JeanVourdalak
Usuario (Serbia)
Solo una billonésima parte de la luz procedente de esta zona, habitada por un gran agujero negro y una nube de polvo y gas, es visible. Ahora, se buscarán las ondas de choque de algunas estrellas Onda de choque producida por estrella Zeta Opiuchi, en la constelación de Ofiuco, que se mueve a gran velocidad a través del gas interestelar a unos 450 años luz de la Tierra La zona central de nuestra galaxia, la Vía Láctea, sigue siendo para nosotros un lugar misterioso y prácticamente desconocido. Y no solo porque se encuentra a varios miles de años luz de distancia, sino también, y sobre todo, porque el centro galáctico está envuelto en una nube de polvo y gas tan densa que impide casi por completo las observaciones de los astrónomos. Sabemos, sin embargo, que precisamente allí, cerca del centro, es donde se da la mayor concentración de estrellas de toda la galaxia, atraídas sin remedio por el agujero negro supermasivo que duerme en el corazón mismo de nuestra Vía Láctea. Sagitario A* es un «monstruo espacial» con una masa equivalente a la de cuatro millones de soles. Y su inmenso poder gravitatorio hace que esté completamente rodeado por una nube muy densa de estrellas y material interestelar. Ahora, un equipo de investigadores de Harvard ha encontrado la forma de «mirar» a través de la nube de polvo y observar las estrellas que hay en su interior. Su idea se basa en buscar ondas de radio procedente de «estrellas supersónicas», esto es, astros que se muevan a mayor velocidad que la del sonido. «Hay mucho que no conocemos sobre el centro de nuestra galaxia, y también mucho que queremos conocer -asegura Idan Ginsburg, del Instituto de Astrofísica Harvard-Smithsonian y director de la investigación-. Utilizando nuestra técnica, creemos que podremos observar estrellas que nadie había visto antes». Una billonésima parte de la luz El largo camino que separa el centro de la Vía Láctea de la Tierra está tan lleno de polvo que solo una billonésima parte de la luz emitida «desde dentro» consigue atravesarlo y llegar hasta los telescopios de los astrónomos. O lo que es lo mismo, apenas uno de cada billón de fotones emitidos por las estrellas del interior pasa a través de la nube de polvo y escapa al exterior. Pero las ondas de radio, en una zona diferente del espectro electromagnético que la luz visible, tienen menos energía y una longitud de onda mucho mayor, lo que les permite pasar a través de la nube como si ésta no existiera. Por desgracia, las gran mayoría de las estrellas no son lo suficientemente brillantes en el rango de las ondas de radio como para que podamos detectarlas desde aquí y a tanta distancia. Sin embargo, si una estrella está viajando a través de la nube de polvo y gas a la velocidad suficiente, entonces la situación cambia de forma radical. «Estampido sónico» En ese caso, en efecto, el material que la estrella expulsa contínuamente (en forma de viento estelar) puede interactuar con los gases y el polvo de la nube y crear una onda de choque. Y a través de un proceso llamado radiación sincrotón, los electrones acelerados por esa onda de choque pueden producir emisiones de radio con la potencia suficiente como para ser detectadas desde la Tierra. «En cierto modo -explica Ginsburg- lo que buscamos es el equivalente al estampido sónico de un avión». Para ser capaz de crear una onda de choque, una estrella debe de moverse a miles de kilómetros por segundo. Y eso, en el centro galáctico, es perfectamente posible debido a que el movimiento de las estrellas depende por completo de la enorme gravedad del agujero negro supermasivo. Así, cuando una estrella alcanza el punto de máxima aproximación a Sagitario A* , puede alcanzar fácilmente la velocidad necesaria. El modelo de S2 Los investigadores sugieren que nuestros radiotelescopios busquen esta clase de efecto partiendo de una estrella ya conocida y llamada S2. Esta estrella, que es lo suficientemente caliente y brillante como para ser vista en el rango del infrarrojo a pesar de la nube de polvo, alcanzará el punto de máxima aproximación al agujero negro a finales de 2017 o principios de 2018. Y cuando eso suceda los radioastrónomos podrán tratar de captar las emisiones de radio de su onda de choque. «S2 será nuestra prueba de fuego -asegura por su parte Avi Loeb, coautor del estudio-. Si logramos ver la emisión, después podremos utilizar el mismo método para localizar estrellas más pequeñas y débiles, que serían imposibles de ver de otra manera».
Estas y más preguntas tendrán respuesta en la Noche Europea de los Investigadores, un proyecto de divulgación científica que se celebrará en 11 comunidades autónomas Los madrileños podrán saber cómo se calculan la resistencias de las estructuras La Noche Europea de los Investigadores vuelve este año cargada de actividades gratuitas para divulgar la ciencia por España. Por eso, durante la tarde y la noche de este viernes 25 de septiembre, habrá experimentos, talleres, demostraciones, experiencias, rutas, representaciones teatrales, monólogos y actividades en 11 comunidades autónomas. Dos de estas actividades las organiza la Universidad CEU San Pablo. En «¿Crees que podrías colgar un coche de un manojo de espaguetis?» se pretende dar una visión clara de cómo se predice la resistencia de una estructura, cómo le afecta el movimiento de un terremoto y qué parámetros intervienen en estas situaciones. Para ello, se analizarán en los laboratorios de la Universidad CEU San Pablo el comportamiento de algunos materiales cuando son sometidos a determinadas cargas de presión. La otra propuesta del CEU es «Aprende a medir tus parámetros fisiológicos y conoce sus aplicaciones en el desarrollo de órganos biónicos». En ella, se podrá ver en tiempo real y con los propios teléfonos móviles y tabletas, algunos de sus parámetros fisiológicos–como la presión arterial– y conocer qué significa en relación a su estado de salud mental y física. Unos parámetros que, como se explicará, juegan un papel en el desarrollo de prótesis activas y de órganos biónicos. Más allá de la universidad, los madrileños podrán aprender a aplicar la informática al estudio del corazón, pasar una noche en Wall Street, explorar los fondo marinos, ver cómo la noche explota, asistir a unos monólogos científicos, pasear por el sistema solar o conocer a Carlitos, el primer robot humanoide submarino. La comunidad andaluza, habitual en este proyecto, también propondrá actividades científicas en sus ocho provincias. Un taller sobre imanes, una feria de los ingenios, un viaje al interior de un chip electrónico, o un concierto de rock son sus apuestas para la Noche de los Investigadores. Una Noche que también recorrerá diversas ciudades de Cataluña, Extremadura, Castilla y León, Cantabria, Asturias, Murcia y Canarias con el fin de que los investigadores acerquen a la población de una forma lúdica su trabajo, los beneficios que aportan a la sociedad y su repercusión en la vida cotidiana. La Noche Europea de los Investigadores es un proyecto de divulgación científica promovido por la Comisión Europea dentro de las acciones Marie Sktodowska-Curie del programa Horizonte 2020, que tiene lugar simultáneamente en más de 350 ciudades europeas desde 2005.
