Inferkaus
Usuario (Uruguay)

Detectar las mentiras es una preocupación bastante extendida entre todas las personas de las diferentes culturas. Por supuesto, no faltan los psicólogos que se han dedicado a establecer parámetros para detectarlas e incluso aquellos que se han centrado en estudiar nuestra habilidad para detectar los engaños. ¿Los resultados? Somos pésimos detectores de mentiras, incluso si éstas provienen de los más pequeños. Un estudio muy interesante recogido en el libro:Psicología Curiosa, nos refiere que solo el 50% de nosotros somos capaces de detectar las mentiras infantiles. Bond ha estudiado nuestra relación con las mentiras en personas de 60 países alrededor de todo el mundo. Uno de sus objetivos era determinar cuáles eran los criterios en los cuales nos basamos para detectar los engaños; los tips que brindaban las personas fueron coincidentes: 1. Las personas que mienten tienden a mover las manos de manera exagerada; 2. Las personas mentirosas tienden a moverse impacientemente en el sitio y, 3. Las personas suelen desviar la mirada cuando cuentan una mentira. Estas tres convicciones, altamente extendidas a nivel mundial, no son del todo ciertas. La mejor opción para detectar las mentiras es centrarse en la estructuración del discurso, en la entonación de la voz o en los cambios mínimos eminentemente faciales. En otro artículo: “¿Cómo desenmascarar una mentira?” ya he referenciado una forma bastante sencilla sustentada en el análisis del discurso para detectar las mentiras, ahora les comento otros tips básicos para detectar a un mentiroso: 1. La voz. Cuando las personas mienten cambia sutilmente el tono de su voz. En ocasiones la voz tiembla de manera apenas perceptible cuando se van a brindar detalles inciertos. Algunas personas alzan la voz en un intento de darle mayor credibilidad a lo que dicen mientras que otros bajan inconscientemente la voz en una suerte de vergüenza por la mentira que van a contar. 2. Los detalles. Los mentirosos expertos tienden a brindar muy pocos detalles en el intento de que no se descubran las incongruencias en su historia. Al contrario, las personas poco acostumbradas a mentir, brindan demasiados detalles que nos pueden resultar irrelevantes y que en otras circunstancias no tendrían por qué ser develados. Muestran una memoria asombrosa para las informaciones absolutamente irrelevantes ya que el mentiroso tiende a darles una mayor importancia en su intento de reforzar su credibilidad. Estar atentos a los detalles que se brindan en el discurso es la forma más segura de detectar una mentira. 3. Las pausas. Normalmente, cuando las personas mienten, tienden a hacer un uso de pausas excesivo. Se paran continuamente en su discurso en el intento de reestructurar y repensar la coherencia de una historia incierta. 4. Distanciamiento de la historia. Una de las estrategias más comunes de las personas que mienten es intentar distanciarse del tema. La táctica utilizada es mover la conversación hacia otros temas diametralmente diferentes. Este repentino interés suele percibirse como forzado. 5. La mirada. Aunque es un mito la idea de que la persona que miente tiende a desviar la mirada, lo cierto es que como es una idea tan extendida en nuestra cultura, los mentirosos tienden a prestar especial atención hacia dónde dirigen la vista. De esta manera, la persona puede mantener la mirada durante un tiempo no prudencial. Es normal que durante la conversación las miradas se crucen y se desvíen continuamente, la persona que miente suele intentar mantener la mirada por un tiempo más largo de lo habitual. No obstante, a pesar de estos tips, lo más importante, como ya he dicho en otras ocasiones, es aplicarlos con flexibilidad y saber utilizarlos en las diferentes situaciones. Absolutamente ninguna información que sea aplicada con rigidez y fuera de contexto podrá sernos útil.

¿Vives en una gran ciudad? ¿O debes desplazarte cada día al núcleo urbano para trabajar? Entonces, debes saber que la relación existente entre un escenario con altos índices de contaminación y la ansiedad presente entre la población es muy relevante. O al menos, así nos lo indica un grupo de investigadores de la Universidad de Edimburgo (Escocia), quienes han realizado un meticuloso estudio en 28 ciudades de nuestro planeta para llegar a esta conclusión. Es muy posible que tú misma ya lo intuyeras y, si es así, es importante que estés al tanto de otro dato que posiblemente desconocías: la relación entre la contaminación y la ansiedad deriva, en muchos casos, en ictus.Accidentes cerebrovasculares que afectan a cerca de cinco millones de persona cada año en todo el mundo. Hoy te recomendamos que tengas muy en cuenta esta información. ¡Por tu salud y tu bienestar! Los elementos nocivos presentes en la contaminación atmosférica Son muchas las ciudades que suelen restringir la entrada del tráfico a los grandes núcleos urbanos. París, Londres o Tokio ya aplican esta serie de medidas para conseguir que la atmósfera no sea tan densa y dañina. Ahora bien, en realidad, estas restricciones suelen ser temporales, y el riesgo de la toxicidad, de las alergias y las consecuentes enfermedades sigue estando muy presente. La mayoría de nosotros nos limitamos a hacer una vida normal en las grandes ciudades: salimos a trabajar, a disfrutar de nuestros instantes de ocio, a ir de compras… Las ciudades nos dan muchas oportunidades laborales y siempre resultan más atractivas en estos aspectos que las zonas de campo o montaña. No obstante, lejos de tener una buena calidad de vida, en la mayoría de los casos lo que sufrimos en realidad es todo lo contrario. ¿De qué está formada la contaminación de las grandes ciudades? Partículas gaseosas como:[list]El monóxido de carbono.El dióxido sulfúrico.El dióxido de nitrógeno.Todas estas partículas son extremadamente finas e imperceptibles para la vista. Son, por lo general, 100 veces más delgadas que un cabello humano y, por lo tanto, es muy fácil que las inhalemos de forma continuada sin que nos demos cuenta. ¿Qué problemas ocasiona la contaminación atmosférica en nuestra salud? Como ya te hemos indicado anteriormente, todas estas partículas son 100% respirables, así pues, entran con total facilidad en nuestro aparato circulatorio, instalándose en nuestros alvéolos y en el torrente sanguíneo.Las primeras consecuencias que podemos sentir son tos, picor de ojos y picor de garganta .Poco a poco, aparecen las alergias e incluso el asma, muy frecuente en los niños.Los riesgos de padecer accidentes cardíacos son muy elevados en el caso de personas mayores de 50 años con problemas previos de salud como, por ejemplo, hipertensión, sobrepeso o colesterol elevado.El impacto que tiene la contaminación a nivel cerebral es muy relevante. Se produce un tipo de inflamación sistémica que, según el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona (España) , deriva en numerosos accidentes cerebrovasculares como, por ejemplo, un ictus . Otro dato que hay que tener en cuenta y que nos revelan numerosas investigaciones es que en las ciudades con altos índices de contaminación, el rendimiento intelectual de los niños es menor. Contaminación y ansiedad Además del estudio anteriormente citado de la Universidad de Edimburgo, también se ha publicado recientemente un interesante trabajo en el British Medical Journal, donde nos dan la siguiente información: El aire sucio de las ciudades produce en la población una alta ansiedad , una bajada de la productividad y un mayor número de personas que necesitan de tratamiento médico y psicológico para evitar el riesgo de suicidio.La contaminación ocasiona lo que se conoce como estrés oxidativo, es decir, las células de nuestro cuerpo no pueden reaccionar frente a esos contaminantes o radicales libres, que nos enferman y que ocasionan, a su vez, una alta ansiedad.Hay otro dato que debemos tener en cuenta. Según estos estudios, es igual de peligroso vivir en una gran ciudad que acudir a ella para trabajar unas 6 u 8 horas diarias. Y aún más, el simple hecho de vivir al lado de una carretera, donde el tráfico de coches es muy intenso, también tiene los mismos peligrosos efectos para nuestra salud. ¿Cómo cuidar de nuestra salud en una gran ciudad con altos índices de contaminación? El mejor consejo que podríamos darte por tu propia salud y la de los tuyos es que buscaras otro lugar para residir. Obviamente, sabemos que esto no siempre es posible, que tenemos obligaciones y que nuestra vida se halla, en muchas ocasiones, ligada a estos núcleos urbanos. Así pues, dentro de lo posible, sería adecuado seguir estos consejos: Salir de casa en los momentos en que haya menos tráfico. Si la contaminación es muy intensa, se recomienda siempre el uso de mascarillas.Mantén las ventanas de casa cerradas en las horas en las que adviertas que hay mayor contaminación.Si sueles salir a correr por las grandes ciudades, debes saber que, con el deporte, aspiramos más contaminación. Así pues, para andar o hacer deporte, busca siempre zonas verdes.Bebe abundantes líquidos, jugos naturales y consume frutas frescas. El brócoli , por ejemplo, es un vegetal que depura muy efectivamente elementos químicos y nocivos para el organismo.Hazte revisiones médicas periódicas.

