Number_Two
Usuario (Argentina)

Una vez que veas los números que se generan automáticamente en este post, pronto te darás cuenta de que todos tenemos edades diferentes en diferentes planetas. Esto nos lleva a la cuestión de cómo definir los intervalos de tiempo que medimos. ¿Qué es un día o qué es un año? La tierra, como todos sabemos, está en constante movimiento. En realidad, son varios movimientos diferentes, todos a la vez. Sin embargo, hay dos principales y concretos que nos interesan: rotación y traslación. La rotación de la tierra es la hace girar el planeta alrededor de sí mismo, es decir, en torno a su propio eje, como un trompo. Este movimiento ocurre en sentido anti-horario, de oeste a este, y dura aproximadamente 24 horas. Gracias a este movimiento, luz del sol gradualmente ilumina diferentes áreas del mundo, lo que resulta en una sucesión de días y noches en diferentes puntos de la superficie terrestre. Mientras que el movimiento de traslación es el que lleva a la Tierra alrededor del Sol junto con los otros planetas del Sistema Solar. En este movimiento la tierra recorre un camino -también conocido como órbita-, que tiene la forma de una elipse, viajando a una velocidad media de unos 107,000 km por hora, y el tiempo requerido para completar una vuelta completa es de 365 días, 5 horas y 48 minutos, o un año. Todos aprendimos en la escuela que los planetas se mueven a diferentes velocidades alrededor del sol. Mientras que la Tierra tarda 365 días para hacer un circuito, el planeta más cercano, Mercurio tarda sólo 88 días. El pobre, lejano y gélido Plutón tarda 248 años en completar su deslumbrante traslación. A continuación se muestra una tabla con los índices de rotación y tasas de traslación de todos los planetas. Para conocer tú edad en otros planetas, simplemente introduce la fecha de tu nacimiento (Ten en cuenta que debes introducir el año como un número de 4 dígitos) Y haz clic en el botón Calcular. Su edad en días y años aparece automáticamente, así como la fecha de su próximo cumpleaños: CLICK AQUÍ
No hay nada más romántico para un amante del Dark Metal que recordar su aniversario con una rosa negra, una flor que ha obsesionado a escritores y alquimistas desde hace siglos y que es el paradigma de la oscuridad o de las ciencias ocultas. El color de estas flores normalmente sólo pueden lograrse mediante la cuidada hibridación de dos variedades de rosas muy oscuras (rojas con violetas) o, directamente, mediante el falaz tintado que algunos viveros realizan para venderlas por un Potosí a los amantes de los desconocido. Pero las rosas negras sí existen en la naturaleza, aunque sean tan extrañas que únicamente se desarrollan en un lugar de manera natural. Estas rosas, que aparecen perfectamente negras a simple vista, sólo crecen en pequeñas cantidades en la pequeña aldea de Halfeti, en el sur de Turquía. Las condiciones únicas del suelo y los niveles de pH de las aguas subterráneas en la zona – que se filtran desde el río Éufrates – permiten que el color rojo carmesí de la rosa se convierta en negro. Pero existe un hecho extremadamente raro que hace que la rosa de Halfeti sea aún más valiosa, pues sólo aparecen negras en los meses de verano. En otras temporadas, crecen con un rojo pronunciado y muy oscuro. Esta variedad de rosa, altamente pigmentada para que parezca negra, se produce básicamente por la densidad del suelo y la combinación de las antocianinas, unos pigmentos hidrosolubles. El suelo tiene un impacto enorme en esta clase de pigmento ya que es muy sensible al pH. De hecho, las antocianinas son las responsables del color oscuro de las moras, frambuesas y los arándanos. Los turcos, por su parte, parecen tener una especie de relación de amor-odio con estas rosas negras, ya que, aunque es un fenómeno único en el mundo en el entorno natural, la rosa negra para ellos simboliza la muerte y la llegada de malas noticias. Y los turcos son muy supersticiosos para estas cosas. Así que, a pesar de la extrema rareza de la flor, no es posible recomendar la compra de una rosa negra para una novia turca, a menos que ella sea amante del metal o quieras que piense que planeas su asesinato a base de un poco de magia negra.
