentra la mitad de los refugiados del mundo. Las catástrofes naturales y, sobre todo, los conflictos armados han disparado esas cifras desde los años noventa. Junto a este drama convive el de los desplazados: en 2008 más de 11 millones de personas huyeron, pero no salieron de las fronteras de su país. 9. Guerras causadas por motivos étnicos, o religiosos, o como consecuencia de la pobreza. Los africanos no son más violentos que el resto de los mortales y conviene recordar que los grandes desastres bélicos de nuestra historia se han desarrollado en Europa. Detrás de cualquier situación bélica hay un discurso ideológico que justifica su “necesidad”. El argumento de las tensiones por motivos étnicos y religiosos es recurrente y no sólo es utilizado por los medios occidentales. El “divide y vencerás” es la base de la propaganda dirigida a las poblaciones, envueltas en guerras absurdas contra los que ayer eran sus vecinos. Hoy la violencia que sufre este continente está muy relacionada con la lucha por el control de los recursos naturales. Bandos que luchan todos contra todos (ejércitos poco profesionales y uno o más grupos armados dirigidos por señores de la guerra, a veces financiados por países vecinos) y cuya barbarie recae sobre la población civil. El caos generado por el contexto bélico se convierte en el escenario perfecto para que la explotación de las materias primas se lleve a cabo sin control. 10. Que no nos den lecciones de solidaridad. Este concepto está muy presente en África, donde la idea de familia nuclear que predomina en Occidente no existe. Se extiende mucho más allá de los padres, hijos y hermanos y el sentido de pertenencia a una familia es uno de los valores fundamentales que se inculca en la educación. A diferencia de las sociedades más ricas, donde la solidaridad suele sustentarse en lo que nos sobra, para los africanos la solidaridad es obligatoria en el amplio ámbito de la familia, independientemente de que se cuente o no con recursos, se presta ayuda a un miembro de la familia que está en apuros.

No todo es perfecto en Windows 10. Ni mucho menos. Como comentamos en el análisis que publicamos en su lanzamiento, hay inconsistencias a nivel visual, aplicaciones abandonadas que no pegan, y como han revelado ya muchos usuarios, los problemas de soporte hardware que hacen que los equipos no vayan lo finos que deberían para sus usuarios. Todos ellos parecen haberse quedado pequeños ante la última oleada de titulares que hemos visto en los medios y que pueden hacer creer que Microsoft nos espía constantemente y registra todo lo que hacemos sin piedad. Las críticas han llegado desde todos los frentes y muchas de ellas han sido -en mi opinión- exageradas y despiadadas. Y lo han sido por el simple hecho de que 1) no es la primera en querer registrar lo que hacemos, 2) ofrece todo tipo de información y opciones para desactivar ese seguimiento y 3) esas opciones de seguimiento están ahí (si no somos demasiado malpensados) para mejorar la experiencia de usuario. Para mi el problema no es tal, y Microsoft solo ha cometido dos errores al respecto: activar ese seguimiento por defecto y no aclarar la situación con celeridad. Windows 10 y el fin del mundo Las dudas y la polémica sobre la cantidad de datos que recolecta Windows 10 en nuestra experiencia no son nuevas: aparecieron nada más comenzar el programa Windows Insider con el que era posible acceder a Windows 10 Technical Preview. Ya indicábamos entonces que los términos de uso de Windows 10 eran preocupantes, pero como muchos argumentaban ese registro de lo que hacíamos y cómo lo hacíamos era razonable y aquí llegaba el primero de los "sacrificios" a la hora de usar Windows 10 TP: Microsoft quería mejorar la experiencia de usuario en el sistema operativo, y para ello necesitaba recolectar (anónimamente) todo tipo de eventos en el sistema. Esa desconfianza ha ido creciendo con el tiempo, pero no es esencialmente distinta de la que ha surgido a raíz de la aparición de los servicios de Google -una de las más voraces en este tipo de actuaciones- o de otras empresas. Hablábamos de todas esas amenazas a nuestra privacidad en "Por favor máquina, no me escuches tanto" y reflejábamos allí las técnicas que distintos fabricantes utilizan para "espiarnos" sin que lo sepamos y sin que las empresas clarifiquen la situación fácilmente. Que es lo que le ha pasado también a Microsoft. Desde el lanzamiento hemos asistido al descubrimiento de varias "amenazas" a nuestra privacidad por parte de Windows 10. Entre ellas, el escándalo con la tecnología WiFi Sense, de la nadie pareció quejarse cuando apareció hace más de un año en Windows Phone 8.1. Brian Krebs, un experto en seguridad, alertaba de lo que posibilitaba esa opción y lo hacía de forma algo tremendista. La cosa, no obstante no era ni mucho menos tan grave -en Redmond ofrecían su propia