Los abejorros disminuyen el tamaño de su lengua por el cambio climático Un estudio publicado en «Science» ve en este cambio una adaptación al aumento de las temperaturas y la caída en el número de flores con corolas de tubo largo Los investigadores observaron el comportamiento de abejorros «Bombus balteatus» y «Bombus sylvicola», entre un 95% y un 98% del total de individuos Un grupo de científicos de Estados Unidos y Canadá han llegado a la conclusión de que el cambio climático podría ser la causa de los cambios morfológicos en algunas especies de abejorros, especialmente en el acortamiento de sus lenguas. En concreto, el aumento de la temperatura habría perjudicado a la distribución y a la proliferación de flores con corolas de tubo largo. Los abejorros con una lengua larga, especializados en este tipo de flores, se habrían visto obligados a variar sus hábitos de polinización y compiten ahora con otro tipo de abejorros. Así lo ha afirmado un estudio publicado en la revista «Science», según informa SINC. Para extraer estas consecuencias los investigadores han observado el comportamiento de abejorros «Bombus balteatus» y «Bombus sylvicola», cuyas poblaciones representan entre un 95% y un 98% del total de individuos que viven en las zonas alpinas de las Montañas Rocosas, de donde proceden los insectos estudiados. También se han utilizado especímenes de archivo en el trabajo. Los datos recopilados entre 1966-1980 y 2012-2014 han revelado que la longitud de la lengua de los abejorros ha disminuido desde el siglo pasado. No obstante, los científicos han señalado que ello no se debe a que el cuerpo de estos insectos sea ahora más pequeño, sino a una disminución significativa de aquellas flores que poseen corolas de tubo largo. Especialización Los abejorros con la lengua más larga se han adaptado con el paso del tiempo a las flores con corola de tubo largo, mientras que aquellos que se alimentaban de flores con menor profundidad tenían una lengua más corta. Según el citado estudio, temperaturas más cálidas y suelos más secos han contribuido al descenso de flores con corola de tubo largo, lo que ha obligado a los abejorros que tenían aquí su fuente de alimento principal a buscarlo en flores con una menor profundidad. Los científicos han considerado que una menor cantidad de flores con corola profunda es la causa de que la longitud de las lenguas de los abejorros haya disminuido en estas últimas décadas. Sin embargo, se han mostrado optimistas y consideran que los abejorros de lengua larga tienen una gran capacidad de especialización y podrían incorporar a su dieta normal flores con corolas más superficiales sin excesivos problemas. Además, un aumento del nicho de polinización y la migración de abejorros de lengua corta, pueden ayudar a que la situación se normalice. El estudio ha concluido que, en hábitats remotos, donde las montañas se encuentran aisladas de las toxinas, los patógenos y la destrucción de los ecosistemas, los abejorros silvestres encontrarán un camino más fácil para mantener un equilibrio con el cambio climático.
