Lars_von_Trier
Usuario (Argentina)
La obediencia degenera el propio impulso de acción. Hacer algo por obligación implica hacerlo por miedo al castigo, a las consecuencias, a la culpa, o por algún otro tipo de motivo exterior. Ninguno de todos ellos es compatible con nuestra propia iniciativa, nuestro motivo interior. Para comprender esto debemos entender que nuestro propio yo debe ser tratado tal como una persona fuera de nosotros para apreciar las consecuencias o las repercusiones de las acciones sobre él. Si obligamos a una persona a hacer algo, eso es porque presuponemos que ésta no lo hará por iniciativa propia. Presuponemos que no hay nada que la pueda motivar o interesar a realizar el acto por su propia cuenta. Así, si repetimos una y otra vez la acción de obligar a una persona a realizar algo. Estamos diciéndole repetidamente que es incapaz de realizarlo por propia iniciativa. Y cuando le decimos algo a alguien repetidamente, probablemente lo termine creyendo, o al menos le afecte de alguna manera. La obediencia además implica una reacción. Y no una acción. Es lo que provoca. Obediencia o rebeldía. Blanco o negro. No existe la indiferencia, ésta entraría en el marco de la rebeldía. Al utilizar la dinámica de la obediencia en nuestro marco de interpretación de actos, estamos eliminando los matices de grises y volviendo todo o blanco o negro. En definitiva. En vez de gastar nuestras energías en obligar a los demás a realizar ciertas cosas, deberíamos buscar la forma de lograr que el otro encuentre un motivo personal para realizarlas. De otro modo estaríamos suponiendo que el otro no tiene propias inclinaciones, lo que no es cierto, a menos que ya haya caído en la subordinación nuestra durante tanto tiempo que ha destruido su capacidad de motivarse internamente, y esto es lo que ha sucedido con los que mandan. La imposición del mandato familiar nos comunica que lo importante no es que el implicado encuentre en las actividades el propio goce y el propio impulso personal, sino que lo importante es realizarlas abúlica y mecánicamente, por miedo a las consecuencias. También nos dice que la utilización de culpa y toda otra manera de "amenaza" implícita es aceptable. La juventud debería entonces dejar de obedecer a los padres, y desarrollar su propio incentivo para realizar las cosas. La necesidad de control y de orden parental no es más que la proyección de sus propios miedos. Ellos debieron obedecer a tal punto que destruyeron su espontánea capacidad de actuar y resolver independientemente. Así que dudan de que esa capacidad la tengan sus hijos, porque ellos nunca la vivieron. Por lo tanto desconfiarán de ellos, y los controlarán.
La vida con enemigos es mucho más interesante. Para que una persona deba ocupar partes importantes de su tiempo en atacarnos, debemos de ser personas muy importantes y potencialmente envidiables. No provocamos indiferencia. Parece una fantasía pensar así, pero la realidad cotidiana muestra una y otra vez lo contrario. Constantes confabulaciones, manipulaciones, estrategias de opinión, todo lo ve el ojo perspicaz, y de todo eso se habla como si fuera normal. Lo cierto que nuestra atención es engañosa: Cualquier cosa que nos concentremos en ver, la veremos. Otro aspecto que delata lo fantástico de este pensar, son las capacidades que se le da al enemigo, siempre es alguien que nunca falla, todo lo tiene calculado, y todo lo puede hacer, omnipotente. Siempre vigilándonos. No hay que decir mucho más acerca de esto. Se desmantela solo. Pero es algo que entre las personas se nota que no se ha superado, además gracias a cosas como estas llegamos a creer en conspiraciones ridículas, donde hay empresarios omnipotentes que todos lo saben y todo lo hacen bien, mientras que la verdad muchas veces es que todos esos problemas nacen de la incompetencia, el miedo, la pereza, etc. ¿Para que necesita un empresario más y más millones? El dinero es un papel, no sirve por si solo, hay que ver en qué se lo utiliza, para ver donde esta el problema. En resumen, que una persona haga algo contra nosotros una vez, o incluso miles de veces no garantiza de ningún modo que volverá a hacerlo. No existen los enemigos. Las personas tienen vidas propias, tienen elecciones. Incluso si eligen "atacarte" es su propia elección, no es resultado directo de tu aspecto envidiable, o del grandioso efecto que produces sobre los demás.
