J

JacquesdeMolay

Usuario (Argentina)

Primer post: 25 sept 2009
53
Posts
42
Puntos totales
68
Comentarios
Devastación social en Gaza
Devastación social en Gaza
InfoporAnónimoFecha desconocida

Las agencias humanitarias detallan la devastación social en Gaza Jean Shaoul WSWS Al cumplirse un año desde al ataque militar de Israel contra Gaza, un informe elaborado por 16 agencias de ayuda humanitaria condena categóricamente a las grandes potencias por su incapacidad para acabar con el ilegal e inhumano bloqueo de Gaza. Si bien en el informe se considera a Israel como primer responsable de las terribles condiciones en las que viven los palestinos (Véase: Aid report details social devastation in Gaza, 1), se denuncia asimismo la responsabilidad de la Unión Europea, Estados Unidos, Rusia y la ONU (conocidos como el Cuarteto), por permitir que la situación siga igual. Jeremy Hobbs, director de Oxfam y uno de los patrocinadores del informe, Failing Gaza: no rebuiliding, no recovery, no more excuses [Fracaso en Gaza: sin reconstrucción, sin recuperación, ya está bien de excusas] afirma: "Las potencias mundiales han fracasado. Han traicionado a las gentes de Gaza”. Tras años de cierre de las fronteras de Gaza y de restricciones al movimiento de personas y bienes, Israel comenzó su bloqueo total en junio de 2007. El hecho se produjo cuando Hamás, que había ganado las elecciones parlamentarias frente a Fatah en enero de 2006, se hizo con el control de Gaza para evitar un golpe de Fatah, apoyado por Israel, EE.UU. Jordania y Egipto. Tel Aviv sólo permitía la entrada de los más esenciales alimentos y medicinas, y justificaba su bloqueo como respuesta a los cohetes Qassam disparados contra Israel. Unos cohetes artesanales que, desde el año 2000, habían producido la muerte de 13 civiles israelíes, tres de ellos niños. Ehud Barak, ministro de Defensa, declaraba: “Ahora, nuestro objetivo es debilitar a Hamás y reforzar a Salam Fayyad” [primer ministro de la Autoridad Palestina.] A finales de diciembre del año pasado, Israel desató su operación Plomo fundido, un bombardeo aéreo de 22 días contra Gaza y una invasión terrestre a gran escala con tanques, que asesinaron a 1.393 palestinos, 347 de ellos, niños, y arrasaron gran parte de sus infraestructuras civiles y públicas. [Desde entonces] no sólo ha resultado imposible reparar los daños, sino que incluso los escombros siguen intactos debido a la negativa israelí de permitir que trabajen las excavadoras, y lleguen materiales y maquinaria de construcción. Incapaces de reconstruir sus vidas, la mayoría de los gazíes viven en condiciones de extrema pobreza, encerrados y privados de las necesidades básicas para la vida cotidiana. Tal como señala el informe: “No se trata de un accidente, es un asunto político”. El bloqueo israelí, apoyado por Washington, es un castigo colectivo para toda la población, prohibido por el derecho internacional, y una flagrante violación de la Resolución 1860 del Consejo de Seguridad, aprobada en el momento álgido de las hostilidades a principios de 2009. Incumple, asimismo, el Acuerdo sobre libertad de movimientos, suscrito entre Israel y la Autoridad Palestina en 2005. Las agencias humanitarias centran su atención en la UE, en parte porque la mayoría de ellas son europeas, pero también por los fondos que la Unión Europea dedica a programas humanitarios y de desarrollo en Cisjordania, además de ser el principal mercado para las exportaciones de Israel En el informe se señala que lo único que ha hecho Europa ha sido enviar cartas a Israel pidiendo que dejara llegar la ayuda humanitaria a Gaza, pero no se trata de una catástrofe natural, ni de algo nuevo. La UE apoyó los fraudulentos Acuerdos de Oslo que han permitido la expansión de las colonias israelíes en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, y han hecho imposible la solución de “dos Estados”. Ha financiado con miles de millones la formación de unas nuevas fuerzas policiales para vigilar a los palestinos, suprimido cualquier oposición a Israel y colaborado con los israelíes para garantizar su seguridad. Después de la victoria de Hamás en enero de 2006, las potencias europeas se plegaron a los deseos de Tel Aviv y Washington para que declararan a Hamás organización terrorista y se negaran a mantener contacto alguno con sus dirigentes. Los observadores europeos, encargados de vigilancia de la frontera de Gaza con Egipto en Rafah, la abandonaron en junio de 2007 cuando Hamás se hizo con el control de la Franja, y dejaron que Egipto, Estado vasallo de Washington, la cerrara. En marzo de 2008, a pesar de haber exigido una nueva reconsideración de la situación en Gaza, el Cuarteto no hizo nada y permitió que el bloqueo siguiera en vigor, incluso cuando Hamás dejó de lanzar cohetes desde junio a noviembre de 2008, momento en que Israel rompió el alto el fuego. Europa no desmintió las mentiras de Israel sobre que la ruptura de la tregua había sido responsabilidad de Hamás. Muy al contrario, proporcionó el pretexto para el ataque sorpresa [de diciembre-enero] justificando los crímenes de guerra de Israel como legítima defensa, y se esforzó para garantizar un alto el fuego aceptable para Washington y Tel Aviv que implicara al presidente egipcio Hosni Mubarak en la vigilancia de Gaza. Las potencias europeas no presionaron para que la ONU impusiera sanción alguna contra Israel al negarse a ejecutar la Resolución 1860. Ni exigieron compensaciones a Israel por los daños infligidos a los proyectos financiados por la UE durante la operación Plomo Fundido, evaluados según informaciones no exhaustivas en 12, 35 millones de euros, ni por los 56 millones más en daños ocasionados desde el año 2000. Los europeos se alinearon con Estados Unidos cuando Washington insistió en que los 5.200 millones de dólares de ayuda, comprometidos en la conferencia internacional de Sharms Sheik de marzo pasado - que en su mayoría eran compromisos adquiridos e incumplidos en la conferencia de donantes de París en diciembre de 2007 -, se canalizaran a través de su marioneta, el presidente de la Autoridad Palestina en Cisjordania, Mahmud Abbas. No hicieron nada para garantizar que la ayuda fuera entregada cuando Israel se negó a dejar que pasaran materiales para la reconstrucción de la franja de Gaza. Aunque contraria al bloqueo, la UE se ha plegado a las presiones de EE.UU., Gran Bretaña y otros países, y se ha negado a calificarlo de castigo colectivo. Tanto España como Bélgica, presionadas por Israel y EE.UU. han desistido de sus intentos de procesar a los líderes israelíes por crímenes de guerra. Cuando el primer ministro Gordon Brown y la cancillera alemana Angela Merkel se reunieron con el primer ministro israelí Binyamin Netanyahu, en sus declaraciones a la prensa no mencionaron ni Gaza ni el bloqueo. En noviembre pasado, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, España y Polonia o bien votaron en contra del informe Goldstone, que ofrece pruebas de los crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad de Israel, o bien se abstuvieron o ausentaron cuando se sometió a votación en la Asamblea General de la ONU. Las potencias europeas se negaron a la petición de Golsdstone de que los Estados utilizaran sus facultades “de acuerdo con la jurisdicción universal” para llevar a Israel ante los tribunales. El gobierno británico se doblegó ante Israel cuando los palestinos presentaron una solicitud de busca y captura contra Tzipi Livni, secretaria de Asuntos Exteriores israelí y dirigente del Kadima durante la masacre de Gaza, y pidió que se revocara “la jurisdicción universal”. La historia muestra que la UE no tiene más interés que Estados Unidos en la consecución de un acuerdo que garantice las legítimas aspiraciones sociales y democráticas de los pueblos de la región. Para ella, de la misma manera que ocurre con Estados Unidos, Israel es un instrumento para la consecución de sus intereses estratégicos en esa región tan rica en reservas. En los cinco últimos años, las relaciones políticas y económicas de la UE con Israel se han reforzado. Israel se ha convertido en uno de los mayores socios comerciales de la zona euro mediterránea. En 2007, las exportaciones de la Unión Europea totalizaron 14.000 millones de euros y sus importaciones 11.300 millones, lo que convierte a la UE en el segundo destino de las exportaciones israelíes, superado sólo por Estados Unidos. Mientras que Alemania es, en el seno de la UE, el principal inversor financiero en Israel. A principios de diciembre, ante las protestas de Israel, la UE se retractó de su propuesta inicial, redactada por Suecia, de apoyar un Estado palestino cuya capital sería Jerusalén oriental, anexionada de forma ilegal por Israel tras la guerra de 1967. La nueva redacción del texto omite cualquier mención a Jerusalén como capital de un futuro Estado palestino. Javier Solana, quien cesaba a finales de noviembre como Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, declaró que Israel es un Estado miembro de la Unión Europea salvo en el nombre. Precisamente el mes pasado, la UE e Israel firmaron un acuerdo sobre agricultura, por el que el 80 por ciento de los productos hortícolas y el 95 por ciento de los alimentos elaborados se exportarán a la UE sin pagar aranceles. Europol, departamento de la política europea de seguridad, también ha llegado a un acuerdo con Israel, todavía pendiente de firma por parte de los Estados miembros, a pesar de los numerosos informes de organizaciones defensoras de los derechos humanos sobre las torturas rutinarias de los detenidos en Israel, y a pesar de las leyes vigentes desde 1998 que obligan a Europol a no admitir pruebas obtenidas por medio de torturas. WSWS.org, [Traducido del inglés para La Haine por Felisa Sastre]: http://www.lahaine.org/index.php?p=42420