El último hallazgo de la NASA acerca del Planeta Rojo hace pensar que el siguiente paso debe ser la búsqueda de seres vivos La NASA ha hecho uno de los mayores descubrimientos acerca de Marte Se sospechaba pero no se había podido probar. La existencia de agua salada en Marte es uno de los mayores hallazgos de la historia de la NASA, que da pie a pensar que puede haber no solo líquido en el Planeta Rojo, sino vida. E incluso que se podría llegar a colonizar, como ya propuso el proyecto holandés Mars One. La agencia espacial americana confirmó este lunes el descubrimiento, que acerca aún más la posibilidad de establecer colonias en el planeta vecino. «Hay más humedad de la que podríamos haber pensado», aseguró Jim Green, director del Programa de Ciencia Planetaria de la NASA, quien reconoció que aún faltan cosas por estudiar sobre el importante hallazgo. «Aún no entendemos bien qué ocurre, pero hoy sabemos que Marte no es el planeta seco que pensábamos. Bajo ciertas circunstancias, hay agua líquida en Marte». link: https://www.youtube.com/watch?v=MDb3UZPoTpc&feature=youtu.be Todo esto hace pensar más allá. ¿Hay vida en el Planeta Rojo o seguirá siendo cosa de las películas? El cine nos ha hecho pensar tantas veces en si estamos solos en el universo que ahora la reflexión es inevitable. Durante años se han publicado estudios que proponían que algunas marcas identificadas en las paredes de los cráteres de impacto de Marte podían tener su origen en flujos de salmueras, algo que se confirma con el trabajo de la NASA. «Por primera vez, se describe con datos reales este proceso», señala el científico Alberto G. Fairen, del Departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astrobiología (CAB-INTA-CSIC). Los modelos eran correctos. Las marcas se formaban por la presencia de agua cargada de sales durante el verano, por lo que hoy se podría encontrar agua líquida en la superficie de Marte, aunque las observaciones de la NASA no hayan determinado aún de qué forma. Las imágenes parecen entrever que se trata de terreno humedecido, ya que si el agua corriera produciría una erosión en el terreno, formando canales que aún no se intuyen en las fotografías. ¿Mars One es viable? Mars One es un proyecto privado y televisivo –pretende financiarse convertido en «reality show»– impulsado por el investigador holandés Bas Landorsp para establecer la vida humana permanente en Marte. Desde hace años, busca intrépidos astronautas para colonizar el planeta y no regresar nunca a La Tierra. ¿Se aproxima a la realidad esta aventura tras el descubrimento de la NASA? Es posible, aunque el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) aseguró en 2014 que se trataba de algo inviable. La conclusión principal del estudio aseguraba que los colonos morirían asfixiados el día 68 por un exceso de oxígeno provocado por sus cultivos, única fuente de alimento de los viajeros. «Producirían niveles de oxígeno demasiado elevados, inseguros en el hábitat», aseguraba la investigación. Y eso sin tener en cuenta los posibles accidentes que se produjeran en el Planeta Rojo. Aún así, el proyecto sigue en marcha y ya cuenta con dos españoles entre los 100 candidatos a realizar el viaje. De los 202.586 aspirantes iniciales, solo 660 consiguieron llegar a la segunda fase y, entre ellos, Pablo y Ángel han conseguido colarse entre la centena de favoritos. El primero tiene 37 años y es licenciado en Físicas, aparte de tener un doctorado en Electroquímica, Ciencia y Tecnología. El otro español que quiere protagonizar Mars One es Ángel, que tiene 39 años y es de Barcelona. Hasta el año pasado trabajó como técnico de software de monitorización de energía solar. Practicante de paracaidísmo y atletismo, se declara una persona con preocupaciones morales y filosóficas, fascinada por la astronomía, y que sueña con los viajes espaciales. El proyecto para simular la experiencia en Marte ya está en marcha. Según Mars One, el primer paso era crear una réplica de la casa que habitarán los futuros colonos del Planeta Rojo. El objetivo es que los miembros potenciales de la tripulación comiencen a adaptarse a la experiencia.
18.31 «La ciencia nunca duerme, tenemos muchos hallazgos que hacer aún. Apreciamos vuestro interés», ha dicho Jhon Grunsfeld para cerrar la rueda de prensa de presentación de los resultados. Por su parte, Alberto Fairén, investigador del Centro de Astrobiología y experto en el clima marciano (entrevista aquí) ha explicado a ABC: «La presencia de agua líquida es el requisito fundamental para la existencia de vida. Ahora que la presencia de agua líquida sobre la superficie de Marte está confirmada, el siguiente paso es buscar vida activamente. Los dos próximos rovers que se van a enviar a Marte (ExoMars de la ESA, y Mars2020 de la NASA) tienen como objetivo prioritario la búsqueda de vida o de sus restos». El viaje hacia lo desconocido continúa. 18.24 ¿Qué tipo de vida podría haber en Marte? «Sabemos que hay extremófilos en la Tierra que no solo sobreviven, sino que medran en condiciones hiperáridas, muy salinas y en general extremas, en comparación con lo que es habitable para un ser humano», ha declarado en «The Guardian» Joe Michalski, investigador en Marte en el Museo de Historia Natural de Londres. De hecho, en España el proyecto Río Tinto investiga el ecosistema del subsuelo de Huelva, en la zona de Río Tinto, para buscar vida adaptada a condiciones extremas. 18.15 ¿Se podrían sembrar cultivos similares a los terrestres en Marte? Greensfield responde a la pregunta del periodista: «La atmósfera es tan fina que la vida se deshidrata enseguida. Para cultivar plantas habría que usar invernaderos». 18.08 Imágenes procesadas por la misión HiRISE en las que se aprecia la presencia de rayas alargadas que se cree que podrían haber sido formadas por agua corriente. 18.04 Alfred McEwen, investigador principal del experimento HiRISE, encargado de capturar las imágenes en alta resolución que han llevado al hallazgo de indicios directos de agua líquida en Marte, considera que: «La probabilidad de que haya vida (en forma de microbios) en Marte es muy alta». 17.58 La científica Lujendra Ojha acaba de explicar que la presencia de sales de perclorato, en el fondo de las rayas oscuras encontradas sobre la superficie, le permite al agua permanecer líquida a temperaturas bajas. Además, ha reconocido que aún es pronto para saber qué implicaciones tendrá este hallazgo para buscar vida en Marte. 