Luca167
Usuario (Argentina)

Anécdotas de científicos famosos Einstein Einstein se encontró con Charlot (Chaplin) en una fiesta y le dijo: -Lo que admiro en usted es que su arte es universal, todo el mundo lo comprende. Charlot le respondió: -Lo suyo es mucho más digno de elogio: todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende. El chofer Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su teoría de la relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chofer. Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez. "Si quiere", le dijo el chofer, "le puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra." Einstein le tomó la palabra y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a celebran la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió el engaño. El chofer expuso la conferencia que había oído a repetir tantas veces a Einstein. Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cual podía ser la respuesta, sin embargo tuvo un golpe de inspiración y le contesto: "La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chofer, que se encuentra al final de la sala, se la responda". Un niño Sagaz. Cuenta la historia (algunos dicen que es leyenda), que cuando Albert Einstein tenía tres años y medio pronunció sus primeras palabras: "mama la leche está demasiado caliente", la madre sorprendida exclamó ¡pero si puedes hablar!, ¿por qué no has hablado nunca antes?, a lo que el pequeño Albert respondió: "Por que hasta ahora todo estaba bien" Tiempos cambiantes para la ciencia Durante su etapa como profesor activo, al final de un examen un alumno se acercó a Albert Einstein y le comentó sorprendido: "¡Las preguntas del examen de este año son las mismas que las del año pasado!" "Sí," - le contestó Einstein - " pero este año las respuestas son totalmente diferentes". Violín A Einstein le gustaba muchísimo la música, y en particular el violín y el piano. En cierta ocasión, cuando estaba ensayando junto con otros músicos un cuarteto de Haydn, falló por enésima vez su entrada en el segundo movimiento. El chelista, desesperado, le increpó de la siguiente forma: "Tu problema, Albert, es que simplemente no sabes contar" Rutherford Un día estaba estudiando cómo la radiación ionizaba los gases, esto es, arrancaba los electrones de los átomos quedando estos últimos cargados. Se le ocurrió echar una calada de humo de su cigarrillo en un tubo de medida y vio que se alteraba el resultado de la medición. Acababa de inventar el detector de humos que todavía hoy utilizamos. Sessa Ojo con los números grandes. Cuando un matemático oriental (Sessa) inventó el admirable juego de ajedrez, quiso el monarca de Persia conocer y premiar al inventor. Y cuenta el árabe Al-Sefadi que el rey ofreció a dicho inventor concederle el premio que solicitara. El matemático se contentó con pedirle 1 grano de trigo por la primera casilla del tablero de ajedrez, 2 por la segunda, 4 por la tercera y así sucesivamente, siempre doblando, hasta la última de las 64 casillas. El soberano persa casi se indignó de una petición que, a su parecer, no había de hacer honor a su liberalidad. - ¿No quieres nada más? preguntó. - Con eso me bastará, le respondió el matemático. El rey dio la orden a su gran visir de que, inmediatamente, quedaran satisfechos los deseos del sabio. ¡Pero cuál no sería el asombro del visir, después de hacer el cálculo, viendo que era imposible dar cumplimiento a la orden! Para darle al inventor la cantidad que pedía, no había trigo bastante en los reales graneros, ni en los de toda Persia, ni en todos los de Asia. El rey tuvo que confesar al sabio que no podia cumplirle su promesa, por no ser bastante rico. Los términos de la progresión arrojan, en efecto, el siguinte resultado: diez y ocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince granos de trigo. 