Mariano_ADF
Usuario (Argentina)

Les recomiendo probar este navegador, después de mucho Microsoft se puso las pilas y nos da una buena herramienta para internet. Aún con sus limitaciones, el nuevo navegador de Windows 10, Microsoft Edge, está gustando a los usuarios y a los críticos. Carga las páginas rápido y presenta una interfaz clara y despejada, nada intrusiva. El salto de Internet Explorer a Microsoft Edge supone algo más que un cambio de nombre. Ambos están basados en el motor Trident, pero el nuevo motor de renderizado de páginas web EdgeHTML ha sido rediseñado desde cero pensando en, como dice Microsoft, "la web moderna". Explorer se diseñó hace 20 años y aunque ha evolucionado, buena parte de su código estaba pensado para servicios y webs que ya no se llevan. Edge incorpora nuevas tecnologías que se adaptan al uso actual de Internet, incluyendo la precarga de páginas y la interfaz dinámica: Permite realizar las acciones básicas de un navegador, como almacenar webs en la lista de favoritos, o compartirlas. Integra a Cortana y Bing para llevar a cabo las búsquedas, y Adobe Flash para mantener la compatibilidad con miles de páginas. Todo ello se puede desactivar o personalizar. Entre las novedades de Microsoft Edge destacan la Vista de Lectura y las Notas Web. La Vista de Lectura elimina los banners, barras, y otros adornos de las páginas para dejar sólo el texto, las fotos y los vídeos. Ayuda a leer artículos largos más cómodamente, pero por ahora tiene fallos y a veces se come vídeos y textos completos. También puedes añadir webs a una Lista de Lectura para leerlas más adelante. Si creas una Nota Web puedes dibujar a mano alzada directamente sobre una página, bien con el ratón o con el dedo (en una pantalla táctil). Es posible añadir notas con el teclado. Después lo compartes a través del correo o las redes sociales. Aún le faltan cosas como los plug-ins o una mayor compatibilidad, pero es un navegador bastante competente. De momento, Microsoft no tiene intención del ofrecerlo en otras versiones de su sistema operativo, ni en otras plataformas. "Queremos que Edge funcione perfecto en Windows 10 antes de pensar en otras plataformas", es la línea oficial de la compañía. Si tenés ganas de probar Microsoft Edge y sus novedosas Vista de Lectura y Notas Web, pero no tienes Windows 10, existe una forma de hacerlo, incluso en Linux, o en un Mac. Y lo ofrece la propia Microsoft, a través de las máquinas virtuales. VAMOS A LO IMPORTANTE: La compañía de Redmond acaba de estrenar las máquinas virtuales de Microsoft Edge. Son una especie de emulación de Windows 10 que te permiten ejecutar Microsoft Edge en Windows 7 y Windows 8, OS X, e incluso Linux. Simplemente tienes que visitar la web anterior y descargar la máquina virtual que desees. La última es la de Microsoft Edge pero también están las de Internet Explorer 6 a 11. Descargar el fichero en uno de los formatos de virtualización soportados: VMWare, VirtualBox o HyperV_2012. Sólo tienes que ejecutar uno de esos programas, elegir el fichero con la máquina virtual descargada, y podrás usar Microsoft Edge sin tener Windows 10. Estas máquinas virtuales de Microsoft Edge están pensadas para que los desarrolladores puedan probar sus webs en el nuevo navegador sin instalar Windows 10, pero cualquier usuario puede emplearlas para instalar Microsot Edge sin tener Windows 10. Echa un vistazo a este enlace para acceder a un tutorial paso a paso. Dejo el link para descargar la "máquina virtual" en la descripción del post. ¡Saludos!

Construir una nave espacial casera puede parecer un proyecto demasiado arriesgado, pero para el danés Peter Madsen y su socio no hay mejor cosa a la que dedicar su tiempo. Y todo, sin ser millonarios ni cobrar un sólo dólar por la labor. "Cuando uno dedica su tiempo a algo que ama, pero que no le da dinero, los principales problemas son la comida y el alojamiento. Cuando estaba construyendo mi submarino hallé una forma fácil de resolver el segundo, me fui vivir en él", explica Madsen, quien no carece de experiencia en proyectos amateur. Primero fue el submarino, construido con donaciones privadas y el trabajo de una decena de voluntarios. Y ahora su objetivo es un poco más ambicioso: una nave espacial tripulada. Entre estos dos proyectos han transcurridos varios años pero hay algo que los une: ambos son sin ánimo de lucro y se financian con el crowdsourcing, es decir, a con pequeñas donaciones privadas hechas por cualquiera a través de Internet. Y quienes participan en el proyecto Copenhaguen Suborbitals no cobran ni una sola moneda: son gente que tiene otro trabajo, que ha decidido donar parte de su tiempo por amor a los cohetes espaciales y que encontró a otros que quisieron apoyarlos. "Nos dirige el amor, hacemos esto por amor a los cohetes espaciales, por amor a ver la nave alzarse en cielo azul y dirigirse hacia el espacio", cuenta Peter Madsen a BBC Mundo Pero, a pesar de ser muy poderoso, el amor no es suficiente para lanzar por si solo al espacio a un aparato con cientos de kilos de peso. ¿Qué más hace falta? Una nave espacial "hecha en casa" En 2008 Peter Madsen y Kristian von Bengstom decidieron dedicarse en tiempo completo a su sueño de crear una nave espacial, y para ello fundaron Copenhaguen Suborbitals. "Queríamos demostrar que este tipo de proyectos pueden llevarse a cabo sin la necesidad de un gobierno que te apoye”, cuenta Madsen. "Solo hacen falta dos cosas: dinero y buenas idea”. Y en los comienzos las ideas estaban, pero el dinero no. El segundo prototipo de la compañía realizó un vuelo de 21 segundos y recogió importante material para seguir trabajando. Pero Madsen tenía clara una cosa: "si tu idea es lo suficientemente buena, puede provocar un milagro". Y el milagro ocurrió. Tan solo un mes después de que en septiembre de 2010, tras dos años de trabajo, el grupo intentase su primer intento (fallido) de lanzar una nave al espacio, un grupo de aficionados decidió apoyar el proyecto, con el fin de recaudar dinero. En unas semanas el grupo contó con más de 500 miembros y lanzó una página web por la que cualquiera puede hacerse socio por unos US$ 20 dólares al mes, o donar cualquier cantidad de una sola vez. "Aunque parezca paradójico, parece que hay más dinero para proyectos sin ánimo de lucro que para aquellos que buscan beneficio", cuenta Madsen. "Nuestro primer lanzamiento atrajo mucha atención. Un periódico danés le dedicó un artículo, donde mencionaba que no teníamos dinero para continuar el proyecto durante más de dos meses, lo cual era verdad. A raíz de esto un grupo se organizó para apoyarnos y recaudar fondos. En poco tiempo tenia docenas de miembros, y así pudimos continuar con nuestro sueño”, asegura Madsen. Esta forma de financiación se denomina crowdsourcing y en la actualidad existen diferentes plataformas digitales que facilitan el proceso de recolección de fondos para proyectos que pueden ser desde documentales hasta películas, pasando por libros o discos. El segundo prototipo de la compañía realizó un vuelo de 21 segundos y recogió importante material para seguir trabajando. El responsable cuelga la idea de un proyecto, y al que le guste, realiza una donación. Y aunque grandes proyectos han visto la luz gracias a este sistema, la nave espacial de estos dos daneses es sin duda uno de los ejemplos de crowdsourcing más ambiciosos que se han visto hasta el momento. Copenhaguen Suborbitals dispone de un presupuesto de unos US$ 60.000 al año, con los que, según cuenta Madsen, se compra principalmente material para la nave. De Dinamarca, hacia el espacio exterior En su segundo intento este danés y su equipo lanzaron una nave al espacio desde una plataforma en el mar Báltico. Y a pesar de que el vuelo duró solo 21 segundos, se recolectaron importantes datos con los que continuar el trabajo. La siguiente fase ya está en marcha, y el objetivo final es conseguir poner en órbita un módulo tripulado por una persona. "No usaremos mas tiempo que lo que necesitó el proyecto Apollo en llevar el hombre a la luna", vaticina Madsen, que se declara un hombre impaciente y especialmente decepcionado con la forma de encarar los vuelos espaciales de las agencias oficiales como la NASA. "Mucha de las razones de este proyecto es que estamos frustrados con el mundo de la ingeniería espacial, la NASA y el resto de agencias no hacen lo suficiente. Nuestra respuesta es hacerlo por nosotros mismos", asegura el danés. Esta frustración es una potente fuerza que lo lleva, junto con su equipo, a seguir adelante. "Si la NASA no lo hace, ¿por que no puedo hacerlo yo?"