FAQ-, como explicaban en Ars Technica con claridad. No solo eso: como también ocurre con otras muchas "amenazas", desactivar esa opción en Windows 10 está al alcance de cualquiera. Luego llegaron las críticas por su llamado Windows Update Delivery Optimization (WUDO), un sistema que permitía a Microsoft usar nuestro PC y nuestra conexión de banda ancha como parte de un sistema de distribución de parches y actualizaciones. En Redmond se habían inventado su propio método de aprovechar las descargas P2P. Brillante. Pero para algunos de repente nos habíamos convertido, sin saberlo, en miembros de una botnet controlada por Microsoft. Más o menos. O eso quisieron dar a entender algunos medios, que se quejaban de que Microsoft nos robaba ancho de banda. Otros fueron menos agresivos y más informativos, explicando que esta característica era simplemente una forma de descentralizar esa distribución de parches. De nuevo FAQ de Microsoft por si existían dudas, y de nuevo forma fácil de desactivar esa opción. Y las amenazas a nuestra privacidad siguen, y siguen, y siguen. En BGR nos decían cómo Windows 10 espía prácticamente todo lo que hacemos y ofrecía información sobre cómo evitar ese seguimiento. En The Wall Street Journal afirmaban en el titular que Windows 10 no es spyware -menos mal- pero que quiere nuestros datos (¿hay alguna empresa que no los quiera?). ZDNet nos ofrecía una guía para paranoicos que quisieran asegurar Windows 10 (contra ellos). Todo parece una amenaza en Windows 10. Cortana nos escucha. Registra cómo tecleamos. Incluso cómo escribimos a mano si usamos un puntero y una pantalla táctil.Microsoft Edge quiere conocer nuestra localización (¿quién no, de nuevo?), el sistema quiere presentarnos publicidad orientada sólo a nosotros con un "Avertising ID". O nos insta a utilizar una cuenta de Microsoft para que nos beneficiemos de todas las opciones de sincronización con OneDrive, y no pone fácil que usemos una cuenta local. Y más. Y más. Y más. Y de nuevo, más guías, y más, y más... para desactivar todas esas "amenazas". El miedo vende. Y si no, que se lo digan a las compañías de seguros, o, si nos centramos en el segmento tecnológico a los fabricantes y desarrolladores de soluciones de seguridad y antivirus. El eterno debate entre comodidad, prestaciones y privacidad Todo lo que dicen los medios, todo lo que hemos visto y de lo que hemos hablado es real. Microsoft, efectivamente, quiere todos esos datos. Para qué los quiera es por supuesto tema de debate, como saber para qué los quieren el resto de empresas que juegan con toda esa información. Uno puede fiarse -o relajarse- y cederlos sin presentar batalla, o puede desconfiar y desactivar cuantas preferencias quiera. Aquí Microsoft no engaña a nadie. Su único error, creo yo, ha sido activar todas esas opciones por defecto y no clarificar del todo la situación. Pero acceder a todas esas opciones de privacidad para desactivarlas o activarlas a nuestro antojo está a nuestro alcance. El apartado de Privacidad de la Configuración de Windows 10 es uno de los más destacados. Me preocupa que sea tan destacado, en realidad: hay muchas opciones, demasiadas, y Windows 10 no pone las cosas precisamente fáciles para aquellos usuarios con menor experiencia. Aquí hay mucho margen de mejora, pero en Redmond -de nuevo, es mi opinión- no han hecho nada "malvado". Incluso cuando uno actualiza a Windows 10 o lo instala, el sistema le presenta una pantalla en el que puede aceptar las preferencias por defecto, o personalizarlas antes de instalar. Allí podremos desactivar cosas como el seguimiento de la ubicación, qué aplicaciones son las predeterminadas (Microsoft Edge se convierte en navegador predeterminado si no hacemos nada, algo de lo que se quejó Mozilla), o qué información compartir con Microsoft al comenzar a usar el sistema. Pero claro, muchos usuarios no quieren complicarse la vida, o no se dan cuenta de esa opción -hay que reconocer que no demasiado resaltada-, y las culpas le caen a Microsoft, que quizás debería mostrar más transparencia al respecto. Parece que no vale con una declaración de privacidad de 2.000 palabras -más corta y más informal no hubiera venido mal- ni con todas las herramientas que Microsoft pone en nuestras manos para desactivar todas esas opciones. Que como digo también son mejorables, sin duda. Es difícil acertar cuando tienes a más de 1.000 millones de usuarios con más 1.000 millones de situaciones personales/profesionales distintas, y con más de 1.000 millones de configuraciones hardware (bueno, quizás no tantas) que pueden hacer que la experiencia casque. Ni me imagino lo que debe costar tratar de asumir esa responsabilidad. Y sin embargo todo se reduce a meras preguntas sobre lo que nos ofrece Windows 10 y lo que tenemos que sacrificar para poder disfrutarlo. Son preguntas que muchas otras empresas nos hacen todos