MascotaInfiel
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Muchas cosas se dicen sobre la "inseguridad". Inclusive, hablar de "inseguridad" es estar diciendo ya muchas cosas, se sepa o no. Como todos los temas sociales, el de la violencia social es un tema muy complejo tanto por la variedad de los sujetos involucrados en él, como por la diversidad de los actores sociales que reclaman su derecho a participar de él: o sea, ni Radio 10 ni Crónica ni el notero que manda al aire el relato del portero del edificio donde vive un tipo que tiene una prima a la que el novio le contó que había oído sobre una violación en Recoleta son las únicas voces que deben escucharse para entender algo sobre el tema. Es cierto, a nadie ( me incluyo ) le gusta que lo roben, que lo golpeen o que lo meten, a uno o a un ser querido. Y tampoco es bueno vivir con miedo. Pero también es cierto que es mucho peor para cualquier sociedad el no saber si el ladrón que le robó a punta de pistola no es el mismo que le va a tomar la denuncia del robo del otro lado del mostrador. El tema es muy complejo y los medios hacen mas hincapié en una de las partes afectadas ( algunas víctimas ) y en una de las partes interesadas ( las de los que viven, directa o indirectamente, del miedo ). Aquí les paso una notita que me pareció interesante como para pensar en lo complejo del tema. Los que quieran dejar comentarios al estilo "hay que meterles tiros a esos guachos" y sus equivalentes, les recomiendo que vayan a los muchos post que abordan el mismo tema desde el punto de vista de Radio 10. Saludos. “Los policías les dan armas a los chicos” Nelly Baldano, docente de la escuela de la villa Puerta de Hierro, asegura que “es un secreto a voces que los uniformados reclutan a los chicos y después liberan las zonas para que puedan robar”. La historia de Bardito. “La gente tiene mucho miedo de hablar y contar lo que sabe sobre la connivencia entre la policía y los pibes de la villa, pero ya estamos cansados de tanta impunidad”, aseguró Nelly Edith Baldano, docente de la Escuela 162 de la villa Puerta de Hierro, donde estudiaba Brian, uno de los menores detenidos por el asesinato del ingeniero Ricardo Barrenechea. Por el crimen fueron detenidos otros dos menores, Kitu y Jonatan, y permanece prófugo Chuna, a quien todos refieren como el “cerebro” de la banda. “Es un secreto a voces que son policías los que reclutan a pibes de diferentes villas, los arman y después les liberan zonas para que puedan robar y huir sin inconvenientes”, agregó la docente en diálogo con Crítica de la Argentina. “El viernes a las 7.20 de una Cross Fox se bajó corriendo un chico de 11 años y detrás se bajó otra persona que lo alcanzó, lo molió a palos y dejó tirado un buzo en medio de la avenida Crovara, justo frente a la escuela. Esto es un claro mensaje mafioso para la gente del barrio de que queremos vivir en paz”, relató Valdano. “¿Cómo es posible que la policía no detenga al Chuna, que todos saben que nunca salió de la San Petesburgo y sigue operando como si nada hubiera ocurrido? Está claro que alguien lo protege”, afirmó la maestra. Y agregó: “Lamentablemente, creo que esta situación se agrava porque hay fiscales y jueces corruptos que garantizan la impunidad”. LA HISTORIA DE BARDITO. Valdano envió una carta a este diario donde relata la historia de un menor que va a la escuela y que goza del beneficio de la protección policíaca. “Bardito es un menor en riesgo que habita en la Villa de Puerta de Hierro de La Matanza y que fue descubierto por las cámaras de C5N. Como tantos otros que hay en nuestro país, está destruyéndose a costa del consumo de paco. Frente a la escuela, en la calle, suelen estar estacionados los automóviles de algunos docentes. El viernes 5 de diciembre, alrededor de las tres de la tarde, Bardito ingresó por el baúl de uno de los autos, tomó algo y volvió a salir corriendo. Inmediatamente salimos a la calle. Bardito ya no estaba, pero un grupo de personas que pasaba por la escuela nos comentó que les había llamado la atención lo sucedido porque el chico descendió de un patrullero, corrió hacia el auto, lo abrió, se llevó algo y volvió a subirse al vehículo policial. Otra compañera llamó al 911 para informar el hurto y narrar lo que los vecinos habían dicho. Nadie se acercó al establecimiento ni se vieron más móviles en la zona. Considero que en todos los ámbitos sociales y laborales hay personas decentes y comprometidas. Evitemos que personas corruptas de la policía capten a menores para su exclusivo beneficio personal y el perjuicio de todos los que integramos esta sociedad”. Fuente: http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=17037
Cuento propio de autoayuda oriental por mí mismo. EL BUSCADOR DE PERLAS El buscador de perlas tenía frío, tenía hambre, sed no tenía porque casi se había ahogado hace un ratito en el mar bravío de la costa japonesa del país nipón de oriente lejano y frío que se ve chiquito desde aquí no porque sea chiquito sino porque es "lejano" oriente, y tenía sueño. En realidad, tenía un sueño: quería encontrar la perla mas grande del mar océano para venderla a los mercaderes de perlas y pagarle la cirugía que su esposa le pedía para que la coronaran como reyna de las perludas en la fiesta anual de buscdores de perlas. Y ese sueño era el que lo mantenía vivo a pesar de las privaciones que pasaba por comer ostras y algas todo el día, todos los días, de todas las semanas de todos los meses de todos los años de toda su vida de buscador de perlas. Y él sabía, porque el sagrado pez dorado de la sabiduría se lo había dicho en un sueño profético que tuvo un día que comió sopa de ostras de ayer que había quedado afuera de la heladera, que la "Gran Perla de la Ostia" existía y que se ocultaba en la ostra de la ostia. Ese día se levantó y se preparó para salir a la mar a buscar la perla, la perla soñada, la perla que haría que su esposa fuera la mas bella después de pasar el complicado período postoperatorio. Salió de la casa y se tropezó con el cordón de las sandalias se dió un golpe con el cordón de la vereda y se murió. Moraleja: no comas sopa de ostras de ayer