J

Julietitah

Usuario

Primer post: 9 ago 2008Último post: 16 ene 2013
15
Posts
201
Puntos totales
42
Comentarios
Los 10 virus mas destructivos de la historia
Los 10 virus mas destructivos de la historia
InfoporAnónimo2/17/2009

Registrate y eliminá la publicidad! • CIH • Blaster • Melissa • Sobig.F • ILOVEYOU • Bagle • Code Red • MyDoom • SQL Slammer • Sasser CIH (1998)Daño estimado: 20 a 80 millones de dólares, sin contar el precio de la información destruida. Localización: Desde Taiwan Junio de 1998, CHI es reconocido comouno de los mas peligrosos y destructivos virus jamás vistos. El virusinfectó los archivos ejecutables de Windows 95,98 y ME y fué capaz depermanecer residente en memoria de los ordenadores infectados para asíinfectar otros ejecutables.¿Porqué?: Lo que lo hizo tan peligroso fuéque en poco tiempo afectó muchos ordenadores, podía reescribir datos enel disco duro y dejarlo inoperativo.Curiosidades: CIH fué distribuidoen algun que otro importante software como un Demo del juego deActivision “Sin”. Melissa (1999)Daño Estimado: 300 a 600 millones de dólares Localización: Un Miercoles 26 de Marzo de 1999, W97M/Melissa llegóa ser portada de muchos rotativos alrededor del mundo. Una estimaciónasegura que este scrip afecto del 15% a 20% de los ordenadores delmundo.Curiosidades: El virus usó Microsoft Outlook para enviarseasimismo a 50 de los usuarios de la lista de contactos. El mensajecontenía la frase, “Here is that document you asked for…don’t showanyone else. ;-),” y venía acompañado por un documento Word adjunto, elcual fue ejecutado por miles de usuarios y permitieron al virusinfectar los ordenadores y propagarse a traves de la red. ILOVEYOU (2000)Daño Estimado: 10 a 15 billones de dólares Localización: Tambien conocido como “Loveletter” y “Love Bug”, estefue un scrip de Visual Basic con un ingenioso y irresistible caramelo Promesas de amor. Un 3 de Mayo de 2000, el gusano ILOVEYOU fuedetectado en HONG KONG y fué transmitido via email con el asunto“ILOVEYOU” y el archivo adjunto, Love-Letter-For-You.TXT.vbsDe igualmanera a Melissa se transmitio a todos los contactos de MicrosoftOutlook.¿Porqué?: Miles de usuario fueron seducidos por el asunto yclickearon en el adjunto infectado. El virus tambien se tomó lalibertad de sobrescribir archivos de musica, imágenes yotros.Curiosidades: Como Filipinas no tenía leyes que hablaran sobre laescritura de virus el autor de ILOVEYOU quedó sin cargos. Code Red (2001)Daño Estimado: 2.6 billones de dólares Localización: Code Red fue un gusano que infecto ordenadores porprimera vez el 13 de Julio de 2001. Fue un virulento bug porque suobjetivo era atacar a ordenadores que tuvieran el servidor (IIS)Microsoft’s Internet Information Server. El gusano era capaz deexplotar una importante vulnerabilidad de este servidor.Curiosidades:Tambien conocido como “Bady”, Code Red fue diseñado para el maximo dañoposible. En menos de una semana infectó casi 400.000 servidores y masde un 1.000.000 en su corta historia. SQL Slammer (2003)Daño Estimado: Como SQL Slammer apareció un sábado su daño ecónomico fue bajo. Sin embargo este atacó 500.000 servidores. Curiosidades: SQL Slammer, tambien conocido como “Sapphire”, datadel 25 de Enero de 2003 y su principal objetivo son servidores, elvirus era un archivo de 376-byte que generaba una dirección Ip demanera aleatoria y se enviaba asimismoa estas IPs. Si la IP corría bajoun Microsoft’s SQL Server Desktop Engine sin parchear podía enviarse denuevo a otras IPs de manera aleatoria.Slammer infectó 75,000ordenadores en 10 minutos. Blaster (2003)Daño Estimado: 2 a 10 billones de dolares, cientos de miles de ordenadores infectados. Localización: El verano de 2003 se dió a conocer Blaster tambienllamado “Lovsan” o “MSBlast”.El virus se detectó un 11 de Agosto y sepropagó rapidamente, en sólo dos días. Transmitio gracias a unavulnerabilidad en Windows 2000 y Windows XP, y cuando era activadoabría un cuadro de diálogo en el cual el apagado del sistema erainminente.Curiosidades: Oculto en el codigo de MSBLAST.EXE había unoscuriosos mensajes:“I just want to say LOVE YOU SAN!!” and “billy gateswhy do you make this possible? Stop making money and fix yoursoftware!!”“Solo quiero decir que te quiero san!!” y “billy gates¿Porqué haces posible esto? para de hacer dinero y arregla tusoftware!!” obig.F (2003)Daño Estimado: De 5 a 10 billones de dólares y más de un millón de ordenadores infectados. Localización: Sobig tambien atacó en Agosto de 2003 un horrible mesen materia de seguridad. La variante mas destructiva de este gusano fuéSobig.F, que atacó el 19 de Agosto generando mas de 1 millón de copiasde él mismo en las primeras 24 horas.Curiosidades: El virus se propagóvía e-mail adjunto archivos como application.pif y thank_you.pif.Cuando se activaba se transmitía.El 10 de Septiembre de 2003 el virusse desactivó asimismo y ya no resultaba una amenaza, Microsoft ofrecióen su día 250.000$ a aquel que identificara a su autor. Bagle (2004)Daño Estimado: 10 millones de dólares y subiendo. Localización: Bagle es un sofisticado gusano que hizó su debut el18 de Enero de 2004.El código infectaba los sistemas con un mecanismotradicional, adjuntando archivos a un mail y propagandose el mismo.Elpeligro real de Bagle es que existen de 60 a 100 variantes de él,cuando el gusano infectaba un ordenador abría un puerto TCP que erausado remotamente por una aplicación para acceder a los datos delsistema.Curiosidades: La variante Bagle.B fue diseñada para detenerseel 28 de Enero de 2004 pero otras numerosas variantes del virus siguenfuncionando. MyDoom (2004)Daño Estimado: Realentizo el rendimiento de internet en un 10% y la carga de páginas en un 50%. Localización: Durante unas pocas horas del 26 de Enero de 2004,MyDoom dió la vuelta al mundo. Era transmitido vía mail enviando unsupuesto mensaje de error aunque tambien atacó a carpetas compartidasde usuarios de la red Kazaa.Curiosidades: MyDoom estaba programado paradetenerse despues del 12 de Febrero de 2004. Sasser (2004)Daño Estimado: 10 millones de dólares Localización: 30 de Abril de 2004 fué su fecha de lanzamiento y fuesuficientemente destructivo como para colgar algunas comunicacionessatelites de agencia francesas.Tambien consiguió cancelar vuelos denumeros compañias aéreas.Curiosidades: Sasser no era transmitido víamail y no requería usuarios para propagarse. Cada vez que el gusanoencontraba sistemas Windows 2000 y Windows Xp no actualizados este erareplicado, los sistemas infectados experimentaban una graninestabilidad.Sasser fué escrito por un joven aleman de 17 años quepropago el virus en su 18 cumpleaños. Como el escribió el código siendoun menor salió bien parado aunque fue declarado culpable de sabotageinformático. ¿ Y que le habrá pasado a los hosts de taringa?

0
0
Imagenes&Frases bludas/retoricas! xd Seguro no las viste
Imagenes&Frases bludas/retoricas! xd Seguro no las viste
HumorporAnónimo3/26/2011

Sacadas de: Megustafotos.com.ar

18
4
2
29 Cosas que Seguro hiciste! [o te pasaron] [Leer info]
HumorporAnónimo4/2/2011

@Julietitah 1: Que se te caiga el chicle cuando estás hablando... Y no sabes como hacer para disimularlo... 2: Marcar 2 veces el mismo numero despues que te dijeron: -No, equivocado- 3: Chocarte con un cartel, poste, arbol, etc mientras caminas xD ejemplo: 4: Golpearte con un vidrio o puerta transparente. 5: Acordarte de algo divertido y reirte solo/a Y te miran asi... Pero cuando lo contás no tiene sentido... X2 6: Mandar un SMS a la persona equivocada lo peor. 7: Estar de mal humor y que alguien a tu lado valla asi: ¬¬ 8: Ponerte el zapato derecho en el pie izquierdo (Y biseversa) 9: Abrir al revés la caja de fosforos Y después tener que levantarlos ¬¬ 10 Abrir el bidet para ver hasta donde llega el chorro 11: Jugar con fuegoo... o hacerle esto a un amigo 12 Ahogarte con tu propia saliva hasta quedar rojo 13 Dormirte en clase. traabajo, colectivo, etc. xD 14 Babearte de la nada 15 Hacer pelotudeses mientras vas en el auto con amigos 16 Pegarle asi a tu hermanito/a 17 Hacerte el capo tirandote de 10 m. al agua y FAIL te pasa esto.. 18 Tus viejos dejan de pagar internet 19 Quien no se quiso hacer el BARMAN alguna vez? 20 Te hartás de que tu vieja, hermana, tia, etc. Hable por telefono y te dan ganas de hacer esto: 21 Encontrarte a un conocido donde MENOS lo esperabas 22 Estar en el mostrador, olvidarte de lo que ibas a comprar y decir: "eeehh,, dame un chicle " xD 23 Que te peguen un pelotazo en la cara ¬¬ 24 Te quisiste vengar y te salió mal. FAIL. Te quedas con toda la bronca ¬¬ . 25 Te quemas la lengua y no sabes como disimular, despues te duele como la puta madre y no te deja sentir el gusto de la comida ¬¬ 26 Conocés un chico/a por chat, por fotos parece lindo/a pero cuando la/o vas a conocer es UN BICHO. 27 Hablar a alguien al telefono fijo y decirle: ¿Donde estás? 28 Querer hacer poses hot para la cam. y un FAIL vergonzoso 29 Haber llegado hasta este punto ... haber perdido tiempo... haberte reido por cada cosa que recordaste que hiciste.. y darte cuenta... que si te sentiste identificado con alguna de estas situaciones.. no te preocupes.. sos una persona normal... algunas veces estupido, o casi siempre, pero humano Y aqui va mi imagen preferida.. Contador de visitas in my post: Proximamente, la 2da parte.

