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La ciencia sopesa: ¿Existe el libre albedrío o somos esclavos de patrones cerebrales?. Nuestra capacidad para tomar decisiones podría en realidad estar determinada por fluctuaciones aleatorias en el 'ruido de fondo' eléctrico de nuestro cerebro, según un reciente estudio. Investigadores del Centro para la Mente y el Cerebro de la Universidad de California, en Davis, lograron predecir las decisiones de los participantes de un experimento, antes de que ellos las tomaran conscientemente. Los voluntarios fueron colocados frente a una pantalla y se les pidió que se concentraran en el centro de la misma. Cuando aparecía en la pantalla determinado símbolo, los sujetos tenían que tomar la decisión de si mirar a la derecha o a la izquierda, e informar a los investigadores de su decisión. Mientras tanto, los investigadores registraban la actividad eléctrica cerebral de los participantes. El símbolo aparecía a intervalos aleatorios, así que los participantes no podrían prepararse. link: https://www.youtube.com/watch?v=ln_FL3lkFW8 Los investigadores descubrieron que el patrón de la actividad cerebral segundos después de la aparición del símbolo les permitía predecir la decisión antes de que la tomaran los individuos. "Ese estado del cerebro justo antes de la aparición del símbolo determina si va a mirar a la derecho o a la izquierda", comentó Jesse Bengson uno de los autores del estudio, que ha sido publicado en la revista 'Journal of Cognitive Neuroscience'. "Aunque nuestras intenciones, deseos y objetivos determinan nuestra toma de decisiones, nuestro estudio ha revelado que el 'ruido neuronal' también influye en cualquier momento", dijo Bengsop.
Un tratamiento experimental que puede detener el proceso de envejecimiento de las ratas hasta el punto de rejuvenecerlas el equivalente a 40 años podría ser el primer paso para crear una medicina que retrase la llegada de la vejez en los humanos. El investigador de la Escuela Médica de Harvard David Sinclair ha dicho a la Asociación de Investigación Médica de Australia (ASMR por sus siglas en inglés) que el proceso de envejecimiento de los animales puede ser prevenido si se detecta en su fase temprana, informa el portal australiano Herald Sun. El profesor Sinclair planea empezar los ensayos clínicos en humanos en Australia y EE.UU. para confirmar la eficacia de la nicotinamida adenina dinucleótido (NAD), una coenzima que convierte la energía en elementos nutritivos aprovechables por las células. "La NAD es una coenzima que tienen todos los humanos en el organismo pero cuya cantidad disminuye con los años. Hemos supuesto que eso es lo que desata el proceso de envejecimiento, y el experimento consistió en suministrar a ratones de dos años un preparado que contenía NAD. Sorprendentemente, el proceso de envejecimiento se detuvo y resultó ser reversible", dice el profesor Sinclair a ASMR. David Singlair, medallista de la ASMR en 2014, insiste en que el objetivo del experimento no era lograr la inmortalidad, sino retrasar la vejez para que las personas mayores de 80 años pudieran llevar una vida activa. "Como investigadores hemos estudiado una enfermedad que dura toda la vida. ¿Qué pasa si vivimos una vida más larga? Pero es imposible prevenir la vejez totalmente, puesto que los procesos del organismo siguen su curso, especialmente los del cerebro".
Un rápido episodio de cambio climático como el que actualmente temen muchos políticos podría haber destruido la antigua civilización egipcia, sugiere un reciente hallazgo. Desde hace años los científicos debaten sobre qué es lo que llevó a la civilización egipcia al colapso hace más de 3.000 años, proponiendo hipótesis que abarcan desde guerras hasta una epidemia. Sin embargo, el reciente estudio de unos anillos de árboles encontrados en la madera del ataúd de Ipi-ha-ishutef y de unos barcos funerarios enterrados cerca de la pirámide de Sesostris III sugiere que cambios en los recursos e infraestructuras alimentarios pusieron fin a este mundo antiguo, informa 'The Daily Mail'. Las muestras de los anillos revelaron una pequeña e inusual anomalía después del año 2200 a. C., la cual, según una investigación paleoclimática, podría corresponder a un breve episodio de sequía. Stuart Manning, profesor de la Universidad de Cornell de Nueva York, supuso que este episodio climático podría haber tenido importantes consecuencias políticas: un cambio en el clima fue suficiente para alterar los recursos alimentarios y otras infraestructuras, lo cual probablemente llevó a la caída de civilizaciones como el Imperio acadio y el Antiguo Reino de Egipto. "Estamos exactamente en la misma situación que los acadios: si de repente algo alterara el modelo estándar de producción de alimentos en grandes áreas de EE.UU. nos encontraríamos ante un desastre", afirma. Además, añadió el científico, "este indicio muestra que el cambio climático no tiene por qué ser tan catastrófico como una Edad de Hielo para causar destrucción".

