M

Marshgammon

Usuario (Argentina)

Primer post: 24 ene 2012Último post: 27 ene 2012
2
Posts
28
Puntos totales
276
Comentarios
C
Catolicismo Vs Kirchnerismo
OfftopicporAnónimo1/27/2012

¿Catolicismo vs. Kirchnerismo? ¡Ay ideologías! Debo reconocer que a veces me cansan, otras tanto me enojan y unas cuantas veces me divierten. Además, qué mejor que hablar de dos temas que son los que no se deben hablar en la mesa. Y más mejor el que sean los dos temas juntos y mezclados… Lo más paradójico de las ideologías es que son tan débiles y tan atrapantes a la vez, como que van de la mano, y hasta muchas veces son dos cosas inversamente proporcionales, como que mientras menos sustento real tengan, más nos atrapan. Me divierte mucho hacer la comparación siguiente. La razón principal es que en la mayoría de los casos son opuestamente iguales, y no todos lo notan. Y tal vez no se note porque no se quiere ver tal cual es, como la mayoría de las cosas no reales. Para los que lleguen a notarlo, les puede resultar muy irónico. A mi no, ya que nada me extraña ya. ¿Cuál es la comparación? La del kirchnerismo con el catolicismo. Pasen y vean… Un kirchnerista va a criticar a otros partidos de una forma muy vehemente, viéndole solo lo malo y no lo bueno. El catolicismo hace lo mismo con otras religiones. Si osás criticarle algo real y demostrado a un kirchnerista respecto a su partido, va a negar y/o excusar dicho hecho o acción (por ejemplo corrupción), lo mismo que un católico (esconder casos de pedofilia). Las dos ideologías se muestran con un falso respeto hacia otras creencias, tratando de demostrar una tolerancia no creíble. Lo peor para un católico no es alguien de otra religión, igual que lo peor para un kirchnerista no es alguien de otro partido político, lo más malo para ambas ideologías es alguien sin ideología, ¿Por qué? Porque no hay nada peor para alguien sumamente ideológico el no poder criticar concretamente a alguien o algo ¿Y qué le podés criticar a alguien si no cree en nada? No más que eso, y de eso se agarrarán y ramificarán mil argumentos más, que como dije, es peor que si creyeras en algo contrario. Las dos creencias argumentan ser la salvación y tener la verdad absoluta en sus respectivos ámbitos. Son todopoderosas e irrefutables. Para todo acto o acción tienen su explicación. Las dos tienen sus férreos seguidores, quienes no dudarán en defenderlas a capa y espada. Ninguna de las dos permite el libre pensamiento y la autocrítica (sí en teoría, pero no en la práctica), las razones son obvias. Es bastante probable que poca gente llegue hasta esta parte de la nota, y de la poca que llega, la mitad se sentiría ofendida, y la mitad de la mitad restante, negando estos argumentos (aunque obviamente sin mucho sustento). Bueno, sigamos… Tanto una como la otra se invalidan entre sí por las mismas razones y tanto una como la otra trata de demostrar que son más aptas que la otra para hablar de los temas en los que entran en conflicto. Tanto una como otra creencia son adquiridas principalmente de familia. También es bastante probable que desde chicos, sin dejar la posibilidad de desarrollar una plena conciencia y capacidad de elección antes de poder elegir en qué creer. Como que ningún católico se puso a ver otras religiones antes de elegir el catolicismo. De igual forma un kirchnerista no se puso a analizar otros partidos políticos con profundidad antes de elegir el kirchnerismo. Los