I

Itssoeasy

Usuario (Argentina)

Primer post: 16 abr 2011Último post: 7 sept 2015
5
Posts
1382
Puntos totales
222
Comentarios
Riff el post que se merece
Riff el post que se merece
InfoporAnónimo5/12/2015

Riff fue una banda argentina de hard rock fundada en Buenos Aires en 1980 por el afamado guitarrista Pappo. Primer etapa A finales de los años 70, y luego de su paso con Aeroblus, Pappo se encontraba en Europa, más precisamente en el Reino Unido, donde tomó contacto con géneros musicales como el Punk, y muy especialmente con la Nueva ola del heavy metal británico, que estaba renovando el hard rock de la época. Al volver a la Argentina, en 1980, regresa empapado de estas nuevas tendencias, e influido por la estética y el sonido de bandas como AC/DC, Saxon o en menor medida Motörhead, pero como tal estilo no encajaría del todo bien con su trayectoria solista de los años 70 en Pappo's Blues, caracterizada por el blues rock y el hard rock añejo, opta por armar un nuevo grupo, el cual sería Riff. Darío Fernández, el baterista de Pappo's Blues no encajaba del todo en este nuevo estilo musical, por lo que en su lugar ingresa Michel Peyronel, viejo conocido de Pappo, quien también estuvo viviendo en Francia a fines de los años 70, donde tocó para el grupo Punk francés "Extraballe". Boff Serafine se suma como segundo guitarrista y el cantante Juan Carlos García Haymes asume el rol de voz líder; finalmente Vitico, otro viejo conocido de Pappo desde los tiempos de Pappo's Blues y La Pesada del Rock and Roll completaría la alineación en calidad de bajista. El 14 de noviembre de 1980 en el reducto "Sala Uno", de Buenos Aires, se anuncia la separación de Pappo's Blues y la formación de Riff, con el "último" recital de aquella banda y el primero de esta, que se dio en llamar "Adiós Pappo's Blues, bienvenido Riff". Fue todo un éxito, pero para la gente un cantante como Haymes no encajaba; Pappo era la figura carismática de la banda y ya sea en Pappo's Blues o en un grupo nuevo, el público prefería su voz porque estaba acostumbrado a ella, por lo cual Haymes se alejaría de la banda al poco tiempo. Ya con Pappo como cantante se edita en 1981 Ruedas de metal, el primer LP del grupo, el cual a su vez fue acompañado por algunos de los primeros videoclips de rock en Argentina, álbum que fue tildado de "cuadrado" y primitivo por la crítica especializada de aquellos tiempos, y el cual tenía un sonido muy frío para un grupo de heavy metal, ya que fue grabado (en 4 días) en uno de los estudios de televisión del Canal 7 de Buenos Aires, conocido como Argentina Televisora Color, o ATC en aquél entonces, sin embargo Ruedas de metal proveería a Riff de algunos temas clásicos, como "No detenga su motor", o el tema homónimo, que abría el lado A del disco. El 9 de julio de ese año (1981) se presentan en Obras junto a Plus. La propuesta del grupo tuvo tanto éxito que a fines del mismo año se publicó el siguiente disco de estudio, Macadam 3... 2... 1... 0, también presentado en Obras (esta vez sin sillas). El grupo brindaba shows espectaculares y novedosos, con toda la parafernalia de una banda internacional, y muy por encima de lo usualmente ofrecido por otras bandas locales, en un país como Argentina donde, en 1981, el heavy metal era aún territorio virgen sin explotar y novedad absoluta. A principios de 1983 Danny Peyronel (hermano de Michel, y ex-integrante de Heavy Metal Kids y UFO) se une fugazmente a Riff como tecladista y ocasional cantante, para una serie de conciertos en Obras, con el objetivo de grabar el disco en vivo Riff en acción: estos shows también fueron interrumpidos por incidentes. Para tratar de revertir la situación, se ofreció un masivo concierto en el estadio de Ferrocarril Oeste a fines de 1983, bajo el eslogan Riff termina el año sin cadenas, pero en lugar de calmar al público, lo puso todavía más violento, y los incidentes fueron tan graves que el grupo no tuvo más remedio que separarse momentáneamente. Segunda etapa El esperado regreso de Riff se produce a fines de 1985 