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Aqui una nota muy interesante a un investigador japones, quien atraves de una serie de estudios y experimentos descubrio como las vibraciones se registran en el agua dandole a esta un papel trascendental en nuestra vida, espero que les resulte tan asombroso como ami. "LA ENFERMEDAD SE SUPERA CUANDO SE RECUPERA LA ARMONÍA" (MASARU EMOTO) La localidad de Riopar (en la Sierra del Agua de Albacete, España) fue sede los días 24 y 25 de septiembre de 2006 del Primer Encuentro Internacional de la Ecología del Agua y al mismo asistió Masaru Emoto, el investigador japonés que asombró al mundo hace seis años con su libro “Mensajes del Agua” y que desde entonces ha realizado más de 50.000 fotografías con las que afirma haber demostrado cómo los pensamientos y emociones humanas, al ser vibraciones y éstas, la base de la Vida, alteran la estructura molecular del agua y actúan directamente sobre la salud y el comportamiento a nivel global. Estamos compuestos de agua en un 70% durante la edad adulta. Un porcentaje que fue del 95% en nuestra etapa embrionaria y sin embargo apenas llegará al 50% cuando estemos en el ocaso de la vida. Nuestro planeta mismo (erróneamente llamado Tierra) está compuesto de un 70% de agua. A pesar de lo cual, el interés científico por la naturaleza profunda de tan vital líquido se ha despertado muy recientemente. Es más, el agua es la base de nuestra vida y en cambio la tratamos de manera inconsciente como un bien del que usamos y abusamos sin medida ni control. Estamos más preocupados por las reservas de petróleo que por la calidad y cantidad de nuestra agua, y sólo ahora, cuando comenzamos a sentir los zarpazos de una realidad que en muchas partes del mundo es endémica, parece que empieza a importarnos. Para Masaru Emoto no hay duda de que estamos unidos con el agua a través de nuestra conciencia. Y es que Emoto ha constatado miles de veces, con microfotografías, los muy diferentes cambios que se producen en las moléculas de agua cuando ésta se congela. Ha demostrado, por ejemplo, que el agua se impregna de la información que contienen la música, las palabras, las imágenes, los pensamientos e, incluso (lo que es aún más revolucionario porque cambia los actuales conceptos de salud y enfermedad) ¡las intenciones! ¿QUIÉN ES MASARU EMOTO? Masaru Emoto tiene 62 años, que desde luego no aparenta físicamente. Y su estado mental es excelente. Algo que atribuye simplemente a que cada día bebe agua de calidad. Especialista en Medicina Alternativa abrió en Japón en 1994 un centro de investigación para estudiar el agua, diseñando un procedimiento que le ha permitido estudiar la respuesta de ésta a distintos estímulos. Lo que hizo fue tomar 50 frascos de cristal, introducir en ellos 1 Cc de la misma agua y luego dejar que se congelaran manteniéndolos dos horas y media a 25 grados bajo cero. A continuación, con un microscopio de 200 aumentos y en un cuarto refrigerado a una temperatura de 5 grados bajo cero, fotografió las moléculas cristalizadas de cada frasco. Un trabajo que hay que realizar en pocos minutos, antes de que el calor del microscopio acelere la descomposición del agua cristalizada. Pues bien, Masaru y su equipo tardaron dos meses y medio en obtener la primera foto publicable y hoy posee ya ¡más de 50.000! Y es que el agua, cuando se congela, lo hace en forma de cristales de tipo hexagonal. Aunque a veces no lo consigue y, según Emoto, eso sólo indica que se trata de un agua contaminada y tóxica no apta para el mantenimiento de la vida. Cuando se observa el agua congelada a través del microscopio, puede constatarse que los cristales comienzan a crecer desde el centro al cabo de unos 10 segundos. Luego, transcurridos 40 segundos, se hacen ya claramente apreciables pequeños adornos sobre los vértices del hexágono que, según Emoto, representan y contienen la información que puede transmitir. Cuando el cristal llega a su "fase adulta", comienza a derretirse. Emoto pudo así constatar, mediante este proceso, la evidente diferencia entre la belleza y perfección de los cristales que se observan en las aguas que están en buenas condiciones y el aspecto deforme y desestructurado que se obtiene de las aguas contaminadas. Después decidió someter el agua al sonido de distintos tipos de música y los resultados fueron sorprendentes. Porque descubriría así, que cada música produce un crecimiento diferente. Y que, dentro de un rango de similar belleza, no es igual el cristal de agua que se forma tras hacerle "escuchar" a Beethoven que a Mozart o a Bach. Eso sí, las músicas más estridentes –como el Heavy Metal– producen desarmonía en el agua, que no cristaliza, pareciéndose mucho la estructura que se visualiza a la del agua contaminada o tóxica. Luego probó con palabras dirigidas al agua y con las mismas palabras pero escritas en un papel que pegaba al frasco antes de congelarlo. Y de nuevo las respuestas obtenidas fueron diferentes. La belleza de la imagen captada en el frasco con la palabra Dios nada tenía que ver con la desestructurada imagen obtenida en el cristal sometido a la influencia de la palabra demonio. Singularmente, las fotos más bellas se obtuvieron de las muestras que se congelaron acompañadas de las palabras Amor y Gracias: cristales geométricamente perfectos. El campo de experiencias se fue así ampliando y Emoto comprobó cómo el agua también responde de forma diferente dependiendo de la foto que se coloca bajo el frasco. En algunos casos, ¡incluso adoptando el cristal los rasgos de las fotografías utilizadas! Finalmente decidió probar con el efecto de la voluntad y constató cómo un frasco de agua contaminada sometido a una ceremonia de agradecimiento de unos cuantos niños situados a su alrededor ¡modificaba la figura de sus cristales! Experimentos similares se han realizado después aún a mayor escala en lagos y presas de Japón obteniendo siempre diseños diferentes antes y después. Obviamente, los obtenidos tras las ceremonias de agradecimiento resultaron ser los más armónicos y bellos. Fruto de ese trabajo fue el libro Mensajes del agua, traducido ya a 20 idiomas y cuyas conclusiones presentó el pasado 26 de Mayo en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York durante un seminario titulado ¿Cómo pueden las dimensiones espirituales de la Ciencia y la Conciencia ayudar a las Naciones Unidas y a la Humanidad a conseguir mejores estándares de vida en un ambiente de mayor libertad? Bueno, pues lo que trató de explicar Masaru Emoto en tan distinguido foro es que eso es posible conseguirlo mediante una ola de sentimientos, de vibraciones puras que, traspasando religiones y razas, a través del agua como medio de expansión y por resonancia, alcance a todos los rincones del planeta. Desgraciadamente, nos tememos que la mayoría pensó que se trataba de un visionario y no le entendieron. CONVERSANDO CON EMOTO Tuve la fortuna de poder conversar con Masaru Emoto. Su primera referencia, nada más empezar la charla, fue para los desastres naturales del tsunami que recientemente asoló varios países de Oriente y de los huracanes Katrina, Rita y Wilma ya que han demostrado la fuerza del agua descontrolada. Emoto está convencido de que el planeta está sufriendo una agresión permanente que se traduce en un aumento de temperatura. Y que lo mismo que un exceso de temperatura en el organismo puede acabar con nuestra vida, el exceso de temperatura en la Tierra puede acabar con la vida en el planeta. Por lo que, al igual que nuestro organismo trata en esos casos de expulsar la causa de su mal, la Tierra, si es preciso, tratará de sacudirse la causa de su problema, (la humanidad) de la misma manera. Nuestro planeta está enfermo porque nosotros estamos enfermos y somos unos inconscientes. El mundo (comenta Emoto) se encuentra sometido a grandes catástrofes en las que el agua está muy presente. El tsunami ocurrió en Asia, una de las zonas más pobres del planeta, y hasta el último momento nadie supo cuándo se iba a producir. Pero los huracanes han asolado Estados Unidos y allí sí se sabía cuándo iban a tener lugar. Sin embargo, en ninguno de los dos casos se pudo hacer nada. La gente no tiene todavía un conocimiento real de la naturaleza del agua. Me gustaría creer, sin embargo, que las cosas pueden