18.446.744.073.709.551.615 Sabido es que una libra de trigo, de tamaño medio, contiene 12.800 granos aproximadamente. ¡Calcúlese las libras que necesitaba el rey para premiar al sabio! Más de las que produciría en ocho años toda la superficie de la Tierra, incluyendo los mares. Con la cantidad de trigo reclamada, prodría hacerse una pirámide de 9 millas inglesas de altura y 9 de longitud por 9 de latitud en la base; o bien una masa paralelipípeda de 9 leguas cuadradas en su base, con una legua de altura. Semejante sólido sería equivalente a otro de 162.000 leguas cuadradas con un pie de altura. Gauss Una maestra de segundo grado de la escuela primaria (de nombre Buttner, aunque los datos afirman que estaba acompañada por un asistente, Martin Hartéis también) estaba cansada del "lío" que hacían los chicos, y para tenerlos quietos un poco, les dio el siguiente problema: "calculen la suma de los primeros cien números". La idea era tenerlos callados durante un rato. El hecho es que un niño levantó la mano casi inmediatamente, sin siquiera darle tiempo a la maestra para que terminara de acomodarse en su silla. -¿Sí? -preguntó la maestra mirando al niño. -Ya está, señorita -respondió el pequeño-. El resultado es 5.050. La maestra no podía creer lo que había escuchado, no porque la respuesta fuera falsa, que no lo era, sino porque estaba desconcertada ante la rapidez. -¿Ya lo habías hecho antes? -preguntó. -No, lo acabo de hacer. Mientras tanto, los otros niños recién habían llegado a escribir en el papel los primeros dígitos, y no entendían el intercambio entre su compañero y la maestra. -Vení y contanos a todos cómo lo hiciste. El jovencito, se levantó de su asiento y sin llevar siquiera el papel que tenía adelante se acercó humildemente hasta el pizarrón y comenzó a escribir los números: 1+2 + 3 + 4 + 5 +... + 96 + 97+ 98 + 99 + 100 -Bien -siguió el jovencito-. Lo que hice fue sumar el primero y el último número (o sea, el 1 y el 100). Esa suma da 101. -Después, seguí con el segundo y el penúltimo (el 2 y el 99). Esta suma vuelve a dar 101. -Luego, separé el tercero y el antepenúltimo (el 3 y el 98). Sumando estos dos, vuelve a dar 101. -De esta forma, "apareando" los números así y sumándolos, se tienen 50 pares de números cuya suma da 101. Luego, 50 veces 101 resulta en el número 5.050 que es lo que usted quería. El jovencito se llamaba Carl Frie-drich Gauss, es considerado el "príncipe de la matemática" y fue uno de los mejores (si no el mejor) de la historia. Isaac Newton Newton fue elegido miembro del parlamento británico en 1689. Acudió durante muchos años a su puesto aunque nunca intervenía. En cierta ocasión, Newton se levantó durante una sesión y se hizo un gran silencio para escuchar sus palabras. Todo lo que Newton hizo fue pedir que cerrasen una ventana abierta porque había mucha corriente y su peluca corría riesgo. Cuestión de pollos. -El 29 de enero de 1697 Halley llegó a casa de Newton. Halley recuerda: Llegué a su casa a las dos de la tarde. Él estaba encerrado en su estudio, y la servidumbre tenía estrictas órdenes de no molestarlo ni abrir la puerta por ningún motivo. Por lo tanto, me senté afuera a esperar que saliera. Rato después, el ama de llaves trajo el almuerzo de Newton en una bandeja, y lo dejó en el piso, frente a la puerta. Las horas pasaron. A las seis de la tarde, yo sentía un hambre atroz, y me atreví a devorar el pollo de la bandeja. Cuando Newton por fin abrió la puerta, miró los huesos del pollo en la bandeja, me miró a mí y exclamó: —¡Qué distraído soy! ¡Pensé que no había comido! Entonces Halley le explicó la situación entregandole la carta y Newton dijo "luego le echo una ojeada a los problemas". A las 4 de la mañana del dia siguiente Newton había resuelto los 2 problemas (en menos de 10 horas). Si querés conocer más anécdotas de Newton, pasá por mi otro minipost: http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/6375945/7-Cosas-que-no-sab%C3%ADas-de-Newton_.html Dirac