con el disco Riff VII, Michel y Boff son reemplazados por el veterano baterista Oscar Moro (Los Gatos, Serú Girán), y por JAF, un joven músico, prácticamente desconocido en ese entonces, quien asumiría el doble rol de segundo guitarrista y voz líder junto a Pappo. Es evidente el cambio de estilo, más cercano al Hard rock en Riff VII, lanzado en octubre de aquel año por CBS, álbum en el cual descollaban la espectacular voz de JAF, la poderosa base rítmica de Vitico-Moro. En diciembre presentaron el disco en el Estadio Obras Sanitarias junto a los españoles Barón Rojo, y con los locales Bunker de acto apertura, mientras que entre fines de abril y principios de mayo de 1986 ofrecieron una serie de conciertos durante 5 días seguidos en un local de Buenos Aires llamado Paladium, parte de lo cual fue registrado, y finalmente editado en el disco en vivo Riff 'n Roll (1987). Esta reunión de Riff no duró mucho, acto seguido Vitico y JAF se abocarían a sus carreras solistas, y Pappo formaría un grupo nuevo, denominado Pappo y Hoy No Es Hoy. Tercera etapa En 1990, el grupo se reúne nuevamente, y llenan Obras con su formación original: Pappo, Vitico, Michel y Boff. En 1991 cierran el festival Halley En Obras. En mayo del '92 editan su quinto disco de estudio: Zona de nadie, con sonido ligeramente volcado al hard rock californiano. En este disco se destacan temas como "Zona de nadie", "Betty Silicona", "Sube a mi voiture", "Lo tuyo es vicio" o "La frontera inesperada". Últimos años Hubo un par de breves reuniones en 1995, una fue en febrero de ese año, al final de la presentación de Pappo's Blues como soporte de los Rolling Stones en River Plate, y la otra como soportes de Motörhead en la ciudad de La Plata, esta última fue editada en el disco Riff en vivo, en 1996. En ese mismo año, los australianos AC/DC llegan a la Argentina presentando Ballbreaker, en el arriba mencionado estadio de River Plate y Riff desempeña el papel de telonero, entre uno de los temas del set se encuentra una larga versión de "Ruedas de metal", incluida en formato vídeo en la reedición de Zona de nadie. El último disco de estudio, Que sea rock, fue editado de manera independiente en 1997, bajo un sello propio creado para la ocasión: "Riff Records". El álbum contiene además del tema homónimo que da título al disco "Que sea rock", otros como "Bienvenida a mi lado oscuro", "No obstante lo cual" o "Lily Malone". A su vez participan de la edición argentina del festival Monsters of Rock de 1997, con Halógena, Queensrÿche, Whitesnake y Megadeth. En 1998 Fernando Duro, guitarrista de Las Blacanblus, reemplaza a Boff por casi dos años, en los cuales giraron por el interior de la Argentina presentando el disco Que sea rock. A partir de este punto, Pappo alterna su tiempo entre Riff y Pappo's Blues, la última presentación de Riff fue el 4 de febrero de 2005, en el festival "Cosquín Rock", en Córdoba, con una formación algo diferente de la clásica, ya que el lugar de la segunda guitarra fue ocupada por Nicolás Bereciartúa, hijo de Vitico. Pappo murió el 25 de febrero de 2005, cerca de la ciudad de Luján (Provincia de Buenos Aires), en un confuso accidente andando en moto en la ruta, al caerse de la misma y ser atropellado por un auto. Los restantes miembros de la banda deciden que no pueden continuar sin un pilar fundamental del grupo como Pappo, y por lo tanto se separan, dando final a Riff. El 22 de febrero de 2014, durante una entrevista a Vitico sobre una posible nueva reunión de la banda, éste dijo: "Riff se va a reunir cuando vuelva Pappo". Para finalizar este post les dejo un par de discos e imágenes[/color https://www.youtube.com/watch?v=OxVSI0TmCE0 https://www.youtube.com/watch?v=IfjzIVZlNQ4 https://www.youtube.com/watch?v=i23Da0D_BL4

973
72
The Ramones, una foto punk rock
The Ramones, una foto punk rock
Apuntes Y MonografiasporAnónimo12/4/2012