100
0
Michaell Jackson y Frediee Mercury se encuentran en el cielo
Michaell Jackson y Frediee Mercury se encuentran en el cielo
HumorporAnónimo1/22/2010

Graba tus videos en con la Zx1 link: Disculpas por el link erroneo de hace instantes.

0
0
No bol.. Nunca te disfraces asi!
No bol.. Nunca te disfraces asi!
HumorporAnónimo1/22/2010

IMAGINTATE EN GUALEGUAYCHU ASI: jaja mirale las*********************************** Esto no va al tema... Pero los invito a ver un post que los puede ayudar Te fue mal en la vida? AQUI TENES LOS MEJORES CONSEJOS QUE TE PUEDEN AYUDAR

0
15
Laburo maquillando muertos xD buenisimo
Laburo maquillando muertos xD buenisimo
HumorporAnónimo2/7/2009

Registrate y eliminá la publicidad! EN LA MORGUE DE BRASIL, SE ESTÁ BUSCANDO A GENTE CON CORAJE SUFICIENTE PARA MAQUILLAR MUERTOS PAGAN $20.000 PESOS ARGENTINOS LA HORA! NO CREES? MIRA ESTE VIDEO Y ANDA A LA ENTREVISTA DE TRABAJO LINK

15
58
Cuentos que Si son cuentos - 10 Leyendas Urbanas
Cuentos que Si son cuentos - 10 Leyendas Urbanas
OfftopicporAnónimo2/25/2009