El sitio de búsquedas de Google está tan presente en nuestras vidas que no podemos ni imaginar cómo sería el Internet sin él. Según las estadísticas de la compañía, unos 300 millones de personas utilizan la herramienta a diario. En 2012, se realizaron un promedio de 3.2 mil millones de búsquedas al día. En total, 1.2 billones de búsquedas realizadas el año pasado (zeitgeist 2012). A pesar de su enorme fama, todavía hay mucho por descubrir en Google. Echa un vistazo a 11 trucos y herramientas para facilitar tus búsquedas en el sitio: 10. Calculadora. Aunque aún le falta mucho para ser tan especializada como la de Wolfram Alpha, la calculadora de Google es mucho más poderosa de lo que imaginas. Además de resolver operaciones matemáticas básicas (como 5+6 o 3*2), también es capaz de hacer cálculos logarítmicos, sabe cómo utilizar constantes (como “e”, el número de Euler, y el clásico “pi”), así como desarrollar funciones seno y coseno. Google también puede traducir números en código binario – prueba escribir “10 * 100 in binary” (debe estar en Inglés), verás el resultado “0b1111101000“. Al hacer clic en “Más información”, la ayuda Google explica todo lo que debes saber sobre la calculadora. 9. Investigación en un sitio específico. Utilizando la palabra clave “site:” antes de lo que deseas buscar, haces que Google sólo devuelva los resultados encontrados en este sitio en particular. Por ejemplo, si buscas “site:taringa.net herni“, sólo recibirás resultados que fueron publicadas en el sitio. 8. Conversiones de unidades o monedas. Esto es muy simple. Las conversiones de moneda y de unidades son hechas automáticamente por Google, sólo tienes que escribir lo que estás buscando. Puedes, por ejemplo, escribir “1 USD a ARS”, “100 C a F” o “20 pulgadas a cm”. Tienes la opción de escribir las unidades en su totalidad, como Pesos argentinos y Celsius, o simplemente sus iniciales, tales como ARS y C, ya que la herramienta les reconoce. El resultado de la búsqueda es instantáneo, sin necesidad de introducir ningún tipo de conversión o incluso utilizar la calculadora del sitio. 7. Huso Horario. Otra herramienta muy simple y práctica. Busca por “hora en” seguido del nombre de la localidad, la ciudad o el país que necesitas, además de saber la hora local te mostrara el huso horario en que se encuentra. Checar que hora es en Roma nunca ha sido tan fácil. 6. Buscar un tipo de archivo específico. Si sabes específicamente que estás buscando un archivo PDF o Word, puedes buscar directamente estos tipos específicos de archivos, basta con escribir “filetype:pdf” o “filetype:doc” . Ejemplo: “Cambio climatico filetype:pdf” sólo mostrara resultados para archivos pdf que contengan información sobre el cambio climático, funciona perfecto con los MP3. 5. El Clima. Otra herramienta muy útil que nos puede ahorrar unos cuantos minutos. Introduce la expresión “clima”, seguida de la ciudad sobre la que deseas conocer el pronóstico del tiempo y Google te traerá la temperatura actual en el lugar, además de la previsión meteorológica para los próximos días. El sitio también incluye en el paquete de las posibilidades de lluvia en el tiempo, nivel de humedad, velocidad del viento y pronóstico de temperatura para las próximas horas. Toda la información es proporcionada por el sitio web Weather Channel (El Canal del Tiempo). ¿Quieres comprobar a cuántos grados se encuentra Tangamandapio en estos momentos? Fácil. 4. Exclusión de términos de búsqueda. Cuando escribes un término de búsqueda que tiene un segundo significado o una estrecha relación con otra cosa que no te interesa en ese momento, puede ser difícil encontrar los resultados deseados. Hay una manera de evitar este problema: eliminar los resultados irrelevantes con el signo menos (“-”). Si, por casualidad, estás buscando comprar un telefono celular y quieres eliminar todos los resultados que apunta a Nokia, simplemente escribe “celulares -Nokia” y aparece una variedad de resultados totalmente filtrados. 3. Indicadores Sociales. Para verificar datos que apuntan a indicadores sociales de la región, como el número de habitantes, la esperanza de vida o el desempleo, también se puede invocar directamente a Google. De hecho, no se requiere de ningún truco: simplemente escribe el indicador que buscas, seguido del lugar (“esperanza de vida en Argentina”). El resultado de la búsqueda aparecerá en forma de gráfica, comparando el lugar con países relacionados o vecinos a lo largo del tiempo. Al ir deslizando el cursor sobre el gráfico, Google dará el número exacto del índice requerido en un año determinado. También puedes hacer clic en “Explorar Más” en la parte inferior izquierda de la tabla y una nueva página se abrirá con todas las posibilidades de la investigación sobre los índices sociales de Google, desde el porcentaje de escaños ocupados por mujeres en el parlamento nacional, hasta la emisión de CO2 a la atmósfera por habitante. 2. Definición de las palabras. Además de todos los otros servicios que figuran aquí, Google también tiene una función de diccionario. El sitio te permite escribir la palabra “definir” (en Inglés “set”) y luego el término que deseas buscar. Así que si todavía estás buscado una mejor definición de “amor”, ahora sabes que Google es un lugar más donde mirar. 1. “Barrel Roll” (para cuando estés re loco) Y para finalizar la lista, tal vez el truco más inútil (pero sin duda el más divertido) relacionado con la barra de búsqueda de Google. Sólo tienes que escribir “do a barrel roll” y ver cómo sucede la magia. No queremos echar a perder aquí el momento, pero ten cuidado: en exceso, puede causar un poco de mareos.