0
0
C
Chavez, China, Hacia una nueva guerra fria
InfoporAnónimo1/27/2010

Este post contiene información delicada y precisa. Quién no sepa quién es el autor, lo invito a guglearlo. Otra cosa. La idea no es foro bardo. La idea es que comunitariamente (si es que en T! podemos pensar en algo así) reflexionemos y ejercitemos nuestro derecho a dialogar. Saludos Jacques. La caída de Chávez está planeada para 2010 Obama inicia la guerra fría contra China y América Latina Heinz Dieterich El fracaso interno de Obama ante el poder de la plutocracia estadounidense le ha motivado a retornar a la clásica política imperial de Estados Unidos. Para China y los gobiernos progresistas de América Latina, este viraje significa la aplicación de las violentas políticas agresivas de la Guerra Fría, basadas en el mayor presupuesto militar y de espionaje de la historia de Estados Unidos. La agresión a China La cabeza visible de esta nueva política es el New York Times (NYT), el diario más importante de la elite estadounidense que llevó Obama al poder. Paul Krugman, premio nobel de economía, encabezó la campaña pública anti-China en octubre del 2009, con varios artículos sobre su “escandalosa (outrageous) política monetaria”. La “política mercantilista“ de China, instrumentada a través de una “moneda nacional (renminbi/Yuan) subvaluada”, basada en una “combinación de controles de capital e intervencionismo” genera desempleo en otros países. Ese “mal comportamiento” de Beijing, es “una creciente amenaza para el resto de la economía mundial. La única pregunta es qué hará el mundo, y en particular, Estados Unidos, para cambiar esto”. El tema de la agresión pasó después a la “libertad de expresión” en el internet, cuando la transnacional estadounidense Google ---que ha perdido la batalla por el mercado de internet más grande del mundo ante la empresa china Baidu, y que ha violado los derechos de autor a escala global, incluso China, digitalizando obras sin permiso--- amenazó con retirarse de China ante “la censura” del gobierno chino. Después de una semana de ataques diarios en el New York Times, la dama de hierro deObama, Hillary Clinton, contestó la pregunta del Laureado Krugman el 21 de enero, con la declaración pública de la Nueva Guerra Fría contra China: citando el discurso de las Cuatro Libertades de Franklin D. Roosevelt que justificó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial (Four Freedoms Speech, 1941); el discurso de la Cortina de Hierro de Winston Churchill (Iron Curtain Speech, 1946), que justificó el inicio de la Guerra Fría contra la Unión Soviética; y los veinte años de la caída del Muro de Berlin, declaró que una “nueva cortina informacional” estaba descendiendo en el mundo y que Washington iba a enfrentar a los Estados que actuaban de esa forma, a nivel cibernético, comercial y económico. Reveló en este contexto que Washington ayuda en cuarenta países a gente que trata de evadir las censuras gubernamentales y que está gastando 15 millones de dólares en esas ayudas. El 19 de enero, Gideon Rachman, comentarista principal de política exterior del diario más importante del gran capital europeo, Financial Times, reforzó la posición de Krugman-Google-Clinton, arguyendo que el conflicto entre Estados Unidos y China es inevitable; por que China no se ha convertido, después de la represión en Tian An Men (1989), en una democracia liberal-capitalista, tal como los gobiernos de Bush, Clinton y Obama habían esperado como resultado del libre comercio y del crecimiento económico. Por lo tanto, patrocinar “el ascenso de un estado unipartidista leninista, que es el único rival geopolítico plausible de EEUU”, no le conviene a Washington. De esta forma se obtiene “la fórmula de una reacción violenta contra China”. La culpa la tiene Beijing, porque ha actuado “de forma provocadora en lo relativo a la divisa y los derechos humanos. Si quiere evitar un conflicto perjudicial con EEUU, sería adecuado que cambie su política.” Las vedaderas razones de esta Guerra Fría contra China son esencialmente: 1. La defensa de la soberanía nacional de China ante las corporaciones transnacionales y las potencias imperialistas de Occidente; 2. La extraordinaria capacidad gerencial del Partido Comunista de China (PCCh) y su Estado, que explica en gran medida el fabuloso crecimiento económico del país, frente a la incapacidad de reformas estructurales en Estados Unidos, donde el dominio parasitario del Complejo militar-industrial y de la plutocracia hacen prácticamente imposible las reformas que requiere en forma vital, su sistema económico y político. 3. El gran potencial militar chino mostrado el 1. de octubre, 2009, en un claro mensaje a Washington y la OTAN, que lo hace inatacable y que pone en tela de juicio (vía misiles) el dominio naval estadounidense en el Pacífico. 4. La reactivación del marxismo como Proyecto Histórico del PCCh y del Estado, bajo el gobierno del Presidente Hu Jintao. La agresión a América Latina El planteamiento pentagonista de la Nueva Guerra Fría para América Latina parte del hecho de que hay tres grupos de Estados en el sur del hemisferio occidental. 1. Los desarrollistas-nacionalistas de centroizquierda, como Bolivia y Ecuador, encabezados por Hugo Chávez, junto con Cuba; 2. los monroeistas-neoliberales, como Colombia, Perú y Chile; 3. Brasil, como fiel de la balanza del poder en América Latina. Ante esta correlación de fuerzas, la Casa Blanca persigue dos objetivos estratégicos inmediatos: a) destruir este año, pero a más tardar en el 2012, al gobierno de Hugo Chávez y, b) forzar a Brasil a separarse del grupo bolivariano y aceptar el rol privilegiado de gendarme general, bajo la hegemonía de Washington. La oferta-chantaje a Brasil es la siguiente. Hemos recuperado el control monroeista-neoliberal con Micheletti en Honduras, Martinelli en Panamá, y el Pinochetista Piñero en Chile. El gobierno de Cristina Kirchner caerá probablemente este año y, si queremos, también el de Lugo en el Paraguay. En cuanto a los gobiernos bolivarianos, estamos logrando la destrucción del gobierno de Chávez (falta de electricidad y agua, inseguridad, corrupción, inflación, mercado negro; constante cambio de ministros aumenta ingobernabilidad; élite política chavista aturdida; nuestra logística militar para la guerra terminada, etc.), y cuando caiga Chávez, Ecuador, Bolivia y Nicaragua se someterán a la Doctrina Monroe. Cuba quedará en una situación muy débil. Es decir, el fenómeno del bolivarianismo es una cosa del pasado. La fuerza en ascenso somos nosotros. Ustedes, Brasil, pueden subirse al tren de los perdedores o se alejan del grupo de centroizquierda y aceptan un trato privilegiado como gendarme regional del patio trasero. Escojan. La batalla decisiva por América Latina se da en Venezuela. Lamentablemente, el Presidente Chávez juega exactamente el papel que la estrategia de Washington le asigna: en lugar de ampliar las alianzas internas mediante un viraje incluyente de su política, la radicaliza, aislando y debilitándose cada vez más. Reaccionar ante la crisis de gobernabilidad, cada vez más palpable en Venezuela, con la proclama: "Exijo lealtad absoluta a mi liderazgo. No soy un individuo, soy un pueblo”, ha causado escalofríos en la clase media venezolana y los brindis de champán en el Departamento de Estado, la CIA y la Casa Blanca. Es trágico ver como el Presidente, pese a sus grandes talentos individuales, carece totalmente de la dialéctica política y la capacidad gerencial que destacan el rumbo del gobierno chino. La ausencia de esas virtudes lo condenan a perder la Nueva Guerra Fría del imperialismo. Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

0
0
A
Ataques de EEUU a Bolivia, denunciado por Evo Morales.
InfoporAnónimo7/29/2010

Evo Morales denuncia el sabotaje permanente de EEUU contra Bolivia Rosa Rojas La Jornada El presidente Evo Morales aseguró hoy que el gobierno boliviano soporta un sabotaje permanente en la lucha contra el narcotráfico por Estados Unidos, y subrayó que ese país utiliza la lucha contra el tráfico de drogas y el terrorismo como una forma de control permanente de nuestras naciones desde un punto de vista político, económico y social. Durante la presentación del representante de la Organización de Naciones Unidas para la Lucha contra el Narcotráfico y el Delito (ONUDD), César Guedes, el presidente llamó a los organismos internacionales a frenar esa forma de utilizar estos problemas. Morales subrayó que en el fondo el gran interés que tienen los distintos imperios es el control de nuestros recursos naturales, pero además acusan de narcotraficantes a los gobiernos que no aceptan sus imposiciones. Reiteró que el narcotráfico representa también un problema social y económico ya que las naciones industrializadas lo utilizan para justificar la instalación de bases militares en algunas naciones latinoamericanas, lo que pone en riesgo la paz de la región. Bajo esta perspectiva, consideró necesario que sea la ONUDD la que emita las certificaciones y descertificaciones anuales de la lucha contra el narcotráfico, y no Estados Unidos, como ocurre en la actualidad, ya que los gobiernos pro imperialistas siempre reciben apoyo aunque hayan hecho poco o nada en la lucha antidroga. Precisó que los países que reciben la descertificación anual del gobierno de Estados Unidos sufren represalias, en algunos casos sanciones económicas, porque pierden beneficios para exportar productos con bajos aranceles, tal como sucedió con su país. Mencionó, por otro lado, que las bandas de narcotraficantes cuentan con armas y equipos de comunicación sofisticados superiores a los de la policía nacional y las fuerzas armadas, por lo que requirió la ayuda internacional para compensar el desequilibrio y combatir eficientemente ese flagelo. Aseguró que Bolivia realiza esfuerzos para combatir el narcotráfico, pero hay limitaciones técnicas y financieras, y que es una obligación de la comunidad internacional coordinar acciones conjuntas contra este negocio. Morales advirtió que “los hechos en México y en algunas naciones centroamericanas por la acción de los cárteles, con la sucesión de asesinatos, no deben repetirse en Sudamérica”. Tras la presentación de Guedes, la cancillería boliviana informó que Naciones Unidas respaldará con 44,1 millones de dólares un programa antidrogas del gobierno, cuyo objetivo apunta a cero cocaína, lucha frontal contra el delito y seguridad ciudadana, y cero tolerancia a la corrupción. Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/07/28/index.php?section=mundo&article=024n1mun