los días y que respondemos continuamente. Son preguntas que nos hacen valorar qué queremos lograr y qué sacrificios queremos hacer para lograrlo. Si no quieres que Google recolecte tus datos, no uses sus servicios. Si no quieres que tu tele escuche lo que dices, desactiva el reconocimiento de voz y prescinde de esa capacidad. Si no quieres que terceros como Dropbox, Facebook, Amazon, Apple, Flickr, Instagram, Uber traten de conseguir (en mayor o menor medida) todos tus datos y todo lo que haces con ellos, no uses sus servicios. Aplica el sentido común. Pero si crees que la comodidad que ofrecen esos servicios te compensa, si confías (mínimamente) en esas empresas, o si simplemente necesitas esos servicios, úsalos. Lo mismo ocurre con Windows 10: ¿Quieres poder hablar con Cortana y usar todas sus opciones o no? ¿Quieres que las actualizaciones te lleguen lo antes posible o no? ¿Quieres poder compartir tu WiFi sin esfuerzo con amigos y conocidos o no? ¿Quieres que la información (y publicidad) que Cortana o Microsoft Edge te muestren se ajuste a tu perfil y ubicación para que no te salgan anuncios de un detergente ruso que venden en Vladisvostok o no? ¿Quieres que Microsoft reconozca cada vez mejor tu forma de hablar o tu escritura o no? ¿Quieres tener a salvo tus datos en la nube o no? ¿Quieres que Edge registre lo que tecleas con el objeto de mostrarte sugerencias y "predecir" lo que quieres antes de que termines de escribir o no? ¿Quieres que los problemas y conflictos que ocurren en el sistema con tu configuración permitan tratar de ayudar a encontrar soluciones para ti y otros usuarios o no? En definitiva, ¿quieres usar todo lo que te ofrece Windows 10, o no? Porque al hacerlo tienes que hacer algunos sacrificios. Si decides no usar Cortana, o no compartir tu WiFi, o no "alimentar" el sistema con tu interacción para que se comporte mejor contigo y otros usuarios, no hay problema. Es tu elección. Incluso han aparecido herramientas específicas para tratar de facilitar el bloqueo de ese registro de datos o de la famosa telemetría -que registra precisamente el uso que hacemos del sistema y sus aplicaciones-. Aquí tenéis una, y aquí otra. Si no quieres usar la Configuración en Windows 10, esas son alternativas válidas. Pero de nuevo todo se reduce a una cuestión de sacrificios. Como en casi todo lo que se refiere a la privacidad y a nuestra comodidad. SOLUCIÓN? USAR LINUX
El primer episodio de la sexta temporada de The Walking Dead sorprendió a todos sus fans, pues tal y como los críticos lo habían adevertido, fue uno de los episodios más emocionantes de la serie hasta ahora. El plan de Rick fracasó y ahora una enorme horda de walkers se aproxima a Alexandria, pero ¿quién hizo sonar la alarma que los desvió de su camino?, pero no será hasta el segundo episodio (donde Morgan la pechea) que lograremos confirmar quién es el verdadero culpable. A lo largo de la serie, hemos presenciado la muerte de muchos personajes importantes, pero Robert Kirkman confirmó a cuál de los sobrevivientes no tiene planeado matar en un futuro, ¡sigue leyendo para descubrir quiénes sobrevivirán hasta el final! Ya sabemos que nadie está completamente a salvo en TWD, y lo volvimos a confirmar en el primer episodio de la nueva temporada cuando uno de los nuevos personajes, Carter, no logró sobrevivir para el segundo episodio. ¡Ni siquiera Rick, el personaje principal está libre de peligro! así como Michonne y Daryl, que también son de los preferidos del público, no sabemos si todos ellos lograrán llegar vivos al final de la serie, pero lo que sí sabemos es quién nunca morirá… sí, ¡estamos hablando de Carol! Robert Kirkman confirmó en una entrevista en la Comic Con, que Carol es el único personaje que no tiene planeado matar a lo largo de la serie. Originalmente, ella iba a morir en la tercera temporada, pero Robert confirmó que tomó una gran decisión al no hacerlo y aunque lamenta todas las muertes que ha habido a lo largo del show, sigue estando seguro de que el personaje de Carol no se convertirá en víctima de ningún walker o cualquier otro peligro. La Carol del cómic era mi intento de demostrar qué tan roto un personaje puede terminar en el apocalipsis zombie. La Carol del show, la cual debemos aceptar que es un mejor personaje, se ha vuelto más fuerte con todas las cosas horribles que le han pasado. ¿Matarla?... no, definitivamente no podemos hacerlo. Sabemos que otros personajes, como Glenn, mueren en el cómic y hasta ahora sigue vivo en el show. Cuando Robert Kirkman decide matar a un personaje en The Walking Dead, lo hace de una manera impredecible y nos ha llegado a tomar por sorpresa a todos, pero podemos estar tranquilos sabiendo que Carol no corre peligro, la pregunta es… ¿sí ella es la única que está completamente a salvo, veremos morir a cualquier otro de los personajes principales en esta temporada?

