Orrosco
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Registrate y eliminá la publicidad! Cuánto declaran y cómo viven los funcionarios de la administración K El 80 o 90% siempre trabajó en el Estado. Otros tenían estudios de abogados o fundaron alguna empresa. Las declaraciones juradas de Néstor, Cristina, De Vido, Jaime, Aníbal, Moreno, Cobos, Albistur y siguen las firmas. Jorge Lanata. El 80 o 90% han sido siempre funcionarios públicos. Otros han sido, claro, abogados con pequeños estudios antes de entrar a la función que se convirtieron luego en grandes estudios al salir. Cinco o seis han fundado alguna empresa: en general se trata de consultoras o de empresas sin personal que adquieren valor según los clientes con los que cuenten, empresas con “cuentas”. Muchas de esas empresas han sido y son proveedoras del Estado. La mayor de las fortunas registrada en blanco, la del presidente Kirchner, unos seis millones de dólares, proviene de “ladrillos”, la típica inversión del inmigrante que busca una renta segura. La información que sigue no es secreta: son sus propias declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción y comparadas, año por año, desde 2003 hasta el corriente. Muchas declaraciones “no cierran”. Algunos se han empobrecido y otros cuadruplicaron su capital; la mayoría alquila y dedica a ese gasto el 95% de sus ingresos. Todos deben tener serios problemas a la hora de pagar las expensas. Ellos declaran bajo juramento que todo lo que sigue es cierto. TE LO JURO POR DE VIDO (JAIME, MORENO Y LÓPEZ, LOS CHICOS DE PLANIFICACIÓN Y PEAJES). Julio De Vido tiene un patrimonio neto de $1.435.089. En 2003 era de $954.654. Julio es casi un militante del realismo socialista: tiene una camioneta Lada Niva de 2000 y el 41,6% de un departamento de 56 metros en Palermo, cuyo valor fiscal es de $14.182 (así contado debe tener un incinerador, kitchenette y baño compartido). Y declara, a la vez, el 8,38% de otro departamentito de 56 metros que vale $2.978 y al que entra ocasionalmente para ocupar, por un rato, el balcón. Su mujer, Alessandra “Lali” Minicelli, que fue hasta el año pasado esposa y síndica, tiene una Toyota Hilux de $90 mil y la mitad de un local en Río Gallegos por valor de $15.000. Julio tiene, más que nada, mucho ahorro: $607.937 que, sumado al de Lali, completa $976.980. Cualquiera pensaría, con ese cash acumulado, en comprarse aunque sea el 4,35% de otro departamentito de 30 metros, pero no, Julio cree en el sistema bancario y prefiere tener cash a mano por cualquier inconveniente. Al salir de la función pública, Lali Minicelli (cuñada, ya que estamos, de Celina “Caño” Rucci) fundó la firma Fonres S.A. junto a la novia boxeadora del secretario de Comercio Moreno, Marta Amelia Cascales. ¿Fonres tiene un gimnasio, sparrings, varias lonas? No. Se dedica al servicio de consultoría y al “ejercicio de la actividad de fiduciario financiero”. Lali, hay que decirlo, es emprendedora: uno la ve así, modosita, con su localcito en Río Gallegos, pero compró el año pasado un inmueble de $1.204.600 en el Club de Chacras de Puerto Panal, en Zárate, donde van a descansar las abejitas trabajadoras. Y dijimos emprendedora porque, obviamente, Lali no tenía el dinero para comprar el panalcito, pero le pidió u$s290.000 a Francisco Blas Battle, que figura en el directorio de varias sociedades inmobiliarias (Terrazas de Uriarte, Torre Patricios, Emprendimiento Hotelero S.A). Y Francisco le prestó las trescientas lucas a Lali, que no demostraba ingresos, a “sola firma”. En su declaración jurada, Julio menciona “el campo”, pero olvida incorporar una casona color terracota de 300 metros cuadrados (cabeza de novia…). Según afirmaron a este diario fuentes del mercado inmobiliario que operan en ese country, la propiedad de De Vido