Indialauri
Usuario (Argentina)

Este fue otro humilde aporte a la comunidad de chantas y estafadores
Vicente Baos: "La homeopatía no tiene más valor terapéutico que un placebo" Para este activo luchador contra las prácticas acientíficas, el Gobierno no puede homologar como medicamentos los productos homeopáticos porque "no han sido sometidos a ensayos clínicos" y porque su contenido químico "es irrelevante y no terapéutico". En su opinión, las llamadas 'terapias alternativas' "no son peligrosas por lo que hacen, pero pueden serlo por lo que no dejan hacer" ¿Qué diferencia las pseudociencias de la ciencia? En el mundo hay muchas creencias mágicas, muchas supersticiones, pero las pseudociencias son las únicas que pervierten la ciencia. Utilizan sus instrumentos, su terminología, sus maneras, sus definiciones... para algo que no lo es. Son un atentado a la lógica científica, montajes basados en teorías sin ninguna evidencia ni rigor, un insulto a la inteligencia. A finales de 2013, usted fue uno de los impulsores del manifiesto No sin evidencia, en contra de la equiparación de los productos homeopáticos a los medicamentos, que obtuvo un gran eco en las redes sociales. En realidad ya llevábamos muchos años criticando las pseudociencias aplicadas a la salud pero, hace un par de años, el Ministerio de Sanidad dio un salto cualitativo muy importante cuando puso en marcha un proceso de regulación de la homeopatía, que hasta entonces se encontraba en una especie de alegalidad: los productos homeopáticos se vendían en las farmacias pero no eran medicamentos, no eran alimentos, no tenían registro de sanidad... Querían poner fin a esta situación homologando varios miles de ellos y sus diluciones pese a que carecen de indicación terapéutica, de dosis establecidas, de estudios que avalen su eficacia y no se han sometido a ensayos clínicos... Se trata de productos que no nos dicen en ningún momento para qué son y cuyo contenido químico es irrelevante y no terapéutico. Para que se reconozca un medicamento, éste debe acreditar, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a las de un placebo. Así que los productos homeopáticos ni lo son ni pueden serlo. Y, por eso, un grupo de profesionales sanitarios, gente de ciencia, periodistas y otros apoyamos el manifiesto, cuyo objetivo era activar el debate sobre esta cuestión, lograr que haya una información más allá de los lugares comunes que son lo único que la mayoría de la gente ha oído sobre la homeopatía. ¿Qué respuesta obtuvieron del ministerio? De momento, ninguna. El tema lleva año y medio parado. El Gobierno no ha dado ningún otro paso. Pero si sigue adelante con el proyecto de regulación, volveremos a la movilización. ¿A qué se debe el éxito social de estas llamadas medicinas alternativas? A que mucha gente angustiada necesita recurrir al pensamiento mágico, a la superstición, a un placebo... Es algo habitual en sociedades ricas y desarrolladas, que ya no recuerdan lo que era vivir en un mundo sin una aplicación adecuada de la química. Yo viajo a menudo a zonas remotas de África y allí se puede comprobar lo que es vivir sin el amparo de la ciencia. Aunque, para mucha gente, estos tratamientos pseudocientíficos son tan sólo un complemento de la medicina oficial. Es el tan manido a mi me va bien. Y solamente los pacientes más iluminados renuncian a un tratamiento científico en el caso de una enfermedad grave. ¿Es España un país particularmente crédulo frente a las pseudociencias? No, en Francia y Alemania la homeopatía tiene mucha más presencia que en España. Y en el Reino Unido, el Sistema Nacional de Salud financiaba sus tratamientos, pero dejó de hacerlo hace años a raíz de un estudio que los desacreditaba. La mala imagen de las grandes compañías farmacéuticas, que sólo buscan el beneficio económico y apuestan por investigar únicamente las enfermedades más lucrativas, ¿juega a favor de las pseudociencias? Todo eso es cierto y muy criticable, pero se trata de otra cuestión. Aunque es cierto que la gente lo mezcla. Se hace una mezcla entre lo natural, lo ecológico y lo alternativo. Olvidan que sin los avances de la química no podría alimentarse a toda la humanidad, ni podríamos curar las infecciones, ni tratar la diabetes. Lo natural puede ser deseable pero, a veces, es peligroso: ¡la malaria es lo más natural del mundo! Si los tratamientos pseudocientíficos son terapéuticamente nulos... ¿qué hay detrás de ellos?, ¿un fraude premeditado? Yo creo que no es sólo eso, es algo más complicado... Supondría un esfuerzo demasiado grande para tratarse solamente de una estafa. Creo que realmente hay mucho iluminado que se cree lo que dice. Las pseudociencias se basan en un cuerpo de doctrina, que es lo que necesita un creyente. Y éste aplica un proceso de disociación cognitiva, se mueve en un círculo de pensamiento cerrado: sólo atiende a lo que confirma sus opiniones. Si no sirven para nada, su continuo fracaso terapéutico debería dejar a las pseudociencias sin clientela. Aunque no le suministren más que una bolita de sacarosa, el estado de algunos pacientes sí mejora, pero eso se debe a que existe una selección previa de los mismos. Los homeópatas, como otros médicos alternativos, atienden los casos que les resultan más favorables: los menos dependientes de la farmacología química, los de cariz más psicosomático, que responden mejor a simples procesos de empatía... Ese es el núcleo principal de sus usuarios. Son ventajistas: ¡juegan siempre a ganador! ¿Por qué los homeópatas son reconocidos por los colegios médicos? Pese a que no es necesario tenerla para ejercer esta especialidad, muchos homeópatas han terminado la carrera de Medicina y están organizados, y tienen que admitirlos porque la colegiación es obligatoria y no les pueden marginar. Pero, sean o no médicos titulados, se forman como homeópatas a través de canales no oficiales. Hay una escuela en Barcelona que expide un título en tres años para el que se puede apuntar cualquiera. ¿Quién fabrica los productos homeopáticos? ¿Tienen los grandes laboratorios farmacéuticos intereses en este sector? Los dos principales laboratorios homeopáticos internacionales son Heel, que es alemán, propiedad al cien por cien de una familia de industriales que también posee el 22% de la BMW, y que además fabrica cosméticos, y el francés Boiron. Ningún fabricante de productos homeopáticos tiene relación con la industria farmacéutica química. Según el sector, el mercado de la homeopatía en España genera más de 50 millones de euros. ¡Y todo es beneficio: no gastan nada en fabricar sus productos, que a menudo no contienen más