0
0
L
Los usos políticos de la antropología, medio oriente.
InfoporAnónimo7/29/2010

Los usos políticos de la antropología Pilar Uriarte y Carlos Santos “Mis dos temores son la distorsión y la inexactitud, o mejor dicho, el tipo de inexactitud producido por una generalización demasiado dogmática y por una concentración demasiado positivista.” Edward Said Días atrás el profesor Daniel Vidart llamó a repensar los sucesos del 31 de mayo en que el ejército de Israel abordó a la “Flotilla de la libertad” en aguas internacionales, dejando como saldo 9 muertos y decenas de heridos, con la finalidad de mantener el bloqueo sobre la Franja de Gaza y evitar la llegada de ayuda humanitaria a la población que allí vive. La comunidad internacional condenó casi unánimemente este hecho, a pesar de la tibieza de las declaraciones que no responsabilizan al Estado de Israel de las acciones de su ejército. Más allá de los sucesos puntuales, es necesario ver lo que esta sucediendo en un contexto más amplio. Tal vez en eso resida la “molestia” a la que refiere Vidart en el título de su artículo, en la posibilidad de deconstrucción de los discursos hegemónicos. La Operación Plomo, en diciembre de 2008, cuando murieron cientos de civiles palestinos, no contó con la misma celeridad en la respuesta internacional, ni con el mismo consenso en su rechazo. Valdría la pena preguntarse ¿por qué? ¿Es que realmente la comunidad internacional consideró esta operación como una respuesta apropiada a las “provocaciones” de Hamas, o tal vez resulta más fácil identificarse con los activistas internacionales transportando medicina, peluches y sillas de ruedas, que con la población hacinada en la franja de Gaza? Este debiera ser el “molestar” de la antropología: reflexionar críticamente sobre el proceso de construcción de discursos y la forma en que funcionan para legitimar subyugación económica y política de algunos pueblos sobre otros y la violación de derechos humanos perpetrada por ejércitos armados con tecnología de punta a poblaciones de civiles armados con pañuelos y piedras. Realidades que son la vida cotidiana del millón y medio de habitantes de Gaza y los otros tantos palestinos víctimas del acoso militar del Estado de Israel. Si la propuesta es analizar de forma rigurosa lo sucedido y los procesos históricos, políticos y económicos en torno a la ocupación del territorio palestino y la creación del estado de Israel, es necesario hacerlo a la luz de las herramientas analíticas contemporáneas de la antropología. Uno de los caminos sería dilucidar cuáles son las fuentes que Vidart usa en su alegato al hundimiento de la flotilla de la libertad. Son por demás intrigantes los datos manejados sobre expectativa y calidad de vida en la franja de Gaza. La rigurosidad en el manejo de los datos no es pura meticulosidad: es una forma de ejercitar el pensamiento y brindar oportunidad a todos de hacerlo por sus propios medios. Pero aún sí esta información fuera correcta, las donaciones no necesariamente implican relaciones desinteresadas, sino que establecen intercambios desiguales que refuerzan procesos y situaciones de dominación. También debemos problematizar la construcción histórica del lugar del antropólogo. Es verdad que la antropología nació como “solapada espía colonialista”, como una forma de conocer para dominar. Lo que no parece tan cierto es que hoy “estemos en otra cosa y militemos en otros menesteres”. La historia de la antropología está lejos de ser una línea evolutiva entre sus orígenes colonialistas y un presente de refinamiento y objetividad. No “nos proclamamos libres de etnocentrismos” sino que ejercemos una vigilancia epistemológica que nos permite explicitar nuestros valores y colocarlos en perspectiva para comprender procesos sociales. No juzgamos a priori, pero eso no nos impide tomar postura frente a hechos que atentan contra nuestros valores. Y cuando hablamos de dignidad o de derechos humanos, no hay nada que pueda ser colocado en el terreno de la neutralidad. Otro problema es la forma en que Vidart aborda a los “pueblos” o “culturas” asimilándolos con las posiciones de gobiernos o Estados y unificándolos en una temporalidad lineal y ahistórica. Resulta anacrónico asociar el fundamentalismo a “los musulmanes”, los activistas por los derechos humanos como “antijudíos” ¿Podemos utilizar el mismo criterio para decir que los alemanes son nazis, los católicos “quemabrujas” y los uruguayos mediocres? Las culturas no son entidades homogéneas e inamovibles. Utilizar el concepto de cultura de esta forma para analizar el conflicto entre Israel y Palestina, nos conduce a una visión esencialista apartada del contexto político, económico e histórico. No se trata de un “choque de civilizaciones”, se trata de un proceso en el que se vinculan dos pueblos, portadores de historias, religiones, costumbres y lenguas diferentes, “conviviendo” – si es admisible la ironía – en un mismo territorio. “Convivencia” en la cual, uno de esos pueblos mantiene el control del territorio, el armamento, los recursos naturales, de bienes de consumo (hasta los más esenciales como medicinas, alimentos y agua) el tránsito de personas y fundamentalmente de la legitimidad a nivel internacional para imponer su propia balanza para definir lo justo y lo injusto, lo que esta dentro y fuera de la dignidad humana y los derechos en un conflicto absolutamente desigual. La antropología está llamada a aportar elementos en la discusión sobre las tensiones entre universalismo y diferencia a la hora de construir nociones de derechos humanos que trasciendan los límites de la democracia liberal en la que surgieron. Sin ese aporte crítico que a la vez no suponga en los actores sociales sujetos pasivos sino constructores de su propio tiempo y de su futuro, sólo quedará vigente aquel originario cometido de la antropología colonial, la legitimación del orden establecido y el refinamiento de los sistemas de dominación. * Pilar Uriarte es Doctora en antropología, Universidad Federal de Río Grande Do Sul, Brasil. ** Carlos Santos es Licenciado en antropología, Universidad de la República, Uruguay.

0
0
C
Corporaciones e implantes cerebrales, no están muy lejos
InfoporAnónimo11/24/2009