vale más de u$s750.000. Sobre los ingresos de Minicelli parece descansar, también, una confusión: declaró $131.317 por su cargo en la SIGEN y $132.295 como abogada, pero Lali figura en la AFIP inscripta como trabajadora autónoma categoría III. Según el decreto 1866/2006 esa categoría comprende a quienes tengan ingresos anuales de u$s15.000 o inferiores. Pero el verdadero drama de los De Vido aparece ahora: se gastan todo el sueldo en alquiler. El ministro vive en el piso 10 de un edificio en Libertador 2277, casi Coronel Díaz. Un alquiler allí oscila en los u$s3.000, y considerando que el año pasado cobró $122.046, Julio debe estar debiendo las expensas del piso de 320 metros con dos cocheras, living comedor, cocina, cuatro dormitorios, cuatro baños, dos balcones y dos dependencias de servicio. Sus hijos son grandes emprendedores en la actividad privada: Facundo, de 34, trabajó tres meses en la Jefatura de Gabinete, y su hermano Santiago hizo lo propio en el Banco del Suquía, y crearon el año pasado Petrotrans S.R.L. dedicada a “la compra, venta, permutas, alquiler de autos, motos, camionetas, tractores y rodados en general”. Facundo también preside Kostix Comunicaciones, dedicada a la telefonía, Coral Art, de “explotación comercial de acuarios”, y D&S que ofrece “servicios relacionados con la construcción”. Santiago de Vido es también gerente de Cerro Motos, fabricante, importadora y distribuidora de motos, creada hace un año y medio, con sede en Córdoba y oficina en China. Ricardo Jaime es otro que pierde el sueño por las motos. De otro modo resulta inexplicable que se haya empobrecido con la función pública, como lo declara, y mantenga la propiedad de una moto BMW R1200T que cuesta $70.000. En 2003, cuando Jaime asumió el cargo, su patrimonio neto era de $248.700, hoy es de $158.501. El caso amerita un capítulo de X Files: no sólo tiene menos dinero sino que las tres propiedades que declaraba en 2003 cada vez valen menos (pasaron de $250.000 a $131.234). Y lo peor fue su casa en Córdoba: redujo el valor de $150.000 a $56.595. Jaime está en la lona: tiene 160 pesos de ahorros. Jaime, sin embargo, le pone buena cara a la adversidad: vive en Libertador 650, esquina Cerrito, piso 12, donde debería pagar entre u$s2.000 y 2.500 de alquiler. Sus expensas están a nombre de un tal Sr. Redondo y en el último mes fueron de $1.552. A Jaime también se le va el sueldo anual en este gasto ($99.836). Mario Guillermo “Poronga” Moreno es uno de los funcionarios K más “pobres”. Declara un patrimonio de $127.469, tiene acciones de Acindar, YPF y Petrobras, una caja de ahorro con 30 mil pesos y una deuda con la AFIP por $3.145. Tiene una ferretería en San Martín, Distribuidora América, contratista del GCBA durante las gestiones de Ibarra y Telerman: Moreno le facturó al Instituto de la Vivienda, por contratación directa, al menos 300 mil pesos en un año. Moreno en su declaración jurada olvidó consignar la consultora AFFA S.A., creada el 6 de mayo de 2003, dedicada a la dirección y administración de fondos fiduciarios a aplicar en la industria, el agro y la construcción. (“El que sabe, sabe, y el que no, es consultor”, le dijo Poronga a Javier González Fraga en el Congreso, olvidando que él también lo es.) Su socia en la consultora es Liliana Noemí Cháscales, que tiene el mismo apellido y domicilio que Marta Cascales, su sparring. José Francisco López, secretario de Obras Públicas, triplicó su patrimonio en blanco desde 2003: tenía entonces $194.328 y ahora $773.811, y una empresa dedicada al agro. Sus ahorros subieron de “cero” a $308.932, y compró también tres propiedades, con lo que sus bienes inmuebles suman 11, entre Río Gallegos, El Calafate y Tucumán. LOS K, PRIMOS Y HERMANOS. Cuando Néstor asumió en 2003, su patrimonio neto era de $6.732.016, hoy aumentó un 164%, es de $ 17.824.941. La pareja presidencial tiene 41 propiedades: 19 casas, 14 departamentos, seis terrenos y dos locales, la mayoría en Río Gallegos, una casona y tierras en El Calafate y dos pisos en Buenos Aires. Los ingresos del matrimonio fueron, el año pasado, de $7.027.806 (585.650 pesos por mes), compuestos del siguiente modo: - Alquileres: $5.264.105 (se ve que aumentaron un poco, porque por la misma cantidad de propiedades en 2006 recibieron $1.380.448). - Intereses de plazos fijos: $1.171.809 (tienen depósitos en dólares por $13.515.021 que les reportaron un interés del 9% anual. Aquí también tuvieron suerte, ya que en el mercado no conseguirían más de la mitad de esa tasa). - Fideicomiso inmobiliario: $352.000 -Sueldos (de presidente y senadora): $239.892. Junto a su hijo Máximo, líder de La Cámpora, crearon en 2006 la empresa Los Sauces S.A., que construyó Los Sauces, Casa Patagónica en 2.100 metros a un costo de $9.974.346, con cuarenta habitaciones que hoy se rentan a un mínimo de u$s600 la noche o u$s1.150 la Master Suite. Un aviso de Los Sauces aparecido recientemente en la revista Vogue americana lo muestra como parte de “Small Luxury Hotels of the World”. La pareja presidencial posee siete terrenos en El Calafate, comprados a un excelente precio: el último fueron 47.139 metros cuadrados fiscales a 3,20 el metro. El primo Carlos Santiago K, subsecretario de Coordinación de Obra Pública Federal, tenía en 2004 un patrimonio de $4.057.274 y dos años después se ha empobrecido: registra $ 1.846.314. La deuda de la república con esta familia es inestimable: el primo Carlos Santiago tenía $2.061.374 de ahorros en 2004 y sólo le quedan, ahora, 276.494 y moneditas. Carlos Santiago tiene el sesgo familiar inmobiliario: 14 propiedades, y también algunos terrenitos en El Calafate. La Hermana Alicia es casi la Madre Teresa: tiene un patrimonio de $62.744. Vive en Barrio Norte, entre Güemes y Sánchez de Bustamante, y cobra como funcionaria $125.800 anuales. Su caja en el ministerio, por contraste, es una de las más grandes del país: para 2008 tiene asignados 7.569.904.309, casi siete mil seiscientos millones de pesos, más de dos mil millones de dólares. Enrique Pepe Albistur, secretario de Pauta Oficial, tuvo un próspero paso por la función pública. Tiene un patrimonio neto de $10.185.626; compró en agosto del año pasado un galpón de 410 metros en Morón, un departamento de 123 metros en Puerto Madero y un terreno de 1.300 metros en City Bell. Ya tenía entre sus inmuebles tres terrenos y tres casas (una en San Isidro, otra en Cariló y otra en el country Tortugas. Esta última fue comprada a Susana Giménez, tiene 415 metros y pagó $1.530.000 por ella). Tiene, también, varias empresas: Wall Street Vía Pública, el sitio de internet Universitas, Editorial del Norte y publicidad Almural. En su declaración de 2006 aparecieron a nombre de su ahora ex mujer otras firmas familiares: la emisora de radio Onda Norte, la inversora Tapfer y las sociedades inmobiliarias y de hotelería Nava S.A., Biali S.A., Coppa Savio y Cía. y Grupo al Sur. Aníbal Domingo Fernández tiene un patrimonio neto de $979.001. El ministro de Justicia y Seguridad compró el 1 de agosto un Peugeot 307 2.0 por $63.896, y en octubre pasado un VW Vento 2007 que pagó $105.009. Aníbal declara nueve inmuebles junto a un departamento comprado el año pasado en Villa Gesell, de 163 metros. Sus propiedades están en Quilmes: cuatro departamentos, tres casas y dos locales. En 2006 le donó a su hijo una quinta ubicada en Florencio Varela. Alterna su vida cotidiana entre su casa de Quilmes y el sexto piso de Terrazas del Yacht, en el dique 4 de Puerto Madero, que cuesta unos u$s2.000 de alquiler por mes, con piscina, microcine y sauna. LOS NUEVOS: MASSA, FERNÁNDEZ TRES Y CLETO. Carlos Rafael Fernández tiene un patrimonio de $1.139.835 pesos y una curiosidad en su declaración: participa de un fideicomiso agrario. Este miembro de los “piquetes de la abundancia” tiene un Renault Mégane 2005, cuatro casas y un departamento en La Plata. Su desliz campero consiste en ser el propietario de 42.480 acciones del Fideicomiso Oeste Agrario, compradas en octubre pasado. Cleto Cobos tiene un patrimonio de $267.199, un Polo 2003 y un Ford Ka 2002, junto a cuatro propiedades en Mendoza (dos casas, un departamento y un terreno) y 70.000 pesos de ahorro. El sonriente Sergio Massa declara un departamento en el centro de San Isidro, una casa de 700 metros en la isla El Sol de Tigre y el 50% de la empresa de consultoría Multiconsult S.R.L. INVESTIGACION: J L / LUCIANA GEUNA/ JESICA BOSSI fuente: http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=8086
Las entidades del campo Su historia A partir del histórico paro agropecuario transcurrido durante los últimos meses, se ha acuñado en muy reiteradas oportunidades la frase: “Las cuatro entidades”. Aunque, los actores son cinco, pues fueron los autoconvocados, quienes en un primer momento se movilizaron hacia las rutas y llevaron adelante la movilización inédita que ha puesto al campo en la agenda de los medios y en la conciencia de la población. Pero a la hora de negociar con las autoridades nacionales, las cuatro entidades del campo, Sociedad Rural Argentina (SRA), Federación Agraria Argentina (FAA), Confederaciones rurales Argentinas (CRA) y CONINAGRO, la entidad que agrupa a las Cooperativas Agropecuarias, fueron quienes afrontaron las conversaciones con el gobierno. Cada una de ellas representa a un sector diferente y fue creada en circunstancias históricas distintas. Hoy, las cuatro están unidas y gran parte de los autoconvocados se encuentra formando parte de las bases de alguna de estas entidades. Origen de las entidades Es importante repasar la historia del origen de cada una de ellas para comprender porqué se han unido con la fuerza con que lo han hecho en estos momentos a causa de la presión que ejercieron las bases en los piquetes. Además de la importancia política de permanecer unidos en una lucha tan comprometida como la de dar al país una política agropecuaria coherente. Porque lo que se está discutiendo, no es sólo una rebaja en las retenciones a la soja. En la protesta y en las entidades se encuentran representados los tamberos, los ganaderos, los pequeños productores y las economías regionales que aman su actividad y sufren al verla morir. Es necesario reconocer la necesidad de políticas de Estado verdaderamente equitativas en las que se tengan en cuenta a todos los sectores. Sociedad Rural Argentina Al organizar la reseña histórica del origen de cada una de ellas en forma cronológica la primera que aparece en la historia argentina es la Sociedad Rural Argentina (SRA) que se fundó en 1866 aunque ya había intentos de organización desde 1860. En esa época el país se desangraba en la guerra civil entre la confederación y la provincia de Buenos Aires luego de la derrota de Rosas y la sanción de la Constitución Nacional de 1953.Una vez unificado el país fueron presidentes Mitre, Sarmiento y Avellaneda. También durante ese período histórico ocurrieron las campañas al desierto en las que se ampliaron los territorios para la explotación agropecuaria. La principal actividad era la ganadería, los establecimientos eran estancias de grandes extensiones de terreno. Estos grandes productores ganaderos fueron los fundadores de la Sociedad Rural Argentina, cuya finalidad fue la de defender el sector y mejorar la producción. Su primer Presidente fue José Martínez de Hoz. Federación Agraria Argentina A partir de la generación del ochenta se