que cantidades ínfimas de sacarosa o lactosa!. Por otra parte, las consultas homeopáticas son siempre privadas, y cobran de 80 a 100 euros por visita de media hora. Porque hay que destacar que el tipo de cliente que acude a ellas no pertenece al pueblo llano: es una persona con estudios y con ingresos medios. Los medios de comunicación dan a las pseudociencias el mismo tratamiento que a la ciencia convencional, según revela el estudio Percepciones y actitudes de los periodistas científicos sobre la pseudociencia en España, realizado por expertos de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona. He sido invitado a muchos programas de televisión, y en ellos se busca siempre el discurso de la equidistancia. Y no se pueden poner las dos cosas al mismo nivel. Es un insulto a la razón. Desde los medios no se lleva a cabo una labor educativa en favor de la ciencia. ¿Cuáles son las pseudociencias médicas más extendidas? Sin duda, la que más es la homeopatía. La acupuntura es otra de las reinas de este mundo. De la misma manera, se apoya en bases absurdas: los lugares donde se clavan las agujas no se corresponden con terminaciones nerviosas relacionadas con los efectos que se les atribuyen. Pero aquí el efecto placebo es más difícil de demostrar, porque... ¿con qué comparas sus efectos?, ¿con los de no pinchar en ningún sitio? Y hay muchas más, la lista es larga: el reiki, la reflexoterapia, la osteopatía, que con su manipulación de distintas partes del cuerpo persigue la recolocación del problema... todas se basan en los chakras, en los supuestos puntos energéticos... un discurso bonito, pero racionalmente insostenible. Debería haber un organismo que se encargara de analizar sus propuestas, como se hace con las sectas. Con frecuencia, ambas cosas están relacionadas. ¿Hay alguna de estas terapias que resulte peligrosa? Solamente aquellas que tiendan a aislar al paciente de otras posibilidades científicas, las que aspiran a tratar la globalidad del problema. Y no por lo que hacen, sino por lo que no dejan hacer. Cristaloterapia, flores de Bach, moxibustión, angeloterapia, alquimia del sonido sagrado... el Grupo de Investigación en Comunicación Científica de la UPF ha identificado una treintena de terapias pseudocientíficas. ¿Cuál es la más sorprendente con que se ha topado? Un paciente me habló una vez del agua vibracional diamantina. Quienes la comercializan afirman que el agua tiene memoria, que la venden tras un tratamiento botella a botella por parte de un gurú que le transmite vibraciones positivas y que el paciente puede grabar en ella sus deseos. Cada botella contiene 330 mililitros, que según su web se pueden diluir para producir 30 litros con "prácticamente las mismas cualidades".
27 tips para identificar charlatanes en las redes sociales Si aún no entiendes qué es un magufo, aprende a identificarlos fácilmente en las redes sociales con esta guía práctica: 1.- Hacen afirmaciones extraordinarias citando como fuente a científicos rusos. Es bien usado también apelar a científicos ingleses. Mejor si son de la Universidad de Oxford. 2.- Creen las noticias de Russia Today. 3.- Padecen quimiofóbia, es decir, creen que los químicos (en especial los de nombres muy largos) fueron concebidos por corporaciones malignas para envenenarnos a través del aire, el agua y la comida. 4.- Usan la palabra cuántico lejos del contexto de la física. 5.- Citan como fuente de veracidad a Zecharías Sitchin, Sixto Paz, Deepak Chopra, Comandante Clomro, Erich von Däniken, Ashtar Sherán, J.J.Benítez, Jaime Maussan, Salfate, Martillo Rojo, Alberto Urquiza, Jacque Fresco, Alejandro Jodorowsky, Jaime Rodríguez, Peter Joseph, David Icke, Alex Jones, entre otros. 6.- Inventan planetas y eventos astronómicos. 7.- Usan términos como positivista o cientificista en forma peyorativa. 8.- Usan videos de youtubers loquenderos como evidencia irrefutable. 9.- Si el video no funciona, apelan a la censura de algún organismo o institución poderosa para justificar la carencia de pruebas. 10.- Creen en logias secretas que dominan el mundo y en nuevos ordenes mundiales. 11.- Creen que la sociedad yace dormida en un profundo sueño (inducido por algún poder fáctico reinante) del que solo ellos (los magufos) han sido capaces de despertar. 12.- Tienen una visión maniqueista de la sociedad. Dividen el mundo entre buenos y malos, victimas y victimarios, opresores y oprimidos. 13.- Son antisemitas 14.- Creen en el alma, la pachamama, la consciencia universal y la ley de atracción. 15.- Suelen ser primitivistas y anticientíficos. 16.- Consideran que la medicina moderna es solo un arma del imperialismo. 17.- Creen que las farmacéuticas son mafias que evitan que la cura de ciertas enfermedades vean la luz con el fin de lucrar con la vida de la población. 18.- Creen que el aceite de cannabis cura el cáncer. 19.- Tratan de evadir la crítica aludiendo a la supuesta falta de visión y amplitud mental de escépticos y científicos ortodoxos 20.- Tildan de borregos a quienes disienten con ellos. 21.- Creen que en algún momento la humanidad fue visitada por seres de otras galaxias con el fin de enseñarles a apilar toneladas de piedra en forma de pirámides gigantes. 22.- Para ellos todo acto terrorista es una cortina de humo. 23.- Suelen ser misántropos. Consideran a la especie humana una plaga para el planeta. 24.- Siguen prácticas psuedo-médicas con nombres raros que mezclan terminología científica para sonar mas creíbles. Como curación de energía bio-psico-neuro-geomagnética-cuántica. 25.- Creen que la televisión, el fútbol y otros medios de entretenimiento son armas de distracción, cuyo fin es encubrir la realidad social mientras nos mantienen enajenados. 26.- Creen en cosas como el movimiento perpetuo y la energia infinita, y aseguran que Nikola Tesla desarrolló la energía libre pero fue victima de un complot a manos de las mafias petroleras. 27.- Carecen de comprensión lectora, no saben distinguir un hoax de información real y solo acumulan titulares y notas escandalosas con historias increíbles de abducciones, conspiraciones, curas milagrosas, gente lagartija, control de la población y naves que viajan a destruirnos desde los confines de la galaxia. 28.- Los magufos y charlatanes constantemente esgrimen que los científicos y los medios de comunicación mienten y manipulan, pero cuando algún científico o medio afirma o publica algo que al menos parezca respaldar lo que el magufo y el charlatán creen y predican, automáticamente caen en la falacia de autoridad: "Lo dijo un científico!", "Salió publicado en el New York Times!", "Es un estudio de la OMS!".