17.56 Alfred S. McEwen, experto en geología planetaria de la Universidad de Arizona y principal responsable de las imágenes obtenidas en la misión «Mars Reconaissance Orbiter», resumió en «The New York Times» la naturaleza del hallazgo: «Estamos ante la detección directa de agua en forma de sales hidratadas. Esto indica que tiene que haber habido agua líquida recientemente para producir esta sustancia». 17.50 Las rayas oscuras, en la imagen, miden unos pocos centenares de metros. El hallzago de restos de sal en estas depresiones concuerda con la idea de que se han formado gracias al flujo de agua subterránea y salada que llegó a la superficie. 17.45 «La noticia es que las rayas oscuras formadas sobre la superficie de Marte que han sido analizadas parecen haber sido creadas por agua salada. Claramente la próxima pregunta es: ¿cuánta agua hay bajo la superficie de Marte?», ha proseguido Jim Green. 17.38 «Nuestro "rovers" han descubierto que hay más humedad de la que podríamos haber pensado», ha declarado Jim Green, director del Programa de Ciencia Planetaria de la NASA. «Estos son descubrimientos muy importantes, pero aún no entendemos qué ocurre. Sin embargo hoy, sabemos que Marte no es el planeta seco que pensábamos. Bajo ciertas circunstancias, hay agua líquida en Marte». 17.36 En la primera intervención, Jhon Greensfield, de la NASA, ha declarado: «Exploramos el espacio porque intentamos contestar a preguntas básicas: ¿De dóne venimos? ¿Adónde vamos? ¿Estamos solos? En este caso, estamos investigando esto porque vamos a Marte. 17.32 Comienza la rueda de prensa en la que ha de anunciarse uno de los hallazgos científicos más significativos de los últimos años: el hallazgo de indicios directos de la presencia de agua líquida sobre la superficie marciana. 17.29 El hallazgo se ha producido por medio de imágenes por satélite. A través de ellas, los científicos han descubierto que hay largas y finas líneas en las pendientes, como si estuvieran formadas por el deslizamiento de pequeñas gotas, durante la temporada «veraniega», pero que durante la temporada más fría, estas líneas tienden a desaparecer. 17.21 Los científicos no están seguros de dónde viene el agua, pero barajan tres hipótesis: podría tratarse de acuíferos salinos, de hielo subterráneo o quizás de la condensación de la fina atmósfera marciana. «Hoy hay agua líquida en la superficie de Marte», ha declarado Michael Meyer al «The Guardian», director del programa de exploración de Marte. «A causa de esto, sospechamos que al menos hay una posibilidad de que haya un medio ambiente habitable hoy en día». 17.13 El agua líquida corre por los cañones y las paredes de Marte durante los meses de verano, de acuerdo con una investigación publicada hoy en la revista «Nature Geosciences» y financiada en parte por la NASA. Se trata de un descubrimiento previo que podría ser un espaldarazo para las hipótesis de que hay vida en Marte. 17.09 La exploración marciana, cuyos principales objetivos son buscar la presencia de vida y de agua y quizás más adelante enviar una misión tripulada a Marte, recae actualmente sobre varios «rovers» y sondas espaciales: -1) «Rovers» de exploración: los gemelos «Spirit» y «Opportunity» van equipados con sofisticados instrumentos para buscar indicios de agua líquida. -2) Laboratorio científico marciano: el «rover» «Curiosity» se encarga de obtener datos para averiguar si Marte es habitable o no para la vida microbiana. Pesa tres veces más que los otros «rovers» de exploración y es más moderno. Puede analizar la presencia de compuestos orgánicos (que pueden ser precursores o relictos de la vida) y las condiciones ambientales. -3) Sondas espaciales: el «Mars Reconnaissance Orbiter» va equipado con una potente cámara telescópica, la «Mars Express», de la Agencia Espacial Europea (ESA), analiza la atmósfera y la superficie del Planeta Rojo, la «Mars Odissey» determina la composición del planeta y «MAVEN» estudia su atmósfera. 16.42 A menos de una hora de que comience la rueda de prensa de la NASA,, Alberto Fairén, investigador en el Centro de Astrobiología especializado en la reconstrucción del medio ambiente marciano, declara: «La presencia de agua líquida es el requisito fundamental para la existencia de vida. Si se confirmase la presencia de agua líquida sobre la superficie de Marte, el siguiente paso sería buscar vida activamente. De hecho, los dos próximos rovers que se van a enviar a Marte (ExoMars de la ESA, y Mars2020 de la NASA) tienen como objetivo prioritario la búsqueda de vida o de sus restos». 15.06 A la espera de que se produzca el anuncio, la NASA ya resaltó recientemente que tiene puesto sus esfuerzos en llevar una misión tripulada al planeta en 2030. Además, durante varios años los satélites y las sondas han explorado la superficie y la composición del Planeta Rojo para buscar indicios de agua líquida, y por qué no, de vida alienígena. Todos estos esfuerzos cristalizaron en el descubrimiento de supuestas marcas de agua y en el desarrollo de estudios climáticos en los que se concluyó que era factible la presencia de agua líquida en las zonas ecuatoriales del planeta. Además, una reciente investigación detectó indicios de una posible actividad superficial (en ciclo día/noche) en el sustrato marciano, entre sales (percloratos) y el vapor de agua atmosférico: «Esta interacción denotaría la posible existencia (aunque de manera efímera) de agua líquida en forma de salmueras impregnando los niveles superficiales del regolito», escribió Jesús Martínez Frías en «Investigación y Ciencia». 13.59 La expectación es máxima y los rumores se extienden como la pólvora. Todo está preparado para que esta tarde la NASA publique un «importante descubrimiento» que dicen será «la resolución del misterio de Marte», tal como anuncia la agencia en su página web. La rueda de prensa que lo anunciará comenzará a las 17.30 horas de la tarde, hora española, y podrá seguirse en todo el globo a través de internet. Los rumores, aparte de las aventuradas teorías de los «hombrecillos verdes», giran en torno al posible descubrimiento de agua líquida sobre la superficie del Planeta Rojo. El diario «The Guardian» ofrece una pista que podría indicar de qué tipo de descubrimiento se podría tratar. El motivo es que Lujendra Ojha,un investigador que ya descubrió posibles señales de agua en Marte, participará en la rueda de prensa. «Si van a anunciar que han encontrado agua accesible, líquida y fluyendo bajo la superficie, lo cual es una de las teorías que hemos estado oyendo durante años y años, habría implicaciones masivas para la potencial vida en el planeta y para el sustento de humanos sobre su superficie», ha declarado Doug McCuistion, anterior director del programa Marte en la NASA, en «The Guardian».