cambiar merced a los conocimientos que he adquirido sobre ella en los últimos años. P.: Si el planeta está enfermo es porque nosotros estamos enfermos. Háblenos pues de la enfermedad para buscar caminos de solución. Díganos, ¿qué le han enseñado sus investigaciones sobre el origen de la enfermedad? M.E: Todo en el universo es producto de la vibración. Y quizás a eso se refieran los textos sagrados al señalar que en el comienzo fue la Palabra que no es sino una expresión de la vibración. Las vibraciones son energía. Sin energía el hombre se muere y cualquier objeto que existe en el mundo desaparece. La vibración es vida. Cuando el corazón deja de vibrar todo se degrada. Y es el agua precisamente el medio de transmisión de esas vibraciones. El cuerpo humano tiene seis mil millones de células que cuando está sano vibran en armonía, como en un gran concierto. Cada una tiene su propia vibración. Pues bien, para que surja la enfermedad, la rotura de la armonía, primero empiezan a alterarse las partículas subatómicas. Y si esa mala vibración es crónica en dos o tres años degeneran las vibraciones del átomo. Luego, en períodos similares, se alteran las moléculas, las células y, finalmente, los órganos. Cuando el ser humano comienza a sentir dolores es que se encuentra ya en la fase de afectación de células y órganos. El mundo subatómico es, si lo comparamos con el mundo visible, un mundo "espiritual". Por eso cuando entramos en una vida antinatural, contraria a las leyes divinas, enfermamos. Por eso cuando entramos en negatividad, cuando tenemos pensamientos negativos, enfermamos. Y también por eso, si no enfermamos espiritualmente, nuestro cuerpo no enferma. De ahí que, actualmente, la medicina moderna esté tratando la quinta etapa: cura los síntomas sin ir a su origen subatómico. Sin embargo, la enfermedad surge de la energía. Hasta ahora toda esta vibración subatómica que yo denomino Hado, expresión fruto de dos ideogramas japoneses, que traducidos al inglés quieren decir movimiento y onda, no era palpable pero ahora ya puede verse su materialización en las cristalizaciones que hemos obtenido del agua. P.: ¿Y la curación? M. E.: La curación se alcanza cuando se recupera la armonía, la vibración normal. Cuando padeces dolor de cabeza en el fondo subyace una onda de vibración anormal. Lo habitual en estos casos es tomar una aspirina pero ésta lo único que en definitiva hace es aportar una contra-onda que neutraliza la onda defectuosa contrarrestándola. Hablamos de que la curación es vibracional y el agua, por su capacidad para almacenar información, es la portadora ideal de toda energía y por eso es capaz de neutralizar la frecuencia de cualquier enfermedad. Los médicos tienen que aprender y cambiar su forma de mirar y atender al paciente. Yo mismo he tenido la experiencia de curarme con agua y he curado a muchas personas pero me di cuenta de que cuando te limitas a curar una enfermedad después viene otra... y después otra. En definitiva el origen de la enfermedad no es sólo individual sino también social y, por tanto, para recuperar la salud, para hacer desaparecer la enfermedad es necesario que el individuo y la sociedad cambien. P.: Tengo entendido que cuando usted se dedicaba a atender enfermos trabajó con un dispositivo denominado MRA capaz de transcribir información al agua para que contribuyera a la curación de sus pacientes... M.E.: El MRA o Magnetic Resonante Analyzer es capaz de codificar el patrón de energía de cada sustancia y verificar su resonancia. Se obtiene a partir de un leve campo magnético generado por el MRA que se transmite al objeto o sustancias hasta conseguir la resonancia. Y la información obtenida puede transmitirse al agua ya que es el medio que tiene mayor capacidad de retención de datos. Trabajamos con el dispositivo hasta conseguir un código inmunológico (información Hado de la fuerza inmunológica normal) y lo trasmitimos al agua potable utilizándolo con buenos resultados en muchas personas enfermas. P.: En la actualidad existen muchos métodos diferentes para mejorar la calidad del agua: vitalizar, magnetizar, activar… ¿Qué opinión le merecen todos ellos? M.E.: En Japón también se comercializan muchos sistemas para mejorar la calidad del agua pero si me lo permite prefiero no opinar sobre ellos porque para mí lo más importante es la actitud, la conciencia. Si alguien quiere comprar un aparato para vitalizar el agua y piensa que le servirá para curar... realmente le servirá porque la fuerza más importante es la de su pensamiento. Es la misma fuerza capaz de conseguir que un medicamento, por ejemplo, nos siente bien cuando creemos firmemente en él o no nos sirva de nada cuando tenemos dudas sobre su utilidad. P.: En tal caso alguien cargado de negatividad y malas intenciones que intente mejorar su calidad de vida a través de alguno de los sistemas existentes de tratar el agua, ¿no mejorará su salud? M.E.: En ese caso aunque beba una excelente agua no va a cambiar en nada su salud. Permítame un ejemplo: el agua de Lourdes en Francia. Hay mucha gente que cree que realmente es milagrosa y son muchos los que han visitado el lugar creyendo en la influencia en ella de la virgen María. En suma, se trata de un agua cargada, ante todo, de las buenas intenciones de los que por allí pasan. Bueno, pues las fotografías de sus cristales demuestran efectivamente su calidad, su bondad. Es un agua muy buena... sólo que además es preciso beberla con intención y conciencia. P.: Quienes han podido contemplar cómo las moléculas de agua absorben la información transmitida por una pieza musical de Beethoven o Mozart y la transforman en bellos cristales de diferente forma difícilmente van a olvidar un espectáculo tan bello. ¿Diría que su trabajo demuestra la capacidad del agua para absorber la información que subyace en toda energía? M.E.: La música es vibración pura y el agua es capaz de recibir y transmitir esa información. Pensé por tanto que la estructura del agua tenía que ser distinta antes y después de escuchar música... y encontré que en cada caso el agua reacciona de manera diferente. De hecho, cada uno de los movimientos de Las cuatro estaciones de Vivaldi, transmite una información diferente que hace cristalizar al agua de manera también diferente... pero siempre armoniosa. Lo mismo ocurre con Beethoven, Mozart, Bach... y muchas piezas de música folklórica y canciones compuestas con fines relajantes. Sin embargo, en las muestras obtenidas tras someter el agua a piezas musicales tipo Heavy Metal, aparecen imágenes desarmónicas que parecieran tener que ver con lo demoníaco y por eso no cristalizan. El cristal nos enseña que esas cosas negativas no son buenas para la vida. Y no sólo pasa con la música. También las fotos transmiten vibración. Los dibujos de Miguel Ángel transmiten vibraciones y nosotros las disfrutamos. Tienen como un sentimiento de sanación. Todas las buenas artes tienen la propiedad de sanar. P.: Y las palabras. Lo que su trabajo viene a confirmar es que las palabras no son inocentes y que cada una de ellas nos modifica o altera. M.E.: También las palabras, efectivamente, tienen Hado. Transmiten una vibración. AMOR y GRACIAS son las palabras que más bellas han cristalizado. Le voy a contar un pequeño experimento. En una muestra de arroz pusimos la palabra GUERRA y el arroz se pudrió. En otra muestra pusimos la palabra MALTRATO y el arroz se llenó de moho. En cambio la muestra que estaba acompañada de la palabra AMISTAD se conservó más tiempo. P.: ¿Por qué ocurren este tipo de cosas? M.E.: Porque la palabra es también Hado, las palabras tienen también vibraciones. Y las palabras las aprendemos de nuestros padres pero su origen está en la variedad de vibraciones de la propia Naturaleza. Las palabras convierten las vibraciones de la Naturaleza en sonidos. Pienso que la Naturaleza, cuando está en calma: con el correr de los ríos, el cantar de los pájaros y el sonido del viento en los árboles fue formando los sonidos armónicos, las buenas palabras. Y al contrario: el rugir de un tigre o el ruido de un relámpago son vibraciones muy fuertes que fueron formando las palabras contrarias. AMISTAD es una palabra de comunicación positiva; en cambio, palabras como GUERRA o ESTÚPIDO emiten una vibración negativa. Por eso, en el experimento, una