Una tertulia de físicos: Werner Heisenberg y otros grandes físicos se encontraban una tarde de tertulia hablando de Dios y religión. La discusión acabó dominada por Paul Dirac que entró en una larga diatriba declarando que la religión era el opio de las masas. Al final de la tarde alguien se volvió hacia el brillante Wolfgang Pauli y dijo, "Has estado muy silencioso esta tarde, Pauli. ¿Que opinas de lo que Dirac nos está contando?" Pauli respondió, "Si entiendo correctamente a Dirac, lo que quiere decir es: que no hay Dios, y que Dirac es su Profeta." Hablar con precisión Al final de una lección especialmente difícil, el físico Dirac (1902-1984) se volvió a la audiencia para preguntar, como de costumbre, si había alguna pregunta. Uno de los estudiantes levantó su mano y dijo "No entiendo tal y tal ecuación". "Eso es una afirmación, no una pregunta", le recordó Dirac. Norbert Wiener Era el típico matemático despistado. En cierta ocasión su familia se mudó a un pueblo muy cercano a donde vivían antes. Su esposa, conociéndole, decidió mandarle al MIT como todos los días, y ella se encargó de la mudanza. Tras repetirle cientos de veces(quizás más) que se mudaban tal día, el día D le dio una hoja de papel con la nueva dirección, porque estaba absolutamente segura de que lo iba a olvidar. Desgraciadamente, usó este papel para resolverle por la otra cara una duda a un estudiante. Cuando volvió por la tarde a su casa, por supuesto, se olvidó de que se habían mudado Su primera reacción al llegar a su antigua casa y verla vacía fue la de pensar que le habían robado, y entonces recordó lo de la mudanza. Como tampoco conseguía recordar a dónde se habían mudado y no tenia el papel, salió a la calle bastante preocupado, y vio una chica que se acercaba; entonces le dijo: - Perdone, pero es que yo vivía aquí antes y no consigo recordar... - No te preocupes, papá, mamá me ha mandado a recogerte. (Hay que decir que era de noche y no se veía bien.) El Extraño y Honorable Cavendish El excéntrico químico y físico inglés Henry Cavendish (1731-1810) no contaba con los instrumentos adecuados para sus investigaciones, así que medía la fuerza de una corriente eléctrica de una forma directa: se sometía a la corriente de la carga y calculaba por el dolor. Consiguió vivir hasta cerca de los 80 años. No tuvo trato cercano con casi nadie, aparte de su familia. A Lord George Cavendish, que sería su principal heredero, le veía unos minutos al año. No se casó nunca ni tuvo hijos. Su misoginia era tal que las sirvientas tenían orden expresa de apartarse de su vista, bajo amenaza de despido. Se comunicaba con ellas por medio de notas escritas. Si una se cruzaba con él en su casa, la despedía en el acto. Construyó una entrada aislada para poder entrar y salir sin encontrar a nadie. Al final insistió en morir solo. Su traje habitual, de un violeta descolorido, estaba totalmente pasado de moda, y su sombrero de tres picos era del siglo anterior. Había una ligera duda en su habla, y sólo aparecía en público para reuniones científicas. Lord Brougham comentaba que "probablemente pronunció menos palabras en toda su vida que cualquier otro que haya llegado a los ochenta años, sin exceptuar a los monjes trapenses". Euler Demostrando la existencia de Dios El enciclopedista Denis Diderot (1713-1784) fue invitado por la emperatriz rusa a viajar a Rusia y conocer el equivalente de la academia de las ciencias. Diderot conversó con total libertad con todos los invitados y les dió una buena dosis de ateísmo. A pesar de que la emperatriz estaba divertida, no era este el sentimiento de algunos de los consejeros reales, que le sugirieron que pusiese cierta moderación ante tanto desenfreno. La emperatriz no quería imponerse sobre su ilustre invitado, así que urdió la siguiente estratagema: Se le comunicó a Diderot que un célebre matemático había demostrado la existencia de Dios mediante