Bienvenidos! Esto que ven acá es una nota que habla sobre la fotografía que fue portada del disci début de los Ramones, una de las bandas que le dio un giro al rock en cuanto a su historia Querían una imagen similar a la del álbum Meet the Beatles! de 1964. Las cuatro caras y el fondo oscuro. Una portada en crudo, pura actitud. Las canciones ya estaban grabadas, eran catorce, siete por lado: 29 minutos y 4 segundos de punk rock. La discográfica Sire Records contrató un equipo de fotógrafos profesionales para hacer las tomas, pagó cerca de dos mil dólares por la sesión, pero los resultados fueron estrepitosos. No lograron hacer una sola imagen acorde a lo que buscaban. Demasiado artísticas o directamente impresentables para un disco que había nacido entre los graffitis del CBGB. El plan b fue una casualidad y llegó en manos de Roberta Bayley, fotógrafa de la revista Punk Antes de ser la editora de fotografía de Punk, Roberta había trabajado informalmente con casi todas las bandas que pasaron por el CBGB, cobraba las entradas o hacía de asistente. También sacaba fotos, claro, las vendía en la puerta para hacerse de un ingreso extra. El punk se había convertido en moda under y los dueños del lugar, a mediados de 1974, decidieron contratarla para que registrara todas las presentaciones. Sueldo fijo, un día libre a la semana. Para la revista, Roberta era una pieza clave, estaba en el corazón de la escena, donde sucedía todo: Richard Hell, Harry Debbie, Patti Smith, Television, Iggy Pop y, lógicamente, Los Ramones Una tarde de febrero de 1976, mientras Los Ramones estaban en plena grabación de su álbum debut, Roberta los convocó para hacer una fotos, que, según le habían dicho, serían para ilustrar una entrevista en página central. La tapa sería una caricatura de Joey hecha por John Holmstrom, en ese momento editor de la publicación. Fueron hasta un pequeño callejón en East Second Street, a pocos metros de The Bowery, sobre la zona sur de Nueva York. Ahí mismo posaron, apoyados sobre una pared de ladrillos pintarrajeada con aerosol. Ni Joey ni Johnny ni Dee Dee ni Tommy se esforzaron demasiado, se pararon, miraron a cámara y listo. Camperas de cuero, flequillo, jeans rotos. Las manos en los bolsillos. Las fotos se publicaron en la tercera edición de Punk, en abril de ese mismo año.. Pocos días después, el manager Danny Fields comenzó a rastrear a todos los fotógrafos que habían retratado a la banda. El lanzamiento del disco era inminente y todavía no tenía la portada definida. Ahí apareció Roberta con copias del grupo tocando en vivo y con la sesión de East Second Street. Sin dudar un segundo, Fields eligió la que finalmente utilizaron. ¡Esta! dijo a los gritos. Le ofreció a Roberta un cheque por 125 dólares. Ni un centavo más. Ya habían desperdiciado un dineral en la sesión fallida, cuando quisieron copiar a los Beatles. El disco, en total, requirió una inversión de 6500 dólares. El diseño de la tapa y la elección de la tipografía estuvo a cargo del artista Arturo Vega. The Ramones, ese fue el título, salió a la venta el 23 de abril de 1976. No fue un álbum que alcanzó éxito inmediatamente, sí se convirtió en un disco de culto para los fans y para el público que ocasionalmente visitaba la escena punk rock neoyorquina o inglesa. Actualmente es un clásico, la portada figura entre las 100 mejores de la historia del rock. No sólo influyó a otros grupos punk rock para que definieran su imagen, además fue determinante en la estética propia de la banda. En otros trabajos, por ejemplo en Rocket to Russia, el tercero, de 1977, buscaron la misma línea. En esa oportunidad, posaron frente a la puerta trasera del CBGB. La foto fue realizada por Danny Fields. Roberta Bayley regresó al callejón de East Second Street pocos años después, durante una entrevista que le hicieron para un documental sobre el grupo. Querían hacer unas tomas en el lugar exacto donde había tomado la fotografía. En 1977, el callejón se convirtió en un pequeño parque comunitario; los vecinos lo apodaban Joey Ramone Place. Cuando llegaron se encontraba tan sucio y descuidado que tuvieron que mover bolsas de basura y pedazos de escombros para que quedara más o menos reconocible.