El hombre informado: Había un tiempo donde los sabios eran personas que además de su sabiduría intuitiva, poseían un gran historial de conocimientos, información, e instrucción. Luego aparecieron ciertos hombres y mujeres, hijos de aristocráticos que vivían en su caja de cristal, abundante de bailes, cenas, té, casamientos, y reuniones de clase. Estos, viendo que todos en su ambiente poseían similares clases de bienes, debido a que se manejaban en un entorno similar. Pensaron que, viendo que sus vestidos los hacían todos iguales, quizás sería algo atrayente y novedoso recubrirse de ideas relucientes, que sí los diferenciaran. Así nació la ingesta de información. Las ideologías, las teorías, todo eso ya no sería más una expresión de la iniciativa y sufrimiento humano por mejorar la comprensión del mundo, sino un hermoso recubrimiento con el cual hacerse notar en ambientes de personas de plástico. Los tiempos de internet nos han democratizado, al menos en la vida virtual, todos pueden opinar, todos somos un poco iguales. Así que esto, junto con la abundante cantidad de "información" que circula en ese medio, han hecho resurgir estos comportamientos. Así en comunidades como esta abundan los posteos que ofrecen un sinfín de curiosidades para el ojo hambriento de información. Pero poco real conocimiento. Debemos comprender la diferencia, el conocimiento humano es cosa que nos compromete. El conocimiento destruye uno a uno nuestro mal condicionamiento, nos cambia la vida. ¿Que hay de bueno en que un científico sepa que no debe hacer siempre lo mismo en sus experimientos para poder tener resultados distintos, si no sabe aplicar esto a su vida cotidiana, real? ¿Que hay de bueno en leer sólo pequeñas frases sacadas de contexto de personas que se han encerrado horas y horas para escribir página tras página ideas que cambiarían el curso de la humanidad? Quien ha leído a Nietzsche sabrá lo completamente degradante que son todas esas frases que circulan por internet. En fin, aquí termina este escrito semi-reaccionario.
Los pasos a seguir: Lo primero que necesitamos, obviamente, es conseguir una persona con la que relacionarnos en un plano menor al del noviazgo, al cual se pretende llegar. Lo que sigue luego de este paso es comenzar nuestros primeros intentos de infundar culpa en la otra persona. Recordemos que la culpa logra obediencia, sumisión, etc. y eso es lo que necesitamos para que nos quieran. Es probable (o no) que fallemos en el anterior paso, por lo que nuestro objetivo ahora se pondrá más fino y apuntará a encontrar los "puntos débiles", es decir, los lugares psicológicos donde la persona experimenta el mayor grado de culpa. Por ejemplo, algunos experimentan culpa ante ser acusados de infieles, otros ante la falta al deber, otro ante el no ser buena persona, otro ante la acusación de ser insensibles. Cada uno tiene un pequeño paso en el dique por donde la culpa avanza en su mayor libertad. ¿Que haremos ahora? Produciremos una falsa ruptura. Buscaremos un conflicto, y pelearemos. Preferentemente el conflicto debería estar relacionado con el punto débil. Como hemos descubierto esta debilidad de la persona y la hemos explotado a través de la culpa rompiendo la relación, la ruptura le dolerá realmente y por fin saldrá en busca de nosotros, que es lo que tanto buscábamos. ¡Trabajo terminado! Ya tenemos a nuestra pareja doblegada, y ahora podremos imponerle los términos que querramos, es decir, si queríamos el noviazgo, ya podremos hacerlo. Lo más importante: ¿Que produce esto? Genera una relación basada en la culpa, el miedo y la obediencia. No en el verdadero interés, o afecto. Y esto alimentará el círculo vicioso de la manipulación, por lo que nos veremos obligados a repetir una y otra vez el método para calmar nuestra inseguridad. ¿Si había realmente afecto por que hubimos de necesitar manipular? Para pensar.
Un accidente terrible en el país, mueren varias personas. Los operarios de noticieros recorren de un lado a otro el lugar para conseguir el mejor plano y la primicia. En el estudio. La cámara se enciende. Estamos al aire. Los conductores se miran, se ponen su máscara seria y pasan a narrar la terrible noticia. Automáticamente son desplazados por la imagen, el video, siempre necesario en este tiempo donde los estímulos para impactar se explotan al máximo. El plano se sacude quizás, o hace un acercamiento. Mientras, si se presta atención, además de palabras, se escucha una música con intención de sonar terrorífica, que baja y sube el volumen según lo que salga en pantalla. La familia permanece con los ojos abiertos, intactos. La noticia ha conseguido impactar. Es un éxito absoluto. El video hace su recorrido glorioso, venciendo la dispersa atención y al tiempo llega a su fin. La crónica es cambiada por otra, mas feliz quizás. Anonadada, la familia permanece en la mesa hasta terminar el programa, quizás discutiendo el tema, quizás no. Secuencias de tiempo después, parten a sus destinos particulares del día. Todos encontrarán a alguien hablando de la primicia, claro, nadie se pierde lo que diga la caja luminosa. Algunos aprovecharán para destapar la verborragia de sus teorías políticas, otros se sentirán felices de anunciar el famoso "yo te lo dije", otros aprovecharán de tener una excusa de expresar su ira, otros adoptarán una posición de miedo y riesgo que hará mas excitante su viaje al trabajo... Vuelven al reposo y pasan la noche. La mañana despierta a todos. La familia desayuna frente al televisor, otra vez. El programa de crónicas impone su presencia ensordeciendo con la introducción, así será el día hoy, quizás una vez más, la vida de unas personas desconocidas sea vendida como noticia, para servir de entretenimiento