Si alguien busca información de acontecimientos históricos acaecidos en octubre de 1582, puede sorprenderse al encontrar que los días comprendidos entre el 5 y el 14, ambos inclusives, no existen; al jueves 4 de octubre le sucedió el viernes 15 de octubre, perdiéndose 10 días entre medias. El porqué de este hecho tiene su explicación en la instauración de un calendario nuevo, vigente hasta nuestros días y denominado gregoriano (en honor a su promotor, el papa Gregorio XIII), que sustituyó al anterior e imperfecto calendario juliano instaurado en el 45 a. C. (denominado así por Julio Cesar, que gobernaba Roma por entonces). Aparentemente, ambos calendarios son idénticos puesto que utilizan como medida base el año trópico; un año trópico es el tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos de la Tierra por el mismo equinoccio o el mismo solsticio. Consta de aproximadamente 365,24219 días (esto es, 365 días, 5 horas, 48 minutos y unos 45 segundos). El problema del calendario juliano es que esta cifra fue redondeada a 365,25 días; se optó por hacer que un año de cada cuatro tuviese 366 días (año bisiesto), pero se producía una ligera pérdida de unos segundos cada año, de manera que poco a poco el año juliano empezó a desfasarse con el año trópico. En el año 325, en el concilio de Nicea, se había determinado que se conmemorase la Pascua el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera. Aquel año 325 el equinoccio había sido el día 21 de marzo, pero por culpa de la inexactitud del calendario juliano, para 1582 el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se había producido en 11 de marzo. El papa Gregorio XIII designó una comisión de sabios dirigidos por los jesuitas Cristobal Clavio y Luis Lilio, célebre este último como astrónomo y matemático; el nuevo calendario estableció con mayor precisión la duración del año trópico y se idearon una serie de sistemas para evitar nuevos desfases; se siguieron considerando años de 366 días cada 4 años, pero sin contar como bisiestos los años seculares (aquellos que terminan en doble 0) excepto cuando las dos primeras cifras son múltiplos de 4. De esta manera, se redujo el error del calendario juliano (1 días cada 128 años) a tan solo 1 día cada 3226 años. Y con los 10 días de desfase, se optó simplemente por borrarlos del mapa buscando la mejor fecha posible, así que aquel año de 1582, octubre perdió 10 días.
Los primitivos dueños de la tierra venían resistiendo la conquista del blanco desde la llegada de Solís, en 1516. Don Pedro de Mendoza debió abandonar Buenos Aires en 1536 por la hostilidad de los pampas. Sólo a partir de la creación del virreinato y la consecuente presencia de un poder político y militar fuerte, fue posible establecer una línea de fronteras con el indio medianamente alejada de los centros urbanos. Rosas, haciéndose eco de las demandas de sus colegas estancieros sobre los constantes robos de ganado por parte de los indios, encabezó la primera “conquista al desierto”. Campaña de Rosas Entre 1833 y 1834, al concluir su primera gobernación, Juan Manuel de Rosas, emprendió la primera campaña financiada por la provincia y los estancieros bonaerenses preocupados por la amenaza indígena sobre sus propiedades. La Conquista del Desierto, cuadro de Juan Manuel Blanes. La expedición contó con el apoyo de las provincias de Córdoba, San Luis, San Juan y Mendoza. Rosas combinó la conciliación con la represión. Pactó con los pampas y se enfrentó con los ranqueles y la Confederación liderada por Juan Manuel Calfucurá. Según un informe que Rosas presentó al gobierno de Buenos Aires a poco de comenzar la conquista, el saldo fue de 3.200 indios muertos, 1.200 prisioneros y se rescataron 1.000 cautivos blancos. Hasta la caída de Rosas se vivió en una relativa tranquilidad en las fronteras con el indio, pero a partir de 1853 reaparecieron los malones. En marzo de 1855, el gobierno de la provincia envió una expedición militar hacia la zona de Azul al mando del coronel Bartolomé Mitre. Mientras acampaba en Sierra Chica, la división fue cercada y diezmada por los lanceros del cacique Calfucurá. Calfucurá Cacique Namuncurá Calfucurá era el jefe indígena más importante. Había nacido en Lloma (araucania chilena) en 1785. En 1835 logró imponerse sobre los araucanos de Masallé (La Pampa) y se proclamó "cacique general