116
31
"Warcraft 2" , cuando la estrategia era la que mandaba
"Warcraft 2" , cuando la estrategia era la que mandaba
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/7/2015

RETRO 'Warcraft 2', cuando la estrategia era la que mandaba Orcos y Humanos luchan a muerte por el control de Azeroth en este clásico de la estrategia para PC, Mac OS, Saturn, y PlayStation. Antes de la llegada del fenómeno 'World of Warcraft', esta saga pertenecía al género de la estrategia, donde se había ganado el beneplácito de millones de jugadores por todo el mundo. La serie nacía en 1994 con el lanzamiento de 'Warcraft: Orcs & Humans', y un año más tarde ya estaba lista su secuela. 'Warcraft 2 The Tides of Darkness' arrasó en los ordenadores de 1995, para después ver ampliado su éxito con la expansión 'Warcraft 2 Beyond the Dark Portal'. Su buena acogida propició su salto a consolas en una edición especial que recogía tanto el original como la expansión bajo el nombre de 'Warcraft 2 The Dark Saga'. Finalmente y tras su paso por Saturn y PlayStation, el juego regresó a PC con 'Warcraft 2 Battlenet Edition', a modo de "edición definitiva" y con modo online mejorado. Soplan nuevos vientos de guerra La primera batalla de Azeroth había terminado, pero aunque el brujo Medivh ya había sido eliminado, el Portal Oscuro que creó permanecía abierto. Esta puerta interdimensional impía permitía que los orcos entrasen en el reino de Azeroth sin control alguno, donde sus incursiones sembraban el caos y la destrucción. Afortunadamente la continua guerra civil entre los clanes orcos impedía que se organizasen para convertirse en una sería amenaza, hasta ahora... Los clanes orcos han puesto fin a sus disputas y ansían conquistar nuevos territorios y vengarse de su derrota en Azeroth. De este modo se cierne sobre el reino una marea oscura de maldad, una horda sedienta de sangre que no dudará en arrasar todo cuanto esté a su paso. Es necesario que los humanos y elfos de Azeroth reúnan de nuevo la alianza y combatan esta nueva y más peligrosa amenaza. El Portal Oscuro debe ser encontrado y destruido, aunque nadie puede asegurar que eso ponga de una vez fin al insaciable deseo de conquista de los orcos... Puede que hoy en día el género de la estrategia no tenga la fama de antaño, pero para la historia quedaron algunos grandes juegos que son largamente recordados por los fans de este género que añoran tiempos mejores. 'Warcraft 2' es sin duda uno de ellos, un título muy especial que se tragaba cientos de horas de juego que pasaban como si fuesen minutos. Sus eternas batallas en tiempo real ponían a prueba nuestro ingenio para salir airosos de situaciones en las que generalmente estábamos en clara desventaja. El objetivo de cada partida es sencillo de entender, pero difícil de lograr. Básicamente hay que exterminar a todo enemigo existente en el mapa, aunque pertenezcan a diferentes "equipos". La contienda no terminará hasta que el último oponente haya caído, algo que puede llevarnos unas horas, o varios días dependiendo de cómo gestionemos las cosas. Eso si es que sobrevivimos, claro. Pues una marea de enemigos estará continuamente atacando a nuestros edificios y unidades, a veces de manera verdaderamente agobiante. En el modo libre podemos escoger cuantos enemigos queremos tener hasta un máximo de siete, naturalmente cuantos más haya, más nos costará ganar. Este modo va bien para aprender a jugar si nos ponemos un solo oponente, aunque también podemos optar por empezar jugando directamente la campaña, en la que la dificultad será creciente, e iremos aprendiendo poco a poco (pero sin tutorial) como avanzar en el juego. Las primeras misiones tal vez nos parezcan hasta fáciles, pero no tardarán en complicarse las cosas. El modo campaña nos va contando progresivamente la trama del juego, unas veces mediante texto y voces (en castellano), y otras añadiendo videos CG. Dependiendo del bando que elijamos, la trama variará completamente, por lo que deberemos pasarnos el juego tanto con orcos como con humanos si queremos verlo todo. Completar una campaña puede llevarnos incluso meses, de modo que tenemos juego para mucho tiempo. Naturalmente disponemos de opción de guardar en cualquier momento, incluso durante el modo libre, algo de lo que carecen otros títulos similares de la época y que funcionan por passwords o solo nos dejan guardar al terminar cada batalla. Cada nivel del modo campaña requiere de