materia orgánica como el arroz reaccionó de acuerdo a las vibraciones. Y le diré que fotografiamos el resultado de la palabra GRACIAS en muchos idiomas: inglés, alemán, malayo, italiano, chino, filipino, portugués y español obteniendo siempre bellos cristales. Por eso si nos acostumbramos a decir la palabra GRACIAS nuestra vibración interna será positiva. Imagínese hasta qué punto recoge la información el agua que con la palabra PAREJA o MATRIMONIO aparecen ¡dos cristales! Uno como sujetando al otro pero, a la vez, protegiéndose ambos. P.: ¿Sus trabajos suponen un respaldo científico al poder de la oración y del pensamiento? M.E.: Mire usted, la oración forma cristales armónicos. Es vibración. Se han fotografiado diferentes plegarias u oraciones de muy distintas religiones: budismo, sintoísmo, catolicismo, islamismo, judaísmo..., cada una con su particularidad, y todos los cristales obtenidos son bellos, todos contienen el fundamento de vida de la Naturaleza. En suma, lo que nos enseña el agua es que debemos dejar de pelearnos. Durante la ceremonia de Envío de Amor y Agradecimiento que se celebró el 25 de julio del 2003 en el Mar de Galilea (Israel) un grupo de cinco o seis líderes religiosos se acercó a mí y me dijo: "Lo que está usted haciendo es algo maravilloso. Esto es lo que salvará el universo si todos somos capaces de compartirlo". Voy a contarle una experiencia concreta que llevé a cabo sobre el efecto positivo de la oración sobre el agua. Un día puse en mi escritorio un vaso con agua contaminada y pedí a 200 amigos que a la misma hora manifestaran que el agua se iba a purificar. Pues bien, el cristal que obtuvimos después era maravilloso. Y ese día comprendí que el mensaje de las palabras no tiene distancia. P.: Sometida el agua, simultáneamente, a una influencia positiva y otra negativa, ¿con qué información queda impregnada? M.E.: Cuando hicimos la experiencia de enviar dos expresiones antagónicas al agua como GRACIAS y ERES UN ESTÚPIDO pensamos que no iba a tener resultados porque lo positivo y lo negativo se neutralizarían. Sin embargo, la palabra GRACIAS tuvo más fuerza. P.: ¿Hay algo que podamos hacer con el agua para mejorar la salud? M.E.: Sí, por ejemplo, colocar dentro del congelador una botella llena de agua con las palabras AMOR y GRACIAS escritas en una etiqueta mirando hacia el interior de la botella. Sólo hay que dejarla un día allí y luego ingerirla. Ahora bien, si lo que queremos es ayudar a curarse a alguien debemos hablar en pasado y enviar energía positiva al agua de la botella. Por ejemplo, diciendo "Agradezco haber curado a... (se dice el nombre de la persona) de... (menciónese la enfermedad)." Por supuesto, desde el corazón. Y luego se le hace llegar la botella para que la beba. Obviamente si es uno mismo el que está enfermo su energía y sus cristales no estarán bien por lo que es necesario que sea otra persona sana la que trabaje sobre nuestra agua. Antonio F. Muro Más sobre Masaru Emoto: http://thank-water.net/english http://www.hado.net/ http://www.masaru-emoto.net Quien quiera ver los cristales de agua, que escriba en un buscador: cristales agua masaru emoto y presione imágenes.

IBM ha publicado su informe sobre las vulnerabilidades publicadas en el primer semestre de 2007, que revela que 5 fabricantes son los responsables del 12.6 % de ellas. Según IBM, el “Top 10″ de las vulnerabilidades es el siguiente: Fuente: http://lestathijackthis.wordpress.com/2007/09/18/vulnerabilidades-2007-top-10/
Aqui una nota muy interesante a un investigador japones, quien atraves de una serie de estudios y experimentos descubrio como las vibraciones se registran en el agua dandole a esta un papel trascendental en nuestra vida, espero que les resulte tan asombroso como ami. "LA ENFERMEDAD SE SUPERA CUANDO SE RECUPERA LA ARMONÍA" (MASARU EMOTO) La localidad de Riopar (en la Sierra del Agua de Albacete, España) fue sede los días 24 y 25 de septiembre de 2006 del Primer Encuentro Internacional de la Ecología del Agua y al mismo asistió Masaru Emoto, el investigador japonés que asombró al mundo hace seis años con su libro “Mensajes del Agua” y que desde entonces ha realizado más de 50.000 fotografías con las que afirma haber demostrado cómo los pensamientos y emociones humanas, al ser vibraciones y éstas, la base de la Vida, alteran la estructura molecular del agua y actúan directamente sobre la salud y el comportamiento a nivel global. Estamos compuestos de agua en un 70% durante la edad adulta. Un porcentaje que fue del 95% en nuestra etapa embrionaria y sin embargo apenas llegará al 50% cuando estemos en el ocaso de la vida. Nuestro planeta mismo (erróneamente llamado Tierra) está compuesto de un 70% de agua. A pesar de lo cual, el interés científico por la naturaleza profunda de tan vital líquido se ha despertado muy recientemente. Es más, el agua es la base de nuestra vida y en cambio la tratamos de manera inconsciente como un bien del que usamos y abusamos sin medida ni control. Estamos más preocupados por las reservas de petróleo que por la calidad y cantidad de nuestra agua, y sólo ahora, cuando comenzamos a sentir los zarpazos de una realidad que en muchas partes del mundo es endémica, parece que empieza a importarnos. Para Masaru Emoto no hay duda de que estamos unidos con el agua a través de nuestra conciencia. Y es que Emoto ha constatado miles de veces, con microfotografías, los muy diferentes cambios que se producen en las moléculas de agua cuando ésta se congela. Ha demostrado, por ejemplo, que el agua se impregna de la información que contienen la música, las palabras, las imágenes, los pensamientos e, incluso (lo que es aún más revolucionario porque cambia los actuales conceptos de salud y enfermedad) ¡las intenciones! ¿QUIÉN ES MASARU EMOTO? Masaru Emoto tiene 62 años, que desde luego no aparenta físicamente. Y su estado mental es excelente. Algo que atribuye simplemente a que cada día bebe agua de calidad. Especialista en Medicina Alternativa abrió en Japón en 1994 un centro de investigación para estudiar el agua, diseñando un procedimiento que le ha permitido estudiar la respuesta de ésta a distintos estímulos. Lo que hizo fue tomar 50 frascos de cristal, introducir en ellos 1 Cc de la misma agua y luego dejar que se congelaran manteniéndolos dos horas y media a 25 grados bajo cero. A continuación, con un microscopio de 200 aumentos y en un cuarto refrigerado a una temperatura de 5 grados bajo cero, fotografió las moléculas cristalizadas de cada frasco. Un trabajo que hay que realizar en pocos minutos, antes de que el calor del microscopio acelere la descomposición del agua cristalizada. Pues bien, Masaru y su equipo tardaron dos meses y medio en obtener la primera foto publicable y hoy posee ya ¡más de 50.000! Y es que el agua, cuando se congela, lo hace en forma de cristales de tipo hexagonal. Aunque a veces no lo consigue y, según Emoto, eso sólo indica que se trata de un agua contaminada y tóxica no apta para el mantenimiento de la vida. Cuando se observa el agua congelada a través del microscopio, puede constatarse que los cristales comienzan a crecer desde el centro al cabo de unos 10 segundos. Luego, transcurridos 40 segundos, se hacen ya claramente apreciables pequeños adornos sobre los vértices del hexágono que, según Emoto, representan y contienen la información que puede transmitir. Cuando el cristal llega a su "fase adulta", comienza a derretirse. Emoto pudo así constatar, mediante este proceso, la evidente diferencia entre la belleza y perfección de los cristales que se observan en las aguas que están en buenas condiciones y el aspecto deforme y desestructurado que se obtiene de las aguas contaminadas. Después decidió someter el agua al sonido de distintos tipos de música y los resultados fueron sorprendentes. Porque descubriría así, que cada música produce un crecimiento diferente. Y que, dentro de un rango de similar belleza, no es igual el cristal de agua que se forma tras hacerle "escuchar" a Beethoven que a Mozart o a Bach. Eso sí, las músicas más estridentes –como el Heavy Metal– producen desarmonía en el agua, que no cristaliza, pareciéndose mucho la estructura que se visualiza a la del agua contaminada o tóxica. Luego probó con palabras dirigidas al agua y con las mismas palabras pero escritas