La psicología es una cosa poderosa. Es responsable de gran parte de lo que hacemos en la vida, ya seamos conscientes de ello o no. Datos psicológicos de gran alcance que te ayudarán a entender mucho más acerca de la vida. #1. Los colores. Te has preguntado alguna vez por qué algunas marcas eligen esos colores para sus logotipos? Todo se relaciona con la psicología. Nuestro cerebro asocia ciertas emociones con ciertos colores. #2. El sueño lúcido. Las personas que juegan a videojuegos tienen más desarrollada esa parte del cerebro por lo que pueden tener más facilidad para alcanzar este tipo de sueños. #3. Honestidad en los ojos La mirada nos hace a todos ser más honestos, según una investigación de la Universidad de New Castle. #4. ¿Necesitas un sí? Prueba lo siguiente Cuando estés pidiendo algo a alguien asegúrate de estar asintiendo con la cabeza.Tenemos unas cositas llamadas "neuronas espejo" en nuestro cerebro que nos ayudan a imitar las acciones de los demás. #5. Ojo con los coches con pegatinas. Según la investigación de la Universidad Estatal de Colorado a los conductores que tienen pegatinas en el coche son más propensos a tener incidentes relacionados con la rabia en el coche. Los investigadores dicen que es porque los que marcan su territorio son los individuos más agresivos.
A veces conocido (no siempre de manera apropiada) como psicopatía o sociopatía, el trastorno de personalidad antisocial se aplica a personas que se comportan de manera habitual con poca o ninguna consideración por los derechos, la seguridad o los sentimientos de los demás. Este patrón de comportamiento se observa desde niños y adolescentes y persiste hasta la edad adulta. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) clasifica este trastorno como uno de los cuatro Trastornos de la Personalidad tipo B, junto con el trastorno límite, el histriónico y el narcisista. Las personas diagnosticadas con este trastorno suelen actuar como si no tuvieran conciencia. Se mueven por la sociedad como depredadores, prestando poca atención a las consecuencias de sus acciones. No pueden entender los sentimientos de culpa o remordimiento, y el engaño y la manipulación caracterizan sus relaciones interpersonales. Generalmente demuestran pocas emociones más allá de desprecio hacia los demás. Su falta de empatía se combina a menudo con un sentido exagerado de la autoestima y un encanto superficial que tiende a enmascarar una indiferencia interna a las necesidades o sentimientos de los demás. Causas del Trastorno de Personalidad Antisocial Diversos estudios indican que tanto los factores genéticos como los ambientales influyen en el desarrollo de la Personalidad Antisocial. Ciertas investigaciones, por otra parte, han relacionado este trastorno con el abuso físico o sexual en la infancia, con trastornos neurológicos (a menudo sin diagnosticar), y con un bajo coeficiente intelectual. Pero, como ocurre con otros trastornos de la personalidad, nadie ha identificado ninguna causa o causas específicas. Parece ser que las personas que presentan síntomas de trastorno de conducta acompañado de déficit de atención antes de la los diez años tienen una mayor probabilidad de ser diagnosticados de Personalidad Antisocial. Por otra parte, el abuso o la negligencia combinada con la crianza errática o la disciplina inconsistente parecen aumentar el riesgo de que un niño diagnosticado con trastorno de conducta desarrolle el trastorno en la edad adulta. Síntomas del Trastorno de Personalidad Antisocial La característica central del trastorno de personalidad antisocial es una indiferencia extrema por los derechos de los demás. Las personas diagnosticadas mienten y hacen trampas para ganar dinero o poder. Su desprecio por la autoridad a menudo les conduce a la detención y el encarcelamiento. Debido a que tienen poco respeto por los demás y suelen actuar de forma impulsiva están implicados con frecuencia en peleas y altercados. Las personas con habilidades verbales bien desarrolladas pueden a menudo engañar a sus víctimas, incluyendo terapeutas incautos o inexpertos. No tienen respeto por lo que otros consideran como las normas sociales o las restricciones legales. Pueden dejar sus puestos de trabajo a corto plazo, mudarse a otra ciudad, o terminar sus relaciones sin previo aviso y sin lo que otros considerarían una buena razón, y a menudo racionalizan sus acciones calificando a sus víctimas como débiles, estúpidas o incautas. Diagnóstico y Tratamiento Una persona mayor de 18 años con una historia previa de desprecio por los derechos de los demás puede ser diagnosticada con el trastorno de personalidad antisocial si muestra al menos tres de los siguientes siete comportamientos asociados con el desprecio por los demás: No se ajusta a las normas sociales, realizando frecuentes actos ilegales. Engaña y manipula a otros por razones egoístas, a menudo con el fin de obtener el dinero, sexo, drogas o poder. No logra planificar el futuro o muestra un comportamiento impulsivo. Se involucra en peleas o agresiones repetidas como consecuencia de su irritabilidad y agresividad. Expone de manera temeraria su propia seguridad y la de los otros. Muestra un cuadro persistente de comportamiento irresponsable, incluyendo la dificultad para mantener un puesto de trabajo. No muestra evidencia de tristeza, pesar o remordimiento por las acciones que han hecho daño a otros. La conducta antisocial puede aparecer en otros trastornos mentales. Estas condiciones deben distinguirse de la verdadera Personalidad Antisocial. Por ejemplo, no es raro que una persona con un trastorno de abuso de sustancias pueda mentir a los demás con el fin de obtener dinero para drogas o alcohol. El trastorno de personalidad antisocial es altamente insensible a cualquier forma de tratamiento, en parte porque las personas afectadas rara vez buscan tratamiento voluntariamente. Si lo hacen, es por lo general en un intento de encontrar alivio de la depresión u otras formas de angustia emocional. Aunque hay medicamentos que son eficaces en el tratamiento de algunos de los síntomas del trastorno, el incumplimiento de las pautas de medicación o el abuso de las drogas impide el uso generalizado de estos medicamentos. Los programas de tratamiento de mayor éxito parecen ser los entornos residenciales estructurados a largo plazo en el que el paciente gana sistemáticamente privilegios. Se basan en la premisa de que si la persona diagnosticada se ubica en un entorno en el que no puede victimizar a otros, su comportamiento puede mejorar. Es poco probable, sin embargo, que se mantenga el buen comportamiento si abandonan el ambiente disciplinado. Si se proporciona algún tipo de psicoterapia individual junto con las técnicas de modificación de conducta, la tarea principal del terapeuta