creó la necesidad de poblar las grandes extensiones de tierra y trabajarlas para aumentar la producción agropecuaria y transformar a la Argentina en un país agro-exportador. Para poblar la inmensa nación que nacía, se echó mano a la inmigración europea. Así, la Argentina se transformó en un crisol de culturas y los inmigrantes comenzaron a cultivar las tierras que hasta ese momento estaban sólo dedicadas a la ganadería extensiva. A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, aparece en la actividad agropecuaria una nueva franja social, la de los pequeños productores, arrendatarios o subarrendatarios en su mayoría. En 1912, los colonos cansados por la explotación sufrida y el darse cuenta de que a pesar de haber tenido la mejor cosecha sus manos quedaban vacías por el valor de los arrendamientos, explotaron en un grito que nació en el sur de Santa Fe, en la localidad de Alcorta. Allí se escuchó el famoso “Grito de Alcorta” en el que se declaró la primera huelga agraria argentina. Esos mismos pequeños productores se unieron para formar una institución que los representara y luchara por sus derechos. Así nació la Federación Agraria Argentina (FAA) el 15 de agosto de 1912 que fue logrando leyes que ampararon los derechos e intereses de esta nueva franja social del campo. Confederaciones Rurales Argentinas En esta misma época, en los pueblos distantes del interior se crearon sociedades rurales locales que fueron aglutinando a los productores agropecuarios y cuya intención era promover la agricultura, la ganadería y las industrias afines, además de una acción gremial que los reuniera y defendiera sus intereses. En 1931, a raíz de la gran crisis internacional iniciada con el crack de la bolsa de Wall Street, que repercutió profundamente en la Argentina y que afectó seriamente la colocación de los excedentes agropecuarios, las sociedades rurales locales se reunieron en confederaciones de asociaciones rurales. El 31 de mayo de 1931, las sociedades rurales de Ayacucho, Azul, Balcarce, Bolívar, Benito Juárez, Mar del Plata, Nueve de Julio, Tandil, Trenque Lauquen y Veinticinco de Mayo, constituyeron la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP). En 1943 se fundó Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), una institución de tercer grado en la que se encuentran asociadas todas las confederaciones rurales regionales de la Argentina. En ella se incorporan grandes, medianos y pequeños productores a través de sus sociedades rurales locales. CONINAGRO A fines del siglo XIX y comienzo del XX, a partir del aumento de la producción agropecuaria y de la población rural como producto de la inmigración, por un lado y, de la falta de infraestructura en caminos, almacenamiento, puertos, entre otros, en el país, por otro, apareció el mutualismo europeo como una solución para palear las carencias de infraestructura fundamentales para todo aumento en la producción. Así nacieron en el país una serie de cooperativas. La primera experiencia agropecuaria fue la Cooperativa El Progreso Agrícola de Pigüé en 1898 fundada por un grupo de colonos franceses para enfrentar las pérdidas por granizo. En 1900, se creó la “Agrícola Israelita” en Entre Ríos y en 1904 aparece la primera cooperativa agraria propiamente dicha, la “Liga Agrícola Ganadera” de Junín, al norte de la Provincia de Buenos Aires. Así se fueron concretando nuevas cooperativas: lecheras, frutihortícolas, vitivinícolas, entre otras; que luego se fueron uniendo hasta conformar en 1956 La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), una institución de tercer grado, que convoca a otras de segundo grado y estas a su vez a todas las cooperativas agrícolas del país. Autoconvocados La unión de los productores agropecuarios es posible. A pesar de su idiosincrasia