Vos que te excitás en debates políticos desenfrenados, defendiendo o denigrando gobiernos con el grito en el cielo. Que estás a la caza de frases para enjuiciar contento al primero que pase, con la copa de veneno coronada. Señalando a los que están mal, y mandándolos a la hogera. Rezumando vanidad cuando tus predicciones mortales se cumplen, dandote la razón. Te cuento algo: El famoso Kirchnerismo, que hoy define todas tus posturas políticas. (Porque esto sucede aún así seas opositor, es decir, la realidad hoy en día en Argentina para vos es 'o sos K o sos opositor') Recién "nace" en el año 2003. Ahora pensemos un poco, analizando la vida de estos dos artistas que son señalados por tu dedo acusador que dispara "K" hacia todos lados: Charly García: Sui Generis (1970–1974) PorSuiGieco y La Máquina de Hacer Pájaros (1974–1977) Serú Girán (1978–1982) Solista (1982–actualidad) link: http://www.youtube.com/watch?v=I1hkjOXCYW0 Indio Solari (Patricio Rey): Gulp! (1985) Oktubre (1986) Un baión para el ojo idiota (1988) ¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado (1989) La mosca y la sopa (1991) En directo (1992) Lobo suelto / Cordero atado (1993) Luzbelito (1996) Último Bondi a Finisterre (1998) Momo Sampler (2000) link: http://www.youtube.com/watch?v=c5nnIIOS3kg Kirchnerismo y toda tu actual ideología política: (2003 - Actualidad) Yo me pregunto, ¿Estás dispuesto a criticar a dos personas que aportaron tanto a la Argentina, armando historia durante tanto tiempo, a utilizarlos de forma zafia para hacer política como si fueran dos don nadie, sólo en pos de una moda que apenas existe hace diez años? ¿No crees que todos tus políticos de mierda y periodistas, mujiks que admirás y escuchás como si de ellos partiera la verdad absoluta, que apenan tienen cerebro para articular la letra "K" y la palabra "opositor", deberían en realidad arrodillarse ante ellos, verdaderos íconos permanentes en la historia argentina? ¿No te parece siendo K algo muy bajo hacer propaganda política con artistas que tu cerebro incapaz nunca comprenderá en su totalidad, deformando los discursos y haciendo preguntas tendenciosas? ¿No te parece bajo siendo opositor comenzar a criticar un artista sólo por ciertos "dichos" políticos? Diciendo mediocridades como "se vendieron por la plata" ¿Acaso el dinero es el único motivante para que te guste una ideología política? ¿Acaso tu mundo sólo se reduce en una guerra de dos partidos, sin ambiguedades, sin intereses artísticos? Argumento de los dichos y el impacto: ¿Acaso porque tu artista preferido diga que le agrada una ideología política vos lo debes seguir ciegamente? Hay vida fuera de la política. Y mucha. PD: A quien reclame mi postura personal, yo tengo una creencia política basada en ideas, que no son ideologías, ni tampoco partidos políticos o "personas", celebridades, imágenes. Es decir, no soy ni K ni opositor.
¿Te hace sentir culpable? ¿Amenaza con abandonarte? ¿Te hace escenas de celos que terminan en peleas y reconciliaciones? Culpa: La culpa es uno de los tantos mecanismos de manipulación. No vamos a analizar sus consecuencias o lo que produce. Sino lo importante: Como todo mecanismo de manipulación supone una falla interesante. Y es que al manipular para obtener algo, siempre estamos indicando indirectamente que no podemos obtenerlo de forma espontánea o sincera, a través de nuestros recursos actuales. Si pudiéramos no necesitaríamos manipular. Así quien manipula es aquél que consciente de sus carencias, recurre al último recurso de la amenaza. En las relaciones se aplica fácilmente. Cuando una persona manipula a la otra para que haga determinada cosa, al hacerlo está dirigiéndose al miedo, a la obligación, al sentimiento de responsabilidad/culpa de la otra persona, y no al sentimiento positivo, a la buena voluntad, al amor, etcétera. ¿Por qué esto es importante? Porque así se genera una relación que sólo se mantiene a través de la obediencia, la culpa, la necesidad, escasez. Además, manipular significa siempre esquivar actuar acorde a nuestros recursos. Por lo que repetir este tipo de funcionamiento hará que desconfiemos de nuestras capacidades (Que son dejadas de lado por estrategias externas), alimentando el círculo vicioso que nos llevó a manipular en primer lugar. Amenazas de abandono: Quien te deja, lo hace y punto, sin amenazar. Quién amenaza directa o indirectamente (A veces es muy sutil, haces algo que al otro no le gusta y te abandonan esperando que tu culpa te haga cambiar y regresar) no está realmente dispuesto a dejar. Está recurriendo a un recurso muy bajo. Esperando que el otro reaccione al miedo a perder a su pareja, y haga su voluntad. Hay que entender que esto es algo muy desagradable de base. Se supone que si vos queres y tenes mucho afecto por la otra persona, vas a querer hacer todo lo que puedas por ella. Quien utiliza las amenazas y recursos bajos, está diciendo que el otro no lo ama realmente, que sólo se puede esperar algo si lo sacude, o lo intimida, por obligación y