Google castigará a páginas conspiracionistas, anti-ciencia y chismes con nuevo algoritmo Actualmente, el buscador de Google clasifica los sitios web de acuerdo a su popularidad, en los cuales se encuentran principalmente chismes sobre famosos o teorías conspiratorias sin fundamentos, sin embargo, eso está por cambiar ya que la empresa creará un programa para que los sitios web sean encontrados según la veracidad y estarán ordenados de acuerdo al ranking. El científico Hal Hodson explica que el software funciona solo accediendo a la base de datos que ellos tienen, que por acuerdo unánime, sean considerados razonables y así ubicarán en los primeros resultados, mientras que las páginas que contengan información contradictoria serán posicionadas hasta el final. Anthony Watts, fundador del sitio "Watts Up With That", dijo durante una entrevista con Fox News, que la situación le preocupaba en gran medida, debido a que la mayoría de su tráfico es generado en Google. "Lite" es el nombre del nuevo algoritmo, el cual ya fue puesto en marcha, es un ranking de veracidad basado en el conocimiento, para resultados de búsqueda de información médica. Con esto, doctores y expertos médicos revisan los resultados de búsqueda sobre condiciones de salud, por ejemplo, la propaganda anti-vacunas no aparecerá en los primeros resultados de búsqueda para "sarampión".
![[Nos Mienten] El oxígeno te está matando](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2015/10/10/imagen-sin-titulo-3u6hmZLMCU3.webp)
Deja de respirar, el oxígeno te está matando Este elemento químico es uno de las sustancias más oxidantes conocidas, responsable de que se acumulen tóxicos relacionados con el envejecimiento y el cáncer en nuestro organismo Es la sustancia oxidante por excelencia, culpable de que se generen en nuestro cuerpo radicales libres tan tóxicos que provocan graves daños celulares. Las consecuencias finales van desde el envejecimiento hasta el cáncer. Este elemento tan peligroso circula por nuestra sangre y está en continuo roce con la piel. Y por si fuera poco, un gran número de materiales arde con facilidad en su presencia. Hablamos de ese nocivo químico llamado oxígeno. La enorme toxicidad del oxígeno es bien conocida por los investigadores desde hace décadas, aunque se oculta por motivos económicos. A farmacéuticas y empresas les interesa que sus clientes respiren, pues han basado su modelo de negocio en que los usuarios consuman oxígeno de forma constante. Lo más triste es que algunos seres vivos no sufren esta dependencia: algunas bacterias anaerobias sobreviven respirando sustancias más naturales e inocuas, como el sulfuro. ¿Al resto? Sólo nos queda oxidarnos lentamente. Existe un proyecto filosófico en marcha para dividir los objetos inanimados del universo entre aquellos que provocan o previenen el cáncer Vale, ahora respiren profundamente, por favor. Insisto, respiren. No quiero ser responsable del desvanecimiento de ningún lector, no podría soportarlo. Este absurdo ejemplo, con el que he intentado asustarles (sin éxito, estoy seguro) tiene una explicación coherente, lo prometo. Todo viene a colación del alarmismo que existe alrededor de una serie de sustancias químicas malas , llamadas químicos, en favor de otras sustancias químicas buenas, bautizadas como naturales. Esta semana se ponía una vez más de manifiesto en Castellón , donde un químico malo (el glifosato), ha sido sustituido por otro bueno (el ácido acético, vinagre para que nos entendamos). No importa que el primero no haya demostrado ser un riesgo para la salud humana (los experimentos fraudulentos de Séralini no cuentan ) y que el segundo sea irritante. Como con el oxígeno, el agua y la sal, todo depende de las dosis, y no tendría sentido alarmar a la población con los peligros ocultos del H2O sólo porque sea una sustancia química que pueda resultar letal en altas concentraciones. Cada vez que ocurre algo así me viene a la mente una frase del médico y divulgador Ben Goldacre, autor del imprescindible Mala ciencia y del también recomendable Mala farma. “Existe un proyecto filosófico en marcha para dividir todos los objetos inanimados del universo entre aquellos que provocan o previenen el cáncer”, asegura siempre que tiene ocasión. A continuación Goldacre enumera casos reales de lo que bautiza como The Daily Mail Project, en honor al medio que inició esta cruzada en Reino Unido. Así, los divorcios, el wifi y el café causan cáncer, mientras que la corteza del pan, el regaliz y el café lo previenen. Sí, el café es causa y a la vez cura de esta enfermedad. Yo desde que lo sé me tomo sólo media taza para desayunar, pero elijo cuidadosamente la mitad buena. De forma similar, otros han iniciado su propio proyecto para separar todos los objetos del universo entre naturales y no naturales. La separación es completamente subjetiva y obedece a cuestiones de marketing o incluso ideológicas. Porque no queda claro en qué lugar colocarían esas pastillas hechas a base de corteza de sauce blanco que me tomo cuando me duele la cabeza, y que además de ser buenas para el corazón casi no tienen efectos secundarios. Ahora mismo no recuerdo su nombre, pero creo que comienzan por as y terminan por pirina. Eso, aspirina. El método científico no es perfecto, pero gracias a él hemos llegado a la Luna y erradicado la viruela, así que tan malo no será La pobre física tampoco se libra del acoso, y las ondas electromagnéticas ya han sido culpadas de todos los males del mundo en varias ocasiones. Da igual que se repita por activa y por pasiva que la energía que emite un móvil es la millonésima parte de la necesaria para ser cancerígena. De momento la biología parece que se ha librado, aunque tiempo al tiempo. En cuanto descubran que los tomates no transgénicos también tienen genes o que los plátanos son radioactivos la tendremos liada. Al final la única solución será hacer como en Los Simpson y no comer nada que proyecte sombra. Típica imagen usada por conspiranóicos y grupos anti-ciencia Dudar de todo Los seguidores de estas teorías suelen presentar la ciencia como dogmática, cuando el objetivo de todo investigador es precisamente destrozar (en el buen sentido) el trabajo de sus colegas. Cualquiera que haya asistido a la ronda de