creyentes del catolicismo o los creyentes del kirchnerismo tratarán de buscar cualquier pequeña flaqueza o contradicción en esta nota como para invalidarla completamente (tranquilos que las hay). Tanto el catolicismo como el kirchnerismo generalizan muy ampliamente a sus no seguidores como así también a sus críticos y detractores, y la gran mayoría de las veces sin saber nada de ellos. Pueden llegar a intentar quemar y/o desaparecer toda su vida y obra solamente por un solo dicho. Podés ser un ciudadano honesto, correcto, trabajador, pagar todos tus impuestos y no hacerle mal a nadie, pero si no profesas la misma ideología, vas a ser peor que el creyente que es corrupto, chanta, explotador, egoísta, etc. Un kirchnerista que se encuentre con un no seguidor K va a empezar a hablarle y a hacerle preguntas extrañas tal como hace un católico cuando se encuentra con un no católico. Y si pueden hacerte sentir mal o inferior lo harán. Con la pantalla de una obra de bien, se cuecen por detrás mil chanchullos, negociados turbios, transas, abusos, etc. Siempre se espera la opinión del líder para poder tener la “propia”, que de “casualidad” resulta ser la misma que la de su guía. La oración clásica es la siguiente: “No es que sea ______________(ponga su ideología aquí), pero para mi tal cosa ___________________ (ponga la opinión de su líder camuflada como propia aquí)”. Otra frase típica con la que se sienten salvados de las críticas es la “yo soy ____________ (ponga nuevamente su ideología aquí), pero reconozco que hay errores o cosas que se hacen mal”, sin reconocer ni criticar nunca eso que se hace mal, y menos que menos nombrar a qué se refieren. Cuando criticas o no profesas su ideología, te mirarán disimuladamente (o no) como un ser amenazador e inferior. Si el mundo va bien es gracias a Dios, si va mal es gracias al hombre. Si la Argentina va bien es gracias al gobierno kirchnerista, si la Argentina va mal es gracias a la oposición, a la crisis internacional, a los poderes monopólicos, etc. Las dos hablan por igual del hambre desde una posición de comodidad y riquezas. A pesar de que existen un montón de partidos políticos, solo el kirchnerismo tiene razón, sabe hacer las cosas, sabe manejar todo y tienen la máxima eficiencia en las decisiones y la mínima probabilidad de error. Lo mismo con el catolicismo, a pesar de existir miles de religiones, solo ellos tienen la verdad, solo su dios es el verdadero, solo su historia es verídica. Fíjense que me pueden estar faltando muchas cosas, pero el ejercicio es fácil, todo pero todo lo que le puedas criticar al catolicismo, se lo podés criticar al kirchnerismo, y viceversa. No se preocupen, que hay gente peor que un católico o un kirchnerista, como los que son católicos y kirchneristas a la vez. Sí, los he visto, existen. Y hay una sola diferencia: el catolicismo lleva 2000 años, el kirchnerismo menos de diez. Y aunque esta comparación la podría haber hecho con un partido político de más años, como el peronismo, y mucho mejor con la política en general, que ya es mucho más comparable, es divertido hacerlo con un partido actualmente de moda, así que por favor, después de haber odiado/amado este texto, póngase a pensar de que las ideologías son una mierda y aléjese de las mismas. Lo que lamenta el kirchnerismo de no haber existido en la época de la inquisición católica es que ahora está más mal visto matar a personas que piensan diferente.

