MaQuGo
Usuario (México)
gracias por entrar. pues en este pos pondre mi convercacion que mantube con este programa(que por cierto recomiendo descargar http://dr-abuse.softonic.com/[/color Inicio de consulta: 07/12/2010 18:19:08. Bienvenido a mi mundo. > a mi mundo Eso es interesante. Tu mundo. > si Ya veo. > o ya te apoderaste de mis cosas en esta computadora de 2 pesos? En realidad soy un programa. > virus? ¿Estás infectado? > si de VIH, gonorrea y comezon Ya veo. > no te da tristeza Cómo lo siento. > alfin Si los hechos van contra ti, ampárate en la ley. > insensible Era muy interesante eso que me decías de tu mundo. ¿Por qué no me cuentas más cosas? > aparte de que me carcome el vih me esforzare Mejor seguimos hablando de una persona que me comentabas antes. > decidete Potente, de bajo consumo, tan perfecto que corro sin gasolina. Así soy yo. > a bueno, me alegra saber eso ahora y no despues ¿No sería mejor antes? > aun mejor ¿Mejor o peor? > mejor ¿Mejor en comparación con qué? > en mi sencasion de incomodidad ¿Así que tu sencasion de incomodidad? > si ¿Me lo podrías comentar? > acosador Tal vez tu sencasion es muy importante para ti. ¿Por qué no me lo explicas mejor? > ves!!, lo ves!! Si una idea puede superar una revisión burocrática y ser llevada a término, es que no valía la pena. > los burocratas me la pelan(sin ofender) Antes me hablabas de la pelan(sin. Cuéntame algo más. > eso es algo gay,sabes? Explícame qué piensas de la homosexualidad. > ps ai andan Pienso, luego existo. > los faroles son mas serviciales que las religiones Tu religión es el dinero, esa es la verdad. > ni una ni otra Ja, ja. ¿A que no sabías que la capital de North Carolina es Raleigh? > ya lo sabia ¿Cómo lo sabías? > leo libros Marte en Leo opuesto a Urano el día 4 advierte que debes cuidarte y evitar riesgos. > los oroscopos son una reverenda mierda No digas groserías. > bueno, pero no me golpees Sigue, por favor. > sabias que tienen miles de años(como la religion) y que no han cambiado ni siquiera un poco y aun asi hay gente que no sale de casa sin ver el suyo ¿Quieres ir a casa? > estoy en ella Supongo que se está bien en ella. > si, pero hace mucho calor ¿Cuánto? > 30 grados farenheit El que se vanagloria de su linaje, alaba lo ajeno. > el que rompe paga Hubo un tiempo en que se culpó a las plantas de flor de la extinción de los dinosaurios. > por tontos ¿Te has preguntado alguna vez cuáles son tus propósitos? > rascarme la panza y comer Mi comida favorita es la paella. > eres de españa? España es un país de Europa Occidental. > eres de esa region? ¿Por qué dices que soy de esa region? > donde naciste? Mi lugar de nacimiento fueron los laboratorios de Barres & Boronat en Valencia, España. > aaaaaaa Esa no es una frase coherente. > no era una frase ¿Tienes alguna palabra frase célebre favorita? > nnmnjfkdopmnddlcdc dcscddcfm Hmmm... Parece que he sobre estimado tu intelecto. > golpea tu cabeza en el teclado y comentalo Quizá tengas un problema que debas consultar con un especialista. > adios Fin de la consulta: 07/12/2010 18:28:49.