es la de establecer una relación con el paciente, que por lo general ha tenido muy pocas relaciones saludables en su vida y es incapaz de confiar en los demás. El paciente debe recibir la oportunidad de establecer relaciones positivas con tanta gente como sea posible y ser animados a unirse a grupos de autoayuda y organizaciones prosociales. Desafortunadamente estos enfoques son rara vez eficaces, ya que su patrón habitual de manipulación y engaño se extiende a todos los aspectos de la vida, incluyendo la terapia. Para completar este artículo te proponemos la descarga de un excepcional trabajo de María José López Miguel y María del Carmen Núñez Gaitán (Universidad de Sevilla) que, bajo el título “Psicopatía versus trastorno antisocial de la personalidad”, se propone examinar el concepto de psicopatía y sus características más importantes, así como delimitar el concepto distinguiéndolo de otros afines o íntimamente relacionados, como es el caso del trastorno antisocial de la personalidad. Descarga este recursoFuentes
Quienes somos zurdos sabemos que siempre se hará notar la diferencia, aunque sea con artefactos ideados para diestros. En épocas antiguas nos hubieran mirado con desconfianza o incluso nos habrían hecho cambiar de mano a la fuerza para escribir. En la actualidad la cuestión no es tan complicada, pero aún así somos la minoría. Seguramente hay muchas cosas que no te has preguntado sobre los zurdos, y es por eso que te dejo algunas curiosidades muy interesantes. 9. Una ventaja Los zurdos ganan más peleas que los derechos, y todo se debe al factor sorpresa. Nadie se ve venir un golpe desde la izquierda. Sin embargo, no es tan bueno saber que las comunidades antiguas con mayor cantidad de zurdos eran también más violentas, según se ha revelado. 8. Cerebro También se ha encontrado que los zurdos acceden fácil a los dos lados del cerebro, algo que no sucede en los derechos. Esto significa que la creatividad es mucho mayor en ellos. También se ha demostrado que hay más personas zurdas cuyo IQ es de más de 140. 7. Celebridades zurdas Muchos de tus artistas preferidos son zurdos también, como por ejemplo Tom Cruise, Paul McCartney, Celine Dion, Jennifer Lawrence, Angelina Jolie y Brad Pitt. También lo eran Albert Einstein, Benjamin Franklin e Isaac Newton. 6. Desde pequeños Cuando están en el vientre materno los bebés ya muestran signos de ser derechos o zurdos. Si es zurdo tendrá la cabeza apoyada hacia la izquierda, y si es derecho hacia la derecha. Aunque podría ser solo una coincidencia, es algo que se repite en casi todos los casos. 5. Otros factores Se ha demostrado que cuando la mujer embarazada tiene más de 40 años, el bebé tiene un 125% más de probabilidades de ser zurdo. En el caso de los gemelos, hay alta chance de que uno de los dos sea zurdo. 4. En tiempo antiguos fue malo Ser zurdo era visto en épocas antiguas como signo de maldad, neurosis y actividades criminales. De hecho, la palabra left del inglés proviene de lyft que significa roto o débil. También se decía que las brujas hacen sus hechizos y maldiciones con la mano izquierda. 3. Tendencia a la vergüenza y al enojo Un estudio demostró que los zurdos tienen mayor tendencia a tener vergüenza y sentir miedo de cometer errores. También tienen más dudas a la hora de tomar decisiones. En cuanto al enojo, hay una tendencia a tener problemas con procesar las emociones, debido a una falta de equilibrio al usar el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro. 2. Toman más seguido Un estudio demostró que los zurdos toman alcohol más seguido que los diestros, pero eso no significa que tengan tendencia a emborracharse más. 1. Día de los Zurdos En 1990 se estableció el Día de los Zurdos el 13 de agosto, cuando todas las personas que usan la mano izquierda recuerdan al mundo que son minoría, pero deben vivir en un mundo creado para los que usan la mano derecha.
ISTOCK/THINKSTOCK Sean videojuegos, juegos de azar o cualquiera de sus variantes, existen 2 tipos de jugadores: los "casuales" y los "hardcore". El primer grupo, basa su comportamiento en la diversión y el disfrute por sí mismo, manteniendo un control por sobre la actividad tanto en el tiempo dedicado, como en la importancia que se le asigna. El segundo grupo, por el contrario, mantiene su apego al juego fundamentado en la competencia, la superación, y la gratificación de ser mejor que otros (o uno mismo)... Algo que implica gran cantidad de tiempo y recursos dedicados al juego, con una prioridad bastante alta. Ver también: Conoce por qué los videojuegos son buenos para el cerebro Y aunque no siempre somos conscientes de nuestra conducta, existen videojuegos que basan su funcionamiento no en "ser divertidos" o "contar una historia", sino en mantener y reforzar esa incipiente adicción, que le reportará a la empresa una mayor cantidad de público, clientes, y en última instancia, dinero. A continuación te contaremos algunas de esas técnicas empleadas para mantenernos pegados al juego, y verás que algunas son bastante más retorcidas cuando te detienes a pensar en ellas... #5 La caja de Skinner El tiempo pasa, y los videojuegos ya dejaron de ser "cosa de niños". Ahora, el público es bastante más masivo, maduro, y socialmente amplio. Es por eso que los videojuegos vienen "en varios colores y tamaños", cubriendo varios frentes a la hora de hablar de un público objetivo. No obstante, y aunque no lo parezca, muchos utilizan el mismo sistema: la caja de Skinner. Se trata de un sistema creado por el psicólogo B. F. Skinner, para investigar y modificar el comportamiento de ratas de laboratorio. Y sí, en el caso de los videojuegos, las "ratas de laboratorio" somos nosotros. Con este método aplicado, los juegos activan mecanismos que inconscientemente nos motivan a realizar tareas que nos recompensan, manteniéndonos haciendo una y otra vez lo mismo, aunque nos aburra, sólo por obtener ese ansiado premio... Que es algo totalmente virtual y efímero. #4 La codicia programada Si hablamos del ser humano, podemos decir que se trata de un ser codicioso por naturaleza, y no necesariamente debemos asociarlo al "dinero". Cada persona siempre intentará mejorar, conseguir valores (independientemente de lo que cada uno considere valioso), y trabajará arduamente para conseguirlo. De esta manera, los videojuegos nos mantienen atados durante horas o días, solamente para subir un nivel, superar una situación, resolver un puzzle, o conseguir materiales para fabricar un arma, equipo, armadura, o lo que sea. Y si lo analizamos objetivamente, estamos "trabajando" para conseguir algo virtual. Pero aunque virtual, sigue siendo valioso para nosotros... Solo hasta que aspiramos a algo mejor, por ya haber cumplido nuestra meta, e iniciamos nuevamente el ciclo. Pero no se