en un papel que pegaba al frasco antes de congelarlo. Y de nuevo las respuestas obtenidas fueron diferentes. La belleza de la imagen captada en el frasco con la palabra Dios nada tenía que ver con la desestructurada imagen obtenida en el cristal sometido a la influencia de la palabra demonio. Singularmente, las fotos más bellas se obtuvieron de las muestras que se congelaron acompañadas de las palabras Amor y Gracias: cristales geométricamente perfectos. El campo de experiencias se fue así ampliando y Emoto comprobó cómo el agua también responde de forma diferente dependiendo de la foto que se coloca bajo el frasco. En algunos casos, ¡incluso adoptando el cristal los rasgos de las fotografías utilizadas! Finalmente decidió probar con el efecto de la voluntad y constató cómo un frasco de agua contaminada sometido a una ceremonia de agradecimiento de unos cuantos niños situados a su alrededor ¡modificaba la figura de sus cristales! Experimentos similares se han realizado después aún a mayor escala en lagos y presas de Japón obteniendo siempre diseños diferentes antes y después. Obviamente, los obtenidos tras las ceremonias de agradecimiento resultaron ser los más armónicos y bellos. Fruto de ese trabajo fue el libro Mensajes del agua, traducido ya a 20 idiomas y cuyas conclusiones presentó el pasado 26 de Mayo en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York durante un seminario titulado ¿Cómo pueden las dimensiones espirituales de la Ciencia y la Conciencia ayudar a las Naciones Unidas y a la Humanidad a conseguir mejores estándares de vida en un ambiente de mayor libertad? Bueno, pues lo que trató de explicar Masaru Emoto en tan distinguido foro es que eso es posible conseguirlo mediante una ola de sentimientos, de vibraciones puras que, traspasando religiones y razas, a través del agua como medio de expansión y por resonancia, alcance a todos los rincones del planeta. Desgraciadamente, nos tememos que la mayoría pensó que se trataba de un visionario y no le entendieron. CONVERSANDO CON EMOTO Tuve la fortuna de poder conversar con Masaru Emoto. Su primera referencia, nada más empezar la charla, fue para los desastres naturales del tsunami que recientemente asoló varios países de Oriente y de los huracanes Katrina, Rita y Wilma ya que han demostrado la fuerza del agua descontrolada. Emoto está convencido de que el planeta está sufriendo una agresión permanente que se traduce en un aumento de temperatura. Y que lo mismo que un exceso de temperatura en el organismo puede acabar con nuestra vida, el exceso de temperatura en la Tierra puede acabar con la vida en el planeta. Por lo que, al igual que nuestro organismo trata en esos casos de expulsar la causa de su mal, la Tierra, si es preciso, tratará de sacudirse la causa de su problema, (la humanidad) de la misma manera. Nuestro planeta está enfermo porque nosotros estamos enfermos y somos unos inconscientes. El mundo (comenta Emoto) se encuentra sometido a grandes catástrofes en las que el agua está muy presente. El tsunami ocurrió en Asia, una de las zonas más pobres del planeta, y hasta el último momento nadie supo cuándo se iba a producir. Pero los huracanes han asolado Estados Unidos y allí sí se sabía cuándo iban a tener lugar. Sin embargo, en ninguno de los dos casos se pudo hacer nada. La gente no tiene todavía un conocimiento real de la naturaleza del agua. Me gustaría creer, sin embargo, que las cosas pueden cambiar merced a los conocimientos que he adquirido sobre ella en los últimos años. P.: Si el planeta está enfermo es porque nosotros estamos enfermos. Háblenos pues de la enfermedad para buscar caminos de solución. Díganos, ¿qué le han enseñado sus investigaciones sobre el origen de la enfermedad? M.E: Todo en el universo es producto de la vibración. Y quizás a eso se refieran los textos sagrados al señalar que en el comienzo fue la Palabra que no es sino una expresión de la vibración. Las vibraciones son energía. Sin energía el hombre se muere y cualquier objeto que existe en el mundo desaparece. La vibración es vida. Cuando el corazón deja de vibrar todo se degrada. Y es el agua precisamente el medio de transmisión de esas vibraciones. El cuerpo humano tiene seis mil millones de células que cuando está sano vibran en armonía, como en un gran concierto. Cada una tiene su propia vibración. Pues bien, para que surja la enfermedad, la rotura de la armonía, primero empiezan a alterarse las partículas subatómicas. Y si esa mala vibración es crónica en dos o tres años degeneran las vibraciones del átomo. Luego, en períodos similares, se alteran las moléculas, las células y, finalmente, los órganos. Cuando el ser humano comienza a sentir dolores es que se encuentra ya en la fase de afectación de células y órganos. El mundo subatómico es, si lo comparamos con el mundo visible, un mundo "espiritual". Por eso cuando entramos en una vida antinatural, contraria a las leyes divinas, enfermamos. Por eso cuando entramos en negatividad, cuando tenemos pensamientos negativos, enfermamos. Y también por eso, si no enfermamos espiritualmente, nuestro cuerpo no enferma. De ahí que, actualmente, la medicina moderna esté tratando la quinta etapa: cura los síntomas sin ir a su origen subatómico. Sin embargo, la enfermedad surge de la energía. Hasta ahora toda esta vibración subatómica que yo denomino Hado, expresión fruto de dos ideogramas japoneses, que traducidos al inglés quieren decir movimiento y onda, no era palpable pero ahora ya puede verse su materialización en las cristalizaciones que hemos obtenido del agua. P.: ¿Y la curación? M. E.: La curación se alcanza cuando se recupera la armonía, la vibración normal. Cuando padeces dolor de cabeza en el fondo subyace una onda de vibración anormal. Lo habitual en estos casos es tomar una aspirina pero ésta lo único que en definitiva hace es aportar una contra-onda que neutraliza la onda defectuosa contrarrestándola. Hablamos de que la curación es vibracional y el agua, por su capacidad para almacenar información, es la portadora ideal de toda energía y por eso es capaz de neutralizar la frecuencia de cualquier enfermedad. Los médicos tienen que aprender y cambiar su forma de mirar y atender al paciente. Yo mismo he tenido la experiencia de curarme con agua y he curado a muchas personas pero me di cuenta de que cuando te limitas a curar una enfermedad después viene otra... y después otra. En definitiva el origen de la enfermedad no es sólo individual sino también social y, por tanto, para recuperar la salud, para hacer desaparecer la enfermedad es necesario que el individuo y la sociedad cambien. P.: Tengo entendido que cuando usted se dedicaba a atender enfermos trabajó con un dispositivo denominado MRA capaz de transcribir información al agua para que contribuyera a la curación de sus pacientes... M.E.: El MRA o Magnetic Resonante Analyzer es capaz de codificar el patrón de energía de cada sustancia y verificar su resonancia. Se obtiene a partir de un leve campo magnético generado por el MRA que se transmite al objeto o sustancias hasta conseguir la resonancia. Y la información obtenida puede transmitirse al agua ya que es el medio que tiene mayor capacidad de retención de datos. Trabajamos con el dispositivo hasta conseguir un código inmunológico (información Hado de la fuerza inmunológica normal) y lo trasmitimos al agua potable utilizándolo con buenos resultados en muchas personas enfermas. P.: En la actualidad existen muchos métodos diferentes para mejorar la calidad del agua: vitalizar, magnetizar, activar… ¿Qué opinión le merecen todos ellos? M.E.: En Japón también se comercializan muchos sistemas para mejorar la calidad del agua pero si me lo permite prefiero no opinar sobre ellos porque para mí lo más importante es la actitud, la conciencia. Si alguien quiere comprar un aparato para vitalizar el agua y piensa que le servirá para curar... realmente le servirá porque la fuerza más importante es la de su pensamiento. Es la misma fuerza capaz de conseguir que un medicamento, por ejemplo, nos siente bien cuando creemos firmemente en él o no nos sirva de nada cuando tenemos dudas sobre su utilidad. P.: En tal caso alguien cargado de negatividad y malas intenciones que intente mejorar su calidad de vida a través de alguno de los sistemas