Hace unos días hice un post sobre el espionaje de Microsof con Windows 10 y de como podíamos hacer para evitarlo, pero pequé de boludo. En mi opinión el problema no era la recolección en sí -destinada a mejorar servicios como Cortana y a poder exprimirlos al máximo-, sino el hecho de que Microsoft los hubiera habilitado por defecto sin ser transparentes al respecto. Microsoft podía haber actuado mucho mejor en este apartado, porque aunque ofrece todo un apartado de la Configuración dedicado a la Privacidad, esa glotonería por los datos -por mucho que mejore la experiencia de uso- tenía que haberse ofrecido de forma opcional. El problema es que aun desactivando ese tipo de recolección de datos, Windows 10 seguirá mandando datos a Microsoft. Lo han revelado en Ars Technica, donde explican qué datos se envían -aparentemente, inofensivos- y por qué. Microsoft se ha defendido indicando que por ejemplo al usar la búsqueda en el menú de inicio "no se envían a Microsoft ni datos sobre la búsqueda ni sobre el uso del buscador", pero aún así el hecho de no poder detener completamente el envío de datos es sospechoso. Microsoft debe explicar qué pasa Y lo dice alguien que como digo cree en que Microsoft había hecho cosas lógicas para una empresa y se había equivocado en la transparencia al hacerlas. Esto, sin embargo, es peor. Uno detiene la recolección de datos pensando que Microsoft efectivamente dejará de recolectarlos, y aún así se sigue enviando cierta información. En algunos casos, como indicaban en Ars, estaba claro que la información era inocua. Se enviaba un ID aleatorio de máquina -que persiste en distintas sesiones- con algo de información sobre Cortana aunque no usemos esa opción, algo que también ocurre con OneDrive, un servicio sobre el que se intenta recolectar información aun teniéndolo deshabilitado. En ese estudio deducen que se trata de información relacionada con la telemetría: de cómo usamos el sistema operativo y sus funciones. ¿Para qué siguen haciéndolo incluso con Cortana y OneDrive activados? ¿Quizás para detectar mejores formas de proponernos que los usemos? A saber. También explican cómo al conectar a una nueva red las máquinas con Windows 10 tratan de hacer una petición a dos URLs de Microsoft para determinar si esa red es "segura" o cuál es la mejor forma de acceder a ella gracias a la tecnología NCSI (Network Connection Status Indicator) que ya estaba presente en Windows Vista. Este descubrimiento pone en tela de juicio la reflexión original que hice hace unos días: desde luego que cuando uno utiliza ciertos servicios hace ciertos sacrificios (uno suele ganar en comodidad, pero sacrificar un poco su privacidad), pero ese tipo de actividad no habla bien de Microsoft ni, de nuevo, de su transparencia. Veremos si el gigante del software mundial explica qué ocurre.

Roberto es un tipo normal, aficionado a los deportes y a los viajes. Comparte mucho tiempo y numerosas aventuras con Paco, su amigo de la infancia. Además de muchos años de amistad, les unen sus aficiones y gustos, muy semejantes. Sin embargo, existe una gran diferencia entre ambos: Roberto tiene muy mala suerte. Sin ir más lejos, el otro día compraron unos artilugios para mejorar el equilibrio en la práctica de uno de los deportes que les apasionan: el surf. Se trataba de unos pequeños brazaletes que según el fabricante les permitiría mejorar su estilo y, de hecho, Paco notó una considerable diferencia desde el primer día, apreciable a los ojos de todo el mundo. Roberto siguió con su surf de siempre, perdiendo los 35 euros invertidos. No es la primera vez que les ocurre algo parecido, ni mucho menos. Hace un par de años, Paco encontró una solución a un problema que también comparten: el mareo en barco. Siendo grandes aficionados a los deportes náuticos, las naúseas eran un inconveniente para ambos desde hacía años. A Paco le contaron un secreto para evitar el molesto mareo: cubrir el ombligo con un trozo de esparadrapo. El truco no tiene justificación ninguna, pero Paco no se marea desde entonces, mientras que Roberto sigue echando los restos por la borda a la primera ola que zarandea la embarcación. Y lo mismo ocurrió con aquel carísimo tratamiento floral cuando estuvieron en Tailandia, con aquel remedio homeopático para evitar el jet-lag y hasta con el ionizador que ambos compraron para mejorar sus sueños. Paco siempre amortiza lo invertido; Roberto no hace más que tirar el dinero. Lógicamente, el pobre Roberto comienza a estar un poco harto. Nunca ha creído en la mala suerte, pero cada vez está más convencido de que a pesar de su escepticismo, algo así debe existir y le ha tocado de lleno. Sugestión y sugestionabilidad El caso de Roberto y Paco, sin embargo, no es nada excepcional. Roberto es una persona a la que la Psicología calificaría como poco sugestionable, mientras que Paco presenta