fórmulas algebraicas, y que la presentaría ante el consejo si Diderot no se oponía, a lo que este último accedió. El matemático no era ni más ni menos que Leonard Euler (1707- 1783), que ante el consejo expuso con gravedad: dijo:"(a+b^n)/n = x, por lo tanto Dios existe. ¿Alguna pregunta?" Diderot, para el cual el álgebra era tan entendible como el hebreo, se quedó callado y desconcertado, mientras toda la sala a su alrededor estallaba en carcajadas. Ante esta situación, Diderot pidió permiso a la emperatriz para volver a Francia, permiso que fue concedido de inmediato. Bischoff Bischoff fue uno de los anatomistas de mayor prestigio en Europa en los 1870's. Una de sus ocupaciones era el pesar cerebros humanos, y tras años de acumular datos observo que el peso medio del cerebro de un hombre era 1250 gramos, mientras que el promedio para las mujeres era de 1175 gramos. Durante toda su vida utilizo este hecho para defender ardientemente una supuesta superioridad mental de los hombres sobre las mujeres. Siendo un científico modelo, a su muerte dono su propio cerebro para su colección. El correspondiente análisis indicó que pesaba 1135 gramos. Russel. El que no corre vuela: En cierta ocasión Bertrand Russel estaba especulando sobre enunciados condicionales del tipo: "Si llueve las calles están mojadas" y afirmaba que de un enunciado falso se puede deducir cualquier cosa. Alguien que le escuchaba le interrumpió con la siguiente pregunta: "Quiere usted decir que si 2 + 2 = 5 entonces usted es el Papa" . Russel contestó afirmativamente y procedió a demostrarlo de la siguiente manera: "Si suponemos que 2 + 2 = 5, entonces estará de acuerdo que si restamos 2 de cada lado obtenemos 2 = 3. Invirtiendo la igualdad y restando 1 de cada lado, da 2 = 1. Como el Papa y yo somos dos personas y 2 = 1 entonces el Papa y yo somos uno, luego yo soy el Papa" Gödel Se cuenta que Gödel estaba preparándose para convertirse en ciudadano de los Estados Unidos y su amigo Einstein le recomendó que leyera un poco la constitución pues seguramente le harían alguna pregunta sencilla y de trámite acerca de ella, además necesitaba dos "avalistas", los cuales fueron el propio Einstein y el importante economista Oskar Morgenstern, inventor junto con von Neuman de la teoría del juego. Parece ser que Gödel leyó tan profundamente la constitución que creyó encontrar un resquicio en ella que permitiría la instauración de una dictadura en Estados Unidos. Cuando se lo dijo a sus amigos, Einsten y Morgenstern se preocuparon mucho pues Gödel estaba mostrándose cada vez más paranoico e inestable día a día y pensaron que la sola mención de lo que Gödel pensaba que había descubierto podría dar al traste con la ciudadanía. Cuando llegó el día de la cita, Einstein intentó por todos medios distraerlo de lo que le rondaba por la cabeza aunque les gustaba a ambos mucho hablar de política evitó cualquier comentario en esa dirección para que Gödel estuviera tranquilo y se limitara a dar los tópicos y las respuestas de rigor y marcharse con la nacionalidad bajo el brazo. Morgenstern procuró no decir nada mientras conducía hacia Trenton. Sin embargo sucedió lo que temía Einstein. Al entrar, el juez quedó gratamente impresionado por la personalidad y reputación pública de los testigos de Gödel, y rompió con la tradición al invitarles a sentarse el tiempo que durara la entrevista. El juez empezó por comentar a Gödel: -"Hasta ahora, usted ha tenido nacionalidad alemana". Gödel corrigió esta ligera ofensa, haciendo notar que era austríaco. El juez prosiguió: -"De todos modos, su país tuvo que sufrir una dictadura horrible… pero afortunadamente eso no puede suceder en América". Al oír la palabra mágica, dictadura Gödel no pudo contenerse y gritó: -"¡Todo lo contrario!, ¡yo sé cómo puede suceder eso, puedo probarlo!". Einstein y Morgenstern e incluso el propio juez trataron de calmarle y de que no siguiera