preguntas tras la defensa de un doctorado sabrá de lo que hablo. La clave está en abrir la mente, pero no lo suficiente como para que se nos caiga el cerebro. ¿Es perfecto el método científico? Nada en lo que intervenga el ser humano puede serlo, pero si gracias a él hemos llegado a la Luna y erradicado la viruela, tan malo no puede ser. El sano escepticismo es tan importante en un investigador como la disposición a cambiar cuantas veces sea necesario de opinión Irónicamente suelen ser los defensores de las pseudociencias, que se consideran más abiertos de mente, quienes reaccionan como los famosos monos de Nikko a las críticas. Todo lo opuesto a la siguiente anécdota que cuenta Richard Dawkins en El espejismo de Dios, y que resume una cualidad imprescindible en todo investigador que se precie. Un anciano profesor, empecinado durante años en una hipótesis incorrecta, acepta finalmente su equivocación tras una conferencia. "Querido colega, quiero darle las gracias. He estado equivocado quince años", contestó a su rival antes de que el auditorio estallara en aplausos. El sano escepticismo es tan importante en un investigador como la disposición a cambiar cuantas veces sea necesario de opinión. Gracias a esto la ciencia avanza y podemos seguir bebiendo café. No deje que le alarmen innecesariamente. La ciencia no lo sabe todo, pero todo lo que sabemos es gracias a la ciencia, y hasta ahora nos ha llevado bastante lejos . Puede que el oxígeno nos mate lentamente, pero sin duda respirar es uno de los mayores placeres de la vida. Yo no pienso dejar de hacerlo hasta que me muera. ---------------------------------------------------------------------------
Es curioso como muchos aficionados, entusiastas y fanáticos de los temas de misterio sigan apelando al argumento de que hay que tener la “mente abierta” para comprender todos los fenómenos del universo que todavía no hemos logrado comprender y explicar, sin embargo no se han dado cuenta que su argumento tiene décadas de ser caduco y por más obsoleto esa sugerencia. Veamos por qué. Durante mucho tiempo supuestos y autonombrados investigadores han propuestos aparentes hipótesis y “teorías” que tratan de explicar todo aquellos eventos que aparentan ser de índole preternatural como los ovnis y los fenómenos paranormales, pero todas estas para encajar y tener cierta veracidad necesitan de ser tomadas con una “mente abierta”, en otras palabras, necesitan que sean creídas de antemano y de buena fe, sin antes ponerlas bajo la lupa del análisis o cuestionarlas, pues pierden consistencia al ponerlas a prueba. Y ahí radica uno de los mayores problemas de la investigación de los temas de misterio, que algunos siguen apelando a la “mente abierta” para poder abordar estas temáticas, cuando debería de hacerse con una mentalidad analítica e inquisitiva, y no está demás decir que con una postura honesta y objetiva. La llamada mentalidad abierta en la mayoría de los casos solo busca creer de antemano algo que no está verificado, no busca respuestas sustentables, solo validar sus propias creencias autoimpuestas o preestablecidas por líderes ideológicos, por eso es mucho mejor, y más funcional, tener una mentalidad neutral e imparcial, sostenida en la honestidad, la razón y la lógica. No hay que confundir el ser tolerantes y respetuosos con ese mito de la "mente abierta", pues como dicen en algunas partes, no es bueno tenerla tan abierta, que hasta el cerebro se salga, y se metan cosas peores. Muchos dicen que en boca cerrada no entran moscas, y es el caso de las “mentes abiertas” en ellas entran muchas moscas (falacias y sofismas) que luego germinan sus huevos ahí y se multiplican contaminandolo todo. Hay que ser objetivos en esto, lo contrario a una “mente abierta” no es una mente cerrada, es una mente inquisitiva, que analiza y pone a prueba todo con tal de dicernir que es falso y que es real, y así caer victima de los sofismas encantadores de los veneradores de misterios. Por más de 60 o 70 años se han “investigado” los temas de misterio con “mentalidad abierta”, y ¿qué han obtenido? La respuesta es nada, y solo promovieron más mitos e incluso fraudes que no tienen nada que ver con la investigación, y que incluso denigran al estudio de estos temas. Muchos de esos pseudo-investigadores que presumen de tener más de 30 años en estos temas, son los mismos que nunca resolvieron ningún caso y que ahora se sienten “atacados” por las nueva generaciones que no idolatran, ni mucho menos veneran, a los temas de misterio, y que ahora sí buscan su desmitificación, pues lo que se busca ahora es respuestas, no perder el tiempo contemplando imágenes borrosas y mal tomadas. Aunque no ha faltado el pseudo-investigador novato que vuelve a caer en los errores garrafales de los “investigadores” añejos que solos coleccionaban y contemplaban casos pero no resolvian nada, y ahora con falsos mitos modernos como los chemtrails y los cropcircles, que de misteriosos o inexplicables no tienen nada, siguen siendo la carne de cañón, por no decir que los borregos que van al matadero, de los mercaderes del misterio que viven de difundir y promover timos que dejan mucho dinero. En apenas un poco más de una década de análisis inquisitivo, serio y formal, se han resuelto más casos y desmitificado misterios que en todos esos años de supuesta “investigación” que nunca resolvió nada. Y fue aplicando simplemente el método científico, así de simple. Hoy sabemos que los cropcircles son creados y diseñados por humanos, hoy sabemos que los ovnis más que un fenómeno aéreo es un problema informativo de las personas que no saben lo que ven en el cielo, hoy sabemos que no hay evidencia de presencia extraterrestre en la Tierra, hoy sabemos que los chemtrails son solo estelas de vapor de agua dejadas por aviones y que no contienen químicos toxicos, hoy sabemos que las orbes no son entidades espirituales sino solos particulas de polvo, hoy sabemos que los rods no son criaturas fuera de lo común y que solo son insectos comunes con efecto de barrido ante la cámara, y así muchas cosas más sin usar la “mente abierta”. En mente abierta sí entran moscas y muchas cosas peores, como lo hemos constatado. Moraleja, en mente inquisitiva y analítica, no entran falacias ni sofismas.