existentes de tratar el agua, ¿no mejorará su salud? M.E.: En ese caso aunque beba una excelente agua no va a cambiar en nada su salud. Permítame un ejemplo: el agua de Lourdes en Francia. Hay mucha gente que cree que realmente es milagrosa y son muchos los que han visitado el lugar creyendo en la influencia en ella de la virgen María. En suma, se trata de un agua cargada, ante todo, de las buenas intenciones de los que por allí pasan. Bueno, pues las fotografías de sus cristales demuestran efectivamente su calidad, su bondad. Es un agua muy buena... sólo que además es preciso beberla con intención y conciencia. P.: Quienes han podido contemplar cómo las moléculas de agua absorben la información transmitida por una pieza musical de Beethoven o Mozart y la transforman en bellos cristales de diferente forma difícilmente van a olvidar un espectáculo tan bello. ¿Diría que su trabajo demuestra la capacidad del agua para absorber la información que subyace en toda energía? M.E.: La música es vibración pura y el agua es capaz de recibir y transmitir esa información. Pensé por tanto que la estructura del agua tenía que ser distinta antes y después de escuchar música... y encontré que en cada caso el agua reacciona de manera diferente. De hecho, cada uno de los movimientos de Las cuatro estaciones de Vivaldi, transmite una información diferente que hace cristalizar al agua de manera también diferente... pero siempre armoniosa. Lo mismo ocurre con Beethoven, Mozart, Bach... y muchas piezas de música folklórica y canciones compuestas con fines relajantes. Sin embargo, en las muestras obtenidas tras someter el agua a piezas musicales tipo Heavy Metal, aparecen imágenes desarmónicas que parecieran tener que ver con lo demoníaco y por eso no cristalizan. El cristal nos enseña que esas cosas negativas no son buenas para la vida. Y no sólo pasa con la música. También las fotos transmiten vibración. Los dibujos de Miguel Ángel transmiten vibraciones y nosotros las disfrutamos. Tienen como un sentimiento de sanación. Todas las buenas artes tienen la propiedad de sanar. P.: Y las palabras. Lo que su trabajo viene a confirmar es que las palabras no son inocentes y que cada una de ellas nos modifica o altera. M.E.: También las palabras, efectivamente, tienen Hado. Transmiten una vibración. AMOR y GRACIAS son las palabras que más bellas han cristalizado. Le voy a contar un pequeño experimento. En una muestra de arroz pusimos la palabra GUERRA y el arroz se pudrió. En otra muestra pusimos la palabra MALTRATO y el arroz se llenó de moho. En cambio la muestra que estaba acompañada de la palabra AMISTAD se conservó más tiempo. P.: ¿Por qué ocurren este tipo de cosas? M.E.: Porque la palabra es también Hado, las palabras tienen también vibraciones. Y las palabras las aprendemos de nuestros padres pero su origen está en la variedad de vibraciones de la propia Naturaleza. Las palabras convierten las vibraciones de la Naturaleza en sonidos. Pienso que la Naturaleza, cuando está en calma: con el correr de los ríos, el cantar de los pájaros y el sonido del viento en los árboles fue formando los sonidos armónicos, las buenas palabras. Y al contrario: el rugir de un tigre o el ruido de un relámpago son vibraciones muy fuertes que fueron formando las palabras contrarias. AMISTAD es una palabra de comunicación positiva; en cambio, palabras como GUERRA o ESTÚPIDO emiten una vibración negativa. Por eso, en el experimento, una materia orgánica como el arroz reaccionó de acuerdo a las vibraciones. Y le diré que fotografiamos el resultado de la palabra GRACIAS en muchos idiomas: inglés, alemán, malayo, italiano, chino, filipino, portugués y español obteniendo siempre bellos cristales. Por eso si nos acostumbramos a decir la palabra GRACIAS nuestra vibración interna será positiva. Imagínese hasta qué punto recoge la información el agua que con la palabra PAREJA o MATRIMONIO aparecen ¡dos cristales! Uno como sujetando al otro pero, a la vez, protegiéndose ambos. P.: ¿Sus trabajos suponen un respaldo científico al poder de la oración y del pensamiento? M.E.: Mire usted, la oración forma cristales armónicos. Es vibración. Se han fotografiado diferentes plegarias u oraciones de muy distintas religiones: budismo, sintoísmo, catolicismo, islamismo, judaísmo..., cada una con su particularidad, y todos los cristales obtenidos son bellos, todos contienen el fundamento de vida de la Naturaleza. En suma, lo que nos enseña el agua es que debemos dejar de pelearnos. Durante la ceremonia de Envío de Amor y Agradecimiento que se celebró el 25 de julio del 2003 en el Mar de Galilea (Israel) un grupo de cinco o seis líderes religiosos se acercó a mí y me dijo: "Lo que está usted haciendo es algo maravilloso. Esto es lo que salvará el universo si todos somos capaces de compartirlo". Voy a contarle una experiencia concreta que llevé a cabo sobre el efecto positivo de la oración sobre el agua. Un día puse en mi escritorio un vaso con agua contaminada y pedí a 200 amigos que a la misma hora manifestaran que el agua se iba a purificar. Pues bien, el cristal que obtuvimos después era maravilloso. Y ese día comprendí que el mensaje de las palabras no tiene distancia. P.: Sometida el agua, simultáneamente, a una influencia positiva y otra negativa, ¿con qué información queda impregnada? M.E.: Cuando hicimos la experiencia de enviar dos expresiones antagónicas al agua como GRACIAS y ERES UN ESTÚPIDO pensamos que no iba a tener resultados porque lo positivo y lo negativo se neutralizarían. Sin embargo, la palabra GRACIAS tuvo más fuerza. P.: ¿Hay algo que podamos hacer con el agua para mejorar la salud? M.E.: Sí, por ejemplo, colocar dentro del congelador una botella llena de agua con las palabras AMOR y GRACIAS escritas en una etiqueta mirando hacia el interior de la botella. Sólo hay que dejarla un día allí y luego ingerirla. Ahora bien, si lo que queremos es ayudar a curarse a alguien debemos hablar en pasado y enviar energía positiva al agua de la botella. Por ejemplo, diciendo "Agradezco haber curado a... (se dice el nombre de la persona) de... (menciónese la enfermedad)." Por supuesto, desde el corazón. Y luego se le hace llegar la botella para que la beba. Obviamente si es uno mismo el que está enfermo su energía y sus cristales no estarán bien por lo que es necesario que sea otra persona sana la que trabaje sobre nuestra agua. Antonio F. Muro Más sobre Masaru Emoto: http://thank-water.net/english http://www.hado.net/ http://www.masaru-emoto.net Quien quiera ver los cristales de agua, que escriba en un buscador: cristales agua masaru emoto y presione imágenes. http://www.dsalud.com/numero78_5.htm
“Esta gripe durará lo que dure en los informativos” Fragmentos de la entrevista de “La Contra” a Marc Siegel, especialista en gripe porcina; profesor de Medicina, Universidad de Nueva York Tengo 52 años y he vivido y estudiado unas cuantas pandemias: esta es de las suaves. La gripe porcina este año es benigna en todas partes menos en los medios, que sí contagian una epidemia de miedo más virulenta que nunca. Soy judío. Tengo 3 hijos pequeños y ningún temor. Hoy he llevado a mis tres hijos al cole como cada mañana y he notado que el conductor del autobús al que saludo cada día antes de que salga de ruta tenía ojeras y cara de preocupación... ... ... Me ha dicho que se sentía mal, que tenía miedo de tener la gripe porcina... ¿Qué le ha dicho usted? ¡Que, por Dios, se dejara de virus y cuidara de la vida de mis hijos descansando bien para conducir! Y que si yo tuviera la mínima duda sobre la posibilidad de un contagio, no dejaría que mis hijos fueran al colegio. Un buen argumento. El pobre hombre sufría hipocondría causada por los medios de comunicación y esa gripe del miedo me preocupa más que la porcina. Y la están alimentando los estados: ¿Por qué tiene que salir todo un jefe de Estado a hablar por la tele de una vulgar gripe? Es una oportunidad de lucirse. Bastaría con un subsecretario; cualquier portavoz médico sería suficiente. Ese pánico irresponsable alimentado por las autoridades está causando mucho más daño que ningún virus y un enorme perjuicio económico en billones de dólares. La economía mexicana está colapsada. ¡Y ni siquiera está claro que no viajar allí reduzca los contagios! ¡Pobre México! Mire, cuando uno va