Corporaciones e implantes cerebrales, no están muy lejos "En Pittsburg, Intel Corporation está trabajando seriamente en el desarrollo de implantes cerebrales que permitan a las personas navegar por Internet, controlar pequeños gadgets y otras acciones concretas que hasta hace pocos años podrían haber sido consideradas como ilógicas e impropias de un ser humano." Con la masividad de la conectividad inalámbrica de Internet, el desarrollo de la nanotecnología, y las recientes conexiones de la biología y la informática, se va dejando ver lo sencillo que será en el futuro recrear una realidad virtual, donde los seres humanos pasarían de un estado "salvaje" y natural a uno virtual. Los estudios con de cerebros de ratas conectadas a ordenadores, más la computación cuántica, también van alumbrando la posibilidad de que en breve se pueda empezar a crear Inteligencia Artificial literalmente. En el campo de la medicina estos implantes podrían resultar muy beneficiosos para personas que padecen de parálisis, ya que les abrirían una ventana al mundo. El peligro, como la ciencia ficción y las novelas nos advierten, está en la explotación política de esta tecnología por parte de poderosas corporaciones mundiales. Obras como "1984", las películas Matrix, Gamers, Fortaleza Infernal y otras del género cyberpunk en sus tramas explican perfectamente hacia donde se apunta, hacia un sistema omnipresente y centralizado. Actualmente estamos viendo cómo Google se apresura a convertirse en una megacorporación del futuro, comprando a la competencia (Blogger, Youtube), haciendo dependientes a los usuarios de su sistema de publicidad, monopolizando la busqueda de información, y convirtiéndose en la mayor base de datos de la historia, al almacenarlo casi absolutamente todo. Los tentáculos de Google van adquiriendo a todo lo que necesita para crecer. El poder de la información que posee Google es incalculable monetariamente y políticamente puede financiar los desarrollos tecnológicos con rapidez (Como Chrome supera técnicamente a Firefox-IE) y vencer a cualquier rival con simpleza. En síntesis, las Corporaciones de Software dominantes con posibilidades de un futuro expansionista se cuentan con los dedos, las conservadoras que están en lenta decadencia, Microsoft, IBM, y el ascenso del "opensourcismo" liberal Google, Canonical y Novell. En el terreno del hardware, (principalmente Intel, Nvidia) aún se resiste por conveniencia mutua con las relaciones carnales hacia Microsoft. Pero el nuevo paradigma, el "modelo Chrome", es decir el de la computación en la nube, donde débiles clientes trabajan conectados en remotos y potentes servidores, parece golpear cada día más el clásico paradigma conservador de IBM-Microsoft consistente en vender potentes computadoras y el software. Por lógica, el modelo de Microsoft tiene muchas raíces en común con el mercantilismo, el monopolio, la mera ambición de obtener ganancias en cantidad. En cambio Google lidera un sistema más moderno, no cobra su software, profesa los ideales de defensa de un "libre mercado", claro que por mera conveniencia propia de sus negocios. En otras palabras, Google no podría competir y vencer a Microsoft utilizando sus mismas reglas, por lo cual, naturalmente en una situación de debilidad, pateó el tablero y ahora saca ventaja pegando con otras reglas de mercado. Google no es torpe, cada paso que ha dado lo ha hecho inteligentemente, desde su trinchera y por el hecho de ser un nuevo imperio que cuenta con muchísimos talentos y "toda" la información, ha ido lentamente golpeando al imperio de Microsoft, empezando desde un simple buscador y utilizando software Open Source... Está reivindicando a sectores de la burguesía que quieren también sacar tajada en este futuro gran mercado, por ende su estratégico apoyo a Mozilla, y ahora sus estrechas relaciones con Canonical. La conectividad masiva es algo que va a perseguir Google tarde o temprano, cada cliente interconectado a él es un visor y un potencial consumidor que ofrecer a su cartera de auspiciantes (Google Adsense), sector próspero ya que las empresas al ver tal caudal masivo de usuarios, apuestan cada día más con sus anuncios. Los usuarios, sin darse cuenta, se han ido atrapando solos en la red de Google, desde la creación de un blog en Blogger, mirar en Youtube, el uso de su correo electrónico Gmail, su navegador Chrome, también las conferencias por Gtalk, las búsquedas de mapas satélites en Google Maps, los Google Groups, editando documentos en Google Docs y revisando las noticias del mundo en Google News. No es sólo que Google trabaje ya en un sistema operativo propio, Chrome OS, y para móviles Android, sino también en un lenguaje de programación el "Go", en un mejor protocolo para la Web, el "SPDY", y en un sistema GPS propio. El imperio de Google se va expandiendo a velocidad creciente, las ganancias son exorbitantes. De reinvertir paulatinamente estos ingresos, a Google se le abrirían las puertas para conectar directamente a sus "usuarios y clientes". Probablemente asfixiar a la competencia regalando módems inalámbricos usb, ofreciendo muy baratas computadoras ligeras o más conocidas "Netbooks", que tal vez en un futuro se interconecten gratuitamente a algún nodo cerca del domicilio, hacia la red wifi o inalámbrica de Google. Red en la cual podría ofrecer ventajas para sus servicios, incluir algunos de pago o, si quisiera, hacer exclusivo el uso de sus servicios en esta Red. De esta forma Google podría ir borrando, con su simpleza característica, a los parásitos intermediarios del juego, sesgo del "viejo mercado", estamos hablando de los proveedores clásicos de Internet, que cobran caro y religiosamente a los usuarios por conectarse a la clásica Internet. Sin intermediarios, Google financiaría a nuevos clientes, y a través de sus servicios y del ingreso de publicidad podría mantenerse directamente; es posible que también recurra a servicios con opción de pago para mejoras en caso de necesitar rápido flujo monetario. Es una manera moderna de rentar público, a su cartera de auspiciantes, atrapandolos en sus servicios, de tendencia monopólica. Actualmente padecemos el viejo mercado, caracterizado por lo caro de la telefonía móvil, televisión por cable o satélite. En otras palabras el juego de Google será con una careta de liberador, monopolizar con una nueva forma de mercado. El circulo tiene su lógica, se fincaría baratos clientes, con el mercado realmente masivo y mundial de la publicidad en Internet, que monopolizaría en esta red. La información y procesos estarían en lejanos y gigantes centros de cómputo de Google. Esto probablemente también abrirá el mercado de Internet y la publicidad a sectores de clase media, incentivando a la creación de contenidos (comunidades, portales, blogs, vídeos, etc), a veces de forma pagada y otras inconscientemente (es decir sin remuneración). Paralelamente está la resistencia por izquierda hacia este nuevo Imperio tecnológico. Sobre todo las minorías de usuarios y hackers como la del Software Libre, es decir, el grupo mundial defensores del GNU, es probable que conformen un partido político, aún sin mencionarlo y negándolo. Como, por ejemplo, en Europa esta pasando con el Partido Pirata, defensor de la libre cultura el conocimiento y el copyleft. Aunque la producción del General Intellect (es decir lo que la comunidad produce Linux y GNU) es robada sistemáticamente por la explotación de estos planes por las Corporaciones sobretodo del nuevo mercado liberal (caso Novell, caso Google, etc). Para fortuna del humanismo, la conciencia y la libertad de los seres humanos, las contradicciones del mercado, condenadas por su génesis, despertarán las conciencias en la lucha. El desarrollo de está historia caerá en las pujas políticas de clases y las crisis cíclicas económicas. -- Una organización por el Software Libre y el socialismo latinoamericano www.albasol.info Un sistema operativo por la revolución socialista y latinoamericana www.estrellaroja.info

0
5
V
Venezuela rechaza el ofrecimiento de EEUU
InfoporAnónimo11/18/2009

Comunicado del gobierno venezolano Venezuela rechaza el ofrecimiento de EEUU de mediar en la supuesta crisis colombo-venezolana VTV El Gobierno Bolivariano expresa su preocupación ante la entrega de la soberanía de Colombia al imperialismo norteamericano, con la firma de un tratado militar que traiciona a los pueblos de Latinoamérica. El fortalecimiento de la presencia militar de los EEUU está orientado a proyectar su poder global. Este martes la cancillería de Venezuela, a través de un comunicado, alerta a los pueblos hermanos del Latinoamérica y el Caribe sobre la situación de inestabilidad, de inquietud regional y el control irrestricto que se originará con la instalación de las siete bases militares estadounidense en territorio colombiano. Manifiesta que los argumentos ofrecidos por los gobierno de Washington y Bogotá son falsos y no disipan las dudas e inquietudes que tienen los países de la región suramericana sobre estas bases militares. Venezuela considera que si los Estados Unidos tienen un real interés en colaborar para promover el diálogo y la estabilidad regional, deben desistir en su intención de convertir a Colombia en la base de operaciones de su estrategia regional de dominación y control sobre los países de América del Sur. A continuación el comunicado: El Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, en relación con las recientes declaraciones de funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos sobre su "interés en promover la estabilidad y el diálogo" entre Colombia y Venezuela, desea recordar que la instalación de bases militares bajo el control irrestricto de los Estados Unidos en Colombia constituye el origen de una situación de inestabilidad y de inquietud regional. El desproporcionado despliegue militar estadounidense en suelo colombiano, intenta justificar el gobierno de Colombia como un esfuerzo bilateral de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Estos argumentos son falsos y no disipan las dudas e inquietudes que tienen los países de la región suramericana sobre estas bases militares, percibidas en términos de amenaza debido a la magnitud del programa que se pondrá en práctica con la instalación de equipos para la guerra electrónica, labores de inteligencia, efectivos militares y personal de empresas contratistas de seguridad. El fortalecimiento de la presencia militar de los Estados Unidos está orientado a proyectar su poder global para disuadir, bajo la amenaza de intervenciones militares, a países que como la República Bolivariana de Venezuela, mantienen una posición crítica en relación con su política imperialista. En esta estrategia, la base de Palanquero tendrá un rol de importancia estratégica ya que podría servir de escala para misiones fuera del territorio colombiano. Venezuela desea llamar la atención que si bien el texto del "Acuerdo Complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad" no contempla operaciones en terceros países, tampoco las prohíbe explícitamente. La preocupación de Venezuela en considerar como una grave amenaza la presencia de estas bases en territorio colombiano bajo el manejo irrestricto de los Estados Unidos, tiene sólidos fundamentos en las más recientes violaciones al Derecho Internacional ejecutadas por Colombia y Estados Unidos. En el caso del Gobierno de Álvaro Uribe, al haber atacado ilegalmente el territorio de la República del Ecuador en marzo de 2008, se violó el numeral 4 del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, según el cual los Estados, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas. Por su parte los Estados Unidos, con la guerra en Irak, violó la resolución 1441 (2002) del Consejo de Seguridad. Esta resolución estableció un riguroso régimen de inspecciones que fortaleció la autoridad de la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspección de las Naciones Unidas (UNMOVIC) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). La resolución no autorizaba el uso de la fuerza en caso de violación por parte de Irak, Estados Unidos violó la Carta de las Naciones Unidas al lanzar una acción militar sin la aprobación del Consejo de Seguridad. Estas acciones ilegales contrarias a la letra y el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas y a las normas que prohíben el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, muy recientemente violadas por parte de Colombia y los Estados Unidos, justifican la preocupación de los países de América del Sur por una exagerada capacidad operativa y defensiva y una clara cesión de competencias propias del Estado colombiano a los Estados Unidos por parte de la administración del Presidente Álvaro Uribe. Si bien la administración del Presidente Barack Obama ha manifestado públicamente su compromiso con el respeto al Derecho Internacional y al Multilateralismo, fortalece la preocupación venezolana que esta administración continúe violando de forma reiterada la Resolución 1373 (2001) del Consejo de Seguridad, que impide a los Estados ofrecer refugio a quienes cometan actos de terrorismo y prohíbe la denegación de las solicitudes de extradición de terroristas por razones políticas. Este país ha incumplido lo establecido en el Tratado de Extradición con Venezuela al negarse, a través de subterfugios legales, a extraditar al connotado terrorista internacional Luis Posada Carriles. Ante esta real situación de amenaza a la estabilidad de la región por parte del gobierno de los Estados Unidos, la propuesta de mediar tiene un claro propósito de desviar la atención de su responsabilidad primaria en la crisis y resulta grosera a los ojos de los pueblos conscientes del mundo. El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela reitera su rechazo rotundo a la instalación de las mencionadas bases militares norteamericanas en suelo colombiano, y su disposición de continuar el debate dentro de la UNASUR sobre la difícil situación regional generada por los gobiernos de Washington y Bogotá al firmar el "Acuerdo Complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad". Venezuela considera que si los Estados Unidos tienen un real interés en colaborar para promover el diálogo y la estabilidad regional deben desistir en su intención de convertir a Colombia en la base de operaciones de su estrategia regional de dominación. y control sobre los países de América del Sur. Caracas, 17 de Noviembre de 2009 Fuente: http://www.vtv.gob.ve/noticias-nacionales/26317