trata solamente de tiempo, sino muchas veces también de dinero. Y somos muchos los que llegado el momento, estamos dispuestos a gastar dinero real en algo virtual. ¿Por qué? La codicia programada y la satisfacción de mejorar/avanzar, aunque sea en un mundo virtual. #3 La aleatoriedad intencionada El azar continúa jugando un papel importante en todo esto, incluso cuando somos conscientes. Y bueno, por algo existen los casinos... Se trata de un mecanismo donde conocemos el premio a obtener, y también sabemos cómo conseguirlo. Sin embargo, no sabemos cuándo lo conseguiremos. Lo único que podemos hacer es repetir el proceso una y otra vez, esperando que esa sea la última, y en la que nos veamos ganadores. Gracias a eso existe el famoso "loot" o "drop" de monstruos, que nos otorga un ítem de mejor calidad y "más valioso" que los normales, obligándonos a matar repetidas veces el mismo monstruo (lo que se llama farmeo ogrind) a la espera de tener suerte. Todo esto no es una simple idea que alguien tuvo y los demás repiten, sino que está estudiado hasta el detalle, asignando porcentajes de probabilidad de obtención, tiempos de espera, limitaciones en la repetición, y demás. #2 ¿De verdad quieres irte y perderlo todo? Cuando ya sucumbimos a todo lo anterior, nos vemos hundidos en el binomio esfuerzo-recompensa y ya no es tan molesto. Pero a eso se suma la sensación de, en caso de dejar el juego y pasar a otro (o abandonar el hobby definitivamente) perder todo nuestro tiempo y dinero invertido hasta el momento. Algo que se incrementa con cada día que pasa, y con cada nueva recompensa que obtenemos. Naturalmente, es fácil abandonar algo que apenas conocemos (un hobby, un trabajo, una pareja, un objeto...). Pero cuando ya forma parte de nuestra vida (World of Warcraft oDofus son dos ejemplos de juegos con 10 años de existencia y un futuro prometedor), se nos presenta una lucha interna con la que no siempre es fácil lidiar. Es por eso que los grandes videojuegos nos plantean metas a largo plazo, cosas que solo podrás lograr una vez acabes el juego por enésima vez, o cuando inviertas suficiente tiempo como para tener miedo a abandonar. La idea detrás de todo esto es que, a mitad del puente, existe la misma distancia para llegar al otro lado que para retroceder. #1 Exclusividad: "Vivir es gratis. Verte bien implica dinero" En los inicios de los videojuegos, el pago se hacía al momento de la compra y con ello conseguías la totalidad del mismo. Conforme pasa el tiempo, estamos en la era de loscontenidos descargables y los artículos cosméticos. Un método que si bien nos permite jugar gratuitamente, requiere invertir dinero para "sobresalir" y conseguir mejores objetos con los cuales destacar. Juegos como Los Sims exploran esto de manera clara: lo mejor es crear nuestros personajes y construir la casa. De la misma manera, esto se ve más profundamente en los juegos masivos online, donde millones de personas coinciden en un mundo donde nadie quiere sentirse por debajo de la media, y todos buscan ser diferentes y verse mejor. Comprar trajes, mascotas, peinados o casas no es algo que necesariamente influya en el juego y rompa el balance (lo que se llama Pay2Win, o "pagar para ganar", pero suele ser la principal motivación para el gasto de dinero. Por eso, muchos juegos alargan su vida y refuerzan su "esclavización" poniendo a la venta (o como objetivos a mediano plazo dentro del juego) ítems que atraerán a los usuarios, personalizando su personaje según su propio gusto. De todas maneras, todo se reduce al "pago de la exclusividad", algo que forma parte de la sociedad en la que vivimos desde tiempos inmemoriales, y los videojuegos no son ajenos a ello. Como ves, no todo es "diversión"... Pero los videojuegos seguirán siendo uno de los principales entretenimientos del presente y futuro, y también tienen excelentes beneficios en su uso. Ver también: 10 razones por las que los adultos que juegan videojuegos son más felices ¿Eras consciente de estos implícitos mecanismos en los videojuegos para mantenernos adictos?
Sigmund Freud y el PsicoanálisisSigmund Freud es, quizás, el pensador más famoso, polémico y carismático de la psicología del siglo XX. Sus teorías y su trabajo han ayudado a dar forma a la visión del desarrollo en la infancia, la personalidad, la memoria, la sexualidad o la terapia. Muchos psicólogos han sido influenciados por su obra, mientras otros han desarrollado sus ideas en oposición a él. Freud es el padre del psicoanálisis, un método que tiene como objetivo el tratamiento de enfermedades mentales. El psicoanálisis freudiano es una teoría que intenta explicar el comportamiento de los seres humanos y se basa en el análisis de los conflictos sexuales inconscientes que se originan en la niñez. Esta teoría sostiene que los impulsos instintivos que son reprimidos por la conciencia permanecen en el inconsciente y afectan al sujeto. El inconsciente no es observable por el paciente: el psicoanalista es quien debe volver accesibles dichos conflictos inconscientes a través de lainterpretación de los sueños, los actos fallidos y la asociación libre. El concepto llamado “asociación libre”, trata de una técnica que busca que el paciente exprese, durante las sesiones de terapia, todas sus ideas, emociones, pensamientos e imágenes tal y como se le presentan, sin restricciones ni ordenamientos. Tras esta apertura, el psicoanalista debe determinar qué factores, dentro de esas manifestaciones, reflejan un conflicto inconsciente. La relación de Sigmund Freud con Charcot y Breuer: Origen del Psicoanálisis Para entender su teoría, hay que saber que todo empezó en París, donde Sigmund Freud se encontraba gracias una beca. Allí pasó mucho tiempo al lado de Charcot, un famoso neurólogo estudioso del fenómeno hipnótico, y así comienza su interés en la sugestión y el estudio de la histeria. Una vez finalizada la beca, Freud regresó a Viena y compartió las teorías de Charcot con otros médicos, pero todos le rechazaron salvo Breuer, un amigo suyo. Además, Breuer tuvo un papel importantísimo en la vida de Sigmund Freud como figura paterna, aconsejándole en los distintos aspectos de la carrera que compartían, apoyándole económicamente para que estableciera su consultorio como médico particular, creando el método catártico y redactando con él la obra inaugural de la historia del psicoanálisis. El caso de Anna O. El caso de Anna O. (su nombre real era Bertha Pappenheim) marco un antes y un después en la carrera de un joven Freud. Anna O. era una paciente de Breuer que sufría histeria, pero ambos se hicieron cargo de su problema. La paciente era una joven que en otoño de 1880 enfermó. Cuando tenía cumplidos los 21 años, inesperadamente su padre cayó enfermo y se vio obligada a cuidar de él. Fue tanta su