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Primer post: 16 ene 2011Último post: 5 dic 2017
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Argentina es el quinto país con más inflación.
InfoporAnónimo1/16/2011

Informe dice que Argentina es el quinto país con más inflación del mundo Se desprende de un estudio realizado por el diario El País, de Uruguay. Venezuela y Argentina son los dos países de la región de América latina con mayor inflación, según señala un informe realizado por el diario El País,de Uruguay y citado por Infobae. El país gobernado por el presidente Hugo Chávez se ubica primero en el ránking con una inflación del 27,4%, seguido por Pakistán con 15,5%, Irán con 12,5%, Vietnam con 11,8% y Argentina con el 11%. A su turno, Uruguay se ubica en el puesto 16º, con una inflación de 6,9%. La Argentina, en el quinto lugar, registró una suba en el costo de vida del 11% en 2010, de acuerdo a lo datos del Indec, mientras que para los analistas privados la inflación del año pasado fue del 25%, lo que dejaría al país en segundo lugar, por debajo de Venezuela. Entre los 10 primeros de la lista de países que registraron las menores incrementos de precios a lo largo del año pasado, hay varios afectados por la crisis internacional, por lo que esa baja inflación se debe al estancamiento económico generado por esa crisis. Entre ese grupo se encuentran países como Japón, Irlanda, los Estados Unidos, Alemania y Francia. Por otro lado, el país con menor inflación del mundo en 2010 fue El Salvador, que registró una deflación de 0,2%. Fuente: La voz del interior. http://www.lavoz.com.ar/node/310682

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A 5 años del 8N: el principio del principo del fin del K
InfoporAnónimo11/7/2017

A 5 años del 8N: el principio del principo del fin del Kirchnerismo ¿Que fue el 8N? Fue una movilización sin precedentes en la gestión kirchnerista, cientos de miles de personas se manifestaron en distintos puntos de la ciudad y del país por el cacerolazo del llamado 8N. Tuvo como epicentro Capital Federal. Consignas ¡Salvemos a la República!", "#8N. SI a la Democracia. NO a la re-reelección", "¿Hasta cuándo el Gobierno va a mantener a los que nos roban y nos matan todos los días?", "No somos Venezuela ni Cuba", "Hotel Los Sauces (propiedad de la presidenta), exprópiese", "Basta de matar", "La oposición negocia, la Justicia arruga", "Los políticos duermen, el país crece", "Basta de mentir", "Cristi, renunciá ya ya ya", "Libertad de prensa", "Scioli y Cristina: corruptos que funden al campo", "Boleta única", "Enough is enough, Cristina", "No te tenemos miedo", "Quiero un país donde nadie pierda el trabajo por pensar distinto", "Los vamos a juzgar", "Soy libre y quiero seguir siéndolo por siempre", "No soy tu enemigo, sólo pienso distinto", "54% + 46% = Argentina". Donde fueron los puntos de convocatoria. En Argentina En diferentes ciudades del interior también hubo movilizaciones, como en Córdoba, en Rosario, cerca del Monumento a la Bandera, en la localidad de Olivos, en Mendoza, en San Miguel de Tucumán, en Bahía Blanca, entre otras. Según diferentes personalidades la movilización del 8 de noviembre está basada en una campaña financiada por la Fundación Pensar –el think tank del PRO–, la Sociedad Rural y otras fundaciones relacionadas con el macrismo”,“Hay cientos de identidades falsas. Acá hay una conciencia de lo que se está haciendo. Y lo organizan sectores ligados a la extrema derecha”. En el exterior La protesta del 8N tuvo convocatoria también en otras ciudades del mundo. Hubo protestas de argentinos en Sídney, Madrid, Barcelona, Ginebra, Londres, Miami, Nueva York, Viena, Varsovia, Berlín, Roma, Milán, París, La Haya, Hamburgo, Estocolmo, Atlanta, Montevideo, São Paulo, y Asunción. En los Estados Unidos, donde hay una importante comunidad de argentinos, las protestas se replicaron en varias ciudades, con carteles en los que expresaban su rechazo a "la inseguridad, la inflación, el patoterismo, la corrupción" y "la re-reelección". La reacción de los medios en el mundo ____________________________________________________________________________________ http://www.lefigaro.fr/international/2012/11/09/01003-20121109ARTFIG00386-les-argentins-en-ont-assez-de-cristina-kirchner.php ____________________________________________________________________________________ http://www1.folha.uol.com.br/mundo/2012/11/1182837-mais-de-500-mil-protestam-contra-cristina-kirchner-em-buenos-aires.shtml ____________________________________________________________________________________ http://archivo.eluniversal.com.mx/internacional/80062.html http://www.larazon.es/historico/1712-kirchner-contra-las-cuerdas-LLLA_RAZON_500826 ____________________________________________________________________________________ http://www.abc.es/20121110/internacional/abci-cristina-kirchner-hace-oidos-201211091737.html ____________________________________________________________________________________ https://elpais.com/internacional/2012/11/09/actualidad/1352424270_273193.html ____________________________________________________________________________________ http://www.elmundo.es/america/2012/11/09/argentina/1352423893.html ____________________________________________________________________________________ La reaccion del gobierno Como nos tenia acostumbrados el gobierno kirchnerista, su reacion fue la de descalificar atravez de sus secuaces. El senador del Frente para la Victoria, Aníbal Fernández, expresó que la organización de las marchas había sido financiada por la Sociedad Rural y diversas fundaciones lideradas por dirigentes del PRO. “El único objetivo es la defensa de los derechos del Grupo Clarín, que incentiva y genera todo este tipo de acciones”. Los asesores del senador manifiestan haber identificado a algunos de los organizadores, entre ellos a un ex-capitán de la Armada, una periodista de La Nación y a operadores de la Fundación Libertad y Progreso (entre cuyos directivos figura el ex-radical Ricardo López Murphy), el Partido Liberal Libertario y la Unión por Todos. "... la organización de las marchas fue financiada por la Sociedad Rural y diversas fundaciones lideradas por dirigentes del PRO....El único objetivo es la defensa de los derechos del Grupo Clarín, que incentiva y genera todo este tipo de acciones. Cuando envían cadenas de mails exigiendo que no haya más Fútbol Para Todos, van contra la gente común, no contra el Gobierno". El gobernador de Chaco, Jorge Capitanich: se refirió a la protesta como "una muestra de insatisfacción de determinado tipo de grupos o sectores" y argumentó que "lo que era espontáneo, ahora pasó a ser una marcha organizada, que tiene que ver con grupos mediáticos concentrados, que tiene que ver con una ideología política determinada". Luis D'Elía: "Fracaso total de Magnetto, Macri, Alfonsín, Moyano, Barrionuevo, Narváez, Buzzi, Pando, Bullrich, Duhalde" y volvió a reiterar "fracaso total, en esa marcha hay jefes políticos y candidatos a presidente de este lado, una sola jefa, @CFKArgentina". Hugo Moyano dijo que la presidenta parece vivir en “una especie de burbuja que no le permite ver la realidad”. Horacio González, director de la Biblioteca nacional e integrante de Carta Abierta, dijo: "más allá de las expresiones que se utilizan, que se ven con mayor o menor animosidad o grado de critica de lo ocurrido, creo que es un error pensar que la Presidenta no tomó nota de la protesta". Agregando que "Lo hizo de una manera interesante utilizando una expresión que aparecía en algunos carteles que criticaban algunos aspectos o medidas del gobierno y llamo a incluir a esos otros, incluir a los que se expresan con críticas a las medidas de inclusión del Gobierno". Militantes kirchneristas armaron, en tanto, intensas campañas en internet en contra del cacerolazo, como las páginas "8N yo no voy" y mensajes vía redes sociales que advirtían de posibles disturbios y de la presencia de facciones de la ultraderecha ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ Fotos de la marcha ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________ link: https://www.youtube.com/watch?v=s-LRbrEpbkA Espero que les haya gustado.

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El mundo secreto de los bots y los trolls (y la política)
El mundo secreto de los bots y los trolls (y la política)
InfoporAnónimo12/4/2017