12
3
P
Personajes típicos del colectivo
HumorporAnónimo1/24/2012

Personajes típicos del colectivoEl shófer: posee dos características indispensables: pelo largo con cubata y rulos y una panza interesante. El Shófer, encamisado, de pelo largo y escuchando pasodobles (como el cuarteto Imperial o La Leo), cumbias viejas (como el Conejito Alejandro, Pocho La Pantera o Antonio Ríos) o Luismi (como Luis Miguel, ¿viste?), es una especie de Cacho Castaña o Sandro desvencijado y echado a menos, entrado en barrio, calle y mucho más grasa. Por lo general son mal agestados y ver como se te pasa el bondi o verte correr les genera un placer sobre natural. Tienen un fetiche extraño con los muñecos de peluche y los cd’s, por ese motivo los cuelgan en el frente de sus naves, cual feria persa exhibiendo mercadería. Son enemigos férreos de los tacheros y les encanta pegarles el paragolpes del bondi a centímetros del auto de la señora o la pendeja novata del volante. El cumbiancha: es una mezcla rara, un híbrido, una cruza entre los chimbitas de antaño con un Leo García comilón y chupa pito. Ahora se hacen llamar “wachiturros”, o sea, son una especie de chimba puto. Tienen los accesorios típicos del chimba: gorra, pantalones anchos, mansas llantas, lentes de plástico negro y camisetas onda rap mezclados con una ceja delineada, afeitada o unos aritos maracos. Van escuchando cumbia al re palazo en un celular monofónico que rompe los tímpanos hasta del nono que va al Pami a reclamar los audífonos. Tararean la música y si te descuidas se tiran un paso en el medio del pasillo. La panzona: la piba no solamente es gordita y está re tirante de cara, sino que por alguna extraña razón se le escapa la panzota del pantalón. Si va parada le apoya la panza a los que van sentados, generalmente en el brazo o en el pelo y si va sentada se le escapa el sensual mondongo, blanco y tirante, entre la remera y el pantalón. La panzona no tiene complejos y el bamboleo que genera su panza al ritmo de los badenes y pozos de la calle te genera alegría y te alegra la mañana. El apoyeitor: este espécimen puede ser de cualquier edad y estrato social. El obvio que el tipo está en celo y tiene un morbo infernal. No para de apoyar minas, cualquier fémina es objeto de su objeto, viejas, pendejas, estudiantes, trabajadoras, solteras y hasta con nenes. Se pone pantalones finos, como de vestir o yogin, para sentir más el roce y cuando logra posar el pajarito en buen puerto mira el horizonte soñando que está en una playa del caribe con una negra tetona. Generalmente tienen granos y son cortos de palabra, el bondi es el único lugar donde pueden tener contacto con alguien del sexo opuesto, por lo que no necesitan hablar. Implora por badenes y curvas pronunciadas. La ayudante del contador/abogado: la pobre mina viene atestada de papeles, su jefe, un asqueroso explotador, no solo la tiene en negro y le paga miserias, sino que le hace hacer todo el trabajo de él y la manda a realizar los peores trámites con las peores colas, llámese tribunales, bancos, registro de la propiedad, fiscalía, afip, etc. Es para que la nena pague el derecho de piso ¿vio? A la desdichada se le escapan los papeles y formularios por todos lados, trae varios hechos un bollo porque es obvio que en el camino se tropezó y volaron por los aires, otros vienen manchados con café o mugre de la calle. A la mina la está matando la correa del bolsito, que también viene atestado de cosas, pero no puede acomodárselo porque se le cae la triple resma de papelería que lleva. Va haciendo malabares y equilibrio en los pasillos del bondi y es el blanco perfecto del “apoyeitor”, por no contar con manos para defenderse. El zombi: el zombi sube hecho teta al bondi, viene caminando pastoso por el pasillo, como cagado a palos, molido por un mal dormir y de movida cansado, sin haber empezado su jornada laboral. El zombi no va ni dormido ni despierto, sino en estado neutral, va a los cabezazos, trastabillando con cada frenada y como drogado. Si logra sentarse, se le escapa un ronquito o una baba y abre los ojos gigantes como dos platos para ver si alguien lo fichó y al toque vuelve a sumergirse en una nube de algodón. Si va parado medio que se duerme y pega tremendo sacudones que asustan a las personas aledañas a su semblante. El zombi no se sabe si va o viene de trabajar porque está quemado de igual grado. El vendedor: lleva consigo la ganga del busca, para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero. El vendedor tiene voz gruesa, se sabe los versitos de memoria y ofrece cosas extremas: o básicas y elementales (que nadie compra por berretas) como una lapicera o una trabita