Bueno taringueros, anoche se me dió por contarme cuentos de terror, leyendas urbanas, etc. Con mis contactos del Msn y me gustaria compartirlas con ustedes. Son muy interesantes. ÍNDICE: 1 - "La mujer del pasillo" ► UN GRUPO DE AMIGOS REUNIDOS PARA JUGAR A LA OUIJA RECIBEN UNA VISITA INSOSPECHADA QUE LES CAMBIARÁ LA VIDA. 2 - "El bosque de los suicidas" ► UN TEMOROSO CONDUCTOR ES SOLICITADO POR UNA PAREJA DE JÓVENES MIENTRAS ATRAVIESA UNA ZONA CONOCIDA POR SUS SUICIDIOS. 3 - "No solo los perros lamen" ► EL RELATO DE LA DESGRACIADA HISTORIA QUE ENVIÓ A UNA NIÑA DE 9 AÑOS AL MANICOMIO. 4 - "La última fechoría del loco de Ciempozuelos" ►LA TRÁGICA HISTORIA QUE LE SUCEDIÓ A UNA PAREJA DE NOVIOS CUANDO VOLVÍAN DE FIESTA. 5 - "Misterioso accidente en Santo Domingo" ►RELATO DE LOS HECHOS SUCEDIDOS A UN MATRIMONIO DURANTE UN VIAJE EN LA ISLA. 6 - "La niña y las monedas de oro" ► LA EXTRAÑA HISTORIA DE UNA NIÑA DESAPARECIDA EN UN VIEJO CASERÓN EN CÓRDOBA. 7 - "La autopista fantasma" ►RELATO DE UNA HISTORIA SORPRENDENTE SUCEDIDA EN EL TRAYECTO ENTRE BALTIMORE Y NUEVA YORK. 8 - "Tres niños en una tumba" ►TRES NIÑOS QUE JUGABAN EN UN ATAUD SON ENTERRADOS VIVOS EN UN PEQUEÑO PUEBLO DEL INTERIOR. 9 - "El perro de lucifer" ►EN UNA FÁBRICA DE MAR DE PLATA SE SUCEDEN EXTRAÑOS SUCESOS QUE TIENEN EN VILO A LOS EMPLEADOS. 10 - "El trágico fin de la enfermera" ►EN UNA FÁBRICA DE MAR DE PLATA (ARGENTINA) SE SUCEDEN EXTRAÑOS SUCESOS QUE TIENEN EN VILO A LOS EMPLEADOS. 1 - "La mujer del pasillo" Esta es mi historia: Una noche de Halloween, por hacer algo de miedo, jugamos a la Ouija, cosa de la que siempre me arrepentiré. La noche era fría, en el ambiente se notaba un aroma extraño, no sé definirlo con palabras; unos amigos y yo buscamos una vieja Ouija que mi familia siempre ha tenido guardada... Era de mi bisabuela, la cual había muerto cuando yo aún no había nacido, y siempre había querido conocerla. Mis amigos hacían eso por diversión, yo por un fin, puesto que quería hablar con mi bisabuela. La sesión comenzó, entre risas mis amigos bromeaban, yo estaba muy serio, concentrado, pero ellos no lo notaron, hasta que cayó un rayo que iluminó toda la habitación oscura, seguido de un trueno, que estremeció hasta el último de mis huesos. Asustados por el rayo, mis amigos, se quedaron en silencio, como yo, concentrándose, de repente, el puntero de la Ouija comenzó a moverse. Preguntamos al unísono, quién era, pero no respondió. El puntero se movía sin cesar de un lado para otro, sin formar palabras. Al final paró, y lentamente, formó las siguientes palabras: "Estoy yendo a por vosotros". Llamaron a la puerta, pero nadie se atrevió a abrirla, sólo oímos la voz de quien llamaba: Era una mujer, que estaba en el pasillo y gritaba por entrar a mi habitación. El cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo. La mujer gritaba desesperada, la puerta iba a caer, así que empujamos la cama para atrancarla. La mujer cada vez más desesperada, gritaba mi nombre. Yo tuve el impulso de abrir la puerta, pero me contuve, esos gritos eran desesperados. Entonces me di cuenta: Era mi bisabuela; algo me lo decía, aunque no podía explicar cómo lo sabía. Me lancé a abrir la puerta, quería verla, tenía que verla, pero mis amigos me agarraron. Los gritos cesaron, una de mis amigas, tuvo un ataque de nervios. Nos acercamos a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no nos acercáramos. Nos quedamos de piedra. La mujer del pasillo comenzó a gritar de nuevo: "¡Os lo advertí, y no me hicisteis caso, ahora moriréis!". Mi amiga comenzó a moverse de un lado a otro, diciendo que nos mataría. Intentamos abrir la puerta pero no pudimos. Los gritos volvieron a cesar, conseguimos abrir la puerta, yo salí primero, pero se cerró detrás de mí. Oí los gritos aterrorizados de mis amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla. Escribo mi historia, cuarenta y cinco años después de que ocurriera, pues acabo de salir de la cárcel, culpado por el asesinato de mis amigos, los cuales encontré muertos cuando conseguí abrir la puerta de mi habitación. 2 - "El bosque de los suicidas" Una noche un hombre iba atravesando por un bosque, donde había ocurrido muchos casos de suicidio. El bosque era tan enorme que apenas se encontraban los restos. El hombre iba en coche, y con un poco de miedo, ya que conocía la fama que tenía ese bosque. "Dios mío, no me extraña que vengan aquí a suicidarse, esto está más perdido que... eh, ¿qué es eso?" Notó que había algo en la carretera y cuando estaba ya cerca vio que era una pareja tendida en el suelo. La chica no se movía pero el chico estaba haciendo señal pidiendo ayuda. El hombre se bajó del coche y le preguntó: "¿Qué os ocurre, en un sitio como aquí?" "...Vinimos a suicidarnos... Nosotros queríamos casarnos, pero nuestros padres no nos permitieron por eso vinimos aquí, pero estoy arrepentido, por favor llévanos a algún hospital..." El hombre llevó al coche a la chica que no se movía y le ayudó al chico a subir. Corrió todo lo que podía hasta llegar a un hospital más cercano mientras oía la voz del chico..."¿Está lejos el hospital?...Por favor dese prisa..." El coche llegó al hospital. "¡¡Socorro, por favor, hay dos que están muy grave!!" El hombre explicó todo lo que había pasado mientras sacaban a los dos de su coche. Parecía que el chico había perdido el conocimiento. El hombre tuvo que esperar un buen rato hasta que salió el médico que examinaba a los dos. "Doctor, ¿cómo están? ¿Se salvará la vida?" "Siéntese... Vamos a ver, según lo que explicó los encontró en el bosque, ¿verdad?" "Sí" "¿Hace cuánto tiempo?" "Hará.. como una hora o un poco más..." "Y dice que habló con el chico." "Sí, la chica no estaba consciente pero el chico me explicó lo que pasó y todo el camino me estaba diciendo que corriera, que me diera prisa." "Es que... es muy extraño... Los he examinado y los dos están muerto por lo menos desde hace 5 horas..." 3 - "No solo los perros lamen" La citada historia le sucedió a una niña de 9 años, hija única de padres de gran influencia en la política local; esta niña tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña normal con buena educación, pero con una soledad incomparable. Sus padres solían salir a fiestas de caridad y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola. Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande (esto para que cuidase a la niña cuando creciera), pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Una noche como cualquier otra los padres fueron a despedirse de la niña; el perro, ya acostumbrado a dormir con la niña, se postraba abajo de la cama. Los padres se fueron y pronto la niña se sumió en un sueño profundo, ya aproximadamente como a las 2:30 de la madrugada, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Entonces, temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese (era como un código entre ella y el perro) y lo hizo y entonces ella se tranquilizó y durmió otra vez. Cuando ella se despertó por la mañana descubrió algo espantoso: En el espejo del tocador había algo escrito con letras rojas. Cuando se acercó, vio que era un rastro de sangre que decía así: "NO SÓLO LOS PERROS LAMEN". Entonces dio un grito de terror al ver a su perro crucificado en el suelo de su habitación. Se dice que cuando los padres la encontraron ella no hablaba de otra cosa más que de "¿quién me lamió?" y decía el nombre de su perro, se volvió loca y hasta la fecha está en un manicomio y sus padres, tratando de olvidar lo que hallaron en el cuarto y a su hija, se fueron al extranjero. Y la incógnita más grande es: según los que fueron a investigar al cuarto de la niña, el perro ya estaba muerto, es decir crucificado en el suelo, desde hace horas. ¿Quién le lamió la mano a la niña debajo de la cama? 4 - "La última fechoría del loco de Ciempozuelos" En Ciempozuelos hay un famoso manicomio al cual van a parar individuos de todas partes de España con todo tipo de problemas mentales, algunos de ellos son realmente peligrosos. Un sabado por la tarde corria por el pueblo el rumor de que se habia escapado del manicomio un "loco" de los mas transtornados y peligrosos. Esa misma noche, una pareja de enamorados de un pueblo vecino y a punto de casarse, se disponia a volver a casa despues de una noche de juerga. A un par de kilometros de su casa el coche se les queda sin gasolina y se detiene en el arcen de la carretera. Despues de estar un tiempo esperando a que alguien les pudiese socorrer sin fortuna, el novio decide acercarse a por una lata de gasolina ya que la gasolinera estaba cerca, quedandose la novia al cuidado de el coche. Habian pasado ya 2 horas, el novio aun no habia regresado y estaba ya muy nerviosa cuando de repente comienza a escuchar unos sonidos fuertes, secos y entrecortados en el techo del coche, como si lo estuviesen aporreando. Aterrorizada, decide salir corriendo del coche y cuando esta un tanto alejada gira la cabeza y observa que sobre el coche hay una persona dando golpes sobre el techo con una cabeza humana: LA DE SU NOVIO. A partir de esa noche la chica cayo en una profunda crisis nerviosa que no superó y fue internada en el manicomio, donde aun permanece. Esa misma noche, un par de horas mas tarde, la Guardia civil de Ciempozuelos detuvo al "loco" que se habia escapado con las manos y la ropa completamente empapada en sangre... 