El mundo secreto de los bots y los trolls… (y cómo esos “ejércitos” influyen en la política) _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ Todos hablan de ellos, sí, pero muy pocos saben qué son y cómo se relacionan. Hay especialistas que manejan “granjas” de cuentas automatizadas. Logramos hablar con ellos, analizamos millones de tuits y te explicamos cómo funciona esta “realidad paralela”. Cuando el presidente de la Nación, Mauricio Macri, presentó su nueva plataforma de Gobierno el 30 de octubre último más de 15 mil cuentas participaron de la conversación en Twitter. En total generaron más de 90 mil mensajes y 10 mil retuits. Pero al menos el 3% de esas cuentas -casi 600 supuestas “personas”- se comportó como un “bot” haciendo casi el 10% de los tuits totales. Y esos números están lejos de ser una excepción. Si revisamos la red durante el anuncio de la recuperación de la #Nieta125 los porcentajes de cuentas con características automatizadas son similares: 4,5%. En el debate porteño, que organizó el canal TN el 11 de octubre último, también quedó claro, cómo se ve en las menciones de “Carrió” más adelante, que existen dos polos en la red de Twitter Argentina: uno filomacrista y otro filokirchnerista que concentran gran parte de los mensajes. Ambos tienen cuentas con mensajes extremistas que ayudan aún más a la polarización. El odio, como veremos más adelante, se tornó el combustible de esta red. Bots, trolls, fakes, influencers y “call center”. Todos estos términos que los políticos y los usuarios se tiran por la cabeza parecen intercambiables en el debate, pero no lo son. Son bien diferentes. Desde la campaña que llevó al ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, a la Casa Blanca en 2008 las redes sociales forman parte de la estrategia que lleva a un candidato a ganar elecciones. Estos diez años también vieron nacer, o reverdecer, estos conceptos. ¿Cómo? Instagram y Facebook son hoy los mejores canales por cantidad de usuarios, mientras que Twitter parece ceder terreno. Pero eso no quita que, a la hora de facturar, sea posible comprar 1000 cuentas piratas en la red del pajarito por apenas 3 dólares. ¿O habría que cotizar en rublos? ¿Cuánto vale e importa ser “tendencia” en una red social por unas horas? ¿Importa realmente, si ser “tendencia” se basa en un castillo de naipes construidos por “bots”? Antes de avanzar aclaremos el diccionario. Como veremos más adelante muchas veces estos términos no son excluyentes. Por ejemplo, un troll puede ser una persona o un bot y una cuenta puede ser creada por un humano, pero luego tener la mitad de su contenido creado por un bot. Pero de qué hablamos cuando hablamos de cada uno de estos conceptos: _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ ¿Qué es un bot? Una cuenta en una red social (en general, Twitter) cuya generación de contenido es automatizada. Cuando actúan en conjunto se le suele decir granja de bots. Rara vez son influyentes, pero sí ayudan a generar trending topics -los temas que Twitter considera “calientes” en cierto momento y destaca en su plataforma- o generan “ruido” acerca de un tema. ¿Qué es un troll? Alguien enfocado en acosar, criticar o antagonizar de manera provocadora y despectiva. La palabra originalmente refiere a desagradables personajes folclóricos que viven en las cavernas escandinavas. El paralelismo con el troll online se da por su supuesta antisociabilidad. Los mensajes negativos son los que más reacciones generan en Twitter (aunque estos perfiles son claves también en foros y comentarios de medios online), por este motivo los trolls sí logran el cometido de influir, pero como veremos más adelante lo hacen entre los “convencidos”. Por la forma en la que agreden es difícil encontrar, por ahora, bots que sean trolls efectivos. Según un paper canadiense de 2014 que analiza el sadismo online, el 5,6% de los usuarios reconocía disfrutar “trollear”. ¿Qué es un fake? Son cuentas que se hacen pasar por otra persona, en general alguien reconocido con el fin de generarle seguidores que creen estar siguiendo a la persona real. Esto se hace por entretenimiento, para molestar o para luego poder vender la cuenta a un tercero que le cambia el nombre y se queda con miles de seguidores. Hay especialistas que consideran “fake” también a las cuentas anónimas. ¿Qué son los influencers (pagos o no)? Estas cuentas generan un impacto mucho mayor que las normales, son multiplicadores que ganaron relevancia llevando su prestigio del mundo offline (tv, radio, diarios, deporte, arte, etcétera) al online o directamente se trata de nuevos referentes nacidos en el ya no tan nuevo mundo online (youtubers, bloggers, tuiteros, entre otros). Muchas, sin aclararlo, publicitan a cambio de dinero productos de consumo masivo y, a veces, hacen lo propio con políticos. Uno de los problemas a la hora de poner la lupa sobre esto es la informalidad en la que se maneja y lo poco tajante que son las definiciones. Para esta investigación, Chequeado habló con varias personas con experiencia en generar granja de bots: todas se ampararon en el off the record y dejaron claro que su servicio, que puede cobrarse varios cientos de miles de pesos, no suele dejar huella fiscal. Suele ser facturado como “servicios de comunicación” o algo similar. Nadie quiere dejar por escrito que contrató a una empresa para criticar a su oponente o, simplemente, generar un trending topic que lo posicione como alguien con más poder del que tiene. Otra capa de complejidad se agrega a las ya nombradas: una persona real puede por momentos comportarse como un troll (criticando con saña a otra persona) aunque unos minutos antes haya compartido una amable foto suya con su mascota. A su vez, esta persona puede tener un bot conectado a su cuenta. Hay muchas opciones gratuitas o económicas para publicar cierto contenido, como el tiempo o los títulos de algún medio o blog. Tras hacer el análisis previo sobre una cuenta, quizás se logra saber como veremos más adelante si es una cuenta automatizada o una persona real, pero comprobar si lo hace porque tiene “puesta la camiseta” de determinado partido o idea o porque recibe dinero es muy difícil. Hay casos en ambos polos y este medio también supo de varios casos en los que se atacaba en una interna a miembros del mismo partido. Como se verá más adelante hay dudas sobre la eficiencia de estas campañas fuera del relativamente pequeño círculo que “vive” en Twitter, pero esos cientos de miles de pesos son cambio chico en campañas donde un cartel en una autopista cuesta mucho más. El costo de hacerlo parece menor y, como dice el viejo adagio publicitario, “tiro a la basura la mitad del dinero que invierto en publicidad, el problema es que no sé qué mitad”. Si bien algunas de las consultoras en la Argentina que, según pudo averiguar Chequeado, generan estos servicios son Illuminati, Nicestream y Publiquest, en sus sitios se ve poco sobre el tema. Lo más cercano al trabajo de granja de bots que muestran es lo que se llama social seeding, algo así como siembra social, que significa ni más ni menos que “plantar” el contenido del cliente en la conversación orgánica que sucede en las redes. Este contenido “plantado” en línea de acuerdo con lo que quiere el cliente -político o corporativo- puede ser automatizado (bots) o hecho manualmente, vía influencers o staff de la agencia. _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ Chequeado pudo ver cómo se genera una granja de bots. Vale aclarar que este es uno de los métodos, hay otros en los que, por caso, para evitar que Twitter lo detecte, se hace que un bot navegue Twitter.com como si fuese una persona. Este que explicamos a continuación se basa en la interacción de miles de cuentas, varias planillas de cálculo y un par de administradores humanos: 1-Se define la estrategia. ¿Será una campaña para atacar a alguien? ¿Se hará para hacer “ruido positivo” alrededor de un candidato? Dependiendo del tiempo con el que se cuenta, se plantea el paso a paso. El apuro en esto hace más obvio detectar quién mueve los hilos y puede llegar a ser sancionado por Twitter con el cierre de un gran conjunto de cuentas a la vez.2- Se compran las cuentas posibles que se quieren usar con valores que empiezan en US$ 3 por mil cuentas. Hay sitios en Rusia que venden estas cuentas. ¿Un ejemplo? BuyAccs.com. La cuenta relacionada con una dirección de mail de Gmail, menos “sospechosa” para Twitter, vale 100 veces más que la que usa una cuenta rusa.3- En la plataforma que utilizan varios clientes se define la estrategia y se “incuban” las cuentas. Esta incubación significa pasar de la cuenta anónima a darle un nombre de usuario, un nombre y apellido, foto, bio, ubicación y, lo más importante, una manera de tuitear que incluye retuitear contenido de terceros. Chequeado vio el detrás de escena de la interfaz del administrador de estas campañas y quedaba claro que a la vez trabajaban para empresas de consumo masivo y políticos de varios colores en distintos países del mundo.4- Esa “manera” de tuitear se define, por ejemplo, estableciendo que la cuenta “juanperez” tendrá un perfil deportivo e interesado en la política de cierto partido. Entonces la plataforma define que, por caso, retuiteará a ciertos deportistas y periodistas deportivos (que ya tienen predefinidos en una lista en un Excel ad hoc), tomará títulos de medios que cubran esos temas (también predefinidos) y le agregará antes o después una exclamación. En el medio de esos mensajes aparecerá el cliente real retuiteado o con un mensaje particular.5- Tras conectarse a Twitter, a través de una app específica para desarrolladores, esta plataforma puede manejar cientos o miles de cuentas desde una misma pantalla del navegador.6- Tras lanzarse la campaña, esta misma plataforma va brindando reportes sobre el éxito o no de la estrategia.Vale aclarar que los bots suelen funcionar mejor en Twitter. Aunque Facebook tiene otros problemas, como la gran cantidad de páginas falsas comandadas, en este momento los bots no suelen ser uno de ellos, lo mismo sucede en Instagram, también propiedad de la firma fundada por Mark Zuckerberg. _________________________________________________________________________________ _________________________________________________________________________________ Imagen del sitio que vende cuentas de Twitter. Por US$ 3 se compran mil cuentas registradas con mail ruso. Esas mil cuentas llegan a US$ 300 si el mail es Gmail donde tiene menos posibilidades de ser detectada como bot. Eugenia Mitchelstein, investigadora especializada en medios y redes sociales de la Universidad de San Andrés, dijo a este medio que Twitter hace la vista gorda por los inconvenientes que tiene para generar nuevos usuarios. Es que la red que se hizo famosa por sus 140 caracteres tiene problemas de crecimiento mientras sus competidores en Facebook no paran de aumentar la cantidad de nuevas cuentas. Por acción u omisión, Twitter no sube la barrera para que a los bots se le dificulte su tarea. En Estados Unidos, como destaca Vox, también se cree que parte de estos problemas que fueron reconocidos por su propio CEO en 2015 se basan en que la empresa creía que parte de su ADN, sobre todo después de su rol en la primavera árabe, era ser una plataforma con altísima libertad de expresión. Eso que parecía positivo hace unos años hoy se le volvió en contra. Dificultar la tarea de los bots no es necesariamente complejo técnicamente, aunque frenarlos sí parece una tarea titánica, y de hecho Twitter lo hizo generándole un problema a las granjas de bots. Cuando la empresa decidió pedir verificación de cuenta por el celular, esto complicó la tarea de los que fabricaban cuentas al por mayor, que debieron buscar la manera de sortear el problema. Lo lograron, como prueba el precio de mil cuentas que mostramos más arriba, pero así y todo son muchos los que creen que la red del pajarito podría hacer mucho más. Hubo momentos en los que el equipo de un candidato en la recta final de la campaña pidió que se intensificara el tuiteo de la granja de bots. Esto provocó que Twitter los detectara y bloqueara de un momento para otro a todos. Así la agencia debió acelerar el proceso para generar una nueva granja en horas. Son los gajes del oficio de estos titiriteros digitales que operan en las sombras En la actualidad, Twitter es el foco de una gran cantidad de reclamos en los Estados Unidos por la existencia de bots y cuentas falsas que generan ruido alrededor de la figura de las dos personas que fueron candidatos en las elecciones de ese país, Donald Trump y Hillary Clinton, y que son acusados de ser impulsados por Rusia. A fines de septiembre último, la empresa de San Francisco reconoció que había encontrado más de 200 cuentas relacionadas con Rusia y en octubre encontró muchos más de 2000. En ese contexto, la empresa le dijo a Chequeado que no cuentan con voceros especializados en esta problemática. Esa respuesta llegó el mismo día en que sus ejecutivos testificaban frente al gobierno estadounidense por este conflicto. En el Congreso de los Estados Unidos la empresa calculó que el 5% de sus cuentas son automatizadas o falsas, explicó qué están haciendo para frenarlo y cómo llegó a esa cifra, un número mucho menor que el presentado por la especialista en tendencias digitales Mary Meeker en mayo último cuando estimó que el 50% del tráfico online mundial, no sólo en Twitter, se trataba de bots. Expertos citados por el diario estadounidense The New York Times también creen que el número dado por las empresas es bajo. En el trabajo realizado por este medio, el número de bots en etiquetas locales como #Macri fluctúa entre 3 y 10% dependiendo de la definición de bot con la que se trabaje. A nivel mundial hay países con una actividad de bots muy baja y otros donde el peso parece ser mayor que en la Argentina. ¿Qué tuvimos en cuenta para definir qué es un bot? Alta velocidad de tuiteo (la diferencia entre 3% y 10% guarda relación con que los primeros publicaron más de 60 tuits por día y los segundos, más de 120), relación negativa entre seguidos y seguidores (en general siguen más cuentas que las que los siguen), alta cantidad de retuits y más. Vale aclarar que no hay una manera tajante de definir un bot para un estudio de decenas de miles de cuentas. De lo contrario, Twitter los encontraría de manera simple y las borraría. En la jerga académica se habla de “cuentas que se comportan como bots”. Así los trabajamos nosotros. _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ En este contexto, nuestro país se destaca. Desde su puesto de investigadora en la Universidad de Cambridge donde trabajó el tema, Tanya Filer, dijo a este medio que “en la Argentina hay mucho talento, muchos que aprendieron sobre este tema y mucha creatividad tecnológica. Esa cultura hacker de darse maña se lleva muy bien con esta tecnología. Hacer un bot no es algo caro, pero las reglas del juego cambian a diario“. Esto es cierto: las agencias locales con las que tuvo contacto Chequeado trabajan no sólo a nivel local sino para otros países de América Latina y España por caso. Sin embargo, pese a la inventiva criolla, esta no es una creación nacional. Las últimas imágenes muestran bots en distintos momentos que, en principio, llevaban agua para dos partidos diferentes. Este tipo de automatización muy simple es la que los asesores ya no recomiendan, simplemente porque no es efectiva y pueden quedar fácilmente en evidencia. Bots mundiales Hay registros, según una investigación de la Universidad de Oxford, de que al menos desde 2010 se hacen operaciones online en redes con el fin de implantar un tema o contrariar a otro. Este estudio informa que hasta 2017 se había encontrado este tipo de actividad en 28 países. Uno de los miembros de este exclusivo club, según la casa de estudios inglesa, es la Argentina. Sin embargo, incluso en el estudio de Oxford, poco se sabe sobre cómo actúan estos grupos que, por definición, operan en las sombras. Una de las pocas veces que se logró una aparición visible fue en 2016. La revista Bloomberg logró que uno de estos estrategas, Andrés Sepulveda, hablara en on the record, pero no logró tener pruebas contundentes para que sus supuestos clientes, asesores del presidente mexicano Enrique Peña Nieto por caso, reconocieran que lo habían contratado. Su trabajo, según él mismo describió, iba más allá de trabajar con bots: “Lidera un equipo de hackers que roba estrategias de campaña, manipula las redes sociales para crear falsas olas de entusiasmo o crítica e instaló software espía en las oficinas de la oposición para ayudar a Peña Nieto”. La revista dice que todo el pack de servicios de Sepulveda cuesta varios cientos de miles de dólares. Más allá de la diferencia en el tipo de trabajo, en las entrevistas locales nadie reconoció hackear a un oponente, ya que los montos argentinos son mucho menores y tienen que ser divididos en dos grandes grupos. Por un lado, los militantes partidarios pueden hacer un bot de manera muy simple, incluso con herramientas gratuitas, sea este trabajo pago o no, y por el otro las agencias que se dedican específicamente a esto y trabajan para un político hoy y mañana hacen lo mismo con una marca de consumo masivo. Estos últimos, profesionalizados, son el foco de esta nota y de ellos sale el paso a paso narrado más arriba. _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ Así se relacionaban las cuentas en Twitter, mediante respuestas o retuits, la noche de #DebateCapital sobre el término “Carrió”. La llamada “grieta” se ve claramente. Una de las agencias locales que ha hecho más ruido en el mundo político es Illuminati Lab. Poco se sabe sobre ellos en la Argentina, donde Chequeado intentó contactarlos sin éxito, pero en Ecuador fueron eje de una investigación periodística en 2013, donde se los acusa de ser parte de una campaña orquestada a favor de Rafael Correa y otra en contra de la petrolera Chevron. En la misma nota hacen referencia a que la firma aparece en mails filtrados a Wikileaks en los que intenta generar una relación con la reconocida empresa italiana de hackeo Hacking Team. Según El Universo de Ecuador, Illuminati Lab promocionaba en su sitio que había trabajado en las campañas de Enrique Peña Nieto en México y Correa en Ecuador, desde aquel momento las páginas fueron dadas de baja, pero la firma sigue diciendo, por ejemplo en LinkedIn, que “actuaron en más de 20 procesos electorales”. En su cuenta de Twitter proponen crear “estrategias inteligentes e innovadoras para gobiernos y elecciones”. La firma, con oficinas y espacio de coworking a metros del río en Olivos inaugurado en 2013 por el intendente Jorge Macri y los fundadores Carlos Ibañez y Gastón Douek, publicó en su propio blog una nota diciendo que “los ejércitos de bots y trolls crecen en tamaño, pero caen en importancia”. Pese a eso aún hoy la empresa sigue ofreciendo el servicio de creación de bots y ha trabajado en la Argentina con políticos de todos los polos, además de empresas. Los datos Para darle contexto local a este problema, Chequeado “grabó” a través de una herramienta que necesita cierto conocimiento técnico lo que se decía en los trending topics de Twitter por dos meses (desde el 12 de septiembre a la publicación de esta nota). En esa “grabación” registramos no sólo los tuits, sino también las cuentas que los emitían, cuándo se habían creado, la cantidad de seguidores y los que eran seguidos por ellas. ¿Por qué? Porque ahí es donde los especialistas creen que reside la clave de qué es un bot. ¿Cómo se hizo el trabajo? Bajamos todos los tuits que formaron parte de trending topics en la Argentina en los últimos dos meses. En general, detrás de un trending topic hay uno o dos hashtags. Luego hicimos un trabajo de procesamiento para obtener la lista de usuarios y una serie de atributos de los usuarios como la cantidad de followers que tiene, la cantidad de usuarios que sigue, cantidad de tuits, likes, cuándo se creó la cuenta. Guardamos los textos de los tuits y, por otro lado, las relaciones que nos permiten entender qué cuenta es influenciadora y por otro lado se puede ver, como en el gráfico siguiente, cómo se agrupan los usuarios en distintas comunidades”. _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ Las nubes de tuits alrededor del discurso de Macri que abre la nota. En verde las cuentas con comportamiento de bot que tienen más de 60 tuits por día (y menos de 120) y en negro los que tienen más de 120 tuits por día. Es que, si bien no se puede asegurar (por eso este trabajo es complejo), en general los bots siguen a más cuentas de las que los siguen, tuitean más seguido que la cuenta promedio (ejemplo: @elsakekita), sólo retuitean (@rafaelsanzio7) y, sobre todo cuando las granjas eran más básicas, contaban con cuentas creadas todas el mismo día. Por otro lado pudimos acceder a un paper de futura publicación realizado por Ernesto Calvo, especialista en Ciencia Política de la Universidad de Maryland y Natalia Aruguete, investigadora de Conicet especializada en agenda mediática sobre el caso Maldonado. Allí ellos encontraron otros patrones interesantes: “En la comunidad opositora, ocho de las diez cuentas más importantes estaban verificadas por Twitter y representan actores políticos o periodísticos establecidos como @CFKArgentina, @eldestapeweb, y @FernandezAnibal. En la comunidad cercana al oficialismo, 8 de las 10 cuentas más importantes no habían sido verificadas y describen a fakes como @NunkMasKK, @elcoya77 y @atlanticsurff, conocidos por sus actividades anti-kirchneristas. La comparación entre las dos comunidades es llamativa precisamente por la cantidad de cuentas institucionales en la oposición y la casi ausencia de cuentas institucionales en la comunidad afín al gobierno”. _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ Los 196 mil usuarios de la red que tuiteó sobre Maldonado desde el 1 de agosto al 19 de octubre y la poca relación entre ambos polos. Aruguete – Calvo. Tiempos de cambio Se suele decir que la regulación llega siempre tarde frente a la tecnología. Algo parecido pasa con la discusión pública sobre bots y trolls que en los últimos meses llegó hasta el Congreso con el diputado Felipe Solá (Frente Renovador) y el jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña. Allí, en mayo último, luego de que Peña dijera que Sergio Massa, actual líder político del ex gobernador de la Provincia, era “tribunero” Solá contestó:”Enfrentar la tribuna y ser tribunero es capacidad para defenderse, para convencer, y valentía para dar la cara. A nosotros no nos dan la cara. Usted nos da la cara acá y después nos insulta, pero todos los días en las redes están los trolls. Todos los días. Si Sergio Massa es tribunero, usted es trollero. Pero usted no pone la cara, la ponen los pibes a los que les pagan migajas”. Esta idea de generar agenda a través de Twitter, sin embargo parece estar pasando de moda, coinciden todos los entrevistados. Chequeado contactó a Solá y su equipo para profundizar en esta afirmación y no recibió respuesta. Desde el Gobierno nacional, quien habló fue Guillermo Riera, subsecretario de Vínculo Ciudadano de la Jefatura de Gabinete hasta abril último (desde la Casa Rosada se pasó su contacto para hablar como voz autorizada de este tema). Riera negó en forma categórica la idea de que Jefatura cuenta con un call center de trolls y bots. “No sólo es mentira, sino que me molesta mucho que lo digan consultores en medios digitales que saben que para hacer lo que ellos dicen que hacemos se necesitan dos personas y una computadora, no un call center. Bots, trolls y más existen de todos los partidos políticos, pero son personas que lo hacen por su cuenta porque no tiene sentido invertir recursos en eso, es gritar que tenés razón”, explicó. Ante la pregunta sobre la escala del staff de redes sociales del Gobierno y el tamaño en relación al gobierno anterior, Riera fue tajante luego de aclarar que en la Casa Rosada trabajan aproximadamente 40 personas en Comunicación vía redes sociales: “No tengo ninguna duda de que nuestra escala es más grande. El gobierno anterior se despidió en 2015 hablando de Clarín, un diario que tira unos cientos de miles de ejemplares. Nosotros sabemos, y desde hace al menos cuatro años hacemos campaña así, que no sirve ese discurso y esa vía de comunicación no es tan clave como parece”. Pese a las idas y vueltas entre políticos de distintos partidos sobre el tema, no hay denuncias específicas sobre bots en la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI). “No estamos siguiendo causas relacionadas con bots. Lo que tenemos son denuncias de agresiones (amenazas, hostigamiento) a políticos a través de Internet, basadas por lo general en sus publicaciones en redes sociales; también tenemos casos de amenazas y hostigamiento a periodistas por lo mismo”, aseguró a Chequeado Horacio Azzolin, titular de la UFECI. Este tipo de acciones no está regulada por una normativa específica de Internet sino que se aplica el Código Penal, que regula por ejemplo las amenazas. “Amenazar personalmente o por Internet es lo mismo en el sentido en que es delito. Si la amenaza es anónima, la pena se agrava. Si la amenaza exige determinada prestación, la pena también se agrava”, precisó Azzolin. Pero, ¿por qué esta estrategia de comunicación poco transparente está pasando de moda entre los asesores de políticos? Todos los entrevistados para esta nota coincidieron en que Twitter no es el mascarón de proa de una campaña digital política como lo era en 2011 y todavía para algunos en 2015. Facebook e Instagram, con varios millones de usuarios más que la red de los 140 caracteres en la Argentina, hoy marcan la agenda de qué hacer y qué no hacer. Entonces no por limitaciones éticas sino por simples limitaciones técnicas que hacen mucho más complicado generar ejércitos de bots en Facebook, el contenido automatizado deja de marcar agenda. _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ “Los bots empezaron por un malentendido”, explica Calvo a Chequeado. “La fantasía original de los partidos era que un número de seguidores se relacionaba con un número de votantes entonces invertían pensando en que un número grande se veía bien. Al poco tiempo, se dieron cuenta de que eso no funcionaba. ¿Es un engaño a los votantes? Sí”. Eso no significa que vayan a desaparecer, pero su impacto fuera de Twitter es mucho menor que al de hace unos años. César Gazzo, ex asesor de Daniel Scioli en 2015 y consultor digital, lo dejó claro: “Este año fue muy raro ver publicidad de políticos en Twitter más allá del trending topic de cierre de campaña de Cambiemos. En 2015 era mucho más usual cruzarse con ese contenido pago”. Lo que creen Calvo y Aruguete, quienes estudian juntos este tipo de fenómenos, es que de los bots simples se pasó a un sistema más sofisticado donde se le baja línea a influenciadores, pagos o no, para que actúen. Estos dejan una huella digital más concreta, con más impacto, pero que hace aún más difícil de detectar si se trata de algo armado o no. En cuanto al criticado supuesto call center que tiene el gobierno actual, Mitchelstein cree que en realidad no son bots, sino el “staff que trabaja el discurso oficial en redes”. En este sentido, señaló: “Todo gobierno tiene eso. Pasaba con Cristina Fernández de Kirchner y la oposición en ese momento decía que todos eran empleados públicos usados para comunicar a favor de ella. Ahora dicen que es un call center. Eso habla de nuestra falta de confianza en la política”. Hasta Gazzo, en la vereda opuesta de Cambiemos, dijo que no se imagina un call center dedicado a criticar a terceros. Cree que eso sí se hace, pero no desde una fila de escritorios en el corazón de la Casa Rosada como se imaginan muchos sino que forma parte de una estrategia distribuida. Esto incluiría, por ejemplo, mails, DMs o mensaje de WhatsApp que se activan en casos de no agresión como cuando en 2015 miles de cuentas alineadas con Cambiemos tuitearon #YoLoVoto. Si por un sistema similar surgen agresiones no se puede descartar. Gazzo cree que sí, pero lo difícil es probarlo. Consultado sobre qué le diría hoy a un político que quiere bots, el ex asesor de Scioli fue tajante: “Le diría que ni loco lo haga, que gaste esa plata en publicidad localizada en Facebook o Instagram donde puede llegar a un público mucho más específico y medible”. En una charla en 2016, organizada por MESO, Gazzo contó lo bien que les hubiese venido en la campaña presidencial tener un retuit de la influencer número uno del peronismo: Fernández de Kirchner. Según él, el ex motonauta terminó la carrera al sillón de Rivadavia sin un solo RT de su supuesta líder política. A veces las redes son más transparentes que los actos políticos con sonrisas de ocasión. Más allá de lo simbólico, cualquier apoyo en redes sociales de ese tipo tiene mucho más impacto que una granja de bots. Todo esto se da en un contexto técnico y político cambiante que hace que esta nota tenga un final abierto que seguramente habrá que revisar en el futuro. Darle un número exacto al movimiento que generan los bots en la Argentina, fuera de temáticas específicas como la que abre esta nota, es imposible teniendo en cuenta todos los grises del caso, pero, mientras Twitter siga teniendo problemas para generar mejores barreras para crear y administrar cuentas, conocer las herramientas que se utilizan y cómo se comportan éstas parece el mejor antídoto frente a estas plagas virtuales. Quizás así ayudemos a que se cumpla la primera ley de la robótica del escritor Isaac Asimov: “Un robot no hará daño a un ser humano”.