unos objetivos distintos, pero generalmente consisten en construir edificios, crear unidades, y masacrar al enemigo. Se pueden presentar objetivos especiales, como proteger a un determinado personaje, o destruir un objetivo concreto. Unas veces comenzaremos con varias unidades y edificios, y otras tan solo tendremos un campesino. Estos campesinos son la base de todo, ya que con uno solo de ellos podemos iniciar la construcción una urbe entera y un ejército descomunal. ¡Más madera, es la guerra! Será necesario saber gestionar los recursos, pues tendremos que recolectar oro y madera para poder construir cualquier cosa. También habrá que recolectar aceite si es necesario que entre en juego la guerra naval, ya que los buques no se pueden construir sin este cotizado elemento. Por último deberemos asegurarnos de que haya comida suficiente para nuestras tropas, y para ello tendremos que construir tantas granjas como sea necesario. Si nuestras granjas no dan abasto, no podremos crear nuevas tropas. Disponemos de un amplio abanico de unidades militares, y ambos bandos cuentan con unidades equivalentes a fin de equilibrarlos. Es posible que acabéis prefiriendo un bando u otro, pero se agradece el equilibrado entre ambos, pues es algo de lo que adolecen otros juegos similares. Podremos construir unidades terrestres, aéreas, y navales. Y estas unidades podrán ser mejoradas construyendo serrerías, herrerías, o templos si lo que queremos es dotar a algunos de ellos con poderes mágicos. Todo se hace mediante el cursor principal; seleccionar tropas, acceder al menú de los edificios, dar órdenes, seleccionar objetivos, etc. Basta con pinchar en aquello con lo que queramos interactuar, y si queremos elegir varias unidades a la vez, bastará con clickear y arrastrar para formar un área de selección que recoja las unidades que queremos dirigir. El control en general es cómodo y sencillo, pero aprender a usar correctamente todas las opciones a nuestro alcance nos llevará su tiempo. La IA de los enemigos tiende a seguir los mismos patrones, aunque haya varios rivales, todos se comportarán igual. Su estrategia principal es mandarnos todo cuanto tengan a mano, mientras esquilman los recursos de la zona como el oro y la madera. Una vez aprendidos sus patrones de ataque, podemos anticipar sus movimientos e incluso provocarlos. Pero no vayáis a pensar que esto hace el juego precisamente fácil, si no que más bien es algo necesario si no queremos acabar hechos pedazos. Podemos construir diferentes tipos de edificios, que nos ayudarán a mejorar las unidades, crear otras nuevas, o abrir otras opciones de construcción. Algunos como las torres nos pueden ser de gran ayuda, ya que dispararán a todo enemigo que se acerque de forma automática. Estos disparos nos servirán también a modo de alerta, pues si los escuchamos significa que alguien viene con malas intenciones. Hay que tener cuidado no obstante con ciertos tipos de unidades, pues sus disparos no son precisamente certeros, y pueden acabar dañando a nuestras propias unidades y edificios. Construirlos y situarlos eficientemente, nos puede ahorrar más de una humillante pérdida por fuego amigo. Si el juego nos resulta demasiado difícil, podemos introducir una serie de trucos para endulzarnos un poco la cosa. Algunos solo supondrán una pequeña ayuda, pero otros son totalmente decisivos en la batalla. Tened en cuenta no obstante, que si decidís usarlos no se os otorgará rango alguno al terminar la partida, de hecho se nos llamará "tramposos" en nuestra propia cara. También podemos ajustar la velocidad en las opciones si sentimos que el juego va más rápido que nuestra cabeza. Guerra multitudinaria, pero no en consolas Las diferentes versiones para ordenadores ofrecen modo multijugador, cosa que no ocurre en consolas. Este modo para varios jugadores puede suponer un vicio bastante importante, y si lográis encontrar gente para jugar, entonces si que quedareis enganchados. Podéis idear toda clase de estrategias para acabar con vuestros oponentes, pero eso dependerá ya de vuestra capacidad creativa. Si sois buenos dirigentes, conoceréis el orgullo y regocijo que supone atacar a vuestros rivales de una forma ingeniosa e inesperada. Gráficamente no esperéis gran cosa, los juegos de estrategia no suelen recurrir a gráficos espectaculares, si no más bien eficientes. Mover tantas unidades a la vez no es nada sencillo, y consume muchos recursos del sistema. No obstante el juego cuenta con un diseño colorido y agradable que además ayuda a identificar mejor lo que está ocurriendo en pantalla. Dependiendo de vuestro ordenador, las ralentizaciones incordiarán más o menos, algo de lo que en consolas no os vais a librar. En este punto la versión para Saturn es un poco más fluida que la de PlayStation, sin embargo en ambas vais a conocer bien el significado del término "ralentización". 