5 - "Misterioso accidente en Santo Domingo" "Mis padres hicieron hace poco 25 años de casados. Para celebrarlo se fueron de viaje a Santo Domingo con unos tíos míos. En el hotel el guía turístico les dijo que si se encontraban a alguna persona malherida que no se pararan nunca a ayudarle por si algún familiar los veía y creía que habían sido ellos y podía vengarse allí mismo. El caso es que un día mis tíos alquilaron un coche para dar una vuelta y mis padres se quedaron el hotel. Cuando mis tíos volvieron al hotel estaban blancos como la leche. En la carretera se habían cruzado con un hombre que estaba todo lleno de sangre y pedía ayuda. Como el del hotel les dijo que no pararan y que llamaran a la poli pues ellos siguieron. Pero a unos pocos metros decidieron dar la vuelta. Cuando llegaron al lugar donde le habían visto el hombre ya no estaba. Se bajaron del coche y miraron. La carretera acababa en un barranco y allí había un coche volcado con alguien dentro. Cuando se acercaron vieron que dentro del coche había una mujer que estaba muerta y el hombre que antes habían visto en la carretera. Lo más extraño es que el coche estaba boca abajo y el hombre estaba en el asiento del conductor y con el cinturón bien puesto. Cómo llegó hasta allí es algo inexplicable." 6 - "La niña y las monedas de oro" Esta historia es muy conocida en Córdoba, pues existe una antigua casa del centro de las ciudad que se dice está encantada y cuenta que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio. Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba los cuartos, enormemente largo y oscuro, lleno de cuadros y enlosado. Al final del pasillo la niña vio lo que parecía un niño de su edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo. La niña no podía creerlo, lo que vió relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro. Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido. Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y sacarían las monedas hasta acabarlas. Todas las noches la niña,que por su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna. Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos de apagarse, la criada le dijo a la niña que saliera del hueco, que ya tenían dinero de sobra. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la niña dentro. La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que repiten noche tras noche en el pasillo \"Por favor...socorro...sacadme de aquí...\". Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta... 7 - "La autopista fantasma" La carretera principal que va de Baltimore a Nueva York al llegar al kilómetro 12 se cruza con una importante autopista. Se trata de un cruce muy peligroso, y en muchas ocasiones se ha hablado de construir un paso subterráneo para evitar accidentes, aunque todavía no se ha hecho nada. Un sábado por la noche, un prestigioso doctor neoyorkino -del que evitaremos reproducir su nombre-, regresaba a su casa después de asistir a una sala de fiestas country. Al llegar al cruce redujo la velocidad y se sorprendió al ver a una deliciosa jovencita, vestida con un traje largo, de fiesta, haciendo auto-stop. Frenó de golpe y le hizo una señal para que subiera a la parte trasera de su descapotable. - El asiento de delante está lleno de palos de golf y de paquetes -se disculpó. Y a continuación le preguntó: - Pero, ¿qué está haciendo una chica tan joven como tú sola a estas horas de la noche? - La historia es demasiado larga para contarla ahora -dijo la chica. Su voz era dulce y a la vez aguda, como el tintinear de los cascabeles de un trineo. - Por favor, lléveme a casa. Se lo explicaré todo allí. La dirección es North Charles Street, número XXXX. Espero que no esté muy lejos de su camino. El doctor refunfuñó y puso el coche en marcha. Cuando se estaba acercando a la dirección que le indicó ella, una casa con las contraventanas cerradas, le dijo: - Ya hemos llegado. Entonces se giró y vio que el asiento de atrás estaba vacío. - ¿¡Qué demonios...!? -murmuró para sí el doctor. La chica no se podía haber caído del coche, ni mucho menos haberse desvanecido. LLamó repetidas veces al timbre de la casa, confuso como no lo había estado en toda su vida. Después de un largo tiempo de espera, la puerta se abrió y apareció un hombre de pelo gris y aspecto cansado que lo miró fijamente. - No sé como decirle qué cosa más sorprendente acaba de suceder -empezó a decir el doctor-, una chica joven me dió esta dirección hace un momento. La traje en coche hasta aqui y... - Sí, sí, lo sé -dijo el hombre con aire de cansancio-, esto mismo ha pasado otras veces, todos los sábados por la noche de este mes. Esa chica, señor, era mi hija. Murió hace dos años en un accidente automovilístico en ese mismo cruce donde usted la encontró... 8 - "Tres niños en una tumba" Esta terrible historia sucedió en uno de estos pequeños pueblos del interior en los que la mayoría de sus habitantes son viejos y tan sólo hay 5 ó 6 niños. Precisamente, varios de estos niños estaban jugando una tarde al escondite, en los alrededores de la vieja iglesia y el cementerio. La fatalidad hizo que tres de los niños se escondieran en un ataud que había preparada para enterrar a un anciano esa misma tarde. Los niños se quedaron allí mucho rato y al final se quedaron traspuestos. Se despertaron oyendo golpes sobre la tumba. PUM...PUM...PUM... Uno de ellos al final intentó abrir la tumba, pero un gran peso había encima... eran cerca de 100 kilos de tierra. Los niños fueron enterrados vivos, y esto se supo porque alguien encontró al viejo en una urna de cristal y pensó: Si el muerto está aquí, y la tumba pesaba algo..., ¿a quién hemos enterrado? Se sacó la tumba rápidamente y allí estaban los tres niños, agarrados de la mano y asfixiados... 9 - "El perro de lucifer" Se dice que hay una fábrica en un barrio precario en la ciudad de Mar de Plata, en Argentina, en la cual suceden muchos hechos extraños. Detrás de la fábrica hay un descampado y muchas veces por la noche se suelen ver duendes o nenes que corren y desaparecen, y lo más tenebroso de todo viene ahora... Esta fábrica reporta un desaparecido por año, especialmente entre los serenos que la vigilan. Por la noche, cuando el sereno cuida la fábrica, suele escuchar silbidos y hasta respiraciones cerca. Una vez corrió el rumor de que uno de los empleados por la noche mientras vigilaba el lugar al sentir un gruñido se asomó por la ventana y vio un perro gigante, así como un caballo, y que no se va a olvidar nunca de los ojos rojos de este. Dicen que el dueño hizo un pacto con el diablo y desde ahí nunca más le robaron, pero a cambio él debe entregar un alma por año, o sea la de un empleado. Este perro es supuestamente una bestia enviada por el mismo Satanás para evitar los siniestros, dado que es un barrio extremadamente peligroso. 10 - "El trágico fin de la enfermera" Cuenta la leyenda que hace muchos años una bella enfermera se preparaba a contraer nupcias con un joven médico, ambos trabajaban en el hospital Arzobispo Loayza, de Lima, la capital peruana. La fecha de la boda estaba cerca y el novio viajó a su ciudad natal para invitar a sus familiares. En el trayecto ocurrió un accidente de tráfico en el cual el apuesto médico perdió la vida. Al enterarse de la noticia la bella enfermera que se encontraba de guardia en una fría noche limeña, decidió suicidarse. Por aquella época, el hospital se estaba implementando de nuevos pabellones, con lo cual tenía maquinaria de construcción de la época. La enfermera que trabajaba en una segunda planta decidió tirarse al vacío y así acabar con su vida; así sucedió y con tal coincidencia cayó sobre unos hierros que acababan en punta, los cuales le quitaron la cabeza literalmente. Allí quedó muerta la bella joven enfermera sin cabeza. Pasado el tiempo, aún se le ve caminar por los pabellones de dicho hospital. Algunos pacientes juran haber sido atendidos por una enfermera de traje blanco resplandeciente y capa de terciopelo azul, cuando en realidad ahora las enfermeras en el Perú no llevan capa azul... Algunas personas dicen no haber podido verle la cara, y desde esos fenómenos se ha creado la historia de la enfermera sin cabeza... Misterio, regreso del más allá. ¿Resignación a seguir con el trabajo de su vida?... Juzguen ustedes. THE END Bueno Eso fue todo espero que les haya gustado, estoy viendo si hago una 2da parte

50
0
Parodia de Romeo y Julieta Buenisimo!
Parodia de Romeo y Julieta Buenisimo!
ArteporAnónimo9/24/2010

