MirkoDios
Usuario (Argentina)
Ordenes del campo de concentración de Auschwitz. 1.- Durante el día, como hasta ahora, habrá un pase de lista, que no puede durar más de 10-15 minutos. 2.- El tiempo libre sirva para reponer las fuerzas necesarias; esto significa sueño suficiente. Esto quiere decir que se suprimen los esfuerzos de los presos que sean innecesarios o vejatorios. Los incumplimientos en este sentido serán castigados con las más duras penas. 3.- Hay que prestar máxima atención a la alimentación, es decir, cada preso debe recibir lo que necesite realmente (por trabajos duros o sobrecarga de trabajo). La entrega de paquetes juega aquí, en cualquier caso, un papel especial. En Auschwitz se reciben en un plazo de 2 meses y medio más de 1 millón de paquetes. Los receptores de muchos paquetes que contienen mercancías perecederas y que, como he tenido ocasión de comprobar, no pueden consumirlas ellos solos, dichas mercancías serán entregadas con la correspondiente información, si no lo han hecho ya ellos, a otro prisionero con peor fortuna”. (Liebenhenschel) En plena guerra, “se ordena repetidamente” un “buen trato” para mantener a los presos saludablemente y “tras realizar un trabajo como Dios manda, estos deben obtener la correspondiente contraprestación”. Esto es, muchos presos no podían siquiera consumir lo que recibían del exterior, mientras en todo el Reich a la población autóctona se le racionaban los alimentos y en ciertos momentos y lugares, al final de la guerra, incluso se pasaba hambre… “4.- El estado de la ropa debe ser supervisado constantemente, en especial el calzado de trabajo. 5.- Los prisioneros enfermos serán retirados el tiempo preciso. Preferiblemente al hospital para recibir el tratamiento médico adecuado, y una vez sanos, vuelta al trabajo después del descanso que les permita la dirección del lugar de trabajo. 6.- A los prisioneros que trabajen bien se les suavizarán las condiciones en la medida de lo posible, incluso con la consecución de la libertad; a los prisioneros vagos e incorregibles se les aplicarán las más duras de las medidas de castigo establecidas”. La orden anterior partió de Liebehenschel, SS-Obersturmführer. ¿Cómo deben entenderse dichas órdenes, repetidas frecuentemente, sino como que todo preso capaz para el trabajo y en buen estado de salud debía recibir las necesarias y prioritarias atenciones de la administración de las S? Desde luego los alemanes andaban faltos de mano de obra y carecía de sentido desaprovechar a los detenidos. Siete días más tarde se imparten órdenes aún más estrictas, respecto a que la duración de los pases de lista debían ser acortados a 5 o 10 minutos, no más, para evitar tener a los presos en pie inútilmente. Por si fuera poco, se ordena tomar medidas sobre las empresas y fabricantes allí estacionados para las que trabajaban los detenidos, en el sentido de que debían pagar más extras a los internos empleados. Ordenando simultáneamente a los jefes de campo la prohibición de cualquier posible maltrato que civiles pudieran infligir a los presos mientras se encontraban destinados en su lugar de trabajo. ¡Y el domingo debe ser dedicado al descanso!