una alta sugestionablilidad. Todos somos sugestionables, en mayor o menor medida y muchos de nosotros lo hemos comprobado en múltiples ocasiones: ¿quien no ha sentido nunca molestias tras leer una relación de síntomas de determinada enfermedad? ¿quien no ha tenido nunca un amuleto que llevaba a exámenes o acarreaba en sus viajes y que le hacía sentirse más seguro?. Los efectos de la sugestión es algo que se conoce desde hace siglos, habiéndose constatado en innumerables ocasiones y tenido en cuenta desde antiguo por la práctica médica. Está comprobado que cuando a una persona le indicamos que vamos a suministrarle una medicación para su padecimiento, en un porcentaje significativo de los casos la persona mejora, aunque le suministremos simplemente agua con azucar sin poder terapéutico alguno. Esto es lo que se conoce como “efecto placebo”, y aunque sólo ahora estamos empezando a comprender su funcionamiento (Benedetti et al., 2005; Zubieta et al., 2005), está tan comprobada su existencia que siempre se toma en cuenta en el diseño de ensayos clínicos para probar cualquier medicamento. Pero la sugestión o efecto placebo no se limita a las enfermedades. También podemos presentar una alta sugestionabilidad ante sucesos de la vida cotidiana, influyendo en aspectos tan variados como nuestra autovaloración, relaciones sociales, percepción, imaginación o estados emocionales (González & Miguel, 1999). ¿Qué es lo que nos sugestiona? La respuesta a esta pregunta no es sencilla: desde estímulos externos (algo muy utilizado en la publicidad subliminal o las técnicas sectarias), hasta lo que en psicología se conoce como “autosugestión”, producida por estados o procesos propios. Esto hace que ante una prueba determinada, estemos sujetos tanto a la influencia del entorno (experimentador, decoración, sonidos..) como a nuestro propio estado de ánimo y convicciones. Esto lo saben muy bien muchas terapias alternativas y otras disciplinas pseudocientíficas, que comienzan asegurando que “es necesario creer” para que el tratamiento funcione. Ensayos clínicos y protocolos experimentales: como evitar el efecto placebo y otros sesgos. Al margen de lo comentado, un aspecto importante es la existencia de posibles causas ajenas al proceso que estamos investigando y que influyan en éste, lo que puede hacernos obtener una conclusión equivocada. Por ejemplo, una persona puede morir de infarto tras administrarle un determinado medicamento; sin embargo, las causas de este infarto pueden no esten relacionadas con el fármaco y que ambos sucesos hayan coincidido por azar. Debido a ello, cuando probamos algún producto sobre una población de estudio, solemos dividir ésta en dos grupos: un primer grupo recibe el tratamiento, mientras que un segundo grupo -llamado grupo de control- no recibe nada. Los resultados se registran en ambos grupos y se comparan entre sí, para averiguar si un posible efecto puede deberse al azar o a otras causas externas. Ahora bien, tal y como comentábamos antes, el efecto de la sugestión propia o provocada debe ser tomado en cuenta a la hora de realizar un protocolo experimental, sea éste el ensayo de un medicamento o cualquier otro fenómeno y complementariamente a que utilicemos un grupo de control. Esto se debe al ya mencionado efecto placebo, que provoca mejores resultados si el sujeto sabe en que consiste la prueba que se le va a realizar. Por otro lado, el propio investigador puede mostrar un sesgo subsconsciente, que le inclina a ver los resultados más favorables a su idea preconcebida y tender a despreciar o minimizar los contradictorios. Ha sido demostrado en numerosas ocasiones que sin tener una intención de manipular los datos, tendemos a “adaptarlos” a nuestras ideas preconcebidas. Por ello, los protocolos más rigurosos para diseñar ensayos experimentales incluyen lo que se denomina “método de doble ciego”. En ellos, se suministra el tratamiento real al grupo experimental, mientras que se suministra algo similar e indistinguible al grupo de control, pero que no produce ningún efecto. De esta manera, un individuo no sabe si está siendo tratado con el principio activo o simplemente con un placebo. El experimentador tampoco conoce si está administrando o registrando resultados de un sujeto tratado con el producto real o con un placebo, con lo que también se elimina la influencia o sesgo del investigador. La estadística como instrumento de evaluación de resultados Supongamos, tras administrar determinado tratamiento a 100 personas, que hemos medido resultados positivos en tres de ellas, mientras que en el grupo de control al que se le ha suministrado un placebo ha presentado 1 caso de mejoría entre 100. ¿Significa esto que el tratamiento es efectivo o tanto los tres positivos del primer grupo como los del control son simple azar? ¿y si los resultados son 30 éxitos en el primer