Esta es una parodia de la conocida obra "Romeo y Julieta" , la encontre por ahi xD se llama "Romero y Julieta" y es del grandisimo autor Alejandro Dolina. Van a estar un tiempo para leerla pero está buenisima. GARANTIZADO que se rien. xD Ahi va... ROMERO Y JULIETA 1460. La ciudad de Verona está dividida por el odio entre dos familas. Los Capuletto y los Montesco. Es un odio ancestral. Atávico. El primogénito de la familia Montesco es un joven ingenuo y casto con muy poca experiencia que siente por primera vez en la vida, el llamado del amor. Una mañana, preocupado, Romero Montesco visita a su confesor, Fray Lorenzo. [Fray Lorenzo] ¿Otra vez por aquí, Romero? Ya te has confesado la semana pasada. No vengo a confesarme, padre... He venido porque siento por primera vez en la vida el llamado del amor. [Fray Lorenzo] Ah... lo mismo dijiste cuando encontraste aquella chica de Mantua, y luego con la bailarina de Padua y más tarde con aquel mercenario Sarraceno. Eres demasiado soñador Romero... ¡Oh... sí padre!, pero esta vez es diferente, -¿Sabe?- El amor es maravilloso. [Fray Lorenzo] ¡Oh! Ten cuidado hijo con las tentaciones del demonio. Usted no es el más indicado, Padre, para hablar del demonio. ¿Acaso no sabe lo que dicen de usted en el pueblo? [Fray Lorenzo] No... ¿Qué dicen? Dicen que usted está poseido por el diablo. [Fray Lorenzo] ¿Eso dicen? Jajaja... eso no es verdad... mejor dicho, es verdad a medias. El diablo se ha apoderado de la mitad de mi persona. La otra mitad pertenece al señor, lo cierto es que a veces no puedo evitar que el diablo hable por mi... Es el famoso doble discurso, ¿sabes? No me importa... yo no me meto en la política. Necesito que me ayude padre... Me he enamorado de Julieta Capuletto... ¿Usted la conoce? [Fray Lorenzo] Oh... si... esa niña tan dulce la he tenido en mis propios Maldita zorra cómo me gustaria tenerla ahora en mis brazos. ¡Qué le sucede padre! [Fray Lorenzo] Nada... nada hijo nada... ¿Cómo puedo ayudarte? Usted es su confesor... entra y sale de la casa de los Capuletto cuando quiere. Háblele de mi... dígale que soy muy inteligente... [Fray Lorenzo] Oh... no puedo mentirle tan descaradamente, hijo. Tu eres poco más que un adoquín. ¡No es cierto padre! ¡A los 12 años ya pelaba las naranjas solo! ¡Sométame a una prueba de inteligencia! [Fray Lorenzo] No vale la pena, hijo... ¡Insisto! Estoy arto de que todos en la ciudad digan que tengo la inteligencia de un gusano... [Fray Lorenzo] Bueno, hijo, algunos gusanos tienen una cierta picardia. ¿Lo vé padre? Ya le decía que no soy ningún tonto. No soporto que me digan tonto... sería capaz de matar al que dudara de mi inteligencia. Vamos Padre, necesito demostrarlo. Hágame una prueba. [Fray Lorenzo] Bien hijo. ¿Cuántas manzanas eres capaz de comer en ayunas? Vamos padre... no hay manzanas en esta época. No trate de engañarme. [Fray Lorenzo] Esta bien... esta bien... ¿Cuántas nueces eres capaz de comer en ayunas? Digamos una diez nueces... [Fray Lorenzo] ¡Oh, no hijo! Después de la primera ya no estás en ayunas. Pasaré a otra pregunta. Si doy 5 pasos hacia adelante y 2 hacia atras, ¿Cuántos pasos he dado? Déjeme ver... 5 pasos... 2 pasos.... ¡Lo tengo! ¡3 Pasos Fray Lorenzo! ¡3 Pasos! [Fray Lorenzo] Oh, no hijo... 5 pasos más 2 pasos son 7 pasos... ¡No sea estúpido padre! ¡Ya basta de esto! Necesito que arregle una cita con Julieta... [Fray Lorenzo] No será fácil hijo... ¿Sabes? Ese amor sólo traería sangre y dolor. Los Capuletto y los Montesco se odian a muerte... Sí. Los Capuletto y los Montesco se odiaban. No pasaba un día sin que una familia concretara una ofensa en contra de la otra. [Niño Capuletto] ¡Padre! ¡Madre! ¡Los Montesco han manoseado a la abuela! [Sra. Capuletto] ¡Venganza! ¡Venganza! ... cada injuria era contestada con otra injuria... [Sr. Montesco] Padre mio... Los Capuletto han orinado en la puerta de calle [Sr. Montesco] ¡Venganza! ¡Venganza! ... el odio, engendraba el odio... [Niño Capuletto] ¡Madre! ¡Los Montesco le han enseñador palabrotas al perico! [Sra. Capuletto] ¡Venganza! ¡Venganza! ... Una verdarera guerra sin cuartel... [Sr. Montesco] ¡Padre! Los Capuletto andan poniendo apodos [Sr. Montesco] ¡Venganza! ¡Venganza! Pero pese a ese clima de odio y hostilidad los Capuletto se disponian a celebrar el cumpleaños de su hija Julieta con una gran fiesta de disfraces, lujo, buenas maneras y ostentación en el más fabuloso banquete que hubiera presenciado la ciudad en años. [Sr. Capuletto] ¿Qué le pasa caballero? ¿No le gustan los porotos? [Fray Lorenzo] Oh, no es eso Sr. Capuletto... es que no tengo voluntad. [Sr. Capuletto] Aja... Veo que me ha reconocido a pesar de mi disfraz de oso carolina... Usted tampoco está mal con ese disfraz de cura... [Fray Lorenzo] No estoy disfrazado... soy Fray Lorenzo. A propósito... la careta de su esposa es impresionante [Sra. Capuletto] No llevo careta... [Fray Lorenzo] ¡Oh! Cuánto lo siento señora... Dígame... ¿Dónde está su bella hija Julieta? [Sra. Capuletto] Allí, junto a aquella ventana... [Fray Lorenzo] ¡Oh... Qué buen disfraz de vikingo! [Sra. Capuletto] Ese es mi sobrino padre... Julieta está al lado, con un vestido rojo [Fray Lorenzo] ¡Oh, sí! Ahora la reconozco. Ese vestido le sienta perfecto a su virginal personalidad adolecente Y además se le ven todas las gambas a la guacha [Sr. Capuletto] ¡Fray Lorenzo! ¿Fray Lorenzo qué dice? [Fray Lorenzo] ¡Oh! Usted disculpe... ocurre que a veces... a veces no soy yo. [Sra. Capuletto] ¡Oh! Mira esposo mio... mira a nuestra hija... observa como baila con ese enmascarado... ¿No te recuerda a nuestro primer baile? [Sr. Capuletto] ¡Cállate maldita perra... cada vez que me acuerdo lo que me haz hecho gastar en ésta estúpida fiesta me dan ganas de matarte! [Sra. Capuletto] Hay... Capuletto... ya no eres tan romántico como cuando eras joven... [Sr. Capuletto] ¡Cuando yo era joven tu no eras la estúpida cerda que eres ahora! [Sra. Capuletto] ¡Oh, mira esposo! ¿No te parece que ese joven está apretando demasiado a nuestra hija? Oiga joven... ¿No le parece que está apretando demasiado? ¿Joven? ¿Por qué no contesta? Oh... disculpa... estaba pensando, déjame hacerte una pregunta. ¿Cuántas nueces puedes comerte en ayunas? Pues unas... catorce... ¡Oh!... ¡Qué lástima!... Si decias diez tenia un chiste fabuloso para hacerte. De cualquier manera lo que queria decirte es que eres la más hermosa de las mujeres del mundo. Ay..... no diga esas cosas... no sea tonto... No soporto que me digan tonto una vez más... y, y... Oiga... ni siquiera sé su nombre ni he visto su nombre... dígame quíen es si quiere seguir hablando conmigo... No puedo revelar mi identidad en esta fiesta. Necesito verte a solas. ¡Ah! ¿Quién crees que soy? Bueno... creo que eres Julieta, la hija de los Capuletto... Estoy enamorado de ti, por favor necesito verte. Está bien... ven mañana a la noche a mi balcón y arrójame una pequeña piedra a la ventana entonces, yo saldré. Allí estaré [Sra. Capuletto] ¡Bueno! ¡Ha llegado la hora de quitarse las máscaras! ¡Oh! Debo irme ahora... debo irme... ¡Adiós Julieta! ¡Espera!... esa no es la salida... ¡Es el balcón! Luego de caer tres pisos, Romero se preparó para enfrentar el día más crucial de su vida, para enfrentar la dura prueba de conseguir el amor de Julieta. Decidió recurrir a un verdadero experto. Fray Lorenzo... sólo usted puede ayudarme... Tengo tanto miedo... [Fray Lorenzo] ¡Oh... no temas Romero...! Yo estaré a tu lado. Creo que este es el balcón... Deben estar todos durmiendo... [Fray Lorenzo] Si... ¿No dijo ella que le arrojaras una piedra? ¡Pues, hazlo! {Piedra a la ventana = ¡Strailait!} [Fray Lorenzo] Hummm algo se mueve dentro... una sombra... debe ser ella. Dile las fraces tiernas que te enseñe. Eh... baja... hermosa forma... hacerme inmortal con un beso... baja para que te ame y te estreche entre mis brazos... [Sr. Capuletto] Jamás me habían dicho cosas tan hermosas. ¡Enseguida bajaré! ¡Oh no! ¡Es el padre! Maldita sea. ¡Ahora tendré que besarlo! ¡Dios! ¡No quiero casarme con el padre! [Fray Lorenzo] No es necesario... dile que se trata de un error Oh, hermosa forma... se trata de un error... [Sr. Capuletto] Caramba... yo ya me había ilusionado... [Fray Lorenzo] Allí hay otra ventana... probemos alli {¡¡¡¡¡¡¡Strailait!!!!!!!} [Fray Lorenzo] ¡Idiota! ¿Cómo se te ocurre tirar un tremendo cascote! ¡Oh!... joven enmascarado... eres tu... Me ha reconocido padre... ¿Qué le digo? [Fray Lorenzo] Dile "No es fácil cantarle a una mujer hermosa" No es hermoso cantarle a una mujer fácil [Fray Lorenzo] ¡Al revés idiota! ¡Al revés idiota! ¿Cómo dice joven? [Fray Lorenzo] Dile que has venido a entregarle tu corazón He venido a entregarte mi corazón ... dime tu nombre desconocido ... Tu nombre desconocido [Fray Lorenzo] Quiere que le digas como te llamas Oh... me llamo Romero... ¿Qué significa Romero? ¿Acaso Romero es brazo, es pierna, es luna? Será lo que tu quieras, si eso permite nuestro amor [Fray Lorenzo] Oye Romero.... ¿De dónde haz sacado eso? Creo que lo escuche en una estúpida obra de teatro (*) ¿Cuál es tu apellido Romero? Mi apellido es.... ¡Montesco! Ahhhhhhh ¡Montesco! Montesco, si... Montesco Ese nombre es una mala palabra para mi familia. Sabes bien que nuestras familias están enemistadas desde hace 300 años, desde de aquel robo de la gallina... Sí... uno de tus antepasados robó una de nuestras gallinas... Querrás decir que uno de tus antepasados robó nuestra gallina. ¡Escucha zorra! Ninguna miserable Capuletto me acusará de ladrón [Fray Lorenzo] ¡Basta hijo la perderás con eso!... ¿Padre... qué hago? [Fray Lorenzo] Dile... dile que el amor es más fuerte ¿Cómo se le ocurre? ¿Cómo se le ocurre semejante estupides Fray Lorenzo? [Fray Lorenzo] Dile que te permita subir para estrecharla en tus brazos ¡Dile a esa perra que tendrá lo que busca! ¡Dile que haz traido a un amigo! ¡Vamos! Dile que traiga a su madre o su padre, lo mismo dá! ¡Padre! ¿Qué le sucede? ¡Quítate estúpido! ¡Quítate! ¡Yo subiré y le enseñaré que es un hombre! ¡Alla voy pequeña zorra! ¡Pon tus barbas en remojo! ¡Padre! ¡No deje que Lucifer hable por su boca! [Fray Lorenzo] ¡Oh! tienes razón... sube tu, hijo mio... Sí... pero que haré padre... [Fray Lorenzo] Pues... improvisa... cántale una canción... Ni en los tiempos dudosos de ayer Ni en el grís porvenir que aun no ve. No ha existido jamás un amor Como el que hoy siento yo por usted. Brillan las constelaciones. Su indiferencia estelar. Las estrellas no tienen pasiones. Las galaxias no saben amar. Júreme alguna cosa de amor Le prometo que todo es fugaz. Venga y vamos, Romero a espantar. Los fantasmas de la imnensidad Que se acobarde la ausencia cuando nos vea pasar Ay... Julieta querida... Ay... Romeo... Un amor como el nuestro no hay [Fray Lorenzo] Bien... bien... bravo... ahora... acercate ¿Qué quiere padre? [Fray Lorenzo] ¡No a mi idiota! ¡A ella! Bésala, eso es... quítale el vestido.. ahora hazla girar... eso es... córrete un poco que no veo... Oh... mi amor... Julieta y Romero se amaron y cayeron dormidos. A la mañana siguiente, fueron despertados por los pájaros ¿Qué pájaro es ese? Bueno... ya sabes... Debes irte amor mio... podría llegar mi padre... Papá Vino papá Vino papá Papá ¡Ay! Papá ¡Ay! Rajá ¡Ay! br>Te va a matar Me van a matar Rajá Rajá Es mi papá Es el papá Es mi papá Es el papá br>Es mi papá Es el papá Es mi papá Es el papá Papá Papá Papá Papá Papá Papá Rajá ¡Ay! Te va a matar Me van a matar Papá Rajá Mi dulce amor Me la van a dar. Rajá Por Dios Rajá Rajá de aca Me voy a pirar Llegó papá Rajá Me la van a dar Rajá de aca Rajá Aqui se va a armar Rajá Rajá Ay... Papá Vino papá Vino papá Me la van a pegar Papá Papá [Sra. Capuletto] ¡¡¡¡Ah!!!! ¡Capuletto mira esto! ¡Qué verguenza! Ha desonrado a nuestra hija [Sr. Capuletto] ¡Y en el balcón! Quizá alguien pudo verlos... [Fray Lorenzo] ¡Oh sí yo! Y estubo fantastico si yo les dijera... [Sra. Capuletto] No... no... esto es intolerable... ¡Mátalos a todos Capuletto! [Sr. Capuletto] Cállate perra, sé como manejar esta situación. ¡Máteme! He vivido todo. ¡Puedo morir tranquilo porque ya sé que cosa es el verdadero amor! [Sr. Capuletto] No... no te mataré... tengo un castigo peor para ti... Sufrirás toda la vida ja ja ja ja Sí. Capuletto tenia un castigo eterno para Romero... {Marcha nupcial} ¡Viva! ¡Vivan los novios! ¡Vivan los novios! Romero y Julieta se casaron. ¡Julieta ya llegué! 'scuchame stupido... ¿No ves que ensucias todo conesas patas? Claro... total, la que limpia es la burrrrrra... como se ve que estas acostumbrado a estar en la mugre... asi te crio tu madre ¡Con mi vieja no te metas que te surto! Claro... pegame... lo único que te falta es que me pegues... Dale, dale, pegame... te quedaste mudo... a ver? ¿Qué estás esperando? ¿Padre... qué hago? [Fray Lorenzo] Oye hijo... debes ser dulce con ella... ¡Ma si, matala! FUENTE Consejo: No te copes con el boton. xD