Diseminada en miles de versos ha quedado para la posteridad la biografía, íntima y pública, secreta y militante, del gran poeta chileno Pablo Neruda. Nos legó además la crónica de sus días agitados y viajeros en unas líricas memorias tituladas Confieso que he vivido, y sobre su figura han escrito numerosos amigos del escritor, su apasionada viuda Matilde Urrutia y centenares de críticos e historiadores. La abrumadora personalidad de este hombre de credo comunista, resuelta y tozuda hasta el sacrificio por todo aquello en lo que creía, estalla en su obra con un aliento vital que apenas deja entrever las muchas tribulaciones y las muchas horas sombrías que hubo de atravesar. Para algunos que lo conocieron, especialmente para aquéllos que compartieron con él la lucha contra la miseria y la opresión de los pueblos, Pablo Neruda gozó del carisma excepcional de aquellos elegidos a quienes encaja como un guante la palabra ejemplaridad; pero para la mayoría de los lectores que no gozaron de la fortuna de su abrazo, el poeta será siempre aquel personaje tímido, invisible y agazapado que se ocultaba tras los barrotes horizontales y tenues de sus lindas canciones de amor. Nacido en 1904 en Parral con el nombre de Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, Neruda se sintió durante toda su vida profundamente enraizado en su tierra chilena pese a haber llevado una existencia de viajero incansable. Su madre, Rosa Basoalto, murió de tuberculosis poco después de dar a luz, y su padre, conductor de un tren que cargaba piedra, José del Carmen Reyes Morales, se casó dos años después con Trinidad Cambia Marverde, de quien Neruda escribiría: "Era una mujer dulce y diligente, tenía sentido del humor campesino y una bondad activa e infatigable". Para el pequeño Neftalí fue su nueva madre como el hada buena; tuteló al muchacho con una solicitud incluso mayor que su auténtico padre, con quien, en su adolescencia, no tardaría en mantener graves disputas. Residiendo en Temuco, ingresó en el Liceo de la ciudad en 1910, y cuando aún no había salido de esta institución, el 18 de julio de 1917, pudo leer emocionadamente en un periódico local, La Mañana, el primero de sus artículos publicados, que tituló "Entusiasmo y perseverancia". Para entonces había tenido la suerte de conocer a una imponente señora, "alta, con vestidos muy largos", que no era otra sino la célebre poetisa Gabriela Mistral, quien le había regalado algunos libros de Tolstoi, Dostoievski y Chéjov, decisivos en su primera formación literaria. No obstante, su padre se oponía abiertamente a que siguiera esta vocación, de modo que cuando el 28 de noviembre de 1920 obtuvo el premio de la Fiesta de Primavera de Temuco, el joven poeta ya firmaba sus poemas con seudónimo, un ardid para desorientar a su progenitor. El nombre elegido, Neruda, lo había encontrado por azar en una revista y era de origen checo; no sabía que se lo estaba usurpando a un colega, un lejano escritor que compuso hermosas baladas y que posee un monumento erigido en el barrio de Mala Strana de Praga. Cuando concluye sus estudios en el Liceo pasa a Santiago para seguir la carrera de profesor de francés en el Instituto Pedagógico, pero continúa preparando libros de versos. Al poco tiempo se vincula a la revista Juventud de la Federación de Estudiantes, donde toma contacto con el movimiento anarquista y, en particular, con uno de los líderes del grupo, formidable y valeroso, llamado Juan Gandulfo. En 1922, habiendo trabado una buena amistad, que se revelaría fecunda y duradera, con el director de la revista Claridad, se incorpora a su redacción, y así comienza a escribir como un poseso hasta cinco poemas diarios. Al año siguiente edita a sus expensas su primer libro de poemas, Crepusculario. Para poder pagarse esta publicación, Pablo Neruda, por entonces un joven ávido de lecturas y de vida, extravagante y delgado, vestido a lo poeta bohemio del siglo XIX con un traje negro, debe vender sus muebles, empeñar el reloj que le ha regalado su padre y recibir la ayuda in extremis de un crítico generoso. Este último, un tal Allone, se prestó a saldar la deuda cuando el editor se negó a entregar un solo ejemplar antes de que estuviera satisfecha completamente la factura. Neruda y Nicolás Guillén en el Aula Magna de la Universidad de La Habana (1960) Crepusculario fue en realidad una miscelánea de otros proyectos, una reordenación precipitada de poemas que inmediatamente dejaron insatisfecho al autor. A partir de entonces Neruda se entregó, con más ahínco si cabe, a la confección de otro libro, éste sí, orgánico y mucho más personal, que terminaría publicándose en 1924 con el título Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Diplomático por Asia A partir de esta época la politización de la poesía de Neruda será progresivamente mayor y, paralelamente, su vida se verá enfrentada a adversas circunstancias económicas. De momento, al abandonar sus estudios, su padre le retira toda ayuda material, por lo que abraza la esperanza de conseguir algún cargo diplomático. Sin embargo, todo lo que obtiene en 1927 es un oscuro y remoto destino consular en Rangún, Birmania. Allí, en aquellas tierras fantásticas, "entre hombres que adoran la cobra y la vaca", conoció Pablo Neruda a la tan bella como peligrosa Josie Bliss, una nativa que sin embargo vestía a la manera inglesa. Tras visitar en su compañía los más exóticos rincones de aquellas tierras, se trasladó a vivir a casa de ella, pero pronto la muchacha trocó su dulzura en celos, y la vida de la pareja se hizo intolerable. "Sentía ternura hacia sus pies desnudos", escribió el escritor, pero también contó cómo Josie le escondía las cartas y cómo, en una ocasión, se despertó sobresaltado y la encontró vestida de blanco, al otro lado del mosquitero, tenebrosa, blandiendo un cuchillo mortífero y sin determinarse a asestar el golpe fatal: "Cuando te mueras se acabarán mis temores", balbuceó con amargura la mujer enferma. Asustado, Pablo Neruda no tardó en huir de aquella situación que cada vez se volvía más amenazante, y cuando recibió un telegrama en el que se le comunicaba su traslado a Ceilán, preparó el viaje en el más absoluto secreto y se marchó sin despedirse, abandonando en el desolado hogar de Josie sus ropas y sus libros. Ejerció durante un año de cónsul en Colombo (Ceilán, actual Sri Lanka) y en 1929 fue trasladado a Singapur. Su inquietud por las culturas indostaníes y la política lo llevó a asistir al Congreso Panhindú, celebrado en Calcuta en 1929. En 1930, Pablo Neruda se casó con María Antonieta Hagenaar, una joven holandesa con la que regresó a Chile dos años después y que le dio una hija, Malva Marina, el 4 de octubre de 1934. Ese mismo año, y tras haber conocido a Federico García Lorca en Buenos Aires, se trasladó a España para hacerse cargo del consulado chileno en Barcelona. En España desarrolló una intensa actividad cultural y conoció a poetas de la generación del 27 como Miguel Hernández, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre o Manuel Altolaguirre. Neruda en España Su integración en aquel Madrid pletórico de pasiones políticas se acrecentó