Investigadores europeos desarrollan un nuevo modelo capaz de simular elimpacto que tendría un tsunami generado por un terremoto en las costas del este del Mediterráneo La catástrofe tras el tsunami que inundó Indonesia en 2004 Un equipo de investigadores europeos ha desarrollado un nuevo modelo capaz de simular el impacto que tendría un tsunami generado por un terremoto en las costas del este del Mediterráneo. Y los resultados muestraan con toda claridad que un evento así sería capaz de provocar graves inundaciones en el sur de Italia y Grecia. El estudio ha aparecido hace unos días en la revista «Ocean science», una publicación de la Unión de Geociencias Europea (EGU). A pesar de que no son tan frecuentes como en los océanos Pacífico e Indico, también el Mediterráneo está sujeto a la posibilidad de sufrir tsunamis. La mayoría de ellos debidos a terremotos generados al deslizarse la placa Africana bajo la Euroasiática. De hecho, uno de cada diez tsunamis que se generan en el mundo se producen, precisamente, en el Mediterráneo y, como media, una vez cada cien años el tsunami es de gran intensidad. Un dato que no muchos conocen, y que coloca al Mare Nostrum entre las zonas de alto riesgo de sufrir esta clase de eventos catastróficos. Por ello, el riesgo de las zonas costeras, muy densamente pobladas, se considera «muy alto» en las clasificaciones de los expertos. Y es que más de 130 millones de personas viven habitualmente en pueblos y ciudades que se asoman directamente al Mediterráneo. Otro motivo de preocupación es que, en el Mediterráneo, una ola del tipo Tsunami debe recorrer una distancia muy corta antes de hacer impacto, lo que reduce enormemente la efectividad de una alerta en comparación con otras regiones del planeta. El nuevo estudio muestra con detalle cuál sería la magnitud de las inundaciones en las zonas seleccionadas (sur de Italia y Grecia), lo que ayudará a las autoridades de esos países a identificar las áreas más vulnerables. Los investigadores han desarrollado un modelo informático que representa cómo pueden generarse, propagarse e impactar contra las costas los tsunamis mediterráneos, Para ello han utilizado la información disponible sobre la profundidad de los fondos y la topografía de las líneas costeras. «Hemos simulado tsunamis introduciendo terremotos a varias profundidades y calculando los desplazamientos del agua tanto en el fondo como en la superficie marina –explica Achilleas Samaras, de la Universidad de Bologna y principal autor de la investigación–. El modelo reproduce cómo estas perturbaciones (las olas de tsunami) se propagan y transforman a medida que se acercan a la orilla, y cómo inundan las zonas costeras». Las simulaciones se han llevado a cabo a partir de supuestos terremotos de magnitud 7. «A pesar de que no se trata de terremotos pequeños –explica Samaras– existen numerosos registros históricos sobre eventos de estas magnitudes en la región». Por ejemplo, en el año 365 AC se produjo una serie de terremotos con magnitudes entre 8 y 8,5 en las costas de Creta. Los tsunamis resultantes destruyeron ciudades en Grecia, Italia y Egipto, con un saldo de víctimas de más de 5.000 personas solo en la ciudad de Alejandría. Más recientemente, en 1908, un terremoto de magnitud 7 se produjo en la región siciliana de Messina, causando un tsunami con olas de más de diez metros de altura y que mataron a miles de personas. España, zona de alto riesgo El estudio solo hace referencia a la zona oriental del Mediterráneo. Pero tampoco la occidental, donde se encuentra la peninsula ibérica, está exenta de padecer este tipo de fenómenos. De hecho, y aunque la mayoría lo desconozca, la península ibérica está considerada por los expertos como una zona de alto riesgo de tsunamis. Nuestras ciudades, en efecto, ya han sufrido en numerosas ocasiones el impacto destructivo de estas grandes olas, especialmente en el golfo de Cádiz y en las costas mediterráneas. Olas que, además, han provocado ya miles de muertes en nuestro país. En nuestro caso, el riesgo es doble, ya que la península ibérica puede recibir tsunamis tanto en su vertiente atlántica (más fuertes, pero menos numerosos) como en la mediterránea (mucho más frecuentes, aunque menos fuertes). La razón es que los terremotos capaces de producir tsunamis en el Mediterráneo se generan, principalmente, en Argelia , donde las fallas son más pequeñas que las que existen en nuestra vertiente atlántica. Las regiones más expuestas de nuestro país son la bahía de Cádiz, Huelva, el litoral del Mediterráneo y las Baleares. La mayor catástrofe natural jamás producida en España se produjo en el año 1755, cuando un terremoto submarino frente a las costas de Cádiz (y que fue de intensidad 9) provocó un tsunami que mató a 15.000 personas. Los expertos sostienen que si algo así se repitiera en la actualidad, la cifra de muertos sería similar a la del tristemente famoso tsunami de Indonesia de 2004, a consecuencia del que perecieron más de 300.000 personas. Según el catálogo europeo de tsunamis, entre los años 300 A.C. y 1900 se han generado hasta 18 tsunamis sólo en el área del golfo de Cádiz. Entre ellos, dos fueron especialmente catastróficos: el de 1531 y el ya citado de 1755. El estudio de antiguos sedimentos ha permitido identificar, además, las huellas de un gran número de tsunamis en esa región, que los expertos consideran «de alto riesgo». En cuanto al Mediterráneo occidental (Málaga, Granada, Almería, Murcia y Baleares), las principales fuentes de generación de tsunamis se encuentran en el norte de Argelia y, más lejos, en el mar Egeo. Si ocurriera un tsunami frente a Argelia , en menos de 30 minutos gran parte de la Costa del Sol se vería afectada por las olas. Y aunque los tsunamis mediterráneos no son tan desastrosos como los generados en la cuenca Atlántica, sí que son perfectamente capaces de inundar zonas bajas del litoral. Estudios recientes muestran que Almería, Murcia y numerosas localidades de Baleares, se inundarían con un tsunami de apenas 3m. Para intentar prevenir esta clase de catástrofes, España colabora desde hace años con la red NEAMTWS (Sistema de Alerta Temprana de Tsunami en el Atlántico Noreste y el Mediterráneo) aunque, tristemente, aún no cuenta con un sistema propio de alerta. Por eso, si se produjera otro tsunami peligroso para nosotros, nuestro país solo podría enterarse de su llegada gracias al sistema francés o al sistema NEAMTWS. Sin embargo, no se conocerían las zonas de impacto, ni la magnitud del tsunami en cada zona concreta, ni los tiempos exactos de llegada, ni la población afectada sabría cómo actuar. Es decir, que la alerta sería inútil porque no sabríamos qué hacer con ella. Y si bien es cierto que, tras la catástrofe de 2004 en Indonesia se han llevado a cabo algunas mejoras en los sistemas de detección sísmica del Instituto Geográfico Nacional (IGN), la falta de presupuestos ha impedido hasta ahora la creación de protocolos específicos para esta clase de situaciones. Protección Civil dispone de pautas de actuación en caso de inundaciones, pero un protocolo específico para maremotos está aún pendiente de aprobación.