0
1
U
Una historia para llorar: "Los flacos dedos de la pobr
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/9/2008

Esto es un capítulo de una novela llamada "Mi Planta de naranja-Lima" que me gustaría compartir con ustedes. Al libro lo pueden descargar desde AQUI en DD espero que les guste. LOS FLACOS DEDOS DE LA POBREZA Cuando le conté mi problema a tío Edmundo, lo encaró con toda seriedad. —Entonces, ¿eso es lo que te preocupa? —Sí, eso. Tengo miedo de que, al mudar de casa, Luciano no venga con nosotros. —Crees que el murciélago te quiere mucho. . . —Sí, me quiere. . . —¿Desde el fondo del corazón? —Sin duda. —Entonces puedes estar seguro de que irá. Puede ser que demore en aparecer por allá, ¡pero un día descubre el lugar y aparece! —Ya le dije la calle y el número de la casa en donde vamos a vivir. —Pues entonces es más fácil. Si no puede ir, por tener otros compromisos, mandará a un hermano, a un primo, a cualquier pariente, y ni siquiera vas a notarlo. Sin embargo, yo todavía estaba indeciso. ¿Qué ganaba con darle el número y la calle a Luciano, si no sabía leer? Podía ser que fuese preguntando a los pajaritos, a los "tata Dios", a las mariposas. —No te asustes, Zezé, los murciélagos tienen sentido de orientación. —¿Tienen qué, tío? Me explicó lo que era el sentido de orientación, y quedé cada vez más admirado por su sabiduría. Resuelto mi problema, fui a la calle para contar a todo el mundo lo que nos esperaba: la mudanza. La mayoría de las personas grandes me decían con gesto alegre: —¿Así que se van a mudar, Zezé? ¡Qué bueno!... ¡Qué maravilla!... ¡Qué alivio!... El que no se extrañó mucho fue Biriquinho. —Menos mal que es en la otra calle. Queda cerca de aquí. Y aquello de que te hablé. . . —¿Cuándo es? —Mañana a las ocho, en la puerta del Casino Bangú. La gente dice que el dueño de la Fábrica mandó comprar un camión de juguetes. ¿Vas? —Sí que voy. Y llevaré a Luis. ¿Será posible que yo también reciba algo? —Claro que sí. Una porqueriíta de este tamaño. ¡O estás pensando que ya eres un hombre? Se puso cerca de mí y sentí que todavía era muy chico. Menor aún de lo que pensaba. —Bueno, algo voy a ganar. . . Pero ahora tengo que hacer. Mañana nos encontramos ahí. Volví a casa y anduve dando vueltas alrededor de Gloria. —¿Qué pasa, muchacho? —Bien que podías llevarme. Hay un camión que vino de la ciudad llenito de juguetes. —Escucha, Zezé. Tengo un montón de cosas que hacer. Planchar, ayudar a Jandira a arreglar la mudanza. Vigilar las cacerolas en el fuego... —También vienen un montón de cadetes de Realengo. Además de coleccionar retratos de Rodolfo Valentino, a quien ella llamaba "Rudy", y que pegaba en un cuaderno, tenía locura por los cadetes. —¿Dónde viste cadetes a las ocho de la mañana? ¿Quieres hacerme pasar por tonta, chiquilín? Ve a jugar, Zezé. Pero no me fui. —¿Sabes una cosa, Godóia? No es por mí, no. Pasa que le prometí a Luis llevarlo allá. Es tan chiquitito. Un chico de esa edad solamente piensa en la Navidad. —Zezé, ya dije que no voy. Y ésas son mentiras; lo que pasa es que tú quieres ir. Tienes mucho tiempo para recibir Navidades en tu vida... —¿Y si me muero? Morir sin haber recibido algo esta Navidad... —No vas a morirte tan pronto, mi amigo. Vas a vivir dos veces más que tío Edmundo o don Benedicto. Y ahora basta. Ve a jugar. Pero no fui. Me di maña para que ella a cada momento tropezara conmigo. Iba a la cómoda a buscar algo, y se encontraba conmigo sentado en la mecedora, pidiendo con la mirada. Porque pedir con la mirada tenía mucho efecto sobre ella. Iba a buscar agua en la pileta, y yo estaba sentado en el umbral de la puerta, mirando. Iba al dormitorio, a buscar piezas de ropa para lavar. Allí estaba, sentado en la cama, con las manos en el mentón, mirando... —Hasta que no aguantó más. —Bueno, basta. Zezé. Ya dije que no y no. Por amor de Dios, no termines con mi paciencia. Ve a jugar. Pero no me fui. Es decir, pensé que no me iba. Porque ella me agarró, me llevó afuera y me depositó en el fondo. Después entró en la casa y cerró la puerta de la cocina y de la sala. No me rendí. Me fui sentando delante de cada ventana por la que ella iba a pasar. Porque ahora comenzaba a limpiar la casa y a arreglar las camas. Se encontraba conmigo, espiándola, y cerraba la ventana. Acabó cerrando toda la casa para no verme. —¡Mujer de los mil diablos! ¡Parda de mal pelo! ¡Ojalá que nunca te cases con un cadete! ¡Ojalá que te cases con un soldado raso, de esos que no tienen ni un centavo para lustrarse las polainas! Cuando vi que realmente estaba perdiendo el tiempo, salí furioso y gané de nuevo el mundo de la calle. En la calle descubrí a Nardinho que jugaba con una cosa. Estaba en cuclillas, totalmente distraído. Me acerqué. Había hecho un carrito con una caja de fósforos y le había atado un abejorro tan grande como nunca lo había visto. —¡Caramba! —Es grande, ¿no? —¡Te lo cambio! —¿Por qué? —Si quieres fotos... —¿Cuántas? —Dos. —¡Qué gracia! Un bicho de éstos y me das solamente dos fotos... — Como ésos hay montones en la casa de tío Edmundo. —Por tres todavía te lo cambio. —Te doy tres, pero no puedes elegir... — Así no. Por lo menos quiero elegir dos. — Bueno. Le di una de Laura La Plante, que tenía repetida muchas veces. Y él eligió una de Hoot Gibson y otra de Patsy Ruth Miller. Guardé en mi bolsillo el abejorro y me fui. *** — Rápido, Luis. Gloria fue a comprar pan y Jandira está leyendo en la mecedora. Salimos escurriéndonos por el corredor. Y lo ayudé a "desaguar". —Haz bastante, que en la calle no se puede de día. Luego, en la pileta, le lavé la cara. Y después de lavar también la mía volvimos al dormitorio. Lo vestí sin hacer ruido. Le calcé los zapatitos. ¡Porquería de calcetines, no servían más que para complicarlo todo! Abotoné su saquito azul y busqué el peine. Pero su pelo no se asentaba; había que hacer algo. No contaba con nada en ningún rincón. Ni brillantina, ni aceite. Fui a la cocina y volví con un poco de grasa en la punta de los dedos. Restregué la grasa en la palma de la mano y la olí, primero. — No tiene olor. Acomodé los cabellos de Luis y comencé a peinarlos. Entonces su cabeza quedó linda; llena de rulos, parecía un San Juan con un carnerito sobre las espaldas. —Ahora te quedas ahí, parado, para no arrugarte. Me voy a vestir. Mientras me ponía los pantalones y la camisa blanca, miraba a mi hermano. ¡Qué lindo era! No había otro más lindo en Bangú. Me calcé las zapatillas de tenis, que tenían que durar hasta que fuese al colegio, el año siguiente. Continué mirando a Luis. Lindo y arregladito como estaba hasta podría ser confundido con el Niño Jesús, más crecidito. Apuesto a que va a ganar montones de regalos. Cuando lo miraran... Me estremecí. Gloria acababa de volver y colocaba el pan sobre la mesa. Los días que había pan, el papel hacía ese ruido. Salimos tomados de las manos y nos pusimos delante de ella. —¿No está lindo, Godóia? Yo lo arreglé. En vez de enojarse, se recostó en la puerta y miró hacia arriba. Cuando bajó la cabeza tenía los ojos llenos de lágrimas. —También tú estás lindo. ¡Oh! ¡Zezé!... Se arrodilló y apoyó mi cabeza sobre su pecho. —¡Dios mío! ¿Por qué la vida tendrá que ser tan dura para algunos?... Se contuvo y comenzó a arreglarnos prolijamente. —Te dije que no podría llevarlos, Zezé. Realmente, no puedo. Tengo tanto que hacer. Primero vamos a tomar café, mientras pienso alguna cosa. Aunque quisiese, ya no habría tiempo para que me vistiera. . . Puso nuestro tazón de café y cortó el pan. Continuaba mirándonos afligida. —Tanto trabajo para ganarse unas porquerías de juguetes ordinarios. Claro que tampoco pueden dar cosas muy buenas para tantos pobres como hay. Hizo una pausa y continuó: —Tal vez sea la única oportunidad. No puedo impedir que ustedes vayan. .. Pero, Dios mío, son muy chiquitos... —Yo lo llevo a él con cuidado. Lo llevaré de la mano todo el tiempo, Godóia. Ni siquiera es necesario cruzar la carretera Río-San Pablo. —Aun así es peligroso. —No lo es, y yo tengo sentido de orientación. Se rió, dentro de su tristeza. —¿Quién te enseñó eso, ahora? —Tío Edmundo. Dijo que Luciano lo tenía, y si Luciano, que es menor que yo lo tiene, yo lo tengo más... —Voy a hablar con Jandira. —Es perder el tiempo. Ella nos deja. Jandira solamente vive leyendo novelas y pensando en sus admiradores. No le importa. —Vamos a hacer lo siguiente: terminen con el café y nos vamos luego al portón. Si pasa gente conocida que va para ese lado le pido que los acompañe. No quise comer el pan para no demorar. Fuimos hacia el portón. No pasaba nadie, solamente el tiempo. Pero acabó pasando. Por allá venía don Pasión, el cartero. Saludó a Gloria, se quitó la gorra y se ofreció a acompañarnos. Gloria besó a Luis y después a mí. Conmovida preguntó sonriendo: —¿Y aquel asunto del soldado raso y las polainas. . .? —Son mentiras. No fue de corazón. Te vas a casar con un mayor de aviación lleno de estrellitas en el hombro. —¿Por qué no fueron con Totoca? —Totoca dijo que no iba para allá. Y que no estaba dispuesto a llevar "equipaje". Salimos. Don Pasión nos mandaba ir adelante e iba a entregar las cartas en las casas. Después apuraba el paso y nos alcanzaba. Volvía a repetir la acción, en seguida. Cuando llegamos a la carretera Río-San Pablo, nos dijo sonriente: —Hijos míos, estoy muy apurado. Ustedes están retrasando mi trabajo. Ahora vayan por ahí, que no hay ningún peligro. Salió, de prisa, con el paquete de cartas y papeles debajo del brazo. Pensé, rabioso: —¡Cobarde! Abandonar a dos criaturas en la carretera, después de haberle prometido a Gloria que nos llevaba. Tomé con más fuerza la mano de Luis y continuamos la marcha. El cansancio ya comenzaba a manifestarse en él. Cada vez disminuía más sus pasos. —Vamos, Luis. Ya estamos cerquita y hay muchos juguetes. Caminaba un poco más rápidamente y volvía a retrasarse. —Zezé, estoy cansado. —Te voy a alzar un poco, ¿quieres? Abrió los brazos y lo cargué un tiempo. ¡Pero vaya! ¡Pesaba como si fuese plomo! Cuando llegamos a la Calle del Progreso quien estaba bufando era yo. —Ahora caminas otro poquito. El reloj de la iglesia dio las ocho. —¿Y ahora? Había que estar allí a las siete y media. Pero no importa, hay mucha gente y van a sobrar juguetes. Traen un camión lleno. —¡Zezé, me está doliendo un pie. ! Me incliné: —Voy a aflojarte un poco el cordón y mejorará. Ibamos cada vez más despacio. Parecía que el Mercado no llegaba nunca. Y después todavía teníamos que pasar la Escuela Pública y doblar a la derecha en la calle del Casino Bangú. Lo peor de todo era el tiempo, que parecía volar a propósito. Llegamos allá muertos de cansancio. No había nadie. Ni parecía que hubiera habido distribución de juguetes. Pero la hubo, sí, porque la calle estaba llena de papel de seda arrugado. Los trocitos de papel coloreaban la arena. Mi corazón comenzó a inquietarse. Cuando llegamos, don Coquito estaba ya cerrando las puertas