'Warcraft 2' contó con una expansión en ordenadores llamada 'Warcraft 2 Beyond the Dark Portal', que continuaba la historia y añadía nuevas misiones. En consolas se incluía de serie esta expansión, por lo que si el juego era ya largo de por sí, con este añadido lo será aun más. Lamentablemente en consolas nos toca echar de menos el editor de escenarios, algo que nos podía dar muchas horas de creatividad y diversión en PC. La banda sonora es sencillamente épica en todos los sentidos, sus temas son de corte fantástico y medieval para ir acorde con el resto del juego, y nos acompañaran durante las batallas de forma pegadiza. Estos temas se irán reemplazando por otros a modo de reproducción aleatoria, a fin de no resultar repetitivos. En consolas, la versión para Saturn cuenta con algunos temas más que la de PlayStation, lo que aporta variedad musical. Las voces de los personajes están en completo castellano, con un doblaje muy característico al que seguramente acabéis cogiéndole cariño. De entre todas las versiones, la más recomendable es sin duda la "Battlenet Edition" de PC, siempre que consigáis hacerla funcionar en vuestro ordenador actual, pues Blizzard nunca ha puesto este juego al día ni lo ha relanzado en Steam. En consolas os recomendamos la versión para Saturn, ya que aunque ambas son prácticamente idénticas, la de Saturn se ralentiza un poco menos y cuenta con más temas musicales. Afortunadamente esta vez no hay que lamentar un mal control en consolas, pues todo se maneja bastante bien con el pad. Para jugarlo en la actualidad lo vais a tener complicado, ya que como decimos la versión para PC no ha recibido el cariño alguno por parte de Blizzard y se ha quedado perdida en el tiempo. En consolas la cosa no es muy diferente, por lo que no busquéis el de PlayStation en la Store. Por suerte el juego original no mueve precios demasiado altos, y podréis conseguirlo sin tener que rascaros demasiado el bolsillo. Recordad que es retrocompatible con PS2 y cualquier modelo de PS3, de hecho si lo jugáis en PS2 podéis acortar notablemente los largos tiempos de carga previos a la batalla si aceleráis la lectura del disco en las opciones de la consola. La versión para Saturn es ligeramente más cara y difícil de conseguir, pero si tenéis esta consola, no dudéis en haceros con él. Buscando guerra Estrategia de la buena que os mantendrá pegados durante meses si os gusta este género, montones de misiones para el modo campaña os esperan, y todo con un interesante y particular estilo fantástico. Si queréis saber de dónde viene 'World of Warcraft', no dudéis en probarlo al menos. En cuanto a consolas, no es fácil encontrar grandes títulos de este género en ellas, por lo que cualquier aficionado a este tipo de juegos debería tenerlo sin dudar en su colección de Saturn y/o PlayStation.

58
0
A
Anécdota de Joe Strummer en Granada
InfoporAnónimo5/29/2012

Bienvenidos a mi post Esta info que ven acá es un documento bstante entretenido para leer, se trata de una de las tantas anécotas que tuvo Joe Strummer en su estancia en Granada. Esta que comparto acá es del año 1984, dos años antes de que los Clash se disolvieran. En fin, esto comienza así: Comenzamos hoy una serie de artículos en los que os contaremos algunas de las anécdotas más interesantes de John Graham Mellor, más conocido como Joe Strummer, cantante, compositor y guitarrista de The Clash, durante sus estancias en España. A finales del pasado mes de junio Bruce Springsteen abría sus conciertos en Londres y Glastonbury con London Calling y Coma Girl, 2 canciones de Joe Strummer. Fue todo un guiño al miembro de The Clash y un bonito gesto además hacerlo en su propia tierra. Joe Strummer, figura clave en la historia del punk-rock anglosajón y fallecido prematuramente en 2002, tuvo desde sus comienzos como músico una relación especial con España. Cuando vivía en Londres en una casa ocupada, convivió con un navarro y dos malagueñas. Una de ellas sería su novia durante un par de años, de