Un estudio confirma la mejora de la supervivencia en los 'muy prematuros' La mejora en los cuidados y los tratamientos ha reducido notablemente las complicaciones asociados y ha mejorado la calidad de vida En España nacen antes de tiempo más de 29.000 bebés cada año La supervivencia y la calidad de los niños que han nacido de forma prematura ha mejorado notablemente en los últimos 20 años. Así lo ha constatado un estudio realizado en bebés extremadamente prematuros nacidos en EE.UU. en los últimos 20 que ha visto que los cambios que se ha ido produciendo en las prácticas de atención materna e infantil han generado un aumento modesto en la supervivencia y la reducción de varias complicaciones neonatales. En concreto, el artículo que se publica en «The Journal of the American Medical Association» (JAMA), muestra que la supervivencia global se incrementó especialmente en los bebés nacidos en las semanas 23 y 24; en cuanto a la supervivencia sin mayores de salud identificados antes del alta hospitalaria aumentó más en los lactantes de entre las semanas 25 y 28. El trabajo sí ha encontrado un aumento de una complicación, la displasia broncopulmonar. Las complicaciones más frecuentes en los bebés prematuros que sobreviven más de 12 horas son las infecciones, la enterocolitis necrotizante severa, la displasia broncopulmonar, la hemorragia intracraneal grave, la leucomalacia periventricular quística y la retinopatía de prematuridad. Prevención En total se han analizado los datos de 34.636 bebés nacidos a las 22-28 semanas de edad gestacional y de 401 que pesaban 1.500 gramos al nacer en 26 centros de EE.UU. entre 1993 y 2012. Y sus resultados son claros, señala Barbara Stoll, de la Universidad Emory y del Servicio de Salud Infantil de Atlanta, ya que «muestran que se están haciendo progresos». En su opinión, la información debe ser útil a la hora de asesorar a las familias, pero «también para diseñar nuevas intervenciones para ayudar a prevenir y tratar los problemas de salud en estos niños». En los últimos 20 años se han producido una serie de mejoras en el manejo y tratamiento de los bebés prematuros: aumento en el uso de corticosteroides prenatales, más cesáreas y una disminución en la intubación en la sala de partos. Diabetes e hipertensión El informe también muestra algunos otros datos relevantes: por ejemplo, los científicos encontraron que la hipertensión materna se elevó del 12 al 27% y la diabetes materna insulino-dependiente creció del 2 al 5%. Además, el porcentaje de los recién nacidos por parto múltiple ha crecido del 18% en 1993 al 27% en 1998. Los niños en la investigación fueron un 52 por ciento hombres. «El análisis confirma que la supervivencia de los lactantes y la de los niños muy prematuros, sin problemas de salud, ha mejorado en los últimos 20 años», confirma Stoll, que destaca que uno de los hallazgos más relevantes el aumento significativo en la supervivencia para los bebés nacidos «entre las 25 y 28 semanas»,. Bronquiolitis En España nacen antes de tiempo más de 29.000 bebés cada año, una cifra que representa entre un 1,5 y un 1,8 por ciento del total de nacimientos y que ha aumentado en un 36 por ciento desde 1996. Un 44 % de los nacidos muy prematuramente sufrieron un reingreso y la causa más frecuente fue la bronquiolitis, y dentro de este tipo de infecciones, la más usual fue la protagonizada por el virus respiratorio sincitial. El segundo motivo fueron las operaciones de cirugía, con un 15%de los casos. De estos, cerca de 500 bebés nacen antes de la semana 32 de gestión. Se les considera grandes prematuros y representan un importante desafío para el sistema sanitario ya que casi la mitad de estos niños debe ser hospitalizado durante su infancia, principalmente por problemas respiratorios. Mis otros aportes:
La NASA retrasa a 2023 el primer vuelo tripulado de la nave Orion Los gestores de la agencia espacial estadounidense apuntan a problemas en el hardware y el software de la cápsula, así como a cierta incertidumbre que rodea la contribución tecnológica europea La cápsula «Orion» despega para uno de sus vuelos de prueba en el pasado mes de diciembre El primer vuelo tripulado de la nueva cápsula Orion se retrasa hasta 2023. Los gestores de la agencia espacial estadounidense han aducido problemas en el hardware y el software, así como restricciones presupuestarias para justificar esta decisión. La cápsula, junto con su lanzador pesado SLS, son las partes más costosas de la iniciativa de exploración espacial humana que culminará en un aterrizaje tripulado en Marte a mediados de la década de 2030. La NASA había planeado su primer vuelo de prueba tripulado con la cápsula Orion para agosto de 2021. Sin embargo, en una conferencia telefónica, el Administrador Asociado de la NASA Robert Lightfoot dijo a los periodistas que la agencia había perdido la confianza en esa fecha. La NASA ha planeado gastar otros 6.770 millones de dólares entre octubre 2015 y abril 2023 para dos nuevas cápsulas Orion, que actualmente están en fase de desarrollo por el contratista principal, Lockheed Martin. «La agencia ya ha pagado 4.700 millones para el diseño de Orion y su desarrollo», ha afirmado Lightfoot. Vuelo no tripulado en 2018 Este responsable dijo que un vuelo no tripulado de Orion todavía está previsto para despegar en diciembre de 2018, elevado por el nuevo cohete pesado SLS (Space Launch System), que han supuesto un desembolso propio de 7.000 millones de dólares. La NASA tiene la intención de probar primero una cápsula Orion en