del Casino. Extenuado, le dije al portero: —Don Coquito, ¿ya se acabó todo? —Todo, Zezé. Ustedes llegaron muy tarde. Esto fue como un alud. Cerró media puerta y sonrió bondadosamente. —¡El año que viene tienen que venir más temprano, dormilones!. . . —No importa. Pero sí que importaba. Estaba tan triste y desilusionado que hubiese preferido morir antes de que sucediese aquello. —Vamos a sentarnos allí. Necesitamos descansar un poco. —Tengo sed, Zezé. —Cuando pasemos por lo de don Rosemberg pedimos un vaso de agua. Alcanza para los dos. Solamente en ese momento descubrió toda la tragedia. Ni habló. Me miró haciendo pucheros y con los ojos perdidos. —No importa, Luis. ¿Sabes? Voy a pedirle a Totoca que le cambie la cola a mi caballito "Rayo de Luna" para dártelo como regalo de Papá Noel. Pero continuó lloriqueando. —No, no hagas eso. Tú eres un rey. Papá dijo que te bautizó Luis porque era nombre de rey. Y un rey no puede llorar en la calle, frente a los demás, ¿sabes? Apoyé su cabeza en mi pecho y me quedé alisándole el cabello enrulado. —Cuando sea grande, voy a comprar un coche bonito como el de don Manuel Valadares. Ese del Portugués, ¿te acuerdas? Ese que pasó una vez delante de nosotros en la Estación, cuando estábamos saludando al Mangaratiba... Bueno, voy a comprar un cochazo lindo, lleno de regalos, y solo para ti... Pero no llores, que un rey no llora. Mi pecho explotó con enorme amargura. —Juro que lo voy a comprar. Aunque tenga que matar y robar... No era mi pajarito el que me comentaba eso, allá adentro. Debía ser el corazón. Solamente eso podía ser. ¿Por qué el Niño Jesús no me quería? El amaba hasta al buey y al burrito del pesebre. Pero a mí, no. Y él se vengaba porque yo era ahijado del diablo. Se vengaba de mí dejando a mi hermano sin su regalo. Pero Luis no merecía eso, porque era un ángel. Ningún angelito del cielo podía ser mejor que él. Y las lágrimas brotaron cobardemente de mis ojos. —Zezé, estás llorando... —En seguida pasa. Además, no soy un rey, como tú. Solamente soy una cosa que no sirve para nada. Un chico malo, bien malo... Apenas eso. *** —Totoca, ¿fuiste a la casa nueva? —No. ¿Y tú? —Siempre que puedo hago una corridita hasta allá. —Y eso, ¿para qué? —Quiero saber si Minguito está bien. —¿Y quién diablos es Minguito? —Mi planta de naranja-lima. —Le encontraste un nombre bastante parecido a ella. Eres único para encontrarles nombres a las cosas. Se rió y continuó afinando lo que sería el nuevo cuerpo de "Rayo de Luna". —¿Y estaba allá? —No creció nada. —Ni crecerá si andas espiándola todo el tiempo. ¿Se está poniendo linda? ¿Es así como querías el cabo? —Sí. Totoca, ¿por qué sabes hacer de todo, eh? Haces jaula, gallinero, vivero, cerca, cancela... —Eso es porque no todo el mundo nació para ser poeta de corbata de moño. Pero si realmente quisieras, aprenderías. —Me parece que no. Para eso es necesario tener "inclinación". Se detuvo un instante y me miró, entre riendo y reprobando aquella posible novedad de tío Edmundo. En la cocina estaba Dindinha, que había venido para hacer "rabanada" mojada en vino. Era la cena de Nochebuena. Le comenté a Totoca: —Y mira, hay gente que ni siquiera tiene eso. El tío Edmundo dio el dinero para el vino y para comprar las frutas para la ensalada del almuerzo de mañana. Totoca estaba haciendo el trabajo gratis, porque se había enterado de la historia del Casino Bangú. Por lo menos, Luis tendría un regalo. Una cosa vieja, usada, pero muy linda y que yo quería mucho. —Totoca. —Habla. —¿Y no voy a recibir nada, nada, de Papá Noel? —Pienso que no. —Hablando seriamente, ¿crees que soy tan malo como dice todo el mundo? —Malo, malo, no. Lo que pasa es que tienes el diablo en la sangre. —¡Cuando llega la Nochebuena, querría tanto no tenerlo! Me gustaría tanto que antes de morir, por lo menos una vez, naciese para mí el Niño Jesús en vez del Niño Diablo. —Quién sabe si a lo mejor el año que viene... ¿Por qué no aprendes y haces como yo? —¿Y qué haces? —No espero nada. Así no me decepciono. Ni siquiera el Niño Jesús es eso tan bueno que todo el mundo dice. Eso que el Padre cuenta y que el Catecismo dice... Hizo una pausa y quedó indeciso entre contar el resto de lo que pensaba o no. —¿Cómo es, entonces? —Bueno, vamos a decir que fuiste muy travieso, que no merecías un regalo. —Pero ¿Luis? —Es un ángel. —¿Y Gloria? —También. —¿Y yo? —Bueno, a veces..., tomas mis cosas, pero eres muy bueno. —¿Y Lalá? —Pega muy fuerte, pero es buena. Un día me va a coser mi corbata de moño. —¿Y Jandira? —Jandira tiene ese modo... pero no es mala. —¿Y mamá? —Mamá es muy buena; cuando me pega lo hace con pena y despacito. —¿Y papá? —¡Ah, él no sé! Nunca tiene suerte. Creo que debe haber sido como yo, el malo de la familia. —¡Entonces! Todos son buenos en la familia. ¿Y por qué el Niño Jesús no es bueno con nosotros? Vete a la casa del doctor Faulhaber y mira el tamaño de la mesa llena de cosas. Lo mismo en la casa de los Villas-Boas. Y en la del doctor Adaucto Luz, ni hablar... Por primera vez vi que Totoca estaba casi llorando. —Por eso creo que el Niño Jesús quiso nacer pobre sólo para exhibirse. Después El vio que solamente los ricos servían. . . Pero no hablemos más de eso. Hasta puede ser que lo que diga sea un pecado muy grande. Se quedó tan abatido que no quiso conversar más. Ni siquiera quería levantar los ojos del cuerpo del caballo que pulía. * * * Fue una comida tan triste que ni daba ganas de pensar. Todo el mundo comió en silencio, y papá apenas probó un poco de "rabanada". Ni siquiera había querido afeitarse. Tampoco habían ido a la Misa del Gallo. Lo peor era que nadie hablaba nada con nadie. Más parecía el velorio del Niño Jesús que su nacimiento. Papá agarró el sombrero y se fue. Salió, incluso en zapatillas, sin decir hasta luego ni desear felicidades. Dindinha sacó su pañuelo y se limpió los ojos, pidiendo permiso para irse en seguida con tío Edmundo. Y éste puso algún dinero en mi mano y en la de Totoca. A lo mejor hubiese querido dar más y no tenía. A lo mejor, en vez de darnos dinero a nosotros, desearía estar dándoselo a sus hijos, allá en la ciudad. Por eso lo abracé. Tal vez el único abrazo de la noche de fiesta. Nadie se abrazó ni quiso decir algo bueno. Mamá fue al dormitorio. Estoy seguro de que ella estaba llorando, escondida. Y todos tenían ganas de hacer lo mismo. Lalá fue a dejar a tío Edmundo y a Dindinha en el portón, y cuando ellos se alejaron caminando despacito, despacito, comentó: —Parece que están demasiado viejitos para la vida y cansados de todo... Lo más triste fue cuando la campana de la iglesia llenó la noche de voces felices. Y algunos fuegos artificiales se elevaron a los cielos para que Dios pudiera ver la alegría de los otros. Cuando entramos nuevamente, Gloria y Jandira estaban lavando la vajilla usada y Gloria tenía los ojos rojos como si hubiese llorado mucho. Disimuló, diciéndonos a Totoca y a mí: —Ya es la hora de que los chicos vayan a la cama. Decía eso y nos miraba. Sabía que en ese momento allí no había ya ningún niño. Todos eran grandes, grandes y tristes, cenando a pedazos la misma tristeza. Quizá la culpa de todo la hubiera tenido la luz del farol medio mortecina, que había sustituido a la luz que la "Light" mandara cortar. Tal vez. El reyecito, que dormía con el dedo en la boca sí era feliz. Puse el caballito parado, bien cerca de él. No pude evitar pasarle suavemente las manos por su pelo. Mi voz era un inmenso río de ternura. —Mi chiquitito. Cuando toda la casa estuvo a oscuras pregunté bien bajito: —Estaba buena la "rabanada", ¿no es cierto, Totoca? —No sé. Ni la probé. —¿Por qué? —Se me puso una cosa rara en la garganta que no me dejaba pasar nada... Vamos a dormir. El sueño hace que uno se olvide de todo. Yo me había levantado y hacía barullo en la cama. —¿Adonde vas, Zezé? —Voy a poner mis zapatillas del otro lado de la puerta. —No las pongas. Es mejor. —Las voy a poner, sí. A lo mejor sucede un milagro. ¿Sabes una cosa, Totoca? Quisiera un regalo. Uno solo. Pero que fuese algo nuevo. Solo para mí... Miró para el otro lado y enterró la cabeza debajo de la almohada. *** En cuanto me desperté llamé a Totoca. —¿Vamos a ver? Yo digo que hay algo. —Yo no iría a ver. —¡Pues sí voy! Abrí la puerta del dormitorio y, para decepción mía, las zapatillas estaban vacías. Totoca se acercó, limpiándose los ojos. —¿No te lo había dicho? Diversas sensaciones, entremezcladas, se acumularon en mi alma. Era odio, rebelión y tristeza. Sin poder contenerme exclamé: —¡Qué desgracia es tener un padre pobre!... Desvié mis ojos de las zapatillas hacia otras que estaban detenidas frente a mí. Papá se hallaba de pie, mirándonos. La tristeza había hecho enormes sus ojos. Parecía que habían crecido tanto, pero tanto, que cubrirían toda la pantalla del cine Bangú. Había en sus ojos una tristeza dolorida, tan fuerte, que aun queriendo llorar no lo hubiera logrado. Se quedó un minuto, que no acababa nunca, mirándonos; después pasó a nuestro lado, en silencio. Estábamos paralizados, sin poder decir nada. Tomó el sombrero que estaba sobre la cómoda y se fue de nuevo para la calle. Sólo entonces Totoca me tocó el brazo. —Eres malvado, Zezé. Malvado como una serpiente. Por eso es que... Calló emocionado. —No vi que estaba allí. —Malvado. Sin corazón. Sabes que papá desde hace mucho tiempo está sin empleo. Por eso ayer yo no podía tragar, mirando su rostro. Algún día vas a ser padre y entonces vas a saber lo que duele una hora de esas. Para colmo, yo lloraba. —Pero si no lo vi, Totoca, No lo vi. —Sal de mi lado. No sirves para nada. ¡Vete! Tuve ganas de salir corriendo por la calle y agarrarme llorando a las piernas de papá. Decirle que había sido muy malo, realmente malo. Pero continuaba quieto, sin saber qué hacer. Necesité sentarme en la cama desde allí miraba mis zapatillas, siempre en el mismo rincón, vacías. Vacías como mi corazón, que fluctuaba sin gobierno. —¿Por qué hice eso, Dios mío? Y precisamente hoy. ¿Por qué tenía que ser aun mas malo cuando ya todo estaba demasiado triste? ¿Con qué cara lo miraré a la hora del almuerzo? Ni la ensalada de frutas voy a conseguir que pase. Y sus grandes ojos, como pantalla de cine, estaban pegados a mí, mirándome. Cerraba los ojos y veía esos ojos grandes, grandes... Mi talón dio en mi caja de lustrar zapatos y tuve una idea. Tal vez así papá me perdonase tanta maldad. Abrí el cajón de Totoca y tomé en préstamo una lata más de pomada negra, porque la mía se estaba acabando. No hablé con nadie. Salí caminando, triste, por la calle, sin sentir el peso del cajoncito. Me parecía estar caminando sobre los ojos de él. Doliéndome dentro sus ojos. Era muy temprano y la gente debía estar durmiendo a causa de la Misa y de la cena. La calle estaba llena de chicos que exhibían y comparaban sus juguetes. Eso me abatió más todavía. Todos eran niños buenos. Ninguno de ellos haría nunca lo que yo había hecho. Paré