nombre Paloma Romero, pero “bautizada” como Palmolive por Paul Simonon, futuro bajista de la banda, al no saber pronunciar bien su nombre. Esta chica, que luego sería batería de dos grupos punks (The Slits y The Raincoats), vivió en Granada y posiblemente fue la culpable de la atracción hacia esa ciudad que demostró posteriormente Strummer. En una de sus canciones más emblemáticas, Spanish Bombs, mezclando el inglés con un castellano macarrónico, trataba el tema de la guerra civil y del asesinato de Federico García Lorca. Y es que el poeta granadino era uno de sus grandes mitos. Tal era la fascinación que tenía hacia su obra que en 1984, huyendo de los conflictos que salpicaban al grupo, escogió vivir en Granada. Allí conoció a 091, grupo local que por aquel entonces daba sus primeros pasos y que durante 14 años forjaría una trayectoria tan reputada como incomprendida por el gran público (cómo fue ese encuentro también da para otro jugoso artículo del que próximamente tendréis noticias). Jesús Arias, periodista actualmente, en el pasado integrante de los grupos T.N.T y Exxon Valdez, y hermano del bajista del grupo Antonio Arias, se hizo amigo de él. Cuando Strummer se encargó de la producción de su segundo disco (Más de Cien Lobos) allá por 1986, estaba pasando por malos momentos. Tenía una especial admiración por 091 y quería que hacer una producción de la que sentirse orgulloso, pero la compañía le ponía infinidad de trabas a su trabajo y no aceptaba muchas de sus propuestas. Él se sentía ninguneado y deprimido, necesitaba apoyo moral y Jesús fue una de esas personas donde lo encontró. Esta es la antesala para la anécdota que cuenta en primera persona el propio Jesús Arias y que empieza cuando conoce a un músico callejero llamado Fabrizzi. Joe detrás de La Alhambra “Fabrizzi era uno de esos bohemios trotamundos que se ganaba la vida tocando su acordeón en la calle Zacatín de Granada. Era un “homeless” que interpretaba al acordeón música clásica (Tchaikovsky, Mozart, Beethoven), tangos, canciones pop, lo que fuera, siempre con una maestría increíble. Un músico excepcional. Arias conocía a Fabrizzi desde hacía unos meses. “Había oído una música buenísima desde lejos y, conforme me acercaba, descubrí que era un acordeonista callejero. Me quedé escuchándolo al menos media hora, echándole monedas y aplaudiendo con cada nueva cosa que tocaba. Era la hostia. Al final, cuando ya el grupo de gente que se había congregado a su alrededor se había dispersado, yo seguía allí, todo embelesado”. Le dije: ¿Cómo te llamas, tío? Me dijo: Me llamo Juan Carlos, pero todo el mundo me llama Fabrizzi. Le dije: Pues eres la hostia. De verdad. Me dijo: Tú debes ser músico. Le dije: Sí. Y estoy asombrado. ¿Cómo consigues tocar a Tchaikovsky de esa manera? Estoy alucinado. Me dijo: Tchaikovsky no es tan complicado. Lo difícil son los Clash y los Rolling Stones. Le dije: No me jodas. ¿Conoces a los Clash? Me respondió: ¿Los Clash? Son mi grupo favorito. Y empezó a tocar “Jimmy Jazz”. Le dije a Fabrizzi: “Recoge: Te invito a lo que quieras”. Nos fuimos a un bar, bebimos cervezas y hablamos larguísimamente sobre los Clash. Nos despedimos una hora después. Yo, a partir de ese día, trataba de pasarme por la calle Zacatín para oírlo, él para pedirme que le contara historias de Joe Strummer o para que me contara que lo habían contratado como músico en una obra de teatro. Y bueno, aquel día, en el Campo del Príncipe, mientras Joe está diciéndome lo jodido que está, aparece Fabrizzi con su acordeón. Lo veo de lejos. Le hago un gesto. Me ve de lejos y se acerca, sin dejar de tocar, hasta nuestra mesa. Y esta escena es la hostia. Uno de los momentos más acojonantes de mi vida. Majestuoso. Nada más llegar, le digo a Fabrizzi: “Fabrizzi, éste tío de aquí es Joe Strummer”. Fabrizzi lo mira. Me mira a mí. Me dice: “No. Ése no es Joe Strummer”. Joe se vuelve hacia él, y le dice en español: “Si, yo soy Joe Strummer, señor”. Fabrizzi le dice: “Tú no eres Joe Strummer. Tú te pareces a Joe Strummer. Pero no eres Joe Strummer”. Joe me pide que traduzca lo que ha dicho Fabrizzi. Se lo traduzco. Joe se enfada: “Of course I’m Joe Strummer!”