atención hacía su padre, que el gran descuido que ella se dio a sí misma la condujo hacia la anemia y debilidad. Pero estos problemas; que pronto la postraron en cama, fueron seguidos por malestares aún más alarmantes: parálisis, una grave perturbación del lenguaje y otros síntomas que aparecen tras de la muerte de su padre, y por la que es diagnosticada como histérica. Sigmund Freud: Histeria. [https://www.flickr.com/photos/crossettlibrary/] El tratamiento de Breuer se centraba en inducir a la paciente a un estado hipnótico y persuadirla para que rememorara las circunstancias previas a la primera aparición de cada uno de los síntomas padecidos. Al salir del trance hipnótico, dichos síntomas histéricos iban desapareciendo uno a uno. El médico realizaba este tratamiento dos veces al día, y Anna O. lo solía llamar “cura por la palabra”. Breuer lo bautizó como método “catártico”. En el caso de Anna O. se concluyó que había padecido abusos sexuales en su infancia por parte de un familiar, y pese a que parecía que la terapia funcionaba, apareció una trasferencia sexual entre la paciente y el médico. Luego hubo problemas con un falso embarazo de la paciente, enamorada de su terapeuta, y Breuer se apartó hostigado por los celos de su mujer. Breuer descubrió que los pacientes histéricos no tenían dolencias físicas sino que, en realidad, sus síntomas eran el resultado de la acción permanente de ciertas experiencias traumáticas del pasado y que se habían reprimido, aunque no olvidado, y además, que al liberar dichos pensamientos reprimidos, exteriorizándolos y aceptándolos de manera consciente, los síntomas desaparecían. En un principio, Breuer no hizo público sus descubrimientos, pero los compartió con Freud. Este último, utilizó dicho método, pero dejo de lado la hipnosis y en su lugar estableció el procedimiento de “asociación libre”. Más tarde la relación entre Breuer y Freud comienza a decaer debido a varias discusiones en el campo de lo científico. Breuer se apegaba a una concepción cientificista clásica que no aceptaba la separación total entre fisiología y psicología, mientras que Freud apostaba por la creación de todo un sistema teórico nuevo para la psicología y una independencia absoluta de cualquier otra rama médica. Por otro lado, Breuer concebía al método catártico con la hipnosis, pero sin la adopción de la “asociación libre” ni otras modificaciones y ampliaciones sugeridas por Sigmund Freud. La amistad acabó por romperse definitivamente al año de una publicación conjunta. La mente inconsciente Sigmund Freud desarrolló un mapa topográfico de la mente en el que describió las características de la estructura y el funcionamiento de la mente. En este modelo, la mente consciente es solo la punta del iceberg. En la mente inconsciente descansan muchos de nuestros impulsos y deseos primitivos que están mediados por la preconciencia. Freud descubrió que algunos eventos y deseos causaban tanto miedo y dolor a sus pacientes, que permanecían guardados en el oscuro subconsciente, afectando a la conducta de manera negativa. Esto sucedía debido al proceso que llamó “represión”. En su teoría da mucha importancia a la mente inconsciente, ya que el objetivo del psicoanálisis es hacer consciente lo que está molestando en el inconsciente. Las instancias psíquicas Más tarde desarrolló un modelo de la mente que estaba compuesto por elELLO, el YO y el SUPER-YO, y lo llamó el “aparato psíquico”. Tanto el ELLO, el YO y SUPER-YO no son áreas físicas, sino conceptualizaciones hipotéticas de funciones mentales importantes. El ELLO opera en el nivel inconsciente. responde al principio del placer y está compuesto de dos tipos de instintos biológicos o impulsos a los que llamó Eros y Thanatos. El Eros, o instinto de vida, ayuda a los individuos a sobrevivir; dirige las actividades que sustentan la vida como la respiración, la comida o el sexo. La energía creada por los impulsos de vida se conoce como libido. En contraste, el Thanatos o instinto de muerte, son una serie de fuerzas destructivas que están presentes en todos los seres vivos. Cuando la energía se dirige hacia otros, se expresa en agresiones y violencia. Freud pensaba que el Eros tiene es más poderos que el Thanatos, ya facilita que la gente sobreviva en vez de autodestruirse. El YO (o ego) se desarrolla durante la infancia. Su objetivo es satisfacer las demandas del ELLO dentro de la aceptación social. En contraste con el ELLO, el YO sigue el principio de realidad y opera en el consciente y el subconsciente. El SUPER-YO (o superego) es el responsable de asegurar que se siguen unos estándares morales, por lo que actúa con el principio de moralidad y nos motiva a actuar con un comportamiento socialmente aceptable y responsable. El SUPER-YO puede hacer a una persona sentirse culpable por no seguir las normas. Cuando hay un conflicto entre objetivos del ELLO y el SUPER-YO, el YO actúa como mediador. El YO posee mecanismos de defensa para prevenir la ansiedad de estos conflictos. Estos niveles o las instancias se superponen, es decir se integran y de este modo funciona el psiquismo humano. Este es un proceso que se va desde el momento en que una persona nace.Cuando uno nace es todo ELLO, sus necesidades de alimentación, higiene, sueño y contacto deben satisfacerse inmediatamente, porque no posee la capacidad de espera, es decir se rige por un principio de placer, es impaciente. Poco a poco va aprendiendo a esperar, percibe que alguien lo alienta, distingue situaciones, es ese el momento en que surge el YO y a medida que va creciendo continúa con sus aprendizajes. Entre estos aprendizajes distingue que hay cosas que no puede hacer y otras que sí, entonces es cuando comienza a formarse el SUPER-YO. Un niño va orientando su conducta según lo indicado por los adultos quienes le van otorgando premios o castigos según responda o no a las normas o indicaciones que estos dan. Los mecanismos de defensa Freud nos habla los mecanismos de defensa, como las técnicas del inconsciente, encargadas de minimizar las consecuencias de eventos demasiado intensos. De esta manera, a través de estos mecanismos, el individuo es capaz de funcionar con normalidad. Es una respuesta del YO, que se defiende tanto de la excesiva presión del ELLO, cuando éste reclama la satisfacción de los impulsos, como del desmesurado control del SUPER-YO; merced a ellos, el YO también se protege de la presencia de experiencias pasadas de tipo traumático. Los mecanismos de defensa son modos incorrectos de resolver el conflicto psicológico y pueden dar lugar a trastornos en la mente, la conducta, y en los casos más extremos a la somatización del conflicto psicológico y las disfunciones físicas que lo expresan. Estos son algunos de los mecanismos de defensa: Desplazamiento Se