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El pueblo cordobés que venció a Monsanto
El pueblo cordobés que venció a Monsanto
InfoporAnónimo12/5/2017

Malvinas Argentinas, el pueblo cordobés que venció a Monsanto La batalla judicial y social detrás de una lucha que parecía asimétrica, y donde las mujeres tuvieron fuerte protagonismo. Cómo un grupo de vecinas y vecinos de un pueblo cercano a la capital provincial luchó durante cuatro años contra la construcción de una planta de semillas. Por qué se convirtió en coordenada de la resistencia mundial. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ Ocho perros hambrientos y un puñado de guardias de seguridad: es lo que queda hoy en el predio de Malvinas Argentinas donde Monsanto empezó a construir lo que prometió como una de las plantas de acondicionamiento de semillas de maíz transgénicas más grandes del mundo. A 700 metros de allí, en las calles de Malvinas Argentinas -donde los campos a la vera de la ruta dan paso a las casas bajas del área urbana- queda una victoria histórica. La que ubicó a Malvinas, una localidad de 12 mil habitantes a 14 kilómetros de la capital provincial, en la cartografía de la resistencia ambiental mundial, contra la empresa de agronegocios más poderosa del mundo, hoy en manos de la alemana Bayer. En Malvinas no sobra el trabajo. En junio de 2012, cuando se anunció que este emprendimiento crearía empleo para 400 personas, había siete empresas. Ninguna con más de 35 empleados, estima la actual intendenta, Silvina González (UCR). Ella fue quien en noviembre último confirmó a Radio Nacional Córdoba lo que muchos sospechaban: el predio destinado a la planta de Monsanto se había vendido a la empresa de obra pública Regam/AMG Obras Civiles. Adquirida en 2014 por el publicista cordobés Guillermo Gastardelli, cuenta con inversiones en el programa Pro.Cre.Ar y en Vaca Muerta. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ “Si echamos a Monsanto, nadie nos va a volver a pasar por encima”, dijo en 2016 Doña Rosa, una señora que no participó de marchas ni asambleas, ni del bloqueo que durante tres años impidió la entrada al predio. Vanesa Sartori, psicóloga, escuchó a su vecina y sintió otra batalla ganada. Fue de las caras más visibles de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, que se organizó para resistir a la construcción. La tildaban de chiflada. “Doña Rosa ahora festeja y lo siente un logro propio, es impresionante. Cuando nosotros decíamos en las encuestas que la mayoría del pueblo no quería la planta, era cierto”, dice Vanesa. La hija de Vanesa, Alma, tiene cinco años y era una beba de meses cuando la llegada de Monsanto se convirtió en conversación permanente en Malvinas. Fueron años de discusiones y grietas. Eran minoría, pero algunas personas estaban a favor. Vanesa lo vivió en su familia. Su padre siempre apoyó la idea de la planta: tiene una ferretería, que creció hasta que la construcción se interrumpió, cuando se había erigido el 20% de la estructura. El antecedente de Ituzaingó Alfombras brillantes y esponjosas de cultivos rodean a Malvinas. Es uno de esos lugares híbridos, ni completamente urbanos ni rurales. Aquel invierno de 2012, cuando se anunció la planta, los cordobeses estaban alerta: la Cámara Primera del Crimen de la Ciudad de Córdoba había condenado al agricultor Francisco Parra y al piloto aeroaplicador (aquel que vuela un avión específico para hacer aspersiones en los campos de agroquímicos, semillas y actividades como ataques contra incendios, entre otras) Edgardo Pancello por el delito de contaminación ambiental dolosa en el barrio Ituzaingó Anexo, a 20 kilómetros de ahí. El fallo absolvió a un tercer acusado, el productor Jorge Gabrielli. Las Madres del Barrio Ituzaingó -organización de mujeres del barrio homónimo- habían impulsado ese juicio por pulverizaciones ilegales en campos de soja. Llevaban años -en unas semanas cumplirán 15- practicando la epidemiología popular, tras detectar a varios familiares enfermos de cáncer. La Justicia no dijo que los agroquímicos habían producido las enfermedades (otro debate, aún sin fecha), pero sí que pulverizar sin resguardar las distancias habilitadas ponía en peligro la salud de la población. El fallo, ratificado en 2015 por el Tribunal Superior de Córdoba, espera resolución en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ En la lucha contra Monsanto, las mujeres tuvieron fuerte protagonismo. Elecinda Leiría fue la última en irse del bloqueo. Pasó muchas horas diarias a orillas de la ruta, conviviendo con activistas locales y del mundo, con mates, cigarrillos, frío y viento, muchas veces sola. “Ahora que ganamos, mucha gente me saluda por la calle y me felicita. Antes era ‘no te voy a saludar porque me vas a invitar a ir allá, al bloqueo, y no voy a ir’. Lo importante es cómo se ha ganado. La población ha visto que teníamos razón. Esta lucha no se ha hecho en ninguna parte del mundo. Sin la gente que vino de afuera a ayudar, no hubiéramos podido”, dice. Elecinda Leiría tiene agroquímicos en sangre. Lo supo antes que otros de Malvinas. Sus síntomas aparecieron en 2007. Amanecía agotada, le dolían los huesos, tenía vómitos. Fue y vino por varios médicos. Las hojas de los árboles de su casa estaban tan mustias como ella. Veía que a las verduras de su quinta familiar les faltaba vigor. En la casa del vecino, observó los bidones en el suelo. Él recolectaba bidones de herbicidas, los cortaba y vendía para reciclaje. Le contó al médico, que ordenó estudios más complejos. En 2008, después de consultas y análisis en el Servicio de Toxicología del Hospital de Urgencias de la Ciudad de Córdoba, Leiría lo confirmó: tenía un cóctel de agroquímicos en su cuerpo. Cuando Leiría escuchó de la planta de Monsanto en Malvinas, creyó que sería en la localidad homónima en la Provincia de Buenos Aires. Preguntó en la casa de familia donde trabajaba. Fue directo a las primeras reuniones de vecinos. “¿Qué vamos a hacer con Monsanto?”, se preguntaban. Al principio se hablaba de 800 puestos de trabajo. Sartori recuerda cuando llegaron los obreros: “Hasta para la construcción trajeron gente de afuera. Eso fue generando conciencia: era mentira. Se intentó enfrentar a pobres contra pobres. Pero no hay trabajo a costa de entregar la vida”. Concejal por Malvinas Despierta, el partido vecinalista que surgió en la Asamblea, está convencida de que la fuente laboral “se infló de entrada para decirnos ‘son pobres, necesitan trabajar’”. Pero, además, “Malvinas tiene bajo nivel educativo, no la mano de obra calificada que necesitaba Monsanto”, señaló Sartori. Ante la consulta de Chequeado, la empresa que fue comprada en 2016 por la multinacional alemana Bayer decidió no responder sobre este punto. En su respuesta oficial a esta investigación, a través de un mail, Monsanto solo expresó: “El proyecto incluía generar 400 nuevos puestos de trabajo en la etapa de construcción, que podrían duplicarse cuando la planta estuviera operando. Se esperaba su inauguración en el año 2014. Se trataba de una planta donde se recibiría maíz cosechado y producido por agricultores cordobeses y de la región, se lo desgranaría y clasificaría, se lo secaría y acondicionaría, y finalmente se lo embolsaría; un proceso similar al que aplican las más de 40 plantas similares que existen y operan en el país”. El inicio de la lucha Hacía seis meses que Raquel Cerrudo y su marido, Ariel “Rula” Becerra, se habían mudado a Malvinas soñando una vida pueblerina. Escucharon “Monsanto” y se alarmaron. Una bióloga amiga de Raquel les pasó un video de la periodista francesa Marie-Monique Robin. “La vida según Monsanto” es el documental más famoso en Malvinas Argentinas. Cuenta, a través de entrevistas con agricultores de los Estados Unidos, científicos y ex funcionarios, que la empresa perdió varios juicios, debió pagar multas (por ejemplo, por publicidad engañosa) y se convirtió en una de las de peor imagen en el mundo. El video se difundió en Malvinas Argentinas a través del carnicero del pueblo, que lo distribuyó a su clientela. El hombre afilaba el cuchillo y preguntaba: “¿Ya lo vieron? ¿Y? ¿Vamos a hacer algo?”. ______________________________________________________________________________ link: https://www.youtube.com/watch?v=pFxZ91HeWDw ______________________________________________________________________________ En un documento publicado por la filial argentina luego de la difusión del documental, Monsanto opinó que era “una obra desarrollada por aquellos que están en contra de la biotecnología agrícola, están dispuestos a desacreditar dicha tecnología y a los que se dedican a desarrollarla careciendo de fundamentos científicos”, y que reflotaba “argumentos que hace mucho tiempo han sido desestimados por científicos de renombre e instituciones internacionales”. “Antes de ser comercializado, cualquier cultivo biotecnológico es sometido a una serie de rigurosas pruebas de seguridad y cumplimiento regulatorio, abarcando múltiples años y pruebas sistemáticas para establecer su seguridad alimentaria y ambiental”, destacaron entre otras razones desde Monsanto, y agregaron: “La seguridad de estos productos es examinada por organismos regulatorios de cada país siguiendo lineamientos de evaluación de seguridad internacionalmente aceptados”. Sin embargo, según publicó el diario The New York Times, existen dudas sobre los productos de esta empresa. Así lo reveló la Corte Federal de San Francisco (Estados Unidos) en un caso sobre el herbicida Roundup. Según el diario, entre los documentos que la Corte tiene en su poder, existen mensajes del correo electrónico interno de la empresa y correos entre Monsanto y los reguladores federales por lo que se presume que la compañía tenía una investigación propia sobre la seguridad del herbicida que luego fue atribuida a académicos. También se indica que un alto funcionario de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés) trabajó para ocultar información negativa sobre el glifosato, el principal ingrediente del Roundup. Los archivos fueron develados por el juez Vince Chhabria, que se encarga de llevar adelante los juicios de personas que aseguran padecer el linfoma no-Hodgkin, un tipo de cáncer que surge en los linfocitos por haber estado expuesto a esta sustancia. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ El carnicero de Malvinas seguía repartiendo DVDs del documental cuando alguien sugirió contactar al biólogo Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM) y ganador en 2004 del premio de la fundación sueca Right Livelihood Award (RLA, por sus siglas en inglés), una suerte de Nobel alternativo que también recibió la activista india Vandana Shiva. Montenegro está a cargo de la cátedra de Biología Evolutiva Humana de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba, donde también funciona un campus de la RLA. Colabora con las Madres del Barrio Ituzaingó e impulsó uno de los juicios. Los vecinos lo invitaron a dar una charla. “La primera reunión se organizó en tres días. Nos impactó la cantidad de personas que fuimos”, dice Gastón Mazzalay, de los más jóvenes de la asamblea de vecinos. “Ustedes están a tiempo” Más de 300 malvinenses preguntaban: “¿Monsanto está haciendo las cosas bien?” Fue el germen de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida, con el 70% de sus integrantes mujeres. Silvana Alarcón dice que ella no salía mucho porque atiende un comercio en su casa, pero esa primera reunión “fue un clic”. Aún le resuena algo que dijo Montenegro: “Ustedes están a tiempo. No esperen a que pongan los ladrillos, no los sacan más”. “Acá no se luchaba por nada. Fue por Monsanto que nos organizamos. Acá hay gas troncal, una ruta provincial y otra nacional. Malvinas es de fácil acceso y por debajo pasa el acuífero guaraní. Tenían todo y una población como nosotros, con poco estudio y necesidad de trabajo. Un intendente que había ganado con mucho margen cuatro veces [N. de R.: Daniel Arzari, de la UCR]. Dijeron, ‘es el lugar perfecto, no vamos a tener oposición’. Se equivocaron”, dice Alarcón, de Malvinas Lucha por la Vida. La primera medida de la asamblea fue pedir al municipio los estudios de impacto ambiental y participar de una audiencia pública para expresar su opinión. Eso establece la Ley General del Ambiente de la Nación. Vecinas y vecinos se contactaron con la red de Médicos de Pueblos Fumigados y colectivos como Madres de Ituzaingó. A Sofía Gatica, una de esas madres, la habían visto en la televisión, durante el juicio. Después de la sentencia de Ituzaingó, el 21 de agosto de 2012, Malvinas Lucha por la Vida convocó a un corte en la entrada al pueblo para decir “No a Monsanto en Malvinas”. Asistieron organizaciones sociales de protagonismo en el juicio, como el colectivo Paren de Fumigar, la misma Gatica y el médico pediatra y neonatólogo Medardo Ávila Vázquez, ex subsecretario de Salud de la Municipalidad de Córdoba, socio de lucha de las Madres. Una de las consignas fue: “No queremos que Malvinas se convierta en Ituzaingó”. Para el secretario de Agricultura de Córdoba, Juan Cruz Molina Hafford, la idea era equívoca. “El caso del barrio Ituzaingó se tomó como una situación extraordinaria que se quiso trasladar a otras. Ituzaingó está asentado sobre un enterramiento de residuos industriales, con problemas de agua potable, basurales, transformadores, entre otros. Se infundió miedo a la gente de Malvinas”, se queja. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ A pedido de la asamblea, la Red Universitaria de Ambiente y Salud (RUAS) de Médicos de Pueblos Fumigados -allí participa el ex subsecretario Ávila Vázquez- hizo un relevamiento epidemiológico. La conclusión: Malvinas tenía “el perfil de enfermedades que se reiteran en las poblaciones expuestas a pesticidas aerolizados de la Argentina”. “Someter a esta población a un nuevo golpe en su salud ambiental, como el que generará una enorme planta de semillas transgénicas de Monsanto en su jurisdicción, no es recomendable”, decía el informe, firmado por profesores de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC): Luciana Ruderman (RUAS), Betiana Cabrera Fasolis (Cátedra Medicina Psicosocial), Gloria Dozzo (Alergia e Inmunología), Carlos Nota (Medicina I) y Medardo Ávila Vázquez (Clínica Pediátrica). La Defensoría del Pueblo de la Nación recomendó al Ministerio de Salud nacional delinear una línea de base de salud de la población. La asamblea, junto a FUNAM, analizó si la población tenía plaguicidas en sangre. Lo hizo el Centro de Asesoramiento Toxicológico Analítico (Cenatoxa) y la cátedra de Toxicología y Química Legal de la Universidad de Buenos Aires. De las diez muestras (cuatro de niños y seis de adultos), en siete se encontraron residuos de agrotóxicos persistentes, ya prohibidos, pero de larga data en el aire y el suelo. Montenegro entregó a los vecinos un informe, realizado desde la Cátedra de Biología Evolutiva Humana de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba y la FUNAM: “Monsanto amenaza Malvinas Argentinas: semillas envenenadas y pérdida de soberanía alimentaria”. Identificaba diez grupos de riesgo, vinculados a los impactos de las distintas etapas del proyecto. “La planta de procesamiento de semillas de Monsanto es fuente de riesgos químicos”, decía, después de repasar la historia de Monsanto y sus detalles, como el uso del agente naranja (herbicida usado en Vietnam). Los vecinos a la Justicia La asamblea pidió frenar las obras hasta el estudio de impacto ambiental y la consulta popular. En septiembre de 2012, la ONG “Club de Derecho” y los vecinos de Malvinas Argentinas interpusieron una acción de amparo ambiental en contra de la Municipalidad. El Juzgado de Conciliación de Sexta Nominación, a cargo de Carlos Moroni, lo rechazó. Argumentó: no podía pronunciarse sobre el permiso dado por la Municipalidad de Malvinas Argentinas a Monsanto. Los vecinos apelaron. En octubre de 2012, la Sala 2 de la Cámara del Trabajo les hizo lugar. Decidieron recusar al juez y también se les dio lugar. Un grupo de abogados presentó otra denuncia contra los funcionarios que habían autorizado las obras sin los estudios de impacto ambiental. Acusaron al entonces intendente Daniel Arzani; al ministro de Industria, Carlos Lawson; y al de Agricultura, Néstor Scarelandi, por basarse en un “aviso de proyecto” de Monsanto para abrir las puertas al emprendimiento. Tres universidades -la UNC, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y la Universidad Católica de Córdoba (UCCor)- analizaron las 90 páginas del “aviso de proyecto” y recomendaron el “principio precautorio”, es decir, la obligación de suspender o cancelar actividades que amenacen el medio ambiente pese a que no existan pruebas científicas suficientes que prueben el daño ambiental de estas actividades. Dicho principio está establecido en la Ley General del Ambiente que rige a nivel nacional. En julio de 2016, el fiscal Anticorrupción, Hugo Amayusco, imputó por abuso de autoridad al ex intendente Arzani (hoy secretario de Coordinación en la Municipalidad de Córdoba) y al ex secretario de Ambiente de Córdoba, Luis Bocco (ahora asesor del bloque de Unión por Córdoba de los concejales capitalinos), por autorizar el uso de un suelo no apto para emprendimientos industriales, según la Ley Provincial de Uso del Suelo. También al ex jefe de Catastro y Planeamiento de Malvinas, Rubén García, y a los ex concejales de la UCR José Blanco, Emilio Ferrero (hoy subsecretario de Deportes), Elsa Martínez (secretaria de Recursos Humanos), María Ferreyra, Martha Castro (actual presidenta del Concejo Deliberante) y Ricardo Guzmán; y Rosa Estela Castañares, de Unión por Córdoba. Sobre las autorizaciones de la Municipalidad, la intendenta González expresó: “No tenemos Secretaría de Ambiente, nosotros autorizamos en base a lo que resolvió Ambiente de Córdoba. Fuimos a las plantas de Monsanto de Rojas y Zárate. En el primer viaje, con escuelas, la radio, la cooperativa de agua, no para autorizar, sino para saber”. Dice que en esos años de lucha hubo “un quiebre social”. “Vecinos que se conocían de toda la vida, no se saludaban por Monsanto. Pueblo chico, infierno grande”, describe. “Nos dolía. Venía gente de afuera a romper vidrios en la Municipalidad. Nos pintaban las paredes de las casas. Me han llegado a poner ‘Silvia asesina, genocida’, ni siquiera conocían mi nombre”. Primera victoria Unos supieron que la municipalidad había dado el permiso de obra. Otros empezaron a ver camiones rumbo al predio. Entonces los asambleístas, en enero de 2013, pidieron habilitación de feria y solicitaron con urgencia suspender o paralizar las obras hasta que no se resolviera el amparo. El tribunal de feria rechazó la medida cautelar innovativa, pero dispuso que la Municipalidad de Malvinas se abstuviera de autorizar la etapa operativa. Un mes después los asambleístas consiguieron la primera victoria judicial: la Justicia ordenó suspender la construcción de la planta, el 22 de febrero de 2013. El intendente Arzani y Monsanto apelaron ante el máximo tribunal de la provincia. ¿Debían paralizarse las obras? El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Córdoba dijo que “no”: la obra civil podía seguir, pero para la fase operativa la empresa debía cumplir con la normativa ambiental. Los asambleístas votaron bloquear la entrada a la planta un día a la semana. “A veces éramos 30, a veces 50. A las siete de la mañana llegaban los camiones, ya estábamos y no los dejábamos pasar. Al terminar el horario de los obreros, volvíamos a casa”, recuerda Silvana Alarcón. El 19 de septiembre de 2013, frente al predio donde se empezaba a perfilar la estructura de la planta, celebraron el “Festival Latinoamericano Primavera sin Monsanto”. Las consignas: “No a la instalación de Monsanto en Córdoba y América Latina” y “Por una soberanía alimentaria ya”. Las Madres de Ituzaingó lideradas por Gatica y la Asamblea Córdoba Ciudad Despierta los acompañaban. Días antes, más de 10 mil personas habían marchado en Córdoba para decir “No a Monsanto”. “Vecino, vecina / no sea indiferente / Monsanto contamina/ y envenena a la gente”. Un día antes del festival, Gatica -que un año antes, en 2012, había ganado el Premio Goldman, una de las distinciones más importantes para los activistas ambientales- llegó al predio temprano. Colgó en el acceso una bandera de “Madres de Ituzaingó” y otra con la palabra “Genocidas”. “Cuando aún estábamos en el juicio de Ituzaingó, fui a la asamblea de Malvinas. No se decidían a tomar la planta. Le comenté al doctor [Andrés] Carrasco que queríamos meternos en el predio. No le pareció. Cambié de idea: no había que meterse, había que bloquear. Me junté con la asamblea de Malvinas y la mitad se negaba. Me cuestionaron que quién era yo para ir a hacer eso. Otros, apoyaron ”, recuerda Gatica. Iban a quedarse. “Íbamos por cuatro días, no preparados para tres años”, sonríe. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ Al festival asistieron más de 1200 personas. Carrasco fue ovacionado: “Hay miles de razones que tendrían que ser objeto de muchos debates acerca de por qué esa planta no debería estar acá. Voy a plantear otro ángulo: no le preguntaron al pueblo argentino qué modelo de producción tecnológica quiere”. Aquel día Lucas Vaca -que junto a Elecinda Leiría sostuvo el acampe-, rodeado de policías, dijo a la cámara del Movimiento TV: “El amparo no se mueve, la cautelar se cayó, Monsanto la violó porque sigue construyendo. Si la Nación o la provincia no hacen nada por defender nuestros derechos, tenemos que defenderlos nosotros. Somos gente pacífica y trabajadora”. Cuando empezó el bloqueo, entre los obreros corrió el rumor de telegramas de despidos. Los asambleístas trataban de convencerlos: -¡No estamos contra ustedes! Estamos contra una multinacional que impulsa un ecocidio mundial, compañeros. ¡Reubicación!, ¡Lucha obrera!. El neologismo “ecocidio” refiere a la destrucción masiva de la naturaleza como un delito. Se acuñó en los ’70, a partir de la primera Cumbre Ambiental de Naciones Unidas en Estocolmo, donde el primer ministro sueco, Olof Palme, acusó a los EE.UU. por usar químicos defoliantes en la guerra de Vietnam. En los últimos años, el movimiento ambientalista impulsa en foros internacionales que se tipifique como el quinto crimen contra la paz. Entre esas iniciativas, el 14 y el 16 de octubre de 2016 se conformó en La Haya un Tribunal Internacional Monsanto, promovido por la sociedad civil para responsabilizar a la empresa sobre violaciones a derechos humanos y pedir que el ecocidio se incorpore como figura penal al Estatuto de Roma. Extraoficialmente jueces de distintos países del mundo escucharon testimonios y emitirán una opinión consultiva (pero sin peso jurídico) el 18 de abril, imitando el modelo de la Corte Penal Internacional de Justicia. Monsanto le dedicó una carta abierta: “Es un evento escenificado, un juicio simulado donde los críticos de la tecnología anti-agricultura y anti-Monsanto juegan el rol de organizadores, jueces y jurado, y donde el veredicto está prefijado”. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ En aquellos días de tensión en el predio de Malvinas, algunos obreros acusaban a los asambleístas: -Muchachos, que se levante el pueblo. Ustedes nos perjudican. Están pagos. Hubo intentos de desalojo y represiones policiales furiosas en el acampe. Los asambleístas también denunciaron intimidaciones del gremio de la UOCRA. “Sonaba el celular a las seis de la mañana, y salíamos disparando. Nos íbamos encontrando en el campo. Un día llegamos y había 200 policías”, recuerda Silvana Alarcón. Los activistas se tomaban de las manos y se daban fuerza: -¡Sí a la vida! -¡No a Monsantoooo! -Les pido encarecidamente si se pueden retirar- les decía un agente. -¿Y yo le puedo pedir encarecidamente que dejen de contaminar?. “El mundo está con ustedes” Vanesa Sartori dice que cada vez que los reprimían, “nos llegaban mensajes de Francia, Italia, Uruguay, de asambleas en Famatina, Gualeguaychú, Esquel. Nos sentimos apoyados por las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, gente con una importante trayectoria”. Visitaron el bloqueo personalidades diversas: Nora Cortiñas, Adolfo Pérez Esquivel, Maristella Svampa, Manu Chao, el cantante Axel. Fue alentado desde diversos campos -ciencia, arte, medios- y por pocos políticos. Unos los apoyaron visitándolos, otros dictando talleres, algunos con dinero en una cuenta del Banco Nación. La banda de ska española Perro Verde grabó un videoclip ahí, con la estructura de la planta de fondo, y acuñó un hit. Manu Chao lo globalizó, zapando una mañana temprano, con tanta fuerza que despertaron a los que dormían: Veo madres con ovarios / Resistiendo en la vía / Me sumo con mi letra / Disparando con mi rima / Te lo digo, te lo canto / ¡Fuera Monsanto! Sartori guarda una foto -que le entregó Gustavo Vera de La Alameda- donde Francisco sostiene una remera de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida: “Hasta el Papa nos apoyó”. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ “Una lucha titánica, que se ganó judicialmente” Monsanto planeaba instalar en Río Cuarto un centro de experimentación de semillas de soja y maíz. Pero el intendente, Juan Juré (UCR), frenó la radicación. “Podía ser afectada la paz social, ese valor que tanto nos cuesta conservar”, le dijo al diario La Voz. Los habitantes de Malvinas debieron afrontar la vía judicial, con avances y retrocesos. El Juzgado de Conciliación de Cuarta Nominación, por ejemplo, dijo que la obra de Monsanto podía continuar pero ordenó a la Municipalidad de Malvinas que “se abstenga de autorizar la etapa operativa hasta cumplir los requisitos que marca la ley, entre ellos, el estudio de impacto ambiental y la celebración de audiencia pública”. La estocada que frenó la construcción llegó en enero de 2014: la Sala Segunda de la Cámara del Trabajo ordenó suspender las obras hasta tener el Estudio de Impacto Ambiental y celebrar una audiencia pública. Uno de los argumentos fue que tres universidades de la Provincia de Córdoba habían cuestionado la autorización otorgada. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ “El amparo y las denuncias nunca fueron por contaminación sino por haber incumplido con la Ley de Ambiente”, aclara el asambleísta Gastón Mazzalay. “Fue una lucha titánica”, define Federico Macciochi, presidente de Club del Derecho. “Este conflicto se ha ganado judicialmente, porque hay una sentencia que ordenó detener las obras. Empezó a partir de una causa porque los vecinos vieron vulnerados en sus derechos”, dice. Macciocchi explica: “No hay muchos jueces expertos, ni una rama que se especialice en derecho ambiental. Es uno de los factores que jugaron en contra; además de que las cuestiones ambientales atraviesan grandes intereses políticos y económicos”. Cinturón maicero: sueño cordobés trunco La planta de Monsanto se insertaba en un contexto de producción de semillas de maíz a gran escala, con valor agregado provincial y nacional. “Trabajamos con Malvinas para contarles estos proyectos”, dice Juan Cruz Molina Hafford, secretario de Agricultura de Córdoba. “Estas plantas procesan el material para embolsarlo, curarlo, no mucho más. Era la oportunidad de hacer el cinturón maicero de Córdoba, como hay en la Provincia de Buenos Aires (en Rojas y Pergamino). Tenemos buenos campos, buenos productores, agua. Da pena que se haya perdido esta oportunidad de generar industria, dar trabajo y especializar a productores”, lamenta. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ Otras multinacionales que iban a radicarse en Córdoba para procesar semillas de maíz o investigar, como Syngenta o Pioneer, se fueron antes de arrancar. “Hay desconocimiento y está la intencionalidad de activistas que confunden. Hace años que tenemos procesos de primer nivel en agricultura. Córdoba y la Argentina producen alimentos con biotecnología. El uso consciente de fitosanitarios, el conocimiento profundo de productores, la siembra directa, hace que la Argentina sea muy competitiva”, dice el secretario. “Estas empresas no traen progreso sino división, porque a raíz de que vos necesitás trabajar y yo vivir, nos vamos a matar. Sólo defendemos los recursos naturales, la forma de vida, la soberanía alimentaria y el territorio”, dice, en cambio, Lucas Vaca. En 2016, los que seguían ahí -con la construcción abandonada- eran pocos: Lucas Vaca, Elecinda Leiría, Sofía Gatica, Ariel Becerra (el esposo de Raquel). Pero el bloqueo llegó a tener cinco puestos de activismo y más de 30 carpas. Durante más de dos años, un grupo de anarquistas de otras ciudades vivió allí en comunidad. Cocinaban con leña, se bañaban cuando podían, ayudaban a resistir. En el pueblo les decían “los hippies” y los acusaban de ser “de afuera”. La intendenta denunció que amenazaron con matarla (“Arrojaron piedras en mi casa, empapelaron todo con una foto que decía ‘Serás la responsable del genocidio de Malvinas’”). “No queremos que las instancias de lucha las maneje el poder: ni sus abogados cómplices, ni sus asambleas funcionales”, dijeron al irse. El bloqueo se mantuvo con un fogón, guardias rotativas y reglas escritas en una pared. No andar solos de noche, separar la basura, avisar si se quedaban a dormir, respetar las horas de descanso. Fueron tiempos de debates e internas. De la asamblea a la política La gran línea divisoria entre asambleístas llegó con las elecciones de 2015. Debían definir si le decían sí a la política en un conflicto que había involucrado tres niveles de gobierno y tres partidos: nacional (Frente para la Victoria, el anuncio de la planta fue realizado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner desde Nueva York), provincial (donde gobernaba Unión por Córdoba, liderada por José Manuel de la Sota) y municipal (conducida por la UCR). Unos votaron por competir en una lista con Malvinas Despierta. Aunque ganó la UCR, los asambleístas lograron tres concejales de siete. En un padrón de ocho mil electores, perdieron por 400 votos. Elecinda Leiría se considera a sí misma de los “antipolíticos” y admite: “Como en toda lucha, hay diferencias pero a la hora de tirar, íbamos todos para el mismo lado”. En el invierno de 2016, la visita de Vandana Shiva y de Marie-Monique Robin al bloqueo marcó un pico de emoción. Las activistas los felicitaron por una lucha “heroica”. Lucas Vaca reniega del heroísmo y también del rótulo “ambientalista”: -No lo soy, soy un vecino que cree que con métodos que aprendí acá se puede cultivar la tierra sin envenenarla. Quizás esto pequeño que hemos hecho sirva para que otras poblaciones se den cuenta: la salud y la vida son más importante que un trabajo. Primeras señales En agosto de 2016, después de que la Justicia imputara a funcionarios por habilitar el uso de un suelo no apto, el periodista Patricio Eleisegui informó en una nota que autoridades de Monsanto le habían dicho en off the record que negociaban la venta del predio. Por el reclamo, pero también porque el mercado internacional -dijeron- había cambiado: no necesitaban tantas semillas de maíz. Para el abogado Darío Ávila, uno de los impulsores de la denuncia por abuso de autoridad de los funcionarios, “la imputación terminó de sellar la suerte de Monsanto porque resolvió el fondo del conflicto. Por ley, ahí no se podía construir”. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ Desde Monsanto la respuesta a Chequeado fue: “Poco después del anuncio de la planta, grupos de activistas comenzaron a organizar demostraciones en contra; a pesar de que la compañía había obtenido las aprobaciones requeridas para su construcción, y en septiembre de 2013, un grupo de activistas instaló un acampe que bloqueó los accesos a la propiedad. Con el transcurso de los años desde que anunciamos nuestra intención de construir la planta, la compañía optimizó la capacidad de producción de semillas y reevaluó que está en condiciones de proveer la demanda de maíz en la Argentina, aprovechando tanto las instalaciones propias como a través de la contratación a terceros. En base a las dinámicas del mercado y al excelente comportamiento de nuestras instalaciones de semilla de maíz existentes en América del Sur, ya no vio la apremiante necesidad comercial de avanzar con la planta de Córdoba, por lo que en 2015 anunció la venta del predio”. En el bloqueo, el festival de la primavera 2016 fue parecido a una despedida. Los asambleístas no tenían noticias oficiales pero sí un buen presentimiento. Había trabajadores que visitaban el predio presupuestando el desarme de lo poco que quedaba. Noche a noche, personas ajenas a la asamblea, se habían ido llevando materiales. ______________________________________________________________________________ ______________________________________________________________________________ “Monsanto nunca dijo oficialmente que el proyecto se cayó. Nos fuimos enterando pero nos preguntábamos ¿será cierto?”, dice Vanesa Sartori. En octubre, vigiladores privados empezaron a custodiar el terreno. Señal para pensar que estaba en nuevas manos. “Se levanta el bloqueo, no la lucha”, advirtió la Asamblea. El lunes 31 de octubre al anochecer, Elecinda Leiría se despidió del bloqueo. Quiso grabar un video, no pudo terminar: soltó la cámara y se largó a llorar. Fueron tres años, tres meses y catorce días que documentó en su diario personal. Después de que la intendenta confirmara la venta, hubo fiesta. Se celebró en el salón prestado para las primeras reuniones. En agradecimiento, pagaron un alquiler simbólico. “Echar a Monsanto fue una inyección de vitaminas para las luchas de Córdoba. Hoy seguimos desde ahí. El gobierno provincial quiere modificar la Ley de Bosques. Y hay preocupación por un enterramiento de basura en Santa Ana, vecina a Alta Gracia”, cuenta Vanesa Sartori. Siente que ganó una lucha asimétrica. Pero no logró convencer a su padre: “Él insiste hasta hoy en que Malvinas perdió una gran oportunidad de progresar”. Elecinda Leiría sigue subiendo a Facebook las fotos de los perros que quedaron en el predio: “Quiero ubicarlos. Más allá de los corazones contentos, los animales nos acompañaron, no podemos abandonarlos. Si vamos peleando por un ambiente sano, vamos por todo”. Cuando puede les lleva comida. Antes de irse del bloqueo, Leiría pidió topadoras. Llegaron y bajaron los ranchos construidos en esos años de acampe. “Quedó el predio limpio. No quería que se metieran a vivir. Se me estrujó el corazón cuando las máquinas destruyeron lo que mi marido había hecho en sus sábados libres”, cuenta. En las calles de Malvinas la felicitan por la lucha, también por tirar abajo los ranchos. Leiría se pregunta qué irán a hacer ahí. Desconfía del futuro. Cree que los años pasados le dejaron grandes lecciones: “Lo principal fue desaprender para aprender. A salir de la comodidad. A conocer tanta gente buena y mala: más buena que mala. A saber quién pone el cuerpo para defendernos, quién lo hace por interés. A perder el miedo a estas luchas: Famatina, Madres de Ituzaingó, Vaca Muerta, megaminería. Es impresionante la cantidad de gente que ha tomado coraje en los últimos tiempos y ha salido a hacer valer sus derechos”. Este artículo forma parte del proyecto “Investigación y datos: Chequeado sin corsé”, que incluye más de 12 producciones a publicarse en el sitio especial “Chequeado Investigación”, y que fueron financiadas gracias al apoyo de Open Society Foundations (OSF). Protestar contra Monsanto: transgénicos y multinacionales Para Pablo Pellegrini, investigador del Conicet y doctor en Ciencias Sociales y Filosofía del Conocimiento (Sorbonne – Université París IV y Flacso Argentina), Marie-Monique Robin encarna lo que él llama un pensamiento “esencialista”. “Responsabiliza a las nuevas tecnologías como causa de todos los males sociales. Supone una naturaleza intrínseca que las hace dañinas. Considera que para evitar esos males, hay que prohibirlas. Existen otras formas de entender las causas de esos problemas sociales, que no se reducen a la tecnología en sí misma; son más enriquecedoras y se vinculan a perspectivas que exploran, por ejemplo, cómo se regulan, cómo se utilizan, quién las controla, en un entramado más complejo”. El investigador está lejos de defender a Monsanto. Opina que la empresa construyó “esa imagen diabólica” por méritos propios. Ha llevado a juicio a pequeños agricultores de Canadá por usar sus semillas genéticamente modificadas. En la Argentina, desde hace años existe un intento por sancionar una nueva ley de semillas. La actual data de 1973. Y en el país, la Ley de Patentes excluye la posibilidad de patentar materia viva. Pero Monsanto intentó patentar sus semillas con tecnología incorporada. En abril de 2016, la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial falló en consonancia: consideró que no se puede patentar “una modificación de la materia ya existente en la naturaleza, que no constituye creación humana”. Hizo una analogía: dijo que era como si un escritor pretendiera patentar una novela y pasara a ser dueño de las palabras utilizadas. En Malvinas, decirle “no a la planta” fue un modo de decir, también, “no a los transgénicos”. San Marcos Sierra (Córdoba), El Bolsón (Río Negro) y Merlo (San Luis) se declararon libres de organismos genéticamente modificados (OGM) en el país de Sudamérica que -dice Pellegrini- tiene la mayor proporción de OGMs en el mundo. “En Francia no se cultivan OGMs y sin embargo a Monsanto le va muy bien vendiendo semillas convencionales, porque se adaptó al mercado local”, dice Pellegrini. Y plantea: “Oponerse a los transgénicos no es lo mismo que oponerse a las multinacionales de la biotecnología. Porque se reconvierten según lo que necesita el mercado”, dice el investigador. Hasta hace poco, seis grandes multinacionales dominaban el mercado transgénico. “Ahí residía una de las claves menos abordadas, porque el debate siempre se trasladaba al OGM. Recién en 2015 se aprobaron los primeros cultivos transgénicos desarrollados por laboratorios públicos. Llevó décadas, porque las etapas de regulación son costosas y el lobby de las transnacionales, grande”, dice Pellegrini. “Existen muchas empresas de biotecnología con productos similares a Monsanto. Hay otro debate y no debería ser reducido ni llevado a lo esencialista: ¿el problema es el glifosato o los agroquímicos? ¿O es el modo en que se regulan?”, pregunta Pellegrini. En rigor, el fallo de la Justicia de Ituzaingó fue por no haber respetado la distancia marcada por la ley. Y la orden de detener la planta en Malvinas no se basó en el hecho de que contaminara sino en que la empresa y distintas áreas de gobierno no cumplieron los procedimientos que marca la ley. Desde la perspectiva del Grupo de Reflexión Rural (GRR), uno de sus referentes Jorge Rulli, aporta otro enfoque: “En Malvinas se dio una lucha muy heroica, pero no expresa a la sociedad argentina, que se siente urbana, modernizante y no se opone a la biotecnología. El agronegocio llegó para quedarse: acá todo el mundo está de acuerdo con la matriz ideológica. Hoy la situación de enfrentamiento pasa en gran medida en echar a Monsanto para hacer nuestros propios transgénicos”. Desde el agro: “El problema es la comunicación” “La legislación en la Argentina está dentro de las más preventivas comparada a la de otros países. Existen a nivel provincial diferentes leyes con grados de restricción mayor, y a nivel municipal aun más, a los fines de poder garantizar a la población que las actividades agrícolas no representan una amenaza al medio ambiente ni a las personas”, asegura Santiago Nocelli, gerente de Prospectiva de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). Como institución, se enorgullece del programa de “Agricultura Certificada”, que lleva certificadas 100 mil hectáreas y de haber impulsado en el sector un nuevo sello de calidad: la norma IRAM 14.130 de Buenas Prácticas para Labores Agrícolas, aprobada en julio del año último. “Las buenas prácticas están escritas y protocolizadas por Aapresid, a su vez validadas y homologadas a nivel internacional por la RTRS [N. de R.: sigla en inglés de Asociación Internacional de Soja Responsable] y reconocidas en Standard Maps [plataforma sobre estándares de sustentabilidad]. Así es como la agricultura debería ser concebida a nivel mundial, de cara al futuro, que se pueda medir, monitorear, controlar y auditar que la producción agrícola no representa un daño ni a las personas ni al ambiente”, destaca. “Como productores de siembra directa, siempre hablamos de que si hay tanto desconocimiento, fallamos en algo. No supimos contar a la comunidad lo que hacemos”, agrega Nocelli. Las entidades del agro admiten que en cierto sectores hay una visión negativa del sector: “Durante mucho tiempo trabajamos puertas adentro. Tranqueras afuera, generó desconfianza. Queremos llegar a la comunidad con información y es un desafío. Si hay algo que está mal, queremos saber, nuestras familias están en el campo”. Para él, además de desinformación, hay “grupos anticiencia” y “mercados de productos orgánicos con precios exorbitantes, que son un gran negocio”. Desde la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), Federico Landgraf, su director ejecutivo, explica: “Se ha generado una gran distancia entre grupos que creen en otro tipo de agricultura. Tenemos un problema que no es el paquete tecnológico, es la comunicación. Haciendo uso de buenas prácticas, el paquete tecnológico es más sustentable que lo que usaba tiempo atrás. No nos oponemos a la agricultura orgánica, pero puede ser diez veces más tóxica”. Casafe estima que para 2050 la agricultura deberá incrementar un 60% su producción para alimentar a nueve mil millones de personas. “Este escenario de producción de alimentos a futuro sería inviable sin la biotecnología. Estaríamos exponiendo al hambre a cientos de miles de personas”. Gracias a los agroquímicos, explica, tenemos más y mejores productos: naranjas sin pintitas, manzanas sin gusanos. “En ciertos lugares no podría haber producción si no fuera porque se combaten hongos, insectos y malas hierbas”, agrega. ¿Por qué Córdoba? Florencia Arancibia es socióloga, se doctoró en la Universidad Estatal de Nueva York y es becaria posdoctoral del Conicet. Uno de sus temas de investigación es la relación entre movimientos sociales y científicos. En su tesis doctoral, se preguntó: ¿qué pasa con las poblaciones expuestas a un riesgo por la introducción de nuevas tecnologías en sus territorios? ¿Pueden ejercer algún tipo de influencia acerca de cómo se gobierna ese riesgo y esa tecnología? Después de investigar casos como el de Ituzaingó Anexo, afirma: “Esas poblaciones están excluidas de por sí de las decisiones, no se las consulta sobre la posibilidad de incorporar o no las nuevas tecnologías ni cómo”. Arancibia dice que el tema va más allá de las pulverizaciones y atraviesa otras tecnologías: fracking, minería a cielo abierto. Mientras preparaba su tesis sobre movimientos sociales, ambiente y ciencia, y estudiaba la situación a nivel nacional, una provincia le llamó la atención. “Córdoba parecía tener un mayor grado de organización de las comunidades. Se dio algo que no se da en todas partes: la capital se vio afectada (Ituzaingó es un barrio periférico de la ciudad), y ahí está la Universidad de Córdoba, sede del primer encuentro de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados. Hubo una historia de movimiento antiminería muy exitoso (en la región), y mucha de esa gente terminó militando en la campaña ‘Paren de fumigar’. La alianza entre médicos, científicos y movimientos se hizo más fuerte, y esto implicó mayor capacidad de acción”, dice Arancibia. Son varios los que recuerdan el Primer Encuentro de Médicos de Pueblos Fumigados, realizado en 2010 en la Facultad de Ciencias Médicas, como un hito. El abogado ambientalista Darío Ávila dice: “La gente tomó conciencia: la problemática del cáncer no era sólo del Barrio Ituzaingó, en otros pueblos pasaba lo mismo. Córdoba ha tenido esa virtud: haber sido la primera que visibilizó estos problemas de salud. El tema llegó a la opinión pública. Y después del juicio hubo consecuencias”. “Córdoba presenta casos exitosos de comunidades que logran que el Estado las escuche y reconozca sus problemas, con un fallo judicial importante para las Madres de Ituzaingó Anexo. Pero para lograr algún avance, se necesitó la complementariedad: la ciencia sola no incide políticamente. Sin la movilización de la gente pidiendo respuestas, sólo producir conocimiento científico no cambia nada”, señala Arancibia. En base a sus investigaciones, evalúa: “En los últimos años hubo avances, sobre todo en esta provincia. Pero la temática aún no se convirtió en política pública ni hay una revisión de la legislación. Los políticos, en general, no recogen el tema en la agenda, y a nivel nacional no hubo muchos cambios”. Arancibia identificó que, en muchos casos, ante la llegada de una nueva tecnología a un territorio, si la población está en desacuerdo o denuncia padecer nuevas daños presumiblemente asociados a ella, no tiene canales institucionales para hacer oír su desacuerdo y su preocupación, ni pedir protección del Estado. Es una suerte de patrón. “A pesar de la vigencia del principio precautorio en la Constitución nacional, en general los gobiernos le piden a la población que demuestre con evidencia científica lo que está diciendo. Pero la gente no cuenta con herramientas para producirla. Hay quienes tratan de ver si hay trabajos o avances del mundo científico que puedan apoyar lo que les pasa. Pero la ciencia es parte del mismo sistema y no todas las líneas de investigación reciben el mismo financiamiento. Es el problema que algunos autores llaman ‘Ciencia no hecha’: la que serviría a movimientos sociales o poblaciones para justificar sus reclamos y demostrar científicamente lo que están experimentando”.