a México, la gripe porcina es, con mucho, la última en la lista de cosas por las que preocuparse. ¿Tan poco le preocupa esta gripe? Es incluso más benigna de lo que imaginaba en un principio; está resultando suave: poco contagiosa y poco peligrosa. Hay muertos. Como cada año. Cada año la gripe causa miles de muertos sin que merezcan ni un segundo de televisión ni un titular ni siquiera en internet. Les pido que utilicen su circuito humano neuronal de la razón y el sentido común y bloqueen el centro neuronal del miedo que compartimos con los animales. Ayúdenos, doctor. Vayamos al epicentro de la pandemia: México DF tiene 20 millones de habitantes; pues bien: apenas ha habido un millar de casos. Tal vez las autoridades mexicanas no han sido ni precisas ni eficaces. ¡Eso es otra barbaridad: afirmarlo alegremente así sin pruebas! ¡Qué linchamiento moral de todo un país sin más fundamento que los clichés y nuestra pretendida superioridad! Ya veremos quién se ha equivocado. ¿No cree que ha habido mala gestión de la pandemia en sus inicios mexicanos? No lo sé. Simplemente no lo sé. Y tampoco creo que nadie lo sepa ahora mismo. Me parece injusto que se dé esa impresión sin contrastarla con datos. Lo sabremos más adelante cuando la pandemia no salga en la tele y ya sólo nos interese a los especialistas. Tal vez sean miles los infectados y los contagios hayan sido ocultados. Incluso si fueran cinco veces más de lo que han declarado las autoridades, seguirían siendo estadísticamente inapreciables: cinco mil contagios sobre veinte millones. Adecue su temor a esa estimación estadística. ¿Esta gripe no le parece preocupante? Desde luego no debemos ignorarla: hay que monitorizarla, controlarla y seguir su evolución, pero es de las benignas: ni siquiera superará a la de Hong Kong de 1968. ¿Podría transformarse en muy dañina? El virus puede evolucionar a peor: eso es posible, pero no entra dentro de mis pronósticos y he estudiado muchas gripes. Este virus no aguanta más de dos contagios y ya está debilitado. Es una pandemia suave. Con cobertura mediática virulenta. Eso sí es preocupante: la propagación instantánea del virus del miedo a través de los medios nos está perjudicando más que la gripe. Lo realmente nuevo en este virus es esa cobertura que internet ha convertido en instantánea: ¿cuántas veces al día oímos la palabra gripe o la leemos? Así no hay quien la olvide. Esta gripe, la del 2009, durará lo que dure en las teles, radios y portadas de internet y de diarios. Poco a poco los programadores y directores verán que no da audiencia y la relegarán a espacios secundarios y al final no darán nada sobre ella. ¿Porcina es el nombre adecuado? Está claro que proviene de los cerdos. Esta mañana yo estaba en la tele cuando un ciudadano nos ha enviado un correo: "Dice usted doctor que esta gripe viene del cerdo, tiene similitudes con la gripe aviar y se contagia entre humanos: ¿Eso significa que los cerdos por fin van a volar?" Tiene gracia, pero no sé si ahora... Al contrario: desdramaticemos. Sólo así eres capaz de actuar con acierto. El miedo es el que hace bajar la guardia. A ver: recuerde en todo momento que tenemos antivirales que funcionan y que estamos diseñando una vacuna sin problemas si es que al final hace falta. Más o menos como nos pasa cada año con las gripes. ¿Y si el virus se transforma y empeora? En el peor de los casos, con quedarnos en casa un tiempo desactivaríamos con eficacia su propagación. Se especula con un virus fabricado. Si fuera un virus creado por terroristas sería más letal: se lo aseguro. Tampoco está concebido en un laboratorio multinacional: no sería tan benigno. No es tan diferente de otras gripes - muchas ni fueron noticia-de nuestra historia. Fuen - te
Introducción a la Ley de Hierro del Cáncer Descubierta por el Doctor Ryke Geerd Hamer, y verificada el 9 de diciembre de 1988 en la Universidad de Viena. Hasta el momento, la investigación médica sobre el cáncer ha orientado su búsqueda sobre el lugar de implantación del tumor: pulmón, hígado, senos, huesos, etc. El problema planteado era: ¿por qué las células del organismo empiezan bruscamente a proliferar de forma anárquica? ¿Virus? ¿Agentes externos tales como tabaco, productos químicos en la alimentación, etc.? El tratamiento se ceñía en encontrar nuevos medios para detener la proliferación celular: operaciones, rayos X, cobalto, quimioterapia... El Doctor Hamer retoma el problema desde otra perspectiva. A partir de su propia experiencia -tuvo un cáncer-, y de la de los enfermos que a su cargo, ha constatado a través de los años que siempre hay un síndrome bien determinado en el origen del cáncer, y no tan solo un estrés cualquiera. Se precisa un poderoso detonante, un choque psíquico brutal, que el paciente siente como el mayor suceso de su vida; un conflicto agudo y dramático, vivido en aislamiento psíquico. A este síndrome inicial, que él ha descubierto y verificado cuidadosamente en cada uno de los miles de casos examinados hasta el presente (11.000 en 1988), le ha dado el nombre de Síndrome Dirk Hamer (S.D.H.), retomando el nombre de su hijo Dirk cuya trágica muerte en 1978 fue el origen de su propio cáncer. La experiencia de estos miles de casos individuales, diagnosticados y tratados en el transcurso de los últimos años, lo ha conducido a desgranar poco a poco las constantes, y a formular una ley, que se verifica siempre de forma precisa, la Ley de Hierro del Cáncer, y que no ha sido nunca rebatida. Este ley, de la que el Síndrome Dirk Hamer es la pieza clave, el eje principal, se enuncia como sigue: Todo cáncer se inicia por un Síndrome Dirk Hamer, es decir, por un choque extremadamente brutal, un conflicto agudo y dramático vivido en el aislamiento, y percibido por el paciente como el más grave que jamás haya vivido. Es el grado subjetivo de conflicto, la forma en que el paciente lo ha experimentado en el momento del Síndrome Dirk Hamer, su matiz, lo que determina: 1) el Foco de Hamer, es decir, la zona específica del cerebro que bajo la influencia del choque psíquico, sufre una ruptura de campo y da las directrices anárquicas a las células del órgano dependientes de esta zona. 2) La localización del cáncer en el organismo. Hay una correlación exacta entre la evolución del conflicto y la del cáncer, en su doble nivel cerebral y orgánico. Si el conflicto se complica con nuevos conflictos secundarios (por ejemplo, la angustia de saber que se tiene un cáncer), una nueva zona del cerebro puede resultar afectada, y un nuevo tumor aparecerá en el órgano correspondiente (lo que en medicina clásica se denomina metástasis). Una vez que el conflicto desaparece, la zona cerebral afectada deja de dar órdenes anárquicas. Reanuda su trabajo sobre el campo tal como lo realizaba anteriormente. Las células cesan en su anárquica proliferación. Se detiene el cáncer. Tras la suspensión del conflicto, la zona perturbada del cerebro tarda un cierto tiempo en recuperarse. Para sanar, se rodea de un edema intra y perifocal. Es este edema, visible en el escáner, lo que ha permitido al Doctor Hamer localizar con precisión qué zonas habían sido afectadas por cada tipo de conflicto, y qué órganos correspondientes resultaban alcanzados. Al final del conflicto, el cerebro ordena igualmente la regeneración del órgano enfermo. El tumor se repara (edema peritumoral, ascitis, derrame pleural, pericárdico), se enquista, se modifica en función de su localización, sea a través de una contracción cicatricial (senos, abdomen), sea por reconstitución (recalcificación de las lesiones osteolíticas), sea por expulsión (cavidad bucal, recto, vagina, etc.) La fase de reparación, de curación, dura exactamente el mismo tiempo que la fase de conflicto. Si durante esta fase se produce una recaída del conflicto, la fase quedará prolongada. Este período de reparación transcurre con fatiga, dolores y edemas, síntomas estos que pueden suavizarse según la terapia preconizada por el Doctor Hamer. Una vez finalizada esta fase de curación, que se desarrolla sincrónicamente a triple nivel psico-cerebro-orgánico, la tumefacción local debida a la edematización cerebral desaparece y nuestro organismo recupera la salud. Laboriosamente descubierta en el transcurso de los años a través del método empírico, la Ley de Hierro del Cáncer