refiere a la redirección de un impulso (habitualmente una agresión) hacia una persona o un objeto. Por ejemplo, alguien que se sienta frustrado con su jefe y le suelte una patada a su perro. Sublimación Es similar al desplazamiento, pero el impulso se canaliza hacia una forma más aceptable. Una pulsión sexual se sublima hacia una finalidad no sexual, apuntando a objetos valorados socialmente, como la actividad artística, la actividad física o la investigación intelectual. Represión Es el mecanismo que Freud descubrió primero. Hace referencia a que el YO borra eventos y pensamientos que serían dolorosos si se mantuvieran en el nivel consiente. Proyección Hace referencia a los individuos que atribuyen sus propios pensamientos, motivos o sentimientos, hacia otra persona. Las proyecciones más comunes pueden ser comportamientos agresivos que provocan un sentimiento de culpa, y fantasías o pensamientos sexuales. Negación Es el mecanismo por el cual el sujeto bloquea eventos externos para que no formen parte de la conciencia y trata aspectos evidentes de la realidad como si no existieran. Por ejemplo, un fumador que se niega a afrontar que fumar puede provocar serios problemas para su salud. Si queréis saber más sobre este tema, podéis visitar el artículo ‘Mecanismos de defensa‘. Estadios de la teoría de Freud La época en la que el autor de la teoría psicosexual vivió, y en la que era habitual la fuerte represión de los deseos sexuales, sobretodo en el sexo femenino, Sigmund Freud entendió que existía una relación entre la neurosis y la represión sexual. Por lo tanto, era posible entender la naturaleza y la variedad de la enfermedad al conocer la historia sexual del paciente. Freud consideraba que los niños nacen con un deseo sexual que deben satisfacer, y que existen una serie de estadios, durante los cuales el niño busca placer de diferentes objetos. Esto es lo que llevo a la parte más polémica de su teoría: la teoría del desarrollo psicosexual. Etapa oral Comienza con el nacimiento y continúa durante los primeros 18 meses de vida. Esta etapa se centran en el placer en la boca, esa es la zona erógena. El niño chupa todo lo que encuentra porque eso le resulta placentero y así conoce su entorno. Por lo tanto, en esta fase el niño ya experimenta con su sexualidad. Si el adulto, por ejemplo, le prohíbe que se chupe el dedo, la mano, etc. le está obstruyendo la posibilidad de explorarse y explorar su alrededor. Lo cual puede traer problemas futuros para el niño. Etapa anal La fase anal del desarrollo se produce entre los 18 meses y los tres años de edad. En esta etapa la preocupación del niño y sus padres gira alrededor del ano, es la etapa del control de esfínteres. El goce sexual para el niño está en la defecación. Él siente que entrega así, una producción de su cuerpo, una parte de sí mismo y por ello es tan importante para él. Es una etapa de gran importancia y es fundamental que el control de esfínteres se haga progresivamente, sin presiones. Manejar mal esta etapa va a repercutir negativamente en comportamientos futuros. Etapa fálica La fase fálica de la teoría de Sigmund Freud comienza a los tres años y se extiende hasta los seis años. En esta etapa los genitales son el objeto de placer y aparece el interés por las diferencias sexuales y los genitales, por lo que es muy importante no reprimir y manejar debidamente este estadio, ya que se podría obstruir la capacidad de investigación, conocimiento y aprendizaje general. Freud asegura que los varones comienzan a experimentar sentimientos sexuales hacia sus madres y ven a sus padres como competidores, por lo que temen ser castrados, proceso que resulta en el complejo de Edipo. Más tarde los niños se identifican con sus padres y reprimen los sentimientos hacia sus madres para dejar atrás esta fase. Etapa de latencia La fase de latencia de Freud se desarrolla entre los seis años y el inicio de la pubertad .Coincide con la etapa escolar y durante mucho tiempo se creyó, equivocadamente, que la sexualidad quedaba adormecida, latente. Lo que sucede es que durante este período el interés del niño se centra en conocer, aprender e investigar. Un buen manejo de las etapas anteriores, contribuye muy favorablemente al éxito escolar. Etapa genital Esta fase se da en la pubertad, y una vez más, el centro de atención recae en los genitales. Los individuos muestran curiosidad por la sexualidad genital y es básico que encuentren en sus padres y en el mundo adulto la apertura y disponibilidad para hablar de sexo y para aclarar y responder a sus dudas. Análisis de los sueños Freud consideraba que los sueños eran importantes para poder explicar los que sucedia en el inconsciente, ya que mientras soñamos las defensas del YO no están presentes. Debido a esto, mucho material reprimido se hace consciente, aunque de una manera distorsionada. Recordar fragmentos de los sueños puede ayudar a destapar las emociones y los recuerdos enterrados. Por lo tanto, los sueños juegan un papel importante en la mente inconsciente y sirven para dar pistas de como éste opera. Sigmund Freud distinguió entre contenido manifiesto (lo que se recuerda del sueño) y contenido latente, el significado simbólico del sueño (lo que intenta decir). El primero es superficial y el segundo se manifiesta a través del lenguaje de los sueños. El autor de la “Teoría de la interpretación de los sueños” menciona que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso las pesadillas. Según su teoría, la “censura” de los sueños produce una distorsión de su contenido. Así que lo que puede parecer un conjunto de imágenes soñadas sin sentido, a través del análisis y de su método “descifrador”, realmente puede ser un conjunto de ideas coherentes. Conclusión Mosaico representando al ínclito psicoanalista. [https://www.flickr.com/photos/freeparking/] Las ideas freudianas causaron un gran impacto, y su trabajo reunió a un amplio grupo de seguidores. Entre ellos se pueden citar: Karl Abraham, Sandor Ferenczi, Alfred Adler, Carl Gustav Jung, Otto Rank y Ernest Jones. Algunos, como Adler y Jung se fueron alejando de los principios de Freud y crearon su propia concepción psicológica. No hay duda de que el psicoanálisis ha sido y fue revolucionario para la psicología, y ha servido como base para el desarrollo de una gran cantidad de teorías y escuelas psicológicas. En sus comienzos, e incluso en la actualidad, ha sido una doctrina que ha despertado grandes pasiones, a favor y en contra. Posiblemente una de las principales críticas, hace referencia a la falta de objetividad en la observación y la dificultad de derivar hipótesis específicas verificables a partir de esta teoría, pero por mucho que lo critiquen, en el desarrollo de la psicología, hay un antes y un después de este personaje célebre.