una órbita lunar, y a continuación, utilizarla para una misión de encuentro con una roca que haya sido robóticamente arrancada de la superficie de un asteroide y colocada en una órbita distante alrededor de la luna. Como ha afirmado el administrador asociado de la NASA para la exploración y explotación humana, William Gerstenmaier, «realmente estamos tratando de construir un programa». Este alto ejecutivo de la NASA ha añadido que «en última instancia, nos gustaría llegar a donde estamos volando estas misiones alrededor de una vez al año». No es la primera modificación introducida por la agencia espacial estadounidense, que el año pasado anunció un retrasó de un año de duración para el primer vuelo del cohete SLS, anteriormente apuntado para noviembre de 2017. Mis otros aportes: Tren fantasma nazi podría estar lleno de cadáveres judíos La Corona reactiva el barrio de los dandis Maduro y Santos se reunirán para tratar la crisis fronteriza El Rey pide a los norteamericanos que confíen en España Hungría saca al Ejército hasta la frontera con Serbia
¿Por qué las estaciones se adelantaban hasta finales del siglo XVI? Un error de 11 minutos en la duración estimada del año obligó a suprimir 10 días del calendario el 4 de octubre de 1582 El 4 de octubre de 1582 fue seguido del día 15 por orden del papa Gregorio XIII Hasta finales del siglo XVI, ocurría un fenómeno curioso: las estaciones del año se adelantaban cada vez más. Y no era cosa atribuible al cambio climático. Era más bien una cuestión de medidas. Resulta que la duración del año no se estimaba tan correctamente como ahora. Nuestro calendario actual tiene su origen en el romano, que constaba de 10 meses. El año empezaba en marzo, llamado así en honor al dios de la guerra, Marte. Y es que con la llegada de la primavera los romanos salían a conquistar el mundo. Así que los meses del año iban de marzo a diciembre (del latín december, que significa décimo). Después se añadieron dos meses más, para adecuar ese peculiar calendario a las estaciones del año, que no cuadraban. Esos meses eran Januarios (nuestro enero), dedicado a Jano, el de las dos caras, la de los comienzos y la de los finales. Y Febrarius, dedicado Februs, el dios que perdonaba las faltas cometidas a lo largo del año. Por eso febrero, el segundo de nuestro calendario, cerraba entonces el año. Calendario juliano Con estos dos meses añadidos, la medida del año mejoró algo, pero todavía provocaba desajustes que hacían que las estaciones se adelantaran cada vez más. Para corregirlo, el emperador Julio César encargó al astrónomo Sosígenes de Alejandría que reformara el calendario. El astrónomo estableció la duración del año en 365 días y un cuarto, o sea 6 horas más. La medida era muy ajustada para los rudimentarios instrumentos de la época. Hoy sabemos que el año dura 365,2422 días, redondeando los últimos decimales, o lo que es lo mismo, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,16 segundos, que es lo que tarda la tierra en recorrer su órbita alrededor del sol. Julio Cesar instauró entonces el calendario que después se llamaría juliano en honor a él. Ahora el año comenzaba en enero y acaba en diciembre, como en la actualidad. Febrero, dedicado al dios que por tradición perdonaba las faltas de todo el año, se decidió que fuera el mes para corregir desajustes residuales. Y así cada cuatro años se añadía un día más (el cuarto de día adicional a los 365 días estimado por Sosígenes), dando origen a los años bisiestos. Pese a que este nuevo almanaque era mucho más preciso, esos algo más de 11 minutos que Sosígenes estimó de más respecto a la duración real del año, crearon de nuevo un desfase que de nuevo iba creciendo. Como consecuencia, el equinoccio de verano, punto de referencia en el que los días se igualan con las noches, cada vez llegaba antes. En 1582 se había acumulado un error de aproximado de 10 días, lo que hacía que la primavera llegara el 11 de marzo, en lugar del 21. La reforma de Gregorio XIII Estaba claro que había que revisar otra vez la medida de los años y Copérnico fue el encargado de hacerlo, pero no tuvo tiempo de llevarla a cabo. Así que en 1572 el papa Gregorio XIII encargó al jesuita y astrónomo alemán Christofer Clavius y al matemático y teólogo español Pedro Chacón que pusieran orden en el calendario. Tres años después llegaron a una solución que se aplicó en la media noche del 4 de octubre de 1582. La primera decisión fue dar un salto diez días. Es decir, que del 4 de octubre se pasaría al 15. Los diez días intermedios, ese año no existieron. Por eso Santa Teresa de Jesús, que murió el 4 de octubre, fue enterrada el 15 de ese mes, fecha en la que celebramos el día de la Santa andariega. La segunda medida fue corregir la regla de los años bisiestos. Seguirían ocurriendo cada cuatro años, pero con algunas excepciones. No serían bisiestos los años acabados en dos ceros cuyas primeras dos cifras no fueran múltiplos de 4. Así 1600 fue bisiesto, pero no lo fueron los años 1700, 1800 y 1900 a pesar de que por las regla de los cuatro años les hubiera correspondido. Sí lo fue el año 2000, pero no lo será el 2100. Esta reforma fue aceptada en los países católicos, pero los protestantes y ortodoxos orientales la rechazaron. Al final tuvieron que adaptarse. Los luteranos lo hicieron en 1700, cuando ya acumulaban once días de retraso; los ingleses corrigieron el error en 1752. Los que más se resistieron, los griegos, que lo hicieron en 1927, cuando se habían desfasado ya 13 días respecto al calendario real.