permite hoy en día abrir varias puertas. En efecto, el Doctor Hamer ha podido constatar que la leucemia se conforma exactamente a esta ley: tiene por origen un grave conflicto de desvalorización de sí mismo. En tanto no se trate de un traumatismo cerebral, de una malformación congénita, la crisis epiléptica es, por así decir, una oscilación brutal simpaticotónica a fin de frenar una edematización excesiva producida por la vagotonía. El infarto de miocardio se desencadena siempre en el transcurso de la fase consecutiva a la solución de un conflicto territorial, siempre que este conflicto haya tenido una duración de por lo menos dos o tres meses. Actualmente, existe ya un gran número de enfermedades que pueden deducirse de la Ley de Hierro: esclerosis de placas, Parkinson, poliartritis, diabetes, eczema, asma, zóster, úlcera, depresión nerviosa, enfermedad mental, etc. Siempre hay un conflicto de matiz muy preciso tras cada una de estas enfermedades, y la curación es posible tras liberarse del conflicto. "Finalmente tuve que preguntarme si nuestro entendimiento y nuestro concepto de enfermedad no habían sido completamente erróneos debido a nuestra ignorancia acerca del propósito biológico de la enfermedad." Dr. med. Ryke Geerd Hamer Fuente: Ser Transpersonal Pagina Oficial: germannewmedicine.ca Entrevistas videogoogle Dr Hamer: Incluye 2 entrevistas Mas Info y Ultimas Noticias

( ( ( ( ( ¿Qué es el sonido? ) ) ) ) ) El sonido es vibración. En los seres humanos se reconoce como sonido a las vibraciones(1) que oscilan en una frecuencia(2) comprendida entre 15.000 y 20.000 hercios(3), puesto esta frecuencia puede ser percibida directamente por el oído interno. Sin embargo, el sonido abarca una amplia gama de frecuencias que el oído humano no puede percibir. Las que se encuentran por encima de los 20.000 hercios se denominan ultrasonidos. Toda partícula en el universo vibra a determinada frecuencia, por tanto es una forma de sonido. Lo que percibimos como sólido, líquido o gaseoso, no es más que la misma materia vibrando a diferentes frecuencias. Por tanto el sonido es una frecuencia alta de vibración en comparación con el cuerpo humano, esto quiere decir que el cuerpo humano es una vibración o sonido “condensada”, es decir, vibrando a una frecuencia mucho más baja. Esta comprensión técnica y un poco confusa para algunos, es necesaria para que las personas puedan comprender la manera como el sonido afecta directamente la materia. Esto incluye a nuestro cuerpo físico. Si todo el universo es sonido vibrando a diferentes frecuencias, las frecuencias mas altas tienen una tremenda influencia sobre la materia. Un ejemplo de esto es la voz de una cantante de opera que al entonarla a la misma frecuencia del cristal, hace que este se rompa. Según la física dos frecuencias iguales se anulan. Otro ejemplo, es cómo el sonido de los aviones puede afectar las edificaciones cercanas a un aeropuerto, rompiendo los vidrios de las ventanas y creando grietas en las paredes de las casas. Es indiscutible que el sonido afecta la materia. Ya desde la época de Napoleón, el científico alemán Ernst Chladni, conocido como el padre de la acústica, impresionó al emperador creando formas mediante el uso del sonido. El experimento se hacia colocando arena en un plato, el cual se situaba sobre un pedestal. Luego pasó el arco del violín sobre el borde del plato. La arena reaccionó al sonido moviéndose y agrupándose en preciosas formas geométricas. Según la Biblia, los antiguos israelitas conocían muy bien el poder del sonido. La historia cuenta que durante el sitio de Jericó, los sacerdotes emitieron un fuerte sonido con una especie de trompetas, lo cual ocasionó que los muros de la ciudad se derrumbaron. Evidentemente, los sacerdotes debieron conocer la frecuencia a la que vibraban las moléculas de los muros y crearon un sonido de una frecuencia idéntica. Esto es similar al ejercicio de romper copas de cristal por medio de la voz. El sonido en la historia y la religión El estudio de los efectos del sonido es en realidad una de las ciencias más antiguas de la humanidad y esta registrada en las grandes religiones. En la tradición cristina, judía y musulmana, las cuales comparten el Génesis, se dice que Dios utilizó el poder del sonido para crear el universo. Según ese libro Dios “dijo”, es decir pronuncio la palabra “Haya luz” e inmediatamente “La luz se hizo”. Esto se asemeja a la teoría moderna sobre el origen del universo: el big bang. En esta teoría se describe el origen de todo a partir de un punto que explosionó. Lógicamente, esto debió estar acompañado o precedido de un gran sonido. En el primer capitulo del libro de Juan –en el nuevo testamento- leemos: 1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Estas líneas apoyan la idea de que todo fue creado por medio del poder del sonido. “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” esta frase magistral nos está diciendo que nada pudo haber sido creado sin el uso del sonido. Por tanto, todo lo que vemos en el universo es sonido a diferentes frecuencias, nosotros somos sonido condensado o solidificado. En la tradición Hindú –que es de una tradición más antigua que la judeo-cristiana- los Vedas, su libro más sagrado dice lo siguiente: "Y al principio fue Brahma, con quien estaba la palabra", y fue el sonido (mantra) OM el medio por el cual se creó el universo. El Hinduismo habla del poder de los mantras o palabras sagradas, cuya repetición (frecuencia) puede alterar el estado de conciencia de las personas, e incluso, generar cambios físicos como sanaciónes y milagros. El sonido ha sido ampliamente usado en todas las culturas antiguas como un medio para comunicarse con el Ser superior y para lograr sanaciónes; desde Australia hasta sur, centro y norte América el sonido ha sido una fuente de estudio místico y religioso. En la antigua Grecia Apolo era el dios de la música y la sanación. Había templos donde se sanaba a las personas por medio del sonido, armonizando tanto el cuerpo como el espíritu. Los sacerdotes egipcios, quienes también eran músicos, utilizaban el sonido para equilibrar los centros energéticos del cuerpo humano. La tradición mística islámica, conocida como Sufismo, llama al sonido "Ghiza-I-ruh" ("alimento para el alma" ) y lo utilizan de una forma muy variada y con múltiples aplicaciones para sanar distintas dolencias y restablecer el equilibrio de la persona. La música y el baile son utilizados para alcanzar estados alterados de conciencia que permiten contactar con el Ser Supremo (Alá). Los budistas tibetanos afirman que cada cosa tiene su sonido y que este depende del estado del ser y de la cosa que produce el sonido. Ellos afirman que un maestro del sonido puede dar vida o quitarla, dependiendo de la manera como lo use. En las antiguas escuelas de misterios de la India, Grecia, Egipto y Roma el sonido era una ciencia que se estudiaba profundamente, ya que este era considerado como la principal fuerza causativa del universo. Los sacerdotes y místicos de la época eran a su vez músicos, astrónomos y científicos. Ellos percibían el universo como un todo integral que había que entenderlo uniendo sus diferentes aspectos. Un ejemplo muy famoso de esto es el de Pitágoras (aprox. siglo VI a.C.) quien es conocido ampliamente como filosofo y matemático. Sin embargo, gran parte de su tiempo lo dedicó al estudio del sonido. Creó su propia escuela en Crotona donde enseñaba los secretos de la elevación de la conciencia y de la sanación por medio de la música. Llamó a su método “medicina musical”. Demostraciones practicas del poder del sonido Como hemos visto, desde tiempos remotos se han estado demostrando los efectos físicos del sonido sobre la materia. En el siglo XX han surgido numerosos estudios e investigadores que se han interesado en este tema. Uno de ellos es el científico suizo Dr. Hans Jenny quien construyó una máquina que reproduce las imágenes del sonido. El nombre de su investigación es Cymatis. En ella demuestra como los cristales de arena dentro de un plato, reaccionan formando intrincadas figuras geométricas ante la exposición a diferentes tonos de sonido. Esta investigación ha demostrado que para cada frecuencia de sonido existe una forma correspondiente. Las figuras que adopta la arena en sus experimentos son increíblemente parecidos a los mándalas con los que los Budistas tibetanos representan al cosmos. A continuación veremos algunas imágenes logradas por medio de este método: Otro ejemplo de esto son las investigaciones de Alexander Lauterwasser, importante investigador moderno de fenómenos sonoros. Él ha logrado fotografiar diferentes figuras las cuales se forman sobre una base de agua al aplicar diferentes frecuencias de sonido.