0
0
Desenvainando la espada, gladiadores modernos.
Desenvainando la espada, gladiadores modernos.
InfoporAnónimo7/29/2010

Desenvainando la espada Eliades Acosta Matos Cubarte Para Roma, tan peligroso era un general victorioso como uno derrotado. Los laureles y el botín de una campaña exitosa, tanto como como el resquemor de una derrota humillante a manos de los bárbaros, podían hacer un enemigo de un, hasta entonces, leal jefe militar, transformándolo en un poderoso forajido capaz de cruzar el Rubicón con las legiones entregadas a su mando y acabar con las propias instituciones que le habían promovido. La distancia y la lógica de la propia guerra, los sufrimientos y realidades del frente, las privaciones de las campañas dilatadas, la frecuente indiferencia de los patricios el Senado a la hora de votar refuerzos y recursos para quienes entregaban su vida por la grandeza imperial, eran un permanente caldo de cultivo para exacerbar las diferencias entre los que se sacrifican y los retóricos ruiseñores que desde sus escaños pronunciaban elevados discursos, pero también lucraban con la sangre de sus ejércitos. No solo Julio César osó rebelarse contra las instituciones romanas, abolirlas y decretar la dictadura y el Imperio, también otros lo hicieron, con mayor o menor fortuna, iniciando una tradición y una estirpe de jefes levantiscos y ambiciosos contra los que siempre había que estar en guardia, so pena de amanecer bajo el filo de su espada. Más cercano a nosotros, en la España imperial y monárquica, es larga la lista de generales vencedores y derrotados que volvieron sus armas contra las instituciones que les otorgaron el mando, rompieron Los juramentos de lealtad y de obediencia debida y protagonizaron golpes de mano, más o menos exitosos. A esa estirpe pertenecen, por derecho propio, Riego, Serrano, Prim y Pratt, Primo de Rivera y el propio Franco. Entre los que acariciaron la idea, conspiraron, y por determinadas razones no se atrevieron a llegar hasta el final, están Valeriano Weyler y Camilo Polavieja, reservas de la reacción ante la debacle del 98: no pasaron de las amenazas y las advertencias “a los políticos”. Precisamente ese “odio a los políticos” es lo que une a generales romanos rebeldes y a generales españoles protagonistas de asonadas y pronunciamientos, incluyendo a los que solo provocaron ruidos amedrentadores de sables en los cuarteles. En la más antigua grabación magnetofónica de España, un derrotado general Weyler, relevado de su mando en Cuba tras plagar la isla de cadáveres, sin impedir la invasión mambisa a Occidente, no titubea en rumiar la derrota y achacarla a los mismos que prescindían de sus servicios como genocida profesional, a los que de paso, lanzaba una velada amenaza: “Los políticos creen que una guerra se gana repartiendo caramelos-declaraba Weyler en el mismo muelle del puerto de Cádiz por donde arribó, de regreso a la Península- Y yo les digo: una guerra solo se gana desenvainando la espada” Todos estos antecedentes históricos vinieron a mi mente cuando escuché la notica del relevo del general Mc Chrystal al frente de las tropas de ocupación imperiales norteamericanas en Afganistán, en medio de agudas e inocultables enfrentamientos con “los políticos de Washington”, y muy especialmente con los políticos liberales del gobierno de Barack Obama. Se sabe que el detonante o la gota que colmó la copa, fueron unas extrañas declaraciones del general a Michael Hasting, un periodista de la revista “Rolling Stone”, que en el panorama de la prensa yanqui, no es, precisamente, una revista reaccionaria. Curiosamente, este espartano general que corre 7 millas al día, duerme solo 4 horas y come una vez por jornada, concedió esas declaraciones en medio de una cena sostenida en su suite del Hotel Westminster, de París, donde se encontraba para sostener conversaciones con sus aliados de la Otan. Desde su titular (“Un general en retirada”), y su subtitular (“Stanley Mc Chrystal, el general en jefe de las tropas de Obama en Afganistán, ha tomado el control de la guerra, pero nunca ha quitado los ojos del verdadero enemigo: los cobardes de la Casa Blanca”) la palabra “provocación” quedaba grabada en la mente de los lectores de “Rolling Stone”. Y no era para menos: en momentos de álgida confrontación política entre Obama y sus implacables perseguidores neoconservadores; en un escenario donde no hay treguas ni se hacen prisioneros, donde cualquier tema, desde la nominación de Helena Kagan a la Corte Suprema, hasta la campaña para evitar la obesidad en los niños norteamericanos, es convertido en arma arrojadiza para herir o desprestigiar a la administración demócrata, las acusaciones contra “los políticos” hechas por un laureado general como Mc Chrystal, con una aparentemente impecable hoja de servicios, y al frente de las legiones en Afganistán, adquirieron un inusitado relieve. Precisamente para ello se publicaron, y en un medio de prensa que, a diferencia del “Washington Times”, “The Weekly Standart” o Fox News Chanel, no podía ser tachado de enemigo de la administración actual. Las acusaciones directas y las burlas de Mc Chrystal y su equipo, auto-titulado “American Team”, contra el Vicepresidente Biden(“¿ Quién es ese?”, llega a preguntar el espartano, con evidente sorna), el general retirado Jim Jones, veterano de la Guerra Fría( “un clown que se ha quedado parqueado en 1985”), los políticos John Kerry y John Mc Cain(“ sus visitas acá no son de mucha ayuda”), Hoolbroke, a cargo de la reintegración social de los talibanes(“ un animal herido, siempre dando oídos a los rumores de que será despedido”) y especialmente contra el general Eikenberry, actual Embajador en Kabul(“resentido por tener que obedecer a su antiguo subordinado, quien, además, no lo apoyó, junto a los aliados de la Otan, cuando quiso erigirse en Virrey afgano…”), son, de por si suficientemente graves para haber sido hechas por militares subordinados, por la ley y la Constitución, a sus jefes civiles, pero son intolerables cuando se refieren a Obama, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la nación, que dicho sea de paso, se halla librando dos guerras. “Al reunirse con una docena de altos jefes militares, en el Pentágono, apenas una semana después de ocupar su cargo-declara Mc Chrystal a Hasting, con escandalosa indiscreción y mala fe- Obama lucía incómodo e intimidado. Al entrevistarnos por primera vez a solas en el Despacho Oval, cuatro meses después, el Presidente no lució mejor. La reunión consistió en una charla de diez minutos, una foto… y ya. No sabía nada sobre mi” Hasting concluye este pasaje de la extensa entrevista con un acre comentario despectivo: “Allí estaba el tío que le conducía su puta guerra (sic), pero (Obama) no se mostraba muy comprometido con ella: el Jefe probó ser decepcionante”. Buscando cumplir el oscuro cometido asignado, para lo cual no podía eludir muchas críticas que se hacen a Mc Chrystal, desde mucho antes de iniciar su ya concluida jefatura en Afganistán, Hasting no oculta las acusaciones, algunas realmente graves, que penden sobre el espartano que considera a París como “la ciudad más anti-Mc Chrystal del mundo”, y que se va a celebrar en una taberna irlandesa, a la vuelta de su hotel, por ser uno de los sitios “menos Gucci de la urbe”. Pero un hálito demagógico y perverso se aprecia en los comentarios de Hasting, un guiño populista hacia una nación espantada con las amenazas provenientes de todo lo foráneo: un descarado intento por vender la imagen contradictoria de un mayor general idealista y patriota, contradictorio, no convencional, rebelde pero sincero; duro pero leal, que ha dedicado su vida a luchar por la grandeza del imperio, como la de un salvador de la nación sin rumbo, en manos de los “cobardes de la Casa Blanca”. Y esas palabras caen sobre la conciencia de las ciudadanos, estrujada por crisis económicas y desastres ecológicos; con la perspectiva de que Irán o Corea del Norte, sus archi-enemigos, de creer en el coro vocinglero neoconservador y pro-sionista, logren disponer de armas atómicas, mientras el país se encuentra enzarzado en una guerra implacable, en un choque de culturas excluyentes del que dependerá la propia supervivencia de la civilización occidental. “El prefiere la cerveza Bud Light al vino Bourdeaux-dice uno de sus ayudantes- y la película “Talladega Nights”, a Jean Luc Godard-Todos esos hombres de mi equipo-se pone en boca de este arquetipo de monje guerrero-darían la vida por mí. Y yo por ellos”. Solo faltaban unos violines lacrimógenos de fondo y la bandera de la barra y las estrellas flameando al viento. “Que no quede un solo ojo sin llorar- decía frotándose las manos un maquiavélico William Randolph Hearst, revisando las planas de sus periódicos amarillistas que vendían la guerra contra España. La sonda exploratoria quedaba así lanzada al espacio. Y el Rubicón al alcance de la mano… La entrevista que Michael Hasting, periodista de la revista “Rolling Stone”, realizase al general Stanley Mc Chrystal puede que quede en la historia de la profesión como una de las pocas que ha logrado hacer rodar la cabeza de un jefe militar sobre el terreno cuando buscaba la deificación de un “caudillo salvador de la Patria en peligro”. Lo que la historia conservará en el futuro de este extraño suceso, inédito para las costumbres castrenses norteamericanas, será el intento de “vender” a los ciudadanos la imagen deliberadamente inflada de un “héroe de guerra” que nunca ha dejado de ser un ciudadano promedio y que supuestamente, posee todas las virtudes y valores que se necesitan en tiempos de crisis para proteger a una nación espantada, hoy en manos de políticos débiles. Hasting presenta a Mc Chrystal como el continuador de una dinastía de guerreros, hijo de un general de dos estrellas que peleó en Corea y Vietnam. Sus 4 hermanos también sirvieron en el ejército. En 1972 entró como cadete en West Point, que se caracterizaba entonces por su mezcla de “testosterona, marginalidad y patriotismo reaccionario”. De aquellos lejanos días juveniles, Hasting no solo resalta que Mc Chrystal “jugaba bien al baseball”, sino también que escribía cuentos y terminó siendo el editor de la revista literaria de la Academia. De uno de aquellos cuentos, titulado “Brikman´s Note”, Hasting cita, sin inocencia alguna, el siguiente pasaje: “El Presidente sonreía. Del bolsillo derecho de mi sobretodo extraje, lentamente, mi pistola calibre 32. Donde Brikman falló, yo tuve éxito.” ¿Qué significa esta fantasía magnicida puesta en boca del hasta entonces jefe de las tropas desplegadas en Afganistán?¿ Con qué objetivo se publica un desafío a los poderes constituidos en momentos en que la nación está siendo arrastrada a confrontaciones irresponsables y violentas? Otra de las múltiples facetas del general Mc Chrystal que la revista “Rolling Stone” pone a disposición de sus lectores, es la de un hombre en constante superación, lo cual prueba su férrea voluntad de autoeducación y autocontrol, precisamente dos de los rasgos que han caracterizado a los caudillos militares de todas las épocas. De aquel cadete levantisco que acumuló más de 100 deméritos en su hoja de servicios por beber e insubordinarse, se nos presenta a un espartano que apenas come y duerme por cumplir con su deber, y también a alguien que “estudió en la Harvard,s Kennedy School of Government y en el Council on Foreign Relations”. Más o menos, el estadista perfecto. Otro punto interesante en la narrativa de endiosamiento del “general fugitivo”, como le llama Hasting, es su entorno, la descripción de sus colaboradores más cercanos unidos en lo que ellos mismo llaman “Team América”. “Incluye asesinos, espías, genios, patriotas, políticos y maníacos- dice Hasting-Todos se caracterizan por su actitud de desdén por la autoridad”.¿ Cómo conjugar eso con el hecho de que ese mismo general rebelde y proclive a las insubordinaciones fue el jefe, por 6 años, del Joint Special Operations Command(JSOC), la fuerza élite encargada de llevar a cabo las operaciones más secretas encargadas por el gobierno? En “Rolling Stone” se afirma que “esas fuerzas mataron o capturaron a miles de insurgentes, incluyendo a Al-Zarquawi, el líder de Al- Quaeda en Iraq…Las JSOC son una máquina de matar- afirma el general Mayville, su Jefe de Operaciones- Y Mc Chrystal halló una forma nueva de matar: sistemáticamente mapea las redes terroristas, selecciona a insurgentes específicos y los caza, con la ayuda de sus genios cibernéticos…” Aún cuando Hasting enumera algunas de las más recurrentes críticas que se formulan contra Mc Chrystal, para brindar un cierto balance al texto, y sobre todo credibilidad, estas están ubicadas de manera tal que no despiertan rechazo en los lectores. Entre ellas, su apoyo a Rumsfeld siendo vocero del Pentágono, y a Bush, cuando aquella declaración torpe de “Misión cumplida”. Ni siquiera su deliberado ocultamiento de las verdaderas causas de la muerte del cabo Pat Tillman, caído por “fuego amigo” en el 2004, quien fuese una destacada estrella del rugby, es lo suficientemente fuerte como para borrar la fascinante imagen de un general diferente y creativo, que solo pide apoyo de las autoridades gubernamentales en su lucha por vencer al Talibán. Mc Chrystal no fue, a fin de cuentas, un general victorioso, sino derrotado. No logró ser promovido como el caudillo que intentaba ser y que convenía a no pocos de sus amigos neoconservadores, a quienes brindaba giras por Afganistán y cuyos consejos pedía constantemente. Pero demostró que, más allá de las leyendas de orden y disciplina en el ejército norteamericano y en lo ideal de las relaciones de sus mandos con los funcionarios civiles del gobierno, lo que fluye, por ahora de manera subterránea, es un torrente de enfrentamientos cada vez más acentuado. ¿Será este el último tanteo de las fuerzas oscuras que se oponen a Obama, o presenciaremos aún el momento trágico en que los que juraron defender a las autoridades y la Constitución de ese país se alcen contra ellos, desenvainando la espada? Por lo pronto, Stanley Mc Chrystal ya no ostenta el mando de un ejército, pero sigue en las sombras, con su equipo de incondicionales y rodeado por la aureola del genio incomprendido. ¿Y qué pasaría si, de consuno con sus amigos neoconservadores, se lanza a la campaña política, allá por el 2012? Fuentes: http://www.cubarte.cult.cu/paginas/actualidad/opinion.detalle.php?id=15300 http://www.cubarte.cult.cu/paginas/actualidad/opinion.detalle.php?id=15384