al año siguiente, pues en febrero de 1935 se hizo cargo del consulado de Chile en la capital española. En Madrid apareció aquel año la revista literaria Caballo Verde para la Poesía, dirigida por el poeta. También allí dio a la imprenta una de sus obras más célebres, Residencia en la Tierra, y conoció a su segunda esposa, Delia del Carril. La trayectoria española de Neruda tomó tintes dramáticos cuando el 18 de julio de 1936 dio comienzo la terrible guerra civil que enfrentó a "las dos Españas". Uno de los primeros hechos sangrientos de aquella lucha fue el fusilamiento de Federico García Lorca. Abandonó la península Ibérica en pleno conflicto bélico y se dirigió a París, desde donde participó activamente en actos de solidaridad con la República y el pueblo español. Tras su regreso a Chile, en 1937, prosiguió su actividad combativa con la publicación de España en el corazón. En 1938, Ediciones Ercilla dio a la luz una recopilación de sus obras. Aquel año falleció su padre en Temuco y poco después, su madrastra. En octubre triunfó en las elecciones generales chilenas el Frente Popular. Mientras, en Cataluña, se editaba España en el corazón. La Guerra Civil española concluyó en 1939 con la derrota de los republicanos. Neruda solicitó, y obtuvo, el nombramiento de cónsul para la inmigración española. Con la idea de ayudar en lo posible a los derrotados, viajó a París y desde allí organizó una expedición de españoles a bordo del vapor Winnipeg que llegó a Valparaíso a finales de año. El poeta regresó de nuevo a Chile en 1940, cuando ya había comenzado la Segunda Guerra Mundial, pero permaneció poco tiempo en su país, pues en agosto se incorporó a un nuevo destino diplomático, el consulado general de Chile en México. Desde allí viajó a Cuba. En 1942 publicó América, no invoco tu nombre en vano, que después fue incorporado al Canto general; ese año sufrió la pérdida de su hija, Malva Marina, que falleció en Europa. Política, exilio y reconocimiento A partir de 1946, su actividad política se desarrollaría en su propia patria, donde fue elegido senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta. Ese mismo año obtuvo también en Chile el Premio Nacional de Literatura, pero no tardarían en complicársele las cosas cuando hizo pública su enérgica protesta por la persecución desencadenada contra los sindicatos por el presidente González Videla. La lectura ante el Senado de su alegato Yo acuso motivó que se ordenara su detención y sólo gracias al refugio que le ofrecieron sus allegados logró Neruda evitarla y salir del país el 24 de febrero de 1949. Durante el tiempo en que estuvo oculto preparó otra de sus obras mayores, Canto general, que, aparte de distribuirse clandestinamente en Chile, se editará en México en 1950 con ilustraciones de los grandes muralistas Siqueiros y Diego Rivera, poco antes de que se le conceda, junto a Picasso y al poeta turco Nazim Hikmet, el Premio Internacional de la Paz. Comienza entonces un doloroso destierro, cuya tristeza apenas puede ser enjugada por los numerosos homenajes, calurosas recepciones e importantes galardones con que se reconocen sus méritos como poeta y como hombre íntegro. En 1951 inició un viaje por Italia, país en el que fijó su residencia al año siguiente. En Capri escribió Las uvas y el viento. Después de un viaje por Europa, al ser revocada su orden de detención en Chile, pudo regresar a su casa en agosto del 1952. Su retorno fue motivo de múltiples homenajes públicos. En este periodo difícil del destierro había venido en su auxilio una mujer, la que sería su compañera hasta su muerte: Matilde Urrutia. En Italia con Matilde Urrutia Los años siguientes fueron de permanencia en Chile. Organizó en Santiago el Congreso Continental de Cultura, al que acudieron notables personalidades como Diego Rivera, Jorge Amado y Nicolás Guillén. Dictó conferencias en la Universidad de Chile, institución a la que hizo donación de su biblioteca personal. Esta relación con la Universidad dio origen a la creación de la Fundación Neruda para el Desarrollo de la Poesía. En su vida privada fueron tiempos agitados, pues se separó en 1956 de Delia del Carril para unirse sentimentalmente con Matilde Urrutia, que fue a vivir a su nueva casa, La Chascona. Sus obras seguían apareciendo a buen ritmo, con publicaciones intermitentes, en Buenos Aires por Losada y en Santiago por Nascimento: Viajes, Nuevas odas elementales y Oda a la tipografía, entre otras. En 1957 Losada publicó sus Obras completas en papel biblia y, en los años sucesivos, Cien sonetos de amor, Tercer libro de las odas y Navegaciones y regresos. En 1958 aparece editada otra de sus obras más notables, una de las preferidas del poeta, Estravagario. "Por su irreverencia (escribió Neruda) es mi libro más íntimo". El incansable viajero sintió de nuevo la llamada de Europa y en 1965 se trasladó a ese continente, donde recibió nuevos honores. La Universidad de Oxford le nombró doctor honoris causa en Filosofía y Letras. En Hungría se entrevistó con Miguel Ángel Asturias. En 1966 viajó a Estados Unidos invitado a la reunión del Pen Club. Realizó ese año una interesante incursión en el arte dramático con su obra Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, que fue estrenada en Santiago en 1967 por el Instituto de Teatro de la Universidad de Chile. La vinculación de Neruda con la política tuvo su punto culminante en el año 1970, cuando el Partido Comunista lo designó candidato a la presidencia de Chile, pero el poeta no dudó en renunciar para dar todo su apoyo a Salvador Allende, a quien secundó decididamente en su campaña electoral. Llegado al poder el gobierno de Unidad Popular en 1970, recibió el nombramiento de embajador en París. Neruda con Salvador Allende y su biógrafo, Volodia Teitelboim En 1971, Pablo Neruda se convirtió en el tercer escritor latinoamericano y en el segundo chileno que obtenía el Premio Nobel de Literatura, pero su encumbramiento literario no le impidió continuar activamente en la defensa de los intereses chilenos. En Nueva York, aprovechando la reunión del Pen Club, denunció el bloqueo estadounidense contra Chile. Tras renunciar a su cargo de embajador en Francia, regresó a Santiago, donde fue pública y multitudinariamente homenajeado en el Estadio Nacional. En la cúspide de la fama y del reconocimiento también lo esperaban horas amargas. En 1973, el 11 de septiembre, fue sorprendido por el golpe militar contra el presidente Salvador Allende. Profundamente afectado por la nueva situación, no pudo resistir la tragedia y el 23 de septiembre murió en Santiago. El mundo no tardó en enterarse, entre la indignación, el estupor y la impotencia, de que sus casas de Valparaíso y de Santiago habían sido brutalmente saqueadas y destruidas. Sus funerales se desarrollaron en medio de una gran tensión política. Tras su muerte vieron la luz los poemarios que había escrito antes de morir: Jardín de invierno, 2000, El corazón amarillo, Libro de las preguntas, Elegía y Defectos escogidos, todas ellos editadas por Losada en Buenos Aires en 1974. En Barcelona apareció su última obra, la autobiografía Confieso que he vivido.