Como parte de una investigación científica en la década de los sesenta, a una mujer se le permitió tener relaciones sexuales con un delfín. Margareth Howe Lovatt fue una especialista en fauna marina que se atrevió a copular con uno de los animales más inteligentes del mundo. Todo ocurrió en el delfinario fundado por la NASA en las Islas Vírgenes, Estados Unidos, cuando en 1963, en el marco de una investigación científica, Margaret tuvo un encuentro muy cercano con los animales que no se había animado a revelar hasta ahora. "Fue con un delfín joven llamado Peter, que apenas estaba entrando en la adolescencia", explicó. Además, señaló que antes de tener intimidad con el delfín, primero hubo contacto físico previo para ver cómo reaccionaba. "A Peter le gustaba estar conmigo, se frotaba contra mi rodilla, pie o la mano. Para mi no era una situación incómoda", explicó. Para finalizar, indicó que a pesar de la dureza de la piel del delfín, fue una experiencia tan única que aún no encuentra palabras para describirla.
Un volcán es una formación geológica llena de lava en la superficie de la Tierra, que al acumular mucha presión arroja cenizas y lava. Una bomba nuclear es un arma explosiva creada por el hombre y diseñada para la destrucción y el caos. Pero, ¿qué sucedería si se combinara una de las creaciones más destructivas del ser humano con la naturaleza? El portal IFL Science ha consultado a Robin Andrews, un vulcanólogo de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, para averiguar qué sucedería si una bomba nuclear fuera lanzada en un volcán. En realidad, resulta que no pasaría nada especial: la bomba se derretiría en el magma sin iniciar una reacción nuclear. El experto argumenta que para desencadenar una reacción nuclear y crear una explosión catastrófica habría que detonar la bomba por encima de la boca del volcán, o transportarla de alguna manera hasta el centro de la cámara magmática. De estas dos opciones, detonar la bomba nuclear por encima de la boca del volcán causaría la menor explosión. Si se trata de un estratovolcán (volcán de forma cónica), entonces causaría pequeños estragos en el mismo, pero probablemente no provocaría una erupción. El radio de la explosión de la bomba es demasiado pequeño como para llegar a la cámara de presión del magma que desencadena una explosión. Mientras tanto, la bomba por si misma produciría una bola de fuego que incineraría todo a su alrededor y formaría una clásica nube en forma de hongo. Además, una onda expansiva derribaría edificios, y la gente en el radio de alcance de la bomba sufriría una dosis letal de radiación. Una real destrucción tendría lugar si la bomba fuera repentinamente transportada a la cámara de magma, de 1 a 10 kilómetros bajo la tierra. El magma se encuentra en un estado semisólido, semilíquido, pero el destello inicial de la bomba lo haría hervir rápidamente. "Se calentaría tan rápidamente que se convertiría en vapor, y de tal modo se obtendría una enorme cavidad de vapor", explica Robin Andrews. "Sería algo parecido a cuando se agita una botella de Coca-Cola, pero se trataría de una sola burbuja masiva en lugar de un montón de pequeñas". La bomba mezclaría el magma local, la roca y la tierra con partículas radioactivas, mientras que en la cámara se crearía rápidamente una enorme cantidad de presión. "Habría un solo lugar a donde irían ese magma, la roca y la presión: fuera", sostiene el medio. En este caso lo más peligroso y mortal no sería la lava, sino las cenizas arrojadas por el volcán, puesto que serían radioactivas. Y la potencia de la reacción en cadena de la bomba empujaría más ceniza en el medio ambiente durante un prolongado período de tiempo, provocando riesgos de contaminación a largo plazo.