10
0
H
Hegemonía e ideas dominantes
InfoporAnónimo1/7/2010

Hegemonía e ideas dominantes Oriol Alfambra En lluita / En lucha Las ideas presentes en una sociedad no son fruto de un proceso teórico a lo largo de la historia, sino que responden a las condiciones materiales de la propia sociedad. En función de la configuración del poder económico, de quién controla la riqueza y los medios de producción, y de cuáles son los cambios que en él se producen –lo que Marx y Engels llamaron infraestructura–, se articula un construcción cultural, ideológica y jurídica (por ejemplo, en la sociedad actual el contrato de trabajo que “legitima” la extracción de la plusvalía). Pero a su vez también se articula el propio modelo de estado –la superestructura. En la monarquía feudal de la Rusia zarista, por ejemplo, había la idea de que el monarca debía regir la sociedad por decisión divina. Esta concepción es distinta a la de las democracias burguesas occidentales actuales y su sistema parlamentario. La razón son las distintas condiciones económicas de cada forma de Estado. En particular el Estado feudal se basaba en su aparato represivo, de modo que era más inmediato focalizar en él cualquier descontento. En una democracia burguesa éste puede ser canalizado por las promesas de la socialdemocracia. Todas estas ideas, leyes e instituciones existen precisamente para justificar y preservar el propio sistema económico y emanan de la clase dominante —la que tiene el poder. A pesar de eso, la superestructura no esta completamente determinada por las condiciones económicas. Si fuera así sería eliminada cualquier idea, organización o manifestación que cuestionara el sistema. Un ejemplo claro de ello son las luchas de la clase trabajadora que cuestionan diractamente el poder económico. De hecho, las ideas presentes en la consciencia popular o colectiva no son homogéneas a lo largo del tiempo, ni tampoco entre los distintos sectores de la sociedad. Precisamente esta discontinuidad entre unas y otras está marcada por la lucha por la dominación ideológica —por la hegemonía como Gramsci la llamó. Sin embargo la hegemonía de la clase dominante y sus ideas no son fruto de una mera argumentación teórica difundida por los medios de comunicación de masas, sino que está sustentada por las instituciones de la democracia burguesa —o “sociedad civil” en términos gramscianos. Estas instituciones son la raíz material de la dominación ideológica. Personas que ocupan lugares muy concretos de la sociedad que transmiten estas ideas y las aplican. Ejemplos de ello son el sistema educativo, los partidos políticos o la burocracia sindical —ésta última ejerciendo de primera línea de defensa de la explotación en el trabajo, justo en el punto donde se encarna el conflicto de clases. Hoy día la lucha de los trabajadores por la transformación de su entorno está a un nivel bajo, más que en el capitalismo de la primera mitad del siglo XX. La intensa producción requiere la división de los procesos y esto ha llevado a la atomización de los trabajadores en los distintos sectores de la producción. Estos procesos funcionan de forma homogénea a través de un poder económico e ideológico cada vez más centralizado en el capitalismo avanzado. Éstas condiciones facilitan la hegemonía de la que goza actualmente el sistema y el dominio de las ideas de la burguesía en la consciencia popular. Pero Gramsci describe una contradicción en la consciencia de la clase trabajadora a través de dos consciencias teóricas. La primera es el “sentido común” que expresa las ideas más reaccionarias —como el racismo o el sexismo— heredadas acríticamente. Pero el hecho de que en muchas ocasiones aflore el conflicto real, por ejemplo en el trabajo, permite a los trabajadores luchar por sus condiciones laborales. Es en este proceso crítico donde aparece la oportunidad de romper con las ideas dominantes y surge la segunda conciencia teórica: el “sentido correcto”. Éste se basa en las ideas progresistas sobre, por ejemplo, la justa repartición de la riqueza y el trabajo, que toman forma a través de la lucha en oposición a las ideas del sistema. Sin embargo, en ningún momento dice Gramsci que ésta sea una tarea fácil, ni mecánica. Al contrario, afirma que: “toda revolución ha sido precedida de un largo proceso de actividad crítica”. Es decir de lucha ideológica contrahegemónica donde los y las revolucionarias juegan un papel esencial en cada lucha. Una “guerra de posición” larga y dura previa a la lucha por el poder. En este proceso deben formarse intelectuales orgánicos —entendidos como personas capaces de liderar las luchas— que sean parte activa de las luchas y capaces de involucrar al resto de trabajadores para que ganen confianza en su propia fuerza y capacidad de cambio y para que tomen consciencia de sí mismos ejerciendo su poder colectivo, tomando el control de las decisiones que les afectan directamente. Esta “guerra de posición” consiste en conquistar el terreno ideológico de la hegemonía para que las ideas revolucionarias sean las que lideren el pensamiento y la acción de la clase trabajadora. Precisamente ésta es la tarea de la organización revolucionaria: dar sentido estratégico a las luchas para ganar en la correlación de fuerzas antes de pasar a la “guerra de maniobra” —como Gramsci la llamó— o el ataque frontal contra el poder del Estado. Por la naturaleza de sus aportaciones sobre la hegemonía y las ideas dominantes, Gramsci fue manipulado por el estalinismo y posteriormente por el reformismo y academicismo. A pesar de esas tergiversaciones debemos tener claro que nunca dejó de insistir, con sus discursos y sus actos, en la necesidad de transformar la sociedad destruyendo el estado capitalista por medio de la lucha consciente de la clase trabajadora. http://www.enlucha.org/?q=node/1793 Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