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Made in Argentina: Los 4 "detalles"
Made in Argentina: Los 4 "detalles"
InfoporAnónimo7/24/2012

Acá resubo un buena info de la "Industria Argentina" por alguna razón, esta noticia desapareció entre gallos y medianoche de mis post. Polémico: sólo 4 "detalles" debe tener un producto electrónico para ser llamado "argentino" y pagar menos impuestos Dos resoluciones especifican los accesorios necesarios para que un equipo se estampille con etiqueta "Hecho en Tierra del Fuego" y goce de beneficios fiscales. El Gobierno quiere que el país desarrolle tecnología, pero empresarios dicen que por cuestiones de escala será difícil que compita en precio _____________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________ La polémica respecto de la decisión oficial de concentrar la producción de electrónica en la provincia más austral de la Argentina -exenciones y ventajas impositivas mediante- parece no agotarse. La escasa, o incluso desaparición de las góndolas de marcas reconocidas a nivel internacional -como Dell, Apple, Toshiba o Acer, por citar algunos nombres-, y su reemplazo por equipamiento nacional que sólo tiene fuerte presencia en el ámbito local -como Admiral, Positivo-BGH o Ken Brown-, induce a revisar algunos conceptos. Y, fundamentalmente, indagar sobre qué es lo que justifica el cambio y si, en definitiva, con el tiempo valió la pena la iniciativa del Gobierno de privar a los argentinos de contar con una mayor oferta, menores precios, tecnología de punta, y que todos hagan un "esfuerzo" para fomentar la industria nacional. Por ahora, hay más dudas que certezas. Tal como viene dando cuenta iProfesional.com desde al menos ya dos años, por detrás de la etiqueta "Fabricado en Tierra del Fuego" se esconde una preocupante realidad: la participación de componentes argentinos en los distintos productos es prácticamente nula y que todo es ensamblado de piezas chinas. De alguna manera, esto es lo que suscita la polémica sobre si por un mero ensamblaje de partes importadas los argentinos deban pagar hasta el doble por productos tecnológicos que, precisamente, valen mucho menos incluso en otros países de la región. ¿Qué comprende la expresión "Industria Argentina" cuando uno compra un producto? Por ahora, el packaging, el manual de instrucciones, el telgopor y las etiquetas identificatorias del artículo. Encontrarse con este crudo diagnóstico lleva a otra pregunta casi obligada: ¿Qué es lo que establecen las normativas de Industria al respecto? "Hay productos de Tierra del Fuego que lo único que tienen de nacional es la etiqueta", aseguró a iProfesional.com con indignación un exsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores y actual asesor de cámaras empresarias, que pidió absoluta reserva de identidad. En tanto, el economista Tomás Bulat destacó que "el modelo que se está aplicando en Tierra del Fuego atrasa unos cuarenta años, es setentista y no tiene nada que ver con el mundo actual. El Gobierno tendría que dirigir recursos para promocionar industrias coherentes y no fábricas con rueditas, que cuando se acaban los beneficios, se van de la provincia". El analista se declaró en contra de "la promoción industrial de ‘armaderos'", en referencia a las terminales del sur del país. Las razones, según Bulat, están en que "el costo fiscal es mayor al beneficio que terminan trayendo". "Los consumidores pagamos fortunas para una industria que está ubicada a 3.000 kilómetros cuando ya no cumple la función para la que fuera pensada originalmente, que era poblar Tierra del Fuego", agregó. Desde Camoca, la cámara que agrupa a los principales productores de tecnología radicados fuera de la provincia austral, también se pronuncian en contra de las normativas vigentes. "Desde hace años que no se han establecido nuevos parámetros ni exigencias legales, en un mundo en el que la producción y el consumo no han hecho otra cosa que evolucionar", aseguró a iProfesional.com uno de los máximos referentes de la entidad. La pregunta "incómoda": qué dicen las resoluciones Más allá del análisis de los especialistas, aquello que despeja cualquier tipo de dudas sobre qué requisitos legales debe tener un equipo para ser etiquetado como industria nacional son las mismas normativas del Ministerio de Industria vigentes para Tierra del Fuego. Así, basta dar con las resoluciones que orientan la actividad en el sur para toparse con el hecho de que la fabricación "real" de electrónica argentina todavía está muy lejos de transformarse en una realidad. "Hoy rigen dos resoluciones, la 104 y la 194, vinculadas con la fabricación de conversores de TV digital y la producción de computadoras portátiles que lo único que establecen como componente obligatorio de los equipos son los productos de envoltorio e imprenta", como los manuales de instrucciones, señaló a este medio un alto ejecutivo de Cadieel, la cámara que aglutina a compañías electrónicas, electromecánicas y luminotécnicas de todo el país. "Cajas, manuales, etiquetas y cosas de ese estilo son las que figuran como obligatorias en cuanto a insumo nacional. A lo sumo, se coloca como opcional el cable a 220 volts. Pero como dije, hasta eso es opcional", agregó. Para corroborar estas apreciaciones iProfesional.com repasó los aspectos más destacados de las mencionadas resoluciones (104/2010 y 194/2010) que pueden ser consultadas haciendo clic aquí y aquí , y, en cada caso, encontró "curiosidades" sobre qué es considerado fabricación nacional. En lo que se refiere a la norma 194/2010, el régimen impulsa la fabricación de computadoras portátiles, cuyo objetivo central es bajar la presencia de equipamiento importado. Sin embargo, cuando se repasa el modo de producción que se lleva adelante en Tierra del Fuego, quedan comprobadas las críticas de los especialistas consultados por este medio: el trabajo no pasa del mero ensamblaje de componentes importados. En efecto, el desarrollo de portátiles "argentinas" hace referencia, según normativa, a apenas este "puñado" de consideraciones: El proceso continúa de esta manera: Con respecto a los insumos de origen nacional que deberán contener las notebooks, según el documento, al menos el 50% de los módulos de memoria deberán ser fabricados en la Argentina, así como la folletería y el material de embalaje. Pero no más que eso. Como contrapartida, la resolución nada dice de exigir la inclusión de desarrollos albicelestes en materia de, por ejemplo, gabinetes, monitores, procesadores, micrófonos, discos rígidos, teclados y demás elementos que hacen a las portátiles. El apartado que hace referencia a los componentes "Made in Argentina", que no pueden faltar en cada dispositivo electrónico, señala: Televisión de otro lado En la misma línea, la resolución 104/2010, que avala la producción de receptores y decodificadores orientados a la captación de TV digital, el proceso productivo se limita a actividades mínimas y sin valor agregado, como ser: La verificación de los componentes utilizados. El chequeo final de la unidad ensamblada. La preparación del material de embalaje. El control de calidad. ¿Y el contenido nacional? Como en otros casos, apenas: 1. El embalaje (caja + telgopor) 2. Las etiquetas autoadhesivas (placa identificatoria del producto, cinta adhesiva y banda elástica) 3. El certificado de garantía (manual de instrucciones) 4. El uso de pegamentos. Los mencionados, son los componentes con sello argentino que se exigen, tal como se detalla a continuación: "Hay que insistir para que la integración de insumos producidos en el país sea mayor, y que no se trate solamente de productos de imprenta", recalcaron a este medio desde Cadieel. En tanto, Bulat consideró que el tamaño de la industria fueguina y el mercado local que abastece es una limitante seria a la hora de pensar en un verdadero polo industrial. Del mismo modo se refirió el CEO de Epson, Marcelo San Pedro que, con inusitada sinceridad, confesó a iProfesional.com : "Es imposible competir con la producción en escala del sudeste asiático que fabrica para todo el mundo. Ni Japón pudo lograrlo". Y agregó que "traer cuatro piezas y poner tres tornillos no es "fabricación nacional". "Tierra del Fuego está condenada a ser un centro de ensamble porque no existe la escala y porque hay otras economías más competitivas en costos y salarios", coincidió Bulat. Beneficio crítico A la par de estas cuestiones, empresarios del segmento tecnológico y cámaras elevan críticas, también, hacia los beneficios fiscales que posee la isla en detrimento del resto del continente. Y mencionan que esas ventajas de las que gozan, por algunas razones, no llegan al bolsillo de los argentinos. Por citar un primer ejemplo, toda firma radicada en Tierra del Fuego, por un régimen denominado Área Aduanera Especial, no paga impuestos nacionales. En paralelo, señalan que termina siendo un "sobrecosto" para quienes operan en el resto del país. Además, en su momento, el Gobierno duplicó el IVA para los productos importados, lo que implica sumar un 21% al ya elevado derecho de importación. Además, el oficialismo cerró el ingreso de desarrollos importados a un nivel casi total. Sin embargo, Tierra del Fuego tiene sus defensores: los empresarios nucleados en la Asociación de Fabricantes Argentinos de Terminales Electrónicas (Afarte) defienden el marco vigente en el extremo más austral del país por "haber generado 10.000 empleos nuevos en cuatro años". Del otro lado, quienes son críticos a lo que sucede en la isla destacan que hay que tener en cuenta que cada uno de esos empleos tiene un costo fiscal del orden de u$s100.000 por año, más otro tanto que pagan como plus de precio los consumidores y usuarios. Al parecer, y como resultado de los subsidios, la relación entre ganancias obtenidas y empleos creados por estas empresas cuadruplica a la de otros sectores industriales en Argentina. Otro dato clave, dentro de las resoluciones vigentes para la isla, lo da el hecho de que en el caso de las portátiles, el Gobierno compra buena parte de la producción para abastecer a su programa Conectar Igualdad. En otras palabras, el Estado les otorga un beneficio por partida doble: las exime del pago de algunos impuestos y les adquiere un volumen nada despreciable de aquello que producen.