Armada Argentina o Armada de la República Argentina (ARA) es el brazo naval de las fuerzas armadas de la Argentina. Su corazón operativo es la Base Naval Puerto Belgrano. Tuvo un rol fundamental en la Guerra de Independencia de la Argentina, la Guerra del Brasil y la Guerra de las Malvinas. Actualmente participa activamente en las Campañas antárticas de la Argentina, misiones de paz y defensa del patrimonio marítimo argentino. Los datos del 2007 indican que el personal de la Armada está formado por 20.033 militares y 7.437 civiles, sumando un total de 27.470 hombres que integran la fuerza naval del país. La Armada cuenta con una flota de aviones la Aviación Naval encargada de potenciar el cuidado marítimo nacional, la componen 75 aviones,cazas,fotógrafos y transportistas. Historia: Fue creada como consecuencia de la Revolución de Mayo, y bajo el comando del almirante Guillermo Brown desempeñó un papel importante en la Guerra de Independencia y en los conflictos con el Brasil y las potencias europeas. A principios del siglo XX fue potentemente modernizada. El ARA Almirante Brown (D-10) lidera la formación en un operativo UNITAS Antecedentes Reconquista de las Islas Malvinas en 1767 Defensa de la Banda Oriental 1776 Invasiones Inglesas de 1806-1807 Emancipación Argentina La primera escuadrilla argentina La Armada a durante el siglo XIX La Guerra del Brasil Bloqueo Anglo-Francés La escuadra de Sarmiento y la creación de la Escuela Naval Militar El v sancióno el 27 de mayo de 1872, la Ley Nº498 de Adquisición de Armamento Naval, que autorizaba la compra de "tres buques de guerra encorazados del sistema más adelantado y más adecuado al servicio en aguas de la República." A tal efecto, el presidente Domingo Faustino Sarmiento dispuso el traslado inmediato de su amigo Manuel Rafael García Aguirre (hasta entonces jefe de la legación argentina en Washington) en comisión a Londres a fin de efectuar la compra de los mentados buques y supervisar su construcción. Los buques adquiridos, que constituyeron la célebre "Escuadra de Sarmiento" fueron los siguientes. Monitor Los Andes. Monitores El Plata y Los Andes. Cañoneras Paraná y Uruguay. Bombardas Constitución y República, de clase Rendell modificadas. Bombardas Pilcomayo y Bermejo, similares a las anteriores, con pequeñas diferencias (un calado menor, una autonomía mayor, modificaciones en cubierta). Vapor Taller y Depósito de torpedos y minas Fulminante.2 Vapores Avisos Resguardo y Vigilante. Vapor de transporte armado Pampa, (ex Parminghan). Algunas naves menores: vapor Sirena, remolcador Puerto de Buenos Aires, transporte Santa Fe, ballenera Guarda Costa, lancha Talita y Pontón Vanguardia La Armada a fines del siglo XIX En la segunda mitad de dicho siglo recibió en varias oportunidades diversos buques, como cruceros, destructores, buques de desembarco y submarinos de las US Navy. También obtuvo buques de diseño inglés. Incorporó al buque tanque, de diseño y construcción inglesa ARA Punta Médanos (B-18) el 10 de octubre de 1950, que al entrar en servicio era el buque más veloz entre los de su tipo. En 1951 se compran dos cruceros ligeros Clase Brooklyn que prestaron servicio en la Segunda Guerra Mundial para la Armada de Estados Unidos, el USS Phoenix (CL-46) y el USS Boise (CL-47), que fueron renombrados como ARA General Belgrano (C-4) (originalmente ARA 17 de Octubre, hasta la Revolución Libertadora) y ARA Nueve de Julio (C-5). Para 1954 incorpora su primer rompehielos, al que bautiza ARA General San Martín (Q-4). El ARA Santa Fe (S-11), 1960. Crucero Buenos Aires. En 1958 obtuvo su primer portaaviones del Reino Unido, al que llamó ARA Independencia (V-1) (POIN). Sobre finales de la década de 1960 y principios de 1970 comienza un nuevo período de renovación, en donde se diversifican sus fuentes de armamentos. En 1960 la Armada de Estados Unidos le transfiere a la Argentina dos submarinos de Clase Balao que fueron construidos durante la Segunda Guerra Mundial, el USS Macabi (SS-375) y USS Lamprey (SS-372) los que pasan a denominarse ARA Santa Fe (S-11) y ARA Santiago del Estero (S-12) respectivamente. Los submarinos dejan San Francisco el 23 de septiembre, arribando a la Base Naval de Mar del Plata el 30 de noviembre. En 1962, bajo los términos del Programa de Asistencia Militar (MPA), Estados Unidos cede a préstamo tres destructores Clase Fletcher, denominados por la Armada Argentina ARA Almirante Brown (D-20), ARA Espora (D-21) y ARA Rosales (D-22). En 1969 la Armada incorpora al portaaviones liviano ARA Veinticinco de Mayo (V-2) (POMA), procedente de Holanda con el que reemplazó al POIN y meses más tarde, en 1970 se recibe de Estados Unidos un buque de desembarco dique, ya veterano, el ARA Cándido de Lasala (Q-43), el cual había prestado servicios activamente en la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea, la crisis de los misiles de Cuba y la Guerra de Vietnam, bajo el nombre de USS Gunston Hall (LSD-5), y posteriormente, bajo la Armada Argentina transitaría su última década de vida. En 1971 adquiere la Armada dos destructores más de la Clase Fletcher, el ARA Domecq García (D-23) y el ARA Almirante Storni (D-24). En ese mismo año los submarinos ARA Santa Fe (S-11) y ARA Santiago del Estero (S-12), que eran obsoletos, son enviados a Estados Unidos para el desguace y se retornan sus partes a la Argentina para repuestos y con fines educacionales. En lugar de estos submarinos, se adquirieron dos submarinos de la Clase Balao, uno con modernización GUPPY II y otro con GUPPY IA, los cuales tenían mucha mejor perfomance que los anteriores. Mientras inicia estudios para obtener nuevos y más modernos buques de este tipo, los submarinos USS Catfish (SS-339) y USS Chivo (USS-341), pasaron a ser el ARA Santa Fe (S-21) y el ARA Santiago del Estero (S-22). En 1972 se adquieren dos destructores Clase Summer de los Estados Unidos, renombrados por la Armada ARA Seguí (D-25) y ARA Hipólito Bouchard (D-26) y se potenció el GAE (Grupo Aéreo Embarcado) del portaaviones, incorporando 16 aviones Douglas A-4Q Skyhawk (para ataque antisuperficie, cobertura aérea y reaprovisionamiento en vuelo) y cuatro Sikorsky S-61 D4 Sea King (para cobertura antisubmarina). En 1973 se adquiere un destructor Clase Gearing norteamericano, renombrado ARA Py (D-27). En 1974 obtiene dos destructores de la Clase Allen M. Summer para desarme y obtención de repuestos, pero el buen estado de uno, el ex USS Collet (DD-730), induce a la Armada a su alistamiento y se incorpora a la Segunda División de Destructores llamándose ARA Piedra Buena (D-29), mientras que el USS Mansfield (DD-728) fue desarmado para repuestos. También incorpora los primeros submarinos (los anteriores eran sumergibles) del Tipo 209, a los que bautiza ARA Salta (S-31) y ARA San Luis (S-32). El ARA Santa Fe (S-11), 1960. Completa el alistamiento del buque de desembarco de tanques (LST) ARA Cabo San Antonio (Q-42), luego de una demorada construcción, por razones presupuestarias en el Astillero Río Santiago, del AFNE (Astilleros y Fábricas Navales del Estado). Completa una serie, construida en los astilleros locales de Príncipe, Menghi y Penco, de tres buques de transporte con capacidad de barado sobre las playas, éstos son el ARA Canal de Beagle (B-3), ARA Bahía San Blas (B-4) y ARA Cabo de Hornos (B-5). Al Reino Unido se le compran dos destructores misilísticos Tipo 42 y a Estados Unidos más aviones y helicópteros para renovar a los que operaban en el portaaviones liviano ARA Veinticinco de Mayo (V-2). Entre 1978 y 1981 adquiere de Francia tres corbetas misilísticas de la Clase A-69. También incorpora al Rompehielos ARA Almirante Irizar (Q-5), que reemplaza al anterior, ARA General San Martín (Q-4). En 1981, hace lo mismo, con el buque de transporte polar, construido en el Astillero Príncipe y Menghi S.A., en Dock Sud, Provincia de Buenos Aires, ARA Bahía Paraíso (B-1). Intervenciones de la Armada en la política exterior Argentina durante el S.XX El Conflicto del Beagle A fines de 1978 a consecuencia del rechazo argentino al Laudo Arbitral de 1977 sobre las islas Picton, Nueva y Lennox se tensaron las relaciones entre Chile y Argentina. Argentina desafió la voluntad y capacidad de Chile de defender su territorio culminando en la «Operación Afianzamiento de la Soberanía». La Armada dispuso, en la zona del litigio, tres grupos de batalla01.02.2009[cita