NASA: La vida alienígena saltará a la vista en 20 años. Especialistas de la NASA Ccreen que hay 100 millones de mundos en nuestra Vía Lactea que podrían albergar vida extraterrestre y que en dos décadas la humanidad podría descubrir su existencia. Durante un conferencia en su sede en Washington, representantes de la NASA han presentado este lunes un plan de búsqueda de vida extraterrestre con ayuda de la actual tecnología de telescopios. Está previsto que en 2017 se lance el telescopio Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS), que operará conjuntamente con el telescopio espacial James Webb, que será lanzado en 2018, y que contribuirá a discernir si alguno de esos miles de millones de planetas tienen alguna huella química que sugiera que albergan vida. "Lo que no sabíamos hace cinco años es que quizás entre el 10 y el 20 por ciento de las estrellas que nos rodean tienen planetas del tamaño de la Tierra que se encuentran en la zona habitable", señaló Matt Mountain uno de los científicos que prepara el lanzamiento del telescopio James Webb. "Está a nuestro alcance lograr un descubrimiento que cambiará el mundo para siempre". "Pienso que dentro de 20 años descubriremos que no estamos solos en el universo", sijo por su parte el astronauta Kevin Hand, que presupone que Europa, uno de los satélites de Júpiter, podría albergar vida.
El hombre del futuro no será capaz de jugar al fútbol ni de hacer 'ballet'. El antropólogo ruso Stanislav Drobyshevski ofrece su versión sobre cómo continuará la evolución humana: qué aspecto tendremos, como funcionará nuestro cerebro y cuándo tendrán lugar cambios considerables en la especie. Sobre la eterna pregunta de qué nos depara el futuro, el antropólogo y profesor de la Universidad Estatal de Moscú Stanislav Drobyshevski sostiene que el aspecto físico del ser humano evolucionará. El color de la piel se oscurecerá como resultado de la mezcla del acervo génico de diferentes razas, y no tendremos vellosidad en el cuerpo. Asimismo la cantidad de dientes será menor dado que la muela del juicio desaparecerá. Sin embargo, la predicción más curiosa del especialista consiste en que "el futuro de nuestro pie es la desaparición de los dedos". Así, según explicó en una entrevista a 'Komsomólskaya Pravda', el peroné puede fusionarse con la tibia, que nuestros antepasados necesitaban para mantener la movilidad en el pie cuando subían los árboles. Al pasar eso, nuestro pie perderá la movilidad y los dedos ya no harán falta. "Así que en el futuro, el 'ballet' y el fútbol decaerán", señala. En cuanto al cerebro humano, Drobyshevski advierte que si la "generación del ordenador" sigue sin utilizar su cerebro al máximo, este se reducirá. El científico recuerda que hacen falta decenas de miles de años para que aparezcan cambios globales en la especie humana. Sin embargo, "mucho dependerá de la intensidad de los cambios de las condiciones ambientales": cuanto más cambia el entorno, más rápido transcurre la evolución. "Ahora el hombre está cambiando el mundo tan rápidamente que no tiene tiempo para adaptarse a él", destaca. En los últimos siglos la humanidad ya ha experimentado cambios significativos: hemos aumentado en 15-20 centímetros en altura en comparación con las personas que vivieron durante la Edad Media, mientras que el inicio de la pubertad se ha adelantado cinco años (de los 17 a los 12 años).
Cada uno tiene su propia manera de ser feliz, ¿pero es posible saber exactamente dónde se encuentra la felicidad? Científicos japoneses afirman haber encontrado la ubicación exacta de ese sentimiento en el cerebro. Un equipo de la Universidad de Kioto liderado por Wataru Sato ha averiguado dónde se encuentra la felicidad desde la perspectiva neurológica. Según EurekAlert, el estudio ha establecido que la felicidad general es una combinación de emociones felices y la satisfacción de la vida que se unen en la precuña: una región en el lóbulo parietal lateral que se activa cuando se experimenta la conciencia. Para hallar la ubicación de este sentimiento, los investigadores utilizaron escáneres cerebrales de imagen por resonancia magnética. El experimento demostró que quienes tenían una precuña más grande sentían la felicidad más intensamente y eran más capaces de encontrarle un sentido a la vida. En general, los psicólogos han detectado que la combinación de factores emocionales (como los elogios, por ejemplo) y la satisfacción de la vida constituyen la experiencia subjetiva de ser 'feliz'. No obstante, el mecanismo de cómo surge la felicidad aún no está claro.