Hola y bienvenidos a mi nuevo post. «Haced lo que queráis, porque de todas maneras lo haréis mal», decía Sigmund Freud a las madres. Quizá fuera demasiado extremo, pero lo cierto es que con toda la buena voluntad del mundo, a veces los padres se equivocan. Todos querrían ver a sus hijos devorando libros y disfrutando al leer mientras aprenden sobre mil y un asuntos, pero en su empeño por fomentar la lectura, el tiro les sale por la culata. ¿Qué falla? No «hay que leer». Ya lo decía el escritor francés y profesor de literatura Daniel Pennac en el ensayo «Como una novela» con el que lleva abriendo la mente a muchos padres y educadores desde hace 20 años: el verbo leer, como el amar o el soñar, «no soporta el imperativo». Leer es un derecho, no un deber. Es inútil obligar a leer y además resulta contraproducente porque no se transmite una afición por la fuerza. No se contagia un «virus» que no se tiene. Si los padres no leen o sus hijos no les ven leer, difícilmente podrán convencerles de que se lo van a pasar bien leyendo. Las personas a las que les gusta leer normalmente han tenido algún familiar que les ha transmitido la pasión por los libros. La falta de tiempo no es excusa porque cuando algo realmente se quiere, se busca el tiempo, insiste Pennac. La lectura, no siempre en soledad. Leer a un niño «es una práctica fundamental, tal vez la más importante y eficaz sobre todo con los niños que tienen dificultades para leer y les cuesta un gran esfuerzo», señala el maestro, licenciado en Historia y logopeda Pablo Pascual Sorribas. Al escuchar a sus padres, comprenden mejor el mensaje y disfrutan con la historia. ¿...y por qué en silencio? «¡Extraña desaparición la de la lectura en voz alta. ¿Qué habría pensado de esto Dostoievski? ¿Y Flaubert? ¿Ya no tenemos derecho a meternos las palabras en la boca antes de clavárnoslas en la cabeza? ¿Ya no hay oído? ¿Ya no hay música? ¿Ya no hay saliva? ¿Las palabras ya no tienen sabor? ¡Y qué más! ¿Acaso Flaubert no se gritó su Bovary hasta reventarse los tímpanos? ¿Acaso no es el más indicado para saber que la comprensión del texto pasa por el sonido de las palabras de donde sacan todo su sentido?», escribía Pennac. No al constante «¿qué has leído?». Examinar a los niños de cada capítulo o cada libro convierte un placer en un examen, con la ansiedad que de ello se deriva. Conversar sobre un libro que se ha leído fomenta la lectura, siempre que el niño no se siente como en un banquillo. Es el «derecho a callarse» de todo lector, porque ¿a quién no le molesta que le pregunten qué ha entendido? No a los clásicos por obligación. La escritora Ángeles Caso describía en el artículo «Lectores del siglo XXI» cómo se enamoró de la literatura: «No recuerdo que me padre me negase nunca un libro. Ni por bueno ni por malo, ni por demasiado sencillo ni por demasiado complicado, ni por moral ni por inmoral. En mi casa leíamos con la misma fruición los «Cuentos del conde Lucanor» y las historietas de Tintín, el «Poema del Cid» y las trastadas de Guillermo Brown...». Y añadía: «Si alguna vez le devolví un libro sin terminarlo, lo recogió con la misma sonrisa con que me lo había entregado, sin hacerme sentir culpable o tonta por mi desinterés». Los padres pueden alentar y estimular, pero los lectores tienen derecho a elegir. No al «hasta que no lo acabes, no hay televisión». La televisión se convierte así en un premio y la lectura en un trabajo, en el peaje necesario hasta la tele, una contradicción. Y puede ser la tele, o la consola... Miguel de Cervantes decía: «El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho». No pongamos zancadillas. Los diez derechos del lector El escritor y profesor francés Daniel Pennac recoge en «Como una novela» (Anagrama) el decálogo de los derechos del lector: El derecho de no leer un libro. El derecho de saltar las páginas. El derecho de no terminar un libro. El derecho de releer. El derecho de leer lo que sea. El derecho al Bovaryismo (enfermedad textual transmisible). El derecho de leer donde sea. El derecho de buscar libros, abrirlos en donde sea y leer un pedazo. El derecho de leer en voz alta. El derecho de callarse. Gracias por pasar Ojalá puedan ayudar a que más personas léan por las buenas razones de leer.