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Argentina: Sobreprecios en tecnología
InfoporAnónimo9/22/2012

Pasen y vean: estos son los sobreprecios que deben pagar los argentinos en el país de la tecnología “para todos y todas” En el mundo, el efecto escala y el recambio tecnológico abaratan los precios. Esto no sucede en Argentina, que está a merced de lo fabricado en Tierra del Fuego. Así, se debe pagar hasta el triple por algunos productos. Ranking de precios, y por qué las ventajas arancelarias no llegan al bolsillo El mundo posó sus ojos nuevamente en la marca de la manzanita con motivo de la presentación en sociedad del tan ansiado iPhone 5. Como siempre sucede, los lanzamientos de Apple se convierten en los eventos más convocantes en el atestado calendario que se mueve al compás de la industria tecnológica. Y la atención que despertó el nuevo dispositivo de la marca que fuera creada por Steve Jobbs no fue la excepción, confirmando así la enorme vigencia de la compañía. Claro está que, mientras que en el mundo avanza a paso firme y sin freno el inexorable fenómeno del recambio tecnológico, las cosas resultan ser bastante diferentes en la Argentina: en un escenario marcado a fuego por la guerra contra de lo importado, los consumidores locales no podrán disfrutar, al menos por el momento, de este teléfono de última generación. Sin embargo, éste no es un problema exclusivo de Apple. Por el contrario, y tal como viene sucediendo en los últimos años, especialmente tras la sanción de la ley que pasó a beneficiar a firmas que ensamblan en Tierra del Fuego, el negocio de la tecnología en el país se caracteriza por la existencia de muy pocas marcas, por la escasa variedad de productos así como por el lento nivel de actualización. Al respecto, desde Carrier & Asociados aseguran que, en algunos dispositivos, la oferta local "atrasa" entre uno y dos años respecto a la tecnología que hoy se comercializa en los mercados más desarrollados. Pero esto no es todo: en un escenario cerrado y dominado por unas pocas compañías, que operan bajo licencias en el polo fueguino, el principal flagelo es que los argentinos terminan pagando por un mismo producto una cifra mucho más alta que en cualquier otra ciudad del mundo. En efecto: el creciente valor de la logística, el alto costo de la mano de obra y la fuerte carga impositiva que castiga a los artículos importados determinan que sea cada vez sea más conveniente adquirir un dispositivo electrónico en el exterior que hacerlo en la propia Argentina. Así, las enormes diferencias de precios, sumadas a la creciente escasez de marcas de punta, fueron potenciando el fenómeno de la "microimportación", motorizado justamente por los millones de argentinos que anualmente cruzan la frontera y deciden adquirir en el exterior indumentaria, zapatillas, tablets, notebooks, netbooks y hasta televisores LCD. Este comportamiento no pasó desapercibido para el Gobierno, que hace poco más de dos semanas decidió imponer un nuevo castigo al uso de las tarjetas de crédito para las compras en el exterior, luego de que se conociera que, durante los primeros siete meses del año, los argentinos gastaron unos u$s2.000 millones. Además del cargo extra del 15% al uso de plásticos fronteras afuera, la AFIP decidió ponerse más dura que nunca con los argentinos que salen de shopping, a punto tal que decidió cruzar datos de uso de los plásticos con las declaraciones aduaneras para saber si algún turista "faltó a la verdad" al traspasar la frontera y no declaró algún producto para así evitar tributar el impuesto del 50% por sobre el tope de u$s300. Precios por las nubes La creciente "obsesión" oficial para desalentar la compra de artículos electrónicos por parte de los viajantes se da en momentos en que la Argentina quedó posicionada como el país más caro a nivel mundial para la adquisición de dispositivos electrónicos. Así se desprende de un extenso relevamiento realizado por iProfesional.com que compara los valores para una decena de artículos a nivel local en relación a las cotizaciones vigentes en mercados estratégicos tales como Estados Unidos, la Unión Europea, Chile y Brasil, tal como se puede observar a continuación: Así las cosas, considerando un equipo recién lanzado en la Argentina, como la Sony PlayStation Vita, se observa que un consumidor argentino deberá pagar el equivalente a u$s754. Esta cifra es un 182% más elevada que la vigente en los Estados Unidos, donde un usuario podrá acceder a esta tecnología abonando apenas u$s267 (impuestos incluidos). Es decir, una diferencia cercana al triple. En la Unión Europea el valor de este artículo es incluso más bajo, con un precio de venta de u$s249, convirtiendo al producto ofrecido en la Argentina en un 200% más costoso. Ya en la región, la PS Vita se comercializa a u$s540 en Chile y a u$s692 en Brasil, de modo que los precios vigentes en la Argentina resultan un 40% y un 10% más elevados, respectivamente. Una Cámara tipo reflex marca Sony, modelo A65VK, que por las trabas a las importaciones no se ofrece a través de los comercios oficiales SonyStyle, actualmente se puede conseguir en plataformas de venta electrónica como MercadoLibre a razón de $9.100, lo que equivale a casi u$s2.000. Como contrapartida, un comprador en Estados Unidos deberá desembolsar la mitad: u$s962 (con impuestos): Incluso en Europa un equipo de estas características se ofrece a precios todavía más bajos, del orden de los 749 euros (u$s941), haciendo que el valor vigente en el mercado doméstico sea casi un 110% más elevado que en el Viejo Mundo. Ya en el país trasandino, esta misma cámara se cotiza a 599.990 pesos chilenos, lo que equivale a menos de u$s1.250, es decir, un 36% más barata que en la Argentina. Por último, en el caso de Brasil, este equipo llega a los consumidores a un valor de 2.972 reales que, convertidos a divisa estadounidense, arroja una cifra de u$s1.466. De modo que un consumidor argentino estará pagando un 33% más que cualquier interesado que esté radicado en territorio brasileño. Los ejemplos sobran y también incluyen a juegos de video, televisores y a las iPad, las promocionadas tabletas con la marca de la manzanita que posicionan a la Argentina como el mercado más caro en dólares, con precios hasta un 60% por encima a los de Estados Unidos e, incluso, superiores a los vigentes en Brasil, que hasta 2011 ostentaba cotizaciones más elevadas. En este contexto, más allá del valor en términos de divisas estadounidenses, un dato clave es el esfuerzo que debe realizar un consumidor para poder acceder a un producto determinado en la Argentina en relación a países más desarrollados. Así las cosas, considerando la tableta de la manzanita más equipada se observa que: • En un mercado como Francia, un usuario que cobre el salario más bajo, deberá destinar apenas medio mes para comprar este dispositivo. • En cambio, en la Argentina, tomando un ingreso mínimo de u$s579, se necesitarán más de dos meses de trabajo para acceder al mismo producto, es decir, cuatro veces más de esfuerzo. Beneficios que no llegan al bolsillo "Se podría afirmar que hoy la Argentina prácticamente tiene la tecnología más cara en términos de dólar, con precios que se ubican muy por encima de los de Estados Unidos, la Unión Europea e incluso que Brasil", aseguró a iProfesional.com un consultor en temas tecnológicos que pidió estricto off the record. Por su parte, Carlos Scimone, gerente de CAMOCA, entidad que nuclea a fabricantes de artículos tecnológicos de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, confirmó que "hay grandes diferencias de precios entre la electrónica que se produce en el sur del país y la importada. Algunas, demasiado elevadas". En la misma línea, Marcelo Elizondo, ex director ejecutivo de Fundación ExportAr y experto en comercio internacional, aseguró que "el Gobierno decidió proteger todo y no está exigiendo nada a cambio. Las empresas así se están volviendo ineficientes y quienes terminan pagando esto son los consumidores, por los precios cada vez más caros. La ecuación, evidentemente, no cierra". El experto agregó que "no está mal tener industrias protegidas, pero tampoco se puede defender a todos los sectores. En el caso de la iPad o del iPhone nunca vamos a ser competitivos. Por el contrario, si se frena el ingreso de estos productos se termina generando una gran ineficiencia, tal como sucede actualmente". Acto seguido, el experto recomendó "proteger industrias manufactureras que sí tienen potencial, como la industria del cuero, ya que contamos con materia prima y buen diseño. La protección ahí sí se justifica". En este contexto, un consultor experto en temas informáticos brindó a iProfesional.com un dato revelador: el dinero que se pierde de recaudar el Gobierno en concepto de impuestos por el esquema que beneficia a Tierra del Fuego es un 150% superior que el costo que supondría subvencionar esos mismos puestos de trabajo que ocupa esta industria. "Defender los empleos me parece lógico. Pero esto nos está saliendo muy caro. Si el Gobierno quisiera, podría sostener esos empleos destinando unos $2.000 millones de pesos al año. Esta cifra es considerablemente más baja que los $5.000 millones que le cuesta dejar de percibir los tributos de las empresas sureñas en concepto de Ingresos Brutos, IVA, Ganancias, aranceles de importación y otros tributos", disparó. "Lo más preocupante es que todo este andamiaje de beneficios no llega al bolsillo de la gente", se indignó la fuente consultada. A la hora de analizar las causas por las cuales estas ventajas tributarias no repercuten en menores precios para los consumidores, el experto hizo hincapié en el alto impacto de los costos logísticos que implica trasladar todos los insumos hasta el sur del país y de allí a los principales centros de consumo: "De movida, sólo por transporte, los productos se encarecen un 15% más". Por su parte, Elizondo hizo referencia al componente especulativo, dado que "el sólo hecho de restringir la oferta ya aumenta los precios, porque disminuye la competencia". Al respecto, acotó que "si cerrás la economía y a las empresas les das un coto de caza, surgen estos problemas, porque cuanto menos competencia haya, más imperfecto se vuelve el mercado, generándose así un oligopolio". En este sentido, Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara de Importadores (CIRA) también señaló a esta causa como una manera de explicar los altos precios que deben pagar los consumidores argentinos por este tipo de productos: "Hay compañías que pueden ingresar muy pocos accesorios, entonces desensillan hasta que aclare y lo que tienen en stock lo cuidan y lo defienden con precio, vendiéndolo más caro". Más allá de esta polémica, los expertos detallaron otros costos ocultos que terminan impactando en el valor de venta de cualquier empresa importadora, como el ´peaje´ que tienen que abonar muchas compañías para comprarle mercadería de exportación a otras firmas y así tener un cupo para poder traer productos del exterior y cumplir con el plan "1 a 1" que exige la Secretaría de Comercio Interior. Se trata de una práctica por la cual una empresa le cede a otra el CUIT para realizar un envío afuera, previo pago de una "comisión" que, dependiendo de las urgencias y los volúmenes involucrados, puede llegar a ser de entre el 10 y el 15% de la exportación, un sobrecosto que luego se traslada a los precios de venta del producto importado. Frente a este cóctel de variables, Elizondo recalcó que "no hay que olvidarse de la alta inflación en dólares que tenemos, que lo que está generando es que cada vez quedemos más caros respecto al mundo". Y esto alcanza tanto a los productos de exportación como a los de importación, que no pueden escapar de su efecto nocivo. En definitiva, los que lo pagan todos estos artículos más caros, son los consumidores argentinos en el país de la "tecnología para todos y todas". Argentina: Tecnología vieja y cara http://www.taringa.net/posts/noticias/15581090/Argentina_-Tecnologia-vieja-y-cara.html Made in Argentina: Los 4 "detalles" http://www.taringa.net/posts/info/15271641/Made-in-Argentina_-Los-4-Equot_detallesEquot_.html

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Sobre la dictadura constitucional
InfoporAnónimo9/28/2012

Sobre la dictadura constitucional: constitucionalismo y política Sobre la dictadura constitucional: constitucionalismo y política 2. Sobre la dictadura El concepto de dictadura es central en la teoría del Estado y en el constitucionalismo. Pero que sea clave no significa que esté claramente delimitado y aceptado, ya que siempre hay interpretaciones sobre el mismo, de manera que incluso se puede decir que es un término confuso, salvo para quienes lo tienen todo siempre tan claro que se conforman con la extrema simplificación y limitan el termino dictadura al uso convencional del lenguaje de la calle, de dictadura=al gobierno de un solo hombre. Ahora que se está hablando “sin cesar” de dictadura es conveniente que hagamos una breve y, esperemos, que fructífera incursión para aclarar ideas, sobre la teoría política respecto a la cuestión de la dictadura. Carl Schmitt escribe su obra La dictadura en 1921 (Edit. Revista de Occidente, 1968, Madrid), uno de los trabajos más sistemáticos sobre el tema. Señala este autor que antes de 1917 la literatura política burguesa caracteriza el sentido político de la palabra como significando, ante todo, “la dominación personal de un individuo”, ligada a dos representaciones, 1) con un “asentimiento del pueblo”, que lo mismo da que sea impuesto o imputado, de manera que tendría un fundamento democrático, y, 2) que el dictador se sirve de un aparato de gobierno centralizado. El prototipo de dictador moderno sería Napoleón I. Ahora bien, según usos más modernos la dictadura implica una supresión de la democracia. E incluso se puede asimilar o borrar diferencias entre dictadura y cesarismo, e incluso para otros se puede identificar dictadura con bonapartismo y con régimen autoritario. Aunque cada uno de esos conceptos implica diferencias, a veces sustanciales, en cuanto a lo que se quiere destacar con su uso. Si en un Estado se acepta como norma el principio democrático de los derechos humanos y de la libertad inalienables, una violación de éstos derechos por parte del gobierno aunque se apoye en la voluntad de la mayoría se puede considerar como una deriva dictatorial No vamos a entrar a discutir aquí el concepto leninista de dictadura del proletariado (término que viene de Marx y Engels) pero que él le dio su particular interpretación e incardinación en una sociedad concreta, que es la que se ha impuesto durante décadas en la teoría “marxista-leninista” del Estado. Pero no vamos dejar pasar la ocasión de exponer que, desde su formulación, la misma fue criticada por el marxista doctrinario con más autoridad intelectual de su época en cuestiones marxistas. Karl Kautsky, en su obra de 1919 “Terrorismo y Comunismo” (UGE, 1969, París), rechaza la noción de dictadura porque implica una dominación personal de un individuo, en última instancia, y una dictadura colectiva es una contradicción en sí misma. Pero lo verdaderamente importante no es eso sino el hecho de que una dictadura conlleva la supresión de la democracia, de los órganos democráticos de una sociedad, y su sustitución por los dictados de un individuo y del grupo u organización que le apoya y sostiene, en contra de la voluntad democrática libremente expresada. Disquisiciones teóricas aparte, la historia ha mostrado, para cualquiera interesado en conocerla, a qué monstruosidades puede llevar “el sueño de la razón” teleológica mesiánica, convirtiendo sociológicamente al sujeto teórico de la dictadura en objeto - explotado, dominado y oprimido-, para al final, convertirse dicha vía en la más larga hacia un capitalismo realmente existente. Eso sí, habiendo dejado tras sí un poder militar y seguritario hipostasiado, junto a una mayor difusión de la cultura y la educación en la población, elemento este último, claramente positivo. Continuando con las interpretaciones de dictadura en la teoría política y el constitucionalismo, hay que destacar que si en un Estado se acepta como norma el principio democrático de los derechos humanos y de la libertad inalienables, una violación de éstos derechos por parte del gobierno aunque se apoye en la voluntad de la mayoría se puede considerar como una deriva dictatorial. Según Schmitt, desde un punto de vista filosófico-jurídico, lo esencial de la dictadura está en “la separación de las normas de derecho y las normas de realización de derecho”. La dictadura se convierte en “una supresión de la situación jurídica en general, porque significa la dominación de un procedimiento que está interesado exclusivamente en el logro de un resultado concreto mediante la eliminación del respeto esencial al derecho que tiene el sujeto de derecho a oponer su voluntad, si esta voluntad obstaculiza tal resultado”. El distingue entre la dictadura comisarial y la dictadura soberana. El dictador comisarial o el comisario lo introduce Jean Bodino en la teoría moderna del Estado al igual que el concepto de soberanía (la soberanía es la potencia absoluta y perpetua de una república que los latinos llamaban majestad), y la conexión de éste con la dictadura. El dictador solo tiene una comisión para dirigir la guerra, reprimir una rebelión hacer una reforma, etc., pero no tiene la soberanía, por grandes que sean los poderes que se le han confiado. Su poder se extingue cuando cumple la comisión. El soberano es el pueblo y en la monarquía (absoluta) el príncipe. El soberano puede en todo caso revocar el poder conferido. Grocio no veía diferencia esencial entre dictador y soberano ya que el dictador durante el periodo de su dictadura tenía el “summum imperium”. Para él, el dictador no era destituible a discreción como si podía serlo un comisario. Con lo cual se hace equiparable con el soberano. En cuanto a Hobbes, cuando el pueblo transfiere la dominación a un individuo tenemos la monarquía, si ésta se ha transferido sólo por un tiempo y el pueblo puede constituirse en asamblea sin la voluntad del titular del poder o contra de su voluntad, este no es un monarca sino un “primus populi minister”, como lo era un dictador romano, “el cual puede ser depuesto en cualquier momento antes del término de la duración de su cargo, por una asamblea del pueblo, pues el pueblo siempre permanece soberano” (Elementa philosophica de cive, Amsterdan,1647, cit por C.Schmitt, op. cit. P.61) La dictadura soberana es comprendida por autores como Locke como un gobierno despótico, un poder despótico es un poder absoluto, un poder arbitrario que un hombre tiene sobre otro para disponer de su vida cuando a éste le plazca. Para Montesquieu y para sus seguidores Hamilton y los federalistas norteamericanos, despotismo es la anulación del equilibrio, del balance de poderes o si quiere de la separación de los poderes. Constitucionalmente se pueden prever situaciones legales de dictadura por causas extraordinarias. Cuando el dictador se convierte en un poder absoluto, con poderes plenos e ilimitados frente a la organización del estado pasamos a un nuevo concepto, el de dictadura soberana, siendo ejemplos históricos Cromwell y Napoléon de los primeros dictadores burgueses. Sin embargo, Schmitt no desarrolla este concepto de dictadura soberana. Aunque es interesante este párrafo que citamos: …”el dictador no es más que poder constituido. Tan pronto como se establezca la combinación que posibilita dar al legislador el poder de dictador, construir un legislador dictatorial y un dictador que da constituciones, la dictadura comisarial se ha convertido en dictadura soberana”. Este discurrir en la conceptualización de la dictadura no debe concluir sin referirnos a cómo se define la dictadura desde la ciencia política actual, una vez que el estado se ha desarrollado desde los romanos, pasando por el medioevo, la formación de las monarquías absolutas y los estados nacionales, las revoluciones burguesas, los estados liberales, los fascismos, el socialismo soviético, y los estados de bienestar. Otto Stammer nos ofrece la siguiente definición que tiene la ventaja de su amplitud, aunque puede por ello mismo ser tachada de ambigua, sobre todo porque para él es sinónimo de dictadura conceptos tales como tiranía, despotismo, cesarismo, autoritarismo y hasta totalitarismo. Aunque, dicho esto, me parece que es operativa para captar nuestra concreta situación histórica. Dice el politólogo lo siguiente: “En su acepción moderna, el término dictadura se aplica al control ilimitado del poder estatal por parte de un individuo, una camarilla o un grupo pequeño”. Dictaduras autoritarias: No tiene una ideología tan elaborada, el ensalzamiento del líder se hace de forma meramente propagandística. No busca el apoyo de las masas, sólo someterlas. Su meta última no es realizar grandes cambios en la sociedad sino únicamente imponer su poder sobre la misma. Dictadura totalitarista: Concentración de poder en una sola persona o grupo muy reducido, usualmente un partido político o movimiento, Empleo sistemático del terror, por medio de una policía secreta para eliminar a la disidencia, Uso de los campos de concentración para aislar a la oposición. Dictadura farsista: Si bien es un régimen totalitario de gobierno, legar al poder se utilizó el medio social establecido, sin violar las leyes ni imponerse por la fuerza. Su fuerza se basa en el apoyo de las masas, principalmente de la clase media, la cual se ve perjudicada por los movimientos obreros y sindicales, y por los bloques de poder del gran capital. Dictadura constitucional Es una forma de gobierno dictatorial en la que, aunque se respeta la en realidad el poder se concentra de manera autoritaria o totalitaria en las manos de un dictador, controlando éste, directa o indirectamente, los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Dictadura militar: Se caracteriza por que las instituciones ejecutivas, legislativas y jurídicas son controladas por las fuerzas armadas que impiden cualquier forma de control democrático. Suelen originarse como consecuencia de la supresión del sistema de gobierno existente hasta entonces tras un pronunciamiento militar o golpe de estado