no buena voluntad. Por otro lado, un indicador de que en realidad no nos quieren dejar, es que en las relaciones mediocres de hoy, prácticamente nadie deja al otro para estar solo, sino para irse con alguien más. Escenas de celos y reconciliaciones: Tanto los celos como las excitantes reconciliaciones pueden ser un bálsamo para calmar cierta disconformidad, aburrimiento, y tedio de nuestra vida. Utilizando al otro como una fuente de estímulos, cual si viviéramos en una telenovela. Con su tragedia y estado de felicidad potenciado por el contraste. Desconfianza -> Celos -> Escena emocional –> Reconciliación Hay un cierto beneficio en ello Y este beneficio es la intensidad emocional que acarrea estar atrapado en ese círculo vicioso. El miedo a perder algo (Aun cuando no esté sustentado por nada real) aumenta la respuesta emocional que uno obtiene al obtener la confirmación de que finalmente no se lo va a perder. Entonces podríamos decir que más allá de todo lo malo, hay cierto placer para quien sufre este tipo de miedos, y es el hecho de que la relación la vivirá como algo intenso emocionalmente. Mientras que sin todos estos problemas, sería todo más normal. Si nos ponemos a mirar (y este es el fin del post, debido a que no pretendíamos tanto hablar de relaciones) esto es aplicable a muchas situaciones fuera de ese ámbito. Veremos que muchas de las disputas en las que está atrapada la gente, en gran parte son sólo fantasmas que se generan a ellos mismos para vivir su vida más intensamente. Y hasta veremos que muchos de los problemas que les acontecen, son muy “oportunos”, pareciera como que la persona tiene un imán para generarse problemas. Comprobable totalmente si nos ponemos a observar sus “actos fallidos”. También es comprobable todo esto, cuando decidimos quedarnos un tiempo sin hacer absolutamente nada, y vemos que empezamos a construir en nuestra cabeza fantasías, y que estas nos proporcionan cierto entusiasmo, voluntad, emoción, etcétera. link: http://www.youtube.com/watch?v=05-mWyUWcfY "Extasis todo el mundo quiere éxtasis. Un misterio de amor una forma de ser feliz" Más información: http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/16522101/Celos.html http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/16433049/Circulos-viciosos-en-las-relaciones.html [...]

Primero que todo, este post va apuntado a el fenómeno de aquella persona que vive en contenido para los demás, no necesariamente en un plano exterior. Es decir nos referimos a aquellas personas que no pueden individualizarse en sus ideas, su vida, y que por ende se vuelcan a los demás. "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Dice alguna máxima cristiana. No vamos a reparar en nada cercano a la religión pero vamos a señalar algo interesante: Hay mucha gente que cae en el error de amar más al prójimo que a sí mismos. De ellos tratará este texto. Lo primero que vamos a señalar, es que mucha gente que vive más para los demás, no lo nota realmente. Debido a que es algo a veces inconsciente, una forma de lidiar con la vida, un mecanismo. Hay un fenómeno en la psicología que se conoce como Confluencia, hablemos de ello para aclarar un poco las cosas: Cuando la persona no siente ningún límite entre si misma y el ambiente que le rodea, cuando siente que es una con él, se dice que está en confluencia con el ambiente. El confluente vive confundido, no sabe qué quiere, no sabe qué siente, no ve la diferencia entre él y el resto del mundo. No sabe hasta dónde llega ella misma y dónde comienza el otro. En la confluencia no se produce el habitual ciclo contacto-retirada, mediante el cual el individuo mantiene una relación sana con el medio. No se da cuenta del límite entre sí mismo y los demás, no puede hacer un buen contacto con ellos. Tampoco puede retirarse de ellos. Ni siquiera puede contactarse consigo mismo. Perls explicaba este mecanismo como “una perturbación en la zona de contacto”. Cuando el confluente dice “Nosotros” es imposible saber de qué está hablando, si de sí mismo o del resto del mundo. Ha perdido completamente el sentido del límite. Actitudes del confluyente: - La persona en la cual la confluencia es un estado patológico no nos puede decir qué es ella, ni puede decirnos lo que son los demás. No sabe hasta dónde llega ella misma y dónde comienzan los demás. A través del otro vive. Ejemplo de ello son las madres abnegadas. - Hace suyas las emociones, necesidades,… de los otros y se confunden con las suyas. Se da una sobre-empatización. Quien está en confluencia patológica hace un ovillo de sus necesidades, sus emociones y sus actividades, resultando una confusión tal que no se da cuenta de qué es lo que quiere hacer. Ni de cómo se lo está impidiendo. - Evita el conflicto y busca la similitud. Está siempre de acuerdo con lo que los otros piensan y dicen. El confluente no soporta las diferencias ni la confrontación, porque lo que busca es la pertenencia. Ninguna diferencia es tolerada. Todo debe ser igual. Es el caso de los dictadores, los fundamentalistas, los grupos sectarios o los padres que consideran a sus hijos como una simple extensión de ellos mismos. - Imita los gestos de las personas con las que se relaciona. ¿Que aparente "beneficio" patológico podríamos decir que trae la confluencia? El de olvidarse de uno mismo volcándose en los demás. Olvidarse de las propias necesidades