y la distancia física que muchas veces los aísla. Así lo ha demostrado la historia. Cuando necesitó unirse para defender sus derechos, lo hizo. Por ello, es comprensible que este momento histórico haya surgido al grito de “Aquí estamos” “Los productores agropecuarios existimos”, en una forma de aunar voluntades. Y hayan sido los autoconvocados quienes se apoderaron del reclamo. Los productores medianos y pequeños son los que más luchan porque saben que son quienes más pierden con la política agropecuaria actual. Conclusión Como se puede observar en este escueto recorrido histórico por el origen de las entidades que nuclean al campo, todas ellas surgieron en momentos de crisis o para sustituir carencias que el Estado no cubría. Mucho se puede comprender al mirar su ejemplo. El “Grito de Alcorta”, surgió como un llamado de atención desesperado de los pequeños productores que, al igual que los actuales, ven que por más que el precio internacional aumente, ellos recibirán sólo migajas y que sus campos, si son propios, deberán ser entregados en arrendamiento a los grandes pooles de siembra, porque a ellos sí, les cierra el negocio. Los que deben pagar arrendamiento, ven cada vez más difícil la competencia. Así, el movimiento de concentración de capitales se hace cada vez mayor ayudado por las políticas nacionales. Por otro lado, se puede descubrir en la organización de cooperativas a lo largo del país, un modo de subsanar deficiencias de infraestructura como las que aún se padecen en el interior del país y que muy pocos gobernantes conocen. Otro aspecto histórico a tener en cuenta es que la ganadería de hoy ya no es la de los terratenientes oligarcas. La ganadería de hoy ha quedado relegada a las tierras en las que no se puede hacer más que criar terneros aunque sea un negocio sin rentabilidad. El criador es el más despojado de todos los productores y, a pesar de ello, se lo insulta denominándolo “Oligarquía ganadera”. Los únicos ganaderos que ganan por recibir importantes subsidios son los grandes feed lots que no necesitan grandes porciones de tierra para producir. Hoy la verdadera concentración de riquezas agropecuarias se encuentra en manos de las grandes exportadoras o de los grupos de capitales para quienes todavía es negocio sembrar y que no forman parte de ninguna de las entidades que defienden los derechos de los verdaderos productores. Por eso, la importancia de conocer la historia, para aprender de los mayores, el grito, la unión, la lucha y el conocimiento de los derechos a defender. La importancia de debatir, de ser creativos y de insistir en una política de Estado agropecuaria coherente y distributiva en serio, algo de lo que aún carece la Argentina. Fuente: http://www.concienciarural.com.ar/articulos/historia/las-entidades-del-campo/art1118.aspx
Todos nosotros Por Bicho de Campo (03/10/2008) Guarda, porque si Platense pierde, uno de los Bichos arranca mal el día. Y si ese Bicho tiene un mal día, anda enojado más malo que una araña. Si anda enojado más malo que una araña, no mide sus palabras. Si no mide sus palabras, cuenta cosas pesadas que algunos quieren ocultar. Si cuenta cosas pesadas, el otro Bicho se prende. Y cuando el otro bicho se prende, tampoco mide sus palabras. Si los Bichos no miden sus palabras, el programa sale bien heavy (que quiere decir pesado en… francés). El programa, por suerte (no por otra cosa), se ve inconmensurablemente muchísimo. Y si un chacarero, ya enojado, ve el programa, se termina de enojar más.Ese productor encolerizado participa de la protesta. Como viene embalado, en la asamblea vota para que se detengan los camiones con grano. Si todos votan como él, la asamblea comienza a parar camiones con grano. Si los productores paran camiones, los camioneros también empiezan a cortar. Cuando