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Argentina Vs Brasil autos producidos
Argentina Vs Brasil autos producidos
InfoporAnónimo8/5/2012

Un viento huracanado viene desde Brasil y puede hacer tambalear a la "nave insignia" de la industria argentina ¿Las suspensiones en la industria automotriz, son, como se dice, hechos aislados o responden a un grave problema de fondo? El tema no es menor y trae alarma en toda la actividad fabril, ya que el sector explica el 50% del crecimiento. Las cuatro razones que meten miedo ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________ La industria automotriz argentina pasó de la efervecencia absoluta a un período marcado a fuego por la incertidumbre. No es para menos: hace apenas meses se estaba especulando con la posibilidad de que el sector supere el millón de unidades fabricadas anualmente. En cambio, actualmente los directivos de algunas compañías de esta rama de actividad están haciendo malabares con los excesos de stock y, en consecuencia, encarando procesos de reingeniería para cancelar turnos y así sacar un poco el pie del acelerador. Una muestra de esto pudo verse hace pocas semanas cuando Fiat debió suspender durante varios días a unos 1.500 empleados. También, cuando se conoció que Renault se vio obligada desafectar de sus tareas a otros 1.600 operarios de su planta de Santa Isabel, provocando la paralización casi total de la producción hasta el 10 de julio próximo. Y el hecho de que más de 3.000 empleados vean recortados sus ingresos, en un sector que es el gran "caballito de batalla" del Made in Argentina y que hasta ahora venía explicando cerca de la mitad del crecimiento de la industria nacional-, enciende más de una alarma para el Gobierno, que hizo del boom automotriz uno de los mayores símbolos del modelo K. Al analizar las causas por las cuales el sector está empezando a poner el pie en el freno -si bien influye el faltante de autopartes y la desaceleración del mercado interno-, todos los dedos señalan a un único responsable: Brasil. Sucede que el país vecino, por un lado, está padeciendo una desaceleración en el crecimiento de su economía -de la que está tratando de recuperarse a fuerza de incentivos- mientras que, por otra parte, está obstaculizando el ingreso de autos con sello argentino mediante la utilización de licencias no automáticas, una maniobra que ya puso en alerta a toda la industria nacional. Este dato no es menor: el hecho de que la presidenta Dilma Rousseff juegue un rato el rol de "dama de hierro" y frene vehículos en la frontera demuestra que Brasil perdió la paciencia frente al "cerrojo" crónico de Moreno. Pero, a esta altura, incluso hasta esto dejó de ser preocupante por otra cuestión que cala mucho más hondo y que mete miedo no sólo a las automotrices nacionales sino a toda la industria argentina en general. Y tiene que ver con el hecho de que Brasil ha iniciado un proceso para, poco a poco, reemplazar a los 0km argentinos con su propia producción. Es por ello que, para diversos expertos consultados por iProfesional.com, las suspensiones de personal y el freno a la fabricación que se registraron en algunas plantas, más que una situación coyuntural son indicios de un preocupante problema estructural que amenaza a gran parte de la industria argentina de cara al futuro. Y todo esto tiene su razón de ser: por un lado, el cansancio que genera el "cerrojo" de Moreno y los constantes cambios en las reglas de juego. Y, por otro, los incrementos de los costos en dólares que ha tenido todo el aparato productivo nacional en los últimos años (por la inflación) que hacen que ahora aquí se paguen salarios más altos que allá. "No hay dudas de que los autos argentinos están perdiendo cada vez más market share en Brasil", disparó el analista internacional Gustavo Segré, desde sus oficinas en San Pablo. En la misma línea, Raúl Ochoa, exsubsecretario de Comercio Exterior, aseguró a este medio que "las automotrices nacionales enfrentan un panorama muy difícil. Mientras que nuestro principal socio comercial está trabajando con metas de largo plazo, acá se hace todo lo contrario. Y esto implica que perdamos terreno en ese mercado". Y esas consecuencias ya son palpables. Las estadísticas hablan por sí solas: la Argentina el año pasado alcanzó una participación récord en el total de ventas de vehículos del mercado brasileño, con un market share del 11,3%. Sin embargo, en lo que va del año sufrió un importante desplome, dado que apenas supera el 8%, tal como se puede observar en el siguiente cuadro: ¿A qué se debe esta notoria pérdida de mercado? Desde el punto de vista estadístico, esto responde a que las ventas desde la Argentina hacia Brasil se derrumbaron un 30% durante los primeros cinco meses del año en relación al mismo período de 2011. Sin embargo, en el país vecino las ventas bajaron pero mucho menos: apenas 3,4%. De este modo, si los brasileños prácticamente compran al mismo ritmo que en 2011, pero la Argentina les vende un 30% menos en 2012, ¿se puede hablar de una cuestión coyuntural? ¿O hay que pensar en problemas mucho más de fondo? Para los expertos, si bien es verdad que Brasil tiene un importante stock de autos sin vender y el freno aduanero aplicado por Rousseff ayudó a darle prioridad a su industria, la marcada caída también obedece a un cóctel de factores que están revelando problemas del tipo estructural: 1- Suba de costos locales 2- Desigual "carrera" por las inversiones 3- Un Brasil que ahora también compite en segmentos que antes eran casi exclusivos de la Argentina 4- El desembarco de la "legión" de automotrices chinas 1- La Argentina, cada vez más cara No es novedad que la industria local se está encareciendo a pasos acelerados. Pero sí que los costos ya están por encima de los de Brasil, prácticamente el único país que le estaba dando "oxígeno" -de la mano del "ex súper real"- a las empresas nacionales frente al fenómeno de atraso cambiario local. En este contexto, el presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, Emilio Echegorry, fue conciso pero contundente: "Fabricar un auto en la Argentina hoy es más caro que en cualquier otro lado". Así, se sumó a las críticas que semanas atrás había realizado la presidenta de General Motors para la región, Isela Costantini, quien aseguró que, por la suba de costos, a las empresas del sector les resulta cada vez más difícil "exportar un producto desde la Argentina". En diálogo con iProfesional.com, Ernesto Kritz, director de SEL Consultores, alertó que, "a medida que se fue devaluando el real, el país fue perdiendo la ´protección´ que tenía en materia salarial", dado que terminó abaratando los costos laborales en Brasil. Así las cosas, si se consideran los salarios que paga la industria vecina en Estados ubicados al sur de ese país, se observa que la Argentina está quedando cada vez más cara y fuera de carrera. En efecto: Tomando los datos del INDEC, un operario del sector automotriz hoy tiene un ingreso medio de $13.400, equivalente a unos u$s1.900, un 11% más (en dólares) que el año pasado, producto de una suba de sueldos que corrió muy por encima de la devaluación. En Brasil, en cambio, ocurrió todo lo contrario: un operario "gaúcho" en 2011 recibía el equivalente a u$s1.960, este año pasó a ganar u$s1.620 -sin considerar extras-, una baja del 17% medido en divisa estadounidense. Sucede que, si bien los sueldos crecieron en reales, lo hicieron a una tasa de un dígito, en tanto que la devaluación fue mayor y licuó el alza en dólares. Esto implica que los salarios netos de los empleados brasileños están un 15% por debajo de los de sus pares argentinos. Los sueldos siguen siendo menores incluso considerando los bonos que reciben los trabajadores del país vecino a modo de participación en las ganancias de cada compañía -cercanos a los u$s2.500 anuales-. "En materia salarial, la Argentina está teniendo un problema de competitividad realmente serio", acotó Ochoa. Por su parte, Segré aseguró que "en Brasil la mano de obra aumenta en línea con la inflación, que es baja. Y si a eso le sumamos que para una empresa reducir personal es mucho más flexible, esto genera que los sindicatos no tengan tanto poder como en la Argentina y que las negociaciones sean mucho más fáciles". 2- El desigual juego de las inversiones A la hora de captar inversiones, hay un dato que no se puede pasar por alto: la escala. La diferencia entre ambas industrias es de 5 a 1 a favor de Brasil, lo que genera que, por una cuestión de tamaños, de acuerdo a Marcos Ferrario, economista de Abeceb, "ellos tengan más plantas, y más plataformas. Hay que tener en cuenta que Fiat produce en el país vecino lo mismo que toda la Argentina". Sin embargo, el experto alertó que, recientes conflictos internacionales como el que el Gobierno mantuvo con Repsol, sumado a los problemas de costos y las dificultades para importar, "están ensuciando mucho las posibilidades de que una terminal local pueda ganar la radicación de una inversión a la hora de negociar con la casa matriz". Al momento de realizar un racconto de los últimos anuncios de desembolsos cabe destacar que en la Argentina las terminales están llevando adelante planes por unos u$s1.100 millones. Sin embargo, en Brasil son bastante diferentes: en los últimos diez años, las compañías invirtieron unos u$s22.800 millones, tal como se observa en el siguiente cuadro: Y, según reveló días atrás el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos (Anfavea), la industria de su país se prepara para redoblar la apuesta, dado que se esperan desembolsos por u$s22.000 millones de aquí al año 2015. En buen romance: los números que maneja Brasil en materia de inversiones son casi 20 veces superiores, brecha que excede largamente la diferencia de tamaño que actualmente existe entre las industrias de ambos países. Esto implica que, en el corto plazo, con el crecimiento esperado, el país vecino dejará de ir siendo "argentino-dependiente". Según Ochoa, el mayor riesgo que se está dando es que los desembolsos en la industria brasileña "son pensando para el muy largo plazo, con metas bien estudiadas y planificando una mayor integración de componentes nacionales, pero en serio. Incluso, hasta están debatiendo sobre la fabricación de un auto eléctrico a gran escala". En cambio, aseguró que en la Argentina "la visión es de corto plazo. En general se invierte para sustituir importaciones. No hay un plan con grandes metas. Por eso vamos atrás del carro". 3- Brasil, de "complementario" a "suplementario" En este contexto, lo que más preocupa a los expertos es que el mix conformado por costos industriales, la menor conflictividad gremial y la última imposición del gobierno de Rousseff de que cada auto debe tener mayor contenido regional para acceder a beneficios impositivos, redundará en que Brasil reciba cada vez más plataformas para la fabricación de autos y se ponga en riesgo el papel que -cada vez menos- viene jugando la Argentina, de complementar la oferta del país vecino. Cabe destacar que, hasta no hace mucho, Brasil se especializaba más en la fabricación de autos chicos, mientras que desde aquí se los proveía con modelos medianos. Sin embargo, cada vez son menos las plataformas exclusivas con las que se "premia" a la Argentina y son más las que, o son compartidas entre ambos paíes o, directamente, quedan sólo en Brasil. En este contexto, al día de hoy, mientras que en el país se fabrican unos 22 modelos, en territorio brasileño se superan los 50 (ver infografía). Pero la tendencia es, justamente, que esta brecha se amplíe. Al respecto, Ochoa aseguró que el Gobierno argentino "tiene que estar muy atento porque, a medida que aumentó el nivel de los ingresos de las familias en Brasil, su industria comenzó a especializarse en modelos de gama media, que compiten con nuestra producción. Esto significa que, con el tiempo, es posible que vayan reemplazando una parte de la oferta local". 4- Los chinos avanzan con pie firme Un punto clave a considerar, según los expertos consultados, son los agresivos planes de expansión de las automotrices chinas que están comenzando a levantar plantas en el país vecino. Es decir que, en cuestión de uno o dos años, la competencia será aun mayor para los vehículos argentinos, justamente cuando empiecen a rodar los 0Km con "espíritu" asiático y sello verdeamarelo. En concreto, los jugadores más fuertes son Chery, empresa que recientemente reafirmó sus planes de inversión por u$s400 millones. Actualmente está levantando una planta en San Pablo que comenzará a operar en diciembre de 2013 y de donde saldrán unos 150.000 vehículos al año. A esta compañía se suma JAC Motors que, previo desembolso de u$s450 millones, planea concluir su planta en 2014 en Bahía, de donde saldrán unos 120.000 vehículos anuales. En la carrera también se anotó Lifan Motors, que está invirtiendo unos u$s120 millones para construir su propia fábrica, que estará lista a finales de 2014, con un ritmo de producción estimado en 100.000 unidades anuales. De esta manera, cuando estén operando a toda marcha, sólo estas tres compañías estarían en condiciones de producir unas 370.000 unidades, una cifra superior a lo que la Argentina le estaría vendiendo este año a Brasil. Frente a este enfriamiento, desde el Gobierno Nacional buscan anticiparse al problema. En efecto, días atrás desde el Ministerio de Industria dieron instrucciones para que las automotrices argentinas comiencen a salir a buscar nuevos compradores para sus vehículos. Entre algunos funcionarios ya corre un sudor frío por la espalda ante el temor por lo que puede venir si bien, "marketineramente", exponen este problema de otra manera. "Es fundamental diversificar los mercados de exportación para hacer más sustentable el crecimiento de la industria automotriz", destacó la ministra Débora Giorgi, quien aseguró que en total se podrían colocar unas 45.000 unidades entre Colombia, Venezuela y Ecuador. Cabe destacar que esta cifra es apenas el 10% de lo que la Argentina le vendió a Brasil en 2011. Además, esta estrategia de diversificar choca contra dos realidades: por un lado, tal como se mencionó, desde GM ya advirtieron que la Argentina es más cara que Colombia a la hora de producir vehículos, lo que derivaría en problemas de costos para avanzar con este plan. Por otra parte, tal como explicó el directivo de una automotriz local y que pidió estricto off the record, será muy difícil quebrar la "brasildependencia": "Para nosotros, el país vecino es irremplazable. Se podrá intentar contrarrestar un poco el bajón de la demanda actual, pero si sigue comprando cada vez menos la industria nacional estará en muy graves problemas".

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Arg: Se están llevando el agua y la lluvia!
InfoporAnónimo10/8/2012