requerida]: El primero encabezado por el PAL (Portaaviones Liviano) ARA Veinticinco de Mayo (V-2), con su completo GAE (Grupo Aéreo Embarcado) formado por: 8 aviones Douglas A-4Q, 4 Grumman S-2 Tracker, 4 helicópteros Sikorsky S-61D4 Sea King y un Alouette) con el destructor misilístico ARA Hércules (D-28) (con al menos dos misiles MM-38 Exocet) y las novísimas, para ese entonces, corbetas misilísticas Clase A-69 ARA Drummond (P-1), actual P-31 y ARA Guerrico (P-2) actual P-32 (ambas con cuatro misiles MM-38 Exocet cada una) en funciones de escolta. El 15 de diciembre de 1978 a las 14:40 horas un Douglas A-4Q (3-A-301, Capitán de Corbeta Lavezzo) en funciones de PAC (Patrulla Aérea de Combate) interceptó un avión Aviocar de la Armada de Chile que se encontraba en funciones MPA (patrulla marítima), en 55°55′″S 63°48′″O, a 150 nudos de velocidad y a 5.000 pies. Luego, a las 15:29 horas se despacharon tres aviones más para efectuar la interceptación y el reconocimiento de los «lobos». El 19 de diciembre de 1978 a la 04:49 horas el Douglas A-4Q 3-A-301 (Teniente de Fragata Pettinari) intercepta a otro avión Aviocar de la Armada de Chile, también en funciones MPA, en la posición 54°30′″S 60°53′″O, a una velocidad de 150 nudos y a 3.000 pies. Buque de desembarco dique ARA Cándido de Lasala (Q-43), en la Base Naval de Puerto Belgrano El segundo grupo era encabezado por el crucero ARA General Belgrano (C-4) y los destructores ARA Rosales (D-22), ARA Bouchard (D-26) con 4 misiles MM-38 Exocet y el ARA Piedra Buena (D-29), este grupo cubría a la fuerza de desembarco compuesta por el buque de desembarco dique (BDD) ARA Cándido de Lasala (Q-43) y el buque de desembarco de tanques (BDT) ARA Cabo San Antonio (Q-42), también navegaba en este grupo de tareas el buque tanque ARA Punta Médanos (B-18) y otros buques tanques de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales). El tercer grupo desplegado agrupaba a los destructores ARA Py (D-27), ARA Seguí (D-25) ambos con cuatro misiles MM-38 Exocet cada uno, el ARA Almirante Storni (D-24) y ARA Domecq García (D-23). Desde la Base Naval Ushuaia operaba la Agrupación Lanchas Rápidas con las ARA Indómita (P-86) y ARA Intrépida (P-85), junto a las lanchas torpederas ARA Towora (P-82) y ARA Alakush (P-84). Los cuatro submarinos del Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS) fueron despachados al sur, y establecieron zonas determinadas de patrulla en el área del conflicto, estos submarinos eran los Clase Balao GUPPY II, ARA Santa Fe (S-21) y GUPPY IA, ARA Santiago del Estero (S-22) y los Clase 209 ARA Salta (S-31) y ARA San Luis (S-32). Fueron desplegados los medios del Comando de Aviación Naval (COAN), los Lockheed SP-2H Neptune brindaban descubierta de la flota enemiga para el posterior ataque de los medios embarcados. Desde la Base Aeronaval Hermes Quijada, como desde el Aeropuerto de Ushuaia fueron desplegados aviones de ataque North American Aviation T-28 Trojan/Fennec y los Aermacchi MB-326 junto a otros aviones logísticos y de transporte. Para la noche del 21 de diciembre de 1978 el inicio de las operaciones bélicas parecía inevitable pero gracias a la oportuna mediación del Papa Juan Pablo II ambas naciones se comprometieron a no enfrentarse y sus fuerzas retrocedieron sin que se produjera ningún incidente entre la gran cantidad de tropas desplegadas por ambos países a la zona en conflicto. Para los primeros días de enero de 1979 los buques ingresaban a sus bases habituales. Buque de desembarco dique ARA Cándido de Lasala (Q-43), en la Base Naval de Puerto Belgrano Actuación de la ARA en la Guerra de las Malvinas Entre abril y junio de 1982 entró en conflicto en la Guerra de las Malvinas con el Reino Unido. Una fuerza de desembarco anfibio, bajo el mando del Contraalmirante Carlos Busser, ocupó las Islas en el término de pocas horas en la mañana del 2 de abril. La nave capitana fue el destructor ARA Santísima Trinidad, que condujo a los comandos navales que forzaron la rendición de las fuerzas de los Royal Marines y del Gobernador Británico. La nave de asalto ARA Cabo San Antonio desembarcó los vehículos blindados que consolidaron la ocupación de Port Stanley, que pasó a llamarse Puerto Argentino. La corbeta ARA Guerrico resultó ligeramente averiada cuando daba apoyo a un grupo de infantes de marina que ocuparon las Islas Georgias del Sur el día 3, y uno de sus tripulantes resultó muerto. Otros dos infantes perdieron la vida al ser derribado un helicóptero tipo Puma de Ejército Argentino que formaba parte del Grupo Aéreo Embarcado (GAE) del Rompehielos (Q-5) ARA Almirante Irizar. Luego de iniciado el contraataque británico el día 1º de mayo, el COAN (Comando de Aviación Naval) desempeñó un papel importante, destruyendo con misiles Exocet, disparados desde cazabombarderos Super Etendard, al destructor HMS Sheffield el 4 de mayo y al portacontenedores Atlantic Conveyor el 25; la fragata HMS Ardent, a su vez, resultó hundida el día 22 por aviones A4-Q Skyhawk. En lo que se refiere a la Flota de Mar, el crucero ARA General Belgrano fue torpedeado y hundido por el submarino nuclear HMS Conqueror, tras retornar de una infructuosa incursión contra la flota británica el 2 de mayo, hecho que tuvo como resultado la mayor pérdida de vidas para Argentina en la guerra (323 muertos). El submarino ARA Santa Fe, que había sido atacado el 25 de abril con misiles antibuque desde helicópteros, debió ser abandonado semihundido en las Islas Georgias. Finalmente se fue a pique en aguas profundas meses después, cuando era trasladado al Reino Unido. El día 3 de mayo fue atacado por helicópteros armados con misiles el Aviso ARA Alférez Sobral (A-9), que regresó al continente con el puente de mando destrozado y con varias bajas, incluyendo a su Comandante. El Comando de Infantería de Marina (COIM) se destacó en la batalla por el Monte Tumbledown, provocando numerosas bajas al Batallón de Guardias Escoceses que atacó esa posición. Además, apoyó con su capacidad de fuego incursiones de comandos argentinos y a sus camaradas del Regimiento 7 de infantería en la batalla del Monte Longdon. Averiaron por lo menos a dos cazabombarderos Harriers con fuego de armas livianas. En operaciones en aguas de las Islas Malvinas, se perdieron los barcos de transporte ARA Islas de los Estados (B-8) y el mercante Río Carcarañá, ambos destruidos por fuerzas aéreas y navales de la Task Force, sufriendo el primer buque numerosas bajas, mientras que el transporte ARA Buen Suceso (B-6), que formaba parte del Comando de Transportes Navales junto al Isla de los Estados, encalló en la zona sur del estrecho de San Carlos, frente a la Bahía Fox y debió ser abandonado por sus tripulantes. Fue hundido por los británicos en aguas profundas después de la guerra. Los tres buques contaban entre su tripulación tanto personal civil como militar. También cumplieron una destacada labor logística los buques costeros ARA Monsunen y ARA Forrest, ambos capturados a los británicos el 2 de abril, a los que se sumó la pequeña goleta Penélope el 7 de mayo, cuando fue divisada en el apostadero de Isla Águila por el Bahía Buen Suceso. El Forrest se enfrentó con fuego de armas livianas y provocó averías a un helicóptero Sea Lynx perteneciente a la fragata HMS Alacrity el día 1º de Mayo, al norte de Puerto Argentino, cuando la aeronave reglaba el fuego naval de tres unidades británicas, mientras que el Monsunen, el 23 del mismo mes, sobrevivió con daños menores un desigual combate con las fragatas HMS Brilliant y HMS Yarmouth, ambas apoyadas por un helicóptero que transportaba fuerzas especiales para capturarlo en proximidades de caleta Foca, al oeste de la isla de Boungaville. Pese al intenso acoso aeronaval del enemigo, todas las misiones de transporte ejecutadas por estas unidades menores terminaron exitosamente. La última de éstas fue llevada a cabo por el ARA Penélope, entre Bahía Fox y Puerto Argentino. La pequeña nave embarcó combustible el 26 de mayo, día en el cual zarpó rumbo a la capital de las Islas tras eludir, con algunos daños, el bombardeo naval al que fueron sometidas las instalaciones portuarias por parte de la fragata HMS Plymouth. La goleta arribó a destino el día 2 de junio, cuando el comando naval la daba ya por perdida. La última operación naval del contingente de la Armada en las Islas Malvinas tuvo lugar el día 12 de junio, con