0
0
E
El balance de “otro mundo posible” - Emir Sader
InfoporAnónimo1/27/2010

Por Emir Sader * A diez años de Seattle y del primer Foro Social Mundial, el balance que se hace necesario es el de la lucha por “otro mundo posible”. El balance del FSM no debe ser de los foros, sino de los objetivos que se propusieron cuando comenzamos a organizarlos. Otra visión sería víctima del corporativismo, de la creencia de que la evolución interna de una organización es la historia política de esa organización. Un balance del FSM no es un balance de la situación de las ONG o de los movimientos sociales. Por el contrario, éstos deben ser evaluados en función de lo que hayan contribuido a la construcción de “otro mundo posible”. Por eso, la referencia para establecer como parámetro de análisis es la circunstancia para la creación de “otro mundo posible”. Hace una década, el neoliberalismo reinaba como modelo hegemónico, sea a escala mundial, sea en América latina. De la primera generación de mandatarios que lo personificaban –Reagan, Thatcher– a la segunda –Clinton, Blair– el consenso de la extrema derecha se amplió, absorbiendo a las corrientes alternativas a ella: los demócratas norteamericanos, los laboristas ingleses. Más acá en el continente, al extremismo de la derecha de Pinochet se sumaron formas nacionalistas –como el peronismo de Menem y los gobiernos del PRI mexicano–, así como los socialdemócratas, como los socialistas chilenos, AD de Venezuela y los tucanos brasileños. Nuestras sociedades fueron profunda y extensamente transformadas de acuerdo con esa receta, los Estados nacionales achicados; los patrimonios públicos privatizados, los derechos sociales recortados, el capital especulativo incentivado. En consecuencia, se generó un aumento brutal de las desigualdades, de la concentración de la riqueza, de la exclusión de los derechos de la mayoría de la población, del empobrecimiento generalizado de las sociedades y de los Estados. Diez años después, continúa la hegemonía conservadora en el mundo, incluso cuando está debilitada su legitimidad. Una diferencia sustancial se dio en América latina, donde varios gobiernos, con diferencias entre sí, pusieron en práctica políticas contrapuestas al modelo neoliberal, después de haber sido una región de dominio conservador, con la mayor cantidad y las modalidades más radicales de gobiernos neoliberales. La región presenta hoy los procesos de integración regional más importantes en contraste con los Tratados de Libre Comercio propuestos por el neoliberalismo. El gran proyecto norteamericano, que buscaba extender el libre comercio a todo el continente –el ALCA– fracasó y, en su lugar, se fortaleció el Mercosur, surgieron el Banco del Sur, el Consejo Sudamericano de Defensa, Unasur, el ALBA, entre otras iniciativas. Son espacios alternativos en que se desarrollaron, en distintos niveles, formas de intercambio privilegiado entre los países de la región, acompañadas de la diversificación del comercio internacional de los países que participaron de ella. Al mismo tiempo, como alternativa al privilegio de los ajustes fiscales se desa-rrollaron políticas sociales que mejoraron significativamente el nivel de vida y disminuyeron los grados de desigualdad en el continente de mayor desigualdad del mundo. Los mercados internos de consumo popular se ampliaron y profundizaron. La combinación de los tres elementos (diversificación del comercio internacional, con disminución del peso del centro capitalista y el aumento importante del peso de los intercambios del Sur del mundo; intensificación sustantiva del comercio entre los países de la región y expansión, inclusive durante la crisis, del mercado interno de consumo popular) hizo que los países incorporados a los procesos de integración regional resistieran mucho mejor los duros efectos de la crisis y varios de ellos volvieran a crecer. Por otro lado, los proyectos como los de alfabetización –que hicieron que Venezuela, Bolivia y Ecuador se sumaran a Cuba como países libres de analfabetismo en la región–; de formación de varias generaciones de médicos de pobres en el continente por las Escuelas Latinoamericanas de Medicina en Cuba y en Venezuela –de recuperación de la vista de más de dos millones de personas con la Operación Milagro– demostraron que es en la esfera pública y no en la mercantil donde se recuperan los derechos esenciales. Los intercambios solidarios dentro del ALBA son ejemplos concretos del “comercio justo” impulsado por el FSM desde sus inicios, en espacios con criterios sobre las posibilidades y las necesidades de cada país en contraposición clara a las normas del mercado, del libre comercio y de la Organización Mundial del Comercio. Sin ir más lejos, una evaluación del FSM tiene que hacerse en función de sus contribuciones a la construcción de alternativas al neoliberalismo, del “otro mundo posible”. Es también indispensable comprender que ese movimiento pasó de la etapa de la resistencia –predominante en la última década del siglo pasado– a la fase de la construcción de alternativas. Una visión de “autonomía de los movimientos sociales” tuvo vigencia en la primera etapa, pero cuando se intentó extenderla a la década siguiente se cometieron errores. El movimiento más significativo actual de construcción de alternativas es el de Bolivia: fue la fundación del MAS por parte de los movimientos sociales a partir de la conciencia de que después de derrumbar varios presidentes iban a constituir un partido, a disputar unas elecciones y a elegir como presidente a Evo Morales. Retomaron los lazos con la esfera política a través de la convocatoria a una Asamblea Constituyente, pasando a la refundación del Estado boliviano. Otros movimientos que mantuvieron una visión equivocada y corporativa de “autonomía” o se aislaron, o prácticamente desaparecieron de la escena política. Esa “autonomía” si fuera –como ocurría anteriormente– en relación con las políticas de subordinación de clases, tenía sentido. Pero si se trata de una autonomía en relación con la política, el Estado, la lucha por una nueva hegemonía, es un concepto corporativo, adaptado a las condiciones de la resistencia, equivocado cuando se trata de construir las condiciones de construcción de hegemonías alternativas. En el FSM de Belén fue posible constatar, con la presencia de cinco presidentes latinoamericanos comprometidos, con formas distintas de construcción de alternativas al neoliberalismo, cuánto avanzó en tener reconocimiento la lucha que se inició hace diez años. Ya el FSM decepcionó. No se elaboraron propuestas para encarar la crisis económica. No se hicieron balances o discusiones con ésos u otros gobiernos, junto a los movimientos sociales para discutir las contribuciones que tenían y los problemas pendientes. En suma, al tener a las ONG como protagonistas, al autolimitarse a la esfera social, al cerrar los ojos a los gobiernos que están avanzando en proyectos superadores del neoliberalismo, al no encarar el tema de las guerras –y con ellas, el imperialismo–, el FSM fue perdiendo trascendencia, convirtiéndose en un encuentro para el intercambio de experiencias. El balance, por lo menos en América latina, de la lucha por “otro mundo posible” es muy positivo considerando el entorno conservador predominante en el mundo. Ya el FSM se quedó girando en falso, sin capacidad de acompañar esos avances en los temas de la hegemonía imperial, entre ellos, los epicentros de la guerra imperial en el mundo –Irak, Afganistán, Palestina, Colombia–. * Secretario ejecutivo de Clacso.

0
0
L
La humanidad se topa con el límite de los recursos naturale
InfoporAnónimo1/11/2010