El horticultor Josep Pàmies dice que el sida no existe y que el ébola se puede curar. Los científicos intentan impedir que hable en espacios públicos En el pasado, los charlatanes llegaban en carro a una plaza y utilizaban la oratoria y algún truco de magia para embaucar al público. Ahora usan internet. Josep Pàmies es un horticultor catalán que, aparte de haber alcanzado cierta notoriedad judicial por arrasar campos de maíz transgénico y cultivar marihuana con fines medicinales, asegura que el virus de la hepatitis C y del sida no existen, que el cáncer se elimina con infusiones o que el ébola se cura en tres días con unas gotitas de su producto milagro, el dióxido de cloro, que hasta ahora era un modesto desinfectante para piscinas. «Es que los seres humanos somos agua en un 80%», justifica. El personaje llega esta semana a Granada para animar a los ciudadanos a crear su propia farmacia, al margen de una sanidad «pervertida» por la OMS y secuestrada por los intereses «asesinos» de la industria farmacéutica y alimentaria. Asociaciones de científicos, divulgadores y escépticos han iniciado una campaña contra la celebración de su conferencia en el Teatro Municipal José Tamayo. El payés leridano dice muchas cosas a través de la web de su empresa -en la que vende flores comestibles a restaurantes y plantas medicinales-, su blog ('Una Opinión Silvestre') y el de su asociación ('Dulce Revolución'). Y lo que dice puede resumirse en pocas palabras: la cura para la mayoría de las enfermedades está en los vegetales, pero a la pérfida «far-mafia» no le interesa curar, porque no es negocio, sino «cronificar» a los enfermos; por eso silencia los hallazgos de la 'medicina natural'. Tan poderosos enemigos lo tienen perseguido, amenazado y 'hackeado', asegura, explotando una cara de David contra Goliat que entusiasma a los 'conspiranoicos'. De esa afirmación inicial se derivan otras muchas, a cada cual más extravagante. El dióxido de cloro, también conocido como «solución mineral milagrosa», está prohibido por la Agencia Española del Medicamento por su toxicidad, pero el herbolario catalán considera «escandaloso» que sus beneficios no se publiciten. «Las monjitas de Montserrat se lo dan a los niños moribundos en Kenia y ellos se curan de la malaria en horas», afirma Pàmies, quien admite no tener pruebas de lo que dice. A él le sobran los ensayos clínicos. Frases como «Fulanito se curó de un cáncer terminal con kalanchoe, artemisia annua y diente de león» o «Menganito se quitó la diabetes con hojas de estevia» son, a su juicio, tan válidas como los estudios en los que los laboratorios invierten muchos años y millones en probar, con miles de personas, en qué dosis y condiciones un medicamento es eficaz, no tóxico y con efectos secundarios controlados. Este mesías de la fitoterapia tampoco explica en qué se diferencian los perversos intereses económicos de las grandes corporaciones de los suyos -va de espíritu libre, pero al fin y al cabo es un vendedor-, o por qué las ONG dejarían morir a millones de niños de ébola, sida o malaria teniendo la supuesta cura al alcance de la mano, solo por favorecer a la industria. «Perderían sus ayudas», aventura. Vende miedo Para José Miguel Mulet, profesor de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia, autor del libro 'Comer sin miedo' y del blog 'Tomates con genes', lo que hace Pàmies «no es libertad de expresión, sino intrusismo», porque en su blog «da consejos médicos que, además, no tienen ningún sentido». Recuerda que «cuando uno toma plantas se está medicando a ciegas, porque el principio activo puede cambiar -no conoces la dosis- y porque pueden contener otros compuestos con efectos contraproducentes». Es decir, si te duele la cabeza, es más segura una aspirina que una infusión de hojas de sauce, de las que se extrae el ácido acetil-salicílico. El nutricionista Aitor Sánchez, investigador en la Universidad de Granada y bloguero ('Mi Dieta Cojea') cree que lo que este señor vende es miedo: «Él dice que la industria alimentaria nos envenena con químicos y eso no es verdad: todo lo que comemos pasa controles de seguridad. La gente enferma porque lleva una mala dieta». José Manuel López Nicolás, profesor de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Murcia y divulgador a través de su blog 'Scientia', no comprende que centros educativos y sociales cedan su púlpito para la divulgación de falsedades que pueden inducir a una persona enferma a abandonar un tratamiento médico en favor de una presunta terapia ineficaz o, peor aún, peligrosa: «Lo mejor que te puede pasar con las pseudociencias es que te estafen y lo peor, que te maten».