para vivir acorde a las de las demás. Volviendo la vida más simple y fácil, ya que nuestras necesidades, nuestra parte humana, nuestras diferencias siempre la complican. La persona así, no se atreve a expresar sus deseos, las cosas que necesita. Llegando a un punto en el cual siente que ya no las tiene, por lo que ya no siente que deba expresar nada. Lo cierto es que todos tenemos necesidades. Aunque no sean los mismas, todos somos humanos, egoístas en cierto modo, altruístas en otros. Esto será dificil de aceptar para el confluyente, porque se suelen ver a sí mismos como "buenas personas". Y aceptar estas ideas destruiría su concepto de vida. Este pensamiento es uno de los que participa en la "restistencia" a desmantelar el funcionamiento patológico. Se cree que si uno se individualiza se volverá malo con los demas, traerá sufrimientos, etcétera. Pero esto de "la buena persona" es un gran engaño. Aún el individuo más conectado con sus necesidades, puede ser una excelente persona. Anular la propia individualidad, en pos del "bienestar general" es un acto terrible contra nuestro propio ser. El cual a través de este mecanismo será desplazado más y más, hundido en la falta de importancia, haciendo que perdamos contacto con él. Es así que luego el confluyente se pregunta: ¿Y yo que quiero para mi vida? ¿Por que no tengo deseos de hacer cosas? ¿Por que no tengo pasiones? ¿Por que siento que hago todo a medias, mecánicamente? Y no sabe qué responderse...

Impulsor humano general: Competición La globalización del capitalismo salvaje se basa en un elemento central: La competición. Argumentos a favor: "Darwinismo" Hay una gran confusión en nuestra concepción sobre la naturaleza. Muchos piensan que la ciencia descubrió que la “ley de la selva” es la ley del más fuerte, la ley de la competición y de la lucha por la supervivencia. Todavía más, piensan que Darwin descubrió esa ley a partir de estudios rigurosos de la naturaleza. Los grandes avances de la investigación científica en el último siglo revelaron que la verdadera “ley de la selva” es la integración holística de los sistemas vivos y que todos los organismos supuestamente en competición constituyen, en realidad, partes integrantes de un sistema complejo en perfecta sintonía que ya dura cerca de 4000 millones de años. Quien estudia la vida de manera rigurosa y crítica sabe que la estabilidad de una célula y de los organismos multicelulares depende de la integración sistémica de sus partes constituyentes. Lo mismo acontece con el ecosistema y con el ciclo vital que sustenta el planeta, del cual forman parte incluso los minerales. Una guerra de todos contra todos resultaría exactamente en lo contrario de la estabilidad: la desintegración de los sistemas y la des-estructuración de la complejidad, soportes ambos del fenómeno que llamamos vida. El propio patrón revelado por los estudios empíricos de la evolución (el registro fósil y la paleogeología), da testimonio de que los grandes cambios son episódicos y están siempre relacionados con catástrofes y fenómenos excepcionales, tales como la saturación de la atmósfera con oxígeno liberado por las primeras bacterias, el impacto de asteroides, cambios climáticos profundos, etc. El resto de la historia (su mayor parte) contiene pocos cambios estructurales, numerosas adaptaciones y centenares de miles (o millones) de años de equilibrio y estabilidad. Nuestras mentes fueron entrenadas a ver competición del león (predador) con las cebras o ñues (presas), pero sin fijarse en que ambos, predador y presa, conviven hace millones de años en un mismo espacio, en situación de equilibrio armónico, sin consecuencias ecológicas negativas. Aceptamos ideas como “egoismo” de los genes, sin preguntarnos como diablos tal sentimiento humano pueda ser propiedad de un pedazo de materia que ni siquiera está viva- los genes son apenas moléculas que sólo poseen función dentro de una célula y en interacción con otro centenares de moléculas. De la misma forma, a pesar de ser prácticamente un consenso que el reparto de alimentos y la cooperación fueron factores indispensables para la evolución del Homo sapiens, todavía hay estudiosos serios que consideran a la cooperación entre humanos uno de “los mayores enigmas de la biología”, dado que fueron adoctrinados para buscar competición y egoísmo en todos los fenómenos naturales. No son raras las explicaciones de actos altruistas de animales sociales basadas en la relación costo-beneficio que convierte a la cooperación en una estrategia interesada para obtener ventajas individuales. En resumen: Lo que pensamos como competición en la naturaleza sólo es un sistema en equilibrio, no existe egoísmo en la naturaleza. El hombre es el único que ha alterado esta 'cadena alimenticia' por sus excesos, pero eso no quiere decir que su principal motivación sea la competición (Sino la colaboración que le permitió progresar en primer lugar sería algo demasiado extraño e inhumano, una excepción que se repitió demasiado) Grandes fallas: Mala distribución: Digamos que es el mayor problema del capitalismo. Ahora, pensemos como funcionaría el "capitalismo ideal". El capitalismo ideal funcionaría así: Uno recibe unos 100 pesos del trabajo. Y los gasta en el supermercado, la peluquería. En servicios y comercios. De este modo, esos 100 pesos que uno ganó con trabajo, entran en