grupo y 10 en el segundo? Es muy difícil, por no decir temerario, aventurarnos a establecer una conclusión sobre la efectividad de un mecanismo cuando las tasas de éxito no son escandalosamente mayoritarias. Afortunadamente, se han desarrollado métodos para poder analizar si estos números son significativos o si no podemos discernirlos del mero azar. Por eso, cualquier estudio que consista en medir los efectos de determinado fenómeno sobre una población experimental, debe incorporar los análisis estadísticos necesarios que nos lleven a concluir si podemos considerar una ocurrencia superior a la que cabría esperar por azar. Un problema añadido: la correlación Por si todo lo mencionado hasta ahora no fueran dificultades suficientes, existe un fenómeno denominado correlación de variables que puede mimetizar los resultados de un experimento. Utilizando la reducción al absurdo como ejemplo ilustrativo, supongamos que deseamos saber si los analfabetos comprenden la teoría de la relatividad más dificultosamente que la gente con estudios primarios. Para ello, establecemos dos grupos: uno de analfabetos y otros que finalizaron la enseñanza primaria. A ambos, les facilitamos un libro divulgativo sobre relatividad y les damos una semana de tiempo para que lo lean. Después, entrevistamos personalmente a todos los sujetos de ambos grupos preguntándoles cinco conceptos básicos de física relativista. Los resultados obtenidos dicen que la tasa de aciertos en analfabetos es inferior al 5% mientras que en el otro grupo se aproxima al 50% . ¿Concluiríamos, a pesar de que estadísticamente fuera significativa la diferencia, que las personas que no saben leer tienen mucha más dificultad en comprender los conceptos básicos de relatividad? Obviamente, sería una conclusión errónea, dado que ninguno de los del grupo de analfabetos ha podido leer el libro. Lo que en realidad hemos comprobado es de perogrullo: los analfabetos no saben leer y los que han finalizado primaria sí. Obviamente, sin tanta exageración como en el ejemplo, este fenómeno ocurre muchas veces en la naturaleza: diseñamos un experimento que en realidad está midiendo una variable distinta, aunque relacionada, de la que queremos estudiar. Correlación entre peso corporal y frecuencia cardíaca máxima, mínima y promedio de la población estudiada Podríamos poner multitud de casos similares, aunque solo mencionaremos algunos de los más conocidos: Existe una elevada correlación positiva y significativa entre las ventas anuales de chicle y la incidencia del crimen en los Estados Unidos de América. (Obviamente, no es lícito concluir que prohibiendo la venta de chicle podría reducirse el crimen, pues ambas variables dependen de una tercera: el tamaño de la población analizada) Estadísticamente, los diestros viven más años que los zurdos. (No corras a aprender a usar la mano derecha, la explicación es que las estadísticas también prueban que la mayor parte de los zurdos son jóvenes, dado que hace años, en las escuelas se insistía en que los zurdos aprendieran a usar la mano derecha). Se ha documentado una correlación positiva y significativa entre el índice de divorcios de un país y sus importaciones de plátanos (aquí preferimos no hacer observaciones).Podemos ver que aunque una prueba nos demuestre que dos variables están relacionadas, carece de sentido concluir que también tiene que existir una relación causa-efecto entre ambas. El caso contrario: como aprovecharse de la sugestión, de los sesgos y de las correlaciones Dice el refrán popular: “Hecha la ley, hecha la trampa”. Y es que estas limitaciones de la experimentación son ampliamente utilizadas por timadores, pseudocientíficos y charlatanes de todas las categorías. Acabemos con un último ejemplo: supongamos que queremos estudiar la influencia de una pulsera holográfica en el equilibrio del cuerpo humano. ¿Bastaría con probar en una cena con 10 amigos, de los cuales 5 notan efectos y otros 5 no? ¿o incluso en la que los diez resultan gratamente beneficiados?. No podemos estar seguros de que los resultados se deban al entrenamiento, a la sugestión o a cualquier otra causa desconocida. El diseño óptimo sería convocar una cena con 300 amigos. Sin que ninguno lo sepa, a 150 de ellos se les ha introducido en el bosillo el holograma, y a los otros una simple chapa del mismo material sin grabar. Se hace la prueba aduciendo de que se trata de un nuevo y divertido juego, sin que el que anota los resultados sepa quien lleva el holograma y quien la chapita vacía. A continuación, se analiza si las diferencias entre ambos grupos -en caso de haberlas- son estadísticamente significativas o no. ¿Parece demasiado complicado? Sinceramente, pensemos si no lo es más gastarnos el dinero o incluso jugar con nuestra salud en base a cuatro testimonios y a unos “protocolos” que son completamente inadecuados.