Tres días después de la muerte de la modelo de Playboy Katie May a los 34 años a consecuencia de un derrame cerebral, los medios han pasado por alto la que, según todos los indicios, parece ser la causa del accidente cerebrovascular: el tratamiento quiropráctico al que la joven se sometió para acabar con un dolor de cuello. “Por lo que sabemos en la familia, y estamos bastante, pero no totalmente, seguros, Katie no buscó atención médica antes de la noche del lunes. Si lo hubiera hecho, parece razonable concluir que los días siguientes se hubieran desarrollado de otra manera”, ha declarado su hermano Stephen a People. “Ella no necesitaba que la ajustaran el cuello; eso la mató. Y lo que da miedo es que la enfermera me dijo que pasa todo el tiempo”, ha declarado una amiga de la fallecida, Christina Passanissi, a The New York Daily News. Passanissi también cree que la muerte de la modelo fue consecuencia de que acudió a un quiropráctico en vez de a un médico. El 29 de enero, durante una sesión fotográfica en Los Ángeles, May -muy popular en Instagram y Snapchat- sufrió una caída que le produjo un fuerte dolor de cuello. Según el portal de cotilleos TMZ, fue ese mismo día a un centro médico a que la atendieran y, poco después, la dieron el alta. Ella dijo en Twitter por la noche: “Se me pinzó un nervio en el cuello durante una sesión fotográfica y me lo arreglaron esta mañana. ¡Es realmente doloroso! ¿Algún remedio casero? Besos y abrazos”. El dolor siguió y, en respuesta al interés por su salud de un seguidor, el lunes dijo en Twitter: “¡Gracias, amor! Todavía duele; volveré al quiropráctico mañana. Besos y abrazos”. Ese día, la modelo acudió al Centro Médico Cedars-Sinaí porque apenas podía moverse y, ya en el hospital, sufrió uno -algunas fuentes que dicen que varios- derrames. Los médicos certificaron el martes su muerte cerebral y el jueves la desconectaron del respirador que la mantenía viva. Aunque TMZ apuntó al principio que May había recibido en un primer momento atención médica, no fue así. Además de las declaraciones de los familiares y amigos al respecto, los tuits de la modelo dejan claro que fue al quiropráctico a que le ajustara el cuello y que iba a volver a una segunda sesión que no sabemos a estas alturas, con certeza, si tuvo lugar. Lo que prácticamente también es seguro es que el derrame no se lo causó la caída durante la sesión fotográfica, como decía el viernes TMZ, sino que fue consecuencia de las manipulaciones vertebrales de su quiropráctico. Y es que relación entre esta pseudoterapia y los derrames cerebrales es, por desgracia, bastante frecuente, como dice la amiga de la fallecida que le comentó una enfermera. En 2012, había en la literatura médica “más de 500 documentados de pacientes que han sufrido un derrame cerebral tras la manipulación del cuello [por un quiropráctico] y muchos han muerto posteriormente”, destacaba entonces el medico Edzard Ernst, especialista crítico en las denominadas terapias alternativas. En 1997, por ejemplo, el actor Kevin Sorbo, entonces muy popular por interpretar a Hércules en una serie de televisión, sufrió un aneurisma y tres trombos por las manipulaciones vertebrales de su quiropráctico. Su calvario por creer en la medicina alternativa, del que a día de hoy no se ha recuperado totalmente, le llevó en 2011 a la portada de la revista Neurology Now. La quiropráctica es una de las mal llamadas medicinas alternativas. La inventó el apicultor y tendero canadiense Daniel D. Palmer. Apasionado del espiritismo y la anatomía, en la década de 1890 se dedicó a la sanación magnética y, años después, concluyó que las enfermedades las causan los bloqueos en la columna, que llamó subluxaciones, al flujo de la energía vital, que llamó inteligencia innata. Todavía hoy, sus seguidores dicen cosas como que “la quiropráctica ayuda a la inteligencia innata a expresarse, dejándola fluir por todo el organismo”. La energía vital de Palmer es tan indetectable, e inexistente, como todas las que dicen controlar acupuntores, reikiólogos, reflexoterapeutas y demás charlatanes. Flaco favor hacen los medios que pasan por alto cuál fue la causa real de la muerte de la joven Katie May: que la medicina alternativa mata, como le pasó a Steve Jobs, que confío en dietas milagrosas cuando la cirugía podía haber sido útil contra su cáncer de páncreas; a Penelope Dingle, que prefirió la homeopatía a la cirugía y la quimioterapia; y en España, recientemente, a Maribel Candelas, enferma de cáncer víctima de la estafa de la neuroemoción. El caso de la modelo de Playboy es más que la muerte de un personaje popular de Internet, es la demostración del peligro que tienen las terapias pseudocientíficas, del peligro de creer. ---------------------------------------------------------- Por último, hacemos un repaso de los avances y descubrimientos de las medicinas alternativas en este 2016 Las pseudociencias, creencias y medicina alternativa sí matan
Así funciona el timo homeopático. Mezclar su fórmula inocua con principios activos eficaces Muchos de los productos homeopáticos más vendidos mezclan su fórmula disolviendo venenos con plantas o sustancias activas que han demostrado científicamente su eficacia.De esta forma se captan futuros compradores y adeptos de otros productos de formulación exclusivamente homeopática.Si a esto sumamos el efecto placebo y el tiempo como mejor medicina tenemos una terapia alternativa fraudulenta con 200 años de historia. La Homeopatía en tres sencillos pasos Todos tenemos un amigo, familiar o conocido (normalmente muy cuñado) que reconoce cierta efectividad en principios homeopáticos. La mayoría de las afirmaciones banales son del tipo “Para cosas importantes no, pero en resfriados y dolores menores funciona”. “Yo he usado Colikind para los cólicos de mi hijo y se le pasaban”, “El jarabe Stodal es maravilloso para la tos”, … etc. El cuñadismo homeopático opta por el silencio cuando le preguntas por remedios homeopáticos