de las pampas". El cacique araucano sometió a todas las tribus del Sur. Calfucurá, dotado de una gran inteligencia y una notable capacidad de organización, organizó en 1855 la "Gran Confederación de las Salinas Grandes", en la que confluyeron las tribus pampas, ranqueles y araucanas. Mantendrá en vilo a los sucesivos gobiernos hasta ser derrotado en marzo de 1872 en San Carlos, partido de Bolívar. Calfucurá murió un año más tarde con casi cien años en la isla de Chiloé. Tomará el mando su hijo, Namuncurá, quien secundado por sus bravos guerreros, Cachul, Catriel, Caupán y Cañumil, se dispuso a cumplir el mandato de defender sus tierras, pero no tendrá la tenacidad de su padre. La consolidación del Estado Nacional hacía necesaria la clara delimitación de sus fronteras con los países vecinos. En este contexto, se hacía imprescindible la ocupación del espacio patagónico reclamado por Chile durante décadas. Sólo la pacificación interior impuesta por el Estado nacional unificado a partir de 1862, permitió a fines de la década del 1870, concretar estos objetivos con el triunfo definitivo sobre el indio. El gobierno de Avellaneda, a través del ministro de Guerra, Adolfo Alsina impulsó una campaña para extender la línea de frontera hacia el Sur de la Provincia de Buenos Aires. Hombres trabajando en la zanja Alsina Zanja Alsina El plan de Alsina era levantar poblados y fortines, tender líneas telegráficas y cavar un gran foso, conocido como la "zanja de Alsina", con el fin de evitar que los indios se llevaran consigo el ganado capturado. Zanja Alsina Antes de poder concretar del todo su proyecto, Alsina murió y fue reemplazado por el joven general Julio A. Roca. La política desarrollada por Alsina había permitido ganar unos 56 mil kilómetros cuadrados, extender la red telegráfica, la fundación de cinco pueblos y la apertura de caminos. El nuevo ministro de Guerra aplicará un plan de aniquilamiento de las comunidades indígenas a través de una guerra ofensiva y sistemática. El propio Roca había definido con sus palabras la relación de fuerzas: "Tenemos seis mil soldados armados con los últimos inventos modernos de la guerra, para oponerlos a dos mil indios que no tienen otra defensa que la dispersión ni otras armas que la lanza primitiva". Los teóricos de la modernización del país proponían poblar el "desierto" que se suponía deshabitado. No eran numerosos los habitantes, pero había habitantes previos a esta postulación. Estos habitantes eran los indígenas. Un testigo de la época, el Ingeniero Trevelot, opinaba: “Los indígenas han probado ser susceptibles de docilidad y disciplina. En lugar de masacrarlos para castigarlos sería mejor aprovechar esta cualidad actualmente enojosa. Se llegará a ello sin dificultades cuando se haga desaparecer ese ser moral que se llama tribu. Es un haz bien ligado y poco manejable. Rompiendo violentamente los lazos que estrechan los miembros unos con otros, separándolos de sus jefes, sólo se tendrá que tratar con individuos aislados, disgregados, sobre los cuales se podrá concretar la acción. Se sigue después de una razzia como la que nos ocupa, una costumbre cruel: los niños de corta edad, si los padres han desaparecido, se entregan a diestra y siniestra. Las familias distinguidas de Buenos Aires buscan celosamente estos jóvenes esclavos para llamar las cosas por su nombre". Avance de las fronteras interiores del territorio argentino entre 1875 (la zanja de Alsina) y 1884 (fin de las Campañas del Desierto). El plan de Roca se realizaría en dos etapas: una ofensiva general sobre el territorio comprendido entre el Sur de la Provincia de Buenos Aires y el Río Negro y una marcha coordinada de varias divisiones para confluir en las cercanías de la actual ciudad de Bariloche. En julio de 1878, el plan estaba en marcha y el ejército de Roca lograba sus primeros triunfos capturando prisioneros y rescatando cautivos. El 14 de agosto de 1878, el presidente Avellaneda envió al Congreso un proyecto para poner en ejecución la Ley del 23 de agosto de 1867 que ordenaba la ocupación del Río Negro, como frontera de la república sobre los indios pampas. El Congreso sancionó en octubre una nueva ley autorizando una inversión de 1.600.000 pesos para sufragar los gastos de la conquista. Con la financiación aprobada, Roca estuvo en condiciones de preparar sus fuerzas para