el exitoso lanzamiento de un misil Exocet desde una improvisada plataforma costera que originalmente pertenecía al destructor ARA Seguí. El proyectil guiado hizo impacto en el destructor HMS Glamorgan, al cual averió seriamente en el hangar de vuelo, destruyendo el helicóptero Wessex de su dotación. Se produjo un gran incendio y trece marinos británicos perdieron la vida. La Armada tras la Guerra de Malvinas Con posterioridad a la Guerra de las Malvinas recibió nuevas unidades que reemplazaron a las naves estadounidenses sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial, incorporó cuatro destructores Clase Almirante Brown (MEKO360) (originalmente seis), seis corbetas Clase Espora (MEKO 140) y cuatro submarinos Clase Santa Cruz (TR-1700) (dos nunca terminados) entre 1983 y 1989. Este reequipamiento, fue contratado con anterioridad a la Guerra de las Malvinas, junto con cierto material de origen inglés, como 10 helicópteros Westland Lynx,(solo se entregaron dos helicopteros antes del inicio de las guerra), además de bombarderos Avro 698 Vulcan, que nunca fueron entregados por el Reino Unido, debido al embargo de armas impuesto por los británicos con posterioridad a la guerra. Para compensar los helicópteros no entregados, La Armada ordeno el Eurocopter Fennec, modelo AS555 SN. Sobre finales de 1988 se inició un ambicioso programa de modernización de su portaaviones, el ARA Veinticinco de Mayo (V-2), que incluía el cambio de su planta propulsora y su electrónica completa. La crisis económica que se desató a mediados de 1989 pulverizó el presupuesto asignado y el buque quedó en reserva, no volvió a navegar, hasta 1997, cuando fue puesto a la venta para desguace. En el 2000 fue enviado al Puerto de Alang (India) donde fue desguazado. A fines de los 1990 recibe, vía programas norteamericanos de ayuda militar, unidades menores y ocho helicópteros tipo UH-1H, y de Francia un buque logístico y cuatro helicópteros Fennec para operar en los destructores. Entre 2000 y 2004 se completó la serie de Clase Espora recibiendo las últimas corbetas de la serie. La Armada en el siglo XXI En el año 1991 ha enviado buques a la Guerra del Golfo (Operativo Alfil). Entre 1993 y 1994 se destinaron corbetas durante el bloqueo de Naciones Unidas a Haití (Operativo Talos). Actualmente, contingentes de su Infantería de Marina, bajo mandato de las Naciones Unidas, se encuentran destacados en Chipre (UNFICYP - Fuerza de Tareas Argentina) y Haití (MINUSTAH - Batallón Conjunto Argentino). La Armada mantiene desplegados Observadores Militares en Sahara Occidental (MINURSO), Medio Oriente (UNTSO) y Kosovo (UNMIK). Anualmente, junto a la Armada de Chile, realiza la Patrulla Antártica Naval Combinada para garantizar la seguridad de los navíos científicos y turísticos que visitan la Antártida. Participa, entre otros, en los ejercicios UNITAS con la Armada de los Estados Unidos y otras de la región; Fraterno y Araex con la Marina de Brasil; Atlasur con medios sudafricanos; etc. Ante catástrofes naturales envía sus medios para socorrer a la población. El adiestramiento se desarrolla en las denominadas Etapas de Mar, donde se despliega una importante cantidad de medios de superficie, submarinos y aéreos. Básicamente son 4 Etapas en el calendario a lo largo de cada año, también hay navegaciones independientes de sus medios y extensas patrullas dentro del litoral marítimo argentino. Luego de la Guerra de las Malvinas y como una lección de la misma, en ciertos ejercicios se utiliza munición de combate, respetando la seguridad de las personas involucradas y el medioambiente, donde se desarrolla. En este tipo de ejercitaciones se han lanzado misiles y torpedos con cabeza de combate, contra buques en desuso. Participan sus buques en las Campañas Antárticas, en las que sus buques se utilizan para el traslado de científicos y abastecer a las bases argentinas en el Continente Antártico. En la actualidad cuenta con más de 2.500 oficiales, 14.000 suboficiales, 7.000 agentes civiles y 1.800 tropas voluntarias. Opera en 4 bases navales, 4 bases aeronavales, 4 apostaderos navales, 2 destacamentos navales, 3 bases de infantería de marina, una estación aeronaval, un arsenal y una estación de balizamiento. En la Antártida dispone de 5 bases permanentes. Los buques con que cuenta la Armada Argentina son seis destructores multipropósito cuatro (Meko 360H2) y dos Type 42 (uno a media conversión en transporte de tropas, y el otro en reserva), nueve corbetas (seis Meko 140A16 y tres A-69), dos lanchas rápidas clase TNC 45 Intrépida, cuatro lanchas rápidas clase Dabur, dos lanchas patrulleras Clase Point, dos patrulleros clase Murature, una lancha de instrucción pesquera, tres submarinos (dos TR-1700 y uno Tipo 209), un buque logístico de flota clase Durance, seis unidades de aviso, tres unidades de transporte, un buque tanque, un rompehielos (en reparaciones), un buque oceanográfico, tres buques hidrográficos, tres buques multipropósito, once remolcadores, tres yates oceánicos, un buque escuela y tres buques museo. Se dispuso que se terminara al menos uno de los dos submarinos TR-1700 que quedaron a medio construir (se trata del ARA Santa Fe), en el astillero Tandanor (hoy parte del complejo CINAR) se esta reparando y modernizando el rompehielos ARA Almirante Irízar. Además se esta reparando la lancha patrullera ARA Indómita desde 2008. También se manifestaron intenciones de construir un buque polar con ayuda ucraniana en el Astillero Río Santiago, lugar en el que próximamente se daría inicio a la construcción de al menos tres patrulleros de altura (programa POM-Patrullero Oceánico Multipropósito). El COAN ha recibido 2 SH-3 Sea King para recuperar los 2 que perdió en el ARA Almirante Irizar durante aquel incendio del 2007. En cuanto a la Infantería de Marina (Argentina), reemplazo su arma individual principal, adquiriendo el Fusil M16 , (modelo M16A2), remplazando al FN FAL , Lanzagranadas M203 y la ametralladora ligera M249 SAW se adquirieron lanzamisiles antitanques suecos AT-4 y antiaéreo RBS-70, también actualizara los LVTP-7 a LVTP-7A1, los Panhard VCR 4x4 y Panhard ERC-90F1 Lynx 6x6 por una empresa privada argentina. La IMARA adquirió vehículos AGRALE brasileños que complemantaran con los Humvee estadounidenses. A fines del 2010 la ARA esta realizando el proyecto UAV Guardian. Misiones complementarias Participación en operaciones de paz y/o coaliciones multinacionales bajo mandato de Organismos Internacionales. Tareas marítimas, fluviales y de seguridad náutica. Búsqueda y salvamento marítimos. Apoyo a la actividad en la Antártida. Asistencia humanitaria. Apoyo a la comunidad. Contribución a la preservación del medio ambiente. Participación en el desarrollo de medidas de cooperación militar, de fomento de la confianza mutua y otras en el marco regional internacional para la prevención de situaciones de conflicto. Participación en operaciones de seguridad interior en los términos que prescribe la Ley 24.054. Océano Atlántico Sur (17 de Junio de 2004) – Un Super Etendard Argentino hace touch and go en el portaaviones USS Ronald Reagan (CVN 76). Equipamiento Buques Destructor Almirante Brown Destructor Misilistico ARA Sarandí (D-13) Destructor Misilistico ARA La Argentina (D-11) Destructor Misilistico Meko 360H2 ARA Heroína (D-12) Corbeta ARA Espora (P-41) Corbeta ARA Rosales (P-42) Corbeta ARA Spiro (P-43) Corbeta ARA Parker (P-44) Corbeta ARA Robinson (P-45) Corbeta ARA Gómez Roca (P-46) Corbeta ARA Drummond (P-31) Corbeta ARA Guerrico (P-32) Corbeta ARA Granville (P-33) Submarino de ataque convencional (SSK) ARA Salta (S-31) Submarino de ataque convencional (SSK) ARA San Luis (S-32) Submarino de ataque convencional (SSK) ARA Santa Cruz (S-41) Submarino de ataque convencional (SSK) ARA San Juan (S-42) Transporte Rapido Multiproposito ARA Hércules (B-52) Buques Anfibios ARA Bahía San Blas (B-4) Buque Anfibio ARA Canal Beagle (B-3) Buque Anfibio ARA Cabo de Hornos (B-5) Buque Petrolero ARA Patagonia (B-1) Fragata ARA Libertad (Q-2) Patrullero ARA Murature (P-20) Buque Hidrográfico ARA Comodoro Rivadavia (Q-11) Buque Hidrográfico ARA Comorán (Q-15) Buque Oceanográfico ARA Puerto Deseado (Q-20) Rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5) Buque Multipropósito ARA Ciudad de Zárate (Q-61) Buque Multipropósito ARA Ciudad de Rosario (Q-62) Buque Multipropósito ARA Punta Alta (Q-63) Lancha rápida de ataque ARA Intrépida (P-85) Lancha rápida de ataque ARA Río Santiago (P-66) Aviso ARA Alférez Sobral (A-9) Aviso ARA Suboficial Castillo (A-6) Aviso ARA Teniente Olivieri (A-2) Aviso ARA Francisco de Gurruchaga (A-3) Armamento MBDA Exocet, Misil antibuque de alcance medio Selenia Aspide, Misil antiaéreo de alcance medio AEG/DMT Maritechnic SST-4 ( Torpedo mediano de corto alcance) , Whitehead AS244/S ( Torpedo pesado de medio alcance) Capacidades Para cumplir con eficiencia y eficacia las misiones, la Armada ha desarrollado las siguientes capacidades navales: Comando, Control, Comunicaciones, Informática e Inteligencia. Superficie. Anfibia. Aeronaval. Submarina. Logística móvil. Áreas Navales El territorio marítimo y fluvial en el que la Armada tiene injerencia, fue divido en tres Áreas Navales: Área Naval Fluvial El Área Naval Fluvial (ANFL) fue creada el 16 de diciembre de 1974 y actualmente tiene su asiento en la Base Naval de Zárate. Tiene como misión ejecutar operaciones de tránsito y vigilancia de los espacios fluviales, mantener presencia en los ríos y puertos dentro de su área de influencia y ejercer como autoridad de coordinación en las actividades conjuntas y combinadas dentro de su jurisdicción. También apoya y prevé el embarco de los alumnos de los institutos de formación en unidades de la Escuadrilla de Ríos y conduce el adiestramiento integrado de los medios navales de superficie y Batallón de Infantería de Marina N° 3. Área Naval Atlántica El Área Naval Atlántica (ANAT), con sede en la Base Naval de Mar del Plata, tiene responsabilidad sobre el Mar Argentino, con su superficie equivalente al territorio nacional. Su principal tarea radica en optimizar las funciones de control del mar y atender en todo lo relativo a intereses marítimos, que se extiende desde el Cabo de San Antonio en la Provincia de Buenos Aires, hasta la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la Provincia del Chubut. Del Área dependen la División de Patrullado Marítimo cuyas unidades son las corbetas ARA Drummond (P-31), ARA Guerrico (P-32) y ARA Granville (P-33), los avisos ARA Álferez Sobral (A-9) y ARA Suboficial Castillo (A-6), la lancha patrullera ARA Punta Mogotes (P-65), el Destacamento Naval Comodoro Rivadavia y el Apostadero Puerto Madryn, además es base de la Agrupación de Buzos Tácticos. Área Naval Austral Los canales australes y la Antártida conforman el Área Naval Austral (ANAU), con sede en la Base Naval Ushuaia, la ciudad más austral del planeta. La importancia estratégica derivada de su ubicación geográfica se evidencia en las tareas que cumple como custodia de los pasajes bioceánicos y de la proyección argentina a la Antártida. El Comando del Área Naval Austral tiene una importante tarea relacionada con la búsqueda y rescate de naves en emergencia en alta mar, el control del mar y sus recursos, y el tráfico marítimo en el Canal de Beagle. Tiene asignado 6 lanchas, una unidad de aviso y otros buques menores como remolcadores de puerto. Comando de Adiestramiento y Alistamiento Naval Dentro del Comando de Adiestramiento y Alistamiento Naval, se agrupan cuatro componentes operativos y servicios asociados. Su base se encuentra en la Base Naval de Puerto Belgrano. Desde su creación, el 31 de octubre de 1947, el Comando de Operaciones Navales ha sido, la máxima autoridad operativa en la Armada. Es el organismo responsable de planear, adiestrar, supervisar, conducir y evaluar todas las actividades tendientes a mantener en medios y personal subordinado, el alistamiento y el adiestramiento operativo adecuados. Los comandos operativos que forman al COOP son: Flota de Mar, Fuerza de Submarinos, Aviación Naval e Infantería de Marina. Componente Naval La Armada Argentina, como brazo naval de la defensa nacional, cuenta con la Flota de Mar, como elemento principal de combate, su columna vertebral. Este concepto encierra una compleja organización operativa, conformada por un conjunto de cuadros medios, alistados para llevar a cabo su misión. Tiene su apostadero principal en la Base Naval Puerto Belgrano, cerca de la ciudad de Punta Alta, provincia de Buenos Aires. Los medios con que cuenta están agrupados en la División de Destructores, la División de Corbetas y el Comando Anfibio y Logístico. Componente Submarino El Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS), con asiento en la Base Naval de Mar del Plata es parte esencial del Poder Naval Integrado. La Armada Argentina tiene una larga historia y ha logrado un prestigio internacional en el planeamiento, alistamiento y ejecución de operaciones submarinas. Hasta 1984 formaba parte del Comando de la Flota de Mar, llamándose Fuerza de Submarinos. Por Disposición N° 612/84 "C" del Estado Mayor General Naval, la Fuerza pasó a depender orgánicamente del Jefe del mismo y operativamente del Comando de Operaciones Navales, pasando a estar el Comando de la Fuerza de Submarinos a cargo de un Capitán de Navío. En el año 2011 argentina posee 2 submarinos operativos, ya que el ARA San Juan (S-42) se encuentra en proceso de modernización desde el año 2007, se estima terminara para el año 2012, durante la presidencia de Menem dos submarinos tipo TR quedaron en proceso de construcción los cuales, se están llevando a cabo en 2011, el submarino ARA Santa Fe con un 70% de avance y el submarino ARA San Luis con 30%, el gobierno argentino empezó las obras en 2010 para ponerlos operativos para el año 2015. Componente Anfibio La Infantería de Marina tiene la capacidad de proyectarse desde el mar y constituye una fuerza con movilidad estratégica y táctica. Cuenta con una organización y despliegue de unidades operativas: la Fuerza de Infantería de Marina de la Flota de Mar, la Fuerza de Infantería de Marina Austral, el Batallón de Infantería N° 3 y la Base de Infantería de Marina Baterías. Participa activamente en Misiones de Paz a requerimiento de las Naciones Unidas. Entre sus medios, cuenta con vehículos anfibios orugas y con ruedas, vehículos terrestres, embarcaciones, armamento pesado y liviano y sistemas de comando y control. Existen subunidades y fracciones mixtas de I.M. y marinería en la virtual totalidad de los destinos de la Armada. Componente Aeronaval El Comando de Aviación Naval (COAN) concentra los medios aeronavales y constituye el complemento indispensable para incrementar la capacidad de control del mar y la proyección de fuerzas, apoyando desde el aire a los otros medios navales. Es la más antigua de Sudamérica y cuenta con dos Fuerzas Aeronavales y un Comando de Instrucción. Sus principales bases son la Base Aeronaval Comandante Espora (BACE), con asiento en el partido de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires y la Base Aeronaval Almirante Zar (BAAZ), en el Departamento de Rawson, cerca de Trelew, provincia del Chubut. El Comando de Instrucción Aeronaval se encuentra en la Base Aeronaval Punta Indio (BAPI), cerca de la localidad de Verónica, al sur de la ciudad de La Plata, en la provincia de Buenos Aires. Reserva Naval La Reserva Naval de la Armada Argentina es aquella organización que sirve al propósito de completar, cuando así se disponga, los efectivos del cuadro permanente de la Institución. Está compuesta por el Personal Militar Retirado con o sin haber, el Personal Militar dado de baja, los del Servicio Militar Obligatorio (derogado en el país a mediados de los '90, principalmente impulsado por el repudio popular a lo acontecido en el Caso Carrasco) y Voluntario, los egresados de los Liceos Navales, y de las escuelas de la marina mercante; y todo ciudadano argentino que sin haber cumplido con el Servicio Militar Obligatorio obtenga títulos, aptitudes o especializaciones calificadas para integrar la Reserva Naval con un grado de Oficial o Suboficial para el eventual caso de convocatoria. (Ley 19.101 para el Personal Militar en sus Artículos 35 y 36 inciso 5). Los Oficiales y Suboficiales de la Reserva Naval reciben capacitación para sus roles, tanto en el ámbito específico como en el ámbito conjunto. Algunos cursos que ha realizado el personal de la Reserva Naval son: Oficial Control de Tráfico Marítimo (OCONTRAM, ex COLCO), Curso de Estado Mayor Especial (CUEMES), Curso SGTM-1 de la ONU. Los Oficiales de Reserva tienen habilitada la carrera hasta el grado de Capitán de Fragata, y los suboficiales hasta el grado de Suboficial Primero.