para el pelo, o tecnológicas y modernas (que tampoco nadie compra por inservibles) como una calculadora sumergible o un llavero que se te vibra cuando suena música cerca. El vendedor te enchufa la mercadería en tu mano o te la tira sobre el asiento, para luego buscarla con cara de bronca si no le compras. Siempre cae uno que otro más creativo o arriesgado, vendiendo enciclopedias y hasta estuches para el “ipon” o “blaberri”. La vieja inoportuna: Tu viaje dura dos mil horas, hace mil novecientos noventa y nueve horas que estas parado y justo cuando se desocupa un bendito lugar aparece la ñora con cara de perro mojado, mirándote con ternura. Perro mojado que se transforma en dragón vengativo y ternura que se torna en ira demoníaca si no le cedes el lugar. Los tobillos no te dan más, pero preferís darle el lugar a la vieja oportunista y no ser el centro de repudio de pelotudos de traje y zurdas que van a estudiar ciencias políticas. La vieja tiene más cintura que Messi para gambetear muñecos y llegar en el instante preciso que se desocupa frente a tus fauces la butaca. Vieja forra. El enfermo del timbre: aparentemente el tipo tiene dos traumas severos, o de chiquito lo abandonaron y teme pasarse de parada o perderse dos cuadras después o no tuvo infancia y nunca lo invitaron a jugar al rin-raje. El tarado va agarrado del caño del timbre, tocándolo cada dos por tres y miroleando a ver si era o no la parada indicada. No le importa en lo más mínimo anticiparse y que el bondi pare setenta veces hasta que se baje, sino que le preocupa pasarse y que su vida tenga un triste final, perdido y solo en la ciudad. Cuando va bajando solo pensas en que lindo sería darle un “tatequieto” en la nuca así le agarra cagazo al bondi y no vuelve más. El ordinario: generalmente es un pendejo de secundario, desaliñado y con cara de choto. En el mejor momento de su viaje, ese cuando el micro va atestado de gente y no cabe un alfiler, el flaco se caga espantosamente, sin repudio ni piedad por nada ni nadie. Aprovecha una frenada, un timbrazo o bocinazo y el inmundo emana su contundente gas mortal haciendo desfallecer a los que lo rodean. Tiene todo tan planeado que a los segundos de haber expulsado el gas letal, se abren las puertas del bondi para que alguien suba o baje y el viento hace que la porquería se esparza por todo el vehículo, llegando a las narices del chofer que mira por el espejo retrovisor indignado. El olor apesta y queda hasta en los cuellitos de las camperas. Por lo general luego del acto, el ordinario mira para arriba y busca cómplices. La picnic: parece que acabase de darse una vuelta por el supermercado, no se sabe de donde saca tanta mercadería, pero se abre esto, se abre aquello y no para de consumir. Abre una latita de coca con un alfajor que tiene en el bolsillo, tira la lata y el papel a una bolsita que tiene en el codo y saca una barrita de cereal y un yogur y se lo manda y vuelve a tirar todo en la bolsita. De pronto saca un chocolate y una botellita de agua Ser, se lo termina y saca un puchito y se lo deja en la oreja para fumárselo apenas baje, no sin antes mandarse un chicle y un alka rojo al mismo tiempo. La bolsita va atestada de papelitos y mugre, al menos tiene conciencia ecológica la picnic. Los filos: de movida están colados en el bondi. Los filos por lo general son dos guachines que están al salto para ver que se arrebatan. Si no se arrebatan nada van mirando y sacando la ficha de todos, gastando a los que tienen cara de gil, piropeando groseramente a las minas lindas y delirando a los viejos cagones. Aprovechan cuando el bondi está hasta el culo para manotear alguna billetera, celular o lo que fuese de la cartera de una señora. Si los agarran se ponen a llorisquear para dar lástima diciendo “no don, no me pegue, no me pegue” para bajarse y mearse de la risa. Los filos son picantes, delirantes y rápidos como las ratas. El pibe atleta: el flaco se tiene que tomar setenta bondis para llegar a destino, por lo que viene corriendo desde una parada a la otra, porque si se pasa un minuto se le escapa el micro y llega tarde. Es por ello que viene transpirado, con olor a chivo y respirando profundo. Llegando a su parada se pone a elongar en el pasillo del bondi porque sabe que se tiene que bajar y correr doscientos metros al 100% para que no se le pase el segundo micro. El atleta es flaco y desaliñado, viene con ropa cómoda y una mochilita muy ajustada para que no le cague el envión. Es mágico ver como, llegando al bondi y sin dejar de correr, saca la tarjeta o la guita para ir pagando en cuanto pisó el vehículo.

16
10
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.