adelante con la explicación extensa y detallada de su descubrimiento. Pero al final parece que la cosa no llegó a más y Gödel recibió la ciudadanía. Cuvier George Cuvier (1769-1832) fue un naturalista francés y una de las mayores autoridades académicas de su época. Una de las mayores aportaciones de Cuvier a la historia de la ciencia fue el principio de correlación orgánica. Dicho principio dice que las distintas estructuras de un organismo, los órganos e incluso los caracteres, están todos ellos relacionados entre sí como un todo, de tal manera que a partir de un resto especialmente también significativo, no sólo vamos a poder llegar a clasificar al organismo correspondiente, sino que podemos incluso llegar a conocer el reto de piezas que componían ese organismo, y por tanto, podemos llegar a restituir todo el esqueleto aunque se trate de organismos exclusivamente fósiles. Parece ser que Cuvier no era muy popular entre sus alumnos y no le tenían demasiada simpatía. Así que una noche sus alumnos decidieron vengarse de su odiado profesor. Una noche un alumno se disfrazó de demonio, poniéndose cuernos, pezuñas, rabo etc. Cuvier estaba plácidamente durmiendo en sus aposentos cuando el alumno disfrazado entró y el resto de sus compinches esperaban escondidos para reírse de su maestro. Haciendo aspavientos amenazantes y gritando despertó a Cuvier gritando: - "¡Cuvier, soy Satanás y he venido para comerte!". Cualquier otro hombre de comienzos del siglo XIX probablemente se hubiera metido debajo de la cama y se hubiera orinado encima, sin embargo Cuvier se limitó a echarle una mirada y decirle: - "Tu no puedes comerme, tienes pezuñas y cuernos y el principio de correlación orgánica me dice que eres herbívoro." Ante tal reacción los alumnos escondidos no pudieron hacer otra cosa que aplaudir a su maestro... Planck El joven profesor Max Planck enseguida destacó en la física. Con 17 años ya en la universidad le dijo a su profesor que tenía la ambición de convertirse en físico. Curiosamente su profesor le intentó desanimar diciéndole que "la física es una rama del saber que está casi completamente desarrollada y que no quedaba nada por descubrir porque los descubrimientos importantes ya se habían hecho." No obstante en 1879 hizo su tesis doctoral y fue nombrado profesor de Universidad en 1880 a la temprana e inusual edad de 22 años. Un día, habiendo olvidado que aula le habían asignado para una clase se dirigió a la secretaría de la universidad a ver si allí se lo podían decir. -"Por favor, dígame. ¿En que aula tiene el profesor Planck su clase hoy?" le preguntó al viejo responsable que estaba atendiendo. El hombre le dio unas palmaditas a planck en el hombro mientras le decía: -"Muchacho no vallas allí. Eres demasiado joven para entender las clases del profesor Planck..." Planck recibió en 1918 el premio Nobel por su teoría cuántica. Steinmetz: La factura Nota: De aquí es donde sale la famosa fábula del mecánico que cobró 10.000 por el clavito de la máquina. Charles Proteus Steinmetz (1865-1923) fue matemático, inventor e ingeniero eléctrico. Fue pionero en el uso de números complejos aplicados a circuitos eléctricos. Dejó Alemania, su país natal, y se estableció en Estados Unidos donde trabajó para General Electric e hizo grandes cosas como crear un método de fabricar motores eléctricos en serie y un desarrolló un método para trasladar electricidad eficientemente a grandes distancias. Steinmetz era enano y tenía una deformidad física, cosa que no impidió que fuese admirado por todos por sus destreza científica y técnica. En su articulo sobre Steinmetz (23 de abril) mencionaban una entrevista con Henry Ford. Mi padre , Burt Scott, empleado de Henry Ford desde hacia años, me relato ese encuentro. Se había planteado dificultades tecnicas en un generador de nuevo diseño en la planta Ford de River Rouge y sus ingenieros no eran capaces de resolverla, de