DIALOGOS › HERVE KEMPF, PERIODISTA DE LE MONDE, ESPECIALIZADO EN LA DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE “Por primera vez, la humanidad se topa con el límite de los recursos naturales” Kempf acaba de publicar su segundo libro, Para salvar el planeta hay que salir del liberalismo, sobre la devastación de los recursos naturales. Plantea que para diseñar políticas ecológicas hay que priorizar valores opuestos a los que rigen el ordenamiento económico y social del mundo. Por Eduardo Febbro / página 12 Desde París Con una gran capacidad pedagógica y sin caer jamás en la histeria anticapitalista o en la denuncia incendiaria embebida en otras ideologías, Kempf plantea una evidencia ante la cual el ser humano cierra los ojos: la humanidad se dirige hacia su pérdida llevada por un modelo político y económico que terminó por contaminar y agotar la esencia misma de la vida. ¿Cómo sobrevivir a semejante cataclismo? De una sola manera, dice Kempf: rompiendo las amarras que nos ligan al capitalismo. Kempf demuestra que el capitalismo actual, enredado por la corrupción, la gula, la ceguera y el apetito especulativo de sus operadores es el responsable de la crisis ecológica que amenaza la existencia misma de nuestra aventura humana. El único remedio es, dice Kempf, romper su lógica, restaurar e inventar otros valores antes que un cataclismo nos trague a todos. Hoy, el sistema capitalista ni siquiera es capaz de garantizar la supervivencia de las generaciones futuras. Para salvar el planeta hay que salir del liberalismo saldrá en la Argentina en el primer semestre de este año siempre en las impecables e indispensables ediciones de Libros del Zorzal. –En su libro anterior, Cómo los ricos destruyen el planeta, usted expuso un aspecto del saqueo de nuestro planeta. En esta segunda obra, usted formula a la vez una denuncia implacable sobre los estragos causados por el sistema al planeta y propone una metodología para atenuar la crisis del medio ambiente. –Estamos al mismo tiempo en una situación de crisis ecológica extremadamente importante, con una dimensión histórica nunca vista antes, y en un sistema económico que no cambia pese a que todos los indicadores ecológicos están en rojo. La clase dirigente, que yo llamó la oligarquía, eligió no tomar las medidas necesarias para atenuar la crisis ecológica porque quiere mantener sus privilegios, su poder y sus riquezas exorbitantes. La oligarquía sabe perfectamente que para ir hacia una política ecológica habría que poner en tela de juicio sus ventajas. Para la filosofía capitalista todas las relaciones sociales están garantizadas únicamente por el intercambio de mercaderías. Para salir de esa situación y volver a una política ecológica y de justicia social hay que trabajar los valores de cooperación, de solidaridad, de bien común, de interés general. –Hay así dos cataclismos simultáneos: el agotamiento del sistema económico y el agotamiento de los recursos naturales y los cambios del clima. Ambos podrían desembocar en un enfrentamiento. –Ya estamos constatando ese enfrentamiento. La oligarquía mantiene un modelo cultural de hiperconsumo que difunde al conjunto de la sociedad a través de la televisión, la publicidad, las películas. Ese modelo tiene que cambiar, pero está tan arraigado en la manera de vivir de la oligarquía con su enorme acumulación de riquezas que ésta se opone a esos cambios. Un millonario nunca aceptará andar en bicicleta porque su modelo, su poder, su prestigio, es el auto caro. Si queremos atenuar la crisis ecológica, ése es el modelo que debemos romper. Es necesario reducir el consumo material y el consumo de energía. Estamos entonces en plena confrontación entre la ecología y la justicia, por un lado, y, por el otro, una representación del mundo totalmente inadaptada a los desafíos de nuestra época. –¿Acaso la defensa del medio ambiente, todo lo que está ligado al clima, no puede llegar a convertirse en una nueva forma de plataforma política pero ya no marcada por la ideología? –Desde luego que sí, tanto más cuanto que estamos en una situación histórica que nos impone esa plataforma. La crisis ecológica que estamos viviendo es un momento histórico. Es la primera vez en la historia de la humanidad que la humanidad se topa con los límites de los recursos naturales. Hasta ahora, la naturaleza nos parecía inagotable, y ello permitió la aventura humana. Pero desde hace una generación comprendemos que hemos llegado a un límite, entendemos que la naturaleza puede agotarse y que la humanidad, la civilización, debe establecer un nuevo lazo con su medio ambiente, con la naturaleza, la biosfera. El momento es a tal punto histórico que en un corto plazo, 20 o 30 años, éste es el tema que dominará todas las cuestiones políticas. Ese es el elemento clave de toda política que, sin ideologías, busque definir un post capitalismo ecológico y social. En no más de dos décadas debemos cambiar nuestra sociedad para enfrentar el desafío del muro ecológico al que la cultura humana está confrontada. Estamos obligados a realizar una mutación cultural, no sólo en la forma de concebir la sociedad, es decir, el desprendimiento de esa cultura capitalista que se volvió mortífera, sino también en la manera en que interrogamos la cultura occidental y esa dicotomía existente entre naturaleza y cultura. Hemos pasado a otro momento histórico. –Pero hoy tenemos una suerte de paradoja general: estamos en un sistema capitalista ultra individualista y competitivo al mismo tiempo que vivimos en una sociedad de colectivización de la información y de contacto a través de Internet. –Internet y la comunicación directa entre individuos no tienen aún el suficiente contrapeso. El poder capitalista no sólo controla los flujos financieros o el poder económico, también controla los medios de comunicación y ello impide que exista una verdadera expresión de la crítica social o la difusión de visiones alternativas. Internet es, por el momento, una sopapa de seguridad a través de la cual la crítica social y la crítica ecológica, que ahora empiezan a ir juntas, comienzan a tener canales de información independientes. Sin embargo, por ahora esa utilidad es mucho menos potente. Las capacidades de información alternativas de Internet o de los libros y revistas son todavía débiles frente a los medios dominantes, en especial la televisión, que está en manos de la oligarquía y que imprimen en la sociedad una visión controlada, dirigida y convencional de las cosas. –Usted señala también los límites de la ilusión tecnológica. Usted demuestra cómo la oligarquía nos hace creer que la tecnología va a resolver todos nuestros problemas y cómo y por qué se trata de una mera ilusión destinada a perpetrar el sistema. –El sistema capitalista quiere creer que vamos a resolver los problemas, en particular el del calentamiento global, recurriendo a los agrocarburantes, a la energía nuclear, a la energía eólica y a unas cuantas tecnologías más. Es cierto que esas tecnologías pueden jugar un papel, pero de ninguna manera están a la altura del desafío que nos plantea el calentamiento del planeta. Y no es posible que sea así porque, por un lado, el plazo y la dificultad para llevarlas a la práctica requieren demasiado tiempo para asumir las transformaciones necesarias. Los cambios climáticos se producen ahora a una velocidad muy alta y de aquí a unos diez años ya tenemos que haber cambiado de rumbo. Por otra parte, todas esas técnicas, si bien algunas tienen efectos favorables, también tienen efectos secundarios muy dañinos que no podemos ignorar. Resulta obvio que es necesario seguir investigando nuevas tecnologías, pero no podemos poner la tecnología en el centro de las acciones que deben emprender nuestras sociedades. En lo esencial, para prevenir la agravación de la crisis ecológica es preciso reducir el consumo material y el consumo de energía. Esa es la solución más directa. Pero ese cambio profundo de orientación de nuestras sociedades sólo se hará si el esfuerzo es compartido de manera equitativa, y ello pasa por la reducción de las desigualdades. Nadie aceptará cambiar su modo de vida si al mismo tiempo seguimos viendo a millonarios con Mercedes enormes, barcos gigantescos y aviones privados. Aclaro que reducir el consumo material y de energía quiere decir que vamos a desplazar, a reorientar nuestra riqueza colectiva. –Usted dice al respecto que el porvenir no está en la tecnología sino en el armado de una nueva relación social. –La cuestión que está en el centro de nuestras sociedades consiste en saber cómo los individuos se piensan a sí mismos y cómo piensan a los demás. Por eso debemos salir de esta visión individualista y competitiva, de esa visión del crecimiento indefinido. La pelea se juega en la cultura: se trata de saber qué es lo que define una conciencia común. –Usted se burla con mucha pertinencia de ese discurso de protección del medio ambiente que tiende a hacer de cada individuo un militante ecologista siempre y cuando éste lleve a cabo ciertos gestos –dividir la basura, por ejemplo– individuales. Usted define ese método también como un engaño de la oligarquía. –Sí, hay un discurso que dice “si cada uno de nosotros hace un esfuerzo” eso resolverá las cosas. No. Desde luego que consumir menos agua y andar menos en auto ayuda, pero ese enfoque individualista no resuelve nada. ¿Por qué? Pues porque en el fondo hay una cuestión política: si yo decido circular en bicicleta pero el gobierno y las grandes empresas deciden construir nuevas autopistas de nada servirá que yo circule en bicicleta. Además, decirle a la gente que es ella quien hará avanzar las cosas con pequeñas acciones individuales equivale a permanecer en el esquema individualista, que es el del capitalismo. No resolveremos nada con soluciones individualistas sino mediante una concertación colectiva y con actos colectivos. –Para usted existe un lazo primordial entre la crisis ecológica y la libertad, por eso resalta que es importante salvar la libertad contra la tentación autoritaria del capitalismo. –En el curso de su historia, el capitalismo estuvo asociado a la libertad, a la democracia. Incluso en el período de la Guerra Fría el capitalismo estaba asociado al mundo libre y a la democracia en su lucha contra la Unión Soviética. Pero luego de la desaparición de la URSS, el capitalismo perdió su enemigo. Ahora empezamos a notar, en el pensamiento de la oligarquía, una negación de la democracia y un abandono de la idea según la cual la democracia es algo positivo. Estamos en un período donde los capitalistas no están de acuerdo con la democracia. Al contrario, consideran que la democracia es para ellos algo peligroso porque, evidentemente, una sociedad democrática pone en tela de juicio el poder y, por consiguiente, pondrá en peligro la oligarquía. Hemos tenido un ejemplo de ello con la administración de George Bush. Las democracias de los países del Norte, Estados Unidos y Europa, están cada vez más enfermas, más debilitadas. –¿En qué plano se inscribe la ecología en esta crisis de la democracia? –Las tensiones ecológicas se están agravando cada vez más y al mismo tiempo la oligarquía persiste en querer mantener un orden social basado en la desigualdad. La tentación de recurrir a medios cada vez más policiales es cada vez más grande: vigilar la población, a los opositores, tener ficheros inmensos, mandar mucha gente a la cárcel, a cambiar, restringiéndolos, los textos de ley relativos a las libertades individuales y de expresión. Si la sociedad no se despierta y no logramos que avancen nuestras ideas sobre la justicia social para hacer frente a la crisis ecológica, la oligarquía, enfrentada al peligro ecológico, caerá en la tentación de utilizar medios más y más autoritarios. –Eso fue lo que vimos en directo en la conferencia sobre el clima que se llevó a cabo en Copenhague. ¡La policía reprimió a mansalva a los representantes de las ONG invitadas por la misma ONU! ¿Acaso Copenhague no ha sido una visión de nuestro futuro? –Absolutamente, es así. En Copenhague se operó además una convergencia entre el movimiento ecologista y los militantes antiglobalización, movimiento basado en los valores de justicia social. Eso quiere decir que ahora la cuestión del cambio climático se plantea en términos políticos. Lo segundo, hubo muchas manifestaciones, a menudo muy alegres, imaginativas y no violentas, que fueron reprimidas de manera tan sutil como peligrosa. En Copenhague vimos la experimentación de una suerte de dictadura blanda que la oligarquía está aplicando. Copenhague ha sido una cita importante porque allí se afirmó algo esencial: la contrasociedad se manifestó allí de manera mundial. fuente http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-138312-2010-01-11.html

20
22
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.