El efecto Dunning-Kruger: cuanto menos sabemos, más listos nos creemos El efecto Dunning-Kruger nos enseña que las personas con menos habilidades, capacidades y conocimientos tienden a sobrestimar las capacidades y conocimientos que realmente tienen, y viceversa. Así, los más capaces y competentes se infravaloran. ¿Cómo se explica este extraño fenómeno? El delincuente inepto que trató de ser invisible con zumo de limón A mediados de la década de los ’90, un recio individuo de 44 años habitante de Pittsburgh, atracó dos bancos de su ciudad en pleno día, sin ningún tipo de atuendo o máscara que cubrieran su rostro. Su aventura delictiva terminó a las pocas horas de cometer ambos robos, durante su fechoría. Al ser detenido, McArthur Wheeler confesó que se había aplicado zumo de limón en su cara, confiando en que el zumo le haría aparecer invisible ante las cámaras. “No lo entiendo, yo usé el zumo de limón”, espetó entre sollozos en el momento de su arresto policial. Más tarde se supo que la inaudita idea del zumo fue una sugerencia que dos amigos de Wheeler explicaron días antes del atraco. Wheeler probó la idea aplicándose zumo en su cara y sacándose una fotografía para cerciorarse de la eficacia. En la fotografía no llegó a aparecer su rostro, probablemente porque el encuadre de la misma fuera algo torpe y terminara enfocando el techo de la habitación en vez de su cara cubierta de zumo de limón. Sin percatarse de ello, Wheeler dio por válido que permanecería invisible durante el atraco. Meses más tarde, el profesor de Psicología social de la Universidad de Cornell, David Dunning, no podía creer la historia del intrépido Wheeler y el zumo de limón. Intrigado ante el caso, sobre todo por la incompetenciaexhibida por el frustrado ladrón, se propuso realizar una investigación con una hipótesis previa: ¿Podría ser posible que mi propia incompetencia me volviera inconsciente de esa misma incompetencia? Una hipótesis algo rebuscada, pero que tenía mucho sentido. Para llevar a cabo el estudio que dilucidara si era cierta la hipótesis, Dunning escogió a un brillante pupilo, Justin Kruger, con el objetivo de encontrar datos que confirmaran o refutaran la idea. Lo que hallaron les dejó todavía más sorprendidos. La investigación Se practicaron un total de cuatro investigaciones distintas, tomando como muestra los estudiantes de la Facultad de Psicología de la Cornell University. Se estudiaron principalmente la competencia de los sujetos en los ámbitos de la gramática, el razonamiento lógico y el humor (la capacidad para detectar aquello gracioso). Los participantes del estudio fueron preguntados, uno por uno, acerca decómo estimaban su grado de competencia en cada uno de los campos nombrados. Posteriormente, se les hizo responder un test escrito para comprobar su competencia real en cada uno de los ámbitos. Se recogieron todos los datos y se procedió a comparar los resultados, para observar si se había constatado algún sentido de correlación. Como puedes imaginar, sí se encontraron correlaciones muy relevantes. Los investigadores se percataron que cuanto mayor era la incompetencia del sujeto, menos consciente era de ella. Por contra, los sujetos más competentes y capacitados eran los que, paradójicamente, más tendían a infraestimar su competencia. Dunning y Kruger hicieron públicos los resultados y conclusiones de su interesante estudio. Puedes consultar el paper original aquí: “Unskilled and Unaware of It: How Difficulties in Recognizing One’s Own Incompetence Lead to Inflated Self-Assessments” (traducción: “Las personas sin habilidades e inconscientes al respecto: de qué modo las dificultades en detectar nuestra propia incompetencia nos conducen a sobrestimar nuestra autoimagen”). Conclusiones sobre el estudio Dunning-Kruger Los resultados arrojados por el paper científico pueden resumirse en una serie de conclusiones. Podemos asumir que, para cierta competencia o respecto a cierto área de conocimiento, las personas incompetentes: Se muestran incapaces de reconocer su propia incompetencia.Tienden a no poder reconocer la competencia de las demás personas.No son capaces de tomar consciencia de hasta qué punto son incompetentes en un ámbito.Si son entrenados para incrementar su competencia, serán capaces de reconocer y aceptar su incompetencia previa.En consecuencia, el individuo que alardea de saber cantar como un ángel pero sus “conciertos” siempre quedan desiertos, está siendo una clara muestra del efecto Dunning-Kruger. También podemos observar este fenómeno cuando los expertos en alguna materia ofrecen opiniones y consideraciones deliberadas y sosegadas sobre algún problema, mientras las personas ignorantes en el asunto creen tener respuestas absolutas y sencillas a las mismas cuestiones. ¿Conoces a algún profesional de la Medicina? Seguro que te podrá contar cómo se siente cuando algún paciente decide tomar un medicamento no prescrito por el médico, basándose en la errónea idea de que como paciente “ya sabe lo que le va bien y lo que no”. La automedicación, en este caso, es otro ejemplo claro del efecto Dunning-Kruger. ¿Por qué ocurre este fenómeno? Tal como señalan Dunning y Kruger, esta percepción irreal se debe a que las habilidades y competencias necesarias para hacer algo bien son, precisamente, las habilidades requeridas para poder estimar acertadamente el propio desempeño en la tarea. Pongamos algunos ejemplos. En el caso de que mi ortografía sea excepcionalmente mala, mi conocimiento necesario para detectar que mi nivel en cuanto a la ortografía es muy bajo y así poder corregir mi desempeño es, justamente, conocer las reglas de la ortografía. Solo conociendo la normativa en la escritura soy capaz de tomar conciencia de mi incompetencia, o bien en el caso de que una tercera persona me haga caer en la cuenta, advirtiéndome de los errores ortográficos que he cometido al escribir un texto. Detectar mi falta de habilidades en este área no corregirá mis lagunas al respecto de forma automática; tan solo me conferirá conciencia de que mis habilidades precisan más atención. Lo mismo ocurre con cualquier otro ámbito de conocimiento. En cuanto a las personas que infravaloran sus capacidades y competencias, podríamos decir que esto se produce debido al efecto defalso consenso: tienden a pensar que “todo el mundo lo hace igual”, asumiendo así que sus habilidades se encuentran dentro del promedio. Sin embargo, en realidad sus habilidades son claramente superiores. Reflexionando acerca del efecto Dunning-Kruger Si algo podemos aprender del efecto Dunning-Kruger es que no debemos hacer mucho caso cuando alguien nos diga que es “muy bueno” en algo, o que “sabe muchísimo” de tal o cual cosa. Dependerá de cómo esa persona estime sus propias capacidades el que pueda estar errado en uno u otro sentido: bien porque se sobrestima, bien porque infravalora sus capacidades. A la hora de encontrar y contratar a una persona que se dedique a un área compleja sobre la cual no tenemos muchas nociones (un informático, un arquitecto, un asesor fiscal…) carecemos de los conocimientos necesarios para evaluar su nivel de competencia en la materia. Por eso resulta tan valioso consultar la opinión de antiguos clientes o de amigos que conozcan ese área específica. Lo curioso de este efecto psicológico es que, además, aquellas personas incompetentes “no solo llegan a conclusiones equivocadas y toman malas decisiones, sino que su incompetencia no les permite tomar conciencia de ello”, señalan Dunning y Kruger. De esta reflexión se desprende otra igual o más importante. En ocasiones, la responsabilidad sobre los fracasos que experimentamos a lo largo de la vida no son debidos al resto de la gente ni a la mala suerte, sino a uno mismo y sus decisiones. Para ello deberíamos realizar un ejercicio deautoevaluación cuando nos topamos con uno de estos obstáculos en algún proyecto o trabajo en el que estemos inmersos. Absolutamente nadie es experto en todas las disciplinas de conocimiento y ámbitos de la vida; todos tenemos carencias e ignoramos muchas cosas. Cada persona tiene cierto potencial de mejora en cualquier punto de su etapa vital: el error es olvidar este punto. Vídeo: ilusión de superioridad: el efecto Dunning-Kruger (español) link: https://www.youtube.com/watch?v=NBZjylQWnZc ¿Conoces alguna persona que reproduzca el efecto Dunning-Kruger? Cuéntamos tu experiencia.