manera que Ford solicitó la ayuda de Steinmetz. Cuando el "pequeño gigante" llego a la planta, rechazo toda asistencia, pidiendo solamente un cuaderno, un lápiz y un camastro. Durante dos días y dos noches vigilo el generador e hizo gran cantidad de cálculos. Entonces pidió una escalera , una cinta de medir y un trozo de tiza. Trepo laboriozamente por la escalera , realizo mediciones cuidadosas e hizo una marca con la tiza en un lateral del generador. Descendió y ordeno a su escéptica audiencia que quitaran una placa del generador y eliminasen 16 espiras de la bobina a esa altura. Se hicieron las correcciones y generador funcionó perfectamente. Mas tarde, Ford recibió una factura de la GE por un monto de US$10.000 firmada por Steinmetz. Ford la devolvió agradeciendo el buen trabajo realizado y pidiéndole respetuosamente una factura detallada . Steinmetz replico como sigue: dijo:* Hacer una marca con la tiza US$ 1,00 * Saber donde hacerla US$ 9.999 * Total a pagar US$ 10.000 Paul Erdös Paul Erdös (1913-1996) fue un famoso matemático húngaro, tremendamente prolífico (tan solo le supera Euler en número de trabajos publicados), que contó con cientos de colaboradores y además un hombre tremendamente extravagante. Entre otras excentricidades Erdös tenía la costumbre de llamar por teléfono a matemáticos y colaboradores de todo el mundo para tratar de algún problema matemático, sin importarle en absoluto la hora que pudiera ser en el lugar del que recibía la llamada. Erdös era capaz de memorizar los números de teléfono de la gente que llamaba pero se dice que no era capaz de recordar el nombre propio de las personas a las que llamaba. De hecho al único que llamaba por su nombre propio era a Tom Trotter, lo que pasa es que lo llamaba "Bill". Se cuenta que una vez en una reunión le preguntó a un matemático que de donde era. "de Vancouver" le respondío. "Oh, entonces debe conocer a mi buen amigo Elliot Mendelson..." le dijo Erdös, a lo que el matemático le respondió, "yo soy tu buen amigo Elliot Mendelson." Condercet: La tortilla Marie-Jean-Antoine Nicolas de Caritat marqués de Condorcet (1743-1794) fue un filósofo, matemático y escritor francés. Alumno de D'Alembert, miembro de la academia de ciencias. Cuando estalló la revolución francesa en 1789 tuvo un papel protagonista, se alineó con los Girondinos, fue defensor de numerosas causas liberales, defendió el progreso, los derechos de la mujer, introdujo el laicismo en el sistema educativo, propuso un borrador de constitución... Sin embargo cuando los Jacobinos se hicieron con el poder de la asamblea, Condorcet fue declarado traidor y se dictó una orden de arresto contra su persona. Condorcet se escondió durante unos meses en casa de una viuda, Madame Vernet, la cual no tenía reparo en cobijar a Condorcet. Sin embargo preocupado por la seguridad de Madame Vernet y al pensar que la seguridad de su escondite estaba comprometida huyó de París y se refugió en una cantera de piedra por tres días. Allí no tenía nada de comer y debido al hambre decidió arriesgarse a ir a una posada cercana en la villa de Clamart. Condorcet pidió una tortilla (supongo que a la francesa) y el posadero le preguntó que "de cuantos huevos quería la tortilla". Condorcet, que había sido toda su vida aristócrata, marqués, no tenía ni idea de cuantos huevos se necesitan para hacer una tortilla, así que le dijo al posadero que la quería de "doce huevos". Naturalmente el posadero ante semejante respuesta sospechó de Condorcet y le preguntó cual era su oficio. "Carpintero" le dijo Condorcet, entonces el posadero le cogió las manos y le dijo "estas no son manos de carpintero". Condorcet fue pronto encarcelado y murió dos días después. Unos dicen que fue un edema pulmonar, otros hablan de suicidio. Una lástima en cualquier caso. Boltzmann Profesores... Existe un famoso apócrifo sobre Ludwig Boltzmann, físico austriaco (1846-1906), el