Actualmente, numerosas tiendas físicas y en línea han decidido aceptar Bitcoin como método de pago para mejorar la calidad de sus servicios, ofreciendo alternativas innovadoras. De manera que cada vez son más productos y servicios los que podemos obtener a cambio de nuestras criptomonedas. Dentro de las cosas que podemos comprar con Bitcoin se encuentran productos y servicios excepcionales, ideales para coleccionistas o para personas que simplemente desean gastar sus criptomonedas de la manera más excéntrica posible. A continuación presentamos una lista con diez de estos productos que se encuentran disponibles en tiendas en línea. Monociclo motorizado Diseñado por Focus designs, el SBU V3 es un monociclo eléctrico que se equilibra automáticamente y es capaz de cargar más de 325 libras. Sin duda este es un producto realmente útil para aquellas personas que nunca pudieron lograr mantener el equilibrio en un monociclo y sueñan con hacerlo. Y lo mejor de todo es que puede ser comprado con Bitcoin por un precio de 1.795$. Láseres BitLasers es una tienda en linea que se dedica a la venta de láseres y accesorios portátiles. La tienda también ofrece pedidos personalizados para aquellos que necesitan un tipo especifico de láser que no este disponible en el inventario. BitLasers acepta pagos en bitcoins y otras criptomonedas populares como bitcoin, litecoin, darkcoin, dogecoin y peercoin desde el 2012. El primer modelo de Macintosh de Apple Este modelo de computadora fue presentado oficialmente en el año 1984 por Steve Jobs. En su momento, marcó un antes y un después en la industria de las computadoras. Por lo tanto, la Apple Macintosh es un producto ideal para los coleccionistas amantes de Apple, y afortunadamente está disponible en Bitpremier por 20.44 BTC. Además, puede ser enviada a cualquier parte del mundo por un precio de 300$. Colmillos de mamut lanudo Otro de los objetos que pueden comprarse con criptomonedas son un par de colmillos de mamut lanudo, excavados por una pequeña operación de minería de oro fuera de Dawson City, Yukon, Canadá, a mediados de los 80’s. Miden aproximadamente 9 pies de largo y pesan 120 libras cada uno. Estos colmillos están disponibles en BitPremier y sin duda son el adorno perfecto para un coleccionista excéntrico que cuente con aproximadamente 290 BTC. Chupetas de tocino y sriracha Estos exóticos dulces están disponibles en la página web de Lollyphile por un precio de aproximadamente 0.06 BTC a cambio de un paquete de cuatro. De acuerdo con su descripción en la página, combinan dos de los mejores sabores de todos los tiempos: el tocino y la sriracha, una salsa con un sabor intermedio entre picante y dulce, típica del sureste de Asia. Una venus atrapamoscas La plataforma Predatory Plants ofrece para la venta una de las variedades de plantas carnívoras más reconocidas: las venus atrapamoscas. Sin duda son una especie única y fascinante, ideales para todos los que alguna vez han querido una en su jardín. Sus precios se encuentran entre 0.03 BTC y 0.1 BTC aproximadamente. Retratos de mascotas Dogma Portraits es una plataforma en la que los usuarios tienen la oportunidad de vender sus mejores retratos de perros o gatos por bitcoins y dogecoins, dos de las criptomonedas más utilizadas actualmente. Esta tienda es ideal para todos los amantes de los animales que deseen decorar los espacios de su hogar con este tipo de obras de arte. Un suéter con estampado de Doge La tienda Beloved Shirts vende todo tipo de prendas de vestir con estampados de casi cualquier cosa, desde pizzas hasta calaveras y más. El sitio posee en su inventario, prácticamente, toda una colección de prendas de vestir con estampados de Doge: camisas, suéteres, leggins, e incluso una máscara. Este suéter que se encuentra disponible por un precio de 0.2 BTC y el resto de las prendas de la colección son ideales para los amantes de los estampados extraños, fanáticos de Doge. Un traje de camuflaje Otro de los productos que puedes comprar usando Bitcoin es un traje de camuflaje tridimensional con colores y materiales de la naturaleza, tales como ramas, hojas y pasto, estratégicamente ubicados para garantizar que la persona que lo vista pueda permanecer fuera del alcance visual de otras personas. Este traje se encuentra disponible en la tienda Survival Camping Store por solo 0.2 BTC. Un viaje al espacio Virgin Galactic, una de las compañías más futuristas del mundo, decidió comenzar a permitir que los futuros astronautas puedan pagar sus boletos para viajar al espacio usando Bitcoin. Viaje al espacio con Virgin Galactic por bitcoins De acuerdo con lo declarado por la compañía, la tecnología Bitcoin concuerda con la intención de la compañía de acercarse cada vez más al futuro y la innovación en todas las áreas. Para tener un asiento en el vuelo con Virgin Galactic y convertirse en miembro de la comunidad ‘Future Astronaut’ deberá pagar la suma de 250.000$. Una impresora 3D En la tienda de ROBO 3D están disponibles para la venta impresoras 3D, controladores de impresión táctiles y filamentos de impresión que permiten crear, editar y preparar modelos directamente en la impresora sin depender de una computadora de escritorio. La impresora tiene un precio de 800$, los filamentos de alrededor de 40$ y el paquete que incluye la impresora y el controlador está disponible por 1.099,99$, todo cancelable con bitcoins. Calcetines de alpaca Gracias a la tienda Grass Hill Alpacas, la mascota no oficial de Bitcoin ha sido considerada la alpaca. Durante los inicios de esta tecnología, el único producto que se podía comprar con bitcoins eran estos calcetines hechos de lana de alpacas. Los precios de estos productos van desde 20$ a 50$ aproximadamente. Artillería de bolsillo En la tienda Pocket Artillery se encuentran disponibles para la venta una gran variedad de minicañones, muy potentes, por un precio de 40$ aproximadamente, que pueden ser pagados en bitcoins. En un futuro cercano, la tienda se dedicará a vender también otras armas de artillería de bolsillo tales como catapultas, guillotinas y balistas. Monedas de espionaje La tienda Spy-coins.com cuenta con un inventario de monedas huecas que parecen auténticas a simple vista y sirven para transportar tarjetas micro SD en su interior de una manera discreta. Sin duda, este es un producto ideal para guardar información confidencial y está disponible por un precio que va de 25$ a 33$, con envío internacional gratis si son canceladas con bitcoins. Comenta!!