Como culturista que se entrega a fondo en el gimnasio, notarás que a veces tu nivel de azúcar sanguíneo fluctúa demasiado. Si no comes poco antes del entreno, veinte minutos o menos… ¿te dan mareos, pierdes la concentración y tu nivel de energía baja considerablemente? Desde luego no es algo normal y debes revisar ciertos aspectos de tu dieta para mejorar la respuesta de tu glucosa en sangre y poder de esa manera darlo TODO en los entrenamientos. Comer justo antes del entrenamiento En realidad, no deberías comer nada justo antes del entrenamiento, ya que ello desviará parte de la sangre de tu sistema circulatorio hacia los procesos digestivos, comprometiendo así el pleno efecto del ejercicio; tus células musculares no se saturarán de sangre y nutrientes, cosa que harían comiendo una hora antes, lo más tardar. Si necesitas comer casi inmediatamente antes del entrenamiento, me estás diciendo implícitamente que los alimentos elegidos una hora antes de entrenar quizá no sean los correctos. Parto de la base de que tienes que consumir más carbohidratos lentos y, seguramente, también más grasas. Muchos culturistas reducen éstas hasta por debajo del 10% del total diario, pero se olvidan de compensarlas incrementando los carbohidratos. He aquí algunas combinaciones de glúcidos: puré de patatas con mantequilla y guisantes, aguacates con pan de centeno, maíz con boniatos, arroz con pastas y judías, requesón y nueces cashew. Consumidos juntos, esos alimentos alteran mucho más eficazmente su índice glucémico que ingeridos por separado. En efecto, con ello se crea una “nueva combinación” que tarda mucho más en pasar a la sangre. Recuerda que cuanto más lenta sea la liberación de los carbohidratos, tanto mejor se efectuará la recarga de glucógeno muscular y tanto más altos serán tus niveles de energía y fuerza. Se entiende que los ingerirás junto con alimentos proteínicos de alta calidad. Desayuna en condiciones Siempre me sorprende oir a un regimiento de culturistas que dicen que tienen unos niveles bajos de energía, pero que siguen sin tomarse en serio la primera comida del día. Toman un café solo con una ensaimada y con eso creen haber desayunado. Eso no basta para construir músculo. Yo hablo de alimentos, de toneladas de comida! Bistec, huevos, grandes batidos de proteínas, copos de avena, requesón, etc., es decir, una comida seria y en condiciones. Es absolutamente necesario que planifiques tu dieta según tus necesidades en lo que a niveles de azúcar sanguíneo se refiere. Y el régimen empieza con el desayuno. Conclusiones – La comida pre-entrenamiento debe contener alimentos de calidad y bien elegidos… carbohidratos de bajo índice glucémico, alimento proteico y una cantidad moderada de grasas sanas. – No debes comer nada inmediatamente antes de entrenar, salvo quizás algún suplementos de glutamina o bcaas. – Tener unos niveles adecuados de azucar en sangre que nos permitan darlo todo en el gimnasio empieza por un buen desayuno.

Músculos más duros en estado de reposo: el tono miogénico Más de una vez, al acabar tu rutina de entrenamiento habrás observado como tus músculos están duros como piedras, pero pasados unas horas han vuelto a su estado normal, y sólo si tensas el músculo lo notas duro, sin embargo si dejas de hacer la contracción el músculo no esta tan duro. La dureza del músculo se conoce como tono miogénico y es lo que normalmente se conoce coloquialmente como tonificación, es decir, hacer que el cuerpo esté mucho menos flácido, eso sin duda se consigue con el levantamiento de pesos, eso sí esto no se consigue levantando las pesas con un peso que hasta un niño de 5 años podría mover sin parar. Este post servirá para clarificar algunos aspectos para tener unos músculos más duros en estado de reposo, como mejorar por tanto el tono miogénico, y aunque el músculo no va a estar siempre duro como cuando apretamos, si que podremos ganar un poco de rocosidad teniendo claro estos conceptos. ¿Qué se entiende por tonificación? Uno de los grandes objetivos de mucha gente que acuden es endurecer el cuerpo, más conocido como tonificar, y dejar de lado ese estado de flacidez que tiene, por norma general, en las personas que son muy sedentarias y que no han hecho mucho deporte o actividad a lo largo de su vida. Tonificar quiere decir (por lo menos en la idea de estas personas) simplemente endurecer y dar firmeza al músculo, sin que para ello se coja mucho volumen, o como se dice coloquialmente, sin hincharse mucho, cosa que realmente no se consigue tan fácilmente como la gente de a pie que no ha pisado nunca un gimnasio piensa. Principalmente y en contra de lo que puede pensar la mayoría de la gente, la tonificación no se consigue haciendo miles de repeticiones (también se piensa que esto es definir), cosa que podemos ver a muchas chicas hacer en el gimnasio, ni mucho menos, ya que principalmente endurecer los músculos se consigue con rutinas de fuerza. Factores que marcan una buena tonificación Es muy importante para estar tonificado, principalmente tener un buen desarrollo muscular, y eso se consigue con entrenamiento intenso de pesas principalmente. Si no tenemos músculos potentes jamás podremos tener una relativa dureza de ahí que hay que realizar rutinas de hipertrofia y no las típicas de mover el aire con pesos paupérrimos. Esto deja claramente unido el endurecimiento al crecimiento muscular pero para tener una buena tonificación y que tus músculos se noten más duros cuando están en reposo, es importante bajar el nivel de grasa todo lo que te sea posible, puesto que ya de momento hacer esto dará una apariencia de rocosidad, dureza y de tensado de los músculos del cuerpo. Cuanto más grasa tenga tu cuerpo más flácido estará ya que esta recubrirá todos los músculos de tu cuerpo, y al tacto parecerá muchos más blando que si tu nivel de grasa baja del 10%, así además de parecer más fuerte y duro, también lo estarás al tacto porque no habrá una colchón entre el dedo que toca y el músculo. Hay un problema ya que al definir, por norma general, se pierde fuerza, y esa fuerza se trasforma en perdida de rocosidad y dureza, de ahí que sea importante realizar semanas con rutinas de fuerza en medio de las semanas con rutinas de definición. Y aunque nunca tendrás los músculos igual de duros que cuando aprietas o congestionas (tras una rutina de pesas) si que podrás endurecerlos aumentando el tono miogénico. El tono miogénico Se conoce como tono miogénico al estado parcial en el que las fibras musculares se mantienen activas, de forma que incluso en estado de reposo el sistema nervioso mantiene algo de tensión en el músculo. Esto lo realiza como medida de seguridad ya que si se acostumbra al cuerpo a realizar trabajos de fuerza a menudo, este debe estar atento para producir en cualquier momento esa fuerza de forma rápida. Imaginaos que si el sistema nervioso no mantuviera esa tensión y se solicita una trabajo de fuerza a la que le solemos acostumbrar con nuestras rutinas de alta intensidad y de fuerza máxima, el músculo sufriría una tensión máxima pasando del estado de reposo absoluto al de máxima concentración, con lo que sufriría muchas contracturas y roturas fibrilares. El truco del hielo Un truco que usan los culturistas (esteroides y anabolizantes aparte, que atrofian músculos y tendones pareciendo así más duros) en ocasiones al finalizar su rutina es darse baños de agua muy fría o incluso helada (con cubitos de hielo) para que los músculos se tensen todavía más (además de activar la circulación sanguínea).