¿Sabías que… 1. Nuestro lado izquierdo del rostro es más expresivo que el derecho. 2. Nuestro hemisferio cerebral derecho está más relacionado con el procesamiento emocional y el izquierdo con el del lenguaje. 3. Cuando una persona cumple 60 años podemos decir que se ha pasado aproximadamente unos 20 años durmiendo. 4. La naturaleza produce mujeres por defecto, es decir, automáticamente. Si entran en juego hormonas masculinas es cuando el feto desarrolla características masculinas. 5. Hay un gen (el gen clock) que es diferente en personas madrugadoras y en personas noctámbulas. Así que no es cuestión de manías, parece que tenemos diferentes predisposiciones genéticas para estar más activos de noche o de día. 6. Las feromonas sí influyen en nuestra sexualidad. Así, se han observado diferentes efectos en mamíferos: -Efecto Lee Boot: consiste en el enlentecimiento o desaparición puntual del ciclo de estral (el ciclo menstrual en animales) cuando viven juntas. -Efecto Whitten: los ciclos menstruales de las mujeres se sincronizan cuando éstas están muy próximas durante un tiempo continuado. O sea, que si vives con alguna mujer o pasas mucho tiempo con alguna es probable que vuestra ovulación ocurra casi simultáneamente. -Efecto Vanderberg: la pubertad o adolescencia se adelanta cuando las hembras viven con machos. 7. Hay una patología denominada insomnio familiar fatal. Es hereditaria y, de repente, las personas que la padecen no consiguen conciliar el sueño. Mueren entre los 7-24 meses tras el inicio del trastorno. 8. No aprendemos mientras dormimos. Ni siquiera de manera inconsciente, en contra de lo que se cree comúnmente. El sueño sirve de recuperación al cuerpo. 9. Todos hemos sufrido alucinaciones en algún momento o somos susceptibles a ello. Por ejemplo, en condiciones de privación sensorial (como cuando vamos conduciendo por una monótona carretera, estamos ante un intenso silencio y nos parece escuchar una voz). Además, podemos encontrarnos con que al despertarnos nos parece percibir un sonido que no ha existido (alucinaciones hipnopómpicas) o que algo ha ocurrido justo que nos estamos quedando dormidos (alucinaciones hipnagógicas). 10. Ver caras o formas entre las nubes o el fuego tiene un nombre, pareidolia. Este fenómeno responde a la tendencia del ser humano a organizar en estímulos que tengan sentido las cosas que ve. De hecho, hay una teoría que plantea que el ser humano adquirió esta habilidad para poder distinguir caras entre las hojas y defenderse de sus depredadores. 11. Existe la demencia infantil y se asocia con enfermedades como esquizofrenia infantil u otras patologías orgánicas degenerativas. Éstas comienzan en edades muy tempranas de la vida, suponiendo una barrera para el correcto desarrollo de esos niños, probablemente una pérdida irrecuperable y un duro golpe para el niño y su entorno. 12. Freud no es el padre de la psicología. Freud era psiquiatra y es el padre fundador del psicoanálisis. Es al alemán Wilhem Wundt al que se reconoce como padre de la psicología moderna. 13. Freud era adicto a la cocaína y la recetaba a todos sus familiares, amigos y pacientes. 14. Parece ser que trastornos como la esquizofrenia se dan en menor frecuencia en personas que viven en el campo que en personas que viven en las ciudades. Parece que el estrés tiene algo que ver en esto… 15. La depresión afecta más a las mujeres. Podría ser porque socialmente se permite una mayor expresión de las emociones en las mujeres, porque haya algún tipo de asociación genética a los cromosomas femeninos para esta patología o porque otros problemas como el alcoholismo y las adicciones enmascaran la depresión en los hombres (parece que en poblaciones en las que no se permite el consumo de alcohol, como en los Amish, la tendencia es a tener iguales niveles de depresión en hombres y mujeres). 16. La estación que más deprime es el invierno, se cree que es por la menor exposición a la luz solar. 17. Pero la época estival es la que produce más estados maníacos. Este punto y el anterior parecen ser menos evidentes dependiendo de la latitud en la que se encuentren las personas; así, las personas más próximas al ecuador padecen en menor medida estos problemas. 18. Es posible que cuando dormimos se produzcan microdespertares en los cuales nos cambiamos de postura. 19. El peso de un cerebro adulto suele variar entre los 1200-1400 gramos. 20. A partir de los 30 años nuestro cerebro va perdiendo masa de forma gradual. Esto puede explicar, en parte, la razón por la que vamos perdiendo memoria con el paso de los años. Seguro que tú conoces alguna más, escribe un comentario y ¡compártela con nosotros!
Una fobia consiste en un miedo intenso y persistente a un objeto o situación. Este miedo puede activarse ante el objeto o situación, presente o no, ya que en muchos casos el sujeto lo que hace es anticiparse al mismo. El miedo en ocasiones se refiere incluso a llegar a perder el control al exponerse ante lo temido. (Artículo relacionado: Definición de la semana: Fobia especifica) Cuando una persona presenta fobia, intenta insistentemente evitar aquello que le genera el temor ya que podría llegar a experimentar pánico, miedo, taquicardia, sudoración, pérdida de control, sensación de ahogo o falta de aire, entre otros. A continuación exponemos algunas de las fobias más y menos comunes Fobias más comunes Agorafobia: miedo a los lugares públicos, abiertos o a espacios donde es difícil escapar o donde se considere que no vamos a obtener ayuda. Aerofobia: temor a volar en avión que frecuentemente genera una sensación de malestar tal, que termina obligando a la persona a no coger el avión. Claustrofobia: miedo a espacios cerrados o confinados, en especial si este lugar es pequeño o tiene luz tenue. Glosofobia: temor a hablar en público que puede cursar también con una fobia social o no. Hematofobia: midco a la sangre o cualquier aspecto relacionado con ella como pudieran ser las jeringuillas, cortes, heridas, hospitales, etc. Homofobia: temor, rechazo, prejuicio o desagrado hacia los homosexuales. Xenofobia: temor, odio o desagrado hacia los extranjeros. Misofogia o germofobia: miedo a los gérmenes, a la contaminación o a la suciedad que suele ir acompañado de un continuo y compulsivo lavado de manos. Sociofobia: temor intenso y persistente a ser juzgado negativamente en situaciones sociales. Es una fobia muy común que aparece en la etapa adolescente y se mantiene en edades adultas. Fobias poco habituales Fagofobia: miedo injustificado a comer y a tragar, ya que los médicos no encuentran nada anormal para poder justificar este temor. Pedofobia: miedo o aversión a los niños o a los bebés, a cuidarlos o estar cerca de ellos entre otros aspectos. Bromidrosifobia: temor injustificado al mal olor corporal, tanto propio como ajeno. Genofobia: temor irracional y repulsión al sexo, a las relaciones sexuales o cualquier aspecto relacionado con ello. Batofobia: temor a las profundidades, a los precipicios o profundidades. Filofobia: temor a enamorarse o a las relaciones y compromisos, en ocasiones “justificada” por relaciones pasadas dolorosas, divorcios o una niñez carente de apego. Tetrafobia, octofobia, triskaidekafobia: temor al número 4, temor al número 8 y temor al número 13. Necrofobia: temor a los cadáveres, a la muerte o las cosas muertas. Tratamiento psicológico de las fobias link: https://www.youtube.com/watch?v=2HQidsphwcITras una evaluación exhaustiva se elabora un plan de tratamiento individualizado, donde el principal objetivo se centra en la reducción de la ansiedad del paciente. Para ello es necesario que el paciente comprenda qué relación existe entre sus pensamientos, emociones y conductas ya que se llevará a cabo un entrenamiento específico para que la persona sea capaz de manejar los pensamientos negativos existentes ante el estímulo fóbico. De esta manera, podrá modificarlos por otros más adaptativos que generarán una menor intensidad emocional y conductas más aptas para el enfrentamiento de lo temido. Además se entrenará a la persona en técnicas de relajación y/o respiración para así conseguir a través de una exposición gradual, progresiva y controlada la exposición al estímulo fóbico. Artículo previamente publicado en Psicoadapta y fue modificado para su publicación. Psicoadapta es un centro especializado en terapia cognitivo conductal y EMDR para adultos y niños en Madrid, España