anticonceptivos o para evitar hemorragias. ¿Esos los has probado? —pregúntale al cuñado— No es sospechoso que no existan. Pero una vez convencido con el ¡A mi me funciona! —fruto de la experiencia propia— es muy normal volcar tu confianza con el resto de productos homeopáticos, donde la formulación específica y la farfullería pseudocientífica solo sirven para aportar información confusa que parezca científica a todo aquel que no ha dedicado un minuto a intentar entender y desmontar los principios holísticos de la medicina que defiende que el agua tenga memoria. Sin entrar en consideraciones científicas del bulo homeopático —para eso podéis leer este estupendo libro, o este artículo— vamos a demostrar por la vía lógica y sin ningún tipo de argumento científico complicado cómo se mantiene esta industria a base de confundir al personal. Para ello vamos a analizar la composición de una serie de productos vendidos con la etiqueta de “producto homeopático” (curiosamente son los compuestos que más se comercializan) pero que en su formulación incluyen plantas, ungüentos o ‘tinturas madre’ de sustancias que llevan utilizándose en la medicina tradicional (o alopática, como ellos la llaman) desde hace décadas. Es decir se venden como homeopatía pero son pura fitoterapia. La mayoría de estos productos homeopáticos son jarabes, cremas, sprays o ungüentos para dolencias menos leves sin grandes complicaciones sintomáticas. Tampoco es casualidad. Según los defensores de la homeopatía su formulación es más efectiva cuanto más diluida esté en agua. Es decir, que en términos relativos la cantidad de principio activo que hay en un producto homeopático es menor que la que queda en una caja de aspirinas después de repartirla entre todos los habitantes de la tierra. Si esto lo mezclamos con plantas medicinales en cantidades ‘científicas’ tenemos el timo de la estampita. Por ejemplo, el STODAL es un jarabe homeopático para aliviar la tos que se vende como rosquillas. En su composición podemos ver disoluciones homeopáticas como la de Bryonia dioica, una planta que provoca vómitos y ulceraciones pero que su concentración es tan infinitesimal que no queda principio activo alguno en el compuesto. Es una de las premisas homeopáticas: curar el síntoma con un veneno diluido hasta desaparecer. Sin embargo en su composición también podemos encontrar 19g de Jarabe de Tolú y otros 19g de Jarabe de Polygala. Como 100 millones de veces más principio activo que los homeopáticos. El Tolú es una secreción resinosa del árbol Myroxylon toluifera que utiliza la fitoterapia desde tiempos prehispánicos para aliviar las tos y el asma. Un expectorante natural que se usa también en medicamentos tradicionales como la bronquidiazina. La Polygala es una planta que se usa desde el siglo XVII como expectorante y para la inflamación, tos y resfriado común. El Stodal está regado con ingentes cantidades de etanol, un alcohol etílico que funciona como aglutinador, vasodilatador y calmante,... vamos, la copa de coñac que recomienda la abuela para pasar el resfriado. Todo ello bajo la etiqueta de PRODUCTO HOMEOPÁTICO. También se comercializa un STODAL en gránulos (sin las plantas medicinales ni fitoterapia). Aquí solo es eficaz el efecto placebo… de los clientes convencidos por la eficacia del jarabe. Otro ejemplo (hay decenas). El ENDHOMETROL es un producto homeopático para aliviar la irritación vaginal. En su composición podemos encontrar cantidades infinitesimales de productos homeopáticos y una tintura madre (cantidades científicas) de Calendula officinalis o la común margarita; una planta cuyos emplastos se utilizan desde hace tiempo para aliviar las irritaciones, eczemas, pequeñas heridas y ayudar a la cicatrización. El COLIKIND es un medicamento homeopático muy utilizado entre los padres desesperado por los cólicos de su lactante. El típico que corre de boca en boca como remedio… y parece que a algunos les funciona. Lleva diluciones homeopáticas (D5 1/100000) de Nitrato de plata y Acetato de cobre, es decir, unos 0,000125 mg de sustancia. Cantidades absolutamente despreciables. Pero también lleva 1,25 mg de Manzanilla y Tila además de tintura madre de Hinojo, plantas que todos tomamos en infusión para relajarnos. Pero todo el compuesto se vende (como rosquillas) como medicamento Homeopático. ¿Alguna prueba más? El AVENOC en una pomada hemorroidal que utiliza un derivado de la Amilocaína —anestésico local—, vaselina y lanolina mezclado con diluciones despreciables de principios homeopáticos. Luego están los medicamentos que directamente NO utilizan ningún tipo de dilución homeopática, SOLO incluyen principios fitoterapéuticos como cualquier otro de herbolario, pero aparecen catalogados como productos homeopáticos. El PLANTSPRAY es (como su propio nombre indica) un spray hecho de plantas para aliviar el dolor de garganta y las aftas. Solo tiene tinturas madre de Plántago y Echinacea (plantas eficaces para la dolencia) pero no lleva diluciones. Aquí la homeopatía se aprovecha directamente de la fitoterapia para robar una eficacia que nunca se ha ganado. Y funciona. También la pomada CICADERMA usa solo plantas pero se vende como homeopatía. Es incomprensible cómo la normativa permite la venta de productos homeopáticos que no lo son o que utilizan otras técnicas para ganar un prestigio que no tienen. ¿Os imagináis que un galerista te vendiese un cuadro de Picasso en el que lo único real fuese su firma? ¿Os imagináis que el supermercado os vendiera una bandeja de carne picada de ternera con el 99,99999% de carne de cerdo y solo el resto de ternera? La homeopatía, el mismo timo es. ---------------------------------------------------------------------------- Resumen taringuero Nivel 5: Muchos productos homeopáticos tienen principios activos utilizados en la medicina científica desde hace mucho tiempo lo que los convierte en medicinas reales, no homeopatía en la cual no pueden haber rastros de principios activos. Doble estafa.