. “Tú no eres Joe Strummer”, le dice Fabrizzi con toda tranquilidad. Joe se levanta de su silla. “¡Sí soy Joe Strummer!”, dice en español. Fabrizzi, tan vagabundo, con sus ojos a lo Martin Feldman, sonríe como los vagabundos que han visto de todo y han oído de todo en este mundo. Vuelve a decirle: “Que no, que no eres Joe Strummer. Yo conozco a Joe Strummer y es mucho más alto que tú”. Joe me pide traducción. Traduzco. Fabrizzi le espeta entonces: “Si eres Joe Strummer, canta esto”. Y se pone a tocar “Jimmy Jazz”. Cuando Joe Strummer escucha que un músico callejero está tocando en un acordeón “Jimmy Jazz”, que le dice en su cara que no es Joe Strummer… Joe… Ese Joe Strummer se va a su lado y, como otro músico callejero, se pone a cantar “Jimmy Jazz” con la voz de Joe Strummer. Y los dos músicos se miran. Y Fabrizzi toca de la hostia y Joe Strummer canta de la hostia. Putos músicos los dos, como si estuvieran tocando en el metro de Madrid. Y Joe cantando con lágrimas en los ojos. El día de su cumpleaños se va a Granada y se encuentra a un músico vagabundo que toca sus canciones por la calle para ganarse la vida, que le niega el derecho a ser Joe Strummer, pero que se sabe sus canciones. Terminan el “Jimmy Jazz” y Fabrizzi le dice: “Bueno, la voz se parece bastante. Pero, si quieres, probamos con ‘London Calling’”. Fabrizzi me dice luego: “Dile que sí, que es Joe Strummer”. Se lo traduzco a Joe, al que le caen los lagrimones por toda la cara. “El mejor cumpleaños de mi vida”, dice Joe. “El mejor cumpleaños de mi vida”. Para colmo, se acercan a nuestra mesa unos turistas ingleses, y le echan unas monedas a Joe: “Brilliant, really brilliant. You both sound exactly as The Clash (Brillante, realmente brillante. Ambos sonáis exactamente como los Clash).” Joe y Jesús Arias Acá termina el post... los dejo con una "rareza" para que escuchen, se trata de nada más ni nada menos que Joe cantanto The 15th Brigade completamente en español

59
5
10 años sin Joey Ramone, homenaje hecho por mí
10 años sin Joey Ramone, homenaje hecho por mí
InfoporAnónimo4/16/2011

Hoy 15 de Abril de 2011 se cumple una década del fallecimiento de Joey Ramone a causa de un cáncer linfático, un domingo 15 de Abril del 2001. Hoy vengo a rendirle un homenaje, comenzando con su frase: "Eramos reales, eramos únicos. Eramos como 4 individuos únicos. Es algo químico. Era un fuerte desequilibrio químico. Los opuestos se atraen y toda esa mierda" - Joey Ramone Jeffrey Hyman, nacido el 19 de mayo de 1951, conocido mundialmente como Joey Ramone, fue el cantante, compositor y co-fundador de la banda pionera de punk rock, The Ramones, desde la formacion de la banda en 1974 hasta su disolución en 1996. Influenciado musicalmente por su madre, en su infancia escuchaba grupos como The Beatles, The Who y Elvis Presley. Junto a John Cummings (Johnny Ramones), Douglas Colvin (Dee Dee Ramone) y Thomás Erdelyi (Tommy Ramone), formaron una de las bandas pioneras del Punk Rock en la escena neoyorkina junto a bandas como Television y The Heartbreakers. Era el responsable de las baladas y las canciones de amor, como "I Want You Around", "She`s A Sensation" y "Dont Go". Durante casi 20 años ni se hablo con Johnny, debido a sus ideologías políticas, pero llego a su peor momento cuando Johnny se fue con Linda, la mujer de la que Joey estaba enamorado. Este hecho lo inspiro para componer la canción "The KKK Took My Baby Away", relacionando exageradamente al Ku Klux Klan con Johnny Ramone, que era políticamente un conservador. Ambos nunca pudieron resolver este problema. Luego de la disolución de los Ramones en el 1996, Joey siguió con su carrera en solitario, con lanzamientos como el EP "In A Family way" en 1994, y su disco "Dont Whorry About Me", lanzado en 2002, después de su muerte, en el cual hay una gran versión del tema "What a Wonderful World" de Louis Armstrong. Lamentablemente fue un 15 de Abril, el día en que Joey nos murió a causa de un cáncer linfático, mientras estaba internado en el New York-Presbyterian Hospital. Paro aún su legado junto con el de los Ramones vivirá para siempre. 2 años más tarde, en su memoria, nombraron "Joey Ramone Place" a una calle de Nueva York ubicada en la misma cuadra del CBGB, la cuna del punk. Aquí les dejo una imágenes y videos Blitzkrieg Bop link: http://www.youtube.com/watch?v=BbDekaqw3lQ I Want You Around link: http://www.youtube.com/watch?v=vmNerf4kea4 Dont Go link: http://www.youtube.com/watch?v=z3s2MtOv0Zo What A Wonderful World link: http://www.youtube.com/watch?v=8IoO5nkxT_4 Bueno, aquí termina el post, espero que lo hayan disfrutado, espero que por lo menos comenten Fin

176
28
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.