lanzar la ofensiva final. La expedición partió entre marzo y abril de 1879. Los seis mil soldados fueron distribuidos en cuatro divisiones que partieron de distintos puntos para rastrillar la pampa. Dos de las columnas estarían bajo las órdenes del propio Roca y del coronel Napoleón Uriburu, que atacarían desde la cordillera para converger en Choele Choel. Las columnas centrales, al mando de los coroneles Nicolás Levalle y Eduardo Racedo, entrarían por la pampa central y ocuparían la zona de Trarú Lauquen y Poitahue. Todo salió según el plan con el acompañamiento de la armada que con el buque El Triunfo, a las órdenes de Martín Guerrico, navegó por el Río Negro. El 25 de mayo de 1879 se celebró en la margen izquierda del Río Negro y desde allí se preparó el último tramo de la conquista. El 11 de junio las tropas de Roca llegaron a la confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Pocos días después, el ministro debió regresar a Buenos Aires para garantizar el abastecimiento de sus tropas y para estar presente en el lanzamiento de su candidatura a presidente de la República por el Partido Autonomista Nacional. Lo reemplazaron en el mando los generales Conrado Villegas y Lorenzo Vintter, quienes arrinconaron a los aborígenes neuquinos y rionegrinos en los contrafuertes de los Andes y lograron su rendición definitiva en 1885. Prisioneros de la "conquista del desierto" El saldo fue el de miles de indios muertos, catorce mil reducidos a la servidumbre, y la ocupación de quince mil leguas cuadradas, que se destinarían, teóricamente, a la agricultura y la ganadería. Las enfermedades contraídas por el contacto con los blancos, la pobreza y el hambre aceleraron la mortandad de los indígenas patagónicos sobrevivientes. El padre salesiano Alberto Agostini brindaba este panorama: "El principal agente de la rápida extinción fue la persecución despiadada y sin tregua que les hicieron los estancieros, por medio de peones ovejeros quienes, estimulados y pagados por los patrones, los cazaban sin misericordia a tiros de winchester o los envenenaban con estricnina, para que sus mandantes se quedaran con los campos primeramente ocupados por los aborígenes. Se llegó a pagar una libra esterlina por par de oreja de indios. Al aparecer con vida algunos desorejados, se cambió la oferta: una libra por par de testículos". El general Victorica no andaba con rodeos al explicar los objetivos de la conquista: "Privados del recurso de la pesca por la ocupación de los ríos, dificultada la caza de la forma en que lo hacen, que denuncia a la fuerza su presencia, sus miembros dispersos se apresuraron a acogerse a la benevolencia de las autoridades, acudiendo a las reducciones o a los obrajes donde ya existen muchos de ellos disfrutando de los beneficios de la civilización. No dudo que estas tribus proporcionarán brazos baratos a la industria azucarera y a los obrajes de madera, como lo hacen algunos de ellos en las haciendas de Salta y Jujuy". El éxito obtenido en la llamada “conquista del desierto” prestigió frente a la clase dirigente la figura de Roca y lo llevó a la presidencia de la república. Para el estado nacional, significó la apropiación de millones de hectáreas. Estas tierras fiscales que, según se había establecido en la Ley de Inmigración, serían destinadas al establecimiento de colonos y pequeños propietarios llegados de Europa, fueron distribuidas entre una minoría de familias vinculadas al poder, que pagaron por ellas sumas irrisorias. (Lean estos nombres)Algunos ya eran grandes terratenientes, otros comenzaron a serlo e inauguraron su carrera de ricos y famosos. Los Pereyra Iraola, los Álzaga Unzué, los Luro, los Anchorena, los Martínez de Hoz, los Menéndez, ya tenían algo más que dónde caerse muertos. Algunos de ellos se dedicarán a la explotación ovina poblando el desierto con ovejas; otros dejarán centenares de miles de hectáreas sin explotar y sin poblar, especulando con la suba del precio de la tierra. Aún hoy, el territorio de Santa Cruz tiene un porcentaje de medio habitante por kilómetro cuadrado. Roca había dicho: "Sellaremos con sangre y fundiremos con el sable, de una vez y para siempre, esta nacionalidad argentina, que tiene que formarse, como las pirámides de Egipto, y el poder de los imperios, a costa de sangre y el sudor de muchas generaciones". Por Felipe Pigna