Se reabre el caso de un joven que murió tras abandonar la quimioterapia por culpa de un curandero, según denuncia su padre Julián Rodríguez ha denunciado al curandero que trató la leucemia de su hijo con vitaminas link: https://www.youtube.com/watch?v=43z1_9JyTbg "Papá, me he equivocado". Una frase tan simple estremece cuando es Julián Rodríguez quien la pronuncia. Repite lo que le dijo Mario, su hijo de 21 años, poco antes de morir. Su error: abandonar el tratamiento médico de su leucemia para abrazar una pseudoterapia recomendada por un curandero que asegura ser capaz de curar el cáncer con vitaminas. El calvario de Mario duró seis terribles meses hasta que falleció en julio de 2014. Su padre aprieta con rabia los dientes al repetir: "Papá, me he equivocado". Además de apartar a su hijo del tratamiento, Julián Rodríguez calcula que el curandero le costó 4.000 euros en tratamientos a su familia "O te tiras por la ventana o peleas". Es tan duro lo que ha sufrido Julián que decidió luchar para que nadie más vuelva a pasar por lo que él ha pasado. Dos semanas después de que muriera Mario ya había declarado la guerra contra los curanderos que se aprovechan de las tragedias de la gente y su falta de conocimientos médicos: "Es tan doloroso saber que tuvo una oportunidad tan clara de salvarse... A mi hijo lo ha matado la incultura científica". Su primera batalla es denunciar al curandero que apartó a Mario del tratamiento que podría haberle sanado. La Audiencia Provincial de Valencia le acaba de dar la razón y exige al juez —que inicialmente desestimó la denuncia— que reabra el caso para procesar al falso médico "como mínimo, por un delito de intrusismo". Las magistradas consideran que este pseudoterapeuta, que se presenta como experto en "medicina natural y ortomolecular", debe responder por fingir que es capaz de curar el cáncer con sus recomendaciones. Según el médico que trataba a Mario —el de verdad—, no sólo le convenció para que se negara a un trasplante y a darse la quimio, sino que le prescribió un tratamiento que interfería en su recuperación con elementos contraproducentes, como hongos y alcohol. En su martirio, a Mario hubo que intervenirle en el intestino por una infección. Ha creado una asociación para proteger a los enfermos "de los mensajes de estos estafadores", luchando contra la difusión de mensajes contrarios a la ciencia médica Pero Julián tiene muchas más batallas por delante: quiere ayudar a la gente —"no podemos saber de todo"— a evitar el error de su hijo: "Es necesario ofrecer información para contrarrestar los mensajes de estos estafadores". Para encauzar esa labor, ha creado la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP), desde la que pelea con ayuda de divulgadores, activistas y especialistas contra la difusión de mensajes contrarios a la ciencia médica que, como se ha visto, puede costar la salud y hasta la vida. Sus primeros objetivos: evitar que los charlatanes vendan sus servicios en espacios públicos o con el aval de instituciones académicas y ofrecer información contrastada sobre la verdad de las pseudoterapias. El trabajo que tienen por delante es monumental. Para empezar, porque los charlatanes cuentan con importantes plataformas de difusión en la red y medios como Discoverysalud, que promociona sin tapujos estas pseudoterapias y que aparece mencionado en el escrito de la Audiencia, porque esta web promocionó el falso tratamiento contra el cáncer del curandero. Además, se presentaba como médico aunque no tenga el título: la Generalitat de Valencia retiró el cartel de su consulta después de la denuncia de Rodríguez. Además, va a ser complicado romper la espiral de engaño y confusión porque en muchos casos el caballo de Troya está en casa. En el caso de Mario, fue su madre quien le llevó a la consulta del falso médico: el 7 de enero diagnosticaron su leucemia y el 9 de enero "ya tenía un saco de píldoras". Julián Rodríguez calcula que su hijo tomaba "religiosamente" unas 25 pastillas al día por encargo del denunciado. La madre del joven fallecido colocó un panel en casa con las pautas indicadas para seguir este inútil tratamiento, que les costó unos 4.000 euros, calcula el padre. Siempre en negro, sin facturas, a una familia sin apenas recursos que se veía obligada a convivir bajo el mismo techo incluso después de que padre y madre se hubieran separado. La Audiencia Provincial de Valencia le acaba de dar la razón y exige que se reabra el caso para procesar al falso médico "como mínimo, por un delito de intrusismo" Alrededor del 13% de los españoles, según un estudio del CIS, prefiere las medicinas alternativas, aquellas que están fuera del sistema sanitario por no haber probado su utilidad. Pero si no se combate su discurso, los crédulos y engañados podrían crecer. Era el caso de la madre de Mario, que sumó sus creencias al pavor que su hijo sentía por los efectos de la quimioterapia. El joven, sin embargo, no era para nada ajeno al método científico, ya que estudiaba Física en la universidad. "Mucha gente me pregunta cómo un estudiante de Física pudo tomar esa decisión", asegura su padre, "y yo les respondo: estudiante de Física y enfermo de cáncer. Nunca sabes cómo te va a afectar al coco algo así". Hoy Julián reconoce, conteniendo las lágrimas, que se arrepiente de no haber peleado más contra la decisión de su hijo, aunque ya era mayor de edad, mientras modula la voz para enumerar situaciones sobrecogedoras que vivió junto a él en la habitación del hospital por culpa del curandero. Se exalta al relatar que los centros de pseudoterapias proliferan de forma imparable ante la "pasividad de las autoridades sanitarias", que "no protegen a la gente" en momentos tan delicados como los que tuvo que vivir. Y agarra con fuerza una foto de Mario mientras repite las palabras con las que le respondió aquel día, cuando ya sabía que iba a perderlo: "No te has equivocado, hijo, te han mareado" "SI SE EQUIVOCÓ, SE EQUIVOCÓ ÉL" El terapeuta acusado, José Ramón Llorente, se presenta como experto en "medicina natural y ortomolecular", que fue el cartel que le retiró la Consellería de Sanitat tras confirmar que no tiene titulación en Medicina. Además, es presidente de la Asociación Española de Nutrición Ortomolecular. La llamada terapia ortomolecular, que se basa en el uso de altas cantidades de vitaminas, es considerada una pseudomedicina por no existir evidencia científica de que funcione. Llorente asegura que el joven abandonó el tratamiento por miedo a la quimioterapia y que tomó la decisión antes de acudir a su consulta: "Si se equivocó, se equivocó él". Defiende que solo le prescribió un tratamiento para mejorar sus condiciones bioquímicas: "No curo enfermedades, capacitamos al organismo para potenciar su recuperación. Y si se cura del cáncer, perfecto". Sin embargo, se pueden encontrar vídeos en los que defiende que la vitamina C cura el cáncer y que la quimioterapia entorpece ese supuesto proceso. Llorente se defiende afirmando que se limitaba a divulgar esa idea y que, aunque se muestra convencido de que funciona, él no le propone ese tratamiento a la gente que acude a su oficina. José Ramón Llorente Curandero holístico y naturópata ------------------------------------------------------------------------------- Las terapias y tratamientos pseudocientíficos sí matan