el paro arranca, Kunkel y D’Elía también arrancan. Si Kunkel y D´Elía hacen declaraciones, algún dirigente agrario les responde. Cuando los dirigentes agrarios responden, los Secretarios y Ministros también tiran leña al fuego. Y el fuego se hace grande. Si el fuego se hace grande, los productores son más en el piquete. Cuando los productores ya son muchos, Cristina sale contra los “piquetes de la abundancia”. Cuando Cristina tira un balde de nafta en il fogo, De Angeli se prende. Cuando De Angeli está encendido, las cámaras también. Si las cámaras transmiten en cadena el corte de Gualeguaychú, todos los piquetes cortan cada vez más horas. Cuando los productores no dejan pasar por varias horas camiones con grano, la CATAC dice “o pasamos todos o no pasa nadie”. Cuando la CATAC dice eso no pasa nadie. Cuando no pasa nadie sale Moyano con los contrapiquetes. Cuando Moyano arranca, más gente arranca para el corte. Empieza el desabastecimiento. Con la comida no se jode!!! Liberen las rutas!!! Otra vez? http://agroparlamento.com/bichos/tema.asp?NrID=746&tema=85

Paró el campo, nomás! Por David Rotemberg El otro día escuché cómo el humorista de una radio trataba el tema del paro del campo. El sketch era más o menos así: un estanciero con acento macriano quejándose de las retenciones, del precio del gasoil para su 4x4 y explicando los motivos del paro en millones de euros. Un poco exagerado, pensé, pero muy gracioso y efectivo. Ahora bien, ¿a quién estaba imitando este pibe? Los campesinos que yo conozco –y entre los que me crié hasta mis 18 años– no hablan así, no tienen ese tipo de problemas. No son estancieros, sino productores (¿habrá visto este pibe alguna vez a otro productor que no sea el típico gritón de los pasillos de radio y televisión? ¿Sabrá que el productor del campo se levanta (o levantaba, si no pudo resistir la crisis de los ´90) todos los días a las 4 de la mañana para arrear terneros y vacas de ubres generosas? ¿O pensará que es igual que el productor de teatro, que a la misma hora pero en la ciudad arrea sus perras, gatos y yeguas de ubres generosas?) El paro del campo ya lleva siete días. ¡Qué lo parió, paró el campo! Gran logro de un pibe de 37 años, ministro él. Me crié en un pueblito santafesino de 3.000 habitantes llamado Moisés Ville que, además de ser la cuna de la colonización judía en nuestro país, está ubicado en plena cuenca lechera (bah, ex cuenca lechera, ya que hoy hasta en la tierra acumulada entre los dedo’e las patas se siembra soja, ¿vio?). O sea, soy judío y campesino: doblemente sufrido, doblemente llorón, siempre mirando pa’arriba a ver qué manda el Señor (en un caso el Todopoderoso, en otro el Ministropoderoso de turno). No me quedó otra que ser humorista, como el pibe de la radio. Y paró el campo, nomás. Y el ministro éste dice que “el paro es exagerado”. Mire, pibe, desde que leo los diarios (desde hace 25 años cuando me mudé a Capital, ya que al pueblito llegan al mediodía, cuando más que noticias ya son historia) siempre leí la clásica promesa electoral “vamos a bajar/eliminar las retenciones al campo”. Hoy es la primera vez que leo que las suben. ¿A quién carajo está imitando este pibe? (el ministro, no el humorista). ¿Qué significa esto de las retenciones? Que a una actividad, hoy día muuuy rentable, que ya paga miles de millones de impuestos, hay que incrementarle un impuesto más: el impuesto al éxito de la exportación a todo el mundo. Porque el mundo está cagado de hambre y tiene plata, y la Argentina está aprovechando para vender a precios increíbles. Y, como los particulares venden, el Estado en vez de colaborar para mejorar dicha actividad, la aprieta, la estrangula, la asfixia. No va a comprarle alimentos al campo para –subvención mediante– venderlos a su gente. ¡Nooo! Ese tipo