cual dice que durante una de sus clases sobre gases ideales, mencionó una serie de complicadas fórmulas y cálculos matemáticos que para el eran obvios y perfectamente conocidos y lo mismo pensaba que serían para sus alumnos. Sin embargo casi al finalizar la clase los alumnos, que no habían podido seguir la clase, le pidieron a Boltzmann que cuando mencionara algún cálculo escribiera las fórmulas matemáticas en la pizarra porque de lo contrario se les hacía muy dificil seguir la clase. Boltzmann se disculpó y prometió hacerlo así en adelante. En la siguiente clase Boltzmann no cumplió lo prometido y siguío nombrando las fórmulas sin escribirlas, -dijo: "Bien caballeros, si combinamos la ley de Boyle con la ley de Charles obtendremos la ecuación p·V=p0·V0·(1+a·t). Ahora es claro que aSb = f(x)·dx·x(a) y también que VS·f(x, y, z)·dV=0" y terminó añadiendo la coletilla de : "Esto es tan simple como que uno y uno son dos". Entonces recapacitó un momento, recordó lo que había prometido a sus alumnos en la clase anterior y dijo: dijo:-"Huy perdón, caballeros:" y escribió en la pizarra "1+1=2" y siguió con la clase. David Bronstein. (ajedrez) En una ocasión, Bronstein tardó 40 minutos en mover su primer pieza! y luego ganó la partida, ¡un fenómeno! Cuando le preguntaron por qué, respondió mirando fijamente al tablero: "Estaba pensando donde había puesto las llaves de mi casa". Niels Bohr Cómo evitar preguntas difíciles Niels Bohr (1885 -1962) desarrolló un curioso sistema para zafarse de preguntas difíciles en los coloquios: Cuando se sentía arrinconado por alguien, sacaba su caja de cerillas con el pretexto de volver a encender su pipa y "accidentalmente" dejaba caer todas las cerillas al suelo. Tras tomarse su tiempo en recoger todo el contenido, continuaba con su exposición sin que nadie (y menos aún el que había preguntado) pudiera recordar si tenía lo que decía algo que ver o no con la pregunta realizada. FINALMENTE, la famosa anécdota de Bohr: NOTA: En realidad, Rutherford no fue el que la contó, el ni lo vivió, pero lo pongo, ya que fue y es, la mejor anécdota que leí. Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota: "Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen: 'Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro'. "El estudiante había respondido: 'lleve el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga. Descuélguelo hasta la base del edificio, marque y mida. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio'. "Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel. Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física. "Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coja el barómetro y láncelo al suelo desde la azotea del edificio, calcule el tiempo de caída con un cronómetro. Después aplique la formula altura = 0,5 A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta. "Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio. "Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contesto, este es un procedimiento muy básico: para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. "Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la per-pendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio. En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precisión. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: "-Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar". El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. YAPA: Respuestas reales a exámenes parte 2: (a pedido del publico) (Sólo para gamers xD). Ésto fue todo, muchas gracias por leer, y espero que no haya quedado tan mal (desde que imageshack y tinypic no andan en Taringa!, no puedo poner decorativos como barras). Comenten!. Si te gusto éste post, podés pasar a la primera parte (Chistes): http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/6501197/Unos-buenos-chistes-de-Ciencia-+-miniyapa.html