circulación, redistribuyéndose por si solos, haciendo que otras persona dispongan de ellos para vivir, y consumir también. ¿Ahora que sucede con esto? ¿Que pasa si uno es como Messi, o dueño de una cadena de empresas, ganando tanto dinero que es imposible gastarlo enteramente, quedando ahorrado? Ese dinero deja de circular, y a otras personas le empieza a faltar. Es simple, si vos todos los meses comprás pan en una panadería, y en un momento se te ocurre ahorrar ese dinero, la panadería se queda sin él. Acumulación de bienes: La acumulación de bienes funciona un poco similar al ahorro. El dinero se distribuye, porque va al vendedor del mismo. Pero juega más bien una cuestión moral de igualdad, ¿cuantos bienes se puede comprar? Por ejemplo, ¿cuantas casas puede necesitar uno? ¿Puede alguien tener 11 casas y que otro no tenga ni siquiera para comer? Volvamos a la falta de distribución. Hoy en día se sostiene una teoría de que no es realmente el consumo el motor del capitalismo sino el ahorro: Derribando mitos: El capitalismo vive del ahorro, no del consumo. Siempre he desconfiado de los juicios genéricos que parten de la propia experiencia cotidiana. Es cierto que podemos acertar pero también errar con mayúscula. Así, todos pensamos que el capitalismo es impulsado por el consumo. Cuando las tiendas están repletas, se crea empleo y cuando penan las ánimas se destruyen puestos de trabajo. Parece simple. El problema es que “la cosa no es tan así”. Quienes piensen de esta manera se sorprenderán del origen mismo de la palabra “capitalismo”. Capitalismo deriva de capital, que es aquella porción de nuestros bienes destinada a producir riqueza, y para juntar un capital es menester ahorrar. Ahora bien, para ahorrar, hay que limitar el consumo. Por esa sencilla razón no tiene sentido alguno plantear que un sistema que depende del no consumir requiere del consumo masivo para sobrevivir. El error está en concebirlo como un sistema compuesto de productores especializados y consumidores generalistas. Esto ocurre porque a diario visitamos decenas de tiendas que venden productos finales pero casi nunca reparamos en las industrias que producen estos bienes. La verdad sea dicha, el capitalismo vive del ahorro, no del consumo. Si la sociedad consumiese el 100% de su renta, no sería “capitalista”. Todos los bienes serían de consumo, no habrían bienes de capital como galpones, usinas, prensas, hornos, vehículos de transporte de mercancías, laboratorios, etc. Perderían su raison d'être. En una sociedad de ese tipo todo el mundo tendría que dedicarse a fabricar bienes de consumo sin más ayuda que sus propias manos, todo el tiempo –comida, ropa, etc. y no dedicarían ni un segundo a producir bienes de inversión. Esta conclusión es de perogrullo. Si consumes el 100% de la renta, no queda un peso para producir bienes de capital). Cuando se ahorra, no se consume todo lo que podemos, lo que libera recursos que se dirijen a producir bienes de capital, es decir, aquellos destinados a producir otros que satisfagan nuestras necesidades futuras, no las actuales. Pregunto nuevamente… ¿cuando el consumo cae, no entra en crisis la economía? Definitivamente no. Los que entran en crisis son quienes venden directamente a los consumidores, no toda la economía. Descontando la situación en que el consumo cae por atesoramiento, un menor consumo significa mayores recursos para invertir. Cae el consumo, lo mismo pasa con las tasas de interés y la inversión aumenta. Se producirán más bienes de capital absorbiendo mano de obra desempleada en las industrias de bienes de consumo. ¿Pero no son las industrias de bienes de consumo las que adquieren bienes de capital (máquinarias, robots, grúas, camiones, útiles de oficina, computadoras, etc...)? Entonces, si las industrias que producen bienes de consumo entran en crisis porque venden menos, ¿acaso no reducirán sus compras a las industrias que fabrican bienes de capital? ¿Para qué querrían éstas incrementar su producción? A primera vista podría parecer que están de patio al actuar de esta manera pero la explicación es sencilla. Si el consumo cae, las empresas que venden este tipo de bienes no podrán venderlos *al mismo precio que antes*, pero si rebajan los precios pueden vender los stocks que de otra forma se quedarían en las góndolas sin vender. Algún suspicaz me dirá, entonces están fregadas igual, porque si venden a precio de huevo perderán plata. ¿Qué hacer? Cuando los márgenes de una empresa caen, esta tiene dos alternativas: pueden comprar el mismo producto a un proveedor más barato o adquirir un producto del mismo precio pero de mejor calidad por el que los clientes quieran pagar más. Las dos opciones implican que existirá margen positivo pues o los precios caen pero lo mismo hacen los costos o el costo se mantiene constante pero la calidad *y los precios* aumentan. Existirá entonces una demanda potencial a satisfacer por parte de las empresas que producen bienes de consumo. Aquellas que los venden y los consumidores requerirán bienes de consumo más baratos o de mejor calidad. Ahora la conclusión siguiente es lógica, a lograr mayor productividad y calidad se dedicarán los recursos disponibles tras la disminución del gasto en consumo: Y para eso se requieren nuevos bienes de capital, más avanzados. ¿Por qué cree Ud. que las empresas están invirtiendo en este preciso instante en