Sed de Argentina: barcos extranjeros se llevan el agua dulce y una provincia avanza en vender su lluvia En Oriente Medio pagan hasta u$s2 millones por 70.000 toneladas de agua de río. Según un funcionario, Córdoba estaría vendiéndole a Arabia a u$s17 la botella. Río Negro evalúa comercializar el fluido de vertientes. Misiones avanzará con la exportación. Casos paradigmáticos y denuncias presentadas ___________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________ El fantasma de la venta de agua potable vuelve a sobrevolar ríos y lagunas de la Argentina. En sintonía con las predicciones que, desde hace décadas, no dejan de alertar sobre el creciente avance sobre las riquezas naturales del país (incluso varios legisladores hablan de saqueo), el Observatorio del Agua de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) acaba de solicitarle al gobierno santafesino que investigue la presunta carga de agua del río Paraná a buques cargueros por parte de empresas cerealeras. Para realizar la presentación, la dependencia utilizó declaraciones públicas realizadas por el titular de la CGT-San Lorenzo, Edgardo Quiroga, quien denunció que las firmas agroexportadoras de la zona embolsan hasta 4 millones de dólares anuales sólo por la venta de agua a los barcos que operan en los muelles locales. El negocio de la comercialización del líquido más preciado, tal como anticipara iProfesional.com en abril del año pasado, comenzó a multiplicarse sin control desde hace ya varios años, cuando compañías como Makhena concretaron exportaciones de agua, también del Paraná, a países del Caribe y Oriente Medio. Según funcionarios nacionales, precisamente en Oriente Medio pagan hasta u$s2 millones por las 70.000 toneladas de agua de río que puede transportar un buque en sus bodegas. Pero los alcances de este negocio no sólo se circunscriben a estos ejemplos. Muy por el contrario, provincias como Río Negro evalúan comenzar a darle un uso comercial a buena parte de los caudales que hoy culminan en el mar. "Si podemos hacer un gran bidón y poner el embudo en la desembocadura del río Negro, y recuperar esos 900 metros cúbicos por segundo que estamos tirando en el mar, y encima nos pagan por eso, bienvenida la venta de agua a los chinos, japoneses, a los rusos y a los indios", declaró Miguel Saiz, actual gobernador rionegrino. Las palabras de Saiz no son antojadizas: Río Negro cerró hace muy pocos meses un acuerdo con empresarios chinos para comenzar a proveer alimentos al gigante asiático. Y dentro de la negociación existen puntos que incluyen un potencial suministro hídrico en caso de que la nación oriental así lo requiera. Los dichos del mandatario, según la prensa local: La amplia disponibilidad de fuentes acuífera atrae cada vez más, incluso, la atención de los países vecinos. A modo de ejemplo, en el último tramo de 2010 representantes del gobierno chileno hicieron llegar a funcionarios nacionales un pedido para que Argentina comience a suministrar agua, a través de la cordillera de los Andes, a diversos emprendimientos mineros que hoy funcionan en suelo trasandino. Por estos días, y según precisaron a este medio dirigentes de asociaciones ambientalistas provinciales, existen al menos tres proyectos firmes para proveer a Chile de agua argentina: • La minera australiana BHP Billiton elaboró un anteproyecto para construir un acueducto desde Salta para abastecer la mina Escondida. • La empresa japonesa Lumina Coppe preparó una iniciativa para llevar agua desde el río Salado, en La Rioja, hasta una mina de cobre que funciona en la III Región de Chile. • En San Juan distintos privados elevaron una propuesta para realizar un acueducto en la zona de Agua Negra y así proveer a las mineras de la región de Coquimbo. Pero no sólo ríos y napas subterráneas se exhiben atractivas para quienes cuentan con reservorios de agua para comercializar a los países y empresas con insuficiencia de este recurso. En este último tiempo también han aparecido iniciativas cuanto menos "curiosas", como la posibilidad de que la provincia de Misiones comience a envasar y vender al exterior el agua de lluvia. "Lamentablemente, el control sobre lo que se hace con el agua sigue siendo muy poco. Algunas provincias avanzaron con regulaciones, pero en la mayoría de los casos el elemento todavía no es visto como estratégico", enfatizó a iProfesional.com María Fernanda Reyes, diputada nacional por la Coalición Cívica (CC), y autora de una proyecto de ley que apunta directamente a prohibir la exportación de agua a granel. "En diversas situaciones se constató que muchos barcos se están llevando agua dulce. Llegan al puerto con cualquier otro producto y luego se van con el mismo peso, pero en agua. El producto luego es potabilizado en el muelle de origen. Lo precario de las leyes vigentes, o directamente la inexistencia de normativas, hacen que muchas denuncias no pasen de la anécdota", agregó. El vacío legislativo a nivel nacional es aquello que, en su momento, alentó a la mencionada Makhena a exportar agua de río. La compañía llevó a cabo el negocio en más de una oportunidad entre 1983 y 1987, pero luego lo desactivó por el encarecimiento del flete marítimo. Ahora, a raíz del aumento de la demanda de agua en varios países del mundo, estaría evaluando retomar la actividad. El Caribe, Oriente Medio y hasta China son algunos de los destinos a los que Makhena exportó durante sus años de operaciones en el país. "Makhena promocionaba el producto en su página web, pero ahora lo quitó. Fueron uno de los primeros en ver como negocio la venta de agua a granel. Hay que dar por seguro que no será el único caso", comentó Reyes. Vender hasta el agua de lluvia Pero más allá del intento de los privados, lo que alarma a diversos funcionarios nacionales y organizaciones ambientalistas es la posibilidad de que algunas provincias hagan de la venta de agua una fuente de ingresos. En ese aspecto, el caso de Misiones es el que más despierta controversias en el noreste del país. En dicho distrito, el titular de Aguas Misioneras Sociedad del Estado, Eduardo Galeano, confirmó que la provincia comenzará a exportar parte de sus recursos hídricos. Y que, incluso, avanzará con la venta de agua de lluvia. En declaraciones a medios locales, Galeano explicó que el mercado externo es el consumidor más rentable. Reiteró que así como destaca que Misiones posee buena calidad de agua se debe buscar que esta característica permita una considerable sustentabilidad. "Tenemos estrategias definidas para ir captando las zonas con mejor líquido y desarrollar los proyectos de catación", indicó. Galeano mencionó que están recibiendo la colaboración de especialistas de la Universidad Tecnológica Nacional, una entidad internacionalmente reconocida en la temática. "En unos cinco o seis años podremos ser una de las industrias más importantes de Misiones, con mano de obra calificada", resaltó. El funcionario remarcó que "también está la posibilidad de apostar a la venta de agua de lluvia, la cual es muy bien valorada económicamente en Europa y Estados Unidos". Y citó como ejemplo "el caso de Córdoba, que vende a 17 dólares las botellas a Arabia". "Nosotros tenemos un recurso abundante y debemos hacerlo sustentable. Los misioneros seremos los que determinaremos cómo utilizar el agua, por lo menos en nuestros límites", concluyó. A continuación, la noticia reflejada por un medio local: Sed de regulación La sumatoria de intereses creados en torno a este bien tan preciado es aquello que viene impulsando denuncias y el desarrollo de marcos legales que directamente prohíben la comercialización de agua potable "a granel". Santa Fe, precisamente, es uno de los primeros territorios en poner en marcha un marco tendiente a proteger la disponibilidad del recurso, aunque el pedido de investigación para los barcos cerealeros deja en claro que no basta con sancionar una ley. Sucede que la normativa vigente en esa provincia inhabilita la "exportación directa e indirecta" de agua potable, aunque no está claro si la acción denunciada se encuentra enmarcada en esa actividad. "Si las multinacionales venden agua para consumo de los tripulantes de los navíos, no violan la normativa. Pero sí lo hacen si realizan algún tipo de suministro a granel", indicó Alberto Muñoz, titular del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress) santafesino. "No es la primera vez que se denuncia algo similar y creo que es necesario investigarlo. La verdad es que no sabemos si es una venta a granel o para consumo en navíos. El gobierno debería fiscalizar porque el agua puede ser un negocio y siempre hay más de un pícaro para aprovecharlo", afirmó el titular del ente de control de la empresa estatal Aguas Santafesinas (Assa). El interés por el agua también impulsa que distritos como Entre Ríos evalúen con firmeza instaurar leyes que prohíban la exportación de agua dulce o potable "en cualquiera de sus estadios físicos". En esa dirección, la comisión de Salud del senado entrerriano que preside Carlos Garbelino se encuentra recolectando firmas para el dictamen de un proyecto presentado por Aldo Ballestena. El texto del proyecto propone sancionar las violaciones con multas, cuya graduación e imposición estará a cargo de la Autoridad de Aplicación. Los buques, se llevaban el "agua dulce que es tan apreciada y carente en el resto del mundo, la potabilizaban y, de esa manera producían la venta en el país de origen", justificó Ballestena, al divulgar su proyecto. Según el legislador, dicha situación se estaría produciendo en el sur de la provincia, donde confluyen los ríos Paraná y Uruguay. Proyecto de ley A fin de establecer un marco que frene el negocio en toda la Argentina, Reyes, de la Coalición Cívica (CC), impulsa un proyecto de ley que apunta directamente a prohibir la exportación de agua a granel. Los puntos más salientes de la propuesta de Reyes son los siguientes: • Artículo 1º. Prohíbese en todo el territorio de la Nación la exportación de agua a granel. • Artículo 2º. Exceptuase de lo dispuesto en el artículo 1º las exportaciones de agua cuando mediaren razones humanitarias o de emergencia, o fueran consecuencia de la ejecución de convenios suscriptos con otros Estados u organismos internacionales. • Artículo 3º. El Poder Ejecutivo Nacional arbitrará las medidas de control necesarias en las terminales aduaneras para cumplir con lo dispuesto por el artículo 1º de la presente ley. • Por medio del presente proyecto de ley se pretende prohibir la exportación de agua a granel en todo el territorio de la Nación, dado que está claro que el recurso agua es un bien común escaso y, por lo tanto, su defensa y protección es la defensa y protección de la vida humana. Actualmente el "problema agua" radica no sólo en la escasez de aquella que es potable y en la contaminación del bien como tal, sino también en la mercantilización y privatización del recurso por parte de los gobiernos nacionales y provinciales. Según señala la iniciativa, en el país se observa a empresas que ofrecían en el mercado "agua dulce a granel". O el caso de los buques transnacionales, que exportan toneladas sin control alguno.

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Argentina: Tecnología vieja y cara
InfoporAnónimo9/15/2012

Efecto "Ford Falcon": Argentina atrasa en tecnología y se pagan como nuevos equipos que ya no se venden afuera En otros países, el recambio tecnológico hace que los modelos bajen de precio. En Argentina sucede algo "extraño": hay pocas marcas, ofrecen lo mismo que hace un año y más caro. Para revertir esto habrá que ganarle a quienes fabrican en escala a todo el mundo. Por ahora, a pagar más por lo "viejo" __________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________ La Argentina decidió, desde hace ya un buen tiempo, amurallar sus fronteras para evitar el ingreso de tecnología importada y -de esta manera- fomentar la industria nacional. Buena parte de la sociedad está muy de acuerdo con la idea de que el país fortalezca su industria. No obstante, tal convencimiento comienza a tornarse un tanto difuso cuando se les pregunta a los argentinos cuánto estarían dispuestos a pagar de más por un producto, en relación a los precios de otros países. También, por cuántos meses o años aceptarían un sobreprecio en pos de contribuir al fomento de la industria nacional. Posiblemente algunos validen abonar un 10% o un 20% más, un grupo más reducido un 30% o un 40%, y una minoría el 100 por ciento. Y esta voluntad de acompañar la tecnología "Made in Argentina" divide aun más las aguas si ese sobreprecio debe abonarse por productos que ya se dejaron de vender en otras capitales, tras haber sido reemplazados hace tiempo por una serie de modelos que incorporaron mayores prestaciones. Ahí es donde muchos que, en principio, se muestran a favor del desarrollo de la industria local, comienzan a verse invadidos por la duda. Es que resulta todo un desafío querer competir con países que abastecen de patentes e innovaciones tecnológicas al mundo entero, y que cuentan con líneas de producción pensadas para fabricar cientos de miles de productos en un solo día. En este sentido, Marcelo San Pedro, presidente de Epson, señaló en una entrevista con iProfesional.com algo que es un secreto a voces en la industria, si bien pocos se animan a decir: "Por un tema de escala es imposible competir con la producción del sudeste asiático. Ni siquiera Japón ha podido, con toda su capacidad tecnológica y robótica". "Traer cuatro piezas y poner tres tornillos no es ´fabricación nacional´", recalcó el CEO de la firma. Lo cierto es que el Gobierno decidió, hace tiempo, cerrar las puertas a las marcas y modelos que se exhiben en otras capitales del mundo para que, en cambio, los argentinos compren equipos locales. Positivo BGH, Admiral, Philco o Ken Brown, son las etiquetas que hoy concentran casi toda la oferta de notebook y netbook. Cada una de las firmas que las ensamblan produce, a su vez, un número muy limitado de modelos, lo que hace que los argentinos dispongan de poca variedad a precios más caros (ver detalles en nota:). Tecnología "atrasada" Precios de hasta el doble en comparación con los que se exhiben en otros países y reducida oferta de marcas y modelos describen el panorama de hoy día. A esto se suma otro dato llamativo. Es sabido que el recambio tecnológico, que cada vez se acelera más, derrumba los precios de los modelos que van quedando viejos tras la irrupción de los nuevos. Lo normal es que al año de ser lanzados ya cuesten entre un 30% y 50% menos. Eso no ocurre en el país. La falta de variedad y una "rueda poco aceitada" en cuanto a rotación de productos hace que los valores se mantengan. Al mantenerse, ocurre lo previsible: los modelos "atrasados" en Argentina resultan ser sustancialmente más caros que los equipos "nuevos" que irrumpen en el mundo, claro está, sustentados en mayores prestaciones. "La decisión del Gobierno de frenar la importación dio paso a lo que se dijo mil veces: una oferta chica de marcas poco conocidas globalmente y alejadas de lo que se ofrece en el mundo. Encima caras, al no haber competencia", asegura a iProfesional.com un reconocido analista del sector tecnológico. "Otro aspecto a considerar es que las cadenas desarrollaron sus propios modelos, básicamente para el mercado interno. Entonces, centran sus esfuerzos en vender lo que ellos desarrollan", agrega. Pero más allá del faltante y la estrategia de cada retail, lo que despierta polémica es la antigüedad de la tecnología que se ofrece, por la que debe pagarse más. "Si uno repasa lo que muestran cadenas como Frávega o Garbarino encuentra, por ejemplo, equipos con procesadores Pentium o Atom siendo que en el exterior ya van dos generaciones adelantados", detalló a iProfesional.com el titular de Green Computers, un punto de venta y asesoramiento técnico de Caballito. Y agrega: "Mientras que en Estados Unidos comprás una portátil con procesador i5 o i7, acá ‘renegás' con un Pentium o un i3. Y el equipo de acá es más caro". "¿Cuánto hace que una marca de vanguardia internacional no comunica el lanzamiento de una novedad, tal como se ve en otras ciudades? Los únicos anuncios el último año han sido de firmas instaladas en el sur. Y de modelos que sólo se ofrecen en Argentina. Fuera de eso, ningún gigante tecnológico retomó su antiguo ritmo de lanzamientos a nivel local", añade. La "novedad" del modelo viejo En un intensivo trabajo de relevamiento, este medio indagó sobre las características de los pocos modelos que hoy por hoy componen la oferta argentina. En esa dirección, este medio dio en Frávega con un equipo portátil de Lenovo (G470), dotado con un procesador Intel i3 (que ya no se usa más en el mundo) y con 4GB de memoria RAM y un disco rígido de 500 GB. Se comercializa a un valor de 4.700 pesos. El aviso: Para esta "oferta", iProfesional.com rastreó la fecha de lanzamiento de esta tecnología. Y encontró que la presentación oficial tuvo lugar hace un año y tres meses, en marzo de 2011. El precio al cual fuera presentado el equipo a nivel global fue de $3.363, es decir, un 40% menos que el que se observa hoy en día. Es decir, lejos de abaratarse, aumentó. Otro ejemplo que ilustra esta diferencia de años y precios con los mercados que reciben las últimas novedades se encuentra por el lado de Sony. Esta firma, en las distintas capitales en las que está presente suele proponer a los interesados un catálogo de al menos veinte modelos de equipos notebook y netbook. Frávega sólo puede promocionar una única notebook Sony Vaio, en su versión EH30. El producto en cuestión, dotado con procesador i3, 4GB de memoria RAM, pantalla de 15.5 pulgadas, y disco rígido de 640 GB se comercializa a 6.300 pesos. Este medio comprobó que el equipo en cuestión arribó al mercado mundial en junio de 2011 a poco más de la mitad de ese valor (llevado a moneda local). En el caso de Garbarino, iProfesional.com dio con un modelo Samsung (RV-420) ensamblado en Tierra del Fuego. Es decir, con una configuración de hardware diferente a la ofrecida globalmente. Dotada con pantalla de 14 pulgadas, procesador i3, resolución gráfica (NVIDIA GeForce), y 3 GB de memoria RAM, se comercializa a 4.500 pesos. Fue presentada al mundo, hace un año, en junio de 2011, la serie RV-420 a $2.235. De nuevo, en este caso, ningún recambio se dio desde aquél entonces. En Compumundo también se encuentran "curiosidades". La notebook Asus K53E en la Argentina se vende con un procesador que ya no se usa más en el mundo (Pentium B950) comparado con el incluido en las versiones que vieron la luz en las góndolas europeas y estadounidenses (Core i5). Pero, además de esta diferencia de hardware, lo que vuelve a sorprender es el precio del equipo. En Europa fue presentado hace un año (julio 2011) a un precio que llevado a moneda nacional era de $2.700. Al igual que en los otros casos citados, la lógica indica que debería haber bajado de valor. Pero no fue así. Lo cierto es que hasta hace un mes costaba un 40% más ($3.800). La "oferta": Pagar más por menos Pero los precios tan elevados que se pagan en Argentina -que para revertir esta realidad deberá pelearle nada menos que a la escala que ofrecen otros países a nivel global- toma mayor dimensión si se amplía un poco la mirada. Por ejemplo, si se compara con lo que ofrecen portales de compra como Best Buy, que publican minuto a minuto lo último en lanzamientos en el primer mundo. En ese sentido, iProfesional.com dio con equipos como la Samsung NP (550P5C) que incorpora procesadores como el nuevo Core i7 de tercera generación, memoria RAM de 8 GB, y 750 GB de disco rígido. ¿El precio? con impuestos incluidos resulta ser de casi 4.300 pesos. Es decir, el equipo dispone de mayores prestaciones y es más económico: También es posible ubicar un dispositivo Toshiba (P755-S5120), que incluye el procesador Core i7 pero de segunda generación, 8 GB de RAM, disco de 750 GB, y pantalla de 15,6 pulgadas. El valor de venta, con impuestos: poco más de 3.200 pesos. La propuesta: Un escenario previsible Al momento de analizar estas diferencias, analistas como Enrique Carrier, director de Carrier & Asociados, apelan a una expresión ya común entre los expertos: "Es lo que se veía venir". "No tiene que ser una sorpresa. En la Argentina ya vivimos algo así hace unas décadas y pasó exactamente lo mismo. Tenés poca variedad, te vas alejando del mundo y los valores suben", señala el experto. Al igual que el presidente de Epson deja abierto un par de interrogantes: "¿Cómo va a hacer un fabricante local para competir en base a producir en escala con firmas que están presentes en todo el mundo?. En consecuencia, ¿cómo va a poder bajar los precios?". El analista asegura a este medio que "lo que se visualiza, más allá del faltante, es la comodidad para los que producen acá. Les cerraron el mercado para ellos, les entregaron beneficios impositivos. Pero claro, luego entraron en juego otras variables que impiden que los nuevos productos que se hacen en Tierra del Fuego sean más baratos". También hace referencia a lo insólito que resulta haber elegido como polo tecnológico justamente a la provincia más alejada de los centro de consumo, lo que implica trasladar todo a esa isla para luego volverlo a transportar. Este aspecto cobra relevancia habida cuenta de que, tal como diera cuenta iProfesional.com, trasladar mercadería desde el interior del país a Buenos Aires resulta más caro que hacerlo desde el puerto de Shangai, en China (ver nota: ). "Lo que sucedió es que aumentaron mucho los costos de fletes como así también la mano de obra. Encima, se concentra la fabricación en el extremo más austral del país. Deben pagarse altos salarios para que la gente elija ese destino para trabajar y la escala es muy baja comparada con la de otros países. Todo esto hace que la tecnología no pueda ser barata", afirma Carrier. Y sostiene que los resultados que se ven no son más que los buscados por los intereses nacionales del sector tecnológico. "No había intenciones de hacer una industria competitiva, si no todo lo contrario, más bien cerrada. Y es lo que se logró. A partir de ello y con las medidas implementadas no se hizo otra cosa que alimentar el mercado ´microimportador´", argumenta. Y concluye: "Ahora es cada vez más común ver a los argentinos volviendo al país con una iPad, una notebook o un smartphone. Escenarios como el actual no harán más que consolidar todavía más este tipo de prácticas". El tiempo dirá si el actual escenario, signado por la poca oferta, elevados valores y equipamiento "atrasado" es temporal y si luego mutará a otro que muestre a una industria floreciente y capaz de competir en el mundo. Por ahora y hasta que ello ocurra -si alguna vez sucede- habrá que resignarse a pagar de más por muchos equipos que ya dejaron de ofrecerse en el mundo. Si quieren algo mas de info sobre la industria argentina les dejo el siguente link. Y el cerrojo paypal Argentina.

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