cerca del "Miseria y Hambre", esperando encontrar algún cliente. El cafetín estaba abierto hasta ese día. No por nada le habían puesto aquel sobrenombre. A él llegaba gente en pijama, de chinelas, de zuecos, pero nunca con zapatos. No había tomado ni café y sin embargo no sentía hambre. Mi dolor era mucho mayor que cualquier apetito. Caminé hasta la Calle del Progreso. Di vuelta al Mercado. Me senté en la calzada de la panadería de don Rosemberg, y nada. El calor aumentó y la correa del cajoncito me hacía doler el hombro; fue necesario cambiarlo de posición. Sentí sed y fui a beber en el grifo del Mercado. Me senté en el umbral de la Escuela Pública, que en breve habría de recibirme. Dejé el cajoncito en el suelo y me desanimé. Recosté la cabeza en las rodillas, como un muñeco, y así me quedé, sin ganas de nada. Después escondí la cara entre las rodillas, cubriéndolas con mis brazos. Era mejor morir antes que volver a casa sin lo que pretendía. Un pie golpeó mi cajón y una voz conocida y amiga me llamó: —¡Eh!, lustrador, el que duerme no gana dinero. Levanté la cara sin creerlo. Era don Coquito, el portero del Casino. Puso un pie y primero le pasé la franela. Después mojé el zapato y lo sequé. Y luego comencé a pasar la pomada con todo cuidado. —Por favor, ¿puede levantar un poco el pantalón? Obedeció mi pedido. —¿Lustrando hoy, Zezé? —Nunca necesité tanto como hoy. —¿Y qué tal fue la Nochebuena? —Regular. Golpeé con el cepillo en el cajón y cambió de pie. Repetí la maniobra y entonces comencé a lustrar. Cuando terminé, golpeé en el cajón y retiró el pie. —¿Cuánto es, Zezé? —Dos cruzeiros. —¿Por qué solamente dos? Todos cobran cuatro. —Solamente cuando sea un buen lustrador podré cobrar tanto. Por ahora, no. Sacó cinco cruzeiros y me los dio. —¿No quiere pagarme después? No trabajé nada hasta ahora. —Quédate con el vuelto por ser Navidad. Hasta luego. —Felices fiestas, don Coquito. Quizá había venido a hacerse lustrar los zapatos por lo que sucediera tres días antes... Sentir el dinero en el bolsillo me dio cierto ánimo que no duró mucho; ya eran más de las dos de la tarde, la gente charlaba por las calles, ¡y nada! Nadie, ni para sacarles el polvo y soltar unas monedas. Me puse cerca de un poste de la Río-San Pablo, y de vez en cuando soltaba mi voz finita: —¡Se lustra, patrón! ¡Lústrese para ayudar a la Navidad de los pobres! Un coche de rico se detuvo cerca. Aproveché para gritar, sin ninguna esperanza. —Deme una manita, doctor. Aunque solo sea para ayudar a la Navidad de los pobres. La señora, bien vestida, y los niños sentados atrás, se quedaron mirándome, mirando. La señora se conmovió. —Pobrecito, tan chico y tan pobrecito. Dale algo, Arturo. El hombre me examinó con desconfianza. —Ese es un pícaro, y de los bien vivos. Está aprovechándose de su edad y del día. —Aunque así sea, yo le voy a dar. Ven acá, chiquito. Abrió la cartera y estiró la mano por la ventanilla. —No, señora, gracias. No estoy mintiendo. Solamente quien lo necesita mucho trabaja en Navidad. Tomé mi cajoncito, lo colgué en mi hombro y me fui caminando despacito. Ese día no sentía fuerzas ni Para tener rabia. Pero la puerta del coche se abrió y un niño echó a correr detrás de mí. —Toma. Te manda decir mi mamá que no cree que seas un mentiroso. Me puso otros cinco cruzeiros en el bolsillo y ni esperó que le agradeciera... Solamente escuché el rugido del motor que se alejaba. Ya habían pasado cuatro horas y yo continuaba con los ojos de papá martirizándome. Busqué el camino de vuelta. Diez cruzeiros no alcanzaban, pero en todo caso podría ser que el "Miseria y Hambre" me hiciese un precio más barato, o me permitiera pagar el resto otro día. En el rincón de una cerca me llamó la atención una cosa. Era una media negra y roja, de mujer. Me incliné y la recogí. Arrollé mi mano en ella y quedó finita. Guardé la media en el cajón, pensando: "Hará una linda cobra". Pero me enojé conmigo mismo. "Otro día. Hoy, de ninguna manera..." Llegué cerca de la casa de los Villas-Boas. La casa tenía un gran jardín y el piso todo de cemento. Sergito andaba por entre las plantas en una hermosa bicicleta. Apoyé la cara en la reja para espiar: Era toda roja y con rayas amarillas y azules. El metal deslumbraba, de tan brillante. Sergito me vio y se puso a hacer demostraciones. Corría, hacía curvas, daba frenadas que llegaban a chirriar. Entonces se me acercó. —¿Te gusta? —Es la bicicleta más linda del mundo. —Acércate más al portón, que la vas a ver mejor. Sergito era de la misma edad y grado que Totoca. Sentí vergüenza de mis pies descalzos, porque él usaba zapatos de charol, medias blancas y ligas de elástico rojo. En el brillo de los zapatos se reflejaba todo. Hasta los ojos de papá comenzaron a mirarme desde ese brillo. Tragué en seco. —¿Qué te pasa, Zezé? Estás raro. —Nada. De cerca todavía es más bonita. ¿Te la regalaron por la Navidad? —Sí. Bajó de la bicicleta para conversar mejor y abrió el portón. —Tuve muchísimos regalos. Una victrola, tres trajes, un montón de libros de cuentos, una caja de lápices de colores de las grandes. Una caja con juegos, un avión que mueve la hélice. Dos barcos con vela blanca. . . Bajé la cabeza y me acordé del Niño Jesús, al que solamente le gustaba la gente rica, como decía Totoca. —¿Qué pasa, Zezé? —Nada. —Y a ti, . . ¿te regalaron muchas cosas? Negué con la cabeza, sin poder responder. —Pero, ¿nada? ¿De verdad, nada? —Este año no tuvimos Navidad en casa. Papá todavía está sin empleo. —¡No es posible! ¿Así que ustedes no tuvieron castañas, ni avellanas, ni vino?. . . —Apenas "rabanada", que hizo Dindinha, y café. Sergito se quedó pensativo. —Zezé, si yo te convido, ¿aceptas? Estaba adivinando de qué se trataba. Pero, aun sin haber comido, no tenía deseos. —Vamos adentro. Mamá te hace un plato. Hay tantas cosas, tantos dulces... No me arriesgaba. Había sido muy maltratado en esos días. Más de una vez había escuchado: "¿No te dije Que no me traigas mocosos de la calle a casa?". —No, muchas gracias. —Está bien. Y si le pido a mamá que haga un paquete de castañas y otras cosas para que se lo lleves a tu hermanito, ¿lo llevas? —No puedo. Tengo que terminar de trabajar. Recién en ese momento Sergito descubrió mi cajoncito de lustrar, sobre el que me había sentado. —Pero nadie se lustra en Navidad... —Me pasé todo el día y solo conseguí ganar diez cruzeiros, y eso que cinco me los dieron de limosna. Todavía tengo que ganar dos más. —¿Para qué, Zezé? —No te lo puedo contar. Pero los necesito mucho. Se sonrió y tuvo una idea generosa. —¿Quieres lustrar mis zapatos? Te doy diez cruzeiros. —Tampoco puedo. No les cobro a los amigos. —¿Y si te los doy, es decir, si te presto los diez cruzeiros? —¿Y puedo demorar en pagarte? —Como quieras. Hasta puedes pagarme después en bolitas. —Así, sí. Metió la mano en el bolsillo y me dio una moneda. —No te aflijas, que recibí mucho dinero. Tengo la alcancía llena. Pasé la mano por la rueda de la bicicleta. —Es realmente linda. —Cuando crezcas y sepas andar te dejaré dar una vuelta, ¿está bien? —Bueno. * * * Me lancé en una carrera enloquecida hasta el cafetín de "Miseria y Hambre", zangoloteando el cajón de lustrar. Entré como un huracán, con miedo de que fuesen a cerrar ya. —Señor, ¿tiene todavía de aquellos cigarrillos caros? Tomó dos paquetes cuando vio el dinero en la palma de mi mano. —¿Esto no es para ti, verdad, Zezé? Una voz dijo, atrás: —¡Qué idea! ¡Un chico de esa edad! Sin darse vuelta, le contestó: —Porque usted no conoce a este cliente de cualquier cosa. —Es para papá. Sentía una enorme felicidad haciendo rodar las monedas en la palma de la mano. —¿Ese o éste? —Tú sabrás. —Pasé todo el día trabajando para comprarle a papá este regalo de Navidad. —¿De verás, Zezé? ¿Y él que te regaló? —Nada, pobre. Todavía está sin empleo, usted ya sabe. Se emocionó y nadie habló en el bar. —¿Cuál le gustaría más, si fuese para usted? —Los dos son lindos. Y a cualquier padre le gustaría recibir un regalo así. —Envuélvame éste, por favor. Hizo el paquete, pero estaba medio raro cuando me lo entregó. Como si quisiera decirme algo y no pudiera. Le entregué el dinero y sonreí. —Gracias, Zezé. —¡Que tenga felices fiestas!... Corrí de nuevo hasta llegar a casa. También había llegado la noche. Solamente en la cocina estaba encendida la luz del farol. Habían salido todos, pero papá estaba sentado a la mesa, mirando la pared vacía. Tenía el rostro apoyado en la palma de la mano, y el codo en la mesa. —Papá. —¿Qué, hijo? No había rencor alguno en su voz. —¿Dónde estuviste todo el día? Le mostré mi cajoncito de lustrar zapatos. Lo dejé en el suelo y metí la mano en el bolsillo para sacar mi paquetito. —Mira, papá, compré una cosa linda para ti. Sonrió comprendiendo todo lo que eso había costado. —¿Te gusta? Era el mejor. Abrió el paquete y aspiró el tabaco, sonriendo, pero sin conseguir decir nada. —Fuma uno, papá. Fui hasta el fogón para buscar un fósforo. Lo encendí, aproximándolo al cigarrillo que tenía en la boca. Me alejé para ver la primera bocanada. Y algo me pasó. Arrojé al suelo el fósforo apagado. Y sentí que estaba explotando. Destrozándome todo por dentro. Reventando ese dolor tan grande que me había amenazado todo el día. Miré a papá, su rostro barbudo, sus ojos. Solo pude decirle: —Papá... Papá... Y la voz fue consumiéndose entre lágrimas y sollozos. El abrió los brazos y me estrechó tiernamente: —No llores, hijito. Vas a tener que llorar mucho en la vida si continúas siendo un chico tan emotivo... —Yo no quería, papá... Yo no quería decir... eso. —Ya lo sé. Ya lo sé. Además, no me enojé porque en el fondo tenías razón. Me acunó un poco más. Después levantó mi rostro y lo secó con la servilleta que estaba allí cerca. —Así está mejor. Levanté mis manos y acaricié su cara. Pasé suavemente los dedos sobre sus ojos, intentando colocarlos en su lugar, sin aquella pantalla grande. Tenía miedo de que si no lo hacía esos ojos fueran a seguirme durante toda la vida. —Vamos a acabar mi cigarrillo. Todavía con la voz temblorosa de emoción, pude tartamudear: —Sabes, papá, cuando me quieras pegar nunca más voy a protestar... Puedes pegarme, no más... —Está bien. Está bien, Zezé. Me depositó en el suelo, junto con el resto de mis sollozos. Tomó un plato del armario. —Gloria te guardó un poco de ensalada de frutas. Yo no conseguía tragar. Se sentó y fue llevando hasta mi boca pequeñas cucharadas. —Ahora pasó, ¿no es cierto que sí, hijo? Hice que sí con la cabeza, pero las primeras cucharadas entraban en mi boca con gusto salado. El resto de mi llanto demoraba en pasar. YA SE QUE ES MUCHO PERO VALE LA PENA, MUCHAS GRACIAS POR SU TIEMPO

7
0
Coleccion de corpiños 2009 xD
Coleccion de corpiños 2009 xD
FemmeporAnónimo2/7/2009

Registrate y eliminá la publicidad! LA MEJOR COLECCION DE CORPIÑOS XD Buenisimos xD ya me voy a comprar el de las naranjas xD

0
34
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.