ManuBrondo
Usuario (Argentina)
Es la dura realidad, pero en este mundo la mayoría de las personas que escalan posiciones, lo hacen aprovechándose de las debilidades de los demás. Y es que la diferencia entre personas con talento que ganan “lo suficiente“, y personas de talento que manejan un Maserati a su oficina, es que estas últimas están mucho más conscientes y centradas en sus propios intereses. Una investigación hecha por el especialista en emprendimiento Lewis Schiff, reveló que hay una brecha muy grande entre la clase media y los millonarios, en lo que respecta a un comportamiento digno de Nicolás Maquiavelo. Casi el 90% de los más solventes de la encuesta, estaban de acuerdo en que “Es importante explotar cualquier debilidad, por pequeña que sea, en todas las negociaciones“. ¿Qué respondía la clase media? sólo el 24% pensaba de esa manera. Los dueños de Maseratis, en un 80%, afirmaban que los negocios no pueden pensarse como una relación ganar-ganar; uno debe siempre conseguir una ventaja. Quienes tenían ingresos más modestos estaban de acuerdo sólo en un 31%. Pero el abismo más grande entre ambas tipologías es en el campo de la confrontación: un 77% de los millonarios afirma que no tiene ningún reparo en enfrentarse o discutir una ganancia con alguno de sus asociados; menos del 13% de la clase media estuvo de acuerdo; preferían evitar las confrontaciones. ¿Te das cuenta del patrón que resulta? Al parecer, quienes logran amasar una considerable fortuna siempre juegan para ganar a costa de los demás. ¿Esto los hará maestros del maquiavelismo? Pues en boca de ellos mismos: “Ser maquiavélico es esencial para amasar una fortuna“, mientras que la clase media ve el trabajo y el esfuerzo de una manera menos agresiva. Y tú, ¿Qué tan maquiavélico eres? para averiguarlo, simplemente tienes que contestar las preguntas en la siguiente página: http://lenguajecorporal.org/eres-maquiavelico/2/