Ven por primera vez cómo las neuronas motoras “caminan” en tiempo real La investigación podría explicar por qué las células madre no consiguen regenerar las lesiones medulares En realidad, la neuronas motoras, o motoneuronas, de la médula espinal no caminan, pero se activan según un patrón específico que llevan a los músculos de nuestras piernas a coordinarse adecuadamente para que podamos andar de forma automática, sin tener que pensar en ello. Y es que caminar, salvo cuando damos nuestros primeros pasos, es algo que hacemos con el piloto automático del cerebro, sin necesidad de ser conscientes de qué músculos hemos de mover ni en qué orden hay que hacerlo. Esta complicada operación puede hacerse de forma automática gracias a un grupo de motoneuronas de la médula espinal que reciben órdenes del cerebro y las transmiten a los músculos. Pero la forma exacta en que esto se lleva a cabo era un misterio debido a la carencia de técnicas adecuadas para dilucidarlo. Hasta ahora, para medir la actividad de las neuronas, los neurocientíficos utilizaban electrodos que podían detectar el cambio en el voltaje eléctrico del interior de una célula cuando está activa. Sin embargo, usar electrodos para registrar simultáneamente la actividad de muchos tipos de neuronas diferentes a la vez para ver cómo sincronizan su actividad es complicado. Un reto pendiente ha sido por mucho tiempo lograr ver directamente, con la ayuda de métodos ópticos como un microscopio, la actividad de las motoneuronas. Y ahora parece que ese ansiado sueño de los neurocientíficos se ha hecho realidad. Investigadores del Instituto Salk han ideado un método que por primera vez permite ver en tiempo real la actividad de las motoneuronas que nos permiten caminar. Con su método, a través del ocular de un microscopio se puede observar el patrón rítmico de activación de las motoneuronas, que se trasmite a los músculos para que podamos caminar. “Poder verlo es realmente asombroso para un neurocientífico”, resalta Samuel Pfaff, que lidera la investigación. La nueva técnica, publicada en la revista “Neuron”, ayudará a los investigadores a entender como se establecen las conexiones con las motoneuronas. Y esto, a su vez, puede ser una información valiosa para avanzar en el tratamiento de las lesiones medularesoenfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Para evitar la complicación de los electrodos, el equipo de de Pfaff utiliza una proteína fluorescente llamada GcaMP6f, que se ilumina cada vez que se activa una neurona. A diferencia de los electrodos, la proteína puede añadirse fácilmente a muchas células diferentes a la vez. Cuando añadieron esta proteína a las neuronas motoras, pudieron ver con un microscopio que células estaban activas en la médula espinal de un ratón cuando se añadieron las sustancias químicas que activan los circuitos de la marcha. Y además pudieron verlo sin necesidad de ningún tratamiento de procesamiento de imagen. El grupo de Pfaff ha utilizado este nuevo método para responder a una antigua pregunta: cómo un grupo de células de la médula espinal, llamadas generador del patrón central locomotor (CPG), se conectan a las neuronas motoras adecuadas para permitir movimientos como caminar. Ese generador del patrón central, explica Pfaff, es el lugar donde las señales relativamente simples del cerebro, que nos permiten por ejemplo caminar o retirar la mano de una estufa caliente, se traducen en instrucciones más complejas para las neuronas motoras que controlan los músculos. Y es que, aunque esas acciones nos parezcan fáciles, "nuestro sistema nervioso tiene que tomar decisiones y hacer cálculos para decir a los diferentes músculos que se contraigan, o cuándo no deben hacerlo, o la cantidad de fuerza y velocidad que deben emplear en la contratación", explica Pfaff. Los científicos creen que es el generador del patrón central el que ayuda llevar a cabo muchos de esos cálculos. El movimiento normal que realizamos al caminar, por ejemplo, requiere que las neuronas del generador del patrón central locomotor de la médula espinal se conecten a las neuronas motoras y controlen cuando estas deben activarse. Sin embargo, hasta ahora, se desconocía exactamente cómo las células CPG forjan estas conexiones. Y lo que el grupo de Pfaff ha visto es que el generador del patrón central, no solo depende de la localización ordenada de las neuronas motoras para conectarse a ellas, como ya se sabía, sino que también es importante la identidad genética de cada subtipo de células. Esto diferencia las célula que controlan el cuádriceps de la zona anterior del músculo, que nos permiten extender la pierna, de las que controlan los músculos gemelos de la pantorrilla, que nos permite flexionar el piel, por ejemplo. Y este hallazgo tiene además implicaciones terapéuticas. Actualmente, muchos científicos están tratando de convertir células madre en neuronas motoras, para implantarlas en la médula espinal con el fin de que regeneren las conexiones dañados. Pero los hallazgos del equipo de Pfaff, sin embargo, sugieren que no sirve cualquier motoneurona, ya que se requieren subtipos adecuados para cada patrón de movimiento. Mis otros aportes: Granjero creó un tractor robot tras un curso online gratuito La oleada de refugiados que llega a Hungría no se frenará Flan de café Cómo adiestrar a tu gato Todo lo que necesitas saber para adiestrar a tu perro