de medidas acá no existen. Acá se subvenciona el peaje de una ruta aún no construida, pero no al campo. ¿Cómo el Estado argentino va a colaborar con una actividad dedicada al trabajo? ¿Producir, laburar? ¡Ni en pedo! Mejor impuestos y servicios (¡Oia! ¡Qué parecido al menemismo! ¿Lo estará imitando este pibe? Me refiero al ministro). Basta recordar cómo en los 90, para bajar el precio de los lácteos, se importó leche ¡de Uruguay! Con todo respeto, compare el tamaño de Uruguay y el de nuestro país, y le parecerá un chiste propio de este pibe, el humorista (aunque también sería digno argumento del pibe-ministro). Un ejemplo que ilustra lo que es el campo, una actividad económica que, por supuesto, busca producir ganancias para quien la realiza, pero que reparte la riqueza como pocas otras actividades: Después de la crisis de 2001, uno iba a las ciudades cabecera de zonas rurales (Rosario, Rafaela, Córdoba, etc.) y las veía moribundas, con actividad casi nula, hechas mierda. ¿Por qué? si la mayoría de sus habitantes no viven de la actividad rural, si sus habitantes no son estancieros como los que ridiculiza este pibe (el Humorista, no el Ministro). En esa misma época, uno de los pocos vehículos que se vendió en nuestro país fue la Toyota Hi-lux. ¿Por qué? Porque con nuestra economía hecha bosta (y no de vaca, sino de animales políticos) alguien en una concesionaria se iluminó y propuso el canje de esta camioneta por cereales. ¿Por qué? ¡Porque es lo único que se le ocurrió no habiendo otros verdes en el mercado! Hoy uno va a Rosario, Rafaela, Córdoba, etc., y todo está muchísimo mejor, entre otras cosas porque el productor de campo ganó plata. ¿Y qué hizo? ¿Especuló? ¿Se la guardó? ¿La sacó a Suiza cual gobernador santacruceño? Nones. Reinvirtió: compró herramientas, maquinarias, semillas, servicios veterinarios y de ingenieros agrónomos, etc. Y también la gastó: arregló su casa, cambió su camioneta –a lo mejor 4x4–, pero no para que su mujer lleve a sus hijos al jardín cual estanciero imitable en radio capitalina, sino porque le sirve para trabajar en el campo, andar por el pueblo, y también para lavarla y viajar seguido a la ciudad cercana a comprar ropa, comida, útiles escolares, una computadora, y –los menos– hasta para meterse en un crédito para un departamentito para que sus hijos vayan a estudiar más adelante a la ciudad. “No nos gusta que nos extorsionen con medidas de fuerza”, dijo Alberto Fernández. Nunca le escuché esa frase cuando algún gremialista –sea Gordo o Panzón del otro bando– sale de la Rosada con el arreglo firmadito bajo el brazo para cancelar la medida de fuerza supuestamente extorsiva. Y eso es porque un paro en Capital “molesta” muchísimo más que un paro del campo. Porque -esto hay que decirlo– “los del campo” nunca tuvieron un dirigente como la gente (bueno, los obreros tampoco, pero eso es tema para otra nota). No, los dirigentes del campo tienen más que ver con esos estancieros a los que satiriza este pibe (el muy buen humorista), dignos representantes de los 4 o 5 que manejan el precio de la soja y la carne, y a los que por ahí deberían aplicárseles las leyes existentes sobre monopolio. Nada que ver con el que labura de sol a sol en el campo para arar-sembrar-cosechar, o para que la vaca –tras criarla-alimentarla-cuidarla-vacunarla durante cinco años– nos dé la carne, la leche, el queso, el cuero y todo lo que nos contaron en la escuela. Entonces viene a mi memoria un viejo personaje de Luis Landriscina: Don Verídico, que cuando oía una pelotudez semejante a la de este pibe (me refiero a los dos), le decía: “¡Cómprese un criterio, hombre!” Fuente: David Rotemberg, www.criticadigital.com.ar Les ruego por favor , si van a opinar, háganlo con conocimiento, sin bardear, sino, solo ríanse y pasen de largo