(4) Es increíblemente asombroso como a través de inducir mecánicamente estas vibraciones sobre el agua, se pueden reproducir las formas y patrones de la naturaleza de una manera tan precisa. La combinación de figuras de Alexander Lauterwasser y las fotografías de flores de Alfred Bast, ilustra esta asombrosa concordancia de formas en la naturaleza, plasmadas en el calendario Weleda 2006: Por otro lado, la geo-bióloga americana Christan Hummel ha encontrado una aplicación más práctica del sonido para elevar la vibración del entorno y descontaminar el ambiente. Ella viaja por el mundo entero demostrando la manera de equilibrar nuestro planeta por medio del sonido. En los lugares donde ella ha estado ha hecho que las ballenas y los delfines regresen después de haber estado ausentes por mucho tiempo debido a la contaminación y al desequilibro de la naturaleza causados por el hombre. sonidoEsta interesante mujer utiliza un aparato al que denomina “armonizador”, el cual emite determinada vibración que reestructura las moléculas a su alrededor haciéndolas recuperar el equilibrio. Esta unidad trasmisora consiste en un simple objeto geométrico de cobre enroscado que actúa como una antena. Según Christian: "El canto de los pájaros provoca el mecanismo de floración de las plantas. El croar de las ranas, saltamontes y otros insectos contribuye de forma vital a la sinfonía de Gaia, provocando la lluvia. El sonido de los delfines es el responsable de los patrones de crecimiento de las barreras coralinas " Según Christan existe una "matriz bio-acústica" o envoltura sónica de los ecosistemas, que está formada por los sonidos que emiten los animales e insectos de la región. Estas emisiones sónicas serían necesarias para mantener la salud del ecosistema, armonía que el hombre también puede ayudar a mejorar con la emisión de determinados sonidos. "El sonido es la fábrica de vibración subyacente que crea los patrones de luz que vemos a nuestro alrededor. Con los sonidos, por lo tanto, podemos reordenar esta realidad circundante". La ciencia moderna también ha utilizado el poder del sonido para aplicarlo a la física la química y la medicina. El ultrasonido es la base de los sonares usados en los submarinos. Esta tecnología aplicada en la medicina permite la obtención de ecografías y la destrucción de cálculos renales y otros tejidos dañinos. Las aplicaciones del sonido son muy variadas y pueden conducir a mejorar o a dañar nuestro mundo, dependiendo del uso que le damos en un momento dado. Notas: (1) Vibración: (u oscilación). Es un movimiento repetitivo en torno a un punto central. Ejemplo el movimiento del péndulo sobre su eje es una oscilación continua. (2) Frecuencia: Es el número de ciclos por segundo o repeticiones en una vibración. (3) Hercio: es la unidad de frecuencia que corresponde a un ciclo por segundo. (4) Su experimento funciona de la siguiente manera: prepara una base sólida, como una tabla. Sobre esa base coloca un recipiente con agua. Por encima se coloca una cámara en posición cenital. Cuando se inducen ondas sonoras en la base sólida, las vibraciones llegan a la superficie del agua, generando una figura determinada. Por Walter Javier Velásquez y Jesús Maria Rodríguez 14 de mayo de 2007 Fuente: soisdioses Post Relacionado : Saludos
Registrate y eliminá la publicidad! Para aquellos que se quedaron *maldiciendo al Tuneup que es buen programa.., ergo suele pifiar al dejar error en el registro de windows.. Aqui les dejo la solución..Chau! Ej: Boot.ini [boot loader] timeout=3 default=multi(0)disk(0)rdisk(0)partition(2)\WINDOWS [operating systems] multi(0)disk(0)rdisk(0)partition(2)\WINDOWS="Microsoft Windows XP Home Edition" /fastdetect /NoExecute=OptIn /TUTag=PN4EKZ /Kernel=TUKernel.exe multi(0)disk(0)rdisk(0)partition(2)\WINDOWS="Microsoft Windows XP Home Edition (TuneUp Backup)" /fastdetect /NoExecute=OptIn /TUTag=PN4EKZ-BAK En Win XP: Panel Control > Sistema > Opciones Avanzadas > Inicio y Recuperacion. Ahí configuras cuanto tiempo aparecera la confirmacion, si queres que aparesca o con que windows iniciar por defecto. Fuente: buscando por ahí
¿Si el cerebro humano es una maravilla, por qué usamos solamente el 10 % de su capacidad potencial? Parece que Dios escondió la llave de acceso y el manual del usuario. El otro problema es que el sistema educativo no enseña a desarrollar la capacidad ni los métodos de estudio que favorezcan el aprendizaje. La forma en que se enseña, juntando a los lentos con los rápidos, hace que los primeros se sientan presionados y que los segundos se aburran. Mientras que la mano reemplazó a la garra del animal, el cerebro no ha sido creado para el hombre sino que luce como una evolución del cerebro del reptil y del mamífero, al agregar y llegar hasta la corteza cerebral, sede del lenguaje y del pensamiento. Pero los tres conviven sin armonizarse, no existen instrumentos para coordinar los instintos, las emociones y los pensamientos. Finalmente la reacción del hombre – como animal de costumbres- es asimilarse al promedio, en lugar de apuntar a la excelencia. Si esto es modificable a través de la educación: ¿por qué no se hace nada? ¿Por qué se acepta alegremente esa limitación como si fuera natural? Las preguntas son las mismas: ¿cómo es el mundo, cómo conocerlo, cómo ayudar a los demás a que lo conozcan?. Para Platón el mundo es un producto de las ideas de las cuales las cosas son una simple imitación. Para Aristóteles se lo conoce por los conceptos que se adquieren observando y registrando regularidades. Platón tiene razón, en el hemisferio derecho del cerebro la idea nueva es un imán que atrae los objetos hacia su realización. Y Aristóteles también tiene razón ya que el cerebro izquierdo organiza los conceptos facilitando su ordenamiento e implementación. La verdad está en el término medio. Si bien el concepto se adquiere por abstracción una vez construido e ingresado a la mente, provoca un cambio en la memoria, en la estructura del saber. El conocimiento se parece a la comida, se incorpora como novedad y al aplicarlo produce un resultado que cambiará la respuesta futura y la teoría mental de quien aprende. Pero el aprendizaje necesita además el reconocimiento social y la ayuda del maestro. El potencial del desarrollo individual depende de componentes humanos y sociales. Esta humanización del conocimiento implica que el que aprende debe partir de lo que sabe, que los contenidos deben presentarse de una manera coherente, que debe adquirir métodos y mejorar sus actitudes o inteligencia emocional, que aprender es activar la relación entre lo viejo conocido y lo nuevo por conocer. El estudiante puede intentar aprender por sí mismo pero requiere ayuda para diferenciar en jerarquías y para reestructurarse ante el estímulo. Esto conduce a suponer que el conocimiento se construye en una interacción entre lo interno que valoriza la vivencia y se basa en el interés, lo externo cuyo abordaje se mejora con cierta metodología y el contenido que se elabora como concepto. El solo texto es consecuente con un modelo transmisor enciclopedista en la educación, pero se aprende mejor con mapas sistémicos creativos que parten de lo que se sabe como capital, como radiografía del saber y de sus relaciones. En el aprendizaje vale tanto el qué se aprende, es decir los objetivos y deseos, el cuándo que es la flecha del tiempo, el cómo o metodología, y los sistemas de evaluación. El aprendizaje es el verdadero motor de los cambios que es necesario provocar en una sociedad que crece. Para lograrlos el rol educativo se debe constituir en el garante de las transformaciones, para que despierte el cerebro, el gigante dormido, y que, como el gran constructor del aprendizaje, ayude a que cada hombre sea el arquitecto creador de su propio destino. * El doctor Horacio Krell dirige a ILVEM horaciokrell@ilvem.com. Fuente: Web