prospecciones de nuevos yacimientos de cobre o de petróleo, diseñando motores cada día más potentes y eficientes o desarrollando procesadores cada día más rápidos para teléfonos celulares y tablets que venderán en unos años más? ¿Realmente todavía piensa que su actividad sería más fructífera si todo el mundo consumiese la totalidad de su renta en consumir? ¿Le saldría más fácil conducir su negocio si la demanda explosiva disparase las tasas de interés tornando sus inversiones futuras en no rentables? Lo cómico del asunto es que existe una corriente no menor del pensamiento económico, los denominados “subconsumistas” que postulan que el ahorro implica una paradoja. Como hemos visto no existe nada de eso. El ahorrar es bueno tanto para el individuo como para el conjunto de la sociedad. Cuando ahorramos incrementamos nuestro patrimonio y también la capitalización de la economía. Puede ejemplificarse mediante un simple aforismo, dos rebanadas de pan hoy para el molde entero mañana. Las crisis del capitalismo no encuentran su explicación en crisis por una baja en el consumo, pues si así fuese, las sociedades más pobres serían las más ricas, pues consumen la totalidad de su ingreso. El capitalismo se ha cimentado en el ahorro de clases bajas que al ahorrar e incrementar su patrimonio se han convertido en medias y en muchos casos, en capitalistas. Pero digamos que nuestros interlocutores “progre” son insistentes y nos dicen ahora... “Ok, pero qué pasa si todos dejásemos de consumir totalmente, la economía no se iría al tacho?” Depende de qué entendamos por “dejar de consumir totalmente”. Si algún ingenuo piensa que significa que nunca más alguien sobre la faz del planeta vuelve a adquirir un bien de consumo, la respuesta es positiva. Y lo haría por una razón básica, producimos para consumir (no como piensan los keynesianos, al revés, consumimos para producir y para tener pega). Si nadie quiere consumir, mejor dedicarnos al dolce far niente en vez de perder tiempo en producir cosas que nadie quiere. Por otro lado, si por “dejar de consumir totalmente” estamos significando por ejemplo que nos abstendremos de comprar bienes de consumo por un período prolongado, digamos unos cuantos años, (si algo así fuese posible, el ser humano no vive del aire) ahí si que tendría sentido dejar de producir bienes de consumo completamente (que las empresas que los venden y fabrican bajasen las cortinas y apagasen las líneas de producción) y centrásemos todos nuestros esfuerzos y recursos en producir bienes de capital tan avanzados que nos permitiesen a la larga producir bienes de consumo maravillosamente avanzados y económicos una vez transcurrido ese lapso. Más ahorro ahora, más rico seré en el futuro. Conclusión: El capitalismo no depende del consumo, salvo en una cosa. Tanto nos hemos beneficiado del ahorro y privaciones de nuestros antepasados, y de ahí la increíble acumulación de capital en las sociedades avanzadas, que hoy en día somos ricos comparados con ellos, lo que nos permite disfrutar de bienes de consumo mucho mejores y baratos que los que ellos pudieron soñar. Cualquier obrero es mil veces más rico que un rey del medioevo o que un emperador romano. Ese ahorro y acumulación es lo que combaten los amargados “progresistas” llamándole consumismo. Para ellos debiese limitarse o derechamente prohibirse. Claro, para ellos resulta poco benéfica la comparación de la riqueza de las sociedades capitalistas con la pobreza endémica de los socialismos. Recordar: El consumo actual ha sido posible por el ahorro anterior. Consumir es el resultado, no la causa. La causa es el capital, y el sistema que promueve la acumulación del mismo permitiéndonos gozar cada nuevo día de mejores y más asequibles productos se llama CAPITALISMO. Resumen: Creo que de todos modos es un punto de vista irrelevante. Obviamente que todo consumo requiere un momentáneo ahorro. Pero eso no quiere decir que el consumismo no sea lo que mueve la maquinaria. El ahorro es realmente importante, pero sólo puede ser un período del capitalismo. Real egoismo humano: Si tu sistema (capitalismo) se mantiene a través del consumo, a través de la 'educación' o condicionamiento debes hacer que el consumo sea el valor supremo para tus ciudadanos. Para que la economía no se caiga con gente que ahorra y no gasta. ¿Pero que pasa cuando el consumo se convierte en el mayor ideal? Nace el egoísmo, la competencia capitalista. Aquel que piensa que el 'instinto' del ser humano de la competencia, la diferencia y el egoísmo, sólo se puede satisfacer a través del dinero y además a través de una expresión violenta o salvaje, es por dos motivos, o es ignorante, o ha sido muy bien influenciado por la cultura de consumo. Creería que sería innecesario poner ejemplos, pero por las dudas. Pondré tres que murieron prácticamente pobres. Nietzsche compitiendo contra otros pensadores Van Gogh compitiendo con otros artistas Tesla compitiendo con otros inventores/ingenieros La competencia se puede practicar en miles de ámbitos más que en el mercado. Además también se puede hacer de forma pacífica, o digamos, sublimada. En definitiva: El capitalismo ideal es bueno pero ya ha demostrado ser inaplicable, además sin contar que nuestros recursos explotados, son limitados. Esto no quiere decir que otros sistemas sean mejores, pero que sí se lo debe reconsiderar muy seriamente.