La mujer con trastorno de personalidad múltiple adopta más de 10 identidades diferentes. En una de ellas recupera la vista dando nuevos indicios de cómo funciona el cerebro. REVELADOR. Nunca una persona había podido ser ciega y ver a la vez, según la personalidad que adopte. La señora B.T (los médicos no quisieron revelar su identidad) padece un trastorno de identidad disociativo, presentando múltiples personalidades. Sin embargo, lo que más llamó la atención de la comunidad médica es que cuando tenía casi 20 años sufrió un accidente traumático que le hizo perder la visión por completo. A partir del incidente, los médicos le habían diagnosticado ceguera cortical, causada por el daño cerebral ocasionado, pero cuando ella adopta una de sus tantas personalidades puede volver a ver. Según el informe emitido por el doctor alemán Bruno Waldvogel y el profesor asociado de psicología médica del Instituto de Medicina Psicológica de Munich (IMP), Hans Strasburger, quienes trataron a la paciente, ella tenía más de 10 personalidades que cambiaba esponáteamente. "En cada una de ellas adoptaba un nombre, edad, género, aptitudes y temperamento diferentes. En algunos casos, incluso hablaba distintos idiomas", dice el reporte, recientemente publicado en la revista especializada PsyCh Journal. Sin embargo, lo más sorprendente -según contó el profesor Strasburger a BBC Mundo - fue cuando, en la cuarta sesión de consulta, encarnando la identidad de un muchacho adolescente, recuperó la visión de repente. "Al principio eran sólo letras, pero después, muy rápidamente, comenzó a visualizar objetos, hasta que llegó a recuperar la visión por completo", describió. Los doctores comenzaron a utilizar técnicas hipnoterapéuticas, y la capacidad visual de B.T. "se extendió a otras identidades o estados de personalidad", aseguró. Descorcertando a todos, concluyeron que la ceguera de B.T. no era cortical, porque no se debía al traumatismo craneoencefálico tras el accidente, sino que se trataba de una ceguera "psicológica", una "perturbación psicógena de la visión", tal y como la describió Sigmund Freud en 1910. "Nunca se había dado hasta ahora que una persona pudiera ser ciega y ver a la vez, según la personalidad que adopte. El hecho de que B.T. recuperara la vista repentinamente es muy revelador", puntualizó Strasburger. De acuerdo con los doctores, el caso de B.T. demuestra que las diferencias entre los estados de la personalidad "varían según la información sensorial y tienen fundamentos biológicos".
La clave del bienestar mental perpetuo puede estar más cerca de nosotros de lo que creemos. Un equipo de científicos estadounidenses ha publicado recientemente un estudio que revela que la piel de nuestro propio cuerpo puede ser una fuente infinita de felicidad. Un equipo de científicos del Instituto Salk de Estudios Biológicos, un complejo de laboratorios situados en La Jolla, en el estado de California (EE.UU.), ha logrado transformar en condiciones de laboratorio células de piel humanas en neuronas que se comunican entre sí utilizando serotonina, una sustancia química cerebral responsable de la felicidad y el bienestar mental, así como de la memoria, el comportamiento social, el deseo sexual o la concentración, informa el sitio web de la institución. De esta forma, los investigadores han identificado un grupo de seis proteínas activadoras de genes o factores de transcripción que son responsables de dirigir la diferenciación de las neuronas de serotonina liberadas de las células de la piel: NKX2.2, FEV, GATA2, LMX1B, Ascl1 y Ngn2. Las anomalías en la secreción de serotonina en nuestro cerebro se han relacionado con la depresión, el autismo y la esquizofrenia, entre otros trastornos. "Por fin podemos empezar a hacer preguntas sobre las células de las personas afectadas por depresión y otros trastornos", ha declarado el profesor Salk Rusty Gage, investigador principal del estudio. Este descubrimiento es una pieza imprescindible en la investigación de los mecanismos involucrados en la secreción y recaptación de esta sustancia química clave para nuestra felicidad. Hasta la fecha la comunidad científica había sido capaz de convertir las células de la piel en células madre pluripotentes y en neuronas que utilizaban la sustancia química del glutamato para comunicarse entre sí.