Entre las novedades introducidas por Microsoft en la última versión del sistema operativo Windows 10 está el campo de búsqueda de Cortana en lado izquierdo Barra de tareas (al lado del botón inicio). Los usuarios De Windows 10 pueden utilizar este Campo de búsqueda para interactuar con el nuevo Asistente Personal Desarrollado por Microsoft y para realizar búsquedas tanto localmente y en línea través de Bing. Aunque Buscar en la Barra de tareas De Windows 10 es útil para los usuarios del sistema operativo, no es necesario, y los usuarios con monitores más pequeños pueden considerar el la barra como espacio desperdiciado. Adicionalmente, Microsoft no ofrece a los usuarios la posibilidad (al menos en la versión De Windows 10 de prueba) de cambiar el motor de búsqueda predeterminado de Cortana. Afortunadamente, los que quieren quitar barra de búsqueda de la barra de tareas de Windows pueden usar uno de los métodos descritos a continuación. ¿Cómo podemos ocultar o deshabilitar el campo de búsqueda de Cortana? Si no desea Desactivar la barra de búsqueda del todo, pero desea ocultar el campo cuando no esté en uso, usted puede hacer esto: haga clic en Barra de tareas, seleccionando Propiedades a continuación, haga clic en la ficha -Barras de herramientas- (TOOLBARS) y haga clic en -Mostrar icono de búsqueda- (show search icon) del menú desplegable que se muestra en la derecha de la opción -Buscar en la barra de tareas- (Parte inferior) También, con el fin de ocultar el campo de búsqueda de su Barra de tareas y mostrar únicamente el ícono de Buscar Puede hacer clic en Barra de tareas A continuación, pasar a la opción de Buscar (search) > y seleccionar Mostrar icono de búsqueda. si desea desactivar tpor completo a Cortana de Windows 10 seleccione desactivar en la misma opción anterior (disable) Si usted no desea ocultar o Desactivar la búsqueda de la barra de tareas Pero quiere desactivar el asistente personal Cortana, Haga clic en el botón menú que aparece en la parte superior izquierda (tres líneas horizontales), a continuación, seleccione Configuración y deshabilitar Cortana usando el interruptor que se muestra al lado de -desea que Cortana trabaje para usted?- Todo sobre la Minería de Bitcoins 5 ajustes a tener en cuenta para Windows 10 Te muestro Todo sobre el mejor Windows de la historia Apréndete todos los Atajos de Windows10 con este post

Entre las numerosas y alarmantes consecuencias del cambio climático se encuentra la extinción de diversas especies de vegetales y animales. ¿Podría este mismo fenómeno producir un efecto diametralmente opuesto? Según sugieren estudios científicos, en poco tiempo la Tierra presentará un clima propicio para la reaparición de temibles predadores extintos hace millones de años. Una investigación publicada en Nature Communications estudió un caso particular: el linaje de los reptiles pseudosuquios, al cual pertenecen los actuales cocodrilos. Luego de su aparición, hace 250 millones de años, las distintas especies de pseudosuquios se expandieron rápidamente por toda la Tierra. En tiempos en que la humedad y temperatura eran altas, este grupo de reptiles crecía significativamente. En cuanto a su desaparición, el estudio (llevado a cabo por los investigadores Philip D. Mannion y Roger B.J. Benson, entre otros) muestra cómo estos predadores fueron extinguiéndose poco a poco, a medida que nuestro planeta se volvía cada vez más frío y seco. Los únicos sobrevivientes del grupo son los cocodrilos, cuyos hábitats se restringen a zonas tropicales de la Tierra, al menos por ahora. Del análisis de estos datos puede inferirse una clara tendencia: en tanto continúen las emisiones de gases que producen el efecto invernadero y la temperatura siga en aumento, en poco tiempo nuestro planeta estará en condiciones de albergar a estos terroríficos reptiles prehistóricos.
La dieta vegetariana no es tan sana como muchos suponen. Según un estudio realizado por laUniversidad Médica de Graz (Austria), los vegetarianos tienen mayor riesgo de padecer cáncer, alergias y otros problemas de salud mental como la depresión o la ansiedad. La revista científica «PLOS ONE» revela los datos de esta investigación llevada a cabo por los investigadores Nathalie T. Burkert, Johanna Muckenhuber, Franziska Großschädl, Éva Rásky y Wolfgang Freidl, quienes analizaron los hábitos de vida recogidos en la Encuesta de Entrevistas de Salud de Austria de 1320 personas. Todas ellas fueron divididas en cuatro grupos: vegetarianos, personas consumidoras de carne y abundante fruta, quienes comían menos carne y aquellos que consumían más carne que todos. A pesar de que los vegetarianos consumen menos alcohol y tienen un Índice de Masa Corporal más bajo, la investigación desveló que se encontraban en peor estado de salid físico y mental. Se demuestra así que «los adultos austriacos que consumen una dieta vegetariana son menos saludables (en términos de cáncer, alergias y trastornos de salud mental) , tienen una menor calidad de vida, y también requieren más tratamiento médico», aseguran los investigadores en el estudio.