¿Te encontraste alguna vez... ...mirando televisión, viendo algo totalmente irrelevante? ...leyendo alguna información en internet, innecesaria, de manera mecánica? ...ojeando el muro de alguna red social de alguien que no conoces ni te interesa? ...en alguna reunión entre personas que no queres estar? ...en definitiva, perdiendo el tiempo? ¿Sabes lo que es la procrastinación? La acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables. Ahora, con los conceptos, vayamos a lo importante: ¿Cómo empezar a conocer qué es lo que quiero para mi vida? ¿Como empezar a actuar acorde a ello? Lo primero que debemos hacer es tomarnos tiempo para cuestionarnos a nosotros mismos. Un consejo ideal sería tratar de desenmascarar nuestro momento donde estamos procrastinando, y usarlo para realizarnos un interrogatorio, un beneficio doble. Primeros pasos: Interrogarse, conocerse: ¿Que quisiera hacer en este momento? ¿Por que? ¿Que me motiva a ello? ¿Es una motivación externa o propia? ¿Que me haría sentir bien? ¿Por que? Si creyera que me haría sentir bien, por ejemplo, ser alabado o exitoso ¿Por que creo eso? ¿Por qué no podría prescindir de ello para sentirme bien? ¿Por qué mis triunfos sólo apuntan a ciertos ámbitos, ciertos éxitos y no otros? ¿Quien quisiera que me alabe? ¿Que me gustaría hacer de mi vida si no fuera por [x]? ¿Como sobrepasar [x]? ¿Es [x] real o sólo un engaño para no actuar? ¿Que me detiene? ¿Que siento si pienso en empezar actuar? ¿Es miedo? ¿Miedo a que, a quién? ¿Que quisiera que cambie en el mundo? ¿Estoy seguro que no es una proyeccion de un cambio en particular que quisiera en mi vida? Etcétera. Hay tantas preguntas para hacerse a uno mismo. Así, poco a poco empezaremos a evitar perder el tiempo, lo que tanto alimenta el olvido de nosotros mismos. Y a la vez empezaremos a conocernos, a conocer nuestras motivaciones, nuestras elecciones, nuestros gustos. La hora de actuar: Primero que todo debemos comprender que los resultados no son concretos sino abstractos. Y debemos tener buena mente para distinguir bien éste tema, sin engañarnos. En la vida sólo se avanza gradualmente. La vida es un conjunto de relaciones sociales y contextos, no es un juego informático donde todo encaja, por algo el conductismo con su creencia de que las transacciones vitales son sólo "estímulos externos produciendo respuestas concretas" fue dejado de lado. Si somos sinceros con nosotros mismos, y nuestro esfuerzo de mejorar. Vamos a empezar a notar las mejoras gradualmente. Y con esto nace algo importante: Empezaremos a tener "objetivos" más reales, más concretos y más precisos. Mientras antes al aprender a tocar la guitarra, por ejemplo, lo dejábamos por tener de objetivo ser el mejor guitarrista del mundo, alabado por millones de personas. Hoy sólo tendremos de objetivo avanzar bien con nuestros recursos día a día. ¿Que ha sucedido aquí? Que nuestros objetivos han dejado de contaminarse con "necesidades" necesidad de ser alabados, de ser amados, etcétera. Y han empezado a ser lo que son: objetivos concretos y no irreales incapaces de cumplir, alimentando nuestro círculo vicioso. Para tener en cuenta: Si uno pasó mucho, perdiendo el tiempo, atendiendo más a las necesidades y objetivos de los demás, que a los deseos propios. Probablemente haya degradado su propia capacidad de elección. Por lo que el trabajo de analizarse a uno mismo, en busca de propias motivaciones, incentivos, ideas. Tendrá un doble esfuerzo: Será rechazado por nuestra costumbre. Debemos también aprender a luchar contra ello. Hay que admitir que nuestra procrastinación es un engaño para no pensar en lo desagradable, que es lo poco que estamos haciendo de lo que queremos. ¿Tenés compromisos realmente inevitables? Deberás aprender a vivir a pesar de ellos, o encontrar una solución aceptable. Basta de engañarse